Está en la página 1de 4

MÉTODO CIENTÍFICO

Dicho de una forma sencilla, el método científico es una herramienta de


investigación cuyo objetivo es resolver las preguntas formuladas mediante un trabajo
sistemático y, en este sentido, comprobar la veracidad o falsedad de una tesis.
De allí que un artículo científico sea el resultado de un estudio realizado y comprobado
a través del método científico.

El método científico, para que sea considerado como tal, debe tener dos características:
debe poder ser reproducible por cualquier persona, en cualquier lugar; y debe poder
ser refutable, pues toda proposición científica debe ser susceptible de poder ser
objetada.

PASOS DEL MÉTODO CIENTÍFICO

El método científico consta de una serie de pasos básicos que deben ser cumplidos con
sumo rigor para garantizar la validez de su resultado.

1. Observación

Es la fase inicial. Comprende la investigación, recolección, análisis y organización de


datos relacionados con el tema que nos interesa.

2. Proposición

Es el punto de partida de nuestro trabajo. Plantea la duda que nos proponemos despejar.

3. Hipótesis

Es el planteamiento de la posible solución al problema o asunto que vamos a tratar. En


este sentido, se basa en una suposición que marca el plan de trabajo que nos trazaremos,
pues intentaremos demostrar su validez o falsedad.

4. Verificación y experimentación

En este paso, se intentará probar nuestra hipótesis a través de experimentos sujetos al


rigor científico de nuestra investigación.

5. Demostración

Es la parte donde analizamos si hemos logrado demostrar nuestra hipótesis


apoyándonos en los datos obtenidos.

6. Conclusiones

Es la etapa final. Aquí se indican las causas de los resultados de nuestra investigación, y
se reflexiona sobre el conocimiento científico que generó.
MARIO BUNGE

(Buenos Aires, 21 de setiembre de 1919) Físico y filósofo de la ciencia argentino. Tras


realizar sus estudios secundarios en el Colegio Nacional de Buenos Aires, se doctoró en
física y matemáticas por la Universidad de La Plata, y estudió física nuclear en el
Observatorio astronómico de Córdoba.

Sus investigaciones se centran en la filosofía de la ciencia. Bunge revisa el concepto


tradicional del método científico, empleando las herramientas de la lógica formal, y
destaca el valor de la relación entre teoría y experiencia.

En 1982 fue galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de Humanidades.

Tras realizar estudios de fundamentación de la física y de la semántica, propone una


llamada "metafísica exacta", que es una forma sistemática de análisis de la física, la
biología, la ética y la sociedad (Tratado de filosofía básica, siete volúmenes, 1974-
1989). Su perspectiva general se adscribe al realismo epistemológico no ingenuo y
al materialismo ontológico de tipo metodológico.

Aunque la concepción de la ciencia elaborada por Bunge concede importancia al


desarrollo de la investigación científica en la historia, su orientación está principalmente
dirigida al análisis formal de dicho desarrollo, y se aparta de la insistencia en los
aspectos históricos, psicológicos y sociales propia de enfoques como los de Thomas S.
Kuhn y Paul Feyerabend.

Autor de 35 libros y de más de 450 artículos sobre temas de física teórica, matemáticas
aplicadas, teoría de sistemas, sociología matemática, epistemología, semántica,
ontología, axiología, ética, política científica, etc. Entre sus obras destacan: Temas de
educación popular (1943), Cinemática del electrón relativista (1960), Ética y
ciencia (1960), La causalidad (1960), The Myth of Simplicity (1963), Intuición y
ciencia (1963), Foundations of Physics (1967), La investigación
científica (1969), Method, model and matter (1973), Filosofía de la
física (1978), Epistemología (1980), Ciencia y desarrollo (1980), Materialismo y
ciencia (1981), Economía y filosofía (1982), Controversias en física(1983), El problema
mente-cerebro (1985), Seudociencia e ideología (1985), Racionalidad y
realismo (1985), Vistas y entrevistas (1987), Filosofía de la psicología(con Rubén
Ardila, 1988), Mente y sociedad (1989), Sociología de la ciencia (1993) y Sistemas
sociales (1997).
LA FORMA DE LA TIERRA SEGÚN EL CONOCIMIENTO FILOSOFICO

