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La Influencia del Narcotráfico en la nacionalización del Fútbol colombiano entre 1982

y 1996.

Por medio de la siguiente investigación se pretende indagar sobre el rol determinante que
jugó el dinero procedente del narcotráfico, en el cambio del paradigma acerca de la
superioridad del futbolista extranjero respecto del nacional y como se pasó de tener equipos
conformados en su mayoría por extranjeros a equipos integrados por jugadores nacionales,
o lo que equivale a decir, que gracias a los dineros, con los cuales, los narcotraficantes
financiaron los clubes de fútbol colombianos, se contribuyó a forjar una generación de
futbolistas que le dio a nuestro país los logros internacionales que anteriormente habían
sido esquivos, tales como, un tercer puesto en la Copa América de 1987, el título de la
Copa Libertadores de América de 1989 o la participación en los mundiales de Italia 90, Usa
94 y Francia 98.
El periodo de tiempo donde se presenta con claridad esta situación, es entre 1982 y 1996,
pues durante esta época “el narcotráfico logró permear todas y cada una de las instancias
de la sociedad y el Estado, logrando crear fuertes anclajes en las instituciones públicas, los
partidos políticos, los gremios, los medios de comunicación, el deporte, etc.” 1.
En este trabajo, se trata al fútbol como un ejemplo de las inversiones, que desde la
economía ilegal, los narcotraficantes, realizaron en la economía legal, como una forma de
lavar dinero y obtener popularidad y así ser bien vistos por la sociedad. Para desarrollar este
planteamiento se ha dividido el texto en dos acápites: En un primer momento se expondrán
algunos aspectos generales del narcotráfico, para entender la forma en que se llevaron a
cabo estas inversiones. En seguida se observara la situación de los extranjeros que
participaban en el campeonato profesional de fútbol y su abrupta salida del país en 1990,
para culminar estudiando las situaciones que facilitaron este cambio de jugadores y las
consecuencias que tuvo para el fútbol colombiano.
En cuanto a las fuentes primarias empleadas, se puede decir, que el documento principal y
que le abrió las puertas a la realización de esta investigación, fueron los Cuadernos de
fútbol compilados por mi padre, los cuales contienen, marcadores alineaciones y tablas de
posiciones del campeonato colombiano. Las fuentes que complementan lo que se halló
escrito en esos cuadernos son periódicos, tales como: El Tiempo, Cronómetro, El
Espectador, El Mundo, El Colombiano y Vanguardia Liberal. En menor medida fueron
consultadas las siguientes revistas: Deporte Grafico y gracias nuevamente al aporte de mi
padre, las revistas Goles y Grafico de Argentina.

Los gráficos que se presentan al final del texto, son producto de una compleja recopilación
de datos realizada desde el 2007 en la materia Estadística gracias a la orientación del
profesor William Buendía, quien además fue el director de esta investigación.

1
ARRIETA.ARRIETA, Gustavo. Narcotráfico y política en la década de los ochenta. En: Narcotráfico en
Colombia: Dimensiones Políticas, Económicas, Jurídicas e Internacionales. Bogotá D.C.: Tercer Mundo
Editores, 1993. p. 273.

1
1. Desde la Ilegalidad a la Legalidad; las Inversiones del Narcotráfico

El fenómeno del narcotráfico2 en nuestro país puede ser considerado como una
consecuencia del Frente Nacional, como lo menciona William Ospina, pues en esta
coyuntura se “cerró el acceso a la riqueza para las clases medias emprendedoras, y estas se
vieron empujadas por ello hacia actividades ilícitas” 3. Gracias a la precariedad del Estado,
se facilitó el surgimiento de mafias ligadas al comercio de la cocaína4 en la década del 70, y
su posterior penetración en la economía, la sociedad y las instituciones. Dichas mafias se
caracterizaron por su carácter enriquecedor, debido a la alta rentabilidad que dejaba el
comercio de cocaína hacia los Estados Unidos y Europa. Debido a la implementación de un
fuerte aparato militar, lograron consolidarse en las distintas regiones del país, por ejemplo
en Antioquia donde funcionó el denominado Cartel5 de Medellín, comandado por Pablo
Escobar, en el Valle del Cauca, con el Cartel de Cali, cuyos dirigentes fueron los hermanos
y Gilberto y Miguel Rodríguez Orejuela, o en el centro del país, cuya mafia era comandada
por Gonzalo Rodríguez Gacha.

Los primeros indicios de este comercio datan de 1959, cuando el FBI descubrió en
Medellín un laboratorio para el procesamiento de cocaína, heroína y morfina6.Sin embargo,
es hasta finales de los sesenta cuando se convirtió en un negocio rentable. En la llamada
“bonanza marimbera” se exportaron grandes cantidades de una yerba que “solo se fumaba
en el festival de Woodstock” y que dejó grandes ganancias a la familia Dávila Armenta y
Raúl Dávila Jimeno. Por su parte, el comercio de cocaína tuvo su auge a partir de la
segunda mitad de la década siguiente, como una respuesta a la gran demanda
estadounidense7, y así, le restó protagonismo al comercio de marihuana 8.Para responder a
esta demanda, la región antioqueña pasó de ser importadora de pasta de coca procedente de
Bolivia y Perú, a elaborar la pasta de base y a organizar la exportación hacia los Estados
Unidos por el Caribe9.

Ahora bien, cuando el gobierno norteamericano se percató del éxito que estaban teniendo
estos nuevos empresarios, inició una batalla para acabar con este negocio, en donde el
Estado colombiano sufrió una gran cantidad de pérdidas humanas, sin lograr con ello

2
En realidad, este término está mal utilizado y esconde una intención económica, política y cultural
imperialista; pues la marihuana y la cocaína no son narcóticos, además no se toma en cuenta a los
consumidores ni lavadores de dólares en Norteamérica, pretendiendo de este modo darle una connotación
latinoamericana y racista a la comercialización y consumo de psicotrópicos; véase BETACOURTH
ECHEVERRY, Darío. Los Cinco Focos de la Mafia Colombiana (1968-1968); Elementos para una Historia.
En Internet: <http://www.pedagogica.edu.co/storage/folios/articulos/fol02_04arti.pdf>. P. 1
3
OSPINA, William. El Proyecto Nacional y la Franja Amarilla. Bogotá D.C.: Editorial Norma, p. 23.
4
BETANCOURTH ECHEVERRY, Darío. Mediadores, Rebuscadores, Traquetos y Narcos. Santa Fe de
Bogotá: Ediciones Antropos. 1998. P. 107.
5
El termino cartel, también se halla mal utilizado, pues este presupone una asociación de empresas, grupos
políticos o sindicatos para llevar a efecto un bien común o para fijar un precio, lo cual presupone
concertaciones con los compradores y banqueros norteamericanos y no únicamente unos grupos
sobredimensionados de latinoamericanos; véase BETANCOURTH ECHEVERRY, Darío. Los Cinco Focos
de la Mafia Colombiana.Op. cit.
6
Arrieta. Óp. cit.p. 203
7
Ibídem.
8
Ibíd.,p.204
9
Ibídem.

2
disminuir el tráfico .Al contrario, es entre 1986 y 1989 cuando se cuenta el mayor número
de cargamentos de droga enviados a Estados Unidos. Como una forma de respuesta a la
presión ejercida por el Estado, los narcotraficantes se vieron obligados a patrocinar grupos
armados para defenderse, los cuales sembraron el terror y la violencia en las ciudades,
pretendieron mayor participación en la vida del país, así como el reconocimiento de un
status político.10Surgieron organizaciones como el M.A.S. (muerte a secuestradores), los
llamados PEPES (personas perseguidas por Pablo Escobar) o LIFUCOL (limpieza del
futbol colombiano).A este último grupo se le atribuyeron acciones criminales como el
secuestro del árbitro Armando Pérez en 1988; el asesinato, un año más tarde, del también
árbitro Álvaro Ortega y que condujo a la cancelación del torneo de futbol profesional
colombiano. Además, múltiples asesinatos de dirigentes deportivos vinculados con el
narcotráfico como Héctor Mesa, presidente del Medellín y Octavio Piedrahita, dueño del
Atlético Nacional, entre otros personajes.

En cuanto a la búsqueda de status, los narcotraficantes realizaron inversiones legales de


manera clandestina para la conformación de movimientos políticos. Tales son los casos de
Carlos Ledher, que desde Armenia fundó el M.L.N. (Movimiento Latino Nacional) con el
cual atacaba a los medios de comunicación que “ofrecían informaciones parcializadas sobre
la realidad del país” y además criticaba a la banca privada y al tratado de extradición que se
estaba negociando en ese momento con Estados Unidos11; o Pablo Escobar, quien desde
Medellín dirigía el movimiento Civismo en Marcha, cuya función consistía en crear planes
de vivienda y realizar obras de beneficencia12.

De este mundo surgió una nueva cultura conformada básicamente por personas
pertenecientes a los estratos marginados de la sociedad, conocidos popularmente como
“traquetos” quienes se caracterizaron por poseer: Un exhibicionismo consumista y una
ostentación prepotente del poder económico, aunado a una aparente largueza en la
repartición de dádivas y favores; ser arribistas, entendido esto, como el deseo de ascender
socialmente a cualquier costo y sin importar sobre quien se tenga que pasar 13; utilización de
sus ganancias en actividades improductivas, con el fin de lavar los dólares provenientes
de su actividad; satisfacción de gustos personales reprimidos14; búsqueda de
reconocimiento social15, por haber sido, la mayoría de ellos, pertenecientes a estratos bajos
o marginados de la sociedad; altruismo y vocación artística, lo cual, se ubicaría dentro de
sus propósitos para obtener reconocimiento social, por eso no escatiman esfuerzos en el
fomento de obras sociales, donación de limosnas para el culto y el apoyo del deporte, de
hecho, nunca se habían construido en el país tantos escenarios deportivos públicos o
privados, tales como, piscinas, canchas de fútbol, de tenis, basquetbol, campos para la
equitación y pistas para el ciclismo, con la característica de tener siempre las puertas
abiertas16.

10
Ibíd., p. 225.
11
Ibíd., p. 226
12
Ibídem.
13
ARANGO JARAMILLO, Mario. Impacto del Narcotráfico en Antioquia. Medellín: Editorial J.M. 1988. p .
109
14
Ibíd., p. 127.
15
Ibídem.
16
Ibíd., p. 128.

