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LOUIS ALTHUSSER

(una bio-bibliografía inocente


y subalterna)

NOTA INTRODUCTORIA: Este trabajo se inició meses antes de la muerte biológica de Louis Althusser
en 1990 y como homenaje a su papel determinante en el pensamiento y en la acción de toda una
generación. Ensayos posteriores, mucho más elaborados y sobre todo, mejor autorizados, así como sus
dos textos autobiográficos reunidos en un solo volumen bajo el título "El porvenir es largo", han
convertido lo que sigue en una reliquia de factura casi escolar, cargada sin embargo de una profunda
admiración hacia cierta época. Aquella que, sin resultar exagerado - o quizá sí -, merecería llevar su
nombre propio, Louis Althusser.

Nada de lo que sigue es de mi propiedad como nada de lo que hay es de nadie; nada es original, como
sólo Dios sabe. Es el resultado sin duda fracasado de reunir en un solo texto ensartado por la pura fecha,
cuanto tuvo que ver con el nombre propio Althusser. Incurre desde luego en el error humanista, como
todo intento biográfico. Más si el concepto de círculo no es circular ¿por qué mi acercamiento al sujeto-
pensamiento Althusser habría de ser "althusseriano"?

Junto a los grandes y graves apartados clásicos de vida, obra, opiniones, que aparecen en toda biografía
que se precie, he situado el microcosmos de objetos in-significantes (el geranio del alféizar y el tabaco
negro) y las anécdotas tontas, banales (el regateo y compra de cerámica en Barcelona) que han tenido
(por) sujeto como cruel realidad a Althusser. No he proyectado un ensayo del aporte suyo ni una
divulgación de su esperada verdad. Renuncié a todo cometido de valor: aposté por un divertimento en
torno a personas, época, colores, formas e imágenes, en fin, superficie sin fondo ni contornos. Puro
adorno. Entre esos objetos destaca la UJCml, y la exagerada amplitud que se dedica aquí a su génesis y
comienzos responde a la consideración de que esa organización representó la prolongación biográfica -
casi corpórea- en otros, del mecanismo Althusser.

Y puesto que la insuficiencia de datos me impidieron en su día elaborar con (sufi)ciencia una auténtica
biografía, me conformé o me habría conformado de haber finalizado con seriedad mi experimento, con
describir ciertas "atmósferas": la de la intelectualidad parisina en los 50 y 60; la de la ENS de Ulm; la de
cierta juventud "inmadura" para hacer su mayo, pero sí su proyecto de partido: la UJCml; la de una utopía
teórica que consistió en relacionar con todo el peso del rigor, filosofía, ciencia y política; la de la
efervescencia generada en torno a las potentes revistas teóricas de entonces, como La Pensée o Tel Quel.

Dos libros adquiridos en el transcurso de tan solo un mes, el de marzo de 1992, me dejaron desa(r)mado
en la tarea proyectada ya no de biografiar a Althusser, sino en la más reducida de describir atmósferas o
instituciones. El primero, el de B.-H. Lévy que expone con insistencia sus tesis sobre la libertad - como si
fuera esta aislable y asible en un todo único, en su corporeidad metafísica (hubiera preferido como título
"La aventura de las libertades")-, me anunció que jamás, por mi deteriorado francés, por mi decrepitud
monetaria y por mi dependencia de un trabajo que no permite tales lujos, podré recopilar los datos
biográficos suficientes (entrevistas a testigos, consulta de archivos ¿cómo localizar las notas de profesores
de la infancia de Althusser? ¿dónde?, ¿en Argelia?) que califican un trabajo similar de serio.

El otro es el placentero libro sobre Foucault de Eribon, ese poeta de la mirada que logra con aparente
facilidad y felicidad construir libros bellos. Así como aquel me proporcionó datos que hacían ver que
jamás podría haberlos obtenido por mis medios, quizá porque nada tenían que ver con su texto y sí con
los mil testigos del "viejo Alt" - por ejemplo, los polvorones que llevaba Guitton a Althusser -, este otro
libro, el de Eribon, "pisoteó" la intención larvada de mi proyecto: el decir de un entramado de nombres y
enseñanzas intelectuales en la Francia de posguerra que en torno a instituciones como la ENS de la rue
d'Ulm o el Collège de France, sobre líneas de fuerza del pensamiento, confluyen en ciertos nombres
propios de mi confesada querencia: Althusser pero también, Lacan, Barthes, Derrida, Deleuze y la
síntesis, Foucault.

Eribon lo ha conseguido. Logra transmitir la atmósfera, casi el aroma de esa época a la que me refiero. Y
yo me descubro. Acepto mi derrota sólo disculpable al entender que nada había sido escrito antes; que
nadie había recuperado la última época de existencia de titanes... los titanes del pensar. Tras la lectura de
sus páginas iniciales fue honrado abandonar mi propósito de biografiar a Althusser y, al margen de
recopilar como amanuense todo lo que se dijera de él, utilizar el material como homenaje en algún trabajo
de (im)pura iconografía y en términos de juego y de puro gasto.

Ahora se intenta con esta muestra, más que erudición, otro juego. Si toda biografía no es nada más que
eso, un juego, pretendo involucrar en él al mayor número de sujetos. Es cierto que la imagen a reconstruir
no es indiferente, no se trata desde luego de un bonito campo de tulipanes encolumnado entre molinos de
viento, es la faz resquebrajada y hecha añicos de quien tan mal se estimó y que en un esfuerzo de
esconderse en el imaginario, hizo de su autobiografía un ejercicio de despedazamiento.

Propongo pues un puzzle "sine fine et sine causa" y sin ánimo hagiográfico, sino monstruoso: unir todas
las partes que le fueron ajenas al propio Althusser (y por tanto quedaron fuera de su imperio
autodestructivo) para ver de qué otra manera es posible recomponer un sujeto-pensamiento-sujeto que,
bien sabrá también Dios cómo, tuvo que ver con el acontecer durante los primeros años de la década de
los sesenta.

Interpelo a quienes lean estas páginas para que intervengan, para que aporten datos, fobias, imágenes -
sobre todo imágenes. Yo mismo me dedicaré a colgar cada cierto tiempo un adorno más -, esquemas,
otros experimentos personales o humildes opiniones, no con animo de cambiar el mundo - bien sabe por
fin Dios que por el momento ya no es posible -, sino para recomponer un bello campo de tulipanes....

email: varaderey@lawyer4u.com
Joaquín de Salas Vara de Rey

Marina Bay A-34

29680 Estepona (Málaga) SPAIN

Tel./fax 95-2801283

Sumario:

1. El "joven" Althusser. 1918


2. Irrupción teórica. 1960
3. Esplendor. Diálogo con Sartre y formación de escuela. 1963
4. Inductor de la Revolución. 1966
5. Caida. 1968
6. Autocrítica. 1973
7. Intervención en el seno del P.C.F. 1976
8. Primera muerte y homicidio de Hélène. 1980
9. Silencio. 1982
10. Segunda muerte. 1990
11. Bibliografia
12. Apéndice: Publicaciones de la órbita de Althusser

1. EL "JOVEN" ALTHUSSER

16-10-1918 Nace en la ciudad de Birmandréis, barrio de Argel en la actualidad. (1) Argel


y alrededores en 1918 (mapa)

Sus abuelos eran originarios del Morvan (Francia); su padre, que no había estudiado, se había puesto a
trabajar con trece años y terminó colocándose en un banco. Antes de casarse, su madre había sido
maestra. (9-14)

"Nací en Argelia, mi madre era hija de un campesino muy pobre que había emigrado a aquel país para
trabajar como guardia forestal. Mi padre era de Alsacia, mi abuelo había elegido la Francia del 71 y el
gobierno francés le deportó a Argelia. Viví allí hasta 1930, luego volví a Francia". (23-30)
"Mis abuelos eran campesinos pobres del Morvan: el abuelo se fue, bajo el mando de Jules Ferry, como
guardia forestal de los bosques mas silvestres de Argelia. Mis padres hicieron lo que pudieron. Mi madre
había sido institutriz durante seis meses antes de su matrimonio. Mi padre, salido de la nada a los trece
años, trabajaba en un banco. Mi madre hizo, creyendo que era algo bueno, que mi hermana y yo
recibiéramos lecciones de piano y violín y nos llevaba todos los domingos a los "conciertos clásicos".
(29-6)

Macciocchi: Entre mis papeles encuentro una carta en la que Louis me contaba sus orígenes. Una carta
rara, de la que transcribo lo esencial: "Mi historia es trivial. Nací en 1918, cerca de Argel. Mi padre era
empleado de banca: había empezado a trabajar a los trece años. Mi madre era maestra. La familia de mis
padres: pequeños campesinos alsacianos del Morvan (extremo Norte del Macizo Central). En el instituto
y la universidad fui católico militante. La Iglesia había puesto en pie sus organizaciones en los años
treinta para contener la influencia de las ideas "socialistas". Y así nos rindió un sacrosanto servicio.
Nosotros éramos hijos de pequeños burgueses. Nuestro capellán nos hablaba de la cuestión social. Eso
nos hizo ganar tiempo. Por una 'astucia de la historia', la mayoría de mis compañeros católicos de esa
época se hicieron comunistas. El Frente Popular, la guerra de España, la guerra contra el fascismo, la
Resistencia nos hicieron ver de cerca la 'cuestión social', y nos enseñaron su verdadero nombre: lucha de
clases. En 1948 me convertí en profesor de filosofía y afilié al Partido Comunista Francés. Desde esa
fecha enseño filosofía en la Escuela Normal. En Semana Santa del 49 fui a Italia. Para un comunista
francés, Italia era su pueblo maravilloso, los soviets de Turín en 1920, Gramsci y el Ordine Nuevo, la
lucha heroica contra el fascismo, los espléndidos motines de los campesinos pobres en el campo. En
Florencia fui a la Federación, en via dei Servi. Me conmovió la acogida de los camaradas, tan fraternal.
En Francia era y soy profesor de Filosofía. Ser comunista en filosofía significa ser un filósofo marxista
leninista. No es fácil convertirse en un filósofo marxista leninista..." (50-367)

1924-30 Realiza sus estudios primarios en Argel. (1)

Hizo sus primeros estudios en Argel, en un colegio especial para la colonia francesa, donde recibió una
educación cristiana que marcó su juventud. (67-220)

1930-36 Cursa el bachillerato en Marsella. (1)

1935 "Cuando tenía 17 años quería ingresar en la Trapa. ¿Se acuerda? La primera vez que le vi le dije que
quería ingresar en la Trapa". (declaración hecha a su maestro Jean Guitton). (24-4)

1936 Llega a Lyon e ingresa en el Lycée du Parc para preparar su ingreso en la École Normale. Por
entonces era un fervoroso católico que participaba en agrupaciones de estudiantes de ese credo. (1)

Es militante de la "Jeunesse Etudiante Chrétienne". (2-22)


1936 o 1937 J. Guitton: Lo conocí en 1936 o 1937. Lo traté durante dos años. En hypokhâgne, y luego en
khâgne. ¡Ah, el primer recuerdo...! Lo estoy viendo. Cierro los ojos y lo veo. Está ahí, en la segunda fila,
a la izquierda. Desde que he abierto los ojos, he visto esa frente... Esa frente que me ha seducido... Y
luego, además de la frente, unos hermosos cabellos... Cabellos de oro que eran toda la sensibilidad y la
inteligencia del mundo... En su primera disertación, yo le había dicho: "¡Ve con cuidado, Althusser!
¡Cualquiera diría que te crees Lamartine! Prescinde de epítetos, los adjetivos; tienes que ser seco como un
árbol en invierno". Su estilo primero era lamartiniano, romántico. Había un fondo romántico en Althusser.
Y puede que yo le haya ayudado, en efecto, a despojarse de ese caparazón romántico. Puede que yo le
haya ayudado a encontrar su verdadero estilo. Era un católico ferviente. Inquieto. Venía a verme para
decirme que sufría mucho porque cuando metía algún sermón religioso tenía la impresión de ser
insincero. Era aquél un Althusser lleno de dudas. Un Althusser inquieto. Un Althusser que me decía: "Si
me dejara ir, entraría en la Trapa para amar a Dios toda mi vida. Pues hablar con Dios no es amarlo" (...)
(72-392)

1937 Jean Guitton: Durante dos años, de 1937 a 1939, tuve a Althusser como alumno en el Lycée du Parc,
en Lyon, en la clase de primera superior, que es donde se prepara la Escuela Normal. Lo recuerdo: estaba
en la segunda fila de la izquierda y me sorprendió el brillo de su frente. La primera disertación que me
entregó era lamartiniana y lánguida. Le llevé aparte para decirle que tenía que cambiar de estilo, cosa que
comprendió: Lamartine se transformó en Hegel. Me entregó una disertación sobre "Lo ficticio y lo real",
a la que concedí la mejor nota. Era el mas dotado de los estudiantes de Lyon. Su inteligencia era amplia,
rigurosa (Había de escribir conmigo un tratado de "lógica formal"). Pero Louis era también un ser
delicado, sensible, especialmente tierno (...) Veía yo en Althusser un discípulo privilegiado. Su familia
recibía mis visitas y yo le recibía en mi casa. La filosofía que yo enseñaba en Lyon era el realismo
espiritualista de Bergson, de la que Ravaisson había predicho que sería la filosofía del porvenir. Althusser,
que entonces era celoso católico, era miembro de la Acción Católica. (29-6)

1938 Es alumno del filósofo Jean Guitton en Lyon, "en esa clase de Khâgne en la que sucedía a Vladimir
Jankélevitch, reemplazando, como se dijo en la época a un cierto Sartre discrepante (...) Althusser era el
ser más extraordinario que jamás encontré entre mis alumnos. Todo él era cerebro, con una frente
magnífica. Pero al mismo tiempo era todo sensibilidad. Tenía un gran corazón. Encontré en él al ser
completo que soñaba tener como discípulo. Además en ese momento, la vocación de Althusser era
mística. Quería ser trapense y me decía básicamente: 'Señor, mi vocación es la de ser monje y vivir en un
claustro, porque existe una gran diferencia entre hablar de Dios y amarlo. Yo hablo de Dios, pero no lo
amo suficiente'(...) nuestras discusiones evolucionaron mucho (...) pero siempre estuvimos de acuerdo en
lo que se refiere al método. Hasta tal punto que tengo todavía aquí un manuscrito inédito que escribimos
juntos: un 'Tratado de lógica real'. Esta obra, escrita en común es una forma de ilustrar lo que Althusser
me dijo un día: 'Usted es un mal filósofo, pero un buen estratega'". (21-57)

Guitton: "Sí, le conocí en el 36 o en el 37, durante las clases preparatorias de la Escuela Normal Superior.
¡Ah! Mi primer recuerdo...Parece que lo estoy viendo. Cierro los ojos y parece que lo estoy viendo. Se
encuentra ahí delante, en la parte izquierda de la segunda fila. No hago más que abrir los ojos y vuelvo a
ver aquella frente que me fascinó... Y luego, aquellos bellísimos cabellos... Unos cabellos dorados que
simbolizaban toda la sensibilidad e inteligencia de este mundo". (24-34)

Althusser: "En (mi recorrido cultural) han dejado huella dos hombres, uno se llama Jean Guitton, un
amigo del papa Pablo VI. Fue quien me enseñó a escribir. El otro es Joseph Urse, un hombre maravilloso
que en los años 30 me explicaba lo que habría sucedido después: la guerra, la derrota, Petain. Era mi
profesor de historia, un jacobino. Yo era entonces católico y me interesaban los problemas sociales (...)
luego me volví comunista porque había sido católico". (23-30)
11-7-1938 Carta de Althusser a Guitton. (Texto en 29-6)

1939 Ingresa en la prestigiosa Escuela Normal Superior de París. Para él sería verdaderamente un
segundo hogar, del que sólo iba a arrancarle la locura. (25-43)

9-1939 Es movilizado para la guerra. (2-22)

6-1940 Hecho prisionero por los alemanes en Vannes. (1)

5-1945 Es puesto en libertad tras pasar casi cinco años en un campo de concentración alemán. (1 y 2-22)

1947 Tras haber dado signos de desequilibrio mental después de su cautividad, es hospitalizado en un
establecimiento psiquiátrico con una "psicosis maniaco-depresiva causante de accesos melancólicos
repetitivos". Es el primero de una veintena de internamientos más. (3-18)

1948 En 1948, a los 30 años, llegué a ser profesor de filosofía y me adherí al Partido Comunista francés.
La filosofía me interesaba: trataba de realizar mi profesión. La política me apasionaba: trataba de ser un
militante comunista (...) La guerra y los largos años de cautiverio me permitieron vivir en contacto con
obreros y campesinos y conocer a algunos militantes comunistas. (73-5)

1948 Termina sus estudios en la École Normale Supérieure en París con el título de agregado de filosofía.
Su tesis versa sobre "La noción de contenido en la filosofía de Hegel" y en ella se observa la influencia de
la enseñanza y las traducciones de Hegel por Jean Hyppolite, maestro también de Jacques Lacan. Por esa
época era asimismo discípulo del epistemólogo Gaston Bachelard. (1)

Escribe un diplôme sobre "la noción de contenido en la filosofía de Hegel" bajo la supervisión de
Bachelard. (2-87)

Eribon: Otro personaje relevante para los jóvenes "normaliens" de la rue d'Ulm: un compañero de la
École, que en 1948 es nombrado "caimán" de filosofía, es decir encargado de preparar a los candidatos
para la agregación. Sustituye a Georges Gusdorf, que venía ocupando esta función hasta entonces y que
parte a la Universidad de Estrasburgo. Se llama Louis Althusser y, en aquellos años -como ocurrirá hasta
mediados de la década de los sesenta-, su nombre, fuera de los límites del Barrio Latino, no sugiere nada
a nadie. Pero, sobre el reducido círculo de sus alumnos, va a ejercer una influencia considerable. Louis
Althusser aprobó la agregación en 1948. Tenía entonces treinta años. Había ingresado en la École
Normale mucho antes, ya que superó la oposición en 1939. Pero le movilizaron y fue hecho prisionero.
Pasó cinco años en un campo de concentración. Sólo una vez concluida la guerra vuelve a la École y
aprueba la agregación. Queda segundo. El primero es Jean Deprun. En la lista de aprobados: Gilles
Deleuze, François Châtelet... Desde el inicio del curso 1948, Althusser asume las funciones de caimán y
todo el mundo pondera sus cualidades pedagógicas. El primer año pone a sus alumnos a trabajar sobre
Platón, pero, de hecho, no da demasiadas clases. Efectivamente, muy pronto padece los efectos de la
repercusión de sus graves problemas psicológicos y su docencia se vuelve muy irregular. Con frecuencia
suele desaparecer de la École, ausentándose durante varias semanas. Pero entabla relaciones personales
con los jóvenes que tiene a su cargo. Les concede largas entrevistas en su despacho, de uno en uno, les
escucha, les da consejos y pautas técnicas de gran utilidad cuando llegue la hora de presentarse ante el
tribunal de una oposición tan codificada y ritualizada como la agregación.

Michel Foucault trabará una profunda amistad con Louis Althusser. Cuando enferma, es Althusser quien
le aconseja que se niegue a la hospitalización psiquiátrica. Pero también, y sobre todo, es bajo el influjo
de Althusser que Foucault ingresa en el Partido Comunista. Cuando asume sus funciones de caimán,
Althusser todavía no es comunista. Incluso asiste a las reuniones del grupo católico de la École. Ha sido,
en efecto, un católico ferviente, ahora lo es algo menos. Fue discípulo de Jean Lacroix y de Jean Guitton,
y sigue manteniendo con ellos unas relaciones excelentes. Althusser se decanta hacia el marxismo y el
comunismo en un momento en el que casi la totalidad de la École Normale, y amplios sectores del ámbito
intelectual francés, siguen el mismo movimiento. El marxismo y la adhesión al Partido Comunista son los
problemas que obsesionan la conciencia de los universitarios franceses... (75-58)

Cuando toma el relevo de Gusdorf, Althusser también lleva a sus alumnos a Sainte-Anne. Asistirán allí a
las lecciones de otro (además de Georges Daumézon) gran psiquiatra de primera fila: Henry Ey. (75-70)

11-1948 Se afilia al Partido Comunista francés coincidiendo con el aplastamiento por las fuerzas
antidisturbios a las órdenes de ministros socialistas, de una huelga de mineros dirigida por los comunistas.
(2-22)

"En el partido comunista encontré los medios para la realización de la fraternidad universal. La mía fue
una reflexión con los medios que tenía a disposición, es decir, mis ideas de aquel entonces. Y en este
sentido me influyó además mi mujer, que me había enseñado mucho. Las mujeres me han dado todo, les
atribuyo una enorme importancia. Las mujeres no saben cuanta capacidad tienen para hacer política". (23-
30)

Había sido Hélène, en el campo de concentración que ambos habían compartido durante la Guerra, la que
le había abierto las puertas del marxismo. A su vuelta a la Francia liberada, Althusser le había presentado
a Guitton a su mentora con estas palabras: "le voy a presentar a la persona que ha tenido el papel más
importante en mi vida. Se llama Hélène. Es ella quien me ha permitido convertirme en ateo y comunista.
Le abandono para siempre maestro, porque a partir de ahora profesaré lo contrario que usted me ha
enseñado. Ni Pascal, ni Bergson, sino Karl Marx". (24-4)

El anterior encuentro se produjo en Avignon en 1947 y hubieron de transcurrir treinta años hasta que
Guitton y Althusser se volvieran a ver. (29-6)
Guitton: Fue hacia el final de la guerra. Althusser y yo nos habíamos reencontrado en Avignon. Habíamos
comido juntos en un pequeño restaurante cuyo nombre he olvidado. Me dijo: "Le voy a presentar a la
persona que ha desempeñado el papel más importante en mi vida. Se llama Hélène. Es ella la que me ha
permitido convertirme en ateo y comunista. Le dejo para siempre maestro, pues a partir de ahora profeso
lo contrario de lo que usted me ha enseñado. Ni Pascal ni Bergson: Karl Marx". Para ser del todo honesto,
debo añadir que ese día me dijo también: "Con todo, permanezco ligado a usted por el corazón, por el
amor, por no sé qué que hay en mí y que le quiere. Cada vez que me halle en el marasmo, cada vez que
me sea preciso tomarme períodos de reposo lejos de los hombres, bueno, le haré venir". Durante cuarenta
años eso es lo que pasó. Cada vez que se encontraba enfermo, o fatigado, o atormentado, me hacía venir.
Y yo iba a verlo. Nunca hablábamos de religión ni de filosofía. (72-393)

1949 Publica "Une question de faits" en L'Evangile Captif, Jeunesse de l'Eglise, Cahier X (París). (2-342)

1949 En Semana Santa viaja a Italia. En Florencia va a la Federación, en via dei Servi y se conmueve por
la acogida de los camaradas. (50-368)

1950 aprox. Macciocchi: (...)Hélène seguía siendo acusada, por Aragon o por otros, sin la menor prueba,
de haber entrado en contacto con grupos ligados a la España republicana, pero hostiles al Partido (...)
Hélène había sido expulsada del Partido, al parecer, pero se mantuvo en secreto (...) Como revela ahora
Emmanuel Le Roy Ladurie, en el libro "París-Montpellier, PC-PSU 1945-63", a Althusser se le procesó
en la célula. "Nos llegó la orden de las más altas instancias -escribe Ladurie- de imponerle a Althusser
que rompiese con Hélène. Althusser, debidamente reprendido, acudió a la reunión de la célula: allí
anunció, completamente hundido, con la cabeza entre las manos, ajustándose al guión preparado de
antemano, que sí, que rompería sus relaciones con Hélène, seguro. Escuchamos esta declaración en
religioso silencio, cortados y aliviados al tiempo y acaso vagamente avergonzados de nosotros mismos...
A continuación, Hélène desdeñó nuestro ultimátum y volvió a visitar a Althusser en su habitación de la
Escuela... Luego, no sé por qué, las cosas se calmaron". (50-368)

Macciocchi: El apellido de Hélène no era Ligotien ... sino un apellido hebreo, Rithman. Sólo ahora hemos
sabido que Hélène era una hebrea pobre, perseguida, incorporada a la Resistencia, después de huir del
destino de su familia, que según algunos, fue exterminada en los campos nazis. Lo que yo sabía, era que
el PCF la había marginado, incluso durante la clandestinidad (según lo que Louis me había contado)
porque Hélène se había rebelado frente a Aragon, que quería enviarla como correo, en plena guerrilla, a
comprar medias de seda para Elsa Triolet. En realidad, parece que Hélène fue acusada de trotskista por el
partido. Su posterior reintegración le había suscitado no el empeño de una militante cualquiera, sino una
devoción política absoluta. (71-9)

Althusser: (...) La historia se había apoderado de nuestra adolescencia desde la época del Frente Popular y
la guerra de España, para marcarnos en la guerra misma con la terrible educación de los hechos. Nos
sorprendió allí donde habíamos venido al mundo, y de estudiantes de origen burgués o pequeñoburgués
que éramos, nos hizo hombres instruidos en la existencia de las clases, de su lucha y de su significación.
Frente a las evidencias impuestas por ella sacamos la conclusión de unirnos a la organización política de
la clase obrera, el Partido Comunista.

Era la época de la posguerra inmediata. Fuimos lanzados brutalmente a las grandes batallas políticas e
ideológicas que el partido llevaba a cabo: nos vimos obligados a ver las implicaciones de nuestra elección
y a asumir sus consecuencias.
En nuestra memoria política, ese tiempo permanece como el tiempo de las grandes huelgas y de las
manifestaciones de masa, el tiempo del llamado de Estocolmo y del Movimiento por la Paz, aquel en que
fracasaron las inmensas esperanzas nacidas de la Resistencia y empezó la amarga y larga lucha que debía
hacer retroceder al horizonte de la guerra fría, rechazada por innumerables brazos humanos, la sombra de
la catástrofe. En nuestra memoria filosófica, ese tiempo permanece como el tiempo de los intelectuales
armados, combatiendo el error en todas sus guaridas, aquel de los filósofos sin obras, nosotros mismos,
pero que hacían política de toda obra, y dividían el mundo (artes, literaturas, filosofías y ciencias),
utilizando un solo corte: el despiadado corte de las clases. Tiempo cuya caricatura puede resumirse en una
frase: bandera izada que flamea en el vacío: "ciencia burguesa", "ciencia proletaria" (...)

Paradójicamente, fue necesaria la presencia de Stalin, cuyo contagioso e implacable sistema de gobierno
y de pensamiento provocaba estos delirios, para someter esta locura a un poco de razón. Entre las líneas
de algunas páginas simples donde condenaba el celo de aquellos que pretendían a toda fuerza hacer de la
lengua una superestructura, entrevimos que el uso del criterio de clase no era un criterio sin límites y que
se nos hacía tratar la ciencia, cuya rúbrica cubría las obras mismas de Marx, como una ideología
cualquiera. Era necesario retroceder y, en una semiconfusión, volver a los rudimentos.

Escribo estas líneas en mi nombre, y como comunista que no busca en el pasado sino aquello que
permite aclarar nuestro presente...y, luego, aclarar nuestro futuro.

No hago alusión a este episodio ni por placer ni por amargura, sino para confirmarlo con una
observación que lo sobrepasa. Teníamos la edad del entusiasmo y de la confianza; vivíamos un tiempo en
que el adversario no nos daba cuartel, utilizando el lenguaje de la injuria para apoyar su agresión. Esto no
impide que hayamos permanecido largo tiempo confundidos por esta aventura, en la cual ciertos
dirigentes, lejos de impedir que cayéramos en el abismo del "izquierdismo teórico", nos habían empujado
con vigor, sin que los otros hicieran nada para moderarnos, para advertirnos o prevenirnos. Pasábamos
entonces la mayor parte de nuestro tiempo militando, cuando hubiéramos debido defender también
nuestro derecho y nuestro deber a conocer y a estudiar simplemente para producir. No nos dábamos ni
siquiera ese tiempo. (68-13)

1950 Eribon: La influencia de Althusser ya es bastante poderosa como para inducir a algunos normaliens
a seguirle en el acto de adhesión (al PCF). Foucault es uno de ellos, en 1950 (...) Sin embargo hay que
precisar que había querido afiliarse desde su primer año de École, en la primavera de 1947 (...)

Foucault, en aquel momento, es más hegeliano que marxista. Trabaja mucho sobre la "Fenomenología
del espíritu" con vistas a su diploma, y comparte este interés con Louis Althusser, que defendió también
una tesis sobre Hegel, unos años antes, al igual que su amigo Jacques Martin, a quien dedicará "Pour
Marx", o también Jean Laplanche.

El año 1950 no es sólo el año en que Foucault se afilia al Partido Comunista. También es el año en que
le suspenden en el examen de agregación (...) Foucault queda profundamente afectado por su fracaso.
Hasta el punto de que Louis Althusser encarga a Jean Laplanche y a su joven esposa que se ocupen de él
y, sobre todo, que le vigilen, para que no cometa un "disparate". (75-63)

1951 Bourdieu: Era la época del stalinismo triunfante. Muchos de mis condiscípulos que se han vuelto
ahora violentos anticomunistas estaban en el partido comunista. La presión staliniana era tan exasperante
que, hacia 1951, habíamos fundado en la Escuela normal (estaban Bianco, Comte, Marin, Derrida,
Pariente y otros) un Comité para la defensa de las libertades, que Le Roy Ladurie denunciaba a la célula
de la Escuela... (64-17)

Eribon: Desde el año 1945, pero sobre todo a partir de 1948, el Partido Comunista se instala en la rue
d'Ulm (...) Emmanuel Le Roy Ladurie, que había ingresado en la École en 1949 y que se convirtió casi en
seguida en el secretario de la célula, habla de uno por cada cuatro o cinco normaliens: es decir que "unos
cuarenta o unos cincuenta alumnos sobre un total de doscientos" eran miembros del Partido. Sin embargo,
añade que sólo unos veinte acudían a las reuniones. Personalidades destacadas del comunismo ulmista:
Michel Crouzet, Pierre Juquin, Maurice Caveing...

