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Memoria del

Taller

Memoria del
Taller

Memoria del Taller


Experiencias Microempresariales
Rurales con Enfoque de Género en
Proyectos Fida

Lecciones, Reflexiones y Propuestas


Memoria del Taller.
Experiencias microempresariales rurales con enfoque de género
en proyectos Fida.
Lecciones, Reflexiones y Propuestas.

Taller realizado en Ciudad del Saber, Panamá, Noviembre 2002.


Preparado por:
FIDA: Fondo Internacional de Desarrollo Agricola.
PROMER: Programa de apoyo a las microempresarias
rurales en América Latina y el Caribe.
PROGENERO: Programa regional para el fortalecimiento de
los aspectos de género en los proyectos Fida
en América Latina y el Caribe.
Huelen 10, Oficina 204, Telefono: 56-2-2642919
Santiago-Chile.
www.progenero.org
E-mail: progenero@progenero.org
Producción: Mariana Giacaman.
Gráfica: LOM
Impresión: LOM Ediciones
Registro de
Propiedad Intelectual: 133.957
ISBN: 956-8301-00-3
Santiago, Chile, Julio 2003
Indice
Indice

Agradecimientos 5

Abreviaturas y Siglas 7

I. Antecedentes 9

II. Supuestos 11

III. Objetivos de Taller 13

IV. Estructura y metodología de Trabajo del Taller 15

V. Análisis de Resultados del Taller 17

A. Estrategias de Género 21

Estrategias de Género en la
Experiencia de Pademer 22

Estrategias de Género en
la Experiencia de Prosertão y
Proderco 25

Conclusiones sobre Estrategias de


Género 29

B. Desarticulación entre Conceptos,


Métodos e Instrumentos 32

C. Voluntad para Desarrollar y


Trabajar la Equidad e Igualdad de Género 34

VI. Entrevista con Rosemary Vargas-Lundius 39


ANEXOS 47

Anexo 1:
A. Programa Pademer,
Experiencia Corseda, Colombia 51
B. Proyecto Prosertão,
Experiencia Coperbordados, Brasil 63
C. Proyecto Proderco,
Experiencia Nuevo Amanecer, Honduras 75

Anexo 2:
Trabajos Grupales 87

Anexo 3:
Evaluación del Taller por los Participantes 91

Anexo 4:
Participantes del Taller 95

Anexo 5:
Fotos 103
Agradecimientos
Agradecimientos

Queremos agradecer a todos los participantes del Taller. A los


beneficiarios hombres y mujeres, a los técnicos/as encargados
de componentes y a los directores/as de proyectos FIDA de la
Región. Gran parte del éxito del evento se debió a la presencia
y participación activa de esta heterogeneidad de actores cu-
yos aportes a la discusión permitió consolidar y reorientar pro-
puestas relativas a la incorporación de género en el desarrollo
de la microempresa rural. Así como estructurar una agenda de
trabajo común entre los programas PROMER y PROGENERO para
la región y los países.

Un reconocimiento y agradecimiento especial merece la partici-


pación de las/los beneficiarios/as de proyectos FIDA en este
evento. Con sus testimonios y propuestas de solución a los
problemas se logró una mejor comprensión de su realidad de
género en la microempresa y definir conjuntamente las posibles
acciones de equidad a emprender. Estos testimonios de hom-
bres y mujeres exige a los proyectos y programas de FIDA un
compromiso más explícito en la eliminación de barreras institu-
cionales que reproduzcan desigualdades entre hombres y muje-
res y en la disminución cuantificable de brechas de género.

Nuestro especial agradecimiento al Gobierno de Japón que a


través de recursos financieros puesto en Fideicomiso en el FIDA
permitió cofinanciar el desarrollo de esta iniciativa y evaluar los
impactos de PROFAGEP en el quehacer de los proyectos de la
Región. Entre los resultados más notables de la acción de
PROFAGEP se encuentran un aumento de la capacidad de los
equipos de administración de los proyectos y las organizaciones

5
asociadas para abordar los temas relacionados con el género,
así como una mayor conciencia y demanda de equidad de gé-
nero por parte de hombres y mujeres de la población objetivo.

Agradecemos asimismo al Gobierno de Panamá, particularmente


al Ministerio de la Juventud, la Mujer, la Niñez y la Familia y a los
proyectos PNGOBE BUGLE, PRODARIEN y TRIPLE C, por la hospi-
talidad brindada durante la ejecución del Taller.

6
Abreviaturas
Abreviaturas y Siglas

CARD Community Initiated Agriculture and Re-


source Management Rural Development
Project.

COPERBORDADOS Cooperativa Artesanal de Bordados del


Sertão Sergipe Ltda.

CORSEDA Corporación para el Desarrollo de la Se-


ricultura

CORREDOR Proyecto Corredor Puno-Cuzco, Perú.

EDR Empresa de Desarrollo Rural

ESTCSA Empresa de Servicios Técnicos Sierra y


Asociados

FAT Fondo de Asistencia Técnica, Nicaragua.

FIDA Fondo Internacional de Desarrollo Agrí-


cola

MER Microempresa Rural

ONG Organización No Gubernamental

NGOBE BUGLE Proyecto de Desarrollo Rural de las Co-


munidades Ngôbe Buglé, Panamá

PADEMER Proyecto de Apoyo al Desarrollo de la


Microempresa Rural, Colombia.

PRODAP II Proyecto de Desarrollo Rural para la Re-


gión Central, El Salvador

PRODARIEN Proyecto de Desarrollo Rural Sostenible


del Darién, Panamá

PRODERCO Proyecto de Desarrollo Rural en el Cen-


tro Oriente, Honduras

7
PRODERQUI Proyecto de Desarrollo Rural y Recons-
trucción en el Departamento del Quiché,
Guatemala.

PRODERNEA/NOA Proyecto de Desarrollo Rural de las Pro-


vincias del Noreste y Noroeste Argenti-
no, Argentina.

PRODERNOR Proyecto de Desarrollo Rural para las Po-


blaciones del Nor-Oriente, El Salvador.

PRODEVER Programa de Desarrollo Rural de las Ve-


rapaces, Guatemala.

PROFAGEP Programa de Fortalecimiento de los As-


pectos de Género en los Proyectos FIDA

PROGENERO Programa Regional para el Fortalecimiento


de los Aspectos de Género en los Pro-
yectos FIDA en América Latina y el Cari-
be.

PROMER Programa de Apoyo a las Microempresas


Rurales de América Latina y el Caribe

PRONADEL Programa Nacional de Desarrollo Local,


Honduras.

PROPESUR Proyecto para Pequeños Productores de


la Región Sur-Oeste, República Domini-
cana.

PROSERTÃO Proyecto de Apoyo a las Familias de Ba-


jos Ingresos en la Región Semiárida del
Estado de Sergipe, Brasil.

PROSOC Proyecto de Desarrollo Rural de la Re-


gión Sur Occidental, Honduras.

UGR Unidades Generadoras de Renta

TRIPLE C Proyecto de Desarrollo Rural Sostenible,


Panamá.

8
I. Antecedentes
Antecedentes

Entre 1997 y 1999, la División de América Latina y el Caribe del


FIDA llevó a cabo en toda la Región el Programa de
Fortalecimiento de los Aspectos de Género en los Proyectos
FIDA (PROFAGEP), cuyo logro más importante fue colocar y
validar el enfoque de género en la discusión y en la operación
de los proyectos que en ese período estaban en ejecución.
Este Programa se desarrolló en cuatro fases y tuvo como objetivo
apoyar al personal de los proyectos en lograr una adecuada
incorporación de los aspectos de género, con el fin de obtener
una participación más equitativa de hombres y mujeres en las
actividades y resultados de los proyectos.

Con el PROFAGEP se produjo en los proyectos un avance cuali-


tativo y cuantitativo respecto a la aplicación del enfoque de
género, debido a que desde su planificación se contó con el
compromiso y la participación activa de los directores y equipos
técnicos. Entre los avances más importantes se indican los
siguientes: (i) una sensibilización y toma de conciencia de par-
te de directores y personal técnico sobre la importancia del
tema en proyectos de desarrollo; (ii) la generación de una vo-
luntad política por parte de las direcciones respecto a opera-
cionalizar el enfoque de género; (iii) un avance concreto en la
implementación de acciones de género y una preocupación de
parte de directores y técnicos por superar las debilidades exis-
tentes, fundamentalmente en el campo de la capacitación, de
la extensión y del seguimiento y evaluación.

Entre las actividades promovidas por el PROFAGEP y que mayor


impacto han tenido en el quehacer de los proyectos se mencio-
naron las pautas y lineamientos de género, aplicadas desde
1997, las cuales obligaron a los proyectos a asumir las siguien-
tes responsabilidades:

• Contratar una Encargada de género

• Selección de personal con criterios de género

• Financiamiento específico para acciones de género

• Todo el personal de la Unidad Ejecutora sensibilizado en


género

9
• Composición equilibrada (por sexo) del personal del pro-
yecto
• Capacitación en género a personal de campo en forma
permanente y sistemática
• Aplicación de estrategia de género en cada componente
• Identificación por sexo de los beneficiarios
• Identificación de roles productivos por género. ¿Quién hace
qué?
• Identificación e implementación de acciones de género en
beneficio del grupo en desventaja
• Construcción de indicadores de género para evaluar las
acciones de género
• Identificación de actividades ahorradoras de tiempo
• Fortalecimiento de las capacidades de liderazgo de las
mujeres

En 2002, la División de América Latina y el Caribe del FIDA,


consideró importante hacer un análisis sobre el impacto que ha
tenido en la población beneficiaria, las acciones de género im-
plementadas por los proyectos a partir del PROFAGEP. La Divi-
1
PROGENERO es sión se propuso conocer cómo estas acciones han impactado
el Programa para
el Fortalecimien- favorable o negativamente en los ingresos y en una mayor equi-
to de los Aspec- dad a los hombres y mujeres beneficiarios de los proyectos
tos de Género de
los proyectos FIDA.
FIDA en Améri-
ca Latina y El
Caribe, cuyo ob-
Para ello, se aunaron los esfuerzos de la División, de PROGENE-
jetivo es fortale- RO1 y de PROMER2 , en la realización de un Taller con beneficia-
cer los aspectos rios hombres y mujeres de proyectos FIDA sobre Género y Mi-
de género, crean-
do oportunidades croempresa Rural.
de participación
y acceso equita-
tivo para hom- Las razones que justifican conocer los impactos de género a
bres y mujeres de través de experiencias microempresariales están asociadas cen-
la población ob-
jetivo de los Pro-
tralmente a la participación de hombres y de mujeres en una
yectos y Progra- actividad económica que constituye una respuesta para dismi-
mas. Su sede nuir sus condiciones de pobreza, abrir opciones que cubran
esta en Santiago
de Chile. brechas de ingreso y mejorar la posición de hombres y mujeres
en sus comunidades.
2
PROMER es el
Programa de
Apoyo a las Mi- La carencia y mala calidad de las tierras, una disminución real
croempresas Ru-
rales de América
en los precios de los productos tradicionales sumado a escasas
Latina y El Cari- oportunidades de empleo en el área rural, obliga a las familias,
be, de la División especialmente a las mujeres, a buscar alternativas económicas
de América Lati-
na del FIDA, a partir de la puesta en marcha de pequeños negocios de ven-
cuyo objetivo ta, comercio, artesanía o transformación de productos agrope-
fundamental es
fortalecer las mi- cuarios. Esto ha hecho que la mayor parte de los proyectos
croempresas de FIDA actuales cuenten con importantes apoyos financieros y
la Región en un
escenario eco-
técnicos dirigidos al sector microempresarial rural.
nómico y social
de gran dinamis-
mo. Su sede está
en Santiago de
Chile.

10
II. Supuestos
Supuestos

A partir de experiencias y estudios sobre las microempresas


rurales en diferentes países de América Latina, se pueden enun-
ciar al menos 3 supuestos que tienen relación con aspectos de
género:

Supuesto 1. El mayor obstáculo para el desarrollo de mi-


croempresas rurales de mujeres pobres (crecimiento del
negocio desde una microempresa de subsistencia a una
microempresa con excedentes) queda establecido desde
un inicio en el momento de la selección del rubro o activi-
dad. La mayor parte de las microempresas de mujeres se
dedican a actividades ligadas a su rol doméstico (hacer y
vender comida, costura, peluquería, preparar y vender
bebidas), actividades que por su naturaleza no competiti-
va y en el medio en el cual se establecen, difícilmente
llegan a ser rentables. A esto se añaden la baja calidad
del producto o servicio y la falta de visión de negocio con
que se crea la actividad.

Supuesto 2. Factores externos como acceso al crédito, a


la capacitación, el tiempo destinado al entrenamiento y
mejoramiento técnico y empresarial, están entre los ele-
mentos que limitan el desarrollo económico de las micro-
empresas de mujeres. Estos factores, no inciden con el
mismo grado de intensidad en las microempresas dirigidas
por hombres.

Supuesto 3. Factores ligados al trabajo doméstico-repro-


ductivo y a los roles que se espera cumplan las mujeres
les limita: i) la libertad para elegir la ubicación y la natura-
leza de su negocio; ii) restringe la movilidad y posibilidad
de acceso a mercados, materias primas y giras técnicas;
y iii) dificulta la posibilidad a las mujeres pobres rurales
transformar sus pequeños negocios en formas más em-
presariales, situándolos preferentemente en una condi-
ción de subsistencia y de permanente inestabilidad.

La tesis que sustenta estos supuestos es que a partir de las


acciones del PROFAGEP, los proyectos FIDA que realizaban ac-
tividades de apoyo a la microempresa rural y que aplicaron el
enfoque de género, lograron la superación de algunos de estos

11
obstáculos, consiguiendo una mayor sostenibilidad, rentabili-
dad y estabilidad en aquellas microempresas rurales dirigidas
por mujeres pobres.

12
III. Objetivos
Objetivos del Taller

El objetivo general del Taller fue analizar con beneficiarios hom-


bres y mujeres, el desarrollo de las microempresas rurales que
han aplicado el enfoque de género, de modo de identificar los
factores claves –económicos y no económicos- que contribu-
yen al logro de la sostenibilidad de los negocios y, con ello, el
mejoramiento de los ingresos familiares y una mayor equidad en
las relaciones hombre-mujer.

La pregunta que se planteó responder era ¿cómo se pueden


disminuir o minimizar los factores de riesgo no económico, o
específicamente de género, que enfrentan las mujeres en las
microempresas rurales?

Entre los objetivos específicos estaban:

Þ Identificar los factores de éxito que han permitido la puesta


en marcha y el sostenimiento de las microempresas rura-
les integradas por grupos mixtos de hombres y mujeres,
así como los elementos de gestión que les ha permitido
establecerse con éxito;

Þ Identificar limitaciones económicas y no-económicas que


inciden en el desarrollo y la sostenibilidad de las microem-
presas dirigidas por mujeres pobres y encontrar formas de
minimización de las mismas;

Þ Identificar y desarrollar pautas básicas de acción para el


desarrollo de pequeños negocios rurales a partir del cono-
cimiento y análisis de experiencias micro-empresariales
exitosas que han sido apoyadas por proyectos FIDA y han
aplicado el enfoque de género.

Entre los resultados esperados estaban:

• Delinear un conjunto de pautas de acción que sirvan de


guía a los proyectos para apoyar el desarrollo de microempre-
sas sostenibles y rentables, considerando el enfoque de géne-
ro. Estas pautas deberían contener elementos de género que
faciliten el desarrollo económico y la sostenibilidad de las micro-
empresas dirigidas y conformadas por mujeres;

13
• Identificar una actividad específica coordinada entre
PROGENERO y PROMER para realizar durante el actual año ope-
rativo en apoyo a las microempresas rurales apoyadas por los
proyectos FIDA.

14
IV. Estructura
Estructura y Metodología de Trabajo
del Taller

El Taller se desarrolló en torno a la presentación de las tres


experiencias micro-empresariales exitosas, seleccionadas de
entre los proyectos FIDA que participaron en las actividades
llevadas a cabo por el PROFAGEP: i) Microempresa Corseda,
Proyecto Pademer, Colombia; ii) Microempresa Champú de Sábi-
la, Proyecto Prodernor, Honduras; y iii) Microempresa Coperbor-
dados, Proyecto Pro-Sertão, Brasil (ver Anexo 1).

Cada presentación consideraba además el testimonio de una


microempresaria, una síntesis que remarcaba los puntos más
críticos para el análisis y una sesión plenaria de debate y discu-
sión. De los elementos substraídos de los estudios de caso y de
las discusiones en plenaria se desarrollaron las temáticas para
los dos momentos de trabajo grupal.

Para estos trabajos se entregaron las correspondientes guías


con el fin de orientar la discusión y sus resultados. La conclu-
sión final de los tres días de trabajo fue la elaboración de pau-
tas y lineamientos para incorporar el enfoque de género en las
estrategias y acciones de apoyo a los microempresarios y mi-
croempresarias de proyectos FIDA.

El Taller se realizó en Panamá con una duración de tres días. En


este evento participaron 31 microempresarios (14 hombres y 17
mujeres) de 16 proyectos FIDA de la Región, 5 Directores de
Proyectos (3 hombres y 2 mujeres) y 14 técnicos de Unidades
Ejecutoras de 10 proyectos (10 mujeres y 4 hombres) principal-
mente del área de producción microempresarial (11), segui-
miento y evaluación (1), crédito (1) y género (1). Participó
además, 1 representante del Ministerio de la Juventud, de la
Mujer y de la Familia de Panamá, MINJUMFA, el Coordinador de
PROMER, la Coordinadora de PROGENERO, 2 consultores del
FIDA y el Punto Focal de Género de la División de América
Latina y el Caribe (Ver Anexo de Participantes).

Hubo dos momentos de trabajo grupal, cada uno con un objeti-


vo específico y con una conformación grupal diferenciada.
El objetivo del primer trabajo grupal fue analizar y avanzar en
propuestas metodológicas y técnicas para los proyectos, con
la generación de estrategias e instrumentos de género para el

15
desarrollo de la microempresa. Los grupos estuvieron confor-
mados por hombres y mujeres, microempresarios y personal de
los proyectos. Se consideró que en cada uno de los cinco gru-
pos no coincidieran más de dos personas de un mismo proyec-
to. En este trabajo, los grupos identificaron primero las limitan-
tes de género más críticas que intervienen en un desarrollo
sostenible y rentable de las microempresas. (Ver Anexo trabajo
grupal 1).

El objetivo del segundo trabajo grupal fue avanzar en propues-


tas para lograr el desarrollo de microempresas de hombres y
mujeres rentables, sostenibles e insertas en la corriente de
desarrollo del país. Para la conformación de los grupos de tra-
bajo se reunió a los proyectos FIDA por países, estableciéndose
de esta manera 11 grupos: Argentina (1 proyecto), Belice (1
proyecto), Brasil (1 proyecto), Colombia (1 proyecto), El Sal-
vador (2 proyectos), Guatemala (2 proyectos), Honduras (3
proyectos), Nicaragua (1 proyecto), Panamá (3 proyectos),
Perú (1 proyecto) y República Dominicana (1 proyecto). A par-
tir de las soluciones a las limitantes de género encontradas en
el trabajo grupal anterior, los grupos de proyectos por países
debían analizar y seleccionar aquellas soluciones que fuesen
aplicables a la realidad de sus proyectos y población beneficia-
ria. Posteriormente debían seleccionar aquellas que podían ser
apoyadas por los programas regionales del FIDA, PROGENERO y/
o PROMER. (Ver Anexo trabajo grupal 2).

16
V. Análisis
Análisis de Resultados del Taller

“Este Taller tiene una característica muy específica y es que hemos traído más
beneficiarios y beneficiarias que técnicos. El objetivo es que ellos nos cuenten
cómo en realidad esas metodologías que se han ido aplicando a través de los
proyectos, y que los técnicos han incluido, han beneficiado o no a sus comuni-
dades, a sus negocios y a una mayor equidad de género. Producto de lo ante-
rior, se sacarán conclusiones y lecciones sobre cómo continuar y cómo focalizar
futuras actividades.” (Rosemary Vargas Lundius, FIDA).

Como resultado del PROFAGEP se produjo en los proyectos avan-


ces cualitativos y cuantitativos en relación con la incorpora-
ción de un enfoque de género en los proyectos de la región.
Entre los avances más importantes se indican los siguientes: (i)
una sensibilización y toma de conciencia por parte de directo-
res y personal técnico sobre la importancia del tema de género
en proyectos de desarrollo con población pobre; (ii) la genera-
ción de una voluntad política en los cuerpos técnicos relaciona-
da con implementar acciones de género y mejorar su ejecución
en los ámbitos de capacitación, extensión, seguimiento y eva-
luación; (iii) un avance concreto en la incorporación de temas
de género en los planes operativos anuales; (iv) la demanda
de apoyo técnico que los equipos de la unidad ejecutora y
beneficiarios le solicitan a FIDA y a PROGENERO; y (v) la identi-
ficación en el diagnóstico de los proyectos y de los beneficia-
rios de temas de género relevantes.

Esta nueva lógica de trabajo por parte de los directores/as y


equipos técnicos hacia el tema, ha permitido la implementación
de un conjunto de actividades de capacitación y asesoría téc-
nica en género. Junto a ello, ha posibilitado el desarrollo de
planes de acción en relación con la incorporación de aspectos
de género en los diferentes componentes y actividades que los
proyectos desarrollan en Latinoamérica y El Caribe.