3
El futbol fue una de las actividades preferidas por los narcotraficantes para lavar su dinero,
porque:

…el fútbol mueve millones de dólares…el solo hecho de que la taquilla es en


efectivo, le permite a usted, el día de mañana como directivo decir, el ingreso no
fue de un millón de dólares, sino dos millones de dólares de taquilla, para justificar
el ingreso de unos dineros de origen ilícito…compro los derechos deportivos de un
futbolista en el exterior, pago allá un valor mayor, pero aquí registro un valor
menor, desde ahí de alguna manera está haciendo un lavado de activos. (Zimbalist:
2009, min.08:48-09:05)

El ingreso de estos personajes a las Juntas Directivas de los equipos de fútbol, sucedió a
finales de la década de los setenta e inicios de los ochenta, debido entre otras cosas, a las
deudas que padecían los clubes, pues su único ingreso lo constituían las taquillas y esto no
era suficiente para pagar la nómina de jugadores, incluso la mayoría de ellos obtuvo
perdidas por este rubro17, La primera acción para sanear las finanzas consistió en buscar la
refinanciación de las deudas por medio de la emisión de acciones entre los hinchas. Es
entonces, cuando personas con recientes fortunas y en busca de prestigio ante la sociedad,
aparecieron y se convirtieron en una mano salvadora para dichas instituciones. A estos
individuos se les dio el nombre de mecenas, pues ellos se encargaron de pagar saldos en
rojo y altas sumas de dinero por jugadores, que en muchos casos no lo valían. Con esto se
buscó escalar posiciones sociales, “salir del anonimato y lavar dólares”18.

Los mecenas adquirieron la mayoría de las acciones de los equipos. Ellos le prestaron
dinero a los clubes, garantizando el pago con el endoso de los derechos deportivos de
algunos jugadores, así, poco a poco se adueñaron de ellos. Antes de la llegada de estas
personas el fútbol era conducido por dirigentes que no buscaban obtener ganancias, sino
que actuaban únicamente por amor a la institución. Por esta razón, al finalizar el año, los
clubes arrojaban pérdidas enormes y se quedaban sin poder contratar jugadores.

Los clubes donde presentó con más claridad esta situación fueron el América de Cali, al
cual, ingresó en 1978 Miguel Rodríguez,19 con el único propósito de ganar prestigio ante la
sociedad vallecaucana. En un principio solo poseía el 9% de las acciones del equipo, pero
como existían muchas deudas en el club y él era quien prestaba el dinero para saldarlas,
poco a poco se fue convirtiendo en el mayor accionista20. Con el paso del tiempo se
hicieron socios familiares suyos como Gilberto, Amparo y Aydeé Rodríguez Orejuela,

17
El Fútbol una Colcha de Retazos. En: El Tiempo, Bogotá D.C. 21, febrero, 1985. Sec 3. p 1.En
1981,Fedesarrolloadelantó un estudio ordenado por la Dimayor, el cual arrojó como resultado, que el dinero
producido por concepto de taquillas no era suficiente para que un equipo subsista; además, no se percibía
dinero por vallas publicitarias dentro del estadio o por otros negocios; aunado a esto, el impuesto por las
taquillas era del 45%.
18
Hay Algo Podrido en el Fútbol. En: El Tiempo, Bogotá D.C.13, julio, 1983. sec.1. p .4.
19
RODRIGUEZ MONDRAGON, Juan Ignacio. El Hijo del Ajedrecista. Bogotá D.C.: Oveja Negra. 2007., p.
59.
20
RODRÍGUEZ, Juan Ignacio. Los Amos Del Juego. Bogotá: Peyre., 1989., p. 62

4
acompañados de sus respectivos cónyuges; también lo hicieron algunos de sus amigos
como Fernando Gutiérrez Cansino, Alfonso Gil Osorio, y los hermanos José y Luis Santa
Cruz Londoño21.

Otro de los clubes importantes del país, Millonarios F.C, a pesar de ostentar el mayor
número de estrellas (en 1978, obtuvo su décimo primer título en Colombia), en la década de
los setenta padeció una dura situación económica, por lo cual, a principios de 1982 se vio
en la necesidad de poner en venta un buen número de acciones para recaudar dinero y así
poder pagar las deudas .Así fue como aparecieron Guillermo Gómez Melgarejo, Edmer
Tamayo, y los hermanos Justo Pastor y Gonzalo Rodríguez Gacha, quienes adquirieron la
mayoría de las acciones de Harry Klein y Álvaro Torres, los dueños de Millonarios por ese
entonces22. Los nuevos inversionistas se quedaron con el 53% de las acciones y los
antiguos socios con el 43%23.

Por esta época el Independiente Santa Fe se hallaba en una situación similar, con muchas
deudas producto de malas contrataciones, por lo cual en 1981, por invitación de Alfonso
Rozo, presidente del equipo, llegó como salvador Fernando Carrillo, quien era propietario
del Grupo Inverca (Arroz, licores y construcciones) y de una cadena de droguerías, a través
de la cual, distribuía insumos para el refinamiento de cocaína 24. Al año siguiente compró el
98% de las acciones de Alfonso Rozo, Juan Claudio Morales y Guillermo Cortés25.
Aseguró que iba a pagar $40 millones de un total de $80 millones que era la deuda
completa y se comprometió a absorber el pasivo. De esta forma obtuvo el control de la
institución26. De la misma manera que ocurrió en otros equipos, en un principio sus
acciones fueron pocas, pero como realizó grandes inversiones y no había cómo pagarle, las
deudas se convirtieron en derechos.

Igual importancia mereció el caso del Atlético Nacional. Allí desde 1962 sus propietarios
eran los hermanos Hernán, Roberto y Bernardo Botero Moreno. En la década de los
ochenta, se inició una investigación contra Hernán Botero por una supuesta participación en
el lavado de dólares, por lo cual fue extraditado a los Estados Unidos donde pagó una
condena de 17 años27. Entonces, desde 1983, Octavio Piedrahita, quien era el arrendatario
de la ficha del Pereira, adquirió el 32% de las acciones de Botero 28.A Piedrahita, se le acusó
de lavar $9.7 millones de dólares a través del Great American Bank, procedentes de la
venta de narcóticos entre 1980 y 198129. A pesar de estos líos judiciales, en 1983 se vinculó

21
Ibídem.
22
Asesinado Directivo del Club Millonarios. En: Vanguardia Liberal, Bucaramanga. 22, junio, 1992. Sec. 1. p.
3.
23
Burladero Deportivo. En: El Tiempo, Bogotá D.C. 10, abril, 1983. Sec. 2. p. 6.
24
CASTILLO, Fabio. Los Jinetes de la Cocaína. Editado electrónicamente por el Equipo Nizkor. p. 59.
25
La Venta De Santa Fe; Piedrahita Entre Los Dueños. El Tiempo, Bogotá D.C. 10, diciembre, 1982. sec. 3.
p. 3
26
PELÁEZ RESTREPO, Hernán. Hablemos de Fútbol. En: Cronometro, Bogotá D.C.26, octubre, 1982. p.9.
27
RODRÍGUEZ. Op. cit., p. 52.
28
PELÁEZ RESTREPO, Hernán. Hablemos de fútbol. En: Cronometro, Bogotá D.C. 16, abril, 1983. p. 15.
29
Encauzado Octavio Piedrahita por Lavado de Dólares. En: El Mundo, Medellín. 4, noviembre, 1982. sec. 2.
p. 7.

5
a la institución con el objetivo de tener al “Nacional más grande de toda la historia”30.
Además de Nacional desde 1981, había adquirido el 95% de las acciones del Deportivo
Pereira, para ayudarlo a solventar sus afujías económicas.

Otro ejemplo para considerar, lo constituye el Deportes Tolima, donde a partir de1979,
asumió la presidencia Gabriel Camargo (dueño de la empresa Kokorico) cuando el equipo
se hallaba en bancarrota, tenía 62 problemas laborales y los jugadores desde hacía seis
meses no recibían salarios31.Fue entonces, cuando en compañía de Eduardo Robayo
compraron 4000 acciones por un precio de $1000 pesos cada una. El dinero de esta venta se
esfumó rápidamente, por lo cual, de la misma manera que en otros clubes ya mencionados,
ellos empezaron a prestarle dinero al club. El primero de estos préstamos fue de $130
millones en jugadores que compraron para prestarlos al club, de manera tal que cuando
decidieran transferirlos, el Tolima tendría la primera opción, pero si no podía pagarlos, los
podrían negociar aparte.32

Entre tanto, equipos como Cúcuta Deportivo y Deportes Quindío habían sido entregados a
las Gobernaciones de los respectivos departamentos ante la imposibilidad de sus dueños de
pagar las deudas. Al primero de estos clubes quedó en manos de Francisco Pérez
Aranguren; al Deportes Quindío intentó ingresar el empresario Carlos Ledher, sin embargo
debido a sus líos con la justicia no lo consiguió 33, y el equipo quedó en manos de Luis
Castagno un argentino propietario de un ingenio azucarero en Tucumán y ex jugador del
América en la época del dorado34.

Uno de los casos más polémicos en cuanto al manejo de un club de fútbol en Colombia se
presentó en el Unión Magdalena, fundado por Eduardo Dávila. Su hijo, Eduardo Dávila
Armenta, fue un personaje muy controvertido porque su nombre estuvo mezclado con lo
que se denominó la bonanza marimbera, encargada de exportar grandes cantidades de
marihuana a Estados Unidos en la década de los setenta 35.

1.1 Las acciones del gobierno para limitar el ingreso de “Dineros Calientes” en el
fútbol:

La situación descrita con anterioridad, fue descubierta por el gobierno de manera casual,
pues, desde 1982 se encontraban investigando a personas, presuntamente, implicadas en el
comercio de Cocaína y Marihuana a los Estados Unidos, cuando notaron que los
sospechosos eran quienes estaban sustentando los clubes de fútbol. La denuncia fue
realizada por el Ministro de Justicia, Rodrigo Lara Bonilla, el 22 de octubre de 1983 en una
sesión plenaria del senado, en la cual, aseguró, que en equipos como, América, Nacional,

30
POSSO Jr., Mario. Dice Octavio Piedrahita: No quiero dos equipos a la vez. En: El Tiempo, Bogotá
D.C.20, diciembre, 1982. sec. 4. p. 4.
31
Se retiró Camargo; el Tolima a la deriva. En: El Tiempo, Bogotá D.C. 13, enero, 1983. Sec. 3.p. 3.
32
Aclaración de Camargo. En: El Tiempo, Bogotá D.C.5, febrero, 1983. sec. 2. p.3.
33
El Quindío se salvaría. En: El Mundo Deportivo, Medellín D.C. 22, diciembre, 1982. p. 2.
34
PADILLA MOTTOA, James. Se salvó el Quindío para el Torneo 83. En: El Tiempo, Bogotá D.C.9, enero,
1983.sec. 2. p. 2.
35
RODRÍGUEZ. Op.cit.

6
Pereira, Santa Fe, Millonarios, Medellín y Unión Magdalena, había presencia de “dineros
calientes”, como se le denominó en aquel entonces a este tipo de inversiones 36.

Días más tarde se anunció una investigación por parte de la procuraduría y Coldeportes,
con el fin de conocer el procedimiento mediante el cual se estaban realizando las
transacciones de compra y venta de jugadores extranjeros. El interés principal del gobierno
consistía en auscultar los pagos con dólares, pues al parecer estos no se encontraban
debidamente legalizados y se estaba evadiendo impuestos37. Aunando a lo anterior, en la
Dimayor, se empezó a barajar la posibilidad de reformar los estatutos para que los clubes
afiliados a dicho ente se organizaran como corporaciones deportivas sin ánimo de lucro y
con un número mínimo de 50 socios, esto con el fin de evitar que los clubes fueran
manejados por una sola persona38.