... El clima de "terror intelectual" que instauran los miembros del Partido Comunista está
particularmente cargado (...) Emmanuel Le Roy Ladurie, el secretario de la célula, es uno de los más
virulentos. Es un auténtico inquisidor que imparte órdenes, emite juicios sobre todo, de manera incesante,
y principalmente sobre la ortodoxia de los normaliens. (75-59)

Arraigó, como una especie de verdad incuestionable, la idea de que Foucault había escrito unos artículos
de Jean Kanapa, el redactor jefe de La Nouvelle Critique, el apparatchik estaliniano al que Sartre tratará
de "cretino" en Les Temps modernes en 1954 (...) Pero Passeron no piensa que, en caso alguno, Foucault
haya podido ser uno de los autores. Está absolutamente excluido: también lo afirma tajantemente Louis
Althusser, y hay que pensar que si alguien podía estar al corriente, habría sido él. "Pienso -precisa- que
Foucault quiso decir que fuimos responsables del 'kanapismo'" (75-85)

1951 Publicación de su contribución a la discusión, en las Jornadas Nacionales de Estudios Pedagógicos


de los Profesores de Filosofía (1950) en la Revue de l'Enseignement Philosophique 1:1-2 (2-342)

7-1951 A finales: en la abadía de Royaumont, transformada desde hacía algunos años en centro cultural,
se celebraba un ciclo musical en el que participaba un joven compositor, Pierre Boulez. Una noche, se
sentó al piano e interpretó una sonata de Mozart. El grupito que le rodeaba se quedó muy impresionado
(...) presenciaban la escena: Michel Foucault y Jean-Paul Aron. En compañía de Louis Althusser y de
algunos normaliens. Porque el caimán de la École Normale había tomado por costumbre llevar a sus
alumnos a ese lugar de trabajo ideal, ofreciéndoles de este modo la posibilidad de preparar en excelentes
condiciones el examen oral de la agregación, una vez superadas las pruebas escritas. (75-98)

Otoño 1951 Eribon: Antes de ser nombrado en Lille, Michel Foucault ha empezado ya a impartir
psicología en la École Normale Supérieure. A petición de Louis Althusser, por supuesto, que le reclamó
en cuanto obtuvo la agregación. Foucault da una clase los lunes por la tarde, en la pequeña sala Cavaillès,
desde el otoño de 1951 hasta la primavera de 1955 (...) Foucault respeta la tradición y lleva, él también, a
sus alumnos a Sainte-Anne para asistir a presentaciones de enfermos. (75-81)

1952 Foucault dispone de un despacho en la École Normale, ya que ha empezado a dar clases, a petición
de Althusser. (75-74)

8/9-1953 Publica "A propos du marxisme" en la R.E.P. 3:4 (2-342)

10-1953 Foucault abandona el PCF. Louis Althusser afirma que lo dejó "debido a su homosexualidad".
(75-88)
Pero aun así siguió estrechamente relacionado con Louis Althusser. "Cuando dejé el Partido Comunista,
no hubo anatema alguno por su parte, no quiso romper su relación conmigo". Esta relación con Althusser
tuvo sin duda una importancia determinante para ambos hombres. En 1964, cuando se publique Para Leer
"El Capital", Althusser rendirá homenaje a Foucault, evocando "a nuestros maestros en el arte de leer las
obras del saber, que fueron para nosotros Gaston Bachelard y Cavaillès y que son hoy Georges
Canguilhem y Michel Foucault". Althusser, "el Tus" o "el viejo Alt", como le llamaba Foucault, había
reaccionado con entusiasmo ante los primeros libros de su alumno. El propio Althusser todavía no había
publicado nada cuando salieron Folie et déraison y El nacimiento de la clínica en 1961 y 1963. Escribe a
Foucault unas cartas entusiastas, en las cuales se habla de "obra pionera" y de "liberación". Pero los
zarpazos de Foucault contra el marxismo en Las Palabras y las cosas en 1966 no van a dejar indiferente al
caimán de la rue d'Ulm, que empieza, entonces, precisamente, a publicar sus obras. Cuando Foucault
ironiza sobre las tormentas teóricas que sacuden el estanque de los niños, todo el mundo entiende que se
trata del patio de la École Normale. Así pues, Althusser añadirá una nota referida a Foucault, que parece
una advertencia, en la edición inglesa de Para leer "El Capital", en 1970: "Fue alumno mío y un atisbo de
mis investigaciones pasó a las suyas, incluso alguna de mis formulaciones. Pero, en su pensamiento y en
sus escritos, hasta el significado de los términos que ha tomado prestados de mí se ha transformado en
algo profundamente distinto del que yo les atribuía." A pesar de esos desacuerdos teóricos, manifestados
con discreción y firmeza, Althusser y Foucault seguirán siendo amigos. Foucault profesará siempre un
respeto y estima muy grandes por Althusser. Y no encontrará palabras suficientemente duras para fustigar
a los que se burlen de su profesor cuando soplen otros vientos y el marxismo haya pasado de moda. (75-
89)

10/11-1953 Publica "Note sur le matérialisme dialectique" en la R.E.P. 3:5 (2-343)

Primavera 1954 Etienne Verley, comunista de la École Normale, participó con Foucault en una reunión,
organizada por Althusser, para constituir un grupo encargado de elaborar un manual de psicología
marxista. (75-89)

1954 Foucault publica su primer libro: Enfermedad mental y personalidad. En la colección "Iniciación
filosófica" que dirige Jean Lacroix, en las Presses Universitaires de France. En realidad, es Louis
Althusser, amigo del pensador católico, quien ha hecho el encargo. (75-103)

4/5-1955 Publica "Sur l'objectivité de l'Histoire (lettre à Paul Ricoeur)" en la R.E.P. 5:4 (2-343)

11-1958 Publica "Despote et Monarque chez Montesquieu" en Esprit, que es un extracto de su primer
libro a publicar en 1959. (2-343)

1959 Publica su primer libro MONTESQUIEU. LA POLITIQUE ET L'HISTOIRE (Presses


Universitaires de France. París). (2-343)

Este texto parece haber sido el subproducto de una tarea (incompleta) mucho más extensa -el proyecto de
una grande thèse sobre filosofía política clásica francesa, propuesta por Althusser en 1949-50. (2-31)
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2. IRRUPCIÓN TEÓRICA

1960 Publica "Note du traducteur" (1958) en Ludwig Feuerbach "Manifestes Philosophiques. Textes
choisis (1839-1845)", editados y traducidos por Louis Althusser (P.U.F. París). (2-343)

17-10-1960 Junto a sus alumnos, asiste a una manifestación sobre la cuestión de Argelia convocada por la
UNEF. Testimonio de Jean Daubier. (2-26)

12-1960 Publica "Les 'Manifestes Philosophiques' de Feuerbach" en La Nouvelle Critique 121. (2-343)

1960 aprox. La tesis de Michel Foucault no esperó a estar impresa para encontrar lectores atentos. El
manuscrito circuló primero en el ámbito de los amigos y, entre ellos, Louis Althusser fue, evidentemente,
uno de los primeros en impregnarse de su contenido. Lo leyó, le gustó, y lo aprobó. Así que prestó la obra
a Jules Vuillemin, que en aquella época dirigía el departamento de filosofía de la Universidad de
Clermont-Ferrand. Althusser y Vuillemin se conocen desde hace mucho. Pertenecieron a la misma
promoción de la École Normale Supérieure, la que aprobó en 1939. Su encuentro fue muy breve en
aquella ocasión, ya que Althusser, que tenía dos años más, fue movilizado inmediatamente y pasó cinco
años en un campo de concentración alemán. Pero ambos hombres se volvieron a encontrar después de la
guerra. Y cuando Althusser asumió las funciones de caimán, invitó en varias ocasiones a Vuillemin a dar
conferencias. Foucault había conseguido su puesto en Lille gracias a esta amistad entre Althusser y
Vuillemin (...) La estima recíproca que une a Althusser y a Vuillemin no ha sufrido a causa de sus
evoluciones (filosófica y política) radicalmente divergentes (...)

En 1951, Jules Vuillemin fue nombrado en Clermont-Ferrand. Obtuvo el puesto gracias a Merleau-Ponty
(...) y asume la enseñanza de la psicología antes de pasar a depender del departamento de filosofía y de
acabar, más adelante, responsabilizándose de toda la sección (...) emprende entonces la tarea de rodearse
de un equipo brillante (...) Llama a su lado a jóvenes colegas a los que va a buscar en la cantera de la rue
d'Ulm. Recluta a Michel Serres, a Maurice Clavelin, a Jean-Claude Pariente, a Jean-Marie Beyssade...
Vuillemin se propone también llamar a Althusser, pero éste prefiere quedarse en el entorno protegido de
la École Normale, debido a su salud psicológica algo más que frágil. Y, en 1960, la elección de Vuillemin
recayó sobre Michel Foucault. (75-177)

3-1961 Sartre da una conferencia en la École Normale Supérieure respondiendo a una petición de Alain
Badiou. Al parecer sólo un interlocutor consiguió acorralar a Sartre -pero una vez, una sola vez- en un
verdadero cara a cara intelectual: este interlocutor fue Louis Althusser. El entonces director, Jean
Hyppolite, cursó una invitación a Canguilhem y Merleau-Ponty; también se encontraba allí el catedrático
de filosofía Louis Althusser con todos sus alumnos. Sartre habló de los "posibles en la historia" -según
Régis Debray- y Althusser le respondió. Era éste quien mantenía una posición mas dialéctica, englobando
el pensamiento de Sartre. El "cogito" sartriano era, decía, difícil de mantener dentro de un planteamiento
marxista de la historia. Para Debray, que entonces preparaba la cátedra de filosofía, la justa terminó con la
victoria de Althusser; Canguilhem, por su parte, reparó sobre todo en la "malicia de las preguntas de los
normalistas althusserianos". El debate Sartre-Althusser constituyó un acontecimiento único, que ninguno
de los asistentes podría olvidar. Sin embargo, nunca fue publicado, lo que quizá sea una lástima. (4-592 y
2-63)

Posición Teórica del Pensamiento de Althusser (esquema)

4-1961 Publica "Sur le jeune Marx (Questions de Théorie)" (1960) en La Pensée 96. (2-343)

1962 Reseña en la Revue d'Histoire Moderne et Contemporaine 9:2 de "La politique morale de John
Locke" de R. Polin. (2-343)

12-1962 Publica "Contradiction et Surdétermination (Notes pour une recherche)" en La Pensée 106. (2-
343)

12-1962 Publica "Le 'Piccolo', Bertolazzi et Brecht (Notes sur un théâtre matérialiste" en Esprit 30:12. (2-
343)

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3. ESPLENDOR. Diálogo con Sartre y formación de escuela

2-1963 Publica "Les 'Manuscrits de 1844' de Karl Marx (Economie politique et philosophie)" (1962) en
La Pensée 107. (2-343)

6/7-1963 Publica "Philosophie et sciences humaines" en la R.E.P.13:5. (2-343)

7-1963 Roger Garaudy interviene en Cahiers du Communisme,3 con el artículo "A propos des
'Manuscrits de 1844' de Marx et de quelques essais philosophiques" para hacer responsable a Althusser de
un peligroso "pluralismo" que altera las bases "monistas" del marxismo. Las consecuencias teóricas y
políticas del rechazo de Althusser a la "herencia hegeliana" fueron consideradas "graves" por Garaudy.

Otros críticos de peso también destacaron el supuesto pluralismo de Althusser. Guy Besse ("Deux
questions sur un article de Louis Althusser",La Pensée 107.1963) matizó comparativamente más. Gilbert
Mury ("Matérialisme et Hyperempirisme", La Pensée 108.1963) como sugiere el título de su artículo, fue
muy hostil. (2-34)
8-1963 Publica "Sur la Dialectique Matérialiste (De l'inégalité des origines)" con un "Annexe: Monisme
et 'Acte Social Total'" en La Pensée 110. (2-343). Da contestación a sus críticos (Especialmente a Mury).
(2-43)

10-1963 El Comité Central del PCF se reúne en Ivry para reflexionar sobre la amenaza china. Durante las
deliberaciones, Lucien Sève reprocha cualquier coqueteo de los intelectuales del Partido con las
categorías maoístas, poniendo como ejemplo de ello los escritos de Althusser sobre la dialéctica. (2-34)

11-1963 En carta a Bruno Queysanne, Secretario de la Federación de Grupos de Letras de la UNEF


(F.G.E.L.), se burla de las consignas de la huelga estudiantil que se produce en este mes animada por esta
organización ("la Sorbona para los estudiantes"), inscritas sobre esos gallardetes que flotan "en el cielo, es
decir, en la utopía y en el vacío". (8-63 y 78)

20-11-1963 Tras la primera lección de "Los Nombres del Padre", Lacan pone fin a su seminario y deja
Sainte-Anne. (59-173)

Althusser invita a Jacques Lacan a desarrollar su seminario en la École Normale Supérieure. (5-81)

La asociación entre Lacan y la izquierda se remontaba a los primeros días del seminario de Lacan y se
había vuelto más estrecha y visible en 1963, cuando el filósofo marxista L. Althusser invitó a Lacan a
desarrollar su seminario en la École Normale. El lazo con el círculo de Althusser había aumentado en
gran medida el número de personas con intereses políticos que frecuentaba la Escuela Freudiana de Lacan
y comenzó a quebrar, a través del rodeo de los Ecrits de Lacan, la larga resistencia que los marxistas
franceses habían opuesto al psicoanálisis. Lacan, ciertamente, no se dedicaba a pronunciar discursos
políticos corrientes en sus seminarios de la École Normale, pero en Junio de 1968 su pensamiento estaba
tan asociado con grupos estudiantiles radicales que el decano de la École le pidió que renunciara,
alegando que su seminario era "políticamente destructivo". (5-81)

30-11-1963 Responde a la intervención del filósofo "oficial" del PCF Lucien Sève, en el denominado
"Proceso" Althusser, dirigido por Georges Cogniot ante el Comité director ampliado de La Pensée. (6-
64.Texto de la intervención / 8-73)

Acusado de izquierdismo, Althusser fue obligado en ese "proceso" a afirmar la justeza de la propia línea
del PCF. (2-35)

Posición Política del Pensamiento de Althusser (esquema)


1964 A partir de este año, el círculo (de Ulm) de la Unión de Estudiantes Comunistas (UEC) de la École
Normale Supérieure (ENS) sufrió la creciente influencia del filósofo marxista Louis Althusser. Deplora
éste la gran miseria teórica del movimiento obrero francés (...) A los intelectuales comunistas toca
devolver a la teoría marxista su rigor científico. Para ello conviene primero volver a las fuentes (...) Esta
perspectiva era muy seductora para los estudiantes comunistas de la calle de Ulm, que no participaban en
las luchas de tendencias dentro de la UEC ni se preocupaban tampoco por movilizar a los estudiantes para
la lucha política. Eran un pequeño cenáculo de intelectuales que preparaban sus armas teóricas. Al
empezar el año universitario de 1964-65, el círculo de Ulm comenzaba a publicar los "Cahiers Marxistes-
Léninistes". Esta publicación no era nada prochina al principio, ni se situaba tampoco en "la línea del
Partido". De inspiración althusseriana en el plano teórico, tomaba posiciones políticas globalmente
izquierdistas y a veces hasta castrizantes. (7-47)

Patrick Jarreau: "Caimán", es decir responsable de estudios de filosofía en la ENS de la calle de Ulm,
Louis Althusser ha ejercido sobre los alumnos atraídos por el marxismo y por el movimiento comunista,
un magisterio comparable al de Lucien Herr, bibliotecario de la escuela a fines del siglo pasado y a
principios de éste, inspirador de Jean Jaurès, de Léon Blum y de Charles Péguy. (3-18)

Hacia la misma época (1964), Althusser, que llevaba mucho tiempo siendo "caimán" en la Escuela normal
(este vocabulario de cocodrilo indica al "profesor particular" encargado de instruir a los futuros
catedráticos de filosofía) comenzó a hacer hablar de él "releyendo" a Marx de la misma manera que
Lacan había "releído" a Freud. (57-146)

1-1964 Rancière y sus camaradas de la célula UEC en la ENS (Cercle d'Ulm) siguen el ejemplo de
Althusser y defienden la teoría marxista contra cualquier contaminación de la ideología humanista
proveniente de los líderes de la UEC.

Los "normalianos" comienzan a releer a los clásicos marxistas siguiendo los protocolos de Althusser en
lo que fue llamada "École Parisienne de Formation Théorique". (2-190)

1-1964 Publica "Problèmes etudiants" en La Nouvelle Critique 152. (2-343 / 8-68)

25-1-1964 Publica "Teoria e metodo" en Rinascita 4. (2-344)

1-2-1964 Publica "Gli strumenti del marxismo" en Rinascita 5. (2-344)

Entre otras cosas afirma en estos artículos que Lévi-Strauss es directamente mejor aliado del materialismo
histórico que Sartre. (2-62)

2-1964 Presentación del libro de Pierre Macherey "La Philosophie de la Science de Georges Canguilhem"
en La Pensée 113. (2-344)
6-3-1964 VIIº Congreso de la UEC. La intervención del delegado de Ulm, que marcó la entrada de los
althusserianos en la batalla política, expresó en términos sabiamente sopesados su ofensiva: ataque contra
toda concesión a la ideología espontánea de los estudiantes; sostenimiento del Partido, pero con la
condición de no discutir su política y predominio de la formación teórica. El Partido dejó provisoriamente
la dirección de la UEC a "los italianos". (8-84)

6-1964 Publica "Marxisme et Humanisme" (1963) en Cahiers de l'Institut de Science Economique


Appliquée 20. (2-344)

10-64 S.de Beauvoir: Había en la revista Les Temps modernes una laguna que deseábamos colmar.
Absorbidos por sus trabajos, los miembros del comité no tenían tiempo de entregarse al difícil e ingrato
ejercicio de redactar notas sobre literatura, arte, libros de historia y de economía. Pensamos que habría
jóvenes más disponibles, que acogerían con gusto esta ocasión de expresarse. Al comienzo del otoño del
64 se organizó en casa una reunión numerosa y bastante heteróclita. Había varios futuros novelistas:
Annie Leclerc, Georges Perec; poetas: Velter y Sauterau, que escribían sus obras en colaboración; un
profesor de derecho, Nicos Poulantzas, que preparaba importantes obras de economía política;
estudiantes, y sobre todo estudiantes de filosofía: Jeanine Rovet, Sylvie Le Bon, Dollé, Peretz, Benabou,
Régis Debray. Entre otros, muchos eran discípulos de Althusser y, en vez de darnos las notas que
deseábamos, querían hacer de Les Temps modernes una tribuna para exponer sus ideas... en una segunda
sesión los participantes, menos numerosos -Régis Debray, entre otros, no volvió-, parecían dispuestos a
encargarse de las tareas propuestas...Los "teóricos" publicaron artículos de fondo y propusieron que
apareciera regularmente una "crónica marxista". Al cabo de un número ese proyecto abortó. Había entre
ellos y los miembros del comité de dirección serias diferencias ideológicas... Nos separamos el 26 de
junio de 1966, decidiendo de común acuerdo no prolongar esa experiencia. (65-132)

12-1964/1-1965 Publica "Freud et Lacan" en La Nouvelle Critique 161-162. (2-344)

En aquella época, Louis Althusser había tenido el valor de escribir un "Freud et Lacan" que se hizo
famoso después de su publicación en la Nouvelle Critique. Louis Althusser siempre mantuvo una
excepcional discreción respecto al psicoanálisis; y sólo rompió esta reserva en 1980, en el momento en
que hizo un gesto público dirigido a Lacan; este gesto, violento y apasionado, resumía las irritaciones de
una gran número de personas. Althusser había adoptado respecto al psicoanálisis unas posiciones tan
duras y valerosas como respecto a todos los restantes combates de su vida de filósofo militante. (57-201)

Althusser expuso ese punto de contacto "epistemológico" entre el socialismo científico y el psicoanálisis
científico en su artículo de 1965 sobre "Freud y Lacan", que se publicó en la revista oficial del partido, La
Nouvelle Critique (...) El artículo de Althusser de 1965 extendió el interés comunista por Lacan más allá
del pequeño círculo de sus propios alumnos (...) En 1974 la prensa comunista publicó su primer libro
destinado a condonar oficialmente el psicoanálisis: Pour une critique marxiste de la théorie
psychanalytique (...) dos de sus autores, Cathérine Backes-Clément y Pierre Bruno eran miembros de la
Escuela Freudiana; el tercero era Lucien Sève (...) Los autores señalan que, a su juicio, Althusser tiene
razón: las críticas de Politzer no se aplican a Freud tal como es interpretado por Jacques Lacan. (5-106)
12-1964 (ó 2-1965) Se publica el nº1 de los Cahiers marxistes-leninistes, reafirmando la vocación de los
althusserianos: tomar a su cargo la formación teórica de los militantes de la UEC. Aparece blasonado con
el lema de Althusser "La teoría de Marx es omnipotente porque es verdadera". (8-85/2-190)

1965 Fue sobre todo a partir de 1965, cuando nuestra acción comenzó a producir en el seno de la UEC los
efectos que mas adelante veremos, que una fracción del aparato percibió el interés del retorno a Marx y de
la "autonomía de lo teórico". Esta fracción, representada por Guy Besse y el joven equipo de La Nouvelle
Critique sentía el peligro del humanismo garaudysta y la utilidad de un retorno al rigor marxista... después
de mayo los intelectuales "libres" de La Nouvelle Critique (Gisselbrecht, Prévost, Verret) fueron los
auxiliares ideológicos más celosos de la histeria antiizquierdista y de la restauración del orden
universitario. (8-72)

1965 En los primeros meses de 1965 imparte y participa en un seminario de estudios dedicado a El
Capital en la École Normale. Fruto de sus exposiciones es el Prefacio a "Para leer El Capital". (72-18)

3-1965 Publica "Note complémentaire sur l"Humanisme réel'" en La Nouvelle Critique 164. (2-344)

El artículo "Marxismo y Humanismo" provoca un debate en la revista del PCF La Nouvelle Critique, que
duró casi un año (marzo 1965 a febrero 1966). (2-211)

3-1965 VIIIº Congreso de la UEC en Montreuil. La fracción de Roland Leroy -líder de los militantes
fieles a la línea del PCF- había consolidado aún más sus posiciones y estaba segura de la victoria. ¿En qué
campo iban a situarse los ulmianos?. Ya entonces se sabía que estaban en profundo desacuerdo con la
línea del PCF. El círculo de Ulm había llevado al campo político la iniciativa althusseriana. Buscaba una
orientación política que correspondiera en su rigor a la orientación teórica de Louis Althusser y creía
hallarla en la línea "izquierdista" del Partido Comunista Chino.

Por eso se vio con cierta sorpresa que los ulmianos se lanzaban a la pelea bajo la bandera "revisionista"
de Roland Leroy. El círculo de Ulm iba a votar mociones perfectamente "dentro de la línea". Sus
delegados al Congreso se habían presentado para que los eligieran sobre la plataforma política de la
fracción de Leroy, fiel reproducción de las tesis reformistas del PCF y desempeñaron un papel decisivo en
la reconquista de la UEC por el aparato (La tendencia italiana o de "modernistas derechistas inspirados
por el PCI" conservaba la mayoría en el seno del Buró Nacional, así como el puesto de secretario general.
Adjunto a éste y como reparto de poder estaba Hermier, líder de la fracción Leroy).

La actitud de los ulmianos sólo era paradójica en apariencia. En 1965, el partido chino todavía no daba
consignas explícitas relativas a la ruptura organizativa. Y los dirigentes del círculo de Ulm todavía no
habían denunciado a Althusser como "autoridad académica burguesa". Compartían ciertamente entonces
las concepciones althusserianas en materia de regeneración política del PCF: a pesar de sus lagunas
teóricas, fundamento de su oportunismo, el PCF sigue siendo el partido de la clase obrera. Es el único que
se yergue en su basamento granítico. Fuera del PCF no hay salvación. Por poco que los intelectuales
comunistas desarrollen y propaguen la teoría marxista entre los cuadros obreros, el Partido sacará de su
base de clase la energía necesaria para su restablecimiento político.

La actitud de los ulmianos corresponde punto por punto a esta concepción. Integrados en la fracción de
Leroy, lucharon contra los "ultrarrevisionistas" (o "italianos") del Buró Nacional y los "izquierdistas"
(futura JCR de Alain Krivine) del sector Sorbona-Letras de París. Esta actitud debía valerles una nutrida
representación en los organismos que dirigían la UEC. A la cabeza de ésta, ya "reconquistada", exigieron
los puestos de responsabilidad que rigen la labor de educación y propaganda: la dirección de la Comisión
Nacional para la formación teórica y una nutrida participación en el comité de redacción del "Nouveau-
Clarté". Efectivamente, según la óptica althusseriana, las dos palancas del restablecimiento del Partido
son el control de la formación y el control de la prensa.

Miembros del Buró Nacional, los ulmianos se hallaban en el centro de una desgarradora contradicción:
en su fuero interno, se oponían radicalmente a la línea del PCF. Pero exteriormente no podían dejar
aparecer nada. En el plano político estaban atados de pies y manos: ¿cómo formular reservas ellos, que
acababan de ser electos sobre una plataforma absolutamente ortodoxa?. Por otra parte, les era difícil
conducirse como agentes celosos del aparato sin desacreditarse y confundirse en lo esencial con la
pandilla Hermier-Cathala (Secretario general y secretario general adjunto de la UEC después del VIII
Congreso).

He aquí cómo resolvieron el dilema: en cuanto dirigentes de la UEC aplicarían escrupulosamente y sin
rechistar las decisiones del Partido, fueran cuales fueran, porque la organización estudiantil no tiene la
preparación ni la práctica suficiente para juzgar las decisiones del Partido de la Clase Obrera y no puede
reivindicar ninguna autonomía política. Su papel se limita a "aplicar" la línea del Comité Central y a
formar para el Partido intelectuales comunistas auténticos. Así quedaban bien los ulmianos con su
conciencia y si aplicaban una línea de traición, no era por convicción sino por disciplina...

Esta casuística determinaba un eje de batalla: como no era posible atacar al "contenido político" de la
línea del Partido, pelearían por el modo en que la servil dirección de la UEC aplicaba las decisiones. Los
ulmianos iban a convertirse en especialistas en conflictos jurídicos. No era entonces el librito rojo lo que
enarbolaban sino los estatutos de la UEC... Su lucha contra la dirección Hermier-Cathala se limitaba a
demostrar largamente el carácter ilegal de tal o cual medida. Así aparecían como los "liberales del Buró
Nacional", demócratas idealistas que proclamaban una línea política y renunciaban a los medios para
aplicarla. (7-48)

3/9-1965 Los ulmianos participaron en la redacción de un solo y único "Nouveau-Clarté",nº1, publicado


al día siguiente del VIIIº Congreso.

Hasta el otoño de 1965, la participación en las instancias dirigentes de la UEC resultó bastante
desalentadora para los ulmianos. La pandilla Hermier-Cathala saboteaba desvergonzadamente la creación
de la Escuela de Formación. Rápidamente había impuesto su control indiviso a la prensa. Pero en otoño
de ese año, su margen de maniobra se iba a ensanchar considerablemente al producirse el forcejeo
decisivo entre la dirección del Partido y la izquierda revolucionaria. La polarización de las fuerzas dejaría
a la tendencia ulmiana en una posición de bisagra que le permitiría construir su propia fracción mediante
un sutil juego de báscula. (7-49)

1/6 ?-1965 En la época del VIIIº Congreso de la UEC, la calle Ulm era la sede del seminario cuyas actas
serían recogidas en "Lire 'le Capital'". No obstante, sus tesis fundaban de una manera bastante paradójica
la posibilidad de una ruptura con el revisionismo. Por un lado, "Lire 'le Capital'" presentaba tesis que
llamaban a una crítica política del Partido: la ruptura con la concepción evolucionista de la historia, la
afirmación de la discontinuidad de los modos de producción, la afirmación de que las leyes de disolución
de una estructura no son las de su funcionamiento, la originalidad radical del problema de la transición,
todo esto lógicamente inclinaba hacia una denuncia del economismo del PC, de la concepción del paso
pacífico al socialismo y de la "democracia verdadera". La ruptura abierta entre los modos de producción
afirmaba la necesidad de una revolución violenta. Ahora bien, en los hechos, esta subversión no abrió más
que un campo nuevo de estudios académicos. Y siete años después Balibar podía afirmar tranquilamente,
en La Pensée, la necesidad de la violencia revolucionaria y de la destrucción del aparato del Estado
burgués. La subversión pasaba, pues, por otra parte y, cosa extraña, por la afirmación de la autonomía de
lo teórico. (8-87)
1965 Publicación de POUR MARX, reunión de varios de los artículos mencionados anteriormente,
además de un prefacio fechado en este mismo 1965 y titulado "Préface: aujourd'hui" (ed. François
Maspero. París). (2-344)

Se trata del primer volumen editado en François Maspero (convertida después en La Découverte) de la
colección "Théorie", fundada en 1965 por Louis Althusser, algunos camaradas y amigos y dirigida por el
primero. (3-18; 30-74 y 31-115, éstos últimos con textos del propio Althusser, introductorios a la
colección)

Dedicatoria de Pour Marx: "Dedico estas páginas a la memoria de Jacques Martin, nuestro amigo, que en
las peores pruebas, solo, descubrió la vía de acceso a la filosofía de Marx y me guió".

8-1965 Publica "Esquisse du concept d'Histoire" en La Pensée 121. (2-344)

1965 Publicación de LIRE LE CAPITAL I, obra colectiva con Jacques Rancière y Pierre Macherey.
Contiene "Préface: Du "Capital" à la philosophie de Marx" de L.Althusser; "Le concept de critique et la
critique de l'économie politique des 'Manuscrites' de 1844 au 'Capital'" de J.Rancière y "A propos du
processus d'éxposition du 'Capital'" de P.Macherey.

