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SALVADOR MINUCHIN MICHAEL P.

NICHOS
WAI YUNG LEE

Evéluéción de
FAMILIAS
y PAREJAS De3 SINTOM8
a3 SISTEM8
Evaluación de familias
y parejas

Del síntoma al sistema

Salvador Minuchin
Michael P. Nichois

Wai-Yung Lee
A Pat, que ha sido mi compañera en todas mis travesías,
Titulo original: Assessing families and couples: from symptom to system y a Colleen, que, con su saco lleno de interrogaciones,
explora el futuro.
Diseño de la portada: Ramón Navarro S. M.
Traducción: Pilar Carril
Revisión técnica: Dra. Elena Cordera

2007, Salvador Minuchin, Michael P. Nichols y Wai-Yung Lee

Derechos reservados

O 2011, Editorial Paidós Mexicana, S.A.


Bajo el sello editorial PAIDOS M.R.
Avenida Presidente Masarik núm. 111, 2o. piso
Colonia Chapultepec Morales
C.P. 11570, México, D. F.
www.paidos.com.mx

Primera edición: julio de 2011


ISBN: 978-607-7626-73-2

No` se permite la reproducción total o parcial de este libro ni su


incorporación a un sistema informático, ni su transmisión en
cualquier forma o por cualquier medio, sea éste electrónico,
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Impreso en los talleres de Litográfica Ingramex, S. A. de t. V.


Centeno núm. 162, colonia Granjas Esmeralda, México, D. F.
Impreso y hecho en México - Prn tted and made in Mexico
Indice

Prefacio 15

1 Introducción: modelo de cuatro pasos


para evaluar a las familias y las parejas 19
Breve repaso de la evolución de la terapia familiar 19
Repaso igualmente breve de la evolución
de la terapia familiar estructural 23
' El estilo del terapeuta cincuenta años después 25
Intervenciones no verbales 28
El uso de la metáfora 28
Mapa para evaluar a las familias y orientar la terapia 31
Modelo de cuatro pasos para evaluar a las familias 32
Paso uno: abrir el motivo de consulta 33
Paso dos: señalar las interacciones que mantienen
el problema 33
Paso tres: exploración del pasado centrada
en la estructura 34
Paso cuatro: exploración de nuevas formas
de relacionarse 35
Un último momento de reflexión 37
Advertencia sobre el terapeuta 39
10 INDICE INDICE 11

PARTE UNO Hijos problemáticos y sus padres 43 Marco terapéutico 124


Organización familiar 124 / Perspectivas individuales 125
2 El hijo parental 51 Estrategias de intervención 126 / Técnicas 127
Paso uno: abrir el motivo de consulta 53
Paso dos: señalar las interacciones que mantienen 5 Tres díadas son menos que una familia entera 129
el problema 55 Paso uno: abrir el motivo de consulta 130
Segunda sesión 59 Paso dos: señalar las interacciones que mantienen
Paso tres: exploración del pasado centrada en la estructura 60 el problema 135
Paso cuatro: exploración de nuevas formas de relacionarse 64 Segunda sesión 141
Colofón 70 Paso tres: exploración del pasado centrada en la estructura 141
Marco terapéutico 71 Paso cuatro: exploración de nuevas formas de relacionarse 146
Organización familiar 71 / Perspectivas individuales 71 Colofón 151
Estrategias de intervención 72 / Técnicas 73 Marco terapéutico 152
Organización familiar 152 / Perspectivas individuales 152
3 Pareja conflictiva / hijos triangulados 75 Estrategias de intervención 153 / Técnicas 154
Paso uno: abrir el motivo de consulta 77
Paso dos: señalar las interacciones que mantienen Parejas complementarias 157
PARTE TRES
el problema 81
Segunda sesión
Paso tres: exploración del pasado centrada en la estructura
84 6 Depresión agitada en una mujer adulta 165
85 Paso uno: abrir el motivo de consulta 166
Paso cuatro: exploración de nuevas formas de relacionarse 92 Paso dos: señalar las interacciones que mantienen
Colofón 92 175
el problema
Marco terapéutico 93 181
Notas sobre la sesión
Organización familiar 93 / Perspectivas individuales 94 182
Segunda sesión
Estrategias de intervención 95 / Técnicas 96 Paso tres: exploración del pasado centrada en la estructura 182
Paso cuatro: exploración de nuevas formas de relacionarse 185
PARTE DOS Familias reconstituidas 99 Reflexiones 187
Marco terapéutico 188
4 La adolescente mentirosa 107 Organización familiar 188 / Perspectivas individuales 188
Paso uno: abrir el motivo de consulta 108 Estrategias de intervención 189 / Técnicas 190
Paso dos: señalar las interacciones que mantienen
el problema 111 7 La mujer cuyas manos siempre estaban sucias 193
Segunda sesión 116 Paso uno: abrir el motivo de consulta 194
Paso tres: exploración del pasado centrada en la estructura 117 Paso dos: señalar las interacciones que mantienen
Paso cuatro: exploración de nuevas formas de relacionarse 123 el problema 197
12 INDICE ÍNDICE 13

Segunda sesión 200 La familia y los servicios sociales 271


PARTE CINCO
Paso tres: exploración del pasado centrada en lá estructura 201
Paso cuatro: exploración de nuevas formas de relacionarse 202
Reflexiones 203
10 Tres generaciones de mujeres 281
Paso uno: abrir el motivo de consulta 282
Marco terapéutico 204
Paso dos: señalar las interacciones que mantienen
Organización familiar 204 / Perspectivas individuales 204
el problema 285
Estrategias de intervención 205 / Técnicas 206
Segunda sesión 289
Paso tres: exploración del pasado centrada en la estructura 290
PARTE CUATRO Familias psicosomáticas 209 Paso cuatro: exploración de nuevas formas de relacionarse 297
Colofón 302
8 Edipo con cólicos estomacales 215 Marco terapéutico 303
Paso uno: abrir el motivo de consulta 21,7 Organización familiar 303 / Perspectivas individuales 304
Paso dos: señalar las interacciones que mantienen Estrategias de intervención 305 / Técnicas 306
el problema 223
Segunda sesión 226 11 Tratamiento en residencia por drogadicción y la familia 309
Paso tres: exploración del pasado centrada en la estructura 227 Paso uno: abrir el motivo de consulta 310
Paso cuatro: exploración de nuevas formas de relacionarse 233 Paso dos: señalar las interacciones que mantienen
Marco terapéutico 235 el problema 314
Organización familiar 235 / Perspectivas individuales 235 Segunda sesión 322
Estrategias de intervención 236 / Técnicas 236 Paso tres: exploración del pasado centrada en la estructura 322
Paso cuatro: exploración de nuevas formas de relacionarse 330
9 Un joven chino con anorexia nerviosa 239 Colofón 331
Paso uno: abrir el motivo de consulta 240 Marco terapéutico 332
Paso dos: señalar las interacciones que mantienen Organización familiar 332 / Perspectivas individuales 333
el problema 243 Estrategias de intervención 334 / Técnicas 335
Segunda sesión 253
Paso tres: exploración del pasado centrada en la estructura 254
Epílogo 337
Paso cuatro: exploración de nuevas formas de relacionarse 261
Reflexiones 265
Índice analítico 345
Marco terapéutico 266
Organización familiar 266 / Perspectivas individuales 267
Estrategias de intervención 268 / Técnicas 268
Prefacio

Todo libro escrito por más de un autor tiene una historia de cómo
se creó. En el caso de este, hubo tres historias que esperamos haber
entrelazado exitosamente en el producto final. Salvador Minuchin,
luego de una larga vida como psicólogo clínico, quería escribir un
libro que fuera un resumen y un signo de admiración, una síntesis
de su experiencia clínica en una elegante presentación, algo que
tuviera que ver con el conocimiento y la estética. Michael Nichols,
quien entre nosotros es el que pasa más tiempo enseñando a los
jóvenes, quería escribir algo útil para los confundidos y esperan-
zados que apenas comienzan su travesía clínica. Wai-Yung Lee,
cuyas raíces en la cultura china han influido en gran medida en su
práctica terapéutica, quería escribir sobre la sabiduría de la incer-
tidumbre.
Por Supuesto, la colaboración entre los autores fue un proceso
interesante y complejo. Por un lado, los tres prepararon conjunta-
mente la introducción, y aunque los casos están escritos en primera
persona y son obra de los terapeutas, todos los autores contribuye-
ron con sus comentarios: Michael Nichols escribió la introducción
de cada una de las cinco partes y Wai-Yung Lee, el epílogo.
Los autores desean expresar su agradecimiento a Chrystal Ba-
rranti, de California State University-Sacramento, y a Kathleen
Briggs, de Oklahoma State University, por sus críticas profundas.
Evaluación de familias
y parejas
CAPÍTULO

1 Introducción: modelo de
cuatro pasos para evaluar
a las familias y las parejas

Breve repaso de la evolución de la terapia familiar

Los precursores de la terapia familiar nos enseñaron a ir más allá


de las personalidades individuales para entender los patrones que
las convierten en una familia, esto es, una.organización de vidas
interrelacionadas que serige: por reglas estrictas Aunque implícitas.
Sin embargo, desde la época de Bateson, Bowen y Ackérman,
el campo ha evolucionado: dejó atrás la importanciAque•al prin-
cipio se atribuía a las interacciones familiares, para centrarse en la
construcción narrativa de la experiencia;. en pocas palabras, pasó
de las relaciones interpersonales a la cognición individual. Esta
progresión resulta desconcertante cuando se considera que la
gran innovación de la teoría familiar sistémica fue, precisamente,
el descubrimiento de que las vidas de las personas están entre-
lazadas de manera 'inextricable y que el comportamiento de los
miembros de la familia es, en gran medida, consecuencia de las
interacciones de unos con otros.
Las diferentes terapias basadas en esta premisa tenían el propó-
sito de modificar la organización de la familia. Entonces pensába-,
mos que cuando se transformaba la organización familiar, también
cambiaba la vida de cada uno de los miembros. de la familia. La
terapia familiar floreció no solo por su efectividad, sino también
porque nos ayudó a redescubrir la interconexión fundamental de
20 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS INTRODUCCION MODELO DE CUATRO PASOS 21

la condición humana: la teoría familiar sistémica nos enseñó que la conocido. Desafortunadamente, conforme se interesaron más
familia es más que un grupo de individuos, es un sistema, un todo por las técnicas terapéuticas que por comprender a las familias,
organizado cuyas partes funcionan de manera tal, que trasciende sus los terapeutas familiares se afectaron de esta receptividad. En la
características individuales. dinámica de cambio, el aumento de voces y significados pasaron
Aprendimos a ver la unidad del sistema cuando dejamos de poner el a ser el punto focal, en tanto que la organización psicológica, la
foco en las personalidades para ver el todo. Por desgracia en el acto interconexión de las personas que creaban su significado y sus
de alejarnos para apreciar el sistema en su conjunto, en ocasiones los intercambios se dio por sentados, si no es que se omitieron por
terapeutas familiares perdieron de vista a los seres humanos completo.
individuales que conforman la familia Aunque no es posible Otra razón del descuido contemporáneo de las familias, pero
comprender a las personas sin tomar en cuenta su contexto social, menos benévola es que en la terapia familiar siempre ha existido
sobre todo el contexto de donde viene la familia, era engañoso limitar un trasfondo de animación y diversión hacia la familia,
nuestra atención a la parte superficial de las interacciones, al inicialmente los terapeutas se enfrentaron a la familia como si
comportamiento social divorciado de la experiencia interna. fuera un adversario. Aunque el arribo de la terapia familiar es un
El puente que unió la terapia familiar con el siglo XXI fue el adelanto es un adelanto científico, también tenía connotaciones
constructivismo social, la idea de que nuestra experiencia está en morales y políticas. Antes se hacía caso omiso de la locura, o se
función de cómo expresamos los acontecimientos en palabras; esto es le condenaba al ostracismo o al encierro. Luego se le ubico en la
de las historias con las que describimos nuestra experiencia. Este giro familia donde la responsabilidad, o la culpa eran compartidas.
del comportamiento a la cognición abrió un mundo nuevo de Los terapeutas familiares rescataron a los esquizofrénicos de la
posibilidades. invalidación psiquiátrica, cuando demostraron que sus
conductas locas tenían sentido como solución desesperada a una
El método narrativo que hoy domina la terapia familiar es una
situación familiar perturbada, No era el paciente, sino la familia
expresión cabal de la expresión posmoderna. Cuando se considera
la que estaba desquiciada.
que todo conocimiento que se construye y no se descubre lo más
natural es que el principal foco de la terapia familiar se ocupa de la En sus esfuerzos por convertir a los miembros individuales de
forma en que las personas crean significado, en vez de centrarse en la familia en agentes autónomos por derecho propio, los terapeu-
cómo se comportan. Desafortunadamente en el proceso de tas profesionales chocaron de frente con una fuerte oposición de la
redescubrimiento de los individuos y su experiencia interna, los familia al crecimiento. Tal vez el individuo quisiera mejorar, pero
métodos posmodernos han tendido a perder de vista a las familias y se decía que la familia necesitaba alguien que interpretara el papel
sus relaciones. de enfermo. Los pacientes se convirtieron en pacientes identificados,
Una razón por la que el campo se desplazó de la interacción familiar chivos expiatorios a los que se sacrificaba para mantener el preca-
a la cognición individual, fue que nos alejamos del estudio de las rio equilibrio de la familia. Los terapeutas familiares se veían a sí
familias para concentrarnos en técnicas para cambiarlas. Inspirados mismos como ángeles vengadores resueltos a matar a los dragones
por el compromiso científico de Bateson con la observación y el familiares para salvar a las víctimas inocentes. El ataque contra
estudio; los primeros terapeutas familiares dedicaron mucho tiempo a la familia halló su voz más estridente en la década de 1960. Según
observar y escuchar. Estaban dispuestos a R. D. Laing,' el hijo natural era prisionero de las fueras represivas
observar y aprender de las familias porque estaban en territorio des- de la familia y la cultura. Aunque el retrato que Laing pintó de la
familia como villano era muy melodramático (la llamó el campo
22 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS I NTRODUCCIÓN: MODELO DE CUATRO PASOS 23

de concentración de la sociedad moderna), era congruente con la de retroalimentación disfuncional), los terapeutas posmodernos
percepción de la familia que tenían :machas personas. repudiaron la idea de que hay algo malo en las familias. Por des-
Las observaciones del grupo de Bateson pretendieron ser cien- gracia, también le dieron la espalda a tres descub;imientos que
tíficas; no obstante, su lenguaje para descubrir los sistemas familia- definen la terapia familiar: 1) reconocer que los síntomas psicoló-
res era combativo y, a menudo, dejaba entrever no solo resistencia, gicos a menudo se relacionan con conflictos familiares; 2) pensar
sino oposición.decidida al cambio. El 'concepto del doble vínculo que los problemas humanos son interaccionales, y 3) tratar a la
condujo a una visión de la terapia como la liberación del individuo familia como una unidad.
de las reglas patológicas de la familia. La idea de que las' familias Las primeras versiones de la terapia familiar en ocasiones pre-
eran la oposición.a., vericer colocó a los terapeutas en una postura sentaban a las familias de forma negativa y las culpaban de los pro-
de enfrentamiento. Como se pensaba que las familias eran sistemas blemas. El movimiento narrativo ayudó a cambiar esta visión por
sin discernimiento; 'a la vez rígidas (aferradas a sus hábitos y mo- una en donde se buscaba establecer una alianza con las familias.
dos) y escurridizas (dificiles de apresar)entrevistarlas se convirtió Sin embargo, a la vez que negaban la conciencia condescendiente
en una lucha. Incluso los terapeutas que superaron la idea de que de esa primera etapa, los terapeutas narrativos también rechazaron
los pacientes eran víctimas inocentes de sus parientes malévolos, el pensamiento sistémico, ya que pusieron de relieve sús elementos
a menudo se sentían enfrentados .con las familiasque obcecada- mecanicistas y pasaron por alto sus implicaciones más humanistas.
mente se resistían á las iniciativas para cambiarlas. Esta cualidad
antagonista de las familias se captó en el comcepto de Bowen de la
masa indiferenciada del yo familiar, 2 que amenazaba con sofocar la in- Repaso igualmente breve de la evolución
dividualidad del self. Incluso el trabajo de Minuchin con las familias de la terapia familiar estructural
amalgamadas,'concebido para liberar al hijo triangulado, así como
6
el concepto de juegos sucios,'de la escuela de Milán, con frecuencia El libro Families and Family Therapy fue tan bien acogido hace
asumieron la apariencia de una confrontación. treinta años porque ofrecía un modelo sencillo, pero integral,
Cuando los terapeutas familiares de la actualidad hablan de para comprender no solo la dinámica de intercambio entre dos
una perspectiva colaborativa con las familias, lo que tienen en personas (doble vínculo, perseguidor-perseguido, etc.), sino la orga-
mente es alejarse de la agresividad percibida en los enfoques an- nización de toda la familia. Una de las razones por la que la te-
teriores. Los pioneros consideraron que la familia era un adversa- rapia familiar puede ser tan difícil es que a menudo las familias
rio ("homeostática", "resistente"), en parte porque la trataron con parecen ser grupos de individuos capaces de afectarse entre sí
un prejuicio intrínseco. Resueltos a rescatar al "chivo expiatorio de maneras muy eficaces, pero no fáciles de entender. La terapia •
de la familia", vieron a la madre como el enemigo que había que familiar estructural ofreció un marco de referencia que dio orden
vencer, y al padre como figura periférica a la que se podía ignorar. y significado a esas transacciones, aunque es posible que en el
'Cuando Harlene Anderson y Harry Goolishian5 abogaron por un proceso se haya equivocado por no haber tomado en cuenta la di-
enfoque colaborativo, renunciaron al modelo autoritario en el que námica individual; es decir, por rechazar la influencia de la histo-
el especialista clínico desempeña el papel de experto omnisciente, ria personal en la construcción de la experiencia familiar, y cuyo
a quien los pacientes acuden en busca de respuestas. Al recha- significado fue desatendido para favorecer el proceso. Además,
zar el modelo cibernético (las familias atrapadas en circuitos como ha ocurrido en el campo en general a través de los años
24 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS I NTRODUCCIÓN: MODELO DE CUATRO PASOS 25

la terapia familiar estructural también siguió una trayectoria que mos que estas familias eran aglutinadas, evitadoras de conflictos y
pasó de tratar de entender a las familias a crear estrategias para sobreprotectoras, y que el conflicto parental era desviado a través de
cambiarlas. la triangulación del paciente identificado. Estudios posteriores
En el primer libro sobre nuestro trabajo, Families of the Slums,7 de otros investigadores cuestionaron algurias de nuestras descrip-
el foco fue la organización familiar: la descripción de los subsiste- ciones y propusieron otras. Sin embargo, el poder de nuestras inter-
mas, alianzas y coaliciones, límites para diferenciar las funciones venciones radicaba tanto en la evaluación que habíamos hecho de
y cómo los miembros de la familia se comportaban de manera di- la dinámica familiar arraigada como en darnos cuenta, por ejemplo
ferenté en los distintos subsistemas a medida que los problemas en los casos de familias con hijos anoréxicos, de la urgencia de la
de pertenencia y sus deficientes resultados se desarrollaban en inanición. La sesión de comida que proyectamos para modificar
la organización aglutinada o desligada. La terapia se basaba en la el régimen de hambre estaba guiada por nuestra comprensión de la
comprensión de la organización familiar. El objetivo de la explo- organización familiar y tenía el propósito de suscitar conflicto entre
ración terapéutica era descubrir la organización familiar que fa- los padres y los pacientes identificados y desafiar el desvío parental
cilitaba ciertos tipos de experiencia y conducta, en particular, los del conflicto conyugal a través del paciente identificado.
tipos de relaciones familiares que estimulaban el comportamiento Al igual que en nuestro trabajo con niños que utilizan el acting
antisocial de los adolescentes. Por tanto, la evaluación precisa de ou t, el trabajo con anoréxicos comenzó con la observación del funcio-
estos era el prerrequisito para la intervención. namiento de la familia, la formulación de hipótesis sobre la organi-
En Psychosomatic Famílies,8 la pregunta'era qué tipos de relacio- zación familiar y después con la creación de técnicas para introducir
nes „familiares fomentaban la somatización. Cuando comprendimos cambios novedosos en la relación entre los miembros de la familia.
la dinámica, pudimos crear las técnicas para cuestionar la rigidez El hincapié en entender a la familia quedó eclipsado después por el
patológica_y estimular nuevas formas de relacionarse y funcionar. desarrollo de las intervenciones y la exploración del estilo del tera-
Una vez más, la evaluación era la primera prioridad. peuta, el contexto familiar y la organización de las instituciones que
En Families of the Slums planteamos un tipo desligad¿ de organi- ofrecían servicios. El campo de la terapia familiar avanzaba en la di-
zación familiar en la que los padres no prestaban atención a la con- rección de abandonar la observación de las familias, para centrarse
ducta de sus hijos,.o reaccionaban con control autoritario. La acción en las técnicas (cuestionamiento circular, formulación de hipótesis, pres-
pasaba del descuido a la violencia. Las respuestas de los padres cripción invariable), los aspectos de la responsabilidad del terapeuta
dependían más de su propio humor que del comportamiento de y su autoría y, recientemente, en la fuerza de las historias que dan
sus hijos. La falta de predictibilidad en las respuestas de los padres significado al comportamiento.
impedía que los hijos comprendieran las reglas y desarrollaran un
control interno. El control siguió siendo del dominio de los padres
y era caprichoso. No sé si hoy suscribiríamos todos los supuestos El estilo del terapeuta cincuenta años después
que aceptamos en la década de 1960, cuando escribimos Families of
the Slums, pero queda claro que el énfasis de nuestra exploración El estilo del terapeuta cambia con su desarrollo personal y profe-
era la comprensión de los problemas antes de intentar cambiarlos. sional, y de acuerdo con la época. El hecho de ser un octogenario
En Psychosomatic Families tratamos de'describir la organización me permite mirar al pasado, donde veo no una trayectoria homo-
de las familias que presentaban sintomatología somática. Plantea- génea, sino un peregrinaje con pausas; y donde vuelvo a empezar,
26 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS I NTRODUCCIÓN: MODELO DE CUATRO PASOS 27

en ocasiones, después de detenerme a reconocer que he transitado de la justicia, ser judío, la importancia del origen étnico, ser inmi-
con certidumbre por un camino que era engañoso. Es un pasaje que grante, la angustia de no pertenecer. Experiencias casi olvidadas
se caracteriza por desechar y volver a empezar pueden reavivarse en el encuentro con una nueva farrúlia. Una vez
Mara Selvini-Palazzoli,9 una extraordinaria pionera, tuvo el va- que se acepta que el terapeuta es un instrumento parcial y prejui-
lor de publicar sus errores y sus nuevos comienzos. Cada principio ciado, se reconoce la importancia del conocimiento propio y, con
conllevaba una certeza que era necesaria, en apariencia, para infun- toda confianza, se puede pedir prestado a la vida. Es el uso de uno
dir la energía indispensable para transitar por nuevos derroteros. mismo en lo que los terapeutas familiares han centrado su entrena-
'Pero entonces, para consternación de sus estudiantes y seguidores, miento.
había otro comienzo con la misma certeza. Las paradojas se susti- Por supuesto, también me copié. De continuo estudié y anali-
tuían con el cuestionamiento circular; los juegos familiares cedían cé mi repertorio de respuestas. Seleccioné una frase o un concepto
el paso a las prescripciones invariables, mientras que sus colegas que me pareció eficaz en ciertas situaciones con algunos tipos de
Boscolo y Cecchin" cambiaban su enfoque por la perspectiva pos- familias y lo repetí en circunstancias similares. Probé los matices,
moderna de la construcción de significado. el humor y las tonalidades emocionales. Esos ensayos ocurrieron
Asimismo, a lo largo de más de cincuenta añoS como terapeu- de manera espontánea y luego, para mi sorpresa, surgieron como
ta, he pulido constantemente mi estilo de intervención, aunque he técnicas. Por último, pasaron a formar parte de mi repertorio, has-
mantenido más o Menos una base de continuidad en mi modo de ta que, como la espada de un samurai que se vuelve parte de su
pensar. Permítanme admitir, ante todo, que soy alguien acostum- brazo, perdí la conciencia de que los estaba utilizando. A un lector
brado a tomar prestado de otros. Leo el trabajo de mis colegas, por de mis libros quizá le parezca entretenido llevar un registro de la
lo general con mi criterio, rara vez con indiferencia. Y lo copio. Co- frecuencia con que me repito, aunque siempre como si estuviera
pié a Virginia Satir y Nathan Ackerman; a Bateson y Haley; a Whi- innovando espontán'eamente.
taker, Bowen, Watzlawick, Peggy Papp y Cloe Madanes. Y luego A lo largo de décadas de ser terapeuta, he dejado de ser un reta-
copié a los posmodernistas, el grupo de Milán, Harlene Anderson y dor activo (confrontando, dirigiendo y controlando) para adoptar
Harry Goolishian, Michael White y David Epston, Steve de Shazer, un estilo más suave, en el que uso humor, aceptación, apoyo, suge-
y muchos más. rencia y seducción en beneficio de los mismos objetivos a los que
Nunca pensé que alguno de• nosotros tuviera derechos exclu- aspiraba con el estilo más áspero. He evolucionado de ser directivo
sivos a sus ideas. Si las ideas de un terapeuta son buenas, son su a ser más colaborativo, sin abandonar mí papel de experto; de ver a
regalo para el campo, y están ahí para aprovecharlas. No obstante, las familias y las personas integradas en su contexto social a obser-
comprendí que cuando copiaba a Carl Whitaker —preguntando a var los sistemas familiares y las psiques individuales, sin perder de
un cónyuge cuándo se había "divorciado" de su pareja y se había vista la influencia mutua que ejercen; y de centrarme en exclusiva
casado con los hijos o el golf— no estaba personificando a Carl: lo en el presente a explorar la influencia del pasado, aunque siempre
estaba incorporando, con el acento español y algunas sutilezas que con la meta de facilitar el cambio en el presente. Estos cambios han
eran mías y no de él. influido en que mi estilo sea más complejo y diferenciado.
La experiencia de la vida pule el estilo de la terapia: Jorge Luis A través de esta evolución, algunas acciones y frases se han
Borges me enseñó el valor del misterio y la incertidumbre; mi ma- vuelto mi sello personal. Las compartiré con ustedes ahora, en es-
dre, la importancia del orden en la vida; mi padre, las distorsiones pera de que las tomen prestadas cuando sea apropiado.
INTRODUCCIÓN: MODELO DE CUATRO PASOS 29
28 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS

están atrapados en medio del conflicto entre los padres, preguntar


Intervenciones no verbales "quién es el alguacil en esta familia" pone perfectamente en claro
algunas cosas, y muy pronto. Seguir con "¿y su pareja es el ayudante
Utilizo el espacio como indicador de proximidad emocional. Por del alguacil o el abogado defensor?", ayuda a redondear la idea.
ejemplo, como verán más adelante, le pedí a Sara, la joven hija Trato de expresar mis directivas de cambio con un desafío en
parental que vi en España, que alejara su silla de su familia como dos partes que yo describo como "una caricia y un puntapié". Por
forma de sugerir independencia. Hago esto con frecuencia. Pedí a ejemplo: "Eres muy inteligente, pero no eres prudente" O: "Ya que
la madre de la familia austriaca que hiciera lo mismo y a veces le eres tan amorosa y protectora, ¿cómo es posible que no te des cuen-
solicito a alguno de los miembros de una familia desligada que se ta del daño que Causa lo que dices (o lo que haces)?" O bien: "Es
acerque más a otra persona. Se trata de una intervención sencilla, curioso cómo familias tan preocupadas tienden a cegarse algunas
fácil de entender tanto por los adultos como por los niños. Y corno veces". Y así sucesivamente.
pedir a la gente que mueva su silla es una sugerencia sin palabras, Como se verá, en más de un caso en este libro digo: ",EI amor es
los miembros de la familia le dan su propio significado. una jaula de oro... las personas no se dan cuenta de que es una jau-
Cuando trabajo con niños pequeños, a menudo les pido que se la porque es de oro... sin embargo, sigue siendo una jaula... y no te
pongan de pie al lado de sus padres, y a veces pido a los padres que deja remontar el vuelo". Este tipo de intervención ha sustituido los
tomen al niño en brazos. Si estoy trabajando con algún niño de los anteriores desafíos que planteaba a la aglutinación, porque a veces
llamados imposibles, le pido que golpee mi palma abierta hasta que se oían como una acusación y una exigencia de cambio.
se canse e insisto en que lo haga con mucha fuerza. Estas son formas Acerca del efecto circular que hijos y padres tienen unos sobre
gráficas de recordar a las personas que los niños no son pesos com- otros, digo: "Los padres son carceleros que están presos, y los hijos
pletos, que no son fuertes y que, en comparación con sus padres, en son presos que son carceleros". "Los hijos lanzan el señuelo y los
realidad no tienen poder. padres pican como peces atrapados por sus hijos... Hay un ciclo de
En ocasiones, estrecho las manos de los miembros ,cle la familia pescador y pez, y cada uno fluctúa del uno al otro."
para indicar aprobación por algo que dijeron o hicieron; y cuando Sobre las personas que se extralimitan en su disponibilidad y
Irabajo con una familia rural, es probable que cierre el contrato están abrumadas de responsabilidades, como la madre de la fami-
de cambio con un apretón de manos, basándome en mi experiencia de lia Martínez, puedo decir "Hay una diosa hindú (o mexicana, grie-
lo que era vinculante en el pequeño pueblo donde crecí. ga o cristiana) que tiene ocho brazos. Tú solamente tienes dos, pero
crees tener ocho... no sabes pedir ayuda... no delegas".
Para resaltar la dinámica de padres-aglutinados-y-parejas-des-
El uso de la metáfora ligadas, pregunto: "¿Cuándo te divorciaste de tu pareja y te casaste
con los niños?" Una variación de esta metáfora cuando no hay hijos
Las metáforas permiten cuestionar a los miembros de la familia sin podría incluir algo así: "¿Cuándo te divorciaste de tu pareja y te
que se pongan a la defensiva. Es más fácil, por ejemplo, que un padre casaste con tu carrera (o la raqueta de tenis)?"
oiga que debe ser más delicado con su hija porque "su voz es fuer- Los cuestionamientos eficaces describen los actos de las perso-
te, mientras que la de ella es suave", a que le digan que su manera nas y sus consecuencias. Sin embargo, para que los clientes presten
dominante la intimida. Una metáfora bien elegida puede traspasar atención a lo que se les está señalando, no deben sentirse regaña-
la postura cortés de una familia. En las familias en las que los hijos
30 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS I NTRODUCCIÓN: MODELO DE CUATRO PASOS 31

dos. 'Así, por ejemplo, a menudo decimos: "Qué interesante... ", an- Nos parece que los terapeutas que se interesan en la construc-
tes de señalar algo, para convertirlo en objeto de curiosidad, más ción colaborativa de significado podrían adoptar esta técnica, pero
que en una ocasión para ponerse a la defensiva. la verdad es que, en la terapia familiar estructural, la escenificación
Además, aunque resulta tentador decirle a la gente lo que debe- ha pasado a un nivel superior y es menos una técnica que una acti-
ría hacer, seguir este impulso reduce en gran medida la probabili- tud predominante.
dad de que aprenda a ver lo que está haciendo y sus consecuencias. Acerca de la esencia de la terapia familiar estructural, puedo
Si trabajo con una pareja, es probable que diga: "No, puedes afirmar que, aunque cambié mi estilo de intervención, me man-
cambiarte a ti mismo, pero puedes cambiar a tu pareja. ¿Qué cam- tengo fiel a los conceptos que desarrollé en la década de 1960: que
-bios quieres que él (o ella) realice para que tu vida sea más fácil?" las familias son organismos sociales estructurados en subsistemas
En seguida ofrezco una varita mágica (que congiste en un lápiz o separados por límites; que los subsistemas definen las funciones
algo por el estilo) y le pido a uno de ellos que examine a su pareja de sus miembros; que los miembros de las familias se organizan
como un escultor examinaría un bloque de mármol, pensando y en alianzas, afiliaciones y coaliciones; que las familias evolucio-
hablando sobre los cambios necesarios. Quizá comente que en el nan y pasan por periodos de transición conforme cambian, etcé-
yin-yang uno puede cambiar al otro si cambia el contexto del todo. tera.
Estas intervenciones invitan a los miembros de la familia a ver- La parte medular de la terapia familiar sistémica sigue siendo,
se como parte de una historia contada por un narrador juguetón. por un lado, concentrarse en la familia como contexto para enten-
Utilícenlas y modifíquenlas según sea necesario; no hace falta una der cómo se desarrollan sus miembros y modifican el concepto que
receta médica. tienen de sí mismos y de los demás, y, por el otro, observar el poder
En este punto, el lector podría preguntarse: con todos estos que tiene la familia para influir en la experiencia y el comporta-
préstamos de técnicas de otros terapeutas, la evolución del estilo miento de sus miembros.
y la influencia de las experiencias vitales que ponen en entredicho El campo de la terapia familiar ha cambiado con el paso del
certezas anteriores, ¿dónde está la esencia de la terapia familiar es- tiempo y ha corregido sus anteriores escotomas; por su parte, la te-
tructural y dónde está la escenificación, que ha sido una técnica dis- rapia familiar estructural también ha adquirido una lente nueva y
tintiva en la caja de herramientas de los terapeutas estructurales? más amplia que abarca al individuo como unidad psicológica e in-
Permítanme responder primero esta última pregunta. La escenifi- cluye la exploración del pasado como un medio para comprender
cación evolucionó de la desconfianza que nos inspiran las historias el presente. Los cuatro .pasos descritos en este libro son mi forma
que las familias cuentan al terapeuta y de las distorsiones inheren- de crecer con el campo, y representan puntos de vista más amplios
tes a la forma en que el terapeuta escucha y responde. que desarrollé con el tiempo, la reflexión y la experiencia.
Supusimos que los miembros de la familia cuentan historias en-
sayadas y que sería mejor si la novedad surgiera de conversaciones
e interacciones entre ellos que los terapeutas pueden rastrear y con- Mapa para evaluar a las familias y orientar la terapia
tinuar. En algún punto de este proceso, las respuestas emocionales
interfieren con la coherencia, de esta manera los miembros de la El mapa que creamos para evaluar a las familias puede parecer sen-
familia y los terapeutas se encuentran en territorios desconocidos, cillo, pero es el producto de una búsqueda exhaustiva de cincuenta
donde es posible explorar nuevas conductas y nuevos significados. ah- os de conceptos y técnicas en terapia familiar.
32 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS
I NTRODUCCIÓN: MODELO DE CUATRO PASOS 33

En la última década, he impartido talleres de dos días de dura-


problema; 3) exploración del pasado centrada en la estructura, y,
ción a grupos grandes en los Estados Unidos y en otros países. En 4) exploración de nuevas formas-de relacionarse.
estos talleres he seguido un formato regular que parece funcionar
bien con las familias, el público y conmigo mismo.
Llego algunos días antes del taller y entrevisto a dos familias. Paso uno: abrir el motivo de consulta
Edito las cintas que presentaré el primer día, y el segundo día veo
a las familias en vivo en un espacio que proyecta las sesiones al El primer paso consiste en cuestionar la certeza de la familia en
público. En general, nos las ingeniamos (la familia y yo) para pre- cuanto a que el problema primario se localiza en la maquinaria in-
sentar una narrativa coherente que toma en cuenta el contexto cul-
terna del paciente individual. Este es el paso que transforma la te-
tural de la familia. He seguido este formato en 26 países, entre ellos rapia en terapia familiar Las técnicas habituales incluyen:
Nueva Zelanda, Japón, España, Alemania, México y Argentina, tra-
bajando con un traductor en la mayoría de los casos. • enfocar las áreas de competencia del paciente identificado;
He cuestionado de dónde viene la concordancia entre estas fa- • dar un significado distinto al problema por el que la familia ha
milias de culturas tan diversas y yo. Este entendimiento mutuo no decidido consultar (reencuadramiento);
debería ser posible, porque con frecuencia siento que me faltan las • explorar las maneras en que el síntoma se presenta y prestar
sutilezas verbales que son tan importantes en la terapia, y he traba- atención a los detalles;
jado en países cuyas normas culturales desconocía por completo. • examinar el problema desde diferentes perspectivas hasta que
Llegué á la conclusión de que hay dos maneras de explicar este el síntoma pierda su toxicidad;
fenómeno. Una sería que soy un maestro del hipnotismo, capaz de • explorar el contexto en el que aparece el síntoma;
convencer a familias de diferentes culturas de que mi forma de ver • explorar las dificultades de los otros miembros de la familia,
su expeFiencia es superior a la de ellas; la otra, mucho más proba- parecidas o diferentes de las del paciente identificado;
ble, es que todos nosotros, incluido yo mismo, estarnos sujetos a • estimular al paciente identificado para que describa el síntoma
formas comunes de ver y comprender las relaciones familiares, y y el significado que le atribuye, otros aspectos de sí mismo y de
,que ofrezco a las familias un marco organizativo que, al parecer, la familia; en otras palabras, darle un espacio respetuoso donde
explica su difícil situación y luego ellas usan este modelo e introdu- los otros miembros de la familia se conviertan en audiencia.
cen innovaciones que lo adaptan a sus maneras individuales.

Paso dos: señalar las interacciones que mantienen el problema


Modelo de cuatro pasos para evaluar a las familias
El segundo paso consiste en explorar lo que los miembros de la
En el trabajo con las familias, el arte de la evaluación consiste en familia pueden estar haciendo para perpetuar el problema. El reto
descubrir qué impide a la familia alcanzar sus metas, y unirse a está en ayudar a que los dientes se den cuenta de cómo sus accio-
ella en una visión de cómo llegar desde donde se encuentra hasta nes contribuyen a mantener el problema, sin provocar resistencia.
donde quiere ir. Abordamos esta tarea en cuatro pasos: 1) abrir Este paso es básico para toda intervención en el pensamiento
el motivo de consulta; 2) señalar las interacciones que mantienen el sistémíco. En efecto, el carácter complementario de la influencia
34 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS I NTRODUCCIÓN: MODELO DE CUATRO PASOS 35

mutua de los miembros de la familia es del conocimiento general y, Vemos este paso como una continuación de la exploración de los
por tanto, nunca es una verdadera sorpresa para los miembros de estilos de relacionarse que el terapeuta y los miembros de la fami-
la familia, quienes seguramente ya se han preguntado, en voz alta lia descubrieron en el paso anterior. Por consiguienté, señala áreas
o en silencio, "¿qué hemos hechor', "¿qué podríamos hacer de ma- específicas donde se crean las dificultades. El terapeuta puede em-
nera diferente?", antes de concretar su formulación inicial: "Todo pezar con la pregunta a uno de los miembros de la familia: "Obser-
tiene que ver con él o ella". Paul Watzlawick describió este proceso vé en la última sesión que no cuestionas a tu pareja ni siquiera en
en su paradoja: "El problema reside en cómo trata de resolverlo la situaciones en las que es evidente que él (o ella) está equivocado
familia". Casi siempre el terapeuta encuentra en una parte, la parte y tú no estás de acuerdo con su opinión. ¿Qué experiencias de tu
curativa de los miembros de la familia, la disposición a aliarse con niñez te llevan a evitar el conflicto?" O: "¿Cómo te escogieron tus
el proceso de ayuda. A decir verdad, este segundo paso se basa en el padres este par de lentes?" O: "Parece que este par de lentes que
supuesto de que los miembros de la familia cambiarán su forma de tus padres te ayudaron a elegir reduce tu capacidad de enfrentarte
relacionarse si se consideran capaces de ayudar al paciente identi- a tu pareja; ¿puedes hablar de cómo los elegiste en tu infancia?"
ficado. O: "Anteriormente vimos que actúas como si tuvieras ocho brazos
Las técnicas de este paso varían dependiendo del terapeuta, cuando de hecho sabes que los dos que tienes están cansados y te
pero se describen en todos los libros de terapia familiar, y el lector gustaría no tener tanto trabajo. ¿Cómo seleccionaste en tu niñez
las encontrará, una y otra vez, dispersas en los casos de este libro. esta orientación específica de tu relación con los demás? ¿Quieres
hablar de ello?" Uno podría pensar que esta forma de preguntar
tiene su origen no solo en el pensamiento psicodinámico, sino en la
Paso tres: exploración del pasado centrada en la estructura tradición narrativa de hallar nuevos significados en historias viejas.
En el tercer paso los hijos permanecen corno el público de las
El tercer paso es una exploración breve y focalizada del pasado de historias de sus padres. En el cuarto, se unen a sus padres como
los miembros adultos de la familia para ayudarles a comprender participantes activos. El cuarto paso hace que una evaluación no
cómo llegaron a su actual visión limitada de ellos mismos y los solo sea precisa, sino útil.
demás. Este paso es nuevo para nosotros, aunque siempre ha sido
parte del método psicodinámico de terapia. Pensamos que el re-
chazo de las experiencias pasadas en la formación básica del yo fue l'aso cuatro: exploración de nuevas formas de relacionarse
una respuesta ideológica de la terapia familiar en su polémica con
los pensadores psicodinámicos, y que el campo tiene ya la madurez Después de establecer el panorama inicial de lo que impide avan-
suficiente para corregir esta primera inclinación parcial. zar a la familia y cómo llegó a ser así, los miembros de la familia
Ya soy octogenario y tengo conciencia de los escombros de mi y el terapeuta hablan de quién necesita cambiar qué, y quién está
infancia que flotan a mi alrededor e influyen en mis respuestas pre- dispuesto o no. Sin este paso, que transforma el proceso de evalua-
sentes. Sé que esto mismo vale para ustedes, los lectores de este ción de una operación ejecutada en las familias a una operación
libro. Así pues, la pregunta es cómo intervenimos en este ..paso. ejecutada con ellas, la terapia se convierte en un proceso en el que
¿Cómo podemos usar esta exploración del pasado de modo que se presiona a las familias a ir a donde no le encuentran sentido. No
facilite la expansión del patrón de las relaciones en el presente? es de extrañar que opongan resistencia.
36 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS INTRODUCCIÓN: MODELO DE CUATRO PASOS 37

Aunque se ha escrito mucho en el campo sobre técnicas de te- TABLA 1-2 Expansión del proceso de cuatro pasos
rapia, no hemos explorado suficientemente el proceso de la danza Comprensión de la organización fanüliar Técnicas
terapéutica, es decir, los movimientos necesarios para producir el Estructura Unión, alianza
cambio. Las técnicas de terapia únicamente son herramientas que Límites Puesta en escena
se emplean para realizar una tarea específica. Con frecuencia, los Alianzas Escucha
terapeutas llevan una caja que contiene todas las herramientas ade- Coaliciones Trazar mapas
cuadas, pero carecen de un mapa. Aunque es necesario que el te- Triangulación Reencuadrár
rapeuta esté equipado con algunas herramientas para entrar en el Ciclo de vida familiar Intensificar
sistema familiar, estas son contraproducentes si no hay una direc- Capacidad, competencia
ción conceptual que fundamente su aplicación. Creación de límites
En el nuevo milenio, no hay necesidad de más y mejores téc- Desequilibrar
(11111.■••••■■•■~MMIO■

nicas; nos bastan v sobran las que ya tenernos. En cambio, nuestro


objetivo es ofrecer un marco suficientemente amplio como para or- Cuando tratamos de evaluar la utilidad de nuestro instrumento
ganizar las innumerables maneras de conceptualizar e intervenir con terapeutas principiantes que eran alumnos de posgrado en un
en los problemas familiares. En los diez casos que presentaremos curso de terapia familiar, los estudiantes entendieron el concepto in-
más adelante, trataremos de centrarnos en las técnicas que forman trínseco del primer paso y se dieron cuenta de que necesitaban des-
parte del, proceso para lograr algo nuevo. centralizar al paciente identificado y el probleMa, y moverse hacia
Nuestro modelo• de cuatro pasos tiene la intención de ser útil las relaciones interpersonales. Sin embargo, no sabían cómo hacerlo.
para los terapeutas dé diversas doctrinas que tratan de sortear las Entendían que necesitaban encontrar el lenguaje para invitar a los
etapas iniciales de la terapia familiar (véase la tabla 1-1). miembros de la familia a explorar ese territorio. Para eliminar esta la-
Los pasos que presenta esta tabla están muy simplificados. Al guna, enseñamos organización familiar, y que los miembros de la fa-
avanzar por estos pasos, es necesario tener una cierta,comprensión milia forman parte del sistema familiar. Entonces, el mapa perdió su
de cómo se organizan las familias, mas no imponer nuestros con- si mplicidad debido a que faltaban los aspectos de cómo aliarse a una
-ceptos favoritos. El propósito de la evaluación debe ser descubrir familia, cómo entender las historias de cada uno de los miembros
con las familias una forma nueva y útil de comprender sus dilemas dentro del contexto del sistema familiar, cómo mantener la curiosi-
y explorar los recursos con los que cuentan para sanar. dad y apoyar a los miembros de la familia al tiempo que se desafía la
rigidez familiar, cómo oír el contenido y observar las conductas -en
TABLA 1-1 El modelo de cuatro pasos suma, cómo hacer terapia-, todo esto faltaba.
Paso 1 Paso 2 Paso 3 Paso 4
Descentralizar Explorar el Explorar qué elemen- Redefinir el pro-
el problema patrón familiar tos del pasado, que blema y abrir las Un último momento de reflexión
presentado y el que mantiene aún influyen en el opciones.
portador de los el problema presente, aportan los
síntomas. presentado. miembros clave de la Antes de iniciar la aplicación de nuestro modelo a cada caso que
familiá. aquí se presenta, es conveniente considerar algunas preguntas so-
bre la idea de evaluar a las familias.
38 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS I NTRODUCCIÓN: MODELO DE CUATRO PASOS 39

¿La terapia familiar es la mejor forma de aliviar el dolor de un pues, la terapia debe tratar de ayudar a las familias a reexaminar
miembro individual de la familia? ¿La terapia familiar puede pro- sus presuposiciones. Por otro lado, los terapeutas sistémicos creen
vocar consecuencias inesperadas en el paciente identificado u otros que las familias con problemas actúan de forma contraproducen-
miembros de la familia? ¿Los cambios benéficos de una familia te. Aunque las acciones y las creencias se refuerzín mutuamen-
pueden considerarse inapropiados dentro de su contexto social? te, a menudo es mejor producir el cambio de afuera hacia dentro.
En otras palabras, ¿es posible que el cambio pueda considerarse Nuestra postura es que, a pesar de que las familias pueden afe-
incorrecto erT el aspecto moral, político o ideológico? rrarse a patrones destructivos de interacción, sus perspectivas son
Gregory Bateson se planteó preguntas semejantes y se mostró las que restringen y facilitan su modo de pensar y de comportarse,
muy receloso de la idea de tratar de cambiar a la gente. Como an- y que, para ser eficaces, debemos encontrarnos con los miembros
tropólogo, se negaba a emitir juicios. Los terapeutas, pensó, eran de las familias como actores y, a la vez, autores de sus propias
taxonomistas: creaban etiquetas de diagnóstico y luego creían que historias.
esa era la realidad." A Bateson le preocupaban el sesgo cultural de La acción y la cognición no existen por separado. Los miembros
los supuestos de los terapeutas y las presiones que ejercían en las de familia necesitan crear historias para explicar quiénes son. Las
la
personas para que aceptaran su versión de lá forma como deberían historias pueden mantener o modificar la forma en que se relacio-
ser las cosas. La crítica posmodemista, que no cree que sea posible nan, facilitar nuevas organizaciones que necesiten otras historias,
llegar a conocer la verdad, ha amplificado estas preocupaciones efi etc. Dependerá de la naturaleza del experimento y d-e la experi-
los últimos años. Lo que pasa por verdad, afirman los posmoder- mentación el camino que usted habrá de recalcar. Sin embargo, uno
nístas, es solo una manera de contar una historia. siempre transita por ambos caminos.
En la época del escepticismo posmoderno, los terapeutas fami-
liares se encuentran en una encrucijada. ¿Pueden transitar por dos
caminos al mismo tiempo, como el personaje de un cuento de Jorge Advertencia sobre el terapeuta
Luis Borges? ¿Pueden aceptar que la historia de una familia es váli-
da y, aun así, pensar que una nueva historia podría ser más útil? Y, Parece más fácil comenzar por definir lo que no es un terapeu-
de ser así, ¿deben elegir entre creer que las familias con problemas ta: un terapeuta no es imparcial o justo, ni un profesional polí-
Se aferran a patrones de conducta contraproducentes o a cognicio- ticamente correcto; tampoco es especialista en ética y logística
nes contraproducentes? ni omnisciente. El terapeuta es un profesional del cambio. Pero
Hoy en día nos enfrentamos a una paradoja parecida a la que siempre hay resistencia al cambio: a causa de la familiaridad de
se enfrentaron los físicos cuando se preguntaron si la luz se trans- los caminos que se han recorrido muchas veces, por la convicción
mitía en partículas o en ondas. Su respuesta fue: Sí; depende de de la familia respecto de cómo son las cosas, por la atención corn-
la naturaleza de la observación. Pero, en lugar de entender que petitiva entre los "yos en relación" que componen la familia y por
puede haber más de una forma de describir a las personas, los las exigencias de cambio que los miembros de la familia se hacen
terapeutas familiares tienden a dividirse en campos teóricos: la mutuamente.
escuela narrativa, siguiendo el posmodernismo, adopta la narra- Por tanto, un terapeuta es un promotor del cambio con opcio-
ción de historias. Las historias que la gente se cuenta son las que nes li mitadas, y será eficaz solo si logra desestabilizar las normas
organizan su experiencia y determinan su comportamiento. Así familiares que mantienen vigentes las presunciones. Para ello, el
=0 EVALUACI6N DE FAMILIAS Y PAREJAS INTRODUCCIÓN. MODELO DE CUATRO PASOS =1

terapeuta necesita entablar con los miembros, de la familia una 1. familiaS con hijos problemáticos;
relación que ofrezca la esperanza de que existen otras formas de 2. familias reconstituidas (una pareja con hijos de matrimonios
participar en una relación que reportan beneficios: disminución del anteriores);
dolor, aumento de la satisfacción y conocimiento 3. complerpentariedad de las parejas;
Todo esto significa que el terapeuta es un promotor limitado 4. familias psicosomáticas, y,
del cambio. Los miembros de la familia son quienes determinan los 5. la familia y los servicios sociales.
límites y las posibilidades de nuevas formas de relacionarse. Por
tanto, el cambio es una empresa en colaboración, en la cual, para ser Introduciremos cada grupo con algunos comentarios sobre las
eficaz, el terapeuta necesita adaptarse a los miembros de la familia, generalidades para tratar la materia. No estamos satisfechos del
aliarse a ellos y ampliar tanto el uso de sí mismo en la relación con todo con estas agrupaciones: son arbitrarias y podríamos haber se-
ellos como el uso de ellos mismos en la relación que tienen entre sí. leccionadc, otras. No obstante, los invitamos a acompañamos en
La imagen del terapeuta omnisciente y todopoderoso que impone nuestro recorrido por el proceso de terapia.
sus supuestos a los miembros confiados e ingenuos de la familia no
puede coexistir con la anterior descripción del proceso terapéutico.
Por supuesto, todos conocemos terapeutas que asumen una pos- NOTAS
tura autoritaria en la terapia, pero, a la larga, la mayoría de ellos
fracasan, y la experiencia es dolorosa para ellos y, con frecuencia, 1. Laîng, R. D., 196<, "Mystîfîcatîon, confusîon and conflîct", en L Bos-
zormenyî-Nagy y J. L Framo (eds.), Intensive Mémily Therépy, Nueva
perjudicial para los miembros de la familia. York, Harper & Row.
Por consiguiente, un terapeuta es un experto que acepta la in- 2. Bowen, M., 1961, "Famîly psîchotherapy", Americén Journél of Ortho-
certidumbre, se une a las familias en la aventura de ampliar y enri- psychiétry, 31, pp. =0-60.
quecer sus formas relacionales y logra poner en duda la certeza de 3. Mînuchîn, S., 197=, Mémilies énd Mémily Therépy, Cambrîdge, Harvard
sus'rniembros cuando les ayuda a darse cuenta de que„existen otras Unîversîty Press.
=. Selvînî-Palazzolî, M., 19P6, "Toward a general model of psychotîc
formas de relacionarse. games", Journél of Méritél énd Mémily Therépy, 12, pp. 339-3=9.
En los casos que leerán, tenemos dos terapeutas, Salvador Mi- <. Anderson, H. y H. Goolîshîan, 19PP, "Human systems as lînguîstîc
nuchin y Wai-Yung Lee, que demuestran cómo amplían los reper- systems: Prehrnînary and evolvîng îdeas about the împlîcatîons for
torios de las familias. Como todos los terapeutas, cada uno de ellos clînîcal theory", Mémily Process, 27, pp. 371-39=.
tiene su propio estilo, pero, en palabras de Harry Stack Sullivan, 6. Mînuchîn, S., 197=, Mémilies énd Mémily Therépy, Cambrîdge, Harvard
los dos son "simplemente más humanos que otra cosa". Por lo tan- Unîversîty Press.
7. Minuchin, S., B. Montalvo, B. Guerney, B. Rosman y F. Schumer, 1967,
to, comparten su repertorio con los lectores, con plena conciencia Mémilies of the Slums, Nueva York, Basîc Books.
de que estos pueden tomar prestadas sus técnicas y transformarlas P. Mînuchîn, S., B. Rosman y L. Baker, 197P, Psychosométic Mémilies:
para adaptarlas a sus necesidades únicas. Anorexié Nervosé in Context, Cambrîdge, Harvard Unîversîty Press.
Presentaremos diez casos, cada uno de ellos compuesto por dos 9. Selvînî-Palazzolî, M., L. Boscolo, G. Cecchîn y G. Prata, 197P, Pérédox
entrevistas que siguen nuestro modelo de cuatro pasos. Tratamos énd Counterpérédox, Nueva York, Jason Aronson.
10. Cecchîn, G., 19P7, "Hypothesîzîng, cîrcularîty and neutralîty revîs-
de seleccionar familias con problemas que los terapeutas encuen- îted: An învîtatîon to curîosîty", Mémily Process, 26, pp. =0<-=13.
tran a menudo, y formamos cinco grupos» : 11. Bateson, G., 1971, Steps to én Ecology of Mind, Nueva York, Ballantîne.
PARTE UNO

Hijos problemáticos
y sus padres

En la Edad Media, los niños no existían. Eran considerados adul-


tos pequeños y se les trataba como tales. Los retratos familiares de
aquella época muestran madres de aspecto familiar y padres vesti-
dos con trajes de sedas y brocados. Sin embargo, a su lado, se ob-
servan réplicas extrañas en miniatura de esos padres, vestidas igual
que ellos, prueba gráfica de que los niños se construyen en la mente
de los adultos. Desde aquellos tiempos, la niñez ha sido elevada a
una posición tan encumbrada que en las familias actuales los padres
giran alrededor de los hijos como planetas que describen órbitas
alrededor del sol. Un breve examen de la historia del tratamiento
psiquiátrico de niños mostrará que nuestro punto de vista sobre los
problemas de la niñez también ha evolucionado de maneras que
reflejan nuestra continua ambivalencia respecto de la familia, así
como los adelantos en su comprensión.
Freud nos enseñó que los trastornos psicológicos eran conse-
cuencia de problemas de la infancia sin resolver. Sus descubrimien-
tos culparon a la familia, primero por la seducción de la inocencia
y después por ser el agente de la represión cultural. Si los niños
crecen y se convierten en neuróticos, temerosos de sus propios ins-
tintos, que son sanos y naturales, ¿a quién más vamos a culpar sino
a los padres? Como los problemas emocionales se originaron en la
familia, parecía lógico suponer que la mejor manera de acabar con
la influencia familiar era aislar a los parientes del tratamiento del
44 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS HIJOS PROBLEMÁTICOS Y SUS PADRES 45

paciente, erradicar su influencia contaminante Je la sala de opera- fantil concluyeron que el verdadero problema no era el obvio, esto
ciones psiquiátricas. es, los síntomas del niño, sino más bien las tensiones intrafamiliares
Alfred Adler fue el primero de los seguidores de Freud en pro- que eran el origen de dichos síntomas. Al principio hubo una ten-
poner que tratar a los niños podría ser la manera más eficaz de pre- dencia a culpar a los padres, en especial a las madres.
venir las neurosis de los adultos. Con ese fin, persuadió al sistema La causa principal de los problemas psicológicos infantiles, se-
escolar vienés de establecer 32 centros de orientación infantil entre gún David Levy (1943), era la sobreprotección maternal. Las madres
finales de la Primera Guerra Mundial y principios de la década de que habían sufrido de falta de amor se volvían sobreprotectoras
1930 (Mosak, 1995). La estrategia de Adler (1927) consistió en ofre- con sus hijos. Algunas eran dominantes; otras, demasiado compla-
cer estímulo y apoyo para tratar de aliviar los sentimientos de infe- cientes. Los hijos de madres dominantes eran sumisos, pero tenían
rioridad de los niños, que así podrían llevar un estilo de vida sano y dificultades para hacer amigos; los hijos de madres complacientes
llegar a ser miembros útiles de la sociedad. Sin embargo, en la psico- eran tiránicos en casa, pero se portaban bien en la escuela. Al poco
logía individual de Adler estaba implícita la noción de que las fami- tiempo, Frieda Fromm-Reichmann (1948) acuñó una de las frases
lias hacían más por subvertir que por fomentar el potencial innato más nocivas en la historia de la psiquiatría, la madre esquizofrenizan-
saludable de los niños. Cuando los especialistas clínicos piensan en te. Se pensaba que estas mujeres dominantes y agresivas, en especial
las familias, a menudo las conciben como fuerzas destructivas en la cuando se casaban con hombres pasivos o indiferentes, daban a sus
vida de sus pacientes. Lo que nos llama la atención son las diferen- hijos la forma más virulenta de crianza patológica. Aunque estos es-
cias y la discordia. Las armonías de la vida familiar (lealtad, toleran- tudios resaltaban la importancia de la familia, la tendencia a culpar
cia, ayuda mutua y asistencia) con frecuencia pasan inadvertidas, a los padres, en especial a las madres, de los problemas en la familia
como parte del trasfondo de la vida que se da por sentado. Adler fue un ejemplo desafortunado del uso de un chivo expiatorio, que
(1929) delineó tres modos de crianza que arrebataban a los niños su continúa obsesionando al campo.
valor y producían el famoso complejo de inferioridad. Estos tres mo- Incluso después de que se reconoció la importancia de la familia,
do eran: 1) sentir lástima por el niño, 2) consentir o spbreproteger madres e hijos siguieron recibiendo tratamiento por separado, y se
al niño, y, 3) descuidar o maltratar al niño. intentaba impedir que los terapeutas intercambiaran ideas debido
En 1909, el psiquiatra William Healy fundó el Juvenile Psycho- a que esto podría poner en riesgo las relaciones terapéuticas indi-
pathic Institute (posteriormente, Institute for Juvenile Research) en viduales. El acuerdo habitual era que un psiquiatra tratara al hijo
Chicago, precursor de las clínicas de orientación infantil. En 1917, y un trabajador social viera a la madre. La terapia de la madre era
Healy se mudó a Boston y estableció el Judge Baker Guidance Cen- secundaria a la misión principal de tratar al hijo. En ocasiones, como
ter, dedicado a la evaluación y tratamiento de niños delincuentes. una ocurrencia tardía, se veía al padre en un grupo por las noches.
Aunque las clínicas de orientación infantil eran pocas aun después En este modelo, se consideraba que la familia era una extensión del
de la Segunda Guerra Mundial, con el tiempo se establecieron en hijo, en lugar de lo contrario.
todas las ciudades de los Estados Unidos para ofrecer evaluación y Con el tiempo, la prioridad del movimiento de orientación infan-
tratamiento de los problemas infantiles, y de las complejas fuerzas til cambió y se dejó de pensar que los padres eran crueles e ineptos,
familiares y sociales que contribuyen a ellos. Equipos clínicos, que para considerar que los problemas se derivaban de las relaciones en-
centraban demasiada atención en el ambiente familiar, administra- tre pacientes, padres y otras personas significativas. Este giro tuvo
ban el tratamiento. Poco a poco, los trabajadores de orientación in- consecuencias profundas. La psicopatología ya no se localizaba en
46 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS HIJOS PROBLEMÁTICOS Y SUS PADRES 47

el individuo; ya no había padres villanos e hijos víctimas. Ahora se de los esfuerzos para tratar a los niños sigan centrándose en la psi-
creía que las interacciones entre padres e hijos eran el problema. copatología individual del niño. Esto nos mueve a reflexionar sobre
El trabajo de John Bowlby en la Tavistock Clinic marcó el ini- la capacidad extraordinaria de los profesionales de la salud mental
cio de la transición hacia un enfoque familiar. Bowlby (1949) estaba para seguir sus mapas ideológicos, incluso ante la prueba palpable
tratando a un niño y avanzaba con lentitud. Como se sentía frustra- de que los niños están inextricablemente integrados a la dinámica de
do, decidió ver al niño y a sus padres en una misma sesión. En la su familia.
primera mitad de esta sesión, el hijo y los padres se alternaron para
***
quejarse unos de otros. En la segunda mitad, Bowlby les explicó
las contribuciones que, en su opinión, cada uno de ellos hacía a la
dinámica del problema. A la larga, trabajando juntos, los tres miem- Cuando las familias llevan a sus hijos a tratamiento, existe la tenta-
bros de la familia llegaron a comprender los puntos de vista de los ción de enfrascarse en los detalles de los problemas del niño, como
demás. si fuera responsabilidad del terapeuta resolverlos. Siempre que se
Aunque a Bowlby le intrigaban las posibilidades que se abrieron considera que los problemas psicológicos están incorporados en
con estas entrevistas conjuntas, siguió creyendo en el formato tradi- los individuos, tiene sentido centrarse en las motivaciones ocultas,
cional de la psicoterapia. Si bien las reuniones familiares eran útiles personalidades deformadas y neurotransmisores disfuncionales.
para recabar información, eran solo un complemento del verdadero Las preguntas que se plantean son: ¿qué está haciendo él niño?,
tratamiento, la terapia psicoanalítica individual. ¿qué motiva al niño a hacer eso?, y ¿qué ocurrió en el pasado del
Lo que Bowlby probó a manera de experimento, Nathan Ac- niño para que se comporte así?
kerman lo concretó: la terapia familiar como forma primaria de tra- Sin embargo, la primera pregunta, o quizá la más importante,
tamiento en las clínicas de orientación infantil. Existe constancia que el terapeuta sistérnico debe hacerse es: ¿qué hacen los miem-
de que, desde 1938, Ackerman señaló el valor de considerar a la bros de la familia que ayuda a mantener los síntomas del paciente
familia como una unidad en el tratamiento de las perturbaciones identificado? Esta pregunta cambia el enfoque y da una perspecti-
de cualquiera de sus miembros (Ackerman, 1938). Posteriormente va interaccional. Y luego, debido a que casi todas las interacciones
recomendó estudiar a ala familia como medio para comprender al problemáticas son triangulares, preguntamos: ¿qué tan eficiente es
hijo; en lugar de lo contrario (Ackerman y Sobel, 1950). Después- el trabajo conjunto de los padres en la resolución de los problemas
de darse cuenta de la necesidad de entender a la familia para diag- de su hijo?' El punto no es pasar la culpa del hijo a los padres, sino
nosticar problemas, Ackerman dio el siguiente paso: el tratamiento considerar la eficacia o ineficacia con que la familia se organiza para
familiar. hacer frente a sus problemas.
Una vez que empezamos a ver a los niños en el contexto de sus Uno de los factores que incide en que el conflicto entre los pa-
familias, se abrió todo un mundo de posibilidades. La inclusión de dres sea casi inevitable es que cada uno ve su labor de padre desde
la familia es como prender la luz en un cuartó oscuro: algunas co- perspectivas diferentes. Uno puede tener poca paciencia. Uno pue-,
sas se aclaran de inmediato. No solo se entiende que los miembros de tener la mecha corta. Uno puede preocuparse más. Otro cree que
de la familia pueden contribuir a mantener los problemas del niño, los hijos necesitan protección, en tanto que el otro piensa que nece-
sino cómo pueden trabajar juntos para resolverlos. Por eso resulta sitan valerse por sí mismos.' En las familias felices estas diferencias
pasmoso que cincuenta años después, en pleno siglo »a, la mayoría permiten a los padres establecer una forma equilibrada de tratar a
48 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS HIJOS PROBLEMÁTICOS Y SUS PADRES 49

los hijos. Pero, por desgracia, los padres a menudo se polarizan, se 2. Basta con arañar la superficie para descubrir que muchos de estos su-
presionan hasta tomar posiciones extremas y menoscaban los es- puestos son proyecciones de la experiencia de los padres, que es pre-
cisamente lo que el tercer paso de nuestro modelo de evaluación tiene
fuerzos del otro. Las parejas en conflicto, para empezar, tienen más
el propósito de explorar.
probabilidades de enfrentarse por los hijos.
Un patrón común en las parejas que tienen conflictos conyugales
es un padre demasiado cercano a los hijos y el otro en una posición
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
más distante y crítica, ya sea abiertamente o no. La esposa que es
perseguidora emocional, como se siente frustrada por el alejamien- Ackerman, N. W., 1938, "The unity of the family", Archives of Pediatrics,
to de su esposo, empieza a acosar a los hijos. Un hijo, sensible a la 55, pp. 51-62.
alteración de su madre, queda atrapado en el triángulo y comienza Ackerman, N. W. y R. Sobel, 1950, "Family diagnosis: An approach to the
un acting out de algún tipo. Los problemas del hijo preocupan a los preschool child", American Journal of Orthopsychiatry, 20, pp. 744-753.
Ad ler, A., 1927, Understanding Human Nature, Nueva York, Fáwcett.
padres y los unen, o se pelean porque cada uno tiene una opinión
Ad ler, A., 1929, The Science of Living, Nueva York, Greenberg.
distinta de cómo tratar al hijo. Bowlby, J. P., 1949, "The study and reduction of group tensions in the
Así, una de las presentaciones estructurales más comunes de family", Human Relations, 2, pp. 123-138.
un triángulo de padres e hijo es la madre y el hijo aglutinados y el Fromm-Reichrnann, F., 1948, "Notes on the development of treatment
padre desligado. Para corregir esta estructura problemática, el tera- of schizophrenics by psychoanalytic psychotherapy", Psychiatry, 11,
peuta sistémico se une al padre desligado para atraerlo de nuevo al pp. 263-274.
Levy, D., 1943, Maternal Overprotection, Nueva York, Columbia University
círculo familiar, y después la pareja se acerca y restablece el límite Press.
generacional apropiado en la familia. Sin embargo, como veremos Mosak, H. H., 1995, "Adlerian psychotherapy", en R. J. Corsini y D.
en los siguientes dos casos, es importante recordar que el mapa no Wedding (eds.), Current Psychotherapies, 5a. ed., basca, F. E. Peacock_
es el territorio. La metáfora estructural no debe hacernos olvidar
que las familias están formadas por seres humanos de carne y hue-
so y que la terapia funciona solo cuando es una empresa en cola-
boración. Los padres también son una pareja, y es un error pensar
que uno simplemente puede reunir a dos personas infelices y ahí
se acaba el problema. Para llegar al fondo del asunto, el terapeuta
debe descubrir y resolver la causa de la infelicidad de la pareja y el
conflicto entre ellos.

