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EL ACEITE OZONIZADO: UNA NUEVA ESTRATEGIA

PARA TRATAR INFECCIONES.


El ozono por su parte es un gas cuya fórmula química es O3. Es la forma alotrópica del
oxígeno (O2), es decir, es oxígeno en su estado más activo y lo encontramos de manera
natural en el ambiente y en la llamada capa de ozono que protege al planeta de las
radiaciones ultravioleta provenientes del sol.

La principal característica del ozono es su gran capacidad de oxidar compuestos orgánicos,


entre los que se incluyen bacterias, hongos y virus. Al ser aplicado directamente sobre áreas
afectadas por éstos (ya sea en tejidos animales, vegetales o en cultivos in vitro), la acción
del ozono es inmediata, eliminándolos y dejando como residuo oxigeno puro u O2. Esto lo
coloca como un agente germicida natural de gran eficiencia.

En la actualidad podemos encontrar un sinnúmero de usos del ozono, entre los que
destacan; la purificación de agua y ambiente, terapias médicas (cáncer, hiv, infecciones
diversas), esterilización de salas de operación, esterilización de material quirúrgico,
acuacultura, ganadería, producción avícola, etc.

¿Cómo funciona el ozono?

La molécula de O3 entra en contacto con el tejido y por ser ésta muy inestable,
inmediatamente se separa un átomo de oxígeno, quedando de la siguiente manera: O2 + O.
Este átomo libre busca a su vez algo con qué combinarse y oxidarlo. Sus principales
objetivos son hongos, bacterias, virus, levaduras, células y tejidos muertos, toxinas,
productos de desecho metabólico celular y otros agentes contaminantes.

Lo que queda después de esta separación es oxígeno puro, mismo que es aprovechado de
manera directa e inmediata por las células, para sus procesos metabólicos

La acción del ozono es completamente natural y por ende se equipara al uso de antibióticos
y antisépticos, sin el riesgo de algún efecto secundario.

Sin embargo, el ozono tiene un tiempo de vida muy corto y a temperatura ambiente vuelve
a su estado de oxígeno en menos de 5 minutos; esto limita su uso. Aquí es dónde entra el
aceite vegetal, que al ser mezclado con el ozono modifica su estructura química y permite
el almacenamiento del ozono de una manera estable y activa por varios años.

Los compuestos que se forman al ozonizar el aceite son: ozónidos, peróxidos y aldehídos;
los tres son sustancias con propiedades germicidas. Asimismo, las propiedades físicas del
aceite le permiten penetrar en sitios donde otros antibióticos acuosos no llegan, como es el
caso de la alveolitis en los conductos radiculares de los dientes.

Se ha utilizado con resultados positivos en el tratamiento de:

– Otitis externa crónica – Infecciones de la piel


– Gingivostomatitis herpética – Candida albicans
– Lepra – Epidermophytosis
– Hemorroides – Dyschromia
– Onicomycosis – Alveolitis
– Vulvovaginitis – Pioderma primaria
– Acné severo – Ulceras en extremidades inferiores
– Infección radicular en dientes – Hyperstesia dental
– Infecciones del oído medio – Subprosthesis stomatitis

Asimismo, se han venido recopilando testimonios en el mundo de efectos positivos por el


uso de aceite ozonizado, entre los que destacan

– Sinusitis – Eczema
– Resfríos – Fístulas y micosis
– Heridas de difícil recuperación – Infecciones de oídos
– Pié de atleta – Hemorroides
– Acné – Lastimaduras en tendones
– Dolores musculares – Laceraciones provocadas por quimioterapia
– Herpes genital – Infecciones de garganta
– Dolor de muela y diente – Sangrado de encías
– Hipersensibilidad de diente – Psoriasis
– Piquetes de abeja e insectos – Arrugas de la cara
– Descongestión nasal – Quemaduras
– Moretones

Resalta la idea de que un solo compuesto pueda actuar sobre tantos padecimientos, pero al
evaluar el modo de actuar y considerando al ozono como agente activo, ya no resulta tan
descabellado.

II) OZONOTERAPIA MÉDICA: Un acercamiento a una alternativa seria de curación.