Después de la anterior investigación no se pudo comprobar que el dinero invertido por los
mecenas en los equipos de fútbol fueran de origen ilícito, sin embargo se obtuvieron los
siguientes datos:

-Los equipos bogotanos habían invertido cerca de $294 millones de pesos en la primera
fase del campeonato de 1983, monto que superaba el total de las inversiones realizadas por
las demás instituciones.

-Por la transferencia de Hugo Ernesto Gottardi, Estudiantes de la Plata recibio $50 mil
dólares del Independiente Santa Fe pero fueron reportados $70 mil.

-Todos los clubes profesionales de fútbol en el país tenían elevados déficits de tesorería.

-El préstamo de Wilmer Cabrera a Millonarios durante el Torneo Nacional de 1983, tuvo
un valor de $100.000 dólares y se desembolsaron $150.000 más para mantenerlo durante el
Torneo Apertura del año siguiente39.

Aunque no se pudo recaudar pruebas para condenar a alguno de los implicados, la realidad
mostraba otra cosa, pues los equipos en 1983 continuaban realizando onerosas
contrataciones de futbolistas extranjeros. Fue entonces cuando entre la Federación
Colombiana de Fútbol y Coldeportes, idearon un estatuto para regir la posesión de los
clubes y las transferencias de jugadores, por eso, se instó a los clubes a iniciar la venta de
acciones, ya que a partir de 1984, ninguna persona podría poseer más del 20% de las
acciones de un equipo y se exigiría un mínimo de 50 socios 40.

A pesar de lo anterior, no se logró la democratización de los clubes y el campeonato de


1984 se inició de manera normal. Unos meses más tarde, es decir, en abril, a raíz de
asesinato del Ministro de Justicia, Rodrigo Lara Bonilla, el tema de los “dineros calientes”
36
6 Equipos en Poder del Narcotráfico. En: El Espectador, Bogotá D.C. 22, octubre, 1983. Sec. 1. p1-10.
37
Procuraduría investigará al balompié. En: El Tiempo, Bogotá D.C. 11, mayo, 1983. sec. 4. p. 1.
38
Hoy en Bogotá; segundo tiempo de la Dimayor. En: El Tiempo, Bogotá D.C.17, febrero ,1983. sec. 3 p.1.
39
Minjusticia y el Fútbol. No hay pruebas para proceder judicialmente. En: El Tiempo, Bogotá D.C. 5,
noviembre, 1983. sec.2. p.1.
40
Se Reúnen Coldeportes y la Federación. En: El Tiempo, Bogotá D.C. 17, noviembre, 1983. sec. 2. p. 1.

7
en el fútbol se volvió a poner en la palestra. Esta vez Coldeportes decidió actuar por sí
mismo nombrando una nueva comisión,41para que dialogaran con la Dimayor y se tomaran
cartas en el asunto. A esta comisión se le otorgó un plazo de 45 días para averiguar: ¿de
dónde salían los dólares del fútbol? ¿Quiénes eran los ostentosos dueños de una actividad
que durante años se manejó con honorabilidad y mero amor por la camiseta? ¿Qué vínculos
existía entre ellos y otro tipo de negocios?”42.

Esta nueva comisión, llegó a la conclusión que la actividad del fútbol profesional en
Colombia era víctima del caos administrativo, por lo tanto, era necesaria una reforma
institucional. Se pudo comprobar, que las deudas de los clubes superaban el total de sus
patrimonios, es decir, no tenían capacidad para responder por sus deudas. Este hallazgo
demostró la necesidad de los aportes de personas o entidades cuyo “objeto es desconocido”,
para poder subsistir43.

Una vez conocida la realidad de los clubes, el gobierno en compañía de Julio Nieto Bernal,
director de Coldeportes, publicó el decreto 2845 o Ley Marco del Deporte, por medio del
cual, se dictaron las normas “para el ordenamiento del deporte, la educación física y la
recreación”44. En ella se dictaminaba lo siguiente en lo referente a la conformación de los
clubes con deportistas profesionales45: Deberían tener pluralidad de socios y personería
jurídica; se organizarían como asociaciones deportivas o corporaciones46, es decir, como
una unión voluntaria de personas sin que se persiga el lucro. Por lo tanto, el dinero obtenido
como ganancia tendría que ser invertido en el mismo club para su subsistencia47; otra
disposición fue que ninguna persona natural o jurídica podría poseer conjunta o
separadamente más del 20% de las acciones o derechos, ni pariente alguno hasta en cuarto
grado de consanguinidad48.También se prohibió a las entidades públicas poseer acciones o
derechos dentro de los clubes y se les daba un plazo de dos años, es decir hasta finales de
1986, para adecuarse a la ley49.

Para reglamentar el anterior decreto en diciembre de 1984, fue publicado el decreto 3158
donde se estableció lo siguiente: el total de los aportes debía equivaler en mil veces al
salario más alto de cada deportista; los pasivos no podían superar en tres veces el total de
los aportes en dinero; se prohibió la captación de dinero proveniente del ahorro privado, así
como efectuar operaciones en las cuales intervinieran como prestamistas; el número de
socios debía ser mínimo de mil personas naturales o jurídicas, y se les otorgó un plazo de

41
Dice José Herrera: El fútbol está lleno de trampas. En: El Tiempo, Bogotá D.C. 2, Junio, 1984. sec.2.p. 3.
42
El fútbol en la mira. En: El Tiempo, Bogotá D.C. 12, mayo, 1984 sec.1.p 4.
43
Oscuro panorama del fútbol colombiano. En: El Tiempo, Bogotá D.C. 18, julio, 1984. sec.3. p.7.
44
BUSTAMANTE GARCÍA, Everth. Legislación Deportiva. T.1. Armenia. Kinesis: 2008. p. 114.
45
El artículo 20 de este decreto, define deportista profesional, como aquel que actúa bajo remuneración.
46
COLOMBIA. PRESIDENCIA DE LA REPÚBLICA. Decreto 2845. (23, noviembre, 1984). Por el cual se
dictan normas para el ordenamiento del deporte, la educación física y la recreación. Disponible en internet:
<http://www.mineducacion.gov.co/1621/articles-103882_archivo_pdf.pdf>. p. 3.
47
MARTÍNEZ BELLO, Essau y BELLO MARTÍNEZ, Judith Tatiana. Apuntes sobre legislación deportiva
colombiana. Bucaramanga. Sic: 2009. p. 57.
48
Decreto 2845. Op.cit. p.3.
49
Ibídem.

8
180 días a partir de la expedición de este decreto para conseguir la cantidad de socios.
Mientras tanto podrían funcionar con 25050.

Una vez publicados los anteriores decretos, los directivos de los clubes mostraron su
inconformismo debido a la imposibilidad de cumplirlos a cabalidad, entonces, Coldeportes
y la Dimayor se reunieron y decidieron derogar los artículos referentes a la presentación de
un certificado sobre la adquisición de divisas para contratar futbolistas extranjeros y aquella
que no permitía fungir como socios en varias entidades deportivas 51.

Una vez hecha la adaptación de los anteriores decretos a las peticiones de los clubes, se
inició la venta de acciones para conseguir los mil socios exigidos por la ley.

El primer equipo que inicio este proceso fue el Deportes Quindio, el cual, en cabeza del
entonces senador Silvio Ceballos, se transformó en la Corporación Centenario Deportes
Quindío en 198552, sin embargo fue hasta febrero de 1986 cuando se completaron los mil
socios. En total se inscribieron 1200 socios con activos por $42 millones de pesos y $18
millones de capital líquido. Los mayores inversionistas fueron: Genaro Cerquera con 3400
acciones, Orlando Segura, Álvaro Pulido y Alberto Pérez con 2300 cada uno, y Diego
Hoyos con 83553.

El América de Cali, fue el siguiente equipo que obtuvo los mil socios exigidos por la ley en
el tiempo estipulado. La situación allí fue la siguiente: como el propietario de la mayoría de
los derechos era Miguel Rodríguez Orejuela se consiguieron varios testaferros para
entregarles cierta cantidad de acciones y así cumplir con los requerimientos. En 1995 salio
a la luz esta situación, toda vez que cuando se allanaron las propiedades de los Rodríguez,
se encontró un libro donde se reportaba a las personas con “acciones simuladas” del
América54.

Los anteriores fueron los únicos clubes que lograron adecuarse a la ley antes del 16 de
febrero de 1985 como lo tenía previsto Coldeportes, so pena de no iniciar el torneo
profesional. Ante esta situación se amplió el plazo hasta el 12 de marzo del mismo año,
retrasándose así el inicio del torneo55. Entre tanto a equipos como Cúcuta y Pereira se les
aumentó el plazo a un año, pues estos clubes por ser propiedad del Estado iban a necesitar
más tiempo para adecuarse a la ley56. Aquí se evidenció cómo la popularidad del fútbol les
permitió a los mecenas estar por encima de la ley, pues aunque los equipos no estuvieron al
día en sus papeles, el torneo debía jugarse. Esto lo sabían muy bien los propietarios de los
clubes, por eso manipularon al gobierno a su antojo.

50
COLOMBIA. PRESIDENCIA DE LA REPÚBLICA. Decreto 3158. (28, diciembre, 1984). Por el cual se
dictan las normas para el funcionamiento de los clubes con deportistas profesionales. Diario Oficial. Bogotá
D.C., 1985.no. 36837.p.1-2.
51
Coldeportes afloja en control al fútbol. En: El Tiempo, Bogotá D.C. 26, enero, 1985. Sec.2. p.3
52
RUIZ BONILLA, Guillermo y RUIZ MATALLANA, Juan Guillermo. Historia del Fútbol Profesional
Colombiano. Diario Deportivo.p. 130.
53
Quindío Segundo Club al Día. En: El Tiempo, Bogotá D.C. 14, febrero, 1986. sec. 3. p. 1.
54
Capturado en Cali Juan José Bellini. En: El Tiempo, Bogotá D.C. 14, noviembre. 1995. sec. 1. p. 9.
55
Papeles en regla el 20 pide la Dimayor a clubes. En: El Tiempo, Bogotá D.C. 13, febrero, 1986. sec.2.P. 1.
56
Fútbolerias. En: El Tiempo, Bogotá D.C. 13, marzo, 1986. sec.2. p. 1.

9
Muchos fueron los clubes que nunca pudieron adecuarse a esta ley, como es el caso del
Independiente Santa Fe, al cual llegó en 1986 Fanor Arizabaleta, en un momento donde la
institución se hallaba al borde de la quiebra, debido a una deuda de $160 millones que lo
había obligado a entrar en concordato57. Este individuo por intermedio de Efraín Pachón, su
representante, decidió pagar las deudas del equipo, para ayudarlo a salir del concordato 58.
Una situación parecida fue la acontecida en el Cúcuta Deportivo, el cual, también debido a
las deudas se vio en la necesidad de buscar un mecenas, como lo fue Ricardo Álvarez, para
que se hiciera cargo del pasivo de la institución59.

