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 Relación entre las dos vertientes de la transferencia y las corrientes de

la vida amorosa

Los desarrollos sobre la vida amorosa adquieren consecuencias clínicas en el


escenario de la transferencia con el analista, cuestión que Freud no hace explícita,
pero que podemos plantear en tanto la transferencia supone un lazo libidinal, que
se atiene, como apunta Freud en el texto “Sobre la dinámica de la
transferencia” (1912), a los mismos clisés que encontramos en el ejercicio de la
vida amorosa.

En este mismo texto, la pregunta por la resistencia lo lleva a plantear que uno “no
puede comprender el empleo de una transferencia como resistencia mientras
piense en una “transferencia” a secas. Es preciso decidirse a separar una
transferencia positiva de una negativa”

A la Positiva a su vez, la descompone en T tierna y erótica/ sensual. Y se refiere


a la Negativa como la T de sentimientos hostiles.

La transferencia sobre el médico solo resulta apropiada como resistencia dentro


de la cura cuando es una transferencia negativa, o una positiva de mociones
eróticas reprimidas. En cuanto a la otra vertiente, también la llamamos operativa y
es la portadora del éxito.

Freud distingue en la vida amorosa adulta:

Una corriente tierna que:


 Supondría el abordaje del otro apoyado en las pulsiones yoicas de
conservación
 siguiendo el primer modelo pulsional.
 Se trata de una instancia no sexual, en cuyo caso el cuerpo sexualizado
está ausente.
 Es la palabra aquello que aparece jerarquizado, situando el lugar del
ideal y la función del decir en la relación con el semejante.

Una corriente sensual que:


 Parte de las pulsiones sexuales,
 las que involucran un cuerpo parcial,
 despegado del ideal, es decir, degradado.
 El objeto degradado no sólo es un objeto caído del ideal, sino también
del decir.
 No se dice, se muestra.
 Sólo se sostiene en la dimensión de la presencia.

La corriente tierna del amor constituye al semejante como ideal ("madre"),


mientras que la corriente sensual lo constituye como objeto degradado
("prostituta"). Estas dos corrientes, en el mejor de los casos, confluyen,
pero también puede darse que esta confluencia no ocurra (Un claro
referente clínico de esta no confluencia es la llamada “impotencia psíquica”,
en el texto “Sobre la mas generalizada degradación de la vida
amorosa”, de 1912. Consiste en la imposibilidad de amar y desear
sexualmente al mismo objeto).

Ambas atañen, por la vía del amor de transferencia, al analista. En la transferencia


en tanto fenómeno de amor, el analista puede ser abordado como objeto de amor,
(como ideal) o como objeto degradado. De esta forma podemos distinguir dos
vertientes de la Transferencia:
T ideal/Simbólica:

 El analista queda instituido como objeto de amor en la T en la medida en que


se le transfiere un ste que tiene cierto valor de ideal.
 El cuerpo sexualizado está ausente, lo que prima en esta relación es la
palabra.

 La T se vuelve escenario para el retorno de lo reprimido, solidaria del


síntoma como formación del ICC.

 T abordada en la C28, positiva tierna, operativa en tanto aparece anudada al


campo de la palabra, permite la re-edición del conflicto psi: se transfiere la
libido de los síntomas al médico. En lugar de la enfermedad propia del paciente,
aparece la de la transferencia (NT). El fin del análisis implicaría que la libido
vuelva a ser desasida de ese objeto provisional que es el médico para llevarlo a
otro desenlace que no sea la represión, ya no puede volver atrás a sus objetos
primeros sino que queda a disposición del yo.

 Como condición de esta T, desde Lacan ubicamos el SsS: que implica


suponerle un sujeto al saber ICC.

T. de obj. Degradado/ angustia:

 Analista en el lugar de objeto degradado.


 La degradación del o ya sea a través de la T erótica o negativa (que se
aproxima a la dimensión del odio), no es ausencia de T, sino que se trata de
la puesta en acto de otro registro que vuelve más inhóspita la escena;

 T no domesticada aun por el anudamiento con lo simbólico.

