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Proceso

de Reasentamiento El Hatillo, Plan Bonito y Boquerón


Bogotá, marzo 22 de 2019 REA-0068-2019

Sra. Ivone Rodríguez
Consejo de Redacción
Apreciada Sra.
Nos permitimos hacer una precisión sobre las resoluciones. En el momento en que fueron
expedidas, estaban basadas en unos estudios realizados por académicos de Monterrey
(México), que pronosticaban que en los años siguientes, dado el avance que iban a tener las
minas de esa área, se podía poner en riesgo la salud de las personas de las poblaciones
mencionadas.
En Colombia no existía normatividad alguna que reglamentara cómo se debía llevar a cabo
un reasentamiento, aparte de las guías elaboradas por el Banco Mundial y la Corporación
Financiera Internacional (IFC por su sigla en inglés). Dichas guías son las que las empresas
hemos venido utilizando en este proceso, así como estándares internacionales como los
Principios Rectores de las Naciones Unidas (PRNU) en Derechos Humanos y Empresas y los
Principios Voluntarios en Seguridad y Derechos Humanos. A su vez, hemos contado con la
veeduría permanente de las autoridades locales, regionales y nacionales, así como una
interventoría de una firma experta y el acompañamiento de organizaciones internacionales
como el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Además, aun cuando las resoluciones establecían que los reasentamientos debían
completarse en un lapso de dos años, las experiencias internacionales en procesos de un
alcance similar en términos de número de familias no han durado menos de cinco años para
lograr el PAR, teniendo en cuenta que todo se debe negociar con la comunidad y todo debe
ser consensuado. Nadie le puede imponer nada a nadie.
En ese orden de ideas, aun cuando los comités de negociación se establecieron en relativo
poco tiempo en los tres procesos, la primera población reasentada fue Plan Bonito, y El
Hatillo ha sido la segunda en avanzar. Boquerón, está en proceso. A continuación, nos
permitimos dar respuesta a sus preguntas.

Cordialmente,

JOSE L LINK

Equipo Técnico de Reasentamientos (ETR) – La Loma, Cesar



Proceso de Reasentamiento El Hatillo, Plan Bonito y Boquerón

1.

Las empresas conocían de esta situación de amenaza o riesgo por la que estaban
pasando los integrantes del Comité-JAC de El Hatillo y qué acciones tomaron para
reportar la situación a las respectivas autoridades?


Los Representantes de la comunidad informaban en las mesas y demás reuniones
relacionadas con el proceso de reasentamiento sobre amenazas recibidas o percibidas por
miembros del Comité de Concertación. En cada uno de estos eventos, las Empresas Mineras
sugerían a los afectados realizar las debidas denuncias ante las Autoridades competentes,
acompañándolos en repetidas ocasiones a instaurar las respectivas denuncias y poder
desplegar con ellas las respectivas acciones que determinaran las autoridades.

Hacia el mes de noviembre de 2016, se desarrollaron talleres con el Programa de Desarrollo


y Paz del Cesar (PDPC), orientados a fortalecer la capacidad y competencia de los
Representantes de la comunidad en temas de seguridad y se desplegaron herramientas para
que protegieran sus vidas. Igualmente, se contó con la participación de entidades como
Ejercito Nacional, Policía Nacional y la Unidad Nacional de Protección (UNP), quienes
intensificaron sus unidades en la zona para acercar y brindar una mayor protección a la
población de El Hatillo. Así mismo, en cada una de las ocasiones en donde era demostrable
la amenaza a los Representantes o miembros de la Junta de Acción Comunal, las Empresas
Mineras enviaron comunicados de prensa, rechazando los hechos.

2. La comunidad campesina ahora expresa incertidumbre frente al llamado periodo


de transición, que significa la implementación del PAR durante los próximos cinco
años. Creen que el panorama de riesgo puede persistir o agudizarse. ¿Las empresas
han diseñado algún protocolo o plan para mantener la interlocución con las
autoridades y garantizar la seguridad de los miembros del Comité-JAC?

A finales de 2018 se concertó entre las partes (Empresas, Representantes de la comunidad e


institucionalidad) un cronograma de actividades, el cual contempla todas las acciones que
se deben llevar a cabo para lograr el traslado de las familias a sus nuevos sitios de
residencia.

Las Empresas, de la mano de instituciones como el Ministerio del Interior, Ministerio de


vivienda, Agencia Nacional de Minería, Agencia Nacional de Tierras, ANLA, Defensoría del
pueblo, Gobernación del Cesar, Alcaldía, entre otros, han realizado un acompañamiento al
proceso de reasentamiento, el cual aseguró que los acuerdos logrados se llevarán a un feliz
término entre las tres (3) partes (Empresas, Operador y Comunidad). Algunos de estos

Equipo Técnico de Reasentamientos (ETR) – La Loma, Cesar



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actores seguirán presentes durante proceso de traslado y posterior acompañamiento de la


comunidad en su nuevo sitio de asentamiento.

Sin embargo, cabe indicar que el riesgo que pueden vivir las familias de El Hatillo en el
período de transición probablemente no será mayor al que han vivido hasta ahora, pues los
riesgos están relacionados con la situación de falta de seguridad que vive la región y el país,
por múltiples causas.

En ese sentido, hemos propiciado reuniones de la comunidad con autoridades del ámbito
local y nacional, incluyendo a la Consejería de Seguridad de la Presidencia de la República,
la Unidad Nacional de Protección (UNP) y las máximas autoridades municipales y policiales.

¿Cuál era la situación laboral de Aldemar Parra García? Según el proceso de


reportería, sabemos que era sindicalista y tenía una demanda laboral contra CNR
(Murray). José, te agradezco me ayudes el contacto con la empresa.


Desde el Equipo Técnico de Reasentamiento y las Empresas Mineras no se evidenció una
participación activa del señor Aldemar García en el proceso de reasentamiento, salvo por su
involucramiento en el proyecto apícola desarrollado con el PNUD. Por tal motivo, no se
podría asegurar que fue un líder en el proceso y no podemos asegurar que su muerte pueda
ser atribuible de manera directa o indirecta al proceso de reasentamiento, teniendo en
cuenta que su caso aún se encuentra en investigación.
Aldemar Parra era empleado de CNR y estaba afiliado a un sindicato de la industria minera.
Al momento de su muerte, llevaba varios años sin trabajar en la mina debido a
recomendación médica, aunque se mantenía su contratación vigente. No existía una
demanda laboral contra la empresa.

Equipo Técnico de Reasentamientos (ETR) – La Loma, Cesar

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