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Análisis Económico – Financiero II

TEMA 2. LOS CICLOS ECONÓMICOS DE LA EMPRESA

El estudio de los ciclos económicos tiene su importancia en cuanto a la relación que


mantienen con la estructura económica y financiera de la empresa.

Un ciclo representa una serie de sucesos que se repiten de forma continua a lo largo
del tiempo. Según la duración, en cualquier empresa es posible identificar dos tipos de
ciclo, existe un ciclo a largo plazo y otro a corto.

El ciclo a corto plazo, también denominado mercancía-dinero-mercancía o ciclo de


explotación afecta a los elementos del activo corriente y se utiliza para determinar la
actividad corriente de la empresa.
Supone la conversión, por medio del proceso productivo, de las mercancías (materia
prima, mano de obra, etc.) en productos terminados, los cuales, una vez vendidos y
cobrados a los clientes, permitirán la adquisición de nuevas mercanci ́as para reiniciar
el proceso que se repetirá de forma continua mientras la empresa se mantenga en
funcionamiento.

Para una empresa constructora, el ciclo de explotació n se inicia con la adquisició n de


materiales como ladrillos, cemento, herramientas de ferreteri ́a, mano de obra, etc.,
factores que, a través de la maquinaria disponible, hormigoneras, grúas, etc. (ciclo de
capital), serán transformados en edificios, casas, instalaciones, etc., es decir, productos
para vender a los clientes potenciales; el cobro de las ventas permite a nuestra
empresa constructora, no sólo atender las deudas a corto plazo, sino también adquirir
nuevas materias primas, pagar al personal, etc., con lo que la actividad productiva de
la empresa puede continuar a través de este ciclo.

La duració n del ciclo de explotación se calcula por medio del periodo medio de
maduración; el tiempo que por término medio se tarda en recuperar el dinero
empleado en atender las exigencias del proceso productivo.

El ciclo a largo plazo, también denominado ciclo de capital, afecta a los elementos del
activo no corriente, los cuales deben renovarse conforme vayan siendo consumidos en
el proceso productivo de la empresa.

La depreciación, en sus distintas tipologi ́as (fi ́sica, obsolescencia, tecnoló gica, etc.), que
sufren la maquinaria, mobiliario, medios de transporte, etc., implica que estos
elementos vayan perdiendo de forma lenta pero progresiva su capacidad de
producció n, exigiéndose su renovació n para poder garantizar el futuro de la actividad
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de la empresa. Esta garanti ́a se consigue mediante el proceso de amortización que


supone la valoración de la parte supuestamente consumida, durante un periodo de
tiempo determinado, de los elementos del activo no corriente.

Vinculado a la función financiera de la amortizació n técnica.

No todos los elementos del activo no corriente requieren esta renovació n pues ni se
consumen ni pierden capacidad productiva con la actividad diaria, por ejemplo, los
terrenos y otros bienes similares

La duració n del ciclo de capital se calcula mediante el cálculo del proceso de


amortizació n, es decir, el tiempo que por término medio se tarda en liquidar las
inversiones realizadas en elementos del activo no corriente.

Destaca que la duración media del ciclo de capital es más irregular que la del ciclo de
explotación. Esto se debe a mú ltiples factores como la depreciació n por agotamiento o
caducidad del recurso que está siendo explotado y los procesos de obsolescencia.

Por ejemplo, la obsolescencia tecnológica provoca que a medida que aparecen nuevas
tecnologi ́as o mejores aparatos productivos, la empresa que no se adapte o renueve
irá perdiendo eficacia y eficiencia frente a sus competidores.

Esta circunstancia puede provocar la necesidad de renovar anticipadamente la


maquinaria y otros elementos del activo no corriente afectados. Consecuentemente
decimos que el desarrollo tecnoló gico presiona a la empresa en la medida que puede
acortar su ciclo de

Se puede establecer una correspondencia entre los ciclos económicos de cualquier


empresa y la composición de su estructura económica y financiera. Por una parte, el
ciclo de explotació n afecta fundamentalmente a las partidas de activo y pasivo
corriente. Este ciclo conlleva la liquidació n de las inversiones del activo corriente,
generando los recursos financieros necesarios para atender no só lo las obligaciones de
pago derivadas de las deudas a corto plazo, sino también la reposición del activo
corriente necesario para la continuidad del ciclo y la actividad diaria.