En el artículo anterior hablaba acerca del aceite ozonizado y de las propiedades terapéuticas
que posee. Su acción antiséptica resulta de la presencia del ozono como ingrediente activo.
Pero, ¿qué hay de la utilización del gas directamente con fines medicinales? Creo que vale
la pena saber acerca de ello, sobre todo por qué; por un lado, es una terapia medica que está
desarrollándose vertiginosamente en el mundo y que de alguna manera ha resuelto
patologías en donde la medicina actual ha tenido ciertas limitaciones, y por el otro, que se
trata del uso de un gas que por su naturaleza es tóxico.

Quisiera primero resaltar las propiedades del Ozono.

¿Qué es el Ozono?
El ozono (O3) u oxígeno triatómico, es la forma más activa del Oxígeno (O2). A diferencia
de este último, el ozono posee tres moléculas de oxígeno.

Oxígeno O2

Ozono O3

Esta estructura química le confiere al ozono una alta capacidad oxidativa (es de hecho el
tercer oxidante más poderoso que existe en la naturaleza, después del flúor y el persulfato).

Sin embargo, el ozono es una molécula muy inestable que tiende a regresar a su estado
natural como O2 si las condiciones ambientales no le son propicias; es decir, su tiempo de
vida a una temperatura ambiente es corto.

En la naturaleza lo encontramos en la capa de ozono de la estratósfera, cuya presencia evita


que los rayos ultravioletas del sol lleguen a la superficie terrestre. Asimismo, podemos
notar su presencia después de una tormenta eléctrica, en caídas de agua; y si ponemos
atención, detrás de algunos televisores en funcionamiento (esto es debido al alto voltaje que
manejan los cinescopios). Su olor es característico, de ahí su nombre que se deriva del
griego “ozein”, que significa oler.

Es importante destacar que el ozono al ser inhalado en altas concentraciones o mezclado


con agentes contaminantes (e.g. hidrocarburos en grandes ciudades), puede llegar a ser
tóxico. Por esta razón y por el hecho de ser utilizado como indicador para medir los índices
de contaminación ambiental, es que ha recibido tan mala fama. (Se toma como parámetro
de contaminación, principalmente por que su medición es muy sencilla y exacta y de
acuerdo a su concentración se puede inferir la presencia de sustancias mayormente tóxicas
como óxido nitroso, metano, monóxido de carbono, compuestos sulfúricos, radicales
peroxílicos, etc.).

La pregunta obligada entonces es; si el ozono al ser inhalado es un gas tóxico, ¿cómo es
que puede ser utilizado como un agente terapéutico?

El ozono posee una gran cantidad de propiedades. Veamos principalmente aquella que tiene
que ver con su gran capacidad de eliminar agentes tóxicos como bacterias, hongos y virus.
Esta propiedad ha sido lo suficientemente estudiada como para generalizar su uso a nivel
mundial en el tratamiento de aguas residuales y de consumo humano; así como para
desinfectar quirófanos en hospitales, .vegetales y alimentos, en agricultura, acuacultura,
ganadería, etc. De hecho, agencias como la FDA (Administración de Fármacos y Alimentos
de los E.U.A. ), han aprobado su utilización en estos casos.

Por otro lado, está el uso médico del ozono u ozonoterapia médica.

¿Qué es la Ozonoterapia Médica?


En principio debemos de eliminar el concepto del ozono como un gas contaminante y entrar
a la idea del ozono como un fármaco. De esta manera, como cualquier otro fármaco, se
debe valorar su acción sobre el organismo, su manejo adecuado y su pureza.

La Ozonoterapia consiste en el tratamiento médico basado en el aprovechamiento de las


propiedades del ozono, para coadyuvar en la recuperación de pacientes con diferentes
padecimientos.

Premisas de la ozonoterapia médica:

– El ozono medicinal siempre es una mezcla de oxígeno y ozono puros; no es únicamente


ozono.
– Las concentraciones de ozono, que van de 1-100 microgramos/ml son suministrados por
un equipo generador de ozono de tipo médico; y bajo la estricta supervisión del terapeuta.
– La vía, concentración y dosis de ozono, obedece al tipo de paciente y padecimiento en
particular y es determinado por el médico.
– En ningún caso de ozonoterapia, se prescribe su inhalación directa.
– El suministro directo del ozono medicinal en forma intravenosa queda descartado.

Vías de administración del ozono.

