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CAPiTULO 24 EL DESPOTISMO Y LAS REFORMAS ILUSTRADAS. por ENRIQUE GiMENEZ LOPEZ Universidad de Alicante La expresién «Despotismo Hustrado» fue utilizada por vez primera por la histo- riograffa romantica a mediados del siglo XIX. Aunque algunos historiadores actuales prefieren el érmino «Absolutismo Tustrado» y califican con razén de «hipérbole re- irica» el contraste de adjetivar como Ilustrado el sustantivo Despotismo en su acep cidn de ejercicio tirdnico y arbitrario del poder, la mayor parte de los historiadores gue utilizéndola para referirse a una realidad peculiar de la Europa Absolutista del siglo xvitt. En ambos casos hay que entender este concepto —donde lo comiin es el término «llustrado»— como sindnimo de «racional», sin identificarlo con el mo miento ilustrado en su sentido éStricto,-cuya filosofia politica mantenfa presupuestos distintos a los del absolutismo. 1. Caracteres generales del Despotismo Mustrado Los elementos que caracterizan al Despotismo Iustrado son ente dos: por una parte, lainfluencia de Jas ideas ilustradas en el terreno de la cultura y.la accion, guhesnamental, imbuida de espiritu de reforma y con pretensiones de favorecer pater- nalmente Ja felicidad publica de los sdbditos e.incrementar el prestigio de la Dinastfa reinante.en el concierto internacional; y, por otra, la aplicacin decidida de una polit cadestinada.a contener los privilegios nobiliatios y eclesidsticos, cuyos intereses.esta mentales habfan constituido un tradicional.obsticulo parael-fortalecimiento del poder deLmonatea, En vigtusl de ese doble cardcter, el tiempo histérico del Despotismo Hustrado queda’circuiiscrito)al periodo que comienza con Ia subida al trono de Federico I de Prusia y Marfa Teresa de Austria en 1740, y finaliza al concluir el reinado de José Len 90, cuando el estallido de la Revolucion francesa da paso a una realidad nueva, ce- dose definitivamente la via de las reformas prudentes encabezadas por los reyes Mamados «ilustrados». \ 550 HISTORIA MODERNA UNIVERSAL, Los protagonistas de esta colaboracién entre las ideas de la Hlustracién ilustrada y el Estado fueron monarcas como Federico II.de Prusia, Catalina 1a Grande de Rusia, la Emperatriz austriaca Marfa Teresa y su hijo y sucesor José II, Carlos Il de Espa y ministros con gran ascendiente. sobre.los reyes a los.que servian, como el marqués de Pombal en el Portugal de José 1, 0 Bernardo Tanucci en el Napoles.de Fernando IV. 1a Toscana del Gran Duque Pietro Leopoldo. EI programa de los gobiernos «ilustrados» de la segunda mitad del siglo xvitt te- nia antecedentes muy s6lidos.en el absolutismo de fines del siglo XviLy primeras déca- das del Setecientos. y estaba caracterizado por, al menos, seis aspectos fundamentales ¢ indispensables: 1. Reforzar las tendencias a una mayor centralizaci6n, euyo propésito era acre- centar la vitalidad de una maquinaria estatal mejor ensambladajgracias a una mas am- plia y eficaz burocracia., pow * ? a 2, Reorganizar la fiscalidad, evitando las numerosas(desviaciones)y éxencio- nesgque hacfan poco productiva latecaudacin; pese a que la presi6n fiscal era elevada para la generalidad de Ja poblacién.(Fis¢a\ 840 \guo3: Clarificar el procedimiento judicial por medio de la recopilacién de Gorpus legislativos. y la aplicacién de principios utilitaristas y humanistas al campo penal. 4, Incrementar la actividad econémica mediante la favorable acogida de inno- vaciones técnicas y ciencias aplicadas que fueran capaces de remover aquellos obs- téculos que, hasta entonces, habian hecho imposible el progreso en el seno una socie- dad ordenada. ‘icant | 5. Promocionar la cultura y el saber cientifico creando instituciones para la di fusién educativa. Los gobiernos debian dotar a sus stibditos de los recursos morales, técnicos, cientfficos y econémicos que les permiticran progresar en el proceso scalo- nadojde fa civilizacién. | GV 20s 6. Secularizar la monarquia absoluta y las normas sociales, distinguiéndolas de la fe, y hacer viable la practica de una cierta tolerancia hacia el hecho religioso dife- rencial, al que no habia que reprimir violentamente como en los siglos xvr y XVII (fe res; os \ La aportacién de las ideas ilustradas a Gt Todos estos puntos programaticos del Despotismo Iustrado convergfan en un