Está en la página 1de 6

Trastorno de Ansiedad Generalizada

(TAG)
ANÁLISIS FUNCIONAL

Ana Sofía Bolaños M. |Psicopatología del Adulto| 23 de marzo de 2019


Introducción

Según la Asociación Americana de Psiquiatría (2013) se define ansiedad


como “la anticipación de una amenaza futura y la diferencia del miedo, como
respuesta a una amenaza real e inevitable.”

Se considera la ansiedad como una emoción normal y esperable desde el


punto de vista evolutivo y adaptativo, debido a que da pie al aprendizaje de
estrategias de supervivencia, por ejemplo: alejarse de lugares, situaciones, cosas
o personas que se perciben peligrosos o amenazantes. Establecido esto, es
importante diferenciar la ansiedad adaptativa y la angustia patológica. Esta
última, es concebida dentro del paradigma cognitivo-conductual como ansiedad
malsana, y es aquella que dirige a la persona hacia conductas destructivas, es la
que toma forma de pánico y consecuentemente, lleva a conflictos en la toma de
decisiones, resolución de conflictos, fobias y respuestas fisiológicas que general
malestar. (Ellis, 2010)

Dentro de los trastornos de ansiedad, se encuentra el trastorno de


ansiedad generalizada o TAG, y se caracteriza por una preocupación excesiva
acerca de diversos temas de la vida cotidiana, la persona con TAG experimenta
malestar constante y deterioro funcional, aunado a otros síntomas tales como:
inquietud o sensación de excitación o nerviosismo, fatiga, dificultad de,
irritabilidad, tensión muscular y trastornos del sueño, por ejemplo, el insomnio.
(Asociación Americana de Psiquiatría, 2013)

FACTORES BIOLÓGICOS Y PSICOLÓGICOS

Según estudios realizados sobre la condición hereditaria del TAG, se ha


encontrado que la heredabilidad es de un 30% aproximadamente en primer y
segundo grado de consanguineidad (Gottschalk & Domschke, 2017), y se hace
evidente en etapas del desarrollo posteriores a la infancia. Se considera una
condición genética de riesgo “moderado”, sin embargo, estudios sobre el entorno
genético han demostrado que el trauma de etapas de desarrollo temprano y
eventos estresantes recientes y significativos también tienen gran influencia en
el origen o punto focal de la ansiedad.

Una constante biológica en el TAG es el desequilibrio químico que


involucra una disminución en los neurotransmisores norepinefrina y serotonina.
A pesar de esto, la manifestación y diagnóstico del TAG se obnubila por la
comorbilidad con otros trastornos, como el trastorno depresivo mayor, trastorno
bipolar, trastorno de pánico y el abuso de alcohol y sustancias. Lo anterior no
solo dificulta el diagnóstico diferencial, sino que agrava los signos y síntomas de
quien lo padece, y en la mayoría de casos es posible que contribuya a recaídas y
poco apego al tratamiento.

Por último, las manifestaciones fisiológicas y psicológicas que incluye el


DSM-V como síntomas y/o criterios diagnósticos son (Asociación Americana de
Psiquiatría, 2013) :

1. Inquietud
2. Fatiga.
3. Dificultad para concentrarse
4. Irritabilidad.
5. Tensión muscular.
6. Alteración del sueño

FACTORES AMBIENTALES

Los resultados de investigaciones llevadas a cabo en Europa a lo largo de


los últimos años sobre la transmisión ambiental del miedo y la ansiedad de
padres a hijos, han conceptualizado el marco de los modelos de adquisición de
miedo y la teoría del aprendizaje social de psicopatologías para las generaciones
actuales. (Aktar, Nikolić, & Bögels, 2017)
Se ha demostrado que el ambiente de desarrollo y las conductas que los
padres con TAG muestren a sus hijos van a definir el espectro de ansiedad en que
se encuentren sus manifestaciones. Es decir, la adquisición por parte de los niños,
a través de aprendizaje por modelado de un patrón generalizado de
miedo/ansiedad y evitación para responder a la amenaza potencial de los padres.