Ídem. LIRE LE CAPITAL II junto con Etienne Balibar y Roger Establet. Contiene "L'Objet du Capital"
de L.Althusser; "Sur les concepts fondamentaux du matérialisme historique" y "Présentation du plan du
'Capital'" de R.Establet (ed. François Maspero. París). (2-344)

Eribon: Aunque una buena parte de la opinión de izquierdas tache de "derechista" al estructuralismo, éste
no obstante prospera entre ciertos grupos que gravitan en torno a Louis Althusser y que se convertirán a
menudo en los núcleos fundadores de los movimientos de extrema izquierda maoístas, poco antes de 1968
y en los años siguientes. (...) A partir de 1965, Althusser se convierte en objeto de "una pasión, de un
entusiasmo, de un mimetismo que jamás contemporáneo alguno había llegado a provocar". Un
apasionamiento teórico y político a la vez, que se sitúa decididamente a la izquierda, a la izquierda de la
izquierda. Foucault insiste mucho sobre este particular...: al marxismo "blando, soso, humanista" que
defiende Garaudy, opone el marxismo dinámico y renovador de los discípulos de Althusser, que
representan -dice- el "ala izquierda del Partido Comunista" y se inclinan muy favorablemente hacia las
tesis estructuralistas. (75-224)

23-9-1965 El CC del PCF decide apoyar a Mitterand como candidato a la Presidencia de la República en
las elecciones a celebrar en Diciembre. La decisión, ilegal en virtud de los reglamentos y repugnante
políticamente, ofrecía a la izquierda de la UEC un campo de batalla excelente. El buró del sector
Sorbona-Letras empezó las hostilidades. Fiel a sus posiciones de principio, la tendencia ulmiana defendió
públicamente las posiciones del CC en la campaña electoral. Sus dirigentes denunciaron una vez más a
los "izquierdistas" antipartido. En privado, en el secreto del Buró Nacional, formularon reservas e incluso,
en ausencia de dos miembros de la fracción Hermier-Cathala, lograron votar una moción interna en que se
exigían explicaciones políticas. Pero esa moción iba a quedar secreta... hasta la próxima reunión del Buró
Nacional, donde una nueva votación restableció la mayoría seguidora. Públicamente, los dirigentes de la
tendencia de Ulm hicieron campaña en favor del candidato único de la izquierda, pero se opusieron
indignados a la disolución de la UEC de Lyon (disuelta poco antes por haber publicado un volante contra
la candidatura de Mitterand).

Fue en este momento cuando los ulmianos empezaron a organizarse en fracción. El ambiente de aguda
crisis y de lucha hasta acabar con el adversario que se había creado en la Unión ofrecía condiciones
favorables. Entre las dos fuerzas antagonistas, la fracción de izquierda y la del Buró Nacional, había una
fauna de militantes desorientados y vacilantes, que repelía el "estilo" de la pandilla Hermier-Cathala pero
a la que asustaba también el radicalismo de la izquierda. Esos militantes indecisos fueron los que
proporcionaron la "base de masa" de la tendencia ulmiana y el núcleo inicial de la futura UJCml. (7-51)

1965 Aludimos a los trabajos del Círculo de Epistemología de la Escuela Normal Superior de París, que
ha encontrado en los años pasados una guía en L. Althusser y en G. Bachelard, si bien este último más
lejano aunque punto fundamental de referencia. El trabajo de este grupo se expresó, desde el año 1965 al
año 1968, en una revista titulada Cahiers pour l'analyse. La publicación de la revista se interrumpió
bruscamente después del mayo del 68, debido a la crisis que las batallas ideológicas y políticas de
aquellos meses suscitaron en los miembros de la redacción. (60-167)

Cahiers pour l'Analyse. 10 numeros 1966-1969 (Seuil) dirigidos por A. Badiou, A. Grosrichard, J.-A.
Miller, J.-C. Milner, F. Regnault. Cercle d'épistémologie de l'E.N.S. Influencia indirecta de l'École
Freudienne de París (E.F.P.). (61-50)

... Unos discípulos de Althusser y de Lacan organizan en la École Normale Supérieure un Círculo de
Epistemología y empiezan a publicar, en 1966, la serie de los Cahiers pour l'analyse: cada número de la
revista presenta como lema una cita de Canguilhem. (75-224)

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4. INDUCTOR DE LA REVOLUCIÓN

1966 Eric Hobsbawm: El ambiente del Barrio Latino althusseriano es en el que cada orgulloso estudiante
de secundaria o universitario izquierdista es un maoista o al menos un castrista, en el que Sartre y Henri
Lefebvre son antiguos monumentos y las autoflagelaciones de los intelectuales excomunistas de 1956 tan
incomprensibles como el "oportunismo" de Waldeck Rochet y Roger Garaudy. Una nueva generación de
rebeldes requiere una nueva versión de la ideología revolucionaria y M. Althusser es esencialmente un
"duro" ideológico, que desafía la suavidad política e intelectual de su alrededor. (2-186)

1966 aprox. Bernard-Henri Lévy: Un recuerdo personal. La calle de Ulm. Louis Althusser. El maestro
explica a sus discípulos el arte sagrado de la disertación. ¿Un bloqueo? ¿Un obstáculo? Id al diccionario,
decía. Tomad una palabra. Luego otra. Seguidlas. Seguid sus pistas. Apretadlas tan juntas como podáis.
Rompedlas. Separadlas. Uno se divide en dos. Dos se juntan en uno. En una palabra: escribid. Sobre todo
no dejéis de escribir. Porque una vez más, es en el juego de palabras, en la continuidad de la escritura,
donde se encuentra el secreto de la filosofía. Althusser-Ezequiel. Althusser y el diccionario inspirado. La
filosofía es un trabajo. Es decir, una poesía. (70-8)
B.-H. Lévy:... ¿Nos decíamos entre nosotros: "Nuestro maestro está enfermo... Nuestro profesor está
loco"? Esa "locura", que hoy lo define casi tanto como su relectura del marxismo, ¿cómo era vista por la
mirada del discípulo que yo era? Pues bien, por extraño que parezca, creo que no me daba cuenta. Lo
encontraba extraño, a veces... Un poco cómico... Tenía sus fases de exaltación... sus entusiasmos
maníacos... Sus ausencias... Esas largas semanas, a veces meses, en que ya se podía picar en vano en la
puerta forrada... Había también extrañas escenas, como esa famosa noche, más larga, en Midi, en la época
en que yo ya había comprendido que le podía confesar sin riesgo mis lugares de veraneo... El aire es
suave... La noche se acaba ... Las chicas son bonitas... Él es sensible a todo ello... Encuentra divertido que
Jean-Paul Dollé cante a voz en grito: "Althusser-à-quoi, Althusser-les-fesses"... De pronto, como para
ponerse a tono, empieza a "hacerse el Kruschev" golpeando la mesa con su zapato... Y he aquí que la
joven que lo acompaña parece trastornada por este espectáculo y, sin explicación, estalla en sollozos. (72-
410)

1/2-1966 Este año fue para los ulmianos un período de organización febril. La evicción de la izquierda
debía poner fin al juego de báscula que fundaba su público. Sabían pertinentemente que habrían de subir a
la próxima carreta de condenados. De momento, se esforzaban en ganar tiempo y conservar el statu quo:
así como se habían negado a reconocer la disolución del círculo de Lyon, denunciaron el carácter ilegal de
la disolución del sector de Letras parisino y decidieron trabajar con el "sector disuelto" dentro del marco
del Colectivo Parisiense, como anteriormente. Ese Colectivo Parisiense "disidente" agrupaba a 6 de los 7
sectores de la UEC. Ya no reconocía la autoridad del Buró Nacional y pretendía plantear el problema de la
represión burocrática ante el IXº Congreso de la UEC en abril de 1966. Cualquiera que fuera su
importancia, cada sector no contaba más que con un voto. La tendencia de Ulm fue, pues, hegemónica, ya
que tenía 3 sectores parisinos (Escuelas Normales Superiores, Preparatorias y Derecho), contra 2 de la
izquierda (sector de Letras y Bellas Artes). Para los ulmianos, la "batalla por la reintegración" debía tener
dos funciones: por una parte, permitir la construcción de su propia fracción y por la otra, lograr el
aniquilamiento de la izquierda, que pensaban asfixiar por parálisis.(...)

Como la fracción izquierdista no tenía ninguna tendencia suicida y veía la batalla por la reintegración de
un modo muy distinto (a los ulmianos), la alianza en el seno del Colectivo Parisiense fue breve. Y en
febrero de 1966, los caminos se separaban definitivamente. (7-52)

1-1966 La iniciativa althusseriana había provocado ya una respuesta extremadamente hostil de sus
oponentes en una asamblea de filósofos comunistas celebrada en esta fecha en Choisy-le-Roi. Las actas,
nunca publicadas, fueron levantadas en presencia del Politburó y el Comité Central y quedaron marcadas
por un violento ataque del antihumanismo teórico por parte de Garaudy, apoyado por Mury y con el
contrachoque de Macherey (el único acusado directo asistente). Los debates en Choisy fueron al decir de
Robert Geerlandt, apasionados. (2-191)

2-1966 Publica "Théorie, Pratique Théorique et Formation Théorique. Idéologie et Lutte Idéologique" en
la revista "Casa de las Américas" nº34 de La Habana, traducción al español de un trabajo mimeografiado
y fechado en Abril de 1965. (2-344)

11/13-3-1966 Se reúne el Comité Central del PCF en Argenteuil para cuestiones ideológicas y culturales.
La resolución votada condena inequívocamente las tesis de Louis Althusser y toma por su cuenta la
miserable papilla ideológica del garaudismo. Ese veredicto escandalizó a los ulmianos. Lo consideraron la
ruptura definitiva del PCF con el marxismo-leninismo. Además señalaba el evidente fracaso de la táctica
althusseriana de renovación del Partido. En realidad, el CC de Argenteuil tenía un valor histórico para los
ulmianos, porque era el hito de una verdadera mutación en la naturaleza del PCF: de partido oportunista
de la clase obrera se había convertido en "un partido 100% revisionista" que había que destruir y ya no
enderezar. (2-54)

Argenteuil, como producto y repuesta al fermento teórico e ideológico de las filas del PCF, presagiaba la
condena de la autonomía de la teoría. Sucesivos escritores habían pretendido que en Argenteuil Althusser
fuera llamado al orden y que como resultado de las críticas dirigidas allí contra él, llegara al compromiso
con el Partido de retractarse de su reivindicación de autonomía y reconocer la autoridad política del PCF a
cambio de ser permitido continuar en sus investigaciones.

El leitmotif de las contribuciones al debate del Comité Central era la inadmisibilidad de la teoría de la
práctica teórica. Aunque los críticos de Althusser se mostraran afectados por su hiper-leninismo y
dogmatismo, la verdadera razón de su antagonismo era la incautación de la prerrogativa de líder por un
filósofo: hacer de árbitro de las posiciones teóricas. Nadie se indignó mas que Garaudy, quien
rotundamente denunció a Althusser en nombre de "el auténtico humanismo de nuestro tiempo" (el
marxismo), aquel que corresponde al "mas bello sueño del hombre". Sève, que ocupaba el (semioficial)
campo intermedio entre el antihumanismo teórico de Althusser y el garaudismo, criticó la postura del
primero sobre la relación Marx/Hegel, se quejó de su valoración de la filosofía francesa no marxista a
costa de la tradición marxista francesa y se refirió intencionadamente a la "crítica fraternal del Partido".
Michel Simon expresó sus temores sobre los efectos "doctrinarios" y la "lectura inculta" que "Para leer El
Capital" pudiera inducir, lamentando la ausencia de cualquier referencia a la literatura del Partido (p.ej.
Thorez) en los textos althusserianos y la consecuencia de que, salvo Mao, nada que mereciera la pena
había sido producido por el movimiento obrero internacional desde Lenin. La amplia resolución adoptada
por el CC declaraba que "hay un humanismo marxista", "el humanismo de nuestro tiempo"; ensayaba la
aplicación de la teoría del capital monopolista del Estado a la formación social francesa; y afirmaba la
afiliación del PCF a la ortodoxia pro-Moscú del movimiento comunista internacional. Al mismo tiempo
fue reconocida la libertad de los intelectuales a continuar sus investigaciones. En su resumen -El
marxismo y los caminos del futuro- Waldeck Rochet repudió firmemente el anti-humanismo del PC
Chino y alertó a los comunistas franceses acerca de un deslizamiento cómplice hacia él, anunciando que
el "comunismo sin humanismo no sería comunismo".

Las únicas referencias de Althusser en sus escritos a las deliberaciones de Argenteuil son positivas. (En
"La Filosofía: arma de la Revolución", entrevista con M.A. Macciocchi y en "Respuesta a John Lewis").
(2-191)

16-3-1966 Durante las deliberaciones de Argenteuil, Althusser mantuvo silencio públicamente. En


contraste, la respuesta del Círculo de Ulm fue inmediata y dramática. En una reunión tenida tres días
después de la del Comité Central, el 16 de Marzo, se adoptó un texto titulado "Le Marxisme n'est pas un
humanisme" en el que argumentaba que al "liquidar" la teoría marxista, el CC había perdido la lealtad de
los militantes, concluyendo: "contra la resolución del CC, defensa de la teoría marxista-leninista". (2-192)

Al día siguiente de la publicación por l'Humanité de la Resolución final (15 de Marzo de 1966), los
militantes del Círculo de Ulm eran llamados a una reunión de la dirección del sector cuyo objeto era la
preparación del Congreso de la UEC. La convocatoria hecha daba detalles de la Resolución: "En la línea
del Sector (bajo los principios de organización marxistas-leninistas), la teoría m.-l. ocupa un lugar
principal. La resolución del CC declarando que hay un humanismo marxista la pone en causa".
En la reunión de la dirección del sector fue adoptado por 29 votos contra uno y dos abstenciones un texto
atacando la resolución, texto que llevaba por título: "El marxismo no es un humanismo". Terminaba así:
"El CC con su resolución ha quebrado la base de granito del Partido: la teoría. El CC, responsable único
de la estrategia y de la táctica de los comunistas, se ha atribuido un derecho que no tiene: liquidar la teoría
marxista-leninista. No es suya la disciplina de acción cuando el Partido renuncia a los principios de la
teoría. La sola disciplina en esta coyuntura, no puede ser mas que una rigurosa disciplina de opinión. La
frase a la orden en esta hora es: contra la resolución del CC, defensa de la teoría marxista-leninista". (6-
148)

4-1966 Se distribuye por la UEC el panfleto impecablemente althusseriano titulado "¿Hay que revisar la
teoría marxista-leninista?" (2-193), plaqueta demoledora que maltrataba bastante a los ideólogos del
Partido. (7-54) (Texto íntegro y en francés del anterior panfleto en 6-149)

10-4-1966 El IXº Congreso de la UEC se inaugura en Nanterre. Los delegados habían sido
cuidadosamente seleccionados. Aquel congreso iba a ratificar la disolución de los sectores mas militantes
de la Unión y a adoptar cláusulas estatutarias que darían plenos poderes disciplinarios a la dirección. Una
veintena de delegados de las ciudades provincianas, miembros de la fracción de izquierda, lograron
atravesar las barreras de las delegaciones. Esos militantes denunciaron por última vez dentro del marco de
la organización del PC el curso político ultraderechista de la dirección del Partido (...). Hecho eso, los
delegados abandonaron la sala y fueron a unirse a la primera Conferencia Nacional de la JCR que
sesionaba simultáneamente en París (...)

Con ocasión del IXº Congreso realizaron su acto de ruptura los ulmianos. Pero el caballo de batalla (¿es o
no es humanismo el marxismo?, etc.) expresado en el panfleto "¿Hay que revisar la teoría marxista-
leninista?" no hizo mucha mella en la filial confianza que tenían los delegados provincianos en la
dirección del Partido. (7-53)

4-1966 Publica "Matérialisme Historique et Matérialisme Dialectique" en los Cahiers Marxistes-


Léninistes,11. (2-345)

4-1966 Publica "Réponse à André Daspre" en "Deux Lettres sur la connaissance de l'Art" en La Nouvelle
Critique 175. (2-345)

5-1966 Maria Antonietta Macciocchi parte a la conquista de Althusser: amistad a primera vista. (50-176)

(De la conversación telefónica de encuentro:) Althusser: No concedo entrevistas, no hablo con periodistas
(...) no soy para conocer (...) He estado enfermo (...) No concedo entrevistas ni hago declaraciones. ¿Se
interesa usted por azar por Régis Debray? No tengo nada que decir.
Macciocchi: El profesor Althusser precisa de un rápido esbozo. Que tenga cincuenta años importa poco,
como el resto de sus particularidades somáticas. Lo que importa es su mundo interior. Tanto deseoso de
celebridad como ansioso de no tener ninguna. Está en perenne contradicción consigo mismo en torno a
estos dos polos inconciliables: lo trastorna hasta la neurosis la idea de convertirse en un personaje oficial,
y sin embargo se sume en crisis depresivas cuando la cultura filosófica y política le niega un papel de
primer plano, como intérprete de Marx. Aterrorizado por la batalla política, que le da no poco miedo, al
mismo tiempo está obsesionado por la primacía que tiene que darle a la política en su vida filosófica.
Incierto, pues, entre el limbo filosófico y la "guerra política filosófica"; entre su retirada definitiva a
Marx, y la lucha abierta para desalojar al filósofo socialdemócrata Garaudy del sillón oficial que ocupa en
la Dirección del PCF, para arrojarlo al infierno de Kautsky (...)

Alt.: Está bien, venga a mi despacho en la École Normale. A las 18. Entre en el jardín, coja a la derecha,
hay una escalerilla y una puerta, doble a la derecha otra vez, llame al timbre un buen rato.

Mac.:(...) El celebérrimo Althusser abrió la puerta en persona, con jersey y camisa, sin corbata. Hizo
sentar a su invitada en una butaca, exactamente enfrente del escritorio, desbordante de libros y dossiers,
entre cajetillas de "Gitanes" y ceniceros sucios. Se notó en seguida que el hombre quería ser fiel a su
imagen, difundida por los mass-media, de intelectual proletarizado o de proletario del intelecto (...)
después de haber leído su prefacio a Pour Marx he empezado a interrogarme sobre el sentido de la vida de
todos nosotros (...) No lo he entendido todo, mejor dicho, casi nada, pero acaso París sea ahora, sobre
todo, una ciudad donde vive y trabaja un hombre como Althusser, como usted. Althusser no replicó. Se
puso amable, ofreció un Gitane a su visitante , quien empezó a fumar con ansia. Pero el tabaco era fuerte,
tosió y la cabeza le daba vueltas. Las sombras caían sobre el despacho y por las ventanas se distinguían
apenas las hojas de los árboles, detrás de polvorientas cortinas. El gran astro estaba allí, reflexionando aún
sobre lo que haría, como embalsamado detrás del escritorio. La alta frente blanca parecía la única cosa
luminosa. Después rompió el silencio y dijo bruscamente:

Alt.: ¿Qué me dice de salir a cenar? -más exactamente utilizó la expresión popular "casser la croûte"-.
Seguiremos hablando (...) Espere un momento, quiero presentarle a Hélène.

Mac.: (...tras pormenorizada descripción de Hélène) Después de cenar, fuimos al piso que Althusser
ocupaba en la escuela, detrás de su despacho. En el cuarto de estar, Hélène sacó bebidas de un viejo
mueblecito apolillado, licores de hierbas aromáticas, de colores (...) miré a mi alrededor y advertí que
también la sala era tan austera como el despacho, y encima pobre. El despacho era la habitación más
bonita, con la librería que formaba como una pared a sus espaldas, como un escudo, con el viejo
escritorio, una única silla con respaldo de madera crujiente y, a la izquierda, un sillón antiguo de piel con
la crin asomando por los brazos. En la pared, sujeto con chinchetas, había un cartel de Klee. A la
izquierda del escritorio se abría la ventana, con un geranio canijo en el alféizar, una flor que jamás
conseguiría brotar en aquel patio de piedra de la escuela "fábrica de cerebros".

A partir de entonces cogí la costumbre de ir a visitarlo. Me hablaba de todo. Una tarde se rió, mirándome
curioso: "Ya, ustedes, en Italia, conocen sobre todo a Sartre, ¿verdad? Después de Rousseau, por lo
demás, Sartre es el intelectual más honesto que Francia haya tenido. Pero no es un filósofo. Él mismo no
se toma por un filósofo. Siento mucha admiración por él. Es un gran periodista, al igual que Lenin era un
gran periodista (...) Yo he escapado a la mundanidad. También él lo ha conseguido. Un hombre
profundamente honesto, que moral y políticamente nunca ha accedido a compromisos. Es lo que Marx
decía de Rousseau. Su vida es modesta, sencilla, desprecia el dinero, no le da importancia".
(...) Gracias a Althusser me sentía segura y bien dispuesta hacia la vida. En su despacho, inmerso en una
eterna penumbra incluso cuando había sol, donde se ensanchaban las manchas de humedad sobre la pared,
Althusser hacía de mí un "cerebro filosófico", educándome pacientemente en su vívido pensamiento.

(...) necesité cierto tiempo para darme cuenta de que Hélène era su mujer desde hacía muchos años. Pero
que no vivían juntos. Trabajaba en el CNRS, como socióloga, y vivía en un apartamento donde había una
habitación para Louis, en la Tour Montparnasse. Lo comprendí una vez que él la acompañó primero a ella
y después a mí, en su coche cubierto de una gruesa capa de polvo.

(...) A veces me hablaba de la École, para desmitificarla: "La Normale forma parte de los mitos de
Francia. De ella han salido grandes hombres como Charles Péguy, Sartre, Nizan, aunque sea sobre todo
un centro de rebelión individual. Y además, el ochenta por ciento de los normalianos se convierten en
profesores de instituto y llevan vidas tristes y mediocres". (50-312)

Macciocchi: Althusser era el hombre de modales más gentiles y amables que yo haya conocido nunca...
Tenía una alta frente pálida que se escurría hacia los cabellos castaños, los ojos celestes y como atónitos;
las largas manos episcopales, siempre agarradas a los bordes de la cátedra cuando hablaba, o del
escritorio, cuando recibía a sus amigos, como una tabla de salvación; en el estudio estaba protegido por el
escudo de los libros, todos alrededor, sin solución de continuidad. A su izquierda se abría la ventana con
el geranio aterido, que no lograba crecer en aquel patio de piedra de la escuela de la Rue d'Ulm. Cuando
salía (y lo hacía con cualquier tiempo) se encasquetaba una gorrita y se ponía un impermeable lleno de
manchas. Odiaba los salones, los círculos intelectuales, los snobismos parisinos. Rechazaba aparecer en
televisión, hacerse fotografías; en una palabra, ser tratado como un hombre célebre.

Lo conocí en 1963 [1966, según todos los cálculos], en el apartamento de servicio de la gran escuela de
filosofía, un lugar mítico y cerrado, donde Althusser llevaba una vida de benedictino, rodeado casi
siempre sólo de hombres, sus estudiantes y sus escasos amigos. Una tarde, después de nuestra primera y
larga conversación, la puerta del estudio se entreabrió y una mujer delgadísima, pequeña, asomó la cabeza
gris, tímidamente, como pidiendo permiso. "Es Hélène", dijo Althusser. Pensé que era una celadora de la
escuela, ya fuese por lo avanzado de la hora, ya por la discreción con la que ella se había asomado. Sólo
después, al haber ido juntos los tres a cenar, comprendí que Hélène era desde hacía muchos años su
mujer. Entre nosotros nació una amistad tumultuosa, pasional y discorde, que se ha mantenido a través de
todas las tempestades, sin que nos hayamos perdido de vista ni un solo momento. Incluso cuando he
batallado con Althusser por sus incoherencias políticas frente al PCF, sabía que el hilo de complicidad que
se había anudado entre nosotros en aquél lejano año 1963 [1966?], seguía intacto.

Althusser no respondía a mis provocaciones. Sólo mediante Jacques Derrida supe que estaba deprimido o
enfadado por aquello que yo escribía; o también que rechazaba testarudamente comentarlo. Acercándome
a su casa, al inicio, encontraba a menudo a Hélène (que vivía en su apartamento de la Torre
Montparnasse). Con el tiempo me di cuenta de que el desarrollo intelectual y político de Althusser estaba
estrechamente trenzado con la existencia de la mujer a la que el otro día estranguló (...)
De vez en cuando, la encontraba vestida con una bata de lana gris y un gorro calado hasta las orejas, en el
mercado de la Rue de Buri, donde escogía las primicias para su Louis. "He comprado el mejor jamón de
Parma que se pueda encontrar en París, ese que le gusta a Louis"(...)

Intentábamos no contradecir a Hélène en las conversaciones que manteníamos en el polvoriento saloncito:


sillas rígidas, un sofá que parecía de piedra, los licores de hierbas medicinales que ella servía,
parsimoniosa. Una casa donde ningún objeto cambiaba nunca de lugar, y donde el póster de Modigliani,
con un cuerpo de mujer descarnado, se despegaba por los bordes y otras flores languidecían en el alféizar
de la ventana, sofocadas, entre las piedras del patio y la alta cancela de hierro que delimitaba aquella
fábrica de cerebros filosóficos que era la Escuela Normal. (71-8)

6-1966 "A Waldeck Rochet, que admiraba a Spinoza y me habló de ello extensamente un día de junio de
1966". Dedicatoria de los Elementos de Autocrítica. (55-7)

14/16-7-1966 Clandestinamente se celebra en Andresy la Conferencia nacional de células marxistas-


leninistas de la UEC. Una reunión previa de algunos delegados había tenido lugar en Abril de 1966.
Desde entonces se sabía vagamente que existía una "organización" en el seno de la UEC. Los
revisionistas no la tomaron muy en serio persuadidos de que permanecía en la órbita de Althusser.

En Andresy mientras tanto se reúnen unos sesenta militantes, de los cuales algunos vienen de provincias.
Se leería un texto de Althusser que finalmente no asiste. El momento importante es la presentación de un
informe político por un dirigente de la célula de Ulm. La cuestión es abiertamente planteada sobre si
procede o no procede la adhesión a la Federación de Círculos marxistas-leninistas (después de Junio,
MCF). Pero la respuesta estaba contenida en la pregunta. Los estudiantes de la UEC hacían tres reproches
al MCF: 1º Desplegaba un anti-intelectualismo sumario. 2º Profesaba un estalinismo extremo. 3º Y que
una organización cuyos miembros han salido en su mayoría del PCF, luego marcados por él, habrá de
estar estigmatizada por el revisionismo.

El objetivo a largo plazo es pues la necesidad de llegar a ser un Partido. En lo inmediato es necesario
continuar la lucha interna. Como en el pasado, el acento va a ser puesto en la formación teórica. (6-196)

El dato de que en esta Conferencia se leyera una carta de Althusser fue negado por Robert Linhart en una
entrevista dada en París en 4-1986.(2-193)

8-1966 Publica "Cremonini, Peintre de l'Abstraction" en Démocratie Nouvelle 8. (2-345)

8-1966 Carta a Marta Harnecker sobre el ateísmo. (56-20, incl. parte)


10-1966 A la apertura de curso de la universidad, el principio de la lucha interna domina en todo
momento, como testimonian algunos periódicos de células (Drapeau Rouge, célula Eugène Varlin por
ejemplo). La justificación de esta posición será la necesidad de ganar un cierto número de círculos de
provincias. Parece por tanto que la decisión de llevar la lucha a cara descubierta -que va a ocupar hasta
final de año-, se debe a toda una serie de factores exteriores. Uno de ellos es el llamamiento ("l'Appel")
lanzado por un grupo de estudiantes de la UEC que invita a los militantes (m.-l.) a unirse al MCF. La
precaución dada por el MCF a este "Appel", la publicidad que le será dada en l'Humanité nouvelle, nº26
(3-11-66) será por otra parte uno de los puntos de desacuerdo entre la UJCml y el MCF. El Círculo de
Ulm es en efecto vivamente criticado en este "Appel".

Si se examinan las publicaciones del Círculo de Ulm -los Cahiers Marxistes-Léninistes- cuyo primer
número fue publicado en febrero de 1965 (extractos fueron reproducidos mas tarde en La Nouvelle
Critique nº163), se distinguen diversos períodos, alguno de los cuales mantiene solo una relación remota
con el marxismo-leninismo. Es la gran época de la "dictadura" de Louis Althusser y de las diversas
tendencias que indudablemente coexistieron hasta el fin del verano de 1967. Están los "intelectualistas"
puros para los que el estudio de la teoría marxista-leninista es por esencia independiente de toda práctica;
hay un grupo para el que Cuba, después el "Che", son los modelos (Régis Debray escribirá en el nº 5 de
los C.M.L.). Están aquellos que, poco a poco, después del fracaso de su tentativa de apartar a Althusser
del PCF, después de haber tenido relaciones con Jean Baby, constituyeron el núcleo m.-l. de la UJCml. (6-
196)

11/12-1966 El cambio de rumbo político e ideológico de los círculos m.-l. de la UEC aparece con el nº14
de los C.M.L. consagrado a la Gran Revolución Cultural Proletaria, toda vez que las críticas mas serias
surgieron de ciertos textos que contiene, lo que no tiene nada de asombroso cuando se sabía que algunos
de estos textos habían sido revisados por el mismo Althusser. Mas determinante fue la preparación de este
C.M.L. que daba lugar a discusiones y a un trabajo de formación que tenía por eje la Gran Revolución
Cultural Proletaria. (6-197)

3-11-1966 El MCF ataca a Althusser en un artículo no firmado aparecido en l'Humanité nouvelle. El


principal reproche hecho a Althusser es el de que él, "pretende fiarse exclusivamente de un conocimiento
absoluto, una teoría pura que verifique tan sólo una práctica teórica, es decir una actividad únicamente
intelectual. Las consecuencias de este error fundamental son graves: Althusser se ve llevado a separar lo
teórico de la vida política real, a aislarse del contacto con las masas, a rehuir la posibilidad de dar a sus
hipótesis la única confirmación posible, la de la experimentación social. Es porqué Althusser, rechazando
numerosos errores oportunistas de la dirección del PCF, cree poder limitar el debate al sólo plano
filosófico y se abstiene de romper con una política, un partido en el que no ve que el revisionismo de
principios y el revisionismo práctico constituyen una sola y misma realidad". (6-198)

30-11-1966 Es en ese contexto que el PCF interviene decidiendo la disolución del Círculo de Ulm. En una
moción del 30 de Noviembre de 1966 el Círculo UEC de Saint-Cloud no parece aún presagiar la salida de
la UEC ya que exige la reunión de un Congreso extraordinario de la UEC "suficiente para dictaminar
sobre un punto: quiénes son los escisionistas". Esta moción anuncia la creación de un Colectivo de
secretarios de sectores de París. (6-198)

6-12-1966 Es ese Colectivo (de la "U.E.C.F") el que convocará, con los círculos de la J.C. un mitin en la
Sala de los Horticultores el 6 de diciembre, mitin en el que uno de los temas es la defensa de la
Revolución Proletaria China y de la Gran Revolución Cultural Proletaria. Con motivo de reuniones y
conferencias, en los primeros días tuvieron lugar enfrentamientos físicos entre los m.-l. y los elementos
revisionistas de la UEC y del PCF. El punto de ruptura llega. Lo había precipitado además la publicación
de Garde Rouge (nº 1 de noviembre) que se presentó como el órgano de las Juventudes comunistas
marxistas-leninistas de Nancy y que toma posición abierta contra el revisionismo del PCF. (6-198)

10/11-12-1966 En estas fechas se celebró "la primera sesión del primer congreso de la UJCml". La
escisión de la UJCml arrastró lo que quedaba de los militantes de la organización estudiantil, o sea un
núcleo de 200 a 300 militantes, concentrados en la región parisina. Con unas cuantas excepciones (Nancy,
Lyon) la tendencia de Ulm no había tenido tiempo de implantarse en provincias. Pero pronto la UJCml
iba a tener un importante flujo de adhesiones. (7-54)

16-12-1966 Un centenar de militantes de la UEC se reúnen y deciden la creación de la U.J.C.(m.-l.). La


ilusión de la adhesión de Althusser aún se mantiene: tiene un doble beneficio. El más importante el de
arrastrar a un cierto número de vacilantes hacia la ruptura. Y en segundo lugar, pero no menos importante,
disuadir a aquellos que hubieran preferido unirse a una organización ya existente, una organización donde
se encontraran los obreros, los trabajadores. En efecto, el MCF había sido llevado a atacar poco antes a
Althusser en el artículo no firmado de l'Humanité nouvelle del 3-11-1966.

