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II- ÉTICA POLÍTICA

1. Ética: concepto

En general las palabras "ética" y "moral" se usan como si- ca OMEBA, CT.ll, pág. 259), antiguamente se usó la palabra
nónimos: la primera deriva de la voz griega étbos, que signi- "ética" para calificar en general a los caracteres estimables

fica costumbre, y la segunda de la voz latina mores, que del comportamiento humano deseado. Con el auge de la filo-

posee el mismo significado. Sin embargo no son totalmente sofía helénica, la Ética surgió como una doctrina de las cos-

equivalentes: la moral es el conjunto de comportamientos tumbres; es decir, como una teoría de los actos humanos

que la mayoría de los integrantes de una sociedad suele habituales ordenados de acuerdo a ciertos principios postu-

aceptar como válidos, y la ética es la rama de la filosofía que lados por el hombre mismo. Así, lo ético fue siendo progresi-

reflexiona sobre el por qué se los considera válidos, y com- vamente identificable con lo bueno, lo honesto, lo justo y, en

para las "morales" de las distintas sociedades o de distintos general, con lo positivamente valioso dentro de un orden de

grupos de una misma sociedad. Según la Enciclopedia Jurídi- vida plenaria exigible.

2. La desvalorización de la política
En Ética para Amador, Fernando Savater (filósofo espa- políticos suelen estar dispuestos a hacer más promesas de

ñol contemporáneo) se pregunta:' las que sabrían o querrían cumplir. Su clientela se lo exige:

"Ahora bien: ¿por qué tienen tan mala fama los políti- quien no exagera las posibilidades del futuro ante sus elec-

cos? A fin de cuentas, en una democracia, políticos somos tores y hace mayor énfasis en las dificultades que en las

todos, directamente o por representación de otros. c...) ilusiones, pronto se queda solo. Jugamos a creernos que los

Ofrecen ideas para mejorar la gestión de la sociedad y políticos tienen poderes sobrehumanos y luego no les perdo-

se consideran capaces de ponerlas competentemente en namos la decepción inevitable que nos causan,"

práctica, pero son ideas que cualquiera debe poder compren- En nuestro país, tras largos años de dictadura y falta

der y discutir, así como tienen que aceptar también la posi- de práctica democrática, al concepto que hemos dado de

bilidad de ser sustituidos en sus puestos si no son tan com- "política" suele oponérsele otros significados, confundiendo

petentes como dijeron o tan honrados como parecían. Entre a veces "política" con la "conducta de los malos políticos". De

esos políticos los habrá muy decentes y otros caraduras y allí que haya sectores de la población que ven en las luchas

aprovechados, como ocurre entre los bomberos, los profeso- por el poder y en la conducta de gobernantes, sólo intereses

res, los sastres, los futbolistas y cualquier otro gremio. personales. Esto aleja a la población de la actividad política.

Entonces, ¿de dónde viene su notoria mala fama? El ciudadano debe interesarse y ocuparse de la política. El

Para empezar, ocupan lugares especialmente visibles en la bien común surge seleccionando a los mejores para que se

sociedad y también privilegiados. Sus defectos son más pú- dediquen a la política. Hay que participar en algunas de las

blicos que los de las restantes personas; además, tienen más actividades políticas y ejercer el contralor de los que la

ocasiones de incurrir en pequeños o grandes abusos que la manejan. De este modo se recuperará para la política el

mayoría de los ciudadanos de a pie. (...) Por otra parte, los lugar digno que le corresponde.

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3. La ética política

La política y la ética están relacionadas en cuanto a su fi- fundamental son los resultados que se obtienen. La ética no

nalidad: la política tiene como objetivo el bien común de la se ocupa ele lo que uno hace por obligación, por temor o

sociedad; la ética se ocupa del obrar bien. Según Savater, porque no tiene más remedio, sino de lo que elige voluntaria-

"la ética es el arte de elegir lo que más nos con- mente hacer. Por el contrario, a la política no le importa si
viene y vivir lo mejor posible; el objetivo de la polí- los ciudadanos obedecen las leyes porque les parecen co-

tica es el de organizar lo mejor posible la conviven- rrectas o porque temen el castigo por infringidas; pese a que

cia social, de modo que cada cual pueda elegir lo que prefieren el consenso, su objetivo es que se cumplan, aunque

le conviene. Como nadie vive aislado (...) cualquiera sea por métodos disuasivos o coercitivos; su interés está en

que tenga la preocupación ética de vivir bien no pue- los logros obtenidos.

de desentenderse olímpicamente de la política. Se- Nosotros, por supuesto, estamos formándonos para vivir

ría como empeñarse en estar cómodo en una casa en democracia, y sólo vamos-a admitir que se usen aquellos

pero sin querer saber nada de las goteras, las ratas, métodos legales, respetuosos de los derechos humanos y de

la falta de calefacción y los cimientos carcomidos los principios republicanos para la consecución de su objetivo

que pueden hacer hundirse el edificio entero mien- final, que es el bien común. Veremos, sin embargo, que hay y

tras dormimos... " hubo gobiernos -y teóricos que los justificaron- que no les

Pero también establece diferencias, porque dice que para importaban los medios con tal de llegar a los fines propues-

la ética lo importante es tener buenas intenciones al obrar, tos.