En este contexto, el Taller de Microempresa y Género realizado


permitió constatar avances en relación con la incorporación de
una perspectiva de género en las actividades económico pro-
ductivas que desarrollan los proyectos. Un logro destacable en
este sentido, está referido al consenso que existe en los pro-
yectos asociado con la identificación de restricciones de géne-

17
ro que obstaculizan el desarrollo sostenible y rentable de la
MER3 . Este es un producto importante de la implementación de
PROFAGEP en tanto se logró unificar criterios para identificar
problemas y brechas de género que cruzan e impactan las
actividades económico-productivas que se propician en los pro-
yectos FIDA.

Este resultado fue posible de obtener por tres tipos de estrate-


gias de género complementarias: i) un esfuerzo de sensibiliza-
ción en género que se realizó con los equipos de los proyectos
en la región; ii) la incorporación en los documentos ex ante de
los proyectos de acciones y metas de género a cubrir; y iii) un
apoyo técnico sistemático en metodologías e instrumentos que
permitieron identificar y medir inequidades de género a nivel de
la población objetivo.

En relación con las metodologías e instrumentos utilizados para


identificar problemas de género, los estudios de caso presenta-
dos y las conclusiones de los trabajos grupales del Taller desta-
can el uso permanente de los siguientes: (i) los mapas actua-
les y de futuro que muestran dónde se ubican los recursos, los
problemas, las oportunidades, las decisiones, y las actividades
de hombres, mujeres y ambos en una localidad específica; (ii) el
Calendario de actividades que detalla el tipo y continuidad
del trabajo productivo y doméstico de hombres y mujeres en
una comunidad (quién hace qué), estableciendo los patrones
regulares de trabajo a lo largo de un período de 12 meses; (iii)
el Reloj de 24 horas que otorga una visión de los diferentes
trabajos realizados por hombres, por mujeres y por ambos y de
la intensidad de trabajo diario que tiene cada uno; (iv) el Aná-
lisis de fortalezas y debilidades de hombre y mujeres a nivel
organizacional, y de sus necesidades y demandas.

Resultados de la aplicación de estos instrumentos y del análisis


de género realizado a nivel diagnóstico por los proyectos, indi-
can que las principales limitantes y brechas de género en rela-
ción con las actividades micro empresariales son las siguientes:

• Bajos niveles de educación formal y de alfabetismo de las


3
Aquí se destacan mujeres comparados con los hombres que afecta sus capacida-
solamente las li-
mitantes de gé- des de gestión comercial y administrativa de su negocio y pro-
nero, reconocien- cesamiento de información técnica.
do que existe una
mayor variedad y
cantidad de obs- • Menor acceso a activos productivos y financieros (crédi-
táculos que en- to, infraestructura, tecnología, etc.) por parte de las mujeres
frentan los mi-
croempresarios/ que de los hombres, dificultando la iniciación de un negocio
as y que se rela- productivo -así como- la definición del tipo de negocio a desa-
cionan por ejem-
plo con la compe- rrollar.
titividad, econo-
mías de escala y
la productividad
• Menor disponibilidad y flexibilidad en los tiempos destina-
de sus MER. dos al negocio en el caso de las mujeres lo que afecta la conti-

18
nuidad del mismo, las decisiones relativas a dónde ubicarlo
(generalmente en la casa) la naturaleza de sus empresas y el
acceso a rutas de comercialización fuera de la comunidad.

• Los hombres tienen mayor movilidad que las mujeres, lo


que tiene un efecto directo sobre sus mayores posibilidades de
acceso a materias primas, a giras y capacitación, a mercados
de servicios y circuitos de comercialización.

• Los hombres adultos generalmente no requieren del con-


sentimiento verbal o escrito de otro integrante de la familia,
mientras que las mujeres frecuentemente lo necesitan para par-
ticipar en actividades micro empresariales, para realizar tran-
sacciones financieras y/o para obtener tierras, lo que afecta
sus posibilidades reales de inserción en proyectos productivos.

• Comparado con los hombres, las mujeres frecuentemente


tienen un escaso control sobre sus propios ingresos lo que re-
dunda en un menor interés para incorporarse a actividades pro-
ductivas mixtas.

• Menores niveles de autoestima se observan en las muje-


res comparadas con los hombres, lo que incide en una menor
confianza en sí misma y un mayor temor a la expansión y/o
diversificación de su negocio.

• En microempresas mixtas o en organizaciones micro em-


presariales, los intereses de las mujeres están escasamente
representados. Existen pocas mujeres en posiciones de toma
de decisiones y en cargos directivos.

Los testimonios de los participantes en el Taller son elocuentes


al resaltar prioritariamente las siguientes restricciones de géne-
ro en el desarrollo de sus microempresas:

“Entre las dificultades para el desarrollo de Corseda, está la deserción de las


mujeres por factor tiempo, doble jornada de las mujeres, también resisten-
cia de los hombres para que sus compañeras trabajaran.” (Carlos Alzate y
Gladis Reyes, Pademer, Colombia).

“Antes de participar en la MER, las socias habían tenido poca vinculación


con actividades productivas y de mercado, esto dificultó el proceso de trans-
ferencia de tecnología brindado por el PRODERCO por lo que al inicio, se
prolongaron los procesos de enseñanza – aprendizaje en las actividades de
producción de las MER.” (Equipo Técnico, Proderco, Honduras).

“Al principio veía mi trabajo muy difícil, la gente, la familia y mi esposo


veían mi trabajo como una pérdida de tiempo y que yo no quería hacer

19
algo productivo. (Nelsa Pedrol y Aminda Duima, Ngobe Bugle, Microem-
presarias ,Panamá).

“Al inicio había resistencia de parte de los hombres, para la participación


de las mujeres en las actividades empresariales, todavía hay que sensibilizar a
los hombres porque algunos aún no lo entienden.” (Cristina Suaña, Microe-
mpresaria, Corredor, Perú).

“En algunos casos, es más bien la baja autoestima de las mujeres, lo que
las limita a participar. Además, en la población indígena, la resistencia de
los hombres es mayor y el grado de sometimiento de la mujer es realmente
alto.” (Claudia Lizeth del Cid Flores, Coordinadora de Capacitación y Mi-
croempresas, Prosoc, Honduras).

“Entre los factores, que han influido negativamente en el desarrollo de las


empresas, se pueden nombrar, el acceso al crédito limitado y el esquema
machista, que todavía no se ha podido romper.” (Felipe Hernández, Encar-
gado de Comercialización, Proderqui, Guatemala).

Si bien los proyectos FIDA en la región reconocen estas restric-


ciones, el análisis de los estudios de caso y de los trabajos en
grupo durante el Taller permiten detectar que existe una dife-
rencia cualitativa entre lo que se diagnostica como problema de
4
Para mayores an- género y las soluciones que se ejecutan como respuesta a
tecedentes ver partir de esta base de información.
Pilar Campaña e
Ingrid Schreuel
(1999) “El Enfo- FIDA siempre ha utilizado una sola definición de género4 como
que de Género en marco para los proyectos en la Región. Sin embargo, los equi-
la Ejecución de
P r o y e c t o s pos de profesionales y técnicos en los proyectos utilizan dife-
FIDA.” FIDA rentes estrategias para operativizar el enfoque de género en la
(2000) “La Pers-
pectiva de Géne- etapa de ejecución.
ro: Con Referen-
cia a los Pobres
de las Zonas Ru-
Como consecuencia de lo anterior, los resultados de género
rales.” FIDA derivados de PROFAGEP son heterogéneos. En aquellos pro-
(2002) Marco yectos FIDA que desarrollaron actividades de apoyo a la mi-
Estratégico del
FIDA 2002- croempresa rural y que aplicaron un enfoque de género, se
2006; FIDA constatan diversos niveles de logros en relación con la trans-
(2002) “Equidad
de género y el formación de relaciones inequitativas y con la reducción de
empoderamiento brechas de inequidad de género.
de mujeres rura-
les pobres – ope-
racionalizando el Esta relativa diversidad en los cambios provocados, así como
marco estratégi- las diferencias que se producen entre lo que se diagnostica
co de FIDA.”
FIDA (2002) como problema de género y lo que se ejecuta, se explican por
“Incorporación los siguientes factores:
de una Perspec-
tiva de Género en
las Actividades A. Las estrategias de género que han adoptado los proyec-
del FIDA: Plan
de Acción 2003-
tos y, consecuentes formas de operacionalización que pri-
2006.” vilegian.

20
B. La desarticulación entre conceptos, métodos e instru-
mentos utilizados y la manera de concebir la gestión de
género.
C. El grado de voluntad de las unidades ejecutoras de los
proyectos para desarrollar y trabajar los temas de equi-
dad e igualdad de género.

A. Estrategias de Género

En relación con las estrategias de género que se utilizan es


interesante destacar tres elementos: primero, existen al me-
nos dos grandes formas de operacionalizar el enfoque de géne-
ro, que quedan planteadas en los estudios de caso analizados;
segundo, estas estrategias reflejan diferentes maneras de com-
prender el tema y de relacionarlo con los objetivos de alivio a
pobreza; y tercero, estas estrategias expresan distintas lí-
neas de soluciones, prácticas operativas y mecanismos que
favorecer:

Primer grupo: La estrategia de género desarrollada tiene como


objetivo intencionar una adecuada integración
y participación de todas las personas integran-
tes de un hogar de acuerdo con sus aportes,
habilidades y potencialidades específicas para
focalizar el servicio prestado. En este grupo,
se asocia género con un trabajo con el con-
junto de integrantes de la familia/hogar en fun-
ción de las demandas y actividades de un pro-
yecto común y del impacto que se quiere lo-
grar; y con una forma de operacionalización
que crea mecanismos para asegurar la igual-
dad de oportunidades de todos en los benefi-
cios de un proyecto económico o iniciativa pro-
ductiva común. En este grupo se encuentra
el estudio de caso de Corseda, Proyecto Pa-
demer, Colombia.

Segundo grupo: La estrategia de género desarrollada se tra-


duce en un trabajo con mujeres. A pesar de
que el discurso de los proyectos reconoce que
hablar de género es hablar de hombres y de
mujeres, las acciones de género continúan se-
parando los espacios sociales, productivos y
económicos de hombres y mujeres. En esta
línea, la operacionalización de un trabajo de
género se vincula con el desarrollo de meto-
dologías, actividades y capacidades que con-
tribuyen a facilitar el acceso de las mujeres a
los servicios y beneficios ofertados por el pro-
yecto, así como un nivel de control sobre re-

21
cursos o activos productivos. En este grupo
se encuentran los estudios de caso: Empresa
Asociativa, Nuevo Amanecer, Proyecto Proder-
co, Honduras y Coperbordados, Proyecto Pro-
Sertão, Brasil.

Estrategias de Género en la Experiencia de


Pademer

En Pademer, Colombia, las soluciones y mecanismos trabajados


para abordar inequidades de género asociadas con el desarrollo
de la microempresa son coherentes con la estrategia de género
del primer grupo.

Pademer ha desarrollado una estrategia de género que privile-


gia, por una parte, un trabajo de incorporación de los integran-
tes de todas las edades –hombres y mujeres- de la familia en
un proyecto económico-productivo común. Es decir, trabaja
buscando incorporar las capacidades de cada integrante en la
estrategia de generación de ingresos que ha privilegiado.

Por otra parte, y en forma paralela, va trabajando específica-


mente con hombres y con mujeres por separado ciertas restric-
ciones de género que los afectan, tales como fortalecer las
capacidades de liderazgo de las mujeres, y en el caso de los
hombres su incorporación a actividades productivas no-tradi-
cionales.

Esta doble estrategia de trabajo se plasma en los siguientes


aspectos:

Contratación equipo mixto. La contratación de un


equipo de profesionales y técnicos sensibles al género
compuesto tanto por hombres como mujeres especiali-
zados en cada campo de acción del desarrollo microem-
presarial.
Convocatorias amplias y sensibles a restricciones de
género. Dirigidas tanto a hombres como a mujeres y
adoptar horarios especiales y sitios equidistantes acor-
dados previamente con las mujeres para la capacitación
y reuniones, al igual que permitir la asistencia de niños a
estas.
Metodologías Participativas y Herramientas de Aná-
lisis de Género. Entre estos vale la pena destacar: i)
la identificación y caracterización de los roles que juegan
los hombres, mujeres, niños y niñas tanto en procesos
productivos como en los artesanales; ii) el trabajo en la
potenciación de otras capacidades de los integrantes de
la familia para trabajar en la MER; y iii) la capacitación

22
compartida en el proceso de producción tanto del capu-
llo del gusano, como de las prendas de seda.
Detección y fortalecimiento de mujeres líderes. La pro-
moción del liderazgo entre las mujeres quienes se han ido
formando en la dirección y promoción como dirigentes,
gerentes de sus empresas y como capacitadoras de otras
mujeres y de sus propias familias.
Incorporación de otras capacidades. Se ha aprove-
chado las capacidades de cada uno de los miembros de
la familia, teniendo en cuenta la demanda de trabajo y
capacidades que requiere el desarrollo de la microem-
presa. Producto de lo anterior, se identificó la posible
incorporación de hombres y niños/as al proceso produc-
tivo.
Sensibilización para hombres. Acompañando el pro-
ceso de detección de otras capacidades se realizó un
trabajo con los hombres adultos de las familias. Produc-
to de lo anterior, se logró validar el trabajo de las muje-
res en la microempresa y la incorporación de éstos en
actividades no tradicionales artesanales.
Redistribución y control del ingreso. En muchos pro-
yectos las mujeres trabajan en todo el proceso producti-
vo, pero al momento de recaudar las ganancias, es su
esposo el que mercadea los productos y recibe los bene-
ficios. En este proyecto, hombres y mujeres participan
en la venta de los productos, logrando que las mujeres
artesanas adquieran completo manejo de los ingresos
generados.

Los cambios en las relaciones de género como consecuencia de


la estrategia implementada por Pademer son los siguientes: i)
La incorporación de hombres en labores no tradicionales; ii) La
participación activa de mujeres como gerentes y dirigentes de
la empresa Corseda y como capacitadoras de otras personas
del área del proyecto; iii) La incorporación de temas político-
sociales (salud, educación, conflictos del país) en la agenda de
la organización; iv) La disminución en las mujeres de restriccio-
nes de género para participar en reuniones, capacitaciones y
giras; v) Un control compartido de los ingresos y de su distribu-
ción; vi) El desarrollo de una actividad de generación de ingre-
sos rentable que es común a la familia/hogar y que se sustenta
en el uso de sus capacidades; vii) Un aumento en la valoración
de sí mismas en el caso de las mujeres; y viii) Un aumento de
las capacidades de gestión y producción en hombres y mujeres.

Estos cambios son relevados por el proyecto en su presenta-


ción de caso de la siguiente manera:

“La capacitación se multiplica de manera espontánea entre los mismos pro-


ductores y productoras, en las veredas y al interior de la familia, incorporan-

23
do nuevos miembros a las diversas tareas. En esta labor vale la pena destacar
cómo se ha aprovechado las capacidades de cada uno de los miembros de
la familia, teniendo en cuenta la potenciación de roles que jugar y los que
pueden jugar en cada una de las labores productivos mujeres, niños, niñas,
hombres. Igualmente a los hombres se les dificultaba participar en los roles
pertinentes a la actividad artesanal, prejuicio que se ha ido superando paula-
tinamente.” (Carlos Alzate y Gladis Reyes, Pademer, Colombia).

“La promoción del liderazgo entre las mujeres, se ha ido formando en la


dirección y promoción como dirigentes, gerentes de sus empresas y como
capacitadoras de otras mujeres y de sus propias familias, la participación
equitativa en la junta directiva de Corseda es resultado de esta formación.”
(Carlos Alzate y Gladis Reyes, Pademer, Colombia).

En este contexto, es interesante destacar cómo el proyecto


trabaja uno de los temas de género más problemáticos, a saber
el manejo y control equitativo de los ingresos generados. El
proyecto Pademer ha hecho un esfuerzo sistemático de involu-
crar a hombres y mujeres en la venta de su producción de
manera que las mujeres mantengan algún grado de control so-
bre los recursos generados:

“En muchos proyectos las mujeres trabajan en todo el proceso productivo pero
al llegar la hora de recibir las ganancias, es su compañero el que mercadea
los productos y recibe los beneficios. En este proyecto, hombres y mujeres
participan en la venta. La comercialización la hace directamente la o el
artesano que las diseña, es decir las mujeres artesanas tienen completo mane-
jo de los ingresos generados por ésta, éstos ingresos son invertidos generalmen-
te en el bienestar de las familias.” (Equipo Técnico, Pademer, Colombia).

Por lo general, la experiencia indica que los proyectos no toman


este tema como una dimensión a trabajar a nivel operativo, a
pesar que lo identifican como problema:

“Generalmente el hombre le pide cuentas a la mujer, mientras que la mujer


no conoce los ingresos del esposo.” (Felipe Hernández, Coordinador de
Comercialización y Microempresas, Proderqui, Guatemala).

24
Estrategias de Género en la Experiencia de
Prosertão y Proderco

Por su parte, el Proderco en Honduras y Prosertão en Brasil se


alinean con el segundo grupo de estrategias de género.

En Prosertão las soluciones y mecanismos para abordar inequi-


dades de género asociadas con el desarrollo de la microempre-
sa se trabajaron con las mujeres, y son las siguientes:

Mejorar autoestima de las mujeres. El proyecto desa-


rrollo un trabajo sistemático para elevar la autoestima
de las mujeres con el fin que éstas se incorporasen a
procesos de organización y gestión de su negocio.

Cubrir brechas de educación de las mujeres. Del uni-


verso de microempresaria un 63% tiene la educación
primaria incompleta y un 18% apenas escribían el nom-
bre. Los bajos niveles de alfabetización dificultaron la ca-
pacitación en temas de gestión. El proyecto adaptó su
metodología con clases prácticas y, paralelamente, es-
tableció un convenio con el Estado para alfabetizarlas.

Análisis de jornadas de trabajo disponibles. El pro-


yecto hizo un diagnóstico del uso del tiempo de las arte-
sanas, en donde se analizó las jornadas de trabajo reque-
ridas y disponibles para desarrollar la actividad de la mi-
croempresa de bordados. Se observó que la gran mayo-
ría de las artesanas trabajaban en sus propias casas para
compatibilizar su trabajo artesanal con su trabajo do-
méstico reproductivo.

Fondo de capital de giro. El proyecto diseñó un fondo


específico para apoyar la compra de insumos que permi-
tió que las artesanas desarrollaran la actividad producti-
va sistemáticamente.

Los cambios en las relaciones de género como consecuencia de


las soluciones que Prosertão ha implementado se asocian con:
i) Aumento de la valoración y percepción de sí misma producto
del reconocimiento de su trabajo productivo; ii) Mayor capaci-
dad de gestión organizada en sus roles de gerentes y dirigentes
de su empresa Coperbordados; y iii) El desarrollo de una activi-
dad de generación de ingresos complementaria que ellas con-
trolan.

El equipo técnico de Prosertão destaca la generación de exce-


dentes como uno de los logros de la actividad microempresarial
que efectivamente produce cambios en las relaciones de géne-

25
ro en tanto visibiliza el trabajo de las mujeres y valida su dere-
cho a trabajar:

“Para las mujeres que participan en la microempresa una forma de validar


su participación y trabajo es poniendo dinero en la mesa familiar. Para
las empresas mixtas, una forma de alentar su trabajo y fortalecer su partici-
pación es generando excedentes monetarios.” (Encargada de seguimiento y
evaluación, Coperborados, Brasil)

El derecho de las mujeres a trabajar y la importancia de la


redistribución de excedentes son conclusiones corroboradas por
todos los participantes del Taller y ejemplificadas en los si-
guientes testimonios:

“Mi organización se fundó en el 1998, pero solo en este ultimo año se hizo la
distribución de excedentes y por primera vez en mi vida vi un billete de 20
dólares en mi mano. Fue una emoción tan grande que me temblaban las
manos al tener este dinero que yo me gané, que yo trabajé y era producto
de mi trabajo” (Nelsa Pedrol y Aminda Duima, Ngobe Bugle, Microempre-
sarias, Panamá).

“Los hombres y mujeres deben tener el mismo derecho a trabajar y decidir


en los hogares. Yo tuve muchas dificultados el inicio con mi esposo, porque el
sentía que era pérdida de tiempo participar. Hoy orgullosamente le digo a mi
esposo, que gracias a todos esos papeles tengo una mejor vivienda, tengo
agua, tengo desarrollo en mi comunidad y logramos un proyecto para el
mejoramiento de la escuela y muchas otras cosas que me llenan de felicidad.
(Sixta de Sanchez de Gasparillal, Microempresaria, Panamá).

En Proderco las soluciones y mecanismos para abordar inequi-


dades de género asociadas con el desarrollo de la microempre-
sa son las siguientes:

Acceso a un terreno propio. El proyecto ha posibilitado


que las mujeres tengan un espacio propio donde cons-
truir su empresa.

Fondo de capital de riesgo, capacitación y demos-


tración. El proyecto ha definido tres tipos de fondos que
apoyan el desarrollo de las actividades micro producti-
vas. Las mujeres que conforman la empresa Nuevo Ama-
necer han podido acceder a los tres fondos, producto de
ello han consolidado la producción y la gestión de su em-
presa, y han accedido a capacitaciones especializadas.