Al término de su Congreso constitutivo la nueva U.J.C.(m.-l.) hará público una Resolución política en la
que se recogen las conclusiones (segundo texto). El tercer texto es el acta de nacimiento de una célula de
provincias de la Unión, la de Lyon. En cuanto al primero, publicado en Garde Rouge, es el anuncio oficial
de la creación de la U.J.C.(m.-l.). (6-198)

A la fundación en Diciembre, la UJCml contaba entre otros con Robert Linhart, Jacques Rancière, Pierre
Victor y Dominique Lecourt. Balibar y otros, por contraste, siguieron a Althusser persistiendo en el PCF.
(2-193)

En un espacio de 6 meses, la UEC había dado vida a dos organizaciones nuevas, la JCR y la UJCml (...)
La UEC perdió toda su sangre militante y no pudo sobrevivir a tal gestación. Rápidamente se convirtió en
un grupúsculo más y probablemente uno de los más débiles. Fueron sus hijos ilegítimos la JCR y la
UJCml, los que heredaron sus funciones. En adelante serían ellos quienes iban a desempeñar el papel de
los comunistas en el medio estudiantil. (7-55)

11/12-1966 La base de la ruptura que en el otoño de 1966 dio nacimiento a la UJCml no era ya la lucha
contra el humanismo sino la Revolución cultural. Y la creación de la UJ en modo alguno era el desarrollo
lógico de la empresa althusseriana. Ella Había supuesto en los hechos una doble separación del núcleo de
los "políticos" del círculo de Ulm; con el grupo de Cahiers pour l'analyse, preocupado al principio por
desarrollar la problemática teórica del "sujeto", y después con el grupo de los althusserianos de estricta
obediencia, preocupado por quedarse en el Partido; separación a la cual había correspondido una fusión
con elementos de la izquierda estudiantil venida de otros horizontes. (8-94)

11/12-1966 Publica "Sur la Révolution Culturelle" en los Cahiers Marxistes-Léninistes,14. (2-345)


Desde el número 14 en adelante (11/12 1966), los C.M.L. se convirtieron en el órgano teórico y político
de la UJCml. El primero de tres números estaba dedicado a la Gran Revolución Cultural Proletaria; entre
los artículos sin firma que contenía, uno se titulaba "Sur la Révolution Culturelle", elegido por Claude
Prévost del PCF como un terrible aviso de los extremos a los que el marxismo de Althusser en manos
jóvenes podía conducir. El artículo al final era del propio Althusser, según mas tarde señaló Rancière y
confirmó Etienne Balibar en entrevista de Junio de 1985. (2-193)

Macciocchi: Era, aquella [la de Althusser], la obra filosófica que desde 1964 había nutrido en el mundo a
las nuevas generaciones: antiestalinistas, revolucionarias, contestatarias, maoístas; la generación del 68,
que imprimió, en los subterráneos de la escuela, bajo el apartamento de Althusser, una revista rojo fuego
con los textos de Mao sobre la dialéctica. (71-9)

29-12-1966 A diferencia de Lévi-Strauss, quien afirma en 1983 no haber leído Pour Marx ni Lire le
Capital, en una ocasión por lo menos Lacan devolvió el interés mostrado por Althusser hacia su obra. En
Figaro Littéraire del 29 de Diciembre de 1966, Lacan declara su convicción de que la división
althusseriana del pensamiento de Marx podía ser tomado como definitivo. (2-65)

1967 aprox. (Bernard-Henri Lévy) Benny Lévy (o Pierre Victor) no se acuerda seguramente del siguiente
episodio, del que yo he conservado, con razón, un recuerdo muy preciso. Acabo de entrar en el
"hypokhâgne" [Khâgne: curso de preparación para el ingreso en la Escuela Normal Superior.
Hypokhâgne: curso precedente al khâgne]. Mi padre, un poco espantado por las mediocres notas de mis
primeras disertaciones en francés, me envía, para consulta, a su amigo Jean-Pierre Vernant. Vernant,
después de un rápido examen, me remite a su vez a un tal Louis Althusser. El cual me recibe en su famoso
despacho, en la planta baja de la Escuela Normal, y muy profesional, muy en el papel de gran galeno que,
seguro de su diagnóstico, te pone en manos de su interno más brillante, hace descender inmediatamente a
un normaliano de rostro afilado que, al instante, comprendo que ve en mí al prototipo de hijo de familia
con problemas de curso que, en la jerga de la escuela -lo sabré muy pronto-, llaman "tapir enjundioso".
Me acuerdo de una sesión. Tal vez dos. me acuerdo de una presencia distraída, ausente, con algo de falso
en la manera de hablarme, en el tono de explicación del texto (un poema de Ronsard, me parece; a menos
que no sea Agrippa d'Aubigné) que ya el "gran jefe" de los maoístas parisinos se sintió impelido a
improvisar y que me hacía pensar en una película mal doblada. (72-340)

B.-H. Lévy: Althusser. Las clases de Althusser. ¿Quién, en mi generación, puede jactarse de haber seguido
una clase de Althusser? La generación anterior, vale. Los Balibar. Los Rancière. Todos esos
althusserianos de la primera hornada que "cayeron" en un años en que él se sentía mejor y,
milagrosamente, dio un curso. Bueno, un curso... Si es que se puede llamar a eso un curso. Una sesión...
Dos acaso... Un seminario colectivo al que reservaba una hora... Dos... Y luego nada... El silencio... la
extraña postración en que mi generación se lo encontró... Althusser era un maestro que no enseñaba. Un
profesor que no daba clases. Contrariamente a lo que suele pasar -un discurso, ninguna pregunta-, la
pregunta estaba ahí, pero era el discurso lo que faltaba. Los althusserianos nos contábamos por millares.
Esperábamos. Acechábamos. Especulábamos hasta el infinito sobre las posiciones que adoptaría o no.
Una sola palabra nos ocupaba. Un fragmento hacía nuestra felicidad. Cuando, por ventura, uno de
nosotros encontraba en una vieja revista un artículo suyo desconocido, eso era motivo de fiesta en el
Landernau. Fotocopias a ultranza. Se pasaba de mano en mano como un samisdat. Se lo veneraba como
una reliquia. Pero por lo que toca a los cursos, a los verdaderos cursos, por lo que toca a las lecciones que
anunciaba, en principio, al comienzo de cada año -después de todo, ¿no era él nuestro "caimán" de
filosofía?-, el año pasaba, cada vez, sin que el curso hubiera comenzado. Pasé cuatro años en la Escuela
Normal. Nunca oí hablar a mi profesor (...) "Esta teoría sobre esto o aquello, de la que, por el momento,
no disponemos más que de las piedras angulares..." ¡Ah, esas famosas "piedras angulares" del
althusserismo triunfante! ¡Esos eternos "cimientos", incansablemente reforzados, de los que no veíamos
surgir nunca edificio alguno! Tenía un aire tan seguro de sí mismo, al decirnos eso... Parecía saber lo que
decía... Adónde iba... Estamos en los prolegómenos -pensábamos-, ya llegará el sistema... Louis Althusser
ha muerto. Nos hemos quedado en los prolegómenos. (72-407)

1-3-1967 Escribe una carta a Régis Debray a propósito de "¿Revolución en la revolución?", que luego se
publica como anexo en "La crítica de las armas". (2-261)

1/8-1967 Constituida en Diciembre de 1966, la UJCml tuvo cierta boga en los medios estudiantiles. Era la
época en que la Gran Revolución Cultural Proletaria entusiasmaba a los intelectuales culpabilizados. Al
núcleo inicial de la UEC se fueron añadiendo otras adhesiones procedentes de horizontes diversos:
militantes disgustados por la tendencia Hermier-Cathala, huérfanos que se apresuraban a sustituir al padre
(Waldeck Rochet) que acababan de perder por otro padre (Mao); jóvenes intelectuales althusserianos
atraídos por la reputación de los ulmianos en materia de teoría; ex minoritarios de la UNEF que buscaban
el antídoto de lo que fuera su práctica sindical: masa de diletantes seducidos por la Revolución Cultural y
fascinados por 700 millones de chinos...

La UJCml desplegó considerable actividad. Su evolución se subdivide claramente en dos períodos. De


diciembre de 1966 a julio y agosto de 1967, la UJCml sigue el derrotero intelectualista de la tendencia
ulmiana; en el verano de 1967 la agita una grave crisis interna, al término de la cual sufre una profunda
mutación y toma frenéticamente el camino del populismo.

La crisis del verano de 1967 constituye para la UJCml un verdadero "corte epistemológico". Cuando
acabó la crisis, la UJCml no solamente había cambiado de orientación política, sino también de práctica
militante y de modo de organización. Verdaderamente había cambiado de "problemática". Renunciando a
Althusser y Lenin, "impone en el puesto de mando la autoridad absoluta del pensamiento maoísta".

"La actividad teórica de los marxistas-leninistas representa un antecedente absoluto para una justa
dirección de la actividad práctica". Este precepto, sacado de un artículo de fondo de Garde Rouge nº3
constituye el fundamento de la orientación política de la UJCml de diciembre de 1966 al verano de 1967.

La UJCml no ha analizado la formación social francesa. No ha estudiado la situación concreta de las


masas laboriosas. Ni siquiera tiene en su masa el dominio de los conceptos que permitirían tal análisis. Su
intervención política en cualquier nivel no tendría pues, fundamento científico y sería necesariamente
empírica, pragmática y errónea. Reflejaría las presiones pequeñoburguesas que obran en esa organización.
Ahora bien, una línea de acción errónea no dejaría de engendrar deformaciones ideológicas
correspondientes a sus errores; repercutirían así en el nivel teórico y crearían nuevos obstáculos a la
elaboración de una línea justa.

Por lo tanto, la UJCml se abstiene temporalmente de intervenir en lo político (salvo en las luchas de
apoyo al pueblo vietnamita, porque en ese punto preciso, la cuestión se plantea de modo diferente: China
popular ha definido una posición clara y neta, universalmente aplicable). En lo que toca a las luchas de
clase en Francia, es el momento de darse doblemente al estudio de los clásicos del marxismo, empezando
por Marx y Lenin, para empaparse de sus métodos y asimilarse sus conceptos; y la escuela de formación
experimentada en tiempos de la UEC, transformada y mejorada, llenará en adelante esta función.

Y estudio también de la formación social francesa, por medio de la compilación de estadísticas, la lectura
de los especialistas burgueses y las "encuestas" entre las masas populares. Al final de este vasto
movimiento de estudio y de encuestas, los marxistas-leninistas tendrán en mano los datos necesarios para
la elaboración de un programa comunista. Entonces podrán formar un partido y pasar a la acción con
consignas y objetivos de lucha científicamente determinados. Mientras tanto, deben dispersarse entre las
masas, recoger información social y propagar las ideas marxistas.

El carácter superintelectual de esta orientación se acentuó aún más en el nivel de la aplicación. La escuela
de formación tuvo mucho éxito y la frecuentaron 200 a 300 estudiantes, dos veces por semana. Pero
(fenómeno curioso para los defensores de la Revolución Cultural) estaba concebida siguiendo el modelo
del curso magistral: exposición-mazazo de dos horas de reloj, seguida de escasas preguntas. Nótese que el
estudio de Marx (El Capital) y de Lenin era mucho más amplio que el estudio de Mao.

La prensa de la UJCml, Les Cahiers Marxistes-Léninistes, Garde Rouge, los primeros números de Servir
le Peuple, era para intelectuales refinados. Los artículos eran interminables disertaciones de normalistas
(excelentes a veces), redactadas con un estilo imponente y sembradas de "coqueterías intelectuales".

El movimiento de encuesta más que nada es el que nos permite captar el carácter intelectualista de la
orientación marxista-leninista. El "trabajo de encuesta" se concebía como un momento necesario en la
elaboración del programa comunista y debía producir análisis concretos que servirían para formular un
cuerpo de reivindicaciones. Se realizaba esa labor en tres tiempos: el primero se dedicaba a la fase
preparatoria, en que se trataba de examinar con enfoque marxista la documentación existente acerca del
objeto de la encuesta, para determinar su "problemática".

El segundo tiempo se empleaba en formar el equipo de investigación, para lo cual se seleccionaban los
militantes "mejor preparados". Finalmente, venía la encuesta propiamente dicha. Esta encuesta sobre el
terreno era un ejercicio de validación de las teorías construidas en la fase preparatoria. Los que realizaban
las encuestas trataban ante todo de "concretar sus análisis" e ilustrar su tesis inicial mediante una serie de
casos concretos.(...)

Los dirigentes de la UJCml justificaban esta orientación con muchas citas de Lenin. "La conciencia
socialista -había dicho éste- es algo introducido desde fuera en la lucha de clases del proletariado y no
algo que ha surgido espontáneamente... Pues el movimiento obrero espontáneo es trade-unionismo y el
trade-unionismo implica precisamente la esclavización ideológica de los obreros por la burguesía" (¿Qué
hacer?).

Son los intelectuales revolucionarios, portadores de la ciencia, quienes hacen penetrar las tesis marxistas
en las masas. "Privada de saber, la clase obrera no es nada...". "Sin teoría revolucionaria no hay práctica
revolucionaria...", etc...(...)
En realidad, la orientación teoricista correspondía a la voluntad implícita de los dirigentes de la UJCml de
entregarse sin trabas a la "práctica teórica", o sea de limitarse a la clase de actividad que hasta entonces
habían tenido.

En el curso de ese período, la UJCml elabora lo que podría denominarse un "maoísmo sutil". En todos los
puntos donde la China popular toma una posición precisa y categórica, la dirección de la UJCml la sigue.

Sucede así a propósito del carácter capitalista -y hasta fascista- de la Unión Soviética, país que ha pasado
por una contrarrevolución social, desencadenada en la esfera ideológica, en el momento del XXº
Congreso. Sucede así con la apreciación de Stalin, marxista-leninista genial, glorioso continuador de
Lenin. Sucede así con la teoría estalino-maoísta de la revolución por etapas y de la necesaria alianza con
la burguesía nacional en un "bloque" llamado de las cuatro clases. (...)

Pero en las cuestiones donde no hay posiciones definidas por la dirección maoísta, o bien cuando esas
posiciones son lo suficientemente vagas para prestarse a la interpretación libre, la UJCml "se emancipa"
totalmente de la problemática maoísta.

Así sucede con los "elementos de análisis de la formación social francesa" aparecidos en Garde Rouge y
en los primeros números de Servir le Peuple. Así sucede con la interpretación de la Revolución Cultural,
presentada como una verdadera revolución política antiburocrática en el sentido casi trotskista del
término. Así sucede con la táctica de reconstrucción del partido revolucionario en completa oposición a la
táctica mucho más ortodoxa (y primaria) definida por el MCF y calcada de la actitud de todas las
disensiones prochinas europeas.

En realidad, si la UJCml agita muy alto la bandera del maoísmo, ella en sí no es estrictamente maoísta y
se esfuerza en conciliar a Mao y a Althusser, a Mao y a Lenin; cada vez que Mao no dice nada, hablan
Althusser o Lenin. Cada vez que Mao es vago, Althusser o Lenin dan la trama de la interpretación. La
UJCml no habla por sí misma como maoísta. Después de la crisis del verano, sus dirigentes calificarán
severamente de ecléctico ese período en que la organización no se había asimilado realmente el
pensamiento de Mao. (7-69)

4-1967 Publica "Sur le Travail Théorique. Difficultés et Ressources" en La Pensée 132. (2-345)

8-1967 Dos factores iban a precipitar la crisis del verano. En primer lugar, el movimiento de encuesta, en
el curso del cual los militantes tuvieron la experiencia concreta de lo que es la actitud intelectualista y a
dónde conduce. En segundo lugar, la formación de los Comités Vietnam de Base. Los CVB organizados
por la UJCml ya en febrero de 1967, trataron de imponerse por la fuerza en las facultades y las
secundarias, donde había comités de base del Comité Vietnam Nacional desde el comienzo del año
escolar. Esta operación resultó un fracaso y en mayo de 1967 la dirección de la UJCml decide abandonar
los comités estudiantiles para reinvertir a sus miembros en los barrios. Esta audaz iniciativa debía dar
buen resultado y los CVB de barrio se desarrollaron mucho. Pero aquí también se encontraron los
militantes frente a la realidad del movimiento de masas y los animadores de esa labor empezaron a tomar
la orientación teoricista por lo que en realidad era: una torpe justificación ideológica de lo acertado de la
inacción, que permitía a los teóricos entregarse a sus ocupaciones favoritas.

La crisis estalló sobre la base de esas dos experiencias a fines del verano de 1967. Esa crisis interna fue de
mucha gravedad. Opuso a partidarios de la orientación de entonces y partidarios de otra nueva, fundada
en el trabajo político empírico en el seno de las masas. Pero bajo esta oposición se disimulaba otra,
mucho más profunda: la oposición entre quienes querían perpetuar el tipo de adhesión mitigada y en
definitiva superficial al maoísmo y quienes exigían que "se implante la autoridad absoluta del
pensamiento de Mao Tse-tung" y "se rechace todo cuanto no esté de acuerdo con el pensamiento de Mao
Tse-tung". (en Garde Rouge nº8).

Estos acabaron por triunfar al final de un debate en que se trató principalmente el problema de las
relaciones entre la labor política y el conocimiento teórico de la formación social.

En el curso de este debate, la UJCml mató a su padre. La problemática definida por Althusser fue
denunciada como la base de los errores intelectualistas. Por su posición de clase intelectual burgués éste
tenía del mundo una idea en que eran implícitamente los intelectuales y no el pueblo... los verdaderos
protagonistas. Y justificaba esta concepción con ayuda de una teoría idealista del conocimiento; afirmaba
poder conocer el desarrollo de la lucha de clases por otros medios distintos de "la aplicación de la línea de
masas"... Preconizaba el estudio y el trabajo teóricos por sí mismos, sin darles inmediatamente un objeto
revolucionario, un problema práctico que resolver. Enseñaba así un marxismo osificado... en resumen: él
y su grupo eran una "autoridad académica burguesa" y su influencia sobre la UJCml había resultado
gravemente perniciosa (en Garde Rouge nº8, noviembre 1967). Se había cortado el cordón umbilical que
los unía a la tradición del marxismo clásico.

La nueva orientación nacida de esta crítica constituye la simetría exacta de la orientación teoricista. La
orientación precedente se fundaba en una interpretación exagerada de la tesis leninista de que "las ideas
revolucionarias le llegan al proletariado desde fuera". La nueva orientación se fundaba en el pensamiento
maoísta. "Las ideas acertadas proceden de las masas, hay que tomarlas de las masas, es absolutamente
imposible tomarlas de otro lugar" (...)

Al acabar el debate, la UJCml salía irreconocible. Profesando un obrerismo primario, iba a abandonar el
medio estudiantil, desdeñosamente calificado de "pequeñoburgués" y por lo tanto de "reaccionario" (...)
Los más resueltos de entre los militantes irán a trabajar a las fábricas (la UJCml enviará unas decenas de
militantes a la producción). Los demás harán propaganda en los barrios populares (...)

Un alocado activismo va a reemplazar a la "práctica teórica". La Escuela de Formación ya no verá más la


luz del día y a los militantes ya no se les dará ninguna otra formación política. Los Cahiers Marxistes-
Léninistes y Garde Rouge serán publicaciones muy accesorias. Servir le Peuple será una curiosa crónica
de las luchas obreras (...)
Esta transformación no se producirá sin agitación profunda. En realidad, la UJCml se resentirá
fuertemente hasta febrero de 1968. Durante todo el otoño y el invierno de 1967, sus militantes
desorientados darán muestras de ello (...) ..después del verano de 1967, la UJCml avanzó mucho por el
camino que conduce a la degeneración sectaria. (7-72)

1967 Publica su "Prefacio" a la versión en castellano del "Pour Marx": "La Revolución Teórica de Marx"
(Siglo XXI. Méx.-Bs.As.). (2-345)

Publicación de su correspondencia con R. Domergue: "Marxismo segundo Althusser: Polémica Althusser-


Garaudy" (ed.Signal. Sao Paulo). (2-345)

10/11-1967 Dicta la Introducción al "Curso de filosofía para científicos" en la École Normale Supérieure
de París (...) Esta inauguración es continuada con las intervenciones de Pierre Macherey, Etienne Balibar,
François Regnault, Michel Pêcheux, Michel Fichant y Alain Badiou y duró hasta la víspera de los grandes
acontecimientos de 1968. (10-5)

El curso desarrollado, se estructuró del siguiente modo:

I. Louis Althusser. Introducción al Curso de Filosofía para científicos: Filosofía y Filosofía Espontánea de
los Científicos.

II.Pierre Macherey, Etienne Balibar. Experiencia y experimentación.

François Regnault, Michel Pêcheux. La "ruptura epistemológica".

Michel Fichant. Idea de una Historia de las ciencias.

Alain Badiou. El concepto de modelo. (14-apéndice)

Macciocchi recuerda: Althusser me invitó a asistir a su "cours aux scientifiques". Acudí intimidada al
gran aula rectangular y elegí una silla al fondo. Pero todos notaron mi presencia y la primera fila no me
quitaba ojo, con sus tres prebostes: Balibar, Macherey y Rancière. Louis, desde la cátedra, con sus
grandes manos obispales que se aferraban a los bordes como las de un náufrago a la tabla de salvación,
leía su intervención pronunciando con calma y elegancia sus conceptos. (50-319)
1-12-1967 Rino Dal Sasso publica en Rinascita un comentario sobre un capítulo de Leer El Capital (El
marxismo no es un historicismo) aparecido en la revista "Trimestre" de Pescara. Althusser responde con
una carta titulada "La filosofía, la política y la ciencia" que más tarde publicaría Rinascita con una breve
respuesta de Dal Sasso y con intervenciones de Nicola Badaloni, Galvano della Volpe y Luciano Gruppi.
(51-67)

Althusser comenta a Macciocchi: "Rinascita me ha atacado, han recogido mi ensayo 'El marxismo no es
un historicismo' y Gruppi y Luporini han intervenido contra mí. ¿Debo responderles?. Mira después de
haberte conocido, estoy pensando en la respuesta. Pero de otro modo ¿por qué no hacemos una 'piratería'
en L'Unità? Tú me haces la entrevista y luego la publicas, ¿quieres? (...) Prepara las preguntas y vuelve a
verme". (50-317)

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5. CAIDA

19-1-1968 Fecha de la entrevista concedida a Macciocchi. Entre otras cosas dice: trabajo con tres o cuatro
camaradas y amigos, profesores de filosofía. En la actualidad, sobre todo, con Balibar, Badiou, Macherey.
Las ideas que acabo de exponer son el resultado de nuestro trabajo común (...) ciertas críticas que ciertos
militantes nos hicieron en el curso de la sesión del Comité Central de Argenteuil nos han sido de gran
ayuda. Otras también. (73-12)

1-1968 Macciocchi: También mi temporada gozosa con Althusser se encaminaba bruscamente a su fin a
comienzos del 68. Él me había dado a leer a Mao, en sus Cuadernos marxista-leninistas que se imprimían
en la escuela y que él amontonaba en su despacho. Sus últimas conversaciones conmigo se referían a los
ensayos de Mao sobre la revolución cultural, la inmensa insubordinación que se propagaba en China, la
rebelión contra los rusos: todo eso iba preparando el Mayo francés (...continúa narrando su despedida de
Althusser para hacer la campaña electoral como diputada por Nápoles). (50-329)

1968 Publica en L. Althusser "Marx- Az Elmélet Forradalma" (Budapest: Kossuth) la versión revisada de
"La Tâche Historique de la Philosophie Marxiste" (5-1967). (2-345); incluye la nota "A Magyar
Olvasohoz" (a mis lectores húngaros). (2-346)

23-1-1968 Intervención en el Seminario Hegel dirigido por Jean Hyppolite en el Colegio de Francia
durante el curso del año 1967. En el inicio de su comunicación dice: "...Añado que tengo con respecto a
Hyppolite una deuda indudable. Si he podido sospechar el alcance teórico revolucionario de la obra de
Marx en filosofía es gracias a un amigo muy querido, Jacques Martin, desaparecido hace unos cinco años.
Ahora bien, Martin tuvo el privilegio de oír, bajo la ocupación, en París, a Hyppolite, entonces profesor
de la Escuela Normal Superior, comentar ciertos pasajes de la "Fenomenología del espíritu". Según todo
lo que sé, éstos no eran, creamenlo por favor, en ese período particular, comentarios ordinarios. Lo que
Hyppolite decía entonces ayudó a muchos de sus estudiantes a orientarse "en el pensamiento", como
decía Kant, es decir, también en la política. Hyppolite seguramente ha olvidado las palabras que
pronunció: pero no todo el mundo las ha olvidado. Doy testimonio de ello aquí.
Contrariamente a lo que dice el sentido común, que es el de los financieros y el de los notarios, hay
muchos escritos que vuelan, pero algunas palabras que permanecen. Sin duda porque han sido inscritas en
la vida y en la historia".

Finaliza su exposición con estas otras palabras: "Transformar el mundo no es explorar la luna. Es hacer la
revolución y construir el socialismo, sin regresar hacia el capitalismo. El resto, incluida la luna, nos será
dado por añadidura". (13-93)

3-2-1968 De esta fecha data la primera carta enviada a Macciocchi, de la correspondencia luego
publicada. (2-237)

24-2-1968 Presenta ante la Société Française de Philosophie una "comunicación" titulada "Lénine et la
philosophie". (12-7)

Es así como el 24 de febrero de 1968, Lenin hizo su entrada en la Sociedad Francesa de filosofía,
sociedad compuesta por 180 miembros reclutados por cooptación, y a cuyas sesiones los no-miembros
pueden concurrir pero sin tomar la palabra, a menos que el presidente los autorice. (8-100)

Las opiniones sobre filosofía y filósofos entonces expresadas por Althusser ante sus colegas de profesión,
provocaron una considerable irritación hacia él, siendo precisa la intervención del presidente, Jean Wahl.
(2-200)

15-3-1968 Es publicado "La Filosofia, la Politica e la Scienza (una lettera di Louis Althusser sul pensiero
di Gramsci)" en Rinascita 11. (2-346)

4-1968 Publica "La Philosophie comme arme de la révolution (Réponse à huit questions)" (1967) en La
Pensée 138. (2-345)

29-4-1968 Primera exposición de Alain Badiou ("El concepto de modelo") en el marco del Curso de
Filosofía para Científicos impartido en la École Normale Supérieure. La continuación debería haber sido
objeto de una segunda exposición esta vez el 13 de Mayo del mismo año. Pero aquel día las masas
populares, movilizadas contra la dictadura burguesa del gaullismo, daban en todo el país testimonio de su
determinación y ponían sobre el tapete el proceso que había de conducir a un formidable enfrentamiento
de clases, al trastorno de la coyuntura política y a la provocación de efectos cuya continuidad,
seguramente, no habrá de hacerse esperar. Es comprensible que en medio de aquella tempestad la
intervención en el frente filosófico hubo de pasar a segundo plano. (11-7)
5-1968 Otro grupo esquizofrénico de esa tarde, más patético si cabe, será la
UJCml, uno de los dos partidos pro-chinos, el menos dogmático, dirigido por
Robert Linhart y un puñado de alumnos de Louis Althusser, en la Escuela
Normal Superior de la rue Ulm. Desde que el 2 de Mayo algunos estudiantes de
Nanterre se burlaron de sus pretensiones militares para defender el campus
contra los fascistas, los pro-chinos miran los acontecimientos con un ojo cada
vez más crítico. ¿Qué significa esta revolución llevada a cabo por estudiantes
pequeño burgueses? Su impresora no se cansa de sacar octavillas sobre el tema
"y ahora, a las fábricas" y sus militantes de pedir que la revolución se dirija hacia
los "barrios populares". Robert Linhart está instalado día y noche en la Normal
Sup, difundiendo sin descanso su brillante discurso. Esta tarde del 10 de Mayo
ha prohibido a sus militantes que bajen a la calle. Porque el asunto es grave: la
pequeña burguesía -en este caso los estudiantes-, arrastra a la clase obrera -es decir, a los centenares de
jóvenes del extrarradio que se han unido a los estudiantes desde el primer día-, a una trampa tendida por
la socialdemocracia -?-, aliada al poder gaullista -los CRS-. A fuerza de ser genial, Robert Linhart acaba
por desvariar. Llama a Waldeck Rochet, el secretario general del PC, para informarle del complot que
amenaza a la clase obrera. Escribe a Mao Tse Tung. Huye de la rue Ulm, en el corazón de la zona de las
barricadas, creyendo que lo persiguen. Toma el tren. Salta en marcha. Empieza una cura de sueño. (49-49)

El 16 de Mayo los militantes de la UJCml se despiertan. Como Robert Linhart está "agotado", Benny
Lévy toma las riendas del partido pro-chino de la calle Ulm. La clase obrera se ha levantado. (49-68)

B.-H. Lévy: Eterna pregunta, eternamente planteada desde los días inmediatamente posteriores a Mayo
del 68: ¿Por qué los maoístas franceses, cuya fascinación por el terror era de notoriedad pública, no
cedieron finalmente a él? ¿Qué los contuvo? ¿Qué los inhibió? ¿Qué pudo poner un dique a la marea de
violencia que se sentía subir de Bruay, de las Houillières o de los "tribunales populares" en los que se
instituían a sí mismos como procuradores? Respuesta no menos eterna y, también ella, sobada hasta el
agotamiento y la náusea: el dique fueron los intelectuales (...) Si los maoístas hubieran pasado todos esos
años en los sótanos de la Escuela Normal tal vez hubieran cedido a la tentación. El ir al encuentro de la
clase obrera, el haber abandonado los libros para rozarse con el mundo, los habría, por el contrario, y por
una sola vez, curado de su locura, y ablandado. Su suerte, nuestra suerte, fue esa decisión de
"establecerse". (72-352)

Macciocchi: Desde Nápoles escribía y escribía a la dirección de la Rue d'Ulm (...) Althusser me respondía
metódico: comparaba nuestros intercambios de cartas con los de Labriola con Engels y Freud con Jung.
Sus cartas, que otros juzgarían áridas, para mí eran siempre un mensaje planetario. Atribuía a cada palabra
un sentido especial, un eco de nuestras conversaciones (...) La carta de respuesta, con el noble membrete
École Normale sup., me conmovía por sí sola. La conservaba en el bolso, como un talismán. Y la leía y
releía antes de los mitines, o durante mis tournées electorales (...) Después, un día, las cartas se
interrumpieron. Caí en un gran "agujero negro" de desesperación. Sólo más adelante me llegó una nota
lacónica: "Estoy enfermo, mantén las relaciones con Hélène". Althusser había enfermado en pleno 68,
entre la revuelta invocada y la realidad de su configuración. Como el brujo, había levantado una tormenta
que ya no conseguía dominar, ya no hallaba el trait d'union, que para él había estado siempre tercamente
presente, entre la rebelión y la evolución del PCF, que constituía, en cambio, el principal blanco de
aquella rebelión. Unos estudiantes desconocidos habían penetrado en su sótano, le habían quemado los
manuscritos y habían montado allí una juerga. "Emmenez vos capotes", habían escrito en la pared de su
despacho. Él había acabado en la clínica de L'Eau vive, con una depresión nerviosa. Hélène entonces
había tomado las riendas, como ocurriría a continuación durante las sucesivas crisis y delirios, y lo había
acompañado a la clínica neuropsiquiátrica de Soisy, asistiendo a su retorno a la vida después del mazazo
de los electrochoques, a los que se sometía sin rebelarse. Hélène me envió por fin un telegrama
tranquilizador: "Louis va mieux. Lettre suit, affectueusement, Hélène".
(...) Recién elegida diputada, me escapé a París, donde mayo había estallado hacía diez días, y llegué allá
desde Bruselas, cruzando la frontera belga (...) En el pinar de L'Eau vive encontré a Althusser tumbado
cuan largo era en la cama, mirándome como si hubiera perdido la memoria de nuestra amistad y de mí. Se
limitó a preguntar, en un soplo: "¿Te han elegido?". Pareció como si una ligera alegría pasase por su
rostro, blanco como el papel, con ojos dibujados a carbón como dos agujeros. Comentó: "Está bien, así no
te quedas sin trabajo".

