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¿VIRTUALIDAD EN LA EDUCACIÓN?

Citar:
Monsalve A. (2009, Noviembre 19). ¿Virtualidad en la Educación?. El Paso de Los
Andes, p. 1 –6. Mérida, Estado Mérida, República Bolivariana de Venezuela.

Ing. Alfonso Monsalve Durán


Escolaridad cumplida en:
Maestría en Educación Mención Informática y Diseño Instruccional
Universidad de Los Andes. ULA.

Cuando se utiliza el término “virtualidad” dentro del contexto educativo, se acepta


de una forma generalizada que hace referencia a la utilización de las Tecnologías de la
Información y la Comunicación (TIC) en los procesos de enseñanza y aprendizaje. Sin
embargo para precisar que es la virtualidad, se hace necesario diferenciar entre dos formas
de usar las TIC en la educación: por novedad o por innovación.
En la primera connotamos y damos por tácito que el uso de computadores, internet,
TV, radio, etc, suponen éxito en la enseñanza, se asume que son potentes y que
enrriquecen per sé la interacción educativa (grave error), es entonces cuando nos dejamos
llevar por la moda en la utilización de algunas de estas herramientas y forzamos su
inclusión dentro de un proyecto educativo.
Por otro lado la innovación implica un conocimiento y dominio de la experiencia
presencial por parte del profesor, el cual busca replicar el éxito obtenido con un modelo
educativo, técnica o estrategia al adaptarlo en una modalidad distinta a la presencial y
soportada por las TIC; nos encontramos entonces en el campo de la virtualidad en la
educación ya que se busca producir en algún medio de las TIC los mismos resultados
experimentados en la realidad presencial.
Ante la supuesta potencia interactiva de las TIC cabe reflexionar que: sí en la
modalidad presencial aún con la utilización de técnicas, modelos, estrategias se hace difícil
que el fenómeno del aprendizaje ocurra con éxito; y no se puede prescindir de la guía
tutelar del docente quien como un verdadero artista siente lo que esta pasando en sus
estudiantes y se las ingenia para mantener la motivación, llamar la atención, despertar la
inquietud, en fin promover y lograr lo que llamamos “interacción”, es crucial preguntarse:
¿cómo sentir esta interacción a través de las TIC?
Sin duda son muchas las hipótesis que han surgido y alimentan investigaciones al
respecto por lo que sumar una más no resulta imprudente, y ya que la observación impulsa
a la ciencia, postulo (y con atrevimiento) que: “solo un docente que sienta la interacción
en la modalidad presencial puede ser capaz de llegar a diseñar y sentir la interacción a
través de las TIC”, y quienes hallan alcanzado esta madurez son los que pueden
exitosamente aportar virtualidad en la educación.