26
Adaptación de los sistemas de enseñanza. El proyec-
to adaptó su metodología de asistencia técnica para tra-
bajar con mujeres que tenían escasa experiencia en la
gestión y bajos niveles educativos.

Los cambios en las relaciones de género como consecuencia de


las soluciones y mecanismos que el proyecto ha implementado
se relacionan con: i) Una revalorización de sí mismas producto
del respeto generado en su comunidad y de la conformación y
gestión de un negocio propio que les genera ingresos; ii) Mayor
capacidad de gestión organizada en sus roles de gerentes y
dirigentes de su empresa Nuevo Amanecer; iii) Mayor participa-
ción en las decisiones de las organizaciones de la comunidad; y
iv) Disminución de los problemas para poder participar en re-
uniones y capacitaciones ofertadas.

Un tema importante que resalta el equipo y beneficiarias del


Proderco en relación con el desarrollo de la microempresa, se
asocia con aquellos beneficios no monetarios que resultan de la
incorporación de las mujeres en actividades económico produc-
tivas exitosas:

“En el 2002, la MER había alcanzado un buen nivel de consolidación en


las áreas de producción, organización y administración, las socias manifies-
tan extrema satisfacción por otros beneficios no monetarios logrados me-
diante su participación en la microempresa tal es el caso del respeto y admi-
ración de su familia y su comunidad. El sentirse útiles y productivas e inte-
ractuar con otras mujeres de la comunidad en la planta de producción ha
mejorado su percepción de sí, hecho que expresan como la posibilidad de
heredar derecho empresarial a sus hijas.” (Champú Sábila, Microempresa-
ria, Honduras).

El potencial que conlleva el desarrollo de una actividad soste-


nible que se puede proyectar al largo plazo es enfatizado en el
Taller por otros participantes. La sostenibilidad y viabilidad de
los emprendimientos junto con las acciones y mecanismos que
Proderco –así como otros proyectos- utilizan para incentivar la
incorporación activa de las mujeres en los procesos de desarro-
llo, garantizan los beneficios señalados:

“La vida de nosotros era prácticamente marginada, nuestros esposos se dedicaban


al cultivo del café, fríjol, maíz y nosotras nada mas hacíamos la comida para ellos
y hasta allí llegaba nuestro trabajo, cuidar nuestras familias. Fue una gran
motivación que llegara el proyecto a ese lugar, nos reunieron, nuestros esposos
fueron a esas reuniones y a nosotras nos invitaron y motivaron a participar
en las reuniones.” (Elsa Matamoros, Microempresaria, Honduras).

27
Actualmente las mujeres líderes de las comunidades están ganando espacios
importantes en la vida social, y están participando en las direcciones (juntas
directivas). La medida es un programa de orientación y capacitación a
hombres y mujeres para resaltar la importancia de la participación de las
mujeres.” (Felipe Hernández, Coordinador de Comercialización y Microem-
presas, Proderqui, Guatemala).

Entre los problemas de género que han sido detectados, pero


no abordados por los estudios de caso analizados5 , está la
sobrecarga de trabajo doméstico-reproductivo. Las mujeres tra-
bajan en promedio cinco horas más que los hombres.

“La participación de las socias en las actividades productivas de la planta de


champú de sábila ha venido a aumentar su carga de trabajo, porque los
esposos no realizan las tareas reproductivas del hogar y continua siendo una
tarea exclusiva de las mujeres.” (Champú Sábila, Microempresaria, Hondu-
ras).

“Entre las dificultades para el desarrollo de Corseda, está la deserción de las


mujeres por factor tiempo, doble jornada de las mujeres.” (Carlos Alzate y
Gladis Reyes, Técnicos, Pademer, Colombia).

“Las mujeres trabajan en casa para acomodar sus tiempos con las responsa-
bilidades doméstico-reproductivas.” (Microempresarias, Prosertão, Brasil)

Por lo general, las mujeres que participan en las MER han desa-
rrollado mecanismos propios para redistribuir su carga de traba-
jo. La posibilidad que las mujeres reduzcan una proporción de
este tipo de trabajo está determinado en forma importante por:
i) la presencia o no de otras mujeres en quienes delegar las
tareas domésticas (hijas, etc); ii) la capacidad que tengan de
acelerar las labores domésticas; y/o iii) la posibilidad de desa-
rrollar el trabajo en casa como es el caso de Prosertão.

“Yo he incorporado a la familia en la distribución del trabajo de la casa.


Yo tengo cuatro hijas. Al principio me decían “ yo no le voy a echar las
tortillas, porque usted se la pasa en la mentada empresa esa y todo me lo deja
a mi”. Tuve que tener reuniones con mis hijas y decirles que algún día verían
los frutos de ese esfuerzo.” (Elsa Matamoros, Champú Sábila, Microempresa-
ria, Honduras).

En este sentido, para el desarrollo de acciones económico-


5
Pademer, Colom-
productivas, tales como la microempresa, es necesario consi-
bia; Prosertão, derar que incluir un enfoque de género implica crear condicio-
Brasil; y Proder- nes de equidad entre hombres y mujeres, y no simplemente
co, Honduras.

28
la inclusión de mujeres. Son pocos los proyectos que conside-
ran que reducir carga doméstica forma parte de un trabajo de
género. Es más, los resultados indican que algunos proyectos
logran aumentar la carga de trabajo femenino sin producir cam-
bios en su posición.

En esta línea, es interesante destacar aquellas experiencias de


proyectos FIDA que buscan disminuir este tipo de restricciones
de género:

“El proyecto está impulsando establecimientos de guardias móviles, proyec-


tos ahorradores de tiempo, acercamiento de servicios básicos en cooperación
de gobiernos locales y comunidades. La realización de proyectos de infraes-
tructura. También se está logrando en muchos casos la incorporación de la
familia en las labores reproductiva.” (Eduardo Castillo, Director del Proyec-
to Prodernor, El Salvador).

“La capacitación en género del proyecto ayudó a romper esta tradición, por-
que eso es parte de todo un sistema. Ningún hombre podía cambiar antes,
pues cambiamos, yo si puedo cocinar, barrer, puedo hacer de todo.” (Rubén
Darío López, Microempresario, El Salvador).

“En el proyecto los socios han distribuido el trabajo así que los varones hacen
los turnos de la cadena de noche y las mujeres solas trabajan de día. Todos
hacen de todo, todos saben comprar, producir y vender. (Nelsa Pedrol y Aminda
Duima, Ngobe Bugle, Microempresarias, Panamá).

Conclusiones sobre Estrategias de Género

Las experiencias presentadas por los proyectos indican dos gran-


des estrategias para abordar el desarrollo económico-producti-
vo: (i) microempresas mixtas y (ii) microempresas sólo de muje-
res o sólo de hombres.

Para FIDA y PROGENERO no es posible ni deseable valorar un


tipo de estrategia como válida y la otra como no suficiente.
Creemos que ambos tipos de estrategias son complementarias
y que en ambos tipos de estrategias es posible destacar avan-
ces hacia la equidad de género y lecciones replicables a otros
proyectos en la región.

Aún más, tanto FIDA como PROGENERO creen necesario e im-


portante aclarar que la incorporación de género en los proce-
sos económico-productivos, tales como la microempresa, no
tiene que ver con los tipos de grupos que se conforman ni con
el sexo de sus participantes, sino con crear condiciones de
equidad entre hombres y mujeres.

29
Cuando se habla de crear condiciones de equidad se entiende
una situación en la que mujeres y hombres tienen las mismas
posibilidades, u oportunidades en la vida, de acceder a recur-
sos y bienes valiosos desde el punto de vista social, y de con-
trolarlos. El objetivo no es tanto que mujeres y hombres sean
iguales, sino conseguir que unos y otros tengan las mismas
oportunidades.

El Marco de género avanzado por FIDA y PROGENERO considera


que para lograr el objetivo mencionado es necesario enfrentar
las restricciones concretas de género, tales como las siguien-
tes:

“Al principio veía mi trabajo muy difícil, la gente, la familia y mi esposo


veían mi trabajo como una pérdida de tiempo y que yo no quería hacer
algo productivo. Mi participación en este trabajo casi me costó el divorcio,
mis hijos tampoco aceptaban que yo estuviera trabajando. (Nelsa Pedrol y
Aminda Duima, Ngobe Bugle, Microempresarias, Panamá).

“ Otro proyecto dejó un banco de semen para inseminación del ganado y me


lo dejaron a mi sola. Yo pagaba 230 colones mensuales por la carga de
nitrógeno. Iba a las reuniones de mi grupo de ganaderos y les ofrecía los
servicios de inseminación gratis. Solo dos personas aceptaron mi ofrecimien-
to. Dejé de cargar el termo con semen. Todo esto me hizo pensar que para
ellos yo no valía nada. Se cree que la mujer no tiene méritos, es inhábil para
desempeñar esas labores.” (Marina Cruz, Microempresaria, El Salvador).

“Las personas de la comunidad no estaban acostumbradas a que las mujeres


anden en las calles. Todas teníamos que luchar con nuestros esposos para
ir a trabajar a la microempresa porque empezaron a decir “todos nos
vamos a quedar sin esposas, esos técnicos se las van a llevar.” Es como si las
mujeres debieran ganarse el derecho al trabajo no doméstico.” (Champú de
Sábila, Microempresaria, Honduras).

“Los hombres y mujeres deben tener el mismo derecho a trabajar y deci-


dir en los hogares. Yo tuve muchas dificultados el inicio con mi esposo, porque
él sentía que era pérdida de tiempo participar porque cada vez que regresaba
llevaba una carga de papeles y él me decía ¿cuál era la producción? (Sixta de
Sanchez, Microempresaria, Panamá).

“Al inicio también tuvimos problemas familiares, con nuestros esposos, a mi


no tanto, pero a los de las socias, les chocaba. Decían ¿a qué van las mujeres
a reunirse allí? solamente van a chismosear de los hombres y de los problemas
de otras familias y allí no aprenden nada. Nos sentíamos humilladas y no
éramos valoradas por el trabajo que estábamos haciendo. Cuando llegá-
bamos tarde, recibían gritos de los esposos, de que porqué y que lo que hacían
era por gusto, que no se lograba, no se va a lograr eso que piensan ustedes, es

30
por gusto que se reúnen y trabajan.” (Cristina Suaña, Microempresaria,
Corredor, Perú).

Analizando estos testimonios es posible concluir que el énfasis


del debate de género no debe colocarse en el tipo de microem-
presas creadas (de mujeres, de hombres, o mixtas), sino en las
acciones que los proyectos desarrollen para disminuir las res-
tricciones concretas que afectan a los/las beneficiarios/as. In-
cluir género en el desarrollo de la microempresa implica crear
condiciones de equidad entre hombres y mujeres, y no simple-
mente la inclusión de mujeres. Lo que importa, no es la cober-
tura por sí misma (i.e. número de mujeres), sino las acciones
que realizan los proyectos para producir cambios en la posi-
ción6 de las mujeres:

“Cuando el grupo es integrado sólo por mujeres se fomenta la comunicación,


la confianza y se mejora la autoestima, lo que permite el crecimiento personal
de las mujeres. Pero siempre debe considerarse la participación de los hom-
bres de manera de ir incorporándolos a la actividad y a la vez visibilizan-
do el aporte de las mujeres.” (Claudia Lizeth del Cid, Coordinadora de
Capacitación y Microempresas, Prosoc, Honduras).

“Hoy comprendo que somos un equipo y que debemos involucrar a toda la


familia en la lucha contra la pobreza y para esto yo digo que la capacita-
ción es importante y debe ser en pareja. Esto es un equipo, no hablemos
solo de la mujer, no hablemos de hombres, hablemos de la hermandad y de la
democracia, yo digo que no debemos de hablar solo de mujeres sino también
de la familia y saldremos adelante.” (Rubén Darío López, Microempresario
El Salvador).

En este sentido, es importante respetar la diversidad y he-


terogeneidad de posibilidades que se dan, sin asumir a priori
un estilo de desarrollo microempresarial con enfoque de género.
En algunos casos, todos los integrantes de un hogar participan
o están incorporados en todos o algunos ámbitos de la gestión
de una microempresa. En otros casos, sólo participan los hom-
6
Se entiende por
cambios en la po- bres o las mujeres. La diferenciación entre tipos de microem-
sición de las mu- presa y la incorporación o no de los integrantes de la familia a
jeres todas aque-
llas acciones ésta, se definen entre otros por:
destinadas a pro-
ducir relaciones
de equilibrio en-
i) La naturaleza de la microempresa (sus exigencias en el
tre hombres y ámbito productivo, comercial y asociativo, el tipo de ru-
mujeres. Por bro/producto).
ejemplo, accio-
nes para produ-
cir una distribu- ii) La estructura familiar (ciclo vital, disponibilidad de jorna-
ción equitativa,
entre hombres y das de trabajo, capacidades y habilidades).
mujeres, del tra-
bajo doméstico y
reproductivo
iii) La importancia que tenga la actividad dentro de las estra-

31
tegias de generación de ingreso anual (como fuente pri-
maria o secundaria de ingresos). Por ejemplo, en Proderco
los hombres continuaron con el café y las mujeres con el
champú de sábila.

iv) Las restricciones (control sobre recursos básicos, posi-


bilidades de incorporar innovaciones técnicas, dotación
de capital, etc.).

v) El interés en el trabajo asociativo o conjunto (disposición


al trabajo conjunto, control sobre ingresos, etc.).

Junto a lo anterior, es importante resaltar que aún cuando la


microempresa desarrollada esté conformada sólo por mujeres o
sólo por hombres, detrás de cada uno de estos sujetos, están
los integrantes de su familia/hogar que generalmente colaboran
como fuerza de trabajo no remunerada e invisible y, además,
participan tácitamente de las decisiones sobre inversiones a
realizar.

“El papel que juegan las mujeres y los hombres es compartido tanto en el
trabajo y en el hogar. Nuestra microempresa, actualmente es una asocia-
ción de familias. Ahora también estamos integrando a nuestros hijos jóvenes
que han estudiado y nos orientan en decir cómo debemos llevar nuestros nego-
cios, cómo debemos controlar, cómo debemos organizar.” (Cristina Suaña,
Microempresaria, Corredor, Perú)

B. Desarticulación entre Conceptos,


Métodos e Instrumentos

Otro factor que explica esta relativa diversidad en los resulta-


dos de los proyectos, así como las diferencias entre lo que se
diagnostica como problema de género y lo que se ejecuta, se
asocia con una desarticulación entre conceptos, métodos e
instrumentos utilizados y la manera de concebir la gestión de
género.
7
Por ejemplo, ¿qué
significa trabajar En el Taller fue posible identificar una brecha de experiencia
con un enfoque
de género en el metodológica sobre cómo instrumentalizar la teoría de género
componente de en la ejecución de los proyectos7 . A pesar del manejo de
crédito, en los
procesos de de-
herramientas y de la información de género acumulada, sólo
sarrollo local y algunos proyectos logran concretar en actividades el cómo
territorial? O transformar las situaciones de desigualdad e inequidad que afec-
¿cómo se dismi-
nuyen las bre- tan a hombres y mujeres de su población objetivo.
chas o inequida-
des de género
que afectan a las Ello por varias razones: en algunos proyectos el enfoque de
mujeres? género se incorpora como una unidad o componente, desarti-

32
culado del quehacer del proyecto en sus diferentes ámbitos de
acción y con baja incidencia en las decisiones sobre asignación
de recursos, ocasionando que los planteamientos y la manera
de trabajarlo sean fragmentados y parciales. Para otros pro-
yectos, el enfoque de género es un análisis que corresponde a
una etapa del proyecto, generalmente la de diagnóstico y/o
elaboración de la línea base, que no se retoma para definir
objetivos y acciones posteriores. Finalmente para otros, tra-
bajar por la equidad de género es desarrollar procesos de capa-
citación sin repercusiones en el desarrollo global de los proyec-
tos y sin cambios reales en la posición de los sujetos afecta-
dos.

Un problema adicional y que cruza a todos los proyectos se


refiere a la definición de población objetivo. A pesar que existe
una definición clara y sólida de los sujetos con los que se tra-
bajará, los proyectos suelen entramparse en la ejecución de
acciones de género con los conceptos “familia”, “comunidad” y/
o “agricultores”. En general estos conceptos –como asevera
Campaña8 (2003) engloban a un conjunto indiferenciado de per-
sonas que supuestamente tienen necesidades e intereses ho-
mogéneos. Esta visión se ha traducido en acciones que presu-
men, por ejemplo, que al beneficiar al jefe de hogar (mayorita-
riamente los varones) todos los integrantes de la familia tam-
bién se benefician. Una de las principales contribuciones del
análisis de género ha sido el cuestionamiento de estos supues-
tos, demostrando que los hogares se caracterizan más por la
jerarquía y la desigualdad y que el beneficiar a los jefes de
hogar varones no necesariamente favorece a las mujeres y a
los hijos.

Otra consecuencia de estas formas de concebir y asumir la


gestión de la equidad e igualdad de género, es el encontrarse
con un conjunto de experiencias de generación de ingresos con
escasa rentabilidad, ineficientes en el manejo de recursos y
con escasas posibilidades de replicación por el alto costo de la
inversión. Resultados del Taller indican que este tipo de accio-
nes generalmente tiene impactos negativos sobre las mujeres
y hombres pobres.

En esta línea, es importante relevar las conclusiones del grupo


de participantes en el Taller y referidas a la importancia de
generar microempresas sostenibles. Sólo aquellas actividades
que le permiten a los beneficiarios/as, particularmente a las
mujeres, proyectarse hacia adelante (generación de exceden-
8
Pilar Campaña. tes monetarios sostenidamente) con un grado de seguridad y
2003. “Equidad
de Género, expe-
certeza de éxito, produce cambios en las relaciones de gé-
riencias y desa- nero. Complementariamente, la generación de excedentes mo-
fíos. La División netarios, particularmente en las microempresas de mujeres, le-
de América Lati-
na y el Caribe Del gitima y valida su derecho a trabajar en una actividad económi-
FIDA.” co productiva.

33
C. Voluntad para Desarrollar y Trabajar la
Equidad e Igualdad de Género.

Un factor importante que aporta explicaciones a esta relativa


diversidad en los resultados de los proyectos, así como a las
diferencias entre identificación de problemas de género y solu-
ciones a los mismos, se relaciona con la voluntad y el compro-
miso explícito con la igualdad y equidad de género.

Es posible detectar un grado de compromiso disímil en los pro-


yectos y relativo a la disposición de trabajar aquellos problemas
más complejos asociados con una distribución más equitativa
del trabajo y con los cambios necesarios en la posición de las
mujeres rurales pobres en relación con la de los hombres.

Más allá de la implementación de actividades de capacitación


en género, del uso de instrumentos y del desarrollo de criterios
de discriminación positiva, sólo algunos proyectos asumen el
desafío de trabajar elementos estratégicos, eliminando aquellos
obstáculos que se oponen a la equidad de género entre los
hombres y mujeres que componen su población objetivo.

Los testimonios de los beneficiarios/as del proyecto Prodap I


son evidentes al aseverar que es necesario ir más allá del plan-
teamiento de incorporar género en todas las fases del proyecto
para asumir el desafío de trabajar en el empoderamiento de las
mujeres y en la construcción de la identidad masculina:

“La capacitación en género del proyecto ayudó a romper esta tradición ma-
chista. Hay que buscar que el proyecto haga un boquete en el tejado para que
esto se maneje bien. ¿Por qué razón se les negaban las oportunidades de
trabajo a las mujeres? La mujer es capaz de todo. Mi señora desde pequeña
iba a los cafetales, sembraba la milpa, abonaba, sembraba caña. Mi padre
me enseñó que había que ser hombre machos. Eso no sirve para nada. La
realidad es que para salir de la pobreza hay que hacerlo juntos. Al prin-
cipio del proyecto yo era uno de los que decían van a haber un montón de
hogares separados, yo era una persona así, porque así me habían educado mis
padres.” (Rubén Darío López, El Salvador).

“Los hombres no permitían que la mujer diera una orden o una opinión
hacia los trabajadores. Ahora hay aceptación de parte de los hombres en un
50% en el liderazgo de las mujeres. Se está también tomando en cuenta la
contratación de mujeres que laboren en faenas propias de los hombres.” (Ma-
rina Cruz, El Salvador).

34
Trabajar la transversalidad de género supone incidir en todas
las prácticas que crean y reproducen inequidades sociales y de
género, cuestionarlas y provocar cambios. Desde este enfoque
y como parte de la atención prioritaria que FIDA presta a la
pobreza9 , se reconoce que la mujer es un grupo-objetivo que
merece especial atención por su mayor vulnerabilidad.

Los objetivos del FIDA al realizar sus intervenciones son: i)


ampliar el acceso de la mujer a bienes fundamentales como son
el capital, la tierra, los conocimientos y la tecnología, y el con-
trol que ejerce sobre ellos; ii) reforzar su autonomía, es decir,
su capacidad de tomar decisiones relacionadas con los asuntos
comunitarios y de representar a las instituciones locales; y iii)
mejorar su bienestar y aligerar su carga de trabajo, facilitándo-
le el acceso a servicios e infraestructuras rurales básicos.

