Está en la página 1de 22

Instituto Privado Pablo Picasso N° 8.

163

Carrera: Profesorado de Educación Primaria

Área: Historia Argentina y Latinoamericana

Profesora: Haro, Ana

Curso: 2 “A”

Alumnas: Alfaro, Valeria Noemi

Ortiz, Maria Elvira

Ynojosa, Janet

Año: 2019
PUEBLOS ORIGINARIOS DE LA PROVINCIA DE SALTA

La provincia de Salta es una de las más habitadas por pueblos originarios en la


Argentina. Ellos se ubican en tres zonas principales:

1- Región Andina – Kollas: Descendientes del antiguo imperio incaico que


habitan la región llamada kollasuyo. El imperio abarcaba cuatro regiones o
tawantisuyo (tawa = 4, anti = andes, suyo = región), una de ellas es el kollasuyo.
Las lenguas originarias de estos pueblos son el quechua y el aimara.

2- Región de la selva – Nación Guaraní: El pueblo guaraní occidental está


formado por los Ava-guaraní, que es el grupo mayoritario (alrededor de 21 000
personas), los Chané (aproximadamente 1500 personas) y los Tapieté ó Tapy'y
(cerca de 700 personas).

Los Chané tienen un origen distinto pero han adoptado la lengua


guaraní.

Los Ava-guaraní son llamados también Chaguancos ó Chiriguanos,


pero ellos prefieren la primera denominación. Por su peinado característico son
también llamados Simba (trenza en quechua).No son originarios del Chaco pero
su historia quedó ligada a la de los pueblos chaqueños.

A medida que la situación en el chaco boliviano se les hacía


insostenible, fueron ingresando al territorio argentino como braceros para la zafra
azucarera o como refugiados de guerra.

Por eso se han ubicado mayoritariamente a lo largo de la ruta 34 que fue primero
el camino de las misiones franciscanas y luego el camino de los ingenios

La Región del Chaco Salteño: Muchas son los pueblos que viven en el Chaco
Salteño. Los pueblos originarios son los Wichis, Tapieté (Tapy'y), Chorote
(Iyojwaja), Chulupí (Niwaklé), Tobas (Kom'lek), etc.
Desde la colonización del Chaco a principios de siglo por los criollos, se han visto
limitados en sus ancestrales recursos de cazar y recolectar, debido a que los
criollos son fundamentalmente ganaderos y el ganado debe ser muy bien
controlado en el chaco salteño para no desertificarlo.

La región chaco-litoral argentina estuvo poblada por dos grupos de naturales: el


uno, guaycurú; el otro, mataco-mataguayo. El grupo guaycurú estaba integrado
por tres naciones (nombre genérico que indica afinidades de costumbres o de
estilo de vida, pero sin implicancias políticas): la de los "tobas y afines", la de los
machicuí y la de los "caduveos y afines". Las dos últimas naciones no han
ocupado territorio argentino.

Los collas
Origen

Si bien el origen de los collas es desconocido, se tienen noticias de su existencia


al menos desde fines del siglo XII, en el ocaso del Imperio Tiahuanaco, en torno
al lago Titicaca, en Bolivia. En el siglo XV el territorio ocupado por los collas
habría sido invadido por el Imperio inca, lo cual habría generado una revuelta
que habría finalizado con la incorporación de los collas como soldados en la
expansión al sur, y a su vez como trabajadores en los nuevos territorios
conquistados, particularmente al actual noroeste argentino. En la actualidad, los
collas se reconocen como descendientes directos de esa migración forzosa.

En general, los collas provienen de varios grupos étnicos originarios. A la


población de origen omaguaca, "diaguita" y atacameña, los incas les sumaron
grupos de mitimaes principalmente chichas que dieron comienzo al mestizaje
que continuó con las encomiendas y traslados poblacionales que efectuaron los
españoles.

A fines del siglo XIX, en tiempos de la Guerra del Pacífico, se produce una
migración de collas desde el noroeste argentino (Tinogasta y Fiambalá), hacia el
terriotorio de algunos valles cordilleranos chilenos de la Provincia de Atacama,
la cual viene a sumarse a la existente desde tiempos precolombinos.

Ubicación
Los collas se ubican preferentemente en el noroeste argentino, en las provincias
de Jujuy y Salta, y en el norte chico chileno, en la Región de Atacama, en
quebradas cordilleranas de las provincias de Chañaral y Copiapó, entre las
ciudades de Potrerillos, El Salvador, Diego de Almagro y Copiapó.
Los kollas habrían ingresado a Chile en dos períodos: primero, hacia la etapa
final del imperio de Tiwanaku, en el siglo X; una segunda migración se produce
desde el noroeste argentino y coincide con la Guerra del Pacífico, a fines del
siglo XIX. Llegaron en su mayoría de Tinogasta y Fiambala, con un mayor ritmo
migratorio entre 1880 y 1890. En la actualidad, el territorio ocupado por este
pueblo comprende la precordillera y Cordillera de los Andes, y parte del altiplano
de las provincias de Chañaral y Copiapó en la III Región. Sus deslindes más
importantes son: la Quebrada de la Encantada por el norte y el río Copiapó por
el sur, área en la cual su hábitat trashumante se desplaza entre los 2.000 y 4.000
metros de altura. Características del paisaje: Poseen un paisaje árido y seco,
con heladas en altura y lluvias estacionales. aprovechan la fertilidad de las tierras
precordilleranas para cultivar legumbres. Su principal abastecimiento de agua es
el rió Copiapó

En Chile, los primeros collas comenzaron a migrar desde el noroeste argentino


y el sur de la puna atacameña. Se supone que lo hicieron en dos períodos, el
primero fue en el siglo X hacia el final del Imperio de Tiwanaku. La segunda
migración se produce a fines del siglo XIX, desde el noroeste argentino
(Tinogasta y Fiambalá) en tiempos de la Guerra del Pacífico.
Constituyen comunidades cerradas, los matrimonios sólo se producen entre
ellos.