Hélène, durante aquella crisis, gobernaba su vida social y política (...) Cuando Louis daba muestras de
curación, se dirigían los dos a Gordes, un pueblecito del sur de Francia, antiguo y noble, donde Hélène
había creado para él un refugio secreto (...) una casa de muros de piedra, cuya puerta se abría raramente a
los amigos. A los más queridos, Hélène les enseñaba en París las fotografías de la habitación donde
trabajaba Louis. (50-343)

En el 68 asistí a la primera gran crisis de Althusser, después de la revuelta estudiantil de París. "Mantén la
relación con Hélène", me escribió lacónicamente a Nápoles. Hélène entonces, como ocurriría después a
menudo en las sucesivas neurosis y delirios, lo cogía de la mano, lo acompañaba a la clínica
neuropsiquiátrica, asistía a su retorno a la vida después de los mazazos de los electroshocks a los que le
sometían. Mientras tanto, gobernaba su vida social: clasificaba las cartas, recogía las llamadas telefónicas,
seleccionaba las amistades, aceptaba algunas, eliminaba otras. Dirigía, en síntesis, la célula social y
política del gran filósofo. ¿O quizá era la enfermera? Enfermera: una especie de madre al cuadrado, como
en la matriz francesa de la palabra enfermera: madre para enfermos. Después, cuando Louis daba señales
de curación, se trasladaban ambos a Gordes, en el sur de Francia, una pequeña ciudad antigua y noble,
donde Hélène había creado para Louis una gran casa secreta, cuya puerta raramente se abría a los amigos.
A los más queridos, les enseñaba la fotografía de la habitación en la que Louis trabajaba. (71-9)

Dos de los menos espectaculares graffiti aparecidos en las paredes del Barrio Latino lo decían todo: "A
quoi sert Althusser?"; "Althusser, Plekhanov, même combat". (2-235)

1968 Publica "An die deutschen Leser" (1967) en L. Althusser "Fur Marx" (Frankfurt:Suhrkamp). (2-346)

1968 Publica "Avertissement"(1967) en L. Althusser y E. Balibar LIRE LE CAPITAL (François


Maspero.2nd ed.). (2-346)

Lire "le Capital" fue reeditado suprimiendo el objeto del escándalo: los textos demasiado
"estructuralistas". Se anunció que la filosofía tomaría conciencia de su modestia y volvería a su verdadero
papel: el servicio de la política. Había llegado el momento de la "toma de partido en filosofía". (8-100)

10-1968 Althusser organiza en la rue d'Ulm un acto de homenaje a Jean Hyppolite, poco después de su
muerte. Participa Michel Foucault. (75-45)
10/11-1968 Publica LÉNINE ET LA PHILOSOPHIE en el Bulletin de la Société Française de
Philosophie 4, reeditado (sin las intervenciones de Jean Wahl y otros) en François Maspero (1969). (2-
346)

12-68 Macciocchi: A finales de otoño de 1968, le había mandado el manuscrito de mi libro (Lettere
dall'interno del P.C.I.), que juzgó magnífico. Me ordenó que lo diera a la imprenta, que lo publicara en el
plazo de un mes. "Es un libro excepcional: debes atreverte a todo para que vea la luz" (...) "Nada de ceder
ante los revisionistas", concluía Althusser, de rebote. Resumo de mala manera sus cartas, nítidas y
geniales, en las que me describía la estrategia (este es el obstáculo [A], o bien es la asechanza [B]), como
Clausewitz se ocupaba de las batallas napoleónicas. No reproduzco hoy esas cartas sólo porque contienen
muchas inflexiones políticas y personales, y están recorridas como por un hilo de dolor y de angustia: él
me pasaba una bandera que había sido incapaz de empuñar en el 68 (...) Althusser le había pasado el
manuscrito a Maspero y le había "ordenado" publicarlo. En Italia yo se lo destiné a Giangiacomo
Feltrinelli, llevándoselo a Milán. Lo leyó en una noche y al día siguiente me telefoneó a Roma: "Es muy
bueno, lo publico inmediatamente". (50-345)

12-68 Michel Foucault figura como "director" del departamento de filosofía en Vincennes. Trató de
reclutar a la joven generación entre los discípulos de Althusser y de Lacan, especialmente en el grupo de
fundadores de los Cahiers pour l'analyse. Por lo menos cuando resulta posible, pues varios de los que le
hubiera gustado reclutar están cumpliendo el servicio militar, como es el caso de Alain Grosrichard. "¡Si
fui designada -dice Judith Miller risueña- es porque este problema no se planteaba en mi caso!" Además
de la hija de Lacan, también se integrarán Alain Badiou, Jacques Rancière, François Regnault y algunos
más (...) para equilibrar algo las cosas, es decir para evitar que el departamento de filosofía sea
completamente fagocitado por los maoístas, ultramayoritarios en el equipo de filósofos reunido por él,
Foucault recurre a Henri Weber, dirigente trotskista en aquel entonces. Etienne Balibar, reclutado él
también, no tendrá la vida nada fácil debido a su pertenencia al Partido Comunista. Finalmente, para
asumir el papel de moderador en este ambiente agresivamente militante, Foucault llama a un sabio,
famoso tanto por sus competencias pedagógicas como por sus cualidades de federador: François Châtelet
(...)

...Se publica un programa de las asignaturas (...) Ahí van unos cuantos ejemplos de los títulos de las
asignaturas del curso 1968-69:

"Revisionismo-izquierdismo" por Jacques Rancière, "Ciencias de las formaciones sociales y filosofía


marxista" por Etienne Balibar, "Revoluciones culturales" por Judith Miller, "Lucha ideológica" por Alain
Badiou (...) El curso siguiente (1969-70), los títulos de las asignaturas conservan el mismo tenor, y así, sin
orden ni concierto, encontramos: "Teoría de la segunda etapa del marxismo-leninismo: el estalinismo" por
Jacques Rancière y "Tercera etapa del marxismo-leninismo: el maoísmo" por Judith Miller; una
"Introducción al marxismo del siglo XX: Lenin, Trotski y el movimiento bolchevique" por Henri Weber;
"La dialéctica marxista" por Alain Badiou... (75-250)

1969 Publica "Sur le 'Contrat Social' (les décalages)" en Cahiers pour l'Analyse 8, expuesto en el Curso
de 1965-66 en la ENS. (2-345)

1969 Publica "Avertisement aux lecteurs du livre I du 'Capital'" en Karl Marx "Le Capital" livre I
(Garnier-Flammarion. París). (2-346)
3-1969 Son publicadas las cartas a Maria Antonietta Macciocchi (1968-9) en "Lettere dall'interno del
P.C.I." (Feltrinelli. Milan). (2-346)

15-3-1969 Tenemos dos textos de Althusser sobre Mayo de 68, escritos en esta misma fecha: uno
destinado a Italia, retoma sin pudor las ideas y el estilo de Marchais: la clase obrera se ocupa sólo de sus
asuntos; es preciso que los estudiantes "se lo metan en la cabeza"; son pequeños burgueses a los que
puede curarse aplicándoles un buen tratamiento. Al final de la carta, aparece al menos un problema: el
partido ha perdido contacto con la juventud... En La Pensée, el tono cambia. Ya no hay necesidad de
"meter en la cabeza" de los estudiantes que deben ocuparse de sus asuntos. Para esto bastan Juquin y sus
tropas. Althusser coloca en primer plano el foso cavado entre el Partido y los estudiantes, critica los
ataques de Verret, subraya el carácter progresista del movimiento estudiantil. (8-48)

21-3-1969 Publica "Comment lire 'le Capital'?" en l'Humanité. (2-346)

4-1969 Pronuncia una conferencia sobre Hegel ("Lénine devant Hegel"). (2-200)

4-1969 Fecha un manuscrito no publicado y titulado "De la Superstructure (Droit-Etat-Idéologie), del que
un extracto será su posterior libro "Ideología y A.I.E.". En el manuscrito, Althusser anuncia un próximo
libro -presumiblemente suyo- titulado "Ecoles". Nunca se materializó. "La escuela capitalista en Francia"
(1971) de Christian Baudelot y Roger Establet buscó

establecer y desarrollar las tesis de Althusser. (2-225/228/347)

6-1969 Publica "A propos de l'article de Michel Verret sur 'Mai etudiant'" en La Pensée 145. (2-346)

6-1969 La declarada política del orden colocaba al althusserismo en una posición comprometedora. Era la
época en que el número de docentes espantados por Mayo iban al PC como si fuera el último bastión del
orden universitario. El discurso althusseriano sobre la ciencia y la ideología suministraba a ese encuentro
un punto de honor teórico... esto es lo que para muchos querían decir las "conquistas de Mayo": un lugar
para los epistemólogos y para los semiólogos. Para llevarle la contra a "Foucault y los izquierdistas", en
Vincennes el alumno-profesor encargado de formar teóricamente a los jóvenes de la UEC les aconsejaba
leer a Althusser, Balibar y Bachelard. Los intelectuales al día de La Nouvelle Critique, enteramente
barnizados de althusserismo, se pusieron en la punta de la ofensiva "teórica" antiizquierdista. Un poco de
Althusser, un poco de Bourdieu-Passeron, mucho de Kautsky... y la salsa estaba lista... el althusserismo,
que no hacía mucho arrastrara a los militantes estudiantiles formados por los combates contra la guerra de
Argelia, venía venir hacia él a los mandarines en ciernes asustados por la lucha antiautoritaria. Era
también la época de la alianza contra La Nouvelle Critique y Tel Quel, la época de la gran penetración de
los jóvenes comunistas en los medios de la parisinidad teórica. Todo esto podía dar lugar a bellos
coloquios y abrir carrera a algunos impacientes. Pero Althusser era de aquéllos que veían más lejos...
Althusser estaba políticamente de acuerdo con la empresa de retorno al orden. El mismo había
contribuido un poco (Se trataba en esa época de crear una sección S.N.E.Sup. entre los alumnos de la
Escuela Normal Superior. Esa sección habría sostenido a la mayoría izquierdista vacilante del S.N.E.Sup.
Althusser entró en campaña contra ese proyecto, ayudando al PC a obtener la mayoría en el S.N.E.Sup.).
Pero de ningún modo se consideraba su teórico. La ortodoxia le repugnaba tanto como la ruptura. (8-120)
27-6-1969 Macciocchi: Yo estaba "públicamente sola": Althusser se encontraba en alguna parte, en un
sanatorio. Y nuestras relaciones se habían interrumpido. Yo seguía escribiéndole epístolas y contándole lo
que me sucedía, a la espera de que se recuperase para contestarme. (50-350)

6-1969 aprox. "A la señora M.A. Macciocchi: Hoy Althusser me ha ordenado que no publique su libro
(por razones políticas que no me permitiré discutir), al igual que me había ordenado, hace cinco meses,
publicarlo. No me haga desempeñar el papel de chivo expiatorio. Para mí el problema consiste en saber
qué piensa hacer usted después de esta renuncia de Althusser. Cordialmente, François Maspero".

Macciocchi: Miré y remiré la carta, pasmada. Comprendí que Althusser, tras haber valorado lo sucedido
conmigo en Nápoles, con la misma firmeza con que me había ordenado publicar, me instaba ahora a que
no publicase en Francia. El PCI, con pasos afelpados, había intervenido en la "disuasión" a través del
PCF. Me hizo llegar aún una de sus cartas "estructurales" para demostrarme que el libro estaba superado,
que había que tener el valor de destruir los escritos que ya no respondían a la actualidad de los problemas,
porque también el PCF estaba en plena evolución democrática... Contesté sólo a la carta de Maspero: por
lo que a mí respectaba, el editor podía publicar inmediatamente el libro en Francia, como yo había hecho
ya en Italia. Que Althusser se echara atrás no era asunto mío. Proseguiría sola. Althusser, por toda
respuesta, permitió que Hélène requisase a Maspero los folios del libro, para retirar sus cartas de la
edición francesa. (50-354)

(Hélène) negó al editor Maspero el derecho a reproducir las cartas que Althusser me había escrito desde
Nápoles para mi libro "Cartas desde el interior del PCI" (...) (71-8)

1969 Publica "To my english readers" y "A letter to the translator" en L.Althusser "For Marx" (Allen
Lane. London). (2-347)

1969 Publica "Lettera a Pesenti" en Rinascita 32. (2-347)

6-1970 Publica IDÉOLOGIE ET APPAREILS IDÉOLOGIQUES D'ETAT (NOTES POUR UNE


RECHERCHE) (1969-70) en La Pensée 151. (2-347)

1970 Publica "Sur le rapport de Marx à Hegel" (23-1-1968) en Jacques d'Hondt y otros "Hegel et la
pensée moderne" (P.U.F.París). (2-347)

1970 Publica "Lénine devant Hegel" (1969) en W.R. Beyer (ed) "Hegel-Jahrbuch 1968/69" (Meissenheim
a.Glan). (2-347)
9-1970 Grahame Lock: En Septiembre de 1970 yo di una conferencia sobre el trabajo de Althusser ante el
comité cultural del Partido Comunista de Gran Bretaña, en la "Marx House" en Londres... En la primera
fila de los asistentes estaba sentado John Lewis. Visiblemente contrariado por la clase de tesis que él
entendió, hizo una larga intervención durante la discusión en la cual no solamente expresaba su
desacuerdo con esas tesis, sino incluso sugirió también la evidencia, Althusser podía no haber leído a
Marx. Todos no estuvieron de acuerdo con él sobre este punto aunque un camarada expresó la opinión de
que si el mismo Althusser había hecho un estudio conciso del marxismo había procedido de un modo
-dogmático- "típicamente francés". Otros (una minoría) intervinieron para mostrar su apoyo, si no a las
conclusiones enunciadas en Pour Marx, al menos al proyecto...

Entre tanto, John Lewis se había acercado a Marxism Today (Publicación teórica del PCGB) con la
intención de publicar una crítica del trabajo de Althusser. El artículo fue publicado en dos partes, en enero
y febrero de 1972, bajo el título "El caso Althusser"... Era normal que se le diera a Althusser el derecho de
responder, que se lo aprueba James Klugmann, redactor jefe de Marxism Today.

El resultado fue la publicación en la revista de la "Respuesta a John Lewis" en octubre y noviembre de


1972...

Narro estos hechos porque mis amigos franceses me han preguntado a menudo: ¿Quién es John Lewis?
¿Cual fue la razón del ataque inicial? De hecho es un camarada del partido, de hace tiempo (¡tomó parte
activa en la huelga general de 1926!), autor fecundo en multitud de temas y uno de los pocos filósofos
comunistas de la Gran Bretaña. Representa, y de modo muy claro, precisamente esa tendencia humanista
cuya historia se analiza en la Introducción de Pour Marx. Y su crítica había sido publicada en la revista
oficial del partido. ¿Qué mejor política para Althusser que recoger el desafío y por consecuencia
intervenir una vez más en estas cuestiones cruciales, aunque en lugar inesperado?

La Réponse suscita un interés considerable en los medios marxistas británicos y el Grupo Filosofía del
Partido Comunista decide tener una conferencia de dos días acerca de los textos de Althusser. Tiene lugar
al final de 1972. Cuatro oradores trataron diferentes aspectos de su trabajo. Dos, uno de ellos John Lewis,
fueron en eso muy hostiles y uno solamente fue realmente favorable. Debe decirse que en esta época una
línea cercana a la de Roger Garaudy en Francia era más o menos dominante entre los filósofos comunistas
de Gran Bretaña, mientras que una minoría o bien se inspiraban en las investigaciones de Althusser o bien
adoptaban una posición crítica a la consideración de este trabajo de investigación a partir de un punto de
vista próximo al de Lucien Sève. La relación de fuerzas existente provoca de este modo, en un cierto
momento, la impresión de que una alianza entre los dos últimos grupos era posible y necesaria de cara a
una tendencia de derecha. (58-64)

26-10-1970 Macciocchi: Althusser y Hélène vinieron a vernos al Hotel Pont Royal la noche antes de la
salida hacia Pekín (...) Althusser parecía impresionado. Volvió a hablarme largamente del "concepto"
sobre el que habíamos trabajado: China como crítica de izquierdas al estalinismo... Me repitió aquella
noche parisiense que teníamos una importante misión que cumplir en el interior de los partidos
comunistas. Parecía anhelar una especie de cisma... Aquella noche parisiense, la última imagen es la de
Althusser con un impermeable desaliñado, con la gorra de través, que se despide en la puerta del hotel,
con la vigilante Hélène a su lado. Orgulloso y tierno. Modesto como un chino...(50-388)
1971 ó 1979. Macciocchi: El hombre de mediana edad entró con paso firme en la tienda de Rolls Royce,
frente a Hyde Park, hacia el Hotel Hilton. Los empleados lo escrutaron un poco de través a causa de su
apariencia descuidada: vestía un trench coat deformado, deshilachado en los bordes de las mangas,
abierto en el cuello y sin corbata, llevaba en la cabeza una gorra inglesa de cuadritos, mugrienta. Preguntó
por el director de la tienda. Declinó sus cortesías: "Soy el profesor..." El director había oído hablar del
hombre, aunque muy vagamente. Lo acompañaba un joven inglés que se presentó como escritor. El
hombre dijo que quería comprar un Rolls Royce y que quería recibirlo directamente en París, donde vivía.
Tenía ideas muy concretas, como alguien que conociera hacía tiempo el catálogo de los Rolls. Quería uno
gris metalizado, tras haber rechazado el rojo que estaba allí en el escaparate, descarado. "Qué
prepotencia", dijo la mirada del profesor. Pidió probar el gris metalizado y salió con el empleado de la
empresa al lado, cruzando con seguridad el centro de Londres, hacia el British Museum, hacia
Buckingham Palace, tras haber corrido a lo largo de Hyde Park hacia Kensington. Al volver a entrar en la
tienda dijo: "Perfecto. Es exactamente como me lo imaginaba. ¿Cuanto cuesta?" "Cien mil libras
-gorgoteó ligera la voz del director-. Pero se pueden pagar a plazos, damos facilidades de pago... Y
además están los gastos de aduana, si lo quiere en París". "Sí, sí, en París", dijo el hombre sin discutir las
modalidades de pago, como si no le interesaran. Y dio la dirección de una calle del V Arrondisement, que
al director de la Rolls no le decía nada, aunque era demasiado bien educado para manifestar perplejidad.
"Mañana a las once, firmaré el contrato". El director se dobló en dos en una reverencia, y dos empleados
se precipitaron a abrir la puerta al hombre de la gorrita. Naturalmente, el hombre no volvió a dar señales
de vida. Al día siguiente, de nuevo con su amigo, el hombre pidió que lo llevaran a Kings Road. Curioseó
en las tiendas de ropa para dieciochoañeros, célebres en todo el mundo. Apreció, del New Romantic
Style, los pantalones anchos a lo pirata, las camisas festoneadas, las botas hasta medio muslo, las
chaquetas con alamares. Una tienda se llamaba Reformation, Reforma, y el hombre rió al ver aquella
muestra, que tradujo al francés: Réforme. Palpaba las prendas; dijo que no eran de su talla, pues se trataba
de ropa para jóvenes. Los punks andaban por allí con las cabezas rapadas, dibujadas a puntitos, y en la
barbería aneja al New Romantic Style el hombre anciano se interesó por la moda de teñirse el pelo de
verde, de amarillo, de violeta, o de cortárselo al cero. En el Theater of Hate (Teatro del Odio) estaban
expuestos los libros "malos": en las portadas estaban Stalin, Trotski y Hitler. Los hojeó con una sonrisa
cómplice, casi complacida. Tras haber escrutado a fondo dentro de las páginas, se marchó riendo burlón
para su coleto. Tampoco allí compró nada.

Allá donde la etrusca Tarquinia se pierde en la llanura, entre olivares, encinas, pinos mediterráneos, frente
al mar, se alza un convento del siglo XII que el famoso pintor ha rehabilitado en parte como suntuosa
morada. El hombre del Rolls, que es amigo del pintor, llamó a su puerta unas semanas después del viaje a
Londres, pidiendo hospitalidad. La mujer del pintor lo acogió calurosamente. Se veía que era un hombre
célebre. El único embarazo nació a causa de la presencia, al lado del hombre, de una mujer que no era su
esposa. La presentó como una amiga a quien quería mucho. Una morena guapa, una italiana bien metida
en carnes, como una pintura del Veronés. Se cogían tiernamente de la mano. Por la noche, el pintor
proyectó una película rara de su cinemateca -El acorazado Potemkin-, pero el hombre se durmió a media
película, con la cabeza caída sobre el pecho, pesadamente. La mujer morena empezó a acribillarle
cariñosamente el rostro a besitos. Pero él no despertó de su sueño de plomo. A la pregunta del pintor, la
mujer contestó: "Sí, sólo besitos, él tiene... miedo del cuerpo". Al día siguiente se marcharon a toda prisa.
Parecía como si el hombre se precipitase hacia una cita repentina, y para él capital.

El profesor francés llegó con retraso a la ciudad de Terni, pero, como era una celebridad, la nerviosa
audiencia se sintió aliviada de inmediato. Un marxista así no se veía hacía años. Su conferencia no tenía
título en el programa de debates en el centenario de la Comuna de París, pero a los oradores expertos en
los textos míticos del marxismo no les cabían dudas: el proyecto marxista estaba allí en carne y hueso. El
filósofo no paraba quieto un momento. Se atusaba, primero con las manos y después con un pequeño
peine, la onda de cabellos blancos con una estría amarilla que invadía su despejada frente. Colocó con
cuidado en su mesa una caja de cigarros, dos paquetes de Gitanes, un mechero, una caja de cerillas,
sacándolo todo de sus deformados bolsillos. El orador italiano, un filósofo oficial del PCI, vestido con un
terno oscuro, llevaba ya hablando media hora larga en la tribuna sobre Marx y la Comuna, ilustrando su
imposibilidad práctica (...) Jean Ellenstein y Gilles Martinet presidían respetuosos y muy atentos, con el
teórico socialista Tamburrano. El marxista francés no tenía en cambio ningún texto que leer, visiblemente,
y seguía sacándose de los bolsillos trozos de papel, aunque después los hacía bolas y desaparecían. Tenía
una pinta de niño viejo, sin corbata, con la camisa abierta y una cara indemne, de sonrisa pícara. Yo no le
perdía de vista un instante, sentada anónima al fondo de la sala del círculo obrero de Terni, corazón
metalúrgico de Italia, una pequeña ciudad obrera a 200 kilómetros de Roma, una especie de baluarte
comunista. Cuando le tocó al profesor marxista, éste avanzó con los andares ondulantes de un oso hacia la
tribuna, se instaló en ella y anunció el título de su exposé: "Los placeres del marxismo". Un escalofrío de
estupor recorrió la audiencia (...) Fotógrafos y cameraman acribillaban al célebre filósofo incluso dentro
de los pabellones auditivos (...) El grupo Cronaca, llegado adrede de Roma, filmaba desde tres puntos
distintos de la sala el documento que iba a aparecer en el segundo canal con protagonistas de primer plano
sobre el tema "La Comuna cumple cien años", iniciativa de la cooperativa cultural de los trabajadores de
las acerías ternianas. La película no se proyectó nunca. Más aún, desapareció, y por mucho que la he
buscado, por conducto de ministros, diputados, miembros de la comisión de vigilancia de la RAI, ha sido
imposible encontrarla (...) El profesor se saltó a pie juntillas el tema de la Comuna y del Estado y fue
derecho al de la revolución, definiéndose así: "Yo no sé nada, soy solamente el intérprete casual de la
realidad actual, hecha de la sedicente crisis general del imperialismo, y de la crisis del movimiento
comunista internacional, que en cambio es una verdadera crisis..."(...) Partía de tres axiomas: Rusia y
América se paralizan recíprocamente, los partidos comunistas occidentales y los sindicatos se encuentran
en un impasse, "opacizados", y no consiguen ya moverse, como clavados a tierra. Por tanto, las fuerzas
contrarrevolucionarias están todas paralizadas, PCI, sindicatos, la URSS; pero "esto no es en el fondo una
desgracia, sino una gran suerte porque por fin está libre el espacio para la revolución comunista. Y no
tiene que llegar, sino que está entre nosotros". Inmediatamente ofreció un anticipo, una muestra de
revolución, como un aperitivo, y afirmó que "jamás en la historia se ha producido una coyuntura tan
favorable a la revolución como la actual (...) Esta coyuntura es preciso buscarla en los intersticios de la
sociedad, tal vez incluso en esta misma sala o en un prado de Terni donde se juega a la pelota... donde la
gente no se está mintiendo (...) La revolución está aquí" (...) El profesor abandonó de pronto la cátedra y
regresó a su mesa: "¡Oh! ¿Qué hace? ¿No continúa?" Después, como pensándoselo mejor, entre una
ráfaga de suspiros y bufidos volvió a subir al podio y advirtió: "Un momento, no he terminado, quisiera
agregar algo para explicarme mejor (...) El comunismo no significa 'socializar', 'socializar' es una cosa
terrible, un parto del capitalismo, significa si acaso 'desocializar' con vistas a un objetivo final, una meta,
que no es la construcción del comunismo, sino de una anarquía social. Mientras tanto, en este período de
transición, el comunismo existe por doquier en los intersticios de la sociedad (...) Sí, el comunismo está
en todas partes: está en islas, en innumerables islas libres de las relaciones de sumisión. He dicho que el
comunismo puede estar en esta sala, o en una iglesia, o en un prado donde se juega a la pelota,
dondequiera que se hayan creado relaciones reales; las islas de comunismo se caracterizan por tres
condiciones: falta de explotación económica, ninguna opresión del poder político, ninguna sujeción
ideológica. La cuestión estriba, entonces, en establecer vínculos entre las islas de comunismo...
oponiéndose a las mediaciones políticas, a las ideologías: por eso Bakunin y Proudhon tenían en el fondo
más razón que Marx". Tras esta lacónica toma de postura radical, el filósofo sonriente silabeó: "El
socialismo es mierda. El socialismo es mierda en los países socialistas, donde lo es menos sólo cuando los
obreros luchan". Los remedios que el filósofo enumeró para no dejarse salpicar por esa substancia fueron:
"Pensar diferentemente, obrar diferentemente, organizarse en formas no organizadas, unirse con todos los
que creen auténticamente en algo, con los católicos cuando rezan, con todos los religiosos auténticos (...)
Es preciso actualizar el materialismo dialéctico en supramaterialismo líquido, esto es, en la capacidad del
pueblo de nadar como un pez bajo el agua en la corriente de los acontecimientos políticos... En eso está el
nuevo continente: el continente del supramaterialismo líquido. La única cosa es saber qué queremos, y
pensar la realidad como es, queriéndola. Expreso la certeza de que todo se juega en la cabeza". Y así
concluyó.

