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Fecha: 03/01/19

Hola amor

Te escribo esta carta porque solo quiero decirte esas cosas que a veces me cuesta decirte frente a
frente además creo que mereces saberlas. Primero quiero que tenga presente que no lo hago por
orgullo, es tan solo que me encanta admirar la forma en que me miras, como sonríes al verme
(¡ah! Bueno cabe agregar que también me distraigo con tus labios) y es ahí donde se me olvida
decírtelo.

Para empezar, te daré las gracias por tantas enseñanzas, brindarme felicidad porque siento que
“me enamoré” y porque soy tan feliz en tu abrazo. No soy la mejor expresando mis sentimientos,
pero por lo menos son sinceros y tal vez un poco crudos, pero esa soy yo (es lo único que te puedo
brindar).

Desde el día uno (03/08/18) que estamos juntos decidí dar todo de mí, decidí que me conocieras
como nadie me conoce quería enamorarme de ti a pesar de tus malos chistes porque contigo me
siento bien con tan solo en la forma en que nos miramos… y ahora entiendo que tal vez por eso
eran mis miedos e inseguridades, pero a pesar de ello, sin importar si tu sintieras lo mismo, lo
hice y jamás me arrepentiré de haberlo hecho. Hoy puedo decir que decidí amarte porque pase lo
que pase sin importar los momentos malos estaré allí junto a ti, cuando quieras, cuando me
quieras, para lo que quieras y especialmente en las malas porque en las buenas esta cualquiera.

Sé que no estamos viviendo nuestro mejor momento. Las circunstancias juegan en nuestra contra,
pero creo que tenemos mucho más a nuestro favor: todo lo que nos queremos (si no es así espero
que me lo aclares lo más pronto posible). Tanto tú como yo sabemos que las ganas de vernos son
más fuertes que cualquier posibilidad de punto y final a esto que nos une con tanta intensidad.

He reflexionado desde la separación… y me he dado cuenta de la importancia de valorar cada


segundo que estamos el uno junto al otro…Somos fuertes, y nuestro amor lo es aún más. Seremos
capaces de superar este desafío y todos los demás que se nos pongan por delante siempre y cuando
los dos pongamos todo de nosotros para superarlos… es muy difícil cuando solo uno lucha por
arreglar las cosas ya que el amor se vuelve frágil. Además, amor no es sinónimo de dependencia.
Te quiero dejar claro que me duele tu indiferencia, pero te sigo queriendo y no voy a dejar de
hacerlo a menos que no lo quiera así. Aun pienso que no hay momentos tan malos que vayan a
derribarnos. Que nunca se te olvide que podemos con todo.

Tenemos que coger fuerzas e ir a por todas. Con Dios de nuestro lado todo es posible. Por eso, no
podemos dejar escapar esa fortaleza gracias a la cual vamos a poder salir de esta y de todas las
que se nos pongan por delante.

En estos momentos complicados debemos saber perdonar, más que nunca. La clave para que
podamos salir de esta es desarrollar la capacidad para ponernos en la piel del otro. Dejemos a un
lado los orgullos sin sentido y preocupémonos de la salud física y mental del otro, de nuestro otro
‘yo’. Tengo muchas ganas y muchas fuerzas de luchar a tu lado, pero necesito que no me dejes a
un lado. Dime qué necesitas, y qué puedo hacer por ti. Sea lo que sea lo hare.

Aprovechemos estos malos momentos por los que pasamos para salir reforzados. Dentro de un
tiempo, podremos echar la vista para atrás y nos daremos cuenta de que ahora nos queremos
más, pero sobre todo mejor. Debemos ser capaces de extraer todo lo bueno de esta situación,
aunque sea poco.

Eres mi primer amor (Dios me dio la bendición de conocerte).

Besos

Te quiero.

Atentamente, Lina Marcela.