Demografía
De acuerdo a los censos efectuados en Argentina (2004) y Chile (2002), la
población de origen colla asciende aproximadamente a las 39.046 personas, la
mayor parte de los cuales habita en territorio argentino. En el noroeste argentino,
en las provincias de Salta y Jujuy, la población colla es de 30.019 personas,
mientras que en la ciudad de Buenos Aires, incluyendo los 24 partidos del Gran
Buenos Aires, la población coya es de 5.829 personas, dando un total de 35.848
personas pertenecientes a la etnia colla en la República Argentina. Por su parte
en Chile, según el Censo 2002, existen 3.198 Kollas.

La Encuesta Complementaria de Pueblos Indígenas (ECPI) 2004-2005,


complementaria del Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas 2001,
dio como resultado que se reconocen y/o descienden en primera generación del
pueblo kolla 53.106 personas en las provincias de Salta y Jujuy. De los cuales
33.299 residen en comunidades. En la Ciudad de Buenos Aires y los 24 partidos
del Gran Buenos Aires se autorreconocieron 10.829 kollas. En todo el país se
autorreconocieron 70.505 kollas, 33.629 viviendo en comunidades.

Idioma
Los collas argentinos y chilenos actualmente utilizan en general, como primera
lengua al castellano, siendo menor el número de los hablantes quechua o
aimara, hablados casi exclusivamente entre los emigrantes bolivianos. Muchos
collas han emigrado al Gran Buenos Aires, así como a muchas otras ciudades.

Según el antropólogo Mario Rabey, aun cuando su lengua nativa ha sido en gran
parte eliminada y muchos de sus restantes rasgos culturales transformados, han
persistido los principales núcleos socioculturales tecnoeconómicos, ideológicos
y, en menor medida, de organización social. Pero la integración de estos grupos
en el interior de sistemas sociales mayores y más complejos se produjo desde
tiempos relativamente tempranos, todavía anteriores a la conquista de su
territorio por parte de los invasores españoles. En efecto, los territorios andinos
del noroeste de Argentina habían sido uno de los objetivos de las últimas fases
de expansión del Imperio Incaico, el Tawantinsuyo, del cual formaban parte a la
llegada de los conquistadores españoles.

Cultura
A pesar de la aculturación sufrida debido a la acción colonizadora, aún practican
algunos de sus rituales y mantienen otras formas culturales como la minga,
antigua forma de cooperación; el serviñakuy o prueba de pareja y rituales
vinculados al culto de la tierra: la Pachamama, señalada o marcación de
animales, apachetas o descanso de viajeros, entierro y desentierro de pucllay o
kacharpaya (carnaval), chaya y chayar (beber) y corpachada (dar de comer a la
tierra); Tinkunakuy, topamientos o encuentros de compadrados, musiqueros,
parcialidades o comunidades.

El vestido masculino era una especie de túnica corta, hasta las rodillas, y sin
mangas, llamada ucu; tenía unas franjas que la decoraban en el pecho y en la
cintura. Como prenda íntima , llevaban una especie de taparrabos.
Las mujeres usaban una vestimenta que envolvía su cuerpo desde las axilas
hasta el tobillo, con una tela rectangular que sujetaban encima de los hombros y
la que se ceñían a la cintura mediante una faja adornada, llamada chumbi. De
calzado usaban las ojotas.

Sus instrumentos musicales tradicionales como quena, anata, siku, charango,


erke y erkencho, y sus ritmos típicos han ingresado a formar parte de la música
folklórica de Argentina, como por ejemplo: el Carnavalito.

Diaguitas Calchaquíes

Ubicación:

Los testimonios arqueológicos los ubican en toda Catamarca y en vastas


regiones de Jujuy, Salta, Tucumán, La Rioja, San Juan y Santiago del Estero.
Un poco de historia.
La paz de los Diaguitas terminó cuando comenzó la conquista. En 1561 formaron
un gran ejército al mando de Juan Calchaquí-por él, los españoles los llamaron
Calchaquíes-y lograron alejar a los invasores hasta Santiago del Estero. Pero en
1665 los conquistadores, que habían fundado varias ciudades y se habían
fortalecido, lograron vencerlos. Para evitar una nueva rebelión los separaron y
distribuyeron en distintas zonas del país. Es así como a comienzos del siglo
XVII,11.000 aborígenes fueron expulsados de su territorio natural-Los Quilmes
en Tucumán-y trasladados a pie hasta la provincia de Buenos Aires. Este es el
origen de la actual ciudad bonaerense de Quilmes.
La cultura diaguita fue guerrera; hecho demostrado incluso a la llegada de los
españoles, cuando les opuso una feroz resistencia, quizá la más fuerte. El
instrumental bélico era muy variado y la guerra contra el español asumió las
características de un fenómeno integral en el que participo la comunidad entera.
El comercio con otras culturas de la región, puso a los diaguitas en contacto con
otras comunidades.

Organización social:
Carecieron de un gobierno único permanente. Sus caciques llegaban al poder
por sucesión; "suceden los hijos a los padres y los hermanos, si no tienen hijos",
lo que implicaría la existencia de una verdadera casta gobernante. Hubo un gran
número de caciques de los cuales don Juan Calchaquí fué el principal, llegando
a convocar a todas las parcialidades de su nación. La autoridad del cacique era
absoluta. Preferían la muerte a la pérdida de su autoridad plena. Ante la invasión
española realizaron coaliciones muy numerosas.
La poligamia parece haber sido una regla general. Por ejemplo: a la muerte del
esposo, el hermano heredaba sus mujeres. Es posible observar las huellas de
ceremonias de iniciación varonil, a la que eran sometidos los jóvenes al llegar al
período de la pubertad. La familia diaguita era poco numerosa ya que estaba
compuesta por cuatro o cinco personas.