Nadie quería aceptar que decía la verdad. "Bromea usted -le replicó un periodista- ¿en qué queda, pues, la
acción política?". "En política hay que saber 'tocar el piano'-rebatió conceptualmente inspirado el
profesor-. ¿Qué quería decir Mao con esta máxima? Uno, dos, tres, cuatro, cinco. -el profesor alzó
repetidamente los brazos como un director de orquesta hacia sus músicos-. Primero, no seguir la partitura,
sino improvisar libremente; segundo, se aprende a tocar el piano solos o con un profesor, pero nunca en
los conservatorios; tercero, cuando se es autodidacta se improvisa y no se corre el peligro de notas falsas,
que sólo existen cuando hay una partitura de la que uno no se puede apartar; en cambio así, sin partitura,
se pueden coger las notas falsas y transformarlas en un nuevo tema musical, mientras que las variaciones
son imposibles cuando se toca a Mozart o Bach (partituras inmutables). Quinto, el piano se toca con una
mano o con dos, al igual que se anda con una pierna o con dos... esta posibilidad de escucharse, esta
posibilidad de movimiento da la fuerza de no estar aislado aun cuando se esté solo". Con la palabra
"solo", el profesor regresó a su sitio. El auditorio se quedó transido. Hubo un arrastrar de sillas. Algún
silbido. Después se alzó una reprobación sonora, un entrelazarse de protestas airadas (...) Al final del
debate, el filósofo había recogido con calma sus papeles, metiéndose en el bolsillo las cajas de cigarros,
de cigarrillos, las cerillas. Me acerqué: "¿Qué sucede?" Me respondió, citando la frase de Marx al final
del "Programa de Gotha", que me repetiría mucho después, pero en circunstancias dramáticas: "He dicho
la verdad y he salvado mi alma". (50-507)

1971 Publica "Foreword" (1970) y "Letter to the translator (on 'Freud and Lacan')" (1969) en "Lenin and
philosophy and other essays" (New Left Books. London). (2-347)

1971 Publica el "Prefacio" (1970) en Marta Harnecker "Los conceptos elementales del materialismo
histórico" (Siglo XXI.Mex.). (2-347)

20-5-1971 Macciocchi: En cinco meses, del 20 de diciembre al 20 de mayo, terminé mi libro. Quinientas
páginas que describían el viaje a China (...) Una vez más el PCI había intervenido a escondidas con el
buen señor Flamand, de Editions du Seuil, para impedir la salida del libro. La intervención de Althusser
en mi favor había sido capital. "Tengo un amigo muy importante, que trabaja en Seuil -me anunció-;
veremos si puedo hacer algo con él, aunque no te prometo nada". El amigo era Sollers. Éste cogió las 150
primeras páginas del libro, que habían emocionado a Althusser y con el paquete bajo el brazo se fue a
llamar un domingo a la verja de la casa de campo de Flamand, en Saint Giron. La autoridad de Althusser
era indiscutible. La astucia de Sollers también. (50-390)

11-6-1971 Macciocchi: Al día siguiente de mi llegada a París fue la cena con Althusser, que notoriamente
era un oso. Fue una velada feliz. A la mesa estaban Wahl, Sollers con su mujer Julia Kristeva, Durand con
su mujer Carmen. Ellos no conseguían recobrarse de la sorpresa de estar cenando con el monumento de la
Rue d'Ulm. Pronunciaban frases mesuradas y cautelosas que trataban de parecer inteligentes, pero que,
pensándolo bien, eran más bien una prueba del prestigio incondicional de que gozaba el filósofo.
Althusser había venido sin Hélène. Y de vez en cuando, cosa insólita, me acariciaba el pelo delante de
todos. A mi vez yo apoyaba risueña mi cabeza en su hombro. Otra cosa insólita. Kristeva estaba sombría y
triste y no dijo una palabra. Sollers me miraba fijamente...(50-395)

A mi regreso a París reanudé con Louis un diálogo ininterrumpido, pero ya no era el


de antaño. Ahora todos sus esfuerzos apuntaban sobre todo a hacerme reanudar una
relación con el PCI... Se alarmaba con mis amistades, se mofaba de las relaciones
políticas que yo estaba anudando en París con los "chinos" e insistía en que el único
camino posible era el suyo: el que otorgaba la primacía a la prudencia, a la
superioridad del no actuar, al larvatus prodeo. "El 80 por 100 de mi fuerza -me
repetía- proviene de mi pertenencia al PCF. Para ti debe ser lo mismo. ¡Permanecer
en el Partido a toda costa! Has cometido un grave error político al publicar tu artículo
de polémica con la Nouvelle Critique en la revista Tel Quel, dando a esta última un
reconocimiento político. Tú no sabes nada del París intelectual. Tus amigos intelectuales, como Sollers, se
parecen a una casa de dos plantas: un piso bajo por el que se circula, donde se habla el mismo lenguaje, y
un primer piso totalmente secreto y misterioso, donde ocurren otras cosas; están rodeados por otra gente,
por las burbujas de la inteligencia parisiense, sin leyes morales, sin principios, a la moda... ¿Qué sabes tú
de ese mundo intelectual? Yo conozco cada una de sus piedras, cada hoja. Tu llegas y te confías a ellos, le
vuelves la espalda a tu Partido... Si no hubieras publicado en Tel Quel habríamos hecho juntos una
publicación sobre la China. Pero ¿sabes lo que es Tel Quel? Lo redactaban en un 38 por 100 con mis
ideas, en un 30 por 100 con las de Derrida, y el resto era suyo: demasiado poco, ¿no? Sollers te encontró
un día a ti y a tu libro y se encendió en ambiguo fervor político, pero él no sabe nada de política. El
haberte defendido contra el PCF no ha sido para él sino una hábil escaramuza, aprovechando una
coyuntura favorable... agradéceselo sin embargo a todos, a Philippe Sollers y a quienes te apoyan, pero no
debes escribir el artículo para Tel Quel, la revista que aspira ahora a pasar al servicio de la derecha y de la
burguesía, para borrar el sostén prestado a los rusos cuando la invasión de Praga. Tú eres una militante,
ellos un grupito raro, ligado por vínculos incomprensibles. Recuerdo que Sollers, cuando yo estaba
enfermo, venía a visitarme a 50 kilómetros de París, a la clínica; me escribía, parecía lleno de impulsos
generosos. Después no volvió a escribir, se esfumó... Mis cartas (retiradas de la publicación) no valían
gran cosa. Y además, ¿sabes?, no podía, no puedo. He probado diez veces a escribir sobre China, pero lo
he roto todo siempre, aún estoy enfermo. He dado vueltas durante cinco años por las clínicas de París...
Pero ¿por qué trabajas ahora en Vincennes? Es una universidad de marginados, de inútiles; un absceso,
donde se han coagulado todas las escorias y los deshechos del 68... Sabemos que te han marginado. Yo y
mis amigos te queremos mucho y escribiremos sobre ti un día. Tienes una cabeza política. Pero ahora,
prudencia con tus contactos en París... ¿Sabes? he vuelto a escribir. He podido terminar el artículo sobre
los Maîtres Assistants. Ocupo un pequeño espacio en el frente de la lucha política. He encontrado un
punto, el punto de Arquímedes, ya verás, te gustará". (50-369)

1972 Dicta en la ENS dos clases sobre El Príncipe de Maquiavelo. (52-33)

17-5-1972 Lacan a Macciocchi: ¿Sigue viendo a Althusser?...¿Por qué no se ha hecho curar por mí?.
Macciocchi: Es una pregunta a la que no sé responder. Parece apreciar enormemente a Althusser, y sentir
curiosidad por nuestra amistad. (50-375)

7-1972 Carta a J. Guitton (Texto en 29-6)

8-1972 Nueva carta a J. Guitton (Texto en 29-7)

25-7/1-8-1972 Publica "Sur une erreur politique. Les maîtres auxiliaires, les etudiants travailleurs et
l'aggrégation de philosophie" en France Nouvelle 1393-4. (2-347)

10/11-1972 Publica "Reply to John Lewis (self-criticism)" en Marxism Today (2-348)

10-11-1972 Macciocchi: Este día entré intimidada en aquella universidad desconocida que me ofrecía un
puestecito, investida de mi nuevo papel de profesor (...) Había sido el tierno Bettelheim el primero en
conseguirme aquel puestecito en Vincennes, utilizando toda su influencia con sus amigos maoístas de la
École des Hautes Études. Había reanudado mis relaciones con Althusser, perdonándole su defección con
motivo de la publicación de las Cartas desde dentro del PCI. El viaje a China nos había reunido. Pero el
filósofo estaba enojado después de mi nueva excomunión, preocupado al ver cómo me alejaba, cada vez
más definitivamente, de la sombra protectora del PCI. Interrogándose sobre mí, se atormentaba sobre sí
mismo, sobre la validez de su granítica obstinación en pertenecer para siempre a su PCF, y sobre el
sentido de continuar escribiendo tercamente su eslogan provocador: "Sin el PCF, no sería nada", con una
desenfrenada voluntad de aniquilación y anulación que su compañera Hélène compartía. (50-365)
(...) Después de la curación del filósofo, a finales del 68, y del abandono de la clínica, Louis había
seguido congregando a su alrededor a sus alumnos predilectos para debatir la situación política, francesa e
internacional. Duroux, que era colega mío en Vincennes, me contaba esas reuniones. Eran doce (...) cada
uno de los doce había adoptado un nombre ficticio, un nombre clandestino (...) A Hélène la llamaban
Mathieu. (50-365)

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6. AUTOCRÍTICA

1-1973 Publica "The conditions of Marx's scientific discovery (On the new definition of Philosophy)" (7-
1970) en Theoretical Practice 7-8 y más tarde en francés con el título "Sur l'evolution du jeune Marx". (2-
348)

1973 Publica RÉPONSE A JOHN LEWIS (François Maspero.París) que contiene "Avertissement"(1-5-
1973); "Réponse à John Lewis" (4-7-1972); "Remarque sur une catégorie: 'procès sans sujet ni fin(s)'" (1-
5-1973) y "Note sur 'la critique du culte de la personnalité'" (6-1972). (2-348)

1973 Redacta la presentación de la colección Théorie, de François Maspero,


de la que es director desde su fundación en 1965, para la Feria del Libro
Marxista de París. (Texto en 31-113)

Es también director de la colección "Analyses" de Hachette. (63-23)

18-9-1973 Intervención en "Les communistes, les intellectuels et la culture" en France Nouvelle,1453. (2-
348)

Althusser se había reprochado a sí mismo "recurrir a la prensa burguesa y su chantaje del Partido" en la
Fête de l'Humanité en 1973, cuando comentaba el "affair Daix". (2-312)

1974 Carta a J. Guitton (Texto en 29-7)


1974 Se hace pública la carta dirigida a Régis Debray a propósito de "¿Revolución en la revolución?" (1-
3-1967) en R. Debray "La critique des armes" (du Seuil.París). (2-348)

5-7-1974 S. de Beauvoir: Sartre estaba bastante emocionado a causa de su entrevista con Mélina. Ella se
había mostrado hostil. Acusó a Sartre de haber provocado su reclusión y exigió que la sacara de allí. Él
protestó. -También hiciste que encerraran a Althusser- le replicó. (Ella había asistido en La Sorbona a las
clases de Althusser, quien acababa de ser hospitalizado por una depresión nerviosa). (62-100)

8-1974 Publica "Justesse et philosophie" en La Pensée 176. (2-348)

1974 Publica PHILOSOPHIE ET PHILOSOPHIE SPONTANÉE DES SAVANTS (1967) (François


Maspero.París) que constituye la introducción al Curso de Filosofía para científicos desarrollado en 1967-
8; contiene un "Avertissement" (14-5-1974). (2-348)

1974 Publica ELÉMENTS D'AUTOCRITIQUE (Hachette.París) que contiene un "Avertissement" (20-5-


1974); "Eléments d'autocritique" (6-1972) y "Sur l'evolution du jeune Marx" (7-1970). (2-348)

12-10-1974 Escribe "Quelque chose de nouveau" en l'Humanité. (2-348)

1975 Stanislas Breton: Tengo una hermosa carta de Althusser. La busqué hace dos meses, cuando murió y
se quería saber dónde enterrarlo. Tengo una hermosa carta que él me envió cuando su padre había muerto.
En 1975. Me hablaba del fallecimiento de su padre. Y me decía que le gustaba mucho ese rincón de la Île-
de-France donde su madre también está enterrada. (72-403)

6-1975 Defensa de tesis en Amiens: presenta "Montesquieu, la politique et l'histoire", los "Manifestes
philosophiques de Feuerbach" (Pour Marx) y "Lire Le Capital" ante un jurado de la universidad de
Picardie. (15-127)

Macciocchi: En la Universidad de Amiens, en el 75, cuando Althusser tenía 55 años (en realidad 56),
durante el examen para el doctorado de Estado en filosofía, le he oído proclamar después de su genial
exposición: "Esta intervención filosófico-política es el fruto de un miembro del partido comunista". Como
decir: todo aquello que he hecho viene del partido. (71-9)

5-7-1975 Escribe "Les communistes et la philosophie" en l'Humanité (2-348)


10-1975 Publica "Est-il simple d'etre marxiste en philosophie? (Soutenance d'Amiens)" en La Pensée 183.
(2-349)

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7. INTERVENCIÓN EN EL SENO DEL P.C.F.

1976 De acuerdo con Balibar, su libro "Sobre la Dictadura del Proletariado" fue originalmente planeado
como una empresa conjunta con Althusser; debido a la enfermedad de éste, la emprendió solo. (2-249)

1976 Se hacen públicas las cartas a L.F. Rebello (1975) en L.A. y L.F. Rebello "Cartas sobre a Revoluçao
Portuguesa" (Seara Nova.Lisbon). (2-349)

1976 Publica "Avant-propos: histoire terminée, histoire interminable" en Dominique Lecourt


"Lyssenko.Histoire réelle d'une 'Science Prolétarienne'" (François Maspero.París). (2-349)

1976 Publica POSITIONS (Editions Sociales.París). Contiene una "Note" (11-1975) y otros escritos
reseñados mas arriba. (2-349)

1976 Es nombrado secretario de la Escuela Normal Superior de París. Este mismo año contrae
matrimonio con Hélène Rythmann, una funcionaria jubilada nueve años mayor que él. Desde hacía algún
tiempo los discípulos de Althusser habían apreciado un cambio radical en el razonamiento de su profesor,
que de su pasión por la lógica había pasado a unas extrañas incoherencias que iban de la excitación a la
depresión. (21-55)

Para la reseña biográfica de Hélène Rythmann, ver (9-14)

26-3-1976 Pronuncia una conferencia en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Granada,


publicada poco mas tarde bajo el título de LA TRANSFORMACIÓN DE LA FILOSOFÍA (Universidad
de Granada.1976). (2-349)

Especialmente invitado por la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad granadina, Louis Althusser
llegaba a esta ciudad el pasado 23 de marzo. Tres días más tarde, a las ocho de la noche y en el amplio
crucero del Hospital Real, el famoso filósofo pronunciaba, ante un auditorio de varios miles de personas,
la que habría de ser su primera conferencia en público fuera de su país. (35-51)
Althusser ha pronunciado en España, ante cerca de cinco mil estudiantes, una conferencia sobre "La
transformación de la filosofía" invitado por la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad. "Esta es la
primera conferencia que pronuncio fuera de Francia. He venido a España por relación de vecindad de
países y por la situación difícil que atraviesa; esto es algo que nos interesa a todos los intelectuales",
fueron las únicas palabras pronunciadas en castellano por Althusser. Después seguirán treinta y tres folios
en francés, que habían sido previamente traducidos y repartidos entre el público. Parecía increíble que una
conferencia en francés y sobre filosofía, arrastrara a cerca de cinco mil estudiantes. El mismo
conferenciante nos diría más tarde que él era el primer extrañado. "Pero yo creo -añadió- que si un
número tan elevado de universitarios ha asistido a esta conferencia no ha sido sólo por la curiosidad
personal, sino porque querían estar presentes en un acto político y, con su presencia, dar confianza a la
lucha popular..." (38-29)

5-4-1976 Visita Madrid. Fue aplaudido y abucheado en el aula magna de la Facultad de Derecho después
de pronunciar una conferencia organizada por la asociación "Cultura y Derecho" y el Departamento de
Información y Publicaciones del Sindicato Democrático de Estudiantes de la Facultad de Ciencias de la
Información. (22-24)

Al concluir su conferencia Althusser se negó a responder todas las preguntas incómodas con la excusa de
que esas cuestiones sólo podían ser debatidas en el seno y por los miembros de los partidos comunistas.
(24-36)

Louis Althusser ha estado en España. Primero en Granada, donde tranquilamente dio una conferencia.
Luego en Madrid, en la Facultad de Derecho, donde los estudiantes parece que querían comérselo. El
mítico pensador marxista francés congregó en su torno a cerca de tres mil personas, entre estudiantes y
profesionales. La conferencia había sido tímidamente convocada (...) aquello parecía una encerrona.
Parecía claro que los estudiantes "gauchistas" iban por él, dispuestos a desbordarle por la izquierda.
Intentando que se definiera sobre cuestiones de política inmediata allende y aquende los Pirineos. Y como
Althusser se escabulló, con mayor o peor fortuna, la gente se quedó defraudada, calificando al intelectual
francés, sobre todo los "gauchistas", como reformista o vendido a la derecha (...) Lo que parece que no
perdonaron los estudiantes radicales a Althusser es el hecho de tenerlo vivo y presente. (39-20)

Con el aula magna de la Facultad de Derecho de la Complutense a rebosar de auditorio, el filósofo francés
Louis Althusser pronunció ayer una conferencia (...) El profesor Althusser fue presentado por el
vicedecano del centro y por un profesor no numerario y el presidente de la Asociación Cultura y Derecho.
Los estudiantes, más de dos mil, tuvieron que permanecer muchos de ellos de pie. La disertación duró
aproximadamente dos horas y al final de la misma fue seguida de un coloquio (...) en el que fue
duramente criticado por considerar uno de los que intervinieron que "su disertación había sido un discurso
reformista". El conferenciante eludió todo planteamiento de política actual. (40)

"Queridos amigos. Quiero deciros que estoy muy contento, que me siento muy honrado por poder hablar
ante vosotros en la Universidad de Madrid. Desde hace 40 años España forma parte de nuestra propia
historia. El pueblo español tiene muy numerosos amigos en Francia. Seguimos de muy cerca la lucha de
los trabajadores e intelectuales de la democracia política y social. Tenemos la gran esperanza de que, pese
a las grandes dificultades presentes, esta lucha será pronto victoriosa... Quisiera pronunciar esta
conferencia en castellano. Se darán cuenta rápidamente de que tengo dificultades personales, típicamente
francesas, con su lengua. Les pido por adelantado la mayor indulgencia..." (Introducción del propio
Althusser a la conferencia de la Facultad de Derecho, posterior a las intervenciones de Gerardo Pérez,
Presidente de la Asociación Cultura y Derecho y de Gabriel Albiac. Recogido todo ello en cinta
magnetofónica)

4-1976 Una rueda de prensa preparada en Madrid con la convocatoria a varias decenas de periodistas
hubo de ser suspendida por las imprevisibles cautelas de las que quiso rodearse Althusser. "Sé de
antemano -decía- que abundarán las preguntas sobre mi opinión acerca de la situación española, y mi
escaso conocimiento del momento político español sólo puede conducirme a contestar vaguedades o
tonterías". (33-19)

9/15-4-1976 Realiza un análisis de la situación política española a lo largo de una conversación


mantenida en la redacción de la revista Realidades, primero y en el madrileño café Gijón después.
Además de la transcripción de ese análisis y a modo de introducción, en la revista se dibuja al siguiente
Althusser: usa tabaco barato, Caporal, que lía en papel oscuro y fuma sin apenas quitar de la boca el
cigarro mientras habla pausadamente. Con su aire desgarbado, chaqueta de pana y una gorra para
protegerse de las lluvias de abril, este francés de alta estatura, facciones poderosas y desgastadas,
encajaría en cualquier ambiente popular de provincia tomándose el inevitable "vin rouge" a la hora del
aperitivo. (20-12)

25-4-1976 Se clausura en París, en la antigua estación de La Bastilla, la Semana del Libro Marxista. Con
tal motivo, Louis Althusser hace público su descontento con el abandono de la noción de "dictadura del
proletariado" en el reciente XXII Congreso del PCF. (34)

Macciocchi: Hasta Althusser, después de sus célebres críticas al PCF (Semana del pensamiento marxista,
23 de abril de 1976), me imploró con las manos juntas que le sirviera de intermediaria con el liberalísimo
PCI y propusiera a L'Unità una entrevista con él (...) "Prueba, quiero publicar en la prensa comunista, sólo
en ella y no en la prensa burguesa". Lo intentaba por teléfono delante de él. El director me mandaba al
diablo, junto con Althusser, con un: "¿Cómo te atreves? Althusser no nos interesa, nos estropea las
relaciones con el PCF". Althusser necesitó más de un año para convencerse de que rechazaban sus
escritos, que le daban con la puerta en las narices, incluso en la prensa de los "partidos hermanos". Y
entonces se decidió a publicar en Le Monde la serie de artículos "Lo que debe cambiar en el PCF". Pero
ya era el crepúsculo, y todos regresaban a casa dejando el marxismo aparcado bajo la sede de cristal y
acero de Oscar Niemeyer, el bunker del PCF. Me pregunto cuánta parte de la locura de Althusser -que tres
años después estaba enteramente aislado, prisionero de la Escuela- haya de atribuirse al abandono en que
lo dejaron sus amigos de los partidos comunistas europeos, en nombre del "internacionalismo proletario".
(50-414)

1/15-7-1976 Visita Cataluña para contactar con los hombres del PSUC. En esa ocasión manifestó que los
partidos comunistas occidentales deberán reconocer que se han equivocado respecto a la dictadura del
proletariado. (21-55)

La razón de su visita a Barcelona es una invitación del Colegio de Aparejadores de Cataluña y Baleares y
de la Escuela para Maestros "Rosa Sensat". (32)
Louis Althusser lo primero que hizo al llegar a Barcelona en su reciente viaje fue preguntar por los
Encantes, versión catalana del Rastro madrileño. El filósofo francés quería comprar cerámica y así lo
hizo: dos platos y tres jarros bellísimos por los que pagó diecisiete mil pesetas. Olvidando por unos
momentos sus tesis filosóficas y su defensa del concepto de dictadura del proletariado, Althusser regateó
como un tratante y logró mayor audiencia popular que si hubiese dado una conferencia. Un compacto
grupo de mirones se arremolinó en torno a un vendedor que se las sabía todas y un gesticulante pensador
francés que exhibió los más sutiles recursos que puede ofrecer un regateador con experiencia en el oficio.
La esposa de Althusser, que al parecer no gusta de los regateos de Louis, se escabulló discretamente. (37-
64)

11-7-1976 Se publica en EL PAÍS unas declaraciones de Louis Althusser bajo el título de "Dictadura del
Proletariado y estalinismo no son en absoluto sinónimos". (36-20)

19-7-1976 Es publicada en POR FAVOR una entrevista de José Martí Gómez y Josep Ramoneda con
Althusser. (41)

29-10-1976 Escribe una carta a Manuel Bermudo de la Rosa, profesor de Sociología en el Centro de
Estudios Teológicos de Sevilla y discípulo de Althusser, sobre la crítica marxista de la religión cuyo texto
se publica en el diario El País (2-1-1981); ahí se narra que las Tesis de Feuerbach, en una impresión de
cartel, estaban siempre fijadas a la parte posterior de la puerta del despacho de Althusser "como un
manifiesto luterano de rebeldía".(19-0)

16-12-1976 A invitación del Círculo de Filosofía de la Unión de Estudiantes Comunistas interviene en un


anfiteatro de la Sorbona con un texto introductorio a un debate público en el que elige como tema el
XXIIº Congreso del P.C.F. celebrado en 1976. (16-1)

Althusser afirmó en 1977 que Catala, Secretario General de la UEC, canceló inicialmente la exposición,
que había sido redactada en respuesta a una invitación del Círculo de Filosofía de la UEC (todo ello según
Perry Anderson). Douglas Johnson no hace mención de lo anterior, pero insinúa que Althusser fue
convocado ante Marchais y Chambaz para discutir el texto. (2-295)

1977 Publica 22ème CONGRES con una nota "al lector" (6-5-1977): texto de su intervención el 16-12-
1976 (François Maspero.París). (2-349)

1977 Publica "Uber Marx und Freud" (12-1976) y "Anmerkung uber die ideologische Staatsapparate"
(12-1976) en L.A. "Ideologie und ideologische staatsapparate" (VSA.Hamburg). (2-349)

16-4-1977 Escribe "Alcune parole grosse" en Paese Sera. (2-349)


16-11-1977 Escribe "Finalmente qualcosa di vitale si libera della crisi e nella crisi del marxismo" en Il
Manifesto. (2-349)

Publica lo anterior con motivo de su intervención en la reunión de intelectuales, sindicalistas y políticos


pertenecientes a distintas corrientes europeas que bajo el título "Poder y oposición en las sociedades
postrevolucionarias", tuvo lugar durante tres días de Noviembre en Venecia, convocados por "Il
Manifesto". (54)

1978 Si la guerra dejó sus secuelas en Althusser, con el tiempo su estado mental irá empeorando, será
internado repetidas veces y a raíz de una de sus "recuperaciones", en el 78, vuelve a ejercer la docencia,
pero tratado con una quimioterapia dura, a base de sales de litio y neurolépticos mayores como el
"meleril", el "tementil", el "largactil", el "haloperidol". Residía en un ambiente monástico, en el Pabellón
Central de la ENS, que no era de acceso mixto. Había aterrizado allí a principios de los sesenta, en
calidad de professeur-répetiteur. Tenía pocos alumnos, no más de doce, cifra que irá incrementándose
conforme vaya adquiriendo notoriedad y proyección mundial (...) Era un ser acomplejado, que
paradójicamente llegó a tener un alto concepto de sí: el núcleo de incondicionales apoyaba sus proyectos,
sus ideas. Le dejaban delirar libremente, ya que le consideraban un "pensador genial" y si el toque de
genio brilló efectivamente en él, también era un enfermo delirante, padecía crisis violentas y accesos de
megalomanía (...) La enfermedad funcionaba por ciclos, tenía fases de excitación aguda, que alternaban
con otras de depresión profunda. Cuando se daba cuenta de que su proyecto del Instituto de Filosofía era
imposible, se desmoronaba por completo. También padecía momentos de gran tensión con sus libros: su
editor paradigmático, François Maspero, recuerda que un día le vio llegar con un manuscrito, y en el
momento de entregárselo, sufrió una crisis espantosa y se quedó con él. Se hundió un tiempo. (9-13)

1978 Publica "Avant-propos" (1977) en Gérard Duménil "Le concept de loi economique dans 'Le
Capital'" (François Maspero.París). (2-350)

4-4-1978 Hace público "La questione dello stato oggi e nella transizione" (1977) en Il Manifesto. (2-350)

6-4-1978 Se hace pública en Le Monde una nota de L. Althusser, E. Balibar, G. Bois, G. Labica, J.-P.
Lefebvre y M. Moissonier bajo el título "Des intellectuels communistes signent une lettre collective pour
réclamer 'une véritable discussion politique' dans leur parti". (2-350)

25/28-4-1978 Escribe "Ce qui ne peut plus durer dans le parti communiste" en Le Monde; edición
ampliada más tarde con una Introducción (10-5-1978) y dos anexos (François Maspero.París). (2-350)

1978 Publica "Il marxismo oggi" (1977) en Enciclopedia Europea, vol. VII (Garzanti.Milan). (2-350)

Macciocchi: (...) Althusser me dijo un día la verdad, obstinadamente reprimida y que jamás hubiera
pensado que podía salir de su boca. Reconocía la imposibilidad de "encajar" la promesa de liberación
humana contenida en octubre del 17 con los horrores del régimen estaliniano y el sistema opresivo de
Breznev. Agregaba que ya no podía eludir esta pregunta: "¿Quién garantiza que 'el socialismo de las otras
vías' no conduce a los mismos resultados? (...) La que hubiera debido ser la sociedad de los libres e
iguales -me dijo- se ha encarnado en las formas terrenas del Gulag, del estado totalitario, en
Checoslovaquia, en Cuba".

La voz "Marxismo" que escribió para la Enciclopedia Europea de Garzanti (1978) era un jeu de massacre,
realizado a costa de Marx, de Engels y de Lenin, casi con sadismo. Decía que Marx no había conseguido
comprender que su pensamiento también podía ser distorsionado y sometido al destino de poder absoluto
de una gran potencia. Del edificio teórico marxista no había dejado en pie ni un arquitrabe, ni un muro
tras el que mantenerse a cubierto. Vuelvo a oír su voz: "No haciendo sino interpretar a Marx, todos se han
hundido como ciegos en la oscuridad de la noche: oscuridad sobre el Estado, oscuridad sobre el Partido,
oscuridad sobre la política". Después, con una retórica inesperada, Althusser intentaba salvar su alma de
la desesperación o de la locura con un acto de voluntarismo, delegando en "las masas" la tarea liberadora
de construir el comunismo. (50-513)

6-5-1978 Escribe "Al 'punto zero' della teoria" en Paese Sera. (2-350)

20-5-1978 Se hace público en Le Monde, bajo el título "Una regresión", un manifiesto firmado por
trescientos comunistas franceses (Althusser entre ellos) en contra del informe de Georges Marchais al CC
del PCF, publicado en L'Humanité el 28 de Abril.(45-1, incl.texto)

Bajo el título "Una regresión", son los universitarios comunistas de Aix en Provence quienes, desde hace
varios días, pusieron en circulación el manifiesto de protesta contra la actitud de la dirección del PCF tras
el fracaso en los comicios legislativos de marzo último (...) Entre los trescientos se encuentran
universitarios, historiadores, sindicalistas, responsables locales del partido, obreros y periodistas de
algunos periódicos comunistas de provincias. En la lista de los manifestantes figuran el historiador Jean
Ellenstein y el filósofo Louis Althusser, representantes, respectivamente, de la contestación "liberal" y de
la "ortodoxa". Esta mezcla de la derecha y de la izquierda de la oposición interna tendría por objeto
obstaculizar la estrategia de la dirección, consistente en aislar a la "oveja negra", el señor Althusser. (46)

15-6-1978 Publicación de una entrevista en Les Nouvelles Littéraires. (2-350).

