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Unidad 4.

Recomendaciones didácticas para la


conducción del aprendizaje en línea

Para construir aprendizaje en línea es necesario la conformación de una entidad


virtual, la forma más fácil de desarrollarla es por medio de grupos de trabajo. En las
instituciones educativas, los alumnos son organizados por algunos aspectos como:
el año escolar, la materia, el grupo, el equipo de trabajo, etc.

Por lo que al interior de un aula podemos identificar tres tipos de grupos:

 La comisión o grupo, en lo presencial es la conformación de estudiantes


que están asignados a un grupo específico y que socializan en forma física,
los cuales cursarán una materia conjuntamente. En lo virtual, son los
estudiantes asignados a un aula virtual, socializando por medio de espacios
como la Cafetería (foro abierto informal donde los estudiantes comparten
intereses mutuos o dialogan para conocerse).

 Grupos de trabajos, organizados para cumplir una tarea, el grupo pueden


ser conformado de forma voluntaria o asignado por el docente. Tienen una
tarea que cumplir, cuentan con instrucciones precisas y espacios específicos
para interactuar y producir.

 Los grupos de estudio auto conformados, son formados por los


estudiantes para apoyarse en las actividades individuales,
independientemente de los asignados por el profesor.

Los grupos no se consolidan espontáneamente, sino a través de un


proceso de encuentros, cooperación y participación, con el tiempo
se establecen redes de relaciones.

Por lo que un grupo de trabajo regularmente pasa por estos


momentos:
1. Inicial, es el momento de conocerse, de identificar las actividades asignadas,
surgen los líderes natos. En entornos virtuales, este momento, es muy
importante que el docente integré actividades para el conocimiento mutuo,
exploración de los espacios de colaboración y asignación de roles de trabajo.

2. Desarrollo, en este momento se abordan los temas, se realizan las


actividades, pueden existir conductas como el desinterés, el incumplimiento
de acuerdos, los conflictos y la resistencia al cambio al trabajar en equipo. El
equipo se consolida hacia un trabajo autónomo, la cooperación y la
participación. En los ambientes virtuales se requiere de la supervisión del
profesor.

3. El cierre, en este momento se realizan las siguientes actividades:

a. La integración de los conceptos aprendidos.

b. La evaluación del grupo y del proceso logrado.

c. La despedida entre los miembros del equipo.

En los ambientes virtuales, el docente propone un momento de cierre e


integración de la tarea del grupo (por ejemplo, presentación frente al grupo por
medio de una videoconferencia).

La definición de roles.

Para el buen funcionamiento de un grupo de trabajo es necesario


la definición de roles que permitan el logro de las actividades
planteadas. Entre los roles que se pueden definir encontramos:

 Animador, ayuda a los compañeros a participar, a encontrar los


espacios y materiales a utilizar. Puede contactarse con los estudiantes que
no han participado.

 Contribuyente, se aboca a las tareas a realizar, se enfoca a la vinculación


de las aportaciones, las propuestas y las modificaciones.
 Iniciador, es el primero en participar, sintetiza la tarea, expresa la forma de
enfrentar la misma, propone la estructura de los espacios de trabajo, etc.

 Coordinador, retoma lo planteado por todos los miembros y lo presenta en


forma sintética, su trabajo es guiar las ideas producidas al interior del grupo.

 Seguidor, es el que ingresa poco a los foros de trabajo y puede valorar la


producción del grupo, en ocasiones no se compromete con las tareas.

 Saboteador, realiza las actividades sin tomar en cuenta a los demás, por su
ansiedad de producir, define la estructura y la arma en soledad, cuando hay
una aportación de otro compañero la considera como un retraso al proceso.
Le cuesta trabajar en forma grupal.

 Secretario, es el que escribe lo que dicen los demás en los foros y los chats,
logra acuerdos sobre la tarea, el proceso y las circunstancias al interior del
grupo.

 Elaborador, es el que puede comunicarse con el profesor para aclarar


dudas, busca información complementaria y la comparte con el grupo.

 Evaluador, proporciona puntos para orientar el trabajo y para cuidar el


tiempo de entrega y favorece la organización, pero debe tener control sobre
sus aportaciones para no entorpecer el trabajo.

El papel del docente como guía del proceso de aprendizaje.

Las plataformas educativas incluyen herramientas que permiten al docente


identificar la forma en la que se están desempeñando los estudiantes, como pueden
ser: revisar los ingresos al campus virtual, las secciones que visita, los documentos
que descarga, el momento en el que ingresan y el tiempo de permanencia.

Los docentes al interactuar con los estudiantes dentro de una plataforma, puede
realizar las siguientes actividades:
 Asesorar, sobre el uso de la plataforma y de los espacios con el fin de apoyar
la autonomía del estudiante.

 Indicar, la importancia de los recursos y de las actividades para lograr los


objetivos planteados.

 Recomendar, sugiriendo iniciar con la lectura de las lecciones o participar


en las actividades en tiempo con el fin de no retrasarse.

 Propiciar, la comunicación por dispositivos externos si la institución lo


permite.

 Ayudar, a que los alumnos definan mejor la pregunta con el fin de ofrecerles
un apoyo real.

Correcciones y retroalimentación.

Toda actividad realizada en equipo debe ser corregida, no sólo debe reportarse
una calificación, sino ofrecerse una devolución cualitativa del trabajo realizado,
brindándole orientación respecto a los aciertos, las debilidades y sugerencias de
mejora.

Las devoluciones pueden ser individuales o grupales, la primera puede ser utilizada
para alumnos con grandes problemas de aprendizaje, la segunda puede utilizarse
si el grupo tuvo un buen desempeño. Por lo que, las funciones de las devoluciones
se resumen en:

 Hacer saber a los estudiantes el logro del trabajo entregado.

 Hacer saber las deficiencias que muestra el trabajo, en forma y fondo.

 Realizar sugerencias para mejorar las futuras entregas.

 Lograr que el alumno se sienta reconocido como persona.

Al final del curso es recomendable reportar una devolución final, incluyendo el


proceso de avances durante el curso y las dificultades que debe superar. Por
consiguiente, debe ser motivadora. En este sentido, la devolución debe ser
soportada en una rúbrica de evaluación, con el fin de establecer criterios
específicos de la calidad de cada una de las actividades.

Esto permite que los estudiantes, conozcan los criterios por lo que serán evaluados
sus trabajos, estimulándolos a elaborar actividades conforme a lo solicitado.

Referencias:

Delauro, M. (2014). El trabajo grupal en la modalidad virtual [Material de clase].

Delauro, M. (2014). Herramientas de seguimiento y evaluación del alumno [Material


de clase].