Brasil: modelos de desarrollo y política exterior La política exterior es una de las principales herramientas con la que cuentan los

estados nacionales para responder a las influencias del sistema internacional en el que se hallan insertos. Como política pública, de acuerdo al marco conceptual de David Easton, forma parte del arsenal de respuestas u Outputs del sistema político a las necesidades o exigencias de su ambiente interno y externo. La supervivencia (pervivencia) de todo sistema político implica una constante adaptación a su entorno y un permanente proceso de retroacción. Desde el marco teórico del enfoque sistémico, la desarticulación de cualquier sistema se produce cuado éste es incapaz de adaptarse a su entorno (endógeno y exógeno) y cuando su funcionamiento excluye de hecho a la mayoría de sus miembros: “Un sistema social se desintegra (pacífica o violentamente) si y sólo si (a) deja de beneficiar a la mayoría de sus miembros, o (b) la intensidad de los conflictos dentro del sistema es mayor que la cooperación.”
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En la

actualidad, el estado nación es la construcción política alrededor de la cual se han cimentado los distintos proyectos nacionales elaborados desde 1648 hasta hoy. En América Latina2, la construcción de los estados nacionales ha sido un proceso relativamente reciente en términos históricos (acontecido luego de la ruptura del vínculo con las metrópolis europeas a lo largo del siglo XIX) y cargados de profundas contradicciones que repercuten aún en nuestros días. A partir de enero de 2003, la llegada al poder de Luiz Inácio Lula Da Silva abría un paréntesis de interrogantes sobre el futuro inmediato de Brasil y por extensión del Cono Sur. Luego de una época de profundas reformas estructurales que dejaron como saldo un marcado déficit social3, la llegada al poder de un gobierno de izquierda parecía una opción alternativa a las opciones políticas neoliberales que se iniciaron en el país a partir de 1990 con la gestión de Collor de Mello. En términos generales, y a pesar de sus particularidades históricas, el camino recorrido por Brasil en cuanto a su formación como estado y como sociedad posee rasgos de continuidad con respecto a sus pares latinoamericanos: colonizado por Portugal a partir de 1532, obtuvo su
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Bunge, Mario. “Sistema Sociales y Filosofía”, Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 1995, Capítulo 2, Pág. 45. 2 Consideramos este espacio geográfico y cultural en su dimensión reducida, abarcando todos los estados nacionales americanos ubicados al sur del Río Grande colonizados por España y Portugal a partir del siglo XV. 3 En cifras de la Comisión económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) al año 2001 el 37.58% de la población brasileña se encontraba bajo la línea de pobreza (con un índice de indigencia que alcanzaba el 13.2% de sus habitantes), durante 2004 el desempleo abarcaba al 11.5% de la Población Económicamente Activa (PEA). El mapa de la distribución del ingreso no muestra un panorama más alentador: según la CEPAL en 2001, el 10% más rico de la población concentraba en sus manos el 45.7 % de la riqueza nacional. Para mayores referencias consultar: http://www.cepal.org/publicaciones/Estadisticas/4/LCG2264PB/p1_1.pdf

los del grupo socio – económico hegemónico: disponer de mano de obra. y el resto de la sociedad. el interés nacional con sus propios intereses. o sea. Nº 2. Sales de Torres Homem.productiva agroexportadora. donde finalmente homologó sus formas políticas a las vigentes en la gran mayoría de los países americanos.independencia en 1822. Habiendo sido 4 5 A excepción quizás del breve período imperial de Agustín de Iturbide en México (1822-1823). 10. optaron por la república como forma de gobierno4). pero retrata la esencia de la funcionalidad del Estado en el área exterior. El liberalismo determinaba el modelo de organización productivo. 6 Un modelo de economía. en términos cepalinos “orientada hacia afuera”. a excepción del régimen de esclavitud. Pág. azúcar y otros pequeños productos de la tierra. La diplomacia de la agroexportación. esta vez bajo el signo ideológico del neoliberalismo. Brasil mantuvo la vigencia de la institución monárquica hasta finales del siglo XIX. lógicamente. 