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Nombre: Jairo Duvan Pardo Laguado

Universidad S. Bueventura.
Filosofía
Semillero de investigación de filosofía Latinoamérica
Giovani Púa

Rastreo del concepto Existencia en la antigüedad.

El termino existencia, proviene del término latino existentia, derivado tardío del
verbo existere, compuesto de ex- («fuera) eso quiere decir lo que está ahí o lo que está
afuera» Asi pues, este estar ahí o estar afuera tiene que ver con la realidad de un ente y suele
contrastarse con la esencia. (Mora., 1964 p 608)
De allí podemos averiguar o acercarnos un poco en lo que la antigüedad llamamos
existencia. Así pues, en el presente texto pretendemos rastrear el concepto de existencia en
algunas autoras del pensamiento antiguo. Teniendo en cuenta las concepciones en diferentes
pensamientos tanto no griegos como griegos. Para así esbozar una aproximación general del
tema. Entre los autores mencionados están:

Gilgamesh
Chavarka
Naryajuna
Zhuan zhin
Algunos presocráticos.
Hegesias
Platón
Aristóteles.

En el pensamiento de Gilgamesh el rey sumerio en su poema identifica la existencia y la


relaciona con el sufrimiento, en otras palabras, el poema nos hace ver que existir es sufrir.
Sin ningún tipo de esperanza o manera de disminuir tal sufrimiento. Existir pues viene siendo
como un estar hay sufriendo. El poema dice:
Gilgamesh, ¿por qué vagas de un lado para otro?
La Vida que persigues no la encontrarás jamás.
Cuando los dioses crearon la Humanidad,
asignaron la muerte para esa Humanidad,
pero ellos retuvieron entre sus manos la Vida.
En cuanto a ti, Gilgamesh, llena tu vientre,
vive alegre día y noche,
que tus vestidos sean inmaculados,
lávate la cabeza, báñate,
atiende al niño que te tome de la mano,
deleita a tu mujer, abrazada contra ti.
¡Tal es el destino de la Humanidad! (Tablilla III columna I)

En este texto podemos denotar que Gilgamesh, frente a esa posibilidad de no sufrir, solo
encuentra el disfrutar el presente, sin así, poder huir del sufrimiento o disminuirlo. A su vez
el rey intenta encontrar por todos los medios la inmortalidad. No obstante, observa que en
todo momento se le es negada. Por eso, el morir es inevitable, como lo es el encontrar una
solución al sufrimiento.

Ahora, ¿Quién es Gilgamesh? Es un personaje legendario de la mitología sumeria. Fue el


quinto rey de Uruk hacia el año 2650 a.c y protagonista del poema que lleva su nombre, en
la cual se encuentra aventuras y búsqueda de la inmortalidad. Se cuenta que el rey sumerio
fue un déspota que reino en babilonia en la ciudad de Uruk. Los ciudadanos de Uruk,
viéndose oprimidos, pidieron ayuda a los dioses, quienes enviaron a un personaje llamado
Enkidu para que luchase contra Gilgamesh y le venciera. Pero la lucha de estos héroes al
encontrarse frente a frente, se tornó tediosa, sin ninguna victoria. Así pues, estos dos hombres
se hacen amigos, los cuales deciden hacer un viaje en busca de respuestas. En su ausencia la
diosa Inanna, había cuidado y protegido la ciudad. Ahora cuando los héroes se encuentran
con Astarté diosa del amor, esta le declara su admiración como amor al héroe Gilgamesh,
pero este la rechaza, provocando su ira envía el toro de las tempestades para destruir a los
personajes y la ciudad entera. Gilgamesh y Enkidu matan al toro, pero los dioses se enfurecen
por ese hecho y castigan a Enkidu con la muerte. Gilgamesh muy apenado, por tal tragedia,
recurre a un sabio, el cual es inmortal con su esposa. Entonces Gilgamesh le pregunta cómo
hacer para obtener la vida eterna. El sabio llamado Utnapishtim le dice como encontrar la
planta en lo profundo del mar para que le conceda la juventud, más no la vida eterna.
Gilgamesh se dedica a buscar esta planta. El rey la encuentra, pero al llegar a Uruk su ciudad,
mientras se baña una serpiente la roba y se come la planta. Así que, sin planta, el rey muere
como cualquier mortal al final de su vida. Este mito enseña, que ciertamente existir es en
pocas palabras sufrir todo tipo de calamidades. Sin tener algún tipo de esperanza y esperando
la misma muerte. (Krstovic, 2005 p. 74)
Por otro lado, tenemos un acercamiento del concepto de existencia en la escuela Hindu creada
por charvaka filosofo del siglo V, el cual va contra bramanismo. Mientras en el bramanismo
la existencia esta relacionada con al dios supremo este es Brahma al cual se llega por medio
de la purificacion del alma en ejercicios asceticos, ya que esta es es inmortal y sobrevive
reencarnando en los ciclos del Samsara, hasta que se une con el dios supremo, para Chavarca
existir, esta relaciona con estar sin ningun tipo de alma y por ende la reencarnación, ni los
dioses, ni alguna cosa alguna estan presentes. En otras palabras existir solo es vivir sin
ninguna esencia metafisica, más bien somos, materia, cuerpo que algun dia morira.
(Billington, 1997 p. 44 ) Por eso si el hombre tiene algún tipo de proposito es hacer de su
existencia más amena y placentera.

