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CONSONANTE

Consonante, que proviene del vocablo latino consŏnans, es un adjetivo que se utiliza para
señalar una voz respecto a otra diferente que tiene idéntica consonancia. Para la fonética,
consonante es el sonido que, en el momento de ser pronunciado, produce una interrupción
del flujo de aire que se expira o genera un achicamiento del conducto vocal que hace que el
sonido salga con fricación.

La noción de consonante, por otra parte, suele utilizarse para nombrar a la letra consonante,
que es el signo que permite representar, de forma gráfica, un sonido y una articulación de
carácter consonántico. Las letras del alfabeto latino pueden dividirse en vocales (A, E, I, O, U) y
en consonantes (B, C, D, F, G, H, J, K, L, M, Ñ, P, Q, R, S, T, V, W, X, Y, Z).

Comunicación
El término comunicación procede del latín communicare que significa “hacer a otro partícipe
de lo que uno tiene”. La comunicación es la acción de comunicar o comunicarse, se entiende
como el proceso por el que se trasmite y recibe una información. Todo ser humano y animal
tiene la capacidad de comunicarse con los demás.

Para que un proceso de comunicación se lleve a cabo, es indispensable la presencia de seis


elementos: que exista un emisor; es decir, alguien que trasmita la información; un receptor,
alguien a quien vaya dirigida la información y que la reciba; un contacto por medio de un canal
de comunicación, que puede ser muy variado: el aire por el que circulan la sondas sonoras, el
papel que sirve de soporte a la comunicación escrita, la voz, etc.

Asimismo, que exista una información o mensaje a transmitir; un código o sistema de signos
común al receptor y al emisor, donde el mensaje va cifrado, los signos pueden ser no
lingüísticos (símbolos, señales e iconos) y lingüísticos (escrituras, sonidos, concepto asociado,
sentido, etc.); y por último, que el mensaje tenga un referente o realidad, al cual alude
mediante el código.

ORACIÓN

Del latín oratio, el concepto de oración tiene diversos usos. En la gramática, este término se
refiere a la palabra o al conjunto de palabras con autonomía sintáctica. Esto quiere decir que
se trata de una unidad de sentido que expresa una coherencia gramatical completa. La oración
es el constituyente sintáctico más pequeño posible que puede expresar una proposición lógica.

Al aparecer por escrito, las oraciones se encuentran delimitadas por la presencia de un punto.
Por lo tanto, el punto supone el final de la oración. En el lenguaje oral, las oraciones pueden
separarse de acuerdo a las pausas y el descenso de la voz.

Las oraciones pueden clasificarse en dos grandes grupos, según la actitud del hablante y según
su estructura sintáctica.

De acuerdo a la actitud del hablante, la oración puede ser enunciativa (“Jorge llegó a las cinco
en punto”), exclamativa (“¡No lo puedo creer!”), interrogativa (“¿Qué dijiste?”), imperativa
(“Vete de aquí ahora mismo”), dubitativa (“Tal vez llegue hasta el final de la cuestión”) o
desiderativa (“Ojalá mi padre consiga el empleo”).

Respecto a la estructura sintáctica, una oración puede ser atributiva, predicativa, transitiva,
intransitiva, activa, pasiva, reflexiva, recíproca o pasiva refleja.