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Memoria sensorial

Se denomina memoria sensorial a la habilidad de retener impresiones de información sensorial después de que el
estímulo original haya cesado. Hace referencia a objetos detectados por los receptores sensoriales los cuales son retenidos
temporalmente en los registros sensoriales que a su vez poseen una gran capacidad de almacenamiento de información
precategorial, pero que solo son capaces de mantener imágenes precisas de información sensorial por espacio muy
limitado. Las dos clases de memoria sensorial que han sido más exploradas son la icónica y la ecoica.

Una de las primeras investigaciones respecto a este fenómeno se produjo en 1740 por Johann Andreas Segner (1704-
1777), físico y matemático alemán. En un elegante experimento, Segner ató un trozo de carbón resplandeciente a una
rueda giratoria y rotó la susodicha a velocidad ascendente hasta que un círculo completo de luz era perceptible por el
observador. Calculó que para poder producir este podría ser en efecto, el trozo de carbón necesitaba realizar una vuelta
completa en menos de 100 milisegundos (10 Hz o unas 600 revoluciones por minuto).
Sperling llevó a cabo un estudio más sistemático de este efecto en el año 1960. Su experimento consistía en presentar
ínfimamente una serie de tres filas de cuatro letras durante 50 milisegundos a los participantes:
En un caso pidió a los participantes que reprodujeran tantas letras como pudieran recordar una vez estas habían sido
expuestas. En otro indicó, tras la muestra de las letras, qué fila específica (primera, segunda o tercera) le gustaría que la
gente intentase recordar. Sperling halló que mientras que los participantes solo podían mencionar una media de cuatro
letras en la primera condición, generalmente eran capaces de recitar con éxito las cuatro de la fila elegida en la segunda
condición, incluso cuando se les señalaba cuál interesaba remarcar después de que todo el mosaico se hubiera mostrado.
Tal resolución sugiere que por un breve período el mosaico íntegro estuvo accesible a los participantes como memoria
sensorial.
Se sigue considerando que la memoria sensorial opera dentro de este espacio de tiempo aproximado (por debajo de un
segundo y ciertamente no por encima de dos), y por lo tanto puede observarse que su vida útil es extremadamente corta.
También es caracterizada por estar fuera del control de la conciencia (es decir, ocurre automática y espontáneamente).
Aunque retiene información por un corto período, no se la debe confundir con la memoria de corta duración (la cual por
norma se prolonga 10-15 segundos sin reseteo del material guardado), e igualmente es llamada de este modo para
distinguirla de la de larga duración, aquella que puede archivar información durante una vida entera.
La memoria sensorial visual es comúnmente referida como memoria icónica. La memoria sensorial auditiva es conocida
como memoria ecoica.
Memoria icónica se descompone más rápido que la gente común, en personas con enfermedad de Alzheimer. Por lo tanto
las personas que muestran signos de rápida memoria icónica en descomposición, pueden ser más propensos a la
enfermedad de Alzheimer.

Memoria icónica
Los dos principales componentes de la memoria icónica son la persistencia visual y la persistencia informativa. La
persistencia visual es una representación visual pre-categórica relativamente breve (150 ms) de la imagen física creada por
el sistema sensorial. Sería como una "fotografía" de lo que el individuo está mirando y percibiendo. El segundo componente
es un almacén de memoria de mayor duración que representa una versión codificada y ya categorizada de la imagen visual.
Se trataría de los "datos en bruto" que posteriormente serán procesados por el cerebro. Puede considerarse un tercer
componente: la persistencia neuronal: la actividad física y las grabaciones del sistema visual. 38 La persistencia neuronal
generalmente se representa mediante técnicas de neuroimagen como el electroencefalograma y la resonancia magnética
de imágenes.
La persistencia visual es la impresión fenomenológica de que una imagen visual permanece después de la desaparición
física del objeto que la provocó. Puede considerarse como el producto de la persistencia neuronal. La persistencia visual es
más sensible a los parámetros físicos de los estímulos que la persistencia informativa, lo que se pone de manifiesto es sus
dos propiedades clave:3

