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“SOBRE LA LECTURA”

Estanislao Zuleta

Programa: Análisis y compresión de texto sociológicos. Primer semestre.

Estudiante: Yeimi Carolina Delgado Cerón

Cada vez que la vida me pide enfrentarme al mundo creo poderlo hacer, y es más lo hago,
pero con lo complejo que es vivir, no he tomado los recursos suficientes para hacer algo que
mi existencia se encuentre con apacibilidad al haberlo hecho. Es así que se relaciona a la
lectura en mis días, con ese espinoso habito que enfatiza la divergencia entre hacer las cosas,
y hacerlas idóneamente.

Ante tan apacible recorrido por la lectura, mi conciencia expresa cordura ante este escrito, ya
que mis conocimientos deben empezar a enfatizarse, desde ahora mismo; sin cautela a lo
concerniente del conocimiento.

Nietzsche en su deliberada manera de pensar, efectúa su apología a la vehemencia de


provocar una buena lectura, con una manera misteriosa enfatiza su hambre a inducir en la
sociedad “lectores que tengan carácter de vacas, que sean capaces de rumiar, de estar
tranquilos”. Ante tan apacible y vertiginoso que trascurre el tiempo entre nosotros es
indispensable que no pase remotamente nuestra mirada ante cualquier texto, donde laboriosa
mente se ha suministrado conexiones frente el remoto universo del conocimiento. Para
manifestar Nietzsche el contexto decidió adoptar el Zaratustra, como una teoría del
conocimiento que está ligado indudablemente ante a tres aspectos básicos: el camello, el león
y el niño. Aquella descripción me parece una exacta afirmación. Muchas personas del hoy,
se encuentran relacionados la mayor parte del tiempo a el “niño” descrito en el Zaratustra, ya
que todos los actos desfavorables tomados desde la jerarquía incluso decisiones de cada día
que definen la monotonía de nuestras vidas, se han asumido porque el pueblo es sumiso,
porque la inocencia reina en el trascurso de nuestras vidas, por toda la incomprensión que
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manejamos con la mirada en los pies, por todo lo que hoy olvidamos de sucesos lamentables
de “nuestro” país; por ser “niños” inocentes es la razón por la cual hoy nos encontramos así.

Nietzsche define que el receptor deberá manejar un código para hacer una buena lectura, por
lo que el autor no describirá un mensaje cómodo, ya que la lectura implica más que eso, leer
está ligado al tranquilo y cauteloso trabajo de aprender. Una vez se ha haya adquirido esto
tendremos en nuestras manos el trabajo que una vez cultivado lo hemos cosechado, aquel
código que en el trascurso se fue desplegando, porque nuestro deseo al conocer nos llevo a
averiguar con cautela la esencia alternativa que nos generó una gran erudición. El leguaje del
conocimiento es aquel que se debe despertar algún día; ya que “el problema de la lectura es
que nunca hay un código común cuando se trata de una buena escritura”. Estanislao Zuleta.

Uno de los problemas que jóvenes como yo nos enfrentamos hoy, es por el insustancial
método de enseñanza, principalmente en temas manejados en la secundaria. En muchos
momentos relacionados al “deber” que esgrimió mi profesor de Español, fue correlativo a la
obligación que tristemente en muchos momentos por el explicito “Plan de estudios” también
se miraba él obligado a hacerlo, es muy lamentable para mi saber hoy que por mi falta de
experiencia y conocimiento haya rechazado lo exquisito de la literatura, y en mi afán debido
al mediocre trabajo que realizaba, leía varios textos, pero pensaba en cosas incongruentes
como en: ¡Que rico dormir toda esta tarde!. Si, esa fue mi respuesta ante el mundo que tenia
en mis manos (los libros), donde se espumo el conocimiento, como el paro agrario para
Santos. Lastimosamente hay algo más, niños, adultos y jóvenes como yo tiene el mismo
habito de estudio o peor: ¿a qué se deberá? La información brota por el mundo, la
accesibilidad para libros esta en cada esquina, pero cada día empeora la situación. Los
avanzados estudios han descubierto grandes progresos para la sociedad, pero hay algo que
todavía no se encuentra a el alcance de nuestras manos, un método efectivo para adquirir y
cambiar nuestro método de conocimiento, porque no basta con ir al colegio o universidad,
con plantear conferencias “convincentes” para leer más, articulando el buen uso de los
aparatos tecnológicos cuando sabemos que serán simples palabras que avanzan como el agua
de un rio, recordando que en mucho más de medio mundo no han sido efectivas las
recomendaciones aborregadas que día a día encontramos como solución. Hacia Estanislao
Zuleta para escribir en el sentido fuerte es tener siempre un problema, una incógnita abierta.
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La pregunta que surge sucesivo al tema es: ¿cuál es la “cura” efectiva ante tan distorsionada
manera de conocimiento?

Manizales, 6 de marzo de 2018.