Está en la página 1de 5

Línea del tiempo, técnica

Introducción

En la educación existen diversas convenciones para "medir" los acontecimientos


históricos según su duración, como los procesos, hechos o sucesos. Sin embargo,
a pesar de que la periodización del tiempo ordena el acontecer histórico, para la
mente humana es muy difícil imaginar la temporalidad porque implica un alto grado
de abstracción. El tiempo es una dimensión de la que no podemos escapar. Más
bien nos movemos en ella, paso a paso. Y cuando no sabemos adónde ir, tal vez
es bueno mirar lo que caminamos. Entonces, queremos reconstruir lo que andamos.
La forma más sencilla y clara de entender el tiempo histórico es "viéndolo". Si
"plasmamos" el tiempo en una imagen se puede adquirir mayor conciencia del
transcurso temporal. Las líneas del tiempo se utilizan precisamente para entender,
a través de la visualidad, el tiempo histórico.

¿Qué es?

La línea de tiempo permite ordenar una secuencia de eventos o de hitos sobre un


tema, de tal forma que se visualice con claridad la relación temporal entre ellos.

El concepto de "Línea Temporal" establece una relación entre el tiempo y el


espacio.

Las Líneas de Tiempo son valiosas para organizar información en la que sea
relevante el (los) período(s) de tiempo en el (los) que se suceden acontecimientos
o se realizan procedimientos. Además, son útiles para construir conocimiento sobre
un tema particular cuando los estudiantes las elaboran a partir de lecturas o cuando
analizan Líneas de Tiempo producidas por expertos.

Una línea del tiempo es un ejercicio de la memoria, y también es un ejercicio de


otras capacidades, como la de organizar la información según criterios cronológicos,
la de distinguir sucesos basados en relaciones de causa-efecto o la de representar
una serie cronológica a través de formatos visuales.
Para elaborar una Línea de Tiempo sobre un tema particular, se deben identificar
los eventos y las fechas (iniciales y finales) en que estos ocurrieron; ubicar los
eventos en orden cronológico; seleccionar los hitos más relevantes del tema
estudiado para poder establecer los intervalos de tiempo más adecuados; agrupar
los eventos similares; determinar la escala de visualización que se va a usar y por
último, organizar los eventos en forma de diagrama.

Pasos para la elaboración

Existen un conjunto de elementos que deben ser considerados para la utilización de


una línea del tiempo como estrategia para la enseñanza:

a. La dirección: al colocar una fecha de inicio y de final, nos indica la orientación de


los acontecimientos anteriores y posteriores en el período que estudiamos

b. La escala: es la división de la línea, es decir, los intervalos que existen en


determinado período, por lo tanto, deben ser iguales en toda la línea de tiempo. Con
ello, podemos apreciar el nivel de detalle de esta línea.

c. La forma de representar los puntos: cada punto marca un evento, el cual puede
ser descrito de varias maneras:

 textual (una frase o un texto):

 gráfica (con una foto, un dibujo o un símbolo, según la capacidad a desarrollar)

 multimedia, al colocar un video o audio, lo cual sólo puede hacerse con medios y
soportes digitales en una computadora

d. La forma de distinguir información en cada punto y entre cada punto para marcar
la importancia relativa de la información que se coloca, es decir, distinguir entre lo
esencial y el detalle o complemento

e. La finalidad pedagógica: es la intención de emplear la técnica en un contexto


determinado, para conseguir un efecto en el aprendizaje. Una línea del tiempo pude
utilizarse:
 Para que las personas se ubiquen en el tiempo como actores de su: historia
personal, familiar, local y nacional

Para que ubiquen, relacionen y comparen en el tiempo hechos y procesos de la


historia regional, nacional y mundial.

 Para que caractericen procesos históricos en función de períodos, etapas u otros


aspectos.

1. Valorar y decidir lo que se quiere representar y para qué

Este paso parece muy lógico, pero es fundamental para que la línea de tiempo
tenga sentido. Principalmente es importante para valorar el tipo de datos que
vamos a reflejar y determinar cuáles deben aparecer y cuáles no. Si por ejemplo
nos planteamos hacer una línea de tiempo del desarrollo del Imperio Romano a lo
largo de la historia, no será necesario que expliquemos lo que ocurría en territorios
no vinculados a éste, o que anotemos detalles sobre el día a día de un sujeto en
concreto. Se trata de mantener cierta coherencia y representar únicamente los
elementos principales y más importantes.

2. Establecer los límites temporales

Un paso también importante es tener en cuenta donde están los límites


temporales de la representación que vamos a hacer. Si estamos analizando las
causas de un problema concreto que sucedió hace un año no es necesario que
nuestra gráfica continúe hasta el día de hoy (a menos que se requiera
específicamente, por ejemplo, si el problema no se ha solucionado) Es necesario
decidir de antemano que fecha va a dar inicio a nuestra gráfica y cuál le dará fin.

3. Determinar la escala de medición


Nuestra futura representación ya tiene un tema y objetivo y un inicio y final
planteados. ¿Pero qué tipo de divisiones temporales vamos a hacer? Estamos
hablando de anotar horas, semanas, años, siglos, etapas… Es necesario tenerlo
claro de manera que podamos situar en la línea de tiempo los diferentes fenómenos.

4. Recogida y selección de los datos más relevantes

Una vez decidido lo que vamos a representar en la línea temporal y cómo


hacerlo, se puede proceder a recabar y/o decidir qué elementos van a ser
expuestos. Este paso puede haberse hecho previamente antes de pensar en cómo
se va a representar. Por un lado, este proceso puede verse muy influido por la
elección de los períodos temporales a medir y la escala escogida, pero por el otro
puede ser el que los marque.

5. Elaboración de la línea y las marcas que van a representar los diferentes


pasos que se han querido destacar

Una vez hecho esto, se puede proceder a dibujar la línea y las divisiones que vamos
a hacer de la secuencia temporal elegida.

6. Colocación de los datos

Finalmente se colocarán los datos escogidos, ordenados cronológicamente y


anotándose también el momento temporal en el que ocurrió el evento.

Al margen de los pasos anteriores, es necesario tener en cuenta que la línea


de tiempo es una representación gráfica simple. No hemos de insertar
explicaciones en ella, simplemente los sucesos o hitos que han ido ocurriendo a lo
largo del tiempo. Tampoco opiniones o elementos subjetivos a menos que sean lo
que estamos midiendo. El lenguaje debe ser claro y conciso.
La línea dibujada va a ser una recta, puesto que nos marca los sucesos en el plano
temporal y no funcional. Con ello nos referimos por ejemplo a que no estamos
haciendo un esquema del funcionamiento de algo sino de cómo ha funcionado a lo
largo del tiempo. Incluso aunque podamos considerar que el tiempo es algo cíclico,
nos vamos a estar refiriendo por lo general a fechas concretas.

Mediante la utilización de las líneas de tiempo, las personas serán capaces de:

 Recuperar saberes previos, de manera ordenada y cronológica

 Desarrollar series de acontecimientos, reforzando la capacidad de organizar


hechos en secuencias coherentes

 Evaluar su capacidad de recordar sucesos en orden.

 Profundizar en un período de tiempo determinado, al detallar y articular los hechos


que lo componen