2003. Resulta interesante subrayar en este punto. A diferencia de los territorios españoles (los que siguiendo el modelo liberal. en “Revista Brasileira de Política Internacional”. La nueva y joven república se construyó en base a un acuerdo político entre las poderosas elites terratenientes de São Paulo y Minas Gerais (“Acordo do Café com Leite”)5 y a la constitución de una estructura socio . compuesta fundamentalmente de dos segmentos: los grandes propietarios de las tierras y dueños del poder. del republicano. En palabras de Amado Cervo: “La ideología con la cual los dirigentes brasileños estuvieron comprometidos durante el siglo XIX era el liberalismo de matriz europea. 7 Cervo. IBRI. basada fundamentalmente en el comercio del café6. cómo esta forma “exógena” de pensar la política. Ese liberalismo se extendía a la construcción de las de las instituciones políticas del Estado monárquico y. Un eje de poder regional al que luego se sumaría el Estado de Río Grande do Sul (principal área de concentración de los contingentes militares brasileños). Política exterior e relações internacionais do Brasil: enfoque paradigmático. ex esclavos trabajadores libres e inmigrantes. en los dominios de las finanzas y del comercio (…) Los liberales – conservadores brasileños procedían a la lectura del interés nacional. después. como a la organización de la sociedad. en las amargas palabras del Senador de la Monarquía. exportar los frutos de su trabajo e importar bienes de consumo diversificados. . hecha de plantadores y exportadores de café. la economía y la sociedad en Brasil volvió a cobrar vigencia a fines del siglo XX. ya fuesen esclavos. Brasilia. Amado Luiz. evocando un concepto de sociedad simple. no explica toda la política exterior de Brasil. El mismo modelo de organización productiva que rigió en Argentina durante el período 1868 – 1930 aproximadamente. que a nada más aspiraba.” 7 Este fue el modelo de organización político económico y social vigente en Brasil desde el período colonial hasta el final de la Vieja República en 1930 y fue la base sobre la cual se diseñó su política exterior durante al menos 120 años: “Aquellos dirigentes (la elite liberal conservadora) confundían. Una sociedad establecida en su infancia. concepto elaborado por Clodoaldo Bueno. la forma de comerciar y de comportarse en el exterior.

se asentaba sobre una visión más dinámica y compleja sobre la sociedad brasileña y sobre un rol del Estado marcadamente distinto a aquel vigente durante el período liberal – conservador. Buenos Aires.conservador”) era paulatinamente dejada de lado para dar lugar a una sociedad más compleja desde el punto de vista de sus actores y procesos. tanto la crisis de 8 9 Ibíd. el Estado maniobraba un proceso decisorio en política exterior volcado.. 11 y 12. intelectuales y políticos de mentalidad revolucionaria. 10 Cervo. Cit. hacia aquella lectura restringida del interés nacional…”8. Lógicas y mecanismos de control.”11 En este sentido. los cuales fueron acompañados fuertes cambios sociales y de una mayor presencia reguladora por parte del Estado. porque lo hace a través de la contratación directa de burócratas. Revista de Ciencias Sociales”. Como bien lo verificara Keynes.agroexportador profundizó los procesos de industrialización por sustitución de importaciones (modelo ISI). especialmente de los que criticaban la dependencia y el atraso histórico y de las demandas de una sociedad que se había transformado. Instituto de Desarrollo Económico y Social (IDES). militares en búsqueda de medios con los cuales proveer a la seguridad. tuvieron un impacto devastador sobre las economías agroexportadoras e impusieron serias limitaciones a su viabilidad y continuidad.. De acuerdo con Amado Cervo: “Los impulsos internos provenían. tanto el cierre de los mercados como la parálisis del comercio internacional. dando lugar a la emergencia del Estado social – burocrático: social porque asume el papel de garantizar los derechos sociales y el pleno empleo. Para tener una idea muy básica de la magnitud del impacto causado por la crisis. Nº 150 (Julio – Septiembre de .”10 Este nuevo paradigma. primordialmente. 11 Bresser Pereira. 9 En este contexto. el mercado libre llevó a las economías capitalistas a la insuficiencia crónica de la demanda agregada. 