Está en la página 1de 6

EL RESPETO A LAS DIFERENCIAS PLURICULTURALES

es uno de los
movimientos a nivel
mundial más
importantes para
fomentar la igualdad de
las distintas culturas y
etnias.

Casi la totalidad de los


pueblos
latinoamericanos
cuentan dentro de su
territorio con etnias que presentan diferencias lingüísticas, físicas y culturales.

Este fenómeno es inmanente a la cultura humana, también sucedió en el Imperio


Romano, en China, en ciudades como Nueva York a comienzos de siglo XX y
aún en la actualidad, en Yugoslavia, Checoslovaquia, en ciudades como
Jerusalén, y en muchos países de la Unión Europea.

CINCO SEÑALES QUE MUESTREN RESPETO A LAS DIFERENCIAS


PLURICULTURALES

El respeto a las diferencias es


fundamental para que los
derechos humanos puedan
alcanzarse. Estos derechos deben
ser protegidos, fomentados y
puestos en práctica de inmediato.

El respeto a las diferencias no


debe ser una utopía, cada día son
más los países que se suman a
derribar las diferencias y
condenar los abusos o delitos
raciales y cualquier acto discriminativo con penas de cárcel y multas
considerables.
Derecho a la libertad de culto

Los países deben garantizar a los ciudadanos el derecho a congregarse y


manifestar sus creencias religiosas siempre y cuando sus prácticas no violen los
derechos fundamentales de otros ciudadanos o rechacen otras religiones.

Equidad laboral

La equidad laboral busca que todos los grupos pluriculturales y sin importar el
género de sus comunidades, tengan las mismas oportunidades de empleo.

Por tanto, un candidato no podría ser rechazado en base a su procedencia,


género, religión o etnia. Además, el salario debería ser el esperado para un
profesional que pueda ofrecer las mismas prestaciones.

Derecho al libre tránsito

No se le debería impedir el libre tránsito a un ciudadano dentro de una ciudad o


localidad por el simple hecho de pertenecer a un grupo cultural diferente.

Separar con muros, como ocurrió en Berlín tras la Segunda Guerra Mundial,
solo logra abusar de las libertades de los ciudadanos y son hechos
absolutamente condenables y que faltan al respeto a la libertad de disentir.

Lo mismo ocurre cuando obligan a comunidades indígenas a desplazarse y


abandonar sus asentamientos. Muchas veces cuando esto ocurre, de manera
ilegal se les reubica en contra de sus voluntades en zonas que no son las
adecuadas para ellos, violando sus derechos y libertades.

Libertad a la información

En comunidades donde se hablan dos lenguas, una oficial, y la regional, se debe


insertar en toda la información pública ambas lenguas para que los ciudadanos
puedan tener acceso de forma correcta a la información.

Un ejemplo correcto de este caso se puede observar en ciudades como


Barcelona en España, en donde a lo largo de la ciudad se lee información en
lengua catalana y en español.

Derecho a la educación
No se le debe prohibir el acceso a la educación a ningún niño o ciudadano por
el hecho de pertenecer a un grupo étnico en particular o por hablar una lengua
diferente.

En Estados Unidos ocurre con frecuencia que a los niños de nuevo ingreso de
habla hispana se les entregan planes de estudio especiales mientras van
dominando la lengua inglesa, evitando siempre la exclusión.

Tolerancia

La tolerancia es un valor de la población que transmite aceptación hacia


diferentes formas de pensar, de actuar y de ser, física y psicológicamente.

Esta se puede educar tanto en la infancia como en los ciudadanos más mayores,
especialmente a partir de los medios de comunicación, líderes y con campañas
publicitarias.

Se refiere a la interacción entre grupos humanos de distintas culturas, llevada a


cabo de una forma respetuosa. Para esto, se concibe que ningún grupo cultural
esté por encima del otro, favoreciendo en todo momento a la relación justa entre
sociedades y colectividades. Sin embargo, no es un proceso exento de
conflictos, pero estos deben resolverse mediante el respeto, el diálogo, la
escucha mutua, el acceso equitativo y oportuno a la información pertinente, la
búsqueda de la concertación y el mutuo aprovechamiento de la sinergia lograda.