Se trata entonces, de instalar una nueva forma de comprender


el desarrollo y de practicarlo. Los esfuerzos realizados sólo ten-
drán impacto sobre las relaciones de subordinación en tanto se
constituyan en procesos transformadores, por ejemplo:

El Prosoc está promoviendo la formación de lideres mujeres y las inserta en


las instancias de decisión tanto a nivel del Proyecto (junta directiva)
como a nivel de la comunidad. Se plantea al inicio como una exigencia,
mientras los hombres se acostumbren a darle oportunidades a las señoras.
Se ofrece capacitación directamente en la comunidad, para que ellas no ten-
gan que dejar sólo su hogar y sus hijos. Se apoya el proceso de titulación de
tierras a nombre de las mujeres y la pareja, para facilitar el acceso a crédito”
(Claudia Lizeth del Cid, Coordinadora de Capacitación y Microempresas,
Prosoc, Honduras).

En conclusión los resultados del Taller indican que la estrategia


9
Dentro del marco
de la política y la de género que los proyectos desarrollen debería trabajarse en
orientación pro- dos sentidos:
gramática del
FIDA de concen-
trar sus esfuer- Por un lado, las iniciativas de desarrollo deberían considerar los
zos en la reduc- roles e incorporar las prioridades y necesidades de hombres y
ción de la pobre-
za, las mujeres de mujeres en el diseño y ejecución del proyecto, ofreciéndoles
rurales pobres idénticas oportunidades de acceder a los beneficios y los servi-
son el grupo que
merece particu- cios de todos los componentes.
lar atención, por
el hecho de pro-
porcionar la ma-
Por otro lado, se requiere ir trabajando aspectos relativos a la
yor parte de la posición de género, es decir aquellos aspectos más estratégi-
mano de obra fa- cos y que están vinculados con cambios en la división del tra-
miliar y porque
proveen eficaz- bajo y con una reducción cuantificable de las diferencias entre
mente a la segu- mujeres y hombres en aspectos tales como: acceso a educa-
ridad alimentaria
de los hogares. ción, salud, decisiones y recursos.
FIDA, 1998a.

35
Al respecto las conclusiones de los participantes del Taller indi-
can la necesidad de los proyectos de desarrollar un conjunto de
medidas o mecanismos que favorezcan la incorporación de hom-
bres y de mujeres, y la reducción de las desigualdades de gé-
nero:

En el caso de las mujeres, la creación de mecanismos o medidas


tiene como propósito el que ellas adquieran los medios y las
capacidades necesarias para participar en el desarrollo econó-
mico y en la toma de decisiones que influyen sus vidas y la de
sus familias. En el caso de los hombres, la creación de mecanis-
mos tiene como propósito el que ellos construyan una identidad
masculina diferente que posibilite cambios reales en las relacio-
nes de género. Entre los mecanismos posibles de desarrollar se
encuentran:

i) Selección participativa de las actividades micro empresa-


riales, realizada entre beneficiarias/os y técnicos, que
cumplan los siguientes requisitos: i) productos con mer-
cados accesibles; ii) procesos productivos rentables in-
dependientes de subsidios y apoyos del proyecto; iii) tec-
nologías accesibles a usuarios; iv) inversiones accesibles
a usuarios; v) modelo organizativo adecuado a las carac-
terísticas de grupo de las beneficiarias/os.

ii) De cumplirse con los requisitos anteriores, estimular y apo-


yar la distribución temprana de ingresos (utilidades), de
modo de acelerar el empoderamiento económico de las
microempresarias

iii) Poner a disposición la infraestructura necesaria para ali-


viar carga doméstica (por ejemplo, facilitar tecnologías
ahorradoras de tiempo). Asimismo, la identificación parti-
cipativa, con las microempresarias y sus esposos, de ac-
tividades ahorradoras de trabajo doméstico y apoyo del
proyecto para su implementación.

iv) Facilitar los accesos a las reuniones, capacitaciones (por


ejemplo, desarrollando guarderías infantiles, buscando lu-
gares de reunión con fácil acceso, incorporando temas
que interesen a ambos).

v) Identificar brechas de necesidades (por ejemplo, estable-


cer convenios con instituciones que tengan programas de
alfabetización).

vi) Crear fondos especiales para la capitalización (por ejem-


plo, los fondos del Proderco).

36
vii) Trabajar temas estratégicos (por ejemplo, capacidades
de liderazgo y empoderamiento, visibilización de los apor-
tes de las mujeres, mayor participación de los hombres en
las responsabilidades domésticas, participación en pro-
yectos conjuntos, en actividades no tradicionales, etc.).

viii) Crear centros de producción fuera del espacio y ámbito


del hogar, con establecimiento de horarios de trabajo so-
bre la base de compatibilizar las necesidades de los pro-
cesos productivos y del mercado con las demandas origi-
nadas por las obligaciones familiares.

ix) Realizar diagnósticos para identificar las brechas de par-


ticipación social y económicas existentes entre hombres
y mujeres de comunidades rurales y de organizaciones
sociales y económicas.

En relación con la agenda de trabajo establecida entre


PROGENERO y PROMER, los participantes solicitaron a los pro-
gramas apoyo técnico para generar una implementación pro-
gramada de acciones tendientes a operacionalizar estas medi-
das o mecanismos.

37
VI. Entrevista
Entrevista con
Rosemary Vargas-Lundius

Encargada de Género y Gerente de Operaciones del FIDA

Pregunta: ¿Cuáles son las responsabilidades especiíficas que


Ud. está llevando dentro del FIDA?

Respuesta: Las responsabilidades específicas están relaciona-


das con el portafolio de proyectos o las operaciones del FIDA
en países específicos. Soy Gerente de Operaciones para El Sal-
vador y las islas del Caribe de habla inglesa y Guayana, pero
aparte de las responsabilidades del portafolio de proyectos tengo
responsabilidades temáticas como es el programa de género y
la participación y promoción de las ONG en las operaciones que
el FIDA financia en los diferentes países. También manejo un
tema muy importante relacionado con países en situaciones de
post-conflicto porque en países como El Salvador, que han sido
afectados por una guerra, las operaciones de desarrollo tienen
características especiales.

El programa de género que es la razón por la cual realmente


estamos aquí en Panamá, es un programa muy interesante que
hemos estado impulsando en América Latina y el Caribe desde
hace más de seis años. El FIDA, desde su fundación en 1978 ha
tenido como prioridad impulsar y promover la participación de
hombres y mujeres en todos los ámbitos de las operaciones que
cofinancia en los países, sin embargo el programa de género se
creó para hacer realidad esa participación o sea, darle herra-
mientas a los proyectos que financiamos y metodologías de
trabajo para que realmente puedan lograr una verdadera inte-
gración de hombres y mujeres en esas operaciones ya que a
veces no es fácil para las personas que trabajan en los proyec-
tos. Ellos saben que tienen que promover la participación de las
mujeres pero no tienen las herramientas adecuadas para lo-

39
grarlo. La situación varía de comunidad a comunidad, de país a
país porque como Usted sabe, los aspectos de género están
muy relacionados con la cultura de un país. Para lograr que
tanto hombres como mujeres se incorporen en las actividades
de desarrollo y se les presentan diferentes opciones a los pro-
yectos. Como vimos ahora en este seminario, los problemas que
afrontan los proyectos son diversos. Los testimonios fueron
muy valiosos. Hoy, nos decían, “bueno, es que nuestros mari-
dos no nos dejan participar, tenemos dificultades con nuestros
maridos”. En estos casos, los proyectos tratan de utilizar he-
rramientas que les apoyen a sensibilizar a los hombres porque a
veces las mujeres están sensibilizadas en el sentido de que
saben y quieren aprovechar sus capacidades y hacer trabajo
fuera de la casa o sea trabajo productivo para generar más
ingreso y apoyar así la familia. Las dificultades que confrontan
son varias, los proyectos pueden apoyar sensibilizando a los
hombres y a las mujeres también, para que al interior de la
familia no se cree conflicto y entiendan que si ambos trabajan
pueden lograr más para ellos, para sus hijos y para la comuni-
dad. Los proyectos ayudan a crear las condiciones para que
esa colaboración se dé y la aceptación por parte del hombre,
quien puede ver que su mujer puede salir a trabajar y no pasa
nada. Los proyectos también pueden crear las condiciones para
que las mujeres puedan al mismo tiempo cumplir con sus res-
ponsabilidades domésticas y realizar trabajo productivo sin que
se le aumente la carga, porque esta no es la idea. No se trata
de darle más trabajo a las mujeres, ya tenemos demasiado que
hacer. Se trata de crear las condiciones para mejorar sus con-
diciones de vida, por ejemplo: si dedican mucho tiempo al cui-
dado de los niños, se pueden organizar y se les puede apoyar
en la creación de guarderías, o si tienen lejos la búsqueda de
agua o de leña se pueden buscar facilidades para que tengan
acceso a una bomba común o tengan el agua más cerca, etc.
Se pueden apoyar diferentes actividades ahorradoras de tiem-
po para que así las mujeres tengan tiempo hábil que podrían
dedicar a actividades productivas. Este es un ejemplo de las
cosas que se pueden hacer, no siempre los problemas son los
mismos. En muchos lugares, como nos proponía el señor que
nos dio un testimonio de Honduras, los hombres son los que
quieren que las mujeres participen, entonces allí el trabajo es
diferente, hay que trabajar tal vez más con las mujeres para
que estas aumenten su autoestima y realmente puedan partici-
par.

También hay que promover entre los hombres la autoestima y el


reconocimiento del trabajo de la mujer, ya que aunque ésta
hace un trabajo doméstico o reproductivo, tiene tanta validez
como el del hombre. El hombre también puede apoyar a las
mujeres en el cuidado de los niños y las diferentes actividades
del hogar. Escuchamos unos testimonios muy lindos de hombres
para los cuales ya es una cuestión normal o natural que mien-

40
tras la mujer hace la comida él baña a los hijos. Esto lo ven ya
como una cuestión normal, eso no era así antes de que se
empezara a hacer este trabajo de sensibilización en género.
Creo que este taller nos muestra que el trabajo que se ha
venido realizando a través de los proyectos tiene muchos be-
neficios, no sólo beneficios de tipo personales porque el hom-
bre o la mujer se sienta más realizada, más valorada por su
compañera o compañero o por la sociedad misma o la comuni-
dad, sino porque también esa valoración se convierte en gene-
ración de mayores ingresos y bienestar general para la familia.
Nos da mucha satisfacción participar en este seminario, des-
pués de 6 años de trabajo y ver los frutos de ese trabajo.

Pregunta: Hemos notado que el problema ya no es el de la


sensibilización porque muchas personas cuando entran en con-
tacto con los proyectos del FIDA inmediatamente empiezan
ese proceso de sensibilización y lo que en la actualidad se está
buscando es la profundización de este trabajo. Hemos visto en
los testimonios el gran papel que se ha jugado por parte del
FIDA frente a esta sensibilización, inclusive, el FIDA ha jugado
un gran papel en países donde tienen una presencia sustanti-
va, por ejemplo en Honduras, Guatemala, y países donde exis-
tían situaciones especificas de conflictos. Sin embargo tam-
bién hemos notado que aparte de esta sensibilización sé están
buscando nuevas herramientas, nuevos aportes por parte de
las comunidades. También recogiendo algunos frutos del tra-
bajo que se ha venido haciendo en años anteriores a través de
seminarios, giras, capacitaciones que ya están dando resulta-
dos. Usted cómo valoraría hasta ahorita el trabajo que se ha
hecho y como definiría la visión hacia el futuro para América
Latina y el Caribe con respecto al trabajo en género, su papel
en el combate a la pobreza.

Respuesta: Bueno, yo creo que es un proceso, aún hay mucho


por hacer. Son muchos los logros, son muchas las lecciones
aprendidas, pero creo que todavía para lograr la equidad de
género en América Latina y el Caribe hay lagunas que llenar.
Hay muchos avances, tanto a nivel urbano como a nivel rural,
que es a donde nosotros realmente trabajamos, pero natural-
mente que hay mucho por hacer y el avance que hemos logrado
y las lecciones aprendidas en este proceso, nos animan a con-
tinuar y nos indican que realmente vale la pena la inversión. Es
un trabajo duro, es difícil, porque no todo el mundo está con-
vencido que es una inversión rentable. La gente a veces nos
cuestiona de que porqué no invertimos todos los recursos en
crédito. Claro el crédito es importante, decimos, pero si sólo va
a beneficiar a un grupo de la comunidad y no al otro, entonces
no vale la pena. Hay muchas mujeres rurales que son jefas de
hogar y si los técnicos y técnicas en los proyectos no están
sensibilizados para realmente atender a ese grupo, éste se queda
fuera. Las mujeres jefas de hogar están entre las más pobres

41
de las zonas rurales y nosotros por mandato, tenemos que
atender a los más pobres. El trabajo en género entonces es un
trabajo que complementa todas las acciones importantes de un
proyecto, sea la parte agrícola, sea en la parte de crédito,
pues creo que estas no llegan a lograr su objetivo final si no se
incorpora el aspecto de género en todo el quehacer de un
proyecto. En el combate a la pobreza, los aspectos de género
son cruciales. ¿Porqué? Porque si usted no los toma en cuen-
ta, de repente termina sólo atendiendo a la parte masculina de
las comunidades y si bien esto puede llevar beneficio a las
familias, ese beneficio no esta asegurado si usted ignora la
participación de la mujer. Entonces, yo creo que hay que in-
centivar y concientizar para que el trabajo de la mujer sea
valorado y reconocido al igual que el trabajo de los hombres. Y
que éstos tomen conciencia de que en una familia, si ambos
participan el beneficio es mayor, yo creo esa tal vez no es la
única condición para superar la pobreza pero si es una condi-
ción importante porque potencializa los beneficios que pueden
lograrse a través de las diferentes inversiones en otros rubros
como la promoción o diversificación de la producción, acceso a
los recursos financieros, capitalización de entidades financieras
locales, etc. Yo creo que hay que invertir en tecnologías nue-
vas e innovativas que logren impulsar las microempresas de
hombres y mujeres. Todos estos aspectos son importantes para
lograr el desarrollo y generar riqueza, porque hablamos mucho
de pobreza, pero yo creo que llegó el momento de hablar menos
de pobreza y más de riqueza. Nosotros estamos en el negocio
de generar riqueza, los pobres no quieren ser pobres quieren
ser ricos. Entonces, yo creo que para generar riqueza y salir
de la pobreza, los aspectos de género son cruciales. No creo
que podamos ignorarlos más. Es una batalla, porque como le
digo, es un trabajo doble porque primero hay que “convencer”
y luego “hacer”, y después “hacer y convencer” al mismo tiem-
po. Es un proceso. En ese sentido hemos avanzado muchísimo
porque ya ningún proyecto cuestiona el porqué?. Yo recuerdo
uno de los primeros seminarios que organizamos dentro de este
programa de género en la región de América Latina y el Caribe,
donde reunimos todos los proyectos que en ese momento el
FIDA estaba financiando, y uno de los directores de proyectos
se paró y dijo: “Yo no entiendo esta cuestión de género, y no
entiendo porqué ustedes quieren que yo les dé más trabajo a
las mujeres; ya las mujeres están bien ocupadas planchando,
lavando, cocinando, atendiendo a sus hijos. Es un crimen si yo
les doy más trabajo”. Claro, nosotros nos dimos cuenta que él
tenía razón. No se trata de darles más trabajo a las mujeres, ya
tienen bastante. Se trata de crear las condiciones para que
ellas hagan un trabajo más beneficioso para ellas y para sus
familias. Se trata de aliviarles la carga y al mismo tiempo po-
tencializar a las mujeres, para que además de la parte repro-
ductiva, también puedan participar en la parte productiva.

42
Pregunta: En eso creo que todos los compañeros han coincidi-
do, incluso ha habido solicitudes explícitas de que se formulen
políticas de género, específicamente para los componentes
dentro de los proyectos. He escuchado las peticiones sobre
políticas de género por ejemplo en la titulación de tierras, que
no se dejen los títulos tan abiertos, tan amplios, sino que se
especifique más lo que se espera, ¿qué número de beneficia-
rios, qué porción de tierra? Poco a poco en la historia del
desarrollo de este trabajo de concienciación se han ido afi-
nando los mecanismos. ¿Hacia el futuro, qué se espera como
resultado de este enorme trabajo que ha realizado el FIDA?. En
cuanto a los programas específicos, estos ya no se encuen-
tran trabajando en forma aislada, sino que se coordinan por
ejemplo, el PROMER llama a su programa hermano PROGENERO
para organizar y para cofinanciar este evento. Todas las acti-
vidades giran alrededor de género, ya se ve como una necesi-
dad.
¿Qué se espera en el trabajo futuro de los proyectos?

Respuesta: Nosotros esperamos que los proyectos puedan se-


guir implementando esta estrategia, pero al mismo tiempo con-
tinúen generando nuevos conocimientos, porque nosotros no
creemos que podemos venir con recetas de “haga por acá o
haga por allí”. Yo creo que a los proyectos se les puede dar
lineamientos, pautas, herramientas, metodologías, pero al mis-
mo tiempo que las van aplicando, esas herramientas y metodo-
logías se van refinando en el quehacer mismo de los proyectos.
Es un proceso muy dinámico. Nosotros venimos a estos semina-
rios, no a decirles a ellos lo que tienen que hacer, sino a apren-
der de ellos, cómo lo están haciendo y venimos a escuchar.
Hemos visto aquí diversas estrategias que los proyectos mis-
mos han ido adaptando, según van viendo qué les dá resulta-
dos y qué no. Porque nosotros en el diseño de proyectos, ha-
cemos un levantamiento de información en las comunidades
donde vamos a operar. Hacemos un análisis de género, para ver
cuál es la división de trabajo entre mujeres y hombres en una
comunidad, cuáles son los roles de cada uno para poder así dar
una respuesta adecuada, una respuesta técnica, a las diferen-
tes necesidades de las comunidades, y dentro de esas comuni-
dades, a las diferentes familias y dentro de esas familias a los
hombres y mujeres que la componen. En los documentos que
preparamos ya viene plasmada una estrategia de género a nivel
del proyecto y también a nivel de los diferentes componentes.
Si el proyecto incluye un componente de servicios financieros,
ya ese componente lleva unas estrategias de género plasmada,
o sea, cómo se va a asegurar que hombres y mujeres tengan
acceso a los recursos financieros, se les da una guía a los
proyectos. Pero una cosa es lo que dice el documento y otra
cosa es qué hacer en la práctica. Entonces los proyectos cuando
van implementando esas estrategias las van refinando, noso-

43
tros aprendemos de esos procesos y vamos también refinando
nuestras estrategias y metodologías de trabajo, las estrategias
tienen mucho en común pero son muy variadas porque depen-
den mucho de las necesidades de las comunidades y de las
características culturales de cada una. Yo creo que en el futuro
lo que esperamos es que los proyectos, sigan siendo creativos
e innovativos y que al mismo tiempo podemos tener la oportuni-
dad de organizar eventos como estos para compartir experien-
cias y seguir aprendiendo unos y otros, es un dar y recibir. En
ese sentido, creo que nuestro programa ha sido muy exitoso,
porque nunca llegamos con recetas sino que invitamos a los
proyectos y les decimos: “Cuéntennos cómo lo están haciendo,
y luego con algún ‘expertise’ que tenemos y con el apoyo de
nuestros técnicos y técnicas tratamos de orientar esas meto-
dologías que ellos están aplicando, refinarlas, mejorarlas, pero
siempre en base a la experiencia práctica. Nosotros en nuestro
programa no tratamos de crear nuevas teorías, todos tenemos
claro lo que hay que hacer, lo que muchos no están muy claros
es en el cómo hay que hacerlo. Por ello nos hemos dedicado
todos estos años a trabajar en como hacerlo”, o sea en crear
metodologías y herramientas en base a la realidad y luego de-
volverlas a los proyectos validadas.

Pregunta: ¿Habrán más actividades como esta en el año 2003?

Respuesta: En realidad nosotros en estos seis años hemos


estado implementando diferentes talleres de sensibilización. Este
taller es una especie de evaluación participativa de todo el
trabajo que se ha venido haciendo. Los otros talleres anteriores
eran para los técnicos y las instituciones que participaban en la
implementación de los proyectos. Para sensibilizarlos a ellos y
ellas e introducir nuevas herramientas. Este taller tiene una
característica muy especifica, hemos traído más beneficiarios y
beneficiarias que técnicos, para que nos cuenten como en rea-
lidad esas metodologías que se han ido aplicando a través de
los proyectos, han beneficiado o no a sus comunidades, a sus
negocios. En ese sentido, este es un taller muy interesante.
Creo que aquí vamos a sacar conclusiones sobre cómo conti-
nuar y focalizar futuras actividades. Nosotros tratamos siempre
de descentralizar las actividades al terreno, por eso estamos
financiando el programa PROGENERO que está al servicio de
todos los proyectos FIDA en América Latina y el Caribe. Los
proyectos pueden expresar sus demandas de apoyo en el tema
de género y el programa está para brindar este servicio. Enton-
ces las actividades futuras se identificarán dependiendo de las
demandas que expresen los proyectos. Por ejemplo, en éste
seminario estamos discutiendo el tema especifico de microem-
presas con enfoque de género algunas demandas tanto para el
programa de microempresas, PROMER, como para el programa
de género, PROGENERO. Tal vez en un futuro podríamos organi-

44
zar un evento para dar respuestas a las demandas que se plan-
tearán aquí.