 El agieren es decir la actualización de las demandas del ate, toma la forma


de lo hostil o lo erótico, queda detenida la palabra, la cadena asociativa
(agieren como compulsión de repetición): más que reproducir una y otra vez
lo padecido a la espera de otra respuesta por parte del Otro, pareciera
reproducir el ejercicio del acto mismo que los ha llevado a padecer.

 La transferencia, entonces, no coloca al analista en el lugar del otro que los


ha hecho padecer, sino que intenta transferir aquello mismo que el paciente
ha padecido:

o el objeto que él es, objeto de la angustia, lugar de la fijación


traumática, una de las versiones del objeto a (MEP en Freud),

o parte interior pero ajena para el propio sujeto, que involucra el punto
de desamparo.

 El ata no debe rechazar ni encarnar (gozar) ese objeto que se le transfiere,


de lo contrario no se le permite al sujeto separarse de ese lugar de angustia.
 Explicar los chistes tendenciosos y la relación con las formas
resistenciales de la transferencia

La pulla indecente, en tanto antecedente lógico del chiste tendencioso obsceno,


se caracteriza por:
Poner de relieve en forma deliberada hechos y circunstancias sexuales por medio
del decir.
Su motivo original es el placer de ver desnudado lo sexual.
Se dirige a una persona determinada que a uno lo excita sexualmente, y en quien
se pretende provocar igual excitación.
Toda vez que la aquiescencia de la mujer sobreviene enseguida, el dicho obsceno
es efímero, pronto deja sitio a la acción sexual. Distinto es cuando afloran las
reacciones defensivas de ella. Y tan pronto como halla inhibida su satisfacción, la
tendencia obscena se convierte en hostil y convoca como aliada a la tercera
persona: el oyente, que posibilita la satisfacción de una pulsión contra el obstáculo
que la había vuelto inasequible.

El chiste tendencioso obsceno involucra a las tres personas, pero el cuerpo de la


segunda, la mujer, esta ausente.

Respecto del chiste de la tendencia hostil dice: Se dan las mismas condiciones.
Los impulsos hostiles hacia nuestros prójimos están sometidos desde nuestra
infancia a la misma progresiva represión que nuestras aspiraciones sexuales. Es
por esto entonces que nos procuramos a través de un rodeo, el goce de vencer al
enemigo empequeñeciéndolo, denigrándolo, despreciándolo, volviéndolo cómico; y
el tercero, que no ha hecho ningún gasto, atestigua ese goce mediante su risa.

El chiste tendencioso, tanto el hostil como el obsceno, necesita entonces de tres


personas; además de la que hace el chiste, una segunda que es tomada como
objeto de la agresión hostil o sexual, y una tercera en la que se cumple el
propósito del chiste, que es el de producir placer. El placer del chiste no tiene que
ver con la técnica del chiste, con el juego ste. Implica un decir que no convoca
al segundo como interlocutor; lo ubica como un cuerpo presente.

Entonces en los desarrollos respecto del chiste tendencioso, Freud nos habla del
chiste hostil (que sirve a la agresión, la sátira, la defensa) y del obsceno que
encuentra su antecedente en la pulla indecente (que sirve al desnudamiento).
Estos desarrollos permiten dar cuenta del encuentro entre lo erótico y lo hostil, en
la vía de la degradación del objeto en la T, en su forma resistencial. En tanto:

T negativa: hostil/ T positiva E  T. de obj. Degradado:

 Transfiere al analista como el chiste transfiere al sujeto tomado como objeto


de la agresión hostil o sexual del chiste tendencioso:
o el objeto que él era, objeto de la angustia, lugar de la fijación
traumática, una de las versiones del objeto a (MEP en Freud),
o parte interior pero ajena para el propio sujeto, que involucra el punto
de desamparo.