NOTAS

1. Por supuesto, no todos los padres llegan en pareja. Pero a menudo


ocurre que los padres o madres solteros que tienen problemas con sus
hijos están en conflicto con sus novios o nbvias, sus ex cónyuges o con
los maestros de sus hijos.
CAPÍTULO

2 El hijo parental

El siguiente caso de estudio se relaciona con una familia española


y la consulta tuvo lugar en su ciudad de origen. El terapeuta había
empezado a ver a esta familia desde hacía un mes; primero se reu-
nió, durante dos sesiones, con la paciente identificada, una joven
a la que se le había diagnosticado depresión con ideación suicida,
y después,. en cuatro sesiones, se reunió con los miembros de la
familia en diferentes grupos. Cuando el terapeuta solicitó la con-
sulta, su objetivo era ayudar a Sara, la paciente de 22 años, a aban-
donar la responsabilidad de cuidar a sus dos hermanos menores,
de 18 y 16 años, y motivar a los demás miembros de la familia a
valorar y apoyar a Sara, que se siente subvaluada. Sara ha estado
tomando dosis pequeñas de antidepresivos y ha respondido bien
a los medicamentos.
La familia Martínez está formada por el padre y la madre, Pe-
dro (de 51 años) y Josefa (de 50); una hija casada, Juana (de 28), que
vive en la misma ciudad; Sara (de 22); Alberto (de 18), y Javier (de
16). Los dos chicos menores van a una escuela preparatoria técnica
para aprender un oficio. La familia extendida también vive en la
misma zona e incluye a las dos abuelas y otros parientes que visitan
a la familia con frecuencia.
Se trata de una familia de clase trabajadora, y todos, salvo la
madre, trabajan fuera del hogar. Llegan a la consulta vestidos con
ropa informal y son amistosos v relajados. Me sentí conectado
52 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS EL HIJO PARENTAL 53

con ellos de inmediato, como si yo mismo fuera un pariente le- MADRE: Alberto y Javier son irresponsables. Trabajo mucho y Sara
jano. La familia se sienta en tres subgrupos: el padre y la madre cree que tiene el deber de ayudarme. Le preocupa mucho el or-
en un extremo de un semicírculo; la hija mayor, sola, en el otro den y ellos no se ocupan de nada. Si no arreglan su habitación,
extremo, y Sara, Alberto y Javier, en el centro. El terapeuta y yo yo lo hagá, y si ella me ve, se pone a hacerlo.
cerramos el círculo. DR. MINUCHIN: ¿Es tu mano derecha? [Al pédre]: ¿Tu esposa trabaja
Para comenzar, les pregunto por qué quisieron ver a un tera- para todos?
peuta. PADRE: No. Yo trabajo fuera y ella me ayuda en la casa, pero los
muchachos creen que no tienen que hacer nada y Sara ha asu-
PADRE [respondiendo]: La nena tiene problemas y vinimos a ver si la mido la responsabilidad de hacer lo que ellos no hacen.
pueden ayudar.
Lé orgéni]éción de esté fémilié está en sintoníé con lé culturé del
[Pregunto é Séré si ellé es lé nené y qué quiso decir su pédre con lo grupo sociél de lé fémilié, donde se esperé que lés mujeres tréêéjen
que dijo.] en lé césé y los homêres no. Sin emêérgo, lé posición de Séré como lé
"hijé pérentél" constituye un punto de entrédé péré explorar áreés de
SARA: Me sentía triste. tensión en lé fémilié.
DR. MINUCHIN: Pero, ¿por qué vino también la familia?
MADRE: Porque nos preocupamos por ella. PADRE: No somos méchistés. Ella sola se ha echado a cuestas esta
DR. MINUCHIN [é Séré]: ¿Eres el único problema de la familia? responsabilidad.
PADRE: Ella no es ningún problema. Quizá tiene un problema. Es JUANA: Cuando vivía en la casa yo también ayudaba, pero nunca
demasiado responsable y le dan ganas de llorar. No quería salir tanto como Sara.
.con la familia y se quedaba en su habitación.
DR. MINUCHIN [dirigiéndose é lé herméné méyor]: ¿Qué crees que le Lé fémilié vuelve é centrér lé étención en lés cérécterísticés indivi-
esté pasando a Sara? duéles de Séré, que, según ellos, es lé céusé de su exceso de responsé-
IUANA: Creo que trabaja demasiado. Además de su carrera —es- êilidéd y depresión.
tudia administración en la universidad —, es maestra de ping-
pong y trabaja cuidando niños. DR. MINUCHIN [a Sara]: ¿Por qué asumes esta responsabilidad?
DR. MINUCHIN: No comprendo. Nada de lo que describen desper- ¿Quieres proteger a tu padre, a tu madre o a tus hermanos?
taría ideas suicidas. ¿Podría ser que algo o alguien de la familia SARA: Protejo a Madre.
la entristece?

Estoy cuestionéndo el émêiente superficiél de lé sesión y el enfoque PASO UNO: éêrir el motivo de consulté
exclusivo en lé dificultéd de Séré. Témêién respondo é lé senséción de
cercéníé que trénsmite lé fémilié. Creo que éceptérán que les pregunte El primer péso en cédé uno de los césos tiene el propósito de liêerér él
si los miemêros de lé fémilié influyen unos en otros. péciente identificédo de lé tiréníé de uné solé visión del mundo como
mérco péré definir el yo y é los demás. Péré Séré, eso significé olvidér-
54 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS EL HIJO PARENTAL 55

se del diégnóstico psiquiátrico: depresión con ideación suicida, ésí MADRE: Sara siempre fue responsable. Empezó a ocuparse de ellos
como del diégnóstico de lé fémilié: responsable y servicial. cuando tenía ocho años.
DR. MINUCHIN [é Séré]: ¿Por qué no dejas que tu madre sea la ma-
Aunque pére]cé pérédójico, mi intervención trétérá de multipli- dre?
cér lés etiquetés. No exploréré lés éutodefrniciones de Séré, sino que SARA: Claro que la dejo, pero...
lés éumentéré. Séré pésérá é ser, é lé ve], lé méno dereché de su mé- DR. MINUCI uN: No. Te has convertido en la madre de tus hermanos.
dre, lé médre de sus herménos, el êéstón del terépeuté, lé ,gemelé de ¿Podrías preguntarle a tu madre cuándo empezaste a trabajar
su médre, el éyudénte del sheriff, etc. Lés etiquetés se convertirán de su ayudante?
en uné me]clé de éutodefiniciones y respuestés é lés interécciones MADRE [é Séré]: Siempre estabas trabajando para ellos, los llevabas
con los miemêros de lé fémilié y deséfiérán lé rigide] de lé perspecti- a la escuela cuando eran pequeños. Quizá fue culpa mía. Ahora
vé originél. me doy cuenta de que se ha vuelto un problema. [Lé médre rom-
pe en llénto y Juéné le pésé un péñuelo desechéêle.]
El proceso ocurre en presencié de los otros miemêros de lé fémilié;
pero él principio no es evidente péré ellos. Más édelénte les pérecerá El foco de lé exploréción, y de lé tensión, hé pésédo de.lé triste]é de
divertido, luego confuso, hésté que, él finél, en lé multiplicidéd de Séré é lé complementériedéd de Séré y su médre, y éhoré, é lé reléción
perspectivés y definiciones, el diégnóstico plénteédo originélmente entre Jévier, Pedro y lé soêrerresponséêle y "explotédé" Séré. Estos
perderá su certidumêre. cémêios confunden é los miemêros de lé fémilié, é quienes se les hén
érreêétédo lés explicéciones conocidés y el consultor los invité é exé-
El primer péso, éêrir el motivo de consulté, constituye el inicio de minér de nuevo lé situéción.
lé sesión, pero continúé é lo lérgo de esté, reépéreciendo en diferentes
formés.
PASO =OS: señélér lés interécciones que méntienen el proêlemé
SARA: Si yo no hago el trabajo, Madre tiene que hacerlo. Ya de por
sí se siente abrumada. El segundo péso tiene el propósito de descentréli]ér él péciente iden-
tificédo como eje del proêlemé fémiliér y élentér é los miemêros de
Cémêio de sillé con Séré y le pido que se siente cercé de su médre y lé fémilié é oêservérse en sus interécciones con el "péciente", que
héêle con ellé. En este momento, el foco de lé exploréción es lé díédé influyen en el comportémiento sintomático. Lo que éntes se consi-
médre-hijé, que es uné prepéréción péré lé exploréción posterior de deréêé depresión intrapsíquica con ideación suicida o exceso
lé díédé médre-pédre y el triángulo formédo por los tres miemêros de de responsabilidad, éhoré se ve como uné respuesté interpersonél
este suêsistemé pérentél mél definido. Con el cémêio de sillé, estimulo dentro del contexto fémiliér: como lé respuesté de Séré é lé cérgé de
lé converséción entre los miemêros de lé fémilié y é mí me dé cierté lé médre, lé médre que delegé éutoridéd é Séré, lé médre y Séré que
disténcié péré oêservér. protegen él pédre, etc. El centro de étención de lé sesión pésé é otros
miemêros de lé fémilié. Lé "sillé céliente" se compérte. ¿El pédre es
DR. MINUCHIN [é Séré]: ¿Tú eres la única que puede ayudar a tu eficé]? ¿Lé médre está deprimidé? ¿Es posiêle relevér é Séré de su
madre? pépel de heroíné trágicé?
56 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS EL HIJO PARENTAL 57

DR. MINUCHIN [é lé médre]: ¿Qué discusiones hay en casa? sheriff. Su depresión es producto de la familia. ¿Pueden pensar
MADRE: Siempre son con los niños. juntos cómo sucedió?
DR. MINUCHIN [miréndo é los édolescentes]: ¿Ellos son "los niños"? ALBERTO: Creo que mi padre le da autoridad.
MADRE [lloréndo]: Sí. PADRE: Pero zuando no me hacen caso es cuando ella interviene.
DR. MINUCHIN [é Séré]: ¿Y aceptan tu autoridad? DR. MINUCHIN [a lé hermana mayor]: Al parecer, Sara necesita contro-
SARA: No, se ríen de mí. lar a tus hermanos menores para proteger a tus padres. Cuando
ALBERTO [y Jévier, ésintiendo él mismo tiempo]: Es responsabilidad de te marchaste de casa y abandonaste a tu madre, Sara tomó el
rri,is padres, no de ella. trabajo de ayudante de la reina.
PADRE: Sí, pero cuando les pido que hagan algo, no lo hacen, y en- JUANA: No la abandoné. Me entristeció mucho dejar a mis padres
tonces es cuando ella interviene. por otra persona.
JAVIER: ¡Pero ella no es nuestra madre! DR. MINUCHIN [riendo]: ¡Pero la "otra persona" es tu marido! ¿Tam-
bién abandonaste a tu hermana?
Lé orgéni]éción de lé fémilié se revelé en este segmento: uné médre JUANA: Ahora me doy cuenta de que sí, la abandoné.
égoêiédé por el exceso de tréêéjo, un pédre ineficé], uné hijé péren tél
sin éutoridéd e impotente énte dos édolescentes reêeldes. Se trété de una familia de ayudadores. Al parecer, la lealtad es el valor
predominante que rige sus actos y la autonomía se experimenta como
DR. MINUCHIN [é Séré]: Cuando pelean, ¿tu padre está presente, o tréición. La hermana mayor define su matrimonio como mudarse con
tu madre es la única que mantiene el orden? [Exploro lé posición alguien que no es de la familia. ¿La lealtad familiar es más típica de
del pédre en lé jerérquíé fémiliér.] Tus padres parecen personas las familias latinas? Quizá, pero en este caso se llevó a extremos poco
competentes. ¿Por qué crees que es tu deber protegerlos? sanos.
SARA: No- protejo a mis padres, pero creo que necesito controlar a
mis hermanos. DR. MINUCHIN: Sara está en un agujero. ¿Quién quiere ayudarle a
DR. MINUCHIN [é los herménos édolescentes]: Alguien debe de haberle salir?
• dado el trabajo. Dudo que ella lo tomara por su cuenta. JAVIER: Podríamos cambiar.
J UANA: No. Ella sola asumió ese trabajo. Nadie le dijo que era su PADRE: Es necesario que quiera salir por sí misma.
responsabilidad. Cuando yo vivía en la casa, nunca intervine DR. MINUCHIN: Sara está en una cárcel. El amor es una jaula de oro.
en sus pleitos. ¿Quién tiene la llave?
MADRE [él esposo]: Entonces tenemos que cambiar nosotros. No nos
El nuevo guión fémiliér inquieté é lé herméné, que regresé lé exploré- dimos cuenta de lo que hacíamos.
ción é lé proêlemáticé de Séré. PADRE: No creo que mi esposa le haya dicho nunca a Sara que tenía
que ayudarla a ella o a mí.
DR. MINUCHIN: Pero te liberaste. Te casaste y te mudaste a otra par- DR. MINUCHIN [a la madre]: ¿Estás deprimida algunas veces? ¿Cuán-
te, y ella se quedará en casa todo el tiempo que crea que tus do lloras en casa?
padres la necesitan. Alguien le dio el trabajo de ayudante del MADRE: Cuando me siento tensa y nerviosa... y entonces Sara se
hace cargo.
58 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS EL HIJO PARENTAL <9

DR 1=1NUCHIN: ¿Por qué Sara cree que necesitas protección?


JAVIER: Yo también te despido. ¡Estás despedida! [Amêos ríen.]
MADRE: A veces me ve preocupada. Cuando trato de corregirlos y
DR. MINUCHIN [é Séré]: Tuve una tía, la tía Ester, que era igual que
no lo logro. tú. El centro de la familia. Ser buena es difícil. ¿Puedes ser mala
DR. MINUCHIN: Cuando estás contrariada, ¿acudes a tu esposo, o
también?
Sara sabe escucharte mejor?
MADRE: Creo que me lo guardo, trato de no demostrar mis senti- Héêlo con Séré soêre lé liêertéd de tener secretos y lé posiêilidéd de
mientos. No quiero preocupar a la familia. no responder é lés necesidédes de lé fémilié. Lé sesión está por termi-
DR MINUCHEIV: ¿Y cómo es que Sara sabe lo que sientes? Parece te- nér e invito é los cinco miemêros de lé fémilié que viven en el hogér é
ner una capacidad que tu esposo no tiene. regresér él díé siguiente. Explico que en lé próximé sesión los pédres
SARA: Siempre sé cuándo está triste. explorérán pérte de lé historié de su niñe] péré entender por qué hén
DR. MINUCI-EIN: ¿Cuándo vas a dejar que tu madre llore a solas? ¿Po- criédo ésí é sus hijos. Témêién les ésigno lé téreé de pensér en cómo
dría ayudarla tu padre? hén contriêuido é que Séré esté en uné cárcel.
SARA: Creo que sí.
DR. MINUCHIN: Pero, ¿lo dejarías hacerse cargo de eso? Esté fémilié me péreció conocidé. Lé he visto en muchés culturés,
MADRE: Él se altera mucho con los problemas en casa. vestidé con ropé un poco diferente. Uné ve] que reconocíé Séré como
DR. MINUCHIN: ¿Y necesitas protegerlo? lé hijé pérentél, tuve el mépé péré guiér lé sesión, y conocíé lé secuen-
MADRE: Tal vez. cié: lé depresión de Séré; lé proximidéd de lé médre y Séré; lé depresión
suêyécente de lé médre; el esposo que no está disponiêle péré éyudér é
He estédo éyudéndo é lé fémilié é explorér uné nérrétivé diferente lé esposé; lé delegéción de responséêilidéd en Séré, y lé negéción de los
de "Séré está deprimidé": lé médre se siente éêrumédé é veces y no herménos é éceptér su éutoridéd.
cree que puedé contér con el époyo de su esposo; ésí, êuscé el époyo
de Séré, que hé desérrollédo uné sensiêilidéd creciente él dolor de lé Así pues, lé pregunté eré cómo recorrer este territorio. Los vélores
médre. Como Séré ésume uné responséêilidéd delegédé, sin querer fémiliéres hécen hincépié en lé leéltéd, lé êondéd, el époyo y el éfecto.
éctúé como êérreré péré lé intimidéd entre mérido y mujer y témêién Todo deséfio directo les péreceríé peligroso. Por ténto, cuestioné su
se inmiscuye en loS esfuer]os de su pédre por guiér y controlér é Al- rigide] en un lenguéje édecuédo péré lé fémilié: el émor es uné jéulé
êerto y Jévier. de oro, crecimiento que requiere secretos, respeto, dér é entender que
uné médre deêe poder llorér solé, etcéteré.
DR. MINUCHIN: Bueno, ¿cómo piensan ayudar a Sara a salir del agu-
jero?
PADRE [é los édolescentes]: Tienen que aceptar y respetar a sus pa-
Segunda sesión
dres.
MADRE: Sí. El problema empieza con ustedes dos. Los padres y los tres hijos menores asisten a la segunda sesión. En-
DR. MINUCHIN [a los herménos]: ¿Pueden despedir a Sara del traba- tran en la habitación y toman asiento como en la sesión anterior;
jo de ser su guardián? Sara se sienta cerca de su madre. Le pido que mueva su silla;. los
ALBERTO: ¡Estás despedida! padres quedan entonces separados de los hijos. Informo a la familia
60 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS EL HIJO PARENTAL 61

que los jóvenes serán el público en esta ocasión; porque esta sesión Pérece que Pedro siente que el terépeuté no lo hé tomédo en cuenté y
se centrará en los padres. Empiezo con una petición a los padres: quiere reclémér cierto espécio péré él.
que hablen de su infancia, y ofrezco una explicación de por qué
hago esto. JOSEFA [continuéndo]: Tenía tres hermanos: uno de siete, otro de
cuatro y un bebé de tres meses. Mi madre trabajaba en una fá-
brica textil y también tenía otro empleo, por lo que yo tenía que
PASO TRES: exploréción del pésédo centrédé en lé estructuré ayudarla. Cuidaba a mis hermanos y cocinaba cuando• llegaba
• a casa de la escuela. Estaba a cargo de comprar la comida en el
DR. MINUCHIN: Me gustaría que cada uno de ustedes me contara mercado y cocinaba para la familia.
algo de su niñez, para entender cómo desarrollaron esta forma DR. MINUCHIN [con édmiréción]: ¿Cuántos brazos tenías? Hay una
específica de criar a sus hijos. diosa hindú llamada Shiva que tiene ocho brazos.
JOSEFA: Solo tengo dos brazos. Mi hermana menor era como mi hija
Pedro y Josefa me cuentan que cada uno de ellos creció en un hogar mayor. Mis hermanos salían a jugar y a veces me invitaban a ir
en el que solo la madre estaba presente, porque sus padres murieron con ellos, pero yo nunca salía de césé. Tenía demasiadas cosas
cuando ellos eran muy jóvenes. Josefa se apropia de la narrativa y en- que hacer.
tra en más detalles. DR. MINUCHIN: ¿Para que tu madre pudiera descansar porque con-
fiaba en qué tú te ocuparías de ellos?
El tercer paso ofrece cierto alivio al problemático presente. En la JOSEFA: Sí, pero no es solo mi familia. Sufro el dolor de todos. La
sesión anterior, mientras que los síntomas de Sara formaban parte de gente me importa. Cuando estoy contrariada, me lo guardo y
la coreografía familiar, se resaltó la participación de la madre en el pas lo estoy rumiando. A veces, cuando me acuesto pienso que me
-de deux. Tal vez pensó que la estaba acusando de ser una mala madre gustaría despertar al día siguiente y encontrarme en otro mun-
y se sintió culpable. Examinar la niñez de Josefa es paxrte del proceso do, libre de preocupaciones.
de unión, ya que junios exploramos los recuerdos de las circunstancias
que redujeron su libertad y la llevaron a elegir una forma cerrada de Me pérece que sigue éêsorté en su niñe], temerosé de que se le olvide
verse a sí misma y a los demás. hécer uné de lés miles de téreés que consideré su responséêilidéd y
deseéndo poder jugér como sus herménos.
Oriento la exploración de su pasado hacia el área del afecto y la
responsabilidad, puesto que estas fueron las áreas relevantes en la se- DR. MINUCHIN: ¿Y le pides a Pedro que te lleve lejos?
sión anterior. JOSEFA: Sí. Cuando vamos de vacaciones me siento tranquila, por-
que sé que Sara se hará cargo de sus hermanos. Cuando vol-
J OSEFA: Fui la mayor de cuatro hijos; tenía 11 años cuando mi padre vemos le pregunto cómo se portaron Javier y Alberto, 'qué les
murió. preparó y esto y lo otro.
PEDRO [interrumpiendo]: Yo tenía apenas cuatro años cuando mi pa-
dre murió. Pérece que Josefé hé creédo en Séré su clon perfecto. Tomo mi êéstón,
se lo doy é Séré y le digo: "¡Tú eres el êéstón de tu médre!" Ellé lo
62 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS EL HIJO PARENTAL 63

tomé y émêés ríen. Mi êéstón es pérte de lé utileríé que me sirve péré Uné de lés ventéjés de lé incursión históricé en lé niñe] es que el pé-
seguir "diégnosticéndo" é Séré con múltiples etiquetés. norémé del repertorio restringido de los pédres se ve como consecuen-
cié de lés limitéciones deJos éêuelos o de lés circunsténciés del pésédo.
PEDRO: Así es con todos, dentro y fuera de la familia. Al pérecer, esté fémilié se orgéni]é en torno de lés buenas costumêres
JC6EFA: Pedro me dice que no debería responder a los problemas de y normés culturéles de lé poêléción rurél, que recurre é su pérentelé
todo el mundo; que no siempre debo prestarme a eso. Pero a mi cuéndo necesité éyudé. Mi fémilié teníé normés muy semejéntes y mi
edad, no creo que pueda cambiar. médre eré el centro del sistemé de époyo de su familia extendidé. Me
DR. MINUCHIN [é Pedro]: ¿Le ayudas a pensar en sus necesidades? identifico con estés personés y formulo mis deséfíos é su orgéni]éción
PEDRO: Muchas, muchas veces, pero no consigo que cambie. Me con fémiliéridéd y respeto.
oye, pero sigue con lo mismo. Se ocupa de sus hermanos y sus
familias. JOSEFA:Yo la responsabilicé. Cuando nos vamos de vacaciones le
JOSEFA: Mi madre tiene 78 años y necesita que la atienda. La ma- pido a Sara que esté atenta a lo que hacen, que los cuide y les
dre de Pedro está enferma y vive con nosotros, la llevo al hos- prepare la comida, y que se fije en la hora a la que llegan por las
pital todos los días. Me siento mejor cuando me ocupo de la noches...
gente.
PEDRO: Josefa se hace cargo de mi madre a pesar de que la operaron Continúé con uné lérgé listé de "encérgos". Río mientrés recité lé
de la rodilla hace algunas semanas. listé y los otros ríen témêién.
DR. MINUCHIN [é Josefé]: ¿Y quién te cuidó?
JOSEFA: ¡Sara! Es como yo. El año pasado mi madre se enfermó y DR MINUCHIN: Ahora quiero entender a Pedro. [Dirigiéndose a Pe-
Sara la atendió."La cuidó para quitarme preocupaciones. dro]: ¿Tienes hermanos?
DR MiNUCHIN: Es tu gemela.
Como ocurre con otrés fémiliés, éhoré dirijo la atención al otro cón-
Sin que se note, séltémos del pésédo él presente de Josefé; de lé niñé yuge para completar el panorama y comprender la complementariedad
égoêiédé por el cuidédo de sus herménos menores él sentido de oêli- de los estilos de los padres. Sin embargo, esta exploración no es, por lo
.géción de lé édulté que sueñé con despertér en un mundo liêre de general, tan detallada como la del primer cónyuge. Esta asimetría se
exigenciés. Y éhoré Séré trénsité por lé mismé sendé estreché que su presenté en lé mayoría de los césos. Lés limitéciones de tiempo en uné
médre. sesión requieren que el terépeuté tome uné decisión clínicé en cuénto
él miemêro de lé fémilié que será el foco primério de exploréción.
JOSEFA: No se lo pedí; ella misma se hizo cargo. Pero ahora com-
prendo que fue mi culpa. Yo la hice responsable, yo la hice car- PEDRO: Tengo un hermano mayor. Tenía cuatro años cuando mi
gar a cuestas con mis problemas. padre murió y mi hermano fue el ayudante de mi madre. Al
DR. MINUCHIN: No se trata de culpar a nadie. Ustedes son una fami- igual que la madre de Josefa, la mía también trabajaba en una
lia maravillosa. De niña, tu madre te enseñó a ser la madre de fábrica textil. Se levantaba temprano por la mañana y nos pre-
tus hermanos y, como es natural, al pasar el tiempo tú le dijiste paraba la comida de todo el día. Trabajaba dos turnos y llegaba
a Sara que era la madre de sus hermanos. a casa tarde. Yo me la pasaba holgazaneando. No fui un buen
64 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS EL HIJO PARENTAL 65

estudiante y me portaba mal en la escuela. Mi hermano era el DR. MINUCHIN: Me preocupa el papel de Pedro en esta familia. [ =i-
responsable. Hasta que cumplí 18 años y empecé a trabajar me rigiéndose é Pedro]: Josefa le ha dado más responsabilidades a
volví responsable. Sara que a tí.
DR. MINUCHIN: En aquel entonces, ¿tu hermano era, como Josefa, el JOSEFA: Mi esposo se preocupa mucho. Cuando soy yo la que se
apoyo de la familia? preocupa, puedo manejarlo, pero él no puede liberarse y no
PEDRO: No exactamente, porque de niño, yo me valía por mí quiero agobiarlo. Sufre mucho y por eso yo tengo que llevar el
mismo. peso de toda la responsabilidad.
DR. MINUCHIN [é Pedro]: ¿Te agrada que tu esposa te proteja?
Creo que lé historié presentédé por Pedro es suficiente péré usérlé
como trémpolín péré deséfiér lé orgéni]éción de lé fémilié, y vuelvo é En uné pérte de lé primeré sesión, me interesó éumentér lé senséción
dirigirme é los hijos péré incluirlos en lo que quedé de lé sesión. de eficécié en Pedro, pero Josefé, con su fuerte centrélídéd, sigue pro-
tegiéndolo de mi intervención. Apoyéré más él pédre de esté fémilié
durénte el resto de lé sesión.
PASO CUATRO: exploréción de nuevés formés de relécionérse
PEDRO: Bueno, a veces pasan cosas en la casa cuando yo no estoy,
Cuéndo tréêéjo con fémiliés que tienen hijos édolescentes o édultos y Josefa y Sara no me cuentan lo que sucedió para que no me
jóvenes, uso este péso péré estimulér lé cooperéción, déndo vo] é los preocupe. En ocasiones, llego a casa y los niñós están discutien-
hijos como pérticipéntes éctivos en el modeléje de lé formé de funcio- do o peleando. Sara trata de controlar la pelea, pero siempre
némiento de lé fémilié. En esté, donde Séré es "lé nené" y los chicos empieza con estos dos.
édolescentes son "!os niños", es un péso importénte péré explorér lé MINUCHIN: ¿Son siameses, o individuos diferentes?
. éutorromíé. Además, Alêerti y Jévier se hén presentédo corno uné uni-
déd durénte todé lé sesión, y no tengo ideé de quiénes son, épérte de su Siempr'e que oigo é los pédres descriêir é sus hijos como uné unidéd,
función como generédores de proêlemés. freno el proceso y solicito uné descripción diferenciédé.

DR. MINUCHIN [é Séré]: Me agradan las personas buenas como tú, PEDRO: Siempre se meten juntos en problemas.
pero las personas que siempre están disponibles pueden tener JOSEFA: No podemos separarlos.
una vida difícil. ' PEDRO: Pero ella siempre me cuenta después del hecho.
DR. MINUCHIN [a Pedro]: Pero, ¿cómo es posible que no te enteres?
En este momento, el pédre y lé médre me cuentén que Séré témêién ¿Quién te impide que te enteres?
héce cosés por su cuenté, épérte de lé fémilié; el veréno pésédo viéjó JOSEFA: Es que son imposibles.
por Europé con dos émigés. Lé médre dice que teníé miedo por ellé y
no queríé que fueré, pero que se controló. [Josefé está lloréndo.] Sin Como en otros momentos de lés sesiones, Josefé se inmiscuye en lé
emêérgo, él finél, le gustó que Séré tuvieré el vélor de ír. Séré y sus converséción que tréto de sostener con Pedro.
pédres héêlén del viéje y Josefé vuelve é mencionér lo éngustiédé que
se sintió mientrés Séré estuvo fueré. SARA: Madre lo protege.
66 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS EL HIJO PARENTAL 67

DR MINUCHIN: Entonces tu padre no se entera de nada. Tus herma- Procedo é estéêlecer contécto con cédé uno de los chicos édoles-
nos tienen dos madres, pero no tienen padre. ¡Qué interesante! centes y é explorér lé reléción que tienen con sus pédres.
[A Pedro]: Entonces no tienes que molestarte en ser padre, por-
que ellas [haciendo un ademán hacia la madre y Sara] se ocupan de DR. MINUCHIN [é Jévier]: Cuando te portas mal, ¿cuáles son las con-
la crianza de los hijos. secuencias? ¿Cómo te castiga tu madre?
PEDRO: Y el poco respeto que me tenían se esfumó. JAVIER: Bueno, no se cansa de fastidiar sobre esto y aquello. Al final
DR. MINUCHIN: No, no se esfumó. Ellas te lo quitaron. ¿Crees que no me harto. No hago nada porque luego ella lo hace.
puedes controlar a tus propios hijos? [A Josefa]: ¿Cuándo empe- PEDRO: Y contribuye a que sigas siendo un niño pequeño.
zaste a proteger a Pedro?
Aquí, Pedro édopté mi vo]. Ahoré cée en lé cuenté de que el compor-
Una parte esenciél de lé terépié es que lo pésivo se vuelvé éctivo y que témiento de Jévier es consecuencié del de Josefé. Me pérece que esté
un estédo de cosés ("el respeto se esfumó") se trénsforme en un écto reécción es resultédo de mi continué élién]é con él.
huméno ("Ellés te lo quitéron"). Esté trénsforméción héce pétente el
cérácter interéctivo de lés situéciones proêlemáticés y dejé entrever DR. MINUCHIN [é Jévier]: ¿Qué cosas molestan a Sara?
un modo de éctuér. JAVIER: Me levanto de la mesa y en seguida me suelta: "Llévate los
platos y ponlos a remojar", y otras cosas por el estilo; entonces
JOSEFA: Siempre. En la casa hay muchos problemas y sé que, si in- me enojo y dejo los platos en la mesa.
tervengo, puedo resolverlos. PEDRO: Sara es muy exigente.
DR. MINUCHIN: Tú y Shiva, la diosa de ocho brazos. Resolviste los SARA: Pero no me obedece.
problemas y lé quitaste a Pedro la responsabilidad de ser padre.
Tu intención era buena, pero lo hiciste. ¡Qué curioso! Jévier comien]é é decir élgo, pero Pedro le pone lé méno soêre su rodi-
PEDRO: Yo estaba trabajando, y ella me contaba lo que había pasado llé y dice: "Trénquilo, estoy héêléndo". Es otro ejemplo de su creciente
después de que lo había resuelto. eficécié péré relécionérse con los hijos e indicé éceptéción de lo que he
DR. MINUCHIN [a Josefé]: Te convertiste en madre y padre a la vez. estédo repitiendo.

Refuer]o mi cuestionémiento del subsistema parental formédo por DR. MINUCHIN [é Pedro]: ¿Crees que puedas despedir a Sara?
lé médre y Séré, que excluye él pédre. Lé intensidéd del deséfio reside PEDRO: No creo que sea fácil para ella abstenerse de hacer las cosas,
en lé repetición de lé exclusión del pédre, que se presenté desde distin- de intervenir. Además, estos chicos son muy difíciles.
tés perspectivés. DR. MINUCHIN: Hablas de ellos como si fueran gemelos, pero yo los
veo como dos personas muy diferentes.
Témêién juego con lés definiciones de género, é séêiendés de que
en lé culturé hispéné los homêres vélorén lé competencié y el poder Alberto y Javier se presentan de manera muy diferente. Alberto vis-
y que mi encuédre cimêrérá los vélores ténto del pédre como de lé te pantalones vaqueros arrugados y camisa a cuadros, y no se peinó
médre. Tiene barba incipiente y su actitud, en general, es la de un joven tra-
bajador. Javier tiene el cabello largo, que lleva atado con una banda
68 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS
EL HIJO PARENTAL 69

elásticé, y se ve más joven de lo que es. Además', vé vestido con méyor bién se resiste él tono positivo en mi épreciéción de Alêerto. Hégo céso
esmero que Alêerto. Sus péntélones y cémisé están cuidédosémente omiso de su comentério y continúo mi contécto con Pedro.
plénchédos. Está cléro que estos dos hijos de lé fémilié deseén expresér
sus diferenciés. DR. MINUCHIN [é Pedro]: Eres muy afortunado, pero parece que no
te das cuenta de ello.
Pido é Alêerto que descriêé uné de lés discusiones y me cuenté de ALBERTO: Nuestro únîco problema son los pleîtos, pero no son gra-
un incidente que ocurrió lé méñéné énterior, cuéndo estéêé é punto ves. Cuando nadîe întervîene, nosotros solos resolvemos nues-
de irse é lé escuelé. Gréciés é este reléto, me entero de que séle de césé tras diferencias.
é lés seis de lé méñéné, torné el éutoêús péré ir é lé escuelé donde es- DR. MINUCHIN: ¿Y cómo fue que le dîeron a Sara el papel de la her-
tudié mecánicé y que, inmediétémente después de sélir de cléses, vé é manastra fea? ¿Por qué no cîerran la puerta de su habîtacîón?
su tréêéjo de tiempo completo en el supermercédo. DR. MINUCHIN [é Josefé]: Tîenes una buena famîlîa, pero debes recu-
rrîr más a tu esposo y menos a Sara.
DR. MINUCHIN [é Alêerto]: Si tuviera un hijo como tú, me sentiría
muy afortunado. ¿Tus padres reconocen lo bueno que eres? Me pongo de pie y éyudo é Séré é sélir del círculo fémiliér. Pedro y
Josefé sostienen uné converséción que duré élgunos minutos soêre los
Aunque estoy comunicándome con Alêerto, témêién estoy enviéndo estudios de Séré, su tréêéjo y su cépécidéd de hécer muchés cosés dife-
un menséje é Séré y é Josefé, que ejercen el control de lé fémilié. Estoy rentes. Es evidente que todos presentimos el fin inminente de lé sesión
modeléndo, péré ellés y péré Pedro, uné respuesté diferente péré cédé y Pedro ofrece uné especie de resumen, éctuéndo, qui]á, en su nuevé
uno de los dos muchachos. Con frecuencia desestabilizo un subsistema posición refor]édé de portévo] de lé fémilié.
de hermanos cuando los padre's los tratan corno un grupo, exploro los
aspectos positivos en uno y cuestiono el otro. PEDRO: Hemos decîdîdo que tengo que tomar las rîendas y estable-
cer la dîscîplîna. Necesîto parar a Sara y decîrle que ese es mî
JOSEFA: Siempre están peleando. deber. Ya me las arreglaré. Sîn embargo, Sara necesîta ayuda
DR. MINUCHIN [é Josefé]: Pero Alberto también es muy bueno. Va para que ya no trate de ocupar mî lugar.
a la escuela y es exitoso en su trabajo; pero tú, que tienes ocho
brazos, y Sara, que tiene cuatro, no aprecian sus buenas cuali- Me levénto y le estrecho lé méno é Pedro; le digo que, en mi pueêlo de
dades. [A Jévier]: Como creo que Alberto es perfecto, tú debes Argentiné, écostumêrérnos cerrér los contrétos con un épretón de ménos.
de ser el que empieza los pleitos. Dime cómo empiezan las dis-
cusiones.' PEDRO: Sî tenemos que cambîar, cambîaremos.
JOSEFA: Sabemos que podemos cambîar.
JOSEFA [éntes de que Jévier puedé responder]: Duermen en la misma
habitación y tienen un televisor, y quieren ver diferentes pro- ALBERTO: Y ustedes tîenen que acordarse de que soy perfecto.
gramas. O alguno no encuentra el zapato y culpa al otro.
Con este comentério humorístico, terminémos nuestro encuentro.
Me pérece que el hecho de que Josefé. intervengé es un intento por ***
defender é los hijos de tener que enfrentérse é mí, y supongo que tém-
70 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS EL HIJO PARENTAL 71

Concebí los cuatro pasos de la evaluación familiar con el propósito de nuestro trabajo, es común que no nos enteremos de los resultados
crear una vista panorámica de la familia. Este encuadre permite al te- de nuestros esfuerzos; es una de las cosas que hacen difícil esta
rapeuta observar el contexto familiar, los estilos de relacionarse de cada profesión.) La evaluación familiar es precisamente eso: una eva-
uno de los miembros, los antecedentes de los padres y algunos aspectos luación; un comienzo del camino por recorrer; un instrumento útil
de la danza familiar. No pretende ofrecer detalles, exponer sutilezas ni que ofrece orientación a la conversación y experiencia terapéuticas.
mostrar gran parte de la interacción. Al final, el terapeuta contaría con Pese a todo, ¡admito que me siento muy feliz de empezar este libro
un mapa qup le permitiría discernir las áreas sobresalientes y establecer con una nota tan optimista!
los puntos en los que puede basar sus intervenciones: las conexiones que
pueden apoyarse y reforzarse; las áreas de fortaleza que debe respetar y
los patrones disfuncionales que necesita cuestionar. En general, es una Marco terapéutico
buena plataforma para fo►mular estrategias terapéuticas que evolucio-
narán y se transformarán conforme avanza la terapia. Ni más ni menos. Organización familiar

Quizá es un hecho universal que en la organización de la familia


Colofón creada por el hombre, las mujeres sean el centro de la vida familiar:
a la vez medio gerentes y medio trabajadoras sin salario, que llevan
La vida está llena de sorpresas y a veces son agradables. Este caso la carga de que la familia funcione. Así, la familia Martínez cayó en
fue uno de los primeros en los que seguí el modelo de evaluación el modelo familiar de "la madre aglutinada y el padre desligado".
de cuatro pasos, y al poco tiempo de que volví a casa recibí una También es común que las madres de familias grandes seleccionen
nota de seguimiento del terapeuta en la que me relataba lo que ocu- a un hijo, a menudo ,una hija, para que sea su ayudante. El pro-
rrió después. Me escribió que había pedido a la familia que llamara blema se presenta cuando esta organización se vuelve demasiado
para concertar una cita cuando estuviera lista, pero como transcu- rígida y el peso de la familia entera recae en los hombros de la hija.
rrieron seis meses y no tenía noticias de ellos, él mismo llamó y los Así ocurrió con Sara.
invitó a ir. Pedro y Josefa llegaron solos, y lo que le contaron fue Los Martínez se dividían por género en subsistemas en los que
que todos y cada uno de los miembros de la familia funcionaban de no se esperaba que los hombres participaran en los quehaceres do-
maravilla. Sara dejó de tomar loS medicamentos inmediatamente mésticos y las mujeres trabajaban demasiado. La competencia y el
después de la evaluación familiar. Pasó un mes en Londres apren- sentido de responsabilidad de Josefa (la madre) tuvieron el efecto
diendo inglés, cambió en muchos sentidos y se sentía feliz. Alberto de mimar y desplazar a Pedro (el padre), cuya autoridad se puso
y Javier trabajaban, y cuando discutían, Pedro tenía la responsabili- en entredicho.
dad de ayudarlos a resolver sus conflictos. Pedro dijo que le gusta-
ba hacerlo y le contó al terapeuta, en tono de broma, que también le
gustaba que Josefa siguiera teniendo ocho brazos. El informe conte- Perspectivas individuales
nido en la carta terminaba con entusiasmo y signós de admiración.
No esperaba eso y, de hecho, no he tenido ese tipo de respuesta Sara: una joven brillante, responsable y competente, que necesita-
con ninguna de las otras familias que describimos en este libro. (En ba sentirse aceptada, sufría del destino frecuente que espera a los
72 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS EL HIJO PARENTAL 73

hijos parentales: tenía responsabilidad sin autoridad. Se sentía re- los padres son responsables de cuidar y controlar a los hijos. En
chazada e impotente para funcionar como madre sustituta de sus vista de que la familia funciona bien en muchos sentidos, tengo
hermanos adolescentes. En su calidad de confidente de su madre, confianza en que lo único que necesitaba era afinación. Estos dos
se sentía impelida a representar el papel del padre. Su función en la cambios (liberar a Sara de sus responsabilidades de cuidadora y
familia y su sentido de sí misma era ser buena hija. darle espacio para desarrollar sus posibilidades creativas, y rein-
Josefa: empezó de niña a ocuparse de sus hermanos y madre, y trod ucir a Pedro a sus funciones de padre) requirieron que Josefa
como adulta se convirtió en la responsable del cuidado de la fami- contuviera su inclinación natural a cuidar y proteger a- los demás.
lia extensa. Su modelo de ser, común en su cultura, era lo normal
para ella. Por tanto, transmitió su experiencia a Sara, quien vivía en
un mundo donde la responsabilidad de cuidar a otros con frecuen- Técnicas
cia cancela el satisfacer las necesidades individuales.
Pedro: su familia lo aceptaba como hombre de la casa, pero le Como nací en una zona rural de Argentina, me senil cómodo y
exigía muy poco. Lo protegían de las preocupaciones y, en con- familiarizado con los Martínez, y este sentimiento permeó mis
secuencia, se le privó de participar plenamente en la vida de la interacciones; me convertí en el tío viejo. En este contexto, mis cues-
familia. En pocas palabras, era como muchos padres desligados. tionamientos a la familia estaban aderezados con humor, metáforas
Aunque podía aprovecharse al máximo de su esposa e hija, tam- y enseñanza de las opciones, pero sin dejar de apoyar su capacidad.
bién sufría por la falta de respeto que creía merecer como padre de Los síntomas de Sara se describieron desde diVersas perspectivas;
familia. esto introdujo novedad y confusión, con lo que se perdió peso en la
A los 18 y 16 arios, respectivamente, Alberto y Javier todavía definición de Sara.
son "los niños". Aunque los dos chicos trabajaban mucho y tenían Cuestioné la preocupación excesiva de Sara por su madre cuan-
buenas- calificaciones en la escuela, se esperaba muy poco de ellos do señalé las implicaciones que tenía (ella estaba haciendo el trabajo
en la casa. Al parecer, los estaban preparando para desempeñar un de su padre, cuidaba a los hermanitos) y sus posibles consecuencias
papel muy parecido al de su padre: el de patriarca sin poder. (se sentía deprimida). Lo que no hice fue decirle que estaba equi-
vocada o que debía cambiar. Señalar los actos de las personas y sus
consecuencias les ayuda a verse con mayor claridad y les permite
Estrategias de intervención pensar en realizar cambios. Decirles qué hacer únicamente las irrita.
Si Sara, de 22 años, quiere dejar de actuar como madre sustituta
Acicateé a Pedro con suavidad al implicar que había perdido el res- en la familia, tiene que empezar a preocuparse más por su propia
peto de su familia: "¿Te gusta que [tu esposa) te proteja?", y al decir vida fuera de la familia. Hice alusión a esta perspectiva cuando
después que los muchachos "tienen dos madres, pero no tienen expresé: "Ser buena es difícil. ¿Puedes ser mala también?" Siempre
padre. ¡Qué interesante!" Poco a poco, Pedro se puso a la altura de que los jóvenes están aglutinados dentro de sus familias, el 'simple
las circunstancias y, al final de la sesión, empezó a reclamar parte hecho de hablar con ellos sobre lo que hacen o no hacen fuera de la
de la responsabilidad que había permitido que se atrofiara. familia, inicia el avance hacia la autonomía.
Para los Martínez, que viven eh upa zona rural de España, el La misma complementariedad entre el exceso y la falta de in-
modelo de una familia aceptada dentro de su cultura es tradicional: volucración también aplica a la relación entre padres e hijo. Para
74 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS

ayudar a los padres a dejar que su hijo crezca, tal vez sea necesario CAPÍTULO

3
examinar qué los mantiene separados. En el caso de los Martínez,
no parecía haber ningún conflicto importante que separara a Pedro Pareja conflictiva /
y a Josefa. Por tanto, limité mis exploraciones y estímulo a la asocia-
ción de Pedro con Josefa como padres. Cuando le comenté a Josefa
hijos triangulados
que ella era tanto madre como padre, fue un mensaje dirigido a
todos y cada uno de los miembros de la familia. Obsérvese también
que el desafío lanzado a Pedro y a los chicos para que fueran más
responsables, se planteó en términos de apoyo a su competencia,
en lugar de reprenderlos por su incompetencia.

Faltan cinco minutos para las nueve de la mañana. Estoy sentado


detrás de un espejo unidireccional con un grupo de terapeutas en
capacitación. Esperamos la llegada de la familia Pierce: los padres,
Alfred y Joan, y sus hijos: Spencer, de 11 años, y Tyler, de seis. Los
dos niños entran primero en la habitación, seguidos de sus padres.
La señora Pierce es una mujer de aspecto agradable, que lleva el
cabello, castaño claro y lacio, peinado de raya en medio. Frisa los 35
años y sus ojos se ven cansados. Lleva puesta una camisa de manga
larga de hombre y pantalones de algodón. Los dos niños tienen
espesas matas de cabello rubio oscuro, como su padre. Él viste una
playera roja, deslavada, de manga corta, y luce un bigote caído. Sin
inferir los sentimientos que alberguen respecto de la sesión, Alfred
y Joan se presentan vestidos de manera poco convencional y trans-
miten un aire de informalidad.
Es fácil adivinar el diagnóstico que los ha traído a la terapia,
pero al principio no es evidente cuál de los dos niños es el pacien-
te identificado. Ambos toman posesión inmediata del consultorio,
miran el espejo, se suben a las sillas, hacen gestos frente a la cámara
y, en general, ofrecen una buena réplica de un cuarto lleno de ni-
ños. Uno podría pensar que el comportamiento de Tyler se debe a
la euforia incontrolada de un pequeño de seis años, pero es impo-
sible pasar por alto el comportamiento espasmódico de Spencer, el
tic facial y el parpadeo que aumentan cuando cambia de lugar. Un
76 EVALUACION DE FAMILIAS Y PAREJAS PAREJA CONFLICTIVA / HIJOS TRIANOULADOS 77

psîquîatra înfantîl le dîagnostîcó trastorno de défîcît de atencîón PASO LINO: éêrir el motivo de consulté
con hîperactîvîdad y el nîño está tomando Rîtalîna, aunque sîn nîn-
gún efecto notable. Me dirijo é Spencer y le pregunto é qué escuelé vé, en qué éño está,
Entro en la habîtacîón, me presento como el consultor que ha cuál es su méterié preferidé, etc. Se trénquili]é. Chérlémos unos tres
venîdo a trabajar con Bob, su terapeuta, y saludo de mano a cada o cuétro minutos, y Spencer se concentré en nuestré converséción,
uno de los mîembros de la famîlîa; mîentras estrecho las de los nî- responde é mis preguntés con cléridéd y dé lé impresión de ser corno
ños, les pregunto qué edad tîenen. La famîlîa y yo tomamos asîento cuélquier niño ré]onéêle de 11 éños.
y dîgo: "Cuéntenme por qué vîenen a ver a Bob. Quîzá tú puedas
decírmelo, Tyler". Estoy estéêleciendo contécto, como uno siempre héce con los ni-
ños, pero témêién es importénte dér espécio é Spencer péré que seé él
A menudo es conveniente empe]ér con el niño más pequeño, si no es el mismo, un individuo pleno, y no solo el portédor de los síntomés. Lé
péciente identificédo. Estéêlece un émêiente cordiél, útil péré el inicio fémilié lo llevó é terépié porque eré el portédor de sus proêlemés, y
de lé sesión. esperé respuestés en esos términos. Sin emêérgo, los conflictos fémi-
liéres siempre son más complicédos de lo que pérecen, y quiero sentér
TYLER: Por Spencer. La regó en la escuela. élgunés êéses desde el principio. Quiero éliviér lé éngustié que provo-
SPENCER: Por mî conducta... nos empujamos de vez en cuando. cé é Spencer ser el núcleo del proêlemé y recordér é lé fémilié que él es
JOAN [lé médre]: Tîene problemas en la escuela. Le falta al respeto más que lé sumé de sus síntomés.
a la máestra. Le muestra el dedo medîo y luego nîega haberlo
hecho, aunque toda la clase lo haya vîsto. Los pédres esperén este diálogo, porque hén venido é oêtener res-
ALFRED [el pédre]: Es muy emotîvo, y cuando se enoja no puede puestés de "el Experto" y me escuchén cortésmente. Luego, lé médre
controlarse. nos llevé de vuelté é lé téreé en cuestión.

Lé fémilié está seguré de séêer qué está mél (los síntomés) y quién JOAN: El problema con Spencer es que en la escuela es muy îrrespe-
tiene el proêlemé (el portédor de los síntomés). Todo eso se hi]o pé- tuoso con la maestra.
tente de inmediéto; sin emêérgo, témêién se puso de ménifiesto que DR. MINUCHIN: Pues acaba de mostrarse muy respetuoso conmîgo.
Alfi -ed y Joén descriêieron el proêlemé de su hijo desde puntos de visté
diferentes. Esto constituye un cuestionémiento de lo que lé médre écéêé de decir.
Aunque tél ve] lo héyé tomédo como críticé, lé respuesté de Joén mos-
DR. MINUCHIN [é Tyler]: ¿Estás seguro de que no vînîeron por tî? tró flexiêilidéd sorprendente:

Eré solo uné pregunté juguetoné, pero témêién un primer péso, en el JOAN: Admîto que puede ser respetuoso. A menudo me dîcen que
que lé fémilié todévíé no repéréêé, para cuestionér lé versión fémiliér es un nîño muy educado.
de los écontecimientos y lé certe]é del diégnóstico.
Mientrés héêlémos, los niños empie]én é peleér; Tyler tiré de lé ché-
TYLER: No, él es el împosîble. queté de Spencer y comien]én é empujérse de un lédo é otro. Inte-
PAREJA CONFLICTIVA / HIJOS TRIANGULADOS 79
7P EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS

=e nuevé cuenté, el pédre y lé médre édoptén diferentes posturés. Él


rrumpo mi converséción con los pédres péré prestér étención é lo que se centré en cómo puede defenderse Spencer, mientrés que ellé protege
ocurre. Siempre es importénte lé méneré en que los herménos compi- é Tyler y se éferré é lé ideé de que Spencer es el égresor. Estés diferen-
ten, se protegen y peleén. Un terépeuté élerté presté étención no solo
ciés pueden mostrér cómo utili]én los pédres é los hijos como cémpo
é lo que dicen los niños, sino é lé éctividédfisicé entre ellos, y oêservo de êétéllé péré sus conflictos.
lé secuencié de cómo empe]ó el pleito entre los herménos y cómo se
desérrollé.
SPENCER: Pero él vîno y me pegó, y luego yo respondí y le pegué.
Comunico é los padres lo que vi: Tyler provocó é Spencer y Spen Me echo péré étrás en mi sillón mientrés lé fémilié intercémêié opi-
cer respondió; sin emêérgo, seríé fácil pensér que fue Spencer el que niones y discute soêre lés peleés de los niños. Hemos estédo juntos
empezó el pleito.
durénte unos die] minutos, y yé creé un émêiente que estimulé lé
converséción entre los miemêros de lé fémilié, incluso sin mi pértici-
Luego me dirijo é Spencer e introdu]co uné metáforé que será im- péción. Eso me dé lé oportunidéd de usér mi grén éngulér, ésí como
porténte péré éyudérle é regulér su comportémiento con su herméno. mi zoom, péré oêservér cómo interéccionén los miemêros de esté fé-
milié — los édultos con cédé uno de los niños y como equipo péren tél,
DR. MINUCHIN: Spencer, hace un momento que charlarnos eras un los niños entre sí y en reléción con sus pédres — y dispongo de un poco
nîño de 11 años, pero Tyler te oblîga a actuar como sî tuvîeras de tiempo liêre péré decidir cómo proceder.
seîs. ¿Cómo ptîedes defenderte de él cuando hace eso?
=ecido continuér con Spencer por el momento, ocupérme de los
Utili]o uné metáforé concreté (lé edéd) péré explorér lés reléciones. éspectos responséêles de este niño y convertirlo en oêservédor de su
En el tréêéjo con niños pequeños, el espécio y lé edéd son formés con- herméno menor. Además de mi enfoque centrél en lés interécciones
cretés de visuéli]ér lés diferenciés, señélér proêlemés de jerérquíé e dentro de lé fémilié, sé que es útil éyudér é este niño hiperéctivo é
indicér normélidéd. Con mi comentério, témêién pretendo explorér célmérse, estimulérlo é oêservér y é fijérse en los detélles.
lés circunsténciés en lés que épérece el síntomé conductuél; por ejem-
plo, cuéndo provocén é Spencer, pero, en mi descripción, el "égresor" DR. MINUCHIN [é Spencer}: ¿Tyler tîene otros amîgos aparte de tî?
es presentédo como'víctimé. Lo invito é verse como pérte de un dúo en ¿Sabe jugar con ellos o se mete en problemas?
'el que el comportémiento es circulér. A Spencer le égrédé esté versión
SPENCER: Creo que se enojan con él.
de lé historié y siente mi interés y époyo.
DR. MINUCHIN: Y tú, ¿tîenes amîgos? Cuéntame de tres de tus
SPENCER: ¿Le
amîgos.
dîgo que me deje en paz? Porque cuando lo hago, se
burla de mí, y yo me enojo y trato de darle una leccîón. Spencer mencioné é tres de sus émigos y dedicé élgunos minutos é
ALFRED: Lo que dîce el doctor Mînuchîn es que debes defenderte de
descriêir él niño que vive frente é su césé y tiene uné motocicleté
que te convîerta en un nîño pequeño.
JOAN: En lugar de golpear a tu hermano, debes décîrJe que te deje
pequeñé. Se ve reléjédo y seguro. Su pédre lo oêservé con uné sonrisé
de orgullo, en ténto que Tyler, él mérgen, vé é sentérse en el regé]o de
en paz, porque le duele cuando le pegas, y llora. su médre. Le comento é Spencer que no necesité é su herméno menor
P0 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS PAREJA CONFLICTIVA / HIJOS TRIANGULADOS P1

péré jugér, porque él tiene sus émigos. Luego, empie]o é héêlér con es importénte descuêrir cómo estos pédres coinciden o difieren en sus
los pédres. puntos de visté y cómo funcionén como equipo pérentél.

DR. MINUCHIN [é los pédres]: Me parece que Spencer es un nîño înte-


lîgente y agradable y, la verdad, estoy sorprendîdo. Todo lo que PASO =OS: señélér lés interécciones que méntienen el proêlemé
me contaron es que se porta muy mal. ¿La otra parte tambîén
es cîerta? DR. MINUCHIN [é los pédres): Me pregunto por qué será que Spen-
cer responde de manera dîferente aquí que en casa. ¿Qué hacen
Pocos niños son verdéderémente inménejéêles, y cési todos responden en la casa? Reflexîonen juntos sobre eso, porque es extraño que
é un interés genuino en lé pérte de su vidé que no se señélé como pro- obedezca a alguîen que no conoce, pero no a sus padres.
êlemáticé. [Ténto lé médre como el pédre ésienten.]
Lé pregunté en lé que se êésé el segundo péso ("¿Cómo méntienen el
MADRF.: Es muy întelîgente, es aplîcado en la escuela. síntomé?") es, por supuesto, un deséfio péré lé fémilié. Es necesério
introducir este péso de tél modo que los pédres, lo recono]cén como
Tyler necesité ir él êéño y le digo é lé fémilié que esperéremos hésté que uné intervención útil y respetuosé. =eêe trénsmitir el menséje: "Us-
él y su pédre regresen. Spencer héce uné pregunté soêre lé cáméré y tedes conocen é su hijo. Ustedes son los expertos en su fémilié. Necesi-
después se sienté en silencio. Cuéndo Alfred y Tyler vuelven, me levénto to su éyudé péré resolver este enigmé del comportémiento de su hijo".
y estrecho lé méno de Spencer él tiempo que lo felicito por su péciencié.
JOAN: Un terapeuta nos dîjo que Spencer necesîta un ambîente es-
El épretón de ménos indicé que llegémos é un écuerdo contréctuél tructurado: horas de comer estructuradas, hora de acostarse
que él - pudo cumplir. Es un écto concreto que indicé é los niños, y en estructurada, pero aún no hemos logrado eso en casa.
océsiones é los édultos, que sus esfuer]os hén sido reconocidos y confir-
médos. [Mientrés lé médre héêlé, Tyler comien]é é dér puntépiés é Spencer y
le digo é este que lleve su sillé él otro lédo de lé héêitéción.]
En estos primeros veinte minutos más o menos, me he concen-
trédo en el niño y en deséfiér el diégnóstico individuél que tréjo é lé DR, MINUCHIN [é Spencer]: Quîse ayudarte porque Tyler te está pî-
fémilié é terépié. Heã modificédo un ténto lé opinión de que Spencer dîendo que te vuelvas de seîs años, y es muy efîcaz hacîendo
siempre es hiperéctivo e incépé] de concentrérse, yé que puse de mé- esto.
nifiesto un comportémiento responséêle que todo el mundo reconoce,
pero él que nédie presté étención. El proêlemé no es como lo vive lé Me convierto en éliédo de Spencer y me muestro solidério de su yo
fémilié y lo descriêen otros. Con todo este terreno prepérédo, estoy más méduro. Luego me vuelvo hécié los pédres y les pido que'sigén
listo péré évén]ér é lé siguiente etépé, que consistirá en explorér cómo héêléndo de lo que ocurre en lé césé.
los pédres hén contriêuido, sin proponérselo, é méntener lé conducté
proêlemáticé de su hijo. Sé que dos per -sénés cuélesquieré tienen dife- JOAN: Con frecuencîa dîsentîmos. Soy más estrîcta, y [miréndo é Al-
rentes puntos visté de lo que es ser pédre, y que esto es normél, pero fred] tú no me apoyas.
82 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS PAREJA CONFLICTIVA / HIJOS TRIANGULADOS 83

ALFRED: Sí, admito que soy culpable. A veces la contradigo cuando DR. MINUCHIN [a Alfred]: ¿Cómo puedes ayudar a tu esposa a rela-
trata de imponer la disciplina. Lo que pasa es que trabajo hasta jarse?
tarde y cuando llego a casa quiero estar con mis hijos y ella los
manda a dormir. La idea de que un miembro de la familia ayude a otro es /a parte medu-
JOAN: Pero antes juegas golf y luego llegas tarde y quieres jugar con lar de la terapia familiar: funcionar juntos es lo que hace de las perso-
los niños. nas un sistema. El lenguaje ("¿Cómo puedes ayudar?")' transmite la
ALFRED: Entonces, si me divierto un rato en el golf, ¿no puedo estar idea de reciprocidad, porque, para ayudar a otro, uno debe cambiar su
con mis hijos? comportamiento hacia esa persona.
JOAN: Pero yo estoy con ellos todo el día, y necesito un tiempo a
solas. JOAN: No necesito su ayuda.
ALFRED: No puedo ayudarla, porque ella no me permite ser padre.
La atención sobre Spencer se deja de lado y la competitividad de los DR. MINUCHIN: ¿De dónde sacó la idea de que necesita vigilarte
padres se vuelve central. Me impresiona la intensidad con que juegan cuando estás con los niños?
el juego de "Quién es el mejor padre" y las posibles consecuencias de ALFRED: Tal vez me equivoqué más de una vez.
este deporte preocupante, en el que los niños, en efecto, son la pelota. DR. MINUCHIN: Entonces tienen un contrato para que ella trabaje de
más mientras tú te equivocas.
DR. MINUCHN [a loan]: ¿Crees que te explota?
La escuela narrativa posmoderna articula la forma en que las personas
He elegido deliberadamente un término fuerte. Eso permite a los espo- se "crean" unas a otras, pero también es inherente al pensamiento de
sos rechazar la exageración y seguir explorando el conflicto. Bateson y el método estructural. El concepto de complementariedad
siempre ha sido un principio central en la teoría de sistemas.
JOAN: ¿Explotarme? No, por supuesto que no me explota.
DR. MINUCHIN: Parece que siempre estás de guardia. Acabo de ver ALFRED: Para mí es un buen contrato, pero no así para ella o los
que tu esposo respondió a una petición de Tyler, pero tú tam- niños.
bién respondiste y luego miraste a Spencer para asegurarte de JoAN: Confío en él cuando lleva a los niños a pasear en bicicleta,
que no se sintiera ignorado. pero no para ir a lugares públicos. Es muy olvidadizo. No pres-
ta atención a los niños... [A Alfred]: Tienes que demostrar que
Observo detenidamente las interacciones no verbales, incluso mien- eres responsable.
tras las personas hablan, y llamo la atención de la familia hacia un DR. MINUCHIN: Entonces te enojas con frecuencia con él. [Luego a
patrón tan habitual y automático que ninguno de ellos tiene concien- Alfred]: ¿Cómo puedes ayudar a tu esposa cansada?
cia del mismo. Obsérvese que mi comentario no fue ni una interpre-
tación ni una directriz. Me limité a describir lo que ocurría. En estas En este caso destaco las posibilidades positivas de la interacción. Reen-
descripciones, las familias pueden darse cuenta de la dinámica de su cuadro el enojo de Joan y lo presento como fatiga para focalizar en
funcionamiento. Alfred la necesidad que ella tiene y sugerirle un papel activo para él:
"Ayuda a tu esposa".
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ALFRED: Trato de hablar con ella y, casi siempre, las discusiones cripción de ún acontecimiento visible para todos, y Joan necesita
son menores: que si le puso mermelada o crema de cacahuate reflexionar sobre su experiencia.
al pan.
JOAN: No es así de sencillo, tú siempre te das media vuelta y nunca JOAN: Él solo.xespondía a la forma en que Tyler se aferró a él. [Héce
resolvemos nada. uné péusé, miré é Alfred y dice]: Admito que no presto mucha
atención a las cosas positivas que hace.
Nos hemos élejédo mucho del comportémiento y el diégnóstico de
Spencer, y es evidente que los pédres tienen proêlemés propios. Como
ocurre é menudo cuéndo los hijos tienen mélé conducté, los pédres no PASO TRES: exploración del pasado centrada en la estructura
tréêéjén conjuntémente con eficécié. Lo interesénte fue lé fécilidéd
con que Alfred y Joén héêléron de su conflicto. A pesér de sus dife- DR. MINUCHIN: ¿Dónde aprendiste a preocuparte? ¿Dónde apren-
renciés, no pérecen demésiédo enojédos como péré no tréêéjér en so- diste a ver lo negativo?
lucionérlos. Uné razón de lé éusencié de uné éctitud defensivé puede
héêer sido lé méneré en que méntuve lé étención centrédé en éyudér Esté es el principio del tercer péso: uné exploréción del impécto de
é Spencer. =espués de héêer llegédo tén lejos, propuse que tomárémos lé experiencié pésédé en lés interécciones con el cónyuge y los hijos.
un descénso péré ir é comer y que cuéndo volvierén nos concentréríé- Invito é Joén é reflexionér en cómo encuédré lo que sucede; cómo en-
mos en los édultos. somêrece lés vivenciés, porque siempre piensé en lé inevitéêilidéd de
cétástrofes veniderés.

Segunda sesión JOAN: No lo sé. Siempre tengo miedo del peligro.

Cuando los Pierce regresaron de comer, parecían sentirse cómodos Lé pregunté ("¿=ónde éprendiste é preocupérte?") es semejénte é
en el consultorio, que ya les resultaba familiar, Tyler fue a sentarse en lés que héré después é otros miemêros de lé fémilié. Sin emêérgo, el
las piernas de su padre, mientras él charlaba con Spencer. Les dije preguntér soêre el pésédo no fue por explorér un rutinério levénté-
a los niños que quería hablar con sus padres un rato y que los vería miento de historiél. Más êien fue provocédo por el reconocimiento de
después. lé pérejé de los proêlemés existentes entre ellos. Además, esté explo-
Cuando los niños se fueron a jugar fuera de la oficina, le comen- réción no.fue uné êúsquedé é ciegés, sino se centró en los proêlemés
té a Joan: "Tu esposo parece ser un cuidador natural" que yé héêíén surgido y se dirigíé é explorér lé posiêilidéd de méne-
Recalco la aptitud de Alfred como cuidador, a sabiendas de que jérlos de ménerés novedosés y más flexiêles.
el conflicto entre los esposos ha vuelto invisible esta cualidad. Joan
se quejó en la sesión anterior de la falta de participación de Alfred JOAN: Crecí en una familia en la que mi padre era alcohólico; y él
en el cuidado de los niños, pese a que durante la sesión él había y mi madre nunca se comunicaban_ Jamás se divorciaron, pero
funcionado corno un padre amoroso y protector. Ahora destaco tenían dormitorios separados.
este comportamiento, con lo que póngo en entredicho la percep- DR. MINUCHIN: ¿Qué tipo de bebedor era tu padre?
ción de Joan. Mi enunciado no es una interpretación; es una des-
86 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS PAREJA CONFLICTIVA / HIJOS TRIANGULADOS 87

JOAN: Tenía un buen trabajo. Era ejecutivo. Pero por las noches be- JOAN: Mi esposo es diferente, pero es muy criticón. Me dice que soy
bía dos paquetes de seis cervezas cada uno y tal vez cinco mar- tonta, que no entiendo; que estoy sorda. Dice que si llegara a
tinis; después de eso se volvía odioso. dejarlo, acabaría en ta calle.
DR. MINUCHIN: ¿Tienes hermanos? ALFRED: Me amenaza con dejarme y le digo que no podrá mante-
JOAN: Un hermano mayor y otro menor. Cuando mi padre esta- nerse sola y acabará en la calle. [Extiende el êré]o y écéricié el hom-
ba ebrio, nos juntábamos en una habitación y nos quedábamos êro de su esposé.] Siempre está deprimida. No ve nada positivo.
callados..Nadie se atrevía a enfrentársele. Tiempo después, ya DR. MINUCHIN: Esa no es depresión. Tal vez responde a algo que tú
de adulta, tres años antes de que muriera, por fin tuve el valor de haces.
encararlo. Mi madre podría haberlo dejado. Le pedirnos que lo
dejara, pero se negó. Creo que se sentía segura en el aspecto =escodifico el lenguéje psiquiátrico que enméscéré lé mutué respon-
financiero si se quedaba con él. Pero los fines de semana ella se séêilidéd de los miemêros de lé fémilié en el comportémiento de los
iba por su lado y él por el suyo. demás. Eré más fácil péré Alfred creer que su esposé estéêé deprimidé
DR MINUCHTN: ¿Los hijos eran dominio de ella? que enojédé con él. Me impresionó lé intensidéd del conflicto. =éêén
JOAN: Mi padre nos llevaba a pasear, pero se,emborrachaba y la lé impresión de ser émistosos cuéndo los niños estéêén presentes, pero
cosa siempre terminaba en un desastre. su ira y resentimiento no estaban lejos de la superficie. Aparecían en
DR. MINUCHIN: ¿Tu madre te protegía? el instante en que los niños no estaban éhí para distraerlos. Vislum-
JOAN: No. Nos apoyaba, pero prefería no ver. êré el potenciél de Alfred de ser más protector y solidério, y esperéêé
DR. MINUCHIN: ¿Quién te protegía? poder éprovechérlo. Sin emêérgo, éntes necesitéêé séêer más, llegér é
JOAN: Nadie. Mi hermano mayor se convirtió en alcohólico. Yo te- comprender céêélmente lo que se interponíé entre estés dos personés
nía amigos. Huía a casa de los vecinos. Mi hermano menor vive frustrédés y no les permitíé écercérse. =espués de héêerle pedido é
ahora con mi madre. Trabaja, pero ninguno de mis hermanos Joén que hurgéré en su pésédo péré esclérecer su reléción con su espo-
se mantiene. Mi hermano mayor está casado y es violento con so, procedí é explorér los éntecedentes de Alfred.
su esposa.
DR. MINUCHIN: A veces debe de ser difícil para ti separar a esos tres DR. MINUCHIN [é Alfred]: ¿Qué haces cuando estás enojado?
hombres de tu pasado de tu esposo. ALFRED: La llamo estúpida, cuando es estúpida, y hemos tenido
JOAN: Me pasa muy seguido qué, cuando él torna una cerveza, me algunos altercados que han llegado al maltrato físico. La he em-
preocupe, aunque lo máximo que bebe són dos cervezas. pujado y una vez la arrojé al suelo.
DR. MINUCHIN: Desarrollaste una hiperconciencia. Tienes que su- JOAN: Dos veces.
pervisarlo todo para evitar desastres. DR. MINUCHIN: Conozco a personas que no pueden controlar su ira.
En ocasiones, golpean la pared con los puños o lanzan un vaso
La descripción de Joan de su niñez era, desde luego, solo parte de lé al suelo, pero esto va más allá. ¿De qué manera llegaste a eso?
historia. Pero era la parte que ella recordaba. Para mí, no era necesario ¿Dónde aprendiste que eso estaba bien?
un panorama completo. Solo necesitaba lo suficiente para comprender
su punto de vista actual del mundo, en particular las expectativas y Todo indicio de violencié en uné pérejé exige una señél de élto. El teré-
distorsiones que tenía en relación con su esposo, el padre de sus hijos. peuté necesité explorér los detélles de estos écontecimientos y destécér
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lé informéción de tél modo que no seé posiêle esconder lé violencié Péso éhoré de lé pérejé é los pédres, voy de un lédo él otro tréténdo
deêéjo de lé élfomêré. de estéêlecer uné conexión. Intento-dejér en cléro que los proêlemés de lé
pérejé reépérecen como proêlemés en los hijos. Es uné formé de
ALFRED: No soy violento. Tuve una infancia maravillosa. Mi padre relécionérlé motivéción del cémêio con el deseo de éyudér é los hijos.
fue lechero veinte años, llevaba botellas de leche a las casas de
sus clientes. Tengo un hermano mayor y una hermana menor. Sin emêérgo, existe uné líneé finé entre_ ayudar é lés personés
Mi madre era ama de casa. Mis padres jamás discutían. No re- é éceptér responséêilidéd por los efectos de sus éctos como pédres e
cuerdo nada negativo en mi familia. Sí, peleaba con mi herma- implicér que tienen lé culpé de todos los proêlemés. Si entienden lés
no, pero eso es todo. preguntés del terépeuté como uné formé de llegér é lé réí] del pro-
DR. MINUCHIN: Eso significa que, cuando discuten, ¿es solo a causa êlemé (es decir, si creen que el terépeuté trété de definir quién es res-
de la personalidad distorsionada de tu esposa? ponséêle), es proêéêle que sientén que se les está culpéndo. Pero si lés
ALFRED: No, es por mi actitud. Soy muy pasivo. Si hay un problema preguntés se ofrecen como uné llémédé de étención péré éyudér é los
grande, me muestro indiferente; lo dejo pasar, como si no sirii- hijos, pueden ser terépéuticés.
ficara nada. Trabajo. Estoy cansado. Que no me metan en líos.
[Lo dice en el mismo tono émistoso que usé péré decir que su esposé es ALFRED: Supongo que no somos la familia ideal de la televisión que
estúpidé mientrés le écéricié el homêro.] resuelve sus problemas. No lo somos. Cuando hay problemas,
DR. MINUCHIN: ¿Y de qué manera llegaste a ser así? gritamos y vóciferamos. y cuando Spencer está en la escuela, él
también grita y vocifera.
No estéêé dispuesto é permitir que lé descripción de Alfred de su cé- JOAN: Es como tú. Nunca admite que está equivocado. Los niños de
rácter fueré fijé e inmutéêle. "Así soy y yé" se usé péré disculpér su salón se dan cuenta de lo que hizo, pero él lo niega y lo niega.
_muché oêstinéción.
La iré de loén contré Alfred se trésluce en lé descripción que héce de
J OAN: Desconsiderado. Desinteresado. No hace caso de nada. Spencer, que quedé triéngulédo en el conflicto entre sus pédres.