Religión:

En cuanto a las cualidades de la religión diaguitas podemos decir que cómoda


toda cultura presenta una serie de creencias que las características en este caso
ellos tenían una serie de mitologías y además divinidades. Los diaguitas tienen
la creencia de que existen dos mundos los cuales los medios de comunicación
con ese mundo son los chamanes. Ahora bien entre os seres mitológicos más
resaltantes de los diaguitas tenemos los siguientes:

 Dios del sol


 Llastay o Coquena
 La Yacurmana
 El Pujllay o Pusllay
 Huayrapuca
 Chiqui siendo esta deidad del territorio del peruano
 También están Inti y Pachamama los cuales fueron cultos impuesto por el
territorio Inca
En la religión de los diaguitas se pueden encontrar varios aspectos otros de ellos
es que adoraban al sol y también a ciertos fenómenos provenientes de la
naturaleza. También tenían la creencia de los truenos y rayos eran los dioses de
los andes que a su vez se encontraban conectados con la madre tierra es decir
la Pachamama. Por otro lado, en los diaguitas se podían encontrar hechiceros
que poseían sabiduría y poderes para curar las enfermedades y además se
dedicaban también a la realización de ceremonias.

cuando uno de los diguitas estaba enfermo o cercano a la muerte, sus propios
familiares procedencia a velarlo en medio de bebidas, esto lo realizan con la
creencia de que era en defensa de ciertas fuerzas malignas que amenazaban a
la persona velada. Cuando una persona de esta cultura fallecía en la ceremonia
de entierro se persistía hasta los ocho días para luego que más la casa donde
habitaba con la finalidad de impedir el regreso de difunto, para estas etnias solo
existía la muerte violeta por lo que cada fallecimiento de cada persona era
provocado.

Otras características de los diaguitas en cuanto a lo que era las creencias


religiosas y costumbres, se pueden encontrar los conocidos cementerios de
“párvulos en urnas”, en ella sepultaban a los adultos y dicen que existe la
posibilidad de que los cuerpos de los niños, sean la consecuencia de prácticas
para sacrificios realizados con la finalidad de traer lluvia. Otros de los rituales
hechos por los diaguitas eran realizados para la fertilidad de los campos también
poseían una funeraria muy elaborada, pues se creía que el culto que se le
realizaba a los muertos eran el medio transitorio más importante del ciclo de vida.

Mitología diaguitas
La mitología forma parte de lo que es la cultura de cada población en donde para
lo que fue parte de la cultura diaguita era parte de su tradición ellos tienen la
creencia de describir ciertas características de la Pachamama, según ellos es
una mujer de estatura baja, sombrero alón y además grandes pies ello es
considerada la madre de los hombres y cerros y por su puesto la naturaleza se
le toma en cuenta como su templo. Los altares que se le realiza a esta diosa se
le conocen como “Apacheta”, se trata de montículo que son hechos con piedra,
estos se encuentran ubicados a los lados del camino. Existe una leyenda sobre
la Pachamama la cual dice que está acompañada por:

 Pujllay conocido por ser la deidad que preside el carnaval


 el Llajtay el cual es dios de las aves y además genio protector masculino
 la Ñusta se trata de una doncella proveniente del Imperio incaico
Se tiene la creencia en el noroeste de la argentina que el primero de agosto se
debe muy cerca de la casa se debe de enterrar olla de barro con comida cocida,
además de esto también se le puede agregar alcohol, yicta, coca, chicha Vino
y cigarros con la finalidad de alimentar a la pachamama. Además de esto
también en dicho día se debe de ponerse cordones que sean de hilo negro y
blanco, los mismo se atan en las muñecas, cuello y tobillos con el fin de evitar el
castigo de la pachamama.
Arte:
Practicaban la pintura, las danzas y la música. Sus instrumentos más conocidos
fueron la corneta, el tambor y la flauta. Eran excelentes agricultores, sembraban
con un palo de regular grosor que utilizaban para preparar la tierra donde
depositaban las semillas. Cultivaban el maíz, la quinoa, la papa, el zapallo y los
porotos. Además, recolectaban frutos silvestres como "algarroba", que
almacenaban en contenedores construidos debajo de la tierra, y con la que
elaboraban bebidas alcohólicas: "aloja" y "chicha", y una pasta seca o pan
llamado: "patay". Practicaban la caza y criaban llamas, de las cuales
aprovechaban su lana, carne, cuero, leche; también les servían de transporte.

La vivienda:

Las formas de las viviendas iban de lo rectangular a lo cuadrangular. Se


componían de varias habitaciones comunicadas entre sí, con angostas puertas
para su salida al exterior. Utilizaron, en su construcción, el método "pirca"
(superposición de piedras) el techo, a dos aguas, era de paja o torta (mezcla
de paja, ramas y barro).
Desarrollaban sus actividades en poblados como Quilmes, La Paya, Tolombón,
los que tenían un espacio fortificado ¨pucarᨠpara defenderse de los ataques.
Un pueblo sedentario, organizado en Tribus o clanes "ayllu" construidos por
varias familias regidos por un jefe "curaca", que podía tener más de una esposa
según se condición económica. El cacique más destacado fue Juan Calchaquí,
quien tuvo un importante desempeño frente a los españoles, como ya lo hemos
hecho constar.

Wichís (Matacos)

Las comunidades estaban formadas por un número no muy grande de familias.


Los dirigía un cacique de autoridad relativa. La familia nonogámica era la base
de la comunidad, aunque los jefes solían tener más de una esposa. Cada
parcialidad tenía su territorio de caza, la propiedad era colectiva.

Basaron su economía en las actividades pesqueras, de caza y recolección.