 La transferencia, entonces, no coloca al analista en el lugar del otro que los


ha hecho padecer, sino que intenta transferir aquello mismo que el paciente
ha padecido.

 El chiste tendencioso sirve como referencia de la T de Angustia, en


tanto ambos involucran mociones eróticas/hostiles reprimidas y
entran en relación con lo que Freud llamó la corriente sensual de
la vida amorosa adulta que:
o Parte de las pulsiones sexuales,
o involucran un cuerpo parcial,
o despegado del ideal, es decir, degradado.
o El objeto degradado no sólo es un objeto caído del ideal, sino
también del decir. (No se dice, se muestra)
o Sólo se sostiene en la dimensión de la presencia.

 Analista en el lugar de objeto degradado.


 La degradación del o ya sea a través de la T erótica o negativa (que se
aproxima a la dimensión del odio), no es ausencia de T, sino que se trata de
la puesta en acto de otro registro que vuelve más inhóspita la escena;

 T no domesticada aun por el anudamiento con lo simbólico.

 El agieren es decir la actualización de las demandas del ate, toma la forma


de lo hostil o lo erótico, queda detenida la palabra, la cadena asociativa
(agieren como compulsión de repetición): más que reproducir una y otra vez
lo padecido a la espera de otra respuesta por parte del Otro, pareciera
reproducir el ejercicio del acto mismo que los ha llevado a padecer.

 El ata no debe rechazar ni encarnar (gozar) ese objeto que se le transfiere,


de lo contrario no se le permite al sujeto separarse de ese lugar de angustia.

 Qué es el masoquismo erógeno primario para Freud

A partir del nuevo dualismo pulsional de Más allá del principio del placer Freud
equipara al sadismo con la pulsión de muerte que adquiere valor de pulsión de
destrucción y ubica al sadismo como originario.

Pero a la vez sostiene que el sadismo es solidario de la estructura de la


pulsión sexual, en tanto pulsión de apoderamiento, que extrae el placer de
la dominación del objeto, que en el caso del sadismo este objeto es el
sufrimiento del otro.

También se cuestiona el lugar que tendría el masoquismo a partir de este


reordenamiento. (5 años antes Freud ya se preguntaba como podríamos buscar el
dolor en el otro si no hubiera un registro del dolor para el propio sujeto). En más
allá, postula al masoquismo como la vuelta de la pulsión hacia el yo propio, en
términos de una regresión hacia una fase anterior; lo cual lo lleva a postular
que podría haber también un masoquismo primario.

Ahora, Freud ubica la existencia de pulsiones yoicas no libinosas y se refiere


a la PM, como lo que excede a lo ligado.

Pero no puede explicarlo equiparando a la PM con el sadismo porque éste no


contradice el ppio de placer y sobretodo por aparecer como solidario de la
estructura de la P. Sexual.

El lugar del sadismo en la teoría pulsional no le permite entonces plantear el


estatuto conceptual de la pulsión de muerte y la oposición PM-PV no le
permite fundar un nuevo dualismo sobre la base del sadismo. Este dualismo
recién de podrá fundamentarse con la existencia de una experiencia masoquista
previa que se formalizará en 1924 en “El problema económico del
masoquismo” con el nombre de MEP.

Desde la conceptualización de Más allá y como recapitula Freud en El malestar en


la cultura (1920) En el comienzo de la vida, además de la pulsión de vida que
tiende a de conservar la sustancia viva y reunirla en unidades cada vez mayores
hay otra pulsión opuesta a ella (PM), que quiere disolver esas unidades y
reconducirlas al estado inorgánico inicial. Esta última sería compelida a ponerse al
servicio del Eros (PV), dirigiéndose al mundo exterior como pulsión a agredir y
destruir, en la medida en que no aniquile a su sí-mismo propio.