Utili]o é lé esposé como espejo péré reflejér lés distorsiones del otro. ALFRED: ¿Así soy?
J OAN: Bueno, no siempre. Solo digo que no resolvemos los pro-
ALFRED: Hago caso omiso de muchas cosas. Los niños exigen mu- blemas.
cha atención y mucho tiempo y es más fácil jugar golf. Se las ALFRED: Los problemas siempre son menores; ¿le pones mermela-
pueden arreglar sin mí. da o crema de cacahuate al pan? No deberíamos discutir por
DR. MINUCHIN: Spencer tiene dificultades de control y autoridad. eso y, por supuesto, nunca durante mucho tiempo.
Debe de haber aprendido eso de ti. Tu esposa tiene la imagen DR. MINUCHIN [é Alfred]: Cuando te quedas callado, te vuelVes in-
de los hombres de su pasado. ¿Qué están aprendiendo sus hijos de visible y ella está sola. Entonces ella se vuelve un fastidio, y tú
ustedes? Cuando Spencer es irrespetuoso con su maestra, ¿lo la convertiste en eso. Pero tú te retraes aún más y ella se queda
aprendió de ti? sola.
90 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS PAREJA CONFLICTIVA / HIJOS TRIANGULADOS 91

Este es un cuestionémiento reiterédo énte lé renuencié de Alfred é está de guérdié" y "preocupédé y suspicé]", y por último, péré Alfred,
dérse cuenté de su félté de pérticipéción y responséêilidéd en los pé- abusîvo, pasîvo-agresîvo y "juegé golf mientrés érde Romé". To-
trones fémiliéres; se desérrollérá después. dés estés descripciones erén ciertés y todés ellés erén splo pérte de lé
verdéd. El proêlemé reél eré dónde héllér uné péléncé péré mover é
ALFRED: ¿Está diciendo que cuando digo que es un fastidio no me esté fémilié. Joén y Alfred héêíén empe]édo é pensér en el vécío de su
doy cuenta de lo que hago? reléción y les di un empujón en esé dirección.
DR. MINUCHIN: Tu esposa está sola, y como tú eres una persona tan
agradable,. es una lástima que no puedas ser su compañero. DR. MINUCHIN [é Alfred]: ¿Quieres casarte con ella?
¿Pasan tiempo juntos? ALFRED [con expresión perplejé]: ¿Que sî quîero césérme con mi esposé?
JOAN y ALFRED [en sucesión rápidé]: Rara vez salimos solos. Yé no DR. MINUCHIN: Sí. En este momento no están casados.
me acuerdo de cuándo fue la última vez... En los últimos cinco
años no hemos salido solos nunca. Alfred y Joén se mirén. Su mirédé se suévi]é. Alfred se écercó y, con
DR. MINUCHIN: ¿Cuándo son románticos? ternuré, colocó su méno en lé nucé de Joén.
ALFRED: ¿Románticos? [perplejo, como si lé péléêré no existieré en su
vocéêulério]: Nunca. DR. MINUCHIN [é Joén]: ¿Cuándo decidiste que tu esposo no podía
DR. MINUCHIN: Luz de velas, música, cena en un restaurante, cine... cambîar?
JOAN [éún respondiendo é mi pregunté]: Casi siempre está muy can- JOAN: Cuando nacîó Tyler, hace unos seîs años. No fue una decî-
sado. sîón conscîente. Estaba absorta en los niños.
ALFRED: ¿Cuándo decîdîmos darnos por vencîdos? Creo que hace
Seguiré insistiendo en esto péré explorér é fondo lé ideé de que, en su dîez años, una vez que tuvîmos una dîscusîón serîa, pero quîzá
preocupéción por ser êuenos pédres, hén olvidédo que témêién son fue hace sîete u ocho años.
uné pérejé.
Lé sesión estéêé por finéli]ér y lés emociones estéêén é flor de piel. Lé
DR. MINUCHIN [é Alfred, en tono de êromé]: ¿Se te acabó la vitalidad? pérejé guérdó silencio; echéêén de menos el émor que compértieron él-
[=irigiéndose en seguidé é Joén]: ¿Es un hombre interesante? guné ve]. Perciêieron que héêíén perdido el rumêo. Ellé, é céusé de su
¿Atractivo? preocupéción por los niños, héêíé descuidédo é su esposo; y él porque
JOAN: Solo quiero que haya menos conflictos en la casa. Ya no trato en su pésividéd y evésión héêíé reché]édo lé vidé.
de cambiarlo. Me di por vencida.
DR. MINUCHIN [dirigiéndose é Alfred]: Bueno, pues ahora ya puedes Conforme transcurría lé horé, mi posturé cémêió poco é poco de
ir a jugar golf tú solo. recopilédor de informéción é promotor éctivo del cémêio. Ahoré pue-
ALFRED: Nunca pasamos tiempo juntos. do édoptér esé posturé con méyor fécilidéd porque soy un énciéno,
de êérêé êléncé. Proyecto lé imégen de un énciéno séêio, y lé pérejé
Ahoré tenemos vérios diégnósticos de esté familia:.trastorno de dé- (dos personés que se descriêíén é sí mismés como pugilistés de peso
ficit de atención con hiperactividad péré uno o los' dos niños; hi- completo, pero que más pérecíén dos élmés perdidés) podíé éceptér-
peralerta, o qui]á deprimida, péré Joén, que desde luego "siempre me como tél.
92 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS PAREJA CONFLICTIVA / HIJOS TRIANGULADOS 93

Cési todos los liêros soêre terépié édvierten que no deêe llegérse é dad a la esposa, que ya no daba señales de interesarse en él. ¿Signi-
este nivel de involucrémiento emocionél, y los terépeutés principién- fica esto que Spencer no tenía trastorno de déficit de atención con
tes héríén êien en hécer céso de esté édvertencié. Sin emêérgo, con el hiperactividad y que su comportamiento era, sobre todo, culpa de
péso del tiempo y lé écumuléción de experiencié, uno éprende que héy sus padres? No. Es probable que Spencer fuera hiperactivo y quizá
veces en que un terépeuté puede intervenir y édoptér uné posturé. le ayudaría tomar Ritalina. Sin embargo, la Ritalina no le quitaría
los tics nerviosos ni resolvería todos sus problemas en la escuela.
Su conducta agresiva, su desafío a la autoridad y la evasión de
PASO CUATRO: exploréción de nuevés formés de relécionérse sus responsabilidades tenían su origen en las interacciones de la
familia.
Cuéndo los niños volvieron é lé sélé, estéêén inquietos y llenos de La forma en que Joan y Alfred manejaban el conflicto confundía
energíé. Alfred trétó de héêlér con ellos, pero no séêíé qué decir, y no a sus hijos, tanto como a ellos mismos. Competían por la propiedad
pudo conseguir que le prestérén. étención. "El doctor Minuchin dice de los niños y se las arreglaban para manejarlos bien poi separado.
que soy como un corcho en lé cresté de uné olé f...] que me siento sé- No obstante, Spencer y Tyler necesitaban dos padres que trabaja-
tisfecho cuéndo no deêeríé f...] que tengo que hécer un méyor esfuer]o ran en conjunto, no alternándose. Lo que se logró en esta sesión
péré estér con ustedes y con mémá." no fue el descubrimiento de que debían trabajar juntos; eso ya lo
sabían. Lo que resultó de esta reunión fue una comprensión más
Joén témêién trétó de expresér sus sentimientos con péléêrés: profunda de los ágravios y decepciones que se habían interpuesto
"=ijo que deêeríémos pésér más tiempo juntos; que péso más tiempo en su camino y que podían superar.
con ustedes que con pépá, y eso no está êien".

No me quedó cléro qué entendieron los niños de todo lo que sus Marco terapéutico
pédres dijeron. I,o que sí se hi]o pélpéêle fue que Alfred y,,Joén se esfor-
]éêén por comprender su situéción y lo que podíén hécer él respecto. Orgéni]éción fémiliér
***
En los primeros tiempos de la terapia familiar decíamos que un
niño que persistentemente tenía mélé conducta estaba parado so-
Colofón bre los hombros de uno de sus padres. Lo que queríamos decir era
que los problemas de conducta en los niños por lo general indi-
Ya terminamos. ¿Qué pasó con el motivo original de su presencia caban que los padres no trabajaban juntos como equipo. Por eso,
aquí: el diagnóstico de trastorno de déficit de atención con hiperac- es importante tomar en consideración no solo al niño, ni siquiera
tividad? su crién]é, sino que es preciso buscar complicaciones triangulares
Vimos que Spencer no era simplemente un niño hiperactivo, y para hacer frente a los problemas en niños.
también que el conflicto entre los padres se extendía a él, ya que su Sin embargo, aunque es importante buscar conflictos parenta-
madre era demasiado severa con él porque lo veía como sustituto les, es igualmente importante no suponer que la discordia entre
de su padre, y este lo defendía como una forma de quitarle autori , los padres es la causa principal de los problemas de los niños. Este
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supuesto es lineal, a menudo está equivocado y garantiza que los cubrir algunas de las razones por las que estos pleitistas cansados
padres adopten una actitud defensiva. Los niños hiperenergéticos, estaban atrapados en un patrón de crianza muy poco sano.
como Spencer, son difíciles para cualquiera. En el caso de los Pier- El padre de Joan era alcohólico y sus padres no se comunicaban.
ce, la hiperactividad de su hijo provocó respuestas polarizadas que Su hermano menor nunca salió de casa y el mayor maltrataba a su
poco a poco encajaron una cuña entre ellos. Como muchos padres, esposa. No es de extrañar que Joan tuviera dificultades para confiar
Alfred y Joan veían el comportamiento de sus hijos a través del en los hombres.
prisma de sus propias proyecciones. Las prioridades de Joan eran Alfred hizo lo suyo para reforzar la falta de confianza de Joan.
disciplina y respeto, y tendía a adoptar una postura estricta contra Era pasivo, indiferente y desligado. Parte de él se sentía culpable
la mala conducta. Alfred, que era más relajado, no veía únicamente por no cumplir su papel en la crianza de los hijos, pero otra parte
el mal comportamiento de su hijo, sino también los sentimientos de él estaba enojada y resentida. Resentía las críticas y exigencias de
que lo generaban. Por tanto, era un poco más tolerante, o un poco Joan y, por lo menos en dos ocasiones, había perdido el control y la
menos responsable. había golpeado.
Cüanto más se polarizaban los padres en torno de sus diferen- Es muy poco probable que uno logre acercar a una pareja des-
cias, tanto más crítica era Joan y más adoptaba la familia la estruc- ligada exhortando a los esposos a que se diviertan juntos o desper-
tura de una familia de una madre soltera, con una madre a cargo, tando en ellos el sentimiento de culpa por sus responsabilidades
agobiada de responsabilidades, pero poco dispuesta a confiar en su como padres. La razón por la que estas estratagemas no funcionan
esposo y a considerarlo una pareja en igualdad de circunstancias, y es que el abismo que separa a las personas desligadas está lleno de
él cada vez más parecía uno de los niños. resentimiento. Dicho resentimiento debe ventilarse y reconocerse
Cuando uno se aleja y toma una perspectiva estructural, es fá- para hacer espacio para los sentimientos positivos. En nuestra se-
cil entender qué necesitaba cambiar: los dos padres tendrían que gunda sesión, Alfred y Joan comenzaron el proceso de expresar
entablar una relación de cooperación mutua en la cúspide de la verbalmente sus quejas mutuas. Los dos tenían más que decir, pero
jerarquía familiar. Para ello, tendrían que cambiar el statu quo des- Roma no se construyó en un día.
igual y tráscender su desconexión. Joan tenía más conciencia de la
necesidad de que Alfred asumiera responsabilidad, en tanto que
él estaba dispuesto, en cierto modo, pero solo si ella se lo permitía: Estrategias de intervención
Ambos padres entendían lo que necesitaban cambiar, aunque am-
bos estaban más que dispuestos a que el otro lo intentara primero. Uní a los Pierce en torno de su preocupación por los hijos, pero
de inmediato pasé a desafiar la idea de que Spencer era imposible
y a explorar la crianza que en apariencia había fracasado. Era im-
Perspectivas individuales portante hacerlo sin culpar a nadie. Los padres cuyos hijos tienen
mala conducta ya están a la defensiva; el terapeuta no llegará a.
Una evaluación estructural, como la que acabó de ofrecer, es una ningún lado si los padres intensifican esta actitud. Pregunté, hice
tentación para que el terapeuta sea directivo. Joan nó debería estar observaciones amables y, en consecuencia, felicité a los padres
siempre en guardia. Alfred debería ayudar más, y ella debería permitírselo. cuando reconocí las cualidades positivas de Spencer. Así, conver-
Pero como me resistí al impulso de decirles qué hacer, logré des- tí la mala conducta del niño en cuestión de curiosidad Más que en
96 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS PAREJA CONFLICTIVA / HIJOS TRIANGULADOS 97
,
una acusación: "Reflexionen juntos sobre eso, porque es extraño tión no fue tanto abrir el tema de conflicto —eso fue fácil, lo único
que.. I/
que había que hacer era preguntar—, sino, más bien, normalizarlo
Una vez invitados a hablar de su estilo de educar a sus hijos, y desintoxicarlo. Para lograrlo, escuché a calla uno de los padres y
Joan y Alfred admitieron en seguida sus diferencias. Como res- les hice sentir que sus diferencias eran un problema mutuo que
puesta, escuché a cada uno a la vez y así evité los dimes y diretes ambos debían entender y resolver.
que habrían intercambiado sí les hubiera permitido contraatacar- A estas alturas, el lector se habrá dado cuenta de que mis pre-
se mutuamente. Luego, en lugar de ahondar en las diferencias, les guntas estaban guiadas por las cuatro etapas del procedimiento de
pregunté cómo podrían ayudarse el uno al otro•y destaqué su nece- evaluación. Seguir este formato amplia el enfoque de los síntomas
sidad mutua de apoyo. Me centré en lo que podía unirlos, y no en del paciente hacia la dinámica familiar que lo rodea. Pero aunque
lo que los había separado. es fácil ver esa secuencia en este caso, quizá sea más difícil apreciar
En casos como este, es necesario pensar que el hecho de que las cualidades de la relación terapéutica que me permitieron des-
los padres no funcionen con eficacia corno equipo parental es un plazar a Alfred y a Joan de la proyección a la conciencia autorre-
problema que los clientes y el terapeuta deben explorar juntos. flexiva„ sin provocar resistencia.
Por tanto, cuando hablamos de sus antecedentes familiares, lo hice La serenidad es un antídoto esencial de la angustia con que
como aliado: "Vamos a tratar de entender qué hubo en tu pasa- muchas familias llegan y que les impide ver sus conflictos en una
do que hizo que empezaras a preocuparte de todo/ que tomaras perspectiva más amplia. Dos factores que permiten al terapeuta
todo a la ligera". Estas historias familiares no fueron abiertas, sino conservar la calma y dar confianza: 1) no asumir responsabilidad
que se pusieron en términos de tratar de entender cómo los padres por resolver los problemas de las familias, sino 2) saber dónde
llegaron a sus perspectivas presentes sobre la crianza de los hijos. buscar las limitaciones que les impiden resolverlos ellas mismas.
Por último, obsérvese que explorar la historia pone en entredicho Olvidarse de la ilusión de que cualquiera, salvo los pacientes, pue-
la idea de que el comportamiento es producto de un carácter fijo, den resolver sus problemas permite al terapeuta concentrarse en el
Las preguntas como: "¿De qué manera llegaste a ser a9í?", implican asunto en cuestión, que es ayudarles a descubrir algo nuevo y útil.
que el pasado influye en la forma de ser de una persona, pero tam- Saber dónde buscar algo nuevo y útil es producto de la estrategia.
bién que esta puede cambiar. El procedimiento de cuatro pasos que acabamos de describir sirve
Como muchos padres jóvenes, las exigencias de ser padres como esquema, pero solo la curiosidad por lo que cada familia es-
habían llevado a Alfred y Joan a dejar de ocuparse ele ellos como pecífica hace y cómo llegó a las ideas que guían dichos actos puede
pareja. Sus discrepancias sobre la disciplina no iban a desaparecer evitar que uno caiga en la trampa de encajar a los clientes en ideas
tan solo con no hacerles caso, pero la pareja unida podría crear un preconcebidas sobre la forma en que se desarrollan los problemas.
ambiente más positivo para que cooperaran como padres. En vista de que las personas, cuando creen que no las entien-
den, se resisten a los esfuerzos de los terapeutas por cambiarlas,
es difícil llegar a algún lado si uno no puede ponerse en el lugar
Técnicas de los clientes y darse una idea de lo que es el mundo para ellos.
Algunos terapeutas se apresuran a decir "ya entiendo", cuando en
En muchos casos, el conflicto entre loS padres con hijos problemáti- realidad es una fórmula vacía. No se puede fingir la empatía. En lu-
cos es un secreto celosamente guardado. En este no fue así. La cues- gar de decirle a Joan que entendía que se preocupara por los niños,
98 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS

pregunté: "¿Dónde aprendiste a preocuparte? ¿Dónde aprendiste PARTE DOS


a ver solo lo negativo?" Y después, cuando Alfred admitió que ha-
bía arrojado a Joan al suelo durante sus pleitos, pregunté: "¿Dónde Familias reconstituidas
aprendiste que eso estaba bien?"
Respetar a las personas significa creer que son capaces de rea-
lizar cambios en sus vidas. Si uno respeta a sus clientes, cree en su
capacidad de cambio. Para demostrar respeto por un niño proble-
mático, hay que hablar con él o ella como si fuera una persona ra-
zonable, digna de que le hablen, digna de que alguien se interese en
ella. Para demostrar respeto por los padres, hay que examinar con
ellos qué pueden estar haciendo mal para hacer frente a los proble-
mas de sus hijos. Y, por último, uno demuestra respeto si pregun-
ta a las personas si desean cambiar, lo que yo hice directamente: La formación de una pareja es un acto de alquimia en el que dos
"¿Quieres [tú, Alfred] casarte con ella [Ioan)?", y por implicación: individuos intentan unir sus vidas sin renunciar a su individua-
"¿Cuándo te diste por vencida [tú, Joan] con él [Alfred]?" lidad. La adaptación les permite volverse uno; el establecimiento de
límites, seguir siendo dos. Pocas cosas en la vida son más difíciles
de lograr. Y, a diferencia de casi todo lo demás, no es más fácil la
segunda vez.
Aunque no sea más fácil, las segundas nupcias se han vuelto
cada vez más comunes. Las estimaciones varían, pero aproximada-
mente la mitad de todos los matrimonios son en segundas nupcias
por lo menos para uno de los cónyuges (U.S. Census Bureau, 2001).
En los últimos años, el número de familias que incluyen padras-
tros y madrastras ha aumentado hasta el punto de que una tercera
parte de todos los hijos menores de 18 años que viven en hogares
donde están presentes los dos cónyuges son de familias reconsti-
tuidas (Field, 2001; Glick, 1991). Por desgracia, las familias recons-
tituidas siguen viviendo bajo una nube de estereotipos negativos.
Por ejemplo, considérese el término hijastro, que todavía se usa para
referirse a alguien que no es apreciado. Esta falta de aceptación es
una de las razones por las que se han acuñado eufemismos como
fa milias ensambladas y mixtas.
Hasta 60% de los segundos matrimonios terminan en divorcio
(Bramiett y Mosher, 2001), y la presencia de hijos de un matrimo-
nio anterior es un factor muy importante que incrementa las pro-
FAMILIAS RECONSTITUIDAS 101
100 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS

nen lugar dentro de su ámbito, y el otro padre tiene que respe-


habilidades de un segundo divorcio (Booth y Edwards, 1992). Lo
tar este límite. Pero incluso dentro de una familia puede haber
contrario es válido para los primeros matrimonios; tener hijos en problemas territoriales: quién duerme dónde, qué es personal y
común es un factor que reduce las probabilidades de que una pareja
privado, etcétera.
se divorcie (Becker, 1997). Las investigaciones indican que los retos 3. Luchas de poder. Una madre que ha vivido sola y ha descubier-
estructurales complejos que enfrentan las familias reconstituidas
to que puede hacerse cargo de ella misma y de sus hijos quizá
inciden en que el desarrollo de interacciones eficaces y la formación se muestre renuente a compartir el poder con otro adulto por
de relaciones satisfactorias sean sumamente difíciles (Demo y Cox,
temor a volver a caer en un patrón que antes le resultaba insa-
2001).. tisfactorio. Veremos algunas de las consecuencias de este temor
Tanto la experiencia clínica como los resultados,de las investi-
en los dos casos de esta sección.
gaciones subrayan que, para ser exitosa, una familia reconstituida
4. Lealtades en conflicto. Cuando uno de los padres se vuelve
tiene que seguir un proceso de desarrollo que requiere tiempo. La
a casar, los hijos pueden sentir que el segundo matrimonio es
familiaridad con los pasos de esta transición permite al terapeuta una traición a la familia en la que crecieron (McGoldrick y Car-
ver dónde una familia puede extraviar el camino. Visher, Visher ter, 1999). Entre los sentimientos complejos que los niños al-
y Pasley (2003) describen seis de las principales dificultades que bergan sobre su padrastro o madrastra, ninguno es más fuerte
deben sortearse en el proceso de formación de una familia recons-
que el resentimiento. Los niños estaban ahí primero y se sien-
tituida.
ten desplazados. Con razón no dudan en esPetar: "¡Tú no eres
mi padre!" Los nuevos cónyuges no facilitan esta adaptación
1. Extraños y propios. Las familias reconstituidas necesitan inte- cuando dicen cosas como: "Sé que es tu hijo, pero no deberías
grar a los nuevos miembros a la unidad familiar. Se trata de un
permitir que hable de esa forma". Los problemas más irritantes
acto de equilibrio que requiere cierta estabilidad y confianza en son los que se relacionan con la primacía del apego y la jerarquía
la unidad familiar perdurable, así como la apertura para incluir de la influencia. Obsérvese, por ejemplo, cómo el padrastro y el
a nuevos miembros. Como veremos, esta inclusión' nunca se lo-
hijo en el segundo de los dos casos siguientes compiten fuer-
gró de manera adecuada en el caso de La adolescente mentirosa. temente por la cercanía con la madre y también compiten por
Las madres de los dos casos de esta sección eran sobrepro-
quién está a cargo de qué.
tectoras > y ambas pensaban que las vulnerabilidades de sus 5. Triángulos rígidos. Casi en ninguna otra parte de la vida fa-
hijos les daban buenas razones para ser así. Las dos mujeres ca- miliar son más problemáticos los triángulos que en las familias
sadas en segundas nupcias vivían a la sombra del recuerdo de reconstituidas. Las rivalidades que surgen crean pruebas com-
los primeros esposos abusivos. Las madres estaban impacientes plejas de lealtad para las que existen pocos lineamientos. Su-
por dejar en el pasado estas relaciones dolorosas, pero el duelo ponga que dos personas divorciadas tienen una cita y la hija de
no resuelto de estas uniones hacía más difícil que incorporaran él llama cuando la pareja se dirige al cine. ¿Debe él aprovethar
por completo a sus nuevos esposos en la vida de sus familias. el raro impulso de su hija que por fin decidió llamar, y averi-
2. Riñas por los límites. Estos pleitos suelen ser más intensos en guar qué está pasando en su vida? ¿O debe defender el tiempo
las familias en las que los hijos tienen doble ciudadanía y. via- que pasa con su nueva pareja y decirle a la hija que le llamará
jan de ida y vuelta entre los dos hogares. Cada familia necesita más tarde? Si esto no le parece una pregunta difícil, es porque
tener control sobre cómo .decide enfrentar los asuntos que tie-
102 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS FAMILIAS RECONSTITUIDAS 103

usted no es un padre divorciado que se preocupa por la relación hacen caso omiso de sus intentos de acercamiento, es más probable
que tiene con sus hijos o una mujer agobiada por el divorcio que que los padrastros se abstengan de dicha interacción (Hethering-
se pregunta si el hombre que ama tiene espacio en su vida para ton y Clingempeel, 1992). Por tanto, la naturaleza recíproca de esta
ella. interacción implica que tanto los padrastros y madrastras como los
6. Unidad o fragmentación de la relación en la nueva pareja. Los hijastros necesitan acercarse unos a otros. El destino de estas rela-
padres de familia en primeras nupcias tienen tiempo para forjar dones depende, por supuesto, del padre natural. Algunos padres
un lazo antes de tener que lidiar con los hijos. Las familias re- se equivocan y entregan a sus hijos demasiado pronto al padrastro.
constituidas no disponen de ese tiempo. La nueva pareja debe En especial, es probable que los padres deleguen la responsabili-
adaptarse a los hijos a la vez que los cónyuges se adaptan uno al dad de criar a sus hijos en sus nuevas esposas (Norwood y Wingen-
otro. Mientras tanto, es preciso establecer limites para proteger der, 1999). 0, como en los dos casos siguientes, las experiencias del
la integridad de la nueva unión sin dejar de resguardar la rela- pasado de la madre pueden provocar que tenga problemas para
ción especial que tienen los padres con sus hijos. Pero, ¿dónde permitir que su nueva pareja entable una relación con sus hijos.
se marcan estos límites? ¿Y qué tan firmemente? Para que puedan avanzar en la complicada cuestión de crear
una nueva estructura, con nuevas reglas y nuevas tradiciones, las
Los dos logros estructurales cruciales para el éxito de las fa- familias reconstituidas deben resolver los asuntos no finiquita-
milias reconstituidas son: 1) forjar un lazo fuerte entre la pareja dos del pasado. Las familias reconstituidas nacen de una- pérdida:
(Visher y Visher, 1;979), y 2) entablar una relación mutuamente sa- muerte o divorcio. Los hijos están heridos y enojados. Necesitan
tisfactoria entre el padrastro o madrastra y los hijos (Bray y Kelly, confianza y tiempo para llorar sus pérdidas. Una vez más, las fami-
1998). De hecho, ocurre con frecuencia que las parejas se divorcian lias reconstituidas no siempre disponen de este tiempo.
a pesar de tener urea buena relación, porque no han podido esta- Los niños piensan muchas cosas que los asustan. Presenciaron
blecer buenas relaciones con los hijastros (Visher, Visher y Pasley, cómo sus padres dejaron de amarse. Para un niño, eso puede ser
2003). Los estudios de investigación indican que las relaciones de igual a ver que la tierra se abre bajo sus pies. No obstante, ver a
pareja y de padrastro o madrastra son relativamente independien- los padres separados no es lo peor; lo peor es el miedo a que los
tes (Papernow, 1993). abandonen.
Las familias formadas por personas que vuelven a casarse tien-
***
den a alcanzar mayor éxito cuando el padrastro o la madrastra ha-
cen dos cosas, una negativa y otra positiva. No tratan de ocupar
el lugar de los padres, sino que desempeñan un papel secundario Las familias adoptan muchas formas; la familia reconstituida es
de apoyo. En las familias reconstituidas, como los dos casos que una de ellas. Las familias no se rompen, arruinan o pisotean, pero
hemos seleccionado para esta sección, la aceptación por parte de sí cambian de forma. Por desgracia, la transición de estar juntos a
los hijastros se propicia cuando los padrastros no tratan de asumir estar separados y luego juntos de nuevo es un camino sin mapas.
el papel del que impone la disciplina (Ganong, Coleman, Fine y No es sorprendente que haya tanto dolor y confusión.
Martin, 1999). Sin embargo, los estudios también han mostrado que Señalamos antes que las familias reconstituidas están plagadas
es importante que realicen esfuerzos genuinos por establecer rela- de complejas rivalidades. Sin embargo, esto es solo el lado oscuro de
ciones afectuosas y de apoyo con sus hijastros. Cuando los hijastros lo que puede ser una serie de nuevas relaciones maravillosamen-
10= EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS FAMILIAS RECONSTITUIDAS 105

te satisfactorias. Las familias tienen abundantes, posibilidades y en U. S. Census Bureau, 2001, America's Families and Living Arrangeinents: Po-
ningún lado es más cierto esto que en las familias reconstituidas. pulation Characteristics, Washington, D. C., U. S. Department of Com-
Lo que se necesita para convertir esta abundancia de posibilidades merce.
Visher, E. B. y J. S. Visher, 1979, Stepfamilies: A Guide to Working with Step-
en ventaja es respeto por la integridad de cada una de las numero- pa ren ts and. Stepchildren, Nueva York, Brunnér/Mazel.
sas relaciones nuevas. Las familias reconstituidas pueden ser difí- Vîsher, E. B., J. S. Vîsher y K. Pasley, 2003, "Remarriage families and step-
ciles, pero también maravillosas. pa rentîng", en F. Walsh (ed.), Normal Family Processes, 3a. ed., Nueva
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CAPÍTULO

4 La adolescente mentirosa

Los adolescentes contribuyen con su propio modo de dar dolores


de cabeza a sus familias. Utilizan una aritmética personal que les
permite tener la certeza de que son dos o tres años mayores de lo
que sus padres creen y exigen una relajación de las normas antes
de saber qué hacer con la autonomía en la que tanto insisten. Los
padres quedan atrapados. Han pasado por eso, pero eran épocas
distintas. Les gustaría compartir su sabiduría para proteger a sus
hijos adolescentes de las incertidumbres de la vida, pero se topan
con un hijo al que no reconocen: menos obediente, más tempera-
mental y dispuesto a correr más riesgos de lo esperado. Puesto
que no están seguros de cómo protegerlos, intensifican el control,
mientras que el adolescente, seguro de lo injusto de esto, pone a
prueba las normas. El terapeuta que incursiona en este campo mi-
nado necesita empatizar con ambas partes, trabajar en uno y otro
lado de la calle en busca, como todo profesional competente, de
mejores caminos.
Como si no bastara con tener que hacer frente a las exigencias
de la adolescencia, hacerlo en una familia ensamblada o reconsti-
tuida agrega toda una serie de nuevos retos. Las familias ensam-
bladas tienen que pasar por el mismo proceso de adaptación y
establecimiento de límites que las familias nuevas, pero con una
gran diferencia. Como ya se dijo, en las familias de primeros ma-
trimonios, los padres tienen tiempo para forjar un lazo entre ellos
10P EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS LA ADOLESCENTE MENTIROSA 109

antes de tener que ocuparse de los hîjos. Las famîlîas reconstîtuî- He équí el reto iniciél péré el terépeuté: lé fémilié le endilgé un proêle-
das no dîsponen de ese tîempo. mé, que está fijo en el cérácter de uné personé y conllevé uné étriêu-
Los estudîos de las famîlîas reconstîtuîdas muestran la împor- ción de responséêilidéd: ¿quién si no uné mentirosé es lé responséêle
tancîa de fortalecer la relacîón entre los padres y de no permîtîr que de su conducté?
las necesîdades de los hîjos sofoquen la întîmîdad del matrîmonîo.
Por eso es crucîal crear límîtes alrededor de la pareja, para proteger Este es el reto que presentén cési todés lés fémiliés. =efinen sus
su întîmîdad y darle tîempo para afîanzar su relacîón. Toda nueva proêlemés de tél formé que invitén él terépeuté é céer con ellés en lé
pareja.necesîta tîempo compartîdo para amarse y estar a solas. Lo- trémpé de su perspectivé fijé. El hecho de pedir más detélles en este
grar que un segundo matrîmonîo funcîone es como tener éxîto en punto (¿Héce cuánto que miente? ¿Cuáles son élgunos ejemplos de
cualquîer otra actîvîdad: hay que dedîcarle muchas horas. sus mentirés?) refuer]é lé certe]é de lé fémilié respecto de que Whit-
El sîguîente caso no es însólîto. Los Boyd son tres: Mary, Rî- ney es lé péciente y que sus mentirés son el proêlemé.
chard y Whîtney, que tîene 1< años. Whîtney es hîja del prîmer
matrîmonîo de Mary, que termînó en dîvorcîo cuando Whîtney era Si me élío con los pédres, puedo perder é Whitney y, desde luego,
apenas una bebé. Mary se casó en segundas nupcîas con Rîchard no puedo éceptér lé estreché definición de su hijé y de ellos mismos.
un año después, y ahora vîenen a terapîa porque no es posîble con- Necesito introducir incertidumêre, curiosidéd y esperén]é, péré éyu-
fîar en Whîtney, pese a que ya tîene 1< años. Mîente de manera dér é estos pédres é que se veén, de nuevo, como•lés personés compe-
compulsîva y casî sîempre la sorprenden en la mentîra. tentes y cépéces que sin dudé son.

Cuéndo entrémos en lé sélé y tomémos ésiento, Méry tomé lé iniciéti- No oêsténte, témêién deêo estéêlecer comunicéción con Whitney.
vé y me dice que "Whitney nos hé mentido desde que tengo memorié". Pído é los pédres permiso péré héêlér con ellé un réto y por principio
de cuentés le digo que siento curiosidéd por su vidé.
Como sélté é lé visté, esto es imposiêle, pero el proêlemé no rédicé
en lé lógicé de lé expresión, sino en lé intensidéd de lé decléréción: [Héêlémos de lé escuelé, de sus émigos, sus intereses. Me cuenté que
"desde que tengo memorié". Lé interécción de lé fémilié quedé restrin- llevé un diério, que le gusté lé poesíé y que escriêe poemés, pero no se los
gidé é uné historié que comen]ó en el principio de los tiempos. enseñé é nédie. Le pregunto si séêe qué es uné metáforé, y coincidimos en
que uné metáforé puede llémér lé étención soêre élgo éunque se le lléme
por otro nomêre. Le digo que, en efecto, uné metáforé es uné mentiré
PASO UNO: éêrir el motivo de consulté poéticé.]

RICHARD [continúé con lé historié]: No sabemos por qué. Creímos Me compléce esté imégen. Trénsformé un síntomé en uné destre]é,
que podríamos solucîonarlo nosotros mîsmos, pero la sîtuacîón y estoy prácticémente seguro de que étréerá é Whitney, que es inte-
ha empeorado. ligente, interéccioné conmigo fácilmente y, como todé personé joven,
MARY: Hemos probado todo. Tratamos de entender por qué lo le gustéríé que yo entendieré que es élgo más que uné mentirosé. Al
hace. Mîente sobre las cosas más sencîllas y ahora mîente en la mismo tiempo, sé que los pédres tél ve] creen que Whítney me hé se-
escuela y sus calîfîcacîones han bajado. ducido y que he céído en lé trémpé de sus mentirés.
110 EVALUACIÓN DE FAMILIAS? PAREJAS LA ADOLESCENTE MENTIROSA 111

DR. MINUCHIN [dirigiéndose de nuevo é los pédres]: ¿Pueden hablar PASO =OS: señélér lés interécciones que méntienen el proêlemé
con Whitney? Soy un extraño y ustedes han venido a verme por
algo que es muy importante para su familia. Tal vez puedan Sosléyo lé écuséción, dejo de héêlér con Whitney y centro lé éten-
conversar juntos, y eso me ayudaría a averiguar cómo es el trato ción en los pédres péré explorér su pérticipéción en el proêlemé. Estés
entre los tres. preguntés (cuál de los pédres es el más estricto, está más preocupédo
o es mejor detective) êuscén lés diferenciés que pueden complicér el
Es el primer deséfio élé orientéción individuél de lé fémilié. Pérece un proêlemé presentédo. El lenguéje juguetón vuelve invisiêle el cuestio-
enunciédo neutrél, soló uné petición de informéción, pero lé informé- némiento que hégo é lé éutoridéd péren tél.
ción que solicito está en un ámêito diferente. No se trété de cómo éctúé
Whitney, sino de cómo interéccioné lé fémilié. MARY: Estamos más pendientes de las cosas ahora. Prestamos más
atención. No siempre elige a los mejores amigos y tenemos
RICHARD: No puedo explicarlo. Por eso vinimos a verlo. más cuidado de ver con quién anda. El otro día dijo que fue a
MARY: Al principio, solo nos mentía a nosotros. Ahora se mete en visitar a una amiga, pero la sorprendí en el centro comercial
problemas con otras personas. Nunca nos cuenta todo. Se está con un muchacho.
saliendo de control.
En respuesté é lé pregunté écercé de cuál de ellos es mejor detective,
Siguen centrándoSe en Whitney y dirigen sus comentérios é mí. Los Méry responde con más prueêés de lé misteriosé enfermedéd de men-
miemêros de lés fémiliés réré ve] éceptén lé invitéción é conversér entre tir que éfecté é Whitney. Es néturél. Cuéndo oêservén el comporté-
ellos él principio de uné sesión. Hén venido é contérme su historié y quie- miento de sus hijos desde su propié perspectivé, lo único que réré ve]
ren que los escuche y les respondé. Por supuesto, héêlén entre ellos en ven los pédres es que son ellos mismos quienes están oêservéndo.
césé; pero yé no séêen qué hécer y hén venido en êuscé de uné solución.
Yo soy el experto y tengo que dárselé. Por un momento, lo dejo pésér. DR. MINUCHIN: ¿Tienes miedo de que inicie una relación sexual?
He semêrédo uné semillé. Posteriormente en lé sesión, cuéndo lé tierra MARY: De verdad que no lo sé. Todo lo que hace se vuelve un se-
se héyé éflojédo, héré lé mismé petición y pérecerá néturél responder. creto.
DR. MINUCHIN: Me preocupas. Tratar de seguir a una hija adoles-
DR. MINUCHIN [é Whitney]: ¿Puedes ayudarme a comprender lo que cente puede llegar a ser una ocupación de tiempo completo.
están diciendo tus padres? ¿Los dos se preocupan por igual? ¿O uno se preocupa más que
WHITNEY: Bueno, pues hago algo y cuando me preguntan si lo hice, el otro?
les digo que no. RICHARD [miréndo é Méry]: Ella se obsesiona más.
DR. MINUCHIN: ¿Me puedes dar un ejemplo? MARY: Depende de la situación.
RICHARD [es el que responde]: Hace unas semanas la castigamos por
sus malas calificaciones y no tenía permiso de usar el teléfono. He estédo tréténdo de sepérér lé historié del nérrédor. Los pédres
Sin embargo, sé a ciencia cierta que sí lo usó. pérecíén unidos en su opinión del comportémiento de Whitney, pero
DR. MINUCHIN: ¿Cómo lo sabes? ¿Cómo te convertiste en detective? ré-ré ve] sucede ésí. Los pédres cési siempre tienen diferentes perspec-
A propósito, ¿quién es mejor detective, tú o Mary? tivés, y tréto de desenméréñér sus versiones péré dérle otros métices
112 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS LA ADOLESCENTE MENTIROSA 113

é lé historié. Aquí, el comentério del pédre dejó entrever que estéêé =eséfio él pédre é pérticipér y épelo é él como si fueré un coterépeuté.
dispuesto é épértérse de lé épériencié de un frente unificédo. Pedir é los miemêros de lé fémilié que seén curédores unos de otros es
el sello distintivo de mi terépié. Creo que es el cémino más confiéêle
DR, MINUCHIN: ¿Por qué crees que ocurre eso? ¿Qué quîere Mary péré sostener cémêios positivos en lé fémilié.
de Whîtney?
RICHARD: Quîere que dîga la verdad. Antes eran muy cercanas. RICHARD: Me doy cuenta de que las reaccîones de Mary pueden ser
exageradas. Hasta hace algunos meses, cuando tratábamos de
Cúéndo un miemêro de lé fémilié dice muy cercénés", por lo generél împoner castîgos, Mary grîtaba y chîllaba, pero una hora des-
se refiere é que existe uné reléción érmoniosé, pero péré un terépeuté pués se îban juntas al centro comercîal. Mary se sentía culpable
" muy cercénés" indicé émélgémiento: uné cercéníé que puede ser di- y cedía.
ficil de sostener cuéndo los hijos llegén é lé édolescencié y quieren ser DR. MINUCI-I]N: ¿Qué hacías tá entonces? ¿Qué le decías a Mary?
ellos mismos. RICHARD: No me parecía bîen. A veces'son cercanas y a veces no. Le
decía: "Déjala en paz. Déjala que reflexîone".
DR. MINUCHIN Méry]: Por tanto, mentîr puede ser una defensa. DR. MINUCHIN: ¿Y lo conseguías?
En este momento, tú y tu hîja están enganchadas. Ella tîra de tî RICHARD: No.
para que la vîgîles sîn cesar. ¿Cómo vas a lîberarte de ella?
MARY: Sî pudîera confîar en que va a hacer lo que dîce que va a El pédre que menos pérticipé suele ser crítico, pero muchés veces no
hacer; por ejemplo, îr al centro comercîal e îr de verdad. Quîero es contundente. Péré ser contundente es preciso involucrérse. Si un
dejarla. terépeuté optéré por presionér péré oêtener un méyor compromiso
DR. MINUCHIN [é Richérd]: Tu esposa trata de relajar la vîgîlancîa en esté coyunturé, no comprenderíé éún por qué Richérd se muestré
que ejerce sobre Whîtney, pero entonces Whîtney hace algo que renuente é intervenir más. =ecidí explorér esté cuestión más éde-
dîce "¡mírame!", y Mary se vuelve a enganchar. lénte.

Ni lé médre ni lé hilé comprendíén cómo sus propios éctos élimenté- DR. MINUCHIN [é Whitneyl: No comprendo a tu madre. ¿Por qué te
êén este ciclo de control y reêelión. A veces es útil hécer comentérios vîgîla tanto?
é otré personé soêre ,los éctos de élgún miemêro de lé fémilié, péré WHI'TNEY: Porque no confía en mí.
hécer un cuestionémiento de méneré indirecté. En este céso, descriêí é DR, MINUCHIN: Y tú te aseguras de que no confíe en tî. ¿Qué haces
Richérd el comportémiento de Méry. Esto fécilitó que ellé lo oyeré sin que provoca que te vîgîle tan de cerca? ¿Cómo puedes ayudarla
ponerse é lé defensivé. para que no ejerza tanto control sobre tî?

DR. MINUCHIN [continuéndo]: Las dos están atrapadas. Whîtney =esde luego, Whitney es tén responséêle del ciclo de control y reêe-
necesîta que Mary se fîje en ella y Mary cae en la trampa de lión como sus pédres. Lé invito é reflexionér soêre su pépel en este
observar y responder a Whîtney. Es un círculo. ¿Puedes ayu- pétrón y ésí émplío lé téreé de éyudér y sénér. Le pido é Whitney,
darlas? ¿Puedes lîberar a estas dos personas de su círculo vî- que eré lé portédoré de los síntomés cuéndo llegó, que se convierté en
cîoso? éyudénte.
114 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS LA ADOLESCENTE MENTIROSA 115

WHITNEY: No es que yo insista en que me vigile. No entiendo por Prisioneros y cércelero; pescédor y peces. Utili]o estés imágenes péré
qué se enoja por cosas sin importancia. descriêir lé complementériedéd en lés fémiliés que están soêreinvolu-
DR. MINUCHN: Algo anda mal cuando te tienen prisionera y tú los crédés. Son eficéces precisémente porque son imágenes cotidiénés y
mantienes prisioneros. Algo extraño ha ocurrido en una familia no pétológicés.
en donde los, carceleros son prisioneros y los prisioneros son
carceleros. MARY: Quiero que entienda esto. Cuando Whitney era bebé, nece-
sitaba atención constante. Tenía 11 meses cuando me divorcié y
Acostumêro usér esté metáforé con fémiliés étrépédés en luchés de un año y medio cuando Richard y yo nos casamos.
poder. Resélté lé imposiêilidéd de escépér de uné jéulé que ellos mis- DR. MINUCHIN [é Richérd]: Creo que necesitas ayudarlas. Mary
mos hén creédo. Trénsmite el menséje de que "no héy villénos, solo pasa más tiempo preocupándose por Whitney que disfrutan-
víctimés". Whitney sigue lés implicéciones de lo que significé ser cér- do de ti. Habla con ella de cómo puede liberarse para ser más
celero él comentér: "Nuncé sélen solos", y sigo esé pisté êrevemente, esposa.
éunque volveré é centrérme en el trío y pospondré hésté después lé
exploréción de lé reléción de lé pérejé. =e nuevé cuenté propongo uné converséción que no me incluye. Sin
emêérgo, éhoré pérece más néturél, y Méry y Richérd se mirén y
DR. MINUCHIN [é lé pérejé]: ¿Tienen algunos espacios propios? empie]én é héêlér.
MARY: No tantos como me gustaría.
DR. MINUCHIN: ¿Quién interfiere? MARY [é Richérd]: ¡Si tan solo pudiera confiar en ella!
RICHARD: A veces, el comportamiento de Whitney. RICHARD: Hay ocasiones en las que estoy de acuerdo contigo. Yo
DR. MINUCIIIN: Richard, casi cualquier adolescente que esté bajo ob- tampoco confío en ella. Necesitamos establecer mejor los límites
servación puede convertirse en mentiroso. y las reglas, sin quedar atrapados en discusiones.
WHITNEY [é su médre]: Siempre has sido así: piensas que todo lo DR. MINUCHIN [é Richérd]: Creo que Mary se ha vuelto detective y
echo a perder. No es nada nuevo. me preocupa. Tal vez trata de lograr lo imposible. Está dema-
MARY: Me gustaría ,soltarte y que fueras una adolescente normal. siado tensa y puede estallar.
¿Cuántas veces te hemos dejado intentarlo? ¿Recuerdas el-fin RICHARD [é Méry]: Entiendo que estés agotada, yo también lo estoy.
de semana en que Richard y yo salimos de minivacaciones? No Siempre estamos preocupados por el comportamiento de Whit-
había pasado un día cuando Sally tuvo que llamarnos. ney. Ya nunca nos divertimos.

Lé discusión se está volviendo más écélorédé. Me echo péré étrás Una perspectiva novedosa se está imponiendo. Estamos cambiando
en mi sillón y dejo que continúe durénte élgunos minutos. Méry y la percepción de la familia de cómo funciona y desafiando la certeza
Whitney están tensés y enojédés. Levéntén lé vo] péré étécérse sobre el carácter y la localización del problema. Whitney es men-
y defenderse. tirosa, pero esé no es uné descripción completé o justé de quién es
ellé; édemás, témpoco creé ellé solé el proêlemé. Méry contriêuye,
-
DR. MINUCHIN: ¿Así son sus conversaciones? Se convierten en cari lo mismo que Richérd, cuyo pépel de crítico él mérgen eré pérte de
caturas de ustedes mismas, el pescador y el pez. lé situéción. Tél ve] si pérticipéré de méneré más éctivé, Méry se
122 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS LA ADOLESCENTE MENTIROSA 123

DR. MINUCHIN [a Richérd]: ¿Qué opinas de lo que Mary dijo, que DR. MINUCHIN: ¿Estará a tu lado para apoyarte o huirá?
mira a Whitney a los ojos y ve los ojos del padre de Whitney, é RICHARD: Ahí estaré. Si quisiera huir, lo habría hecho desde hace
quien no ha visto en más de 13 años? Es un hombre que Whitney mucho tiempo.
no conoce, puesto que, para ella, tú eres su padre. El miedo y la DR. MINUCHIN: Mary siente qué necesita hacerlo sola.
desconfianza de Mary vienen de su pasado, pero ese miedo RICHARD: No lo creo, pero está más tensa que yo. Yo llego hasta
la hace ver cosas que no existen. Creo que necesita ayuda y que cierto punto en el que pienso que ya tuve suficiente y que Whit-
tú puedes dársela. ¿Confiaría tanto en ti como para permitirte ney necesita hundirse o nadar.
ayudarla? DR. MINUCHIN: Me refiero a Mary. Ella dice que a veces se siente
sola.
Coloco é Richérd como coterépeuté y le pido que deséfíe é su esposé MARY: Él está muy ocupado con el negocio y le preocupan muchas
péré proteger é su hijé. Lé ésignéción de funciones curétivés é los otras cosas.
miemêros de lé fémilié es uné de lés intervenciones que éyudé é lés
fémiliés é cémêiér. Méry no queríé pedir nédé que molestéré é Richérd y creéré conflictos
entre ellos. Lé entiendo, pero témêién entiendo que émêos necesitén
MARY: A veces siento que hago todo yo sola. écercérse más el uno él otro y creér espécio entre ellos y su hijé édoles-
DR. MINUCHIN: Richard es apacible y creo que necesitas su gentile- cente, por el êien de ellé ésí como el de ellos.
za, pero lo alejas y él se contiene. Luego te sientes sola. ¿Cómo
le pides que participe? DR. MINUCHIN [é Richérd]: En ocasiones, Mary piensa que su rela-
MARY: Por lo general estoy muy estresada, pero, simplemente, no ción con Whitney es más fácil que su relación contigo, pero creo
pido. Ya lo había pensado. que una cosa tiene que ver con la otra. Whitney llena un vacío.
DR. MINUCHIN: ¿Qué cambios harías para que estuviera disponible? Para ayudar a Mary a desligarse de Whitney sin que se sienta
MARY: Él tiene que quererlo. sola, necesitas acercarla a ti.

Hé sido uné sesión mérétónicé que hé tocédo puntos sensiêles y difíci- Lé sesión estéêé llegéndo é su fin. Ténto Méry como Richérd se déêén
les. Confíén en mí éhoré y siento que tengo un lé]o con ellos. Quiero cuenté éhoré de lé importéncié de que se écercérén uno él otro y lo que
éyudérlos. Todos séêemos que es el fin de nuestro encuentro y êuscé- cédé, uno de ellos teníé que hécer péré cerrér lé disténcié entre ellos.
mos céminos que los lleven é un cémêio positivo. Con el tiempo veríén cómo éctuér êéjo ese entendido. Antes de despe-
dirnos, me péreció que eré importénte invitér é Whitney é volver é lé
RICHARD: Quiero participar. Supongo que no reacciono con la rapi- sesión péré que sus pédres pudierén decirle lo que penséêén.
dez suficiente para ti.
DR. MINUCHIN: ¿Crees que es tan competente que no necesita ayu-
da? [Y volviendo a Méry]: Y tú, no sueltas prenda. ¿Cómo pueden PASO CUATRO: exploración de nuevas formas de relacionarse
trabajar en equipo? ¿Cómo le dirás a Richard que no puedes
sola? DR. MINUCHIN: Quiero que le expliquen a Whitney que sus men-
MARY: Supongo que si no me esfuerzo tanto y le pido ayuda. tiras forman parte de una historia anterior de cómo se relacio-
LA ADOLESCENTE MENTIROSA 117
116 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS

PASO TRES: exploración del pasado centrada en la estructura


preocupéríé menos por controlér é Whitney y 'se intereséríé más en
él. Este eré un triángulo, Sin emêérgo, por lo generél héy otro: el
DR. MINUCHIN: Me imagino que están un poco confundidos sobre
síntomé presentédo, lés interécciones que lo rodeén y lés experien- .
lo que trataba de hacer. ¿Hablaron sobre la sesión en la comida?
ciés del pésédo que contriêuyen é determinér el comportémiento de
RICHARD: Creo que enfocó nuestros problemas desde un ángulo
los miemêros de lé fémilié en el presente. Me centré en este tercer
diferente del que esperábamos. Sé que es poco tiempo para ex-
punto.
plicar nuestra situación en casa y quizá nos centramos dema-
DR. MINUCHIN [é Méry]: ¿Dónde aprendiste á preocuparte tanto? siado en los últimos dos meses, en los que hemos estado muy
enojados y tratando de hacer respetar las reglas. Antes ella tenía
¿Por qué crees que la catástrofe acecha a cada momento?
más libertad.
MARY: Tengo una amiga que es como una segunda madre para
MARY: Fue interesante. Vio cosas que nunca habíamos visto.
mí, y ella también me dice que tengo miedo de que un tornado
me esté esperando a la vuelta de la esquina.
DR. MINUCI IIN: Me parece que algo de tu pasado está afectando El comentério de Méry es uné sorpresé péré mí y me élienté.
mucho tus pronósticos sobre el futuro de Whitney. Me gustaría
RICHARD: Sí, todo eso estuvo muy bien, pero cuando hablamos con
explorar contigo dónde aprendiste a ser así. Vayan a comer y
Whitney nos dio la impresión de que ella piensa que siempre ha
luego volveremos a reunirnos, ¿sí?
tenido razón, que el problema es Mary. Le recordé que habla-
Méry tituêeé. Proêéêlemente siente que me he coludido con 'Whitney mos de un círculo y que ella podía romper el chrtilo si dejaba
y lé culpo de lés dificultédes de lé fémilié. Richérd es el que resulté ser de mentir, pero tomó lo que quiso de la sesión.
persuésivo. Héêlé con ellé de méneré éféêle y protectoré, pero le dejé
Richérd defiende é su esposé y me cuestioné por époyér é Whitney é
entrever que él cree que de verdéd seríé muy útil otré sesión y, por fin,
costé de Méry. Este es un cémêio péré Richérd, que éhoré ésume uné
ellé éccede é volver después de lé comidé.
posición solidérié. Me péreció que teníé que hécer élgunos éjustes.

DR. MINUCHIN: Me gustaría hablarles un poco de mis ideas sobre las


Segunda sesión
familias. Creo que la gente está interrelacionada. Si un hijo tiene
problemas, examino a los padres y la forma en que se conectan
Cuando la familia regresa, le digo a Whitney que quiero hablar con
los miembros de la familia. Por supuesto, es cierto que Whitney
sus padres a solas y que ella nos acompañará después. Mary, Ri-
miente. La pregunta es: "¿por qué?" Mary, me impresionó tu
chard y yo nos sentamos a conversar. Se ven expectantes y tensos,
pesimismo y tu temor a la catástrofe. Algunas personas ven la
no saben bien hacia dónde vamos. Mary es la más incómoda de los
vida a través de cristales color de rosa, pero tú...
dos, se mueve, inquieta, en su silla, se arregla la falda y trata de no
MARY: Yo solo veo que las cosas empeoran.
mirarme a los ojos. Tal vez cree que es el blanco en el que tengo
DR. MINUCHIN: Sí. Me gustaría dedicar un tiempo a explorar con-
puesta la mira, y espero cambiar el ambiente, aunque sin bloquear
tigo quién eras antes de conocer a Richard. Mary, mencionaste
el material que puede estar cargado de emociones.
que creciste en una familia reconstituida. ¿Cómo fue?
118 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS LA ADOLESCENTE MENTIROSA 119

Parte de la terapia consiste en la adquisición de nuevas pers'pectivas, DR. MINUCHIN: ¿Cómo aprendiste a confiar en los demás?
pero otra parte es nada más nuevo aprendizaje, y los terapeutas, inde- MARY: Siempre ha sido un problema para mí. Tardo mucho tiempo
pendientemente de cuál sea su punto de vista teórico, son los maestros. en confiar, pero si se rompe la confianza, es difícil de reparar.
He estado enseñando a Mary y a Richard a ver las mentiras de Whit- Pasé años sin hablar con mi madre. Ahora hablo con ella.
ney desde una perspectiva sistémica. Ahora adopto una perspectiva DR. MINUCHIN: ¿Richard es predecible?
individual para explorar cómo llegaron a ver las cosas de esta manera. MARY: Tardé mucho tiempo en abrirme a él. Me reservé muchas
cosas, durante años.
MARY: Mis pádres se divorciaron cuando tenía cinco años. [Héêlé DR. MINUCHIN: Estuviste casada antes. ¿Cómo fue esa experiencia?
sin emoción, como si huêieré contédo téntés veces esté historié que MARY: Tenía poco tiempo de conocer a mi primer esposo. Nos casa-
yé no significéré nédé péré ellé.] Me fui de la casa cuando tenía 18 mos y nos fuimos a vivir a Montana, lejos de la familia. Me em-
años, la víspera de Navidad. Había una tormenta de nieve. Se baracé, y luego descubrí que era adicto a las drogas y el alcohol.
suponía que debía llegar a casa a las diez de la noche, pero no DR. MINUCHIN: ¿Cómo te salvaste de esa situación?
llegué hasta la medianoche y mi madre me echó. tviARY: Traté de quedarme con él. Fue de un tratamiento de rehabi-
DR. MINUCHIN: ¿Te echó? ¿En medio de uné tormenté de nieve, é me- litación a otro, y por fin hubo un incidente que acabó'con todo.
diénoche? Era un domingo por la tarde, y yo no sabía que había consumi-
MARY [indiferente]: Se acababa de volver a casar y no quería cerca a do drogas ese día. Él iba conduciendo, se pasó un semáforo en
sus hijos. Mi madre tiene muchas cualidades, pero no fue una rojo y tuvimos un accidente. Estuve atrapada en el automóvil
buena madre. No sabía qué hacer. Yo había perdido a una ami- mucho tiempo. Casi perdí a Whitney. Mi esposo huyó del lugar
ga en agosto de ese mismo año: se suicidó. Llamé a la madre de los hechos y nunca volví a verlo. Poco después fue arrestado
de mi amiga y hemos sido muy unidas desde entonces, como por asalto a mano armada. Dieron de alta a Whitney antes que
si fuéramos de la familia. Nunca entendí a mi madre. Creo qu9 a mí y mi madre se la llevó a casa. Cuando salí del hospital fui
estaba deprimida casi todo el tiempo. Podía ser cruel... Es di- por ella a casa. de mi madre y la llevé de regreso a Montana. Ahí
fícil hablar de esto. A veces es como un torrente de agua que conocí a Richard.
se desborda y quisiera detenerlo, pero no puedo. Mi hermano
menor es esquizofrénico; él se quedó en casa, en tanto que mi Presentó los écontecimientos como pértes inconexés. Cédé uno es éu-
otro hermano y mi hermana fueron a casas-hogar. tónomo, conllevé su propié cérgé de célémidédes y está éislédo del
resto, como si uné solé vidé no pudieré contener esté secuencié de
Me impresionó lé composturé que guérdó Méry mientrés contéêé este trégediés. Méry hé éprendido, como mecénismo de supervivencié,
reléto desgérrédor. ¿Acéso eré su esfuer]o por méntener sus senti- é despojér su pésédo de todo éfecto. Me reservo esté impresión péré
mientos enterrédos lo que le impedíé relécionér su temor él futuro con, usérlé después. Lé méneré desprovisté de emociones en que Méry re-
lés incertidumêres crueles de su pésédo? lété su historié puede indicér ténto un umêrél êélo de estrés como lé,
necesidéd de époyo y comprensión éntes de que resisté oír un deséfio.
DR. MINUCHIN: ¿Tu madre era predecible?
MARY: Nunca logré entenderla. Tuvimos buenas épocas, pero nun- DR. MINUCHIN [é Richérd]: Entonces entraste en escena. ¿Qué su-
ca fue predecible. cedió?
120 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS LA ADOLESCENTE MENTIROSA 121

Después de oír el relato de Mary, era importante invitar a Richard a DR. MINUCHIÑ: ¿Cómo te ganaste su confianza?
narrar su versión de los hechos. Se siente marginado y necesita que le RICHARD [titubea]: Una vez terminamos. Ella quería regresar a la
dé participación. vida que tenía antes de mí.
MAR?: DecidLque había llegado el momento de terminar el matri-
RICHARD: Me sentí atraído hacia ella y Whitney. Formamos una fa- monio y seguir adelante. No hablábamos y pensé que quizá era
milia al instante. Soy hijo único. Mis padres se divorciaron y demasiado para él que de repente se hubiera tenido que hacer
los dos se volvieron a casar. Viví con mi madre, su esposo y mi cargo de mí y Whitney. Volvimos a la ciudad donde vivía mi
hermanastro menor. familia, pero después decidimos hacer un último intento. Hubo
DR. MINUCHIN: ¿Y cómo aprendiste a ser protector? mucha tensión. Yo era muy reservada.
DR. MINUCHIN: ¿Cómo lo solucionaron? ¿Cómo se convirtieron en
1..: sta pregunta es semejante a la que le hice a Mary. Pido a cada uno una pareja?
de ellos que explore 14 n aspecto específico del pasado para esclarecer su RICHARD: Me esforcé, leí algunos libros.
forma de ver la situación presente. DR. MINUCHIN: ¿Cuándo se convirtió Whitney en tu hija?
RICHARD: Siempre sentí que era mi hija. Éramos muy unidos. Sa-
RICHARD: No lo sé. Traté de proteger a mi hermano de mí padras- bía que si terminábamos no tendría ningún derecho legal sobre
tro. Estaba loco. Su estado de ánimo variaba violenta e ines- Whitney.
peradamente y amenazaba con matarme. En ocasiones estaba MARY: Whitney eta una niña difícil. Si no se salía con la suya, llo-
bien. Otras veces se quedaba sentado sin quitar la vista de la raba y lloraba hasta el extremo de vomitar. De niña, Whitney
pared. Cuando tenía 17 años me fui de la casa. Es evidente que pensaba que así podía conseguir lo que quería.
no éramos una familia típica. DR. MINUCHIN: Era muy apegada a ti. ¿Tienes miedo de que se vuel-
va drogadicta como su padre?
Estas personas, heridas por familias crueles e impredecibles, se habían MARY: Miente como él.
encontrado y era posible que empataran razonablemente bien. El im- DR. MINUCHIN: Te equivocas. Miente como cualquier adolescente.
pulso de Richard de proteger a los demás podía aliviar el miedo y la
desconfianza de Mary. La descripción de Mary del comportamiento de Whitney transmite la
experiencia traumática que tuvo con su primer esposo y es una impo-
DR. MINUCHIN: Estoy pensando en lo que ambos siguen cargando sición del pasado de Mary sobre el presente de Whitney. Mary teme
de su pasado y cómo afecta eso a Whitney. ¿Cuántos años te- por su hija. Ahora comprendo de dónde vienen sus miedos, pero es
nías, Richard, cuando conociste a Mary? necesario refutar las distorsiones.
RICHARD: Veintitrés.
DR. MINUCHIN: Eras un muchacho joven cuando te casaste con Mary MARY: A veces, cuando la miro a los ojos, creo que no siente nada.
y Whitney. ¿Cómo te encargaste de las dos?
RICHARD: Poco a poco. Simplemente seguí adelante, pese a todo. Después de compartir el dolor de su pasado, me siento más preparado
Tenía miedo de casarme. Todo me parecía demasiado abruma- para cuestionar la tendencia de Mary a sobreproteger a su hija, al con-
dor. Había vivido solo y ahora ya no tenía privacidad. seguir que Richard demuestre más interés en ella y su hija.
121 EVALIJAC W)N DE. FAMILIAS Y PAREJAS
LA ADOLESCENTE MENTIROSA 125

naban los tres. Quiero que la liberen de la predicción de que se los tres estaban dispuestos a intentarlo. Si los hechos no parecían
convertirá en delincuente. ¿Pueden hacerlo sin que ella piense justificar del todo las preocupaciones de Mary por su hija, era por-
que no tiene que ser responsable? que no podíamos ver sus recuerdos. Como la madre de la familia
[Richard se acerca a Whitney y la abraza.] anterior, Mary también había sufrido de maltrato en su pasado y
MARY [a Whitney]: Quiero confiar en ti y me voy a esforzar por lo-
alrededor de esta experiencia se organizaba su desconfianza en la
grarlo.
relación con las personas cercanas a ella. A pesar de que ella ha
RICHARD: Tu madre tiene mucho miedo. Somos muy protectores y
estado casada con Richard desde hace 14 años, y de que Richard
no estamos realizando un buen trabajo. ha aceptado a su hija como propia, ella todavía no puede aprender
DR. MINUCHIN Whitney]: Tu madre tiene el deber de ayudarte a
a contar con él. Mary recelaba de las apariencias porque escondían
darte cuenta de que el amor puede volverse destructivo. tragedia. Esperaba el desastre. Sabía que Whitney le mentía y te-
MARY: Voy a dejar de preocuparme y me concentraré en las cosas
mía consecuencias terribles, porque proyectaba sus miedos sobre
de todos los días. De verdad, voy a tratar de tener más fe. su hija y pronosticaba que acabaría siendo una delincuente, como su
padre natural.
En los siguientes minutos, juegan con la idea de que necesitan cam- Además, como en el caso anterior, en esta familia había un es-
biar algo en su relación con Whitney, aunque no tienen muy en claro poso periférico que estaba dispuesto a ayudar, pero cuya pareja
cuáles serán estos cambios y es probable que Whitney se sienta con- casi no lo tomaba en cuenta. Richard había tratado de asumir el
fundida. Sin embargo, hay algo que sí queda claro: el problema del que papel de protector con Mary y Whitney, porque le entusiasmaba la
hablan ya no tiene que ver únicamente con las mentiras de Whitney. posibilidad de tener una fainilia instantánea. Sin embargo, el lazo
Más bien, tiene que ver con las relaciones: la relación de la pareja y la entre Mary y Whitney, forjado en la adversidad, era tan fuerte que
relación de los padres y Whitney como familia. actuaba como barrera contra el recién llegado. En consecuencia, el
lazo entre Mary y Richard era relativamente débil, y cuando Whit-
ney manifestaba su necesidad adolescente de intimidad e indepen-
Marco terapéutico dencia por medio de sus mentiras, Richard no podía actuar como
el pilar de la familia.
Organización familiar

