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ESTUDIOS FUNDAMENTALES PARA LA CONSTRUCCIÓN DE PUENTES

*Estudios topográficos:

Al rendir un informe sobre los estudios topográficos llevados a cabo para la construcción de un
puente, además de dar el nombre del río o barranca, camino correspondiente, tramos del camino en el
cual se encuentra, etc., estos estudios tendrán como objetivos:

a) Realizar los trabajos de campo que permitan elaborar los planos topográficos correspondientes

b) Proporcionar la definición precisa de la ubicación y las dimensiones de los elementos estructurales

c) Establecer puntos de referencia para el replanteo durante la construcción.

d) Proporcionar información de base para los estudios de hidrología e hidráulica, geología, geotecnia,
así como la ecología y sus efectos en el medio ambiente.

Los estudios topográficos deberán comprender como mínimo lo siguiente:

* Levantamiento topográfico general de la zona del proyecto, documentado en planos a escala entre
1:500 y 1:2000 con curvas de nivel a intervalos de 1m y comprendiendo por lo menos 100 m a cada
lado del puente en dirección longitudinal (correspondiente al eje de la carretera) y en dirección
transversal (la del río u otro obstáculo a ser transpuesto).

* Definición de la topografía de la zona de ubicación del puente y sus accesos, con planos a escala
entre 1/100 y 1/250 considerando curvas de nivel a intervalos no mayores que 1 m y con secciones
verticales tanto en dirección longitudinal como en dirección transversal. Los planos deberán indicar los
accesos del puente, así como autopistas, caminos, vías férreas y otras posibles referencias. Deberán
indicarse igualmente con claridad la vegetación existente.

En el caso de puentes sobre cursos de agua deberá hacerse un levantamiento detallado del fondo.
Será necesario indicar en planos la dirección del curso del agua y los límites aproximados de la zona
inundable en las condiciones de aguas máximas y mínimas, así como los observados en eventos de
carácter excepcional. Cuando las circunstancias lo ameriten, deberán indicarse los meandros del río.

*Estudios de Hidrología e Hidráulica:

Los objetivos de estos estudios son establecer las características hidrológicas de los regímenes de
avenidas máximas y extraordinarias y los factores hidráulicos que conllevan a una real apreciación del
comportamiento hidráulico del río que permiten definir los requisitos mínimos del puente y su
ubicación optima en función de los niveles de seguridad o riesgos permitidos o aceptables para las
características particulares de la estructura.

Los estudios de hidrología e hidráulica para el diseño de puentes deben permitir establecer lo
siguiente:

* Ubicación optima del cruce

* Caudal máximo de diseño hasta la ubicación del cruce

* Comportamiento hidráulico del rio en el tramo que comprende el cruce

* Área de flujo a ser confinada por el puente

* Nivel máximo de aguas (NMA) en la ubicación del puente

* Nivel mínimo recomendable para el tablero del puente

* Profundidades de socavación general, por contracción y local

* Profundidad mínima recomendable para la ubicación de la cimentación según su tipo

* Obras de protección necesarias

* Previsiones para la construcción del puente.

El programa de este tipo de estudios debe considerar la recolección de información, los trabajos de
campo y los trabajos de gabinete, cuya cantidad y alcance será determinado con base a la envergadura
del proyecto, en términos de su longitud y riesgo considerado.

Este estudio debe contener por lo menos la media anual de las precipitaciones, las crecidas
máximas y mínimas, la velocidad máxima de la corriente, el caudal, las variaciones climatéricas y
materiales de arrastre (palizada, témpanos de hielo, y otros).

En los planos de puentes sobre ríos, se deben registrar siempre los niveles de agua (ver figura 1.4 Pág.
1-11), cuya notación presentamos a continuación:

M.A.M.E. = Nivel de aguas máximas extraordinarias.

N.A.M. = Nivel de aguas máximas

N.A.O. = Nivel de aguas ordinarias

N.A.m. = Nivel de aguas mínimas

Los estudios hidrológicos e hidráulicos deben comprender lo siguiente:


- Evaluación de estudios similares realizados en la zona de ubicación del puente; en el caso de un
reemplazo de un puente colapsado es conveniente utilizar los parámetros de diseño anteriores.

* Estudios geologicos

Los objetivos de los estudios geológicos son establecer las características geológicas, tanto local
como general de las diferentes formaciones geológicas que se encuentran identificando tanto su
distribución como sus características geotécnicas correspondientes.