Pregunta: ¿Podría Ud. enviarle un mensaje a las comunidades,


a los compañeros y compañeras que se encuentran en estos
momentos combatiendo la pobreza en los hechos, en sus
lugares con sus empresitas y su trabajo diario?

Respuesta: Bueno, tal vez un agradecimiento por darnos la


oportunidad de aprender de ellos. Realmente el FIDA es una
organización pequeña, somos muy pocos los que trabajamos en
la organización, pero nos sentimos agradecidos de tener la opor-
tunidad de trabajar con estas comunidades y ver el esfuerzo
que pone tanto los hombres como las mujeres para mejorar el
bienestar de sus familias y de las comunidades en general.

Mi mensaje es que sigan trabajando con tanta dedicación y


entusiasmo como lo han hecho hasta ahora. Les deseo que
sigan creando riqueza, porque de eso se trata, y de que nos
hagan llegar cualquier solicitud para poder seguir apoyándolos.
Tenemos a su disposición estos dos programas PROGENERO y
PROMER, para darles el apoyo que necesiten y seguir generan-
do riqueza.

Gracias
periodista: Conrado Cuevas Zelaya

45
ANEXOS
Anexo 1:
Anexo 1:

Estudios de Casos
Sistematizados

A. Programa Pademer,
Experiencia Corseda, Colombia.

B. Proyecto Prosertão,
Experiencia Coperbordados, Brasil.

C. Proyecto Proderco, microempresa


Nuevo Amanecer, Honduras.
Proyecto de
desarrollo de la
Experiencia Corseda

Proyecto de
desarrollo de la
Experiencia Corseda

Sericultura en el Departamento del


Cauca con Productores/as y
Artesanas/os,
COLOMBIA

Programa de desarrollo de la microempresa rural,


PADEMER
Resumen

La Corporación para el Desarrollo de la Sericultura-CORSEDA.


Microempresa apoyada por el Programa de Desarrollo de las
Microempresas Rurales de Colombia, PADEMER.

Esta microempresa constituida por 249 jefes/as de familia (130


hombres y 119 mujeres) se dedica a la producción de seda y
elaboración de textiles. El Proyecto FIDA ha apoyado el desa-
rrollo de toda la cadena productiva, desde la siembra de la
morera, pasando por la producción de capullos, hilado, tintore-
ría, tejido y comercialización del producto final.

Los problemas de género más críticos que el proyecto ha en-


contrado en los cuatro años que viene apoyando a esta mi-
croempresa se pueden resumir en los siguientes puntos: i) las
microempresarias no llevaban una contabilidad, competían en-
tre ellas y el mercado lo hacían de manera individual; ii) conflic-
tos en los hogares de las mujeres por la resistencia de los
esposos a que su compañeras salieran a trabajar; iii) dificultad
de los hombres en participar de la actividad artesanal (tejido,
hilado) debido a los prejuicios de género ya que esta era vista
como actividad típicamente de mujeres; iv) la jornada de tra-
bajo de las mujeres ha aumentado a un promedio de 15 a 17
horas de trabajo diario (5 horas más que sus compañeros varo-
nes) debido a la doble carga de trabajo, doméstico y producti-
vo.

El primer punto se superó a partir de la capacitación y el apoyo


organizacional para la formación de una cooperativa y los pun-
tos ii) y iii) a partir a de la complementariedad del trabajo de
hombres y mujeres y la entrada de mayores ingresos. El pro-
yecto no ha tenido como estrategia ni ha contado con herra-
mientas que incidan en una reducción de la carga de trabajo
doméstico así como y tampoco ha podido implementar procesos
de capacitación-concientización que promuevan la co-partici-
pación de los hombres en las actividades y responsabilidades
del hogar.

A partir de su experiencia, el proyecto ha generado una serie


de recomendaciones de género entre las cuales se destaca
promover y propiciar una participación de la mano de obra fami-
liar en el proceso productivo de modo de aprovechar todas las
habilidades y potencialidades de cada uno de los miembros de
la familia, acorde con sus roles y tiempos disponibles. También
hacen notar lo importante que es reforzar la autoestima e iden-
tidad de las mujeres lo cual, plantean, ayuda a hacer transfor-
maciones al interior del hogar, referidas a las actitudes de los
hombres y en el compartir roles productivos y domésticos. La
capacidad de generar ingresos y la capacitación en liderazgo
son elementos que, de acuerdo a la experiencia de PADEMER,

53
garantizan una participación más equitativa de las mujeres en
los procesos productivos y de toma de decisiones.

¿Dónde se Ubica el Proyecto?

Los proyectos se están ejecutando en el departamento del


Cauca, el cual se ubica en el sector sur-occidental de Colom-
bia entre las regiones andina y pacífica, limitando por el norte
con los departamentos de Valle y Tolima, al oriente con el
municipio de Huila, al sur con los municipios de Caquetá, Putu-
mayo y Nariño y al occidente con el municipio de Nariño y el
Océano Pacífico

El Cauca cuenta con 41 municipios en su división político admi-


nistrativa. La actividad de la sericultura se desarrolla en los
municipios Popayán, Timbío, Tambo y Piendamó.

La economía de ésta parte del departamento, es esencialmen-


te agraria, sobresaliendo la agricultura tradicional de subsis-
tencia, extensiva y de baja capacidad productiva, las limitan-
tes de este tipo de explotación son la aplicación de tecnolo-
gías, desgaste físico-químico de los suelos, topografía, las in-
clemencias climáticas en algunas zonas y las decisiones y con-
centración del poder político que han sumergido al departa-
mento en un estado deplorable en todos sus sectores y nive-
les. Las artesanías constituyen una fuente de ingresos secun-
dario en estas economías, pero a medida que se deprime la
agricultura se convierte en una alternativa de sobrevivencia
para las familias, aunque en las culturas indígenas siempre ha
sido parte de la economía familiar, de autoconsumo y trueque.

Todos los sectores del desarrollo departamental han mostrado


cifras de inmovilidad o bajo dinamismo y reacción a las innova-
ciones, quedando el crecimiento supeditado a la inercia de cada
sector, reduciendo la competitividad departamental y su posi-
cionamiento nacional. La población Caucana y especialmente
la del área rural vive en condiciones de pobreza extrema, del
total de la población rural se registran 149.100 personas en el
sector rural viviendo en condiciones de miseria y 34.385 en las
cabeceras municipales.

Los casos estudiados se desarrollan en el denominado Comple-


jo Cultural Andino, este complejo pese a tener una fuerte con-
cepción conservadora de la estructura familiar, acompañada de
valores culturales patriarcales, señala algunos comportamien-
tos peculiares, que posiblemente están relacionados con las
formas de tenencia de la tierra y de las culturas indígenas
asentadas en la montaña, que hacen que las mujeres partici-
pen hombro a hombro con sus compañeros en casi todas las
labores de la parcela. Sin embargo, la carga de trabajo para las

54
mujeres en esta cultura es muy grande, pues no comparte o
hace poco las labores domesticas con sus compañeros e hijos
varones.

Las campesinas andinas continúan ejerciendo labores asigna-


das a la cultura india; siembra, abona, aporca, cosecha, recoge
el fruto de la labranza, lleva al silo hogareño o al mercado. Las
mujeres de este complejo han adquirido a través de la historia,
algunas actividades artesanales que eran propias del sexo mas-
culino, cerámica, teñido y cestería y por tanto ellas son las que
heredan elementos de trabajo relacionados con las mismas.
Junto con todas las anteriores labores, las mujeres y niñas/os
de estas culturas emprende crianza de animales menores. Se-
gún estudios estadísticos en los grupos rurales y semirurales de
la clase pobre, el ingreso femenino es vital para la familia en un
68%,complementario a otros ingresos en 19%, extra en un
11% y ahorro en un 2% de los hogares.

En lo relacionado con la disposición de los bienes, en estas


culturas, las mujeres tienen derecho a disponer de los bienes
heredados, de los instrumentos de trabajo para la artesanía, y
últimamente comparten la tierra con sus compañeros, pero los
hombres disponen del resultante agropecuario.

¿Cómo Nació la Microempresa?

La formación de organizaciones asociativas alrededor de la ac-


tividad de la Sericultura empezó en la década del 80 con la
formación de los primeros grupos de mujeres alrededor de la
enseñanza del tejido. En 1989 se instaló en el departamento del
Cauca una empresa privada coreana que producía el hilo y
contrataba a las mujeres para la producción de prendas, alre-
dedor de esta actividad se formaron las tres primeras microem-
presas asociativas que hoy hacen parte de CORSEDA, la em-
presa coreana quiebra por la no adaptación de los gusanos
importados a nuestro medio. En 1993 la Unión Europea retoma
la financiación de esta actividad en la región con un sentido
más social y se crea un Centro de Desarrollo Tecnológico de la
Sericultura que aún funciona y de donde hasta ahora se provee
la empresa de las larvas de gusanos adaptados al medio, du-
rante este tiempo se van creando nuevos grupos de microem-
presarios, pero en 1997, la Unión Europea retiró su apoyo debi-
do a que el gobierno de la época no aseguró la contrapartida
correspondiente.

En el año 1998 el Programa de Desarrollo de las Microempresas


Rurales, PADEMER, selecciona esta actividad y empieza a fi-
nanciar su apoyo a través de la contratación de un equipo
técnico, pero los recursos los manejaba la Federación de Cafe-

55
teros. Durante estos años se promovió y socializó el programa
entre las comunidades, se prestó asistencia técnica y capaci-
tación a productores/as y artesanas/os y se fueron consoli-
dando los grupos de microempresarios existentes y creando
otros con identidades individuales.

Producto del proceso del fortalecimiento organizativo se crea


en el año 2000, CORSEDA, como entidad de segundo grado que
agrupa las 11 microempresas ya estudiadas. Esta empresa es
manejada en forma autónoma por sus socios/as (las diversas
microempresas), y para la cuarta fase del proyecto el PADE-
MER, evaluando el desarrollo alcanzado por la organización con-
trata para el apoyo de la comercialización directamente con
CORSEDA, que entra en la fase de consolidación.

El proyecto de apoyo al desarrollo de la Sericultura en el depar-


tamento del CAUCA, lleva cuatro años en su desarrollo y se
encuentra en su última fase, se ha financiado durante estos
cuatro años un equipo técnico básico para la gerencia capaci-
tación y asistencia técnica. Ha financiado los cursos, talleres y
giras; Igualmente ha apoyado los procesos de comercialización
en marcas, registros, imagen corporativa, asistencia a ferias
artesanales a nivel nacional y apertura de mercados en el ámbi-
to internacional.

¿Qué Mecanismos Fueron Centrales para la


Obtención de Buenos Resultados Económicos en
la MER?

Se ha apoyado toda el proceso que implica la cadena producti-


va, de siembra de morera, producción de capullo, hilatura, tin-
torería, tejeduría, comercialización. Por esta razón se apoyan
diferentes tipos de microempresarios/as, algunos dedicados úni-
camente a la producción del capullo, otros dedicados a la pro-
ducción de artesanías en diferente grado de elaboración, otros
desarrollan todo el proceso de manera conjunta.

El proyecto se ha desarrollado con los siguientes componentes:


Desarrollo productivo, gestión empresarial, desarrollo organiza-
cional y estrategias de mercadeo y comercialización. La meto-
dología aplicada es la de aprender haciendo con permanente
incorporación de las comunidades beneficiadas en todo el pro-
ceso de desarrollo del proyecto y de toma de decisiones.

Equipo de Hombres y Mujeres Profesionales, Productores


y Artesanos. La contratación de un equipo de profesionales y
técnicos con mística para el trabajo social y una gerencia de
alto nivel, compuesto tanto por hombres como mujeres espe-
cializadas en cada campo de acción (producción, diseño, co-

56
mercialización). Junto a ello, y como estrategia especial, se
han contratado a productores y artesanas lideres como capa-
citadores de sus compañeras/os.

Capacitación y Asesoría Técnica a Hombres y Mujeres. Se


destaca la capacitación “en vereda”, de manera espontánea
entre los mismos productores y productoras en las veredas y al
interior de la familia, incorporando nuevos miembros a las diver-
sas tareas. Junto a lo anterior, las actividades de capacitación
han buscado identificar otras capacidades de integrantes de la
familia para incorporarlos al trabajo de la microempresa. Se han
aprovechado las capacidades de cada uno de los miembros de
la familia, teniendo en cuenta la potenciación de roles que ju-
gar y los que pueden jugar en cada una de las labores produc-
tivas: Mujeres, niños/as y hombres. Producto de lo anterior, se
logró la incorporación de hombres en actividades no tradiciona-
les.

Fortalecimiento de los Procesos Organizativos. A través


de cursos y talleres a las organizaciones, pero también en la
práctica misma del quehacer de la microempresa y en cada una
de las familias productoras. Se ha enfatizado la identificación
de líderes mujeres, la preparación de éstas y su incorporación
en la directiva de Corseda. Junto a ello, se ha promovido un
proceso de participación de la comunidad en las decisiones de
la empresa.

Crédito con Subsidio de un 40% para Capitalización. La


financiación crediticia para la adquisición de la infraestructura
básica para la producción tanto del capullo como de la arte-
sanía, tanto a nivel de las organizaciones como de los produc-
tores de manera individual (para casetas, telares) en donde se
ha incluido un subsidio del 40% a través del incentivo de la
capitalización rural y con la compra y venta de las larvas del
gusano por intermedio de CORSEDA, con la modalidad de crédi-
to en especie.

Desarrollo de una Estrategia de Gestión Comercial y


Administrativa. Las actividades han incluido: mejoramiento de
diseño, unificación de marca, imagen corporativa, licencias,
apertura de mercados nacionales e internacionales, venta y
compra directa de parte de CORSEDA especialmente del capullo,
los hilos y las prendas.

Gestión de Recursos Complementarios. Se ha incentivado


la búsqueda de recursos complementarios a diferentes niveles,
por parte de la gerencia y junta directiva a través de presen-
tación de iniciativas y proyectos en diversas instancias.

57
¿Cuáles son los Problemas más Críticos?

Tecnológicos. En los primeros intentos de establecer la activi-


dad de sericultura en el Cauca, los primeros gusanos se morían
ya que eran importados de Corea y no se adaptaban al medio.

Desconfianza y Deserción. Al comienzo, las acciones de ase-


soría y apoyo a los productores/as y artesanos/as entregados
por diferentes entidades no tenían continuidad lo que creó des-
confianza y deserción; tampoco se trabajaron procesos meto-
dológicos que permitieran el crecimiento sostenible del proyec-
to y el beneficio real de las comunidades.

Gestión. Las microempresarias no llevaban una contabilidad


adecuada, competían entre ellas y el mercado era individual,
limitándose a vender a los turistas que visitaban las zonas.
Actualmente, el no pago oportuno de las cosechas de capullos
que compra una empresa mixta denominada COKOLSIK, es uno
de los problemas más serios. En este sentido, se observa la
necesidad de avanzar en la consolidación de un mercado que
permita a CORSEDA, ampliar la producción del producto final.

Género. Cuando las mujeres empezaron a trabajar en talleres y


disponer de tiempo para su capacitación se presentaron pro-
blemas en los hogares por la resistencia de los hombres a que
su compañera saliera a trabajar, sin embargo estos conflictos
han ido resolviéndose lentamente a medida que la actividad se
comparte y se percibe alguna rentabilidad.

Un problema muy complejo es la doble jornada de las mujeres


que se han incorporado especialmente a las asociaciones y a la
actividad artesanal. En las investigaciones realizadas estas aún
trabajan en promedio de 15 a 17 horas diarias, cinco horas más
que sus compañeros varones.

Otro problema de género asociado con la participación de los


hombres en la MER fue que a los hombres les costó incorporarse
a la actividad artesanal debido a que consideraban este trabajo
como uno femenino. La importancia del ingreso generado por
esta actividad para la economía familiar fue cambiando los com-
portamientos de los hombres.

Financiero. La capacidad de endeudamiento respecto a las


exigencias del ente financiador y los intereses cobrados impide
a los artesanos/as acceder a crédito según sus necesidades. Al
respecto CORSEDA esta abriendo su propio Fondo de Crédito,
aunque aún alimentado con pocos recursos.

Político. El contexto de violencia política y social en que se


desenvuelven estos proyectos, en medio de la guerra y el

58
riesgo permanente para las comunidades y funcionarios ha sig-
nificado un desplazamiento permanente de las familias.

¿Cuáles son los Mecanismos Específicos que se


Han Implementado para Garantizar la Equidad
de Género?

Metodologías Participativas y Herramientas de Análisis de


Género. Entre estos vale la pena destacar: i) la identifica-
ción y caracterización de los roles que juegan los hombres,
mujeres, niños y niñas tanto en procesos productivos como en
los artesanales; ii) el trabajo en la potenciación de otras capa-
cidades de los integrantes de la familia para trabajar en la MER;
y iii) la capacitación compartida en el proceso de producción
tanto del capullo del gusano, como de las prendas de seda.

Convocatoria Amplias y Sensibles a Restricciones de


Género. El análisis anterior, obligó a realizar convocatorias
amplias no discriminatorias dirigidas tanto a hombres como a
mujeres y adoptar horarios especiales y sitios equidistantes
acordados previamente con las mujeres para su capacitación
y reuniones, al igual que permitir la asistencia de niños/as a
estas.

Promoción Específica a los Hombres. Se han realizado acti-


vidades espaciales para los hombres con el objeto de promover
su participación en las labores artesanales, pero en éste senti-
do vale la pena destacar la paciente labor de convencimiento
de las mujeres para lograr que sus compañeros entiendan y
lleguen incluso a compartir labores en los procesos de prepara-
ción de la materia prima para trabajarla en el telar ( Hilado,
teñido, enhebrado, entre otras).

Promoción del Liderazgo de las Mujeres. Otro aspecto fun-


damental ha sido la promoción del liderazgo entre las mujeres ,
ellas se han ido formando en la dirección y promoción como
dirigentes , gerentes de sus empresas y como capacitadoras de
otras mujeres y de sus propias familias.
La participación equitativa en la junta directiva de CORSEDA,
es resultado de ésta formación.

Redistribución y Control Equitativo Sobre el Ingreso. En


muchos proyectos las mujeres trabajan en todo el proceso pro-
ductivo ,pero al llegar la hora de recibir las ganancias, es su
compañero el que mercadea los productos y recibe los benefi-
cios. En este proyecto, hombres y mujeres participan en la
venta del capullo, la venta del hilo o las prendas la hace direc-
tamente la o el artesano que las diseña, es decir las mujeres
artesanas tienen completo manejo de los ingresos generados

59
por ésta, éstos ingresos son invertidos generalmente en el bien-
estar de las familias.

¿Qué Lecciones de la Experiencia se Han


Generado?

Género. El reconocimiento de los roles que juega el hombre y la


mujer y otros miembros de la familia en la producción (del
capullo, de los hilos y prendas) ha permitido mayor equidad en
las oportunidades de asistencia técnica y capacitación.

Un equipo técnico sensible al tema de género que toma medidas


para garantizar igualdad de oportunidades a mujeres y hombres
crea efectos positivos sobre la búsqueda de la equidad, sin
embargo es necesario capacitar al equipo y a los hombres y
mujeres participantes en aspectos que garanticen la equidad
de género y social.

Es necesario garantizar no solamente la participación equitativa


de las mujeres y hombres en los procesos productivos, sino
especialmente en el acceso al ingreso a través de mecanismos
como el mercadeo de parte de las mujeres o de manera conjun-
ta.

La promoción del liderazgo compartido y, especialmente entre


las mujeres, es fundamental en el desarrollo del proyecto. La
equidad de género debe reflejarse no sólo entre los socios/as
beneficiarios sino en la estructura organizativa de la entidad
que ejecute el proyecto.

El refuerzo de la autoestima e identidad en las mujeres, ayuda


a hacer transformaciones al interior de su hogar en actitudes
de los hombres y en compartir roles en los procesos producti-
vos y domésticos. También la incorporación de mujeres lideres
en labores de capacitación de las otras mujeres y hombres es
un mecanismo que potencia el desarrollo de las mujeres.

Las microempresas tienen entre sus características la partici-


pación de la mano de obra familiar en el proceso productivo, se
deben aprovechar habilidades y potencialidades de todos y
cada uno de los miembros de la familia, acorde con sus roles y
tiempo.

Es muy importante que un análisis de base incluya aspectos


socioculturales que determinan las estrategias a seguir en los
procesos dirigidos a obtener la equidad al igual que indicadores
de seguimiento en equidad de género.

60
Organización Social y Económica. Es muy importante el de-
sarrollo de la organización y su crecimiento hacia asociaciones
cada vez más fuertes y sostenibles, no solo en la parte econó-
mica sino buscando una finalidad de servicio social colectivo.
En estos procesos no solo cabe la buena planeación, se deben
estimular los sueños y aspiraciones de los socios para mantener
el espíritu y progresar hacia la realización de éstos.

En este sentido, es muy importante en nuestras comunidades


acostumbradas a la individualidad y competencia realizar un
trabajo muy fuerte para que la comunidad haga suyo el con-
cepto del bienestar colectivo sobre el individual.

Asesoría Técnica. La formación integral de los y las microem-


presarias y la consolidación de sus conocimientos técnicos y
de desarrollo humanos es un punto central de la sostenibilidad
de la microempresa. Es fundamental pensar en proyectos inte-
grales con estructura de cadena e intervenir en todos sus
eslabones de producción de materia prima, transformación, co-
mercialización.