Algo que sucede con un segundo matrimonio es que hay poca Perspectivas individuales
oportunidad para que la nueva pareja consolide su relación antes
de tener hijos. Esto es especialmente cierto cuando la formación de Whitney solo quería lo que casi todos los adolescentes quieren:
la familia instantánea tiene que ver con adolescentes. un poco de libertad. Sin embargo, no quería reñir con su madre,
Richard se sentía feliz de casarse y tener una familia ya forma- por lo que recurría a hacer cosas a escondidas y luego a mentir al
da. El hecho de que amaba a la pequeña hija de su esposa le hizo respecto cuando la sorprendían. Una vez atrapada en esta versión
pensar que sería mucho más sencillo que llegaran a ser un trío. del ciclo de control y rebelión, Whitney tenía, como es natural,
Pero el subsistema madre-hija era ya una unidad que tenía' un mayor conciencia de las restricciones de su madre que de sus pro-
vínculo afectivo muy fuerte, a la que no era fácil entrar, incluso si pias provocaciones. Cuando se daba cuenta de su contribución,
126 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS LA ADOLESCENTE MENTIROSA 127

tendía a verla en los mismos términos que su madre: era mala y Técnicas
mentirosa. Lo que no advertía era la solidez del vínculo entre ella
y su madre, o las opciones que tenía para luchar de manera más Me uní a Whitney y ofrecí un nuevo significado desus mentiras.
abierta por la libertad que anhelaba o para distanciarse un poco Este es un ejemplo de cómo uso la metáfora y el humor. Me gusta
y, así, evitar que su madre estuviera tan consciente de sus trans- trabajar con niños y adolescentes. Sin embargo, en situaciones en
gresiones. las que la conducta del hijo preocupa a los padres, mi alianza con el
Mary también se veía como la víctima en el ciclo de control y hijo puede ponerme en riesgo de perder la confianza de los padres.
rebelión. ¡Si tan solo Whitney déjara de mentir! Lo que Mary no En el caso de Mary, también tuve que brindar mucho apoyo a la
entendía era que sus temores eran en parte una proyección y que madre antes de cuestionar su postura. Si no la hubiera tranquili-
podía confiar en su hija para que ella empezara a volverse más in- zado tras su incomodidad inicial, no habría podido conseguir su
dependiente. participación en el proceso de explorar nuevas opciones.
Richard tendía a tomar partido por Mary en la batalla por el Una de las técnicas que utilicé en este caso fue el reencuadra-
control con Whitney. Aunque consideraba que su esposa era un miento, cuando le "dije a Whitney que las metáforas eran una men-
poco sobreprotectora e incongruente, su condición de padrastro lo tira poética, y, después, que sus mentiras eran una respuesta al
hacía sentirse inseguro y prefería no cuestionarla. Había aprendido control de su madre: cuando describí la transacción entre la madre
a no pelear abiertamente con Mary, en especial por algo tan impor- y Whitney como la relación entre el pez y el pescador, estaba reen-
tante como la seguridad de su hija. Por desgracia, Richard no se cuadrando la situación. Incluso cuando dejé de prestar atención a
daba cuenta de que esta pasividad, como padre y esposo, era parte las mentiras de Whitney para centrarme en que los padres parecían
de lo que mantenía a Mary y a Whitney enfrascadas en su lucha de detectives y les pregunté quién era mejor detective, esto fue parte
poder. del proceso de reencuadramiento.
También usé el desequilibrar, cuando me alié con el padre y le
di el papel de ayudante y sanador de la madre que estaba enzar-
Estrategias de intervención zada en la lucha con su hija y con su propio pasado. Cuando le
di peso a la voz del esposo, también facilité su proximidad con la
Cómo en la mayoría de los casos, cuando el hijo presenta el proble- hijastra.
ma, el objetivo de la terapia se centra en transferir la propiedad del
síntoma de la maquinaria intrapsíquica del hijo al drama interper-
sonal de los padres y el hijo, que se afectan mutuamente. Whitney
mentía en respuesta a la sobreprotección de sus padres.
Otra intervención se centró en hacer consciente a la madre de
cómo su pasado traumático distorsionaba su visión de la relación
que tenía con su hija. Por supuesto, como ocurre con todas las fami-
lias reconstituidas, hubo intervenciones dirigidaS ala realineación
del trío por medio de la creación de límites para proteger la autono-
mía del subsistema de cónyuges y de la adolescente.
CAPÍTULO

5 Tres díadas son menos


que una familia entera

La familia Jones fue derivada a terapia familiar por la clínica psi-


quiátrica donde la madre torna terapia individual por depresión
con ideación suicida. Tiene un hijo, Matthew, de 18 años, que es
epiléptico y tiene inteligencia limítrofe. Se separó de su primer
esposo cuando Mátthew tenía cinco años y volvió a casarse cinco
años más tarde. Hay conflictos entre el esposo y el hijo, y la señora
iones se estresa mucho y con frecuencia interrumpe los conflictos
tomando un cuchillo de cocina e infligiéndose cortaduras superfi-
ciales en el abdomen. La familia tuvo seis sesiones de terapia antes
de esta consulta y la terapeuta familiar ha visto a la madre indi-
vidualmente. Vi a la familia en Londres la semana anterior a un
taller y presenté una versión editada de la sesión a un público de
terapeutas familiares.
Cuando entraron en el consultorio,, los Jones, como si quisieran
telegrafiar sus problemas, tomaron asiento con Matthéw entre la
madre y el padrastro. Son una familia simpática: Jill, una mujer
en los cuarentas, esbelta, de piel pálida con pecas y cabello rubio
rojizo, lleva puesto un vestido verde con estampados geométricos;
es irlandesa. Carl mide uno ochenta de estatura, tiene el cabello' os-
curo, viste de manera informal con pantalones vaqueros y,camisa
de manga corta; su rostro es amigable y franco. Es el primero en
entrar en el consultorio y me estrecha la mano con firmeza, una
expresión de confianza. Matthew tiene 18 años y es un joven alto
130 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS TRES DÍADAS SON MENOS QUE UNA FAMILIA ENTERA 131

que, como Carl, viste de manera informal y da la impresión de ser la vuelta de la esquina y me quedaba en mi departamento para
amistoso y seguro. Nada en su conducta deja traslucir su problema ver a mis hijos o, mejor dicho, a mi hijo.
neurológico.
El problema con el que la familia necesita ayuda es el conflicto Empie]o é explorér cuánto duré el periodo de . forméción de lé pérejé
entre Matthew y su padrastro. éntes de que Métthew se incorporéré é lé fémilié, y héêlémos élgunos
minutos de los detélles de este periodo. En seguidé me centro en el
síntomé: el conflicto entre Cérl y Métthew.
PASO LINO: abrir el motivo de consulta
DR. MINUCHIN: ¿Discuten?
CARL: Creo que Matthew sintió que le estaba quitando a su madre. MATTHEW: Sí, a decir verdad, reñimos mucho.
DR. MINUCH1N: ¿Que le estabas quitando a su madre? DR. MINUCHIN: Por ejemplo, ¿hoy?
CARL: Sí, bueno, porque antes ella concentraba todo su amor en MATTHEW: Hoy solo discutimos una vez. Una vez, en la camioneta.
Matthew y ahora lo comparte. Al principio pensé que todo mar- DR. MINUCHIN: ¿Cuando vertían a verme?
chaba sobre ruedas. Matthew y yo nos llevábamos bien, pero MATTHEW: Sí, cuando veníamos para acá.
después de un tiempo el resentimiento empezó a apoderarse de DR. MINUCHIN: ¿Puedes decirme...?
los dos. A veces me molestaba con Matthew por su comporta- MATTHEW: Porque mi mamá estaba sentada en el asiento trasero de
miento, y a veces él se molestaba conmigo por lo que, según yo, la camioneta y solo había dos lugares al frente, y mi papá y yo
debían ser las reglas correctas, y empezábamos a discutir; de estábamos sentados adelante, y él me dijo que debería haber de-
hecho, todavía lo hacemos, y por eso acabamos aquí. jado que mi mamá se sentara adelante y yo atrás, pero me rompí
DR. MINUCHIN [a Jéi: ¿Qué edad tenía Matthew cuando te separaste el brazo y él conduce como loco, por eso dije que me sentaría ade-
de tu primer esposo? lante, incluso mamá fue a sentarse atrás; él se enojó un poco por
JILL: Matthew tenía alrededor de cinco, seis, sí, cinco o seis años. eso, aunque no dijo nada sino hasta que íbamos a medio camino.
DR. MINUCHIN: Y después te uniste a tu actual esposo. ¿Cuántos DR. MINUCHIN: ¿Por qué eso se convirtió en una pelea?
años tenía Matthew entonces? MATTHEW: Bueno, porque él empezó.
JILL: Diez... pero no vivía en casa en ese entonces. Estaba en el in- JILL: No fue una pelea.
ternado de un hospital para niños con trastornos neurológicos. CARL: No nos peleamos. Solo sugerí... Bueno, le pregunté por qué
DR. MINUCHIN: Eso significa que empezaron su vida de pareja sin su madre se había sentado atrás en la camioneta, y él respondió
él. ¿Cuánto duró eso? que tenía el brazo roto, y yo dije: "Te sientas sobre el culo, no
JILL: Creo que, aproximadamente... no más de un año... habrán sobre tu brazo".
sido seis meses; no estoy segura. MATTHEW: Sí, pero Carl, fíjate cómo conduces.
CARL: Creo que pasaron como ocho meses, y durante el tiempo que CARL: Si me hubieras dicho que fuera más despacio, o le hubieras
Matthew estuvo en esta escuela que se llamaba St. Pierre's, tenía pedido a tu mamá que dijera...
permiso para salir los fines de semana. Llegaba a casa entonces MATTHEW: Sí, pero de todos modos lo haces. Así conduces.
a pasar un tiempo con su madre, lo que me parecía muy bien, CARL: Prevé que va a haber un pleito y en seguida se pone a la de-,
no interfería en absoluto porque los fines de semana yo vivía a fensiva. Creo que Matthew es muy egoísta con su madre.
132 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS TRES DÍADAS SON MENOS QUE UNA FAMILIA ENTERA 133

Con frecuencia evito que los miembros de la familia hablen solo del MATTHEW: ¿Qué? Se está riendo... a veces cuando discutimos él
problema; en cambio, los invito a que lo traigan a la sesión, a que bai- tiene la última palabra y gana. Es verdad, mamá, ¿no es cierto?
len en mi presencia. Luego exhorto a los miembros de la familia a que JILL: No sé.
hablen entre ellos, mientras observo la naturaleza de sus interacciones.
Mientras escucho a Matthew, evalúo su capacidad intelectual. Me im-
DR. MINUCHIN: Matthew, cuando ellos empezaron a ser pareja, presiona. Tiene una sonrisa amigable y se relaciona con facilidad. A
¿cuántos años tenías? juzgar por su lenguaje, su cociente de inteligencia parece ligeramente
MATTHEW: No me acuerdo. ¿Tenía nueve? [Mira a su madre.] inferior a lo normal. Creo que lo último que dijo Matthew a su madre
JILL: Creo que tenías diez. ("Es verdad, mamá, ¿no es cierto?") fue una petición para que se alia-
MATTHEW: Diez años. ra con él en contra de Carl; pero Jill se negó a tomar partido.
DR. MINUCHIN: Ella se acuerda mejor.
MATTHEW: Sí, ella recuerda todo; yo no me acuerdo de nada. Lo DR. MINUCHIN: Estoy escuchando a Matthew, la manera como ra-
único que sé es que ellos están juntos desde hace ocho años; es zona. Razona muy bien y le pidé a su madre que lo ayude a re-
todo lo que sé. cordar. A veces es porque en realidad lo necesita y, otras veces
solo es porque está acostumbrado a usar tu memoria [a fill] para
Aún no conozco el nivel de discapacidad de Matthew, pero presto ayudarse.
atención a la dependencia que tiene de su madre para que le propor- CARL: Y de ahí nacen muchas de nuestras discusiones, por Matthew,
cione información. Sé que los niños con epilepsia tienen problemas de desde que tenía 14 años, y con mayor razón ahora; hay muchas
memoria; pero también, que los padres de niños discapacitados tienden cosas que creo que Matthew, que ya es un joven, debería hacer
a protegerlos y, en ocasiones, a sobreprotegerlos. Necesitaré más infor- solo. Pero él sigue dependiendo de su madre para todo, desde
mación para evaluar esta relación. levantarse hasta tomar sus medicinas. No fue sino hasta hace
muy poco, de hecho hace dos semanas, cuando Matthew em-
DR. MINUCHIN: Eras un chiquillo; ¿las discusiones empezaron des- pezó a sacar sus pastillas por la mañana y a tomárselas. Hasta
de entonces? entonces, su madre tenía que sacar las pastillas, su madre tenía
CARL: No, bueno, no sé cuándo empezaron. que... yo pensaba que a los 14 ya debería hacer algo...
MATTHEW: Creo que las discusiones comenzaron cuando era un MATTHEW: Sí, pero siempre he estado muy apegado a mi mamá; no
poco mayor... ' fue por la edad y esas cosas.
DR. MINUCHIN: ¿Cuándo? CARL: Sí, pero el doctor Minuchin acaba de decir que te has acos-
MATTHEW: .Más o menos, ¿desde que tenía unos 14 años, hasta el tumbrado a usar la memoria de tu madre y eso significa que
día de hoy? eres un poco lento en algunas cosas; en otras eres muy brillante,
DR. MINUCHIN: ¿Cómo se desarrollan? ¿Tú ganas la discusión? pero en algunas otras tardas un poco más en entender que otros
MATTHEW: Bueno, ganar, qué buena pregunta. A veces él gana, es niños.
como una competencia [ríe]. Quiere ganar, pero... no es por la MATTHEW: Sí, pero he mejorado.
forma de ganar, sino que es... talgo más? CARL: Exacto, y esa fue mi idea desde el principio, alentarte a ha-
CARL: Bueno [ríe discretamente]. cer más cosas por tu cuenta, Matthew. Hay mucho que puedes
134 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS TRES DíADAS SON MENOS QUE UNA FAMILIA ENTERA 135

hacer, pero es demasiado fácil para ti decir: "Mamá, ¿me lo ha- de trétér de sétisfécerlos por iguél, y es proêéêle que su respuesté é
ces?" Vas al pie de las escaleras y gritas: "Mamá, ¿me bajas mis situéciones semejéntes seé léstimérse. El pleito entre Cérl y Métthew
casetes?" Ella podría estar en el baño o haciendo cualquier otra es entre iguéles. Tengo, lé impresión de que Jill protege é Métthew y
cosa. ¿No puedes subir y poner tu casete? Eres muy flojo... no respéldé lé éutoridéd de Cérl.
MATTHEW: ¡No soy flojo, Carl!
CARL: No me dejas terminar, Matthew. Le cargas mucho la mano JILL: Estoy escuchando y algunas cosas que ambos dijeron no son
a tu mamá. Creo que ese es el origen de muchas de nuestras precisas.
discusiones. Te aprovechas de tu madre.
MATTHEW [interrumpiendo]: Ya oí todas tus razones, Carl. No soy la El reléto "impérciél" de Jill confirmé mi impresión: los dos homêres
causa de eso. Las cosas son muy distintas. reciêen tréto iguél.
CARL: Bueno, me parece que muchos de los pleitos nacen de...
MATTHEW: Los pleitos son por tu culpa, y porque has sido malo
conmigo... los pleitos son por cosas diferentes y no solo por PASO =OS: señélér lés interécciones que méntienen el proêlemé
eso... deja hablar a mamá, ella te dirá cuántos pleitos hemos
tenido. DR. MINUCHIN [A fin]: ¿Crees que tienes que intervenir?
CARL: Insistes en pedirle a tu madre que te apoye. Le pides a tu JILL: En este momento no.
madre que haga todo por ti, hasta que hable por ti, Matthew. DR. MINUCHIN: ¿En qué punto intervienes?, ¿cuando la discusión
Tu madre no va a estar siempre a tu lado. Tienes que aprender escala?
a hacer las cosas por ti mismo, y eso es todo lo que trato de de- JILL: Cuando rebasan los límites y llegan a la agresión, ahí es donde
cir. Quieres ser adulto y, dentro de pocos años, tener tu propio intervengo.
departamento. Tienes que aprender a limpiar, a lavarte._ DR. MINUCHIN: ¿Matthew es agresivo?
MATTHEW: Tú ni siquiera sabes cocinar, Carl. Mi: Antes no era agresivo, pero ahora que está creciendo ha empe-
CARL: Dé acuerdo, Matthew, pero yo puedo vivir por mi cuenta y zado a mostrarse un poco agresivo... de palabra.
preparar mis comidas. DR. MINUCHIN: Es algo que sucede en los segundos matrimonios.
MATTHEW: Lo único que cocinas por tu cuenta es el desaytino; ha- Cuesta trabajo incorporar al cónyuge como padre y eso no está
ces que mi mamá te prepare la cena. ocurriendo en este caso. Lo que veo son dos grupos: marido
CARL: Como quieras, Matthew. y mujer, y madre e hijo. Siempre es un dúo. Aquí hay un pa-
MATTHEW: No sabes cocinar. drastro y un hijo, y tú, Jill, siempre estás atenta a funcionar
CARL: Sí, Matthew, como tú digas. como protectora, y ese es un sistema muy disfuncional. Cuan-
DR. MINUCHIN: Muy bien, gracias. Fue un buen ejemplo. [A lé mé- do tres personas requieren tres agrupamientos diferentes: Jill
dre]: Y ahora, cuando ocurrió eso, ¿qué te sucedió a ti? y Matthew, Jill y Carl, y Carl y Matthew, es muy incómodo.
Él [Carl] siempre se relaciona con Matthew con cierta cautela,
Actúén el síntomé. Es evidente que estos dos homêres compiten por el porque piensa: "¿Qué dirá Jill?" Soy hombre, como tal observé
émor de lé mismé mujer y, como es oêvio, los dos tienen derecho é red- a estos dos hombres hablar, y noté algo positivo. Los vi dis-
êir su étención. Sin emêérgo, esté competencié lé colocé en lé posición cutiendo pero tambien hablando, y me pareció que en cierto
136 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS TRES DíADAS SON MENOS QUE UNA FAMILIA ENTERA 137

modo, Carl disfrutaba de su función de padre. Y vi a Matthey J1LL: ¿En qué?


decir "soy tan alto corno tú". DR. MINUCHIN: En la proximidad. Me impresionan los diálogos
MATTHEW [ríe]: Sí, soy más alto que él. entre Carl y Matthew. He visto una enorme adaptación entre
CARL [riendo]: Es bastante más alto que yo. ellos, de Matthew a Carl y de Carl a Matthew. Pero, como tienes
miedo de que algo suceda, aún no lo ves.
Ofrezco a la familia un modelo de normalización de las familias re CARL: Creo que es verdad.
constituidas. Con frecuencia les ofrezco una descripción sencilla de si JIU,: De hecho, coincidiría con usted, pero es que hemos pasado por
forma de organización y me sorprende que lo que a mí me parece evi muchas cosas, y todo esto es muy nuevo. Quiero que seamos,
dente sea toda una novedad para ellos. Más adelante descri]iré la .mis no una familia normal, sino que nos llevemos bien; por eso nos
ma organización familiar como triángulos amalgamados y me centrar, hemos esforzado tanto; es que ha sido una batalla constante a lo
en la falta de díadas no trianguladas. Pero, en este momento, quiere largo de estos últimos ocho años.
apoyar la función de Carl como padre. La terapia es secuencial y los di CARL: Creo que nuestro problema es que durante muchos años
versos o]jetivos a lo largo del camino exigen diferentes intervenciones no entendí los problemas y las necesidades de Matthew. Aho-
ra que soy mayor y vivo con Matthew, me doy cuenta de que
DR. MINUCHIN: Es cuestión de autoridad, y no parece que Carl ten mucho de esto á culpa mía. Creo que si seguimos viendo al
ga la suficiente, porque cuando responde a Matthew sabe qui terapeuta familiar en la clínica, si podemos sacar a Matthew de
Jill está observando. Por consiguiente, la libertad de estas do: esta actitud negativa, todos podríamos llegará ser, como dices,
personas para desarrollarse y evolucionar queda acotada [a Ji33 una familia normal, porque incluso en las familias normales
por tu preocupación, tu estado de alerta, tu inquietud. Pasas la: hay pleitos, solo que los problemas no estallan a este grado. Jill
24 horas del día en estado de alerta, con la suposición de peli espera que esto funcione. Yo voy a hacer todo lo que esté a mi
gros y el temor de que algo suceda. ¿Cuándo y dónde aprendis alcance para lograrlo.
te que hay peligro en la cercanía? DR. MINUCHIN: Está funcionando.
CARL: Si nos esforzamos un poco más... Es culpa mía, Matthew, yo
Esta intervención parece redundante; dije prácticamente lo mismo en m tengo la culpa de que me tengas resentimiento [tocando el ]razo de
comentario anterior, pero al ca]o de muchos años de ejercicio profesiona Matthew] por algunas cosas, porque durante mucho tiempo has
he perdido la fe en el poder de una sola intervención. La gente asimile pensado que soy el que te fastidia y, como dijó tu madre, no es
-
la novedad de acuerdo con sus viejas formas de pensar, y esta desapare que sea irracional, sino que es la forma en que te pido las cosas...
ce después de la sesión, y, a menudo, durante ella. Por tanto, repito le MATTHEW: No es solo eso...
dicho. Para dar intensidad a la interpretación, presento el mismo men JILL: Estamos tratando de cambiar la manera como actuamos y ha-
saje disfrazado con otras pala]ras y por medio de diferentes imágenes blamos entre nosotros...
hasta que escucho que alguien de la familia lo repite de un modo u otrc
Carl da la impresión de ser más solidario con Matthew, pero, perci]o
Al final de la intervención, introduzco una idea que ampliaré en 3e que Carl y Jill distan mucho de comprenden el triángulo familiar e
siguiente sesión: que las formas de relacionarse de la gente se progra insisten en la idea de que solamente necesitan ser más ama]les unos
man en la infancia. con otros.
138 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS TRES DíADAS SON MENOS QUE UNA FAMILIA ENTERA 139

Matthew y Jill hablan del trabajo del chico. Matthew trabaja ocho DR. MINUCHIN: Tengo 83 años.
horas a la semana en una tienda departamental y va a uné escuelé MATTHEW: ¡Vaya! [Ríe.]
técnica donde está aprendiendo un oficio. Me pérece que tengo que DR. MINUCHIN: Tú tienes48. Soy más viejo. Por tanto,*a veces quiero
volver a centrar su atención en la manera en que funcionén y seguir decir: "Sabes, ya pasé por eso, hazme caso". Si Carl te dijera eso,
explorando cómo se relacionan Carl y Matthew. ¿sabes qué harías? Dirías: "Yo sé más que tú".
MATTHEW: No, n.o le hago eso.
DR. MINUCHIN: Matthew, ¿sabes cuántos años tiene Carl? DR. MINUCHIN: Claro que lo hacen; es un baile. Y ellos [dirigiéndose
MATTHEW: ¿Cuántos años tiene Carl? Cuarenta y cuatro. éhoré é Jill] desarrollarán su propio baile. Creo que Carl le ense-
CARL: Cuarenta y dos [toca el brazo de Matthew]. ña mucho a Matthew sobre lo que es aceptable. Y no hay duda
DR. MINUCHIN [a Matthew]: Te veo como el que desafía; ¿sabes qué de que Matthew ha.crecido en esta relación. [El =r. Minuchin
es ser desafiante? pide é Métthew que se siente en otra silla.] Matthew, puedes sen-
MATTHEW: Los desafío. tarte ahí, pero dale a Carl el lugar que le corresponde cerca de
DR MINUCHIN: Carl, explícale lo que quiero decir, porque él te de- tu madre; además, necesitas buscarte otra mujer. ¿Tienes novia?
safía. MATTHEW: No.
tvimmEw: Ah, sí. DR. MINUCHIN: ¿Estás buscando una?
DR. MINUCHIN: Permíteme continuar. [A Carl]: Explícale qué es ser MATTHEW: Sí, quiero una relación.
desafiante. DR. MINUCHIN: Cuando la encuentres, ¿los dejarás tener su propia
relación?
Hago hincapié en que Carl sabe más "y dejo entrever que deêeríé éyu- MATTHEW: ¿Qué quiere decir? ¿Cree que los estoy separando?
dér é Métthew-é entender. Apoyo lé orgéni]éción jerárquicé y cues- DR. MINUCHIN: Sí.
tiono el tréto de iguéles que Jill les dé. MATTHEW: No es cierto. Yo no hago eso.
DR. MINUCHIN: Me agrada tu respuesta. Me gusta que me corrijas.
CARL: Creo que lo que quiere dar a entender es que, cuando digo MATTHEW: Sí, pero eso es lo que usted cree. Pero yo no hago eso.
algo, no prestas atención, y que cualquier cosa que yo diga para DR. MINUCHIN: De acuerdo, tienes razón.
ti está mal.. [=irigiéndose él =r. Minuchin]: ¿Es eso lo que quiso
decir? Métthew hé entendido y se resiente por lo que implicé mi descripción
DR. MINUCHIN: Sí. [ Miréndo é Métthew]: ¿Te puedes poner de pie un del triángulo fémiliér. Acepté su deséfio y puse el ejemplo de un diálo-
momento? [El Dr. Minuchin y Matthew se levantan. Métthew te go que no se convirtió en pleito.
sécé uné céêe]é él =r. Minuchin. El =r. Minuchin ríe.] ¡Caramba,
eres muy alto! Pero has de saber que a veces los padres creen MATTHEW: No, la cuestión es entre Carl y yo, no nos llevamos bien.
que los hijos necesitan entender que los padres son mayores y
quizá saben más. Métthewo insiste en locéli]ér el proêlemé en el conflicto entre él y Cérl.
Sostengo una conversación con Jill soêre sus temores y le pido que
Cuéndo tréêéjo con niños, écostumêro usér metáforés no verêéles después se lo explique a Matthew, que parece pensar que los temores
péré explicér lés cuestiones de éutoridéd. de Jill se relacionan con él y sus problemas
14Q EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS ERES DÍADAS SON MENOS QUE UNA FAMILIA ENTERA 141

JILL: ¿Quiere que le explique? [Titubea.] Me siento incómoda; no [El br. Minuchin se pone de pie para estrecharle la mano a
quiero... Matthew.] Me simpatizas, y pienso que eres mucho más inteli-
gente de lo que la gente cree.
–uiero que Jill le diga a su hijo que tiene pro]lemas que no se relacio-
nan con él, que es una persona aparte de él, con pro]lemas propios. Al final de la sesión me convencí de que me ha]ía aliado con Carl y
Matthew, y que los dos se sentían apoyados y confirmados, pero me
MATTHEW: Dilo y ya. Dilo, mami, por favor. preocupa]a cómo ha]ía tomado Hl! mis cuestionamientos. -Tendría que
JILL: No, la verdad es que me siento un poco incómoda. [Al Dr. Mi- mostrarme más solidario con ella en la próxima sesión.
nuchin]: Me desconcertó un poco que haya dicho que le temo a
muchas cosas.
MATTHEW: ¿Es algo que crees que me va a alterar? Segunda sesión

Mat theio no puede conce]ir la idea de que mi conversación con /in no Se encuentran presentes en la sesión Jill, Carl, Matthew y su tera-
se relacione con él. En su relación sofocante e íntima no hay espacio peuta familiar, que no pudo asistir a la sesión anterior.
para la autonomía.

DR. MINUCHIN: Veo a tu mamá como una persona asustada. PASO TRES:• exploración del pasado centrada én la estructura
MATTHEW: Sí.
DR. MINUCHIN: Y quiero saber cómo llegó a ser así, qué le ocurrió Me siento muy incómoda [ríe con nerviosismo]. Eh, supongo
cuando era niña que la hizo ver el mundo corno si estuviera que mucho de esto viene de mi niñez: mi padre era muy vio-
lleno de peligros. lento. Cómo decirlo... era agresivo en todo sentido y, además,
MATTHEW: Lo sé, si. alcohólico. Creo que era un hombre maravilloso, pero alcohó-
DR. MINUCHIN: De niños, a todos nos enseñaron a ver el mundo de lico al fin y al cabo. Y cuando estaba borracho, se comportaba
cierta manera. Y cuando somos adultos seguirnos viéndolo así, como un animal. Maltrataba y golpeaba mucho a mi mamá, a
por eso te veo [a lin] pendiente del peligro. nosotras, mucho más a mí y a mi mamá, en especial cuando
Te veo [a Carl] como una persona que entra muy fácilmente crecí. Era espantoso.
en competencia, dé ahí que compitas con Matthew, que es un DR. MINUCHIN: ¿Qué tipo de trabajo realizaba?
joven, como si fuera tu igual. Esto es algo que trataré de explo- JILL: Trabajaba en diferentes cosas. Empezó de policía; y mi madre
rar: cómo llegaron a ser ese tipo de personas. Matthew y yo los era dueña de su propio bar. Se conocieron, se casaron y en me-
escucharemos a los dos y luego hablaremos acerca de si pueden nos de tres o cuatro años él comenzó a beber; se emborrachaba
ser diferentes y de qué manera. Parecen personas muy agrada- en el bar de mi madre y ella acabó perdiéndolo.
bles y positivas, pero están atrapadas en un círculo destructivo. DR. MINUCHIN: ¿Perdió el bar?
Presté mucha atención a Matthew el día de hoy, y creo que JILL: Sí, perdió todo lo que tenía por el alcoholismo de mi padre.
ustedes tienden a menospreciar gu capacidad. Lo protegen en Nos mudamos y mi madre se embarazó de mi hermano me-
aspectos en los que es muy competente. nor. Nos fuimos a Galway.
142 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS TRES DIADAS SON MENOS QUE UNA FAMILIA ENTERA 143

DR MINUCH1N: ¿Tu padre bebía todos los días? DR. MINUCHIN: ¿Por qué tu madre se quedó con él?
JILL: No, solo los fines de semana. JILL: Ah, sí, ya lo creo que permaneció a su lado. Lo dejó una vez,
DR. MINUCHIN: ¿Bebía todo el fin de semana? pero él volvió luegd de unos seis meses, cuando yo tenía 13
JILL: A veces, no siempre, porque no creo que pudiéramos costear- años, sí. Pero volvió, y ella le permitió regresar.
lo. Si hubiera tenido dinero, de seguro se la habría pasado be- DR. MINUCHIN: ¿En Irlanda son más indulgentes con los hombres
biendo, pero no teníamos mucho dinero y, por eso, usted sabe, golpeadores?
debe de haber sido solo el sábado por la noche.
DR. MINUCHIN: llegaba a casa ¿y qué hacía? Queríé expresérle mi époyo. Ofrecerle disculpés por lé formé en que
JILL: Bueno, llegaba a casa a altas horas de la noche; mis hermanos su pédre lés héêíé méltrétédo é ellé y é su médre. Luego me enteré de
ya estaban acostados y yo esperaba con mi madre, las dos está- que los oêservédores héêíén respondido con sentimientos pérecidos.
bamos pendientes de que llegara y también de cuán borracho Algo en lé descripción de (él héêíé cru]édo lé êérreré del tiempo y nos
venía. héêíé estremecido iguél que é ellé.
DR MINUCHIN: Tú y tu mamá.
JILL: Sí, nos alternábamos, sabe, esperando a ver a qué hora llega- JILL: La gente no sabía en realidad, nadie sabía y nadie se inmiscuía,
ba. Cuando entraba, yo corría al piso de arriba y aguardaba; en ¿sabe?
cuanto empezaba a golpear a mi mamá, bajaba de nuevo. Me DR. MINUCHIN: ¿Quién te protegió?
acuerdo de que siempre se detenía; pero, conforme fui crecien- JILL: Nadie en realidad.
do, quiero decir, creo que fue la primera vez que se violentó a DR. MINUCHIN: ¿Y tu hermano mayor?
ese extremo: tenía a mi madre en el baño, con una enorme bota JILL: Cuando crecimos, creo que cuando él tenía unos dieciséis años,
amarilla y había sangre por todas partes. Entonces bajé, él me empezó a enfrentársele; a pelear a golpes con él para tratar de
levantó en vilo y me arrojó contra la puerta de la entrada, tras- protegernos un poco.
pasé el vidrio y este cayó hecho añicos. No, no fue el vidrio, fue JILL: MINUCHIN: ¿Sigues teniendo contacto con tus hermanos?
a mamá a la que arrojó contra el vidrio, a mí solo me lanzó al Sí, dos viven en Londres y uno en Dublín.
pasillo. Recuerdo el cuello de mi madre, la bota amarilla y toda DR. MINUCHIN: ¿Y tu madre, dónde vive?
esa sangre. [Se estremece.] JILL: Aquí en Londres.
DR. MINUCHIN: ¿Vas a visitarla?
Jill revive lé experiencié; su reléto se vuelve incoherente por momen- JILL: Sí.
tos. Lé enorme êoté émérillé (evidentemente, un recuerdo disociédo( DR. MINUCHIN: ¿Cuándo conociste al padre de Matthew? ¿Qué
estéêé éhí en el consultorio con nosotros, y quise proteger é esé niñé : dad tenías?
e
de ocho éños, que hoy teníé cuérenté y seguíé viendo lé séngre. Jill no JILL: Veinte.
estéêé descriêiendo un suceso histórico, sino viviéndolo de nuevo, y su UCHIN: Veinte. ¿Llegaste a Londres cuando tenías 19 años?
DR. MIN UCHIN:
miedo eré pélpéêle.
pRL.
j ¿Y cuánto tiempo estuviste con él?
DR. MINUCHIN: ¿Cuántos años tenías? JILL: Creo que unos diez años.
JILL: No lo sé. Ocho, nueve, diez. No lo sé.
144 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS TRES DÍADAS SON MENOS QUE UNA FAMILIA ENTERA 145

DR. MINUCHIN: Diez años... ¿Te casaste con él, o...? repente me encontré sola. Cuando lo pienso... creo que no tenía
Sí, nos casamos. a nadie a quien cuidar y nadie que me necesitara, sentí que mi
DR. MINUCHIN: ¿Qué pasó entonces? ¿Qué pasó con tu esposo? vida no tenía ningún propósito y empecé a beber mucho; luego
¿También era alcohólico? hablé con uno de mis hermanos y él me sugirió que fuera a AA.
JILL: No era alcohólico, no; sin embargo, era muy violento. Era vio- Entonces empecé a ir a AA hace nueve años, y estuve muchos
lento física y verbalmente. Me siento hecha una imbécil sentada años sobria, hasta hace poco.
aquí hablando de esto.
Ahora Jill se expresa con oraciones completas y da la impresión de
En este instante me doy cuenta de que he estado "repitiendo como eco" sentirse más cómoda hablando conmigo; me parece necesario incluir
lo que decía Jill. Entendía su renuencia a volver atrás y explorar su a Carl en ese momento, que ha estado mostrando señales de aburri-
pasado, pero no tenía conciencia de que estaba repitiendo sus palabras miento.
como forma de dejarle en claro mi interés por su relato.
DR. MINUCHIN: Creo que llegó e] turno de Carl. ¿Puedo hablar con
DR. MINUCHIN: Cuando dices "violento físicamente", ¿puedes des- Carl?
cribir si te golpeaba y te aventaba con violencia? ILL: Sí.
JILL: Me daba puñetazos y me estrangulaba, o... solía ponerme en DR. MINUCHIN [dirigiéndose a Carl]: Te vi hablando con Matthew y
cierta posición en la que yo no podía respirar, hasta que sufría me pareció evidente que tiendes a ser protector y te gusta en-
un colapso, cosas por el estilo. señar y cosas por el estilo, pero también hay un elemento de
DR. MINUCHIN: ¿Y escapaste de ese infierno diez años después? competencia. Muchas de las cosas que dice Matthew las tomas
JILL: Ajá. _ como si te retara. ¿Dónde aprendiste a ver así la vida?
DR. MINUCHIN: ¿Matthew recuerda algo de eso? CARL: Creo, que cuando estuve en Italia. [Cuando Carl era niño, su
¡No! No quiero hablar de nada de esto frente a él.' madre murió y él fue a vivir con unos parientes en Sicilia.] De niños
DR. MINUCHIN: ¿Terminaste el bachillerato? nos enseñaron a creer que no se puede confiar en nadie, que
JILL: No me iba muy bien. Me resultaba difícil prestar atención y hay que cuidarse de todo el mundo, y que si uno cree tener la
estudiar... siempre estaba preocupada, creo yo, de niña; siem- razón, tiene que ser leal a sus principios morales y respetar a
pre estaba asustada pensando en mi madre, y preocupada, .qué sus mayores, y eso es todo, en esencia; creo que debo de haberlo
sé yo... aprendido en Italia.
DR. MINUCHIN: Sí sabes. No es que no sepas, claro que sabes. Has vi- DR. MINUCHIN: Pero mira, Matthew te desafía mucho y tú, a tu
vido con tu niñez durante muchos años, y todavía te acompaña. vez, respondes con otro desafío. Entonces ambos tienen 15 0 16
JILL: Sí, bueno, eso es lo que he estado tratando de cambiar en los años, tú y él se vuelven ig-uales. ¿De dónde sacaste ese espíritu
últimos ocho o nueve años. de competencia?
DR. MINUCHIN: ¿Cómo trataste de cambiarlo? CARL: No sé si sea espíritu de competencia o no; cuando, desafío
¡Válgame Dios! ¿Tengo que contar toda la historia? Eh, bueno, a Matthew es solo porque no me hace caso. Entonces tiendo a
empecé a... supongo que cuando Metthew se fue, fue al inter- enojarme y mi reacción es levantar la voz y empezar a gritar, e
nado de un hospital un par de años, y cuando él estaba ahí, de incluso a veces a maldecir.
146 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS TRES DIADAS SON MENOS QUE UNA FAMILIA ENTERA 147

DR. MINUCHIN: ¿Es porque el tema de la autoridad es importante? cosas que necesitan pasar entre esposos cuando son una fami-
CARL: No, no creo que eso sea cierto. Creo que casi todas las discu- lia. Riñes con Matthew para apoyar a Jill, pero, ¿es eso lo que
siones empiezan porque muchas veces trato de defender a Jill, ella quiere?
y si advierto que algo la contraría, me apresuro a defenderla. Se CARL: No, supongo que no.
le pide a Matthew hacer algo, él no quiere hacerlo y entonces DR. MINUCHIN: Eso no es lo que ella quiere. Hace un año empezó a
Jill lo hace. Ella lleva una vida muy agitada. Su madre es muy beber de nuevo, algo que tampoco quiere. ¿Cómo contribuyes
anciana y tiene demencia, es muy olvidadiza; así, Jill. corre de, a eso?
un lado a otro tratando de hacer su trabajo, trata de ser esposa, CARL: ¿Cómo contribuyo a que beba?
trata de ser madre, trata de ser hija... y todas estas cosas la blo- DR. MINUCHIN: ¿Cómo le sostienes el vaso?
quean; por eso, en ocasiones le pido a Matthew que haga algo y
él no quiere que lo molesten. Simplemente no quiere hacer caso. Con frecuencié utili]o esté metáforé cuéndo tréêéjo con élcohólicos
DR. MINUCHIN: Creo que las cosas son más complejas. El martes di- péré insinuér que el élcoholismo es un pas de deux.
jiste que Matthew creía que le estabas quitando a su mamá. ¿A
veces sientes que Matthew te está quitando a tu esposa? CARL: Es posible que mis pleitos con Matthew hayan influido en
que volviera a beber.
MINUCHIN [dirigiéndose é ¿En qué sentido te deprime Carl?
PASO CUATRO: exploréción de nuevés formés de relécionérse JILL: Carl es en verdad una persona maravillosa y adorable. Pero
tiene dos partes. A veces digo que es esquizofrénico, porque
=e modo érêitrério decido mércér este momento como el principio del no creo que esté consciente de que hay dos personas en él. Sé
cuérto péso. =ejo étrás lé etépé de explorér el pésédo y évén]o é lé que no es esquizofrénico, pero... y ni siquiera parece tener con-
etépé de trétér de introducir el cémêio. En muchos césos, éctivo é los ciencia de cómo es cuando... eh, no puedo decir que nos mal-
hijos en este punto, pero con los Iones me péreció que eré importénte trate. Me resulta muy difícil hablar de maltrato, pero no es que
que Métthew siguieré siendo el púêlico, mientrés que Cérl y Jill hé- nos golpee, así que tal vez, no lo sé, me confundo mucho, no sé
êléêén. Esto, por sí mismo, eré élgo novedoso péré esté pérejé, y péré cómo decirlo.
Métthew.
Jill empie]é é criticér é Cérl, pero vécilé y se retrécté. Es evidente que
CARL: Estoy seguro de haberlo sentido en ocasiones, cuando hay se siente écongojédé y se culpé. Supongo que en situéciones semején-
cosas que se interponen entre nosotros, sí. tes es cuéndo se vuelve éutodestructivé. Creo que es necesério que ellé
DR. MINUCHIN: Crees que Jill debería mostrarte más su apoyo, de cruce este umêrél. Espero que con mi époyo puedé cuestionér é Cérl
un modo u otro. Jill, ¿conoces a Carl desde hace ocho años? y se dé cuenté de que no héy peligro en un conflicto éêierto con su
CARL: Sí. esposo.
DR_ MINUCHIN: Es mucho tiempo. ¿Qué impide el desarrollo de una
familia completa? ¿Por qué Jill no te ayuda á ser menos compe- DR. MINUCHIN: Es importante que Jill pueda expresarte esto. Ade-
titivo? ¿Por qué tú no ayudas a Jill a angustiarse menos, a que más, creo que llega un momento en el que ella siente..que es de-
no esté tan preocupada por apoyar a Matthew? Ese es el tipo de masiado agresiva y que tiene miedo de extralimitarse y herirte.
148` EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS TRES DÍADAS SON MENOS QUE UNA FAMILIA ENTERA 149

Entonces se detiene. Y necesita estar segura de que la amarás a tu hermano. Te pregunté por qué le habías hablado a él y no
aunque te critique. ¿Le das permiso? a mí. No recuerdo bien por qué fue... y después dijiste que, en
CARL: Sí, te doy permiso. lugar de apoyarte, creías que me pondría en contra de Matthew
DR. MINUCHIN [é Cérl]: Tómala de la mano, porque te va a criticar, aún más. Apenas hace poco, no me acuerdo de la fecha, pero
[Cérl estreché lé méno de Jill entre lés suyés.] fue en las últimas dos o tres semanas, me dijiste: "Ojalá pudiera
JILL: Ah, sí, bueno, lo admito, lo sé. hablar más contigo, pero me da miedo tu reacción". Y yo te res-
DR. MINUCHIN [é Jill]: ¿Qué hace Carl que te deprime? pondí que sea lo que fuera podías hablar conmigo.
-
JI U: Está deprimido y casi siempre está de mal humor. Es encanta- JILL: No quiero oír sus críticas constantes a Matthew, nada le pare-
dor cuando salimos: dondequiera que vayamos es esta persona ce. Necesito que sea como un amigo. Necesito apoyo emocional
encantadora, absolutamente encantadora, pero en casa no... y y, usted sabe, que seamos una pareja, un equipo...
es con las personas que estamos más cerca de él: su madre, yo, DR. MINUCHIN: Maravilloso.
Matthew, su hijo, cuando el otro Carl aparece y es horrible. Nos JILL: Hablamos de esto a las cinco de la mañana, cuando Matthew
amarga la vida, es espantoso. llamó para decirnos que se había fracturado el brazo. Y en se-
DR. MINUCHIN: Describe a este otro Carl. guida supe cuál sería la reacción de Carl. Echar maldiciones
JILL: Eh, quizá está muy deprimido, y no sé, tal vez siente un terri- y hacer esa cara espantosa, es horrible. Cuando pone esa cara
ble dolor y se desquita con todos los demás. Está enojado, nos espantosa, no hay modo de razonar con él, no se le puede ha-
insulta. Y creo que el único motivo, buéno, tal vez no, pero a blar y...
veces pienso que el único motivo por el que seguimos juntos es DR. MINUCHIN: Sin embargo, estás describiendo algo de este hom-
porque lo amo perdidamente, lo adoro, y es una de las personas bre, que amas y te ama, que es útil. Lo describes como una per-
más buenas que he conocido. Pero hay una parte de él que me sona muy crítica. Ya lo había notado. Lo, observé en su discusión
atemoriza. con Matthew. Se convierte en lo que llamo un perfeccionista.
DR, MINUCHIN: Ayúdale con esta parte de él, porque es i mportante Sin importar lo que digas o hagas, siempre hay una forma mejor
para ti y para él. de hacerlo, Es algo que puede desquiciar a la gente. Entonces,
¿cómo puedes ayudarlo? ¿Cómo puedes cambiarlo?
En lé primeré sesión, mientrés époyéêé é Cérl y suêréyéêé los éspec- JILL: Medicándolo. [Risas.]
tos positivos de su reléción con Métthew, me di cuenté-de que Jill teníé DR. MINUCH1N: Creo que tú eres la medicina.
dificultédes péré expresér críticé y enojo. En vez de ello, "prefiere"
tomér un cuchillo y léstimérse. El recuerdo de violencié de su niñe] La invitación a que la "víctima" se convierta en la sanadora es una
siempre está presente e inhiêe sus reécciones éctuéles. Sin emêérgo, intervención frecuente en mi repertorio.
me he sentido muy cercéno é ellé en esté sesión y ellé hé respondido
cuestionéndo é Cérl en mi presencia. JILL [a Carl]: Todós estos años contigo y Matthew debí haber hecho
algo al respecto. Pero no podía, ¿sabes?, porque te amaba mu-
[=irigiéndose é Cérl]: ¿De qué habla? cho. Tal vez estoy confundida sobre lo que es maltrato y lo que
CARL: Hace dos semanas, cuando vimos a Frankie, el terapeuta fa- no lo es. Siempre quise que esto funcionara, pero estoy perdi-
miliar, me dijiste que te habías enojado mucho y que llamaste da, y perder la sobriedad fue lo peor, ay, creo que todo esto me
TRES DfADAS SON MENOS QUE UNA FAMILIA ENTERA 151
150 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS

afecta mucho. [Lloréd Mira, Carl, creo que no estaríamos juntos IbRAPEUTA FAMILIAR: Los veo como pareja y también como trío. Y
hoy si yo fuera más fuerte. No creo que pudiéramos estar jun- en diferentes combinaciones.
tos porque fue terrible. Los últimos ocho años han sido una pe- DR. MINUCHIN: Creo que es necesario dar mayor prioridad a tratar-
sadilla, un verdadero infierno. Sé que te estás esforzando mucho los como pareja. Matthew es un jovencito muy agradable, pero
ahora y las cosas están ayudando de verdad. Sé que te sientes con frecuencia se comporta como si fuera un niño pequeño. No
incómodo con esto, y créeme que yo tnmbién. Sé que todas estas conoce mucho de límites y creo que sería conveniente que le
cosas nos van a ayudar a encontrar la forma de que los dos es- recordaras a Jill que es importante que establezca límites. Tiene
temos bien emocionalmente sin tener que tomar medicinas, cosa miedo de hacerlo porque lo quiere mucho.
que ambos hacemos, para vivir. Nunca he tenido una vida nor- [A la familia]: Creo que tienen suerte de tenerla como tera-
maL Pero mi idea de una especie de vida normal es una vida fa- peuta, porque le simpatizan y creo, Jill, que si puedes empezar
miliar entre tú, yo y Matthew, en donde podamos estar juntos. a cuestiona/ a Carl, corno acabas de hacerlo,.. Sé que es muy
difícil para ti criticarlo, porque te da miedo. Y por eso cuando
Me péreció que el deséfio directo que Jill le plénteó é Cérl eré nuevo te enfrentas a él empiezas a olvidar o a lastimarte. Eso es algo
y que reincorporér é Métthew en este momento eré dér una vuelté muy importante que debes analizar con Frankie. Fue un placer
é uné formé indirecté de pérticipér en lé reléción: como un trío no conocerlos, pero ya no volveré a verlos porque el lunes regreso
como uné pérejé. Por ténto, trété de proteger é lé pérejé y témêién a a los Estados Unidos. Frankie tendrá una cinta que le entregaré
Métthew en mi cuestionémiento é Jill. y pueden verla si quieren.
JILL: Quiero llevarla a casa. Me gustaría llevármela a casa. ¿Es po-
DR. MINUCHIN [é Cérl]: Jill dice que siempre le estás diciendo a los sible?
demás que pueden ser mejores de lo que son, y que esto la de-
** *
valúa.
[A lé terépeuté, que hé.perménecido en silencio durénte lé sesión]:
Será importante que ellos dos hablen sin que Matthew esté pre- Colofón
sente. Incluso cuando están solos, hablan de Matthew. Matthew
es el campo de batalla y me parece muy desafortunado, porque Jill me había comentado que al día siguiente era su cumplea-
son muy buenas personas que se quieren, y sería muy útil que ños. Le llamé y le dejé un mensaje en la contestadora deseándole
empezaran a tratarse como pareja. Creo que Matthew está mu feliz cumpleaños. Al otro día recibí este mensaje por correo elec-
cho mejor hoy que ayer. En la última sesión me impresionó lo trónico:
hábil que es, cuánto entiende y cuánto más independiente es de
lo que Carl y Jill piensan. ¿Siempre los ves a los tres juntos? Nos tratamos solo algunas horas, pero haberlo conocido ha te-
nido un efecto muy poderoso y positivo en mí. Creo que usted
Al finél de lé sesión, sostengo un diálogo con ellé, le sugiero algunas es un hombre muy inteligente y maravilloso; 'no lo olvidaré.
posiêilidédes de terépié y le vuelvo é trénsferir lé fémilié. Su tréêéjo Una vez más, gracias por todo.
JILL.
me hé impresionédo y tengo lé seguridéd de que seguirá tréêéjéndo y
éprovechérá al máximo esté consulté.
152 EVALUACIÓN DF FAMILIAS Y PAREJAS TRES DÍADAS SON MENOS QUE UNA FAMILIA ENTERA 153

Comparto esta comunicación porque me siento complacido de luego revivió con el primer esposo le dejó una extraña pauta de
haberle ofrecido a Jill una imagen positiva de un hombre, ya que ha a utoprotección en la que se lastimaba para evitar que la lastimaran.
tenido muchas imágenes masculinas destructivas. Aunque era una mujer brillante y competente, se veía ante todo
como víctima y respondía a las señales de agresión como si todas
fueran precursoras de violencia.
Marco terapéutico Parece que los problemas neurológicos de Matthew están con-
trolados con medicamentos, y aunque es evidente que su inteligen-
Organización familiar cia es limitada y depende en gran medida de su madre, al mismo
tiempo es capaz de funcionar de forma muy competente, ya que va
Como muchas familias reconstituidas, los Jones tenían conflictos a la escuela técnica y trabaja de medio tiempo como empleado en
de lealtad. Incluso las familias de primeros matrimonios tienen una tienda departamental.
problemas de lealtades divididas. En estos tiempos en que todo Sabemos menos de Carl. Es probable que las necesidades de Jill
el mundo anda a las carreras, es muy común que los matrimonios y su aura de dramatismo hayan influido en.que la sesión se centra-
sacrifiquen el ser pareja en aras de ser padres. Los esposos sienten ra en ella y en que Carl quedara un poco al margen. Sin embargo,
celos del tiempo que sus esposas dedican a llevar a los niños al creo que esta posición es la que también ocupa en la familia. Si
ballet o a la práctica de futbol y beisbol, pero el pacto fáustico que Carl pensaba que Jill mimaba mucho a Matthew, no lo manifestó.
aceptan consiste en ceder sus esposas a los hijos a cambio de no te- Si quería que ella fe prestara más atención, no lo expresó. Lo que
ner que intervenir mucho en su crianza. Lo que vuelve más amena- hizo fue criticar a Matthew por depender de su madre y quitarle
zadoras las lealtades divididas en las familias reconstituidas es que demasiado tiempo, cosas por las que, supuestamente, responsabili-
los padres se preocupan por sus hijos, que muy probablemente han zaba a Jill, cuando menos en parte.
pasado por una época de sufrimiento y pérdida. Aunque es casi se-
guro que el nuevo cónyuge reconozca esta preocupación, también
él tiene sus propias inquietudes: la angustia natural de alguien que Estrategias de intervención
trata de hallar un lugar en una unidad familiar existente. Con razón
abundan los,celos. Las metas estructurales en esta familia eran que Carl y Jill se acer-
En el caso de la familia Iones, al cabo de ocho años, el subsistema caran como pareja y que Carl participara más plenamente como
amalgamado de madre e hijo seguía siendo más fuerte que el subsiste- padre en la vida de Matthew. La estrategia consistió en exorcizar
ma de la pareja. El nuevo esposo y el hijo todavía se relacionaban por las imágenes de los hombres destructivos del pasado de Jill, porque
medio de la madre, cuya forma de resolver el conflicto era lastimarse. su experiencia con el padre y el primer esposo la había estructura-
do de tal forma que, para ella, la intimidad equivalía a aconteci-
mientos catastróficos. La exhorté a cuestionar a su esposo para que
Perspectivas individuales pudiera afirmarse de manera segura.
Las señales del amalgamiento entre Matthew y su madre apa-
Jill era el miembro de la familia que presentaba los síntomas evi- recieron desde el principio de la sesión, lo que yo cuestioné con
dentes. El grado de violencia que experimentó en su infancia y que cuidado tanto cuando señalé que Matthew pedía a su madre que
154 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS TRES DÍADAS SON MENOS QUE UNA FAMILIA ENTERA 155

fuera su memoria como cuando pregunté: "¿De verdad necesita cómo responde Jill en el presente a las figuras masculinas. No pue-
eso?" Estos sondeos se guiaron por la idea de que los miembros de do dejar de recalcar la importancia de usar la unión, ya que creó una
la familia deben ser capaces de relacionarse directamente, sin que alianza terapéutica en la que Jill me vio como una figura paterna
nadie más se inmiscuya. Apoyé el derecho de Carl a obtener res- benigna y esto le permitió explorar su pasado doloroso y ampliar
peto como padre y confronté la renuencia de Matthew a ofrecerle su sentido del yo.
dicho respeto. Entre las técnicas específicas que empleé en estas dos sesiones,
Luego me dirigí a Jill y señalé que su aparente necesidad de figuran el rastrear (hacer preguntas para obtener la historia de la
vigilar todo lo que sucede en la familia tenía el efecto de sobre- familia en forma ordenada) y buscar áreas de conflicto (preguntar,
proteger a Matthew e impedir que Carl y Matthew resolvieran por por ejemplo, si el padrastro y el hijastro riñen y, de ser así, quién
ellos mismos su relación. Después de que Jill admitió que era una gana y, de manera implícita, qué papel desempeña la madre en
persona asustada, pero no antes, procedí a hacer una breve explo- estas discusiones). Hice uso de metáforas para señalar, sin ponerlos
ración de cómo llegó a ser así. a la defensiva, cosas problemáticas que los miembros de la familia
Traté de cerrar la puerta del dormitorio de Jill y Carl para per- estaban haciendo. Así, por ejemplo, hablé de que Matthew pedía
mitir que se desarrollen como pareja y, con esa intención, les hice prestada la "memoria" de su madre, señalé que Matthew piensa
notar con delicadeza la posición que Matthew ocupaba en medio que es "tan alto" como Carl y le pregunté a Carl de qué mane-
de los dos. "¿Tienes novia?", pregunté. Matthew respondió que no, ra sostenía el vaso cuando Jill bebía. Conforme avanzaron las se-
pero que estaba en busca de una. Mi respuesta ("Cuando la en- siones y me establecí como una persona comprensiva y digna de
cuentres, ¿los dejarás [a Carl y Jill] tener su propia relación?") dejó confianza, me sentí más seguro para cuestionar de manera más
en claro el asunto. Era preciso que Matthew se apartara de ellos y directa a los miembros de la familia: hice notar que Matthew no
que ellos, a.su vez, se apartaran de él. Carl solo podría llegar a ser respetaba a Carl, que Jill se inmiscuía y, lo más importante, hablé
realmente la pareja de Jill cuando ambos establecieran objetivos rea- de las consecuencias de estos actos.
listas para Matthew en los que los dos participaran. Habían hecho Introduje algunas explicaciones didácticas sobre cómo fun-
un extraordinario trabajo para ayudar a que Matthew funcionara cionan las familias reconstituidas y los problemas que deben en-
en un nivel alto respecto de sus posibilidades, pero no se atribuían frentar. Estas intervenciones son útiles para normalizar y aportar
ningún mérito por esto y se centraban, más que nada, en las difi- estructura y significado a las transiciones en el desarrollo de una
cultades. familia, 'siempre que tomen en cuenta la situación específica de
la familia y no se conviertan en sermones.

Técnicas

El uso de las técnicas siempre es secuencial. Primero me enfoqué en


el esposo y el hijo para ayudar a la madre a entender que no tenía
que proteger a su hijo de su esposo. En el tercer paso, me centré en
la experiencia traumática de Jill con su.familia cuando era niña y,
posteriormente, con su primer esposo, la cual se manifestaba en
PARTE TRES

Parejas complementarias

La complementariedad es el pegamento que une las relaciones. Los


intereses y valores compartidos posibilitan la coexistencia; sin em-
bargo, nuestras diferencias son lo que da interés a la vida y nos
permite apoyarnos y enriquecemos mutuamente.
En Family Healing escribimos:

Lo primero que hay que entender acerca de cómo se estructuran las


familias es que cierto grado de complementariedad es el principio que
define toda relación. En toda pareja, el comportamiento de una perso-
na está unido al de la otra. Esta sencilla afirmación tiene repercusiones
profundas: significa que los actos de la pareja no son independientes,
sino codeterminados, sujetos a fuerzas recíprocas que apoyan o pola-
rizan, y esto pone en entredicho la preciada creencia en el individuo,
esa isla del yo, feliz, autónoma, tierra del libre albedrío, que nos agra-
da pensar que somos.
Sin embargo, hay que hacer una precisión importante. Casi to-
dos nosotros sabemos (o descubrimos) que el matrimonio no nos
completa, en el sentido de generar lo que nos hace falta; por ejemplo,
es erróneo pensar que la seguridad en sí mismo del esposo compen-
sará la inseguridad de la esposa, o que la naturaleza extrovertida
de la esposa resolverá la reticencia del esposo; esta creencia es una
fantasía. Dos mitades no forman un todo por arte de magia al decir
"sí, acepto".
158 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS PAREJAS COMPLEMENTARIAS 159

Sin embargo, dos personas que se unen forman una relación. En resultarle difícil aceptar que él tenga ideas diferentes sobre cómo
ese sentido, dos mitades sí hacen un todo. Si este todo resulta ser o no manejar a los niños.
lo que uno quiere es otra cuestión. (Minuchin y Nichols, 1993: 63.)
***

Para los especialistas clínicos que trabajan con familias, el prin-


cipio de complementariedad tiene dos implicaciones importantes. En los dos casos que hemos incluido en esta sección, las esposas
La primera es que casi todos los actos humanos son solo la mitad de sintomáticas son el paciente identificado. La señora Ramos, que
una interacción. Aunque los clientes suelen atribuir sus problemas sufría paroxismos de angustia siempre que tocaba algo sucio, po-
á lo que el otro hace, los terapeutas familiares aprenden a buscar dría recibir el diagnóstico de ser fóbica o que tiene compulsión por
la otra mitad que complementa esas quejas. Así, el esposo que se lavarse las manos. Elena Delgado, la esposa demasiado tensa, pre-
queja de que su mujer lo fastidia tal vez no es demasiado receptivo sentaba todos los síntomas de depresión con agitación. Se pensaba
a sus peticiones. Asimismo, una madre que se queja de que su hija (pie las dos padecían de trastornos nerviosos, como si su conducta
es indecisa tal vez le ofrece demasiados consejos al tratar de ayu- fuera una enfermedad y, en consecuencia, a las dos se les identifica-
darla. Siempre que un cliente se queja de los actos de otro miembro ba negativamente dentro de sus familias: no eran personas infelices
de la familia, el principio de complementariedad indica no solo que con quejas legítimas; estaban enfermas. Como se verá, los sondeos
ambas personas intervienen, sino que el terapeuta debe buscar una prescritos por nuestro modelo de evaluación revelaron qu'e los sín-
intervención que sea la imagen en el espejo de la queja original. tomas de estas mujeres estaban relacionados con la vida rica, pero
Otra cosa que los especialistas clínicos experimentados apren- problemática, de sus familias.
den es que, aunque la complementariedad moderada permite a las Como ocurre a menudo en las parejas con complementariedad
parejas dividirse las funciones y apoyarse el uno al otro, la comple- rígida, el camino que conducía a las profundidades atribuladas de
mentariedad rígida arrebata al individuo parte de su potencial y estos matrimonios pasaba por los hijos. Hace años, Lederer y Jackson
vuelve inflexible la relación. El matrimonio de casa de muñecas de (1968) propusieron que era útil catalogar a las asociaciones íntimas
una mujer joven que adora al hombre mayor poderoso es un ejem- a lo largo de dos continuums: satisfactorias/insatisfactorias y estables/
plo conocido de una relación en la que hay complementariedad rí- inestables. Como el señor y la señora Ramos y el señor y la señora
gida. Otro ejemplo es la esposa que asume toda la responsabilidad Delgado, las parejas insatisfactorias, pero estables, por lo general
de los hijos, mientras que su espoSo invierte toda su energía en su encuentran algún modo de que sus relaciones perduren, a menu-
carrera profesional. do, como en estos dos casos, desviando el conflicto hacia el manejo
Estas parejas polarizadas pueden funcionar durante un tiem- de los hijos. Antes de leer cómo nuestra evaluación en cuatro pasos
po, pero cuando las cosas cambian para cualquiera de sus inte- puso al descubierto la complementariedad subyacente en estas rela-
grantes, el otro puede poner resistencia a los ajustes que la pareja ciones, vale la pena recordar que hay muchas formas de tratar cual-
necesita. Cuando la esposa trofeo empieza a exigir un poco de quier caso, y que cada una tiene sus ventajas y desventajas.
independencia, el esposo se lamenta: "No sé qué le pasó; antes era Aunque podría pensarse que un método médico para tratar a
muy agradable". Cuando la madre agobiada dé trabajo necesita estas dos mujeres sintomáticas no resolvería los problemas estruc-
más ayuda con los hijos, al esposo se le dificulta dedicar menos turales de sus familias, no necesariamente sucede así. Confirmar a
tiempo a su carrera profesional, en tanto que a la madre puede una esposa en la condición de paciente con un tratamiento farMa-
16Q EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS PAREJAS COMPLEMENTARIAS 161

cológico o una terapia conductual puede apuntalar la estructura 3, Promover la interacción. Para iniciar una puesta en escena
defensiva de la familia. En lugar de hacer entender a la mujer el productiva, ponga el foco de la intervención en un tema espe-
conflicto que la separa de su esposo, es probable que el tratamiento cífico sobre el cual ambas partes tengan opiniones muy firmes.
individual estabilice la distancia, pero también podría ofrecerle la Explique por qué es importante que se entiendan y después
esperanza de aprender a hallar satisfacción fuera de una relación ofrezca sugerencias claras y contundentes para discutir el
si bien estable, insatisfactoria. Esta solución al problema del matri- tema en cuestión. La única forma de ver en realidad cómo in-
monio no es muy romántica, pero no todas las vidas tienen un final teractúa una pareja es tomando distancia y observando cómo
de cuento de hadas. interactúa.
Si el terapeuta ve más allá de la presentación sintomática- de la 4. Realizar una evaluación estructural de cómo están organi-
esposa y focaliza los conflictos de la relación que estos síntomas zados los límites y subsistemas que mantienen el problema.
ocultan, descubrirá, sin duda, que existen docenas de maneras Desde luego, este es el punto principal de nuestro modelo de
de resolver estos problemas (Gurman y Jacobson, 2002; Nichols y evaluación y usted verá cómo se aplica a la dinárn'ica de las
Schwartz, 2006; Donovan, 1999; Dattilio,1998). Aunque podríaMos parejas de esta sección. También notará- que muchos casos se
analizar estas otras formas de trabajar con parejas (con total objeti- relacionan con diversas cuestiones estructurales complejas y
vidad, por supuesto), preferimos comentar algo más sobre el fun- superpuestas. Por eso, es importante:
cionamiento del modelo estructural. 5. Establecer un enfoque estructural para la terapia. El terapeuta
Se puede decir que la terapia estructural con parejas sigue va- que trabaja con complementariedad rígida debe hacer más que
rios pasos distinguibles (Nichols y Minuchin, 1999): ayudar a los integrantes de la pareja a comunicar sus senti-
mientos al otro. Si la organización estructural de una pareja ya
1. Tomar en consideración todo el sistema familiar en la evalua- no funciona, el terapeuta debe admitirlo y ayudar a sus inte-
ción. -Aunque parezca razonable excluir a los niños cuando una grantes a aprender a adaptarse al otro de manera diferente y
pareja pide ayuda con su relación, imagine cuánta. información más flexible.
se habría perdido si hubiéramos visto a cualquiera de las dos 6. Destacar las interacciones problemáticas y centrarse en ellas.
parejas de esta sección sin sus hijos. Debido a que los problemas Uno de los secretos para llegar a ser un buen terapeuta es saber
de las parejas casi siempre se relacionan con la influencia de cuándo hablar y cuándo escuchar. Los psicoanalistas aprenden
terceros que complican la situación, una norma ú.til es tener por a esperar y a no hacer interpretaciones hasta que sus pacientes
lo menos una o dos sesiones con toda la familia, aun cuando la ofrezcan algún subproducto inconsciente derivado del conflic-
pareja termine siendo el punto focal del tratamiento. to: sueños, lapsus o un despliegue violento de síntomas. De
2. Crear una alianza de entendimiento con cada uno de los igual modo, estamos convencidos de que es mejor dejar que
miembros de la familia. Una alianza nunca debe ser un acto los miembros de la familia cuenten su versión de la historia, en
estratégico fingido, una "técnica". Como descubrirá, el terapeu- sus propias palabras, pero haciéndoles notar las formas' pro-
ta que se apresura a cuestionar a un miembro recalcitrante o blemáticas de relacionarse, que quizá les pasen inadvertidas.
dominante de la familia sin dedicar tiempo suficiente a tratar Cuando lea los dos casos de esta sección (o cualesquiera otros,
de entender a esa persona, no tiehe muchas probabilidades de en realidad), fíjese en cuándo interviene el terapeuta y cuándo
lograr entenderse con ella. escucha.
162 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS PAREJAS COMPLEMENTARIAS 163

7. Llevar las interacciones más allá de sus cortes homeostáticos REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
habituales. Para lograr el cambio con éxito se requiere ir más allá
del punto en el que los miembros de la familia se sienten tenta- Dattilio, F. (ed.), 1998, Case Studies in Couple and Family Thetapy: Systemic
and Cognitive Approaches, Nueva York, Guilford Press.
dos a interrumpir de pronto el proceso para volver a los mismos Donovan, J. M. (ed.), 1999, Short-term Couple Therapy, Nueva York, Guil-
patrones que los llevaron a la terapia. Observe, por ejemplo, que ford Press.
en la familia Delgado, en cuanto aparecen indicios de conflic- Gurman, A. S. y N. S. Jacobson (eds.), 2002, Clinical Handbook of Couple
to interpersonal, la familia vuelve a la descripción sintomática Therapy, 3a. ed., Nueva York, Guilford Press.
de la maquinaria intrapsíquica. Cuando la señora Delgado se Lederer, W. y D. Jackson, 1968, The Mirages of Marriage, Nueva York, Nor-
ton.
queja, su esposo interviene de inmediato y comenta: "Llega a Minuchin, S. y M. P. Nichols, 1993, Family Healing: Tales of Hope and
casa alterada. Sin que nadie haga nada se altera". Es más fácil Renewal from Family Therapy, Nueva York, The Free Press.
cuestionar al esposo o, mejor dicho, el patrón de interacción de Nichols, M. P. y S. Minuchin, 1999, "Short-term structural family therapy
la pareja, en la medida en que el terapeuta se ha aliado con él. with couples", en J. M. Donovan (ed.), Short-term Couple Therapy, Nue-
Para ser bueno, el terapeuta debe estar dispuesto a trabajar con va York, Guilford Press.
Nichols, M. P. y R. C. Schwartz, 2006, Family Therapy: Contepts and
poner intensidad, pero para poder utilizar la intensidad con efi-
Methods, 7a. ed., Boston, Allyn & Bacon.
cacia, es preciso haber establecido una alianza de trabajo sólida.
8. Promover la empatía para ayudar a las díadas recalcitrantes
a superar las peleas defensivas. Nuestro tercer paso, explorar
los orígenes históricos de la forma en que una pareja se une,
nos ayuda a entender cómo interactúa uno con el otro. Estas
exploraciones esclarecen la situación, pero, más que eso, produ-
cen empatía y entendimiento. Verá cómo incluso una incursión
breve en la niñez de la señora Ramos aclara que los fantasmas
del pasado ayudaron a crear una forma de relación que era do-
lorosa tanto para la pareja como para los hijos.
9, Desafiar a los miembros de la familia para aceptar responsa-
bilidad por su conducta. Por 'supuesto, de esto se trata el cuar-
to paso de nuestro modelo. Además de la ventaja de entender
cómo se involucra la pareja en los problemas que la afectan, la
terapia de parejas también posibilita concentrarse en lo que el
otro debe cambiar. En ninguna parte es más problemática la
tendencia a proyectar la responsabilidad que con las parejas
complementarias. Piense, a medida que avance en la lectura de
los casos de esta sección, no solo en cómo el 'doctor Minuchin
logra comunicarse al final con los diferentes miembros de la fa-
milia, sino también en qué otra forma usted habría procedido.
CAPÍTULO

6 Depresión agitada
en una mujer adulta

Me encuentro en América del Sur, en calidad de profesor y consul-


tor de un grupo de terapeutas experimentados. Con ese carácter
veo a Elena, una mujer de 45 años, y a su familia. El esposo de Ele-
na, Luis, llamó al terapeuta en busca de una cita para ella. Mencio-
nó que estaba inquieta y agitada, y que reñía constantemente con él
y los hijos. El terapeuta invitó a Luis a ir con Elena y los vio como
pareja durante tres sesiones antes de esta consulta.
Vi a esta familia como parte del trabajo de un taller de ense-
ñanza, pero el terapeuta también me había comentado que tenía
dificultades, en especial con Luis, que tendía a asumir el control
de las sesiones e insistía en que su esposa era la paciente. Le pedí
que también invitara a los hijos. María, de 16 años, aceptó de buen
grado; Carlos, el hijo de 10 años, no quería asistir, pero luego de
hacerse un poco del rogar, accedió.
Desde la perspectiva terapéutica, esta consulta es interesante en
gran parte porque no es una conversación fluida entre el terapeu-
ta y una familia cooperadora; es más como una lucha. La familia
persiste en su punto de vista de que Elena es una mujer exaltada,
responsable de las discordias familiares. Insisto en que su opinión
es muy limitada y que mi perspectiva les ayudará a llevarse mejor.
En esta polémica, pierdo el rumbo más de una vez y me parece que
el baile subsiguiente es lo que resulta instructivo.
166 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS DEPRESIÓN AGITADA EN UNA MUJER ADULTA 167

Cuando entran en el consultorio, Elena, una mujer de aspec- méneré de funcionér? ¿Es flexiêle? Lo hégo mecánicémente; mi co-
to agradable y sonrisa cautivadora, toma asiento en primer lugar. mentério no tiene lé intención de ser éntégónico. Como muchos psicó-
Carlos se sienta a su lado, luego Mar-a y después Luis. Todos vie- logos clínicos, demuestro curiosidéd e interés. Por ténto, en este céso, le
nen vestidos con sus mejores galas. pido é Elené que cémêie lé velocidéd de héêlér, pero presento lé petición
como una necesidéd míé, en vez de hacerlo como un cuestionamien-
to hacia ella. Elena sonríe y continúa hablando, ahora más despacio.
PASO UNOo éêrir el motivo de consulté
ELENA: Estoy en continuo movimiento, como si viajara a alta velo-
LUIS: Los niños accedieron a venir porque quieren ayudar a su ma- cidad.
dre. A todos nos preocupa. Es muy nerviosa; todo le molesta.
Discute con los niños y conmigo hasta por los detalles más mí- Aunque el contenido es uné continuéción de su énterior descripción,
nimos. lé formé de lo que dice indicé flexiêilidéd y disposición é coléêorér. En
seguidé pido permiso péré héêlér con los niños y ellé, por supuesto,
Luis se define como el portévo] de lé fémilié. éccede. Héêlo despécio, péré poner el ejemplo de un ritmo más reléjé-
do. Méríé responde primero.
ELENA: Estoy muy nerviosa. Vi al doctor de la fábrica y me dio unas
pastillas que me ayudan un poco, pero siempre estoy muy ten- MARÍA: Siempre está enojada. Hasta lo más insignificante le moles-
sa en el trabajo. Somos siete los que trabajamos en la oficina y ta. Siempre hay tensión entre nosotras.
no nos queda tiempo ni para respirar. Tenemos que hacer todo CARLOS: No, conmigo no siempre se enoja.
al instante. Llego a casa y encuentro más de lo mismo. Los ni-
ños necesitan cosas y tengo que responder. Si no, la casa es un' Elena responde a los comentarios de María y admite que lo que su hija
desastre. dice es verdad. Se enoja por detalles pequeños.