Tuvieron una alta movilidad, transitaban circuitos cíclicos, en verano-época de
abundancia de recursos -vainas de algarroba, peces, etc.- se producían
encuentros entre bandas, momentos de gran actividad social, con pactos,
alianzas, intercambios y fiestas rituales; en invierno la disminución de recursos
provocaba la dispersión de las bandas.

Antiguamente vivían en chozas en forma de cúpula, con el tiempo la


reemplazaron por otra construida con cuatro postes de palo santo con paredes
y techos de ramas y barro. Una sola habitación donde dormía toda la familia. La
vida transcurría bajo un algarrobo, siempre cercano a la vivienda.
Para la caza utilizaban trampas (ver abajo en galería de imágenes), para la pesca
un palo de unos 5 metros de largo en cuyo extremo colocaban un arpón.

Muy hábiles en la técnica textil, utilizaban telares de factura sencilla - al parecer


de procedencia andina - para confeccionar ropa. Tejían la fibra de caraguatá con
la que fabricaban bolsas para la recolección.

Tuvieron guerras con otras tribus chaqueñas (nivaclé, tobas, pilagás) con
quienes compartían los mismos códigos: la apropiación de las cabelleras o
cráneos del enemigo. Respondían generalmente a vengar la muerte de algún
familiar o a satisfacer el deseo de los guerreros por obtener reconocimiento y
prestigio. El jefe guerrero adquiría un papel central, el -kanyát representaba la
máxima expresión de potencia y poder, a tal punto que, si resultaba muerto en
combate, sus guerreros abandonaban la contienda.

La conquista de los españoles, comenzada en el siglo XVI, cambió


profundamente su sistema de vida. En el siglo XVII incorporaron el caballo que
introdujeran los europeos al tiempo que se realizaban numerosas expediciones
militares contra ellos.

A comienzos del 1800 eran llevados como esclavos a los terratenientes o a los
ingenios azucareros de Tucumán, los cristianos (anglicanos, evangelistas y
católicos) intensificaron la penetración evangelizadora. Hacia el año 1884 con la
expedición del General Benjamín Victorica los aborígenes pierden su territorio,
que pasa a quedar bajo la jurisdicción del estado, y se ven obligados a
transformarse en trabajadores de los invasores. Para consolidar el dominio se
establecieron fuertes militares, comienza entonces la explotación intensiva de
los bosques que proveyeron de durmientes para construcción de la red
ferroviaria sumando así al despojo territorial, la destrucción y depredación de los
recursos naturales.

El pueblo de los Wichis fue un poblado indígena que como muchos otros
sufrieron a manos de las conquistas españolas, fueron arrebatados de sus
territorios y sacrificados para hacerse con el poder y dominio de los mismos.

A finales de la época de 1870 los Wichis empezaron a ser asesinados, los que
no lo eran, los capturaban para realizar trabajos forzados, los obligaban a cumplir
con tareas como la recolección de algodón, durante la zafra de caña de azúcar
eran utilizados para su cultivo, también los llevaron a realizar trabajos forzados
como la tala de árboles (hacheros).

En el año 1863 los matacos se revelaron debido a los malos tratos y realizaron
una matanza en la Colonia Rivadavia, este acto de rebeldía fue la justificación
para que los colonos realizaran una masacre contra este poblado indígena.
Debido al trato que obtuvo esta tribu y todos los procesos que han pasado, hoy
en día se encuentran en una situación algo crítica, prácticamente su modo de
vida es la indigencia. Aquellos que logran desarrollar un poco de comercia para
sustentarse, lo hacen mediante la venta de artesanías o de recursos que
consigan en los bosques y favorezcan a los comerciantes.

Las artesanías realizadas por los hombres de esta tribu consisten en figuras
talladas en madera, las mujeres por su parte hacen piezas de tejido de
caraguatá, además de pequeñas cerámicas.

Hay una pequeña parte de esta población que lograr darse sustento mediante la
agricultura en pequeñas parcelas de las que disponen, también realizan la pesca
y cacería, así como la recolección en los bosques, a pesar de que el medio
ambiente que los rodea ha sido degradado por la civilización moderna.

Como toda tribu indígena, no todos sus integrantes se han mantenido aferrados
a la cultura inculcada por sus antepasados, muchos de los integrantes de los
Wichis decidieron irse a zonas urbanas y mediante estudios han llegado a formar
parte de la civilización moderna, aunque en gran parte suelen ubicarlos en zonas
de emergencia.

Ubicación
El pueblo de los Wichis no solo reside en Argentina, también se encuentra
ubicados en Bolivia y Paraguay, aunque la mayoría de la población de este grupo
se encuentra en Argentina.

En sus inicios los Wichis se encontraban localizados a lo largo de los ríos


Pilcomayo, Bermejo, Teuco, Yeguá y Vega Quemada. Debido a la invasión que
sufrían por parte de los ava guaraníes y a su gran crecimiento demográfico se
vieron forzados a migrar y actualmente residen en el oriente de la provincia de
Salta y en el occidente de Chaco y Formosa.

Las tierras que hoy ocupan son marginales debido a la explotación de las
mismas, principalmente se debe a la tala de árboles de manera indiscriminada,
las instalaciones petroleras que deterioran el ambiente y destruyen muchas de
las especies de fauna que existen en este territorio.

Muchas de las tierras de los Wichis hoy en día no son nada en comparación con
las tierras que habitaban sus antepasados, estas tierras están siendo
recuperadas de manera legal y las que no han sido recuperadas, se sigue
luchando para lograrlo, debido a que técnicamente son herencia directa de sus
ancestros y les pertenecen por derecho.

Cultura y Costumbres
La cultura de los pueblos Wichis es la cultura del Gran Chaco, como la mayoría
de los pueblos indígenas se aferraban fuertemente a los elementos de la
naturaleza y siempre intentaban mantener un contacto directo con ellos, el
monte, rio y los animales.