10 y 11. Masas urbanas que requerían empleo y renta. Vol. 38. el papel complementario del Estado en el plano económico y social. Fue así que surgieron el Estado de bienestar en los países desarrollados y el Estado desarrollista y proteccionista en los países en vías de desarrollo. En consecuencia entró también en crisis el Estado liberal.apropiado por las elites sociales. se sembraron las bases de un nuevo paradigma de organización económica y social alternativo: la crisis del modelo liberal . La Reforma del Estado en los años noventa. así. Págs. burocrático. Con la crisis económica que comenzara con el desplome de la Bolsa de Nueva York el 29 de octubre de 1929. en “Desarrollo Económico. a partir de la cual se comenzaron a consolidar en Brasil las bases de lo que Bresser Pereira denomina el “Estado Social Burocrático”: “La crisis del 30 se originó en un mal funcionamiento del mercado. Esto implicó un cambio radical en cuanto a la percepción de la sociedad brasileña por parte las elites políticas: la visión de una sociedad simple y dual (propia del “paradigma liberal . sólo basta con destacar que el destino del 75% de las exportaciones de café de Brasil eran los Estados Unidos de América. Se reconsideró. Luiz Carlos. Op. burguesía nacional ávida por oportunidades de negocios. Págs.

imitando la conducta de las grandes potencias. e) cimentar todo por el nacionalismo económico. PDF 12 Sato. muy característica de ese período) y en la preocupación por dotar al país de una infraestructura física apta para hacer frente a un proceso de industrialización (construcción de rutas. Op. legislación laboral y sindical. A partir de Vargas (eximio representante de la oligarquía gaúcha). c) autonomía decisoria en el marco de las relaciones internacionales. Trazos comunes a diversos países de la región proveen los componentes teóricos del nuevo modelo de inserción internacional: a) introducir la diplomacia económica en las negociaciones externas. Cit.educ. implementar un proyecto nacional de desarrollo asertivo.). 11. el ascenso de Estados Unidos y el desplazamiento de Europa como eje del sistema internacional (marcado por el ocaso de poder de Gran Bretaña) y el comienzo de la Guerra Fría (la consolidación de bloques de poder y de 1998). mecanismos de financiación bancaria y crediticia). Pág. redes de electricidad. la Segunda Guerra Mundial.sucesión del presidente Washington Luís. El eje productivo de la economía de Brasil comenzó a virar hacia el fortalecimiento del sector secundario (que hasta el momento había ocupado un lugar secundario dentro del ideario liberal) y se construyó un nuevo consenso en torno a un modelo de país industrial y a una idea de “desarrollo” vinculada al fortalecimiento de los instrumentos de política económica en manos del Estado. 40 años de política externa brasileira. para gran parte de las elites políticas brasileñas (excepción hecha de algunos sectores vinculados al ex presidente Luís) era claro que la “era del café” había llegado a su fin.. 519. fueron los indicadores más relevantes de este cambio. . Eiiti. el consenso nacional respecto a un modelo de desarrollo de tipo industrial resulta fundamental para entender el cambio en la orientación de la política exterior de Brasil. Pág. en “Revista Brasileira de Política Internacional”. conocida como “beggar – thy – neighbour policy”12. Brasilia. IBRI. Número Especial “40 años”. 12. el cual no estuvo aislado de procesos similares acontecidos con mayor o menor continuidad en el resto de la región: “El cambio de paradigma de los años 1930-40 ocurrió como si fuera un movimiento latinoamericano.”13 La Gran Depresión y sus efectos sobre el andamiaje liberal. así como también de una infraestructura institucional y legal acorde con el mismo (creación de áreas de gobierno especializadas como el Ministerio de Trabajo. Pág.1998: três inflexões. La actitud del gobierno se centró en prácticas de política económica de carácter nacionalista (una respuesta clara a la política de “arruinar al vecino”. Desde 1930. etc. teniendo en vista la superación de las desigualdades entre las naciones.ar/educar/servlet/Downloads/S_BD_DESARROLLOECONOMICO/BRESSER. 13 Cervo. como el proceso revolucionario que culminó con la llegada al poder a Getulio Vargas en 1930. 1998. Disponible en: http://www. b) promover la industria como respuesta a la satisfacción de las demandas de la sociedad. 1958 .