al hacer uso de su libertad; en cambio para la política lo

4. Relación entre política y ética: distintas opiniones


Platón, en su libro La República (publicado aproximada- Para Aristóteles, discípulo de Platón, también la ética y la

mente en el 390 a.C'), propone un Estado ideal, gobernado política están profundamente ligadas, y si bien son distintas

por una clase pensante (los mejores filósofos) que no tengan las normas morales que deben inspirar a la conducta política

otra ambición ni otro objetivo que el bien de la sociedad. El de la personal, la primera debe estar siempre regida por la

hecho de estar en el gobierno no les debe dar riquezas ni justicia:


posibilidades extraordinarias, porque sino podría ser que lo Aristóteles Gran Ética, libro 1, capítulo 1, páginas S y 6,

asumieran quienes tuvieran deseos de enriquecimiento y por Ed. Tor, Buenos Aires.

consiguiente existiría el riesgo de que se corrompiese la La Ética nos parece una rama de la Política, ya
función pública. Para Platón, los gobernantes deben ser ver- que no se puede hacer nada en las cuestiones refe-
daderos guardianes del Estado. Como su objetivo es el bie- rentes al Estado, de no hallarse en posesión de cier-
nestar de toda la sociedad, no el de unos pocos, para lograrlo tos hábitos, es decir, del bien. No obstante, ser
pueden utilizar recursos que no se consideren correctos en bueno estriba en ser virtuoso. De ahí si tenemos que
el plano personal, pero sí en el plano público, como por ejem- proceder con éxito en las cuestiones concernientes
plo ocultar informaciones o mentir siempre que sea en aras al Estado, debemos hallarnos en posesión de buenos
del beneficio de la comunidad. Distingue así entre la "moral hábitos morales. Por eso el estudio de las costum-
política" de la "moral personal" del gobernante, que debe ser bres, parece que es una rama que pertenece a la Po-
intachable. lítica, y su punto de partida. En su conjunto, creo
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que esta materia se debiera llamar Política en vez menester realizar y hacerlas todas de una sola vez
de Ética." para no verse precisado a renovarlas diariamente y
Aunque no podamos decir que se cumplía, el modelo ideal poder, no insistiendo en ellas, tranquilizar a los
de gobierno durante la época romana y la medieval siguió hombres y ganárselos mediante el bien. Quien adop-
siendo aquél en el cual la moral debía regir la conducta polí- ta otra acritud ya sea por timidez o por mal consejo
tica. se ve obligado a mantener siempre las armas empu-
Nicolás Maquiavelo 0467-1527)' en su tratado sobre ñadas; tampoco puede apoyarse en sus súbditos por
política que se llama El Príncipe, no se ocupa de lo que debe- la desconfianza de éstos basada en las recientes y

ría ser la política en cuanto a principios éticos, sino que to- constantes injurias. Porque las injurias deben reali-
mando ejemplos en los gobiernos del pasado y del presente zarse todas de' una vez para que, soportándolas por
analiza cómo se desenvuelve la política en esos Estados, y menor tiempo, ofendan menos; en cambio los benefi-
qué es en realidad lo más conveniente hacer en cada caso -si cios deben darse poco a poco, para degustarlos me-
uno es el gobernante- para llevar a cabo su gestión con éxito. jor."
Su libro (tomando las palabras de Mario]. López) es un "ma- Y, en el capítulo XVIII:

nual de técnica política", destinado a "la consideración de los


"Debéis saber, pues, que existen dos maneras
medios adecuados e idóneos para conquistar y conservar el
de combatir: la una con la ley, la otra con la fuer-
poder". De ahí se dice que la frase "El fin justifica los
za: la primera es propia del hombre, la segunda de
medios" es una sentencia maquiavélica.
las bestias; pero, puesto que el primer recurso no
Por ejemplo, en el capítulo VIII titulado "De quienes lle-
siempre basta debe saberse utilizar el segundo.
garon al principado mediante maldades", afirma que puede
c...) Por ende, si el príncipe necesita saber utilizar
haber "buen o mal uso que se haga de la crueldad". Con sus
la índole de la bestia, debe utilizar las de la zorra
palabras:
y el león: porque el león no se defiende de las
"Podemos considerar como bien utilizadas (sí, no
trampas y la zorra no se defienden de los lobos.
obstante, sea dudosa la licitud de hablar bien del
c...) y si todos los hombres fueran buenos este
mal) las (crueldades) que se hacen en una sola vez
consejo no sería bueno; pero dado que son malva-
por la necesidad de obtener seguridad sin volver a
dos y no guardarían su lealtad tú tampoco debes
insistir en ellas más tarde orientándolas en lo posi-
guardársela a ellos. (...) Pero a esta naturaleza
ble a la utilidad .para los súbditos; están mal utiliza-
bueno es disfrazarla y saber disimular y fingir con
das 'aquellas que, aun siendo pocas en un comienzo,
habilidad; los hombres son tan simplotes y se atie-
con e} transcurrir del tiempo más bien crecen que
nen tanto a las necesidades presentes que quien
se extinguen (. ..)
quiera engañar siempre encontrará a quien se deje
Por lo tanto es de notar que, al ocupar un estado,
engañar".
debe el príncipe calcular todas las ofensas que le es