Desde aproximadamente el siglo VI a. C. se comenzó a especular acerca de la


esfericidad del planeta Tierra, encontrando que Thales de Mileto fue el primero que
dibujó una esfera geográfica. Hasta entonces, se consideraba plana, pero la navegación
sobre todo en pueblos como los fenicios y griegos, acompañada de una gran cantidad de
filósofos y matemáticos hizo que se realizarán las primeras menciones acerca de que la
superficie terrestre en realidad fuera una esfera.

LA FORMA DE LA TIERRA SEGÚN EL CONOCIMIENTO EMPIRICO

Se realizaron las primeras menciones acerca de que la superficie terrestre en realidad


fuera una esfera esta creencia fue plasmada sobre la realidad cuando Juan Sebastián el
Cano y Fernando Magallanes, consiguieron dar la vuelta a la Tierra navegando.

LA FORMA DE LA TIERRA SEGÚN EL CONOCIMIENTO RELIGIOSO

Al principio de la antigüedad clásica, la creencia generalizada consistía en que la Tierra


era plana.

LA FORMA DE LA TIERRA SEGÚN EL CONOCIMIENTO CIENTIFICO

La forma real o teórica de la Tierra será el geoide. El geoide es la superficie de nivel de


altitud cero, que coincide con la superficie media de los océanos en equilibrio
prolongada por debajo de los continentes.

Hablando de una manera más coloquial, la Tierra tiene forma de patata irregular, debido
a las fuerzas de la gravedad y los diferentes accidentes geográficos.

El último modelo de forma de la Tierra ha sido obtenido por el satélite GOCE de la


Agencia espacial europea, el cual ha sorprendido debido a la irregularidad que presenta
el geoide y las importantes diferencias de gravedad en diversos puntos del planeta.
REFLEXION PERSONAL A CERCA DEL PRIMER TEMA

Antes de continuar con la reflexión y, teniendo en cuenta que estamos empezando el


semestre, me gustaría elaborar una reflexión personal sobre todo lo que he ido
aprendiendo respecto al primer tema.
Tomé la asignatura “metodología del trabajo intelectual universitario” como el marco
donde se daría mi proceso de aprendizaje, creando a su alrededor un hilo conductor que
toma como principal referente al docente. Comienza con su formación, analizando el
silabo y los temas a tratar, a través de su trabajo, contribuyeron a la explicación y
mejora de ésta; continua centrándose en los elementos de evaluación del tema,
explicando todo los aspectos relacionados con este, por último, voy un poco más allá,
examinando en términos más amplios a la profesión docente, de manera que la
actualidad educativa cobre más importancia.
Considero que para reflexionar sobre este tema (la universidad del siglo XXI) debo
comenzar explicando que desde el primer momento considere de gran importancia
centrarme en los puntos que se iban a evaluar.

En todo momento tuve en cuenta que el propósito final del desarrollo de este tema era
mi aprendizaje personal y, considero que este puede dividirlo en dos partes muy
importantes.

Por un lado, me brindó la oportunidad de establecer relaciones interpersonales, saliendo


de mi zona de confort, que en este caso vendrían a ser los grupos de trabajo por
afinidad, esto me permitió conocer a mis nuevos compañeros, su manera de dirigir,
comunicarse, lo cual es muy importante en lo que respecta a la carrera profesional.

Por otro lado, profundice en los conocimientos propios del tema, busqué datos e
información y a continuación la trabajé compartiendo con mis compañeros todo lo que
había encontrado.

Uno de los posibles fallos, puede ser el hecho de no haber abarcado más información,
más datos, más aspectos a incluir, podría haber trabajado más puntos relacionados con
la materia pero, quizá por falta de tiempo, no fue así.

En definitiva, considero que, en esta ocasión, el trabajo realizado ha sido bueno


habiendo trabajado búsquedas llevadas a cabo por internet.