La metodología de trabajo permanente con la comunidad, de


aprender haciendo en cada uno de los procesos, ha demostra-
do ser más exitosa que la de transmitir los conocimientos en
abstracto ya que permite al microempresario ir aprendiendo
sobre sus propios procesos e ir aplicándolos y mejorándolos en
la práctica cotidiana.

Generación de Ingreso. La rentabilidad es mayor cuando los/


las artesanas venden el producto final, es decir las prendas,
pero el proyecto ofrece alternativas de comercialización a tra-
vés de intermediarios de materia prima capullos o hilos, recurso
que utilizan algunos agricultores con menos recursos.

61
Experiencia
Coperbordados

Experiencia
Coperbordados

Cooperativa Artesanal de
Bordados del Sertão
Sergipano Ltda.,
BRASIL

Proyecto de apoyo a las familias de bajos


ingresos en la región semiárida del estado de
Sergipe, PROSERTÃO
Resumen

La Cooperativa Artesanal de Bordados do Sertão Sergipano,


COPERBORDADOS Ltda. es una microempresa apoyada por el
Proyecto de Apoyo a las Familias Pobres de la Región del Semi-
árido de Sergipe de Brasil, PROSERTÃO.

En la región de Sergipe el bordado es una actividad tradicional


de las mujeres. Estas fueron apoyadas por el proyecto después
de haber realizado un estudio de factibilidad y de rentabilidad
del producto. Entre las limitantes de género más importantes
que ha tenido la microempresa están el bajo nivel educativo de
las mujeres, la importancia que tiene para las mujeres el trabajo
doméstico, lo que ha tenido como consecuencia que el bordado
lo realizan principalmente en los tiempos libres, después que se
ha cumplido con los deberes domésticos y el cuidado de niños.
En realidad, el proyecto no ha atacado directamente estos pro-
blemas de género pero si ha realizado un gran esfuerzo en
trabajar con las mujeres el tema de la autoestima y en todos
los aspectos técnicos, organizativos y de mercadeo.

Los grandes logros alcanzados por el proyecto y la microempre-


sa han sido: i) el mejoramiento de la calidad del producto por
medio de la capacitación, el mejoramiento del diseño y la intro-
ducción del control de calidad del producto; ii) el relaciona-
miento de las artesanas con el mercado a través de la partici-
pación en exposiciones y ferias y; iii) la formación de una coo-
perativa integrada por las socias de la microempresa.

Las consecuencias de estas grandes limitantes de género


encontradas en el proceso de apoyo a esta microempresa
han sido: i) la dificultad de entrar en nuevos aprendizajes
debido al bajo nivel educativo de las mujeres; ii) el bordado
al realizarse en la casa, compite con los tiempos de trabajo
doméstico y con las responsabilidades hogareñas de la bor-
dadora; iii) en el contexto del hogar, se hace difícil que la
actividad sea concebida como un negocio. Entre las reco-
mendaciones de género que se plantean en el estudio de
caso se enfatiza la necesidad de implementar programas de
alfabetización, de modo de mejorar la capacidad de las mu-
jeres en aspectos de gestión.

¿Dónde se Ubica el Proyecto?

Los 17 municipios del área de actuación del PROSERTÃO desa-


rrollan la actividad de bordado. En algunos, esta actividad tiene
una mayor tradición, como es el caso de Tobías Barreto y Simão
Días. Estos municipios componen la región semi-árida del Esta-
do y presentan las mismas características con relación a los

65
aspectos de relevo, clima, suelo, vegetación y en lo que se
dice respecto a la propia actividad económica.

El medio ambiente es árido, con bajas incidencias y mala distri-


bución de las lluvias, sujeto a erosión y limitados recursos hídri-
cos. La mayor parte de la población se concentra en el medio
rural, con una población en torno al 53%. Tiene una elevada
concentración de la tenencia de la tierra, con el 90% de los
establecimientos rurales áreas de no más de 50 hectáreas y
cerca del 40% de menos de una hectárea. La situación se
agrava al identificarse que estos pequeños propietarios ocupan
apenas 1/3 del área quedando los otros 2/3 distribuidos en los
10% restantes. Con relación a las pequeñas propiedades, hay
una concentración en torno de 6 hectáreas. En cuanto a los
aspectos sociales, se identifica un bajo nivel educacional, y
más de 50% de los niños se encuentran en el estrato de 0 a 6
años, viviendo en domicilios con abastecimiento de agua inade-
cuado. Cerca del 45% de las familias se encuentran en estado
de pobreza, teniendo como principal actividad la agricultura
seguida de la ganadería con el objetivo mayor de la sobreviven-
cia.

Con relación a la agricultura, los principales cultivos son maíz,


frijoles y yuca, destacándose en la ganadería la cría de peque-
ños animales y la producción lechera destinada al autoconsumo
y comercialización del excedente.

En términos económicos, el municipio de Tobías Barreto mere-


ce una atención especial por presentar un sector comercial
dinámico en el ramo de confecciones, en el que la artesanía
ocupa un lugar importante. Allí es donde se encuentra la sede
de la Cooperativa Artesanal de Bordados del Sertão Sergipano
Ltda. En los demás municipios también existen asociaciones
formales en torno a la actividad que está comenzando a desta-
carse como actividad productiva.

¿Cómo Nació la Microempresa?

El bordado es una de las actividades más importantes dentro de


la artesanía tradicional en el Estado de Sergipe. El bordado es
transmitido de generación en generación y constituye una im-
portante alternativa ocupacional, aún cuando su producción
era comercializada informalmente, atendiendo a una demanda
localizada y canalizada por intermediarios, con escasa compe-
titividad en el mercado.

Teniendo presente la tradición y experiencia artesanal, y la


presencia de aproximadamente 2.300 artesanos/as en el área
del proyecto, se consideró importante establecer una línea de

66
acción con el objetivo de transformar a la artesanía en una
actividad económica y competitiva, agregándosele una visión
comercial más efectiva y permitiendo una oportunidad de nego-
cio a los artesanos.

Esta línea de acción fue introducida en el “Componente Apoyo


a las Microempresas”, componente del PROSERTÃO destinado
a apoyar el desarrollo de las actividades no agrícolas, incenti-
vando e incrementando la producción de productos caracterís-
ticos de la región, producidos a nivel artesanal, como alternati-
va de elevación del ingreso y la calidad de vida de los partici-
pantes del proceso.

Se comenzó con una investigación inicial de identificación del


universo de los artesanos del semi-árido sergipano, se realizó
con ellos/as un trabajo de concientización y organización, a fin
de mostrarles que esta actividad podía ser rentable y brindarles
importantes beneficios. Por lo tanto, fueron desarrolladas di-
versas acciones con la finalidad de sedimentar junto al artesa-
no/a las bases de un trabajo consistente y sistemático de ins-
trumentalización y organización, dándoles una percepción dife-
rente de sus propias realidades, con vista a un objetivo mayor
de transformación en emprendedores. Esta realidad fue identifi-
cada a través de los estudios realizados por el Núcleo de Tra-
bajo Comunitario de Sergipe – NUTRAC (ONG sergipana que
actúa en el área de bordados y alimentación alternativa) y por
el PROSERTÃO.

Por otra parte, tampoco existía en los artesanos/as una prácti-


ca de trabajo colectivo, ello obstaculizó en un comienzo la
posibilidad de constituir una organización formal, aún cuando
visualizaban la necesidad de establecer una cooperativa como
instrumento de comecialización.

La creación de COPERBORDADOS se constituyó entonces en un


marco de la actividad en el área del proyecto, teniendo en
vista las perspectivas de transformación del artesano en em-
prendedor, y siendo una estructura institucional capaz de res-
guardarlos desde el proceso productivo hasta la comercializa-
ción de la producción.

Con el nacimiento de la Cooperativa Artesanal de Bordados del


Sertão Sergipano Ltda. COPERBORDADOS al final del año 2000
surgió entonces una nueva forma de comercialización, cons-
truida sobre la responsabilidad de las propias artesanas, socias
de la institución.

En noviembre de 2002, el cuadro de asociados de la Cooperati-


va estaba compuesto por 123 artesanas y 2 artesanos, siendo
36 de ellos del municipio de Tobías Barreto, 5 de Poço Verde,

67
18 de Simão Días, 16 de Pinhão, 14 de Frei Paulo, 19 de Grac-
cho Cardoso y 17 de Aquidabã. También integra la cooperativa
una persona jurídica (la Asociación Artesanal de Graccho Car-
doso), la que incluye a 28 artesanas que producen el mejor
bordado del Brasil.

¿Qué Mecanismos Fueron Centrales para la


Obtención de Buenos Resultados Económicos en
la MER?

Sobre la base del diagnóstico realizado, se establecieron las


prioridades a ser trabajadas, destacándose la necesidad de rea-
lizar capacitaciones en temas relacionados al área productiva y
de gerencia, incluyéndose entre ellos el asociativismo, dado
que se evidenció también una forma dispersa y desorganizada
en el trabajo de los artesanos.

Desde 1996 se formalizó una sociedad entre el PROSERTÃO y el


NUTRAC de Sergipe, que desarrolló acciones en los aspectos de
la producción, asistencia técnica, y organización, creando las
Unidades Generadoras de Renta (UGR)—grupos artesanales a
nivel de las comunidades que desarrollan la actividad económi-
ca—y priorizando el trabajo de capacitación productiva, princi-
palmente con relación a la calidad del producto.

Clases Prácticas y Alfabetización. Del universo investigado,


se observó que el 63% poseía la primaria incompleta y 18%
eran alfabetizados, o sea que apenas escribían el nombre. Los
bajos niveles de alfabetización dificultaron la capacitación en
temas no productivos como gestión, siendo más fácil el apren-
dizaje de los aspectos direccionados a la artesanía, los que en
general fueron transferidos por medio de clases prácticas. Jun-
to a ello, se estableció un convenio con el Estado para alfabe-
tizar a la población objetivo.

Asesoría Técnica. Las acciones fueron focalizadas en los si-


guientes aspectos: calidad del producto, escala de producción,
canales de comercialización, criterios de terminación, diseño y
uso de materia prima de buena calidad. En esta óptica se reali-
zó un fuerte trabajo de capacitación, abarcando más de 4.000
horas de entrenamiento en diversas áreas, como gerenciamien-
to, asociativismo, terminación, desarrollando un proceso de co-
nocimiento y aprendizaje de la actividad como un todo, que dio
a la artesana Sergipana un diferencial, permitiendo su proyec-
ción en el mercado regional y nacional, con perspectivas de
alcanzar el mercado internacional.

Apoyo para la Organización. Paralelamente, para resolver el


problema de la dispersión de los artesanos, se dieron cursos de

68
asociativismo, introducción al gerenciamiento básico, y apoyo
a la constitución/mantenimiento de asociaciones y/o unidades
de producción de artesanía, orientándolas hacia la acción co-
lectiva organizada. Todo el apoyo fue concebido en el sentido
que los artesanos que trabajaban de forma dispersa y sin visión
de negocio, pudiesen percibir que colectivamente era posible el
fortalecimiento de la artesanía dentro de una perspectiva co-
mercial. Esta fue una experiencia muy rica para todos los invo-
lucrados y tuvo como resultado más importante la constitución
de una cooperativa, COPERBORDADOS, en el año 2000 como
alternativa de mejor organización de la producción y, de modo
especial, comercialización de bordados de la región.

Acciones para Mejorar la Comercialización. Simultáneamente


al trabajo de capacitación, se iniciaron acciones para mejorar la
comercialización, ya que éste era uno de los puntos más críti-
cos de la actividad artesanal. NUTRAC a través de un fondo
específico creado por el PROSERTÃO proporcionó a los artesa-
nos la materia prima (tejidos, líneas y material para risco de las
piezas) y recursos para adquirir la producción previamente en-
comendada a artesanos individuales, efectuando la comerciali-
zación a través de un almacén de NUTRAC especializado en
artesanías localizado en Aracaju, capital del Estado de Sergipe.
A partir de 1999, la relación comercial entre los artesanos y el
NUTRAC se orientó hacia la venta a consignación, medida ésta
bastante rechazada por los artesanos, pues según ellos algu-
nas piezas llevaban mucho tiempo para ser comercializadas. Por
otro lado, se buscó comercializar la producción a través de
exposiciones y ferias, apoyando la participación en éstas de
170 artesanos con la finalidad de conocer el proceso de comer-
cialización, sus dificultades en cuanto a precios, aceptación del
producto por el mercado, y otros obstáculos.

Campañas Promocionales. Para divulgar la artesanía entre


potenciales consumidores, las que estuvieron centradas en el
slogan “la artesanía de Sergipe merece ser vista”, contándose
con varias piezas publicitarias como banderas, videos institu-
cionales emitidos en emisoras de radio y televisión, publicación
en periódicos locales y revistas de circulación local y nacional,
colocación de avisos publicitarios en puntos estratégicos de
Aracaju, así como en lugares de gran circulación, por ejemplo la
vía de acceso al aeropuerto.

Participación en Mesas de Negocios. Se promovieron con-


tactos con consumidores, empresas potencialmente demandan-
tes y cámaras de comercio de otros países. También se realiza-
ron encuestas de mercado en capitales de otros estados, como
Salvador, Recife y São Paulo, a fin de identificar potencialida-
des de aceptación y consumo de los diversos tipos de trabajo
desarrollados en el semi-árido sergipano.

69
Construcción de dos Centros Sociales. Localizados en la
sede del municipio de Simão Días y en la comunidad de Jabeberi
en el municipio de Tobías Barreto. Ambos fueron equipados con
máquinas de coser, funcionando como puntos de convergencia
para el desarrollo del trabajo de bordado y como centros de
aprendizaje. En ellos se desarrollaron entrenamientos tanto
para las artesanas que ya realizaban actividades (reciclaje y
perfeccionamiento) como para aquellos interesados en apren-
der el arte. Como ya fue mencionado, un gran número de arte-
sanas optaron por el trabajo en su propia casa, pues según
ellas concilian mejor su actividad en el hogar con la del trabajo
laboral. No obstante, se observó que para éstas el centro fun-
cionó como punto de encuentro para reuniones y planeamiento
de las actividades, y respaldó el trabajo final complementario
de lavado y pegado de las piezas elaboradas.

Como resultado del conjunto de acciones realizadas por el pro-


yecto y su trabajo con las co-ejecutoras, existe hoy un univer-
so de 831 artesanos/as perfectamente preparados para produ-
cir artesanía fina y adecuados a la filosofía preconizada por el
proyecto. Estas artesanas/os están distribuidos en 6 asocia-
ciones formalizadas, 15 asociaciones informales, y 18 unidades
generadoras de renta que son embriones de futuras asociacio-
nes.

Modelo de Autogestión Empresarial. La COPERBORDADOS


está organizada de acuerdo a un modelo que privilegia el proce-
so participativo basado en la autogestión empresarial. En su
estructura organizacional posee una asamblea general con po-
der de decisión, un consejo administrativo que junto a la direc-
ción ejecutiva tiene un carácter ejecutivo, un consejo fiscal y
dos gerentes (un gerente general que actúa principalmente en
el área comercial y un gerente de producción que se ocupa de
los aspectos de la producción). Los/as integrantes de la coo-
perativa están horizontalmente integrados en nueve núcleos de
base (las comunidades de artesanos/as), y éstos verticalmente
integrados a la cooperativa. Así se establece un puente entre
los consumidores y los artesanos/as vía la cooperativa para
llevar adelante las negociaciones. Por otro lado, permite la ob-
tención de economías de escala, racionalizando costos por la
unificación de todo el sistema, dado que la cooperativa engloba
todos los núcleos.

¿Cuáles son los Problemas más Críticos?

Comercialización. Desde el momento de creación de la coo-


perativa hasta el momento actual, el mayor desafío ha sido
resolver los problemas de comercialización de la producción.
Debe reconocerse que las ventas todavía no han alcanzado los

70
volúmenes deseados, no respondiendo por tanto a las expecta-
tivas de las artesanas y del propio proyecto. En el ejercicio
2002 las ventas alcanzaron a R$ 57.170,00 equivalente a
US$ 15.663, 04 (cotización de un dólar a R$ 3,65).

Bajo Nivel de Retorno Económico. Otro aspecto importante


es el ingreso derivado de la artesanía. En general el rendimien-
to es bajo en función de limitaciones en la comercialización,
habiendo meses sin entrada de recursos, lo que a su vez lleva a
los/as artesanos a no trabajar parte del año por no poder ad-
quirir materia prima y para no quedarse con el poco capital
disponible inmobilizado.

¿Cuáles son los Mecanismos Específicos que se


Han Implementado para Garantizar la Equidad
de Género?

Análisis de Jornadas de Trabajo Disponibles. Con relación al


local y horas trabajadas, se hizo un diagnóstico del uso del
tiempo de las artesanas. Se analizó el tiempo requerido y dis-
ponible para desarrollar la actividad de la microempresa de bor-
dados. Se observó que la gran mayoría de las artesanas traba-
jaban en sus propias casas y no pretendían modificar nada,
dado que de esa forma atendían sus necesidades domésticas,
conciliando sus tareas diarias con la actividad artesanal. Con
este régimen disponían de unas 3 a 6 horas diarias para la
producción, lo que era insuficiente para una producción orien-
tada al mercado con una demanda aceptable.

Fortalecimiento del Trabajo Colectivo. Se desarrollaron va-


rios cursos de capacitación en gerenciamiento. Entre éstos se
trabajó con las mujeres sus expectativas en relación con la
empresa y cuál era la visión de futuro que tenían. El trabajo
colectivo con las mujeres campesinas tiene que estar de acuerdo
con su forma de vida y considerando los roles que ésta debe
asumir. Si esto no sucede, ella probablemente actuará indivi-
dualmente, sin disfrutar de las ventajas del colectivo.

Fondo de Capital de Giro. Dadas las dificultades del banco


para prestar dinero a las mujeres, el proyecto creó un fondo
específico para atender las necesidades de materia prima de los
asociados (tejidos, líneas y material para risco de las piezas).
Este Fondo, alcanza a R$ 35.000,00 (equivalentes a
US$ 9.589,04; cotización de un dólar a R$ 3,65).

71
¿Qué Lecciones de la Experiencia se Han
Generado?

Participación en Ferias y Exposiciones. Al participar de fe-


rias y exposiciones, las artesanas fortalecieron su auto-estima,
pues identificaron que elaboran un trabajo de calidad y de gran
belleza artística. Así se sienten capaces de traspasar fronteras
para promover la divulgación de su producto, lo que demuestra
la apertura hacia una visión económica de la actividad artesa-
nal.

Organización. Crear una cooperativa fue un primer gran paso


en el sentido de tornar el trabajo artesanal hasta entonces
desarrollado de forma dispersa y sin la connotación de un ne-
gocio, en una actividad capaz de cambiar la vida de mujeres y
hombres. El éxito de una actividad colectiva está directamente
relacionada con la organización y la participación de los involu-
crados. Es de gran importancia la identificación de líderes cuando
el trabajo es colectivo, pues se propicia un mejor direcciona-
miento de las acciones y una mejor división de los trabajos y
responsabilidades. Hacer de la cooperativa un instrumento de
defensa de los asociados, tanto en el campo productivo como
el social y/o económico, desarrollando la confiabilidad y la au-
toestima entre sus asociados/as, para que el negocio alcance
así sus objetivos.

Comercialización. El desarrollo de una actividad comercial im-


plica tratar los problemas de comercialización de la producción,
lo que exige conocer en forma detallada los canales de comer-
cialización. En esta línea, el mejoramiento de la calidad del
producto resulta fundamental, por lo que deben promoverse
actividades de capacitación en la búsqueda de la excelencia
del producto. Por otra parte, la oferta y la demanda son los
componentes fundamentales de comercialización. Del lado de
la oferta, tiene que observarse la garantía de provisión de pro-
ducto en plazos con las cantidades solicitadas y el logro de
precios competitivos. Del punto de vista de la demanda, debe
identificarse el tipo de producto que está siendo más aceptado
por el consumidor y buscar una clientela satisfecha con el pro-
ducto, alcanzando los gustos más sofisticados, principalmente
por tratarse de un trabajo artístico.

Retorno Económico. No perder de vista que los resultados


económicos (volúmenes y valores vendidos, ganancias) son fac-
tores decisivos para la continuación del negocio y la unión de
los artesanos. El resultado económico es el elemento dinami-
zador de la producción, pero tiene que ser perseguido dentro

72
de un horizonte temporal, de modo de no causar desánimo y
disidencia de los beneficiarios antes de tiempo, llevando a ma-
lograr el negocio.

Mejorar Niveles de Alfabetización. Incluir a las artesanas en


algún programa de alfabetización, de modo de mejorar su nivel
educacional formal con respecto a la lectura y escritura, lo que
permitirá mejorar los aspectos de gestión.

73
Experiencia
Empresa

Experiencia
Empresa

Experiencia Empresa Asociativa de


Campesinas de Produccion,
Nuevo Amanecer,
HONDURAS

Proyecto de desarrollo rural en el centro oriente


de Honduras, PRODERCO
Resumen

Impacto Socio-económico de la Microempresa Nuevo Amanecer


en la Vida de sus Socias. Esta microempresa ha sido apoyada
por el Proyecto de Desarrollo Rural del Centro-Oriente de Hon-
duras, PRODERCO.