Pero en El problema económico del masoquismo lo postula en los siguientes


términos:

La transposición al exterior de la PM no da cuenta de toda la liga entre


estas dos variedades de pulsiones, sino que hay otra parte que permanece
en el interior del organismo; en este sector tenemos que discernir el
masoquismo erógeno primario:

- testigo y un relicto de aquella fase de formación en que aconteció la liga ,


tan importante para la vida, entre Eros y pulsión de muerte.
-Como el residuo de la PM que no fue traspuesta al exterior, resto en el interior
del yo que no libidiniza objetos;
- Tanto el sadismo como el masoquismo secundario dependen de este
masoquismo erógeno primario: “el sadismo vuelto hacia afuera, puede bajo ciertas
constelaciones ser introyectado de nuevo, regresando así a su situación anterior. En
tal caso da por resultado el masoquismo secundario, que viene a añadirse al
originario.”
- El concepto MEP le va a permitir además a Freud fundamentar la compulsión a
la repetición que había planteado en + allá en términos de la existencia de una
tendencia destructiva hacia el propio sujeto que explica que en la compulsión de
repetición, se reproduzcan o se busque reproducir vivencias que nunca produjeron
placer.
- Remite a una satisfacción pulsional más primaria que la búsqueda de placer.
- Queda planteando aquí entonces el verdadero dualismo pulsional que no se
terminaba de postular en 1920 con la oposición de pulsión de vida / pulsión de
muerte. Una vez ubicado el masoquismo como originario, el ordenamiento del
dualismo quedaría planteado entre la trasposición al exterior y el residuo
interior de la PM. En términos de Lacan (S14) entre el goce y el cuerpo.
Retomando estas postulaciones, en la ficha Anudamientos de lo no ligado los
autores revisan que el MEP resignifica el valor de lo no ligado y lo hostil en
relación al ‘cuerpo propio’ como residuo interior de la pulsión de muerte.
La exteriorización de una parte de la PM como sadismo permite la constitución
subjetiva, constitución de un cuerpo fuera del cuerpo biológico: el pasaje de ser
un cuerpo a tener un cuerpo. Y por otro lado, lo que no se liga vale como un
exterior en el interior del cuerpo, vale como un ‘objeto’ (objeto a desde Lacan)
como refugio de un goce pulsional que no cae bajo el principio del placer.

 Conceptualización de lo traumático a partir de "más allá..."

A partir de más allá (1920) Freud reinterroga el concepto de lo traumático, que -en
tanto lo no ligado- aparece como un fenómeno que testimonia uno los
obstáculos estructurales en la cura, allí donde deviene figura de lo “no
analizable” en el corazón mismo de la experiencia es que de su lugar de obstáculo
a evitar se constituirá en obstáculo a transitar.

Los desarrollos de 1920 relativos a las neurosis traumáticas conducen a Freud a


establecer una analogía entre la ruptura de la barrera de protección
antiestímulo, efecto de estímulos que provienen del exterior, propia de las
neurosis traumáticas, y la perturbación provocada por el fracaso de la
ligadura frente al incremento de magnitudes pulsionales provenientes del
interior. Ambos casos tienen por condición la falta del apronte angustiado.
La irrupción pulsional es a la psiconeurosis lo que la “explosión” es a la neurosis
traumática.

Compulsión de repetición en los sueños T, en el juego infantil y en la T: muestra


que se buscan reproducir vivencias que nunca produjeron placer. Muestra un más
allá del principio del placer que se conecta con la emergencia de algo del orden de
la PM. Algo de lo no ligado se intenta ligar al campo de las representaciones.
Generar ese apronte angustiado que faltó ante la irrupción. (Antecedente de
Angustia señal). No se trata del RR, aquí hay un actuar por fuera de la palabra, un
intento de ligar algo que no es posible de ligar. En T la tarea no será entonces
interpretar, puesto que no estamos en el plano del RR, sino en el plano del manejo
de la T.