Nuestro país posee una sociedad de diversas culturas, que permite la valoración
de cada cultura por sus propios miembros. Cada grupo al apreciar más los
valores de su propia cultura alcanza eso una verdadera autoestima étnica.

Reconocer la multiculturalidad de Guatemala fue un avance importante para la


historia del país, ya que se estimaba sólo a una cultura y se despreciaba a las
demás, se reconoció igual valor y respeto a todas. Se busca el reconocimiento
de la riqueza cultural. Sin embargo, puede generar riesgo el resaltar demasiado
las diferencias de las culturas, por lo que se busca que los pueblos practiquen
relaciones basadas en el multiculturalismo y en la construcción de la
interculturalidad.

El racismo
Para hacer conciencia en todos los
guatemaltecos de las distintas situaciones
problemáticas por las que atraviesa el país;
desde hace mucho tiempo hasta hoy en día, la
importancia del Proyecto de Nación es dar
solución a una de esas problemáticas,
abarcando un tema, siendo éste “Respeto a
las diferencias: pluriculturales y
multilingüistas”; incluyendo la participación
ciudadana de distintas formas y estableciendo
un liderazgo en la toma de decisiones para la
resolución de problemas.

Con esto se está logrando ser un ciudadano


correcto, con libre expresión de ideas,
participando en actividades requeridas y
manejando un perfil de líder con respecto a la
resolución de problemas dentro del país de
Guatemala.

C. Interculturalidad

B. Multiculturalidad

Respeto a las diferencias: pluriculturales

Si en la práctica escolar cotidiana existe racismo, discriminación y


etnocentrismo, estas “enfermedades” sociales tenderán a prevalecer. Guatemala
necesita reforzar las relaciones interculturales solidarias: la comunidad escolar
es un buen campo para lograrlo.

El etnocentrismo es la tendencia a considerar que existen culturas superiores y


culturas inferiores. Se basa en afirmaciones falsas al igual que el racismo. En el
etnocentrismo, la consideración principal es que “la cultura de mi pueblo es
mejor que la cultura de otro pueblo”. Se busca juzgar y analizar a los “otros”
desde nuestra propia cultura.

El racismo y el etnocentrismo se alimentan de prejuicios y estereotipos.

Pluriculturalidad, Multiculturalidad e Interculturalidad.


•Convicción:

Tener una certera convicción por motivar un cambio en nuestro entorno para
que sea una relación más armoniosa y pacífica.

•Humildad:

Saber lo que somos y lo que tenemos sin vanidades ni egocentrismos.

•Paciencia:

La mejora en la convivencia entre los guatemaltecos será paso a paso y con


verdadera participación de todos.

•Igualdad:

Todos sin discriminación alguna somos iguales, nadie más que otro, sin
importar su color, raza o cultura.

•Solidaridad:

Ayudar a los demás sin importar sus condiciones físicas, sociales o culturales.

•Respeto:

Mantener una sana convivencia con cada una de las personas de nuestro
entorno.

•Perseverancia:

Teniendo claras nuestras metas luchar por que ellas se cumplan para que
Guatemala sea mejor en un futuro.

•Tolerancia:

Aprender a escuchar y tomar en cuenta las diferentes ideas y formas de pensar


de las demás personas.

•Justicia:

Tratar a todos por igual sin discriminar a alguien pero ser justos con lo que cada
quien merece por sus actos.
•Paz:

Fomentar una convivencia pacífica entre todos los sectores sociales del país
para que esa convivencia perdure.

•Honestidad:

Ser honestos con nuestros principios y valores para alcanzar los objetivos del
país y no hacerle mal a los demás.

•Amor:

Mantener siempre el amor por nuestro país para que sea mejor constantemente
y alcanzar un verdadero desarrollo por el bien de todos sus habitantes.

Las actitudes mentales como el racismo y el etnocentrismo, basadas en


prejuicios y expresadas en estereotipos, llevan a la discriminación. La
discriminación es una conducta por la cual se separa, margina, oprime y explota
a quienes se considera diferentes. Las sociedades que practican la
discriminación, como Guatemala, son sociedades excluyentes.