Después de varias décadas de investigación, se consideran como adecuadas las siguientes


vías de suministro del ozono medicinal:

1. Autohemoterapia Mayor (MAHT)


Consiste en la ozonización de un volumen determinado de sangre del paciente fuera del
cuerpo (150 a 300 ml), e inmediatamente después su reinfusión intravenosa.
La “activación” externa de esta sangre promovida por el ozono tiene la capacidad de
inducir actividades intracelulares benéficas al organismo.

2. Autohemoterapia Menor (AHTminor)


A diferencia de la anterior, aquí se extrae un volumen de sangre mínimo (3-5ml), que es
ozonizado y posteriormente aplicado intramuscularmente. Este método se utiliza
principalmente para tratamientos alérgicos, dermatológicos, etc.

3. Ozonoterapia vía burbujeo de solución salina (IV)


Previo a la infusión, se ozoniza la solución salina y se aplica de manera intravenosa.

4. Ozonoterapia Rectal (IR) y Ozonoterapia Vaginal (IVA).


Directamente o mediante una jeringa, se extrae el ozono medicinal del generador y
utilizando una cánula se aplica el gas al paciente; ya sea rectal o vaginalmente. Se le conoce
también como insuflación rectal o insuflación vaginal.

5. Ozonoterapia Externa (OE).


Esta terapia consiste básicamente en la aplicación directa del ozono sobre el área afectada o
a tratar. Tiene varias modalidades dependiendo del caso y para ello se utiliza ozono en tres
vertientes; gas, agua ozonizada y aceite ozonizado. Se pueden utilizar bolsas selladas para
evitar la inhalación del gas, o equipos completos de sauna en donde todo el cuerpo se
expone al gas y se obtienen resultados sorprendentes. En casos tales como heridas
profundas y quemaduras, como primer paso se lava la herida con agua ozonizada y se
elimina el debris; posteriormente se suministra el gas durante unos 40 minutos y finalmente
se aplica el aceite ozonizado.

6. Ozonoterapia Directa (OD).


En casos de artritis, inflamaciones, etc., el ozono medicinal en muy pequeña cantidad y
concentración es aplicado de manera directa, ya sea intramuscular, intraarticular o
subdérmicamente.

¿Cómo actúa el ozono medicinal?

En términos generales se conocen cuatro vías paralelas de acción del ozono, que manejadas
adecuada y profesionalmente por el médico ozonoterapeuta, brindan beneficios
incalculables a los pacientes.

a) Su alta capacidad de oxidación lo convierte en un agente bactericida, fungicida y


virostático muy eficiente. En casos de sepsis muy severas, el ozono ha tenido resultados
realmente sorprendentes (pié diabético, decubitus, úlceras, quemaduras, etc.).
b) Es una fuente muy importante de oxígeno, capaz de estimular la circulación sanguínea y
acelerar el metabolismo celular. Esta propiedad en general es benéfica pero principalmente
en casos de desórdenes circulatorios arteriales.
c) En bajas concentraciones y de manera sistémica, el ozono funciona como modulador del
sistema inmunológico. Al entrar en contacto con las células sanguíneas o con cualquier
biomolécula, el ozono actúa inmediatamente y provoca lo que se conoce como un shock
terapéutico. Esto induce a una respuesta inmediata por parte de la célula y
consecuentemente una modulación inmunológica.
d) La misma célula, además de lo anterior, tiene la capacidad de estimular la producción de
antioxidantes y de buscadores de radicales libres. En el caso de casos de estrés oxidativo
crónico (e.g. parkinson), es una forma posible de revertir esta situación patológica.

Si consideramos que estas reacciones suceden de manera simultánea durante la


ozonoterapia, podemos entender sus amplios resultados y más aún su acción sinérgica con
otro tipo de tratamiento.

La Ozonoterapia Médica en varias patologías

A continuación se relacionan algunas de las patologías en donde el uso del ozono medicinal
ha resultado exitoso. Para mayor información, consultar las referencias bibliográficas.

a) Enfermedades Infecciosas
– Helicobacter pylory
– Hepatitis crónica
– Infecciones herpéticas
– Infecciones por virus papiloma
– Resfriados
– Giardiasis, candidiasis, criptosporidiasis.
b) Enfermedades Auto inmunes
– Artritis reumatoide
– Síndrome de Sjôren
– Vasculitis
– Esclerosis múltiple
– Lupus sistémico eritematroso
– Enfermedad de Crohn
c) Enfermedades Isquémicas
d) Desórdenes Retinales Degenerativos
e) Enfermedades Dermatológicas
f) Enfermedades Renales
g) Enfermedades Hematológicas
h) Enfermedades Degenerativas
i) Cáncer
j) Enfermedades Ortopédicas
k) Síndrome de Fatiga Crónica y Fibromialgia
l) Traumatismos, Quemaduras, Cirugía de Emergencia, Ozonoterapia previa a trasplantes
o cirugías programadas.

