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IMPORTANCIA DE LA MOTIVACIÓN EN EL AULA

A. INTRODUCCIÓN

En muchas ocasiones la figura del profesor ha marcado de manera significativa la vida de


muchas personas. Los docentes deben ser ejemplo y fuente de inspiración de sus estudiantes,
por este motivo se debe tomar un momento de reflexión sobre la importancia que tiene la
profesión del docente en todos los niveles educativos y la responsabilidad que se asume al
educar a niños, jóvenes y adultos.

Se piensa que con el hecho de concluir el programa académico, se ha logrado el objetivo de


educar y formar a los estudiantes. Sin embargo la labor docente no debe limitarse únicamente a
los conocimientos teóricos y prácticos que se transmiten en las aulas de clase, sino que debe
existir tiempos y espacios de comunicación informal entre maestros y alumnos que contribuya a
fomentar la motivación y mejorar su autoestima.

Existen profesores desde la educación prescolar y primaria que han logrado impulsar a sus
pequeños estudiantes para que visualicen su futuro incluso hasta la edad adulta. Desde los
primeros años de educación inicial se debe encausar a los alumnos para que sean capaces de
aprender a enfrentar las adversidades y buscar solución a los problemas que se presentan en
su vida cotidiana.

Desafortunadamente parece que en la actualidad, la vocación de ser docente se está


perdiendo. Los profesores viven más preocupados por cumplir con el desarrollo de la
asignatura, las revisiones curriculares, el cumplimiento de indicadores, la elaboración de
materiales didácticos, entre otros, olvidando que su principal objetivo es educar y motivar.

Los profesores de educación preescolar y primaria tienen en sus manos la formación del futuro
capital intelectual de este país. Existen miles de ejemplos de estudiantes que descubrieron su
vocación desde las aulas de su escuela primaria: profesionales, artistas, políticos, profesores,
técnicos etc.
En la educación secundaria y media superior, los docentes deben contribuir a que sus
estudiantes identifiquen sus fortalezas y debilidades personales, así como las intelectuales,
ayudándolos a encauzar su vocación profesional a fin de que logren reconocer el futuro que
desean alcanzar.
Al llegar al nivel superior los docentes no deben perder el interés por motivar a sus estudiantes,
por el contrario es el nivel donde mayor énfasis se debe poner. En este sentido se debe explotar
el talento grupal e individual, se debe formar profesionales que crean y se apasionen por su
carrera. Los ejemplos, experiencias y errores que comparten los docentes con sus alumnos
serán un factor de impulso.
En la actualidad la situación laboral y las oportunidades de empleo profesional son limitadas, sin
embargo a través de la motivación se estará educando a personas con mentalidad de “agentes
de cambio” que es el capital que requieren las empresas y las instituciones públicas de nuestro
país.
B. DESARROLLO
Durante su vida académica los alumnos se encuentran con muchas situaciones, que tienen que
superar para lograr alcanzar sus metas propuestas. Uno de estos problemas, tal vez el más
importante y casi con seguridad al que todos se han tenido que enfrentar es la falta de
motivación.
Es común oír a los alumnos mencionar: que es muy difícil, que el esfuerzo no merece la pena,
que creen que lo mejor es tirar la toalla y dirigirse hacia metas más fáciles de conseguir, en
menos tiempo y con menos esfuerzo.
Para empezar, nada en la vida es sencillo y que, si uno se empeña, la mayoría de los objetivos
son posibles de alcanzar. Es en este momento cuando los tutores deben asumir como labor
fundamental: redirigir a estos estudiantes y motivarlos para que sigan su camino, induciéndolos
a actuar de manera más constructiva, menos negativa.
Se puede decir que la motivación tiene varios efectos en el aprendizaje y el comportamiento de
los estudiantes. Gracias a ella se logra dirigir dicho comportamiento hacia objetivos particulares
y únicos, entonces el rol será la necesidad de que los alumnos establezcan metas que dirijan su
conducta en concordancia con sus actos para lograrlas.
La motivación determina los objetivos específicos hacia los cuales los alumnos dirigen sus
esfuerzos y, por lo tanto, esto afecta sus elecciones. Por ejemplo, para definir la carrera que
quieren realizar en un futuro, es necesario que opten por el camino largo del estudio, y esto
influye a corto plazo, en cuanto a decidir entre pasar una tarde estudiando o jugando
videojuegos.
La motivación conduce a un mayor esfuerzo. La misma, aumenta la cantidad de energía que los
alumnos gastan en actividades directamente relacionadas con sus necesidades y propósitos.
Por lo tanto, ella es la que determina si se enfrentan a una tarea de manera entusiasta o si lo
hacen con apatía y desgano.
La persistencia en las actividades se incrementa mediante la motivación. Los estudiantes tienen
más probabilidades de comenzar una tarea que realmente quieren hacer. También es más
probable que sigan trabajando en ella hasta que la hayan completado, aun si ocasionalmente
se ven interrumpidos o frustrados en el proceso. En general, se sabe que la misma aumenta el
tiempo dedicado a la actividad de los estudiantes, siendo este un factor fundamental que afecta
a su aprendizaje y su capacidad de conseguir sus fines.
Los procesos cognitivos son afectados por la motivación. Gracias a ella los alumnos prestan
atención y son capaces de procesar los aprendizajes de manera eficaz. Por ejemplo, los
estudiantes motivados a menudo hacen el esfuerzo de intentar asimilar con eficacia los
contenidos trabajados dentro del aula para aprenderlos de manera significativa, y son capaces
de asimilaros determinando la manera en la que les afecta y la manera en que pueden usarlos
en sus propias vidas.
C. CONCLUSIÓN

- Conseguir el interés de los alumnos durante todo el proceso de aprendizaje, manteniendo la


motivación en clase y fuera de aulas, para cumplir la meta de cada tema.

- Dar sentido al trabajo diario, relacionando los conocimientos anteriores con los que se
continúan integrando, es decir los nuevos. Dicho en otros términos, comprensión es igual a
aprendizaje, lograr entender el conocimiento de la asignatura y tomarlo en cuenta para los
nuevos contenidos. Interactuar con los alumnos para propiciar su participación y motivación.

- Solicitar a los alumnos que sinteticen los conocimientos abordados, esto indica si los han
aprendido correctamente. Dar seguimiento al alumno en particular, mostrar interés por su
desempeño es motivante, proporcionando información precisa sobre el desempeño de las
actividades.