El programa de estudios deberá considerar exploraciones de campo, cuya cantidad será


determinada con base a la envergadura del proyecto.

Los estudios geológicos comprenderán:

* Descripción geomorfológica

* Zonificación geológica de la zona

* Identificación y características de fallas geológicas

* Definición de zonas de deslizamientos y aluviones sucedidos en el pasado y de potencial ocurrencia


en el futuro.

*Estudios geotécnicos:

Los objetivos de estos estudios son establecer las características geotécnicas, es decir, la
estratigrafía, la identificación y las propiedades físicas y mecánicas de los suelos para el diseño de
cimentaciones estables.

El estudio debe considerar exploraciones de campo y ensayos de laboratorio, cuya cantidad será
determinada con base a la envergadura del proyecto en términos de su longitud y las condiciones del
suelo. Los estudios deberán comprender la zona de ubicación del puente, estribos, pilares y accesos

Los estudios geotécnicos deberán comprender lo siguiente:

* Ensayos de campo en suelos y/o rocas

* Ensayos de laboratorio en muestras de suelo y/o roca extraídas en la zona

* Descripción de las condiciones del suelo, estratigrafía e identificación de los estratos de suelo o base
rocosa
* Definición de tipos y profundidades de cimentación adecuada, así como parámetros geotécnicos
preliminares para el diseño del puente al nivel de anteproyecto

* Presentación de los resultados y recomendaciones sobre especificaciones constructivas y obras de


protección.

*Estudio de cimentaciones

La construcción de una buena cimentación para los puentes es fundamental a la hora de que la
estructura ofrezca un buen comportamiento durante su vida, proporcionando seguridad a los usuarios
de la misma. Existen dos tipos de cimentaciones: las superficiales y las profundas.

Para iniciar la cimentación es necesario realizar primeramente el desbroce y la limpieza del terreno,
efectuando un replanteo de los elementos que formarán la cimentación. Una vez concluidas estas
tareas se realizará una excavación, en la que se tendrán en cuenta diferentes criterios como pueden
ser las características del terreno, la estabilidad de las excavaciones, o el agua de la lluvia que puede
alterar la capacidad resistente del suelo. En algunos casos puede ser necesario también efectuar una
mejora del terreno. Uno de los métodos de mejora más habituales son las inyecciones denominadas
jet-grouting.

Después se debe realizar un hormigonado de limpieza, de unos 10 centímetros de espesor, ya que


así se podrán realizar las siguientes operaciones sobre una zona nivelada y limpia. Una vez terminada
la cimentación es necesario realizar un relleno de la parte de la excavación no ocupada por los
elementos estructurales y, por razones de durabilidad, es conveniente que se cubra la cara superior del
cimiento con al menos 0,5 metros del material utilizado para el relleno.

Tenemos que distinguir entre dos tipos de cimentaciones: las superficiales y las profundas. Las
primeras, las superficiales, se realizan empleando zapatas y losas de cimentación, mientras que las
segundas pueden ser mediante pilotes o pantallas.

Cimentaciones superficiales

Cuando se haya realizado el hormigonado de limpieza se comenzará a disponer la ferralla, que


puede realizarse in situ, o estar ya preparada, utilizando separadores para que las armaduras no estén
en contacto con los encofrados. El siguiente paso consiste en colocar los encofrados laterales de tal
manera que no se muevan, para que pueda realizarse el hormigonado sin problemas. Antes de
hormigonar es necesario comprobar que el encofrado esté limpio y que las armaduras dispuestas son
las que indica el proyecto.

Cimentaciones profundas
Las cimentaciones profundas se llevan a cabo mediante pilotes. Estos pueden ser de dos tipos:
hincados o perforados/excavados in situ. Los pilotes hincados se pueden colocar mediante hinca con
percusión con una maza o mediante vibración. Estos pueden ser prefabricados y de diferentes
materiales (hormigón, madera o acero).

Los pilotes perforados o excavados in situ pueden ser de tres tipos: pilotes hormigonados con
camisas metálicas recuperables, pilotes excavados sin entubación y pilotes barrenados. Deben existir
datos objetivos para la aceptación del pilotaje, por ejemplo: ensayos sónicos, partes de hinca o
medición de longitudes empotradas en roca.