Las teorizaciones posteriores sobre la angustia en la estructura, al


articularse con el complejo de castración, permitirán reformular el valor de lo
traumático (I, S y A):
Freud plantea que la angustia demuestra ser producto del desvalimiento psíquico
del lactante. Es posible establecer una comparación con la angustia de nacimiento y
lo que vale como castración en la madre y una analogía entre la vivencia de
nacimiento y la perturbación económica- núcleo genuino del peligro- a partir de la
separación de la madre. La situación de peligro al desplazarse de la situación
económica a su condición -la pérdida de objeto- permitirá, el surgimiento de la
señal de angustia, la cuál opera como protección. Freud se ocupará de resaltar que
esta protección resulta, sin embargo, insuficiente contra el retorno de la angustia
traumática. Se diferencian así dos dimensiones de la angustia, la señal y la
irrupción de la angustia traumática, en nexo indisoluble con el desamparo.

Desde Lacan, al respecto del desvalimiento (como lo traumático) ubicamos


que el traumatismo de nacimiento se debe menos a la separación de la madre que
a la intrusión de la atmósfera en el cuerpo del niño. El bebe viene a un mundo que
es puro ruido. La madre lo salva del desvalimiento biológico, pero quién lo salva
de esa experiencia radical de no entender nada (Desvalimiento psíquico frente al
Otro primordial) No relaciona a la angustia con la pérdida de un objeto (como lo
hace Freud) sino con la aparición de un objeto que debería faltar para que se
sostenga el sentido.
Distingue el sentido estructural de la Angustia en la Neurosis en tanto surge frente
al desamparo de no saber Quien soy para el deseo del Otro. La angustia
señal, no será señal de la falta sino de la falta de la falta. Es lo que Lacan nombra
como objeto a, en tanto causa del deseo, punto de fuga que no es representable
pero ordena la escena, viene a mostrar algo del orden de la falta en el Otro. La
angustia emerge ante la irrupción de lo no simbolizable (es señal de lo Real) Y
dice, la angustia no es sin objeto, implica algo del sujeto que lo concierne en lo más
íntimo pero que a la vez se le presenta como extraño y debía permanecer oculto.
 Relación entre angustia y desvalimiento psíquico

Freud plantea que la angustia demuestra ser producto del desvalimiento psíquico
del lactante que es el correspondiente de su desvalimiento biológico.
Que es posible comparar con la angustia de nacimiento y la perturbación
económica- núcleo genuino del peligro- que sufre el neonato a partir de la
separación de la madre (solo que aquí no podemos hablar de aparato psi)
Freud sostiene que el feto al nacer, lo único que puede advertir es una
extraordinaria perturbación de la economía de su libido narcisista.

Por otro lado, reconoce que el lactante da claras muestras de angustia cuando se
lo deja solo, en la oscuridad o ante un extraño, situaciones que se reducen a una
misma condición, la ausencia de la madre que ya sabe por experiencia que
es quien satisface sus necesidades. Esta situación establece para el lactante
una analogía con la vivencia del nacimiento y en este caso la reacción de
angustia aun le resulta adecuada al fin puesto que hace acudir en su ayuda a la
madre.

La situación de peligro al desplazarse de la situación económica a su condición -la


pérdida de objeto- permitirá, el surgimiento de la señal de angustia, la cuál opera
como protección. El lactante da la señal de angustia tan pronto como se produce la
ausencia de la madre. Esta mudanza significa un primer gran progreso en el logro
de la autoconservación, simultáneamente encierra el pasaje de la neoproducción
involuntaria y automática de la angustia a su reproducción deliberada como señal
de peligro. (Freud se ocupará de resaltar que esta protección resulta, sin embargo,
insuficiente contra el retorno de la angustia traumática).

La siguiente mudanza de angustia que distingue Freud, es la angustia de


castración, que sobreviene en la fase fálica. Es una angustia de separación y esta
ligada a idéntica condición. En el varón el peligro es la separación de los genitales.
La alta estima narcisista por el pene puede basarse en que la posesión de ese
órgano contiene la garantía para una reunión con la madre (con el sustituto de la
madre) en el acto del coito. La privación de ese miembro equivale a una nueva
separación de la madre, implica quedar de nuevo expuesto, sin valimiento a una
tensión displacentera de la necesidad como sucedió a raíz del nacimiento, pero
ahora la necesidad cuyo surgimiento se teme es la de la libido genital y no ya una
cualquiera como en la época de la lactancia. En la niña el peligro es perder el objeto
de amor por no tener el falo.