En el primer comentério Elené se define como lé péciente y trété de ELENA: María no cuelga su ropa; la deja botada en la silla o en el
ser uné descripción fiel de los proêlemés que su enfermedéd céusé é lé piso. Ya es una forma de vida. Sabe que me molesta y lo hace
fémilié. Héêlé muy rápido, cési sin puntuéción. No sé si esto es élgo de todos modos.
peculiér de lé región o si se deêé é lé presión de héêlér océsionédé por
lé éngustié, pero êéso en esté cérécterísticé mi primeré intervención. El intercambio entre madre e hija aleja la narrativa de la patología
interna de Elena y la lleva a tratar los conflictos normales entre una
DR, MINUCHIN: Por favor, hablo bien el español, me crié en Argenti- médre y su hijé édolescente. Mi intervención tiene el propósito de cen-
na, pero allá hablamos un poco más despacio. ¿Podrías ayudar- trér lé étención en el proceso interpersonél.
me y hablar más despacio?
DR. MINUCHIN [a María]: ¿Crees que tu madre es injusta?
Al principio de lé terépié, écostumêro cuestionér el comportémiento MARÍA: Siempre está enojada. No tengo que hacer nada para que
del péciente identificédo como pérte de mi evéluéción. ¿Es su únicé se enoje.
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Lo que veo en este céso es un pétrón fémiliér que se repite uné y otré El propósith de unirme é Elené en torno de un punto de écuerdo mu-
ve], y lo voy é réstreér como pérte de mi evéluéción. Nos desviéremos tuo eré desécelerér el ritmo precipitédo de lé sesión y usér mi édhesión
de lé descripción intrépsíquicé de los síntomés ("Estoy muy nervio- puré époyérlé.
sé"), péré centrérnos en lés trénsécciones interpersonéles (Me enojé
que mi hijé érroje lé féldé é lé sillé é pesér de que séêe que no me DR. MINUCHIN [dirigiéndose é Cérlos]: ¿Qué sucede entre tú y tu
gusté que lo hégé). Sin emêérgo, éntes de que puedé comentér, Luis madre?
tomé lé péléêré y repite lo que dijo Méríé. CARLOS: Se enoja cuando quiero salir a jugar con mis amigos. [Se le
llenén los ojos de lágrimés y empie]é é llorér. Luis se levénté, preo-
LUIS: Llega a casa enojada. Uno no necesita hacer nada para que se cupédo, y le héce un édemán é Méríé péré que se hégé é un lédo. Se
enoje. sienté junto é Cérlos y le dé uné pélmédité cériñosé en lé pierné,
mientrés Cérlos continúé lloréndo.]
Extiendo lé méno y hégo lé señél de alto. Con frecuencié, puntúo DR. MINUCH1N [é Luís]: Luis, por favor, vuelve a tu lugar. [Luis lo
lés nérréciones con édeménes y expresiones no verêéles, por lo que héce.]
uné señél de alto, éun él principio de lé sesión, no es nédé insólito. [A Elené]: Parece que Luis cree que tiene que proteger a Car-
Sin emêérgo, sé que este alto en concreto es inés enérgico. Luis los de ti.
me irrité y, éunque recono]co el sentimiento, influye en cómo le [A Luis]: Si Carlos tiene algún problema con su madre, sería
respondo. mejor que dejaras que ellos juntos lo resolvieran.

DR. MINUCHIN [é Luis]: Si me permites, Luis, me gustaría explorar En este céso, tél ve] de méneré innecesérié, fui éntégónico; en ve] de
cómo experimentan los niños a su madre. [A Méríé]: ¿Me pue- reprender é Luis, podríé héêer explorédo el sentimiento que lo impulsé
des contar algún incidente reciente? é proteger é su hijo. Pero estéêé viviendo lé insistencié de Luis de que
Elené estéêé enfermé corno un deséfio é mis oêjetivos terépéuticos.
Uné de lés cérécterísticés distintivés de lé terépié estructurél es con- Por desgrécié, mi compromiso emocionél con rescétér é lé péciente
siderér que lés élién]és entre los miemêros de lé fémilié formén pérte identificédé estéêé poniendo en peligro mi eficécié.
del proceso de méntener el síntomé. Siempre que oêservo este proceso,
pienso en cómo puedo cuestionér o modificér lo que considero un pé- DR. MINUCH1N [é Elené]: ¿Necesitabas su ayuda en este momento?
trón disfuncionél. ELENA: Luis se precipita a causa de mi enfermedad, porque es-
toy muy nerviosa. A veces necesito que intervenga, pero no
MARÍA: Bueno, estaba oyendo música en la radio y a mi madre le siempre.
pareció que tenía el volumen muy alto, pero no era cierto.
ELENA: Estaba muy fuerte. Lo que pasa es que tú no te das cuenta. Me élío con Elené, pero como pérte de uné coélición contré Luis. Le
DR. MINUCHIN [é Méríé]: ¿Y qué hiciste? pido que consuele é Cérlos y lo héce con ternuré. Le éyudé é quitérse
MAREA: Le bajé el volumen, pero ni así estuvo contenta. lé chéqueté y le héêlé con dul]uré. Méríé, que está sentédé cercé de
ELENA: La música que oye es puro ruido. Cérlos, se une é su médre. Cérlos se trénquili]é.
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DR. MINUCHIN: Sería una lástima que Carlos sintiera que necesita a En este punto, el sistemé terépéutico repite lé dinámicé fémiliér. Luis
su padre para que lo proteja de su madre. llegé é rescétér é Méríé de mi cuestionémiento y yo lo étéco. He tomé-
do lé posición de Elené frente é Luis, y qui]á de los niños, y, como es
A estas alturas, Elena se había relajado considerablemente. Lé égité- lógico, eso no es útil. Me convierte en pérticipénte del drémé fémiliér,
ción en su habla desapareció y hablaba más despacio. Sin emêérgo, y me quité lé oportunidéd de ser un comentéristé oêjetivo.
Luis se veíé muy molesto porque cuestioné su éutoridéd. Nos hélláêé-
mos en una coyuntura dificil. Yo resistíé lé insistencié de Luis en que MARÍA: No puedo hacer nada. Nunca aceptará que tengo razón.
lés cosés no podíén cémêiér y protegíé é Elené. Héêíé éctuédo como Cuando se enoja, se va a su cuarto y cierra la puerta. Creo que
un policíé de tránsito y êloqueé sus movimientos protectores hécié se pone a llorar.
los niños porque volvíén inútil é Elené, pero en el proceso lo héêíé DR. MINUCHIN: ¿Cuándo necesitas que intervenga tu padre?
élienédo. MARÍA: Cuando ella me pega. Él entra, la sujeta de los brazos y no
permite que me golpee.
Es necesério hécer caso de las luces amarillas, examinar con cui-
dado lo que uno hace. Sabía que era necesario cuestionar la opinión rí- En el silencio que siguió é esté écuséción, tuve lé impresión de que
gida de Luis sobre su esposa y su apoyo a los síntomas, pero comprendí cédé uno de ellos penséêé é su méneré en este momento de violencié.
que me héêíé irritédo. Héêíé oêstéculi]édo mi trabajo y mi respuesté
nos llevó é uné luché de poder. DR. MINUCHIN [é Elené]: ¿Qué sientes
cuando te sujeta las manos?
ELENA: Estoy tan nerviosa que no puedo controlarme. No quiero
DR MINUCHIN [continuéndo con María]: Cuando riñes con tu madre, pegarle, pero no puedo controlarme.
¿tu padre interviene y se pone de tu lado? DR. MINUCHIN: ¿Y por eso necesités que él te controle?
MARÍA: Sí. ELENA: Sí, por supuesto. Necesito que me controle.
DR. MINUCHIN: Entonces, ¿no hay nada entre ustedes dos que no
involUcre a otra persona? Pido é Elené que épérte lé sillé del resto de lé fémilié. Acostumêro
MARÍA: Es que si ella no tiene razón, necesito que él salga en mi utili]ér el espécio como metáforé de disténcié. El écto de épértérse es
defensa, porque yo no puedo convencerla. gráfico, y lés fémiliés comprenden que hégo hincépié en lé cercéníé, lé
DR. MINUCHIN: Vaya problema, porque así no aprenderás jamás a disténcié, o en determinédos égrupémientos dentro de lé fémilié.
negociar con tu madre.
[En este momento, Luis tocé el homêro de Méríé y le recuerdé un DR. MINUCHIN [é los demás]: Tienen una familia con un padre, pero
incidente con su médre.] sin madre.
DR. MINUCHIN [a Luis]: Estoy tratando de entender a María, que me LUIS: No es que los niños carezcan de madre; lo que pasa es que
parece una joven muy inteligente. Si me permites, me gustaría cuando sale de la oficina y llega a la casa ya viene enojada.
seguir hablando con ella: [A María]: Si estás sola con tu madre,
¿cómo resuelves los problemas? Uné vez más, Luis insiste: es ellé. Volvemos él principio; todo el mun-
do coincide en que el proêlemé es Elené.
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LUIS: Los nîños están pendîentes de su humor. Saben que está en- Esté es lé pérte de Elené en el suêiêéjé.
ferma y tratan de ayudarla.
DR. MINUCHIN [é Elené]: ¿Cómo te protegen? DR. MINUCHIN [é Luis]: ¿Te acuerdas de alguna sîtuacîón en que la
ELENA: Carlos es muy sensîble, muy emotîvo. Cuando ve que estoy controlaste en que la ayudaste a tranquîlîzarse?
enojada, vîene a hablar conmîgo y trata de calmarme. LUIS: Van sîete años de la mîsma lucha. No creo que usted com-
prenda cuánto hemos sufrîdo. Se enoja y grîta y nos însulta a mí
Cérlos empie]é é llorér de nuevo. =esde luego, me doy cuenté de y a los nîños, y yo necesîto protegerlos.
que. Cérlos está en proêlemés y necesité étención, pero lé terépié es
selectivé en cuélquier momento dédo, y éhoré estoy concentrédo en un Mi élién]é con Elené y mi incépécidéd de unirme é Luis llegén é un
proêlemé diferente. Tréto de introducir incertidumêre; pero cédé vez céllejón sin sélidé. Luis sigue deséfiándome, mientrés Cérlos continúé
que presento uné perspectivé interpersonél, lé fémilié nos llevé de re- lloréndo en silencio.
greso é su visión común. No es extréño; lé terépié é menudo édopté lé
formé de un suêiêéjé, cuéndo el terépeuté y los miemêros de lé fémilié DR. MINUCHIN: En los últîmos sîete años debes de haber tenîdo éxî-
discuten sus diferenciés. to en algunas sîtuacîones. Elena no se acuerda de esas sîtuacîo-
nes, pero trato de averîguar sî tîenen alguna opcîón. Sî Elena
DR. MINUCHIN [é Elené]: ¿Qué vas a hacer para ayudar a tus hîjos a cree que únîcamente tú puedes ayudarla a controlarse, eso no
crecer normalmente? Carlos cree que tîene que ser tu enferme- producîrá nîngún cambîo a la larga.
ro. No puede funcîonar como nîño en este momento, porque tu LUIS: No puede controlarse. Cuando se enoja, se va a encerrar a su
trîsteza es muy contagîosa. ¿Qué puedes hacer para ayudarlo? cuarto y llora.

Empujc hécié érriêé: es mi pérte del suêiêéjé. Tréto de utili]ér el sen- Seguirnos en el véivén del suêiêéjé. Pero esté ve] logré tomér distén-
timiento méternél de protección y responséêilidéd por los hijos corno cié y trétér é Luis de otré formé.
inductor del cémêio.
DR. MINUCHIN [a Luis]: Luîs, supongo que quîeres mî ayuda.
LUIS: Se pone hîstérîca y no puede controlarse. Necesîto proteger a LUIS: Sí, claro.
los nîños. DR. MINUCHIN: Estoy tratando de busear alternatîvas. Nî tú nî Ele-
na vîslumbran esperanza alguna. Sîn embargo, sîgo însîstîendo,
Luis empujé hécié éêéjo: es su pérte del suêiêéjé. pero ustedes cuatro están de acuerdo y tal vez termînen por
convencerme.
DR. MINUCHIN [é Elené]: ¿Controlas tus nervîos o ellos te controlan ELENA: Cuando me sîento nervîosa, necesîto que me controlen. No
a tî? ¿Sería posîble que, por amor a tus hîjos, asumas el control? puedo calmarme yo sola.

Aquí pongo é prueêé un cémino diferente. Ahoré no tengo más remedio que seguir con Elené, que reéfirmé su
posición como lé péciente. Me pongo de pie y le pîdo que sigé mi ejem-
ELENA: Mîs nervîos me controlan. plo; ellé viene y nos colocémos cercé de Cérlos. No sé por qué me puse
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de píe. Tél ve] el movimiento reflejé mi sentimiento de impotencié; lé PASO =OS: señélér lés interécciones que méntienen el proêlemé
necesidéd de hécer élgo se trénsformé en energíé cinéticé. Me vuelvo
é veré Elené. DR. M1NUCHIN [é Elené]: Habla con Carlos y ve sî hay alguna forma
en que puedas ayudarlo, o de que él te ayude.
DR. MINUCHIN: Cuando riñes con Carlos y quieres evitarlo, ¿qué ELENA: Es demasîado joven para entender.
haces? MARIA [interviene con el propósito de éyudér]: Cuando dejaste de tra-
ELENA: Me voy. Me alejo y no paro de llorar, pero no puedo tran- bajar estabas más relajada.
quilizarme y me enojo. ELENA: Sí, es verdad. Estuve en casa una semana; me dieron una
DR. MINUCHIN: ¿Con quién? lîcencîa médîca en mî trabajo.
ELENA: Primero con Carlos y después con Luis. DR. MINUCHIN: ¿Sales alguna vez? ¿Vas al cîne? ¿Sales en ocasîones
DR. MINUCHIN: ¿Y si el pleito comienza con María? con Luîs?
ELENA: Igual. Me enojo con María y luego con Luis. Pero si empiezo ELENA: Los fines de semana vamos a caminar al bosque.
con Luis, puedo seguir con María o con Carlos. DR. MINUCHIN: ¿Cuánto tiempo?
DR. MINUCHIN: ¿No hay limites? ELENA: Tres o cuatro horas; a veces, todo el día.
ELENA: No. DR. MINUCHIN: ¿Qué hacen?
ELENA: Caminamos, conversamos.
Hemos estédo de pie y héêléndo durénte unos dos o tres minutos. Nos LUIS: Es muy parlanchîna y dîvertîda. Le gusta camînar y a mí me
hemos convertido en un suêsistemé con proximidéd emocionél, y el gusta pasear con ella. En esos momentos está muy relajada. Los
resto de lé fémilié es el púêlico. Volvemos é nuestros respectivos lugé- dos nos sentîmos bîen.
res. Elené se hé conectédo, se hé interesédo en nuestré converséción,
héêlé despécio y de méneré controlédé. ¡Por fin, después de' cuérenté minutos de somêré, élgo de lu]! =e
pronto tenemos informéción que se contrépone por completo él reléto
Es. un êuen momento de lé sesión péré proclémér uné pequeñé énterior.
victorié. El primer péso, el deséfió él síntomé, hé sido exitoso. Elené
pérece estér célmédá. Su conducté écelerédé se hé moderédo y reflexio- DR. MINUCHIN [perplejo]: Estoy confundîdo. ¿Hay sîtuacîones en las
né en lés trénsécciones interpersonéles que contriêuyen é su égité- que te sîentes relajada, y son cuando estás sola con Luîs?
ción. En pérte, el cémêio es resultédo de lé élién]é con el terépeuté; ELENA: Sí, me gusta salîr a camînar con él. Es muy tranquîlîzador.
en pérte, porque he focéli]édo en lé sesión el émor y lé responséêilidéd A veces, cuando hace buen tîempo, salîmos todo el día.
que los édultos sienten por sus hijos, y esto hé éyudédo é émêos pédres DR. MINUCHIN: ¿Y no se aburren?
é refrenér su tendencié éutomáticé é culpér é lé enfermedéd de Elené
de todos los écontecimientos cotidiénos. Es horé de pésér é lé siguiente Continúo con lo que llémo desconcîerto terapéutîco, e invito é lé
etépé de lé evéluéción. fémilié é ilustrérme.

LUIS; ¡No! A veces pasamos fuera todo el día y vamos a un restau-


rante que nos gusta.
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Alérgo esté conversécicjn v pido detélles de sus excursiones. úl timé seméné, lés cosés hén mejorédo y se siente más unidé é Méríé.
En este momento, Cérlos, que se hé quedédo él mérgen en su sillé,
DR. MINUCHIN: Pero me dîjîste que esos momentos no exîstían. compungido, pero en silencio, rompe de nuevo é llorér. Elené se vuelve
ELENA: Los había olvîdado. y le héêlé con dul]uré; Luis se écercé.

Al pérecer, recuperé sus recuerdos; me cuenté que, é veces, ellé y su DR. MINUCHIN: Ayúdenme a entender por qué llora.
esposo sélen con émigos, en océsiones incluyen é los niños, y pésén ELENA: Es muy sensîble al dolor que sîento. Me quîere mucho y se
un êuen réto. da cuenta de mî sufrîmîento.

LUIS: Le gusta salîr de excursîón y a mí tambîén, y estas largas camî- Me siento tentédo é centrérme en Cérlos, pero creo que esto nos lle-
natas tîenen una cualîdad especîal. Admîramos la naturaleza, véríé de nuevo é lé exploréción de lé pétologíé, en lugér de émpliér
camînamos, el tîempo pasa y no nos damos cuenta. nuestré oêservéción de lé cépécidéd de Elené péré éctuér de méneré
competente.
Por primeré ve] lé vo] de Luis es émigéêle y pérticipé en el tono más
optimisté de nuestré converséción. DR. MINUCHIN: ¿Te das cuenta de que estás hablando más despacîo?
ELENA: Sí, me doy cuenta.
DR. MINUCHIN: Me sîento más esperanzado. Todos ustedes empe- DR. MINUCHIN: Es porque en este momento no estás absorta en tî
zaron dîcîendo que creían que Elena estaba loca, o algo por el mîsma, sîno en Carlos. Estoy descubrîendo momentos en que
estîlo, pero ahora dîcen que hay momentos de placer y serenî- eres dîferente.
dad, que se relacîonan con Luîs y los nîños.
ELENA: A veces vamos a la playa y la pasamos estupendamente. Me centro en Elené, lé cuidédoré, y presto étención é sus cuélidédes
positivés. Lé fémilié hé vuelto invisiêles estos momentos de competen-
Elené émplíé los momentos de normélidéd y Cérlos y Méríé empie]én cié, mientrés resélté lé égitéción de Elené.
é êromeér, me cuentén que no hén conseguido enseñér é su mémá é
nédér. El e.stédo de ánimo hé cémêiédo, y todos, incluso yo, nos senti- LUIS: Ahora lo veo, pero usted no ha vîsto a Elena en casa cuando
mos égrédecidos. No ocurrió nédé tréscendentél, pero lé nérréción se pasa de estar bajo control a una încapacîdad absoluta de pîsar
hé émpliédo péré incluir el plécer, édemás del estrés. el freno.

Ahoré Elené héêlé de sus ocupéciones en lé oficiné. Héy otros seis El hincépié en los éspectos positivos hé sido demésiédo péré Luis, que
empleédos y tienen mucho tréêéjo, por lo que es imposiêle que puedén vuelve él punto de pértidé.
pléticér entre ellos. Mientrés héêlé, Elené vuelve é su háêito de héêlér
rápido. Le doy uné pélmédité en el homêro péré recordérle de mi difi- DR. MINUCHIN [é Elené]: Luîs no quîere que olvîdes tu enfermedad.
cultéd y ellé reduce lé velocidéd. Hégo preguntés y presto étención é ELENA: Aprendí a verme como enferma porque todo el mundo me
los detélles. Luis se sumé é lé converséCión y héêlé de su tréêéjo como lo dîce. Me veo como una persona nervîosa.
-
cépété] en uné fáêricé. Elené comenté que desde que está en césé, esté
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Esté descripción es nuevé. En efecto, Elené écusé é su fémilié de té- Empie]é é llorér otré ve] y Elené se écercé é él. Me pérece que esto es
chérlé de enfermé: "todo el mundo me lo dice". Este comentério pérece importénte y útil. Nos épértémos de lé pétologíé de Elené y nos ocupé-
ser el resumen del segundo péso, en el que explorémos lés ménerés en rnos de lés interécciones en lés que el proêlemé es compérHdo. Se trété
que lé fémilié méntiene el síntomé. de un pétrón recurrente entre los esposos y éfecté témêién é los hijos.

Luis: Los niños están afectados. Se dan cuenta de cómo me trata. LUIS: Comienza a insultarme. Trato de calmarla.
Es ofensiva. Me grita. El otro día empezó a discutir con María
por un collar y tuve que intervenir porque estaba perdiendo el Es extréordinério lo repetitivé que es lé gente cuéndo está engénchédé
control. en un conflicto. Es proêéêle que Luis piense que está diciendo élgo
nuevo, o qui]á creé que necesité repetirlo uné ve] más péré conven-
Elené hé empe]édo é responder é mi insistencié de que es élgo más que cerme de que me equivoco él époyér é Elené. Luis tocé el homêro de
uné personé enfermé, pero Luis méntiene su descripción que denigré Méríé y le pide que héêle de un incidente que ocurrió lé seméné pésé-
é Elené y époyé é Méríé contré su médre. dé cuéndo Elené..: pero interrumpo con un édemán.

LUIS: Está en guerra conmigo y los niños. DR. MINUCHIN: Luis, ¿quieres mi ayuda?
DR. MINUCHIN: ¿La provocaste? LUIS: Sí, por supuesto.
LUIS: No, ella es la que empieza. Me agrede. [Su édemán indicé que DR. MINUCHIN: Lo que acabas de hacer no ayuda en nada.
Elené es imposiêle.] LUIS: Le gritó a María.
DR. MINUCHIN: Me refiero a que le estás pidiendo a María que se
Esto es un retroceso é centrér lé étención en lé pétologíé de Elené, pero ponga de tu parte y en contra de su madre. Tú le creas un pro-
éhoré sé qu. e si êrindo époyo directo é Elené, seríé como deséfiér é Luis. blema, una situación imposible.
Lo evito y me dirijo, en cémêio, é los niños. Les pido que descriêén el DR. MINUCHIN [dirigiéndose é Elené]: Y esto también pasa con Car-
conflicto de sus pédres y con ello les ésigno el pépel de oêservédores. los. Necesita decidir a quién le tiene más lealtad, y sufre. Si
Esé posición diluye lé hostilidéd entre los cónyuges y les permite céer los niños se quedan atrapados en esta posición, los destruirá.
en lé cuenté de que los dos infligen dolor é sus hijos. Sienten que ustedes están en guerra y que compiten por su
lealtad,
DR. MINUCHIN [é los niños]: ¿Los ven pelear? LUIS: No estémos en guerra. Ella es la que está en guerra con todos.
MARIA: Claro que si. Hacen mucho escándalo. Se gritan uno al otro. Se enoja con los niños y necesito defenderlos.
Una vez mi madre tomó a mi padre de la camisa y la rompió,
pero no llegaron a golpearse. El foco de étención hé cémêiédo. Héêlémos de los niños, que quedén
DR. MINUCHIN [a los niños]: ¿Qué hacen ustedes? triéngulédos entre sus pédres êeligeréntes. Elené está célmédé y se hé
MARÍA: No podernos hacer nada. Solo los vemos pelear. vuelto mi "coterépeuté". Le interesé lo que estémos exploréndo y le
CARLOS: Quise separarlos, pero no pude hacer riada. Me dijerorí preocupén sus hijos. Pero Luis siente que estoy toméndo pértido por
que no me metiera. su esposé, y está enojédo.
180 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS DEPRESIÓN AGITADA EN UNA MUJER ADULTA 181

A menudo uso el desequiliêrio, por lo generél con efecto terépéu- Sigo centrédo en Luis y forméndo uné élién]é con él, mientrés explo-
tico, pero el desequiliêrio de esté pérejé hé provocédo que Luís sienté rémos lé tensión que significé péré él llevér é cuestés é lé fémilié.
que lo estoy culpéndo. Si pudieré repetir lé sesión, trétéríé de éliérme
con Luis éntes de cuestionérlo. Su certe]é de que Elené es el proêlemé Llegémos él finél de lé sesión. Concertémos uné cité péré den-
me irritó y reéccioné con lo que él tomó por pérciélidéd. Así, en lugér tro de tres díés, y propongo una téreé para Elené. Tomo dos hojés
de ser un éliédo en êuscé de uné méneré novedosé de pensér soêre el de pépel y le indico que él díé siguiente deêe controlérse en situé-
proêlemé, me convertí en el enemigo que le dice que está equivocédo. ciones que por lo generél provocén pleitos con los niños y que deêe
Siñ emêérgo, hécié el finél de lé sesión, hice élgunos événces péré escriêir soêre esos incidentes. Y él siguiente, es liêre de ser todo lo.
estéêlecer uné conexión con Luis. locé que desee y témêién deêe énotér uné descripción de esos écon-
tecimientos.
DR. MINUCHIN [é Elené]: Todos, incluso tú, llegaron pensando que
padecías de cierta forma de locura, pero cambiaste en e] trans- Esté técnicé de dejér téreé se originó, creo yo, con Jéy Héley;'
curso de esta hora. [A Luis]: También me dijiste que tienen algu- cuéndo menos, lé éprendí de él. El propósito es poner a la paciente a
nos momentos de placer. cargo del síntoma para ayudarla a convertirse en observadora de los
LUIS: Pero a veces es imposible. En fin, tengo que confesar que a factores que desencadenan sus problemas. Con mucha frecuencia, pero
veces pierdo la paciencia. Yo también tengo mal carácter. no siempre, la paciente no sigue la sugerencia del segundo día, sino
DR. MINUCHIN [é Luis]: Lo que he observado es que trabajas todo el que simplemente abandona los síntomas.
tiempo para que tu familia siga funcionando. Tal vez no nece-
sites trabajar tanto.
Notas sobre la sesión
-
En un intento por éliérme con Luis, descriêo su intervención como lé
de un pédre preocupédo, en lugér de entrometido. Como siempre, hay algo mágico cuando, al final de la primera se-
sión, los miembros de la familia se ven dentro de un nuevo encua-
LUIS: Necesito hacerlo porque ella no lo hace. Se apoya en mí y me dre. Sé que me sentí y actué como protector de Elena, me enojé
pide que me haga cargo. A veces pienso que su nerviosismo es con Luis, me preocupé por Carlos y disfruté de una sensación de
una forma de evitar hacer las cosas, de pedirme que me haga conexión con María. Parte de esto fue resultado de la inducción, es
cargo de dirigir la casa. decir, sentirse atraído a desempeñar un papel en la familia. Otra
DR. MINUCHIN: Entonces no crees que esté loca, sino que es pere- parte pudo haber sido simplemente cómo reaccioné ante estas per-
zosa. sonas. Asimismo, creo que cada uno de ellos, a su modo particular,
LUIS [sonriendo]: Sí, creo que es posible. me incorporó, así como algunas de mis ideas, y salió transformado
DR. MINUCHIN: Luis, en la fábrica eres el capataz, pero en casa tam- de la sesión. Es imposible medir cómo cambiaron exactamente, o
bién trabajas de tiempo completo. Tienes dos empleos. ¿Estás cuánto tiempo durará ese cambio, pero la próxima sesión nos dará
seguro de que puedes seguir trabajando en las dos cosas sin algunos indicios.
cansarte y enojarte?
LUIS: No lo sé. A veces lo dudo.
182 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS DEPRESIÓN AGITADA EN UNA MUJER ADULTA 183

Segunda sesión ELENA: Al día siguiente no logré encontrar una situación que va-
liera la pena un pleito, por lo que dejé esta página vacía. [ Me
Lé segundé sesión puede incluir el tercero y cuérto pésos, éunque eso muestré lé páginé en êlénco de su cuéderno.]
depende de circunsténciés especificés, entre ellés, lé edéd de los hijos. DR. MINUCHIN [é Luis]: Te pedí que hicieras menos para que ella
Si los hijos son édolescentes, por lo generél los invito é formér pérte de pudiera hacer más. ¿Cómo funcionó?
lé sesión y é ser pérticipéntes éctivos en el cuérto péso. Sin emêérgo, LUIS: No recuerdo que me haya pedido eso, pero siempre me pre-
cuéndo vi é esté fémilié éún no héêíé introducido lé ideé del cuérto ocupo por los niños. No quiero que sufran.
péso, por lo que este céso no ilustré lé secuencié completé. DR. MINUCHIN [é Elené]: ¿Luis ha sido siempre una persona respon-
sable? Me parece que siempre está alerta.
=esde el momento en que llegéron é esté segundé sesión, pérecíén ELENA: Sí, siempre le ha preocupado la seguridad de los niños.
uné fémilié distinté. Entréron sonriendo y me séludéron como é un DR. MINUCHIN Luis]: Creo que trabajas en dos o quizá tres em-
viejo conocido. pleos.
LUIS: No lo creo.
Méríé comen]ó diciendo que héêíé querido venir porque lé sesión DR. MINUCHIN: Así te veo. Prestas atención a los detalles Eres
énterior le héêíé pérecido interesénte. Lé fémilié me contó que no hé- bombero, siempre atento a la posiblidad del siguiente in -
êléron de lé sesión en césé. Luis se negó é héêlér con los niños porque cendio.
penséêé que lé sesión héêíé sido difícil, en especiél péré Cérlos, y no LUIS: Pues sí, es verdad.
queríé élterérlos. Sin emêérgo, Elené llevó un cuéderno y fue evidente
que héêíé tomédo lés notés de su téreé en él. Sélté é lé visté que nos héllémos en territorio nuevo. Encuédro esté
conducté en términos positivos. Luis es responséêle, se preocupé, sus
intervenciones formén pérte de lé protección que quiere dér é sus hi-
PASO TRES: exploréción del pésédo centrédé en lé estructuré jos. Acepté esté descripción de él. En lé sesión énterior, encuédré su
comportémiento como si fueré impertinente y controlédor, pero des-
LUIS: La verdad es que Elena ha cambiado. Está más relajada y se pués de reflexionér soêre mi dificultéd péré unirme con Luis, decidí
siente mejor que yo. Creo que yo estoy más agitado y ella... No proêér un enfoque diferente.
lo sé.
ELENA: Estoy más tranquila. Tal vez el medicamento esté surtiendo LUIS:Antes de casarme no era así. Me encantaba tomar las co-
efecto. [Aêre su cuéderno y procede é contérme de su téreé.] El jueves, sas con calma. Tenía muchos amigos y me gustaba jugar, pero
los niños estaban discutiendo por la televisión. Cada uno estaba cuando me casé, Elena era asmática y yo tenía que cuidarla;
interesado en ver un programa diferente, por lo que les advertí así, poco a poco, cambié para satisfacer sus necesidades. Lue-
que si no podían ponerse de acuerdo, les iba a apagar el televi- go la madre de Elena se enfermó y también me hice cargo de
sor y punto. Me fui y ellos se pusieron de acuerdo en un canal. ella.
DR. MINUCHIN: Entonces lo que dices es que los niriós cambiaron. DR. MINUCHIN: Me parece que es un trabajo que debes de haber te-
LUIS: No, fue Elena. Antes, la discusión se habría intensificado, pero nido antes. Eres cuidador por naturaleza. No imagino que esta
se contuvo. forma de ser haya empezado después de que te casaste.
202 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS LA MUJER CUYAS MANOS SIEMPRE ESTABAN SUCIAS 203

ba muy agitada y daba vueltas sin cesar en la cama. Tuve que Lé complementériedéd del comportémiento de lé pérejé requiere que
atarle las manos, como las enfermeras hab-an hecho antes para tomemos en consideréción el pésédo de los dos, y que estés explorécio-
protegerla y evitar que se lastimara. Me sent- muy culpable de nes se centren en los éspectos que se necesitén péré cémêiér el pétrón
haberle lastimado las manos. disfuncionél presente. Sin emêérgo, en el céso de Cérmen Rémos, sus
síntomés erén tén drémáticos, y de tén lérgé duréción, que me concen-
¿Héêíémos llegédo é la céusé del síntomé de Cérmen, el esléêón cru- tré soêre todo en su historié y solo de pésédé escuché lé de Hernéndo.
ciél del pésédo? Qui]á, pero yo estéêé en el presente, tréténdo de
exorci]ér lé intrusión de los féntésmés del pésédo en lé reléción entre Lé selección del cuento de Cenicienté como metáforé curétivé péré
Cérmen y Hernéndo. esté pérejé fue desconcerténte. Al principio de lé primeré sesión, Cér-
men me héêíé dicho que penséêé que los ]épétos erén sucios y que todos
en lé fémilié teníén que cémêiérse de ]épétos cuéndo entréêén en lé
PASO CUATRO: exploréción de nuevés formés de relécionérse césé. Se me héêíé olvidédo ese comentério, o tél ve] pensé en Cenicienté
y su ]épétillé de cristél gréciés é este recuerdo de Cérmen. En reélidéd
=espués de presenciér los cémêios positivos que se héêíén operédo en no lo sé.
los esposos, y con el propósito de écrecentérlos, fui por lés rosés que
héêíé pedido. Volví con lés flores y se lés di é Hernéndo. Hernéndo iêé [Cérmen sonrió. Hernéndo sonrió. Séltéêé é lé visté que se sen-
é dérle lés flores é Cérmen, pero lo detuve. tíén muy conmovidos. Estéêén égrédecidos y Cérmen no dudó en
estrechérme lé méno. Esté ve] ténto ellé corno yo reconocimos lé trés-
DR. MINUCHIN: ¿Por qué no se las da después, cuando estén solos y cendencié de este gesto. Eré uné decléréción de independencié de lé
en el estado de ánimo apropiado? tiréníé del síntomé:]

Lé sesión estéêé llegéndo é su término y propuse que Cérmen se héêíé * * *

dejédocon trolér por su necesidéd de esfor]érse más que los demás péré
sentirse éceptédé. Reflexiones

DR. MINUCHIN: Carmen, en su famîlîa aprendîó algo que aún no le He tratado de comunîcar el proceso por medîo del cual un síntoma
ha sîdo de utilidad. Usted tenía que ser lé fregoné [la sîrvîenta] dramátîco empezó a cambîar en una consulta de dos sesîones. La
para que la aceptaran. Me recuerda a Cenîcîenta. famîlîa era únîca, lo mîsmo que la consulta. Nunca había comprado
[Al pérecer, ninguno de los Rémos conocíé el cuento de hédés, rosas para los clîentes.
por lo que procedí é contárselos. Cuéndo terminé, le pedí é Cérmen Permítanme agregar que examîné este caso hace más de una
que se quitéré el ]épéto y se lo dieré é Hernéndo, péré que él pudieré década, mucho antes de concebîr nuestro modelo de evaluacîón de.
ponérselo de nuevo, como sucede en el cuento. Péré terminér, le dije é cuatro pasos. Sîn embargo, todos los hechos împortantes de nues-
Cérmen que deêíé reléjérse y éceptér el émor de su príncipe.] tro procedîmîento actual ya estaban presentes. Se podría pensar
que la entrevîsta de esta famîlîa nos permîtîó vîslumbrar nuestro
modelo y sentó las bases para su desarrollo.
184 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS DEPRESIÓN AGITADA EN UNA MUJER ADULTA 185

Mientrés héêlo, Luis héce édeménes de ésentimiento, pero esperé im- un elemento de orgullo en lé nérrétivé, y la familia se deleita en este
péciente por continuér su reléto. Tréto de dérle espécio, pero éntes estado de ánimo.
recélco mi percepción; no es uné confrontéción, sino un punto de visté
que invité é ser discutido.
PASO CUATRO: exploréción de nuevés formés de relécionérse
DR. MINUCHIN [continúé]: Te veo corno un equipo entero de futbol.
Eres el portero, el delantero, el que juega en el medio campo. DR. MINUCHIN: Cuando te casaste, contrajiste otra responsabilidad.
¿Dónde aprendiste a ser así? LUIS: Ella evita los conflictos y, cuando su madre se enfermó, yo
tuve que hacerme cargo.
Nos héllémos en el tercer péso. =espués de prestér étención é lés inte- DR. MINUCHIN: Me ddy cuenta de lo difícil que será para ti hacer
récciones entre los esposos, pregunto cómo éprendieron é ser ésí. Luis menos, dejar de proteger. Así eres.
ésume el pépel de nérrédor y lé fémilié se convierte en su púêlico. LUIS: La mayor parte de las veces. [Se vuelve hacia Elené.] Cuando
hay problemas, dejas que me ocupé de ellos. Te estresas, te des-
LUIS: Vengo de una familia grande y muy pobre. Éramos cinco hijos. entiendes, y yo me hago cargo. Hasta con tu madre... Vamos
Vivíamos en una granja y mi madre se sacrificó por nosotros. cada semana a visitarla porque está enferma, pero no te gusta
Siempre estaba trabajando. Mi padre era mayor. Era jornalero, visitar a mi madre.
y luego ya no pudo trabajar. Cuando mi hermano tuvo que ir DR. MINUCHIN: Esta'familia es diferente de la que vi hace tres días.
a estudiar el bachillerato en un pueblo más grande, se decidió Ayúdenme a comprender el cambio.
que yo dejara de estudiar y empezara a trabajar para ayudar a LUIS: Elena ha cambiado. Está más tranquila.
la familia. No terminé la secundaria. Era el segundo hijo y tenía ELENA [reléjédé y sonriente]: Es cierto. Me controlo más.
qué ayudar a mis tres hermanos menores. DR. MINUcHIN: Es extraordinario. ¿Cómo sucedió? Decías que la en-
DR. MINUCHIN: Entonces, aprendiste a ser cuidador desde muy fermedad te controlaba.
joven. LUIS: Hablar. Hablar las cosas en lugar de guardárselas.
LUIS: La vida me enseñó. Necesitaba ayudar. DR. MINUCHIN: Me parece que Luis también ha cambiado.
DR. MINUCHIN: ¿Por qué tú? ¿Por qué no tu hermano mayor? ELENA: No lo creo. No veo que haya hecho nada para ayudarme a
LUIS: No lo sé. Es una de las cosas de las que me perdí en la vida. tranquilizarme.
Muchos de mis amigbs fueron a estudiar y hoy son profesio- DR. MINUCHIN: Estoy interesado en ti, Luis, porque veo que Ele-
nistas. Mi madre quería que todos estudiáramos, pero éramos na es capaz de cambiar. Cambió de la sesión anterior a esta.
muy pobres y alguien tenía que ayudar; me tocó a mí. Pero tú, ¿puedes cambiar? Ves el mundo como un lugar don-
DR. MINUCHIN [é Elené y los niños]: En su familia lo eligieron para de hay problemas que resolver y tú eres el encargado de re-
que fuera el responsable. solverlos.
DR. MINUCHIN [a Elena]: Le dieron el trabajo de ser responsable, y
El émêiente en el consultorio es de étención y silencio, como si lé fé- tiene que llevar esa carga a cuestas.
milié estuvieré sentédé élrededor de una fogété oyendo é un nérrédor ELENA y LUIS [hablando juntos y asintiendo]: Sí. Así es él (soy).
de cuentos. A pesér de que proêéêlemente conocen lé historié, héy
1P6 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS DEPRESIÓN AGITADA EN UNA MUJER ADULTA 1P7

El encuédre de lé situéción hé cémêiédo. Como en lé élquimié de lé =e pronto me siento conectédo con Luis. Yo témêién estuve en lé cár-
oêré de Pinter, El sirviente, donde el éyudénte de cáméré ésume el cel durénte una dictéduré y quiero compértir eso con él, pero me éês-
control-de su émo, el proêlemé de Elené éhoré pérece consecuencié tengo. No es épropiédo en este momento.
de las buenas intenciones de Luis, y su hábito de toda lé vidé de
éyudér. DR. MINUCHIN [é Luîs]: ¿Es necesarîo contînuar sîendo el líder con
tu esposa?
DR. MINUCHIN: Me parece que han hecho un buen trabajo con los ni- LUIS: Sí, porque es perezosa.
ños, pero algo falta entre ustedes dos. No se dan cuenta de cómo
se afectan mutuamente. No creo, Luis, que entiendas cómo cons- Es un cémêio significétivo en lé etiqueté que le cuelgé é Elené. Ni, está
truyes el nerviosismo de Elena. locé, nerviosé o le félté control. Más êien le pide que él se hégé cérgo.
ELENA: La verdad es que a veces puedo hacer cosas, pero prefiero Es pere]osé. Su proêlemé no es intrépsíquico, sino interpersonél,
no hacerlas porque sé que Luis se encargará.
DR. MINUCHIN: Le pides que te controle. DR. MINUCHIN [é Luís]: Mîra, los líderes necesîtan seguîdores, y Ele-
ELENA: Sí. No sé qué pasará mañana, pero hasta el día de hoy ha na ha aceptado su papel y lo resiente.
funcionado así. LUIS: Quîero lîberarme de ser responsable.
LUIS: Y evito el conflicto con ella, pero sigo a cargo.
DR. MINUCHIN [é Elené]: Será tu responsabilidad ayudar a tu espo- Lé responséêilidéd de Luis es un síntomé, corno lé exéltéción de Ele-
so. Se ha organizado así por su niñez, a causa del amor por su né, y entienden que necesitén tréêéjér péré corregirlos. Terminé lé
madre y la necesidad de proteger a sus hermanos. Necesita tu sesión chérléndo con los niños. Hoy les pediríé que héêlérén con sus
ayuda para aflójar la marcha. pédres soêre lo que.oyeron y el efecto que produjo en sus vidés, pero
LUIS: Empecé a los 12 años y ahora tengo 47. esté sesión héêlé con ellos soêre lo que presenciéron. Expliqué lé ideé
DR. MINUCHIN [é Elené]: A Luis le será difícil cambiar. Es un trabajo de complementériedéd, que descriêí en péléêrés sencillés péré Cérlos.
difícil-el que tienes, pero él ha cambiado por los niños, así que Encuédré el concepto péré Méríé en términos de cómo seleccionér él
tal vez pueda cambiar por ti. Diré algo absurdo: Luis te volvió novio indicédo y señélé que "cuéndo otré personé ésume el control, te
-incompetente por el simple hecho de ser responsable. vuelve innecesérié". Los niños hén presenciédo lés consténtes riñés
ELENA: Hemos sido así desde hace 18 años. entre•sus pédres. CoMprenden lé ideé de soêrefuncionér y suêfuncio-
DR. MINUCHIN: ¿Te gusta ser la inútil, mientras que él hace todo? nér, y, cési de seguro, entienden que élgo cémêió durénte esté sesión.
LUIS: Necesîto cambiar. Necesitamos cambiar. Estoy bajo una ten-
sión formidable. Sé que soy un líder. Siempre lo fui. Fui el fun-
dador del sindicato en mi provincia, y trabajé en el sindicato Reflexiones
muchos años. En una de las dictaduras militares por poco me
encarcelan, y cuando me di cuenta de que el sindicato se estaba Los cambios en Elena y Luis me sorprendieron, y aún me tienen
apoderando de mi vida, me detuve. Renuncié y ya. Así me sien- sorprendido. Fue como si hubieran ido a terapia en el momento
to ahora. Es necesario que las cosas cambien. preciso en que estaban exhaustos y dispuestos a cambiar. También
parece probable que la proximidad de las dos sesîones y el saber
188 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS DEPRESIÓN AGITADA EN UNA MUJER ADULTA 189

que la consulta terminaría con la segunda sesión tuvo un efecto su agitación, utilicé el patrón de relación entre el esposo y la esposa
catalítico que aceleró el proceso tanto para la familia como para el como herramienta para introducir otras formas de que ella se viera
terapeuta. El periodo entre las sesiones me permitió examinar mi a sí misma y se relacionara con los demás miembros de la familia.
reacción ante Luis y reflexionar sobre cómo podría apoyarlo sin En este caso, me centré en el esposo y la esposa como una pareja
dejar de cuestionar la estrechez de su perspectiva. Además, fue útil complementaria, en lugar de tratarlos de manera individual.
que cuando la familia llegó a la segunda sesión, ya había incorpo-
rado algunos de mis conceptos terapéuticos y empleaba cada vez
más un lenguaje de reciprocidad e interconexión. Estrategias de intervención

Hablando por toda la familia, lo primero que dijo el padre fue: El


Marco terapéutico problema es mamá, todo la hace enojar. Ella coincidió: Soy yo.
El primer sondeo ante semejante presentación consiste en consi-
Organización familiar derar que la paciente identificada puede estar respondiendo a las
presiones interactivas de la familia. Con un poco de estímulo, Elena
Esta familia se organizaba en torno de la depresión de la madre, al reveló que no solo era que "todo la pusiera muy nerviosa", sino
igual que una enfermedad crónica sirve a menudo para moldear que era una madre que se enojaba con sus hijos porque dejaban la
las pautas transaccionales de todos los miembros de la familia. El ropa tirada en el suelo y oían música a un volumen muy alto en
padre, tratando de ser útil, estaba en coalición con los hijos en con- la casa. Cuando Elena se enojaba con sus hijos, Luis saltaba de in-
tra de la madre. Y la madre aceptaba por completo el papel de pa- mediato al rescate y, en el proceso, se precipitaba a definir el enojo
ciente que su esposo le había asignado. de Elena, no la conducta de los niños, como el problema.
En las familias con hijos, es importante recordar que padres y En las familias en las que hay un enfermo crónico, el terapeuta
esposos son dos subsistemas diferentes. Aunque uno no sepa cómo a menudo se encuentra en medio de una lucha con la forma es-
salir del conflicto, el otro puede ofrecer una apertura a otras posi- tablecida en que los miembros de la familia se ven unos a otros.
bilidades. Al final de la segunda sesión, cada uno de los esposos Para combatir esta norma establecida, acostumbro aliarme con el
había aceptado la idea de que su conducta era producto de la re- miembro sintomático y redefino su posición en la familia. Esta
lación. Elena describió que estaba organizada por la intervención estrategia tiene riesgos inherentes, porque el acto de desequili-
rápida de Luis, en tanto que Luis aceptó que su funcionamiento brarlos puede invitar a los miembros de la familia a unirse en
como capataz volvía "perezosa" a Elena. contra del terapeuta. Mi lucha de poder con Luis durante la pri-
mera sesión fue un ejemplo de este dilema. Estaba tan empeñado
en mostrar la fuerza de Elena que me negué a aceptar cualquier
Perspectivas individuales interferencia de Luis.
El terapeuta debe responder a una lucha de poder con un clien-
La madre de Luis lo eligió para ser el cuidador de la familia y, te como a una señal de frenarse. Esta lucha indica que está trabajan-
posteriormente, se convirtió en el contrcslador "útil" de su esposa. do demasiado cerca de la familia y se ha asimilado a los patrones
Aunque no exploré el pasado de Elena y no comprendí el origen de de la familia. ¿Por qué se puso Luis a la defensiva? ¿De qué tenía
190 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS DEPRESIÓN AGITADA EN UNA MUJER ADULTA 191

miedo? Estas preguntas importantes se pierden de vista cuando el Luis interrumpió los esfuerzos de Elena por consolar a Carlos, pre-
terapeuta queda atrapado en una lucha. gunté a Elena: "¿Necesitas su ayuda?" También puse a prueba su
No tiene que haber incompatibilidad entre empatía y confron- flexibilidad cuando le pedí que hablara más despacio y señalé que
tación. Sin embargo, la unión siempre debe preceder a la confronta- Elena estaba más relajada cuando se ocupaba de Carlos.
ción. De lo contrario, el cuestionamiento puede sentirse antagónico. Cuando la familia volvió para la segunda reunión, Elena mos-
Solo cuando existe una unión adecuada con los miembros de la fa- tró un cambio extraordinario. Se veía considerablemente más tran-
milia, estos perciben que la confrontación es por su bien. quila y relajada con su familia. Este principio de cambio por parte
Por fortuna, mi relación antagónica con Luis cambió en la se- de su esposa ayudó a Luis a ver de manera más positiva la consul-
Onda sesión: primero, gracias a que reencuadré la tendencia a la ta. Me propuse esforzarme por atribuir a Luis los cambios registra.
sobreprotección de Luis como preocupación, y después porque ex- dos en su esposa y comenté que él debía de estar haciendo menos,
ploramos qué le preocupaba y cómo llegó a ser una persona que se ya que su esposa estaba haciendo más. Este comentario subrayó
preocupa tanto. Una vez que Luis comenzó a sentir que yo aprecia- la complementariedad de su relación y recordó a los esposos que
ba su posición, se abrió más a una exploración de la complementa- pueden ayudarse mutuamente a cambiar si cambian la mitad de la
riedad rígida que caracterizaba su relación con Elena. ecuación que les corresponde.
Esta consulta tuvo lugar antes de que sistematizáramos el cuarto
paso de nuestro modelo: crear una visión compartida de los cami-
Técnicas nos que llevan al cambio. La adición de este paso subraya la impor-
tancia de que la terapia sea una empresa en colaboración. La idea
Como he mencionado, la unión es un prerrequisito para que los de que una evaluación es algo que hace el terapeuta implica que
miembros de la familia se sientan comprendidos en la medida la terapia será una operación ejecutada en la familia. Sin embargo,
suficiente como para confiar en el terapeuta que les pide que re- como en realidad solo sus miembros pueden cambiar lo que ha-
examinen sus interacciones. Una familia que busca ayuda es como cen, la evaluación que cuenta debe incluir lo que familia cree que
alguien que tiene una lesión grave. Antes de que el lesionado se debe cambiar. En este caso, seguí compartiendo con Luis y Elena
muestre dispuesto a intentar algún ejercicio terapéutico, necesita mi evaluación de su complementariedad hasta que ellos también la
sentirse seguro de que el médico entiende la lesión y las limitacio-_ entendieron. Cuando Luis declaró por fin: "Necesito cambiar. Ne-
nes que le impone. De la misma manera, los miembros de la familia cesitamos cambiar", se puso de manifiesto que tanto él como Elena
necesitan saber que el terapeuta comprende que lo que hacen está se habían unido con el consultor y entendían la complementariedad
justificado y que quizá duden en probar algo distinto por temor a que hacía que Luis se afanara en ser tan responsable y que ella se
que las cosas empeoren. resignara a desempeñar el papel de la esposa inútil. Por supuesto,
Para cuestionar un patrón de complementariedad rígida, como tendrían que trabajar mucho más, pero esto era un comienzo.
la ayuda y la impotencia entre Luis y Elena, se puede señalar: "Qué
interesante; él parece pensar que o "Cuanto más hace él X,
tanto más haces tú Y, y viceversa". También es pbsible poner en NOTAS
entredicho los papeles rígidos que la pareja desempeña mediante 1. Haley, J., 1963, Strategies of Psychotherapy, Nueva York, Grune &
la exploración de las posibilidades y las restricciones. Así, cuando Stratton.
CAPÍTÚLO

La mujer cuyas manos


siempre estaban sucias'

La familia Ramos es un reflejo de la familia anterior, como el se-


gundo de un par de sujetalibros. En ambos casos, la esposa era la
que presentaba los Síntomas, y en las dos familias insistían en que
el problema era solo de la paciente identificada.
En ambas consultas apliqué mi comprensión de la complemen-
tariedad para guiar mis intervenciones: puse el foco en el esposo
como cómplice del síntoma y lo elevé a la categoría de instrumento
para introducir novedad y sanar el sistema. Sin embargo, mi pos-
tura como consultor en estas familias fue marcadamente distinta.
Mientras qUe describí la capacidad de la familia para asimilarme en
su sistema en el caso anterior, con la familia Ramos funcioné como
un terapeuta desapegado y neutral.
La lectura secuencia] de estos dos relatos puede estimular la
reflexión sobre el arte de la alianza terapéutica. En Family T/ierapy
Techniques? escribí que, en la unión, el terapeuta se vuelve un ac-
tor del drama familiar, funciona como director tanto como actor.
Debe adaptarse lo suficiente a la organización familiar como para
poder entrar en ella, pero también conservar libertad para hacer
intervenciones que desafíen la organización familiar y obliguen a
sus miembros a darle cabida a cambios que faciliten el avance hacia
las metas terapéuticas.
194 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS LA MUJER CUYAS MANOS SIEMPRE ESTABAN SUCIAS 195

La siguiente entrevista con la familia Ramos es un buen ejemplo que quitarnos los zapatos y cambiarnos de ropa. Cuando Sara
de la interacción entre unirse a una familia y cuestionar su cons- y Tomás llegan de la escuela, tienen que lavarse las manos y
trucción del síntoma. enseñárselas a mi esposa, que con frecuencia les pide que se
Me hallaba en España, y me remitieron a la familia debido a la las vuelvan a lavar hasta que de verdad estén limpias. Tiene
compulsión de la señora Ramos por lavarse las manos. El señor Ra- esta enfermedad desde hace años y la vida de toda la familia
mos trabajaba como obrero en una fábrica de productos químicos ha sido un infierno.
y la señora Ramos era ama de casa. Ambos frisaban los cincuenta DR. MINUCHIN [é lé señoré Rémos]: No comprendo. Su esposo dijo
años. Tenían tres hijos: Sara, de 11 arios; Tomás, de 13, y Juan, de 18. que cuando ellos están limpios, usted se siente tranquila. ¿Así
'Juan trabajaba en la misma fábrica que su padre. sucede, señora Ramos?
La señora Ramos explicó que su vida estaba controlada por el SRA. RAMOS: Sí, siempre que toco algo sucio, empiezo a sudar, sien-
ésco. Siempre que tocaba algo sucio, le daban náuseas, palpitacio- to náuseas y tengo palpitaciones. A veces creo que me voy, a
nes y transpiraba hasta que lograba restregarse las manos. desmayar y necesito lavarme una y otra vez hasta que la angus-
tia desaparece.
** *
DR. M1NUCHIN: Qué interesante. He visto personas con problemas
parecidos, pero usted es la primera cuya angustia se reduce si
Cuando entré en el consultorio, se habían acomodado en un se- los otros miembros de la familia se lavan las manos. Es muy
micírculo, y los hijos estaban sentados entre los padres. Sara tomó interesante.
asiento al lado de su madre, que proyectaba una imagen de im-
potencia y sumisión. Para empezar, pedí a la señora Ramos que Me puse de pie y me écerqué é lé sillé de lé señoré Rémos. Llevéêé
me mostrara las manos. Estaban rojas y casi en carne viva de tanto lés ménos en lé espéldé. Le pedí é lé señoré Rémos que me enseñéré lés
lavarlas. Lá examiné con cuidado, sin tocarla. Los hijos, Sara, To- ménos.
más y Juan, y el señor Ramos escucharon mientras la señora Ramos
describía la horrible angustia que sufría cuando ella o cualquier DR. MINUCHIN: ¿Podría darles vuelta para que pueda ver las pal-
otro de la familia tocaban algo sucio. mas? [La señoré Rémos oêedece.] ¿Puede volverlas de nuevo?
¿Puede cerrar el puño?

PASO UNO: abrir el motivo de consulta Me sentí como si estuvieré imiténdo é Jeén Chércot, el grén neurólogo
fréncés del siglo xix, que podíé oír, ver, oler y proêér lé enfermedéd.
SR. RAMOS [iniciéndo lé sesión]: Mi esposa está obsesionada; creo ¿ Hésté dónde llegéêé esté compulsión? ¿Lé vidé de lé fémilié enteré
que lo que tiene se llama compulsión. Tal parece que nunca estéêé controlédé por el écto de lévérse lés ménos? ¿Por qué lé fémilié
puede estar limpia. Se lava las manos siempre que toca algo no se reêeléêé contré lo éêsurdo de lé situéción?
que según ella está sucio. Puede ser un vaso que ella misma
lavó. [Continúa hablando cada vez más rápido, como si temiera que ¿Alguna vez siente hormigueo en los dedos?
bR. MINUCHIN:
lo fuera a interrumpir.] Y nosotros también tenemos que pasar SRA. RAMOS: Sí, pero no siempre.
la inspección. Cuando llegamos de trabajar, Juan y yo tenemos
196 EVALUACIÓN DE FAMILIAS,Y PAREJAS LA MUJER CUYAS MANOS SIEMPRE ESTABAN SUCIAS 197

=edicémos élgunos minutos él exémen, y lé señoré Rémos dio lé im- DR. MINUCHIN [con expresión perplejé]: ¿Por qué, señora Ramos?
presión de trénquili]érse con lé minuciosidéd de mi exploréción. ¿Cómo se ensuciaron los huevos?
SRA. RAMOS: Es por el lugar de donde vienen.
Tomé ésiento de nuevo y le pedíé Séré que se colocéré frente é mí. DR. MINUCHINRQué pasaría si alguien les quitara el cascarón?
SRA. RAMOS: ¡Ah! Entonces estarían limpios.
DR. MINUCHIN: Sara, ¿me puedes enseñar las manos? DR. MINUCHIN: ¿Compra pollo sin rabadilla?
SRA. RAMOS: Sí, solo compro el pollo en piezas.
Ellé.extendió lés ménos y le pedí permiso de tocérlés.
Estos momentos de una sesión resultén fémiliéres péré todo terépeuté.
SARA: Sí, adelante. Los Rémos llegéron é pedir éyudé por un proêlemé profundémente
érréigédo en lé señoré Rémos, y me correspondíé mostrér respeto por
Exéminé con cuidédo lés ménos de Séré, por un lédo y el otro; cerró el lé formé en que experimentéêén y ménifestéêén su sufrimiento. Pero
puño y luego éêrió lés ménos. él mismo tiempo que prestéêé étención é lé nérréción, témêién in-
trodu'cíé cuestionémientos é lé trémé. ¿Cómo eré posiêle que el ésco
MINUCHIN: ¿Te angustias cuando tienes las manos sucias? de lé señoré Rémos pudieré célmérse si otrés personés se lévéêén lés
SARA: No, pero mi madre sí. Me las lavo para que ella se sienta me- ménos?, y ¿por qué estéêén sucios los huevos?
jor. A veces tengo que restregarme las manos dos o tres veces
para que esté satisfecha. El primer péso de lé evéluéción incluye curiosidéd, respeto y cues-
MINUCHIN: ¿Esto le pasa a tus manos? tionémiento respecto de lé étención él síntomé y é su portédor.

En seguidé pedí é Tomás y é Juén que se écercérén y me mostrérén lés En ese momento pedíé los hijos que sélierén del consultorio péré
ménos, y les hice preguntés pérecidés é lés que le hice é Séré. Los dos poder héêlér en privédo con los pédres.
expreséron preocupéción por lé enfermedéd de su médre.

DR. MINUCHIN: Tiene unos hijos maravillosos, señora Ramos; son PASO =OS: señélér lés interécciones que méntienen el proêlemé
muy amorosos y protectores.
SRA. RAMOS: Sí, se preocupan mucho por mí. DR. MINUCHIN: ¿Tienen relaciones sexuales?
SRA. RAMOS: A veces creo que a mi esposo le gusta mucho el sexo.
Como de costumêre, dediqué mucho tiempo é escuchér y hécer pre- A veces me compadezco de él y lo dejo tener sexo los sábados.
guntés soêre el síntomé. Hice más lento el proceso, presténdo étención Puede tocarme en cualquier parte con tal de que no me toque
é los momentos en que podíé hécer élguné pregunté que introdujeré las manos. Mis manos son sagradas.
novedéd. DR. MINUCHIN: ¿Por qué no confía en su esposo?

SR. RAMOS: Ya no podernos comer huevos, porque están sucios. Eré uné de esés preguntés que el terépeuté que no tiene temor é equi-
vocérse éventuré de vez en cuéndo.
198 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS LA MUJER CUYAS MANOS SIEMPRE ESTABAN SUCIAS 199

SRA. RAMOS: Muy seguido sueño que me despierto y descubro que SRA. RAMOS [é su esposo]: Crees que siempre me equivoco. Incluso
me ha abandonado. cuando te preparo un plato especial, te quejas de que no tiene
suficiente sal o pimienta, o de que tiene demasiada, que la carne
La señora Ramos olvidó por un instante su síntoma y empezó a hablar no está bien cocida, o que está demasiado cocida.
de la relación con su esposo. Fue como si hubiera abierto un grifo.
Me crucé de êré]os mientrés lé senoré Rémos héêléêé éêiertémente
SRA. RAMOS: Es Muy critico. Trato de complacerlo... pero todo lo por primeré ve] de sus resentimientos.
que digo está mal. Lloro cuando me grita, y los niños corren a
consolarme... SR. RAMOS: Eso no es nada. Mira lo que yo hago por ti. Me cambio
de ropa cuando voy a la fábrica y de nuevo cuando regreso a
Pregunté si lé hijé, Séré, lé protegíé, y cuéndo lé señoré Rémos ésin- casa. Haces que me lave las manos hasta que te convenzas de
tió, llémé de nuevo é Séré él consultorio. que ya no tengo gérmenes. Siento como si viviéramos en una
de esas burbujas que nos protegen de todo. Y lo acepto todo,
DR. MINUCHIN: Tu mamá nos dijo que te preocupas mucho por ella. porque sé que no es culpa tuya. Que es una enfermedad y tanto
¿Nos puedes contar más? yo como los niños queremos ayudarte.
SARA: Siento lástima por mi mamá cuando mi padre le grita. SRA. RAMOS: Pero siempre me gritas y me dices que estoy mal.
DR. MINUCHIN: ¿QUé haces para ayudarla?
SARA: Le acaricio el cabello cuando llora y la beso en la frente hasta Me quedé escuchéndo el pétrón de égresión velédé y disculpés inúti-
que se tranquiliza. les. =espués de élgunos minutos, me dirigí é lé señoré Rémos.

