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10 libros para aprender a pensar y a formar tu propio

criterio
Por: pijamasurf - 11/20/2018

La mayoría nunca nos planteamos la pregunta de si sabemos pensar porque, como lo hacemos
siempre, suponemos que lo hacemos bien

El buen sentido es la cosa mejor repartida del mundo, pues cada cual piensa que posee
tan buena provisión de él, que aun los más descontentadizos respecto a cualquier otra
cosa no suelen apetecer más del que ya tienen. En lo cual no es verosímil que todos se
engañen, sino que más bien esto demuestra que la facultad de juzgar y distinguir lo
verdadero de lo falso, que es propiamente lo que llamamos buen sentido o razón, es
naturalmente igual en todos los hombres; y, por lo tanto, que la diversidad de nuestras
opiniones no proviene de que unos sean más razonables que otros, sino tan sólo de que
dirigimos nuestros pensamientos por derroteros diferentes y no consideramos las mismas
cosas.

Este es un fragmento del párrafo con que René Descartes inicia su Discurso del método. Si lo
leemos detenidamente, se trata de una impresión que no ha perdido vigencia: los siglos pasan y
el ser humano no ha desarrollado una forma efectiva de inculcar el interés por aprender a
pensar. Como señala Descartes, la mayoría nunca nos planteamos la pregunta de si sabemos
pensar porque, como lo hacemos siempre, suponemos que lo hacemos bien.

¿Pero es así? Al menos por cierta curiosidad elemental, respecto de nosotros mismos, vale la
pena hacerse la pregunta. ¿Hasta qué punto ejercemos nuestro entendimiento
conscientemente? ¿Cuestionamos opiniones que tenemos por ciertas pero quizá no lo sean?

Dicho brevemente, todo ello implica aprender a pensar. Immanuel Kant escribió que justamente
esa habilidad es la que distingue a los menores de los mayores de edad, esto es, a las personas
que aún dependen de otros para entender su existencia de aquellos que, gracias a la puesta en
marcha de sus recursos, han adquirido un grado notable de autonomía, al menos para formarse
sus juicios sobre la realidad, con objetividad y justicia.

En la lista que presentamos a continuación hemos seleccionado 10 libros que, nos parece,
contribuyen a descubrir dicha habilidad. Decíamos antes que hasta ahora el ser humano no ha
encontrado una pedagogía del pensar, pero quizá esto se deba a que cada persona está
destinada a aprender por sí misma a usar su entendimiento.

Discurso del método, René Descartes

El libro por excelencia para aprender a manejar el entendimiento. Si bien Descartes mismo
escribió que sus intenciones no fueron erigirse en maestro de nadie sinoúnicamente ofrecer su
propio método en el uso de la razón humana, al final este ensayo se convirtió en una guía para
que cualquiera se asuma conscientemente como ser pensante, dotado de razón y de criterio.

La verdad y las formas jurídicas, Michel Foucault

Este libro está integrado por una serie de conferencias que Michel Foucault dictó en Brasil, en
1973. A lo largo de cinco presentaciones, el filósofo francés expuso con brevedad y precisión
algunos de los mecanismos sociales por los cuales se conforma la verdad, la mayoría de éstos
en relación con aquellos que detentan el poder. En términos generales, el libro nos ayuda a
comprender que la verdad en sí misma no existe sino que se construye, cambia a cada
momento.

Creer, saber, conocer, Luis Villoro

Este libro se ha vuelto un clásico de la enseñanza filosófica porque expone con sencillez los
distintos caminos que puede seguir la razón: algunos directos hacia el conocimiento de la
realidad y otros más bien confusos o francamente equivocados.

