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EL APARATO JUDICIAL ¿UN SUSTITUTO DE LA VIOLENCIA Y LA GUERRA

PARA LA CONVIVENCIA PACÍFICA?

Integrantes:

NESTOR PEREZ VASQUEZ

SANDRA BURGOS MEDINA

ESTALIN CARMONA LARA

LAURA RACINE

MECANISMOS ALTERNATIVOS DE RESOLUCIÓN DE CONFLICTOS

CORPOSUCRE

PROGRAMA DE DERECHO

SINCELEJO - 2019
EL APARATO JUDICIAL ¿UN SUSTITUTO DE LA VIOLENCIA Y LA GUERRA
PARA LA CONVIVENCIA PACÍFICA?

A través de la evolución humana el hombre ha vivido en comunidad, lo cual ha sido un


motivo predominante para que se presenten conflictos de violencia e intereses de clanes, grupos
e individuales, generadoras de perturbar dicha convivencia pacífica, por tal motivo se dio la
necesidad de crear normas y leyes que regularan la convivencia para atenuar tales problemáticas,
es por ello que se presenta una estricta relación del aparato judicial y la violencia método
regulador de la sociedad.

Para caso colombiano en concreto pasamos de la constitución de 1986 basada en un estado


de derecho donde la norma escrita regulaba tan convivencia y el estado era gran protagonista,
desde su núcleo dejando un vulnerable, por tal razón se reestructuro con el proceso de paz del
M19 y el estado colombiano con la nueva constitución de 1991, donde pasa a un estado social de
derecho brindándole más garantías procesales a los coasociados, pero no hay que desconocer que
el aparato judicial ha sido permeado por la clase policita tradicional donde se interpreta e
imparte justicia a su libre albedrio, generando esto grandes desequilibrios sociales y
convirtiéndose como un gran detonante para el recrudecimiento del conflicto interno.

Las clases políticas tradicionales y los grandes grupos económicos son los encargados de
nombrar e imponer los diferentes actores de administrar justicia como es el caso de jueces,
procuradores, fiscales, etc., los cuales les garantiza su impunidad e intereses como amos y
dueños de nuestra querida patria, por tal razón debemos caminar hacia la construcción de un
estado que no propenda de dicha concentración de poder, y por el contrario hacia un estado
social de derecho donde garantice la equidad jurídica para mitigar el conflicto interno que lleva
más de 50 años en nuestro territorio, porque no hay que desconocer que gran parte de culpa del
conflicto vivido en Colombia tiene sus fuentes en el desequilibrio de su aparato judicial, por
todo esto para poder terminar con este conflicto se vio la necesidad de crear una jurisdicción para
la paz (JEP) para la dejación e incorporación de los combatientes a la vida civil, donde fueran
juzgados por la JEP garantizando la justicia hacia la vida civil, dicho proceso esta enmarcado en
el derecho internacional como mecanismo de pacificación de conflictos a nivel global, pero
desafortunadamente aquí en Colombia pese a que el congreso, las cortes le hicieron su análisis a
la JEP dando vía libre para su puesta en marcha, el ejecutivo en cabeza del señor presidente Ivan
Duque no ha querido firmarlo y publicarlo porque con ello se pondría en marcha una justicia
transicional que nos permitirá conocer la verdad del conflicto y quedaría al descubierto todos los
delitos de estado y de lesa humanidad, así como también todas las personas que propiciaron la
guerra y dichos crimines, con los mal llamados falsos positivos que no es otra cosa que crímenes
de estado.

Con la complicidad del aparato judicial que se hace el de la vista gorda así mismo, con los
grandes actos de corrupción de altos funcionarios del gobierno, donde dejan dilatar procesos e
asesinan a todo aquel que quiera contar la verdad de los hechos y actos de corrupción, es asi
como ellos y sus grupos económicos con ayuda de los medios de comunicación que en su
mayoría son privados y representan los intereses económicos de estos grupo, crean cortinas de
humo para evitar que una nación salga de su propia ignorancia formada por la polarización
política e ideológica.

Todo ello conlleva a que los grandes grupos económicos y clases políticas tradicionales se
perpetúen en el poder, generando grandes brechas económicas y desigualdades sociales donde
los ricos son cada vez más ricos y pobras cada vez más pobres.

Por otro lado quieren desconocer los acuerdos de paz suscritos en la habana entre el estado
colombiano y las fuerzas armadas revolucionarias de Colombia farc, desacreditando con sesgos
políticos y falacias, imputándoles cargos de narcotráfico a los altos negociadores de esa guerrilla,
como Jesús Santrich, para extraditarlo juzgándolo con la justicia ordinaria y con el beneplácito
de los Estados Unidos para desmontar y desconocer dicho tratado de paz, porque el gobierno de
turno y Estados Unidos les conviene un estado de guerra.

Por todo lo anterior debemos despertar como nación e unirnos en pro de crear una
estructura judicial trasparente, imparcial, objetiva e independiente que garantice una verdadera
justicia social para todos y cada uno de los colombianos, como mecanismo para mejorar la
convivencia y el conflicto interno que vivimos, tenemos que arropar nuestras instituciones
administradoras de justicia de lo contrario solo la corte internacional penal nos dará la tan
anhelada justicia para acabar con los crímenes de estado como fuente de conflicto social.