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Ante el cumplimiento de la obligación pueden observarse varias actitudes: realizar la

prestación o no realizarla. La no realización de la obligación puede ser por cumplimiento


defectuoso o incumplimiento total o absoluto de la misma, y ese incumplimiento según
lo establecido en el Art. 1101 ,Código Civil, se lleva a cabo a través del dolo, la
negligencia o la mora, actos que dan lugar a responsabilidad del que actúa de ese
modo.
Pero esa responsabilidad no opera en los casos previstos en el Art. 1105 ,Código Civil “.
Fuera de los casos expresamente mencionados en la ley, y de los en que así lo declare
la obligación, nadie responderá de aquellos sucesos que no hubieran podido preverse,
o que, previstos, fueran inevitables”. Estos casos son los denominados “fortuitos y de
fuerza mayor”, términos que el legislador ha decidido cambiar por “sucesos
imprevisibles e inevitables”. Los sucesos imprevisibles e inevitables, exoneran de la
responsabilidad por incumplimiento de la obligación del deudor (en el caso de la
mora accipiens, también del acreedor).
Para que opere esa irresponsabilidad, el suceso debe reunir los requisitos siguientes:

 Debe tratarse de un hecho no imputable al deudor.


 Debe suponer el cumplimiento de un acto imposible.
 Debe ser imprevisto, o bien previsto pero inevitable.
 El suceso fortuito o inevitable debe ser causa y tener como consecuencia el
incumplimiento de la obligación.

El caso fortuito y fuerza mayor tiene generalmente, los siguientes efectos:

 Pueden causar la imposibilidad total y definitiva; liberando al deudor del


cumplimiento de la obligación, aunque hay excepciones, como el caso de las
obligaciones genéricas en las que no opera la excepción del caso fortuito y de
fuerza mayor, ya que la cosa genérica se puede sustituir por otra de igual género,
y las excepciones previstas en el Art. 1105 ,Código Civil, las excepciones
establecidas en la ley, las pactadas por los interesados.
 Pueden causar la imposibilidad parcial; quedando liberado el deudor sólo en la
parte que le es imposible cumplir, pero siguiendo obligado por la parte que sí
puede llevar a cabo.
 Pueden causar la imposibilidad temporal; el deudor queda liberado de la
responsabilidad por mora.

El Art. 1183 ,Código Civil establece que: “Siempre que la cosa se hubiese perdido en
poder del deudor, se presumirá que la pérdida ocurrió por su culpa y no por caso fortuito,
salvo prueba en contrario, y sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo 1096”; es decir,
que la carga de la prueba recae sobre el deudor.