Un nuevo intento para eliminar cualquier sospecha de la introducción de dineros de origen


ilícito en los clubes de fútbol colombianos, acaeció a finales de 1989 e inicios de 1990, a
raíz del asesinato del árbitro Alvaro Ortega en Medellín el 15 de noviembre de 1989
después de oficiar el partido entre América y Medellín.

A raíz del suceso anteriormente descrito y de otra serie de escándalos que ponían en
entredicho la credibilidad del campeonato, se decidió por parte de Coldeportes y del
Ministerio de Educación, realizar una serie de exigencias a los clubes entre las que vale la
pena destacar: Cada club debía presentar su respectiva declaración de ingresos y egresos,
para constar la procedencia de los dineros que invertían; se debía presentar una copia del
contrato de cada jugador y técnico, incluyendo un certificado donde constara el
cumplimiento de la norma cambiaria60.

Una vez hechas públicas las anteriores solicitudes los dirigentes de los clubes se reunieron
con el fin de analizar las causas que llevaron a la expedición de las anteriores solicitudes.
Después de dicha reunión, se concluyó que al fútbol colombiano le hacía falta una
estructura propia que le permitiera obtener los ingresos necesarios para subsistir sin la
necesidad de los aportes hechos por los mecenas.

Días más tarde, se citó a una nueva reunión a la cual asistieron individuos como el Ministro
de Educación, Manuel Francisco Becerra, el director de Coldeportes Oscar Azuero, Alex
Goreyeb como presidente de la Dimayor y los presidentes de los diferentes clubes de fútbol
profesional. A raíz de esta reunión se decidió nombrar una comisión, conformada por
personas como Oscar Upegui del grupo Ardilla Lulle y Augusto Lopez del grupo
Santodomingo, para ayudar a los clubes a alcanzar una estabilidad financiera 61. La anterior
comisión no produjo ningún resultado. Entre tanto los clubes continuaban sumidos en las
deudas y en busca de alguien para que se hiciera cargo de ellas.

Los pedidos hechos por Coldeportes y el Ministerio de Educación, se cumplieron de


manera parcial, por ejemplo: Aunque se presentaron los certificados de ingresos y
retenciones de los clubes, no se pudo determinar con certeza el origen de los dineros que se

57
Pesadilla de $160 millones. En: El Tiempo, Bogotá D.C.1, noviembre, 1985 sec.2. p.1.
58
PELÁEZ RESTREPO, Hernán. En: Cronometro, Bogotá D.C. 18, septiembre, 1986. p.15.
59
Fútbol a retazos. En: El Tiempo, Bogotá D.C.27, junio, 1985. sec.2.p.1.
60
Mientras haya amenazas no habrá estadios. En: El Tiempo, Bogotá D.C. 23, noviembre, 1989. sec.3.p1.
61
Luz verde para el fútbol. En: El Tiempo, Bogotá D.C. 18, enero, 1990. sec.1.p.1.

10
estaban invirtiendo en ellos. Así pues, el campeonato se inició el primero de abril de 1990,
con los mismos problemas mencionados anteriormente 62, burlándose una vez más los
dueños de los clubes de los intentos de control propuestos por el gobierno.

En vista de los anteriores fracasos para evitar la introducción de dineros de origen dudoso
en los clubes de fútbol, se decidió por parte de la Dimayor buscar una nueva fuente de
ingresos, para que dejaran de depender de las taquillas y de los mecenas. De esta forma,
partir de la segunda fase del torneo profesional de 1990, se empezó a premiar el fair play, la
valla menos vencida, el goleador; se creó una boleta única nacional que cambiaba de color
para que los aficionados la pudieran coleccionar y al final de año obtener diversos premios;
se vendieron los derechos sobre las vallas, pistas, comestibles y tableros 63. Con el de
buscarle patrocinador al torneo, se contrató a la firma Deportes y Mercadeo, la cual entabló
conversaciones con diversas empresas. La elegida fue Protabaco, quien a través de
Mustang, aportaría $200 millones de pesos durante cuatro años para repartirlos entre los
clubes y de algún modo aliviar su situación económica. Así, a partir de julio de 1990, el
campeonato empezó a denominarse Copa Mustang64.

Los clubes no se quedaron atrás y empezaron a buscar sus propios patrocinios, por ejemplo:
Philips patrocinó al Once Caldas; Iván Botero Gómez, hizo lo propio con el Quindío; Kosta
Azul con el Pereira65; Costeñita patrocinó al Bucaramanga; Cerveza Águila, al Junior66.

El más completo proceso de comercialización se inició en el Atlético Nacional a partir de


1987. El promotor de esto fue Sergio Naranjo, su presidente, quien puso en marcha los
llamados “cupos empresariales”, que clasificaban los partidos según su importancia en A,
B o C y así ajustaba el precio de la boletería. La empresa que adquiría un cupo podía gozar
de ciertos privilegios, tales como la conmemoración de alguna actividad en la gramilla del
estadio, efectuar el saque de honor o premiar a sus trabajadores. Fue tan exitosa esta idea
que a mediados de 1989 ya poseían cerca de 50 empresas vinculadas y cada una pagaba $50
mil pesos por partido. Otras disposiciones fueron: la venta de la camiseta y el manejo de las
vallas al interior del estadio a SAM; se creó la “tienda verde”, donde se podía conseguir
accesorios para los hinchas como camisetas, sudaderas y gorras alusivas al equipo; se
comercializó la imagen corporativa de una línea de ropa juvenil denominada “línea verde”;
se implementó un programa para evitar la falsificación de la boletería que colocaba la
imagen de un jugador en la boleta de cada tribuna sin que nadie supiera cuál iba a ser,
excepto el jefe de la boletería; se creó el programa “semillero de hinchas”, el cual consistía
en que los días lunes (descanso de los jugadores) tres integrantes del equipo iban a una
escuela previamente seleccionada, dictaban una conferencia de 20 minutos para niños de
cuarto a sexto bachillerato, jugaban un partido con ellos y al finalizar se les entregaba un
balón con la firma de todos los jugadores más 300 boletas de obsequio; se establecieron

62
El gobierno se quedó en el “amague”. En: El Tiempo, Bogotá D.C. 17, julio, 1990. sec.2.p.1.
63
ROSAS, Víctor. El fútbol por fin vende imagen. En: El Tiempo, Bogotá D.C. 29, mayo, 1990. sec.4.p.1.
64
Lanzamiento de la Copa Mustang, hoy. En: El Tiempo, Bogotá D.C. 17, julio, 1990. sec.2.p.1.
65
El eje cafetero y la comercialización. En: El Tiempo, Bogotá D.C. 23, febrero, 1991. sec.2.p.9.
66
Futbolerías. En: El Tiempo, Bogotá D.C. 8, marzo, 1991. sec.2.p.10.

11
vínculos con la comunidad cuando el equipo principal visitaba los pueblos y disputaba un
partido amistoso para recaudar fondos67.

Aunque se trató de convertir a los clubes en autosuficientes, esto nunca sucedió, y por el
contrario continuaron dependiendo del dinero de los mecenas para subsistir, a la par que
mantenían abultados déficits económicos. Por ejemplo, en el Atlético Bucaramanga, la
deuda ascendía a $500 millones de pesos, lo cual, lo obligó a vender a sus máximas para
obtener algún ingreso, pues las taquillas y los patrocinios no eran suficiente68. En el
Cortulua, el pasivo era de $100 millones y requería de otros $300 millones, que era el
precio por ser nuevo socio de la Dimayor69.

Incluso clubes de renombre como Atlético Nacional y Millonarios, no estuvieron exentos


de las afujías económicas: El primero de ellos, poseía un déficit de $500 millones de pesos,
por lo cual, tuvo que vender tres mil derechos sociales por valor de $50 mil pesos cada
uno70; En Millonarios, hubo una situación similar, debido principalmente a la muerte de sus
mecenas, por lo tanto fue necesario vender a sus principales jugadores 71; en Independiente
Santa Fe, las deudas estaban alrededor de los $200 millones72.

Además de los anterior, los clubes continuaban funcionando sin los mil socios requeridos
por la Ley Marco como es el caso del Independiente Medellín, donde hasta 1994 Jaime
Castillo era el poseedor del 82% de las acciones. Este mismo año, Cristóbal Tobón adquirió
estas acciones con el objetivo de iniciar un proceso de comercialización parecido al de
Atlético Nacional73.

Cuando el gobierno tuvo conocimiento del caos reinante en los clubes de fútbol, se propuso
realizar una reforma a la Ley Marco, con el fin de aliviar estas circunstancias. Por este
motivo fue expedida la Ley 181 de 1995:

“Por medio de la cual, se dictaron disposiciones para el fomento del deporte, la


recreación, el aprovechamiento del tiempo libre y la educación física y se crea el
sistema nacional del deporte”74

Por medio de esta ley se aumentó a dos mil el número de socios requeridos por un club,
para ser considerado como tal. Con esto se pretendió limitar, aún más, la dependencia hacia
los mecenas (artículo 30). Otro punto importante es el concerniente a la presentación de un

67
ORTEGA, Eliecer. Nacional un club con visión empresarial. En: El Tiempo, Bogotá D.C. 21, junio, 1989.
sec.3.p.2
68
Fútbolerias; Nacional compró. En: El Tiempo, Bogotá D.C.26, marzo, 1994. sec.2.p.10.
69
El futuro de Tulúa es muy incierto. En: El Tiempo, Bogotá D.C. 8, noviembre, 1994. sec.5. p. 1.
70
Emisión de tres mil derechos; Nacional se Democratiza. En: El Tiempo, Bogotá D.C. 6, agosto, 1994. sec.2.
P. 5.
71
Millonarios quiere ser grande otra vez. En: El Tiempo, Bogotá D.C.25, febrero, 1994. sec.2. p 7.
72
Cuando los pronósticos señalaban su salida de Santa Fe; Asamblea respaldó gestión de Efraín Pachón. En:
El Tiempo, Bogotá D.C. 4, abril, 1989.sec.2. p. 5.
73
Área chica. En: El Tiempo, Bogotá D.C. 15, noviembre, 1981. sec.2.p.1.
74
BUSTAMANTE GARCÍA. Op. cit., p.29.

12
certificado, por medio del cual, los socios debían acreditar la procedencia de sus ingresos
(artículo 31).

Como se pudo observar en aquellos días el gobierno intentó regular la introducción de


dineros de origen ilícito en los equipos de fútbol colombiano pero su esfuerzo siempre fue
infructuoso, pues siempre fueron burlados por los dueños de los clubes. Para las personas
vinculadas al narcotráfico, el interés se centraba en contratar jugadores de trayectoria
internacional, para obtener cierta buena reputación por ser este el deporte más popular del
país. De esta forma equipos como Nacional, América y Millonarios se ubicaron en las
primeras posiciones de los torneos nacionales e internacionales. Cabe resaltar, que a pesar
de la contratación de grandes jugadores y patrocinios, las dificultades económicas fueron
una constante debido a las escasas ganancias que produce el deporte.