Referencias Bibliográficas

Bocci, V. 2002. Oxygen-Ozone Therapy. A Critical Evaluation. Kluwer Academic Pub.,


Netherlands. 440 p.

Bocci, V. 2005. Ozone. A New Medical Drug. Dordrecht. The Netherlands; Springer. 277
pp.

Viehban-Haensler, R. 2002. The use of ozone in medicine. 4th Ed. ODREI-Pub.164 p

III) LA OZONOTERAPIA MÉDICA EN EL MUNDO SU FUTURO EN MÉXICO

Para redondear el tema de la ozonoterapia médica, considero adecuado presentar una breve
reseña histórica de cómo se ha desarrollado y porqué está cobrando tanto auge en la
actualidad. Asimismo, se presentan algunos casos clínicos que han sido resueltos
utilizando esta terapia como la principal; y finalmente se habla acerca de la potencialidad
de su desarrollo en países como México.

Historia

Aunque existen algunos registros que datan de 1785 y 1801, en donde se menciona la
presencia de un gas resultado de una descarga eléctrica; al parecer no existe duda de que en
1840, el científico alemán Friederich Schônbein fue el pionero o descubridor del ozono. Se
encontraba realizando algunos experimentos con pilas voltáicas y en presencia de oxígeno
detectó un olor característico. Inicialmente pensó que era un compuesto derivado del
nitrógeno, pero después comprobó que se trataba de un “oxígeno activo”. A partir de ese
momento se desarrollaron varios estudios para conocer las propiedades de este gas (ahora
sabemos que de manera natural se encuentra en sitios como la capa de ozono). Se pudo
comprobar que una de las propiedades características del ozono es su potente capacidad de
oxidación.

A raíz de ello, en 1857 el ingeniero Werner von Siemens desarrolló el primer equipo
ozonizador, que aunque con deficiencias en cuanto a la durabilidad de sus componentes
ante la exposición del ozono, a la fecha (con cambios considerables), se siguen utilizando
los llamados tubos “Siemens”.

Una vez conocida la capacidad desinfectante del ozono, se construyeron mejores equipos y
su uso se fue orientando más hacia el tratamiento de aguas residuales y para consumo
humano. En 1893 se puso en operación la primera planta potabilizadora de agua en
Holanda; y se puede afirmar que actualmente casi todas las fábricas de agua potable utilizan
el ozono al menos en una parte de su proceso.

Dentro del campo médico, se menciona que a principios de siglo XX, el dentista suizo, E.A.
Fischer, fue el primero en utilizarlo para infecciones bucales, mediante el uso de agua
ozonizada. Curiosamente lo utilizó en un paciente médico cirujano (Edwin Payr), quien
sufría de una severa necrosis pulpar. Los resultados sorprendieron a Payr, quien comenzó a
usar al ozono como desinfectante en cirugía (1935).

De ahí siguieron médicos como P. Aubourg, Wherly y Steinbarth, los cuales aportaron
valiosas publicaciones; y Hans Wolf quien publicó en 1979 el libro “Ozono Médico”. En
este libro ya hablaba de la ozonoterapia vía autohemoterapia. (ver artículo anterior). Para
ese entonces, el alemán Joachim Hansler había desarrollado un equipo ozonizador de tipo
médico; y junto con Wolf, conformaron en 1973 la primera sociedad médica del ozono.