1. La duración de la persistencia visual es inversamente proporcional a la duración del estímulo. Esto significa que
cuanto más tiempo esté presente físicamente el estímulo, más rápidamente decaerá la imagen visual en la
memoria.
2. La duración de la persistencia visual es inversamente proporcional a la luminosidad del estímulo. Cuando la
luminosidad o claridad de un estímulo aumenta, la duración de la persistencia visual disminuye. 2
Debido a la implicación de los sistemas neuronales, la persistencia visual es altamente dependiente de la fisiología de los
fotorreceptores y la activación de distintos tipos de células de la corteza visual. Esta representación visual puede verse
afectada por efectos de enmascaramiento, por lo que la presentación de interferencias durante la presentación del estímulo
a recordar, o inmediatamente después, puede interferir en la capacidad para recordar el estímulo posteriormente.9
Se han usado diversas técnicas para tratar de determinar la duración de la persistencia visual. La técnica de la duración de
los estímulos consiste en que un estímulo de prueba (un "clic" auditivo) se presenta en el momento de la presentación de la
imagen a recordar, y en un ensayo aparte, ese mismo estímulo se presenta en el momento de la desaparición de esa
imagen. La diferencia representa la duración del almacén visual, que se ha determinado en aproximadamente 100-200 ms.9
Otras técnicas, como la continuidad fenomenológica o la técnica estiman la duración de la persistencia visual en unos 300
ms.10 La continuidad fenomenológica consiste en presentar de forma discontínua una imagen, con periodos en blanco entre
las presentaciones. Si la duración de estos periodos en blanco es lo suficientemente corta, el participante tiene la sensación
de estar viendo una imagen continua. De forma similar, la técnica también se basa en la observación de una imagen
continua. Pero en lugar de presentar el estímulo completo "a ráfagas" (es decir, de forma discontinua), sólo se muestra un
pequeño fragmento de la imagen que se va desplazando. Cuando este fragmento se desplaza a una velocidad adecuada,
se puede observar una imagen completa.
La memoria icónica proporciona un flujo de información visual al cerebro, que puede ser recogido y sostenido en el
tiempo por la MVCP para su consolidación en formas de memoria más estables. Uno de los papeles claves de la
memoria icónica es su implicación en la detección de cambios en el ambiente visual, lo que facilita la percepción del
movimiento.
El desarrollo de la memoria icónica comienza con el nacimiento, y continúa a medida que se desarrolla el sistema
visual primario y secundario. A los cinco años de edad, los niños han desarrollado la misma capacidad ilimitada de
memoria icónica que la que muestra un adulto. No obstante, la duración de la persistencia de la información sigue
aumentando, desde los 200 ms a la edad de cinco años, hasta un nivel asintótico de 1000 ms en la edad adulta (a
partir de los once años). Con el envejecimiento tiene lugar un leve descenso en la persistencia de la visión. Se ha
observado un decrecimiento de aproximadamente 20 ms al comparar individuos de veinte años con individuos de
60.21 A lo largo de la vida, el deterioro cognitivo leve puede provocar algunos errores de memoria
episódica (recuerdos autobiográficos sobre personas, lugares y contextos) y de memoria de trabajo (el componente
de procesamiento activo de la memoria a corto plazo), debido a daños en el hipocampo y las áreas corticales
asociadas. Los recuerdos episódicos son sucesos autobiográficos. Se ha demostrado que las personas con
deterioro cognitivo leve muestran un decrecimiento en la capacidad y duración de la memoria icónica. Este
empeoramiento puede ser utilizado como un predictor del desarrollo de déficits más severos, como la enfermedad de
Alzheimer y la demencia.

Memoria ecoico
Siguiendo los procedimientos de Sperling en el desarrollo de tareas de memoria icónica, algunos investigadores
estaban interesados en estudiar el mismo fenómeno en el campo del registro sensorial auditivo. Midieron la memoria
ecoica mediante tareas comportamentales en las que se les pedía a los participantes que repitieran una secuencia
de tonos, palabras o sílabas que se les iban presentando, lo que requería habilidades de atención y motivación. El
estudio con tareas de informe parcial más conocido consistió en la presentación de estímulos auditivos en el oído
izquierdo, en el derecho, y en ambos simultáneamente. 4 Después se solicitó a los sujetos que informaran acerca de
la localización espacial y el nombre de la categoría de cada estímulo (por ejemplo, un tono en el oído izquierdo, o
una palabra en ambos oídos). Los resultados mostraron que resultaba mucho más sencillo responder a la
localización espacial que recordar información semántica cuando se producía la inhibición de la información recibida
por un oído mediante la presentación de un estímulo distractor por el otro. De manera consistente con los resultados
obtenidos en tareas de memoria icónica, la ejecución en tareas de informe parcial fue muy superior a las tareas bajo
la condición de informe global. Además, se observó una disminución en el desempeño a medida que aumentaba el
intervalo interestimular (el espacio de tiempo transcurrido entre la presentación del estímulo y el recuerdo).

Enmascaramiento de reconocimiento auditivo


Los experimentos de enmascaramiento de reconocimiento auditivo han sido una de las técnicas más exitosas en el
estudio de la audición. Consiste en presentar a los participantes un breve estímulo objetivo, seguido de un segundo
estímulo (máscara) tras un intervalo interestimular determinado. 9 La cantidad de tiempo que la información se
encuentra disponible en la memoria es manipulada por la duración del intervalo interestimular. El desempeño,
evaluado en función de la precisión del recuerdo del estímulo objetivo, aumenta cuando el intervalo interestimular es
superior a 250 milisegundos. La máscara no afecta a la cantidad de información obtenida del estímulo, pero sí actúa
como interferencia para el procesamiento posterior.