Tras el sepultamiento del CE, la angustia de C se desarrolla como angustia de


conciencia moral, el peligro ahora es perder el amor de parte del SY.

En resumen: el peligro del desvalimiento psíquico se adecua al periodo de la


inmadurez del yo, así como el peligro de la pérdida de objeto a falta de la
autonomía de los primeros años de la niñez, el peligro de castración a la fase fálica
y la angustia frente al superyó al periodo de latencia.

Empero todas estas situaciones de peligro y condiciones de angustia pueden


provocar cierta reacción de angustia aun en épocas posteriores a las que habría
sido adecuada; o varias de ellas pueden ejercer una acción eficaz.

Puede ocurrir que en el Ello suceda algo que active alguna de las situaciones
peligrosas para el yo y le motive a generar la señal de angustia, lo cual es
típico en la etiología de las psiconeurosis.
O que en el Ello se produzca una situación análoga a la del trauma del
nacimiento que de lugar a una reacción de angustia automática, lo cual es
típico en la etiología de las neurosis actuales y de muchas neurosis
traumáticas.

Se diferencian así dos dimensiones de la angustia, la señal y la irrupción de la


angustia traumática, en nexo indisoluble con el desamparo.
Mientras la primera se generó como la reacción originaria frente al peligro y
se repetirá cuando un estado semejante vuelva a presentarse, la segunda
ya supone una protección frente al desvalimiento. Decimos que la primera
cuando se reproduce posteriormente falta la adecuación al fin, las reacciones solo
vuelven a ser adecuadas cuando el yo genera la angustia como señal al reconocer
la proximidad de una situación peligrosa.

Al respecto del desvalimiento dice Lacan, el traumatismo de nacimiento se debe


menos a la separación de la madre que a la intrusión de la atmósfera en el cuerpo
del niño. El bebe viene a un mundo que es puro ruido. La madre lo salva del
desvalimiento biológico, pero quién lo salva de esa experiencia radical de no
entender nada (Desvalimiento psíquico frente al Otro primordial) No
relaciona a la angustia con la pérdida de un objeto (como lo hace Freud)
sino con la aparición de un objeto que debería faltar para que se sostenga
el sentido.

Distingue el sentido estructural de la Angustia en la Neurosis en tanto surge


frente al desamparo de no saber Quien soy para el deseo del Otro. La
angustia señal, no será señal de la falta sino de la falta de la falta. Es lo que Lacan
nombra como objeto a, en tanto causa del deseo, punto de fuga que no es
representable pero ordena la escena, viene a mostrar algo del orden de la falta en
el Otro. La angustia emerge ante la irrupción de lo no simbolizable (es señal de lo
Real) Y dice, la angustia no es sin objeto, implica algo del sujeto que lo concierne
en lo más íntimo pero que a la vez se le presenta como extraño y que debía
permanecer oculto.

 Por qué la angustia es central en la neurosis y relacionar con el


fantasma

En I,S y A Freud dice que la angustia seria el fenómeno fundamental y principal


problema de la neurosis. Toda formación de síntoma tiene como fin escapar a la
angustia. Ellos ligan la energía psi que de otro modo se habría descargado como
angustia.

Freud plantea que la angustia demuestra ser producto del desvalimiento psíquico
del lactante que es el correspondiente de su desvalimiento biológico. Y establece
una comparación con la angustia de nacimiento y lo que vale como castración en la
madre y una analogía entre la vivencia de nacimiento y la perturbación económica-
núcleo genuino del peligro- a partir de la separación de la madre. La situación de
peligro al desplazarse de la situación económica a su condición -la pérdida de
objeto- permitirá, el surgimiento de la señal de angustia, la cuál opera como
protección.
El síntoma se genera para evitar dicho peligro que es señalado por el desarrollo de
angustia señal.