En el caso de las cimentaciones profundas también podrían utilizarse pantallas. Para la ejecución de
éstas es necesario la realización de unos muretes guía, que se tienen que colocar en los extremos
donde irá colocada la pantalla, después se colocará la ferralla y se hormigonará. Las pantallas pueden
tener diferentes espesores, estando comprendidos entre 0,45 y 1,20 metros.

Tanto en los pilotes como en las pantallas es necesario realizar un descabezado con el fin de
eliminar el hormigón de mala calidad de la parte superior y para descubrir las armaduras que deben
anclarse en el encepado.

Los micropilotes también podrían ser otra solución en el caso de cimentaciones profundas, con
orificios en el suelo, en los que se va a colocar un elemento metálico y que posteriormente se
inyectará con el fin de que estos elementos de metal queden en contacto con el terreno.

cimentacionmicro

Durante la construcción se recomienda auscultar la pila-cimiento, con el fin de detectar posibles giros
o asientos sufridos.

*Estudio de construcción

Antes de proceder con el diseño del proyecto de un puente, es indispensable realizar los estudios
básicos que permitan tomar conocimiento pleno de la zona, que redunde en la generación de
información básica necesaria y suficiente que concluya en el planteamiento de soluciones
satisfactorias plasmadas primero en anteproyectos y luego en proyectos definitivos reales, y
ejecutables.

El proyectista deberá informarse adecuadamente de las dificultades y bondades que le caracterizan


a la zona antes de definir el emplazamiento del puente. Emplazamiento que deberá ser fruto de un
estudio comparativo de varias alternativas, y que sea la mejor respuesta dentro las limitaciones
(generación de información) y variaciones de comportamiento de los cambios naturales y provocados
de la naturaleza.

Debe igualmente especificar el nivel de los estudios básicos y los datos específicos que deben ser
obtenidos. Si bien es cierto que los datos naturales no se obtienen nunca de un modo perfecto, estos
deben ser claros y útiles para la elaboración del proyecto. Las especificaciones y metodología a seguir
para la realización de los estudios básicos no son tratados en esta obra. Los estudios básicos deben ser
realizados de acuerdo a los requerimientos del proyectista, por personal especializado, con
experiencia, y según los procedimientos que se establecen en los manuales especializados de
ingeniería de puentes, que en general son más exigentes que lo requerido para las edificaciones.

Como parte de los estudios básicos, es igualmente recomendable realizar un estudio y la


inventariación de la disponibilidad de materiales, infraestructura instalada, mano de obra
especializada, equipos, y otros que el proyectista considere de utilidad.

1. Datos de las condiciones naturales del lugar donde se requiere construir el puente.

1.1. Topografía.

Debe contener como mínimo, un plano de ubicación, planimetría con curvas de nivel cada metro si
la quebrada es profunda o más juntas si el terreno es llano ó las barrancas son poco definidas.
Secciones transversales en el eje propuesto enlazado con el eje de la vía, otras aguas arriba y abajo,
situadas cada 10 ó 20 metros según la necesidad, y condiciones topográficas, un perfil longitudinal del
eje del lecho del rió en 500 metros (ó mas según la necesidad) aguas arriba y abajo

1.2. Hidrológia.

Este estudio debe contener por lo menos la media anual de las precipitaciones, las crecidas
máximas y mínimas, la velocidad máxima de la corriente, el caudal, las variaciones climatéricas y
materiales de arrastre (palizada, témpanos de hielo, y otros).

En los planos de puentes sobre ríos, se deben registrar siempre los niveles de agua (ver figura 1.4 Pág.
1-11), cuya notación presentamos a continuación:

M.A.M.E. = Nivel de aguas máximas extraordinarias.

N.A.M. = Nivel de aguas máximas

N.A.O. = Nivel de aguas ordinarias

N.A.m. = Nivel de aguas mínimas

1.3. Geología.

Estudio geotécnico con sondeos geofísicos y perforación de pozos en los ejes de los probables
emplazamientos de la infraestructura, traducidos en perfiles geológicos con identificación de capas,
espesores, tipos de suelos, clasificación, tamaño medio de sus partículas, dureza, profundidad de
ubicación de la roca madre y todas sus características mecánicas. Igualmente deberá incorporarse el
material predominante del lecho del río, su tamaño medio, la variabilidad del lecho del río, la cota mas
baja de este, sus tendencias de socavación, y finalmente un informe en el que debe recomendarse la
cota y tipo de fundación.