El disfrute del cielo consiste en comer comida deliciosa acompañar a las


mujeres jóvenes, usar ropa fina, perfumes, guirnaldas, pasta de sándalo ...
mientras que Moskha es la muerte, que es el cese del aliento de la vida ... el
sabio, por lo tanto, no debe tomar dolores a causa de moksha . Un necio se
agota por las penitencias y los ayunos. La castidad y otras ordenanzas similares
son establecidas por débiles inteligentes. Sarvasiddhanta Samgraha,
versículos 9-12 1

En esta cita Chavarka nos habla que la existencia se resume en complacer el cuerpo y
disminuir nuestros dolores, ya que cuando morimos, dejamos de existir y por ende de vivir,
respirar, disfrutar.

En otro contexto, en el budismo la existencia se ve relacionada con sunyana, esto quiere decir
vacío o vacuidad. Mientras que en Chavarka la existencia es igual a la materia, en el budismo
principalmente el Mahayana, esta se identifica con la vacuidad. Esta ultima niega que exista
algún tipo de substancia, al igual que Chavarka no creen en alma, más si en el no alma, como
también en las reencarnaciones junto con el karma y el dharma. Según el filósofo budista
Naryajuna, (c. 150 - c. 250 CE) , entre dos extremos eso es primero la creencia metafísica y
suprasensible del hinduismo y la nihilidad estilo materialista. Hay un camino medio, eso es
aceptar que todas las cosas están en constante cambio y su existencia solo es vacuidad.
Decir que el ser hace su aparición en el fondo como algo al unísono con la
vacuidad, o que en el campo de la vacuidad cada cosa que es se manifiesta de
acuerdo con su propio modo de ser, significa que todo lo que exhibía su forma
de dispersión y disolución en la nihilidad es devuelto otra vez al ser. Toda cosa
que es recobra de nuevo su poder de concentración para recogerse en sí. Todo

1
(Billington, 1997 p 45)
retorna a la posibilidad de la existencia. Cada cosa es restaurada de nuevo a su
propia virtus (virtud), a la capacidad individual que posee cada cosa como
despliegue de su propia posibilidad de existencia. El pino regresa a la virtus
del pino, el bambú a la vírtus del bambú, el hombre a la virtus de su humanidad.
En este sentido, la vacuidad puede ser denominada el campo del «hacer sen>
(Ichtung) en contraposición a la nihilidad, que es el campo de la «anulación»
(Nichtung) . (Nishitani, 1999 p. 180)
En esta cita Nishitani, monje budista y filósofo, nos cuenta que la sunyana mencionada por
Naryajuna, está en todo lo que vemos, sin dejar de existir, todo es vuelvo a su ser, sin así ser
complemente destruido, sino que cumple su ciclo, nacimiento, crecimiento, muerte, en su
propia posibilidad de existencia. En cuanto cada cosa cumple su virtud a volver ser. Esto
quiere decir que el ser solo es ser, en cuanto a vacuidad. Así que, todo permanece en su
cambio constante solo en el campo de la vacuidad, en donde cada cosa es ella misma tal como
es. Por eso la existencia es esa sustancia que es absolutamente no sustancial. De allí, que los
conceptos racionales e intelectuales sean insuficientes, porque ha referirnos a algo, es
referirnos a la mismidad de las cosas, pero a su vez sin que este no esta ya en vacuidad.