Al respecto dice Lacan, el traumatismo de nacimiento se debe menos a la


separación de la madre que a la intrusión de la atmósfera en el cuerpo del niño. El
bebe viene a un mundo que es puro ruido. La madre lo salva del desvalimiento
biológico, pero quién lo salva de esa experiencia radical de no entender nada
(Desvalimiento psíquico frente al Otro primordial) No relaciona a la angustia con la
pérdida de un objeto (como lo hace Freud) sino con la aparición de un objeto que
debería faltar para que se sostenga el sentido.

Distingue el sentido estructural de la Angustia en la Neurosis en tanto surge frente


al desamparo de no saber Quien soy para el deseo del Otro. La angustia señal, no
será señal de la falta sino de la falta de la falta. Es lo que Lacan nombra como
objeto a, en tanto causa del deseo, punto de fuga que no es representable pero
ordena la escena, viene a mostrar algo del orden de la falta en el Otro. La angustia
emerge ante la irrupción de lo no simbolizable (es señal de lo Real) Y dice, la
angustia no es sin objeto, implica algo del sujeto que lo concierne en lo más íntimo
pero que a la vez se le presenta como extraño y debía permanecer oculto.

El fantasma, protege de la angustia porque vela al objeto a, en tanto es una


respuesta anticipada al sujeto a la pregunta por lo que el Otro quiere de él.
Punto de detención, supone que el Otro desea siempre lo mismo. Implica una falsa
respuesta porque no hay nada que pueda colmar el deseo del Otro.
A la vez que vela la falta del Otro provee un sostén para el deseo en tanto delimita
un modo de relación al Otro. El fantasma le sirve al neurótico para orientarse. El
neurótico queda fijado al objeto causa del deseo, el $ desea desde esta posición en
relación al A.

Lacan se pregunta: ¿Cómo se puede hacer vacilar al fantasma sin generar


angustia? ¿Por qué hacer vacilar al fantasma si es el que nos protege de la angustia
y nos orienta? Porque el fantasma supone una posición masoquista, en la que el
sujeto queda fijado, detenido en la posición de objeto a merced del deseo del Otro,
objeto a, causa del deseo y no se puede correr de ahí, porque cuando se corre
surge la angustia. Tapa la falta del Otro pero al precio de que el sujeto quede fijado
en esa posición. El A se vuelve a (semejante) y se reduce el Deseo a la demanda
para no encontrarse con la pregunta de que me quiere el Otro a la que el fantasma
responde de manera anticipada. (Degradación del objeto)

 Ejemplifique la diferencia a partir del ritual del dormir examinado por


Freud en la Conferencia 17º// Juanito

 Lacan en el Seminario X afirma: “El acting es algo en la conducta del


sujeto que se muestra… lo que se muestra es esencialmente distinto de
lo que es”. Desarrolle esta afirmación y articule con el historial de la
joven homosexual.

El acting out

 Es mostración de algo,
 está dirigido a Otro.

 Lo que se muestra se muestra como otra cosa distinta de lo que es,

 por lo que supone algo a descifrar y en este punto llama a la interpretación.

 ¿Qué es lo que se muestra? En el seminario 10 Lacan dice que lo que se


muestra es un deseo ignorado, forma poética en la que aquí Lacan llama al
objeto a, en tanto causa del deseo, punto de fuga que no es representable
pero ordena la escena, viene a mostrar algo del orden de la falta en el Otro.

 Suele plantear un cierto planeado, planificación. (No es casualidad que la


JH paseara con la cocot por donde trabajaba su padre). Pero la mostración
está velada para el propio sujeto, tal vez no lo esté para otro sujeto, que
la ve, pero si está velada para el $.