2. El Segundo Dorado del Fútbol Colombiano

Una vez estudiado el proceso, por medio del cual, ingresaron a los equipos de fútbol nuevos
inversionistas, quienes ostentando sus nuevas fortunas contrataron jugadores costosos y
cancelaron deudas. Ahora, vamos a ver una de las principales consecuencias de este
advenimiento, como lo fue la contratación, entre 1982 y 1989, de un número exagerado de
jugadores extranjeros que vinieron seducidos por los elevados salarios que les ofrecían
estos nuevos inversionistas. La importancia de la contratación de jugadores extranjeros,
radica en que podían incrementar o disminuir el prestigio del dueño del equipo, según sea el
resultado obtenido en el transcurso del campeonato, esto lo sabían muy bien los mecenas,
por eso no escatimaron esfuerzos para traer buenos jugadores sin importar el precio. Otro
punto importante, era la creencia generalizada de la incapacidad del jugador nacional para
ocupar las principales posiciones dentro del terreno de juego, debido , entre otras cosas a la
falta de divisiones inferiores y por consiguiente la poca promoción del jugador criollo.

2.1El arribo masivo de jugadores extranjeros:

La llegada de un gran número de jugadores extranjeros, se llevó a cabo gracias a la fama


que se había creado desde la época del dorado acerca de los elevados salarios que se podían
devengar en nuestro país, de hecho los extranjeros en muchos casos venían con la
esperanza de hacer fortuna, pues la situación en los países de la parte sur del continente era
difícil debido a las dictaduras militares. Estas dictaduras ocasionaron severas crisis
económicas en clubes importantes como Boca Junios, River Plate o Racing de Avellaneda,
en Argentina y Peñarol, Huracán Buceo, Cerro y River Plate, en Uruguay. Tenemos, el
caso de Juan Miguel Tutino, un volante de Gimnasia y Esgrima de la Plata, que arribó en el
año de 1980, para el Junior, según sus propias palabras:

“En el año 80 pedí tres veces más de lo que había ganado. Me dijeron que era una
locura y fue entonces cuando les dije que me vendieran. Yo necesitaba hacer mi
vida y asegurar algo para el futuro”75.

75
No han vuelto a ver un Junior como el del 80: Juan Miguel Tutino. En: El Heraldo, Barranquilla.16, agosto,
2011. sec.2.p.1.

13
Al elevado número de jugadores de otras nacionalidades colaboraba el reglamento, por
cuanto antes de 1983, se permitían siete jugadores extranjeros inscritos por equipo y cinco
en el terreno de juego. A partir de esta fecha, se cambió a cinco inscritos y tres en terreno
de juego76. Sin embargo los dueños de los clubes burlaban esta norma por medio de la
nacionalización. Debido a este procedimiento, la fiscalía y el DAS, investigaron a los
dueños de los clubes, por la facilidad con que se estaba llevando a cabo77. Este
procedimiento cesó en 1985 cuando se empezó a considerar al nacionalizado como un
extranjero más78.

En cifras, se puede decir que entre 1982 y 1989 llegaron al país 328 jugadores extranjeros,
de los cuales, 202 eran argentinos, es decir el 61,6%; de lejos seguían los uruguayos con 57,
o el 17,6% (Véase Anexo 1). El equipo que más contrató extranjeros fue el Once Caldas
con 35 (Véase Anexo 2) pero 25 de ellos permanecieron solamente un año y disputaron
pocos encuentros. En este orden de ideas, el equipo que trajo menor cantidad de extranjeros
fue el Deportivo Pereira, que compartía el mismo dueño del Atlético Nacional. Cuando el
Pereira se veía en apuros, Nacional le facilitaba jugadores como sucedió en varias
ocasiones con el delantero brasilero Jorge de Souza “Didí” y el defensa paraguayo Roberto
Paredes. Ahora bien, los extranjeros traídos por el América de Cali, gracias a su calidad se
mantuvieron en la institución durante casi toda la década, como sucedió con Julio Cesar
Falcioni que estuvo entre 1981 y 1989; Juan Manuel Battaglia, quien se mantuvo entre
1980 y 1991; Gerardo Gonzales Aquino, entre 1980 y 1988; Ricardo Gareca entre 1985 y
1989.

Como el principal objetivo de estos jugadores era hacer fortuna, usualmente duraban una
temporada y después de obtener su objetivo regresaban a su país argumentando la falta de
su familia o el peligro que corrían en Colombia debido a la violencia generada por el
narcotráfico. Por esta razón entre 1982 y 1989, hubo 174 jugadores que solo
permanecieron una temporada o menos, para después retornar a su país (Vease Anexo 3).

Un motivo más por el cual, los mecenas, se esforzaron en contratar jugadores extranjeros,
consistió en la demostración de su poder ante la sociedad. Este fue el caso de Miguel
Rodríguez Orejuela, quien convirtió al América de Cali, en uno de los medios de
ostentación de su poder ante la sociedad vallecaucana79. Por este motivo poseía una nómina
de gran amplitud, razón por la cual podía, por ejemplo, disputar un partido con un equipo,
cambiarlo completamente en la siguiente fecha y para la tercera utilizar una mezcla de
ambas. Este equipo era tan costoso, que con el precio de jugadores como Ricardo Gareca y
Roberto Cabañas, era posible pagar la nómina de un equipo chico como el Pereira 80

76
Reglamentan transferencia de jugadores de fútbol. En: El Tiempo, Bogotá D.C. 6, mayo, 1983. sec.3.p.1.
77
Procuraduría investigara al balompié. En: El Tiempo, Bogotá D.C. 11, mayo, 1983. sec.4.p.1.
78
Severos requisitos para nacionalizados. En: El Tiempo, Bogotá D.C. 14, febrero, 1985. sec.3.p.1.
79
RODRÍGUEZ MONDRAGÓN. Op.cit. p.61.
80
PELÁEZ RESTREPO, Hernán. Hablemos de Fútbol. En: Cronometro, Bogotá D.C. 2, noviembre, 1985. p.
14.

14
Otra situación a considerar, es la de Octavio Piedrahita, quien en su afán de
reconocimiento, quiso poseer varios clubes profesionales, por eso compró al Pereira en
primera instancia, después compró acciones en Santa Fe y finalmente arribó a Nacional con
el objetivo de convertirlo en el “más grande de toda la historia”81, por eso contrató
jugadores de selección como José Luis “Brown”, Nelson Gutierrez y Sergio Santín, solo
por mencionar algunos.

2.2 ¿Cómo llegaron los jugadores extranjeros al fútbol colombiano?

La llegada de futbolistas extranjeros al fútbol colombiano, se dio de dos maneras distintas:


La primera consistió en el viaje de directivos y cuerpo técnico al extranjero con el dinero
suficiente para comprar los derechos deportivos del jugador de su predilección, de hecho
los jugadores argentinos, se alegraban cuando veían a los directivos colombianos por los
elevados salarios que estos ofrecían; la segunda fue la intermediación de empresarios.

En cuanto al viaje de directivos al extranjero para adquirir jugadores, estos se llevaron a


cabo principalmente en enero antes de empezar el campeonato. Tenemos el ejemplo de
1983, año en el cual varios dirigentes viajaron a Argentina y se hospedaron en el Hotel
Sheraton de la ciudad de Buenos Aires. Ellos eran: Eduardo Davila del Unión Magdalena,
quien trajo consigo a Jorge Ribolzi de Atlanta; Héctor Ángel Bocanelli, de Talleres de
Córdoba y Esteban Pogany de Independiente de Avellaneda. El presidente del Deportes
Quindío, Hugo Tavares, contrató un kínder en Rosario conformado por jugadores como:
Jorge Raúl Laurenti, arquero procedente de Newell’s; Enrique Alberto Peralta y Ubalar
Treviño de Rosario Central y José Luis Lapuente, volante de marca de los Andes y
Newell’s82. A ellos se unió el técnico Américo Pérez en compañía del directivo Silvio
Botero del Once Caldas, con el mismo propósito83. Ellos trajeron a: Mario Antonio
Bianchini, delantero de 29 años de Huracán84; José Antonio Palacios, ex jugador de
Gimnasia y Esgrima de Jujuy, News Old Boys, Valladolid de España y Boca Juniors85;
Sergio Coronel, un volante de amplio recorrido por las divisiones de ascenso en su país,
pues había militado en San Telmo, Gimnasia y Esgrima, Sarmiento, Témperley y El
Porvenir86; Carlos Alberto Munnuti, arquero de Argentinos Juniors87 e Instituto de
Córdoba88(Véase Anexo 14); Néstor Gabriel D’angelo, defensa, ex jugador de Banfield89,
Boca Juniors90, All Boys91, Estudiantes de la Plata92y Argentinos Juniors93.

81
POSSO Jr, Mario.Dice Octavio Piedrahita: No quiero dos equipos a la vez. En: El Tiempo, Bogotá D.C.20,
diciembre, 1982. sec. 4. p. 4.
82
PADILLA MOTTOA, James. Confirmados refuerzos para el Quindío. En: El Tiempo, Bogotá D.C. 13,
febrero, 1983.sec.3.p.1.
83
Breves del fútbol. En: El Tiempo, Bogotá D.C. 14, enero, 1983. sec.3.p.3.
84
La jornada está aquí; fecha 25. en El Grafico. N° 3221. Buenos Aires.1981 p.50.
85
Palacios, José Antonio.[En línea] 30, marzo, 2006 [Consultado en 21, julio, 2012]. Disponible en:
www.historiadeboca.com.ar/jugadores.asp?CodJug=500&AnioInicial=1905&AnioFinal=2012&OpTipoTorne
os=1&Buscar=Buscar>.
86
ABC Telmo, C. [En línea]. 13, diciembre, 2011 [Consultado en 21, julio, 2012]. Disponible en:
<www.soydetelmo.com.ar/abc/c/6.htm>
87
Todo el metro partido por partido; fecha 20. En Goles. N° 1490. Buenos Aires.1977.p. 53.
88
La jornada está aquí, fecha 26. En El Grafico. N° 3221. 1981. p. 10.
89
Todo el metro partido por partido, fecha 27. En Goles. Buenos Aires. 1977. N° 1490, p. 53
90
Campeonato Nacional, fecha 2. En: Goles. N° 1559. p.25.