. la idea de desarrollo se nutrió de los aportes teóricos de la CEPAL de los años cincuenta16. Cervo. el período comprendido entre 1930 y 1980 permitió que Brasil pasara de ser una “gran hacienda cafetalera” a convertirse en una economía con un 14 En el marco de un proceso similar. Creo que este es el eje central que atraviesa ambas políticas (desarrolladas por gobiernos muy distintos tanto desde su naturaleza institucional. todo paradigma en política exterior comporta una serie de presupuestos que abarcan: una determinada cosmovisión (una formulación conceptual del mundo). En el marco de los procesos políticos internos. que en Brasil se consolidó a mediados de siglo bajo la gestión de Juscelino Kubitschek (1956 – 1961). En mi opinión. 6 y 7. A partir de este período. aplicada durante los años sesenta) y el “pragmatismo responsable” (mediados de los años setenta). En sus palabras. destinados a superar la ruptura entre centro y periferia (agravada por el persistente deterioro de los términos del intercambio en materia comercial). el consenso nacional acerca del proceso de industrialización se tornó una tendencia irreversible abarcando incluso a los sectores liberales (algunos de los cuales seguían aún comprometidos con el modelo agroexportador)14.. 16 Entre los cuales podemos destacar los aportes de Raúl Prebisch y Celso Furtado. la integración como modo de fortalecer los mercados internos y la defensa de los precios de las materias primas).”. Cit. la matriz (o sea. percepciones de intereses (la lectura que los dirigentes hacen de los intereses nacionales) y una elaboración política. Págs. a grandes rasgos. el consenso sobre un determinado modelo de país) sobre la cual se articula la elaboración de la política exterior es completamente diferente en ambos períodos. tampoco contó llegó en determinado momento a contar con el aval de los sectores industriales tradicionales. que las diferencia de forma tajante de la actual política exterior brasileña practicada por la administración Da Silva (más allá de alguna semejanza en las formas o en los discursos). en ciencias humanas y sociales. en Argentina el proyecto industrial que comenzara de forma embrionaria con la crisis económica durante los años treinta y que se consolidara posteriormente con la llegada del peronismo al poder a mediados de la década del cuarenta. nunca pudo captar a los sectores más conservadores e incluso. las grandes tendencias estructurales del sistema internacional que acompañaron este movimiento. centrados básicamente en una crítica a la cosmovisión clásica y lineal del pensamiento liberal (donde la riqueza y la prosperidad de un país debían acogerse al delicado equilibrio de las leyes naturales del mercado) y en la promoción de un paquete de políticas (entre las cuales podemos mencionar la ISI. Fue bajo este “paradigma”15 basado en la industrialización y el desarrollo que se implementaron los modelos de política conocidos como “Política Exterior Independiente” (PEI. Del desarrollo de la industria pesada (en una primera etapa) al desarrollo de una industria de bines de consumo durable (que hacía hincapié en sectores estratégicos con capacidad para desarrollar industrias periféricas tales como el sector automotriz). 15 Para Amado Cervo: “Un paradigma. Op. equivale a una explanación comprensiva de lo real.un sistema bipolar) fueron. como de su orientación ideológica).