Actualmente, la ozonoterapia es practicada principalmente por médicos en consulta privada


(se habla de más de 7000 en Alemania) ¸ a excepción de la investigación que se desarrolla
en países como Cuba e Italia. En este último el doctor en fisiología de la universidad de
Siena, Velio Bocci, lleva más de diez años realizando una investigación seria en este campo
y es reconocido como el más importante exponente de la ozonoterapia científica en el
mundo. Tiene más de 2000 publicaciones, entre las que se encuentra el libro Oxygen-
Ozone therapy (2002); y el libro ” Ozone. The “wonder “drug that can restore your health
and prolong your life” (2005). Resulta interesante el trabajo del Dr. Bocci, ya que por un
lado su formación y práctica principal ha sido la investigación fisiológica humana orientada
al estudio del Interferón y las citoquinas; y hace más de una década, ha tomado al ozono
como su única línea de investigación, precisamente como un posible inductor en la
producción natural de interferón. Vale también la pena comentar que el año pasado tuvimos
la fortuna de contar con la presencia del Dr. Bocci aquí en México, quien nos impartió un
curso teórico práctico a más de 50 médicos asistentes.

No es sino a partir de un conocimiento científico del accionar del ozono dentro del cuerpo
humano, como podemos considerarlo como un verdadero fármaco y eliminar así el efecto
placebo que podría derivarse de las creencias y necesidades del hombre de presentar
alternativas de curación milagrosas. Existen hoy en día países como Cuba, Rusia, Japón,
Austria, Suiza, Alemania e Italia, en donde la ozonoterapia se ha extendido ampliamente y
ha complementado el marco médico-científico prevaleciente. Los investigadores serios en
el mundo, han mantenido un bajo perfil en la difusión de resultados, ya que consideran que
el ozono tiene tanta potencialidad que puede ser y es sujeta, a críticas y descalificaciones.
Han procurado sustentar minuciosamente sus hallazgos, de tal suerte que ningún protocolo
establecido limite su aplicación. Esto por supuesto es de gran ventaja para nosotros porque
se garantiza que la aplicación del ozono, lejos de ser considerada como una terapia
alternativa o naturista, sea realmente una práctica médica seria.

Casos Clínicos

A continuación se resumen cinco casos clínicos realizados en diferentes países y


circunstancias, pero que en todos ellos el denominador común es el planteamiento
científico con que se llevaron a cabo.

1- Acné polimórfico
20 pacientes diagnosticados con acné juvenil en diferentes grados, fueron tratados con
aceite ozonizado 2 veces al día después de lavar con jabón. El estudio se realizó durante 30
días con una evaluación a los 15 días y otra valoración al final del estudio. Los resultados
se muestran en la siguiente tabla:

15 DIAS 30 DIAS
EVOLUCION PACIENTES % PACIENTES %
SATISFACTORIA 15 75 20 100
INSATISFACTORIA 5 25 0 0
PRURITO 1 5 0 0

SATISFACTORIA: Desaparición de comezón, pústulas superficiales, heridas foliculares


inflamatorias e infección.
INSATISFACTORIA: Persistencia de lo anterior.

Al término de los 30 días el 100% de los pacientes había presentado mejoría y no se


registraron complicaciones en ninguno de ellos.

2- Vulvovaginitis o candidiasis vaginal


Esta enfermedad, de origen micótico (hongo), además de tener una amplia distribución en
el mundo, resulta sumamente molesta por su persistencia y características de acción
(secreción, prurito, olor).
Se realizó un estudio con 60 mujeres diagnosticadas con candidiasis vaginal, de las cuales
la mitad (seleccionadas aleatoriamente), fue tratada con aceite ozonizado y la otra mitad
con óvulos de Nistatin.
La recuperación de las pacientes tratadas con aceite ozonizado fue del 100% contra el 50%
de mejoría que presentaron las pacientes tratadas con Nistatin. No se registraron efectos
secundarios.
3- Heridas y fístulas de miembros posteriores
Algunas heridas, ya sean post operatorias, post traumáticas o debidas a una insuficiencia
venosa crónica (e.g. diabetes), presentan gran dificultad en cicatrizar y generalmente se
complican con procesos infecciosos. A la larga requieren de cirugías mayores o en otro
caso de la amputación del miembro infectado.
120 pacientes con estas características fueron tratados. Algunas heridas eran recientes y
otras hasta de 3 años en diferentes grados de afectación.
60 pacientes del grupo control fueron tratados con antibióticos, y 60 con aceite ozonizado.
En ambos casos se realizaron dos curaciones diarias hasta lograr mejoría; considerando ésta
a la cicatrización de heridas.