Potencial de disparidad
Una tarea más objetiva que posibilita la medición de la memoria sensorial auditiva y que no requiere una focalización
de la atención es la tarea de potencial de disparidad (en inglés, Mismatch Negativity). Mediante esta técnica se
registran los cambios en la activación cerebral mediante el uso de electroencefalografía (EEG). Se registran los
potenciales relacionados con estímulos auditivos que se elicitan en la actividad cerebral entre 150 y 200
milisegundos después de la presentación de un estímulo auditivo. Se oresentan estímulos inesperados, infrecuentes
o irregulares en mitad de una secuencia de estímulos normales para estudiar su efecto y la huella de memoria que
provocan.10
Se han observado incrementos en la activación de las estructuras neuronales responsables de la memoria ecoica en
función de la edad, lo que demuestra que a medida que se van cumpliendo años, se produce un aumento en la
eficiencia al procesar la información sensorial auditiva. 12
En un estudio de disparidad de potenciales se ha encontrado, asimismo, que la duración de la memoria sensorial
auditiva también aumenta con la edad, especialmente entre los dos y los seis años de edad, de 500 a 5000
milisegundos. Los niños de dos años muestran una respuesta de disparidad de potenciales en intervalos
interestimulares de entre 500 y 1000 milisegundos. Los niños de tres años muestran esta respuesta en intervalos de
uno a dos segundos. Los de cuatro años, en intervalos de más de dos segundos. Y los de seis años, en intervalos
de entre tres y cinco segundos. Este desarrollo tiene lugar a una edad temprana y se extiende hasta la adultez, para
finalmente producirse un decrecimiento en la etapa final de la vida. 8
Los investigadores han encontrado una disminución de la duración de la memoria ecoica en niños que manifiestan
un retraso en la edad de comenzar a hablar, así como en niños con síndrome de captura precordial y cisuras orales,
hallándose en estos casos una duración menor a 2000 milisegundos. No obstante, esta reducción no tiene valor
predictivo para futuras dificultades lingüísticas en la edad adulta. 14
La memoria auditiva o memoria ecoica es un componente de nuestra memoria sensorial que se
encarga de retener a corto plazo toda la información auditiva que recibimos del entorno. ... Es decir,
la memoria auditiva retiene, de manera literal, la información del input o estímulo sonoro antes de ser
procesada.
La memoria auditiva, también conocida como memoria ecoica, es uno de los registros de la memoria
sensorial. Este tipo de memoria sensorial es muy corta, pero también muy resistente a lesiones cerebrales.
Personas con amnesia severa conservan intacta esta capacidad de memoria sensorial.
La memoria auditiva o memoria ecoica es un componente de nuestra memoria sensorial que se encarga de
retener a corto plazo toda la información auditiva que recibimos del entorno. Diversos estudios apuntan a
que este sistema puede almacenar mayores cantidades de información y durante más tiempo (media de 3-4
segundos) que la memoria visual.
La memoria auditiva consiste en un almacén de información que registra información auditiva, de naturaleza
precategorial, de gran capacidad y persistencia limitada. Es decir, la memoria auditiva retiene, de manera literal, la
información del input o estímulo sonoro antes de ser procesada.

Estos estímulos sonoros pasan de forma automática al procesador auditivo central, que se ocupa de transformar las
señales eléctricas del sonido en conceptos mentales, formando un tipo de imagen sonora, que podemos retener en
nuestro cerebro durante un periodo breve de tiempo. La imagen sonora puede ser reproducida, únicamente, durante
ese breve periodo de tiempo que sigue al estímulo auditivo.

La memoria sensorial se registra en la corteza auditiva primaria contralateral al oído de presentación. Este
almacén de memoria auditiva se extiende a varias áreas cerebrales, debido a que conlleva la puesta en marcha de
diversos procesos. La mayor parte de las regiones cerebrales implicadas se localizan en la corteza prefrontal (CPF),
dado que aquí es donde tiene lugar el control ejecutivo, y se monitoriza el control atencional.
EJEMPLOS :
 Recordar el nombre de alguien al que nos acaban de presentar
 Repetir un número de teléfono que nos acaban de dar
 Recordar la dirección de la cita para comer que te acaban de decir
 Escuchando la radio hacen una pregunta con premio, te la sabes, y te apresuras a marcar el número de teléfono
para participar
 Recordar la voz de un familiar

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