Siguiendo estos mismos argumentos, podemos encontrar que la existencia por ejemplo en el
taoísmo, es Unidad o Tao, puro Qi que se ha convertido primero en dos, yin y yang, para
volverse múltiple por medio del vacío, que desarrolla lo ilusorio, eso es el movimiento,
sufrimiento, el ego, las guerras, etc como esa energía vital que mantiene todas las cosas en
un tipo de determinismo incesante, donde la unidad se diluye en la multiplicidad. De eso, que
no exista algo como lo bueno o lo malo, sino que en el Tao todas las cosas suceden como
deben suceder. Por eso, sabios como Lao zi dice que la única manera de vivir para el sabio
es intentar en la multiplicidad de su corporalidad encontrar el tao universal, de manera
intuitiva más que propiamente por medio del conocimiento intelectual. Así pues, si el hombre
no hace lo dicho anteriormente, sino que se adentra en caminos ilusorios, solo le espera
calamidades. Por eso su consejo es suprimir la individualidad, deshacerse de todo aquello
que no permita estar en vacío, en una supraindivudalidad o yo puro, absteniéndose de aquello
accidental y particular. En otras palabras, para lograr tal iluminación y ser uno con el Tao,
debemos dedicarnos a cuidar de nuestra corporalidad, para así disminuir todo sufrimiento,
llegando ser uno con la unidad primigenia. Un estado donde no hay reglas de conducta o
guerras, ni egoísmo ni si quiera un cuerpo social para aplicarlas. (Hernandez, 1999 p.48- 50
)

Ahora, Zhuan Zhi filósofo de la antigua china que vivió alrededor del siglo IV a.c durante
el período de los reinos combatientes siguiendo a Laot zi, habla que la manera de existir es
seguir el gran conocomiento, en frente a un mundo fatalista, el cual se ve embarcado en lo
ilusorio, al hombre sabio solo le queda es el olvidar todo tipo de conocimiento lógico y moral,
hundidose en la no accíon o la acción natural, que se adapta conforme a las cosas y
situaciones, eligiendo el camino unico y necesario, eso quiere decir practicando la no
intervencion (Wu Wei). De esta manera, llegamos solo al Tao universal ya que nos
concentramos en la meditación, este repliegue interior por el cual nos ayuda ha apartarnos
de lo exterior, para intoducirnos en la via cosmica o la identificación con el universo, estando
exentos a toda precupación intelectual, social o moral. (Hernandez, 1999 p. 51 ) Por eso es
de suma importancia estar vacio tanto en el corazón como en el pensamiento. Perdiendo todo
concepto de invidualidad, es ser como la existencia misma, eso quiere decir Tao, a tal punto
de no encontrar esa individualidad ilusoria en ningun lado:
Una noche, zhuan zho, soñe que era una mariposa, revoletenado feliz y
contenta de serlo,
Pero no sabia que era Zho. De pronto Zhuan Zho, se desperto sorprendido de
ser él mismo.
Ya no sabia si era una mariposa que soñaba ser Zhuan Zho o Zhuan Zho que
soñaba ser una mariposa. Entre mariposa y Zhuan Zho hay una diferencia eso
se le llama transmutación de lo seres (Zhuangzi, 2)2

En la cita vemos como el sabio taoista diminuye tanto su individualidad, que se encuentra
intutivamente unido con el todo, reconoce su existencia cuando se da cuenta que es Tao. En
otras palabras un yo puro, el cual por medio de Wu wei o no acción se vacia. Esta
supraindividualidad, la vemos cuando el sabio no sabe si él es la mariposa que soño o la
mariposa soño que era él. Esta aceptancion de la trasmutación de los seres, sin involucrase
en la acción hace que Zhuan Zhi pueda vivir bien, o de manera espontanea y natural, alejado
de toda moral y obligacion social.

Por otro lado, en pensamientos como lo son los presocraticos para ellos la existencia está
relacionada con el Arje, o principio. Para Tales de Mileto, lo que existe es el agua, de donde
surgía todas las cosas, Anaxímenes el aire, del cual se desprendía los demás elementos, agua,
fuego y tierra. Anaximandro con el ápeiron. Pitágoras con los números, Heráclito con el
devenir, Parménides con el ser, Empédocles con los cuatro elemento y Demócrito con el
átomo.
No obstante, nos adentraremos desde Anaximandro hasta Parménides, ya que ellos nos darán
un acercamiento más viable a lo que buscamos con la definición de existencia. Dice
Anaximandro:
El principio (Arje) de todas las cosas es lo indeterminado Aperion. Ahora bien,
allí mismo donde hay generación para las cosas, allí se produce la destrucción,
según la necesidad; en efecto pagan las culpas a otras y la reparación de la
injusticia, según el orden del tiempo. (Ríos Pedraza & Haya Segovia, 2018 p.
5)
Según esta cita el principio es todo aquello que no está determinado, pero además de esto en
este ya está el nacimiento de todas las cosas, pero a la vez estas cosas están ligadas ya a la
destrucción según la voluntad o necesidades de cada una. Ahora bien, para ampliar lo dicho,

