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Leyendas

La Llorona

La llorona es una de las leyendas más conocidas en Guatemala y, aunque hay


varios elementos que no cambian, existen varias versiones sobre el origen de
esta leyenda. Uno de los elementos que permanece igual en todos los relatos es
el nombre de la Llorono y su procedencia.

Es decir, en todas las leyendas la mujer lleva el nombre de María y es criolla, es


decir, hija de de españoles en época de la colonia. Así mismo, otro de los
elementos en común de las leyendas es que María contrajo matrimonio y que su
esposo viajaba mucho. Los elementos que varian es que, estando de viaje, Maria
se enamoro de un fontanero de nombre Juan de la Cruz y producto de este amor
queda embarazada. Otra de las versiones es que de la persona que se enamora
es de un mozo de su finca y la tercera versión es que María llevaba una vida de
libertinaje y se desconoce de quien queda embarazada.

Las leyendas, casi todas de ellas, cuentan que, una vez embarazada, puede ser
de 1, 2 o inclusive 3 hijos, y preocupada de lo que diría su esposo, Maria va al rio
y ahoga a sus hijos. Luego de haber ahogado a su hijo o hijos, a María le da cargo
de conciencia y trata de rescatar a sus pequeños y termina ahogada ella tambien.
Otro de las leyendas cuentan que María regresa a su casa y al darse cuenta de lo
que había hecho corre por las calles gritando “mis hijos, mis hijos, donde están
mis hijos” con lagrimas en los ojos.

Finalmente, las leyendas cuentan que la llorona está condenada a buscar a sus
hijos por toda la eternidad; asimismo, se comenta que si se escucha a la llorona
lejos es porque esta cerca y cuando se escucha cerca es porque esta lejos.
Mito

El nacimiento el primer Shaman

Adja era un joven persa que enfermó en extrañas circunstancias. Su cuerpo perdió
toda fuerza y fue dado por muerto. Pero, realmente lo que le sucedió es que cayó
en un sueño tan profundo como desconocido. Los pájaros negros lo tomaron y lo
elevaron al cielo, mundo superior regido por las aves.

Allí fue criado y educado por ellos. Cuando adquirió el grado de conocimiento
deseado por dichos pájaros, lo redujeron al tamaño de un embrión y lo depositaron
en el vientre de una mujer. Así, volvió a nacer en el seno de una nueva familia sin
tener recuerdos de su pasado. Según crecía, iba descubriendo que tenía poderes
curativos y su ingenio crecía, según crecía su cuerpo. Se dedicó a curar a los
enfermos, a crear ungüentos, a recuperar las almas perdidas y, en fin, a utilizar
todos los recursos que la naturaleza ponía a su alcance con la ayuda de los
pájaros.

En su larga vida pudo enseñar sus conocimientos a varios pupilos, y éstos, a otros
tantos, desarrollándose así la tradición shamánica oriental. Sólo unos pocos
elegidos pudieron demostrar sus dotes y desarrollar todos los conocimientos e
ingenios necesarios para convertirse en un auténtico shamán. La propia
naturaleza se encargó de comunicarse con las personas elegidas para ser el
enlace entre ella y los hombres, para que la humanidad nunca olvide que ella está
ahí y que si nos portamos bien con ella revertirá en beneficio propio.

Así, los shamanes son médicos, guías espirituales y suelen estar dotados con el
don de la poesía. Basan su energía en el poder de la naturaleza y en su
conocimiento. Son respetados y adorados como dioses, siendo un referente vital
para sus pueblos.
El Sombrerón

Al igual que la Llorona, El sombreron es una de las leyendas más populares en


Guatemala y por lo tanto, tiene varios elementos similares y varios elementos
distintos en cada uno de los relatos. Todas las leyendas concuerdan en que el
sombreron era una hombre de pequeña estatura, que usaba un sombrero muy
grande, siempre estaba con una guitarra y tenía una voz maravillosa. Cuentan las
leyendas que el sombreron vio a una mujer que lo deslumbro con su belleza, de
ojos oscuros y pelo negro. Al verla no puedo resistirse y quiso enamorarla, por lo
que se acerco a su balcón y le cantó serenata. La mujer, a quienes en algunas
leyendas la llaman Celina, se enamoró de este pequeño hombre con esta
angelical voz a quien esperaba todos los días. Celina dejo de comer esperando a
la llegada del hombre con la voz melodiosa. Los padres de Celina, preocupados,
llaman a un sacerdote y al ver que este no podía ayudarla, la llevaron a un
convento. La muchacha murio de tristeza y el dia del velorio apareció el sombreron
cantando y llorando de tristeza. Desde ese día, cuentan las leyendas que se
puede escuchar al sombreron cantar con su guitarra en las noches y busca a
mujeres de pelo negro y ojos oscuros. Asi mismo, se dice que para auyentar al
sombreron de una mujer a la que persigue, a esta se le debe de cortar el pelo.