En un comienzo, la microempresa elaboradora de champú de


sábila estuvo conformada por 36 socios de los cuales 20 eran
mujeres, todas ellas amas de casa hasta el momento de consti-
tuir el negocio. Los hombres eran principalmente pequeños pro-
ductores de café y maíz. Con el tiempo, la microempresa se
constituyó solamente con mujeres.

Los problemas de género más críticos identificados durante el


proceso de formación y consolidación de la microempresa han
sido: i) el bajo nivel educativo de las mujeres, lo que ha incidido
en un lento proceso de aprendizaje técnico y de gestión; ii) la
falta de propiedad y acceso a tierras de las mujeres, lo que
produjo problemas para la destinación de terrenos para la pro-
ducción de sábila; iii) aumento de la carga de trabajo de las
mujeres y reorganización del trabajo doméstico, muchas veces
derivado hacia las hijas mayores; iv) a pesar de la nueva activi-
dad económica asumida por las mujeres, los hombres no partici-
pan en las labores domésticas; v) la inexperiencia en produc-
ción agrícola de las mujeres fue un factor que favoreció la
rápida adopción del cultivo por parte de estas.10

Las acciones que ha implementado el proyecto para superar


algunos de estos problemas se han dirigido especialmente a
reforzar la capacidad técnica y de gestión de las mujeres y al
apoyo financiero. Como estrategia, PRODERCO estimuló la cons-
titución de una microempresa solo de mujeres en base a que
han estimado que “cuando el grupo es integrado solo por muje-
10
Este mismo pro- res se fomenta la comunicación, la confianza y se mejora la
ceso de adopción autoestima, lo que permite su crecimiento personal. Pero esti-
rápida de culti-
vos de diversifi- man, que siempre debe considerarse la participación de los hom-
cación se vivió bres en actividades complementarias”.
en el proyecto
PRODECOP IV
Región de Chile, En el caso específico de esta microempresa, los hombres han
con la adopción
del cultivo de
apoyado en trabajos de cercado de los predios de sábila y en la
claveles por mu- preparación del terreno para el cultivo, trabajos considerados
jeres que hasta muy pesados para que lo realicen las mujeres.
ese momento
eran amas de
casa y nunca se
habían dedicada
a la agricultora, a ¿Dónde se Ubica el Proyecto?
diferencia de sus
esposos que eran
productores de
cultivos tradicio- El proyecto se localiza en los Departamentos de El Paraíso y
nales (trigo y
papa). Olancho. La población objetivo se compone de 8.400 familias
campesinas situadas bajo la línea de la pobreza.

77
La Microempresa Nuevo Amanecer está ubicada en la aldea de
Hoya Grande a 68 km al oriente de Tegucigalpa, capital de
Honduras. Está integrada por 12 socias mujeres y está operan-
do desde agosto del 2000.

¿Cómo Nació la Microempresa?

El Proyecto de Desarrollo Rural en el Centro Oriente de Hondu-


ras, PRODERCO inició su ejecución el 28 de abril de 1998 y
actualmente se encuentra en la etapa final ejecutando la es-
trategia de cierre y sostenibilidad de sus acciones.

El grupo comunal «Nuevo Amanecer» de la comunidad de Hoya


Grande, Morocelí, fue organizado en enero del 2000, con la
asistencia de los técnicos de la Empresa de Servicios Técnicos
Sierra y Asociados ESTYCSA, una EDR contratada por El PRO-
DERCO para brindar servicios a esa comunidad. La Microempre-
sa es una Empresa Asociativa de Campesinas con personería
jurídica otorgado por el Instituto Agrario (INA).

El grupo estaba integrado por 36 socios, hombres y mujeres de


la comunidad.
Los hombres estaban dedicados especialmente al cultivo del
café y granos básicos en agricultura de subsistencia. Las muje-
res se dedicaban casi exclusivamente a las labores domésticas
reuniéndose en el mes de julio del 2000 con el propósito de
emprender en forma permanente una actividad productiva y
comercial que les generaría empleo e ingresos económicos. To-
das estas mujeres eran esposas de los miembros del grupo o
hijas de ellos.

A través de ESTYCSA, EDR que las atendía y el subcomponente


de microempresas de PRODERCO, se organizó con estas muje-
res una microempresa rural que denominaron «Nuevo Amane-
cer”. La MER se inició con 20 socias, todas ellas mujeres, con
baja escolaridad y algunas de las cuales habían completado su
educación primaria.

Para el apoyo de la MER, PRODERCO inició su trabajo con un


diagnóstico empresarial donde se identificaron los recursos hu-
manos, económicos y materiales con los que contaba el grupo y
la comunidad. Sobre la base de este diagnóstico, se identifi-
caron los posibles rubros o actividades productivas. Posterior-
mente, se elaboró un estudio de factibilidad del producto junto
con el apoyo técnico del especialista en microempresas

Parte del apoyo técnico, consideró realizar un diagnóstico em-


presarial que identificó y seleccionó el champú de sábila como

78
el producto al que se dedicaría la empresa dado que existía la
planta de manera natural en la comunidad.

La planta de sábila se encontraba de manera natural en los


jardines de las socias, pero habiendo ya decidido procesarla,
las mujeres establecieron una parcela de producción de sábila
en un área de 50 metros cuadrados; parcela prestada sin costo
alguno.

Posterior al diagnóstico se elaboró un sondeo de mercado don-


de se identificaron alternativas como champú de sábila, jabón
de sábila, crema de sábila y gel de sábila. No obstante, el
grupo optó por el champú de sábila como el producto al que se
dedicarían.

En de agosto del 2000 y con la participación de todas la muje-


res miembros de la MER se desarrolló el taller de capacitación
de elaboración de champú de sábila y se trabajó en el diseño
del producto en presentación de 8 onzas, identificado con la
marca «All Natural».

Al comienzo las mujeres de la MER, elaboraron champú en la


casa de una de las socias, lo que permitió la estabilización de la
producción. A fines de año, se obtuvo un financiamiento a
través del Fondo de Demostraciones del PRODERCO para el
establecimiento de una planta de producción (acondiciona-
miento del local y adquisición de maquinaria y equipo). Al
mismo tiempo se iniciaron los trámite de la personaría jurídica.
A mediados de ese año la planta se instaló en un local alquila-
do, pero dedicado exclusivamente a la producción de champú,
lo que permitió mayor identidad y reconocimiento de la empresa
en la comunidad.

Este período de producción generó ganancias que fueron rein-


vertidas para la capitalización de la empresa con la compra de
una licuadora semi-industrial y un terreno donde de acuerdo a
los planes de la empresa funcionaría la planta procesadora y
las oficinas.

Los niveles de producción alcanzados y las exigencias del mer-


cado, hizo necesario iniciar los trámites legales de registro de
marca para identificar y posicionar el producto en el mercado
nacional.

Un año después, la MER había alcanzado un buen nivel de con-


solidación en las áreas de producción, organización y adminis-
tración, pero el porcentaje de mercado que poseía la empresa
no le permitía aún un despegue económico para la distribución
de excedentes a la socias.

79
¿Qué Mecanismos Fueron Centrales para la
Obtención de Buenos Resultados Económicos en
la MER?

Capacitación. Se contemplan la capacitación productiva y la


administrativa, pero ambas son ejecutadas con una dinámica
del aprender-haciendo. Todas las etapas para el desarrollo de
la empresa, PRODERCO las ejecuta mediante una capacitación
en servicio.

Etapa de Desarrollo Capacitación


de la MER
Creación Diagnóstico empresarial
Taller de tecnología (proceso
de elaboración del producto).

Crecimiento Organización y administración de la


MER

Consolidación Técnicas de mercadeo a cargo de


PROMER

Maduración Procesos legales de la MER y del pro-


ducto: personería jurídica, registro
de marca, registro sanitario, código
de barra, etc.

Se brinda asistencia técnica a través de los técnicos de las


EDR contratadas, el especialista de microempresas del
PRODERCO, y asistencia técnica puntual para solución de pro-
blemas con consultores externos al proyecto.

80
Tipo de asistencia Persona que la brinda

Organización Técnicos de EDR


Identificación del negocio Especialista PRODERCO
Sondeo de mercado Especialista PRODERCO
Estudio factibilidad Técnico EDR
Proceso producción del producto Consultor Externo
Análisis de calidad del proceso Consultor Externo
Procesos legales Especialista de PRODERCO
Solución de conflictos Técnico de EDR
Ordenamiento contable Técnico de EDR
Acompañamiento a la comerciali- Especialista de PRODERCO
zación para la compra de insu-
mos y venta de productos
Giras de observación a otras MER Técnicos EDR

Ø Financiamiento. PRODERCO ha establecido varias catego-


rías de fondos y crédito para financiar las MER en sus dife-
rentes etapas de evolución:

Ø Fondos de Capacitación. Con estos fondos el grupo apren-


de a producir, vende este producto y elabora con las utili-
dades financiamiento para los primeros lotes de produc-
ción de manera artesanal.

Ø Fondo de Demostraciones. Les permite establecer la plan-


ta básica de producción, alcanzando un nivel semi - indus-
trial de producción.

Ø Fondo de Capital de Riesgo. Permite el despegue pro-


ductivo de la empresa con el establecimiento de tecnología
industrial de producción, con capacidad para suplir un por-
centaje de mercado que demanda mayor volumen y exigen-
cias de calidad.

Giras de Mercado e Intercambio. El proyecto los acompañó


para que conocieran a los proveedores de insumos y material
de empaque y, los distribuidores y compradores del producto.
Esto les ha permitido , alcanzar independencia en los procesos
de producción y comercialización. También se han realizado
giras de intercambio a otras MER o empresas establecidas, con
el fin de conocer los procesos industriales y de control de cali-
dad.

81
¿Cuáles son los Problemas más Críticos?

Tecnológicos. El champú es un producto con alta competen-


cia en el mercado y además con muchos productos sustitutos.
Las personas conocedoras del proceso de producción son ex-
tremadamente celosas de brindar la fórmula exacta, por lo que
desde el primer taller de tecnología, el técnico contratado dio
una fórmula a la que hubo que hacerle muchos ajustes y, debi-
do a la falta de laboratorio, experiencia e información, los pri-
meros lotes se elaboraron en base a prueba y error. Esto trajo
como consecuencia que algunos lotes de producción de cham-
pú tuvieran una corta vida, menor a la fecha de vencimiento
técnicamente definida.

Este hecho provocó reclamos de algunos consumidores y dismi-


nución de las ventas del producto por desconfianza; de igual
manera causó pérdida de entusiasmo e inseguridad en las so-
cias, problema que ocurrió en el pasado y tiene aún secuelas en
el presente. Para resolver este problema se contrató un inge-
niero químico que ha estado trabajando en la conservación y
mejora de la calidad del producto.

Asistencia Técnica Adecuada. La mayoría de los técnicos


contratados por El PRODERCO y las EDR´s para la asistencia a
las microempresas son técnicos agrícolas con poca visión em-
presarial y poca experiencia en procesos de producción indus-
trial, lo que ha dificultado su contribución para que la MER
pueda mejorar la calidad del producto, ordenar el proceso de
producción en planta, y definir con claridad estrategias de mer-
cado, crecimiento y consolidación de la MER «Nuevo Amane-
cer».

Asesoría Jurídica. Al inicio PRODERCO no contaba con un ase-


sor legal encargado exclusivamente de brindar asistencia técni-
ca jurídica a las MER en aspectos relacionados con la obtención
de la personería jurídica, registro de marcas y patentes, regis-
tros sanitarios, registros de operación de negocios y códigos de
barra. En el 2002, PRODERCO contrató como parte del equipo
técnico de planta, a un consultor en aspectos legales quien
esta asumiendo las responsabilidad de apoyar a las MER en esta
área.

Proceso de Asesoría Técnica. El total de las socias son muje-


res, y antes de participar en la MER habían tenido poca vincula-
ción con actividades productivas y de mercado, lo que dificultó
el proceso de transferencia de tecnología. Esto provocó, que al
inicio se prolongaran los procesos de enseñanza - aprendizaje en
las actividades de producción de las MER. Sin embargo, este
proceso lento de aprendizaje, ha permitido a las mujeres mane-
jarse con una mejor lógica de producción, con las nuevas tec-
nologías y con precisión en los procesos de producción.

82
Manejo de Registros Contables. El bajo nivel de escolaridad
acompañado de la dificultad de manejar operaciones matemáti-
cas por los miembros de la junta directiva, dificultó durante los
primeros meses de la empresa el establecimiento de un sistema
contable ordenado y oportuno. La falta de información precisa,
en el manejo de los fondos, provocó duda y desconfianza de
algunas socias.

Con el acompañamiento de un técnico de la EDR en asuntos


administrativo, se establecieron los registros contables y se
elaboraron los estados financieros, con lo que se aclararon las
dudas antes mencionadas. Actualmente, la junta directiva ha
sido entrenada para poder llevar los registros y elaborar los
estados financieros por ellas mismas.

Planta de Producción. Actualmente, aunque no cuentan con


una infraestructura de local propio, el alquilado, reúne los requi-
sitos de higiene, espacio y seguridad industrial para el desarrollo
de los procesos productivos. Sin embargo, las socias conside-
ran que un local propio les daría mayor identidad, seguridad y
estabilidad organizativa y productiva.

Comercialización. No ha sido posible precisar el segmento de


mercado al que se orientaría el producto, lo que ha dificultado
elaborar campañas de difusión y promoción del producto, y me-
jorar algunas características, orientadas a un determinado seg-
mento de mercado. Este problema se espera solventar con un
taller dirigido por un experto en mercadeo donde se diseñaran
los elementos básicos para una segmentación del mercado y la
definición de canales de comercialización.

Adicionalmente, se ha ido introducido al mercado un producto


de inferior calidad y a un menor precio que le hace competen-
cia al champú All Natural. Este producto está siendo distribuido
en los mismos puntos de comercialización de la empresa, factor
que ha exigido la elaboración de un estudio para revisar y mejo-
rar la calidad del champú.

Distribución de las Ganancias. Aunque la actividad es renta-


ble, es decir que existe un buen margen de contribución por
unidad producida, los lotes procesados son muy pequeños
(138 botes / mes) lo que no permite una mayor generación de
utilidad y, acompañado de las altas inversiones hechas por las
socias en el establecimiento de la planta y en la compra de un
terreno propio (para el cultivo de la sábila y la construcción de
las instalaciones), no ha permitido la distribución de excedentes
monetarios a las socias. Esta situación ha provocado algunos
diferencias de opinión entre ellas ,en el sentido de que algunas
exigen que se haga dicha distribución y se prolongue el proceso
de capitalización.

83
Inequidad de Género. Con la participación de las socias en las
actividades productivas de la planta de champú de sábila, ha
aumentado su carga de trabajo.

¿Cuáles son los Mecanismos Específicos que se


han Implementado para Garantizar Equidad de
Género?

Desarrollo de Actividades Productivas No Agrícolas para


Hombres y Mujeres. El proyecto, trabaja con la familia rural
como unidad básica para el desarrollo de actividades de organi-
zación, financiamiento y de producción agrícola. Sin embargo,
al momento de incorporar las actividades productivas no agrí-
colas se separaron los hombres y las mujeres. En la comunidad
de Hoya Grande los hombres se dedicaron al procesamiento del
café y las mujeres a la elaboración de champú de sábila.

El proyecto considera que esta estrategia permite a las mujeres


del mundo rural en Honduras, elevar sus niveles de participa-
ción en los debates, lo que se refleja en el caso de la MER
Nuevo Amanecer,donde ocho de las doce socias participan
activamente en la discusión de diferentes temas.

De igual manera, siendo abordadas de manera separada tienen


mayor oportunidad de participar en los eventos de capacitación
ofrecidos. En este caso el 85% de las socias ha participando
en eventos de capacitación fuera de la comunidad y tres de
ellas han salido a eventos de capacitación al exterior como a
Panamá y Chile.

¿Qué Lecciones de la Experiencia se Han


Generado?

Género. Un resultado importante de destacar es que las so-


cias manifiestan extrema satisfacción por otros beneficios no
monetarios logrados mediante su participación en la microem-
presa. Resaltan el respeto y admiración generado en su familia
y su comunidad; la esperanza de heredar el derecho empresa-
rial a sus hijas; mejorar la autoestima al sentirse útiles y
productivas; y el tener un espacio propio de interacción con
otras mujeres de la comunidad en la planta de producción.

No obstante, la participación de las mujeres en las microempre-


sas, significa sobrecarga de trabajo, es también un mecanismos
que les permite ir alcanzando equidad en términos de reconoci-
miento tanto en el grupo como en la comunidad, generación de
ingresos monetarios propios y oportunidades para salir fuera del
hogar a eventos de capacitación. A través de su participación

84
en las MER, las mujeres, han alcanzado posiciones importantes
en la dirigencia de organizaciones comunitarias, posiciones que
en otro tiempo fueron exclusivamente de los hombres.

Sensibilización de Género. La instalación de microempresas


con mujeres debe de ir acompañado de un proceso de sensibi-
lización de género a todos los miembros del grupo, hombres y
mujeres, de manera que pueden tomar conciencia del triple rol
de la mujer en actividades productivas, reproductivas y comu-
nitarias, y mediante el análisis de roles, el reloj biológico y otras
dinámicas puedan comprometer a otros miembros de la familia
especialmente esposo e hijos, a fin de que asuman su respon-
sabilidad en las actividades reproductivas del hogar.

Capacitación. Para que beneficiarios hombres y mujeres sean


capaces en el mediano plazo de manejar, directamente, sin la
participación de los técnicos, sus propios negocios, se requiere
de un proceso permanente de capacitación tanto en los aspec-
tos técnicos de producción como en las actividades de gestión
empresarial y administración contable

Estudio de Mercado. Independientemente de los volúmenes


de producción, tipo de producto o nivel tecnológico a utilizar,
es prioritario que para cualquier actividad productiva empresa-
rial, se realice previamente un estudio de mercado que no solo
determine con precisión el tamaño de la demanda, el segmento
de mercado sino que también una cartera de clientes que ase-
gure desde un inicio un volumen de producción lo suficiente-
mente grande y sostenible que permita tanto la distribución de
excedente a las socias como la capitalización de la empresa.

Incentivos. Para estimular el desempeño de las socias y so-


cios de las MER y la cohesión en la empresa, es necesario que
se establezcan incentivos económicos y no económicos tales
como pago adicional por unidades vendidas, participación en
eventos de capacitación, viajes fuera de la comunidad y el
país, y financiamiento de eventos sociales, por ejemplo cum-
pleaños, celebración del aniversario de la empresa, cenas navi-
deñas, etc.

Aspectos Legales. Los costos legales de instalación y desa-


rrollo de un negocio son elevados, en este sentido, para que las
y los pobres rurales participantes de los Proyectos FIDA partici-
pen en el desarrollo de negocios rurales rentables y sostenibles
se requiere que en el diseño de los Proyectos se definan fondos
y mecanismos que les subsidien estos gastos.

Fondos Monetarios Especiales. El alto costo de establecer,


consolidar y legalizar una empresa, y el riesgo que implica para
los productores rurales pobres incursionar en un negocio nue-

85
vo, hace necesario que los proyectos de desarrollo rural dis-
pongan de fondos especiales para el co-financiamiento de las
primeras etapas de desarrollo de la MER y específicamente para
la adquisición de insumos y equipo para el desarrollo de las
actividades productivas, estimulando la inversión de recursos
propios de las/os socias/os de las MER

Asesoría Técnica y Alfabetización. Debido al nivel educativo


de las/os socias/os de las MER el proceso de enseñanza apren-
dizaje es lento y prolongado al igual que el proceso de legaliza-
ción y consolidación de un producto en el mercado. En este
sentido se debe definir un programa de asistencia técnica y
entrenamiento de las MER por un período mínimo de tres años,
para lograr su consolidación, acompañado de la participación
de las/os socias/os de las MER en programas de educación
formal y educación por radio.

Redistribución de las Ganancias. Una vez que la MER se ha


establecido y están entrando a la etapa de crecimiento (gene-
ralmente después de un año), es necesario que se realice la
distribución de parte de las utilidades a fin de mantener la mo-
tivación en las/os socias/os de las MER.

86
Anexo 2:
Anexo 2:

Trabajos Grupales

Hubo dos momentos de trabajo grupal, cada uno con su objeti-


vo y conformación grupal diferenciada.

Trabajo Grupal 1

El objetivo del primer trabajo grupal fue analizar y avanzar en


propuestas metodológicas y técnicas para los proyectos, con
la generación de estrategias e instrumentos de género para el
desarrollo de la microempresa. Los grupos estuvieron confor-
mados por hombres y mujeres, microempresarios y personal de
los proyectos. Se cuidó que en cada uno de los cinco grupos
que se conformaron no coincidieran más de dos personas de un
mismo proyecto.

Los grupos identificaron primero las limitantes de género más


críticas que intervienen en un desarrollo sostenible y rentable
de las microempresas11 , las cuales se resumen en las siguien-
tes:

Los tiempos y horarios que destina la mujer a la producción


(negocio) entran en competencia con los tiempos y horarios
destinados a los deberes del hogar y la crianza de hijos, lo que
se traduce en una limitante serio para el desarrollo de cualquier
negocio o microempresa.