Pedíé loS otros dos niños que se reincorporérén é lé sesión, y contéron DR. MINUCHIN: ¿Sus padres eran muy críticos?
historiés pérecidés soêre cómo protegíén é su médre de lés críticés de SRA. RAMOS: Sí, muchísimo. Siempre me consideraron la menos
su pédre. Por lo generél, no éliento este tipo de ésociéción en que los atractiva de mi familia. De niña me esforzaba mucho más que
hijos protegen é lé médre en contré del pédre porque es un patrón de mis hermanas para que mis padres me quisieran. Pero siempre
. reléción que entorpece lé resolución de los conflictos entre los esposés, prefirieron a mi hermana.
excepto en los césos de violencié'intréfémiliér, ert los que un plénteé- SR. RAMOS: Siempre trata de ayudar a su familia, y la acompaño
miento ésí puede ser necesério. cuando visita a su tía anciana que está enferma. Le digo que
hace mucho por ellos y que no lo aprecian.
En este momento, el síntomé héêíé desépérecido del escenério cen-
trél, y lé consulté trató el drama fémiliér de los hijos étrépédos en el Como lé sesión estéêé llegéndo é su fin, concluí con el señor Rémos.
conflicto de los pédres. Animé é lé señoré Rémos é cuestionér lé félté
de comprensión de su esposo, y pedí é los hijos que "prestérén éten- DR. MINUCHIN: Fue muy bueno que le demostrara su apoyo a su
ción". Una o dos veces impedí explícitémente que se inmiscuyerén en esposa. Quizá encuentre formas de hacerlo más seguido entre
lé converséción de sus pédres y les dije que no eré útil péré ninguno hoy y la próxima sesión. No la conozco, pero usted se acuerda
de los dos esposos que protegierén é su médre. de cuando la cortejaba.
200 EVA LUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS LA MUJER CUYAS MANOS SIEMPRE ESTABAN SUCIAS 201

[=irigiéndose é lé señoré Rémos]: Creo que debe dejar en paz PASO TRES: exploración del pasado centrada en la estructura
las manos de sus hijos.
DR. MINUCHIN [é Séré]: Ponte frente a tu madre y dile que tus manos SRA. RAMOS [comen]éndo]: Usted me hizo, caer en la cuenta de que
te pertenecen, y que te las lavarás cuando lo creas necesario. estaba lastimando a mis hijos y decidí librarlos de mis nece-
sidades. En los últimos días hubo ocasiones en que sentí que
Séré lo hi]o y en seguidé repetí el mismo rituél con los otros dos hijos. estaban sucios, y eso me produjo angustia, pero comprendí que
tenía que controlarme y no les dije nada. Fue muy difícil, pero
Al finéli]ér lé reunión, me puse de pie y les estreché lé méno é to- entiendo que su amor por mí los estaba perjudicando.
dos. Yé se héêíén mérchédo cuéndo recordé que lés ménos de lé señoré SR. RAMOS: No recuerdo lo que hice, pero sé que le presté más aten-
Rémos erén ségrédés y que nédie teníé permitido tocérlés. Los dos ción a Carmen, y cuando me di cuenta de que la estaba critican-
olvidémos por un momento el síntomé. do, dejé de hacerlo.
SRA. RAMOS: Es verdad, fue evidente que cambió la forma de tra-
En el segundo péso dejé de focéli]ér é lé señoré Rémos como pé- tarme.
ciente, péré explorér cómo se relécionéêén con ellé los otros miemêros DR. MINUCHIN: Quizá los tres juntos podríamos descubrir la causa
de lé fémilié: un pas de deux entre el señor y lé señoré Rémos que de sus síntomas. Sin embargo, me gustaría que, para empezar,
comen]ó con lé exploréción de su reléción sexuél, pésó é explorér lé exploráramos algo de su niñez. Parece que usted cree que no
félté de époyo del esposo y siguió él explorér cómo los hijos forméêén tiene ningún derecho. ¿De dónde sacó esa idea?
uné êérreré protectoré élrededor de su médre.
Lé señoré Rémos empe]ó é nérrér uné historié en lé que el señor Ra-
Como ahora ya conocía un poco más a la familia, decidí que en mos incluyó sus recuerdos de lé fémilié de ellé, pero éhoré siempre
lé siguiente sesión me reuniría únicamente con la pareja. Preparé époyéndo é su esposé.
el escenario para un final romántico y ordené una docena de rosas
para que el señor Ramos se las diera a su esposa, aunque distaba SRA. RAMOS: Vivíamos en una granja. Éramos pobres y la vida era
macho de tener la seguridad de que se presentara la ocasión. difícil. Recuerdo que desde muy pequeña fui la hija que más se
esforzaba, solo para ser tan buena como los demás.
SR. RAMOS [interrumpiendo]: Carmen siempre trata de complacer a
Segunda sesión todos, y por eso siempre quiere ayudar a sus padres y herma-
nas. Trato de decirle que hace demasiado, pero ella me respon-
Cuéndo lé pérejé regresó, lé señoré Rémos veníé vestidé con sus'mejo- de que es su familia y con eso me calla la boca.
res gélés. Tan to ellé como el esposo descriêieron cémêios en sus com- SRA. RAMOS: Mi madre murió el año pasado, y se suponía que mis
portémientos. hermanas y yo teníamos que turnarnos para ir al hospital a 'ayu-
darla una semana sí y otra no, pero no iban. Siempre tenían un
pretexto. Me quedé sola a cargo del cuidado de mi madre ago-
nizante, día y noche durante semanas enteras. [Rompe a llorar
y Hernando la consuela con cariño.] La noche en que murió, esta-
,
204 EVALUACION DE FAMILIAS Y PAREJAS LA MUJER CUYAS MANOS SIEMPRE ESTABAN SUCIAS 205

Marco terapéutico mándose. Sin embargo, es preciso reconocer que había algo en
la naturaleza de Hernando que lo llevaba a ser comprensivo una
Organización familiar vez que advertía la necesidad de serlo. El reto de esta consulta
radicaba en ayudarle a comprender que el apoyo a las necesi-
Carmen y Hernando Ramos estaban atrapados en una relación dades de una esposa no debería estar supeditado a que ella se
compleja y complementaria de intercambios pasivo-agresivos. Car- enfermara.
men controlaba a su esposo e hijos exigiendo una serie de rituales
que eran "necesarios" para aliviar su angustia. Hernando obedecía
a causa de la enfermedad de Carmen, pero criticaba y denigraba a Estrategias de intervención
su esposa.
Los hijos también estaban atrapados en el conflicto de sus pa- Como de costumbre, con parejas en las que uno de los miembros
dres, corno miembros de dos alianzas cambiantes. Se aliaban con es el portador del síntoma, las estrategias giraron en tomo del con-
su padre cuando aceptaban y resentían las exigencias absurdas cepto de complementariedad. Cuando se ve a una pareja como una
de limpieza que les hacía su madre, y se aliaban con su madre unidad, en lugar de hacerlo como dos individuos diferentes, las
para consolarla y apoyarla contra las críticas y exigencias de su intervenciones tienen el propósito de aclarar cómo el cónyuge asin-
padre. tomático controla el síntoma.
La primera exploración en este caso fue diádica. Cuando Car-
men manifestó que permitía que Hernando la tocara en cualquier
Perspectivas individuales parte, excepto las manos, pregunté por qué no confiaba en él. Esta
pregunta transformó el caso de un misterioso problema pseudomé-
Carmen, el - personaje principal de este drama familiar, luchó por d ico a la cuestión más manejable de una pareja en conflicto.
sentirse aceptada en su familia cuando era niña. Convencida de Como sé que los conflictos arraigados a menudo quedan in-
que no era digna, buscaba aprobación en el autosacrificio, pero movilizados por las interacciones triangulares, pregunté a Carmen
sin conseguirla. Sin embargo, sus síntomas neuróticos le confe- si sus hijos la protegían de las críticas de Hernando. Cuando ella
rían varias ventajas: podía controlar, expresar agresión y la ne- respondió que sí, la secuencia entera se aclaró: del individuo (Car-
cesidad de causar efecto en los demás, sin los peligros inherentes men, que convirtió su impotencia en un arma) a la díada (el patrón
a la expresión directa de su resentimiento por la injusticia de los complementario del control que Heman ' do ejercía abiertamente y
demás. la rebelión pasiva de Carmen) y al nivel triádico (la alianza de los
Como ()cuneen otras familias en las que uno de los padres está hijos con la madre contra la aspereza del padre).
enfermo de gravedad, el desarrollo de los niños se veía frustrado Una vez construido este patrón triangular, la estrategia era sim-
por la necesidad de adaptarse a los problemas de la madre. ple: estimular a los padres para que resolvieran sus conflictos di-
¿Qué podemos decir del esposo? Algo en su pasado, que no rectamente sin sobreinvolucrar a los hijos.
tuve tiempo de explorar, hizo que Hernando se sintiera con de-
recho a criticar a su esposa, pero sin' cuestionar sus síntomas.
Podríamos decir que Carmen solo suscitaba su compasión enfer-
206 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS LA MUJER CUYAS MANOS SIEMPRE ESTABAN SUCIAS 207

Técnicas guiente, me uní a la señora Ramos para ayudarle a cuestionar a


su esposo.
El peso deun síntoma se preserva por la invariabilidad del relato Logré influencia gracias a la convicción de que los padres casi
de la familia. Es como un cuento infantil que se cuenta siempre siempre quieren ayudar a sus hijos. Así pues, asigné a la señora
del mismo modo. Si el terapeuta amplía la historia, incluye a otras Ramos la tarea de controlar su angustia por el bien de sus hijos, con
personas y de algún modo introduce novedad, genera un desafío la esperanza de que ella controlara su síntoma, y lo hizo.
al síntoma. El síntoma de la señora Ramos se había fortalecido con La exploración del pasado no se realizó hasta que habíamos
los años de repetición diaria. Realicé una exploración detallada examinado a fondo el presente, y fue una forma de explorar cómo
de los pormenores para dar validez a mi intento de liberar de su los problemas del pasado distorsionan las posibilidades del presen-
control a los miembros de la familia. te. La segunda sesión se dedicó casi por completo a la exploración
Lo que influyó en que mi desafío a la complementariedad tuvie- del desarrollo histórico del sentido devaluado del yo que tenía la
ra más éxito que en el caso anterior, fue que planteé las preguntas señora Ramos en su familia de origen y a las posibilidades de intro-
sin criticar, comenzando con "no comprendo", "qué interesante", ducir cambios en la imagen actual que tenía de sí misma; a través
etc. Expresé mi sorpresa cuando vi que el síntoma de la paciente de generar respuestas positivas y solidarias de su esposo. Nuestra
identificada se extendía a toda la familia. La sorpresa suscita pre- breve excursión al pasado no fue un intento por tantear el terreno
guntas, pero invita a la familia a unirse para descifrar el enigma, en ni por explicar todo como resultado de experiencias traumáticas.
lugar de que se defiendan de un ataque percibido. Más bien se centró específicamente en entender cómo los actores de
Mis cuestionamientos fueron invisibles al principio: "He visto este drama familiar aprendieron a desempeñar esos papeles. Con
muchos casos parecidos, pero esta es la primera vez que veo..." un poco de comprensión, y un poco de reencuadre, fue posible en-
Cuando pedí a cadá uno de los niños que me enseñaran las manos, tender por qué Carmen temía quejarse abiertamente, y lograr que
exploré los detalles: "¿Los huevos son sucios?", "¿el sexo es lim- Hernando ocupara la posición, novedosa para él, de sanador.
pio?", acompañando mis preguntas de exclamaciones de asombro
que, por lo repetitivas, pusieron en tela de juicio la realidad del
NOTAS
síntoma.
..Cómo siempre, trabajé con varios subsistemas. Comencé con 1. Partes de este caso aparecen en Jeffrey K. Zeig (ed.), The Evolution of
toda la familia, pero cuando empecé a cuestionar el entrometimien- Psychotherapy, Nueva York, Brunner-Mazel, 1997.
to de los hijos en el conflicto de la pareja, pedí a estos que salieran 2. Minuchin, S. y 1-1. C. Fishman, 1981, Family Therapy Techniques, Cam-
del consultorio y luego les pedí que volvieran, cuando el proceso bridge, Harvard University Press.
de cambio requirió de nuevo su participación.
Esta consulta, como todas las demás que hago, se basó en la
creencia de que las personas se construyen mutuamente. Por tan-
to, supuse que los síntomas de la señora Ramos eran parte de una
interacción de ella y su esposo. Una vez que la pareja colaboró
conmigo en el proceso de tratar de entender por qué se comporta-
ban así, alenté la manifestación abierta del conflicto y, por consi-
PARTE CUATRO

Familias psicosomáticas

La terapia familiar, que al principio se desarrolló en oposición al


modelo médico, ha madurado hasta el grado en que los terapeu-
tas están dispuestos a colaborar con los médicos y otros profesio-
nales de la salud. El campo de la medicina de sistemas familiares
evolucionó a partir' de los primeros intentos por comprender la
influencia recíproca del contexto social y la salud física (McDa-
niel, Hepworth y Doherty, 1992). El interés en la medicina de
sistemas familiares floreció en la década de 1980, según se relata
en Family Tlierapy and Family Medicine, el texto trascendental de
William Doherty y Macaran Baird (1983), en el que ambos au-
tores explican que los diversos enfoques de sistemas familiares
se podían integrar a la práctica familiar y la atención de primer
nivel. En 1982, el Ackerman Institute auspició una conferencia so-
bre "Terapia para familias con enfermedades fisiológicas", lo que
condujo a crear la publicación periódica Family Systems Medicine
(hoy, Family Systems and Health), editada por Donald Bloch. Esta
publicación constituye un foro de discusión entre profesionales
médicos y de salud mental sobre problemas médicos, teoría de
sistemas y aspectos de colaboración; en este caso, la palabra clave
es colaboración.
La terapia médica familiar adopta una perspectiva biopsicoso-
cial, en la que los terapeutas trabajan en conjunto con las familias
y los profesionales de la salud para ofrecer un tratamiento integral
210 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS FAMILIAS PSICOSOMÁTICAS 211

de salud y curación. El terapeuta que entiende cómo se organizan El modelo de familia psicosomática (Minuchin, Rosman y
los sistemas familiares puede trabajar con mayor eficacia en as- Baker, 1978) fue el primero en incluir sistemáticamente el nivel fa-
pectos como el incumplimiento del tratamiento médico o las difi- miliar en el estudio de los factores psicobiológicos que inciden en
cultades para alterar hábitos nocivos para la salud, como fumar o las enfermedades infantiles. Este modelo evolucionó a partir de los
comer en exceso. Los terapeutas médicos familiares trabajan con estudios de niños con diabetes mellitus que experimentaban episo-
enfermedades crónicas y de discapacidad, enfermedades infanti- dios recurrentes de cetoacidosis, pese al manejo y dieta adecuados
les y su efecto en las familias, conflictos entre los profesionales de para la diabetes. Estos niños tenían familias que exhibían patro-
la salud y las familias, impasses en los tratamientos, síntomas so- nes característicos de interacción: amalgamiento, sobreprotección,
máticos que no tienen una etiología física clara, embarazo e infer- rigidez, resolución deficiente de conflicto o evasión de conflictos y
tilidad, muerte y duelo, y el exceso de utilización de los servicios triangulación de los pacientes infantiles. El modelo propuso una
de atención médica. interacción circular en la que la enfermedad del niño interactuaba
Cuando la atención se desplaza del impacto de la enfermedad con estos patrones, familiares: los procesos familiares interactivos
en la vida familiar hacia el impacto de la vida familiar en la enferme- desencadenaban reacciones fisiológicas en el paciente infantil, que
dad, nos adentramos en el dominio de la medicina psicosomática. exacerbaban el proceso de la enfermedad. A su vez, la enfermedad
El descubrimiento de que algunas enfermedades son psicosomá- agravada del niño reforzaba estos patrones familiares y así se es-
ticas resalta el hecho de que el estrés y la angustia tienen efectos tablecía un proceso de reverberación y escalada (Minuchin et al.,
poderosos y destructivos en el organismo. Los primeros esfuerzos 1975).
para entender las enfermedades psicosomáticas se centraron casi El modelo de familia psicosomática recibió apoyo empírico de
exclusivamente en la dinámica individual. El texto clásico fue 'The Beatrice Wood y sus colegas (1989), que determinaron que las cinco
Stress of Life, de Hans Selye (1956), en el que se explica cómo el características de la configuración de familia psicosomática tenían
cuerpo lucha para adaptarse, pero finalmente colapsa bajo el estrés una correlación estrecha, y que la triangulación y disfunción con-
crónico. La investigación de Meyer y Haggerty (1962) demostró yugal en particular se asociaban con la exacerbación de la enfer-
que había una relación entre el estrés familiar y la susceptibilidad a medad. Para los investigadores quedan preguntas por responder
la enfermedad, y la escala de adaptación social de Holmes y Rahe sobre el grado en que intervienen los cinco factores del modelo psi-
(1967) mostró cómo diversos acontecimientos familiares estresan- cosomático para promover la patología, pero no hay duda sobre las
tes aumentan los trastornos físicos y emocionales. Sin embargo, el premisas.fundamentaleS:
enfoque de sistemas familiares para tratar enfermedades físicas es
relativamente reciente. No fue hasta 1972 cuando Lawrence Crol- 1. La familia es un sistema, y este tiene una importancia especial
nick observó que "no existe un acervo de conocimientos sobre las para los niños.
aplicaciones de la terapia familiar en los trastornos psicosomáti- 2. El funcionamiento individual y los patrones interpersonales de
cos" (Grolnick, 1972: 476). En 1977, el artículo "Family Somatics”: interacción ejercen influencia recíproca.
A. Neglected Edge, de John Weakland, emplazó a los terapeutas fa- 3. Estos patrones interpersonales interaccionan con los procesos
miliares a aplicar sus ideas al mundo de la salud y la enfermedad. bioconductuales, algunos de los cuales se relacionan con enfer-
Entre quienes aceptaron este reto estaban Salvador Minuchin v sus medades.
colegas de la Child Guidance Clinic, de Filadelfia.
212 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS FAMILIAS PSICOSOMÁTICAS 213

Considérese, por ejemplo, en el siguiente caso —de la familia Así, vemos que el estrés no solo incrementa la probabilidad de
austriaca —, cómo el estómago de Konrad, de 16 años, se retuerce tener úlceras, asma, dolores de cabeza e hipertensión, sino también
cuando él está estresado. La familia trata este problema como una determina cómo se organiza la familia para apoyar y proteger a sus
enfermedad y no como angustia y, en consecuencia, el chico se "en- miembros.
ferma" cada vez que se siente emocionalmente alterado. En algu- Los trastornos psicosomáticos ya no aparecen como categoría en el
nas familias no se habla sobre las afecciones psicológicas. Los niños pSM - IV ( manual diagnóstico y estadístico de trastornos mentales, 4a.
de estas familias reciben atención para aliviar el dolor físico, pero ed., de la American Psychiatric Association). En cambio, la nomencla-
no el dolor emocional. Esto condiciona a los niños como Konrad a tura oficial se refiere a factores psicológicos que afectan el estado de salud
experimentar sus problemas emocionales como si fueran físicos y y trastorno de somatización. El término psicosomático ha caído en desuso
genera un patrón conocido como somatización. porque indica una influencia unidireccional, y puede interpretarse
La teoría psicoanalítica define la somatización como parte de la como culpar a las familias por los problemas médicos de los niños.
estructura del carácter del paciente, una defensa contra experien- En el pasado, algunas enfermedades se consideraban psiCosomáti-
cias emocionales angustiantes (Greenson, 1967). No obstante, la te- cas, mientras que otras se consideraban puramente orgánicas. De he-
rapia individual no ha sido de ayuda en estos pacientes. El enfoque cho, está es una dicotomía falsa; la relación, desde luego, es circular
familiar podría resultar más eficaz porque nos permite atacar el Por desgracia, b noción de enfermedades psicosomáticas todavía
estrés emocional en su origen. Los terapeutas familiares pueden puede producir una forma de pensar dicotómica en la que se cree
ampliar el foco de los síntomas psicosomáticos porque están aten- que los síntomas s'e deben ya sea a problemas físicos o a estrés psi-
tos a detectar metáforas del dolor emocional. Los síntomas son una cológico. Los padres de niños enfermos, como es comprensible, se
forma única de comunicación. La función del terapeuta no es redu- resisten a aceptar la implicación de que ellos tienen la culpa. Pero,
cir los síntomas psicosomáticos a explicaciones psicológicas, sino como sucede con la emoción expresada y la esquizofrenia, el meollo
ayudar a las familias a entender y controlar los intercambios emo- no es que la familia cause la enfermedad del niño, sino que las ten-
cionales que las afectan. siones familiares exacerban los síntomas.
El vínculo entre los procesos emocionales y fisiológicos indi- El hecho de que el estrés desempeñe un papel crucial en las
ca que la hiperreactividad fisiológica en un niño y la emotividad enfermedades psicosomáticas conduce, como es natural, a la idea
de la familia reactiva pueden ser factores conjuntos de riesgo. Los de que el objetivo debe ser reducir el estrés. Pero esforzarse por
patrones estructurales familiares y la jerarquía generacional des- reducir el estrés tiene un efecto paradójico. Reprimir el conflicto no
empeñan una función importante en la modulación o exacerbación es tan sencillo como hacer de lado algo que uno preferiría no ver.
de estos patrones. Por ejemplo, la vigilancia de los padres puede Se necesita esfuerzo continuo para mantener el conflicto fuera de la
angustiar a un niño, lo cual intensifica la vigilancia de los padres, lo conciencia, y este esfuerzo es agotador tanto para el espíritu como
que, a su vez, angustia más al niño, y así sucesivamente. para el cuerpo. Así, nuestro objetivo con las familias psicosomáti-
Existe un extenso corpus que indica que las familias con un cas debe ser resolver los problemas que ocasionan el estrés. tsto
alto grado de emoción expresada (exceso de involucramiento emo- i mplica enfrentar el conflicto, en lugar de evitarlo y enterrarlo aún
cional y críticas frecuentes) producen la excitación fisiológica que más. Por tanto, la clave para trabajar con familias psicosomáticas
influye en el curso de las enfermedades•mentales y físicas (Vaughn, reside en centrarse en lograr cambiar el carácter del síntoma psico-
1989). somático para abrir la lucha interpersonal.
214 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS CAPÍTULO

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16, pp. 263-272. recomendó que se hospitalizara en un pabellón para pacientes psi-
Wood, B. L., J. B. Watkins, J. T. Boyle, J. Nogueira, E. Zimand y L. Car- cosomáticos. Konrad ha pasado en este pabellón las últimas ocho
roll, 1989, "The 'psychosomatic family': An empirical and theoretical
analysis", Family Process, 28, pp. 399-417. semanas sin mejoría de los síntomas.
La sesión comenzó con Konrad.

KONRAD: Me impresioná mucho lo que leí sobre usted en internet•


216 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS EDIPO CON CÓLICOS ESTOMACALES 217

DR. MINUCHIN: ¿Qué te interesó de mi descripción? KONRAD: Bueno, mi madre dijo que al principio comenzó como un
KONRAD: Bueno, primero que nada su fotografía, su sonrisa, es dolor de estómagó y luego se_convirtió en un dolor de la ca-
agradable. Y cuando leí que había trabajado con familias pobres beza, pero creo que fue al revés. No sé cómo decirlo. Siempre
en los barrios bajos, me impresionó. Pensé que estaba haciendo he tenido problemas... Nunca me he sentido satisfecho de mí
grandes cosas. Me da mucho gusto conocerlo. mismo. Cuando tenía seis años y fui a la escuela por primera
DR. MINUCHIN: ¿Te interesó que he trabajado con gente pobre? ¿Eres vez, no tenía amigos. Era diferente. Mis compañeros les hacían
de centro izquierda en política? jugarretas a OiTOS niños y no tomaban la escuela tan en serio
KONRAD: Sí, sí. como yo. Como no tenía amigos, decidí adaptarme al entorno.
DR. MINUCHIN: Estupendo. Hice de lado todos mis principios y valores, y traté de ser como
todos los demás. Pero en lugar de hacer amigos, me exduyeron
Es un inicio poco habitual de una sesión terapéutica. Konrad invierte todavía más, porque no era predecible como los demás. No sé
las reglas del juego y empieza a entrevistarme. Con una simple ex- si mis dolores de estómago tengan algo que ver con mi mente,
presión rompe los límites que separan al doctor del paciente, y crea pero supongo que debe de haber alguna conexión, porque des-
un campo de iguales en proximidad. Aunque no estaba consciente de hace más de un año y medio me están haciendo todos estos
de ello en aquel momento, con esta introducción Konrad estaba pre- exámenes físicos .y todavía no hay ninguna explicación de mis
sentando el modelo preferido de interacción de los miembros de la síntomas.
familia, DR. MINUCHIN: Ahora sé que tu cerebro funciona' muy bien...
[A la hermana Heidi): ¿Cómo ves a Konrad?
DR. MINUCHIN [a la madre]: ¿Puede decirme qué piensa de los pro-
blemas de Konrad?
MADRE: Al principio, su problema no era un problema de la mente; PASO UNO: abrir el motivo de consulta
era un problema estomacal. Primero pensé que la causa de su
problema era algún tipo de germen o bacteria latente que des- El primer paso se orienta a cuestionar la definición del síntoma
. pertaba periódicamente. Vivimos en la India diez años y pensé presentado. Konrad empieza a revaluar la localización del sín-
que había contraído alguna forma de enfermedad. Fue a varias toma: no radica en el estómago, tampoco en la cabeza; sino en
clínicas y uno de los doctores dijo que era un problema en su que es un extraño en el mundo de sus iguales. Su hermana Heidi
cabeza. Entonces pensé que sí, que era una posibilidad. atribuirá el dolor de Konrad a que vive el dolor de otras perso-
DR. MINUCHIN: ¿En qué sentido el problema del estómago o el ab- nas, a que por naturaleza resuelve problemas, a que protege a sus
domen era un problema de la cabeza? padres del sufrimiento. En seguida, yo localizaré el dolor en el
MADRE: No lo creí en un principio, pero como el problema persis- corazón de Konrad y sugeriré que su cuerpo se fusionó con el de
tió, pensé que quizá el problema estaba tanto en la cabeza de su madre; y el dolor se localiza en este extraño animal que tiene
Konrad como en su estómago. un cuerpo y dos cabezas. En este proceso de cambiar el origen y
DR. MINUCHIN: Konrad, cuando tenias este dolor, ¿con quién habla- la localización del dolor de Konrad, no negué el dolor. más bien
bas? ¿Con tu hermana Heidi? ¿Con tu, madre? ¿Tus padres ya cambié el foco de la exploración del cuerpo de Konrad al contexto
se habían separado? de sus relaciones.
218 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS EDIPO CON CÓLICOS ESTOMACALES 219

HEIDI: No sabía que tuviera algún problema con su mente, porque mente; ahora me doy cuenta de que también tienes dolores en
hablo mucho con él. Desde que éramos niños, le cuento todos el corazón. No solo las partes de tu cuerpo están conectadas,
mis problemas, incluso los que no le cuento a mi madre. Él siem- sino que lo que acabo de ver es algo muy interesante. Vi que tu
pre entiende y ve mis problemas con toda claridad. De verdad cuerpo está conectado con el de tu madre. ¿Es correcto?
creo que tiene una visión y percepción mucho más claras que HEIDI: Ajá.
otras personas y creo que es por eso que a veces no encaja en el DR. MINUCHIN: Verás, creo que el psicólogo del hospital te ayudó
entorno en el que se encuentra. con el dolor de estómago, pero no pudo ayudarte en este otro
DR MINUCHIN: ¿Hablas de su capacidad de experimentar tu dolor? aspecto, que es la unión tan estrecha entre ustedes dos, la inten-
HEIDI: Sí, tiene talento para ayudar a los demás. sidad de tu empatía con el sufrimiento de tu madre. Los vi muy
DR. MINUCHIN: Antes de que tus padres se separaran, ¿había con- conectados y fue agradable.
flictos en casa? [A lé médre]: ¿Te sientes apoyada? ¿Crees que te está
HEIDI: Sí, muchos. ayudando?
DR. MINUCHIN: ¿Y él era el que resolvía los problemas?
HEIDI: Sí, quiere ayudar. Tiene que tener paz; siempre trata de ha- Oêservé lé identificéción entre Konréd y su médre como uné méni-
cer las paces entre nuestros padres y habla con ellos para enten- festéción de émélgémiento. Y no queríé que esto siguieré como élgo
der sus posturas. néturél y péséré inédvertido. Respondí éutomáticémente éumenténdo
DR. MINUCHIN [a lé médre]: ¿Puedes decirme cómo intervenía Kon- lé intensidéd de la experiencia, puse el foco en el fenómeno y propuse
rad en los conflictos entre tu esposo y tú? uné formé novedosé de verlo y experimentérlo.
MADRE: Reñíamos cuando los niños dormían... Tratábamos de no
pelear enfrente de ellos o, cuando menos, no queríamos que nos MADRE: Cuando nos, mudamos, Konrad automáticamente trató de
oyeran... desempeñar el papel de hombre de la casa. Al cabo de tres años,
DR. MINUCHIN: Eso es una fantasía... [Risés.] ¿Los niños se ponían sentí el deseo de hallar un nuevo novio y fue curioso, porque
de su lado? cuando llevaba a alguien, Konrad me decía: "Ay, mamá, piensa
MADRE: Sí, creo que sí. si esta persona es buena para ti..."
DR MINUCHIN: ¿Los dos? DR. MINUCHIN: Entonces, es un observador, no solo de tu dolor,
HEIDI: Sí, pero no queremos causarle dolor a papá. Tuve problemas sino de tu exploración como adulta.
con la separación, pero entiendo que fue algo bueno porque vi MADRE: A veces pienso que los hijos pueden juzgar a otra persona
cómo sufrían mi madre y mi padre. Después de la separación, con mucha más facilidad... cuando notan algo, me dicen lo que
mi madre se ha vuelto una mujer fuerte. Ha progresado mucho piensan de él.
profesionalmente. Pasó de ser empleada en un consultorio mé- DR. MINUCHIN: ¿Y eso te ayuda?
dico a ser dueña de un salón de belleza. MADRE: Sí, me ayudan mucho los dos. Cuando tengo algún proble-
[La médre empie]é é llorér y Konréd se érrodillé é su lédo péré con- ma, hablamos abiertamente al respecto y siempre bromeamos
solérlé; lé éêré]é mientrés ellé se époyé en él y lloré en su homêro.] mucho. El problema se vuelve más fácil de resolver.
DR. MINUCHIN [a Konréd]: Fuiste al hospital a causa de los dolores DR, MINUCHIN: Los hijos son una protección contra los problemas
estomacales, pero luego dijiste que los dolores estaban en tu de la vida.
220 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS EDIPO CON CÓLICOS ESTOMACALES 221

MADRE: Sí, siempre les cuento mis problemas, aunque no exagero. que estamos viendo un cuerpo con tres cabezas. Es un tipo de
Siempre pienso en ellos como si fueran niños y trato de no ago- animal interesante.
biarlos demasiado con mis problemas. [A lé médre, que héêíé vuelto é llorér]: Empiezas a llorar y en
seguida los tres están llorando. Tenemos ante nosotros un fe-
Al tiempo que sigo explorando y ampliando la definición y la locali- nómeno que trasciende tu cuerpo... no es solo tu cuerpo, esta
zación del dolor de Konrad, inicio el segundo paso y me centro en la familia es muy sensible.
manera en que los miembros de la familia mantienen los síntomas. Me
sorprende la ceguera selectiva de la madre respecto de su influencia Me héêíé épértédo de mi enfoque en Konréd péré explorér uné céréc-
sobre Konrad. Menciona que Konrad asumió el papel del "hombre de terísticé fémiliér que determiné el comportémiento de Konréd. Pero
la familia" cuando ella se divorció, pero no relaciona eso con su invi- construyo imágenes nuevés. Tomo un suceso fémiliér: "Konréd épo-
tación a que Konrad apruebe o desapruebe a los amigos que selecciona. yé é su médre cuéndo ellé lloré", y los invito é verse como un énimél
mitológico, "uné mujer con tres céêe]és". Esté nuevé descripción se
DR. MINUCHIN: Heidi, ¿cómo fue que pudiste casarte? presentó como uné reflexión humorísticé de mi pérte, pero no creo
HEIDI: ¿Que cómo fue que pude casarme? Ah, es una larga historia. que los miemêros de lé fémilié édvirtierén el cuestionémiento escon-
¿Quiere oír la versión larga? dido en el humor. Repetiré el menséje más édelénte en otrés formés
DR. MINUCHIN: La mediana. hésté que lo registren como uné descripción de uné normé fémiliér
HEIDI: Bueno, tenía 18 años cuando me fui de la casa de mi madre. proêlemáticé.
Me mudé a una población cercana y ahí conocí a mi esposo en
una disco. Después de tratarnos cuatro meses, me dijo que que- MADRE: ¿Lo voy a hacer llorar a usted también? [Pregunta, con una
ría estar conmigo, pero rechacé su propuesta porque pensé que sonrisa seductoré, que invité él terépeuté é incorporérse é lé intimi-
no era mi tipo. Sin embargo, después de cuatro meses más, lo déd fémiliér.]
acepté y nos hicimos novios. Conocí a su familia un año des- DR. MINUCHIN [devolviéndole lé sonrisé]: Soy demasiado viejo para
pués y ellos también me aceptaron; de hecho, me quieren como llorar por otras personas.
si. fuera una hija. Fue muy lindo sentir que formaba parte de [A Heidi]: Cuando te fuiste, ¿pensaste que Konrad asumiría
una familia grande. Me fui a vivir con él después de haber sido tu papel protector?
novios dtirante dos meses, y nos casamos al cabo de un año.
Mi esposo tiene un gran corazón; sonríe mucho y tiene buen Mi respuesté es uné reprimendé éfectuosé por lé ideé de que este nivel
carácter. de églutinémiento es un chiste.
DR. MINUCHIN: Quiero saber si te sentiste culpable de dejar' a tu
madre. hablamos mucho por teléfono y él me ayuda mucho, lo
HEIDI: Sí,
HEIDI: Fue difícil, muy difícil. Aunque me mudé, le llamaba mucho mismo que a la familia. Cuando me siento deprimida, coi no sé
por teléfono. Cuando me casé, comprendí lo bello que es ver que Konrad me apoya en lo emocional, me siento mudo mejor.
una familia integrada, como la de mi esposo. Me quiere tanto que incluso cuando estaba en el hospital me
DR. MINUCHIN: Pero mira, admiro que hayas podido separarte de llamaba para saludarme y ver cómo estaba.
esta familia para formar la tuya. Veo a tu madre y me parece - DR. MINUCHIN [é lé médre]: Quiero hacerte una pregunta capciosa...
222 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS EDIPO CON CÓLICOS ESTOMACALES 223

Como eres una mujer joven y atractiva, supongo que vislum- deja volar. Por tratar de proteger a los demás, Konrad ha creado
bras en tu futuro una relación con otro hombre. una jaula en la que está atrapado.
MADRE: Sí, encontré otro hombre y es muy bueno. Lo amo, pero no MADRE: Recuerdo cuando tenía tres años; vivíamos en la India
quiero que vivamos juntos ni casarme de nuevo muy pronto, con un cocinero de planta. Una vez el cocinero le sirvió a mi
por lo que dejo esos pensamientos para el futuro. esposo un plato de carne de perro y mi esposo quería castigar-
DR. MINUCHIN: Ah, es maravilloso. lo. Pero Konrad le pidió a su padre que perdonara al cocine-
MADRE: Sí. Les .pedí a mis hijos que me ayudaran a distinguir qué ro... Desde que tenía tres años, Konrad siempre ha sido muy
hombre es bueno y cuál no. También los invité a recordar los sensible. Siempre que íbamos a algún lado, compraba regalos
nombres de los hombres que conozco. para todos para hacerlos felices. Siempre trataba de ser bueno,
DR. MINUCHIN: ¿Crees que te permitirán tener una buena relación aunque los niños estuvieran peleando.
con un hombre? DR. MINUCHIN: Les diré lo que creo. Creo que Konrad siente dolor en
MADRE: Sí, creo que sí. el abdomen, dolor en el corazón, dolor en separarse y dolor que
DR. MINUCHIN: Yo no estoy tan seguro, porque están completamen- es consecuencia de sentir el dolor de otras personas.
te dedicados a protegerte. Los tres son una familia muy unida [ Mirando a Konrad] ¿Te das cuenta de lo complejo que eres?
y fascinante. [Todos ríen.]
[A Konrad] ¿Tienes 15 años? Por eso creo que responde a la cultura familiar. Konrad
KONRAD: Dieciséis. aprendió a crear este formidable impulso de proteger a los de-
DR. MINUCHIN: Dieciséis... ¿hay chicas bonitas de 15 años en tu es- más y lo aprendió de ti, de tu esposo y de tratar de protegerte
cuela? de tu esposo. [A la madre]: ¿Cómo contribuyes a su dolor abdo-
KONRAD: No,. en este momento no. minal?
DR. MINUCHIN: ¿Tu madre te deja tener novia?
KONRAD: Sí, claro.
DR. MINUCHIN: Pregúntale, porque tu familia actúa de manera muy PASO DOS: señalar las interacciones que mantienen el problema
distinta de otras familias. Si ella te pregunta qué tipo de hombre
debe amar, de seguro tú le preguntas qué tipo de muchacha Siempre es arbitrario decidir el inicio del segundo paso. Lo había em-
debes amar. pezado antes: al preguntar a Heidi si sentía que había traicionado a
KONRAD: No, todavía no. Me encantan las muchachas y me gusta- su familia cuando se casó; en las imágenes del amalgamiento familiar;
ría tener novia, pero, antes de eso, necesito resolver mis proble- en el hincapié en la sensibilidad al dolor como una norma cultural de
mas, porque no quiero abrumarla con ellos. la familia; pero ahora planteé la pregunta oficial: "Si crees que la con-
DR. MINUCHIN la la madre]: Es un jovencito muy sensible y muy pre- ducta de Konrad es una respuesta a tu involucramiento con él, ¿qué
ocupado por no herir a otros... eso está muy bien. Sin embargo, es lo que ves?"
Konrad se está creando una cárcel; vive en una jaula de oro.
Con frecuencia la gente no se da cuenta de que .es una jaula por- MADRE: Mi esposo quería que volviéramos a estar juntos, y Konrad
que es de oro. ¿A quién no le gusta el oro? Pero una jaula no te era quien más lo quería... Pero dejé muy en claro que, cuan-
224 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS EDIPO CON CÓLICOS ESTOMACALES 225

do terminé esa relación, lo había hecho para siempre. [ Miré con MADRE: Actúa en teatro, toca la trompeta, pero no es una vida
éprensión é Konréd y dejé de héêlér.] propia.
DR. MINUCHIN: Acabo de notar que lo miraste y no supiste cómo DR. MINUCHIN: A veces tiene treinta años y a veces, ocho. A veces,
continuar. ¿Tenías miedo de lastimarlo? porque es muy inteligente y tiene muchos intereses, tiene treinta.
MADRE: Sí. Y a veces, sigue pegado al seno de su madre y tiene ocho años.
DR. MINUCHIN: Es fascinante cómo una línea conecta a todos en la [Konréd sonríe, muestré indicios de molestié, tiene lé méno en el éê-
familia. domen; indicé que le duele.]
KONRAD [levénténdo lé méno]: Me gustaría decir algo. Mi madre co- DR. MINUCHIN: Te advertí que esto pasaría. Bebes la leche de tu ma-
mentó hace un momento que yo quería que estuvieran juntos y dre a esta edad y se cuaja.
arreglaran su relación, pero eso no es verdad. [A lé médre]: Ahora que tienes un hombre adulto, ¿todavía
[Cuéndo su médre empie]é é llorér de nuevo, Konréd muestré señéles necesitas la protección de tus hijos? ¿O te sientes tan cómoda y
de mélestér fisico: el dolor se reflejé en el rostro y el chico se llevé lé fuerte en tu relación para que ellos pueden remontar 'el vuelo,
méno él éêdomen.] no para volar lejos, sino para salir de su jaula?
DR MINUCHIN [é Konréd]: Me parece que vas a tener dolor de estó- MADRE: Me agrada que vuelen... [ Miré preocupédé é Konréd.]
mago hoy.
KONRAD: Tal vez mañana por la mañana. Tengo plené conciencié de lé molestié fisicé de Konréd, pero continúo
DR. MINUCHIN: Lo fascinante es cómo funciona tu cerebro... cómo mi diálogo con sú médre, péré modelér uné respuesté que no formé
transforma la vida en dolor de estómago... muy interesante. pérte del léxico de lé fémilié. Antes ligué los síntomés de Konréd él
Madre, ¿te gusta el nuevo hombre en tu vida? ¿Es protector? dolor de su médre, y éhoré quiero éyudér é lé médre é no recurrir é
¿Es cálido y afectuoso? Konréd en êuscé de uné protección que no necesité.
MADRE: Miicho más que mi esposo. También se interesa en mis
hijos. DR. MINUCHIN: Intelectualmente te agrada, pero tu corazón sufre.
DR. MINUCHIN: ¿Puedes descartar a Konrad como tu protector'? Te ¿Te das cuenta de por qué hablo de una jaula?
lo suplico. Si ya tienes un hombre, ¿puedes descartar al otro? MADRE: Mmm... Ya entiendo.
MADRE: Nunca descartaré a Konrad. DR. MINUCHIN: Esa jaula tiene una rendija pequeña por la que Heidi
DR. MINUCHIN [é Konréd): Estás atrapado. escapó.
MADRE: Pero son niños, Crecen y vuelan como pájaros. MADRE: No necesito a mis hijos para seguir viviendo.
DR. MINUCHIN: No, no si la jaula es de oro. [A Konréd]: Cuando co- DR. MINUCHIN: ¡Excelente! ¿Puedes convencerlos?
nozco a jóvenes que transforman los conflictos en dolor físico, MADRE: Es difícil. Le diré la verdad, mi cabeza me dice que los deje
como tú, siempre me pregunto qué estarán tragando. volar, que los deje libres, pero mi estómago me dice que son
[A Heidi]: Me impresiona que hayas escapado, pero dime, muy pequeños...
¿crees que él pueda ser dueño de su propio cuerpo? ¿O siempre HEIDI: Solo quiero poner un ejemplo. Antes de que me casara, mi
formará parte de este cuerpo comunal? madre no quería que me casara con él. Le llamó por teléfono, le
HEIDI: Como no tiene amigos, es parte muy importante de la fa- contó todos mis defectos y le explicó por qué no era buena idea
milia. que se casara conmigo.
226 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS EDIPO CON CÓLICOS ESTOMACALES 227

DR MINUCHIN: ¿Le contó chismes de ti a tu novio? clutéron para esta tendencia de necesitar protección. A diferencia
HEIDI: Sí... sí... de otras familias, en las que la petición de abandonar el presente
DR. MINUCHIN: Eso no está bien. sería difícil debido a las experiencias pasadas, insisto durante me-
HEIDI: No, no estuvo bien, y me enojé mucho. Pero entiendo que dia hora en que la madre "abandone" a sus hijos y ahonde en su
todo lo que quería era protegerme. Cuando éramos pequeños y propia infancia.
nos portábamos mal, primero nos pegaba, pero en seguida nos
pedía perdón. Nos abrazaba y nos decía que no quería golpear-
nos, pero que la hacíamos enojar y nos preguntaba que si no PASO TRES: exploración del pasado centrada en la estructura
queríamos a mami.
DR. MINUCHIN: Bueno, todo esto ha sido muy interesante. Si es posi- DR. MINUCHIN: ¿Pensaste en lo que hablamos hace dos días?
ble, me gustaría verlos el domingo. Por supuesto, eso depende MADRE: Sí, pensé en ello. Imaginé cómo estaban conectados los ni-
de si Konrad puede tener su dolor de estómago hoy y mañana ños a mí por medio de una serie de acontecimientos comple-
y no el domingo. jos... y me pregUnté cómo era posible que hubiera ocurrido así.
KONRAD: Haré todo lo posible. Vivimos diez años en la India y mi esposo fue al que mandaron
[Heidi, respondiendo a su expresión de dolor, se acerca a él y lo éêré]é, al extranjero; yo fui la que empaqué todo e hizo posible la mu-
mientras su madre los mira con aprensión.] danza. Me había ocupadó de mis hijos yo sola; era mi obliga-
KONRAD: Estoy bien. ción y, debido a todo lo que tenía que hacer, me vi obligada a
DR. MINUCHIN: ¿Está bien? Heidi, ¿puedes apartarte un poco? Su dejarlos solos mucho tiempo. También tuvimos que mudarnos
dolor es parte de él y es capaz de sufrirlo solo. Son una familia mucho y trasladarnos de un lugar a otro. Aunque hubo muchos
de curadores, cada uno de ustedes. Necesitan ayudarle a crecer. cambios, seguí estando cerca de mis hijos. Esta es la razón prin-
[A la madre]: El domingo me concentraré en cómo viviste tu ni-, cipal por la que nos sentimos tan conectados.
ñez, porque quiero averiguar cómo desarrollaste la capacidad DR. MINUCHIN: Son muy sensibles a ti, están sincronizados emocio-
de pedir tanta ayuda y protección. nalmente contigo. ¿Cómo sucedió? ¿Los niños nacieron aquí o
en la India?
MADRE: Nacieron aquí.
Segunda sesión DR. MINUCHIN: ¿Los niños también estaban conectados a tu esposo?
MADRE: Cuando eran pequeños, su padre jugaba con ellos y en oca-
La primera sesión exploró el vínculo cercano, a veces sofocante, siones los mimaba, pero cuando crecieron, me tocó a mí. Fue
entre los miembros de la familia, pero también conectó los sínto- como una división del trabajo: él traía el dinero a casa y yo me
mas de Konrad a los de la madre, que lo ha hecho responsable de ocupaba del resto.
-
protegerla. En efecto, pasamos de ver a Konrad como el pacien DR. MINUCHIN: Me pregunto si esta conexión con tus hijos se rela-
te identificado a centrarnos en la madre como su carcelera. Este ciona de algún modo con tu desconexión de tu esposo.
cambio es difícil, y si no se maneja con cuidado puede suscitar MADRE: Me hice la misma pregunta, pero la desconexión de mi es-
-
resistencia. El tercer paso se orienta a transferir la responsabili poso empezó en los últimos diez años y fue un proceso de se-
dad de la madre a su generación anterior: a la manera en que la re- paración muy lento.
228 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS EDIPO CON CÓLICOS ESTOMACALES 229

DR. MINUCHIN [a los hijos]: Saben, esta sesión es sóbre todo para su MADRE: Desde luego que no necesito que me den nada. Puedo ima-
madre. Hablaré con ella y les haré preguntas para ayudarle a ginar la vida sin la familia.
aclarar las cosas. ¿Coinciden con su madre en que el conflicto DR. MINUCHIN: No te creen. Konrad no te cree.
con su padre se produjo después? KONRAD: No del todo.
HEIDI: No, nunca tuvieron una relación muy estrecha. MADRE: Dije que tenía un nuevo novio y una nueva pareja, y mi
KONRAD: Es muy difícil... Siempre he admirado y respetado a plan es que cuando Konrad termine el bachillerato, me iré a
papá. Me habría gustado pasar más tiempo con él. A veces, vivir a España.
cuando me acercaba a él y quería abrazarlo o darle un beso en DR. MINUCHIN: ¿Te dejaría?
la mejilla, él como que... no le gustaba, y lo mismo ocurría con MADRE: Les daré la posibilidad de que vayan a visitarme.
mi madre. DR. MINUCHIN: Mira, esta es la respuesta a la pregunta de Konrad.
[La madre empieza a llorar. Kon rad y Heidi la miran.] ¿Pueden estar juntos, pero también separados al mismo tiem-
DR. MINUCHIN: Saben, una de las cosas que tiene su familia es que po? ¿Puedes estar cerca y, no obstante, ser autónoma? ¿Puedes
no pueden sufrir solos. llorar sola? ¿Puedes estar triste sin que Konrad se vuelva a mi-
[A Konrad]: Tu madre está llorando, pero tú no la hiciste rarte?
llorar, ¿no puedes dejarla que llore? HEIDI: No, no creo que pueda.
DR. MINUCHIN: Vaya problema. ¿De dónde sacaste esta necesidad
Estos comentarios se relacionan con el establecimiento de límites, la de proximidad? Tu forma de ser necesita la cercanía. Tienes
incapacidad de la madre para hacerse responsable de sus sentimientos un modelo de ver la vida que es casi como si fueras parte de
y el problema de contagio emocional; pero se tomaron como una exi- una pareja de gemelos siameses. ¿Cómo pasó eso cuando eras
gencia de sufrimiento estoico y, por tanto, la rechazaron. niña?
MADRE: Era muy unida con mi madre.
KONRAD: ¿Qué tiene de malo ayudarla? DR. MINUCHIN: ¿Y tu padre?
HEIDI: Ayer me hice esa misma pregunta una y otra vez y no encon- MADRE: Era alcohólico_ era una persona buena, amable, pero es-
tré la respuesta. taba muy enfermo.
KONRAD: ¿Quiere decir que tal vez está bien hacer hasta cierto pun- DR. MINUCHIN: Cuéntame más.
to, pero qúe después la gente necesita autonomía?
HEIDI: A veces me siento muy sola. Extraño a mi familia cuando me Es frecuente en las familias de un padre alcohólico que el hijo y la ma-
siento sola. Soy una persona que siempre ha sido muy indepen- dre creen un vínculo protector muy intenso.
diente, pero me gustaría tener a mi familia detrás para que me
dé apoyo. MADRE: Mi madre se divorció cuando yo tenía 14 años. Había in-
[Konrad se levanta y le da un pañuelo desechable a su madre, que tentado hacerlo otras veces, pero no se había atrevido a dar el
sigue llorando.] paso final.
DR. MINUCHIN: Eres una madre amorosa, pero no se te puede dejar DR. MINUCHIN: ¿Estás diciendo que eras el escudo de tu madre?
sola. Konrad necesita mirarte y no sabe cómo apartar la vista. MADRE: Madre a menudo me decía que sin mí su vida no habría
¿Necesitas que te dé un pañuelo o puedes ir por él tú sola? tenido ningún sentido ni propósito.
EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS EDIPO CON CÓLICOS ESTOMACALES 231

DR. MINUCHIN: Tu madre te reclutó para que fueras su protectora. DR. MINUCHIN [a la madre]: Entonces podrás separarte de Konrad.
MADRE: De hecho, fuimos muy unidas desde que yo era una ado- ¿Qué longitud tiene tu cordón umbilical?
lescente. No era muy estricta. Yo podía salir y quedarme con MADRE: Alcanza para dar la vuelta al mundo. Creo que seguiría-
amigos. Después de un año en la ciudad, hice nuevos amigos y mos conectados con la mente. En la mente, seguiríamos sintien-
conseguí un nuevo empleo; no quería quedarme en casa todo el do esta conexión.
tiempo con mi madre. Fue muy dificil para ella. DR. MINUCHIN: Konrad necesita que le des permiso de crecer.
DR. MINUCHIN: ¿Tu madre vive todavía? MADRE: Quîero que crezca ya, porque la adolescencia es muy difícil.
MADRE: Sí. KONRAD: No creo lo que acaba de decir. Cuando éramos pequeños,
DR. MINUCHIN: ¿Tienen alguna conexión? siempre estaba a nuestro lado para apoyarnos, mucho más que
MADRE: Sí. Vîve al lado. Tiene setenta años. En el aspecto físico, no cualquier otra madre. Cuando empecé el bachillerato, me decía
está muy bien, pero su mente está muy lúcida. que hiciera la tarea solo, que hiciera esto o lo otro solo, que hie-
DR MINUCHIN: ¿Con qué frecuencia visita tu casa? ra independiente.
MADRE: Todos los días. Me ayuda a cocinar todos los días, porque DR. MINUCHIN: Dudo que puedas dejar a tu madre.
tengo que trabajar. KONRAD: La amo. La amo, y eso no tiene nada de malo.
DR. MINUCHIN: Entonces, ¿sigues siendo la protectora de tu madre?
[Lé médre ésiente con lé céêe]é.] Creo que esté reléción con lá médre se pérece más él épego de un niño
DR. MINUCHIN: La necesidad de proteger, ¿siempre estuvo presente pequeño, pero quiero recélcér el componente erótico de lé expresión
en ti? de Konréd. Jugueteo con lé connotéción sexuél de lé reléción entre
MADRE [lloréndo]: Es demasiada responsabilidad hacerme cargo de médre e hijo péré que lé experiencié incomode ténto é lé médre como
mi madre y mis-hijos. é Konréd.
DR. MINUCH1N: ¿Alguna vez quisieras ser libre?
MADRE: A veces, sí, pero ya me acostumbré. Tengo presiones finan- DR. MINUCHIN: ¿Tu madre tendrá una gemela, Konrad? Digo, para
cieras muy fuertes, porque mi esposo no siempre paga la pensión que puedas casarte con ella.
alimenticia. Mi madre tiene una pequeña pensión, que alivia un MADRE: Konrad me dijo hace algún tiempo que quería una novia
poco las presiones financieras. A veces imagino qué pasaría si yo_ con el mismo temperamento que yo, con la que pudiera hablar
llegara a enfermarme. tan bien como conmîgo.
[Lé médre empie]é é llorér; Konréd se levénté de lé sillé y éêre los DR. MINUCHIN [é lé médre]: Habla con él, porque necesita tus conse-
êré]os péré estrechér é su médre.] jos. Sabes, quîere casarse contîgo.
DR. MINUCHIN [a Konréd]: No, no, no. Tu madre es una mujer adul- KONRAD: Quîero decir algo. Cuando pîenso en la persona con la
ta. No te necesita en este momento. [A lé médre]: Espero que que me gustaría estar, no pienso en la imagen de mi madre,
tu amigo tenga la capacidad de ofrecerte la cercanía que nece- sino en las cualidades que ella posee: compasión, calidez y, por
sitas. supuesto, la apariencia física.
MADRE: Es una de las razones por las que me enámoré de él. Es DR. MINUCHIN: Comprendo. Lo que le estoy diciendo a tu madre es
muy afectuoso, todo lo contrario de mi primer marido. que si no te ayuda a volar, nunca remontarás el vuelo. El amor
no debe ser una jaula.
232 EVALUACIÓN bE FAMILIAS Y PAREJAS EDIPO CON CÓLICOS ESTOMACALES 233

MADRE: Eso es lo que he estado pensando... en cómo resolver eso, PASO CUATRO: exploréción de nuevés formés de relécionérse
pero no encuentro respuesta.
DR. MINUCHIN: Por principio de cuentas, tienes que entender que Tengo dificultéd para detectér cuándo comien]é el cuérto péso en
es un problema. Tiene que dejarte llorar sola. Tu modelo, ser esta sesión. Al pérecer, no tuve lé héêilidéd páré creér un tercer péso
el escudo de tu madre, se ha vuelto el modelo de Konrad. Le con límites bien mércédos, y en el que lé médre pudieré dérse tiem-
transmitiste tu forma de ver la vida. po péré definirse sepérédé de sus hijos. =ecidí mércér el inicio del
MADRE: Entiendo... Pero ellos han visto que me alejé de mi esposo, cuérto péso équí, porque estoy volviendo é Konréd y sus síntomés.
que tengo otro hombre, otra carrera... Ellos lo saben porque lo Refor]éré el cérácter relécionél de sus síntomés y lé poSiêilidéd de
han visto. sénér mediénte un éumento en lé éutonomíé, ténto de lé médre como
DR. MINUCHIN: Konrad se interpondrá entre tú y tu hombre. de Konréd.

Apoyo a la madre y trato de usar sus necesidades de adulta corno forma KONRAD: Sí, dormí una hora por la noche. Estuve pensando toda la
de cuestionar su apego disfuncional a Konrad. noche y tuve dolores estomacales en oleadas y ciclos.
DR. MINUCHIN: Cuando empezó el dolor, ¿te quedaste en cama o
MADRE: Sí, lo comprendo. Un día que salimos, mi pareja trató de llamaste a tu madre?
ser gracioso y Konrad quiso ridiculizarlo para demostrar que KONRAD: Me quedé solo.
era estúpido. DR. MINUCHIN: De acuerdo... El llanto de tu madre y tu dolor de
DR. MINUCHIN: Es peligroso. estómago necesitan contención. Este tipo de proximidad entre
MADRE: Sin embargo, sé perfectamente lo que hace, mi pareja sabe tú y tu madre incrementa la dificultad para controlar el dolor.
lo que hace, y entiendo por qué lo hace. Verás, tengo un dolor crónico en la cadera, me pertenece. Pero
DR. MINUCHIN: Conque ya empezó a desestabilizar tu relación... las lágrimas de tu madre te pertenecen a ti, y tus dolores esto-
MADRE: No se lo permitiré. macales le pertenecen a ella. Eso crea un problema, una falta de
KONRAD: Fue la primera vez que lo vi. Y no fue chistóso, fue ri- control del dolor. Cuando la proteges, llora más. Lo noté la vez
dículo. Habla en ese extraño dialecto bávaro, y yo quiero al- pasada. [A lé médre]: Empiezas a llorar, él te abraza, tú lloras, él
guien para mi madre que esté a su mismo nivel, alguien como se acerca más, tú lloras todavía más. Se trata de un contagio de
usted. Cuando volví a verlo después de un tiempo, me di emoción. ¿Eres capaz de cambiar eso?
cuenta de que era muy compasivo y diferente de cualquier MADRE: Lo intentaré.
otra pareja que mi madre haya tenido. DR. MINUCHIN: Te veo como una persona que quiere sanar. Te veo
DR. MINUCHIN: Ten cuidado. como una persona que quiere ayudarle a crecer. Te veo como
MADRE: Robert no es tonto, pero puede actuar en público como le una persona que quiere tener una relación satisfactoria con Ro-
plazca.- bert. Ponte de pie. [El doctor Mínuchin élejé lé sillé de lé médre de
DR MINUCHIN: Quiero preguntar a Konrad si tuvo dolor de estóma- los dos hijos.] Toma asiento. Bien. ¿Lo puedes hacer ahora?
go ayer y el día anterior, MADRE: Sí, muy bien.
DR. MINUCHIN: ¿Se sentirá muy angustiado? Sí. ¿Tendrá dolores de
estómago?
234 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS EDIPO CON CÓLICOS ESTOMACALES 235

MADRE: Espero que no. Marco terapéutico


DR. MINUCHIN: Cuando ustedes dos se separen... pasará esto.
MADRE: ¿Los dolores de estómago le dan porque dedico mucho Organización familiar
tiempo a mi carrera profesional, trabajé mucho y me alejé
de él? En Psychosomatic Ft:mates' planteamos que estas familias se caracte-
DR. MINUCHIN: No conozco las raíces del problema, pero sé qué rizan por un exceso de involucramiento. Las llamamos amalgama-
es lo que la mantiene vivo. Piensa en tu llanto. Tu llanto es das. Sus códigos morales son rígidos, son sobreprotectoras y evitan
una forma de comunicarte. En lugar de comunicarte con pa- los conflictos. Propusimos que el estrés se expresaba mediante res-
labras, lloras, y ellos se convierten en tu escudo protector puestas somáticas y un miembro presentaba el síntoma.
de inmediato. No necesitas hablar, tu cuerpo habla y ellos Siempre respondemos a las familias con el conocimiento y .la
responden. predisposición de experiencias anteriores. Cuando conocí a la fa-
MADRE: También sucede al revés. milia Schmidt, parecían ser un ejemplo clásico de dichas familias:
DR. MINUCHIN [preparándose para finalizar la sesión]: Claro, claro. había contagio de emociones; siempre que la madre o Konrad em-
Creo que ya he causado suficiente daño. pezaban a llorar o a expresar angustia, enseguida los tres se lan-
HEIDI: Estaba pensando que todo sucedió al mismo tiempo: me zaban a la operación de rescate. La imagen de un cuerpo con tres
mudé, mi madre, empezó a trabajar más y mi padre se fue de cabezas fue inmediatamente reconocible. Se invitaban unos a otros
la casa. a participar en la experiencia que estaban teniendo: la madre les
DR. MINUCHIN: ¿Y los dolores de Konrad aparecieron? pedía a los hijos que seleccionaran a sus parejas, y ella tomó por
HEIDI: Sí. propia cuenta la tarea de entrevistar al futuro esposo de Heidi y
DR. MINUCHIN; La séparación es peligrosa, pero necesaria, en oca- de contarle chismes sóbre su hija. Konrad tenía cólicos estomacales
siones, para seguir viviendo. siempre que su madre mostraba signos de aflicción.
MADRE: Es mejor ser muy claro que tener un efecto de rebote.
DR. MINUCHIN: ¿Quieren hacerme alguna pregunta? Seguro
que sí. Perspectivas individuales
KONIZAD: Tengo muchas preguntas y no sé por dónde empezar. Me-
pregunto cómo en tan poco tiempo y con tan poca información Vi a Konrad como un joven brillante que asumió la responsabili-
pudo comprender tanto. dad de disolver los conflictos entre los padres antes de que se di-
DR. MINUCHIN: Porque me dijiste mucho y fuiste muy claro. [A la vorciaran y luego asumió la responsabilidad de ser el caballero de
madre]: Es importante que tú y tus dos hijos continúen con una armadura brillante de su madre, aunque insistía al mismo tiempo
terapia que les ayude a ser tres en lugar de uno. en su lealtad al padre. Se considera protector de los indefensos y
MADRE: Lo invito a vivir con nosotros dos meses. se identifica conmigo porque me ve como un aliado.que "trabaja
por los pobres". Su estilo de contacto es, principalmente, en proxi-
midad, y responde al estrés o la separación con dolor somático.
En las publicaciones psicodinámicas lo describirían como que tiene
complejo de Edipo.
236 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS EDIPO CON CÓLICOS ESTOMACALES 23

La madre se convirtió en el foco de la sesión cuando la invité a NOTAS


explorar el reclutamiento de sus hijos como protectores; su invita-
ción al terapeuta a llorar por ella, así como su último comentario 1. Minuchin, A., B. Rosman y L. Baker, 1978, Psychosomatic Families
Anorexia Nervosa in Context, Cambridge, Harvard University Press.
de la sesión cuando invitó al terapeuta a vivir dos meses con la fa- 2. Bowen, M., 1961, "Family psychotherapy", American Journal of Ortho
milia, son maniobras para reclutar ayudantes. Su conducta es com- psychiatry, 31, pp. 40-60.
prensible en la organización de una familia donde solo uno de los 3. Haley, J., 1963, Strategies of Psychotherapy, Nueva York, Grane &
padres está presente. Para estimular la autonomía en una familia Stratton.
tan excesivamente conectada, es necesario despertar la fuerza de la
madre, en lugar de su sentido de impotencia.

Estrategias de intervención

111 movimiento de una "masa de egos indiferenciados" (por tomar


prestadas las palabras de Murray Bowen 2) al de tres personas ca-
paces de contener sus experiencias individuales fue el objetivo de
la terapia. En general, estimulé a la familia Schmidt a expresar sus
conflictos interpersonales y ayudé a los miembros de la familia a
entender que pueden sobrevivir a los conflictos. Uno podría, como
Jay Haley3 solía hacer, encauzar a los miembros de la familia a incre-
mentar su proximidad emocional hasta que su mutua intrusividad
resultara incómoda para todos y eso los obligara a buscar terrenos
separados. Independientemente del camino que siga el terapeuta,
la meta es fomentar la autonomía entre los miembros de la familia.

Técnicas

Por supuesto, las técnicas varían dependiendo de la experiencia, la


ideología y las herramientas del terapeuta. Con esta familia, me alié
con cada uno de ellos como un ser distinto y los invité a ver el ani-
mal de tres cabezas que era su familia. Alenté a la madre a rechazar
la función de Konrad como jefe de la familia, detuve los intentos de
cada uno de ellos por aliviar el dolor del otro, y los hice que vieran
las ventajas de relacionarse entre sí como seres independientes.
CAPÍTULO

9 Un joven chino
con anorexia nerviosa
El mismo mapa,
diferente terapeuta

Es una familia de tres: el padre es un próspero profesor universita-


rio, la madre es enfermera y su único hijo, Xia,' de 26 años, es estu-
diante de posgrado que sufre anorexia desde que salió de su hogar
para ir a la universidad en otra ciudad, hace seis años. Empezó a
vomitar todo lo que comía. A la larga, bajó tanto de peso que fue
necesario hospitalizarlo.
La pérdida de peso de Xia era tan grave que los médicos sos-
pechaban que tuviera la enfermedad de Crohn, pero una serie
de exámenes descartaron este y otros posibles problemas médi-
cos. Me fue referido el caso para una consulta como parte de un
seminario de capacitación durante mi visita al doctor Cheung, el
psiquiatra que había tratado a la familia durante los nueve meses
anteriores. Habían probado con terapia individual y familiar sin
ningún.resultado, aunque el peso de Xia era estable en el momento
de la consulta. El doctor Cheung también nos contó que Xia había
compartido la cama de su madre desde que era muy pequeño has-
ta que llegó al octavo grado (secundaria).
La familia aguardaba en silencio en un salón grande que se
adaptó temporalmente como sala de entrevista para nuestros !pro-
pósitos. Era una escena familiar, como muchas otras sesiones de
consulta, salvo que esta se llevaba a cabo en Wuhan, una ciudad
muy antigua del norte de China, con una historia de 3 500 años.
Soy china, mujer y no me parezco en nada al doctor Minuchin. No
2=0 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS UN JOVEN CHINO CON ANOREXIA NERVIOSA 2=1

tengo una barba blanca que deje entrever los años de sabîduría ad- tremadamente unîdos. Quería tener más lîbertad, pero no era
quîrîda, nî el aspecto carîsmátîco del gurú para cautîvar la îmagî- sufîcîentemente îndependîente como para enfrentar el mundo
nacîón del públîco que se encuentra detrás del crîstal de espejo. exterîor.
Dîferente sexo, dîferente nacîonalîdad, conectados por años de co-
laboracîón estrecha; lo que tenemos en común es el mîsmo modelo Como ocurre con muchés fémiliés chinés, el primer péso de descen-
de evaluacîón en cuatro pasos y así es como comîenza mî travesía tréli]ér el síntomé presentédo no fue muy dificil, porque es néturél
con la famîlîa. péré los miemêros de lé fémilié étriêuir los proêlemés é los féctores de
su reléción. No oêsténte, en este céso, es necesério êrindér reconoci-
miento él doctor Cheung porque, como eré evidente, héêíé logrédo in-
PASO UNO: éêrir el motivo de consulté troducir uné perspectivé fémiliér en lé pétologíé individuél del joven.
Sin emêérgo, éunque héêíén empe]édo é entender que el proêlemé
El pédre inició lé converséción y fue directo él gréno. eré relécionél, pérecíén étriêuirlo simplemente é un estilo de crién]é
estricto que no édmitíé lé éutonomíé que necesité uné personé joven,
PADRE: Mî hîjo es el pacîente y nuestra prîncîpal preocupacîón es su inclusê en Chiné. Como erén pédres responséêles, éceptéêén el vere-
salud; ha sîdo anoréxîco desde hace años. dicto de que eré su félté de destre]é como pédres lo que héêíé océsio-
MADRE: Desde hace seîs años. nédo proêlemés en su hijo. Por ténto, lé meté que queríén élcén]ér
PADRE: Seîs años, correcto, Sîn embargo, creemos que gracîas a la con el trétémiento eré entéêlér mejor comunicéción con el hijo. Este
terapîa ha cambîado un poco. Empîeza a hablar más con noso- punto de visté ménteníé el foco en el péciente individuél y trétéêé é
tros. los padres como uné solé entidéd indivisiêle.
xl A: Sé que ha pasado mucho tîempo. Poco a poco he llegado a en-
tender que mî enfermedad es psîcológîca. Los estudios soêre fémiliés psicosomáticés nos hén demostrédo
que cuéndo uno ve é un hijo psicosomático, lo más proêéêle es que
Lé fémilié presentó un reléto êien coordinédo del proêlemé que los héyé uné pérejé en conflicto.2 Séêíé que tendríé que explorér lé relé-
llevó é terépié. Su introducción prégmáticé me hi]o responder de lé ción de lé pérejé, pero empecé por fortélecer é Xié péré que reivindicé-
mismé méneé directé. ré su vo]. A invitéción míé, Xié continuó descriêiendo cómo fue péré
él crecer con pédres muy conservédores.
DRA. LEE: ¿De qué tîpo de Problemas psîcológîcos hablas?
XIA: Antes de ver al doctor Cheung, pensaba que mî problema era XIA: Bueno, soy hîjo únîco y mîs padres me aman y se preocupan
conductual, que mî enfermedad solo se relacîonaba conmîgo. mucho por mí. Crecí bajo su total y absoluta proteccîón. Pero
Pero después de pasar por la terapîa, creo que mî famîlîa tîene cuando entré a la unîversîdad... quîse estudîar en otra dudad
un efecto defînîtîvo sobre mî enfermedad. y eso me llevó a dejar mî hogar por prîmera vez. En ese 'en-
DRA, LEE: ¿En serîo? ¿Qué tîpo de efecto? tonces, sentí que entraba en un mundo nuevo y extraño donde
XIA: Se trata de la estructura de mî famîlîa y la relacîón entre noso- había perdîdo el amor y el cuîdado de mîs padres. Ahí empezó
tros. Mî enfermedad refleja el probleîna de mî famîlîa... Dîgo, el conflîcto.
mî famîlîa es demasîado armonîosa. Sus mîembros somos ex- DRA. LEE: ¿Cómo empezó el conflîcto?
2=2 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS UN JOVEN CHINO CON ANOREXIA NERVIOSA 2=3

xm: No podía enfrentarme al mundo exterior. Me enfermé antes de dre. Lé élién]é de Xié con su médre me indujo é explorér lé reléción
que finalizara el primer semestre. entre médre e hijo.
DRA. LEE: ¿Cuántos años tenías en esa época?
XIA: Dieciocho. DRA. LEE: ¿Tu madre tiene normas muy estrictas?
PADRE: En aquel entonces, no ten-a que preocuparse de nada, por- XIA: Sí.
que nosotros sîempre nos ocupábamos de él y hacíamos todo MADRE: Es verdad, lo admito.
por él. Lo único que le pedíamos era que sacara buenas 'califica- XIA: Incluso si no estoy de acuerdo con mi madre, hago lo que dice
ciones en la'escuela. Fue un error de nuestra parte. y oculto mi resentimiento. Mis compañeros de clase se intere-
MADRE: No sabíamos cómo ser buenos padres con Xia. Como lo san mucho en los estilos de moda e imitan a las estrellas de cine,
cuidábamos tanto, fue difícil para él enfrentarse al mundo ex- pero mi madre quiere que me concentre en mis estudios. Toda-
terior. Quiero decir, hemos influido mucho en su vida y en sus vía me acuerdo de que, cuando iba al bachillerato, tenía muchas
hábitos de higiene. Recuerdo que cuando estaba en bachillerato ganas de usar zapatos de cuero, pero mi madre dijo que no, que
no -iba a los baños públicos de la escuela, sino que esperaba y debía usar tenis solamente. Quería vestirme como los demás
esperaba hasta llegar a casa. jóvenes, pero mi madre no quería que fuera vanidoso.