1.4. Riesgo sísmico


Se llama riesgo sísmico a la probabilidad de ocurrencia dentro de un plazo dado, de que un sismo
cause, en un lugar determinado, cierto efecto definido como pérdidas o daños determinados. En el
riesgo influyen el peligro potencial sísmico, los posibles efectos locales de amplificación, la
vulnerabilidad de las construcciones (e instituciones) y las pérdidas posibles (en vidas y bienes).

El riesgo sísmico depende fuertemente de la cantidad y tipo de asentamientos humanos y de la


cantidad e importancia de las obras que se encuentran localizados en el lugar.

2. Datos de las condiciones funcionales.

Los datos de las condiciones funcionales son en general fijados por el propietario o su
representante (Ministerio de transportes, Municipalidades) y por las normas y/o las especificaciones
correspondientes.

Entre los datos funcionales más importantes que se deben fijar antes de iniciar el proyecto del puente
tenemos:

2.1. Datos geométricos.

Ancho de la calzada (número de vías)

Dimensiones de la vereda, barandas, etc.

Peralte, sobre ancho, pendientes, curvatura, gálibo.

2.2. Datos de las cargas vivas.

Sistemas de cargas de diseño

Cargas excepcionales

Cargas futuras

2.3. Otros datos.

Velocidad de diseño

Volumen de tráfico
Accesorios del tablero: vereda, barandas, ductos.

3. Datos socio económicos.

Este es un aspecto sumamente importante que debe tomar en cuenta todo proyectista al igual que
los funcionarios públicos involucrados en el proyecto. Es un tema que está fuera de los alcances de
este texto, pero son datos de gran importancia y por eso es muy oportuno por lo menos indicarlo por
cuanto no es moral, ni ético proyectar obras públicas como son los puentes, con exceso de materiales
y menos aún si esos materiales son importados y causan pérdidas innecesarias de divisas para nuestro
país. Los puentes se construyen con fondos públicos que son escasos.

4. Geometría.

Los datos anteriores deben ser traducidos en lo posible en un mismo plano cuyas escalas vertical y
horizontal sean iguales, porque en él se tiene que ir dibujando el puente, definiendo de esta manera
las dimensiones del puente.

Son las condiciones topográficas e hidráulicas las que definen la longitud a cubrir así como el nivel
de rasante. En cambio, su ancho está fijado por ejemplo para el caso de puentes ferroviarios por la
trocha de la vía y por el número de vías y la estabilidad transversal. Para el caso de puentes carreteros
el ancho queda definido por el número de vías, estimándose como ancho de vía un valor comprendido
entre 3 y 4.5 m.

4.1. Longitud.

Cuando el lecho del río a salvar esta bien definida, el problema estará resuelto. En cambio
tratándose de zonas llanas donde generalmente los ríos son del tipo maduro, con meandros que
dificultan determinar la longitud del puente. La caja ripiosa dará una primera idea del largo que
deberá tener el puente, ya que en las grandes crecidas esta puede ser ocupada en su totalidad.

A menudo este ancho es excesivo y puede por tanto construirse un puente mas corto que el ancho
del lecho ripioso, avanzando con terraplenes bien protegidos y con un buen sistema de drenaje con
alcantarillas, si es posible complementando con defensivos y encausadores que garanticen que el río
pase siempre por debajo del puente.

Tratándose de ríos muy caudalosos, la protección de los terraplenes mediante defensivos y


encausadores, así como la prolongación de aleros en los estribos puede encarecer la obra, de manera
que podría resultar más económico y seguro avanzar poco o nada con terraplenes en la caja del río.
Así, algunos autores recomiendan para ríos con crecida del río sobre la caja ripiosa superiores a 1.5
m. de altura, encarar con longitudes en todo su ancho.

Si el puente está ubicado sobre una curva, en el no es posible avanzar con terraplenes por la playa
interior (la fuerza centrifuga de la corriente tiende a socavar más la ladera opuesta). En estos casos es
aconsejable trazar el puente perpendicularmente al eje de la corriente.

4.2. Perfil longitudinal.

Tomando en consideración las recomendaciones descritas anteriormente, este perfil casi siempre
está definido por el del trazado caminero o ferroviario, con pendientes hacia ambos extremos no
mayores a 0.75 %.