Estos pueblos mostraban gran entusiasmo y se aferraban a los cantos y la


danza, los mismos tuvieron mucha relevancia durante la época de luchas entre
los Wichis y los españoles, desde sus inicios estos pueblos desarrollaron
culturalmente estas dos actividades.

Según la creencia de los Wichis el sonido y todo aquello que lo representara


estaba relacionado con la vida, por eso es algo importante el desarrollo del
mismo para la subsistencia de la familia, los mismos debían vivir en armonía con
la naturaleza por lo cual esto era algo sagrado.

Los cantos y rituales eran hechos por los chamanes y algunas otras personas
que tuvieran habilidades especiales para proteger a los integrantes del grupo de
seres espirituales o extraños. El canto y los sonidos eran desempeñados durante
las labores diarias, durante la cacería, la recolección y la pesca, se efectuaban
cantos para comunicar bueno o malos mensajes.

Estas actividades no están abiertas totalmente al público, debido a que están


protegidas según acuerdos que son establecidos dentro de la misma comunidad
de los Wichis. Hay cantos que expresan tristezas, alegría o búsqueda y cada uno
de estos les pertenece a los diferentes clanes familiares. Para elegir una presa
a veces se escucha la imitación del canto de un pájaro que es hecho por
personas que buscan atraer a la misma.

Cuando algún familiar enferma, se escucha como el resto de los integrantes


entonan cantos y melodías para su pronta recuperación y también es realizado
para recordar a aquellas personas que fueron importantes en diversas
actividades dentro de la tribu.

Vivienda

Los grupos indígenas realizaban sus viviendas dependiendo de los materiales


que tuvieran a la mano o disponibles en las cercanías, también era un factor muy
determinante la forma en que pudieran aplicar estos materiales para crear una
vivienda estable y digna para el desarrollo de cada una de sus actividades
diarias.

La mayoría de las viviendas se basaba en el mismo método constructivo, se


componían de una estructura hecha de madera (palos o ramas), la cual era
recubierta con tabiquería hecha con material fibroso, recubiertas con barro, piel
de animales o algún tipo de palmera.

La estructura de los techos se componía de la misma forma constructiva, una


estructura en madera y recubierta por algún material que evitara el paso del agua
a través del mismo. También solían dejarle ventilaciones en la parte superior
entre la pared y el techo, dependiendo el tipo de vivienda.

La distribución y la forma constructiva variaban según la tribu, puesto que no


todos tenían las mismas ideas arquitectónicas o materiales disponibles.
Internamente las viviendas eran decoradas o establecidas según la comodidad
y gusto del individuo que la habitaba.

Las viviendas de los Wichis no varían mucho de esta forma característica


indígena, sus chozas eran hechas con ramas y unidas entre sí con nylon negro,
lo que les provee una protección en la recolección de los porotos.

Tobas
Los tobas, también conocidos como qom, son una etnia del grupo pámpido que
habita en el Chaco Central. Hacia el siglo XVI comenzaron a habitar gran parte
del norte de Argentina por las actuales provincias de Salta, Chaco, Santiago del
Estero, Formosa y en la provincia de Gran Chaco en el sudeste del departamento
de Tarija en Bolivia (país que habitaron hasta principios del siglo XX).
Contemporáneamente muchos, perseguidos por la miseria en sus zonas rurales
ancestrales se encuentran en los suburbios de ciudades como San Ramón de la
Nueva Orán, Salta, Tartagal, Resistencia, Charata, Formosa, Rosario, Santa
Fe y del Gran Buenos Aires.
Como típicos pámpidos se caracterizan por sus elevadas tallas y por predominar
entre ellos los individuos dolicocéfalos. Se les considera una de las más
importantes etnias del grupo de los guaicurúes, voz de tono insultante que dieron
los guaraníes a sus principales oponentes en el Gran Chaco.
Su idioma se denomina qom l'aqtac y desde los puntos de vista lingüístico se le
suele incluir dentro del grupo de «idiomas guaicurúes», que muchos autores
consideran forman junto con los idiomas matacoanos la familia lingüística
mataco-guaicurú.
Alimentación y cultivos
Hasta el siglo XIX eran un pueblo predominantemente cazador-
recolector seminómade que marchaba en pos de sus recursos alimenticios y
existía entre ellos una fuerte división sexual del trabajo: los varones desde muy
temprana edad se dedicaban a la caza y a la pesca y las mujeres a la recolección
y a una incipiente agricultura hortícola en gran medida influida por
aportes ándidos y amazónidos. De este modo, en pequeñas y medianas parcela
cultivaban nachitek (zapallos), oltañi (maíz), avagha (porotos), batatas, mandio
cas, etc. Sin embargo, tales cultivos eran solo complementarios para su dieta y
no llegaban a tener excedentes como para la acumulación de alimentos de
origen agrícola. Existe una explicación ecológica para este aparente atraso: el
clima y la edafología de su territorio no permitían suficientes rindes para sus
producciones agrícolas, mientras que el territorio chaqueño en estado salvaje les
resultaba una gran fuente de recursos alimenticios, en especial de proteínas de
primera calidad. Los qom cazaban
principalmente tapires, pecaríes, ciervos, guanacos y gran cantidad de aves.
Como complemento solían recolectar miel y gran cantidad de frutos, frutas del
bosque y raíces silvestres.

Cultivan en pequeñas y medianas parcelas o son peones temporarios para


faenas rurales (hacheros, cosechadores de algodón, etc.), como incipiente
cultivadores su agricultura es aun de subsistencia predominando en sus huertas
los cultivos de zapallos, mandioca y batatas; otra forma en que obtienen
recursos es en la elaboración de interesantes artesanías de
cerámica, guayacán o fibras textiles (como la ya mencionada caraguatá). Sin
embargo muchos de ellos, desde la segunda mitad del siglo XX se han visto
forzados a migrar a las ciudades (Roque Sáenz Peña, Resistencia, Gran Santa
Fe, Gran Rosario y Gran Buenos Aires) a consecuencia del desmonte y de la
introducción del cultivo de la soja. En tales núcleos urbanos, casi en su totalidad
viven en las zonas económicamente más deprimidas.