2
(Hernandez, 1999 p. 53 (Zamudio, 2015) )
Nietzsche en su “Tercera consideración Intempestiva” dice sobre Anaximandro
(Mileto, Jonia; c. 610 a. C.-c. 545 a. C) que fue el primer griego el cual pensó en la
existencia como aquello que no tiene límites:
(Anaximandro) fue el primer griego que osó tener entre manos el ovillo más
profundo de los problemas éticos. ¿Cómo puede perecer lo que tiene derecho
de ser? ¿De dónde viene aquel incansable devenir, de dónde viene aquella
contorsión de dolor en la cara de la naturaleza, de dónde viene el infinito
lamento mortuorio en todo reino de existencia?”, e incluso, “él deja deslizar la
mirada a lo lejos, para por fin, después de un silencio meditativo, dirigir a todos
los seres la pregunta: “¿Cuánto vale vuestra existencia? ¿Y si nada vale, para
qué estáis ahí? Por vuestra culpa, de eso me doy cuenta yo, que permanecéis
en esa existencia. Con la muerte tendré que expiarla. Ved como marchita
vuestra tierra; los mares se retraen y secan; la concha sobre la montaña os
muestra cuanto ya secaron; el fuego desde ahora destruye vuestro mundo, que
al final, se desvanecerá en vapor y humo. Pero siempre, de nuevo, volverá a
edificarse un tal mundo de inconstancia: ¿quién sería capaz de libraros de la
maldición del devenir? (Nitezsche, 2013. P 348)
Nietzsche acá nos habla que Anaximandro nos coloca frente al devenir. Al decir que el arje
es ilimitado, el filósofo nos arroja a lo infinito. Ahora bien, esto ilimitado en vez de causarnos
ciertamente tranquilidad, nos genera angustia. Permanecer en esta existencia es estar frente
a la incertidumbre, porque estar frente a la unidad a lo que no se limita, nos hace
insignificante. Esta inconstancia es angustiante, en cuanto lo que existe es un orden que no
va más allá de la unidad indistinta, ósea que ordena de tal manera que no le interesa que
arrasar a su paso. Por ende, existir es verse desbocado frente a la infinitud.
El segundo griego que le dio importancia a la existencia es Pitágoras, fue un filósofo de
Samos ( c. 569-Metaponto, c. 475 a. C.) para este lo existente son los números y estos
componen la realidad. Con los números Pitágoras se refiere a los números enteros,
concebidos como las colecciones de varias unidades. Sin hacer indagaciones particulares
sobre la naturaleza de estas unidades, concibió limitadamente a representarlas con puntos
rodeados cada uno por un espacio. A su vez pitagoras desarrollo la Aritomogeometria, la
cual promulgaba que era posible extraer las principales caracteristicas de la figura a partir del
número de puntos, que las componen y, por el otro lado, que era posible, recurrir a la forma
de la figura para ilustar las más recónditas propiedades de los números. De allí que los
clasifique como número trinagulares , pologonales, cuadrados, cubicos. También a los
impares pitagoras lo llamaba gnomones por la formar de representa a una escuadra. Esta
figura permite descrubri que cada número impar es diferente de dos cuadrados. (Geymonat,
1998 p 22-23)

Por otro lado, Pitagoras desarrollo la teoria de la acustica partiendo que si los números son
lo unico existente , pues en la musica sobretodo las cuerdas sonoras y sus acordes, se expresan
con número enteros muy simples. Ahora por medio de esta teoria, pudo explicar y hablar
sobre el alma. Pitagoras creía que como una armonia de sonidos emitos por un intrumento
musical, el alma debia ser pensada como mortal, ya que roto el intrumento tambien la armonia
cesa. No obstante, Pitagoras aseguraba que el alma por medio de Metempsicosis sobrevivia
cuando el cuerpo ya dejaba de estar. Pero, ¿Cómo el alma puede ser mortal e inmortal al
tiempo? para el filosofo existia un alma pisquica que moria con el cuerpo y el alma que
reencarnaba, hasta el punto de purificarse por medio de los conocimientos adqueridos en
diferentes vidas y alcanzar una vida enteramente espirtual. Pitagoras tambien hablaba de la
discontunidad, en donde su matetimatica al basarse en números enteros, según esta propuesta,
el incremento de una magintud se efectua por saltos discontinuos y es posible que sea menor
que una unidad. La relacion de lo continuo y discontunuo por ejemplo en la figuras
geometricas, estan contituidas por puntos infinitos esta se muestra cuando se es es aplicada
a un triangulo isoceles en los que divide un cuadrado, en el cual no existe el segmento, por
pequeño que sea, contienen un número exacto de veces tanto en el lado como en la diagonal
del cuadrado, o sea que lado y diagonal son incomesurables; por ende, es imposible que uno
de ellos este consitutuido por un número finitos de puntos. (Geymonat, 1998 p 26)

A diferencia de Anaximandro y Pitagoras, Heraclatico filosofo griego de efeso ( 540 a. C.-