15
En cuando a los empresarios, podemos decir, que su actuación empezó a cobrar relevancia,
cuando se aumentaron las transferencias de jugadores suramericanos a los equipos de
Europa. Uno de los medios preferidos que se tenían para promocionar jugadores era la
revista Grafico de Argentina. Quien aparecía en sus páginas, obtenía la publicidad necesaria
para que los empresarios pudieran venderlo. Además, a mediados de la década de los
ochenta se empezaron a realizar videos de jugadores para mostrar en otros países, como
sucedió con Carlos “Pibe” Valderrama cuando fue transferido al Montpellier de Fancia; o
cuando se transfirió a Bernardo Redín a Bulgaria. Gracias a estos adelantos tecnológicos
desde finales de la década de los ochenta los principales jugadores de las selecciones
suramericanas encontraron mercado en equipos europeos, lo cual no ocurría anteriormente.
La importancia de los empresarios ha llegado a tal punto, que actualmente hay jugadores en
el exterior que son transferidos cuando apenas despuntan al profesionalismo. Si esto pasa
en Colombia, donde apenas hay dos divisiones, la situación en Argentina es más
impresionante porque en este país existen cuatro divisiones de ascenso y cada barrio, por
decirlo de algún modo, posee su propio equipo con su estadio. Ello explica que se puedan
encontrar jugadores argentinos en la mayoría de las ligas del mundo.

En 1983, acerca de la actuación de los empresarios para traer jugadores, el arquero Carlos
Alberto Munutti del Once Caldas opinó:

“Los dirigentes colombianos tienen que abrir los ojos porque en algunos casos
están pagando sumas astronómicas por jugadores que no valen tanto. Una
situación así no puede continuar: yo creo que en mi país algunos avivatos están
matando la gallina de los huevos de oro, pues nadie por más plata que tenga, puede
dejarse esquilmar por mucho tiempo.” 94

José Daniel Van Tuyne, defensa de Millonarios, tenía una idea similar. Según él:

“El dirigente colombiano se deja engañar muy fácilmente por una cantidad de
señores que se llaman empresarios y que han encontrado en este medio un campo
propicio para llenarse de plata. Se ufanan por haber traído a Van Tuyne, a Brown,
a Vivalda que no necesitan ninguna presentación. Pero vaya y pregúnteles la
cantidad de jugadores que les meten a aquellos equipos que realmente andan en
crisis económica.”95

Según las anteriores declaraciones, se deduce que los dirigentes colombianos, ante la falta
de capacitación en temas de manejo de clubes deportivos, viajaron al exterior y contrataron
jugadores sin conocer su desempeño en la cancha, confiando únicamente en los
empresarios y su intuición. Aunque es destacable la gran cantidad de jugadores de
renombre que trajeron, principalmente, de Argentina y de Uruguay.

91
La jornada está aquí, fecha 2.En: El Grafico. N°2225. 1979, p. 10.
92
La jornada está aquí, fecha 27. En: El Grafico. N° 3221. Buenos Aires. p. 68.
93
La jornada está aquí, fecha 4. En: El Grafico, Buenos Aires. 9, agosto, 1982.nº. 3279.p. 9.
94
Breves de Fútbol. En: El Tiempo, Bogotá D.C. 27, enero, 1983. sec.3.p.2.
95
Russo, el mejor, y Sperandio, el fiasco. En: Cronometro, Bogotá D.C. 29, diciembre, 1989. p. 15.

16
2.3 ¿Qué jugadores llegaron?

A partir de 1982, los dirigentes colombianos empezaron a adquirir jugadores cada vez más
jóvenes y prometedores, cesando así la contratación de jugadores veteranos que veían a
Colombia como la última opción de hacer fortuna.

Para ilustrar esta situación, podemos decir que entre 1982 y 1989, el año que se trajo la
mayor cantidad de extranjeros fue en 1983, para un total de 116, de los cuales 77 eran
argentinos, 16 uruguayos, diez paraguayos, tres brasileros y un chileno (Vease Anexo 4).
En promedio cada equipo contó con ocho extranjeros. A partir de esta fecha su número
empezó a disminuir, hasta casi desaparecer en la década siguiente.

Tenemos entonces que todos los equipos argentinos de primera división aportaron
jugadores a los equipos de fútbol colombiano, incluso aquellos de tercera y cuarta división,
Tenemos el caso de Boca Junior, campeón de la Copa Libertadores de 1978, el cual,
padeció una dura crisis económica a principios de la década de los ochenta. De este equipo
las principales figuras vinieron a jugar a Colombia: Hugo Osmar Perotti y Miguel Ángel
Bordón llegaron en1982 para Nacional; Santa Fe trajo este mismo año a José Luis Tessare;
un año más tarde, el Cali contrató a Jorge “Chino” Benítez; el Independiente Medellín trajo
a Carlos Horacio Salinas; finalmente Millonarios contrató a Marcelo Trobianni. De la
misma forma sucedió en equipos como River Plate, Racing de Avellaneda e Independiente
de Avellaneda (Vease Anexo 5).

Así mismo, los jugadores más importantes de las selecciones suramericanas, estuvieron en
el fútbol colombiano, el caso más notorio es la selección uruguaya que participó en el
Mundial de Mexico 86. De esta selección, estuvieron en nuestro país: Wilmar Cabrera,
quien jugó entre 1984 y 1985 en Millonarios; el defensa Nelson Gutiérrez que fue
contratado en 1985 por Nacional; este mismo año el defensa Carlos “Pato” Aguilera estuvo
en el Medellín; el portero Fernando Alvez, perteneció a la nómina de Santa Fe; Sergio
Santín desde 1980 jugaba en Colombia en equipos como Cúcuta, Nacional y América.

Una situación más que vale la pena destacar es la de José Luis “Tata” Brown, capitán de la
Selección argentina campeona del Mundial de México 86, este jugador, aunque militaba en
River Plate, sus derechos deportivos pertenecían al Atlético Nacional, con quien había
jugado el año anterior.

2.4 Primeros pasos para la nacionalización del fútbol colombiano:

Aunque los extranjeros eran mayoría en el fútbol colombiano, desde 1976 con la llegada
del técnico argentino Oswaldo Juan Zubeldia a dirigir a Nacional, se empezó a cambiar el
paradigma de la superioridad del futbolista extranjero con respecto al nacional, brindándole
más oportunidades al jugador colombiano. Claramente desde 1986 este proyecto inició a
dar frutos, surgiendo los primeros clubes conformados en su totalidad por jugadores
criollos, como el Once Caldas del segundo semestre de 1986 y Nacional a partir de 1987.
Posteriormente debido a los problemas económicos, los equipos más pobres tuvieron que
utilizar jugadores colombianos prestados por instituciones con un mayor poder económico
17
como América, Nacional o Millonarios, para que adquirieran experiencia. Además a
consecuencia de los buenos resultados obtenidos por Argentina a nivel internacional, los
jugadores de dicho país aumentaron de precio, entonces los que eran asequibles ya no
poseían las mismas calidades que antes.

La importancia de los mecenas en este proceso, radicó en la creación de escuelas de


formación deportiva, pues en el país las únicas instituciones de este estilo que existían eran
las escuelas fundadas por exfutbolistas y la escuela Sarmiento Lora 96. Por medio de la
fundación de escuelas, se pretendió poseer jugadores propios para disminuir los costos de
funcionamiento. Tenemos el caso de Millonarios, cuyos dirigentes a mediados de 1982
crearon en Bogotá una escuela de fútbol dirigida por Hugo Tessara, 97 enseguida fundaron
una más en Cartago, ciudad natal de Edmer Tamayo, uno de los mayores accionistas del
club98, posteriormente se expandieron a Medellín, Tumaco y Cartagena 99. Estas escuelas
tan solo permanecieron hasta 1986, pues debido a su alto costo, no pudieron continuar
manteniéndolas100.

En el Independiente Santa Fe, este proceso se inició en 1985, tras la llegada de Fanor
Arizabaleta como nuevo inversionista y de Efraín Pachón, su representante, como una
forma de disminuir los costos de funcionamiento. Para esta labor fueron contratados 16
directores técnicos, un coordinador y Luis Geronimo Lopez como entrenador de
arqueros101, además se consiguió en arriendo el parque de la Florida con seis campos de
entrenamiento. De esta generación, surgieron jugadores que fueron importantes en el
ámbito nacional e internacional como: Eduardo Niño, Fredy Rincón, Wilmer Cabrera y
Adolfo “Tren” Valencia.

En el America de Cali, la situación fue diferente, pues allí, se dedicaban a comprar los
derechos deportivos de los jugadores, pues en ese momento su precio no era tan elevado. Al
poseer un elevado número de jugadores propios, los podía prestar a otros equipos, que por
carecer de un mecenas capaz de sufragar los gastos, no tenían el dinero suficiente para
realizar contrataciones. De esta forma durante muchos años armaron equipos como Pereira,
Bucaramanga y Tolima.

El proceso más importante de nacionalización, se llevó a cabo en el Atlético Nacional y


tuvo los siguientes antecedentes:

-El primero motivo tiene que ver con el afán de cada mecenas por poseer el mejor equipo y
si América y Millonarios tenían los mejores extranjeros, Nacional debía adquirir a los
mejores colombianos102. Puede verse entonces, que la misma situación que se estaba

96
MEZA RAMÍREZ, Pedro. Hay que cambiar de mentalidad. En: El Tiempo, Bogotá D.C. 11,abril, 1986
97
Nueva vida azul. En: El Tiempo, Bogotá D.C. 24, marzo, 1984. sec.3.p.1.
98
En Busca de Craks; Millos Inauguró Escuela de Fútbol. En: El Tiempo, Bogotá D.C. 5, mayo, 1983.
sec.3.p.2.
99
Nueva vida azul. Op.cit.
100
PELÁEZ RESTREPO, Hernán. Hablemos de Fútbol. En: Cronometro, Bogotá D.C. 8, febrero, 1986.p.15.
101
ROSAS, Víctor. Santa Fe prepara su nacionalización. En: El Tiempo, Bogotá D.C. 14, agosto, 1988.
sec.2.p.9.
102
PELÁEZ RESTREPO, Hernán. Hablemos de fútbol. En: Cronometro, Bogotá D.C. 6, octubre, 1984. p. 15.

18
presentando en las calles, es decir, la guerra entre carteles, se reprodujo en el terreno de
juego.

-Antes de 1953, el equipo estaba conformado en la totalidad por jugadores colombianos,


razón por la cual, pretendiendo evocar aquellos tiempos, se optó por retornar a esa política.
Además desde 1976, con la llegada de Oswaldo Juan Zubeldia como técnico, se le brindó
mayor oportunidad al jugador colombiano.

- En el plano formal, la situación fue la siguiente: El Once Caldas ante las afujías
económicas decidió formar un equipo únicamente con jugadores colombianos para afrontar
la segunda parte del campeonato de 1986. Aníbal Ruiz, que era el técnico de Nacional,
decidió enviar a Francisco Maturana, para que diera sus primeros pasos como director
técnico allí. Cuando en Medellín notaron el relativo éxito que obtuvo utilizando una nómina
relativamente barata, adquirieron a los mejores jugadores colombianos que había en los
diferentes equipos, para tener un equipo de “puros criollos”103.