1978 Guitton: En 1978, Louis fue atendido en una clínica psiquiátrica del Vésinet. Yo pasaba largas horas
solo con él. Sufría entonces una especie de angustia metafísica. Se curó. (29-8)

3-12-1978 Escribe a Guitton: "Mi universo mental está abolido: ya no puedo pensar. Para hablar el
lenguaje "tala", le pido sus oraciones". (25-44 y 29-8)

4-12-1978 Respuesta de Guitton a la anterior (Texto en 29-8)


9/10-12-1978 Encuentro en Vitry del buró político del PCF con cuatrocientos intelectuales comunistas.
Althusser, enfermo, no asiste. (47-1)

1978 Se publica "Statt eines Vorworts: Vier Fragen an Louis Althusser" en L.Althusser "Die Krise des
Marxismus" (VSA.Hamburg). (2-350)

Althusser califica aquí el libro de Rancière, "La Leçon d'Althusser", de "muy honesto y en muchos
puntos, juicioso". (2-243)

28-3-1979 Althusser declina responder a E.P. Thompson y su "The Poverty of Theory", en una carta
dirigida a New Left Review. (2-4)

9-1979 Macciocchi: Nikos Poulantzas, óptimo filósofo marxista, el más cercano a Althusser, se suicidó
arrojándose desde el décimo piso de un edificio popular de la periferia, no soportando más sentirse un
escombro ideológico. (71-10)

3-10-1979 Macciocchi: Nikos Poulantzas, cuarenta y tres años, griego, escapado del régimen de los
coroneles, convertido en el alumno predilecto de Althusser, después filósofo marxista y estudioso del
Estado moderno...se suicida arrojándose del vigésimo segundo piso de un edificio popular del treceavo
arrondissement. En el entierro de Nikos... en el cementerio de Montparnasse, sentimos un viento de
destrucción soplar sobre un largo período de vida intelectual, uno de cuyos protagonistas había sido
Nikos. En nuestro desalentado grupo de profesores entreví a Althusser. Con el pelo gris, polvoriento, con
una sonrisa ambigua, casi una mueca en un rostro sin emoción. Nos encontramos el uno en brazos del
otro, sin ninguna respuesta para la vieja pregunta: "¿Qué hacer?". (50-476)

Macciocchi: Yo había vuelto a ver a Louis, sólo, con el habitual impermeable y la habitual gorra, en los
funerales de Nikos en el cementerio de Montparnasse... y nos abrazamos después de dos años: yo
conmovida, él con el semblante sereno y casi irónico. (71-10)

Un destino trágico (el de L.A.) que también se trasladó a la generación de los "alumnos" en la persona de
Nicos Poulantzas, quien, agarrado a sus libros, se lanzó al vacío desde un sexto piso. (74-8)

1980 Jean Guitton, amigo y antiguo profesor de Althusser comenta en 1988: mantengo por Althusser un
afecto muy especial. E incluso ahora, me gusta decirlo, mantengo con él una relación privilegiada. Sufrí
mucho, es evidente, con esa tragedia...porque también mantuve mucha relación con su mujer. Un poco
antes de la muerte de ésta, recuerdo todavía una conversación que mantuvimos los tres aquí, en esta
misma habitación, a propósito de Dios y de la mística. Mis conversaciones con Althusser se resumían
siempre en la afirmación para mí y la negación para él. (21-56)
Alain Touraine comenta en 1990: Poco se puede decir del Althusser hombre. Le conocí durante los largos
años en que ejerció la docencia y residió en la ENS, sobre todo durante el tiempo en que yo daba mi
seminario en el mismo centro. A menudo pasaba a charlar con él antes de mis clases; íbamos muchas
veces a comer juntos y unos pocos meses antes del drama que puso fin a su vida pública le invité de
improviso a que dialogásemos ambos ante mis estudiantes. La impresión que desprendía este hombre
corpulento y de cabeza demasiado grande era de una gran dulzura, como si se esforzase por compensar
con su comportamiento la imagen cortante que daban sus escritos. (27-15)

15-3-1980 Reunión convocada por Lacan en el PLM St-Jacques; intervención sorpresiva de Louis
Althusser, "en nombre de los analizantes"; primer número de Delenda, boletín mimeografiado que será el
órgano de apoyo a Lacan durante todo ese período. (59-237)

Escandaliza a la opinión pública al tratar al psiquiatra y psicoanalista Jacques Lacan de "pobre y


espléndido arlequín". Poco después se somete voluntariamente a un tratamiento psiquiátrico del que no es
dado de alta hasta el mes de octubre. (21-55)

Macciocchi: Althusser penetra, a hurtadillas, en el aula del Senado, donde están convocados, como una
secta, los no disolubles, los no solubles. Se introduce a la chita callando, después salta a la tarima, donde
Lacan está sentado, mudo como un pez. "Es una vergüenza haber disuelto la Escuela, es una indignidad
alejar a los enfermos... Sois irresponsables, unos cobardes, hojas de papel en las que Lacan escribe lo que
quiere". Mientras habla, Lacan hojea lentísimamente el Bottin telefónico, dos grandes volúmenes de los
PTT, que están colocados en la mesa de la presidencia, los únicos libros. Con una mano en la frente, la
otra que pasa las páginas, las orejas aguzadas hacia Althusser. Cuando la Escuela de Lacan en la Normal
fue clausurada por el poder después del 68 y había gendarmes armados montando guardia, Althusser no lo
defendió, calló. "¿Quién es? ¿Quién es ese tipo que ha conseguido colarse?", gritan los no solubles. "¡Lo
reconozco! Es Althusser, salido del antro de la Rue d'Ulm", "¿Quién le ha dejado entrar? No pertenece a
los no disolubles, ¿Quién lo ha convocado?". "Convocado, sí, por el Espíritu Santo... -responde Althusser-
Es decir por la libido, y desde que se sabe que la libido es el Espíritu Santo, no hay nada que rascar".
Lacan sigue hojeando el listín de teléfonos. Se queda un buen rato en la letra A. De la A pasa a la L con
mayor interés, meditabundo. Althusser lo llama: "Magnífico y lastimoso Arlequín", y por fin baja de la
tribuna y se marcha, entre silbidos y murmullos. (50-472)

"Magnífico y lastimoso Arlequín", calificó un día Althusser a Lacan, que vino a montar un número en una
de las sesiones del grupo "Delenda"... Althusser había conseguido entrar en una sesión de trabajo cerrada
al público, gracias a la ayuda de uno de sus antiguos alumnos, miembro de la Escuela freudiana. Althusser
efectuó en ella una sonada intervención, que, durante la noche escribió para que fuera publicada. El texto
-cuya lectura escuché por teléfono a la mañana del día siguiente de la propia boca de Althusser- jamás
apareció íntegramente; yo conseguí ofrecer algunos fragmentos en Le Matin. Los análisis de Louis
Althusser eran muy críticos, muy pertinentes, y más violentos contra los lacanianos que contra el propio
Lacan. (57-30)

19-4-1980 Entierro de Sartre. Macciocchi: Distingo entre la multitud a Althusser, las manos hundidas en
el eterno impermeable, la gorra de cuadros torcida, que avanza desesperadamente solo. Ya me había
cruzado con él unos meses antes en el entierro de Nikos Poulantzas, con el mismo aire desamparado.
Pienso que el filósofo no se pierde un entierro. Como toda la izquierda, llega puntual a la cita. De Sartre
ha declarado que "era nuestro J.J. Rousseau", y ha recordado las palabras de Marx sobre Rousseau: "Este
hombre era de una intransigencia muy honda, y por mucho que se haya equivocado jamás aceptó el
mínimo compromiso con el poder". (50-446)
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8. PRIMERA MUERTE (y homicidio de Hélène)

9-1980 Guitton pasa nuevamente por Roma y se encuentra con Juan Pablo II: "Recibiré", me dijo, "con
placer a su amigo Althusser. Lo conozco muy bien, he leído con atención sus libros: se trata de un
marxista, pero de tipo ultralógico. Dígale que lo recibiré, cuando desee, con mucho gusto". Poco tiempo
antes de esto, Althusser se encontró en el Vaticano en el cardenal francés Gabriel Marie Garrone, buen
amigo del Papa. El coloquio duró cuatro horas y tras el encuentro, el cardenal envió un informe de 12
folios al Papa en el que se afirmaba que Althusser es "un marxista de enorme lucidez, de brillante
inteligencia e intuición", y que deseaba encontrarse con él "para exponerle sus sentimientos sobre el
futuro de la humanidad". Y acababa diciendo: "Santidad, le ruego que reciba a Althusser" (...).

Guitton: Hacer que se encontrara con el Papa hubiese sido una acción muy a favor de la izquierda en las
elecciones que se avecinaban. Decidí hacer retrasar aquel encuentro histórico. Y así, cuando encontré a
Althusser le dije que no era aún el momento para dicho encuentro con el Papa". Pero justamente un mes
después tuvo lugar el drama: Althusser estranguló a su esposa. (48)

10-1980 Guitton: En 1980 me invitó a comer en sus habitaciones de la ENS. Tenía la sensación de que la
humanidad iba a entrar en una crisis sin precedentes. Vi a Hélène sola y me contó su vida de obrera pobre.
Me dijo que los católicos igual que los comunistas, seguían siendo "burgueses", que no llegaban jamás al
don total de sí mismos. Hélène y Louis se habían unido para consagrarse al Absoluto, abandonando toda
ambición de carrera, todo honor humano. Habían entrado en estrecha relación con los Hermanitos del
Padre Foucault (sic), que tenían una casa junto a la ENS.

Uno de nuestros últimos encuentros fue dramático. Vino a mi casa con Hélène para decirme que los dos
tenían la impresión de que la humanidad iba a entrar en una fase definitiva, que no veían más que un solo
lugar donde tal crisis podría tener su desenlace: este lugar era Moscú; pero mas allá de Moscú era Roma.
Dicho de otra forma, veían la salvación del mundo en un coloquio entre Roma y Moscú. Y Althusser me
pedía que fuera a ver a Juan Pablo II para decirle: "Sea usted ese hombre que franquea las últimas
barreras, porque el único que tiene en este momento autoridad moral sobre la humanidad es usted".

Althusser fue a Roma, donde tuvo una entrevista de varias horas con el cardenal Garrone, ante el cual le
había yo recomendado. El cardenal pasó un informe a Juan Pablo II para pedir al Papa que recibiera a
Althusser. Yo mismo vi al Santo Padre, quien me dijo: "Conozco a su amigo, es por encima de todo un
lógico que va hasta el final de su pensamiento. Lo recibiré con gusto". El drama sobrevino al mes
siguiente. (29-8)

11-1980 Secretario de la prestigiosa École Normale Supérieure de París, Althusser abandona


misteriosamente su cátedra a principios de este mes. (67-221)
9-11-1980 Macciocchi: Sólo siete días antes lo había llamado por teléfono. (...) Él me reconoció con el
mero "oiga", como si esperara mi telefonazo. Tenía una voz cavernosa y lejana. Le dije: "Sé que te han
operado". "Sí, pero no quisiera hablarte de eso ahora". "¿Cómo te encuentras?" "Estoy muy enfermo".
Una pausa. "La realidad es terrorífica. No puedo leer ni escribir, pero no tiene importancia". Percibía, al
otro lado, una brizna de espera, pero yo no tenía mensajes. Me limité a decirle, como si supiera que nunca
nos volveríamos a ver: "Perdóname si al escribir sobre ti, estos años, te he hecho algún daño. Sabes que te
quiero mucho, Louis". Silencio. "¿Nos vemos?", pregunté aún. "No en seguida". "¿Debo llamarte yo de
nuevo?". "Sí". (50-514 y 71-10)

16-11-1980 El despacho de Louis Althusser, en la planta baja de la Escuela Normal Superior, calle de
Ulm, siempre estaba en penumbra. La luz natural entraba tímida y escasa. Y la bombilla que iluminaba
sus papeles era insuficiente para una vieja estancia de techo alto, en que los libros habían comido el
espacio a los muebles y a las personas. Detrás de la puerta, frente a la mesa de Althusser, colgaban las
"Once tesis sobre Feuerbach" de Marx. A la derecha, una pizarra en la que el polvo había ido sustituyendo
a la letra. Detrás de ella, la puerta conducía a la vivienda. Allí, un día del año 1980, el filósofo mató a su
esposa. Y pasó de la penumbra a la oscuridad en la que vivió los últimos años. (25-44)

B.-H. Lévy: El despacho. Ese famoso despachito, en la planta baja de la Escuela Normal, que ha entrado
ya en la leyenda. Había libros por todos lados. Papeles. Recortes de prensa en desorden. Manuscritos
sobre el radiador. Más que un despacho, aquello era el decorado clásico del intelectual en activo. Excepto
que, cuando se miraba mejor, cuando se echaba una ojeada a la fecha de los recortes, al color de las
cubiertas de los manuscritos, a la página abierta de tal libro de Marx, o al folio colocado en el rollo de la
pequeña Japy, uno se daba cuenta de una cosa que no tenía nada de clásica: de una visita a otra, de una
semana a la siguiente, nada se había movido realmente en ese decorado en principio ajetreado (...)
Althusser, cuando lo conocí, había dejado de escribir. Puede que incluso de leer. Su pensamiento
continuaba siendo fuerte, por supuesto. Pero no se movía. No avanzaba ya. Cuando le venía una idea, era
como una deflagración sorda, sin eco. (...) ¿Era por la palabra viva que se imponía Althusser? ¿Por el
contacto directo con cada uno? ¿Una especie de Sócrates? ¿O, mejor -la comparación se ha hecho a
menudo-, de Lucien Herr moderno? Tampoco estoy seguro. Ya que Lucien Herr hablaba. se quejaba.
Empeñó horas para convencer a Jaurès, Blum. Péguy, de la inocencia de Dreyfus o de los méritos del
socialismo. Mientras que cuando hacías una visita a Althusser, se mostraba tan parco en la palabra como
en la escritura. Golpeas la puerta. Viene a abrirte. Siempre abre enseguida, como si estuviera allí, detrás
de la puerta forrada de cuero y no hiciera otra cosa que esperarte. El apretón de manos es breve. La
primera mirada, insistente, un poco oblicua, llena de sobreentendidos. Lleva un pantalón de pana. Una
camisa de lana. Tiene el andar pesado, los labios atormentados de quien es interrumpido en su trabajo
pero tiene justamente una urgente necesidad de verte. "Perdón. ¿Te molesto?" "Sí, estaba escribiendo...
Pero entra... Vienes a punto..." Sin palabras, te indica el sillón de la izquierda. Él se sienta en el de la
derecha. Tiene el aspecto de un viejo conspirador que se expresara por gestos breves, cabeceos, muecas.
Entonces te pones a hablar. Te ves obligado a hablar, visto que, de otro modo, se impondría el silencio.
Durante todo el tiempo de dura la "entrevista", él permanece ahí, encogido en su sillón, pensativo,
mirándote fijamente, sin decir una palabra, con su hermosa mirada azul, terriblemente intensa (...)

... Farfullas un poco. te sientes intimidado, forzosamente, por esa mirada que te escruta y que es, no lo
olvidemos, la del teórico marxista más puro con que cuenta el planeta (...)

... Recuerdo mi embarazo, los primeros años, cuando le dejaba mi dirección de vacaciones. Recuerdo las
mujeres que le ocultaba y los libros que leía sin decírselo. Recuerdo en 1973, mi malestar al confesarle
que abandonaba la universidad; o peor, cuatro años más tarde, al decirle que publicaba "La barbarie con
rostro humano". Mi convicción, hoy, es que estaba perdonado de antemano (...) No le importaba lo más
mínimo tu eventual herejía. ¿Cómo podría preocuparse de ella cuando su único pensamiento era que,
dentro de una hora, cuando, temiendo importunarlo, te decidieras a retirarte, se quedaría de nuevo solo,
con su desgracia y su enfermedad? (72-408)

La pareja Althusser residía en el edificio principal de la ENS, en uno de los pisos que se les había cedido
excepcionalmente (...) fue de los pocos profesores que vivía en la sede de la institución (...) Althusser fue,
además de professeur-répetiteur, secretario general de la ENS (...) cargo de procedencia directa del
director del centro (...) Jean Bousquet, que fue director de la ENS hasta ser reemplazado en 1981 por Jean
Poitou, recuerda que "Althusser tenía unos proyectos alucinantes...,quería construir un Instituto de
Filosofía, que quería situar en un castillo...". Hoy día (1988), el ex piso de los Althusser ha sido
"reestructurado" y dos de sus ventanas tapiadas. (9-12)

École normale sup. (ENS). 45, rue d'Ulm, 75005 París; 48, bd Jourdan, 75014 París et 1, rue Maurice-
Arnoux, 92120 Montrouge. Ec. provenant de la fusion de l'ENS (Ulm), fondée 30-10-1794 par la
Convention et de l'ENS des jeunes filles ("Sèvres"), crée 1881. Eff.831 (dont 15 à titre étranger). Adm.C.
propre à l'école; en 1987, Lettres 96 reçus, Sciences 92 reçus. Formation de professeurs et de chercheurs
en lettres, sciences et sciences éco. An. 4. Dipl. agrégation et thèse. Traitement mensuel env. 6 400F.
Elèves illustres: Alain (Émile Auguste Chartier dit), Raymond Aron, Henri Bergson, Léon Blum, Henri
Bonnet, Émile Borel, Célestin Bouglé, Robert Brasillach, Pierre Brossolette,... Jean Cavaillès, Aimé
Césaire,... Catherine Clément, Victor Cousin, Laurent Fabius, André François-Poncet,... Jean
Giraudoux,... Jean Jaurès,... Annie Kriegel,... Maurice Merleau-Ponty, Jean Mistler, Paul Nizan, Louis
Pasteur, Charles Péguy, Georges Pompidou,... Romain Rolland,... Jean-Paul Sartre, Simone Weil etc. (66-
1260)

Los allegados a la intimidad de Althusser conocían su personalidad signada por una notable inestabilidad
anímica y por frecuentes caídas en profundos estados de angustia, por los cuales se había sometido varias
veces a tratamiento psiquiátrico. Su esposa, una francesa de origen judío, férrea militante del mismo
partido que su esposo, era su compañera desde hacía mucho tiempo, aunque se habían casado en 1968 y
se los reputaba como pareja sólida y compenetrada. En la tarde del 16 de Noviembre de 1980, Louis
Althusser se presentó en el domicilio de Jean Bousquet, director de la École Normale Supérieure y colega
suyo y le comunicó que había estrangulado a su mujer, de setenta años de edad. El filósofo había
abandonado sus clases, días antes del hecho, aquejado de una psicosis maniaco-depresiva cuyos síntomas,
según algunas opiniones, se había agudizado por la imposibilidad de progresar en los trabajos teóricos
que por entonces se encontraba realizando. Tras una revisión médica Althusser fue internado en el
pabellón psiquiátrico del hospital Sainte-Anne de París y allí continuaba seis años después. (1-15)

Una vez en su vida, Althusser, que odiaba la publicidad, ocupó la primera página de los periódicos. Fue a
raíz del descubrimiento, el 16 de Noviembre de 1980 del cadáver de Hélène, su esposa, en el apartamento
que ambos ocupaban en la Escuela Normal Superior de París. Desde el primer instante, el filósofo
confesó haber matado a Hélène. Internado en un hospital psiquiátrico parisiense Althusser recibió al día
siguiente la visita de un juez de instrucción. La autopsia confirmaba que Hélène había sido estrangulada;
en consecuencia, el filósofo era procesado por homicidio voluntario. El juez archivó ese mismo día las
diligencias. En su entrevista con Althusser había comprendido que la mente del homicida ya no era de
este mundo. Tres expertos certificaron luego que Althusser había matado a su esposa en completo estado
de demencia. De hecho venía dando síntomas de desequilibrio desde su cautiverio en la Alemania nazi y
en varias ocasiones había tenido que ser internado por "psicosis maniaco-depresiva". (18-30)

El 16 de Noviembre de 1980, a las ocho de la mañana, desencajado, Althusser salió de su apartamento de


la ENS gritando: "¡Mi mujer ha muerto!". Al médico de la escuela le dijo: "Maté a mi mujer". Por la
noche, cuando el juez le visitó para notificarle los cargos, deliraba. Pasó cuatro años internado en el
hospital de Sainte Anne, en el servicio del profesor Pierre Daniker. (25-44)

El domingo 16 de Noviembre de 1980 por la mañana, Hélène Althusser esposa del filósofo fue encontrada
muerta en el apartamento de funcionario que ocupaba con su marido en la ENS en París. Louis Althusser,
en estado de shock, había salido al patio hacia las 8 horas gritando: "mi mujer está muerta". Después se
tropezó con el médico de la escuela, el doctor Etienne, a quien confió: "Yo he matado a mi mujer".
Alarmado por su estado de confusión y abatimiento, el doctor Etienne le hizo hospitalizar en el servicio
del profesor Pierre Deniker, en Sainte-Anne. (3-18)

El domingo, Althusser se dirigió a un colega de la ENS, el doctor Etienne, declarándole a


bocajarro:"Vengo de asesinar a mi esposa. La he estrangulado". Con los ojos como fresas, lívido, atildado,
no sin cierta discreta elegancia, Althusser relató su crimen con todo detalle al doctor Etienne, que, ante la
monstruosidad del asesinato, no pudo creer al célebre intelectual comunista, abatido e incoherente (...) El
último verano, Althusser visitó un hospital psiquiátrico, para seguir algunas curas especiales. Según sus
discípulos, durante los últimos meses se encontraba muy abatido, sufriendo "grandes dificultades de
orden psíquico" (...) Althusser utilizó una sábana para acabar con la vida de su esposa. Los médicos
forenses han constatado en su autopsia que el filósofo "intercaló" una sábana entre el cuello de su esposa
y sus manos, que las córneas tiroides de la anciana fueron rotas de modo brusco y que la laringe fue
fracturada con violencia, en un caso limpio de estrangulamiento. (42)

Durante la madrugada del domingo 16 de Noviembre, la dosis de sales de litio con que el Dr. Diatkine
trataba al filósofo desde hacía años no fue suficiente...A las siete y media, Althusser, en pijama, exigía del
Dr. Etienne, médico en la ENS, un castigo, amenazándole: "Si usted no llama a la policía inmediatamente,
prenderé fuego a la escuela". (9-12)

17-11-1980 Los resultados de la autopsia confirman la muerte por estrangulación de Hélène Althusser,
nacida Rytmann. Después de la apertura de una información judicial, Guy Joly, juez de instrucción en
París, se persona en el hospital Sainte-Anne con intención de notificar al filósofo una inculpación de
homicidio voluntario. Renuncia sin embargo a practicar esta diligencia: Louis Althusser no parece medir
el sentido y el alcance de este acto judicial. El magistrado dicta tan sólo un mandato para que Louis
Althusser fuera conducido a su despacho. (3-18)

La autopsia realizada hoy lunes del cadáver de Hélène Althusser, reveló que murió estrangulada. La
autopsia ha sido realizada por el doctor Depongue, médico forense y por el profesor Dehouve, radiólogo,
en el instituto médico legal, según las instrucciones recibidas de la octava sección del Tribunal de París.
La autopsia ha permitido constatar una fractura de la laringe y de los huesos tiroideos. La ausencia de
trazas exteriores de violencia se explica, según el médico forense, porque el presunto asesino colocó entre
sus manos y el cuello de la víctima una manta u otro tejido. (43)

18-11-1980 El "Quotidien de París", matutino de derechas, denuncia un supuesto complot para evitar la
cárcel del filósofo. (25-44 y 3-18)
El cadáver de Hélène, enterrado a prisa y corriendo, está bajo una lápida en el cementerio israelita. (50-
473)

20-11-1980 La personalidad del autor del homicidio ha hecho olvidar desde el primer momento a la
víctima. Sólo al cabo de tres días, algunos medios de información han anotado que "gracias a una curiosa
transferencia, la víctima es Althusser y no su mujer". Sólo ayer empezaron a conocerse algunos detalles
sobre la personalidad de Hélène Althusser, de setenta años de edad (Althusser tiene 62). De profesión
socióloga, desde hace algunos años ya se había retirado y últimamente colaboraba con Althusser en sus
trabajos teóricos. También era comunista, pero sobre todo militaba en la Confederación General de los
Trabajadores (CGT), central sindical próxima al partido comunista. No se sabe mucho de sus relaciones
con Althusser, pero parece ser que se conocieron después de la guerra mundial. En todo caso, su
matrimonio no se consumó hasta 1968. No tenían hijos ni descendientes, excepto dos hermanos de la
difunta de los que se ha sabido algo ahora, como consecuencia de la tragedia. Quienes les conocieron a
los dos vivos, hablan del carácter a veces violento de la mujer. (44)

23-1-1981 El juez dicta el "no ha lugar": tres expertos coincidieron en el diagnóstico de "demencia
momentánea en el instante de los hechos". (25-44)

El juez de instrucción cierra por una orden de "no ha lugar" la información abierta por homicidio contra el
filósofo marxista. Tres expertos psiquiatras designados por el juez de instrucción concluyen que la muerte
se produjo en estado de demencia en el momento de los hechos. Los expertos revelaron al mismo tiempo
lo que los allegados al filósofo sabían desde hace mucho: Tras haber dado muestras de desequilibrio
mental tras su cautividad en Alemania, Althusser había sido hospitalizado una veintena de veces a partir
de 1947 en establecimientos psiquiátricos por causa de una "psicosis maniaco-depresiva que da lugar a
accesos repetitivos melancólicos". Al mismo tiempo, el procurador de la República Christian Le Gunehec
publica un largo comunicado dedicado al desarrollo del proceso que precedió a su conclusión por
aplicación del artículo 64 del código penal. (3-18)

El juez de instrucción Guy Joly cerraba el sumario del caso con un "non-lieu". Ratificaba el informe
médico del profesor Serge Brion y de los expertos Alain Diedrichs y Roger Ropert, que diagnosticaban el
estado de crisis paranoide del filósofo francés: no era un criminal, era un enfermo mental. De hecho, ya
había sido ingresado una veintena de veces en instituciones psiquiátricas, y era tratado últimamente en la
clínica privada del Vésinet. Hubo períodos en que se "ausentó" de su cargo docente durante seis meses, y
hasta un año. (9-12)

Desde el 23 de Enero de 1981 hasta 1984, fue "inquilino" del hospital psiquiátrico de Sainte-Anne -en el
que ya había residido esporádicamente con anterioridad, por sus frecuentes crisis maniaco-depresivas-, a
raíz del sobreseimiento de la causa por estado de demencia, en el momento de matar a su mujer. (26-21)

5-1981 El acceso de los socialistas al poder, acrecienta los rumores acerca del complot para evitar la
cárcel a Althusser. (25-44)

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9. SILENCIO

5-1982 aprox. En una entrevista con Balibar y Macherey en Diacritics 12, aquél describe las últimas
correcciones de Althusser como "regresiones en relación con sus primeros trabajos". "Althusser" observa,
"lee sus propios textos con los ojos de ciertos críticos suyos" -poco aconsejable, desde el punto de vista de
Balibar. (2-340)

1982 aprox. Macciocchi a Alberto Moravia: "Dime, ¿no tienes televisión?" De repente me acuerdo de
Althusser, en su piso gris de la Rue d'Ulm, al que la televisión nunca tuvo derecho de acceso (...)
"Althusser -le digo- odiaba la televisión; después de él tú eres el único en decirme que..." En vez de
ofenderse, se excita su curiosidad: "¿De veras? ¿También él? ¿Y su mujer?" "No, creo que su mujer, en
los últimos tiempos le había llevado a casa un aparato de televisión". "Háblame de Althusser, ¿lo sigues
viendo?" "No, no puedo". "¿Por qué no puedes?" "Porque me temo que no conseguiría mirar las manos
que han estrangulado, esas blancas manos de obispo". "¿Se da cuenta de que ha matado?" "No lo sé,
parece que tiene crisis místicas, según ha contado Luporini". "Entonces está loco de verdad". "No lo sé,
antes de conocer a su mujer era católico, ella era comunista y después también él se hizo comunista". (50-
452)

1982-83 S. Breton: Todavía estaba Althusser en Eaux Vives, en Choisy. Yo me paseaba con él. Era la
época en que Foucault venía a verlo. Resulta bastante chocante. Pero conocí a Foucault así. Me admiró su
abnegación. A veces, cuando estaba angustiado, Louis me decía: "Llama a Foucault."

Una vez Foucault me dijo: "Escuche, padre, le voy a dar un número especial con el que podrá localizarme
allá donde esté." Lo guardé en mi cartera para recordarlo. No sé qué fue de él. Pero lo anoté.
Probablemente era un número internacional, no sé... En todo caso podía localizarlo incluso si estaba en
América o en otra parte. Y darle noticias de Louis.

Venía a ver a Louis. Yo lo vi con otro a quien usted ha conocido: Adler... Alexander Adler... Un
especialista en la Unión Soviética... ¿Sabe a quién me refiero? Venía de vez en cuando a ver a Louis...
Pero el trabajo, las ocupaciones de cada uno...

Conozco una de las conversaciones con Foucault. Era en Choisy. Estaba Adler. Y estábamos, claro, Louis
y yo. En un banco. Sobre un vasto espacio verde entre dos setos. Foucault me interrogaba sobre mis
recuerdos monásticos. Yo le contaba. Y me acuerdo de que, en ese momento, me dijo: "padre. el
cristianismo ha hablado mucho de amor, pero jamás ha comprendido nada de la amistad." Esa
conversación duró cerca de dos horas.

Althusser siguió esa conversación sobre el cristianismo y la amistad. Yo le había dicho a Foucault:
"¿Sabe? El hombre en los conventos es un descubrimiento muy reciente." Eso le hizo reír.
Hay montones de cosas de las que se acordaba. porque tenía una memoria fantástica. Se acordaba de
usted (B.-H. Lévy), por ejemplo. Yo le decía: "Lévy... Bernard-Henri Lévy... Nunca le he leído..." Y él me
hablaba de usted. Sentía bastante simpatía por usted... No se lo debería decir pero, en fin, es la verdad...
(72-405)

1983 Se publica "La découverte du Dr. Freud" (1976) en Revue de Médecine Psychosomatique. (2-350)

2-1984 aprox. Se inician en París unas charlas entre Fernanda Navarro, profesora de filosofía mexicana y
Althusser, que se extienden durante seis meses. Luego mantuvieron correspondencia hasta febrero de
1987. (17-11)

11-5-1984 Se hace pública una carta de Althusser en Le Monde protestando por haberse publicado el
texto "La découverte du Dr.Freud" sin su autorización. (2-321)

1984 Se le autoriza a abandonar el psiquiátrico. (26-46)

Guitton: Hice gestiones, ayudado por Bernard Billaud, director del gabinete de Jacques Chirac, para que
Althusser, que había sido sustraído a la justicia por considerársele irresponsable, pudiera salir del hospital
Sainte-Anne y ser admitido en una clínica próxima a París. Por eso lo atendieron primero en Sainte-Anne
y después en una clínica de los alrededores de París llamada Les Eaux Vives. (29-8)

Guitton: Cuando supe que Althusser corría el peligro de ser condenado, me dirigí a Bernard Billaud y
Jacques Chirac. Y fue a través de ellos como conseguí hacer pasar a Althusser por un loco y no por un
criminal. (72-396)

Guitton: Me decía: "... Estoy atrapado por la Trapa, en Sainte-Anne". Y después vino Les Eaux Vives, que
era una especie de sanatorio para enfermos mentales, donde seguí viéndole cinco o seis años. (72-395)

S. Breton: En su enfermedad había momentos de exaltación. Era normal. Y en esos momentos él tenía
proyectos. Me había hablado, por ejemplo, de un trabajo sobre Maquiavelo. Aquello, me parece, había de
convertirse verdaderamente en un libro (...) Hablo de antes de 1985. Fueron los últimos días buenos.
Luego, Michèle Loi, su sobrino, y Derrida, pensaron que había que ingresarlo en el Marcel-Rivière.