Era evidente que los padres vigilaban muy de cerca a su hijo. Me esta- Y ésí sucesivémente. Es típico que con los hijos énoréxicos los pédres
ban dando una relación pormenorizada de todos los movimientos de su cedén énte lé enfermedéd y cémêien de un extremo é otro, en este céso,.
hijo. Pensé: apuesto a que habrían examinado sus evacuaciones. Traté de restrictivos é permisivos. Sin emêérgo, me déêé cuenté de que lé
de ampliar su reducida versión de la historia familiar. historié oficiél que lé fémilié presentéêé eré demésiédo simplisté péré
lé enfermedéd crónicé. Como es lógico, Xié héêíé enséyédo este reléto
DRA. LEE [con curiosidad]: ¿El ambiente de su hogar es muy diferenté muchés veces en sus sesiones con el doctor Cheung. Me interesó más ver
del exterior? lé méneré en que los pédres escuchéêén con sumé étención mientrés él
PADRE: C>îgamos que su Madre es muy limpia y muy concienzuda héêléêé, lo que confirmó mi especuléción respecto de que lé reléción en-
en lo que respecta a la higiene y, poco a poco, su estilo de vida tre pédres e hijo eré, en efecto, muy cercéné, y lé enfermedéd de Xié hé-
se convirtió en el de nuestro, hijo. Nunca se habían separado, êíé dédo pie é uné proximidéd todévíé más sofocénte de los pédres. En el
hasta que él se fue a la universidad. trétémiento de lés enfermedédes psicosomáticés, lé meté es propiciér lé
XIA: Mî padre casi siempre está muy ocupado con su trabajo y pasa individuéción. Empecé é êuscér un nuevo écceso é lé dinámicé fémiliér.
poco tiempo en casa: Mi madre es responsable de mi educación.
Tal vez por su propia crianza, sigue métodos muy tradiciona-
les, que pueden ser restrictivos. Los padres se sacrifican por PASO DOS: señalar las interacciones que mantienen el problema
sus hijos, pero exigen que, a cambio, los hijos sean obedientes y
quieren que los hijos cumplan sus deseos. El segundo péso es uné exploréción de lés reléciones fémiliéres que
sirven péré méntener el síntomé proêlemático. En éusencié de uné
Cuando el padre implicó que la cercanía entre la madre y el hijo podría líneé cléré entre estos dos pésos, héré uné distinción érêitrérié y diré
ser problemática, Xia intervino de inmediato para defender a su ma- que el segundo péso empe]ó con lé reflexión de lé médre.
244 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS UN JOVEN CHINO CON ANOREXIA NERVIOSA 245

MADRE: Lo admito, le impongo normas muy estrictas a mi hijo. Mis DRA. LEE: ¿Podemos oír antes a tu padre?
padres no eran muy cultos y me educaron con valores tradicio- PADRE: Creo que una nuera tradicional no se atrevería a ir en contra
nales. He reflexionado sobre esto muchas veces desde que mi de la voluntad de su suegra. Así que cuando mi esposa se sen-
hijo se enfermó. Hace seis años. Ha sido una época larga y dolo- tía triste o presionada, se guardaba el resentimiento. Es posible
rosa. Al principio, me empeñé en buscar el problema en mi hijo; que, por medio de sus actos cotidianos, haya transmitido más o
ahora busco el problema en mí. ¿Cuál es el problema? ¿Cómo menos este mismo resentimiento a su hijo.
evolucionó? Vivimos con la abuela desde que él nació. Mi sue- DRA. LEE: ¿Cómo hicieron frente a este dilema?
gra ápenas tenía 49 años cuando su esposo murió. Su vida fue PADRE: Yo únicamente podía desempeñar el papel de mediador y
difícil y era muy, pero muy exigente. Le decíamos lé Emperétri]. tratar de aliviar la tensión.
nRA. LEE: ¿Su esposo también es un hijo obediente? DRA. LEE: Usted sabe que no hay probabilidades de que ese papel
MADRE: iMuy obediente! Mi suegra era tan exigente que ni siquiera tenga éxito.
su propia hija podía verla a los ojos. Cuando nuestro hijo nació, PADRE: Sí, ahora me doy cuenta de que no logré mi propósito.
nos decía que no lo tomáramos en brazos, que no nos acercára- DRA. LEE: Apuesto a que tanta su esposa como su madre se queja-
mos mucho, y teníamos que obedecerla. Como mi esposo y yo ban Con usted.
salíamos a trabajar, ella era quien principalmente se hacía cargo PADRE: Exacto. Le decía algo agradable a mi madre y a mi es-
del niño. Se aseguraba de que mí hijo saliera limpio y bien arre- posa le aconsejaba que reprimiera sus emociones. Pero no
glado, y de que regresara en las mismas condiciones; nunca le funcionó.
permitió que fuera sucio o desordenado. MADRE: Cuando me casé y pasé a formar parte de esta familia, esta-
PADRE: Tenía normas muy rigurosas. ba resuelta a ser una buena nuera. Pero, simplemente, no podía
MADRE: Sumamente rigurosas. hablar con ella. Era muy crítica.
PADRE: Tal vez a causa de este tipo de dinámica familiar mi esposa PADRE: No puedes ver un solo lado de la historia.
se siente presionada. Supongo que este sentimiento de presión se MA=RE [irritédé]: ¡Déjame terminar!
lo transmitió a nuestro hijo. PADRE: De acuerdo, pero vinimos a hablar de la relación con nues-
DRA. LEE: Creo que lo que acaba de decir es muy importante. ¿Cómo tro hijo.
es que los sentimientos de su esposa se convierten en los senti-
mientos de su hijo? Era lé primeré señél de conflicto éêierto entre lé pérejé. Sin emêérgo,
su desévenencié desépéreció cési tén pronto como épéreció. A pesér de
El pédre hi]o vérios comentérios que éludíén é lé proximidéd entre su que el pédre reconocíé lé proximidéd destructivé entre médre e hijo,
esposé e hijo. • No le héêíé respondido hésté este momento. PenSé que eré evidente que evitéêé enfrentérse é su esposé directémente. Y lé
había hecho un comentario muy atinado soêre lé interconexión de lés médre siguió héêléndo del conflicto entre ellé y lé suegré.
tres generéciones en lé fémilié. Sin emêérgo, me péreció que se colo-
céêé más como un oêservédor que como pérticipénte en lé dinámicé MADRE: Cuando mi hijo tenía dos años de edad, lo llevé conmigo a
fémiliér. =ecidí unirme é él éntes de cuestionér su sumisión. un programa de capacitación en el trabajo que duró dos años.
Cuando regresamos, mi suegra se quejaba de que su nieto no
XIA [protesténdo]: No, no es cierto. era obediente. Yo lo castigaba, pero la abuela me decía que eso
246 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS UN JOVEN CHINO CON ANOREXIA NERVIOSA 247

no servía de nada. Mi hijo lloraba cuando le pegaba, pero tam- Ahoré lé médre héêléêé entre sollo]os. Aünque Xié no se volvió é
bién yo me sentía triste y deprimida. mirérlé, témêién teníé los ojos énegédos en lágrimés.
DRA. LFE: Cuando se sentía deprimida, ¿culpaba a su esposo?
MADRE: Le escribía y le contaba lo que sentía. No podía enfrentarme XIA: Mi madre es muy generosa. Cuando yo era pequeño, ella usa-
a mi suegra. No tengo tanto valor. Mi esposo siempre ha estado ba ropa vieja remendada con parches. Pero a su esposo y su
ocupado con su trabajo desde que nos casamos. Trabaja mucho hijo nos daba lo mejor. En especial, a la hora de las comidas;
y le va muy.bien, y yo siento que debo apoyarlo cuidando muy nos daba siempre el mejor plato y dejaba la comida menos sa-
bien a nuestro hijo. Supongo que mi hijo es muy parecido a mí, brosa para ella. Desde que era pequeño comprendí que es una
siempre se aleja de los problemas cuando está fuera de la casa. madre abnegada y compasiva. Por eso estoy más que dispues-
No pelea con nadie. to a corresponder a su amor del mismo modo.
DRA. LEE: Quieres mucho a tu madre. ¿Crees que tu padre la ama y
A estés élturés eré evidente que lé fémilié estéêé repitiendo su pétrón la cuida tanto como tú?
de nérréción févoréêle. =ecidí éctuér péré éumentér lé proximidéd XIA: Creo que el amor y cuidado de mi padre no son suficientes.
con el propósito de creér incomodidéd, y mencioné élgo que el doctor DRA. LEE: ¿No son suficientes?
Cheung me héêíé mitéd() durénte lé presentéción del céso. XIA: Sí, siempre he pensado que el cuidado de mi padre por mi ma-
dre es un problema. A mamá le encanta comer pescado, pero mi
DRA. LEE: ¿Puedo preguntar algo delicado? [=irigiéndose é Xié]: Me padre no se da cuenta de esto; él solamente ordena lo que quie-
enteré de que dormiste con tu mamá en lé misma cama durante re comer y yo pedía pescado para mamá. Digo, soy solo el hijo;
mucho tiempo, ¿cierto? únicamente puedo hacer cosas pequeñas. Paso mucho tiempo
MADRE Hasta.que iba en octavo grado. con mi madre y me doy cuenta de estos pequeños detalles.
DRA. LEE [a lé médre]: ¿Cómo sucedió eso? ¿Por qué dormía con su MADRE: Xia no quería separarse de mí aunque ya era un joven.
hijo en lugar de con su esposo? Cuando se fue a otra ciudad para ir a la universidad, me escri-
MADRE: Porque la casa era muy pequeña. Mi suegra ocupaba una bía todos los días y compartía sus pensamientos conmigo.
habitación y Xia dormía con nosotros en la única habitación DRA. LEE [é Xié]: ¿Hubo periodos largos en que fuiste el compañero
adicional. de tu madre en lugar de tu padre?
XIA: La abuela murió cuando yo tenía diez años. No me acuerdo XIA: Sí, pásaba más tiempo con mi madre, incluso dormía con ella,
muy bien de lo que pasaba entre ella y mi madre. porque cuando era niño me asustaba con facilidad. La abuela
DRA. LEE: ¿Recuerdas que .tu madre era muy infeliz en eSa. época? siempre me decía que el tigre iba a venir por mí y por eso no
¿Lloraba? podía dormir sin mi madre.
MADRE: ¡Nunca lloré frente a mi hijo! DRA. LEE: ¿Los tres dormían juntos? ¿Cómo compartían la cama?
DRA. LEE: Entonces, ¿cómo manejaba su tristeza? XIA: Yo dormía en medio.
MADRE: Lloraba debajo de las sábanas, casi todas las noches. DRA. LEE: ¿Dormías en medio?
DRA. LEE [dirigiéndose é Xié]: Sabes, las lágrimas de una madre siem-
pre fluyen al corazón de su hijo. Debes.de haberte dado cuenta Aunque no es nédé extréño que los niños compértén lé-cémé de sus
de lo sola que estaba, de que lloraba debajo de las sábanas. pédres en Chiné, en esté fémilié er2 pérte de un pétrón de cercéníé en-
245 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS UN JOVEN CHINO CON ANOREXIA NERVIOSA 249

fermiza. Como soy china, me sentí con libertad para llamar la atención resolver problemas, ¿sabes? ¿Tu padre te enseñó cómo resolver
a lo que para algunos podría parecer solo una norma cultural. los conflictos cuando eras pequeño, o él también evita los con-
flictos como tú?
MADRE: Bueno, traté de alejarlo, pero no funcionó. Me despertaba a MADRE: No creo que ni su padre ni yo sepamos cómo enseñarle
media noche y lo encontraba de pie, sin hacer ruido, al lado de nada. Nunca habló con nuestro hijo sobre cómo enfrentar los
nuestra cama, y me decía que tenía miedo de la oscuridad. No retos, ni le dijo qué hacer cuando se presentaban problemas.
podía echarlo. XIA: Nunca me enseñó, sino que más bien los resolvía por mí.
DRA. LEE: Me parece interesante que cuando tenía miedo acudiera a DRA. LEE: ¿Puedo cuestionar a tu padre? Creo que tampoco tu pa-
usted en lugar de a su padre. dre es capaz de resolver sus propios problemas. Si pudiera, ha-
MADRE: Exacto, nunca acudía a su padre. Siento que, simplemente, bría entendido que tenía una esposa infeliz que se sentía sola; la
no puede separarse de mí. Ahora que está enfermo, también ha habría consolado y se habría ocupado él mismo del problema.
descargado todo su resentimiento y odio conmigo y me trata No te habría delegado la tarea de consolar a tu madre, lo cual
como bote de basura. hizo que los sentimientos de ella se convirtieran en los tuyos
XIA: La odio porque es la causa de mi enfermedad. La culpo de ella; [aquí -utilicé las mismas palabras del padre].
es decir, sé que está muy triste. Sé que de verdad quiere ayudar, MADRE [asintiendo con la cabeza]: Creo que es verdad. En realidad,
pero lo hace mal y su esfuerzo se ha convertido en presión y es- Xia se daba cuenta de que yo lloraba casi todas las noches. A
trés para mí... Mi madre me vigila muy de cerca; no me permite veces, se despertaba y me preguntaba por qué lloraba de nue-
tener novia. Si hablo mucho tiempo por teléfono, se enoja. Pero vo. Pero nunca le confesé mis sentimientos. Supongo que sentía
también sé cuánto ha sacrificado por esta familia y que se siente amargura. No podía hablar con nadie, ni siquiera con mi espo-
muy desdichada. A veces me gustaría que mi madre no fuera tan so, y me sentía llena de resentimiento. A veces creo que si no
buena conmigo para que me resultara más fácil no estar de acuer- hubiera tenido a mi hijo, habría acabado con mi vida.
do con ella. No me dejaron hacer nada hasta que me enfermé. DRA. LEE [al padre]: ¿Sabía que su esposa sufría tanto?
DRA. LEE: De anoréxico a bulímico; de no querer comer, a no querer PADRE: Lo sé. Y entiendo su relación con mi madre, pero este con-
dejar de comer. Es el mismo tipo de relación que tienes con tu flicto nunca salió a la luz.
madre. DRA. LEE: ¿Sabe?, todo conflicto entre una mujer y su suegra es un
XIA [suspira]: Para mí, mi madre es como los nutrientes. Necesito conflicto entre la mujer y sil esposo.
nutrientes para sobrevivir, de la misma manera en que necesito PADRE: Soy un hijo respetuoso. Y, como dije antes, era muy difícil
a mi madre para sobrevivir. Pero incluso cuando el amor de mi para mí ponerme entre mi madre y mi esposa. Solamente en
madre me creó conflictos, no pude resistirme a ella: como cuan- privado podía consolar a mi esposa.
do vomito después de comer. Siento un gran vacío. DRA. LEE [a la madre]: En ese caso, el único que tiene plena concien-
DRA. LEE: Mira, no es muy inteligente de tu parte comer y vomitar cia de su sufrimiento es su hijo.
como forma de resolver los problemas.
XIA: Lo sé... ya tengo 26 años. Después de hacer una serie de preguntas exploratorias al principio de
DRA. LEE: Veintiséis, ¿y todavía tienes esa forma tan tonta de re- la sesión, había ganado cierta influencia que me permitía cuestionar
solver los problemas? Sólo los bebés recurren a la comida para a cada uno de ellos. Al tejer con sus narrativas un nuevo tapiz del
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drémé fémiliér, se vuelven pérte del proceso experiencié! y, por ténto, Xié ofreció todo tipo de ré]ones por lés que su pédre no podíé éyudér
propenderán menos é oponer resistencié é mi confrontéción. A este é su médre, é pesér de que el pédre prometió que lo héríé. El pédre
respecto, influye en mí lé ideé de uné pinturé chiné, en lé que uno énheléêé relécionérse con su hijo, pero Xié no se mostréêé receptivo.
dejéríé mucho espécio vécío éntes de unir lés líneés sepérédés con Le pedí él pédre que héêléré con su hijo y le dijeré é Xié que eré cépé]
puntos. de cuidér de su esposé. El pédre lo intentó, pero no convenció é Xié.

En este segmento, por fin empe]émos é unir los reté]os y é estéêle- PADRE: No confías en que puedo cuîdar de tu madre. ¿Es porque
cer uné imégen cléré de lé posición triéngulédé del hijo en lé cohorte estoy muy ocupado en el trabajo?
pérentél. Xié perciêió que lé tensión se estéêé écumuléndo en lé sesión XIA: No eres tan sensîble a sus sentîmîentos como yo. No puedes
y sélió de nuevo él rescéte héciendo uné êromé soêre su futuré esposé. sentîr su trîsteza como yo. No prestas sufîcîente atencîón a lo
que le ocurre, a las cosas que todavía le molestan. No puedes
XIA:Cuando me case, no será necesarîo que mî esposa sea bella, darle la mîsma atencîón que yo. Yo sîento cuando está trîste, în-
pero tendrá que ser respetuosa. Sî dîscutîera con mîs padres, la cluso cuando frunce el entrecejo. Cuando ella sufre, yo tambîén
repudîaría de înmedîato. sufro; quîero compartîr todos sus pesares...
DRA. LEE: En ese caso, tu futura esposa tambîén te dará un hîjo ano- PADRE: ¿Qué le molesta ahora?
réxîco que absorberá su trîsteza, un hîjo que llevará consîgo la XIA: No es posîble que te lo explîque. La gente tîene necesîdades
îmagen de su madre llorando sola por las noches, sîn que haya elementales, deseos...
habîdo alguîen para consolarla.
Xié siguió y siguió en lé puesté en escené de lé interécción pédre-hijo.
Lé médre de Xié empie]é é llorér de nuevo. Xié éêéndoné de inmedié- Pérecíé uné versiónvrientél de Hîjos y amantes de =. H. Léwrence.
to su tono Juguetón y los ojos se le ponen llorosos. Me élegré de que no Xié no penséêé que lé cercéníé con su médre fueré un proêlemé. Por
perdiérémos el ímpetu que ténto me esforcé por estéêlecer en lé sesión. el contrério, pérecíé enorgullecerse de ser el céêéllero êlénco de su
médre. El méyor reto que tienen los terépeutés fémiliéres que tréêé-
MADRE: Las cartas que escrîbîó eran todas sobre cuánto me quería y jén con proêlemés psicosomáticos reside en creér límites y disténcié,
se preocupaba por mí. Sîento verdaderamente su preocupacîón pero esto es precisémente é lo que estés fémiliés oponen férreé resis-
y amor por mí. tencié.
DRA. LEE: ¿Saben?, los hîjos que crecen tan protegîdos por sus pa-
dres no pueden dejar su casa. DRA. LEE [interrumpiéndolo]: Quîzá
no te has dado cuenta, como has
XIA [empie]é é llorér de nuevo]: Estaba tan deprîmîdo en esos días, dormîdo entre tus padres tanto tîempo, de que tu padre no tîe-
no podía olvîdarme de mî padre nî mî madre. Quîero llorar, es ne modo de acercarse a su esposa. ¿Puedes dejarle tu lugar a tu
como sî todos mîs sueños se hubîeran roto. A veces me gustaría padre para que pueda hablar con su esposa?
que mî madre me odîara; eso me haría más fácîl dejarla.
DRA. LEE: Has llevado a tu madre a cuestas mucho tîempo; esa [Xié se puso de pie. =ijo que no queríé ser el centro y único temé péré
responsabîlîdad es de tu padre, no tuya. ¿Por qué no se la de- sus pédres, pero pérecíé renuente é moverse. Cuéndo por fin ocupó un
vuelves? sitio lejos de sus pédres, lé mirédé de su médre lo siguió. Pregunté é
2<2 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS UN JOVEN CHINO CON ANOREXIA NERVIOSA 2<3

Xié si desde lé disténcié veíé é sus pédres diferentes, pero fue lé médre Segunda "sesîón
lé que respondió.]
Vi é lé fémilié de nuevo él díé siguiente. Héêíén venido de fueré y
MADRE [con lágrimés en los ojos]: Cuando veo a mî hîjo sentado ahí, héêíén pésédo lé noche en un hotel. Lé ventéjé de uné segundé entre-
tengo la sensacîón de que se va a îr. No solo ya es adulto, sîno visté es que, después de lé primeré sesión en que explorémos territo-
una persona îndependîente. De ahora en adelante solo podre- rio desconocido, nos sentimos más cercénos, más fémiliéri]édos unos
mos observarlo desde fuera. con otros, y hemos estéêlecido uné conexión. Ahoré, los personéjes
desempeñérán sus pépeles y hérán lé puesté en escené del drémé. El
Mue un momento intenso entre lé médre y el hijo. Lés péléêrés que ellé reto péré el terépeuté es cómo émpliér lé experiencié sin repetición.
pronunció y lé expresión de sus ojos trénsmitíén dos menséjes diéme- El tercer péso del modelo fue útil en este céso, yé que ofreció uné direc-
trélmente opuestos. Atrépédo entre lé necesidéd de dejér su hogér y ción terépéuticé cléré. Pasar del presente él pésédo profundi]é lé com-
el inmenso poder de retención de lé nostélgié de su médre, Xié se veíé presión del pétrón conductuél que cédé uno de los personéjes éporté é
péréli]édo. su reléción éctuél. Aunque el oêjetivo es relétivémente cléro, lé formé
de élcén]érlo depende de cómo prepare el terépeuté é lé fémilié péré
DRA. LEE [dirigiéndose él pédre]: ¿Cómo consuela a su esposa? Su hîjo revivir el pésédo.
no lo cree capaz de hacerlo. Dîcen que usted es un chîno tradî-
cîonal; ¿está bîen que consuele a su esposa? Comencé con uné chérlé intréscendente con lé pérejé y les pregun-
PADRE: ¡Por supuesto! Sé cómo hacerlo. Incluso sî yo mîsmo me té cómo héêíén pésédo lé noche en lé ciudéd. Xié héêíé ido é visitér é
sîento trîste, puedo consolar a mî esposa. unos émigos, pero el métrimonio no sélió. Pregunté si eré normél que
MADRE [dirigiéndose é su esposo]: Mîra, nuestro hîjo está bîen, noso- los pédres en Chiné se dedicérén por completo él tréêéjo y no tuvierén
tros somos el problema. ninguné diversión. =eêo señélér que, éunque soy chiné, séêíé que esté
fémilié the consideréêé "extrénjeré" por héêer venido de otro péís.
Lé primeré sesión finéli]ó en este punto. Aunque héêíémos évén]édo
de lé crién]é é lé perspectivé relécionél más complejé que incluíé lé MADRE [viéndose más reléjédé esté ve], suspiró y comentó]: En efecto,
triénguléción en tres generéciones, lé entrevisté no fue uné líneé recté. dedîcamos todo nuestro tîempo a trabajar o a estar con la famî-
El téngo á trbîs pérecíé tén enméréñédo que eré dificil distinguir los lîa; no hay tîempo para el romance.
pésos de cédé uno de los miemêros. Témêién, en los modéles corteses de DRA. LEE: ¿Hay necesîdad de romance?
esté fémilié chiné, héêíé uné poderosé corriente suêterráneé de evésión. MADRE [riendo]: Claro que sí; ¡por supuesto que se necesîta!

Cuéndo lé médre miró con ternuré él hijo sentédo é menos de un Explicó que, é medidé que uno envejece, el roménce édquiere otro sig-
metro y niedio de ellé y comentó que teníé que dejérlo ir, êéstó péré nificédo. Eré evidente que su sentido de roménce no requeríé uné pé-
provocér lés lágrimés ténto de lé fémilié, como de los oêservédores que rejé románticé. Le dije que teníé lé impresión de que eré uné personé
estéêén detrás del espejo unidireccionél, élgunos de los cuéles compér- divertidé y émorosé é lé que le gusté decir lo que piensé. ¿Cómo fue
tíén el mismo dilemé en esté culturé éntigué, que tiende é glorificér lé que llegó é ser tén desdichédé como péré llorér deêéjo de lés sáêénés?
conexión médre-hijo é todé -costé. Con esté pregunté, emprendimos el tercer péso.
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PASO TRES: exploréción del pésédo centrédé en lé estructuré PADRE [defendiéndose con cierté torpe]é]: No creo que sea insensible;
sabía que ella se sentía infeliz.
MADRE Soy la segunda de cinco hijos. Pero siempre fui la que cui- DRA. LEE [persistentemente]: ¿Y por qué ella no lo veía así? ¿Por qué
daba a mis padres. Siempre fui respetuosa. Cuando me casé y dijo su hijo que tenía que proteger a su madre porque usted no
me integré a la familia de mi esposo, pensé que como mi madre la protegía?
había muerto cuando yo era muy joven, trataría a mi suegra PADRE: Creía que, en una familia, siempre había formas de equili-
como si fuera mi propia madre. Pero, según ella, yo nó hacía brar las diferencias entre sus miembros, pero tiene que haber
nada bien. Estuvo en cama varios.años antes de morir. La cui- ciertas concesiones. Quizá esta actitud creaba conflicto en mi es-
dé e hice cosas por ella que incluso su propia hija se negaba a posa. [La miró y después se volvió hécié lé terépeuté.] Sin embargo,
hacer. Sus amigas le comentaron a mi suegra que era muy afor- me gustaría agregar que algunas de las presiones vienen de su
tunada por tener una nuera tan buena, pero ella solo se limitó a familia. Es una hija devota y leal a su padre anciano, cuya saltid
responder que era mi deber. está decayendo. Aunque tiene hermanos mayores y menores,
ninguno de ellos es muy capaz. Ella asume la mayor parte de la
Mue interesénte oêservér que el pésédo de lé médre no eré solo uné his- responsabilidad por la familia, que es muy exigente.
torié de su fémilié; más êien, témêién incluíé lé historié de su reléción DRA. LEE [é lé médre]: Entonces, ¿se ha hecho cargo de dos familias?
con lé fémilié de su esposo. PADRE: Incluidos sus hermanos y hermana; a ninguno de ellos les
va bien. Por ejemplo, cuando su hermano menor perdió su tra-
MADRE [continuéndo]: Lé gente cree que soy fuerte, pero en reali- bajo, ella se encargó de mantenerlo. Creo que cuando una per-
dad soy muy vulnerable. Como me veo fuerte, nadie lo reco sona se casa, debe invertir su energía en su nueva familia y no
noce. tanto en la familia de origen.

Por supuesto, eso no eré cierto. Su hijo séêíé muy êien lo solé que Me dio gusto que el pédre empe]éré é plénteér sus quejés, yé que fue
estéêé.' El pédre témêién séêíé que Xié se identificéêé mucho con el lé primeré ve] que lo vi enfrentér pérte del conflicto que lo sepéréêé
sentimiento de su médre. No se déêé cuenté, empero, de que si su oê- de su esposé, Como tréêéjémos mucho péré llegér é este punto, decidí
-servéción eré exécté, el resentimiento de su esposé témêién llegéríé é seguir cuestionándolo péré que pérticipéré más.
ser el resentimiento de su hijo. No héêíé méneré de que se comunicéré
con su hijo si no se écercéêé primero é su esposé. Por ténto, repetí él DRA. LEE: Ya conoce mi forma extraña de llevar cuentas: si una es-
esposo el cuestionémiento que inicié el díé énterior. posa no puede dejar a su familia de origen, es porque el esposo
no sabe cómo mantenerla a su lado.
DRA. LEE: Ayer le dije que tengo una manera extraña de llevar las MADRE: ¡Exacto!
cuentas. Creo que todos los conflictos entre suegras y nueras
son, en realidad, conflictos entre marido y mujer. Al trétér de introducir una perspectivé sistémicé en lés fémiliés que
MADRE: ¡Cuánta verdad hay en eso! Usted sabe que mi esposo tam- no conocen estos conceptos, he formédo uné serie de metáforés con-
bién fue hijo de su madre, como Xia. Le era imposible contrade- téêles péré demostrér cómo se relécionén lés cosés. Como el uso de lés
cir a su madre.
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metáforés tiene uné cuélidéd juguetoné, é menudo fécilitén que lés No es sorprendente que el esposo desligédo respondieré é lé sugerencié
personés encéren los temés conflictivos. de héêlér directémente con su esposé dirigiéndose de nuevo é lé doc-
toré Lee. Esté resistencié es previsiêle y deêe reciêirse con insistencié
Sin emêérgo, como guérdián leél de lé fémilié, Xíé no pudo con- éféêle, pero firme.
tenerse e intervino.
DRA. LEE: Por eso quiero que hable con su esposa. Si aprende a ser
XIA:Creo que mi madre es así, ella... sensible a su sufrimiento, quizá su hijo aprenda a separarse.
DRA. LEE [interrumpiéndolo]: ¿Puedo pedirte que esta vez escuches? Si él no cree que usted puede cuidar de su esposa igualmente
Volveremos contigo después. [=irigiéndose é lé médre]: Creo que bien, no irá lejos.
su hijo está tan acostumbrado a participar en... MADRE: Hay muchas cosas que le pesan a mi corazón enormemen-
MADRE: ¿Mi vida diaria? te. Me oprimen tanto que siento que voy a estallar. Quiero gri-
DRA. LEE: Precisamente. ¿Cree que pueda aprender a abstenerse de tar que me siento muy deprimida.
participar? Sé que no será fácil para él. PADRE [é lé médre]: Pese a todo, no me contaste estas cosas... Re-
cuerdo cuando estaba trabajando en Beijing, nunca me escribis-
Por supuesto, eré imposiêle que Xié no se involucréré. Estéêé muy te para contarme que no eras feliz.
pendiente de nuestré converséción, êuscéndo cédé oportunidéd de MADRE: No me atreví a contártelo. Siempre pensé que no entende-
pérticipér. Como no logró llémér mi étención esé ve], me susurró rías. Creo que tampoco debí habérselo dicho a nuestro hijo. Pero
él oído: "Solo quiero decirle que mi médre témpoco tiene siempre lé quizá ha asimilado mis sentimientos de manera inconsciente.
razón. Pésé demésiédo tiempo con su fémilié. Todés lés festividédes DRA. LEE [él pédre]: En ese caso, el verdadero conflicto es el que exis-
chinés importéntes lés celeêré cc). n su fémilié, en lugér de hécerlo te entre usted y su esposa. ¿Cómo resuelven el conflicto entre
con lé fémilié de mi pédre. Mi pédre hé tolerédo esto muy êien, sin ustedes dos?
quejérse". PADRE y MADRE: ¡No lo resolvemos!
DRA. LEE [él pédre]: ¿Cómo desarrollaron esa forma de ocuparse de
Mue uné êuené señél que Xié toméré uné posturé contré su mé- su relación íntima?
dre. Uné pérte evidente de su conflicto eré que queríé sepérérse, pero
le resultéêé emocionélmente imposiêle desprenderse. Le égrédecí lé Aunque héêíémos empe]édo el tercer péso él principio de lé sesión con
informéción, pero en ese momento no queríé desviér lé étención de lé lé médre, férdémos un réto en llegér él pédre. No queríé épresurérme,
pérejé. Propuse que émêos guérdárémos silencio mientrés ellos hé- porque creo que lé exploréción del pésédo de uné personé tiene más
êléêén entre sr. Acerqué lé sillé del pédre é lé de su esposé y pedí é lé sentido sí viene después de cierté écléréción de lé reléción de lé pérejé.
pérejé que héêlérén entre ellos directémente.
PADRE: Soy el menor y tengo un hermano y dos hermanas. Todos
PADRE [continúé héêléndo con lé doctoré Lee]: De hecho, siempre he mis hermanos se fueron a trabajar a la ciudad, y mi padre siem-
sabido que mi hijo es muy sensible a mi esposa, como mencionó pre salía en viaje de negocios. Crecí al lado de mi madre. En
.
ayer; puede leer su rostro y también su mirada. realidad, no conocí a mi padre hasta que se enfermó, en los últi-
mos años de su vida. Fue una etapa muy difícil para mí, ya que
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tenía que ir de un lado al otro, entre la escuela y el hospital, que é su médre en lés montéñés remotés y que luchéêé con desesperéción
estaba muy lejos, pero fue una experiencia trascendental: me por évén]ér en medio de lé nevédé. Se podíé sentir su impotencié, su
dio la única oportunidad de estar con mi padre. dolor, su réêié.
DRA. LEE: ¿Llegó a conocer mejor a su padre?
PADRE: No precisamente. Lo respetaba y admiraba, pero le tenía PADRE: Durante mucho tiempo, simplemente giré en torno de mi
miedo. Sentía que no había tenido oportunidad de conocer a madre, no podíamos separamos.
mi padre sirio hasta que lo internaron en el hospital. Yo tenía MADRE [exclamando de pronto]: Su madre era una persona muy seve-
19 años, me sentía adulto. Pasé muchos meses a su lado. No ha-. ra, rara vez sonreía. Nunca habló de su esposo, nunca visitó su
blábamos mucho. Fue duro. Pero era importante para mí sentir tumba. Siempre me pareció extraño.
que podía asumir cierta responsabilidad por él. DRA. LEE [é lé médre]: ¿Su esposo le habla alguna vez acerca de esto?
DRA_ LEE: Y su muerte, ¿cómo fue? PADRE: No, ella no entendería.
PADRE: Murió muy de repente. Quizá no comprenda por comple- MADRE: Habló de ello, pero no lo entendí a cabalidad.
to el impacto de la Revolución Cultural. Fue un periodo muy DRA. LEE [él pédre]: ¿Por qué cree que no entendería?
importante de nuestra historia. Enjuiciaron a mi padre porque PADRE: Porque nunca he hablado de los detalles, y ella nunca pre-
era hombre de negocios antes de la revolución, lo que llamaban guntó.
capitalista. MADRE [protesténdo]: Sí pregunté, sabía lo de la tormenta de nieve...
DRA. LEE: ¿Murió a causa de la persecución?
PADRE: Lo enviaron del hospital a su unidad de servicio, y lo so- Aunque seríé tentédor regresér é uné puesté en escené entre lé pé-
metieron a juicio mientras se recuperaba. Sufrió un ataque al rejé en este momento, decidí posponerlé y preferí seguir exploréndo
corazón durante el interrogatorio. Cuando nos enteramos de la lé trévesíé interné del esposo. Péré éllénér el cémino de uné puesté
noticia, ya había muerto. Fue a medianoche, durante una tor- en escené productivé entre pérejés desligédés (o en pugné), es útil
menta de nieve; mi madre y yo tuvimos que caminar kilómetros dedicér tiempo é éhondér en su experiencié individuél, ir más éllá de
y kilómetros por los senderos de las montañas, yendo de un lé superficie de émérguré y encono péré llegér é lé soledéd y éñorén]é
pueblo a otro, para reclamar el cadáver de mi padre. Lo carga- que se esconden en el fondo. Por consiguiente, decidí profundi]ér en
Mos a pie y volvimos a recorrer muchos kilómetros para llegar lé experiencié emocionél del esposo como medio péré despertér lé cu-
al lugar de la cremación. ¡Fue muy cruel, muy inhumano! riosidéd de lé esposé que, él pérecer, no lo héêíé écompéñédo en este
DRA. LEE [conmovida por el .relato]: Sí, fue muy cruel. ¿Solo iban us- importénte viéje interior.
tedes dos?
PADRE: Sí, solo yo y mi madre. DRA. LEE:Aunque soy una extraña, imagino lo terrible que debe de
haber sido este viaje para usted: ir en busca del padre muerto
Se notaba cómo la emoción empezó a embargar a este hombre de as- en medio de una tormenta de nieve. ¿Siente mucha rabia por lo
pecto adusto, que nos llevó con él a recorrer el camino de este pasaje que le pasó a su familia?
traumático: el relato de un hijo leal acompañando a su madre en una PADRE [citéndo un éntiguo proverêio chino]: "Atrévete a bufar de có-
dura travesía en busca de su padre muerto. Como una escena de lera en tu interior, pero no te atrevas a manifestarla al exterior".
una vieja película en blanco y negro, visualicé al joven que protegía Únicamente puedo aceptar los hechos.
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DRA. LEE: ¿Aceptar los hechos? ¿Y su rabîa? ¿Por eso es tan sîlen- Eré evidente que héêíémos superédo el tercer péso de nuestro
cîoso? mépé; lé pérejé héêíé compértido recuerdos importéntes del pésédo
PADRE: Solamente puedo guardarme mî rabîa. Le escrîbí a la unî- que los héêíén condicionédo péré su reléción éctuél. Lé trágicé ex-
dád gubernamental correspondîente y traté de que cambîaran periencié del pédre héêíé conmovido é todos en lé sélé y héêíé dejédo
el veredîcto. muy en cléro que no solo héêíé uné mujer solitérié en esté reléción,
sino témêién un homêre solitério. Lé siguiente pregunté fue: ¿cómo
Mientrés escuchéêé, se me ocurrió que Xié estéêé repitiendo lé his- podemos usér estos éntecedentes péré introducir el cémêio?
torié rle su pédre. Él témêién echéêé de menos é un pédre que estéêé
emocionélmente muerto desde équellé trévesíé en lé nieve. Hice un
comentério él respecto, pero ninguno de ellos respondió, por lo que PASO CUATRO: exploréción de nuevés formés de relécionérse
éêéndoné lé ideé, que qui]á sonó demésiédo freudiéné péré uné fémi-
lié chiné. Nuestré exploréción del pésédo de lé pérejé héêíé logrédo despertér en
lé médre el deseo de reconectérse con el esposo del que se héêíé élejédo,
=e hecho, el pédre fue persistente y finélmente logró limpiér el ó del' que, qui]á, nuncé estuvo cercé. Su métrimonio se forjó en uné
nomêre de su pédre éños después. Como muchos otros de su gene- épocé turêulenté de égitéción sociél y políticé en Chiné, que égotó
réción, sus vínculos filiéles erén fuertes, mucho más fuertes que su muché de lé energíé que se héêríé invertido en forjér vínculos perso-
épego é su métrimonio. néles más fuertes. Golpeédés por el pésédo, estés dos personés, que
más o menos héêíén renunciédo uné é lé otré, podíén vislumêrér lo
I.MA. LEE: ¿Cómo se conocîeron? que podríé volver é ser posiêle. Si se époyérén un poco más, seríé posi-
MADRE: Por unos amîgos. Yo tenía 29 años; era hora de casarme. Él êle liêerér él hijo del triángulo pérentél. Repetí mis cuestionémientos,
era una persona decente y muy trabajadora. Además, acababa esté ve] con lé intención de explorér nuevés posiêilidédes.
de perder a mî madre; quería encontrar una nueva madre en
mî suegra. Me sentí desconsolada cuando nuestra relacîón se DRA. LEE [él pédre]: ¿Por qué no comparten cosas con el otro? ¿Por
agrîó. qué dîce (refiriéndose é lé esposé) "ella no entendería"; y por qué
su esposa dîce "él no sabría"? Sî no se împortaran, sería me-
Pérecíé imposiêle péré lé médre héêlér de su vidé sin mencionér é su jor que dejáramos las cosas como están. Pero dîjeron que sí se
suegré. Yé fueré que culturélmente estéêé determinédo que en Chiné, preocupaban uno por el otro; ¿por qué están atrapados en el
cuéndo uné mujer se césé con un homêre témêién se césé con lé médre resentîmîento mutuo? Desde la sesîón de ayer se hîzo patente
del homêre, o êien estéêé desviéndo su hostilidéd hécié su esposo criti- que su esposa se sentía sola; pero al parecer, usted tambîén es
céndo é lé énciéné. Lés preguntés seguíén vigentes: ¿por qué lé pérejé un hombre muy solîtarîo. ¿Por qué no buscan consuelo el uno
no érregléêé lés cosés entre ellos cuéndo yé no héêíé más interferencié en el otro?
de lé generéción énterior? ¿Qué los ménteníé disténciédos? ¿Cuál
eré con exéctitud el resentimiento que se escondíé detrás de su féchédé Esté confrontéción fue posiêle gréciés é lé experiencié del tercer
respetuosé y émigéêle? péso. Esté ve] lé pérejé se mostró más receptivé é resolver el conflicto
que se héêíé enconédo desde hécíé muchos éños. En épériencié, mien-
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trés que lé médre resentíé el émélgémiento de su esposo con su médre, XIA: Ayer sentí que lo único que hacía era desempeñar el papel de
el esposo témêién resentíé el épego de lé esposé é su fémilié. El sistemé protector de mi madre, pero ahora no creo que eso sea del todo
de pérejé se héêíé sepérédo por los conjuntos de exigenciés fémiliéres. cierto. Creo que también heredé el carácter de mi`padre: no de-
El esposo estaba enojado por el apoyo financiero que su esposé ofrecíé é muestro mucho mis emociones, pero eso no quiere decir que
sus hermanos. Después de muchos intentos infructuosos por corregir no tenga opiniones. Desde que tengo memoria, incluso desde
lé situéción, los pédres de Xíé optéron por méntener su disténcié y, antes de que mi abuela muriera, nuestra vida familiar ha girado
péré evitér las discusiones, se evitéêén uno él otro. Esto explicéêé por en torno de los parientes maternos. Pasamos todos los festivales
qué lé pérejé continuéêé en conflicto éun cuéndo lé suegré huêieré y celebraciones importantes con la familia de mi madre.
muerto hécíé mucho tiempo. Como hijo leél, Xié héêíé sido un testigo
experto del verdédero proêlemé de sus pédres. =espués de escuchér Lé celeêréción de festivéles es pérte importénte de los rituéles fémi-
ténto tiempo, Xié estéêé prepérédo péré éctuér. Esté ve] lo invité é liéres en lé culturé chiné. Eré muy irregulér que uné nueré celeêréré
desempeñér el pépel de un hijo édulto que ofrecíé sus comentérios, y con su fémilié cuéndo los pédres del esposo todévíé vivíén. Por ténto,
pudo representérlo êien. éunque lé médre insistíé en que eré uné nueré oêediente,.eré intere-
sénte oêservér cómo se lés érregléêé péré controlér los rituéles más
>CIA: Mientras los oía, empecé a pensar que el verdadero problema importéntes de lé fémilié. Yé me iméginéêé lé mégnitud del conflicto
era el conflicto entre mis padres. Tienen muy distintas ideas so- que deêíé de héêer creédo en lé pérejé esté êétéllé entre los dos clénes.
bre lo que es su familia real. Este conflicto es como un tumor en Xia había tratado de plantear este problema anteriormente, pero se
nuestra familia, pero nadie puede tocarlo, porque si uno lo toca, requirió la experiencia del paso anterior para que comprendiéramos a
la familia entera podría venirse abajo. céêélidéd lo que trétéêé de decirnos.
. No estuve cónsciente del conflicto entre mi madre y mi abue-
la hasta que mi madre me lo contó. No recordaba a mi abuela DRA. LEE: ¿Por qué aceptó tu padre este arreglo?
así de estricta y controladora, porque fue muy buena conmigo. XIA: Fue por complacer a mi madre. No discutían mucho este asun-
Me quería entrañablemente. Pero luego me enteré del conflicto to delante de mí, porque yo me preocupaba mucho cuando re-
entre mi mamá y mi abuela. Recuerdo a mi madre y mi padre ñían. Por la expresión de su cara me daba cuenta de que no eran
qiiejándose uno del otro, mamá lloraba, no me acuerdo de lo felices. Sin embargo, este era un tema que no se podía mencio-
que sucedió después, solo sé que discutían por la abuela... Por nar abiertamente eh mi familia. Y no podía evitar pensar que
eso creí que tenía que actuar como una cadena, para encadenar- debí haber hecho algo más por ellos; sentía que era mi respon-
nos y mantenerlos juntos, incluso a mi abuela. En esa época, los sabilidad hacerlos felices.
cuatro vivíamos bajo el mismo techo, y yo me hallaba en medio PADRE [suspirando]: El hecho es que cuando los tres estamos juntos,
de los tres. Era su mensajero; observaba todos sus movimientos yo trato de hacer feliz a mi esposa, mi esposa trata de hacer feliz
y expresiones, incluso los humores sutiles entre mis padres. Ya a nuestro hijo, y en cuanto a nuestro hijo, él trata de hacernos
les había dicho que haría cualquier cosa por verlos felices, in- felices a nosotros dos.
cluso si tenía que destruirme; me hubiera seniido satisfecho si DRA. LEE: Por eso insisto en que, para liberar a su hijo de esta rela-
mis padres hubieran sido felices. ción, ustedes dos tienen que tratar directamente el uno con el
DRA. LEE: Eres un hijo devoto. otro.
26= EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS UN JOVEN CHINO CON ANOREXIA NERVIOSA 26<

XIA: Pero no creo que este conflîcto pueda resolverse. Ahora que hécer frente é sus diferenciés y él dolor existenciél de lé vidé diérié.
soy mayor me doy cuenta de que mî madre se alía mucho con Aunque lé esposé queríé uné respuesté más emotivé de su esposo,
su famîlîa. ellé témêién se héêíé écostumêrédo, e incluso disfrutéêé de lé vidé
DRA. LEE: ¿Alguna vez hablaste con tu madre de esto? sin lé pérticipéción de.él. Como sucede con muchés mujeres, el sueño
XIA: No, ¡es por devocîón fîlîal! del roménce héêíé cedido el péso é lé reélidéd de lé vidé cotidiéné.
Uné ésociéción íntimé en el sentido occidentél podríé pérecer com-
=esde luego, esto no eré del todo cierto, yé que Xié no teníé repéro él- pletémente éjené en esté ciudéd éntigué donde lé leéltéd é los clénes
guno en confrontér é su pédre. Sin emêérgo, cuéndo el émélgémiento fémiliéres seguíé teniendo méyor prioridéd que lé reléción de pérejé.
de un hijo con su médre se égrévé por lé creencié de que se deêe é lé Sin emêérgo, mientrés en el consultorio deséhogéêén éños de éngus-
devoción filiél, el oêjetivo terépéutico de sepérérlos se vuelve éun más tié contenidé como si estuvierén en lé intimidéd de su dormitorio, me
péreció que llegéêén é un momento tréscendentél. Por uné ve], lé pé-
rejé se convirtió en un dúo, sin que nédie más, sélvo el otro, ocupéré
Pedí é Xié que se érrodilléré él lédo de su médre y pusieré lé cé, sus pensémientos. No sé si esté interécción pudieré sostenerse, y, si .
êe]é en el regé]o de ellé. Como es lógico, esté posición no eré cómodé ésí ocurrieré, cuánto tiempo duréríé. Pero, por el momento, pérecíé
péré un joven. Le pregunté si esé eré lé posturé que queríé ésumir el suficiente péré los dos.
resto de su vidé. =e no ser ésí, hésté dónde le gustéríé élejérse de sus
pédres. Esté ve] Xié llevó lé sillé hésté el otro extremo de lé héêitéción. En cuénto é Xié, ver é sus pédres êéjo esté nuevé lu] fue defrniti-
vémen te uné experiencié que no héêíé vivido nuncé. Sus ojos llorosos
DRA. LEE [moviendo lé sillé del pédre péré que este quede de frente é lé se épértéron poco é poco de sus pédres péré mirér por lé venténé. =ejé
médre]: Quîero que hable con su esposa dîrectamente. Sî su hîjo él métrimonio y me écerqué é Xié, él otro lédo de lé héêitéción. Con-
ve que usted puede cuîdar a su madre, soltará la pesada carga versémos soêre el péiséje y édmirémos unos árêoles muy éntiguos.
que lleva a cuestas y dejará el hogar fînalmente. Esto es muy îm- Xié se ptiso de pie en silencio y sélió; sus pédres seguíén héêléndo él
portante. Usted necesîta averîguar sî su esposa cree que es capaz otro lédo del cuérto. Le sugerí que volvieré é ver él doctor Cheung, que
de cuîdarla y atenderla bîen, porque su hîjo no cree que pueda. le éyudéríé é eléêorér un plén péré su futuro.

Qui]á fui injusté por énteponer lés necesidédes de lé esposé é lés del Por un , insténte, me péreció que teníé énte míé uné fémilié uni-
esposo, pero lé pérejé empe]ó é héêlér, éunque él principio les costó versél, pese é que el escenério eré un lugér remoto del norte de Chiné,
mucho tréêéjo. Héêléron uri réto y luego cémêiéron é su diélecto néti- y cuéndo los personéjes llegéron é intimér, converséron en un diélecto
vo. Aunque yo no teníé lé más remoté ideé de lo que estéêén diciendo, que me eré totélmente desconocido.
su converséción eré muy intensé. En diferentes momentos, lé médre se
quejó con dolor mientrés su esposo trétéêé de consolérlé. Xié miréêé
desde lejos, con lágrimés en los ojos. Reflexiones

Como es néturél, lé reléción de uné pérejé nuncé es uniléterél. Así concluîmos nuestro vîaje experîencîa) guîados por el mapa de
=urénte muchos éños, esté pérejé héêíé desérrollédo uné formé de cuatro pasos. Es evîdente que mî proceso para lograr cada paso no
266 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS UN JOVEN CHINO CON ANOREXIA NERVIOSA 267

es tan claro como el que el doctor Minuchin ilustró en las entrevis- buye al problema presentado, para hacer uso de la fortaleza del
tas de sus casos. Aunque su esfuerzo para implicar a las familias miembro periférico de la familia, que quizá esté a la espera de una
en el procelo de cambio es mínimo, mi camino tiende a ser menos oportunidad para participar, y abrir nuevas posibilidades a la fa-
claro y tiene muchas desviaciones. Como los diferentes diseños de milia.
arquitectura occidental y oriental, él aspira a seguir una ruta di-
recta mientras que yo doy vueltas de un lado al otro, a veces en
círculos, antes de llegar a mi destino. Tal vez esa sea la diversión y Perspectivas individuales
14 aventura de trazar un mapa para una entrevista familiar, pues el
mapa define el territorio, pero nunca el proceso del viaje. Xia, el único hijo de la familia, había cargado sobre sus hombros
Cuando se trata de una evaluación sistémica de familias en pro- tres generaciones de conflicto sin resolver. Cuanto más sentía que
blemas, cada viaje es el mismo y, a la vez, diferente. El lector des- su familia lo necesitaba, tanto más difícil le era separarse emocio-
cubrirá, en cada caso, sutilezas y matices que lo dejarán asombrado nalmente. Como es típico en los hijos adultos que sufren enferme-
ante la riqueza de todos los encuentros humanos. El punto no es dades psicosomáticas, empezó a darse cuenta de que su madre
imitar al maestro, sino tomar prestado su mapa y navegar al estilo no era tan perfecta como él pensaba en un principio y que lo que
de cada uno para hacer sus propios descubrimientos. pasaba era que había internalizado los sentimientos de la Inadre y
no podía separar sus propias emociones de las de su madre. Esto
creó mucha ambivalencia y luego angustia, la cual produjo soma-
Marco terapéutico tización.
Cuando su soledad era demasiado para ella, era natural que la
Organización familiar madre de Xia recurriera a su hijo en busca de consuelo. Finalmen-
te comprendió que tenía que dejarlo ir, y, sin embargo, esto es lo
Como en la familia austriaca del caso anterior, esta muestra las más difícil que se puede pedir a una madre en cualquier cultura.
características clásicas de las familias psicosomáticas: sobreinvo- Aunque lo que decía fuera acertado: "Ya es adulto. Es una persona
lucramiento, sobreprotección y evasión de conflictos. El grado de independiente", sus ojos, llenos de nostalgia, le decían a Xia que
amalgamiento se agudizó por el fenómeno del hijo único en la Chi- aún lo necesitaba.
na moderna. La relación madre e hijo, muy cercana, con un padre La falta de apoyo del esposo a la esposa en el conflicto familiar
periférico — una estructura familiar que muchos académicos asiá- puede crear tensión duradera entre la pareja en cualquier cultura.
ticos consideran una norma cultural —, en este caso fue un buen Aunque él ahora comprendía que Xia y su madre eran inseparables,
ejemplo de cómo esta organización puede provocar problemas su manera de apartar al hijo de su esposa solo daba por resultado
psicosomáticos en la generación joven. Cuando el hijo sustituye al que ellos se aferraran todavía más el uno al otro y lo dejaran fuera.
padre y se convierte en confidente de la madre, dicha estructura Al fin, él también comprendió su error, y dijo que estaba preparado
familiar puede paralizar a cada uno de los miembros de la familia para ofrecer apoyo y consuelo a su esposa. Sin embargo, para ce-
e impedir que los hijos sigan adelante con su vida. Esto no quiere rrar esa horrible distancia que los había mantenido separados du-
decir que debería haber una estructura familiar estándar; más bien, rante tanto tiempo, tendría que encontrar el valor para manifestar
hay que examinar cómo la organización familiar existente contri- y resolver el resentimiento que lo carcomía.
268 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS UN JOVEN CHINO CON ANOREXIA NERVIOSA 269

Estrategias de intervención forma de invitar a los miembros de la familia a ampliar su versión


li mitada de la relación familiar y producir el cambio. Con familias
En muchas culturas, un matrimonio es más un vínculo entre dos de una cultura más reservada, es más eficaz guiarlas por un camino
clanes que la unión de dos personas. La importancia que se le da a terapéutico que entreteja su experiencia y perspectiva en la estruc-
la familia por encima del individuo puede ser un caldo de cultivo tura del encuentro experiencial. Este método orientado al proceso,
del conflicto internalizado que dificulta que las personas atiendan que presta mucha atención al contexto familiar, en realidad es el
sus propias necesidades. fundamento del pensamiento estructural. Sin embargo, aunque
Sin embargo, desafiando la norma cultural, mi objetivo en el el pensamiento es el mismo, la manera de aplicarlo será diferente,
tratamiento de la enfermedad psicosomática dentro del contexto dependiendo de los distintos terapeutas y sus diferentes estilos.
familiar es crear distancia y establecer límites. En este caso, comen-
cé con el paciente identificado y traté de ayudar a Xia a reivindicar
su voz individual. A continuación, utilicé a Xia como observador NOTAS
experto de la familia, para sacar a relucir el conflicto entre sus pa
1,a autort agradece el apoyo otorgado a este proyecto por el Consejo de
dres. Luego induje a cada uno de los miembros de la familia a ex- Subvenciones de Investigación de la Región Administrativa Especial
perimentar su dolor y su renuencia a compartirlo, antes de tratar de Hong Kong, China. Núm. de proyecto HKY7153/00H.
de que empezaran a resolver sus conflictos. Al mismo tiempo, guié
a Xia para que experimentara los múltiples niveles de relación con 1. Xia se pronuncia' zi-a.
cada uno de los miembros de la familia, a fin de prepararlo para 2. Véanse por ejemplo, Woodside, D. y L. Shekter-Wolfson (eds.), 1991,
Family Approaches in Treatment of Eating Disorders, Washington, D. C.,
que se separara de sus padres. Estas intervenciones siguieron un American Psychiatric Press; Grigg, D., J. Friesen y N. Sheppy, 1989,
plan paso por paso, que tenía como propósito llegar a una serie "Family patterns associated with anorexia nervosa", Journal of Marital
de momentos cruciales que finalmente produjeran un importante and Family Therapy, 15, pp. 29-42.
avance terapéutico.

Técnicas

Usando la lengua y la culnira de la familia, la entrevista fue un pro-


ceso para combinar las narraciones de cada uno de los miembros
de la familia•en un nuevo drama. Las puestas en escena se utiliza-
ron con mucha frecuencia, tanto para la exploración de los patrones
transaccionales como para presionar a la familia a ir más allá de su
umbral normal. El uso de escenificaciones también ayudó a crear
una norma en la que los miembros de la familia se acostumbraron
a hablar entre sí frente a la terapeuta. Cotnericé con preguntas ino-
centes y luego planteé preguntas cada vez más provocativas, como
PARTE CINCO

La familia y los servicios


sociales

Cuando cualquiera de las muchas desgracias que acontecen a los


niños, los ancianos o las personas discapacitadas supera la capaci-
dad de las familias para haces frente a la adversidad, la sociedad in-
terviene con una variedad de servicios humanitarios que tienen el
propósito de satisfacer los requerimientos del caso. A medida que
se han multiplicado los problemas de pobreza, delincuencia, abuso
de sustancias, trastornos emocionales y maltrato de los niños en
los últimos años, han aumentado las dependencias sociales creadas
para atender estos problemas (Polsky, 1991). Algunos organismos
se especializan en vivienda para los indigentes, otros trabajan con
problemas escolares, algunos más con drogadicción; la lista es lar-
ga y creciente.
La burocracia generada para tratar las numerosas aflicciones
provocadas por la enfermedad y el dolor funciona dentro de una
maraña de mandatos y restricciones legales. Los trabajadores de
estas organizaciones tienen que avanzar con dificultad por la are-
na mojada de las normas y los reglamentos restrictivos, reforzados
por mecanismos de financiamiento que especifican los diagnósticos
precisos en que los clientes deben encajar para que se les proporcio-
ne ayuda. Existen programas para adultos con retraso mental que
necesitan capacitación para el trabajo; hay otros para niños que han
sufrido abusos y maltratos, programas para personas adictas a lás
drogas y para personas con trastornos emocionales cpie no necesi-
272 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS LA FAMILIA Y LOS SERVICIOS SOCIALES 273

tan hospitalización, pero que no pueden valerse par sí mismas. La veces que los niños corren peligro dentro de sus familias y deben
proliferación de programas para tratar tantos tipos de sufrimiento ser trasladados a un lugar seguro. Lo mismo aplica a las esposas
es prueba de nuestra compasión colectiva, pero la fragmentación golpeadas y a los adictos a las drogas. Pero cuando se trata al in-
i mpuesta por los fondos sin restricciones implica que los servicios dividuo sin tomar en cuenta a la familia, para luego devolverlo al
deben otorgarse obligatoriamente a individuos fuera del contexto mismo ambiente que generó los problemas, ¿por qué nos sorpren-
de sus familias y comunidades. de que reaparezcan los problemas?
Minuchin, Colapinto y Minuchin (1998) señalaron los siguien- El enfoque sistémico destaca la necesidad de intervenir en las
tes obstáculos para el modelo sistémico: relaciones que perpetúan los problemas sociales. Por tanto, un en-
foque sistémico aplicado a las familias recalca la necesidad de mo-
1. Las burocracias dan origen a la balcanización de los servicios ver el foco de atención del paciente individual para centrarlo en las
de tal suerte que los feudos se multiplican, pero no se integran. relaciones dentro de las cuales se origina el comportamiento pro-
Compiten por fondos, y la manera de incrementar sus presu- blemático. Un modelo sistémico también propone cambios en la
puestos es aumentar la cantidad de casos que atienden. naturaleza de la entrega del servicio, de tal modo que los servicios
2. Los profesionales se capacitan para identificar problemas indi- tengan el propósito de fortalecer, y no de sustituir, la capacidad de
viduales, como la drogadicción y los embarazos de adolescen- apoyo de las familias. Esto implica, entre otras cosas, un cambio
tes, pero rara vez tratan a la persona en su contexto. hacia un modelo de empoderamiento que establezca asociaciones
3. Las actitudes sociales hacia los pobres, incluidos los juicios mo- con las familias y las comunidades. Mientras tanto, los trabajadores
ralistas que culpan a las familias de sus problemas y las consi- en las trincheras, inmersos en la batalla contra la pobreza y la des-
deran una carga para la sociedad, son problemáticas: estas son atención, no siempre pueden esperar a que se produzcan cambios
"abusivas", "negligentes", "inaccesibles". A menudo hay cierto institucionales en la forma en que se administran los programas. Lo
grado de -verdad en estos alegatos, pero es miope responder ais- que pueden hacer es recordar que los clientes que atienden viven
lando al individuo de la familia, en vez de ayudar a la. familia a en familias, reales y con potencial, y que pueden incluir a estas fa-
fortalecer sus recursos. milias en la planeación del tratamiento.