Cuando en la Federación de Fútbol se dieron cuenta de los buenos resultados decidieron


contratar a Francisco Maturana como técnico de la selección Colombia. Utilizando como
base a los jugadores de Atletico Nacional, se obtuvo el tercer puesto en la Copa America de
1987 tras vencer a Argentina, además se clasificó a los mundiales de Italia 90 y Estados
Unidos 1994.

Otro proceso de nacionalización importante, se dio en el Deportivo Cali, también en 1986,


cuando el técnico era el yugoeslavo Vladimir Popovic. Al igual que Oswaldo Zubeldia,
siempre creyó en las capacidades el jugador colombiano104. Una muestra de este impulso,
lo constituyó la venta del Carlos “Pibe” Valderrama al Montpellier de Francia,
constituyéndose esta, en la primera transferencia importante de un futbolista colombiano.

Los anteriores fueron los primeros equipos que intentaron poseer una nóminas conformadas
en su totalidad por jugadores colombianos, sin embargo, existieron otros porcesos
importantes como el del Junior de Barranquilla, que promocionó jugadores como Ivan Rene
Valenciano, Victor Danilo Pacheco, Oswaldo M’Kencie y Jose Maria Pazos; o el
Independiente Medellín, quien al mando de Jaime Rodriguez, promocionó jugadores como
Leonel Alvarez, Leon Fernando Villa o Luis Fernando “Chonto” Herrera.

2.5 El Campeonato de 1990:

La nueva década trajo consigo gran incertidumbre, pues luego del asesinato del árbitro
Álvaro Ortega, se canceló el torneo y el comienzo del siguiente parecía incierto.
Finalmente, luego de múltiples reuniones entre los miembros de la Dimayor, Coldeportes y
representantes del gobierno, se decidió iniciar el torneo el primero de abril de 1990.

103
FERNÁNDEZ, Francisco José. Nacional: La exaltación del futbolista colombiano. En: Cronometro,
Bogotá D.C. 21, diciembre, 1988. p.10.
104
VIERA, Williams. Popovic, De Necio a Técnico prócer. En: Cronometro, Bogotá D.C. 10, enero, 1987.
p.12-13.

19
El campeonato de este año, se destacó por el bajo número de extranjeros utilizados en todos
los clubes, debido principalmente a la “muy difícil situación económica de los 15
clubes”105. A partir de este año, contratación de jugadores extranjeros costosos finalizó,
dándole paso a una nueva etapa donde el jugador criollo tuvo primacía. Desde entonces las
nóminas conformadas en su totalidad por jugadores colombianos dejaron de ser extrañas,
en el campeonato del año siguiente, hubo tres equipos con esta condición, Nacional, Pereira
y Tolima. A partir de entonces los pocos foráneos que participaron en el campeonato
profesional colombiano, fueron escasos y los que se contrataron en su mayoría venían de
ser suplentes en sus respectivos equipos.

Uno de los casos más notorios de este cambio de mentalidad lo constituyó Millonarios,
quien ante la muerte de sus tres mecenas, prácticamente desmanteló el equipo con el que
fue finalista en los años anteriores, debido a la falta de dinero para mantener la nómina y
realizar contrataciones. Ante esta situación tuvieron que recurrir a las divisiones inferiores
en busca de jugadores. El promedio de edad de este equipo era de 21 años, cosa nunca antes
vista en una institución acostumbrada a poseer futbolistas de recorrido internacional 106.

Entre tanto, los equipos grandes y con cierto poder económico como Junior, Nacional,
Medellín y Santa Fe continuaron con el proceso iniciado en la década anterior, para
producir sus propios jugadores como una forma de disminuir los costos de funcionamiento.

Uno de los procesos que vale la pena destacar es el de Envigado F.C, el primer club
ascendido en el fútbol colombiano, el cual, poseía “una nómina de jugadores desconocidos,
cuyo promedio de edad oscilaba entre 22 y 23 años con dos o tres de experiencia, además
de algunos jugadores menores de 20 años”. Continuamente estaban vendiendo y
promoviendo jugadores, basándose en unas divisiones inferiores bien estructuradas, por ser
estala única forma de sobrevivir para una institución joven y sin hinchas. En ese entonces el
equipo se encontraba dividió en tres divisiones, la segunda, la B y la C, asimismo enviaban
veedores a los barrios con el fin de observar jugadores. En las divisiones inferiores
contaban con técnicos como Norberto Molina y otros ex jugadores antioqueños 107.

2.6 Las Compras y los Prestamos del América de Cali:

El poder económico ostentado por él América de Cali, se vio reflejado en la compra masiva
de jugadores colombianos jóvenes, como una manera de hacerle “algo de contrapeso a ese
fenómeno masivo que despertó el Atlético Nacional”108. La adquisición que se venía
haciendo de jugadores, llegó a tal punto que incluso en 1991 su “equipo de suplentes lo
envidiaría cualquiera de los otros adscritos a la Dimayor”109, este se hallaba integrado por
jugadores como: Wilmer Cabrera, Hernán Darío Herrera, Jairo Ampudia, Miguel “Niche”
Guerrero, Orlando “Pony” Maturana y Albeiro “Palomo” Usurriaga.

105
Vuelve y juega el fútbol. En: El Tiempo, Bogotá D.C. 22, julio, 1990. sec.2.p.7.
106
ROSAS, Víctor. El desafío para el “Chiqui”. En: El Tiempo, Bogotá D.C. 3, febrero, 1990. sec.3.p.1.
107
ROSAS, Víctor. “Pecoso”: Fútbol sin misterios. En: El Tiempo, Bogotá D.C.28, mayo, 1994. sec.2.p.5.
108
ROSAS. Víctor. La cabalgata del torneo es roja. En: El Tiempo, Bogotá D.C. 11, agosto, 1990. sec.2.p.1.
109
El eje cafetero y la comercialización. Op.cit.

20
Como tenía demasiados jugadores podía prestarlos por paquetes a otros clubes, como venía
haciéndolo desde la década anterior. Solamente en 1990, hubo 24 de ellos a préstamo en
otros equipos.

Uno de los destinos predilectos por los jugadores americanos, fue el Atlético Bucaramanga,
donde en 1990, además de jugadores enviaron como técnico a Humberto “Tucho” Ortiz110.
El Deportes Tolima, se constituyó en otro de los clubes preferidos por el América para
enviar jugadores. En 1991 allí enviaron a: Ceferino Peña, James Rodríguez, José Romeiro
Hurtado, Roberto Jeremías Ibargüen, Luis Carlos Lugo y Félix Simonds. Con un número
menor de jugadores americanos estaba el Unión Magdalena: Marcelo Ibáñez, Julio Gómez,
Carlos Fernando Asprilla, Flaminio Rivas, Álvaro Aponte y Jairo Ampudia.

Como puede verse, en parte la promoción de jugadores jóvenes se debe a estos préstamos,
pues, gracias a ellos debutaron en el profesionalismo futbolistas que de otro modo nunca lo
hubieran hecho.

2.8 Transferencias al exterior; Europa el nuevo destino.

Al dejar de ser suplentes nuestros jugadores, el nivel del fútbol colombiano se incrementó y
se empezaron a obtener importantes resultados en torneos internacionales, tales como el
tercer puesto en la Copa América de 1987, la clasificación a los mundiales de Italia 90 y
USA 94, así como el título de la Copa Libertadores con Atlético Nacional en 1989 y los tres
subcampenatos en esta misma competición con el América de Cali. Debido a todos estos
logros, los jugadores colombianos empezaron a ser apetecidos por clubes europeos y
suramericanos.

El primero en ser transferido fue Carlos “Pibe” Valderrama, al Montpellier de Francia.


Posteriormente a Albeiro “Palomo” Usurriaga, lo compró el Malaga español. Después
Nacional ubicó a Andrés Escobar y a John Jairo Trellez en el Suiza, el primero en el Berna
y el segundo en Zurich. Leonel Alvarez fue prestado con opción de compra al Derby
County de Inglaterra111.

A estos primeros jugadores, les fue mal en un primero momento, pues no supieron
adaptarse a las nuevas condiciones impuestas por los clubes europeos. Por ejemplo Leonel
Alvarez no entendía el idioma, por lo tanto era incapaz de seguir las indicaciones del
técnico. Además para el futbolista europeo, este era un trabajo como cualquier otro, en
tanto que el colombiano tan pronto empezaba a recibir el sueldo no sabía qué hacer con
tanto dinero y lo gastaba en artículos suntuarios como oro y perfumes. Hubo técnicos como
Alfonso Marroquin y Francisco Maturana que intentaron enseñarle a los jugadores a
manejar la fama: El primero de ellos intento enseñarles a manejar esta nueva vida, para que
no perdieran la humildad, toda vez que estaban ingresando al terreno de juego desgastados
psicológicamente pensando en la responsabilidad que tenían encima; por otro lado, gracias

110
PABÓN. Fernando. “Tucho”: Un tallador de talentos y de campañas…En: El Tiempo, Bogotá D.C. 18,
octubre, 1990. sec.2.p.11.
111
ROSAS, Víctor. El 90 comenzó verde.: El Tiempo, Bogotá D.C. 5, enero, 1990. sec.2.p.6.

21
a Maturana, aprendieron normas de etiqueta, a comer bien y a responder con claridad ante
la prensa.

Las transferencias más importantes de este periodo fueron las de Faustino Asprilla al Parma
de Italia e Iván Rene Valenciano al Atalanta. La anterior venta, se llevó a cabo luego del
preolímpico de 1992 en Asunción, donde se obtuvo la clasificación para los juegos
olímpicos de Barcelona en este mismo año112.

Una vez concluido este certamen, empresarios como Setimio Aloisio, Ricardo Fuicca y
José Maria Minguella, se comunicaron con los presidentes de Nacional y de Junior, para
obtener tanto la cotización como el permiso para ubicar a los jugadores en Europa. Por
Asprilla, pidieron en un primer momento $2 millones de dólares, en tanto que por
Valenciano $ 6 millones, cifra un poco elevada teniendo en cuenta que estos jugadores eran
poco conocidos en el ámbito internacional.

El 12 de febrero se firmó el negocio entre Gustavo Máscardi y Nacional, por medio de la


entrega de $150 mil dólares113, para llevar a Asprilla al Parma italiano. Su salario sería de
$500 mil dólares por temporada hasta 1995, y si continuaba en el club ganaría un millón
más. Nacional recibió $2 millones de dólares, menos el 15% que le correspondía al jugador.
El jugador también recibió cuatro pasajes ida y vuelta, casa y carro114. Algunos días
después se concretó la venta de Valenciano para él Atalanta de Bérgamo, luego de un viaje
del presidente del Junior, Fuad Char a Italia para fijar las condiciones del contrato. El
monto del traspaso fue de $4.8 millones de dólares, unos $3.360 millones de pesos.
Valenciano por su parte recibió $500 mil dólares y su salario quedó fijado en $250 mil
dólares por cada una de las tres temporadas para las cuales fue contratado, además recibió
un apartamento para él y su familia, más un vehículo115.