Los esposos o compañeros de vida tienden a inclinarse hacia la


permanencia de la mujer en la casa. Sin embargo, la entrada de
ingresos tangibles producto del trabajo de la mujer, provoca un
11
Se identificaron cambio en la actitud de los hombres.
los problemas
generales que
enfrentan las mi- Bajo nivel educativo y baja autoestima de las mujeres microem-
croempresas de presarias, en comparación con los hombres microempresarios.
pobres rurales
pero en este
Para el caso de población indígena de Panamá, escaso dominio
documento solo del idioma español por parte de las mujeres.
mencionaremos
las referidas al
tema de género.
Las mujeres se “ganan su derecho” a salir del hogar a trabajar,
sobrecargándose de trabajo y cumpliendo con sus deberes de
amas de casa lo cual les implica un gasto enorme de energía
física y de desgaste psicológico y emocional.

Movilidad restringida de la mujer e intervención directa de los


esposos o compañeros en las decisiones referidas al negocio:
cumplimiento de horarios, ausentarse de la casa para ventas
del producto o participación en ferias, destino de las inversio-
nes o aún , abandono de la actividad frente a una crisis al
interior del hogar.

Las estrategias y mecanismos planteados por los grupos de


trabajo para enfrentar y dar solución a estas limitantes parten
por hacer entender a los equipos de proyectos que hombres y
mujeres son iguales en su capacidad y en sus derechos frente a
los beneficios y servicios de la sociedad y que es necesario
facilitar su acceso al desarrollo mediante acciones de discrimi-
nación positiva que permitan ir disminuyendo la brecha de des-
igualdades hoy día existentes entre hombres y mujeres rurales
pobres:

Facilitar su acceso a la educación, a la propiedad de la tierra, a


la capacitación, a la asistencia técnica, al crédito, implemen-
tando mecanismos concretos de los que ya existen experien-
cias en varios proyectos FIDA.12

Estrategias y acciones definidas por los grupos de trabajo se


orientan a enfrentar el tema de las relaciones intrafamiliares
hombre-mujer, tendientes a romper los atavismos culturales que
están en el origen de las inequidades de género y de poder.

Los proyectos -UEP, técnicos y beneficiarios- deben empren-


der un proceso de desarrollo integral de las familias que implica
la puesta en marcha de un programa de sensibilización en gé-
nero y desarrollo que abra la discusión respecto a los roles,
12
Ejemplos de este patrones y responsabilidades tendiente a lograr una distribu-
tipo de experien-
cias se encuen- ción más equitativa de las actividades económicas y domésti-
tran en los pro- cas entre hombres y mujeres y de las toma de decisiones.
yectos PRODAP
I, El Salvador;
PROPESUR, R. Los proyectos deben dar apoyo para la introducción de tecno-
Dominicana; logías ahorradoras de tiempo doméstico tales como acerca-
PRODECOP IV
Región, Chile; miento a los hogares del agua, combustible y electricidad. Con
P L A N D E R O , esto se lograría la introducción de equipos modernos (cocinas,
H o n d u r a s ;
PROSERTÃO, máquinas de lavar) que facilitan y ahorran tiempo a la familia en
Brasil; PADE- los quehaceres domésticos.
MER, Colombia;
PRODERCO,
Honduras; PRO- El apoyo para la instalación de guarderías infantiles se planteó
DERNOR, El Sal- como un derecho de la familia rural pobre, que no sólo co-
vador; Nogobe-
Buglé, Panamá, ayudaría a una integración más plena de las mujeres al trabajo
entre otros. y al desarrollo de la economía familiar, sino que también actua-

88
ría como un elemento de incentivo y motivación para el proceso
educativo de niños y niñas.

Trabajo Grupal 2

El objetivo del segundo trabajo grupal fue avanzar en propues-


tas para lograr el desarrollo de microempresas de hombres y
mujeres rentables, sostenibles e insertas en la corriente de
desarrollo del país.

Para la conformación de los grupos de trabajo se reunió a los


proyectos FIDA por países, estableciéndose de esta manera 11
grupos: Argentina (1proyecto), Belice (1proyecto), Brasil (1pro-
yecto), Colombia (1proyecto), El Salvador (2 proyectos), Gua-
temala (2 proyectos), Honduras (3 proyectos), Nicaragua (1pro-
yecto), Panamá (3 proyectos), Perú (1proyecto) y República
Dominicana (1proyecto).

Los proyectos por países debían analizar y seleccionar aquellas


soluciones que fuesen aplicables a la realidad de sus proyectos
y población beneficiaria. Posteriormente debían seleccionar
aquellas que podían ser apoyadas por los programas regionales
del FIDA, PROGENERO y/o PROMER.

Las acciones tendientes a la solución de las limitantes de géne-


ro definidas por los grupos fueron muy coincidentes entre ellas,
partiéndose del principio que todas podrían ser adoptadas por
los proyectos.

Aquellas para los cuales no existe financiamiento (educación,


instalación de guarderías infantiles, acciones ahorradoras de
tiempo doméstico) este se puede lograr a partir de convenios
con instituciones estatales o privadas. Los ejemplos y expe-
riencias concretas mostradas por beneficiarios y personal téc-
nico de proyectos, abrieron caminos y posibilidades a otros
proyectos.

Las acciones descritas y establecidas en las pautas y linea-


mientos de género, resultado del Programa de Fortalecimiento
de los Aspectos de Género (PROFAGEP 1997-1999), deberían
ser implementadas de manera consistente y sistemática por los
proyectos, ya que aquellos que las han aplicado han demostra-
do que son herramientas útiles que han facilitado el logro de
una mayor equidad de género en aquellas poblaciones rurales
en donde se han realizado acciones tales como: sensibilización
en género a los cuerpos técnicos, capacitación en género y
desarrollo para beneficiarios hombres y mujeres, impulso pro-
gramático a la participación de las mujeres en las organizacio-
nes económicas, capacitación en liderazgo a mujeres de orga-

89
nizaciones económicas, acciones de discriminación positiva, entre
otras.

Entre las soluciones aplicables y novedosas propuestas por los


grupos de proyectos por países están :

Panamá y República Dominicana, que coinciden al plantear la


formación de facilitadores o promotores locales en género que
apoyen permanentemente a los proyectos en los procesos de
cambio a nivel de las relaciones interfamiliares en las comunida-
des.

Esta propuesta surge de la experiencia de los microempresa-


rios/as beneficiarios del proyecto PRODAP II, quienes luego de
recibir una capacitación sistemática en género, hoy son reco-
nocidos por la comunidad como agentes de cambio y de desa-
rrollo con enfoque de género.

Honduras propone la puesta en marcha de Foros Comunitarios


de discusión del tema de género junto con la promoción de
reuniones y discusiones de género en las comunidades con la
participación de toda la familia.

Perú sugiere promover entre los proyectos intercambios de ex-


periencias de parejas de beneficiarios que hayan logrado inter-
nalizar y aplicar en la cotidianidad de sus vidas el compartir las
actividades domésticas y económicas.

90
Anexo 3:
Anexo 3:

Evaluación del Taller por los


Participantes

Al final del evento se repartió una ficha de evaluación, la cual


fue respondida por 47 de los 57 participantes.13

La ficha constaba de 5 partes: i) evaluación de conocimiento y


aprendizajes; ii) evaluación de las expectativas que traían res-
pecto al Taller; iii) evaluación de los contenidos y de la metodo-
logía; evaluación de la coordinación y v) evaluación general del
Taller, considerando todos los aspectos involucrados.

1. Conocimiento y Aprendizajes

En general, un 85% de los participantes consideraron que se


cumplieron los objetivos del Taller ya que los contenidos abor-
dados fueron adecuados en términos de calidad y cantidad y
que todos los conocimientos aprendidos podían ser aplicables a
su trabajo cotidiano. El siguiente cuadro muestra los resultados
obtenidos.

Cuadro 1

Conocimiento y Aprendizajes Si No
¿Se cumplieron los objetivos? 95,7 4,3
¿Los contenidos abordados fueron adecuados
en calidad y cantidad? 93,6 6,4
13
Las 6 personas de ¿Aumentaron sus conocimientos? 95,7 4,3
las instituciones
¿Lo aprendido es aplicable a su trabajo? 97,9 2,1
coordinadoras del
evento, no parti-
ciparon del pro-
ceso de evalua-
ción del mismo.
2. Expectativas

El 95.7% que se muestra en el cuadro 2 como total, corres-


ponde a la respuesta de 45 fichas, ya que dos de las 47 fichas
se rechazaron para esta evaluación: una de ellas responde las
cinco opciones en tanto la otra no responde ninguna. De los
tres participantes que señalaron la alternativa “a veces” uno
de ellos señala que no tenía suficiente información sobre el
Taller hasta llegar al evento.

Cuadro 2

Siempre 57,4%
Casi siempre 29,8%
Se cumplieron las A veces 6,4%
expectativas que
tenía al inicio del Taller Casi nunca -
Nunca -
Total 95.7%

En esta sección, en los comentarios adicionales que algunos


participantes hicieron a los organizadores del Taller se sugiere
sistematizar la experiencia de modo que sirva a todos los pro-
yectos FIDA y a los países y, sobre todo, que esta experiencia
que ha juntado a beneficiarios hombres y mujeres y a personal
de unidades ejecutoras de los diferentes proyectos participan-
tes se continúe realizando ya que se aprende de la experiencia
de todos, lo que permite mejorar los proyectos y comprender el
papel y responsabilidad que le toca a cada uno de los diferen-
tes actores: los beneficiarios/as, los técnicos/as y los directo-
res/as.

Asimismo, algunos participantes consideraron que el Taller so-


brepasó sus expectativas ya que los temas y conclusiones a las
que se llegaron son, a su entender, importantes para el desa-
rrollo de elementos de apoyo al desarrollo de las microempresas
rurales de hombres y mujeres.

3. Contenidos y Metodología

18 de los 47 participantes que evaluaron el Taller (38.3%),


estimaron que los contenidos y la metodología se ajustaron a
los tiempos previstos, con espacios de participación adecuados
para compartir e intercambiar opiniones, sintiéndose amplia-
mente motivados e incentivados para la discusión de los temas
abordados.

92
El punto más débil y cuestionado de esta sección de la evalua-
ción fue el del manejo de los tiempos, sobre el cual unos cuan-
tos asistentes opinaron que no siempre el programa se había
ajustado a los tiempos previstos. Sólo un 46,8% estimó que
siempre hubo un control del tiempo previsto en el Programa.

Cuadro 3

Contenidos y Siempre Casi A Casi No


Metodología siempre veces nunca contes-
taron
¿Se controló y respetó
el tiempo previsto? 46,8 38,3 8,5 6,4
¿Hubo relación entre
temas abordados y
situaciones concretas
de los participantes? 72,3 19,1 6,4 2,1
¿Existieron espacios de
participación para
intercambiar opiniones? 78,7 8,5 8,5 2,1 2,1
¿Se sintió usted motivado
con los contenidos y
propuestas del Taller? 85,1 8,5 4,2 2,1

Hay que destacar que el 85% de los asistentes al Taller se


sintieron siempre motivados con los contenidos, las propuestas
y las discusiones que se plantearon durante las plenarias y
trabajos grupales.

4. Coordinación del Taller y Evaluación General

Un 12,7% de los participantes no contestaron esta pregunta.


De los que si la contestaron 1, es decir el 2,5%, opinó que la
coordinación de la actividad fue muy mala al contrario de un
56.4% que evaluó este punto con la máxima calificación. Del
resto, un 35,9% evalúo la coordinación buena y un 10% como
regular. Lo que más afectó la evaluación de este punto fue el
tema logístico relativo a las dependencias en que fueron aloja-
dos los participantes.

93
5. Evaluación General

Finalmente, considerando todos los aspectos del Taller, la eva-


luación general del evento por parte de los participantes fue
positiva. Un 68% calificó al Taller como “muy bueno” y un 17%
bueno, lo cual significa que para dos tercios de los asistentes,
el Taller cumplió con las expectativas que traían. Solo una per-
sona consideró que el Taller fue regular. Hay que hacer notar
que, al igual que para el punto sobre la coordinación del Taller,
seis participantes se abstuvieron de contestar este punto.

94
Anexo 4:
Anexo 4:

Participantes del Taller


96

Nombre Direccion Pais/ proyecto Telefono /E-mail


Rosemary Vargas-Lundius Fida Italia, Gerente Operaciones r.vargaslundius@ifad.org
Benjamin Quijandria Fida Italia, Consultor Fida b.quijandria@ifad.org
Jaana Keitaaranta Panama Italia, Gerente Operaciones. jaana.keitaanranta@undp.org.pa
Maria del Carmen Quiroga Paseo Colón 982, 3 piso, Argentina, Prodernea/noa 011-4349-2765;4349-2764
of 138, Capital Federal mquiro@sagpya.minproduccion.gov.a
Shelmadene Robinson C/O P.O. Box 56, Dangriga Belice, Card cardtol@btl.net 501-523-7034
Town, Belice, Ca possumpt@btl.net
Marcus Choc Crique Sarco Village, Belice, Card 501-702-2674
Toledo P.O. Box 62, cardtol@btl.net
Belice, CA
Adriana Machado Rua Itabaiana 460, Brasil, Proserãto 79-541-3105; 9972-9852
Apt. 404, Centro, Aracaju drica0203@eol.com.br
Vanda Maria Almeida Rua Benedito Gueves 321 Brasil, Proserãto 79-223-1642; 9971-2885
JD. Atlántico, Aracaju vandamariaa@yahoo.com.br
Ivone Lima R Marquin 1247, AJU, SE Brasil, Proserãto 0055-79-211-7125; 447-1334
Ivone.costa@uol.com.br
Maria do Carmo Santos Aracaju Sergipe Brasil, Proserãto 541-3105
psertao@prodase.com.br
97

Pilar Campaña — Chile, Consultora Fida 56-2-218-4359


pilarcampana@yahoo.com.ar
Waldo Bustamante Fidel Oteiza 1956, Chile, Director Promer 56-2-244-2242
piso 15, Providencia, promer@iica.cl
Santiago
Rosario Bello Huelen 10 of. 204, Chile, Directora Progénero 56-2-264-2919
Providencia, Santiago rbello@progenero.org
Renán Hernández Fidel Oteiza 1956, piso 15, Chile, Promer 56-2-244-2242
Providencia, Santiago promer@iica.cl
Gladys E. Reyes Granja José Ma Obando Colombia, Pademer Corseda2001@hotmail.com
Km 1 Via Popayán
Carlos H. Alzate Calle 9 Nº15-31, Colombia, Pademer Chal35@hotmail.com
Santander de Quilichao,
Cauca
Frank Escobar Res. Pineres de Suiza, El Salvador, prodap II 228-4893
Polig 14-4 Senda 2 prodap@es.com.sv
Casa N°28
Rubén Darío López Cantón Veracruz arriba, El Salvador, prodap II 891-1200; 291-8973
Jerusalem, La Paz prodap@es.com.sv
Maria Marta Veliz Departamento Cabaña El Salvador 728-3096
c/Rojas La Joya prodap@es.com.sv
98

Eduardo Castillo Residencial Buena Vista 1, El Salvador, Prodernor 228-2198; 654-1020


Polígono N, Pasaje 8 N°17, eduardoc@navegante.com.sv
Nueva San Salvador
Sarbelio Vásquez B° Calvario Guatajiagua, El Salvador, Prodernor 658-6060
Morazán prodernor.central@navegante.com.sv
Marina Cruz El Trapiche, Yamabal, El Salvador, Prodernor 822-9725
Morazán prodernor.central@navegante.com.sv
Ulises E. Vaquerano 35 Av N°3 Reparto, El Salvador, Prodernor 235-0156
Santa Fe, San Salvador prodernor.central@navegante.com.sv
Felipe Hernández Colonia La Hondonada Guatemala, Proderqui 502-764-1490; 755-0297
Zona 5, Huehuetenango fhgomez@intelnet.net.gt
Gilda Melicia Estrada Aldea Volcancillos, Guatemala, Proderqui 502-202-8517
Pachalum, Quiche proderq@intelnet.net.gt
Samuel Ciprian de León Caserío Xejuyup, Guatemala, Proderqui 496-4709
San Andrés, El Quiché proderq@intelnet.net.gt
Gustavo A. Pereira 1 Ca 14-83 Z 1 Cobán, Guatemala, Proderqui 502-613-7777; 951-4023
Alta Verapaz tavitop@terra.com
Hector Ortega PROSOC Honduras, Prosoc prosoc@optinet.hn
Claudia del Cid Col Miraflores Bloque 63 Honduras, Prosoc 230-5454; 764-5275; 764-5359
Casa 1890, Tegucigalpa lizethdelcid@yahoo.es
99

Antonio Rodríguez Opotoro, La Paz Honduras, Prosoc prosoc@optinet.hn


T. Elizabeth Alvarado Aramecina Valle, Honduras, Prosoc 503-731-5566
Aldea San Isidro prosoc@optinet.hn
Silvia Elizabeth Amador Pronadel Honduras, Pronadel pronadel@sigmanet.hn
Marco Tulio Fortín Barrio Tierra Blanca, Honduras, Proderco 883-2486;883-2225
Danli, El Paraiso proderco@optinet.hn
Elsa M. Matamoros Proderco Honduras, Proderco proderco@optinet.hn
Silvia Lizzeth Fuentes San Antonio de Flores, Honduras, Pronadel 994-0621
Choluteca, Honduras pronadel@sigmanet.hn
Reyna Isabel Castillo El Salvador, León Nicaragua, Fat-Funica 0319-2322 funica@cablenet.com.ni
Maria Auxiliadora Briones Colonia Centro America Nicaragua, Fat-Funica 276-1465; 276-0372
M896, Managua funica@cablenet.com.ni
Vicente Castillo El Sauce Nicaragua, Fat-Funica 0319-2322 fat-funica@ibw.com.ni
Marina Flores Colegio Académico Nicaragua, Fat-Funica 311-0726
Mercantil L ½ abajo, León fat-funica@ibw.com.ni
Luz Mery González Entrega General, David, Panamá, Pngobe Bugle 248-6315
Chiriquí Lmgonzal1@hotmail.com
luzmery@mixmail.com
Martin Caballero Alto Caballero Panamá, Pngobe Bugle 726-0092
pngobe@chiriqui.com
100

Liska A. Binns Chiriqui David, San Felix Panamá, Pngobe Bugle pngobe@chiriqui.com
mitzititu@hotmail.com
Mitzity Tugni San Felix, Chiriquí Panamá, Pngobe Bugle pngobe@chiriqui.com
Cirina González — Panamá, Pngobe Bugle cirigon@hotmail.com
Nelsa Pedrol Cerro Iglesia, Panamá, Pngobe Bugle pngobe@chiriqui.com
Comarca Ngobe Bugle
Serma Baker San felix, chiriquí Panamá, Pngobe Bugle pngobe@chiriqui.com
Luzmila Ortega Don Bosco Ave, II N°1126 Panamá 220-7924; 279-1521
Giovanna Othon Yaveza, Darién Panamá, Prodarien 299-4098; 690-2314
pdarien1@cwpanama.net
Federico Berrugate Yaviza Darien Panamá, Prodarien 299-4015
pdarien1@cwpanama.net
Angel M. Peralta Yaviza Darien Panamá, Prodarien 299-4015
pdarien1@cwpanama.net
Angel Manuel Samaniego Prodarien Panamá, Prodarien pdarien@cwpanama.net
Matilde X. Barrios TRIPLE C Panamá, Triple C xiobarrios@hotmail.com
Paulino Rodríguez TRIPLE C Panamá, Triple C triplec@cwpanama.net
Roberto Antonio Gómez TRIPLE C Panamá, Triple C triplec@cwpanama.net
101

Abigail Miranda TRIPLE C Panamá, Triple C 220-5314


mirandaabigail@hotmail.com
Elsa García Triple C Panamá, Triple C triplec@cwpanama.net
Cristina Elda Suaña Puno- Jr. Carabaya 515, Perú, Corredor 054-365-242; 622-326
Los Uros, Isla Tupiri chumiciap@hotmail.com
Luis M. Pimentel C/Enriquillo N° 10, República Dominicana, 527-9140;
Neyba, Bahoruco Propesur propesur@codetel.net.do
lmpimentel@hotmail.com
Alida Pérez El Limón de Limarí, República Dominicana, 248-3054;2801801
c/maravilla N°72 Propesur esur@codetel.net.do
Juan Elías Peña C/Duarte Nº60, República Dominicana,
Propesur
Anexo
Anexo 5: 5:
Fotos

Todos los participantes

Caso Corseda, Proyecto Pademer, Colombia


Shelmadene Robinson, Proyecto Card, Belice

Claudia Lizeth del Cid Flores, Coordinadora de Capacitación y


Microempresas, Proyecto Prosoc, Honduras

Champú de Sábila, microempresa “NUEVO AMANECER”,


Proyecto Proderco, Honduras

104
Nelsa Pedrol y Aminda Duima Proyecto Ngobe Bugle,
Panamá

Marina Cruz, Proyecto Prodernor, El Salvador

Rubén Darío López, Proyecto Prodap II, El Salvador

105
Elsa Matamoros, Proyecto Prosoc, Honduras

Luis Pimentel, Proyecto Propesur, República Dominicana

Exposiciones Taller

106
Exposiciones Taller

Cristina Elda Suaña Coila, Proyecto Corredor


Puno, Cuzco, Perú.

Participantes del Taller

107
Participantes taller

Participantes taller

Participantes taller

108
Participantes taller

Participantes taller

Trabajo de grupo

109
Trabajo de grupo

Trabajo en grupo

Trabajo en grupo

110
Trabajo en grupo

Trabajo en grupo

Intercambio de experiencias Taller

111