Un grupo de investigadores de la Facultad de Agronomía de la UBA (FAUBA)


junto con miembros de la comunidad Qom La Primavera están trabajando para
reinsertar unas sesenta razas autóctonas de maíces que no se están sembrando
masivamente, según el mismo Julián Hernández: "El objetivo es reintroducir
maíces nativos adaptados a las condiciones ambientales del NEA, que aporten
a la disponibilidad de alimentos y a la mejora de los ingresos económicos de un
pueblo originario de la región". Hernández ha estudiado por treinta y cinco años
estas razas de maíz, y será el director de la iniciativa junto a un equipo de
agrónomos, antropólogos y biólogos de la Universidad de Buenos Aires.
Idioma
Según la Encuesta Complementaria de Pueblos Indígenas, realizada en
Argentina entre 2004 y 2005, un 4% de los tobas de la provincia de Buenos
Aires declaró tener al tobacomo lengua materna, mientras que esta cifra se
extiende al 65% en las provincias de Chaco, Formosa y Santa Fe. Sin embargo,
este dato está considerado controvertido y polémico, debido a que no tuvo en
cuenta el biligüismo y la lengua en se hayan dicho las primeras palabras se
computó como «lengua materna», independientemente de las competencias
comunicativas en la misma.
En las comunidades rurales, el monolingüismo se reduce casi en su totalidad a
ancianos y niños menores de 5 años. Entre los adultos hay personas
monolingües de español, bilingües (adquirido ambas lenguas en la infancia) y
personas que han aprendido el español luego de los quince años. En este último
grupo, para fines estadísticos se considera que el idioma materno es el toba y el
español una segunda lengua. En las zonas urbanas se registran tanto bilingües
como monolingües de español. Entre los hablantes de español predomina
el dialecto del nordeste.
Educación
La educación bilingüe en lenguas nativas está garantizada en Argentina a través
de la Ley Nacional Nº23302 (1985) sobre Política Indígena y Apoyo a las
Comunidades Aborígenesy su Decreto Reglamentario N°155 (1989). En el caso
particular del toba, la educación bilingüe está reglamentada en las provincias
de Chaco (desde 1987) y Buenos Aires (desde 2007). Sin embargo, solo el 29%
de los tobas de Chaco y el 1% de los de Buenos Aires asistente a este tipo de
colegios, siendo un 22% del total de niños tobas del país.
Según la Encuesta Complementaria de Pueblos Indígenas (2004-2005), un 14%
de los encuestados nunca asistió al colegio, el 37% declaró tener educación
primaria incompleta y solo el 8% finalizó el secundario. Sin embargo, este dato
excluye a las personas con educación terciaria, ya que ellos participaron
realizando la encuesta y no debían completarla. Según datos del censo
argentino de 2010, el 3,7% de los tobas es analfabeto, lo que representa una
notable mejora comparado con los datos del censo de 2001, que registró un 6%.
Esto se debe a las campañas de escolarización que redujeron la tasa
de analfabetismo infantil (1,6% para los menores de 18 años), la cual es
notablemente alta entre la población anciana.

Presencia cultural
Muchas obras de autores y compositores argentinos tienen como temática al
pueblo qom. Uno de ellas es "Antiguo dueño de las flechas" (música y canción
frecuentemente más conocida con el nombre de su oración principal: «Indio
toba» ), canción cuya letra pertenece al historiador y poeta Félix Luna, y su
música al pianista y compositor santafesino Ariel Ramírez. Fue inscripta
en SADAÍC en el año 1974, y tuvo como versión más popular la de la cantante
argentina Mercedes Sosa. El dúo Tonolec interpreta canciones en lengua
originaria de los qom fusionándolas con ritmos electrónicos. El cacique Félix
Díaz llegó a cantar junto a Gustavo Cordera en el acampe. La figura qom más
reconocida es la cantante Charo Bogarin Tonolec.

Tapietes
Tupí-Guaraní. No está definido si los tapieté son un pueblo
guaranitizado lingüísticamente o se trata de guaraníes que
Familia Linguística:
migraron al Chaco adaptando su economía a éste medio
ambiente.

Nombre atribuido: Tapieté

Autodenominación: Tapieté; Guaraní-Ñandeva en el Paraguay

Departamento de Tarija; la mayor parte en la estancia


Samayhaute; departamento Boquerón en Paraguay con Laguna
Ubicación:
Negra, Filadelfia y Pykasu como centros principales; Tartagal en
Argentina

120 en Bolivia; 650 en Argentina y 1.900 en Paraguay, según los


Población:
censos oficiales.

1. HÁBITAT

La región poblada por el pueblo tapieté es la región del Chaco Boreal boliviano,
paraguayo y argentino. El hábitat original ha sido la cercanía al río Pilcomayo,
extendiéndose al interior del Chaco en tiempos de la escasez de la pesca. Los
sitios actuales de la mayoría de los tapieté, originalmente ubicadas casi
exclusivamente en Bolivia, fueron poblados por las migraciones que buscaban
trabajo en Argentina o por las deportaciones ejercidas durante la Guerra del
Chaco por las tropas paraguayas.
2. HISTORIA

A mediados del siglo XIX se hizo sentir con fuerza un pueblo llamado yanaigua,
que atacaba a las estancias ganaderas que se instalaron Chaco adentro en la
zona del río Parapetí y los Bañados del Izozog. Se trataba de los actuales tapieté
y posiblemente también por grupos ayoréode que recibieron la misma
denominación por parte de los pobladores de la región.
El contacto pacífico con los tapieté se produjo recién en la antesala de la Guerra
del Chaco, cuando los militares bolivianos fundaron fortines sobre el río
Pilcomayo y se instalaron Misiones de los oblatos entre los nivaklé. Los tapieté,
como otros pueblos del Pilcomayo, se retiraron al interior del Chaco,
enfrentándose con grupos locales de los ayoréode que recorrían estas regiones,
originando migraciones y desplazamientos en todo el Chaco y regiones
aledañas. Otros tapieté tomaron contacto con los izoceño-guaraní del río
Parapetí, donde se estableció el contacto en 1931 con el coronel Ángel Avaroa.

