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Partida Nº 8

JUGADA EN EL TORNEO INTERNACIONAL DE PARIS


1924

9.O-O! ¥xc3 10.bxc3 £xc3 11.¦c1 £a5


Blancas: A. Sterk 12.¥xf6 gxf6 13.dxc5 ¤xc5 14.¥b1 ¥e6
Negras: R. Grau 15.£d4, con mejores perspectivas para el pri-
Peón dama - Americana mer jugador.
Instructiva es también esta variante:
1.¤f3 ¤f6 7.¥d3 £a5 8.O-O! (si 8.£b3? b5! 9.cxb5
2.d4 d5 c4 10.¥xc4 dxc4 11.£xc4 ¤b6; y en segui-
3.c4 e6 da ¤e4 o ¤fd5, con neta ventaja), 8...¥xc3
4.¤c3 ¤bd7 9.bxc3 dxc4 10.¥xc4 ¤e4; y las negras tie-
5.¥g5 ¥b4 nen una buena posición.
6.e3 ... 7... £a5
Contra la Defensa Americana este avan- 8.£c2 O-O
ce es uno de los procedimientos más eficaces. Lo mejor, pues si 8...cxd4; sigue 9.exd4
Existen aquí varias continuaciones, a través dxc4 10.¥xf6 ¤xf6 11.¤xc4 ¥xc3+ 12.bxc3
de las cuales puede advertirse la complicación £c7 13.¤e5, y las blancas tienen superiori-
que produce esta interesante defensa y las po- dad.
sibilidades de contrajuego por parte de las ne- 9.¤b3 ...
gras. Por ejemplo: si 6.cxd5, sigue exd5 7.e3 Aunque de apariencia buena, esta juga-
c5 8.¥b5 £a5 9.¥xd7+ ¥xd7 10.¥xf6 gxf6 da es débil. Lo justo es continuar aquí con
11.¤d2 c4 12.£f3 ¥xc3 13.bxc3 f5! 14.£g3 9.¥xf6 ¤xf6 10.¥e2! (si 10.¥d3?, sigue b5!!
O-O-O!!; y las negras quedan con evidente 11.¤xb5 ¥a6 12.a4 ¥xb5 13.cxb5 c4 14.¥e2
superioridad. Veamos otra variante que nace ¤e4; con posición ganadora. O bien: 11.cxb5
con el mismo cambio de peones: 6.cxd5 exd5 c4 12.¥e2 ¥d7 13.a4 a6 14.bxa6 ¦xa6, et-
7.£a4 c5! 8.e3 £a5!; y han desaparecido los cétera), 10...¥d7 (es de considerarse 10...
peligros. En cuanto al golpe 6.£b3, resulta in- cxd4 11.exd4 ¥d7 12.O-O ¦ac8 13.¦ac1
adecuado y las negras pueden sacar provecho ¥c6 14.f4 £b6 15.c5 ¥xc5 16.dxc5 £xc5+
de la mala situación de la dama, como puede 17.¢h1 d4; etc.); 11.O-O ¦ac8 12.¦ac1 cxd4
apreciarse por la partida de Paulsen contra 13.exd4 £c7 14.a3 ¥xc3 15.£xc3, y las ac-
Grau, que se publica en esta obra. ciones son ligeramente favorables para las
6... c5 blancas.
7.¤d2 ... 9... £a4
Si 7.dxc5, sigue £a5! 8.¥xf6 ¤xf6 9.¤d2 10.¥xf6 ¤xf6
¥xc3 10.bxc3 £xc5; con posición favorable 11.cxd5 ...
para las negras. Si 7.cxd5 exd5 8.¥d3! £a5
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Partidas Magistrales de Roberto Grau - Luis Palau - Prof. J.L.Matamoros
Si 11.dxc5 sigue ¥xc3+ 12.£xc3 (única), 16.¤a3 ¥d7
¤e4 o también 12...¥d7; con excelente posi- 17.¤b1 ¤a4
ción. Y si 11.¥d3, obtienen ventaja las negras 18.¥e2 ¥c6
mediante 11. ... dxc4 12.¥xc4 cxd4 13.¤xd4 19.O-O ¦fd8
£xc2 14.¤xc2 ¥xc3+ 15.bxc3 ¤e4; etc. Pero 20.¦d1 ...
también es muy fuerte la respuesta 11...b5. Las blancas buscan la simplificación para
11... cxd4! atenuar la precaria situación en que se en-
12.¤xd4 ... cuentran.
Algo mejor era 12.exd4, aun cuando la 20. ... ¦xd1+
situación de las negras es ya ventajosa. 21.¥xd1 ¤b2!