Derrida estuvo magnífico. Se ausentaba a menudo, pero estuvo magnífico. (72-403)


1985 El Figaro-Magazine publica bajo el título "Yo he reencontrado a Althusser..." un reportaje
presentado como "una proeza". "Hemos logrado reencontrar al hombre mejor encubierto por el
'stablishment': Louis Althusser (...) que vive en libertad después de haber matado en 1980 a su mujer". (3-
18)

S. Breton: Después de 1985 recuerdo todavía algunas conversaciones sobre Michaux, un poco sobre
Gorbachev. Pero eran conversaciones rápidas. Se fatigaba enseguida. Hacía un poco lo que los
peripatéticos, paseándose tranquilamente por las alamedas del Marcel-Rivière, pero ya no mantenía nunca
las conversaciones de antaño.

En los últimos tiempos ya no se interesaba por quien era o por su influencia. Hubieron coloquios sobre él
en Alemania, en los Estados Unidos. Pero tengo la impresión de que... aquello ya no encontraba
resonancia...

B.-H. Lévy: Guitton dice que en ese momento fue presa de una inquietud teológica, cavilaciones
religiosas...

S. Breton: Así es. Y es contra eso contra lo que yo protesto. Porque usted comprenderá que insinuar que
había un sacerdote -en este caso yo- que era casi el único en... Es falso... Estaban Michèle Loi... Moulier-
Boutang... Otros... Etienne... ¡Como mínimo! Y todavía eran más. Un poco menos que al principio,
evidentemente. Porque de 1980 a 1990 transcurre un lapso de diez años. Y ya sabe lo que pasa: siempre se
es menos al final que al comienzo. Pero de ahí a decir, a insinuar que ese sacerdote, viejo amigo, es
prácticamente el único en visitarlo, que los dos hablábamos de cosas religiosas, conforme a la tendencia
que él tuvo siempre, y luego, para terminar, que yo me remitía a Guitton... ¡no! Eso da la impresión -y es
lo más lamentable de esta historia-, da la impresión de que el sacerdote está ahí como para asistir a Louis
en los últimos momentos. Como si se aprovechara de su desamparo... ¡Porque estaba desamparado! Pero
yo respeto demasiado la libertad de la fe, y la filosofía, para aprovechar un desamparo de ese género e
insinuar no sé qué virulento retorno de un pasado caduco. Eso es lo que me hirió. Es por eso que he
solicitado una rectificación.

Guitton es muy coherente. Estaban las monjitas de Foucauld. Y luego las cartas, las cartas que Louis le
había enviado antaño, en su juventud, etc. Así que la mística era un destinos, una predestinación; aquello
no podía terminar de otro modo. ¡Y lo mejor es que Hélène estaba metida en eso! (...)

Me hablaba de vez en cuando de Hélène. pero cada vez menos. Había algunos recuerdos... Algunos
recuerdos... Y luego, de golpe, me preguntaba: "¿Conociste a Hélène?" Yo decía: "Sí, ya sabes, ahí..." Yo
la conocí en la escuela... Y luego en Calmart, donde yo vivía en ese momento. Ella me preguntaba sobre
las congregaciones romanas... Chismes... Creo que incluso llevaba un diario.

Althusser sabía que había matado a Hélène. Aquello pudo ser un momento de locura, pero él lo sabía.
Sabía que la había estrangulado. Sin embargo, sentía pudor en hablar de ello (...) aunque de vez en
cuando, sí, Hélène salía en las conversaciones. Era cuando yo me paseaba con él, en los primeros
tiempos, en 1982-83, cuando todavía estaba en Eaux Vives, en Choisy. (72-403)
1986 aprox. Toni Negri narra en 1990: Hace algún tiempo, un amigo común me invitó a visitar a Louis
Althusser en la casa de París donde se refugia las veces -cada vez más raras- en que sale del hospital. No
le veía desde 1979 cuando, a propuesta suya, dicté un curso sobre lecturas de Marx en la ENS. En el
apartamento están sus libros, alguna foto, algún objeto que le recuerda la vida de otro tiempo. Sobre las
mesas, hojas y fragmentos de nuevos pensamientos proyectos retomados y nunca llevados a término.

Althusser habla compadeciéndose de sí mismo. Es un hombre viejo, enfermo de cuerpo y de razón. En


torno suyo, discípulos y amigos atentos y cordiales que, al estilo de la camaradería de las grandes escuelas
francesas, le organizan la vida en lo que pueden. Demasiadas medicinas en aquella casa para una
enfermedad que ya no se sabe si se ha contraído como consecuencia de un mal psíquico o a causa del
abuso de medicamentos, de drogas necesarias.

Althusser se expresa con vivacidad, alternando las preocupaciones de lo cotidiano -siempre sentidas con
extrema irritación- y el ansia de volver a trabajar, a producir, a restablecer las relaciones intelectuales.
Cuando la conversación se encauza por fin, he aquí que Althusser vuelve a las imprecaciones sobre la
dificultad de la vida... Parece que controla la situación y, como solía hacer en su estudio de la rue d'Ulm,
se divierte en jugar con sus interlocutores (...) Se decía de él, en tono de broma, que había descuidado la
lectura porque dedicaba todo su tiempo a discutir y porque todos los autores importantes le contaban sus
obras por anticipado. (28-53)

Padre Stanislas Breton refiriéndose a lo dicho sobre él por Guitton: Pero ¿ha visto usted [B.-H. Lévy] lo
que dice? "hay un sacerdote, miembro de una congregación romana; es una congregación a la que llaman
"pasionista"; ve a Althusser regularmente; viene a hablarme de él; y sé que juntos hablan de cuestiones
religiosas". Ante esto yo tengo que responder. Primeramente, porque la descripción no puede aplicarse
más que a un hombre. Segundo, porque yo no era el único en ocuparme de Louis; estaba, entre otros,
Michel Loi. Y tercero, porque, durante todo ese período, sólo vi a Guitton una vez, en la Unesco, donde se
hacía un montaje sobre Pablo VI y los artistas. Lo que prueba hasta qué punto se le puede prestar
atención.

Es completamente peregrino que las conversaciones fueran de carácter religioso. Es cierto que en un
momento dado Louis me preguntó sobre la Teología de la Liberación, pero en la medida en que aquello
tenía un impacto político. Cuando Louis había defendido su tesis en Amiens, había estado ligado a
madame Barthélemy-Madaule. Y un día madame Barthélemy-Madaule le envió un libro en el que se
trataba de él y de la Teología de la Liberación. Como yo, en Lyon, había tenido como auditor a quien era
el iniciador de esa teología, tenía una vaga idea sobre ella. Así que le preparé un texto. Y fue él, por otra
parte, fíjese bien, quien lo pasó a máquina. Fue una de las últimas veces en que se sintió lo bastante en
forma. Corrigió ciertos aspectos del texto al teclearlo (...) un texto evidentemente político. Era desde este
punto de vista que aquello le interesaba. Jamás se trató, si usted quiere, de una cuestión religiosa en el
sentido existencial del término.

Es cierto, si, que Louis le quería [a Guitton]. Es cierto. Y creo que ese afecto era recíproco. Pero, en fin,
¡de ahí a contar que él fue al encuentro de tal o cual y que evitó lo peor al pobre de Louis, es decir la
prisión! Los psiquiatras eran una formalidad: todo aquello ocurrió en un acceso de locura y bien podía
aplicarse el artículo 64. De ahí la decisión de los jueces en aquel momento y la puesta bajo tutela. ¿Sabe
usted que Althusser pasó mucho tiempo bajo tutela? Guitton cuenta todo esto de cualquier manera (...) es
un egocéntrico (...) monopoliza la doctrina católica. Usted mismo ha visto que la pobre Hélène también
entra en el lote: todo el mundo es místico allá dentro... (72-398)

En su ensayo "La bataille de cent ans: histoire de la psychanalyse en France.2-1925-1985" (1986),


Elisabeth Roudinesco proporciona la mas precisa información sobre la enfermedad de Althusser y su
tratamiento, refutando, por ejemplo, la leyenda de que fue psicoanalizado por Jacques Lacan. (2-10)

7-1986 Dirige "al lector latinoamericano" la introducción "A guisa de prefacio y de advertencia" del libro
FILOSOFIA Y MARXISMO, consistente en conversaciones con la profesora de filosofía mexicana
Fernanda Navarro. (17-11)

2-1987 Mantiene correspondencia con Fernanda Navarro hasta estas fechas. (17-13)

1987 Se publica "Die Einsamkeit Machiavellis" -la soledad de Maquiavelo- (1977) en L.Althusser
"Schriften, Band 2, Machiavelli, Montesquieu, Rousseau - Zur politischen Philosophie der Neuzeit"
(Argument.Berlin). (2-350)

1987 En los tres últimos años de su vida, vivió en la máxima soledad en un apartamento de París. (26-21)

Stanislas Breton: Las últimas, realmente las últimas conversaciones interesantes que mantuvimos [fueron
tres años antes de su muerte] versaban sobre esa historia de la convergencia entre la Teología de la
Liberación, los levantamientos en Madagascar, en África, etc. Todo eso le parecía a él que apuntaba a una
convergencia. Y era esa situación global y mundial la que, según él, el filósofo debía pensar. Porque
después... Leía a Michaux, por ejemplo. Se reconocía en él, desde el punto de vista de ciertas
experiencias. Pero eso es todo. Muy pocas cosas. La conversación languidecía cada vez más.

Iba a veces a la biblioteca. En el Marcel Rivière, en sus mejores momentos -pongamos tres años atrás
desde su muerte- iba de vez en cuando a la biblioteca. Había allí una sala de lectura. Leía un poco los
diarios. Libros no. Había allí unos pocos que le llevaban. El conde (Comte-)Sponville, por ejemplo. ¿Sabe
quién es? Uno de los últimos... Muy joven... Le había llevado su obrita... Louis ni siquiera la hojeó... Poco
a poco, sentía un progresivo desapego.

B.-H. Lévy: Moulier me ha mostrado esta mañana un libro de un norteamericano que se llama Elliott.
Apareció hace dos años en los Estados Unidos. Es un libro sobre Althusser. Se ve que Louis leyó una
tercera parte, y lleva anotaciones de su propia mano al margen. Es un libro de 1987 y se ve bien que el
primer tercio del libro fue leído. Subrayado con un rotulador marrón, con anotaciones. En un momento
dado, hay una "H" al margen, con una flecha hacia el exterior de la página. En otro momento, pone,
siempre al margen: "nuevos filósofos". Y así sigue.
S. Breton: Me sorprende. Las últimas correcciones que le vi hacer fueron en su apartamento. Cuando
Fernanda Navarro, ya sabe, la mexicana, le hizo una entrevista. Recuerdo que entonces Louis modificó
ciertas cosas e hizo observaciones. Pero eso se remonta al menos a cinco años atrás.

En ese momento se sentía todavía apasionado por su propia filosofía. Pero eso es al menos cinco años
atrás. Tuvimos discusiones. Incluso llegó a escribir un poco. Una reflexión sobre él mismo, sobre su vida.
Un texto bastante largo. De alguna manera una autobiografía.

Por desgracia no sé dónde está ese texto. Lo tuve entre las manos, pero no sé dónde ha ido a parar. En fin,
ya se verá... (72-400)

1988 Se publica una entrevista con Fernanda Navarro, resultado de las conversaciones mantenidas en
París con L.Althusser desde fines del invierno de 1984 y durante los seis meses siguientes, en
FILOSOFIA Y MARXISMO; contiene un "A guisa de prefacio y advertencia" del propio filósofo. (17-7)

12-1988 Althusser tiene setenta años, disfruta de su jubilación. Habita en un apartamento del este de
París, y cuando sufre alguna crisis tiene a unos amigos que viven cerca y que se ocupan de él. Lleva una
vida normal, hasta escribe a máquina. En ese caso la "normalidad" no es incompatible con la
manifestación de su enfermedad crónica: "De vez en cuando le da un brote delirante: el resto del tiempo
puede llevar una vida normal", dice Julia Kristeva. "En pleno delirio psicótico, llegó a cometer aquel acto
horrible. Al parecer, estaba envuelto en un delirio místico". (9-12)

8-1990 El diario italiano "Corriere della Sera" publica una conversación entre Jean Guitton y Bernard-
Henri Lévy en la que se repasa la órbita de Althusser (...) Después del asesinato de su mujer, Guitton se
acercó más al filósofo. Primero le visitó en los sanatorios psiquiátricos en los que le habían recluido y,
una vez libre, en su casa de París, cercana al cementerio de Père Lachaise, donde escuchaba, además de
sus reflexiones sobre la muerte y el amor, la gran idea de Althusser: conciliar a Lenin con Santa Teresa de
Jesús (...) Guitton reconoce que fue él quien se puso en contacto con Jacques Chirac para que el caso de
Althusser se examinara desde un punto de vista psiquiátrico y no criminal (...) La pobreza, el desinterés
absoluto, la santidad, eran condiciones inexcusables para el matrimonio Althusser, en opinión de Guitton.
"Su comunismo era ascético, místico. Hélène y Louis eran unos místicos". Las frecuentes visitas de un
sacerdote a quien Althusser confiaba sus problemas religiosos confirman esta tesis. Aún más, Althusser
siempre se mostró encariñado con unas monjas cuya residencia se hallaba cerca de la Escuela Normal
Superior. Guitton aventura que ellas influyeron decisivamente sobre Althusser. (24-34) Se trata de las
Hermanitas de Foucauld (24-4)

Guitton: Había en la época, frente a la Escuela Normal, una calle que se


llamaba rue Pierre [L.] Truillier. Allí había unas religiosas a las que yo
conocía y que pertenecían a la orden del padre Foucauld. Althusser las
estimaba mucho. Ella, Hélène, sobre todo, se sentía muy, muy cercana a
ellas. La vi una vez donde esas religiosas. (72-394)
Guitton: Luego volvió a su casa, al lado de Pêre Lachaise, en la rue L. Leuwen, donde también lo vi a
menudo. Yo iba a verlo a su casa. A la habitación donde él trabajaba, que siempre era de una enorme
austeridad. Algunas veces me pedía que le llevara pastelitos. Pequeños polvorones que le encantaban, que
yo compraba en una pastelería de la rue Fleurs y que le llevaba. Le encantaban los polvorones. Y luego
charlábamos ante los volúmenes de la obra de Lenin y los de santa Teresa de Ávila. Su gran idea era
conciliar Lenin y santa Teresa (...) Un día me dijo: "Yo también estoy escribiendo la historia de mi vida.
Pero es espantoso. He gastado ya mucha tinta y papel para escribir esta historia de mi vida". Me mostró
una especie de memoria. Pero no leí nada... [Sobre si trabajaba en estos años:] Cuando uno va a su casa
de la rue Leuwen se ven libros por todos lados. Sobre las estanterías, por el suelo, encima de las mesas
(...) así que es de suponer que trabaja. Y desde luego lee. (72-395)

[Sobre si lee prensa] Muy poco. Lo vi con Le Monde, una vez, en los últimos tiempos (a propósito del
conflicto del Golfo). Recibía correo, pero no le prestaba gran atención. Amaba la música. Le he visto
pasar horas enteras así, postrado, en Rivière.

Tenía verdaderas dificultades para caminar. Y ello con independencia de su estado psíquico. Además, se
las pasaba moradas para digerir. Como sabe, fue operado: le quitaron el esófago. No tenía cáncer, pero fue
operado. Y aunque en los últimos tiempos se las arreglaba con el poco alimento que tomaba gracias a esos
compuestos ricos en vitaminas, ya sabe, que tragaba en un vaso, se sentía muy débil. Mi último
recuerdo... estaba con Etienne Balibar... Había ido a verlo al mismo tiempo que yo al hospital Saint-Louis.
Aquel día tenía la voz un poco más clara y la mirada muy hermosa. Es realmente mi último recuerdo...
Esa voz... Esa mirada...

Lo vi después, pero en un estado completamente distinto. Él estaba tendido en su cama. Yo me sentaba a


su lado. No hablábamos mucho. Se consumía. Ese coloso estaba agotado. ¡La de remedios y
medicamentos que llegó a tomar!... Tengo la impresión de que en los últimos tiempos estaba obsesionado
por su sufrimiento. Encerrado en su propio cuerpo. (72-401)

B.-H. Lévy: Por lo visto, se habría interesado por Gorbachev. Y por el fin del comunismo. Y por el
despertar del Islam. Y por ese mundo que bascula, que cambia de base en torno suyo. Muere entonces.
Exactamente entonces. Ese hombre que ha encarnado el extremo delirio de su época, desaparece en el
momento preciso en que el delirio cambia de naturaleza... (72-412).

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10. SEGUNDA MUERTE

22-10-1990 "Althusser, el maestro derrotado". El filósofo murió el lunes 22 de Octubre de una


deficiencia cardíaca en el Centro de geriatría de La Verrière (Yvelines). Tenía setenta y dos años. (3-1)

El pasado lunes, 22 de Octubre, en un clima de intimidad y silencio y víctima de un infarto de miocardio,


que ningún diagnóstico ha dejado de vincular a sus continuadas crisis psíquicas, murió en el hospital de
La Verriere, a las afueras de París. Internado desde días antes, "el lunes se quedó dormido y ya no se
volvió a despertar", ha dicho su sobrino, uno de los pocos que se resistieron al olvido en los últimos años.
Olvido que se ha prolongado hasta el instante final, con el retraso, incluso, de la difusión de la noticia de
su muerte. (26-21)

Stanislas Breton: ... No murió ni en París ni en el Marcel Rivière, sino en La Verrière, en la residencia
Denis Forest, que dependía entonces del instituto Marcel Rivière. Así que en los últimos tiempos yo iba
allí. Y como mínimo había algo que se había agravado. Le daré un ejemplo. Me decía: "No puedo tragar
saliva." Insistía: "Si me trago la saliva, mi mano se me cierra." Yo le digo: "¿Qué cosas me cuentas?" Y él
me responde: "¡Sí! Hay una relación constante; si me trago la saliva, mi mano se cierra, es una relación
constante." Ya no tenía conversación. Me dejaba hablar. Pero él hablaba muy poco. Algo sobre el Golfo...
La crisis del Golfo... Y poco más... (72-400)

B.-H. Lévy: ...desde la muerte de Hélène, yo jamás había vuelto a ver a Althusser. Pudor, sin duda.
Discreción. Ningunas ganas de encontrarme en el rol de voyeur que viene a constatar de cerca en qué se
ha convertido el maestro. Puede que también esperara un signo. Una suerte de invitación. Cada vez que
me encontraba con esos viejos discípulos que habían permanecido en contacto -Dominique Lecourt, Yann
Moulier-Boutang...- esperaba vagamente, y me da igual que sea una tontería, un vago mensaje de él. El
mensaje no vino. O más exactamente, vino, pero demasiado tarde, como se ha podido ver en la
transcripción de mi entrevista con el padre Stanislas Breton. Un día tuve bastante. Estuve a punto de
terminar este libro. Estaba sumergido en este asunto del final del comunismo y el retorno de la Historia.
El fin de un mundo (...) Me dije: "No es posible; es preciso que vea a Althusser; ¿acaso no es él el mejor
testigo de toda esta aventura?" Pido entonces a un amigo llamar a Yann Moulier-Boutang y rogarle que
transmita lo que era un requerimiento. Moulier-Boutang le responde: "Demasiado tarde, Althusser ha
muerto esta mañana." (72-412)

24-10-1990 Uno de sus últimos amigos, André Comte-Sponville, cuenta en Le Monde: Un día hace
algunos años, para consolar a un Althusser aplastado por su desgracia y su soledad, le recordé su obra, su
influencia, su gloria..."¿Qué gloria?", me respondió. "En verdad yo soy como aquel personaje que cita en
alguna parte Engels, del que dice que era 'conocido por su fama'. Me va como un guante...". ¿Qué
responder?. Althusser estaba en un estado de lucidez tal que desanimaba a seguir con la ilusión (...)
después del drama, así lo denominaba él mismo (...) la hospitalización, la soledad creciente, el trabajo
imposible pese a la lucidez, una angustia horrorosa, el pensar que se consigue o se desvanece, la
enfermedad, la vejez... (...) Para mi, que no le he acompañado más que de vez en cuando, me queda una
admiración intacta y mas ternura que nunca, por este maestro destrozado. Simplemente y no hace falta
relatar hechos: Louis Althusser, durante todos estos años, fue el hombre más desgraciado que jamás haya
conocido. (3-1)

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BIBLIOGRAFÍA

(1) LOS PROTAGONISTAS DE 1980. Artículo "Althusser.Louis" escrito por Nora Catelli
(Difusora Internacional, SA. Barna. 1988)
(2) ALTHUSSER: THE DETOUR OF THEORY/ Gregory Elliott (Verso. London-N.Y. 1987)

(3) LE MONDE. 24 Octobre 1990. p.18

(4) SARTRE/ Annie Cohen-Solal (Edhasa. Barna. 1990)

(5) JACQUES LACAN. LA IRRUPCIÓN DEL PSICOANÁLISIS EN FRANCIA/ Sherry Turkle


(Paidós. Bs.As.-Barna.1983)

(6) LE MOUVEMENT "MAOISTE" EN FRANCE.1/ Patrick Kessel (Union Générale d'Éditions.


París. 1972)

(7) MAYO 68: UN ENSAYO GENERAL/ Daniel Bensaid y Henri Weber (Era. México.1969)

(8) LA LECCIÓN DE ALTHUSSER/ Jacques Rancière (Galerna. Bs.As. 1975)

(9) EL UROGALLO Nº33/34 "¿Que fue de Althusser?" de Josefina Casado y Pinar Ajudiez
(Enero/Febrero 1989)

(10) CURSO DE FILOSOFÍA PARA CIENTÍFICOS. INTRODUCCIÓN: FILOSOFÍA Y


FILOSOFÍA ESPONTANEA DE LOS CIENTÍFICOS/ Louis Althusser (Laia. Barna.1975)

(11) EL CONCEPTO DE MODELO. BASES PARA UNA EPISTEMOLOGÍA MATERIALISTA


DE LAS MATEMÁTICAS/ Alain Badiou (Siglo XXI. Bs.As.1972)

(12) LENIN Y LA FILOSOFÍA/ Louis Althusser (Era. Mex.1970)

(13) HEGEL Y EL PENSAMIENTO MODERNO/ Jacques d'Hondt y otros (Siglo XXI. Mex.1973)

(14) LECTURA DE ALTHUSSER/ Saúl Karsz y otros (Galerna. Bs.As.1970)


(15) POSICIONES/ Louis Althusser (Anagrama.Barna.1977)

(16) SEIS INICIATIVAS COMUNISTAS/ Louis Althusser (Siglo XXI.Madrid.1977)

(17) FILOSOFÍA Y MARXISMO/ Louis Althusser entrevistado por Fernanda Navarro (Siglo
XXI.Mex.1988)

(18) EL PAIS. 24 de Octubre de 1990 p.30

(19) EL PAIS. 2 de Enero de 1981

(20) Revista REALIDADES nº5. 9/15 de Abril de 1976

(21) ABC. 24 de Octubre de 1990

(22) ABC. 25 de Octubre de 1990

(23) EL MUNDO. 26 de Octubre de 1990

(24) EL MUNDO. 24 de Octubre de 1990

(25) LA VANGUARDIA. 24 de Octubre de 1990

(26) EL SOL. 24 de Octubre de 1990

(27) EL PAIS. 13 de Noviembre de 1990


(28) DIARIO 16. 24 de Octubre de 1990

(29) ABC LITERARIO. 27 de Octubre de 1990

(30) FRANÇOIS MASPERO. Catalogue complet. Printemps 1977

(31) ALTHUSSER: CUESTIONES DEL LENINISMO/ Gabriel Albiac (Zero. Madrid. Sept. l976)

(32) EL PAIS. 19 de Junio de 1976

(33) CUADERNOS PARA EL DIALOGO. 8 de Abril de 1976

(34) INFORMACIONES. 26 de Abril de 1976

(35) POSIBLE nº65. 8/14 de Abril de 1976

(36) EL PAIS. 11 de Julio de 1976

(37) CUADERNOS PARA EL DIALOGO nº169. 24 de Julio de 1976

(38) TRIUNFO nº689. 10 de Abril de 1976

(39) EL EUROPEO nº640. 17 de Abril de 1976

(40) INFORMACIONES. 6 de Abril de 1976

(41) POR FAVOR nº107. 19 de Julio de 1976


(42) LA VOZ DE GALICIA. 18 de Noviembre de 1980

(43) EL FARO DE VIGO (EFE). 18 de Noviembre de 1980

(44) EL PAIS. 20 de Noviembre de 1980

(45) LO QUE NO PUEDE DURAR EN EL PARTIDO COMUNISTA/ Louis Althusser (Siglo


XXI.Madrid.1978)

(46) EL PAIS. 21 de Mayo de 1978

(47) LE MONDE. 12 Décembre 1978

(48) EL PAIS. 23 de Enero de 1989

(49) LA PRIMAVERA DE PARÍS/Michel Sitbon (Muchnik.Barna.1988)

(50) DOS MIL AÑOS DE FELICIDAD/Maria Antonietta Macciocchi (Espasa Calpe. Madrid.1987)

(51) MATERIALISMO HISTÓRICO Y MATERIALISMO DIALÉCTICO/Alain Badiou y Louis


Althusser (Pasado y Presente.Buenos Aires.1969)

(52) GRAMSCI Y LA REVOLUCIÓN DE OCCIDENTE/Maria Antonietta Macciocchi (Siglo


XXI.Madrid.1976)

(53) INTELECTUALES EUROPEOS/Maria Antonietta Macciocchi. EL PAIS. 1 de Octubre de


1986
(54) PODER Y OPOSICIÓN EN LAS SOCIEDADES POSTREVOLUCIONARIAS/VV.AA.
(Laia.Barna.1980)

(55) ELEMENTOS DE AUTOCRÍTICA/Louis Althusser (Laia.Barna.1975)

(56) LOS CONCEPTOS ELEMENTALES DEL MATERIALISMO HISTÓRICO/Marta


Harnecker (Siglo XXI.Madrid.1985)

(57) VIDAS Y LEYENDAS DE JACQUES LACAN/Catherine Clément (Anagrama.Barna. 1981)

(58) DIALECTIQUES NUM.15-16. ALTHUSSER/VV.AA. (Revue trimestrielle. París. Automne


1976)

(59) ESCISIÓN, EXCOMUNIÓN, DISOLUCIÓN/Jacques-Alain Miller (Manantial. Buenos


Aires.1987)

(60) EL LUGAR DE LA IDEOLOGÍA/Gianfranco Dalmasso (Zero.Bilbao.1978)

(61) OTIUM DIAGONAL N.2/3. Revista (Paradiso.Barna.1983)

(62) LA CEREMONIA DEL ADIÓS/Simone de Beauvoir (Edhasa.Barna.1982)

(63) PARA UNA CRITICA DEL FETICHISMO LITERARIO/Althusser y otros


(Akal.Madrid.1975)

(64) COSAS DICHAS/Pierre Bourdieu (Gedisa. Buenos Aires. 1988)

(65) FINAL DE CUENTAS/Simone de Beauvoir (Edhasa. Barna. 1984)

(66) QUID 1989/Dominique et Michèle Frémy (Robert Laffont. París. 1988)


(67) LOS PROTAGONISTAS DEL AÑO. FINAL DE ETAPA. PROTAGONISTAS 1990/Director:
Ricard Domingo (Difusora Internacional. Barna. 1991)

(68) LA REVOLUCIÓN TEÓRICA DE MARX/Louis Althusser (Siglo XXI. Mex. 1974)

(69) DE MARX A MARX - MASAS, ESPONTANEIDAD, PARTIDO/ Rossana Rossanda, Sartre-Il


Manifesto (Anagrama. Barna.)

(70) EL MUNDO - suplemento "LA ESFERA". 27 de Octubre de 1991

(71) LOUIS ALTHUSSER, DOS VECES SUICIDA/Maria Antonietta Macciocchi (El Viejo Topo
núm.52. Barna. Enero 1981)

(72) LAS AVENTURAS DE LA LIBERTAD/Bernard-Henri Lévy (Anagrama. Barna. 1992)

(73) PARA LEER EL CAPITAL/Louis Althusser (Siglo XXI. Mex. 1974)

(74) DIARIO 16 - suplemento "LIBROS". 5 de Marzo de 1992

(75) MICHEL FOUCAULT / Didier Eribon (Anagrama. Barcelona. 1992)

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APÉNDICE: PUBLICACIONES DE LA ORBITA DE ALTHUSSER:

1. periódicas

CAHIERS MARXISTES-LENINISTES.

2-1965 Fundación por el Círculo de la UEC de la École Normale Supérieure


11/12-1966 Organo político y teórico de la UJC (m-l)

4/6-1968 Ultimo número, el 17

GARDE ROUGE

11-1966 Organo de la Juventud Comunista m-l de Nancy

12-1966 Organo de la UJC (m-l)

12-1967 Desaparece tras 8 números

CAHIERS POUR L'ANALYSE ....... Alain Badiou; Alain Grosrichard; Jacques-Alain Miller; Jean-
Claude Milner; François Regnault

1966 Fundación por el Círculo de Epistemología de la École Normale Supérieure. Editada por Seuil

1969 Desaparece tras 10 números

2. no periódicas

THÉORIE ...................... Louis Althusser (D); Jacques Rancière; Pierre Macherey; Etienne Balibar;
Roger Establet; Emmanuel Terray; Dominique Lecourt; Michel Pêcheux; Jean-Pierre Osier; Henri
Deluy; Bernard Edelman; Pierre Raymond; Michel Fichant; Alain Badiou; Thomas Herbert

1965 Fundación por Althusser de esta colección en la editorial François Maspero. Incluye las series
"Textes", "Analyses" y "Cours de philosophie pour scientifiques".

ANALYSES ................... Louis Althusser (D); Renée Balibar; Geneviève Merlin; Gilles Tret;
Dominique Laporte

? Colección de la editorial Hachette.

YENAN........................ Alain Badiou y Sylvain Lazarus (DD); Catherine Quiminal; François Balmès

? Colección de la editorial François Maspero. Incluye las series "Syntheses", "Cahiers" y


"Propositions et documents".

email: varaderey@lawyer4u.com

Joaquín de Salas Vara de Rey


Marina Bay A-34

29680 Estepona (Málaga) SPAIN

Tel./fax 95-2801283