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Arquitectos representativos en Bogotá

En 50 años de profesión este arquitecto bogotano, de origen español, logró que al


menos una decena de sus obras se convirtieran en patrimonio nacional.

Realizó estudios en Bogotá, en la facultad de matemáticas e ingeniería y se especializó


en arquitectura en Bruselas y París.

Muy joven ocupó los cargos de secretario de Obras municipales y de director de


Edificios Nacionales del Ministerio de Obras Públicas. Desde allí impulsó importantes
proyectos como:

Escuela República Argentina

El Palacio de la Policía

En la Avenida Jiménez el edificio Cubillos o Andes

Teatro san Jorge:


Mansión Kopp Dávila mansión de la policía

Museo histórico de la policía Escuela Primaria República de Argentina


Alberto Wills, precursor de una arquitectura moderna de la Bogotá de
los años 30

La Biblioteca Nacional fue la tesis de grado de Alberto Wills. Es de estilo moderno


marcado por los grandes ventanales.

Propuso el 'Art Deco' como reemplazo del diseño republicano.

En los años 30, Bogotá trataba de salir poco a poco de la arquitectura republicana que
la caracterizaba.

Era una labor difícil porque no había referentes cercanos que aportaran experiencias
distintas.

Tres años después, los bogotanos fueron testigos de una de la obras que marcaron el
paso hacía la consolidación del Movimiento Moderno de origen europeo en la capital.

Con la Biblioteca Nacional, ubicada en la calle 24 con carrera 5a., se rompió el estilo
clásico para entregarle a la ciudad un edificio que hoy en día luce actual y vigente.

El autor fue el arquitecto Alberto Wills Ferro, un bogotano nacido el 23 de marzo de


1906. Wills estudió el bachillerato en el Instituto La Salle.

En 1932 se graduó de arquitecto en la Universidad Nacional.


Su obra fundamental fue la biblioteca Nacional construida entre 1933 y 1938.

Este proyecto fue su tesis de grado. En suma, este edificio es una manifestación
ecléctica y moderna de una estructura de amplios ventanales en los cuatro frentes y
con fachadas importantes por la calle 26 y por la 24.

El edificio contemplaba planos de arquitectura española y contaba con los


requerimientos adecuados de un futuro Monumento Nacional, sin embargo, su
estructura y ornamentación fue modificada por la Dirección de Edificios Nacionales.

Se le añadió a los planos forjas de hierro en ventanas de colores.

La biblioteca fue construida al mejor estilo Art Deco muy popular en la época. El color
de la fachada correspondió al amarillo desierto.

En la parte central se alza una lucerna, concebida originalmente para iluminar la sala
general de lectura. Se dice que este lugar de emisión solar fue inspirado de la
Biblioteca del Congreso de Washington (EU).
Wills también es el autor del Laboratorio Nacional de Higiene (1932), la vivienda del
administrador de la cárcel La Picota (1935) y de la Facultad de Derecho de la Nacional.

En 1943 asume la subgerencia del Instituto de Crédito Territorial y escribe unos de los
documentos más completos sobre la arquitectura campesina: La cartilla de
construcciones rurales.

OBRA

Diseño: Alberto Wills Ferro


Corriente: ArtDecó
Ubicación: calle 24 entre carreras 5ª y 6ª
Monumento Nacional. Decreto 287 de 24 de febrero de 1975

En 1976, mediante Decreto Nº 287, la Biblioteca Nacional es declarada Monumento


Nacional. "... constituida por su colección de libros raros y curiosos, hemeroteca,
manuscritos e impresos y los fondos que la componen, junto con el edificio de la
Biblioteca Nacional"; razón por la cual "...este patrimonio formará un conjunto que en
ningún caso podrá fraccionarse, segregrase, ni dividirse".

La sede de la Biblioteca Nacional de Colombia cumple 70 años


El edificio Art Decó que alberga el patrimonio bibliográfico de la nación cumple 70
años. Sus salones y rincones han sido testigos de ilustres visitantes y custodios de
tesoros invaluables. Conozca la historia que se esconde tras esta edificación de 11.340
metros cuadrados.

En junio de 1932, el arquitecto Alberto Wills Ferro se sumó a este proyecto


proponiendo para su tesis doctoral unos planos para la construcción de la Biblioteca
Nacional. La Dirección de Edificios Nacionales, presidida por Pablo de la Cruz y Eusebio
S. de Santamaría, modificó algunos aspectos de estos planos.en cuanto a diseño y
ornamentación se refiere. Del diseño original se conservó casi todo y no se tocó la
lucerna que iluminaba la sala principal de lectura (idea tomada de la Biblioteca del
Congreso en Washington) que fue modificada para dar paso a un hall central en la
reestructuración a que fue sometido el edificio en 1976 con motivo de los 200 años de
la Biblioteca, trabajos que se adelantaron con planos y bajo la dirección del arquitecto
Jacques Mosseri.