JH: La exhibición de la joven homosexual, de su relación con la cocot a los ojos de


todos, fundamentalmente a los ojos de su padre, tiene el valor de ACTING OUT, y
lo que su mostración devela es que habría deseado, un hijo del padre, en tanto
que falo y no solo que este le fue negado sino que le fue otorgado a su
competidora, la madre; un hermanito vino a agregarse a la familia, arrancándole el
lugar privilegiado que ocupaba junto a su padre.

Tras fracasar en la realización de su deseo, lo realiza al mismo tiempo de otra y


de la misma manera, haciéndose amante. Se exige en aquello que ella no
tiene, el falo y para mostrar bien que lo tiene, lo da. Si el padre no puede
darle el falo, entonces hace como si ella fuese quien lo tuviera y quien si lo da.
Siguiendo a Freud, Lacan dice: se comporta respecto a la Dama como un
caballero que la sirve, como un hombre, aquel que puede darle en sacrificio
lo que tiene, su falo.

Tenemos así, simultáneamente, en la mostración, una máxima exposición y un


velamiento. El velamiento corre para el sujeto del acting out, en tanto que "lo
esencial de lo que es mostrado es aquel resto", la caída de ese resto a, "entre el
sujeto $, aquí Otrificado, por así decir, en su estructura de ficción, y el Otro, , no
autentificable, nunca del todo autentificable"

PASAJE DEL ACTO: Este no tiene valor de mostración, es casi lo contrario. El


sujeto que lo comete quiere salirse de la escena, evadirse de esa escena. Como
imposibilidad de incluirse en ella como sujeto, queda como lo que resta.

2 vertientes:

-criminal: destruye la escena silenciando al otro, rompe relación con la palabra,


actúa silenciando al otro.

- melancólica: es el sujeto el que se cae de la escena, se destituye el mismo para


evadir la escena.

AO y PA, ambos suponen una relación entre el sujeto y el objeto a: en el primero


intenta mostrarlo, el segundo el sujeto se identifica al objeto a.

Cuando la joven homosexual corre a las vías del tren, Lacan distingue un pasaje al
acto. El padre ni la mira…
 Acting out diferencias con síntoma (el síntoma no está dirigido a un
Otro)

El acting out no es síntoma:

Ambos plantean algo a descifrar en tanto suponen la manifestación de un Deseo


pero hay una diferencia fundamental:

El acting out llama a la interpretación, pero la cuestión es ciertamente saber si ésta


es posible. Y si lo es, dice Lacan, pero plantea dudas, tanto en la práctica como la
teoría. Tratándose del síntoma, está claro que la interpretación es posible, pero con
la condición de que la transferencia esté establecida

A diferencia del acting out, el síntoma ni es llamada al Otro, ni es lo que muestra al


Otro. El síntoma busca solo su satisfacción, y no necesita al analista como el acting
out, se basta a sí mismo. El acting out, en cambio "es la transferencia salvaje" (de
ahí el problema planteado de como domesticarlo) Estamos en el plano del manejo
de la T no de la interpretación. El AO durante el análisis es una mostración dirigida
al analista e indica que algo no está siendo interpretado, que el deseo está
ignorado.

El AO puede darse en análisis  El caso de Kris: El paciente no sabe si su libro es


de él o lo plagió de otros. La intervención de analista: “Lo leí y es bello y
claramente original”. Al terminar la sesión se va a comer sesos frescos. Con esto le
da una señal a Kris, todo lo que usted dice es cierto, solo que deja intocado el
problema, quedan los sesos frescos. Para mostrárselo bien, al salir de aquí iré a
comerlos y se lo contaré en la próxima sesión.

Cómo actuar frente a un acting out: dijimos, aunque el acting out se ofrezca a la
interpretación, no hay que interpretarlo, la T no se interpreta, se maneja. Tampoco
hay que prohibirlo, hay que hacerlo entrar dentro del dispositivo, volverlo síntoma.
Si estamos en la dimensión de la T salvaje hay que intentar domesticarla, revisando
como se da la dimensión T con ese paciente.

 Diques pulsionales