todo este proceso sirvió a las elites brasileñas para romper su clásica visión provinciana de las relaciones internacionales (centradas generalmente en nuestro continente y en la rivalidad regional permanente con Argentina17) y proyectarse a escala mundial. A partir de esta transformación operada luego de la gestión de Kubitschek. dentro de la cual se destacaron los “grupos de trabajo especializados” (se promovió un mayor dinamismo en el ámbito administrativo). 19 La idea de distribución. 18 Conocido inicialmente como “Grupo de Itataia” (en alusión a la ciudad ubicada entre San Pablo y Río de Janeiro). al canal tradicional centrado en Itamaraty. • Una estrategia de política exterior caracterizada por la asimilación. La gestión de Kubitschek fue central para entender la transición de una política exterior marcada por elementos de carácter tradicional (apego al colonialismo y los vínculos con Portugal. la recién mencionada “cosmovisión provinciana” de las elites intelectuales brasileñas y los vínculos tradicionales con los Estados Unidos. recién aludida. Como dijimos. de elementos teóricos elaborados por la CEPAL y la creación de una burocracia “paralela” a la burocracia tradicional. En el plano exterior. pese a su diversidad de orígenes y fundamentos ambas respondían a la visión de un Brasil orientado por la senda de un proyecto nacional fundado en las ideas de desarrollo (con una fuerte presencia del estado19) 17 No es un detalle menor que hasta ese momento los principales elaboradores de la política exterior fuesen oriundos de Río Grande do Sul. básicamente) son .importante tejido productivo industrial. que con matices atravesó los diferentes gobiernos que se sucedieron durante dicho período (incluso considerando la ruptura de la institucionalidad democrática durante el régimen militar vigente desde 1964 a 1985). fue que surgieron los modelos de política exterior conocidos como PEI y pragmatismo responsable. Este fue el proyecto. desde sus resortes de elaboración. el Estado se reservaba un rol central como instancia de regulación y de distribución. de una serie de sectores de diversa extracción como el “Grupo de Catete” (visión más compleja de la política exterior. funcionaba como contrapunto de la Escuela Nacional de Guerra. Dentro de sus filas se distinguieron intelectuales como Helio Jaguaribe. dentro del cual. pero sobre todo la idea de que esta tarea sólo podría ser realizada a partir de la intervención de un actor exógeno al mercado (el Estado. entre los cuales podemos mencionar: • La incorporación. concebidos bajo el paraguas del llamado “paradigma Río Branco”). compuesto por intelectuales de distintas procedencias aglutinados en torno a la elaboración de las bases ideológicas y teóricas de lo que podríamos denominar el “proceso de desarrollo nacional brasileño”. a sus propuestas como en el caso de la Operación Panamericana de 1959 que proyectaba a Brasil como “representante de la región ante los Estados Unidos) y el Instituto Superior de Estudios Brasileños (ISEB) 18 . a otra política caracterizada por la introducción de elementos novedosos.

La ruptura del orden constitucional producida tras el derrocamiento de João Goulart. a través de una política que buscaba crear nuevos mercados para la industria nacional. En este sentido. La concepción nasserista del no alineamiento (una política pendular entre ambos bloques que perseguía la finalidad de modernizar y fortalecer la economía nacional) fue la que mayor influencia tuvo en Brasil (por encima de la propuestas de Nerhu. El objetivo del desarrollo se enfocó desde el prisma de la seguridad y si bien desde allí se adoptó una posición menos contestataria hacia los Estados Unidos. esto no implicó una ruptura de aquel consenso básico sobre el desarrollo industrial de Brasil que se originara a comienzos de los años treinta y que se consolidara a partir de mediados y fines de los años cincuenta. más cercana ala idea de “resistencia pacífica” y de Tito quien alentaba un proyecto de desarrollo socialista propio y autónomo con respecto a Moscú). . que tuvo lugar durante el gobierno constitucional de João Goulart (1961 – 1964). rediseñó (sobre todo en las primeras administraciones) la agenda de la política exterior brasileña otorgando una mayor jerarquía a las cuestiones de seguridad y defensa21. La articulación entre los objetivos de seguridad (sobre todo en un esquema colectivo) y desarrollo quedaron bien plasmados durante la presidencia de Castelo Branco (1964 – 1967). a la vez que defender los precios de las materias primas (en concordancia con los planteos del desarrollismo cepalino). fue la