12... £xc2 Sin dar tregua al rival, Grau prosigue ma-
13.¤xc2 ¥xc3+ niobrando con energía. Si 21...¤c5; las blan-
14.bxc3 ¤xd5 cas contestarían 22.¤c3 y tendrían menos
Y las negras han salido del planteo con dificultades.
una excelente configuración en sus peones, 22.¥e2 ¦d8
mientras que el esqueleto de peones de las 23.¢f1 ¢f8
blancas ofrece fallas fundamentales que asig- 24.g3 ...
nan al adversario una indiscutible superiori- Las blancas preparan el juego para que el
dad estratégica. rey pueda oportunamente cooperar en la de-
15.c4 ¤c3! fensa de la columna dama. Con la misma idea
pudo jugarse 24.f3, pero habría significado
crear otra debilidad en la casilla d3, dando así
un nuevo objetivo en el ataque del enemigo.
24... ¢e7
25.¤a3 ...
Si 25.¤c3, seguiría ¦d2; amenazando
¦c2 y ¤a4 para llevar luego el rey hasta c5,
maniobra que resultaría decisiva.
25... ¤a4
Amenazando con gran fuerza el golpe
¦c2.
26.¢e1 ¤c5
27.¦c1 ...
No servía 27.¦d1, a causa de ¦xd1+
28.¢xd1 ¤e4; ganando un peón. Y si
Excelente jugada, con la que se entorpece 28.¥xd1, seguiría ¤d3+ 29.¢f1 a6; seguido
más aún la libre acción de las piezas blancas, a de ¢d6, ¢c5 y ¢b4, ganando fácilmente.
la vez que se prepara la ocupación de la casilla 27... a6!
fuerte que ha quedado delante del peón aisla- Quitándole al caballo blanco la posibili-
do, en un todo de acuerdo con los principios dad de todo contra juego peligroso, y prepa-
teóricos. rando, además, un rápido ataque a base del
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golpe ¤d3+. so.
28.¦c3 ¤e4 37.¦a1 ¥d5
29.¦c2 ¤g5 38.¦xa6 ¦xc5
30.¤b1 ... 39.¦a7+ ¢f6
Buscando dar mayor eficacia a esta pieza 40.e4 ¦c1+
en la parte central del juego. 41.¢e2 ¥c4+
30. ... ¤f3+ 42.¤xc4 ¦xc4!
31.¥xf3 ¥xf3 Las blancas tienen una partida perdida,
Conseguido uno de los propósitos de las pero en cualquier forma es interesante obser-
negras, esto es, cambiar el caballo por el alfil, var la forma correcta con que Grau conduce
entra el final en una nueva fase, aunque siem- el final. El peón libre es más efectivo cuanto
pre favorable para Grau. más alejado está del rey enemigo.
32.¦d2 ... 43.e5+ ¢g6
Quizás habría resultado algo mejor 44.¢f3 h5
32.¤d2, pero igualmente la situación de las 45.¦b7 ¦c3+
blancas sería delicada. 46.¢f4 ¦c2!
32... ¦c8 47.¢f3 ¦b2
33.¦c2 ... 48.h4 b4
49.g4 ...
Totalmente perdidas, las blancas ensayan
un último recurso desesperado que fracasa.
49. ... hxg4+
50.¢xg4 ¦xf2
51.¦xb4 ¦e2!
Si 51...¦f5 52.¦e4, y se dificulta la victo-
ria de las negras.
52.¦b5 ¦g2+
53.¢f3 ¦g1
54.¦b4 ¢f5
55.¦b7 ¢xe5
56.¢f2 ¦g4
57.¢f3 ¦f4+
0-1
33. ... ¥e4! Y las blancas abandonaron.
Se inicia el asedio final contra la debilita-
da posición blanca del flanco dama.
34.¦c1 ¥d5!
35.¤d2 b5
36.c5 ¥xa2
Naturalmente, si 36...¥c4 37.¤xc4 ¦xc5
38.¢d2, y el final sería sumamente dificulto-
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