Las anteriores fueron las principales ventas al exterior, sin embargo existieron muchos
otros jugadores que fueron transferidos tanto a clubes europeos como suramericanos. El
“Niche” Guerrero estuvo durante un tiempo en el Málaga sin mucho éxito ya que sufrió una
lesión, retornando para el Junior, donde jugó hasta 1994 cuando el Bari de Italia lo contrató
por cuatro temporadas116. A Freddy Rincón en 1993 lo compró la firma Parmalat que
manejaba varios equipos a nivel mundial entre ellos Palmeiras, su nuevo club, por
intermedio del empresario Luis Brunodó117. Parmalat también se hizo a los servicios de
Harold Lozano en 1995, para jugar también en Palmeiras, pagándole esta vez al América
$500 mil dólares, y en caso de adquirir definitivamente sus derechos deportivos recibiría
$1.5 millones más118.

112
No es si no que Nacional diga que si. En: El Tiempo, Bogotá D.C. En: El Tiempo, Bogotá D.C. 17,
febrero, 1992. sec.4.p.2.
113
Área Chica. En: El Tiempo, Bogotá D.C. 5, abril, 1992. sec.2.p.1.
114
Listo contrato de Asprilla con el Parma. En: El Tiempo, Bogotá D.C. 4, abril, 1992. Sec.4.p.1.
115
QUESADA, Estewil. Valenciano US$ 4.8 millones…En: El Tiempo, Bogotá D.C. 21, abril, 1992.
sec.2.p.1.
116
RUIZ BONILLA. Op.cit., p.218.
117
VIERA, Williams. Parmalat compró a Freddy Rincón para Palmeiras. En: El Tiempo, Bogotá D.C. 20,
octubre, 1993. sec.3.p.11.
118
Primeros elogios a Harold Lozano. En: El Tiempo, Bogotá D.C. 4, marzo, 1995. sec.1.p.7.

22
En Santa Fe, no querían quedarse atrás, por lo cual, prepararon un video de Adolfo “Tren”
Valencia para ser mostrado a empresarios europeos con el fin de transferirlo. Por él, se
desató una lucha entre el Benfica de Portugal, Borussia Dortmund y Bayer Münich de
Alemania. El empresario Settimio Aloisio fue el encargado de viajar a Portugal con el fin
de estudiar las propuestas del Benfica pero no se llegó a un acuerdo, finalmente el Bayer de
Múnich se hizo a los servicios del jugador colombiano, cuyos derechos deportivos
representaron para el Santa Fe un ingreso cercano a los $2.5 millones de dólares.119.

Para el campeonato de 1993 fue prestado por el Deportivo Cali Farid Mondragón al Cerro
Porteño del Paraguay120, para disputar la Copa Libertadores, despertando el interés del
River Plate argentino por su buena actuación en dicho certamen. Los directivos del Cali
viajaron a Buenos Aires para dialogar con sus similares del equipo argentino pero no se
llegó a ningún acuerdo y Mondragón continuo en Cerro 121. Dos años más tarde retornó a
Colombia, esta vez para Independiente Santa Fe, siendo luego transferido a Independiente
de Avellaneda. Eduardo Niño, fue otro arquero que se internacionalizó en 1993 cuando se
unió a la plantilla de Botafogo de Brasil, donde estuvo solamente un año. Niño, había
defendido en varias ocasiones los colores de la Selección Colombia, la primera vez que lo
hizo fue en el suramericano de Pereira en 1985, desde entonces había estado en la Copa
América de Brasil en 1989, en el mundial de Italia y en la copa América de Chile en 1991.
El jugador viajó con José Castaño, el empresario y el encargado de manejar el préstamo con
opción de compra.122

2.9 La situación laboral del futbolista:

A pesar de todas las alegrías que los deportistas le daban al país, esta actividad no era vista
como una profesión. Se dependía de un patrón o de un patrocinio pasajero que no ofrecía
ninguna estabilidad. Quienes poseían más prebendas eran los futbolistas, siempre y cuando
pertenecieran a equipos grandes. Sin embargo, aún en ellos se producían atrasos en la
cancelación de los sueldos lo cual, originó paros y huelgas. Así mismo, un deportista no se
podía afiliar al Seguro Social, ni cotizar pensión, porque esta actividad no estaba
contemplada entre las 99 actividades económicas del país. En el DANE tampoco era
considerado como una profesión. Lo anterior se debe a que un deportista no tiene una
actividad superior a los 20 años y por lo tanto, no alcanza a llegar a los 60 años para
pensionarse123.

A pesar de todo, la situación del futbolista mejoró, en parte, durante la década de los
noventa, toda vez, que se incrementaron los salarios, en especial en aquellos jugadores
pertenecientes a equipos grandes, lo cual les permitió mejorar su estilo de vida y ahorrar
dinero, para después de su retiro vivir decorosamente. Allí a los jugadores se les empezó a

119
Europa, próxima estación del Tren. En: El Tiempo, Bogotá D.C. 16, junio, 1993. sec.3.p.7.
120
Fútbolerias. En: el Tiempo, Bogotá D.C. 20, enero, 1993. sec.2.p.6.
121
Boca y River con arqueros colombianos. En: El Tiempo, Bogotá D.C. 18, marzo, 1993. sec.3.p.1.
122
Niño volará ahora en Brasil. En: El Tiempo, Bogotá D.C. 7, abril, 1993. sec.2.p.9.
123
SALAZAR RAMÍREZ, Liliana. Una profesión desamparada. En: El Tiempo, Bogotá D.C. 23, mayo,
1993, sec.4.p.2.

23
dotar de carro y se les ayudaba a conseguir un lugar donde vivir 124. No obstante el fútbol no
era un negocio lucrativo, pues en los equipos chicos cuando los mecenas cesaban sus
aportes o se daban cuenta que no hiban a obtener ganancias, empezaban los atrasos en los
sueldos, los problemas judiciales, las demandas 125. Una parte de la culpa de esta situación
podría recaer en el estado, debido a su incapacidad para hacer cumplir la Ley Marco, en lo
que atañe a la prohibición expresa de que una sola persona poseyera más del 20% de las
acciones de un club y de la cantidad de activos que debía tener un club para responder por
sus deudas.

Conclusiones

A través de esta investigación, hemos podido observar la manera como las figuraciones de
los dirigentes se han refundido con las figuraciones de los futbolistas, para beneficiar en
cierta medida a estos últimos, quienes vieron incrementadas sus posibilidades de
participación en la línea titular de los equipos, gracias a lo cual fueron más fácilmente
observados por los empresarios para ubicarlos en el extranjero.

Así mismo, hemos visto como la popularidad que un deporte como el fútbol posee entre
todas las capas de la población, llevó a que personas con fortunas provenientes del
comercio de narcóticos gastaran sus dineros en la compra de jugadores extranjeros, con el
fin de tener el mejor equipo. Sin embargo, llegó un momento en el cual traer extranjeros
dejo de ser rentable debido a su alto costo, fue entonces cuando los equipos grandes
empezaron a fundar escuelas y a comprar jugadores jóvenes a un bajo precio, con el fin de
disminuir los costos de funcionamiento. El incremento en las posibilidades de figuración
del jugador criollo, aumentó por las compras y los préstamos que equipos como América y
Nacional hacían a equipos que, por la falta de dinero, no podían conseguir refuerzos, de
esta forma lograron llegar al profesionalismo deportistas que de otro modo nunca lo
hubieran conseguido.

En cuanto al afán del gobierno por mantener al fútbol libre de toda sospecha, se pudo
observar como este, fue siempre burlado por los mecenas, quienes nunca cumplieron a la
normatividad, pues debido a la popularidad de este deporte los campeonatos no podían
detener su marcha, únicamente era posible retrasar su inicio. La única vez que se canceló el
torneo fue en 1989, en un momento en que la credibilidad del fútbol colombiano se había
puesto en entredicho debido a los escandalosos fallos arbitrales, que llevaron al asesinato
del árbitro Álvaro Ortega, pero esto será tema de otro trabajo.

Ahora bien, aunque existió una cierta bonanza en el fútbol colombiano, a raíz del dinero de
los mecenas, la situación laboral de los jugadores no era la mejor, por cuanto en los equipos
chicos no se pagaba seguridad social, por lo tanto era difícil que pudieran tener acceso a un
buen servicio de salud y a tratamientos complejos. Debido a las pocas ganancias que deja

124
BLANCO, Germán. Los futbolistas una olla vacía. En: El Tiempo, Bogotá D.C. 15, febrero, 1990.
sec.3.p.1.
125
Huelga de Guayos Caídos. En: Cronometro, Bogotá D.C. 22, julio, 1989.p. 3.

24
este deporte, el atraso en los sueldos fue una constante, lo cual motivó a los jugadores a
realizar huelgas con el objetivo de presionar la cancelación de sus salarios.

Bibliografía

Libros:

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1988

BETANCOURTH ECHEVERRY, Darío. Mediadores, Rebuscadores, Traquetos y Narcos. Santa Fe


de Bogotá: Ediciones Antropos. 1998

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CASTILLO, Fabio. Los Jinetes de la Cocaína. Editado electrónicamente por el Equipo Nizkor.

ELIAS, Norbert y DUNNING, Eric. Deporte y Ocio en el proceso de la civilización. Madrid: Fondo
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Artículos en Libros

ARRIETA.ARRIETA, Gustavo. Narcotráfico y política en la década de los ochenta. En:


Narcotráfico en Colombia: Dimensiones Políticas, Económicas, Jurídicas e Internacionales. Bogotá
D.C.: Tercer Mundo Editores, 1993. p. 273.

25
Publicaciones en Internet:

BETACOURTH ECHEVERRY, Darío. Los Cinco Focos de la Mafia Colombiana (1968-1968);


Elementos para una Historia. En Internet:
http://www.pedagogica.edu.co/storage/folios/articulos/fol02_04arti.pdf. [

Publicaciones Periódicas:

-El Tiempo 1982, 1996

-El Espectador 1982, 1996.

-Cronometro 1982, 1989

-El Mundo 1982, 1996.

-El Colombiano 1982, 1996.

26
Anexo 1

Extranjeros por nacionalidad entre 1982 y 1989

250

200

150

100

50

En este periodo hubo 328 jugadores extranjeros en el futbol colombiano

27
Anexo 2

Número de extranjeros traídos por equipo entre 1982 y 1989

40

35

30

25

20

15

10

28
Anexo 3

Jugadores extranjeros que solo estuvieron un año entre 1982 y 1989

Argentinos
Bolivianos
Brasileros
Chilenos
Mexicanos
Paraguayos
Uruguayos
Peruanos
yugoslavos

29
Anexo 4

Jugadores extranjeros en 1983

10
9
8
7 Arg
6
Uru
5
4 Bra
3 Par
2
Pe
1
0 Yug
Chi

30
Anexo 5

Boca Juniors campeón de la Copa Libertadores de 1978

De izquierda a derecha: Mouzo, Suñé, Sa, Sanabria, Pernía, Gatti, Bordón. Abajo:
Mástrangelo, Benítez, Salinas, Perotti.

31