primer propuesta de política exterior que se planteó pensar a Brasil dentro de la totalidad del sistema internacional a través de concebir una “nueva síntesis de los intereses nacionales brasileños”. nuevos ámbitos como el Consejo de Seguridad Nacional. sus principales componentes pueden reseñarse de la manera siguiente: • Adopción de una posición más crítica frente a los Estados Unidos como (consistente con la línea de no alineamiento pragmático). • Un mayor acercamiento hacia América Latina. La llegada de los militares al poder. si bien provocó mudanzas considerables con respecto al período precedente. haciendo hincapié en la fractura ideológica del sistema internacional. En este sentido. 20 Basada fundamentalmente en los aportes de San Tiago Dantas quien fue su principal formulador. 21 En este sentido. la propuesta de centrales para entender la noción de “desarrollo” propia de este período. sobre todo en los años inmediatos posteriores al golpe de 1964. La PEI20. cobraron especial relevancia en el proceso de elaboración de la política exterior. Esta política alentó el restablecimiento de relaciones diplomáticas con países del bloque oriental e incluso con la República Popular de China.y una economía de base industrial. el desarrollo nacional e industrial persistió como proyecto de país. En este punto se nota con particular claridad la influencia del estilo político de Gammal Abd El Nasser.

porque nos moveremos dentro de los límites de lo ético y exclusivamente en función de objetivos claramente identificados y aceptados por el pueblo brasileño. 23 de septiembre de 1974. 1993.” no por las orientaciones ideológicas de otros estados. Azeredo da Silverira. con la gestión 22 Palabras de Canciller de Brasil. . A partir del año 1990. Un sistema internacional más complejo implicaba la necesidad de dar nuevas respuestas en materia de política exterior: el shock petrolero y los reclamos provenientes del Tercer Mundo en pos de un Nuevo Orden Económico Internacional (NOEI) tuvieron un gran impacto sobre el país. ante la Asamblea General de Naciones Unidas. Pág. Sus supuestos básicos giran en torno a la desregulación de los mercados (o sea limitación de las áreas de injerencia del Estado) y la estabilidad monetaria. 230. Williams y Miyamoto. Responsable. en el sentido de desvincular los intereses nacionales brasileños. Citado de: Da Silva Gonçalves. Tanto el restablecimiento de relaciones diplomáticas con la República Popular de China y el reconocimiento de Angola como Estado independiente constituyen quizás los mejores indicadores de una política que intentaba readaptar las bases del modelo de país vigente hasta ese momento a la nueva coyuntura: “Nuestra conducta. Nº 12. los procesos de transición a la democracia y un escenario internacional marcado por la reactivación de la lógica de la Guerra Fría a comienzos de los ochenta. de allí en adelante la política exterior estaría determinada por los intereses nacionales y ) es sólo una parte de un cuadro mucho más complejo que abarca procesos tales como la crisis fiscal y de endeudamiento de las economías latinoamericanas. El resurgimiento del discurso liberal (esta vez bajo la forma del neoliberalismo 23 22 En otras palabras. esta política refleja claramente la influencia del período de distensión sobre el sistema internacional). Río de Janeiro. 6. es pragmática y responsable. donde quiera que nos lleven los intereses nacionales brasileños. La década del ochenta marcó el comienzo del agotamiento del modelo de desarrollo por sustitución de importaciones y dio inicio a las políticas de “reforma estructural” del Estado y de apertura de la economía que poco a poco removieron los pilares sobre los cuales se había orquestado el modelo de desarrollo orientado hacia adentro y con una fuerte presencia estatal. en “Estudos Históricos”. para alcanzar esos objetivos. Os militares na política externa brasileira 1964 – 1984. Shinguenoli.política exterior de Ernesto Geisel (1974 . 23 Categoría conceptual bajo la cual se engloban diversas variantes de la teoría económica neoclásica. el debilitamiento de los precios de buena parte de los productos exportados por la región. Pragmática en la medida en que buscamos la eficacia y estamos dispuestos a procurar.1979) conocida como “pragmatismo responsable” llegó incluso a retomar algunos lineamientos de la PEI. Vol. luego sacudido por el derrumbe de la URSS y del bloque oriental a comienzos de la década del noventa. de la noción de “fronteras ideológicas” (a mediados de los setenta. las áreas de convergencia y las franjas de coincidencia con los intereses nacionales de otros pueblos.