Aceite Ozonizado Grupo Control (antibióticos)


Período de Curación Pacientes % Pacientes %
15 días 57 95 7 12
16-20 días 3 5 45 75
21-30 días — — — —
Sin curación — — 8 13

Lo interesante en este estudio no nada más estriba en que el 100% de los pacientes tratados
con aceite ozonizado se curaron en menos de 21 días, si no que con este tratamiento, la
inflamación, el dolor y el mal olor, desaparecieron prácticamente durante los primeros 15
días.

4- Gingivostomatitis infantil.
120 niños diagnosticados clínicamente con gingivostomatitis se distribuyeron en dos
grupos. El grupo control fue tratado con Iodoxuridina tópica y los 60 restantes con aceite
ozonizado también tópico. Para ambos se aplicaron dos curaciones locales al día y se
valoraron dos criterios: a) Disminución clínica de los síntomas (regresión de fiebre,
desaparición de dolor gingival, aceptación de alimentos); y b) Curación (desaparición de
heridas y normalización de los análisis sanguíneos).
Resultados:

a) Disminución clínica de los síntomas

Aceite Ozonizado Grupo Control (Iodoxuridina)


Días No. Pacientes % No. Pacientes %
1–3 57 95 0 0
4–7 3 5 30 50
8 – 10 0 0 30 50
Total 60 100 60 100

b) Curación

Aceite Ozonizado Grupo Control (Iodoxuridina)


Días No. Pacientes % No. Pacientes %
<3 0 0 0 0
3–7 45 75 0 0
8 – 10 15 25 3 5
11 – 15 0 0 42 70
16 – 20 0 0 15 25
Total 60 100 60 100

Resultó sorprendente que la mayoría de los pacientes tratados con aceite ozonizado se
curaron en menos de 7 días, mientras que los del grupo control tardaron de 11 a 20 días en
sanar.

5- Epidermofitosis (pié de atleta).


El pié de atleta es una de las afecciones del pié más comunes en niños y adultos. Su origen
principal es la presencia de hongos de los géneros, Microsporum, Tricophyton,
Epidermophyton y Candida sp. (A veces se complica con bacterias). Se presenta
principalmente con una forma escamosa, pero también las hay, vesiculosa, macerada o
mixta.

Aunque existe una gran cantidad de productos comerciales para atacar este problema, vale
la pena resaltar que la mayoría son micóticos específicos (contra hongos), mientras que el
aceite ozonizado ataca también a bacterias y a virus.
257 pacientes con esta enfermedad, fueron tratados con aceite ozonizado durante un
período de 6 semanas con 2 aplicaciones diarias. El 89% se curó completamente, el 10%
mejoró, el 1.2% permaneció igual y solo en uno de los casos se presentó una desmejora (no
se incluye en el estudio la causa de ello). El estudio resalta, además de los resultados
clínicos, la tolerancia, facilidad de aplicación y ausencia de efectos secundarios como
factores que favorecen su uso.

El futuro de la Ozonoterapia Médica en México.

Hace menos de diez años, en México la palabra ozono no significaba menos que
contaminación, degradación y enfermedad. Tan solo unos años atrás, el químico mexicano
Mario Molina, galardonado con el premio Nóbel de química en 1999, nos dio una nueva
perspectiva de este trascendente gas. Pero ¿hasta dónde podremos considerarlo como un
novedoso fármaco capaz de modular nuestro sistema inmunológico, atacar infecciones y
salvar de la amputación a extremidades en pacientes diabéticos? Creo que únicamente será
a través de los resultados que se obtengan y de la madurez en nuestro sistema médico de
aceptar nuevas tecnologías. La responsabilidad de ello está en este momento en las decenas
de médicos que actualmente están practicando la ozonoterapia en el país y que de alguna
forma han constatado su eficacia. Después será el papel de la autoridad sanitaria la que rija,
regule y promueva su uso; y finalmente las universidades y centros de investigación,
quienes se encargarán de preparar ozonoterapeutas científicamente calificados. Por ahora
solo contamos con la experiencia de investigadores de otros países, quienes han venido a
presentar su experiencia.
Por lo pronto, la palabra por sí misma ha incursionado en áreas como la purificación del
agua y alimentos, la esterilización de quirófanos, etc. Parece ser que falta poco para que
llegue a la gente la idea en general de que el ozono equivale a una alternativa de curación.