5. La Realpolitik (el "realismo político")

La Realpolitik sostiene, como Maquiavelo, que la políti- te que no lo es, y teniendo en cuenta esa realidad es como

ca se debe analizar técnicamente, con los datos reales de debe gobernarse.

cómo se comportan los seres humanos y los grupos de poder Muchos en la actualidad afirman que la actividad política

y de presión, y no con las normas morales del deber ser. No se rige por leyes técnicas, y no las consideran "inmorales"

es que Maquiavelo afirme que los valores éticos no son bue- sino "moralmente neutrales" (entre ellos los politólogos Pa-

nos para la humanidad, sino que dice que hay demasiada gen- reto, Mosca, Bumham y Carl Schmitt).

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6. Ética y publicidad de los actos de gobierno

El politólogo italiano Norberto Bobbio, analizando los te podrían dar origen a abusos de poder. Para mantener la

problemas de los gobiernos actuales, advierte contra el peli- democracia real, es decir, para consolidar un sistema de

gro que trae sobre la democracia las acciones secretas de gobierno que hoy consideramos aceptablemente justo, el

los gobiernos. Toma de Kant un principio fundamental, según gobierno debe dar publicidad de sus actos a fin de permitir

el cual "Todas las acciones referentes al derecho de otros al ciudadano conocer las acciones de quien detenta el poder

hombres cuya máxima no puede ser publicada, son injustas". y controlarlo. Esto es indispensable, afirma Bobbio, en un

Es decir, sólo las acciones injustas del Estado o de los go- momento en el que el Estado cuenta con numerosos medios

bernantes son las que pueden provocar un escándalo tal que técnicos (a menudo instalados ilegalmente, tal como se des-

no conviene publicarlas, y deben por lo tanto mantenerse cubrió en escándalos en Estados Unidos y también en nues-

secretas. tro país) como para estar minuciosamente informado sobre

Vimos que incluso Platón sostiene que muchas veces el todo lo que hacen los ciudadanos, situación que le da un in-

secreto o la mentira son necesarias para gobernar. Desde menso poder. Conociendo lo que pasa, el pueblo puede tratar

hace muchos siglos existen teorías que afirman que "le está de controlar a los "controladores". La mejor manera de tra-

permitido al Estado lo que no le está permitido a los ciuda- tar de que la ética no se aleje de la función pública es la

danos privados y por lo tanto el Estado está obligado a ac- información, por lo que los medios periodísticos hoy juegan

tuar en secreto para no hacer escándalo", pero se contrapo- un rol fundamental en la política.

nen con la doctrina de la soberanía popular, y por consiguien-

7. La ética en nuestra Constitución


En la Constitución Argentina de 1853 se sobreentendía que la ética de-

bía primar en la función pública, reservándose a la Cámara de Diputados

el derecho de acusar a los funcionarios "del Poder Ejecutivo y Judicial

ante el Senado por falta de responsabilidad, mal desempeño de sus fun-

ciones, delito en el ejercicio de las mismas o crímenes comunes. El Sena-

do debe ser quien juzgue a los acusados en juicio público, y si los encon-

trare culpables los puede destituir y declararlos incapaces de ocupar

empleos públicos. Este principio sigue vigente en los artículos 53, 59 y

60 de la actual Constitución.

Pero actualmente se vio que esto solo no era suficiente, por "la gran

cantidad de delitos de corrupción y mal ejercicio de la función pública que se dieron no sólo en gobiernos de facto sino tam-

bién en los constitucionales, por lo que se estableció en el nuevo artículo 36 (que castiga a quienes participen de gobiernos

antidemocráticos) lo siguiente:

"Atentará asimismo contra el sistema democrático quien incurriere en grave delito doloso contra el Estado que conlleve enri-
quecimiento quedando inhabilitado por el tiempo que las leyes determinen para ocupar cargos o empleos públicos.
"El Congreso sancionará una ley sobre ética pública para el ejercicio de la función"
Según el jurisconsulto Emilio F. Mignone esto "constituye también un intento de respuesta a circunstancias políticas actuales";
asimilando "la comisión de delitos de corrupción desde la función pública con los actos de fuerza contra el sistema representati-
vo, los constituyentes consideraron que esas transgresiones debilitan a la democracia con la misma intensidad que los levanta-
mientos militares».

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