Diálogos, Platón

La obra de Platón puede considerarse un entrenamiento continuo en el arte y la disciplina del


uso de la razón. Como se sabe, su maestro Sócrates eligió la mayéutica como método de
acceso al conocimiento del mundo, misma que encontró en el diálogo su aplicación más
adecuada: a través del cuestionamiento continuo de las creencias que se tienen por ciertas,
Sócrates y Platón mostraron que es posible afinar el conocimiento hasta poco a poco alcanzar
la verdad. El banquete, La república, Fedón, Fedro o Gorgias son algunos de los diálogos que
han sido más admirados a lo largo de la historia, por su contenido y aun por sus cualidades
literarias.
La Religión dentro de los límites de la mera Razón, Immanuel Kant

No es sencillo elegir una obra de Immanuel Kant, el filósofo por antonomasia de la Ilustración
que tanto elogió el uso de la razón como signo distintivo del ser humano que ha adquirido la
“mayoría de edad”. Si nos decidimos por este libro (por encima de clásicos como Crítica de la
razón práctica o Crítica de la razón pura), fue porque en él Kant intentó dar respuesta a cuatro
preguntas fundamentales de la filosofía, que a su vez, cuando cada uno de nosotros se las
plantea, nos enseñan por sí mismas a pensar: ¿qué puedo saber?, ¿qué debo hacer?, ¿qué me
está permitido esperar? y ¿qué es el ser humano?

Conjeturas y refutaciones: el desarrollo del conocimiento científico, Karl Popper

Karl Popper fue uno de los historiadores de la ciencia más influyentes del siglo XX. Esta obra en
particular ayuda a entender el desarrollo del pensamiento racional y científico, los cuales no
ocuparon siempre el lugar preponderante que tuvieron a partir de la modernidad. Cabe
mencionar también que Popper se distinguió por tomar siempre en cuenta la relación entre la
ciencia y la sociedad de la que ésta forma parte, vínculo que suele influir el desarrollo científico
más de lo que solemos creer.

Introducción para la crítica de la filosofía del derecho de Hegel, Karl Marx

Una de las grandes herencias intelectuales de Karl Marx fue hacer ver que todo lo humano tiene
necesariamente una base material. Incluso las creaciones más sublimes –la metafísica, el arte,
la religión– son resultado de las relaciones materiales que el ser humano teje: con su entorno o
con sus semejantes. Aprender a pensar también significa aprender a considerar dichas
relaciones materiales en las ideas que tenemos sobre la realidad y en las creencias que damos
por ciertas.

Tractatus Logico-Philosophicus, Ludwig Wittgenstein

¿Por qué incluir el Tractatus de Wittgenstein en esta lista? De entrada, por su forma y la manera
en que está dispuesto: siete afirmaciones de inicio sencillas que el filósofo precisa poco a poco,
como el artesano que detalla con primor una miniatura. En este sentido, la estructura del texto
enseña la posibilidad de dar orden y sentido al pensamiento. Por otro lado, en el marco de la
historia de la filosofía, el Tractatus puede leerse como una revisión a prácticamente todo el
pensamiento occidental.

Esquema del psicoanálisis, Sigmund Freud

Esta fue la última obra emprendida por Sigmund Freud, cuando tenía 82 años de edad. En ese
sentido, se trata de una especie de “testamento” o comentario final a su obra intelectual,
consagrada a la comprensión de la psique humana. Si lo incluimos en esta lista es porque como
pocos pensadores en la historia, Freud fue capaz justamente de entender la división natural en
la que vive el ser humano, tomado por un lado por sus orígenes animales, irracionales, y por el
otro por la conciencia, ese desarrollo admirable pero enigmático de la civilización que hizo de
nosotros seres racionales. Aprender a pensar también implicar dar un lugar a esa fragmentación
inherente a nuestra existencia, misma que no es posible resolver pero sí conciliar, para así
conducir de mejor manera la existencia.

Literatura

En el marco de esta lista, la literatura ofrece una de las mejores formas de constatar un hecho
fundamental de la naturaleza humana: cada persona posee su propia manera de pensar y de
vivir, no siempre hecha consciente, bajo la cual experimenta el mundo. Los grandes autores son
capaces de abrir una ventana a dicha multiplicidad, de la cual el lector se beneficia y aprende,
como dijeran Marco Aurelio y Friedrich Nietzsche, que en cosas de lo humano no hay verdades,
sino apenas opiniones.

¿Qué te parece? ¿Qué títulos agregarías tú o qué libros consideras que te han enseñado a
pensar? Te invitamos a dejar tus recomendaciones en la sección de comentarios de esta nota
para, así, ampliar esta selección.