Con guías tapieté, el mismo año Avaroa logró cruzar el Chaco desde el Izozog,
abriendo una ruta hasta llegar al río Pilcomayo. El preludio a la Guerra del Chaco
y la guerra misma impidieron que los pueblos chaqueños practicaran la pesca,
de gran importancia en su economía, porque los pescadores en muchas
ocasiones se vieron atacados por los militares bolivianos o argentinos
estacionados a ambos lados del río.

Estas circunstancias provocaron que los tapieté migraran hacia el lado argentino,
donde siguieron el ejemplo de otros pueblos chaqueños: buscar trabajo en los
ingenios del norte argentino. Otros fueron llevados a Paraguay por las tropas de
este país, que avanzaron en su hábitat, donde la mayor parte se quedó hasta
nuestros días. Desde 1975, en Bolivia entre los tapieté se instaló la Misión Sueca
Libre.
3. ORGANIZACIÓN POLÍTICA Y SOCIAL

La principal organización social del pueblo tapieté era la familia extensa formada
por los padres y las familias de las hijas casadas (uxorilocalidad). Varias familias
con las que mantuvieron relaciones de parentesco formaron aldeas o
campamentos durante el tiempo en el que dominaba la caza y la recolección.
Solamente en caso de peligro o guerra se respetaba a líderes con derecho a
mando.

En 1993, los weenhayek invitaron a los tapieté a formar parte de un ente común,
llamado Organización de Capitanías Weenhayek-Tapieté (ORCAWETA), afiliado
a la CIDOB. Posteriormente, alentado por los vínculos lingüísticos, los tapieté
pretendieron integrarse a la Asamblea del Pueblo Guaraní (APG).

Debido a la falta de una estructura jerarquizada de los pueblos cazadores-


recolectores del Chaco se adaptó la forma de la Capitanía guaraní, para
representar al pueblo en instancias externas al grupo. En el año 2000, gracias a
las luchas emprendidas por su organización y la CIDOB, los tapieté se volvieron
el primer pueblo indígena en contar con una TCO de 21.840 hectáreas
debidamente saneadas. Con realación a los demás países que forman parte de
su hábitat, en mayo de 2005 se conformó la organización trinacional tapieté,
denominada Mbajapui Tenta Tapii Ñandeareta, que cuenta con 3.200 afiliados
4. ECONOMÍA
La economía tapieté se basa en dos rubros principales: la caza y la recolección
en las planicies del Chaco, y la pesca en el río Pilcomayo. Estas actividades son
acompañadas por una agricultura suplementaria. La vegetación del Chaco es
rica en alimentos; prácticamente todo el año hay frutas, y cuando es su tiempo,
en cantidades ilimitadas. Según las actividades desarrolladas durante el año, se
puede constatar las siguientes fases:

Noviembre a febrero: Frutas del algarrobo, chañar y mistol, pesca de surubí.


Marzo a junio: Porotos del monte, higos de tuna, tasi (Morrenia odorata).
Abril a agosto: Los peces ascienden el río Pilcomayo: abundancia de pesca.
Agosto a octubre: Tusca, sachalimona y sachasandía (Capparis speciosa y
salicifolia).
Durante el tiempo de lluvias los grupos familiares se trasladan para la cosecha
de las frutas de algarrobo, de las cuales se produce también la chicha. Accesible
durante todo el año son los campos inagotables de caraguatá comestible y de
palmas, para extraer el palmito y la harina de palma.

No sin razones, la economía de los pueblos cazadores-recolectores es


considerada como opulenta. En la división de las tareas de trabajo, la
recolección, que constituye la base del sustento, es oficio de las mujeres, lo que
explica su alto prestigio entre estos pueblos. La abundancia de frutas promueve
una igual abundancia de fauna silvestre, que permite la caza durante todo el año.

Con la tendencia a una mayor sedentarización, ganó importancia la cría de


animales menores, que está acompañada de una creciente dependencia de la
venta de mano de obra. Se permite el pastoreo de ganado ajeno en sus tierras
a cambio de una recompensa con el sistema denominado 'al partido'.
5. COSMOVISIÓN
La cosmovisión tapieté muestra elementos de los pueblos cazadores-
recolectores del Chaco, con una fuerte influencia de la cosmovisión guaraní. Uno
de los elementos tradicionales de la cosmovisión guaraní constituyen los amos
de la naturaleza, que vigilan el comportamiento correcto del hombre frente a las
esferas y seres vivientes de la naturaleza sobre los cuales ejercen un tutelaje.
Los chamanes se comunican con estos amos consultando sus avisos, y pidiendo
ayuda para resolver problemas que aquejan a la comunidad. El chamanismo
indígena se asemeja a los elementos de éxtasis de las religiones evangélicas, lo
que favoreció la aceptación de enseñanzas de los misioneros, al igual que la
creencia guaraní en los Tumpa, los creadores del mundo. Sigue vivo el respeto
al arco iris y las enseñanzas de la mitología tapieté.
6. SITUACIÓN ACTUAL

Prácticamente, todos los tapieté de Bolivia tienen su centro de referencia en la


estancia Samaihuate, donde encuentran trabajo y retornan después de
excursiones al interior del Chaco o de la pesca. La pesca, en tiempos anteriores
un elemento principal del sustento, se ha vuelto difícil por la contaminación de
las aguas del río Pilcomayo. La contaminación, con residuos de los ingenios
mineros, comienza a afectar a la salud de los indígenas mediante el consumo de
peces, que llevan en sus vísceras altas concentraciones de plomo y de otros
metales pesados. La comunidad de Samaihuate cuenta, desde 2004, con una
moderna unidad educativa, donde se aplica la educación bilingüe.