Mito Simbad el Marino

Simbad no soportaba la vida en la ciudad, con sus ruidos y problemas diarios, por
ello se hacía a la mar siempre que podía. En una de sus rutas marítimas llegó a un
desconocido islote y, tras dar un paseo, su barco partió sin él. Se quedó en estas
tierras paseando hasta que llegó a una enorme roca blanca.

Estaba muy sorprendido y mucho más cuando llegó un enorme pájaro y se sentó
en la roca, haciéndole llegar a la conclusión que la roca no era tal, sino un huevo
de dimensiones desconocidas, era un huevo de roe. Simbad, con ayuda de su
turbante y se ató a una pata del pájaro y cuando éste emprendió el vuelo, Simbad
pudo volar intentando el regreso a casa.

Cuando tomó tierra y se desató del ave estaba en un lugar montañoso y sin vida
alguna. Desesperanzado, miró a su alrededor y vio que el suelo estaba totalmente
cubierto de brillantes, millones de diamantes esparcidos del tamaño de un melón.
Pero tanta riqueza no valía para nada si él se encontraba solo y en un lugar
inhóspito.

De repente, comenzó a llover. Pero no era agua lo que caía del cielo sino pedazos
de carne que se insertaban entre los diamantes y que luego los pájaros recogían
para llevarlos con su vuelo a otros lugares. Simbad cogió algunas joyas que metió
en su bolsa y se ató a uno de los pedazos de carne. Luego se acostó boca abajo
en el suelo para pasar desapercibido hasta que llegó otro pájaro que lo prendió
pensando que era un trozo de carne más.

Simbad fue elevado al cielo. Voló y voló, y desde el pico del pájaro, divisó el
mundo. El enorme pájaro se posó sobre un árbol para hacer su nido. Mientras
Simbad pensaba en cómo volver a la civilización, de repente, oyó el grito de una
persona. Apareció un hombre que consiguió ahuyentar al pájaro y habló con el
náufrago. Era este el hombre quien tiraba los pedazos de carne para apoderarse
de los diamantes cuando los pájaros volvían a su nido.

Simbad quedó entusiasmado con la inteligencia de este hombre y, en


agradecimiento por el rescate, le dio los diamantes que él había recogido en su
bolsa. El hombre llevó a Simbad por la ladera de la montaña hasta la orilla del mar
y lo puso en el siguiente barco que atracó en el puerto.

Simbad pudo continuar con sus cientos de viajes que le proporcionaron fama y
fortuna.
Mito El hombre de la luna
Un domingo, muy de mañana, encaminóse un pobre anciano al bosque con la
intención de cortar leña. Hizo un pesado haz, echóselo a los hombros y empezó a
caminar fatigosamente hacia su casa. Pero apareciósele un ángel y le dijo:

—¿No sabéis que hoy es domingo en la tierra y que en este día todos los hombres
descansan?

—El domingo en la tierra o el lunes en el cielo, —dijo el anciano —para mí es lo


mismo.

—Entonces, —dijo el ángel, —ya que no queréis santificar el domingo en la tierra


viviréis en la luna, y allí llevaréis el haz hasta el día del juicio.

Y el anciano ascendió hasta la luna y allí, en las noches serenas de plenilunio, se


puede ver aún gran sombra como de un hombre que lleva un haz de leña a
cuestas.

Leyenda Pozo de Santa Keyne


Cornualles es, de todas las comarcas de Inglaterra, la más rica en folklore y en
leyendas. Los nombres de muchísimos santos, hombres y mujeres, que llevaron el
Evangelio a los paganos que en ella vivían, todavía se conservan en la memoria
de los pueblos. Otros están relacionados con pozos sagrados, como lo prueba la
leyenda del pozo de Santa Keyne.

El principal de ellos era una doncella de resplandeciente hermosura llamada


Keyne, que iba de pueblo en pueblo por Inglaterra predicando a los paganos y
convirtiéndolos al cristianismo, y aun hoy se conserva su nombre en el pueblo de
Keynsham, en el condado de Somerset, y en el pozo de santa Keyne, de
Cornualles. Este pozo está situado cerca del lugar en que murió la santa, y se dice
que antes de morir plantó alrededor cuatro árboles, a saber: un sauce, una encina,
un olmo y un fresno, y bendijo el agua, Y porque el pozo fue bendecido por la
santa doncella, tiene fama su agua do poseer extrañas virtudes Los recién
casados van a menudo a beber agua del pozo, y cuando llegan allí suelen disputar
por querer beber el uno antes que el otro. Si el novio logra ser el primero, obtiene
desde aquel momento la autoridad sobre su mujer, y si la novia logra beber antes
que su marido, entonces es ella quien obtiene la autoridad absoluta en todas las
cosas.

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