4.3. Socavaciones.

Uno de los aspectos de alto riesgo en la estabilidad de los puentes, son las socavaciones, que están
íntimamente ligadas a las características de los ríos. En general la topografía terrestre presenta una
gran variedad de ríos con una diversidad de problemas, sin embargo por razones prácticas se agrupan
en los dos tipos siguientes:

a) Ríos de caudal bruscamente variable o torrenciales

b) Ríos de caudal relativamente constante (varían más o menos lentamente).

Los ríos de caudal relativamente constante, no dan problemas de índole hidráulico pero en cambio,
los ríos de caudal bruscamente variable los cuales son los que normalmente se encuentran en las
regiones bajas, con caudal más o menos reducido durante la mayor parte del año, incrementándose
enormemente y súbitamente en la época de lluvias y durante los deshielos. Presentan problemas de
variabilidad de lecho, inundaciones, y socavaciones, para lo cual hay que tener muchos cuidados.

Para prever la variabilidad del lecho del río frecuentemente se construyen tramos de descarga o
mas alcantarillas en los terraplenes de acceso para que por ahí pasen las aguas que se desprenden del
curso principal. Tramos de descarga que deberán merecer continua y celosa vigilancia para evitar
desastres por encauzamiento de los caudales principales.
En los terrenos llanos, especialmente en la época de las grandes crecidas, el nivel de las aguas sube
considerablemente, llegando en algunos casos a cubrir la calzada de las vías, provocando destrozos,
deterioros y la anulación temporal de la vía, y en la época de mayor necesidad. Razones que nos
muestran la necesidad de prever sistemas de drenaje que permitan el libre desfogué de estas aguas, y
cota de rasante fijada en concordancia, y previsión con estos hechos.

La determinación de la cota de fundación, es una tarea compleja, y difícil. Si bien se tiene


información sobre el tema, este es apenas referencial, depende de muchas variables y ocurrencias
durante las propias crecidas.

Existen diversidad de formulas empíricas que nos permiten estimar la profundidad de las
socavaciones, el solo seleccionar la ecuación de mejor comportamiento es difícil, aun cuando hay
autores que recomiendan el uso de una y otra formula en los diversos tipos de ríos. En última
instancia, siempre será el profesional el responsable de la decisión, en base a su buen criterio y
fundamentalmente en base a su experiencia y experiencias de hechos similares. Sin embargo, se
puede decir que la cota de fundación, en ningún caso deberá ser mayor a la cota de socavación menos
3 metros. En ultima instancia y si la inversión así lo indica, deberá recurrirse a modelos a escala, o
modelos matemáticos de simulación.

Las informaciones históricas y profesionales del área indican que las mayores socavaciones que se
han registrado en nuestro país bordean los 5 m. habiéndose constatado que guardan relación con la
profundidad del agua, su velocidad y la dureza del terreno, y el tipo de material del lecho.

Se entiende que no se debe fundar sobre el fango, pero si este puede estar por encima de la
fundación.

Una vez estimada la profundidad de socavación, se puede definir la cota de fundación de las pilas
adicionando al valor estimado con la fórmula anterior, una altura mínima de 3 m. Inclusive se debe
analizar la posibilidad de hincar pilotes.

Cabe recordar que una de las causas mas frecuentes de la falla de los puentes es la socavación, por
esta razón es de importancia fundamental que la cota de fundación, se fije con criterio conservador
para quedar a salvo de este fenómeno.

La inversión, que se haga para profundizar las pilas contribuye más a la seguridad de la estructura,
que esa misma erogación aplicada a aumentar la longitud.

Es indispensable el conocimiento de la naturaleza del subsuelo para fijar la profundidad de


fundación conveniente.

4.4. Defensivos.
Reciben esta denominación los diferentes sistemas destinados a proteger las playas de los ríos y
terraplenes de acceso al puente. En consecuencia pueden ser definidos como protecciones y como
espigones.

4.5. Protecciones.

Corresponden a pedraplenes que son sistemas de revestimiento con piedra bolona del mayor
tamaño posible o en su defecto bloques de hormigón. Estas protecciones deben reforzarse cada cierto
tiempo en función a la tendencia a sumergirse o despiezarse hasta que en alguna época se conseguirá
una mayor estabilidad en las playas o terraplenes a protegerse.

Al pié de las pilas es aconsejable encerrar las piedras dentro de una malla olímpica, reduciéndose
así la socavación.

4.6. Espigones.

Estos se ubican aguas arriba y en correspondencia con las playas que tienden a la socavación,
provocándose con ellos más bien la sedimentación para estabilizar el cauce del río.