Por otra parte, el ciclo de capital se encuentra relacionado con las partidas de activo y
pasivo no corriente. Este ciclo implica la aplicación de recursos financieros en activos
inmovilizados que permitan activar y garantizar el sistema productivo de la empresa.

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Pero además, existe una interrelació n entre el ciclo de capital y el de explotació n. Estos
ciclos no son independientes entre si ́, sino que están relacionados, de manera que una
adecuada sincroni ́a entre ambos garantiza el funcionamiento de la empresa en el corto
y largo plazo, sin embargo, la discordancia entre ambos ciclos reduce las
probabilidades de supervivencia.

Vamos a ilustrar esta relación suponiendo dos ruedas de reloj, donde la rueda de
mayor radio representa los elementos que se integran en el ciclo de capital y, la rueda
de menor radio, los elementos de la estructura del corriente que se emplean en el
ciclo de explotació n.

Según este modelo, cada vuelta completa supone la ejecució n de un ciclo.


Igualmente, una mayor velocidad de giro implica una menor duració n del ciclo
correspondiente.

El buen funcionamiento de la empresa está condicionado a la sincroni ́a existente entre


ambas ruedas, es decir, a la sincroni ́a que exista entre el ciclo de explotación y el ciclo
de capital.

El arranque de la rueda mayor provoca el inicio del movimiento de la rueda menor


pero, una vez el sistema está en marcha, el movimiento de cada rueda induce al de la
otra.

En una empresa de nueva creació n la aportació n de los socios se aplica en la compra


de activos no corrientes, momento en que se inicia el funcionamiento de la empresa y
comienza a girar la rueda que representa el ciclo de capital.

A su vez, la inversió n en activo no corriente debe nutrirse con mercanci ́as y materiales,
activo corriente, para que la empresa produzca bienes que pueda vender, este proceso
provoca el giro de la rueda pequeñ a, el ciclo de explotación.

A mayor velocidad de giro del ciclo de explotación, mayor velocidad y menor duración
del ciclo de capital.

Si se incrementa la intensidad de fabricació n, comercialización y venta de la empresa,


por ejemplo, a causa de un incremento de la demanda, también aumentará la
velocidad del ciclo de capital, disminuyendo su duració n.
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Además, provocará una utilizació n más intensa de los equipos productivos (activo no
corriente), los cuales se consumirán más rápidamente, traduciéndose en una
reducción de la duració n del ciclo de capital que exigirá la renovació n anticipada de los
equipos productivos afectados.

Por el contrario, en una situación de crisis económica, con la consiguiente reducció n de


la demanda, provocará una mayor duració n del ciclo de explotació n, por muy rápido
que se fabriquen los productos, si no los puedes vender, no se completa el ciclo de
explotación. La reducción de la velocidad del ciclo de explotación también reduce la
velocidad del ciclo de capital, disminuyendo el consumo del activo no corriente y
aumentando su periodo de amortizació n.

Algunas empresas no se dan cuenta de la importancia de la sincronizació n de ambos


ciclos, mantienen una actividad productiva alta, consumiendo activos a gran velocidad
cuando cuentan con ciclos de explotació n de escasa velocidad.

En épocas de crisis, algunas empresas automovili ́sticas han continuado con el mismo
ritmo de fabricació n que manteni ́an en épocas de bonanza económica, sin embargo,
no han vendido suficientes vehi ́culos. Es decir, han mantenido altos los costes de
explotación y capital sin ingresar suficiente con las ventas.

Este tipo de situación es insostenible para cualquier empresa, debiendo buscar la


sincronización inmediata de ambos ciclos. La falta de sincronización entre las ruedas
puede hacer estallar el sistema. Hay que evitar la costumbre de algunas empresas para
solventar la falta de sintoni ́a entre ciclos consistente en generar incrementos de deuda
hasta el punto en que no pueden afrontarlas, pues este tipo de estrategia suele
conducir a la quiebra.

La gestión de la empresa a través de sus ciclos econó micos debe permitir la paulatina
liquidación y renovació n de sus inversiones para hacer frente al crecimiento progresivo
de las obligaciones de pago.

Las empresas deben tener en cuenta la sincroni ́a entre los ciclos de explotación y
capital, asi ́ como la relación entre éstos y las diferentes partidas de la estructura
económica y financiera. Segú n la duración de cada ciclo, la velocidad de giro, se
derivan distintas exigencias o necesidades de inversió n y financiació n, lo que debe ser
contemplado en la toma de decisiones.