objetivo tiltimo: hacer compatible el fortalecimiento maximo del poder del monarca con el desarrollo ordenado y equilibrado de la sociedad. Para justificar teéricamente la potenciacién del aparato administrative y la imposicidn de una disciplina social, re- sultaban muy adecuadas algunas ideas procedentes del pensamiento ilustrado. Elreconocimiento y la legitimacion por los monarcas de la relaci6n entre cultura ypoder.es.una de Jas.aportaciones mas originales del absolutismo de la segunda mitad del siglo xvm. Muchos ilustrados entraron al servicio de aquellos soberanos que ex- presaban, aunque fuera s6lo retéricamente, su voluntad de promover cambios inspira- dos en las ideas de las Luces. De esa colaboracién entre el poder y los intelectuales, ambas partes.obtenfan ventajas: los filsofos que enisalzaban y justificaban la politica gubernamental recibian honores y pensiones, aunque su colaboraci6n no se prestaba fer vs Ree, EL DESPOTISMO Y LAS REFORMAS ILUSTRADAS 551 inicamente por interés personal sino también porque habfa, en numerosos casos, una cierta identificacién entre las reformas solicitadas por los escritores ilustrados y las aplicadas por los monarcas. Sin embargo, pese a ser coincidentes los objetivos, los motivos de esa mutua cola- boracién diferfan. Si para los ilustrados el mévil de su apoyo al absolutismo era el resul- tado de un andlisis racional de la realidad, y en razén de ello apelaban a determinados valores y principios, las motivaciones de la monarqufa eran, por el contrario, resultado deuna finalidad estrictamente. politica, como reforzar el Estado utilizando todos los re- sjsu alcance. Es por ello que los reyes se apropiaron de las ideas de las Luces y las, (adaptaron parcial y(esgadamentea sus programas. Como ha sefialado Francois Bluche, ‘«los “philosophes” hubieran deseado que el Estado estuviera al servicio de las Luces, sin embargo la monarqufa puso las Luces a disposicién del Estado». EI mejor ejemplo de utilizacién interesada por las monarqufas europeas de las ideas ilustradas lo podemos encontrar en los ataques a los privilegios de la Iglesia. La Ilustracién presté el lenguaje apropiado.con el que justificar una acci6n de contenido estrictamente politica. Las esfuerzos de los monarcas para reducir la ‘inthanidad fiscal de da-tIglesia y someterla.a su autoridad encontraron en las ideas ilustradas, partida- rias de una secularizacién del poder, un mero pretexto para limitar mas y mds la juris- dicciGn.eclesidstica. En otros muchos ambitos ajenos al eclesidstico, los grandes condicionamientos econémicos, sociales y politicos a que se vefa sometida la accién de gobierno, hacfan inviable la aplicacién de las recetas ilustradas 0, a la postre, las reformas intentadas 0 llevadas a la prictica a partir de los aftos cuarenta,por los Hamados «Déspotas Tustra- dos», que no tuvieron como propésito iltimo incidir profundamente en las estructuras sobre las que se asentaba el Antiguo Régimen. 3. La préctica de! Despotismo Tlustrado en los Estados de la Europa Septentrional ‘Ya hemos indicado anteriormente que muchos de los objetivos programéticos del Despotismo Ilustrado ya habian sido esbozados por gobernantes de finales del Seiscientos y primera mitad del siglo xvi, pero fuea partir de 1740 cuando nuevas ideas procedentes de la filosofia ilustrada comenzaron a combinarse con objetivos tra- dicionales de la accién de gobierno, como crear una administracién eficiente y centra- lizada, reducir el papel de la Iglesia y los privilegios eclesiasticos, codificar las leyes 0 debilitar Jos organismos de representaci6n estamental. Si bien cada uno de los monarcas y ministros considerados como impulsores del Despotismo Ilustrado tuvieron su propio estilo de gobierno, todos ellos tenfan en co- mein una misma percepcién del Estado. La historiograffa actual tiende a prestar mayor atenci6n, no a los contenidos programiticos, sino a la manera concreta en que los pro- -blemas. fueron abordados, centrandose mas en los aspectos practicos del fenémeno politico que en las intenciones, expresadas con mayor o menor dosis de buena fe. Como sefialara el historiador George Livet «el Despotismo Ilustrado se reduce a una serie de teorfas y aspiraciones que fueron utilizadas para dar apariencia intelectual a una politica interesada y escasamente novedosa».