480 a. C.) va concebir la existencia como aquello que no tiene esencia, en otras palabras con
el devenir. Todo lo que concebimos como realidad según el filosofo esta en constante cambio,
no existe por ende algo que podemos llamar ser. De allí su frase nadie se baña en el rio ni
una sola vez. Por ende, para Heraclito no existe como tal la unidad separa del cambio, por
eso para este el fuego es el arje de las cosas. El fuego que da vida y la quita, con este los seres
nacen y mueren. Es un prinicipio animador del mundo. No hay nada fuera de él. De allí, que
a diferencia de pitagoras, Heraclito si conciba un tipo de armonia en las contradicciones.
(Geymonat, 1998 p. 32) Ahora, el filsofo habla del concepto de Logos para identificarlo con
el fuego, en la cual toda existencia se realiza, preside a la vez el devenir comisco y las
vicitudes del mundo humano:
Así, ésta es la percepción intuitiva que ha tenido Heráclito: no hay ninguna
cosa de la que se pudiera decir «es». Heráclito niega el ser. Sólo conoce lo que
deviene, lo que fluye. Trata la creencia en la permanencia como un error y una
estupidez. Pero a esta idea añade el pensamiento de que aquello que deviene
es Uno en eterna transformación: y la ley de esa eterna transformación, el
λόγος [logos] en las cosas, es precisamente ese Uno, τό πυρ [El fuego]. De
manera que lo que deviene absolutamente es ley para sí mismo: el hecho de
que deviene, y el modo como deviene, es su propia obra. Heráclito ve, pues,
sólo Uno, pero en un sentido opuesto a Parménides. Todas las cualidades de
las cosas, todas las leyes, todo nacer y todo perecer, es permanente
manifestación de la existencia de lo Uno: la multiplicidad —que, para
Parménides, no era sino un engaño de los sentidos— es para Heráclito la
vestimenta, la apariencia de lo Uno, y en ningún modo un engaño: lo Uno no
se manifiesta de otra forma. (Nitezsche, 2013 p 366)
En esta cita nos dice Nietzsche que en Heráclito lo Uno es igual a lo múltiple, mientras en
Parménides ser y no ser son dos disticiónes diferentes, en donde los sentidos nos engañan
para no ver el ser, en Heráclito son la misma cosa. Así pues, a todo lo que llamamos justicia
e injusticia, solo es producto del conflicto, que mantiene todas las cosas en movimiento:
Así pues, junto al devenir, el segundo gran concepto aquí es la Δίκη [la
Justicia]. «No se conocería el nombre de Δίκη si no hubiera leyes» (Clemente
de Alejandría, Strom., III, 478). ήλιος γάρ ούχ ύπερβήσεται μέτρα· εί δε
μή,Έρινύες μιν Δίκης έπίκουροι έξευρήσουσιν [Ciertamente el sol no
traspasará sus límites; pero si lo hiciera, las Erinias, sirvientas de la justicia, lo
descubrirían y lo castigarían] (Plutarco, De exilio, cap. 11). Más célebre aún
es el pasaje: κόσμον τόνδε τόν αύτόν απάντων ουτε τις θεών οϋτε άνθρώπων
έποίησεν. άλλ’ ήν άε'ι και εσται πυρ άείζωον, άπτόμενον μέτρα και
άποσβεννύμενον μέτρα [Este orden universal, el mismo de todas las cosas, no
lo hizo ninguno de los dioses ni de los hombres, más ha sido siempre y será un
fuego imperecedero, que se enciende y se consume según unas medidas
regulares] (Clemente de Alejandría, Strom., V, 599). (Encendiéndose según
medida y apagándose según medida). El proceso de esta Δίκη [Justicia divina]
es Πόλεμος [Conflicto], el tercer concepto fundamental. Según Juan Estobeo
(Eclogae, I, 60), la ειμαρμένη (la entera ley universal) es definida como λόγος
έκ τής έναντιοδρομίας δημιουργός τών όντων [Teoría creadora de los seres por
oposición]. O, según Plutarco, es παλίντροπος άρμονίη κόσμου [La armonía
discordante del mundo]. En Orígenes (Contra Celso, VI, 42) también se dice:
hay que saber que la guerra es universal y que la Δίκη [la Justicia divina] es
conflicto, y que todo se produce conforme al conflicto. (Nitezsche, 2013 p 667)
Para Heraclito según lo dicho la armonía del mundo solo es posible por lo discordante de
este. De esto que la guerra se la madre de todas las cosas, por qué la justicia a fin de cuentas
es conflicto, y todo se produce conforme a esto. En el fuego ya existen los contrarios, la paz
y la guerra. El existir en pocas palabras es vivir un tipo de armonía en donde sus opuestos
se atraen y se repelen, creando la vida y la muerte. El amor y el odio. Para Nietzsche
Heráclito ya hace un énfasis en que solo es posible la existencia de los hombres afirmando la
sabiduría de manera constante:
El contraste importante es más bien éste: el fuego que eternamente juega a
construir el mundo contempla el entero proceso del mismo modo como lo
contempla Heráclito: por eso se atribuye éste la sabiduría. La sabiduría es
hacerse uno con esa inteligencia contemplativa, no con la activa. Es necesario
distinguir la δίκη [justicia] que tiene la forma del proceso de aquella que tiene
la forma de la intuición que todo lo contempla: aquella inmanente δίκη
[justicia] o γνώμη [inteligencia], que gobierna en medio de los contrarios, y
aquella fuerza ígnea que contempla el entero πόλεμος [conflicto]. Sólo
podemos comprender bien esta intuición fijándonos en la actividad del artista:
la inmanente δίκη [justicia] y γνώμη [inteligencia], el πόλεμος [conflicto]
como su dominio, y de nuevo el Todo como juego. El artista creador,
contemplando y dominándolo todo, del mismo modo idéntico con su obra.
(Nitezsche, 2013 p. 362)
Una filosofía practica de Heráclito sería concebir la sabiduría como aquella que nos lleva a
convertirnos en artistas, en donde se acepta tanto la inteligencia que gobierna en medio de
los contrarios y la fuerza que contempla el entero. Sólo el hombre que ve el todo como un
juego, percibe el mundo y la realidad como cambiantes y solo movimiento, vive de manera
intensa.