24 O como sostiene el autor: “fundir la doctrina neoclásica del capitalismo con el estructuralismo latinoamericano”. constituye el rasgo preponderante que ha marcado a la política exterior brasileña en los últimos años. impacta de lleno sobre todo el proceso de elaboración de políticas públicas en general y de la política exterior en particular. un profundo interrogante sobre la viabilidad futura de un contrato social atravesado por profundas asimetrías. más asociado a una estrategia de supervivencia política que a la construcción de un nuevo patrón de desarrollo.de Collor de Mello. . Las características de lo que Amado Cervo denomina el “paradigma del Estado Logístico” no hacen más que expresar los intentos. más allá de los discursos de campaña y de las formas adoptadas. cuando uno analiza en su totalidad el proceso de elaboración de política pública en Brasil. Capítulo 1. desarrollo y Estado como eje articulador de la economía fue dejado de lado para tratar de fundar un nuevo modelo de desarrollo centrado en el mercado y en la apertura de las economías nacionales. Pág. lo cual revela la confusión y la falta de respuestas de las elites políticas de la región para pensar en una opción diferente a la implementada durante los años noventa. Editorial Paidós. aquel consenso que aglutinaba las nociones de industrialización. Buenos Aires. su gobierno (que afronta enormes desafíos tanto en el plano interno como en el externo) continúa navegando en el mismo mar de indefiniciones en el que se encuentra buena parte de los países de la región. como las negociaciones del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA) puede llegar ser quizás el único hilo conductor que vincule la actual política exterior con algunos rasgos propios de la política exterior nacional brasileña de los sesenta y setenta. una fractura a la cual la administración Da Silva no ha conseguido dar una respuesta fehaciente y por el otro. La ruptura de esta matriz y la inexistencia de un acuerdo o consenso sobre un nuevo patrón de desarrollo. Sin embrago. constituye por un lado. la falta de un nuevo consenso sobre el modelo de país a construir. Como dijimos antes. hasta ahora fallidos de asociar al discurso liberal con la idea de desarrollo24. 1998. Si bien la llegada de Lula al poder generó un sinnúmero de expectativas. Cervo. Juan Carlos.. Cit. este “pragmatismo” poco se parece al propuesto por Geisel a mediados de los setenta y sí se asemeja más “reformismo pragmático”25 característico de la década del noventa. Op. El gobierno del Partido de los Trabajadores (PT) no ha permanecido ajeno a este proceso. La idea de “pragmatismo” con la que por ejemplo muchos autores han descripto tanto las posiciones. “El proceso político de las reformas económicas en América Latina”. 21 25 Torre. La ruptura del consenso sobre el desarrollo acaecida en Brasil en los noventa.

Buenos Aires. Edición correspondiente al año 1993. Un balanço”. • Revista Estudos Históricos. Editorial Sudamericana. Edición correspondiente al año 2003. • Revista Política Externa. Mario. Anuario Estadístico de América Latina y el caribe.REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS: • Bunge.). “A era FHC. • Torre. “EL Proceso político de las reformas económicas en América Latina”. 2004. Bolívar y Figueredo. 1998.eclac. 1995.cl • Lamounier. Edición correspondiente al año 2003. . • Revista Estudos Avançados. Cultura Editores Associados. “Sistema Sociales y Filosofía”. Buenos Aires. Editorial Paidós. • Revista Brasileira de Política Internacional. Juan Carlos. Rubens (orgs. Ediciones correspondientes a los años 2003 y 2004. • Comisión Económica par América latina y el caribe de las Naciones Unidas (CEPAL). Disponible en: http://www.

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