En una comparación longitudinal entre niños de padres con trastorno de


ansiedad social (TAS) versus sin el trastorno de ansiedad social, demostraron que
los niños de madres socialmente ansiosas y con temperamentos inhibidos o
sesgados por el miedo de la madre, adoptan conductas evitativas, posiblemente
como resultado de exposición a las expresiones parentales de ansiedad. Para
resumir, según los estudios realizados por Aktar et al revelan que, a través del
aprendizaje social de las expresiones de ansiedad de los padres durante los
primeros años de infancia, puede llevar a que los niños desarrollen conductas des
adaptativas de acuerdo a lo esperado para su edad.

Algo similar sucede en casos de padres con TAG, que pueden llegar a
sesgar el procesamiento de amenazas potenciales en el medio ambiente de sus
hijos al transmitir el mensaje de que el mundo no es seguro o de que el entorno
es intimidante y amenazante; proyectar la incertidumbre como intolerable y dar
el mandato de que se deben evitar las emociones fuertes como mecanismo para
tolerar la incertidumbre, transmitiendo así los estilos cognitivos que caracterizan
el TAG. (Aktar, Nikolić, & Bögels, 2017)

HERRAMIENTAS PSICOMÉTRICAS

De acuerdo a los estudios planteados en los artículos que se citan en este


documento, las herramientas más utilizadas para la obtención de los resultados
descritos son:

 Escala-GAD-7: Es una herramienta de detección de síntomas del TAG así


como su gravedad. Adaptada al español.
 Escala HADS: Esta es una escala auto administrada de 14 ítems para el
diagnóstico de ansiedad y depresión, con 2 campos (ansiedad y
depresión), puntúa de 0 (lo mejor) a 21 (lo peor), categorizado en 4 grupos
de severidad: normal (0-7), ligera (8-10), moderada (11-14) y grave (15-21),
adaptada al español.
 Mini Neuropshychiatric Diagnostic Interview (MINI): Es una entrevista
diagnostica breve y estructurada, desarrollada para los trastornos
psiquiátricos según el DSM-IV TR y el CIE-10.

Bibliografía
Aktar, E., Nikolić, M., Bögels, S. M. (2017). Transmisión ambiental del trastorno de
ansiedad generalizada de padres a hijos: preocupaciones, evitación experiencial
e intolerancia a la incertidumbre. Diálogos Clínicos-Neurocientíficos. p. 137-147.
Recuperado de:
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/?term=Aktar%2C+E.%2C+Nikoli%C4%
87%2C+M.%2C+B%C3%B6gels%2C+S.+M.+(2017).

Asociación Americana de Psiquiatría. (2013). Manual Diagnóstico y Estadístico de los


Trastornos Mentales (5ta ed.). Arlington, VA, USA: APA.

Crocq, M. (2017). La historia del trastorno de ansiedad generalizada como categoría


diagnóstica. Diálogos Clínicos-Neurocientíficos. p. 107-116. Recuperado de:
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/?term=Crocq%2C+M.+(2017)

Ellis, A. (2010). Cómo controlar la ansiedad antes de que le controle a usted. Madrid,
España: Paidós.

Gottschalk, M., & Domschke, K. (2017). Genética del trastorno de ansiedad


generalizada y rasgos relacionados. Diálogos Clínicos-Neurocientíficos, 159-168.
Recuperado de:
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/?term=Gottschalk%2C+M.%2C+%26+
Domschke%2C+K.+(2017)
E1: individual y único
en cada caso

O3: Inquietud,
Fatiga,Dificultad para O2: heredabilidad,
concentrarse, comorbilidades (Dep.,
Irritabilidad, Tensión TB, Consumo Sust.,
muscular, Alteración TEPT)
del sueño

Cx:
Ansiedad

RBCx: Individual en
cada caso (aprendizaje
modelado de un patrón
E2: individual y único generalizado de
en cada caso miedo/ansiedad y
evitación para
responder a la amenaza
potencial)