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RETRATO DE UN SUEÑO HEREDADO

Presentado por: Jonathan Galindo Mendoza

El mayor logro para un padre es ver a sus hijos crecer, pero ver realizados sus sueños es
la mayor felicidad podrá tener. Esta es la historia de un padre esforzándose día a día para
lograr cumplir sus ilusiones.

Escucho a una multitud gritar mi nombre, mirar al cielo y quedar impresionado por las
pancartas y afiches con mi imagen, pareciera un sueño increíble, y los es porque ese sueño
nunca se cumplirá. Tengo un trabajo estable como soldador, ya cumplí los 30 años y aquel
anhelo de jugar futbol profesional se marchó. Tal vez no fui lo que soñé solo por saber que
algún día ese sueño se vería enmarcado en los ojos de mi hijo, que ahora ve una
oportunidad de que nuestro sueño se haga realidad.

Juan Sebastián es un niño juicioso, hiperactivo como cualquiera de su edad, pero con un
objetivo fijo y es jugar algún día en nuestro gran amor, Atlético Nacional y más adelante
llegar a Europa un lugar tan lejano, pero a la vez excelente para ser el mejor. A veces
quisiera poder darle todo lo que necesita, si bien mi trabajo me brinda estabilidad
económica, no dejo de pensar en sus compañeros y más aún en sus padres, empresarios
exitosos, hombres de política que pueden llevarlos en autos lujosos, comprarles los mejores
guayos e invertir el dinero suficiente para las convocatorias de los mejores equipos del
mundo que buscan jóvenes promesas en este deporte. De hecho, uno de estos equipos se
acerca, el Real Madrid, el sueño de cualquier jugador y el orgullo de cualquier padre, como
desearía que el tuviera esa oportunidad, pero el dinero es demasiado y me duele no poder
ayudarlo, aunque tanto lo desee.

Me siento orgulloso de mi hijo, juega en las inferiores de Nacional y es un jugador importante


para su equipo, un volante inteligente, con gran habilidad para marcar, al contrario, un
potente remate y una altura mayor que el promedio, el “Espigado Galindo” le dijo un
narrador en uno de sus partidos. Mi hijo lo tiene todo para ser grande, solo necesita la
oportunidad para demostrarlo. Debido a eso, no puedo evitar recordar el tiempo que jugué
en Santa Fe, me llevaron a una convocatoria y fue algo increíble, por desgracia mis padres
no tenían como ayudarme y es ahí donde puedo darme cuenta de que él tiene algo que yo
no tuve y es oportunidades.

Me gusta saber que tiene amigos con los que comparte un objetivo, saben que en algún
momento ese mismo los hará enfrentarse, pero por ahora solo quieren dar lo mejor de sí
para ser el mejor equipo de su categoría. Es curioso cuando lo ven y dicen que es muy alto
para su edad que no pareciera tener 14 años, porque no es solo su estatura, calza 42, eso
ni yo que soy su padre, pero es bonito saber que ven en un futuro a Sebastián, como un
gran jugador. Camilo es con quien más se la pasa y con quien mejor se entiende, tanto en
la cancha como fuera de ella, su amistad es fuerte y en un equipo es muy valioso ya que
muchos sobresalen por sí solos, pero ser grande no es solo ser el mejor sino también hacer
de tu equipo lo mismo. Su entrenador es estricto, duro, pero a la vez sensato en que son
jóvenes, no me molesta cuando lo corrige, siento que hace lo que él cree correcto y a veces
yo también en cada juego si se equivoca, uno que otro regaño se gana, es por eso por lo
que él me dice: su hijo tiene talento, ayúdelo a ser mejor.

Es por lo mismo que trato de pasar tiempo con él, si bien el trabajo y el estudio son factores
que a cada uno lo alejan del otro, compartimos breves momentos, ya sean jugando play en
la sala, FIFA 16 como raro, o hablando del fútbol en general discutiendo y debatiendo sobre
cual equipo es mejor que otro, eso sí, a la hora de hablar del Real Madrid ambos
coincidimos que es el mejor equipo, que solo los grandes llegan allí y le he puesto videos
de un gran jugador como lo fue Ronaldo Nazario, ese gordo que a punta de “garra” y
habilidad se hizo dueño y señor de ese club, y aunque muchas veces las lesiones lo alejaron
de las canchas, solo lo retrasaron, más nunca lo detuvieron. Es por eso que le digo a
Sebastián que, aunque las cosas no siempre tomen el mejor rumbo, si se esfuerza en lo
que cree y lucha por lo que quiere, todo es posible.

Otra oportunidad se acerca, el Real Madrid vuelve, y con ellos un programa de su programa
“Clinics” que por medio de los entrenadores de las inferiores realizan prácticas durante la
semana de receso del mes de octubre. Dentro de poco muchos de sus compañeros estarán
alistándose para recibir un entrenamiento distinto, que mejorará sus capacidades y les
permitirá ascender un poco más en la profesión. No sé si mi hijo logre ir, porque el precio
se me sigue saliendo de las manos y no es mucho el tiempo para poder ahorrarlos, pero
eventos como estos me hacen pensar en los jugadores que con menos hicieron más. Acaso
Ronaldo fue hijo de un senador en Brasil, o Ronaldinho venía de padres con empresas
reconocidas, no, ellos venían de los lugares más humildes de su país y se esforzaron más
sabiendo que lo que unos podían comprar con dinero, ellos lo doblarían con esfuerzo.

Mi hijo sabe que siempre podrá contar con su familia, que no solo soy yo, su madre estará
ahí para él, porque sin importar que tenga que madrugar todos los días a Chía para viajar
con Sebastián ella estará feliz de que su niño cumpla sus sueños. Su hermana, que, aunque
con diferencias también quiere cumplir el deseo de ser cantante, y así hacer de los
hermanos personas conocidas y famosas.

Cada quien ve en su hijo la capacidad y la fortaleza que en ellos permanece, saben que no
es un camino fácil y que probablemente muchos no llegarán lograr jugar futbol a nivel
profesional, pero como su padre, sé que el lograra no solo ser grande sino también marcar
su propio camino. El lleva la esencia del fútbol en su sangre, y en su nombre lleva un
recuerdo de un gran jugador del fútbol argentino, Juan Sebastián Verón.