En contra parte de lo dicho por Heráclito encontramos a Parménides. Nació entre


el 530 a. C. y el 515 a. C.* 1 en la ciudad de Elea, colonia griega de Magna Grecia. Para este
filosofo la existencia se relaciona con el ser, todo lo que no pertenezca a esta categoría no
existe o simplemente es un engaño que se da gracias a nuestros sentidos. Para Parménides el
ser es y el no ser no es, a diferencia de Heráclito, no concibe una reciprocidad de estos. Más
bien para él el no ser solo es la negación del ser. Ahora bien, ¿Qué es el ser? Pues, es todo
aquello que se aleja del no ser. No solo en el sentido estricto de la palabra, en cuanto es
inmutable, inamovible, invariable y eterno, sino que además es todo aquello que se puede
concebir por medio de nuestra razón, el sentido común y todo aquello que pertenece al
cambio, solo es una muletilla que no nos ayuda a ver al ser como es. De hay que el hombre
sabio deba alejarse de las apariencias, y así observar la unidad profunda de lo existe. El ser-
uno de Parménides es esférico que no es interrumpido por Angulo alguno y todo lo que
sobrepasa ese uno es el no ser, por qué va más allá del ser esférico y que lo limita:
En el camino anterior nos convencemos a nosotros mismos de que lo existente
no ha llegado a existir, ni es perecedero, y es completamente de una clase, sin
cambio ni límite, ni pasado ni futuro, completamente incluido en el
presente. Porque es tan imposible que pueda volverse y crecer fuera de lo
existente, como lo podría hacer fuera de lo que no existe; ya que la última, la
no existencia, es absolutamente inconcebible, y la primera no puede preceder
a sí misma; y cada llegada a la existencia presupone una no
existencia. Mediante argumentos similares, la divisibilidad, el movimiento o
el cambio, como también el infinito, se excluyen de lo absolutamente existente,
y este último se representa como cerrado en sí mismo, de modo que puede
compararse con una bola bien redondeada; mientras que el pensamiento es
apropiado para él como su única definición positiva. (William, 1870 p 124)
Lo que nos dice acá, William Smith, es que el ser de Parménides es todo aquello que no tiene
cambio, ni es perecedero y está incluido en el presente. Por edén, la no existencia, esta separa
de la existencia. De eso, que toda que la divisibilidad, el movimiento o lo infinito, se excluye
del ser. En otras palabras, lo existente es cerrado en si mismo, sin permitir ninguna
contradicción. Además, para Parménides el ser es igual al pensar:
Pensar y pensar que es lo mismo; para usted no encontrará pensamiento
aparte de lo que es, en relación con lo que se pronuncia. (B 8.34–36)
Porque ser conscientes y ser son lo mismo. (B 3)
Hay que hablar y pensar lo que es; porque el ser es, pero nada no lo es. (B
6.1-2)
La indefensión guía el pensamiento errante en sus pechos; son llevados
sordos y ciegos por igual, aturdidos, bestias sin juicio, convencidos de que
ser y no ser son lo mismo y no lo mismo, y que el camino de todas las cosas
es un retroceso. (B 6.5–9)
En el poema dado a Parménides dice que pensar es lo mismo a ser, todo lo que este fuera de
esto, se encuentra en un camino propiamente alejado de lo real. Por eso si alguien cree que
ser y no ser son la misma cosa, como creía Heráclito, entonces esta errando. Por que solo el
ser y no más que este es lo que existe. De esta manera solo el hombre que se dedica al pensar,
esta más cercano al ser.