Chulupies
Como muchos de los pueblos originarios que viven actualmente, los chulupíes
ocupan tierras marginales, organizándose junto a otras etnias para recuperar sus
tierras y que se respeten sus derechos. Conozcamos más acerca de ellos.
Los chulupíes son parte de los pueblos originarios de la región del Gran Chaco,
que comprende la zona correspondiente a los países actuales: Argentina, Bolivia
y Paraguay. En Paraguay es más común el término nivaclés para hacer
referencia a dicho pueblo.

PUEBLOS ORIGINARIOS

Anteriormente se designaba a estas comunidades como “indios”, término que


no refleja el verdadero origen de dichas etnias. Cristóbal Colón había utilizado
esa palabra porque creyó haber llegado a la India.

Actualmente la palabra “indio” puede conllevar un sentido discriminatorio, por


ello la denominación “habitante originario de América” es más adecuada.

Otra forma de hacer referencia a estas comunidades es con el término


aborígenes, aunque prefieren que se los denomine pueblos originarios. De esta
forma son incluidos dentro del resto de los pueblos de las naciones del mundo,
con los mismos derechos que éstos poseen.

ORIGEN

A la llegada de los españoles a América, existían en los territorios actuales de


Chile, Argentina, Uruguay, Paraguay y en el sur de Bolivia más de 25 pueblos
originarios. En la región del Gran Chaco o Gran Chaco Gualamba se
encontraban los chulupíes.

Esta región se destaca por ser una llanura con bosques, atravesada por tres
grandes ríos: el Pilcomayo, el Bermejo y el Salado. Comenzó a poblarse
aproximadamente en el año 5000 a.C., presentando distintas familias:
• Guaycurú.
• Mataco-mataguayo.
• Lules y vilelas.
• Chiriguanos-chané.

Los chulupíes pertenecen a la subfamilia lingüística mataco-mataguayo, su


lengua de uso es el nivaclé. Desde sus inicios han estado en intenso contacto
con los pueblos de la región, por lo que poseen como lenguas secundarias la
wichi, chorote y toba.
LA GUERRA DEL CHACO

Fue una disputa entre Paraguay y Bolivia ocurrida entre los años 1932 y 1935.
En dicha guerra hubo gran cantidad de heridos y muertos. Si bien no fue dirigida
hacia los pueblos originarios, éstos se vieron afectados por sus consecuencias;
ésta se desarrolló en territorio indígena, lo que implicó el desplazamiento de los
pueblos originarios hacia otras zonas. Éstos se contagiaron de enfermedades
ajenas a su grupo como la viruela y la gripe, lo que llevaría a la desaparición de
algunas comunidades.

Los sobrevivientes a las enfermedades debieron trasladarse y modificar su


cultura, más aún cuando las misiones intervinieron en su organización social.

Antes de la guerra se los denominaba chulupíes pero después de ella, nivaclés.


Actualmente se los puede identificar por cualquiera de esos nombres.

La Guerra del Chaco fue uno de los últimos hechos de conquista que dio como
resultado la apropiación tierras pertenecientes a pueblos originarios.

El ejército se valía de los indígenas para las misiones de reconocimiento y para


lograr la supervivencia de las tropas, sin ellos no hubieran podido acceder a la
región. Esta interacción fue una de las principales causas de la transmisión de
enfermedades.

La Guerra del Chaco los obligó a trasladarse y modificar sus costumbres


ancestrales. Actualmente la cultura chulupí perdura principalmente en Formosa
y Salta, Argentina, mientras que en Paraguay se hallan en Boquerón y presidente
Hayes.
COSTUMBRES

Eran cazadores y nómades, pudieron mantener su cultura durante más tiempo


que el resto de los pueblos originarios de la zona, por ello su nivel de mestizaje
es menor y aún conservan muchas de sus características.
Era un pueblo guerrero, admiraban a quienes más cueros cabelludos extraían
del enemigo. Dependiendo de la cantidad de éstos, se los reconocía como jefes
o caciques.

Vivienda: Viven en aldeas o tolderías de adobe y paja. La división del trabajo


está bien delimitada entre hombres y mujeres.

Familia: Es extensa, es decir, en ella se pueden agrupar hasta 4 generaciones.


La mujer de mayor edad es la autoridad máxima de la misma.

Economía: Originalmente vivían de la caza, la pesca, la recolección, la cría de


cabras y la horticultura. En la actualidad realizan cultivos y confeccionan
artesanías que posteriormente comercializan.
Religión: Las creencias antiguas se combinan con el cristianismo, por lo que
conservan algunas de sus tradiciones, como los rituales de iniciación, los
funerales, etc.
La cría de cabras es una forma de subsistencia para el pueblo chulupí.
POBLACIÓN

En Argentina hay 1.100 chulupíes, cuya mayoría se encuentra en Salta y


Formosa.

Porcentaje de hombres y mujeres chulupíes en territorio argentino.

Del total de la población chulupí en Argentina, el 70% reside en zonas urbanas.


En Paraguay se encuentran 15.000 habitantes de dicho pueblo originario, según
el criterio de pertenencia étnica. Ambos países protegen legalmente la identidad
de los pueblos originarios. Tanto en las constituciones, como en diversas leyes
se evidencia esto.

Intereses relacionados