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Informe del Centro Nacional de Estudios Migratorios de la U.

de Talca dice que el principal


contexto de esta violencia ocurre en el trabajo.

El 57,6% de los inmigrantes en Chile cree que es en el trabajo donde tiene mayores probabilidades
de encontrarse con actitudes y acciones discriminatorias y xenófobas y también sienten que esta
discriminación hacia los extranjeros (53,2%) es porque los chilenos ven la inmigración como una
amenaza económica y laboral. Así lo refleja el Octavo Informe del Centro Nacional de Estudios
Migratorios de la U. de Talca, presentado ayer y que esta vez preguntó sobre inmigración y
discriminación en el país.

Medardo Aguirre, director de este centro, dice que en Chile hoy existe una idea instalada respecto
que el inmigrante viene a ocupar los puestos de trabajos de los chilenos pero, en la realidad, no es
así. “No son una amenaza para el mercado porque vienen a desempeñar tareas que los chilenos
están dejando de hacer, trabajan en áreas de construcción, servicio, servicio doméstico”, indica.

Es más, señala que aún no se ha estudiado del todo, pero el extranjero que llega a Chile no solo
genera gastos como cree la población, también, consumen, pagan impuestos y mueven la economía.

Otro dato que entrega este informe es sobre percepción de discriminación: el 57,6% de los
inmigrantes ha percibido agresión directa y dentro de este ítem, el 82% ha escuchado chistes sobre
extranjeros, el 64,7% dice que le han hecho comentarios desagradables por ser foráneo y el 63,7%
siente que lo han mirado de forma desagradable solo por ser de otro país. Incluso, el 50,7% dijo que
lo han insultado y otro 27,3% cree que otras personas no han querido sentarse junto a ellos en el
transporte público.

Según Aguirre, estas cifras son más o menos similares cuando se desagregan por sexo, edad y
sueldo. “La percepción principal de discriminación que vimos fue la agresión directa y el principal
contexto en el que ocurre es el trabajo. La discriminación tiene un componente socioeconómico
muy importante. Hay discriminación hacia la inmigración latinoamericana y caribeña, porque según
estudios del Instituto de Derechos Humanos, los chilenos estamos convencidos de que somos más
desarrollados y que ellos no serán un aporte para el país”, indica el investigador.
Sobre si la cantidad de inmigrantes en el país, Aguirre dice que todavía es un porcentaje muy bajo
de la población si lo comparamos con países que de verdad son desarrollados.

Las ideas principales de esta noticia son básicamente el pensamiento y supuesta idea hecha por
los inmigrantes al momento de encontrar un empleo, estos creen que en el trabajo es donde más
van a sufrir agresiones y acosos y donde se encontraran con actitudes denigrantes hacia ellos.

En la noticia también señalan datos porcentuales abarcando varios hechos vividos por extranjeros
tales como escuchar chistes sobre inmigrantes, agresión directa, miradas denigrantes e incluso la
negación a sentarse junto a ellos en el transporte público.

Mi comentario respecto a esta noticia es que me parece injusto e insólito la manera en que a
veces la gente trata a los inmigrantes, es cierto, se han visto casos de haitianos involucrados en
robos pero sin embargo es dejado de lado todo tipo de discriminación que ellos tienen que sufrir
día a día en nuestro país y mayoritariamente en nuestra capital. Mi opinión y/o tesis es que en
Chile se denigra y agrede física y verbalmente al inmigrante.

Esto reflejado en muchos aspectos en el ámbito social, que es donde generalmente se producen
estos conflictos. Cotidianamente acostumbramos ver a vendedores ambulantes en las calles más
frecuentadas por las personas, y la mayoría de estos son peruanos, colombianos, haitianos, etc. A
veces solo criticamos el por qué invaden nuestras calles con sus productos, siendo esta su única
escapatoria ya sea de la pobreza, de la situación en la que vivían en su país, porque, donde está la
empatía realmente, la sociedad chilena cae cada vez más en la discriminación, y algo que
realmente les afecta, es la agresión verbal que sufren, hay veces en las que simplemente son
discriminados por el hecho de ser de otra nacionalidad o inmigrantes, esto se ha visto en
reiteradas ocasiones en noticias y documentales acerca de inmigrantes.
La otra cara de la moneda es la agresión netamente física, los golpes. A que extremo está llegando
el pensamiento de las personas que agreden físicamente a los inmigrantes, hay un reportaje del
Canal 13 en el que se muestra una clara y fuerte agresión hacia un haitiano que simplemente
estaba trabajando, tranquilamente sin molestar a nadie, pero la ira de la persona se desató y le
lanzo comida en la cara. Es triste ver las imágenes, es triste pensar que esa persona que lo agredió
puede tener familia, esposa e hijos, ¿No sería igual si la situación estuviera dada vuelta?, ¿A él le
gustaría recibir comida de un golpe en la cara?. Creo que a ninguna persona le gustaría recibir
algún tipo de discriminación tanto física como psicológica, no debería ocurrir, pero la realidad es
otra lamentablemente.

Como último y tercer punto tenemos la discriminación al momento de buscar trabajo. Es más
difícil de lo que se cree que un extranjero consiga empleo en nuestro país, tiene que hacer una
serie e tramites, tener documentos y papeleos al día, y por esta misma razón es que a veces
consiguen trabajos de baja calidad porque hay casos que no están legalmente en el país y
solamente optan a las opciones que le quedan como trabajar en la calle, ya sea vendiendo dulces o
algo para conseguir un poco de dinero y mantenerse con vida y salud en el país. Siempre se ha
creído y dicho que los extranjeros vienen al Chile solamente a quitarnos el trabajo y empeorar el
país, pero en esta noticia se señala un estudio de que no son una amenaza, más bien están
aportando al país ya que realizan actividades que los chilenos ya no hacen, como construcción,
servicio y servicio doméstico.

Para finalizar este comentario reitero mi tesis, “en Chile se denigra y agrede física y verbalmente al
inmigrante”, como señala en la noticia, aún no se ha estudiado del todo, pero el extranjero que
llega a Chile no solo genera gastos como cree la población, también, consumen, pagan impuestos
y mueven la economía, si aportan en la sociedad, y deberíamos mejorar y concientizar la empatía
con los inmigrantes. Dejar de discriminarlos por el hecho de ser de otra nacionalidad, darles la
oportunidad de surgir en nuestro país con sus emprendimientos y dejar de verlos como una
amenaza económica o laboral. En cuanto a cantidad, según estudios, los inmigrantes que llegan a
Chile son relativamente pocos en comparación a países verdaderamente desarrollados.

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