Terminando con Parménides, pasaremos a un filósofo cirenaico ese es Hegesias, ( 290


a . C) El cual estando en contraposición de Aristipo de Cirene, concebía la existencia como
lo indiferente a la vida y al placer que es un estorbo, por qué los placeres no podían ser
superados por los dolores. Así pues, existir es solo oscilar entre estos placeres que solo nos
llevan a nuevos sufrimientos, por eso la vida es inútil y solo queda el suicidio ya que, si fuera
posible la felicidad esta solo lo es en tanto no perturbación del cuerpo y como no es realizable,
la muerte es deseable antes que la vida:
La felicidad completa no puede existir; para eso el cuerpo está lleno de muchas
sensaciones, y que la mente simpatiza con el cuerpo, y se preocupa cuando eso
es problemático, y también esa fortuna impide muchas cosas que apreciamos
con anticipación; así que, por todas estas razones, la felicidad perfecta escapa
a nuestro alcance. Además, que tanto la vida como la muerte son
deseables. También dicen que no hay nada naturalmente placentero o
desagradable, sino que, debido a la necesidad, la rareza o la saciedad, algunas
personas están complacidas y otras enojadas; y que la riqueza y la pobreza no
tienen ninguna influencia en el placer, ya que los ricos no se ven afectados por
el placer de manera diferente a los pobres. Del mismo modo, dicen que la
esclavitud y la libertad son cosas indiferentes, si se miden con el estándar del
placer, la nobleza y la sencillez de nacimiento, la gloria y la infamia. Añaden
que, para la persona tonta es conveniente vivir, pero para la persona sabia es
una cuestión de indiferencia; y que el sabio hará todo por su propio bien; para
eso no considerará a nadie más de igual importancia consigo mismo; y verá
que, si obtuviera tan grandes ventajas de alguien más, no serían iguales a lo
que él mismo podría otorgar. (D.L 93)
Según la cita, no puede existir la felicidad completa, ya aun en el cuerpo teniendo múltiples
places, se percibe más dolores. Ni si quiera, se puede superar el dolor con múltiples placeres,
por la misma razón, ejemplos algunos dirían que se puede lograr por medio de la riqueza, o
el cuidado del cuerpo para evitar todo tipo de enfermedad y demás, pero a fin de cuentas son
alcanzados por el sufrimiento. También que es de necios buscar el placer por donde quiere,
más es de sabios ser indiferente a toda circunstancia de la vida. Existir en este cirenaico es
igual a la indiferencia de todo placer:
La persona sabia no estaría tan absorta en la búsqueda de lo que es bueno,
como en el intento de evitar lo que es malo, considerando que el bien principal
es vivir libre de toda molestia y dolor: y que este fin fue alcanzado mejor por
aquellos que consideraban indiferentes las causas eficientes del placer. (D.L
95)
Por eso mismo, la búsqueda de lo bueno, con el objetivo de evitar lo que es malo como dice
la cita, es vivir ausentes de molestia y dolor, por eso la indiferencia es la mejor manera de
existencia y es aconsejable. Sin embargo, según Cicerón Hegesias hablaba en su libro Muerte
por inanición3, que el hombre que ha preferido morirse de hambre o quitarse la vida, es más
coherente con la indiferencia de toda molestia, por qué todas las miserias humanas lo
alcanzaban y la única manera de resolver tal tedio era por medio de la muerte.
Por último, hablaremos de manera muy general sobre el concepto de existencia en Platón y
Aristóteles. Para el primero la existencia está relacionada con las ideas que como géneros
lógicos universales existen en un mundo ordenado y jerarquizado en el mundo de las ideas.
Por eso lo único que existe es la idea de Bien. Así pues, en Platón un demiurgo toma estas
ideas y las introduce en las formas que son el principio de movimiento en la materia, que es
caos, desorden. De allí podemos decir que el filósofo divide dos maneras de existencia, la
primera, es propiamente en el mundo sensible o cambiante, y la segunda en el mundo
inteligible e inmutable. Así pues, por medio de alma la cual es inmortal y gracias a que se
purifica en la trasmigración de almas por medio de la razón, el hombre pasara de una
existencia en un mundo sensible a una inteligible:
Por medio del sol que ilumina y hace posible la visión y compresión de las
cosas, Analogía. Platón introduce en la filosofía por lado el conocimiento
científico, la verdad, en las esencias y por otro, un sentido de existencia de la
racionalidad del humano que las religiones ya consideraban bajo el punto de la
vista de la moralidad y la idea de Salvación y condenación. El mundo material
es depreciable por ser transitorio, nos es verdadera y fuente únicamente de
infelicidad mientras no se libere el alma por medio de la filosofía. (Mora., 1964
p. 608)
Según la cita, Platón es el primer filosofo que es capaz de hacer una unificación de las formar
de existir. El primero son las esencias, que pertenecería al mundo de las ideas, el cual
participaría del conocimiento científico, en una fuente de la verdadera idea del bien. El
segundo transitorio e inseguro y por ende sospecho. Por eso el hombre debe lograr ir del
mundo sensible al mundo de las ideas, por medio de la filosofía, para así librarse de un
conocimiento falso, como es aquello que no supone a la razón, episteme; conocimiento