Finalmente, durante el primer gobierno de Alfonso López Pumarejo se trabajó duro en


la construcción de la nueva sede de la Biblioteca Nacional situada en la esquina
suroriental del Parque de la Independencia. El 20 de Julio de 1938 se inaugura con un
Feria Internacional del Libro que sirve como abrebocas a los actos culturales
programados por los diferentes estamentos gubernamentales con motivo de los 400
años de la fundación de Bogotá.

El hombre que revivió la vida en el parque S. Bolívar

Robledo fue el autor del diseño actual del Simón Bolívar. Murió en Bogotá a la edad de
77 años.

Convirtió un lote baldío en el espacio deportivo y cultural más importante de los


bogotanos.

Todos esos senderos misteriosos del parque metropolitano Simón Bolívar y visitados a
diario y los fines de semana por miles de bogotanos, son obra de un 'gigante' de la
arquitectura: Arturo Robledo Ocampo.

Nació en Manizalez (Caldas) el 2 de noviembre de 1930. Después de graduarse de


bachiller en el Instituto del Carmen en Bogotá, 1946, Robledo empezó estudios de
arquitectura en la Universidad Nacional.

Su tesis de grado: 'Nuevo campus para la Universidad de los Andes', escrita con sus
compañeros de clase Hans Drews e Ignacio Piñeros, marcó el inició de una carrera
brillante.

Su primer cargo fue en la conocida firma Cuéllar Serrano Gómez, donde se desempeñó
como director del proyecto para las obras de la Siderúrgica Nacional de Paz de Río, en
Belén (Boyacá).

En 1958 estuvo al mando de la construcción de los edificios de la planta de Tibitoc de


la Empresa de Acueducto de Bogotá y localizada en el municipio de Zipaquirá.

Luego trabajó en la Sociedad Robledo Drews y Castro Ltda., y con el Banco


Interamericano de Desarrollo (BID).

La etapa más interesante en su vida profesional fue su trabajo en la consolidación del


parque Simón Bolívar.

En 1982, Robledo hizo la revisión del Plan Maestro y la preparación de los decretos de
adopción de los mismos, que le dieron forma a este escenario, tan bogotano como el
puchero.

Ese enorme terreno pintado de verde que en la época era comparado con un lote
baldío lleno de ratas y ladrones, fue el lienzo del arquitecto Arturo Robledo para
diseñar lo que hoy en día es el parque metropolitano Simón Bolívar.

Comenzó, en 1983, con los planos detallados de la plaza central y el relieve de la zona
central.

Tal vez el mejor legado que dejó Robledo fue el trazado de senderos y el proyecto de
arborización.

Por último, en 1985, Robledo trabajó el tema de los muros cercanos al lago, el
acueducto, el canal, la terraza y el puente.

Su calidad en el dibujo le permitió trabajar en la consolidación del diseño del colegio


Inem de Kennedy, en el sur de la ciudad.

Para Gabriel Escalante, del Archivo Histórico de la Universidad Nacional y conocedor de


la vida y obra de este 'Pensador de la ciudad', Robledo siempre estuvo separado del
funcionalismo puro en arquitectura y trascendió a la propuesta de nuevas formas
estéticas en concordancia con los espacios.

De ahí el uso de tendencias artesanales. como el ladrillo, invocando exclusivamente


intereses estéticos".

El arquitecto Robledo fue, en suma, un visionario de la ciudad en términos de


desarrollo a largo plazo y no sólo por su trabajo con el parque Simón Bolívar sino con
los planos detallados de tres manzanas del conjunto residencial Nueva Santa Fe de
Bogotá, construido tras la demolición del tradicional barrio de Santa Bárbara.

El resto del proyecto fue del reconocido y ya fallecido arquitecto Rogelio Salmona.

Robledo también fue miembro del grupo de consultores designado por la Sociedad
Colombiana de Arquitectos para acompañar a Roberto Londoño en la definición del
proyecto de reconstrucción del Palacio de Justicia.

Uno de sus últimos proyectos fue el conjunto residencial Calle 100, con 318 espaciosos
apartamentos que se vendieron rápidamente y cuya última etapa fue terminada en
1993.

En 1991 fue profesor de arquitectura de la Universidad Nacional. Murió en Bogotá hace


dos años.

Agradecimientos a Gabriel Escalante, del Archivo Histórico de la Universidad Nacional.