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Cicero, Questiones tusculanae 34
verdadero, sino por el contrario un conocimiento sensible o propio de la doxa. También todo
lo que corresponde al mundo sensible debe intentar imitar al mundo inteligible, de allí que
en Platón exista una practica de ello, en la política, ética, etc.

Por otro lado, Aristóteles concibe la existencia como aquello que esta relacionado con la
filosofía primera. Esto quiere decir que para Aristóteles solo existe las cosas individuales
como las sustancias primeras, que únicamente pueden realizar la función de sujeto y nunca
de predicado. En otras palabras, el único termino que puede aplicarse a las cosas es el nombre
propio, todo lo demás son conceptos categoriales (Cantidad, tiempo, lugar, relaciones
cualidades) que se aplican a la sustancia primera como mero predicado. Así pues, existe una
sustancia primera, del cual deriva las demás teniendo una existencia analógica que se
modifican de manera accidental:
de unas cosas se dice que son por ser entidades (ousíai), de otras por ser
afecciones de la entidad, de otras por ser un proceso hacia la entidad, o bien
corrupciones o privaciones o cualidades o agentes productivos o agentes
generadores ya la entidad ya de aquellas cosas que se dicen en relación con la
entidad, o bien por ser negaciones ya de alguna de estas cosas ya de la entidad
(Aristóteles, IV 2 1003b6-10)
En esta cita Aristóteles nos habla de lo que es, eso quiere decir la unidad peculiar que
adquiere una multiplicidad en cuanto su referencia común a algo uno, la referencia a
una misma cosa y a una misma noción o significado utilizando la entidad, visto esto
desde la indagación ontológica. Semejante forma de unidad se compara pues a un
término fundamental que es primero y a su vez es universal en la medida que siempre
se halla referido en cualquier uso del verbo ser:
así también ‘algo que es’ se dice en muchos sentidos, pero en todos los casos
en relación con un único principio. (Aristóteles, IV 2 1003b5-16)

En lo dicho por Aristóteles, hay una cosa a la cual llamamos ser y lo que es, el cual se dice
en muchos sentidos, pero tiene que ver con una univocidad del saber:
corresponde, en efecto, a una única ciencia estudiar, no solamente aquellas
cosas que se denominan según un solo significado, sino también las que se
denominan en relación con una sola naturaleza, pues éstas se denominan
también en cierto modo, según un solo significado. Es, pues, evidente que el
estudio de las cosas que son, en tanto que cosas que son, corresponde también
a una sola ciencia. (Aristóteles, IV 2 100312-16)
Este estudio, que nos dice Aristóteles a indagar es aquello al cual se denomina como primero
y su relación con la entidad. Así pues, es lógico que el hombre sabio se ocupe de aquello que
es primero, ósea del estudio de lo que es:
ahora bien, en todos los casos la ciencia se ocupa fundamentalmente de lo
primero, es decir, de aquello de que las demás cosas dependen y en virtud de
lo cual reciben la denominación correspondiente. Por tanto, si esto es la
entidad, el filósofo debe hallarse en posesión de los principios y las causas de
las entidades (Aristóteles, IV 2 1003b16-19)

La filosofía a la que se refiere Aristóteles es la es la metafísica, ya que ella estudia la


entidad de las cosas y su relación con el ser.

Conclusiones:
Hasta acá hemos rastreados de manera general el concepto de existencia en algunos autores
orientales y precursores de la filosofía occidental. No obstante, nos queda una ardua tarea,
para aquellos que desean seguir indagando en tal concepto. Primero, se puede ver bien que
cada autor tiene su interpretación y como ellos mismo practican un tipo de filosofía, según
su definición de existencia, yendo desde lo materialistas, como Charvaka a los idealistas,
entre ellos Platón. Segundo, podemos encontrar similitudes en diferentes pensamientos por
ejemplo el taoísmo de Zhuang Zhi y Heráclito, claro viendo también sus diferencias o
Gilgamesh y Hegesias. Lo importante es indagar de manera más profunda y clara. Tal vez
estas investigaciones sirvan para nuestro cotidiano vivir, cuestionarnos nutro modus vivendis.

Referencias
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