***
Del otro lado de la moneda, es común que las familias pobres no
manejen muy bien su relación con las instituciones sociales. Muchos
problemas que afectan a lis familias también caracterizan su inter- Los dos casos de esta sección se relacionan con la protección dé me-
acción con sistemas más amplios: canales de comunicación confu- nores y la drogadicción, temas que han provocado un acalorado
sos, límites difusos y recursos reducidos para resolver los conflictos. debate sobre el papel de la familia. Históricamente, el punto focal
Estos problemas se agravan cuando los trabajadores de la institu- de la protección de menores ha sido el individuo. Sin embargo, en
ción no tratan a los clientes como iguales, sino como adversarios o la década de 1980, la influencia creciente de la terapia familiar y el
inadaptados, lo que debilita su autoridad y transmite a los niños el enorme aumento en las cifras de niños que eran víctimas de abu-
mensaje dé que sus padres no tienen poder. so o descuido hicieron patente que ubicar un niño fuera del hogar
Definir con precisión a las personas que pueden recibir los no siempre era la mejor alternativa, y que sería posible ayudar a
servicios tiene el efecto involuntario de debilitar a la familia. Hay muchas familias a conservar a sus hijos si tuvieran algunos servi-
274 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS LA FAMILIA Y LOS SERVICIOS SOCIALES 275

cros a su disposición (Sudia, 1981). En los Estados Unidos, la Ley de cios orientados a las familias se definió de manera limitada como
Protección de Menores y Asistencia para Adopciones de 1980 estipuló "evitar la colocación" (Jacobs, 2001). De hecho, los objetivos de los
que era necesario hacer todos los esfuerzos posibles, dentro de lo ra- servicios orientados a la familia deberían incluir el fomentar el de-
zonable, para mantener unidas a las familias. Mientras tanto, la U. S. sarrollo del niño, mejorar el funcionamiento de la familia, reducir
Children's Bureau estableció un centro nacional de recursos para ayu- los gastos en la protección de menores e incrementar la colabora-
dar a las instituciones a crear programas de preservación familiar. ción entre los sistemas de servicios humanitarios. Un enfoque sisté-
Entre 1981 y 1993, se crearon treinta programas estatales basados en mico puede incluir — pero no se limita a — la terapia familiar.
la familia y 27 asociaciones estatales que ofrecían servicios familiares La familia de tres generaciones que es el tema del primer caso
(Allen y Zalenski, 1993). La Ley de Preservación Familiar y Servicios de esta sección, se relaciona con lo que en el sistema de asistencia
de Apoyo de 1993 reforzó los servicios que promovían el funciona- social se conoce como cuidados a cargo de parientes. Los cuidados
miento parental. Así, en los noventa, los programas orientados a la proporcionados por un pariente, que constituyen un recurso tradi-
familia entraron en auge dentro del sistema de servicios sociales. cional dentro de la comunidad afroamericana, adquirieron preemi-
Sin embargo, muy pronto se puso en entredicho la importancia nencia en el sistema de protección de menores durante la epidemia
de mantener unidas a las familias. Los casos; ampliamente difundi- de crack en la década de 1980, como posible solución al problema de
dos en la prensa, de fracaso en la protección de los niños provocaron la desintegración familiar. La creciente dependencia de esta forma
una creciente reacción contra la preservación familiar (Hartman, de cuidados refleja la conciencia de cuán importantes son los lazos
1993). Aunque los riesgos de separar a los niños de sus familias familiares para los niños; además, se considera que ésta es una for-
seguían siendo motivo de preocupación para muchos profesiona- ma más favorable para las familias de proteger a los niños contra la
les, las historias de niños golpeados o que murieron en hogares negligencia y el abuso.
peligrosos provocaron airadas protestas públicas (Lindsey, 1994). Lamentablemente, no hay garantía de que alejar a los niños de
La Ley de Adopción y Familias Seguras de 1997 fue la culmina- sus padres mejore, y no exacerbe, la situación familiar. Los padres
ción de un distanciamiento político respecto del movimiento por la que por alguna razón no ofrecían cuidados adecuados a sus hijos,
preservaCión de las familias. Esta ley hace hincapié en la seguridad no necesariamente se vuelven mejores padres durante el tiempo en
del menor y refleja la preocupación pública respecto de que la fi- que sus hijos, viven alejados de ellos. Además, no todas las institu-
losofía de preservación familiar fue demasiado lejos en mantener ciones tienen los recursos o la mentalidad para trabajar en favor de
a toda costa a los niños en casa y, así, puso en riesgo su seguridad. la reunificación. Colocar a los niños bajo el cuidado de un pariente
La nueva ley elimina en algunas situaciones el requisito de que las amplía la definición de familia, pero también puede ser, simple-
instituciones de seguridad social realicen "esfuerzos dentro de lo mente, otra forma de sacar a los niños del hogar de los padres para
razonable" para preservar la familia antes de colocar al niño en una colocarlos en el hogar de los abuelos. En ocasiones es necesario,
casa-hogar. Así, hoy en día se pone el énfasis en ofrecer servicios a pero no siempre debe ser permanente. En todo caso, como vere-
los niños y no a sus familias. mos, centrarse exclusivamente en las necesidades de los niños en
Por desgracia, el debate sobre la política social en ocasiones se vez de en el sistema de niños y familia, a menudo incide en que la
encuadra en términos de la disyuntiva entre atender. a las familias reunificación sea problemática.
o proteger a los niños. Esta idea, de que. una cosa excluye la otra,
se reforzó en la década de 1980, cuando el objetivo de los servi- ***
276 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS LA FAMILIA Y LOS SERVICIOS SOCIALES 277

Entre los males que atienden los servicios sociales, pocos son tan 1992); se sienten aisladas y fuera de contacto. La terapia familiar
pertinaces como la drogadicción. El azote de la adicción traspasa parte del supuesto de que los adolescentes que consumen drogas
las fronteras de clase social, origen étnico, edad y sexo. Los profe- forman parte del contexto familiar, y así, para que el joven cambie,
sionales especializados en el tratamiento doméstico de la droga- se requiere primero un cambio en la relación entre el adolescente y
dicción creen que los adictos necesitan, antes de todo, centrarse en su familia. Nadie logra separarse de la farnili'l y establecerse como
ellos mismos para librarse de su adicción, y que los clientes deben un ser maduro tan solo con huir. Para llegar a ser adulto, se necesita
alejarse de su ambiente natural e integrarse a un entorno seguro y aprender a tratar con los padres de manera directa y franca.
terapéutico donde pueda tener lugar la rehabilitación (Minuchin, En la actualidad, la eficacia de la terapia familiar se ha estudia-
Colapinto y Minuchin, 1998). Por tanto, estar en recuperación se do de manera tan minuciosa que ya no es necesario decidir la con-
parece un poco a ir a un país extranjero, que tiene su propia cultura veniencia del tratamiento familiar con base en la lógica de un duelo
y comunidad, donde uno está lejos y aislado de la familia, que se entre filosofías de tratamiento rivales. Los tratamientos basados
quedó en el país de origen. en la familia han sido aclamados entre los métodos más eficaces
Los dos hermanos sobre los cuales leerán en Tratamiento en resi, para el tratamiento de adolescentes con problemas de drogadicción
delicia por drogadicción y la familia, eran veteranos de comunidades (Stanton y Shadish, 1997; Williams y Chang, 2000).
terapéuticas, es decir, programas domiciliarios muy estructurados Existen pruebas empíricas sólidas y consistentes de la eficacia
que remodelan de manera radical la conducta, las actitudes, los va- de la terapia familiar para reducir los niveles de consumo de drogas
lores y las emociones del usuario para romper con su dependen- entre adolescentes, y mejorar el funcionamiento de la adaptación,
cia de las drogas (De León, 1986). Con el propósito de superar la que se han obtenido de una serie de ensayos clínicos bien contro-
adicción, se aducen razones convincentes para mantener alejada lados (Liddle y Dakof, 1995; Stanton y Shadish, 1997). Se ha con-
a la familia. La familia del adicto ya demostró que no puede hacer cluido que las intervenciones basadas en la familia tienen mejores
frente a la drogadicción ni a la mala conducta del joven. Además, efectos terapéuticos sobre los niveles de consumo de drogas entre
en el proceso desgarrador de abstinencia y ansiedad, se puede ar- adolescentes en comparación con la terapia individual (Henggeler
gumentar que lo último que necesita un adicto es tener que lidiar et al., 1991; Liddle, 2002; Waldron et al., 2001), la terapia grupal para
con.la Amargura y las recriminaciones de la familia. Si existe algún adolescentes (Liddle et al., 2001) y la orientación familiar psicoedu-
momento en que alguien tan vulnerable cómo un adicto necesita cativa sobre drogas Obanning et al., 1992; Lewis et al., 1990; 'Liddle
protección contra las presiones de la vida familiar, ese momento et al., 2001). Las reducciones en el consumo de drogas observadas
es sin duda la adolescencia, que, a final de cuentas, es la-edad para en los tratamientos orientados a la familia han demostrado efectos
separarse de la familia y establecer la propia identidad. a largo plazo, aun hasta 12 meses después de haber terminado.
Por desgracia,. es difícil separarse de algo que no se ,ha expe- Aunque las pruebas dejan en claro que la terapia familiar fun-
rimentado. Una de las conclusiones a las que sistemáticamente se ciona, sería una lástima que estas conclusiones se utilizaran para
llega sobre lás familias de jóvenes adictos a las drogas, es que existe fomentar una mentalidad de "nosotros contra ellos". Un enfoque
falta de supervisión de los padres y que el lazo afectivo entre pa- sistémico no defiende una forma de tratamiento (la terapia fami-
dres e hijo es débil (Brook y Brook, 1992). Como los McLaren que liar) por encima de todas las demás, sino que indica que, para tratar
presentaremos en esta sección, las familias de adolescentes adictos problemas difíciles, debe tomarse en consideración todo el contexto
a las drogas suelen decir que la vida familiár es inexistente (Reilly, psicosocial. Esperamos que en el capítulo 11, Tratamiento en residen-
278 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS LA FAMILIA Y LOS SERVICIOS SOCIALES 279

cia por drogadicción y la familia, el lector observe no la superioridad Liddle, H. A., J. H. Bray, R. F. Levant, y D. A. Santisteban, 2001, "Family
de nuestro método, sino que la terapia familiar desempeña un pa- psychology intervention science: An emerging area of science and
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Monograph No. 182, NII-I Publication 02-5097, Bethesda, National Ins-
titute on Drug Abuse, pp. 113-115.
CAPÍTULO

Tres generaciones
1 0 de mujeres

Cuando evaluamos familias relacionadas con el Departamento


de Servicios Sociales (DSS), entramos en un sistema complejo y la
evaluación tiene que incluir a las personas que están a cargo del
menor. Aunque la participación del Departamento de Servicios So-
ciales o el DepartaMento de Salud Mental se guía. por el encomiable
objetivo de ayudar al niño y a la familia, los servicios resultantes a
la familia a menudo se basan en un punto de vista ideológico muy
limitado de lo que debe ser una familia.
La abuela de las Wilson, de 52 años, es la tutora legal de su
nieta Kamisha, de 15 años. El Departamento de Servicios Sociales
consideró que la madre, Sheila, de 30 años, era negligente, y des-
de hace tres años Kamisha fue puesta bajo la custodia legal de su
abuela. Desde entonces, la chica vive con ella. El DSS insiste en que
la madre solo debe ver a la hija bajo la supervisión de la abuela y se
opone a la participación de la madre en el proceso de evaluación.
Una nueva complicación en la familia es que Kamisha se encuentra
en su séptimo mes de embarazo, repitiendo así la historia de su
madre y su abuela que se embarazaron en la adolescencia. Como
Kamisha está embarazada, el Departamento de Salud Mental inter-
vino para ofrecer servicios en la forma de un programa grupa] para
adolescentes embarazadas.
La crisis que precipitó la evaluación familiar fue que el embara-
zo de Kamisha sometió a Sara, la abuela, a mucha tensión, porque
2P2 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS TRES GENERACIONES DE MUJERES 2P3

piensa que es demasiado vieja para hacerse cargo de su bisnieto verme, e incluso para mi hija, si ella quisiera venir. Pero Sheila
que está por nacer, y que Sheila, la madre, acaba de empezar a tra- no se da cuenta de la alteración y los estragos que toda esta si-
bajar en un-nuevo empleo y dice que no puede ayudar a su hija. tuación me está causando. A veces es demasiado para mí.
El Departamento de Servicios Sociales mantiene la postura de
que la madre es inepta y que la muchacha debe quedarse con su Lé ménifestéción iniciél de lé éêuelé creé de inmediéto un êuen enten-
abuela. dimiento entre nosotros; coincido con ellé. Su posturé es cléré y tiene
Trato esta evaluación con parcialidad. He visto a muchas fami- uné energíé que me égrédé. Espero que puedé usér su éngustié y enojo
lias con este tipo de organización y he descubierto que la colabora- en févor de uné orgéni]éción fémiliér más complejé y útil. Al mismo
Cien entre madre y abuela es muy útil en la educación de los hijos. tiempo, presto étención é cómo retrétó é su hijé: no héy métices en su
Por tanto, la sesión comienza como una polémica. Por un lado, descripción. Su hijé es uné mén]éné podridé. Perciêo que esté defini-
está el DSS y la familia; por el otro, con una vîsîón completamente ción es consecuencié de éños de desilusiones y éhoré está gréêédé en
opuesta, está el terapeuta que había visto a la familia tres veces, y piedré.
yo, el consultor.
En la sesión están presentes la abuela Sara, Sheila y Kamisha, ABUELA: Kamîsha tomó esta decîsîón, va a quedarse con el bebé y
visiblemente embarazada. tenemos que aceptarla. Pero, en defînîtîva, no es algo que ella
necesite. Kamisha no se da cuenta de que ya no es la mîsma
de antes. Piensa: "Bueno, no pasa nada malo, solo estoy em-
PASO UNO: abrir el motivo de consulta barazada", pero su vida entera va a cambiar. Me pasó a mí, y
es un cambio muy brusco en la vida porque las cosas pasan
DR. MENUCH1N: ¿Por qué vienen a la clínica? ¿Qué problemas tie- demasiado rápido y una ni siquiera puede con ellas. Habrá días
nen? en que tendrás que abrazar al bebé y llorar. Y espera a que una
ABUELA: En cuanto a mí, espero que ayude a mi hija, Sheila, a ver muchacha te diga: "Jim me dijo que el bebé no era suyo". Espe-
las cosas de manera diferente. Ustedes saben: que no todo el ra a oír algo así y lo sentîrás como una bofetada. Tendrás que
mundo ha tirado la, toalla respecto de ella. Que puede recuperar aguantarte muchas cosas.
a Kamisha y ser más positiva en su vida. En cuanto a Kamis-
ha, quiero que entienda que su madre se preocupa por ella. El Creo que entiendo é Séré, uné mujer fuerte y êrillénte que soêrevivió
papel que desempeño es muy difícil. Estoy resentida con mi é lés célles y sélió con el conocimiento de los peligros que entréñé y lé
hija, porque este es sú papel. Quiero decir, Kamisha no tiene explotéción de lés mujeres por pérte de los homêres. Quiere usér su
nada de malo. No consume drogas, no es alcohólica, no está séêiduríé péré creér uné êurêujé que protejé lé vidé de su nieté, un
loca. Ella creó a esta niña. Que me deje volver al lugar que me impulso édmiréêle y peligroso.
corresponde.
DR. MINUCH1N: Sî pudieras pintar una imagen de cómo debería fun- DR. MINUCHIN: ¿Kamisha? Me gustaría saber qué piensas sobre lo
cionar la familia, ¿sería que Kamisha debe estar con su madre? que acaba de decir tu abuela.
ABUELA: Exacto. Y yo ayudaría a Kamisha siempre que pudiera. ABUELA: Vamos, Kamisha, dile.
Siempre tendría la puerta abierta para ella si quisiera venir a
284 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS TRES CENERACIONF.S DE MUJERES 285

Aunque la abuela quiere renunciar a su papel de,madre por se- bien. En especial con un tipo del que no conoces mucho, no sa-
gunda vez, salta a la vista que está acostumbrada a su función de bes qué intenciones tiene.
guardiana. DR. MINUCHIN: Kamisha, tu abuela y tu madre te están diciendo
cómo deberían ser las cosas. ¿Es demasiado para ti? ¿Entienden
KAMISHA: No es que no piense en eso, pero trato de evitarlo. Todo lo que te pasa?
lo que tú y mamá hacen es echármelo en cara. Básicamente lo KAMISHA: No me siento como mi madre. Yo soy yo. Nos parece-
que dicen es que no debería estar tan enamorada de Jim, que mos, pero no soy ella. Veo las cosas muy diferentes.
no debería esperar tener una buena vida con él, porque va a DR. MINUCHIN: Me gusta cómo dijiste eso. Ayúdala a entender, por-
hacer lo mismo que todos los demás hombres hicieron, y eso que, con frecuencia, los padres ven a sus hijos como una conti-
me lastima. nuación de ellos mismos. ¿Puedes hablar con tu madre y decirle
ABUELA: Conozco la vida, Kamisha. He vivido 52 años. Conozco a en qué sentido tú eres tú?
los hombres. Y temo que tienes tantas esperanzas puestas en él KAMISHA: No.
que no vas a poder salir adelante si Jim te falla. DR. MINUCHIN: ¿Puedes hablar con tu abuela para ayudarla a que
DR. MINUCHIN: Me identifico con tu dolor y te veo trabajando las 24 conozca quién eres?
horas del día. [ Dirigiéndose a Sheila]: Sheila, ¿puedes hablar con KAMISHA: Sí.
Kamisha? ABUELA: Hablo con Kamisha para que sea fuerte y se pueda valer
por sí misma para aceptar esta responsabilidad que ha asumi-
En este momento tengo dos pacientes identificadas: Sheila, la madre do. No quiero que le pase lo mismo que a su madre. No quiero
irresponsable, y Kamisha, la adolescente embarazada. A lo largo de la que dentro de seis o siete años el Departamento de Servicios
sesión trataré de ampliar la definición de cada una de ellas. Al mismo Sociales le diga básicamente "no sirves para nada, no puedes
tiempo, intento aumentar la proximidad entre Kamisha y Sheila, sin hacerte cargo de tus propios hijos".
alienar a Sara.
Aunque la narración gira alrededor del embarazo de Kamisha, otro
SHEILA: Pues, en cuanto a eso que dices que te echo en cara lo de subtexto está empezando a aflorar: la coalición de la abuela y Kamisha
Ji m, no es que tejo eche en cara. Es la realidad. Y en cuanto a contra la madre. Creo que este subsistema es destructivo porque blo-
cómo te va a tratar Jim una vez que venga a casa, en serio que quea las posibilidades de la madre de actuar como ayudante y sanadora
no lo sé. en la familia.
DR. MINUCHIN: ¿Lo conoces?
SHEILA: No, y para ser franca con usted, no creo que Kamisha lo
conozca en realidad. PASO DOS: señalar las interacciones que mantienen el problema
ABUELA: Kamisha lo conoce, pero Kamisha no lo conoce. Está apren-
diendo a conocerlo mejor porque está embarazada. DR. MINUCHIN: Permíteme preguntar, Sheila. Oigo a tu madre. Pa-
SHEILA [a Kamisha]: Mi vida eres tú. Solo te llevo 15 años de delan- rece una persona sumamente responsable que lleva el peso del
tera, sigo luchando y tratando de organizarme. Eso es lo que mundo sobre sus hombros. ¿Siempre fue así?
dice Ma. El camino que decidiste seguir es muy difícil que salga SHEILA: Ajá.
286 EVALUACI]N DE FAMILIAS Y PAREJAS TRES GENERACIONES DE MUJERES 287

DR. MINUCHIN: Cuando eras niña, ¿tu madre era así? ABUELA: Porque, cuando era niña, mi madre era muy irrespon-
SHEILA: Sí. sable. Mi madre era alcohólica. Mi padre era básicamente un
DR. MNUCHIN: ¿Eso te ayudó o se convirtió en un problema con el padre responsable. Se lo dije a mi padre antes de morir: "Si hu-
paso del tiempo? bieras dejado a mamá hace mücho tiempo, quizá eso la habría
SHEILA: Más bien como que se convirtió en un problema al pasar el obligado a ser una mejor mujer y habría aprendido a valerse
tiempo. por sí misma".
ABUELA: Hasta cierto punto, Sheila era una niña mimada. Era la DR. MINUCHIN: En tu casa, cuando eras niña, ¿te hacías cargo de la
bebé y yo le daba mucha de la responsabilidad a su herma- familia?
na. Pero cuando Sheila tuvo a Kamisha, tenía 16 años. Sheila ABUELA: Ah, sí, me ocupaba de mí misma y de todo.
abandonó a su familia. En ese momento no pude hacer nada DR. MINUCHIN [a Kamisha]: Tu abuela sabe y tu madre sabe que los
con Sheila porque tuvo a su bebé. El padre de la niña y Sheila placeres de tener un hijo conllevan mucho trabajo. Y tú todavía
se acercaron a la familia de él. Lo mismo que Kamisha. Y te lo no lo sabes. Tienes un novio. ¿Vive con sus padres?
advierto desde ahora, Kamisha: si quieres ir a la escuela y ha- KAMISHA: Vive con su madre.
cer lo que es mejor para ti, te ayudaré todo lo que pueda. Pero DR. MINUCHIN: ¿Se parece un poco a tu abuela? ¿O es muy distinta?
si crees que, cuando tengas a este bebé, vas a dormir en la casa KAMISHA: Es diferente de mi abuela. Nadie podría ocupar el lugar
de Jim, desempeñando el papel de adulta, hay solo una adulta de mi abuela.
en mi casa, y esa soy yo. Y no voy a perder mucho tiempo con DR. MINUCHIN: ¿ A veces sientes que está muy acostumbrada a ha-
Kamisha para que tome la decisión de si quiere seguir o no cer las cosas de determinada manera?
por el buen camino, porque sé que lo que le digo es el camino KAMISHA: No.
correcto. Puede ser que sea el camino que yo he elegido, pero DR. MINUCHIN: ¿Por qué te fuiste a vivir con tu abuela? ¿Quién dijo
es el correcto. que tenías que hacerlo?
KAMISHA: El Departamento de Servicios Sociales.
Tengo tres opciones en este punto: uno, permanecer callado; dos, en- DR. MINUCI HIN: ¿Por qué piensan eso? ¿Por qué intervinieron en la
frentar a la abuela, que estipula el "camino correcto"; o tres, unirme a familia y tomaron decisiones?
ella y recalcar el costo de su postura protectora. La estrategia general KAMISHA: Porque mi madre era una persona muy sociable. Y cuan-
que guía los movimientos en la evaluación de la familia consiste en do echó a sus amigos de la casa, presentaron una denuncia 51-A
una exploración de las alternativas que pueden sustituir la organiza- contra ella.
ción disfuncional: ¿hay espacio para la ayuda de la madre? Por tanto, SHEILA: Había demandado a su padre para conseguir la pensión ali-
opto por apoyar la responsabilidad de la abuela (primero le doy una menticia. Y una vez que lo llevé a juicio, él y su familia planea-
caricia), en espera de cuestionar el control que ejerce más adelante ron quitarme a Kamisha. Una vez fui a la tienda de la esquina
(luego el puntapié). y cuando regresé, la policía estaba en mi casa porque Kamisha
contestó el teléfono y le habían preguntado que dónde estaba
DR. MINUCHIN: ¿Cómo llegaste a ser tan responsable? •¿Qué pasó su mamá. Y yo había ido a comprar pan.
en tu vida que te echas a cuestas todas las preocupaciones del Era una madre joven y tenía que trabajar. A veces, de 3:30
mundo? a 5:00, hora en 1ue yo llegaba, Karnisha se quedaba sola en
2F8 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS TRES GENERACIONES DE MUJERES 289

,la casa. Su padre no me ayudaba y yo tenía que trabajar para ABUELA: Pues tienes que seguir haciéndolo. La dejaste crecer en tus
sacarla adelante. Lo que pasó fue que una vez que el Estado narices. Te lo advertí hace tres años. Dejaste que se formara sus
intervino, nombraron a mi madre, como es natural, tutora de propias opiniones. Dejaste que pensara que no te importa. Que-
la niña. rías a tus amigos; querías hacer tu vida.

Uné ve] que el =epértémento de Servicios Sociéles y el triêunél de- Los diálogos entre Séré y Sheilé durénte lé sesión son extréordinérié-
terminén cuál es lé formé correcté de uné fémilié, héy uné sénción mente repetitivos. Séré le dice é su hijé que hé frécésédo en lé vidé, que
oficiél que guíé lés trénsécciones de los miemêros de lé fémilié. Héy le félló é su médre y le está félléndo a su hijé. Luego le dice que nece-
una dilución del poder pérentél, y los tutores ésumen esé éutoridéd y sité hécerse responséêle, pero que séêe que témêién frécésérá en este
estipulan lo que es correcto,' A Sheilé le colgéron lé etiqueta' de negli- empeño. Lés respuestés de Sheilé son intentos inútiles y desesperédos
gente, y tres años después sigue llevando esa etiqueta. En contra de por complécer é su médre.
su objetivo explícito, el Departamento de Servicios Sociales creó una
separación perménente entre la hija y la madre. DR. MINUCHIN: Sheîla, ¿a veces pîensas que tu madre cree que toda-
vía eres una nîña?
ABUELA: Aun1ue el Departamento de Servicios Sociales dijo que SHEILA: A veces.
Sheila no debía acercarse a su hija, seguí presionándola y le dije: DR. MINUCHIN: Y es difícil, ¿verdad?, porque te habla como si fueras
"Mira, no me importa un comino lo que diga el Departamento una niña pequeña.
de Servicios Sociales, es tu hija. Y no te vas a zafar tan fácil de SHEILA: Sí, a veces.
tus responsabilidades". DR. MINUCHIN: Me gustaría hacer un receso de media hora y que
DR. MINUCHIN: Eres sabia. volvamos a reunirnos a las tres. Empiezo a entender, un poqui-
-
ABUELA: Pensé que no me importaba lo que dijeran. Y peleé con to. Tal vez podamos pensar juntos para encontrar alternativas.
ella con uñas y dientes. Iba a su casa. Insultaba a sus amigos
y los echaba. Porque dije: "Es tu hija y me importa un comino Todos se despiden de méno y sélen.
lo que esta gente piense". Y sabe, hasta el punto en que enten-
diera por fin y dijera: "Mi madre no va a dejar que me escape Al final de lé sesión, me siento cómodo con lé fémilié. Me he éliédo con
de esto"
las tres mujeres y lés he époyédo; siento uné conexión especiél con Séré,
DR. MINUCHIN: Sheila está llorando y me gustaría saber por qué con su sentido de responséêilidéd y sufrimiento. Al mismo tiempo, dudo
llora. de mi cépécidéd péré éyudérlé é éceptér é Sheilé como uné mujer édulté
SHEILA: No es eso lo-que siento, Ma. y responséêle.
ABUELA: Pero así actúas. Sabes, le fallaste a tu hija, ¿estás enterada?
Acéptalo. No es el fin del mundo. No es como si la hubieras ma-
tado. No la pusiste en la bañera y la quemaste. No la quemas- Segunda sesîón
te con cigarrillos. Metiste la pata. Todo el mundo se equivoca.
Acéptalo. Recupérala. Se lo debes a tu hija. Por lo general, el tercer paso exploré lé influencié de lé niñe] de los pé-
SHEILA: No puedes decir que nunca me ocupé de ella.
dres en sus trénsécciones restrictivés con sus hijos. Pero en este réso,
290 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS TRES GENERACIONES DE MUJERES 291

trabajo con tres, casi cuatro generaciones. Por ello, abro el modelo y ABUELA: Ah, sí, por supuesto. Fue muy traumático, porque mis her-
exploro el pasado de las tres mujeres. manos más o menos lo aceptaban: "Sí, bueno, Ma bebe". Pero
yo nunca lo acepté. Siempre pensé que, bueno, eres alcohólico,
pero puedes conseguir ayuda. Mi madre tuvo una niñez difícil.
PASO TRES: exploración del pasado centrada en la estructura Se fue de su casa cuando era muy joven. Se mudó con una fami-
lia con la que trabajaba como una especie de niñera. Creo que
DR MINUCHIN la la abuela]: Sé que eres responsable, que eres fuerte mi madre se hizo pasar por blanca mucho tiempo, porque tenía
y estás cansada. Una de las cosas que quiero saber es algo sobre la piel muy clara. Se veía como blanca.
tu niñez. Porque, ¿sabes?; a los niños, cuando están creciendo, DR. MINUCHIN: ¿Cómo te responsabilizó tu madre de la casa?
sus padres les dan lentes especiales. Algunos niños, cuando cre- ABUELA: No hacía los quehaceres y, por tanto, yo tenía que hacer-
cen, se vuelven atletas, como Tiger Woods. Otros niños se vuel- los.
ven excesivamente responsables, como tú. Quiero saber cómo DR. MINUCHIN: Creciste dentro de una caja. No tenías mucha liber-
te hiciste de esas lentes. tad, ¿eh?
ABUELA: No.
Es más fácil aceptar la metáfora de ver el mundo a través de anteojos DR. MINUCHIN: ¿Sigues en la misma caja?
especiales (o lentes), a que le digan a uno que su carácter es un poco ABUELA: Así me siento a vetes, sí.
estrecho o limitado. Además, la sugerencia de que alguien le dio esas
lentes facilita pensar en quién y. cómo influyó en uno cuando era Introduzco otra metáfora concreta, una caja, que repetiré a lo largo de
niño. esta sesión hasta que forme parte del lenguaje familiar. Luego, cual-
quiera de los miembros de la familia podría incorporarla y actuarla
ABUELA: Creo que fue el tipo de persona que era mi madre lo que como una descripción de sus interacciones y un cuestionamiento de
me hizo ser así. A veces lo pienso, y se lo agradezco. Ya ve cómo estas,
es el mundo ahora. Pero otras veces pienso que fue un papel
muy difícil el que tuve que desempeñar, porque ella no cumplía DR. MINUCHIN: ¿Cuándo empezaste a rebelarte contra ella? ¿Algu-
su deber como madre. na vez te rebelaste?
Mi padre era músico de jazz. Tocaba para ganarse la vida. ABUELA: No creo que haya salido nunca de esa caja. Me casé a los
Cuando murió, era dueño de dos casas. Creo que le fue muy 16 años.
bien. Y mi madre eracamarera en el club. DR. MINUCHIN: ¿Y no sabías lo que hacías?
DR. MINUCHIN: ¿Dices que tu madre acostumbraba beber? ABUELA: No. Creo que yo sabía más o menos lo que quería hacer,
ABUELA: Sí, bebía mucho. No, más bien era alcohólica. Bueno, cuan- pero no creo que mi esposo tuviera idea de la responsabilidad
do empezó bebía mucho y luego fue empeorando con el trans- que implicaba ser esposo y padre y todas esas cosas. No.
curso de los años hasta que se volvió alcohólica. Un ama de casa DR. MINUCHIN: ¿Le enseñaste?
alcohólica, eso es lo que era mi madre. ABUELA: No se quedó mucho tiempo conmigo. Porque después
DR. MINUCHIN: ¿Había situaciones en las que tenían que hospitali- tle que me casé, después de que tuve a Juno, inmediatamente
zarla por delírium trémens? después, la tuve a ella, volví a embarazarme y tuve otra hija.
292 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS TRES GENERACIONES DE MUJERES 293

A los 17 años, tenía dos hijas y recibía ayuda de la seguridad DR. MINUCHIN: ¿Cómo, cómo se apoderó de ti?
social.
DR. MINUCHIN: ¿Qué edad tenías cuando nació Sheila? Miro a Sheila, que es una joven hermosa, vestida con elegancia, con
ABUELA: Iba a cumplir veinte años. un peinado elaborado, y pienso en el poder de los prejuicios. Por un
DR. MINUCHIN: Te veo en una caja muy estrecha. Y tengo la sensa- instante pienso en mi infancia como judío en un ambiente antisemítico
ción de que es porque siempre antepones las necesidades de y el efecto que tuvo en mi identidad; como hombre blanco, sé que no
otras personas a las tuyas. puedo explorar esta área en este momento.
ABUELA: Guando se trata de la familia, sí.
DR. MINUCHIN: ¿Y nunca pudiste escapar? Sheila me cuenta que su padre era violento y maltrataba a su ma-
ABUELA: De eso, no. Por eso sigo presionándome y forzándome a dre y que ella creía que su madre pensaba que era hija de ese hombre y
tolerar cosas que no debería. Creo que en cierto sentido eso es se volvería como él.
bueno, pero en otro, no es sano.
DR. MINUCHIN: Es agotador, querida. Eres una persona cansada. SHEILA: Hacía cosas malas. Sufría mucho.
¿Puedo hablar con Sheila? DR. MINUCHIN: ¿A quién tratabas de herir? ¿A tu hermana? ¿A tu
ABUELA: Sí madre?
DR. MINUCHIN: Sheila, ¿te das cuenta de que la gente, cuando se SHEILA: Creo que en cierto sentido trataba de lastimar a mi mamá.
hace mayor, se pone anteojeras? Creo que tu mamá lleva pues- Pero tal vez acabé lastimándome yo misma.
tas sus anteojeras. Le enseñaron a hacerse responsable de los MINUCHIN la la abuela]: ¿Qué piensas de la necesidad de Sheila
demás antes de ocuparse de ella misma. Por eso creo que está de rebelarse contra ser la oveja negra de la familia?
deprimida y cansada. A veces se siente agotada y eso le moles- ABUELA: A decir verdad, todos esos sentimientos que ella tenía,
ta, pero aún así siente que necesita preocuparse. ¿Por qué le has yo ni me enteré. Eso del color, que sentía que era más morena
dejado a tu madre la responsabilidad por tu hija? que su hermana, esto es una rivalidad entre hermanas. No tenía
SHEILA: Bueno, yo no soy como ella. Cuando era niña, sé que mi nada que ver conmigo.
madre me amaba, pero me sentía diferente de mi hermana, y SHEILA: ¿Sabe?, mi abuela me trataba raro. Cuando iba a verla a su
por eso, muchas veces simplemente no sabía cómo hacer frente casa me decía fantasma negro. ¿Entiende lo que digo? ¡Fantasma
a las cosas. negro! Hasta mi hermana me lo decía. Yo empezaba a llorar de
DR. MINUCHIN: ¿En qué sentido? inmediato: Ma, ¿cómo puedes decir que no lo sabías?
SHEILA: Me veía distinta a mi familia, y siempre me discriminaron. ABUELA: No sabía nada de eso, Sheila. ¡Lo juro por Dios! No sabía
Me hacían burla porque mi piel es más oscura. que te preocupaba esto del color. Y que estabas acomplejada
DR. MINUCHIN: ¿Y eso te volvía fea? por tu color.
ABUELA: ¿Puedo decir algo?
DR. MINUCHIN: No. Porque es importante que Sheila exprese sus Parece probable que Sara supiera que su madre rechazaba a Sheila a
sentimientos y que tú oigas cómo piensa. causa del color de su piel, pero eso se volvió parte de la narración tácita
SHEILA: Solo oía que decían cosas de mí, me decían negra, fea y de la familia.
mala; eso se apoderó de mí.
294 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS TRES GENERACIONES DE MUJERES 295

DR. MINUCHIN: Sheila, tu madre es ahora la madre de tu hija. Men- me tocaba. Nunca supe cómo decírselo a nadie. Porque no creía
cionó que quería que recibieras de nuevo a Kamisha. ¿Crees que estuviera mal. Porque era mi tío y no creía que pudiera
que la dejará mérchérse? lastimarme.

Cuestiono lé etiqueté que le hén puesto é Sheilé que reché]é é Kémi- Lé historié de Kémishé sigue lé mismé trémé que lé de su éêuelé y
shé e introdu]co lé ideé de que lé éêuelé trété de méntener é Kémishé lé de su médre: tres generéciones de mujeres fuertes que fueron víctimés
étédé é ellé. de méltréto de homêres irresponséêles. Es evidente que se trété de un
proêlemé gréve de nuestré sociedéd. Péré mí, como consultor de esté
SHEILA: No lo sé. No confía en mí. fémilié, lé téreé es simple: éyudér é estés mujeres, que me simpéti]én,
DR. MINUCHIN: Kamisha, permíteme hablar contigo ahora. é que éprendén é époyérse mutuémente péré estéêlecer uné orgéni]é-
KAMISHA: Estoy escribiendo un libro de mi vida. Empecé a escribir- ción fémiliér más érmoniosé y séné.
lo cuando estaba en el programa para adolescentes embaraza-
das hace tres meses. DR. MINUCHIN: ¿Quieres que tu mamá te diga qué piensa de lo que
DR. MINUCHIN: Aqui tienes a tu público. Cuéntanos de tu libro. dijiste?
KAMISHA: Bueno, el primer capítulo es sobre mí. De cuando nací. SHEILA: Kamisha, me importas mucho. De verdad. Solo que no
Cuánto pesaba. Encontré la información en la casa de Ma. En- quiero que te pase lo mismo que me pasó a mí. Pero muchas
contré mi pulsera de recién nacida. Y hablo un poco sobre mis veces dices cosas que lastiman mis sentimientos. Me dices que
padres. Luego, el segundo capítulo trata de cómo papá te mal-. no sirvo para nada. Entonces, ¿cómo voy a querer estar cerca de
trataba fa su médre]. Y de cómo te trataba como basura, como si ti si no me tienes absolutamente nada de respeto? Me gustaría
no fueras.nada. - Y de que tenía muchas otras mujeres y cómo que arregláramos nuestros problemas. Quiero apoyarte y ayu-
peleabas con él. Cómo te golpeaba y todo eso. Hay una escena, darte con el bebé. Pero, como dije, no va a funcionar si cada vez
una vez que se suponía que me ibas a arreglar el cabello y uste- que trato de ayudarte, me recriminas lo que pasó. No es justo.
des estaban en el porche y yo subí a buscar el cepillo y cuando DR. MINUCHIN [é lé éêuelé]: He estado escuchando el diálogo entre
me asomé al porche, ustedes estaban peleando. Me asusté mu- tu hija y tu nieta. Solo quiero decirte lo maravilloso que fue tu
cho. Y mi prima y yo corrimos al cuarto del abuelo. silencio.
Odiaba a mi papá. Recuerdo una vez que te pegó con la ca- ABUELA: Comprendo lo que dicen. Entiendo lo que mi nieta siente
rriola. Y luego escribí un capítulo sobre ti y digo que la razón por las cosas que hace su madre. Pero también entiendo cómo
por la que tú y yo nonos llevamos bien es porque tienes mu- siente mi hija la falta de respeto, la forma en que mi nieta le
chos amigos y a mí no me caen bien tus amigos. No es que no habla. Estoy atrapada en medio de las dos. No sé qué hacer al
quiera que seas feliz, es que tus amigos no me caen bien. respecto.
SHEILA: Bueno, pues ahí tienes por qué parece que tratas de alejar- DR. MINUCHIN: De acuerdo. Antes de todo, déjenme decirles que es
me cada vez que quiero hablar contigo. Nos damos de topeta- un placer estar con ustedes. Son personas muy interesantes. Y
zos. creo [é Sheilé] que tu conversación con tu hija fue importante,
KAMISHA: No creo que pueda confiar en ti. No podía decirte esto porque creo que esta señora mayor debería descansar. Tengo
cuando empezamos a ir a casa de nuestro abuelo, pero Isaiah 83 años y puedo decirte que eres una señora mayor, ¿de acuer-
296 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS TRES GENERACIONES DE MUJERES 297

do? Ustedes dos tienen que resolver solas sus problemas, sin ABUELA: Pero si ya se lo dije. Lo que pasa es que la gente que me
incluirla. rodea no me hace caso.
ABUELA: Me hago a un lado todo el tiempo, pero terminan dis-
cutiendo y gritándose y Kamisha vuelve corriendo a mí. Me
hago a un lado. En serio. Pero verá, legalmente, tengo que in- PASO CUATRO: exploréción de nuevés formés de relécionérse
tervenir.
DR. MINUCHIN: Las cuestiones legales son una cosa, pero las emo- En lé últimé horé, lés integréntes de lé fémilié hén estédo fiéndo vuel-
ciones, otra muy diferente. No puedes permitir que ellas [señé- tés en círculo; cuéndo pérece que están de écuerdo en que necesitén
léndo é Kémishé y é Sheilé] te crucifiquen. [Aêro los êré]os para éyudérse unés é otrés, el pétrón fémiliér vuelve é éfirmérse. Lé éêuelé
indicér cómo cédé uné de ellés lé está héciendo pedé]os.] insiste en que Sheilé es incompetente. Sheilé dice que su médre no
ABUELA: Y no quiero seguir así. confíé en ellé y Kémishé exige que su médre cre]cé éntes de éceptér
DR. MINUCHIN: No sabes cómo protegerte. No sabes cómo dejar de su éyudé.
ser responsable.
Al pérecer, Séré y Sheilé siguen étrépédés en lé viejé luché de
Estéêle]co uné coélición con lé éêuelé en contré de Sheilé y Kémishé. dependencié, y en ténto sigén repitiendo el ciclo de recriminéciones
mutués que provocé su proximidéd disfuncionél, Sheilé no podrá ex-
ABUELA: Creo que mi hija lo sabe muy bien y por eso actúa así. Es plorér é fondo nuevés héêilidédes de competencié. Kémishé está en
el papel que he estado desempeñando, el que la gente me ha coélición con lé éêuelé en su félté de respeto é Sheilé como édulté y
dado. como médre.
DR. MINUCHIN: [é lé éêuelé]: Pero necesitas ayuda.
KAMISHA: Creo que va a tener cierta responsabilidad por mi bebé, DR. MINUCHIN: ¿Cómo quisieran que fuera la situación? Les pre-
pero no toda. Yo voy a estar ahí. No voy a andar en las calles gunto a las tres: si tuvieran que construir la forma de esta fami-
como antes. lia, ¿cómo lo harían?
DR. MINUCHIN: [é Kémishé]: Creo que eres una persona maravillosa. ABUELA: Llevaría a Kamisha de vuelta a casa de su madre. Y si
Pero no sabés en realidad lo difícil que puede ser tener un hijo. Sheila necesitara ayuda, yo estaría dispuesta a ayudarla, de
Una vez que seas madre, lo serás para toda la vida. verdad que sí. Quiero apoyarla financieramente, ser el tipo
KAMISHA: Sé que va a ser difícil, pero también sé que mi abuela no de abuela que, usted sabe, si le dicen: "Ma, necesito esto, ¿pue-
va a cargar con toda la responsabilidad. des ayudarme?", si puedo hacerlo, bien, lo hago y punto. Pero
ABUELA: Le dije a mi hija que ya no puedo hacerme cargo de todo. no quiero ser la madre de mi nieta. No quiero serlo.
Ese es mi mayor problema con ella. Porque me encuentro en DR. MINUCHIN: De acuerdo, muy bien. [A Kémishé]: ¿Cómo arregla-
una situación arriesgada. Y si algo sale mal, si le delego respon- rías esta familia? Es una familia que necesita adoptar una nueva
sabilidad y las cosas no van bien, voy a tener problemas. forma, y la tendrá porque tu bebé será parte de ella. ¿Cómo lo
-
DR. MINUCHIN: ¿1 lay algún modo de que salgas de la caja? Te veo harías?
en una caja que es muy estresante para ti. Y creo que no sabes KAMISHA: Me gustaría vivir de nuevo con mi madre. Pero no quiero
decir: "Estoy exhausta" mudarme por el momento. Quiero que seamos yo, mi madre y
298 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS TRES GENERACIONES DE MUJERES 299

mi bebé. No quiero que seamos yo, mi madre, mi bebé, los ami- SHEILA: Pues yo creo que básicamente eres tú [a su madre] la que le
gos de mi madre y su novio. metes a Kamisha en la cabeza que no tiene que regresar a casa.
DR. MINUCHIN [a Sheila]: En el mejor de los casos, ¿cómo piensas
que deberían ser las cosas? Sheila responde a mi apoyo y cuestiona a su madre directamente.
SHEILA: Me gustaría que mi hija regresara a la casa.
DR. MINUCHIN: Entonces, las tres ven el futuro de [a familia más o ABUELA: No, creo que Kamisha ya tomó su decisión. Kamisha está
menos del mismo modo. La situación ideal sería que tuvieras a sentada ahí mismo, ella puede decírtelo, nunca le dije que no
tu hija contigo, Sheila, y que tú, Sara, las ayudaras. ¿Creen que regresara a tu casa.
eso podría pasar en este momento? SHEILA: No dije que trataras de meterle esa idea en la cabeza. Sim-
plemente pienso que así funciona. Creo que cuando el Depar-
Aunque parece que Kamisha trata de menoscabar la prerrogativa que tamento de Servicios Sociales me quitó a Kamisha, hasta tú me
su madre, como adulta, tiene de que su novio viva con ella si así lo dijiste: "No la vas a recuperar nunca"
desea, resalto el aspecto de esta conversación que apoya el objetivo de ABUELA: Porque nunca lo intentaste.
una organización familiar más completa. Es evidente que estoy presio- SHEILA: ¿Nunca lo intenté, Ma? No es cierto. Lo que pasa contigo es
nando en el sentido que considero más conveniente, y los miembros de que tú tenías tu punto de vista sobre lo que creías que yo debía
lafamilia se resisten a esta presión. hacer. Luego el Estado tuvo su punto de vista sobre lo que yo
debía hacer. Hice lo que el Estado me ordenó.
ABUELA: No. ABUELA: Bueno, Sheila, por eso te la quitaron, ¿sí?
DR. MINUCHIN: ¿Qué lo impediría?
ABUELA: El estilo dé vida de mi hija. Otra vuelta al mismo círculo, pero ahora incluye al Departamento de
DR. MINUCHIN: ¿Crees que debería cambiar? Servicios Sociales. Miles de niños que están en el sistema de cuidados
ABUELA: Creo que ha dejado pasar tanto tiempo que Kamisha está de crianza quedan atrapados en este tipo de círculo destructivo.
totalmente dañada.
DR. MINUCHIN: Pero estás creando una caja de cemento, ¿te das ABUELA:No digo que no pueda llevarse a Kamisha. La pregunta es:
cuenta? Estás creando una situación en la que tú estarás dentro - ¿Kamisha está dispuesta a ir?
de esa caja.
ABUELA: Bueno, no estoy tratando de detenerla. Usted me pidió mi La abuela está insinuando a la nieta que debe rebelarse contra su ma-
opinión personal y le estoy diciendo cómo veo la situación. dre y quedarse con ella.

Otra vuelta alrededor del mismo círculo. Sin embargo, introduzco un DR. MINUCHIN: Me preocupas. No solo eres responsable, sino terca.
nuevo elemento: cuestionar a la abuela por su propio bien. ABUELA: No, no soy terca, Lo que quiero es devolverle a Kamisha.
SHEILA: Ni siquiera lo intentas. Porque sigues creyendo que no hice
DR. MINUCHIN: Pero quiero ayudarte, porque creo que tú no te ayu- nada para recuperar a mi hija. Eso es lo que le metes en la cabe-
das. Y el problema es que sabes que estás estresada y sabes que za. Y por eso ella cree que nunca intenté recuperarla. Y esomo
necesitas ayuda. es verdad.
300 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS TRES GENERACIONES DE MUJERES 301

ABUELA: Niegas la realidad. A estés élturés sé que lé fémilié puede méntener el mismo patrón eter-
SHEILA ¿Cómo puedo negar la realidad, Ma? ¿Qué estoy negando?
- namente; por ténto, insisto en que nos centremos en las necesidades
ABUELA: Quiero decirte que tu estilo de vida es pésimo, Necesitas de lé éêuelé.
cambiar, ¿entiendes?, y recuperar a tu hija.
ABUELA: Ah, eso ya lo sé. Se aprovechan de mí.
Otré vuelté élrededor del círculo. Me quedo él mérgen de su dén]é, DR. MINUCHIN: Necesitas ayuda.
pero insisto uné y otré ve] en que lé éêuelé necesité éyudé, que está ABUELA: Sé que necesito ayuda... ¡Necesito ayuda ya!
cénsédé, que puede sufrir un colépso. Es uné intervención que éu- DR. MINUCHIN: Por supuesto. [A Sheilé]: Tu madre no sabe que está
menté en intensidéd é céusé de lé repetición. Sin emêérgo, témêién - llegando al límite de sus fuerzas. Tienes que ayudarla. Su vida
desvíé lé étención de lé irresponséêilidéd de Sheilé y lé centré en lés familiar es un caos. Se ocupa de tu hija. Necesita ayuda.
necesidédes del éêuelé. ABUELA: Ah, vaya que si lo sabré. Le ruego a Dios.
DR. MINUCHIN: Yo también estoy rogando. Ruego, Sheila, que tu
SHEILA: La cuestión es, una vez más, que hasta que tú creas que madre acepte tu ayuda.
estoy lista, no recuperaré a Kamisha.
DR. MINUCHIN [él terépeuté]: Aquí tenemos una maravillosa fami- Repito mi méntré. Lé éêuelé necesité éyudé, pero éhoré égrego un
ha con hábitos muy destructivos. Y necesitan ayuda. [A Sheilé]: nuevo detélle; Sheilé puede y deêe ser lé curédoré. Esto se contrépone
Creo que tu madre se acostumbró mucho a ser la madre de tu é lé ideologíé fémiliér, que insiste en lé incompetencié e irresponséêi-
hija. Y es algo que ha hecho, porque lo hace muy bien. Al mis- lidéd de Sheilé.
mo tiempo, eso alejó un poco a tu hija de ti. No creo que sea
sencillo que recuperes a tu hija. Por tanto, la pregunta es: ¿cómo ABUELA: Es lo que le digo todo el tiempo.
puede suceder eso? ¿Cómo pueden resolverlo? DR. MINUCHIN: Pero no te cree.
KAMISHA: Entiendo lo que dice, pero siento que, básicamente, lo ABUELA: Porque no me ha visto tendida en una cama o en el mani-
que el Departamento de Servicios Sociales le pidió a mi madre comio. Hasta entonces no se dará cuenta.
es que dejara de fumar mariguana, que consiguiera un trabajo y DR. MINUCHIN: Ella cree que le dices a Kamisha que su madre es
que se hiciera cargo financieramente de mí; eso fue lo que le pi- una buena para nada.
dieron en esencia. [A su médre]: Pero luego conseguiste trabajo y ABUELA: Miente. Por supuesto que no.
no viniste por mí; dijiste que yo no quería estar contigo. DR. MINUCHIN: Eso es lo que ella cree.
ABUELA: ¿Puedo hacerle una pregunta?
Otré vuelté, pero .esté ve] Kémishé y el =epértémento de Servicios DR. MINUCHIN: Sí, querida.
Sociéles méntienen el pétrón. ABUELA: A los 52 años, con la vida que he tenido, dígame por qué
querría pasar el resto de mi vida cuidando a la hija de mi hija.
DR. MINUCHIN: Aguarden un momento, no hay solución. Están em- Dígame por qué.
peñadas en lo mismo. [A lé éêuelé]: Todo el mundo sabe que DR. MINUCHIN: Porque no eres sensata. Esa es la razón.
puede arrancarte un pedazo del corazón y,que ahí estarás para ABUELA: No es por eso. Quiero que mi hija tenga de nuevo a su
darle apoyo. Saben que pueden contar contigo. hija. Pero cada vez que hago el intento por conseguir que esto
302 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS TRES GENERACIONES DE MUJERES 303

suceda... Ha de recordar que los tribunales tienen que ver en Desde luego, este seguimiento es muy breve, pero es evidente
este caso y que el Departamento de Servicios Sociales también que el terapeuta hizo buen uso de los lineamientos de la evalua-
está implicado._ ción.
DR. MINUCHIN: Los tribunales y el Departamento de Servicios So- La caja que la familia está tratando de abrir es compleja. Ade-
ciales; qué van a saber ellos_ más, la mantiene la posición irresponsable que ocupan los hom-
ABUELA: Estoy totalmente de acuerdo con usted cuando dice que la bres, en comparación con la que ocupan las mujeres, en la cultura
única persona que puede ayudarme es mi hija. Estoy totalmente de la pobreza, así como la intervención miope de las autoridades
de acuerdo. Ella es la única persona que puede tomar la inicia- encargadas de velar por el bienestar de los niños. Dudo mucho de
tiva y hacer lo que tiene que hacer en su situación y ayudarmé que fuerzas políticas reparen la espiral descendente de esta familia.
a salir de esta caja en la que estoy.

Es posible que algunos lectores piensen que estoy dirigiendo a la fami- Marco terapéutico
lia hacia una meta que elegí sin darles la oportunidad de expresar sus
reservas, y en ese sentido estarían en lo cierto. Sin embargo, una eva- Organización familiar
luación (a diferencia de un diagnóstico) es una exploración de las posi-
bilidades de la familia, de las alternativas que los miembros de la familia En los Estados Unidos, la forma familiar de tres generaciones se
pueden activar si las circunstancias cambian. Los últimos comentarios observa con mayor frecuencia en la cultura de la pobreza y casi
de la abuela dejan entrever que es factible que surjan nuevos patrones. siempre es matriarcal. Muchas de estas familias están formadas
por mujeres acostumbradas al entrometimiento y control de los
DR. MINUCHIN: ¡Maravilloso! Llegamos a un acuerdo. Ahora bien, servicios sociales, en tanto que sus hombres están desempleados o
¿le permitirás que te ayude? Sheila, tu madre te necesita. Siem- huyen de las responsabilidades de criar a los hijos que engendra-
pre te ha mentido cuando dice que puede hacerlo todo. No es ron. Sin embargo, esta forma familiar es, de hecho, una de ias más
cierto. Ya.no puede a estas alturas. Necesita tu ayuda. comunes de organización familiar en todo el mundo. Aparece en
ABUELA: Sí. Solo quisiera que mi hija aceptara su consejo; yo voy a todas las culturas que devalúan a las mujeres. La represión de las
seguirlo, porque creo que lo que usted dice es verdad. mujeres puede adoptar la forma extrema de lapidación, o, simple-
[Todos se estrechan la mano y salen.] mente,. borrar su.presencia con el uso obligatorio del chador. La
organización de las familias matriarcales (familias de abuelas, sus
hijas o sobrinas y los hijos de estas) es una respuesta económica a
Colofón la necesidad de sobrevivir con recursos financieros muy escasos.
También es resultado de una organización social que engendra
Por supuesto, la sesión no terminó como parece. Hicimos un se- más responsabilidad y capacidad para hacer frente a la adversidad
guimiento breve. El terapeuta me contó que, en la siguiente sesión, en las mujeres que en los hombres.
la furia estalló contra él. Pero para la segunda semana, Kamisha Aptitudes limitadas, salarios desmoralizantes, ausencia de em-
se había mudado a casa de Sheila y un mes después empezaron a pleos urbanos, altos índices de encarcelamiento, discriminación.en
explorar cómo podían destruir la caja. el empleo (¿alguien despierta más sospechas que los jóvenes ne-
304 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS TRES GENERACIONES DE MUJERES 305

gros?) y, desde luego, el atractivo de la delincuencia callejera cons- lo hacen: para fastidiar a su madre. Sin embargo, haber sido la oveja
piran para hacer que las familias sin padre abunden en los barrios negra de la familia también fue producto de haber buscado amor y
marginados. Es muy probable que el lector esté enterado de la can- aceptación fuera de la familia.
tidad creciente de indicios que apuntan a que los hijos de familias A Sheila le gustaría recuperar a su hija, pero, para ganar ese
de madres solteras enfrentan riesgos mayores. Los niños pueden derecho, tendrá que superar la reputación que tiene en el departa-
superarlo, y lo hacen todo el tiempo, pero como son pobres, contar mento de servicios sociales, la tendencia de su hija Kamisha a apar-
solo con la madre duplica el grado de desventaja. Aunque es de- tarla y la falta de confianza de su madre. Necesita mucho apoyo.
seable un padre fuerte y solidario, una madre y un padre no son la Kamisha, a los 15 años, está a punto de convertirse en madre
única alternativa para una familia monoparental. adolescente. Quedará atrapada en varios roles contrapuestos que
La familia de tres o cuatro generaciones dirigida por una mu- confundirían casi a cualquiera. Será madre, hija y nieta y, de algún
jer puede ser un ambiente sano en el que las mujeres adultas se modo, tendrá que desempeñar estos diferentes papeles sin permitir
ofrezcan apoyo mutuo. Por desgracia, los trabajadores de servicios que uno se imponga a otros. Como nieta, tendrá que aprender a
sociales tienden a pensar que estas familias son disfuncionales e conseguir el apoyo de Sara sin faltarle al respeto a su madre. Como
insisten en que lo normal es la familia nuclear, sin darse cuenta de hija, tendrá que aprender a confiar en su madre. Y como madre,
que la familia nuclear es algo relativamente nuevo en la civilización necesitará establecer un equilibrio entre pedir ayuda y no rehuir
occidental. sus propias responsabilidades.
Cuando un terapeuta trabaja con familias cuyos miembros han Todas consideran que Sara, la abuela, es la fuente de protec-
perdido autoridad como consecuencia de su larga relación con los ción y toma de decisiones ejecutiva, y ella no encuentra alterna-
servicios sociales, debe recordar que se les ha restringido a defini- tiva a esta forma de ser. Se queja de estar agobiada, pero tiene
ciones limitadas del yo y el yo en relación, así como las posibilida- problemas para ceder el control. Se podría decir que la hija, Shei-
des de explorar otras formas de autodefinición y funcionamiento la, le ha dado buenas razones para no confiar en ella. Sin embar-
con los demás. Con las Wilson, desde el principio cuestioné la opi- go, la irresponsabilidad de Sheila y la falta de confianza de su
nión del departamento de servicios sociales acerca de que Sheila madre son circulares. Es difícil confiar en una hija que descuida
era una manzana podrida, así como la alianza que el Pss había esta- a sus hijos, pero también es difícil actuar de manera responsable
blecido con la abuela en esta definición de la hija. cuando la gente no confía en uno. Por alguna razón, los hijos no
crecen y maduran hasta que sus padres los respetan y aprecian.

Perspectivas individuales
Estrategias de intervención
Sheila, a quien el sistema judicial tachó de negligente, tenía antece-
dentes de discriminación en su propia familia a causa de que su co- El objetivo de esta consulta fue explorar una nueva organización
lor de piel era más oscuro. Por tanto, su rebelión se alimentó en parte familiar que incluyera a Sheila como participante en el cuidado de
del resentimiento. Es difícil ajustarse al orden esperado de las cosas, su hija. En lugar de oponerme al control matriarcal de la abuela, me
cuando este te ha dado un revés que casi te tira los dientes. Sheila se alineé con ella y destaqué el costo personal que tendría para ella no
rebelaba en parte por la misma razón que la mayoría de los jóvenes querer soltar las riendas. El objetivo no fue excluir a la abuela, sino
306 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS TRES GENERACIONES DE MUJERES 307

crear un equipo. (El reto estructural para familias monoparenta les hija adulta adoptó una forma interesante: no la defendí, sino que
es el mismo que para las familias en las que los dos padres están le di espacio para que ella misma se defendiera. Si ella no hubiera
presentes: la dducación y la crianza de los hijos es un trabajo muy podido defenderse en la sesión, habría sido necesario darle más
exigente para cualquiera.) Con este fin, intervine y apoyé a Sheila, y apoyo. Pero en este caso le demostré respeto al permitirle pelear su
apoyé también la parte de la abuela que quería abandonar el papel propia batalla. Cuando intervine para apoyarla, no fue con elogio
de cuidadora. Como en la obra de Pinter, ayudé a incrementar la condescendiente, sino para decirle que su madre estaba cansada y
capacidad de decisión de Sheila y apoyé que la abuela aceptara sus necesitaba ayuda.
propias limitaciones. Sara y Sheila tienen mucho de qué hablar. Varias veces en estas
dos sesiones, el equipo compuesto por la abuela y la nieta criticó
el estilo de vida de Sheila. Parte de lo que posiblemente hablaban
Técnicas puede ser, en efecto, irresponsabilidad, como fumar mariguana en
exceso, pero otra parte es prerrogativa de un adulto, como elegir a
Como anciano, pude acercarme y adoptar una postura protectora sus amigos. Para que Sheila y su madre establezcan una relación de
con Sara, tocarle el brazo, llamarla querida, funcionar como su ma- respeto mutuo, ambas tienen que manifestar lo que piensan sobre
yor. Mi postura fue jerárquica, páp benigna. Mis cuestionamien- estos y muchos otros asuntos. Lo que se logró en esta sesión fue el
tos estuvieron teñidos de humor y los planteé como si fueran del principio de dicho proceso.
conocimiento público, por lo que sonaron sabios. Utilicé muchas
expresiones de preocupación por la capacidad de la abuela para
continuar funcionando a ese ritmo, y en muchas ocasiones indiqué NOTAS
que necesitaba ayuda. Esta repetición creó la intensidad necesaria
para ayudar a la familia a romper hábitos de mucho tiempo. 1. Colapinto, J., 1995, "Dilution of family process in Social Services: Im-
plications for treatment of neglectful farnilies, Family Process, 34, pp.
Uno de los desafíos en este caso, como en toda familia en la que
59-74.
hay una persona central poderosa, fue cuestionar el statu quo sin
alienar a la jefa de familia. Demostré respeto por Sara, la matriarca,
pero no acepté por completo sus opiniones.
Ante dos generaciones en discordia, como Sara y Sheila, el te-
rapeuta podría sentirse tentado a tomar partido por una de ellas,
o, por temor a ello, quedarse al margen y no comprometerse con
nadie. En este caso, ayudé a romper el impasse porque no acepté
el estancamiento tal como se presentó, sino que introduje nuevos
elementos para ayudar a las dos generaciones a ver su postura bajo
una luz ligeramente diferente que les posibilitaba llegar a un acuer-
do. Por consiguiente, la abuela no es nada más Controladora, es
"sumamente responsable" y "lleva el peso del mundo sobre sus
hombros". Y no solo es responsable, sino obcecada. Mi apoyo .a la
CAPÍTULO

11 Tratamiento en residencia
por drogadicción
y la familia

Titubeé para incluir estas sesiones con los McLaren, porque no creo
haber hecho un buen trabajo con esta familia, en especial én laque se
refiere a los cuestionamientos que le hice a la señora McLaren. Como
casi todos los expertos, quise presentar mi mejor trabajo. Así es la va-
nidad de la vejez. Sih embargo, luego pensé que tal Vez sería útilque
estudiantes y colegas, que sin duda cometen su propia cuota de erro-
res, observaran algunos de los errores de un maestro experimentado.
Este capítulo y el anterior demuestran dos lados de la danza
terapéutica: 1) una buena unión, en comparación con una mala, y
2) la capacidad de trabajar bien en proximidad, en comparación
con perder la perspectiva y dejarse atrapar por la dinámica de la
familia.
Peter y David McLaren no eran precisamente lo que uno espe-
raría cuando piensa en personas que han luchado contra la dro-
gadicción durante años. Acepté reunirme con ellos y sus padres
a petición del terapeuta de rehabilitación de David, a quien le
preocupaba que, aunque en ese momento David estaba logrando
avances en el programa, pudiera recaer si volvía a su hogar, como
ya había ocurrido con él y su hermano muchas veces.
Me reuní con la familia en una institución para drogadictos en
Florida, de la cual soy consultor. Cuando saludé a la familia en la
sala de espera, sabía que el público detrás del espejo unidireccional
estaba formado por terapeutas especializados en rehabilitación que
310 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS TRATAMIENTO EN RESIDENCIA POR DROGADICCIÓN 311

no estaban muy de acuerdo que digamos con la idea de incluir a la DAVID: Sí, cuando tenía trece o catorce años me volví adicto a las
familia en esa etapa de la recuperación de un drogadicto. Por otra drogas, y eso no me ayudó. Esto, empecé a consumir drogas con
parte, tanto David, de 16 años, como su hermano Peter, de 18, se Peter, y él entraba y salía de la cárcel, estaba y no estaba en
veían perfectamente a gusto con la situación. David, que lucía una casa, iba y venía.
camisa azul de vestir y pantalones caqui, y Peter, vestido con suéter DR. MINUCHIN [é Peter]: ¿Estuviste en la cárcel?
gris de cuello de tortuga y pantalones de pana, parecían un par de PETER: Ah, sí. He estado en muchas cárceles, por todas partes.
estudiantes de bachillerato que acudían a la entrevista de admisión DR. MINUCHIN: ¿Cuánto tiempo estuviste ahí?
a la universidad. Los padres, Mike y Allison, se veían un poco me- PETER: Estuve en la cárcel varias veces. La más larga fue de cuatro
nos cómodos. Me saludaron de manera formal y se mostraron un meses y medio. Pero uno se adapta muy pronto, ¿sabe?
poco aprensivos respecto de lo que podría depararles esta reunión. DR. MINUCHIN: No, no sé.
Cuando entramos en el consultorio, el señor y la señora McLa- PE'rER: Me adapté muy pronto a eso... porque, usted sabe, está muy
ren se sentaron junto a mí. David se sentó hacia uno de los lados. estructurado. Todo se hace con un horario. Pasar mucho tiempo
Peter tomó asiento en el otro extremo de la habitación. a solas es bueno, creo yo, y cuando uno está en una situación
así, creo que empieza a usar la mente de diferentes maneras.
DR. MINUCHIN: ¿Quién quiere contarme de la familia?
=évid y Peter presentéron nérréciones enséyédés; eré evidente que se
David y Peter intercambiaron miradas. héêíén entrenédo en lé fáêricé de monólogos que produce lé terépié in-
dividuél péré drogédictos. Son discípulos intrépsíquicos: dos jóvenes
PETER: Supongo que David. êrilléntes que usén el lenguéje new age péré explicér uné vidé que
discurre en círculos. Peter presenté uné reciedumêre que segurémente
le fue muy útil en lés diferentes instituciones en lés que estuvo en los
PASO LINO: abrir el motivo de consulta últimos cuétro o cinco éños. Y me recordó lé imégen de Alex, el pro-
tégonisté sociópété de lé películé Naranja mecánica, dándose ínfulés
DAVID: Supongo que el principio es un buen punto de partida. Des- de céréduré.
de que tenía unos once años, Peter ha estado fuera, en progra-
mas. Mis padres trabajaban mucho. Estuve solo mucho tiempo DR. MINUCHIN [é los pédres]: ¿Cómo fue la experiencia para ustedes?
en la casa, aislado durante años. PAPÁ: Traumática.
No entendía en realidad qué estaba pasando. No hubo nin- MAMÁ: Sí, fue traumática. La primera vez, la segunda, la tercera...
gún cambio radical, no hubo una muerte trágica en la familia, PAPÁ: Y todas las otras veces desde entonces. Ha sido muy trau-
ni un trauma insuperable. Creo que casi todos mis problemas mático.
venían de lo que elucubraba en mi propia cabeza. DR. MINUCHIN: Los chicos hablan como si fueran huérfanos. Hablán
DR. MINUCHIN: ¿Un diálogo contigo mismo? de sí mismos como si vivieran aparte en su propio mundo. ¿Por
DAVID: Sí. qué lo hacen?
PAPÁ [interrumpiendo]: Sin embargo, creo que debes decirle al doc- PÁPÁ: Yo también lo he notado en los últimos años. Hay un ellos y
tor por qué necesitas trabajar, porque no creo que él lo sepa.. un nosotros.
312 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS TRATAMIENTO EN RESIDENCIA POR DROGADICCIÓN 313

DR. MINUCHIN: Viven con ustedes, pero ustedes no son parte de Me molestó el tono desenfadado de la respuesta de los padres. Había
ellos. ¿Por qué ven así a la familia? Para mí, es muy impactante. cuestionado a la familia y a las instituciones que trataban a sus hijos
MAMÁ: Bueno, creo que porque están en recuperación y esa parte como seres humanos descontextualizados. Pensé que habían adiestra-
del proceso de recuperación es muy introspectiva. do a los padres para aceptar la impotencia.y me pregunté si podría
ayudarlos a recuperar su sentido de respeto hacia sí mismos y su com-
Es mi primer cuestionémiento del édoctrinémiento que hé reciêido petencia. Quizá mi enojo contra la institución se extendió a mi cues-
esté fémilié: que lé édicción es un proêlemé individuél, que deêe tré- tionémiento é los pédres.
térse en el ámêito individuél, y que los pédres no deêen interferir.
PAPÁ: No estoy seguro de que esto tenga que ver con el poder. Es
Amêos pédres presentén uné visión desconcerténte del fenómeno solo que cuando hablan de nosotros, me doy cuenta de que
de élienéción de sus hijos. Héêíén notédo que stis hijos no pérecíén para ellos estamos allá, ocupándonos de nuestros asuntos, y es-
tener ninguné reléción con ellos y esperéêén que el terépeuté les ex- tos muchachos viven en su propio mundo. No es sorprendente
plicara por qué sucedíé ésí. para nosotros en absoluto.
DR. MINUCHIN: ¿Por qué no les sorprende?
PETER: ¿Le sorprende que trabaje en mí mismo? PAPÁ: Pues por todo lo que hemos pasado. Simplemente el hecho
DR. MINUCHIN: Lo que me sorprende es que tus padres no sean par- de que Peter haya estado alejado de la casa. Estuvo internado
te del proceso de crecimiento... en tu descripción. un año en un programa cuando tenía 14 años, lejos de noso-
PETER: Estoy de acuerdo. Creo que desde muy temprana edad, us- tros, y David no pudo crecer con él. No queríamos que Peter
ted sabe, en retrospectiva, mi hermano y yo hacíamos lo que saliera de nuestra casa. Nos sentimos terriblemente mal, era
nos parecía. Ya fueran las drogas o los problemas en los que nos demasiado joven... muy pequeño. Pero las circunstancias eran
metíamos; además, en esa época la familia no funcionaba bien, tales que no podía quedarse en casa: era un peligro para David,
lo que significa que, bueno, éramos dos niños que no permitían nosotros no podíamos estar ahí todo el tiempo y pensamos que
que nadie los criara y no aceptaban la autoridad de las figuras era lo único responsable que podíamos hacer.
parentales en el proceso de crecimiento. DR. MINUCHIN: ¿Qué te hizo sentir que no eras un padre eficaz?
DR MINUCHIN: Un momento, un momento. Hablas como psicólogo. PAPÁ: Pues yo diría que cuando dejé de tener influencia en él; esto
habrá sido probablemente cuando Peter tenía 13 años, cuando
El lenguéje de Peter dejé tréslucir éños de édoctrinémiento. entró en la secundaria. Todavía sentía que mi autoridad paterna
valía con David, pero tenía muy poco efecto en Peter. Aunque
DR. MINUCHIN [é los pédres]: ¿Qué respuesta tienen a la forma en que creo que, de hecho, yo tenía más efecto en Peter que su madre.
Peter hablóde ustedes? Porque está hablando de ustedes. Parecía que la había excluido de su vida por completo.
PAPÁ: No nos pareció nada extraordinario. Quiero decir, así es DR. MINUCHIN [a la madre]: ¿Qué opinas?
como él se refiere a... hay mucho de ellos y nosotros. Así ha sido MAMÁ: No soy eficaz. Peter era muy violento y teníamos muchos
desde hace tiempo. problemas con su comportamiento. Lo de las drogas empezó
DR. MINUCHIN: Ellos y nosotros significa que ustedes no tienen después.
poder. DR. MINUCHIN: ¿Qué edad tenía Peter cuando empezó a ser violento?
314 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS TRATAMIENTO EN RESIDENCIA POR DROGADICCIÓN 315

MAMÁ: Dîría que los problemas de conducta fueron aumentando David, empecé a oír tu descrîpcîón de tî mîsmo como sî no fue-
poco a poco a lo largo de su nîñez, pero, vîolento, yo dîría que ras parte de la famîlîa, y luego Peter reforzó esa sensacîón de no
alrededor de los 13 años. formar parte de lá familia, y eso me impacto mucho.
DR. MINUCHIN: ¿Con quién era violento?
Aunque lés sesiones con fémiliés de édictos por lo generél se centrén
Mientrés los pédres héêlén del comportémiento de Peter como si fueré en el édicto, quise explorér por qué los pédres suponen que no tienen
oêré de demonios interiores, insisto en señélér que su conducté eré ninguné función en lé crién]é de estos dos muchéchos.
relécionél: "¿Con quién eré violento?"
PETER: ¿Por qué le impacta?
MAMÁ: Su hermano, yo, la casa, era muy destructivo en la casa, DR. MINUCHIN: Porque no puedo entenderlo. [A los pédres]: La pro-
rompía cosas, las pateaba y las arrojaba. fesión de la salud les ha hecho daño, porque los veo y ustedes
PAPÁ: Sus problemas de conducta empezaron, diría yo que... bue- me obligan a desviar la vista y centrarme en la salud de sus hi-
no, notamos que algo andaba mal quizá a los cinco o seis años, jos. Les ayudaron a convertirse en detectives de los problemas
porque teníamos muchos problemas para disciplinario en casa. de Peter. No de la manera en que ustedes han bailado con él,
DR. MINUCHIN: ¿Quién tenía más dîfîcultades? sino en el baile que él ejecuta solo, como si fuera un derviche.
PAPÁ: Como si diera vueltas y vueltas él solo en un rincón...
Cuéndo los pédres se refieren é sí mismos como un equipo ("noté- DR. MINUCHIN: Trato de explorar cómo fue que estos dos niños lle-
mos", "teníémos proêlemés"), é menudo lo que trétén de ocultér son garon a sentir que ustedes no eran parte de ellos, o por qué
sus diferenciés. Lés preguntés soêre lé influencié relétivé ("¿quién rechazaron que ustedes fueran parte de ellos.
teníé más dificulfédes?") êuscén conflictos en lé méneré de responder PAPÁ: Es una buena pregunta. No... no lo sé. Son muy rudos e in-
é los hijos, y lé disposición (o félté de disposición) é édmitirlos. Uné sensibles, hablan mucho de delitos y drogas, y Allison y yo solo
ve] más, enfoco el comportémiento como élgo relécionél. nos rascamos la cabeza, como preguntándonos de dónde salió
todo eso. Eso es a lo que me refiero cuando hablo de mundos
PAPÁ: Creo que más omenos por igual, porque una vez que empe- diferentes, son como extraños.
zó a ir a la escuela de tiempo completo, los dos lo veíamos más DR. MINUCHIN: Parte de esto viene de ustedes.
o menos el mismo tiempo. Yo trabajaba en el turno de la noche,
por lo que me hice cargo de ellos desde que Peter tenía seis se- Empe]émos uné polémicé terépéuticé en lé que insisto en ver é lé
manas. Allíson se iba .a trabajar y yo los cuidaba durante el día. fémilié corno un sistemé sociél en el que lés personés se éfectén tru]-:
Era el principal cuidador. tuémente, y los miemêros de lé fémilié responden é uné recitéción'
de lé dinámicé intrépsíquicé de los hijos. Creo que más édelénte esté
polémicé me superó y trété de convencerlos, y cuéndo los miemêros de
PASO =OS: señélér lés interécciones que méntienen el proêlemé lé fémilié no se mostréron muy convencidos, insistí. Sin emêérgo, en
este momento de lé sesión no estéêé consciente de este proceso. Pensé
DR. MINUCHIN la los pédres]: Lo que quisiera explorar con ustedes que solo sosteníémos uné converséción terépéuticé.
es su falta de poder... para guiar, su poder para amar y ayudar.
316 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS TRATAMIENTO EN RESIDENCIA POR DROGADICCIÓN 317

DR. MINUCHIN: Y otra parte se debe a los centros en residencia. Son Siento que mis intervenciones se disipéron detrás de uné cortiné de
una escuela y les enseñan a los chicos sobre la vida. Pero una énálisis insusténciél en el que el pédre se niegé é ver con nuevos ojos
parte viene de ustedes. Me gustaría ver si pueden aprender a lo que sucede en lé fémilié.
ver la parte de ustedes que ellos no ven.
MAMÁ: Tiene toda la razón. DR. IvIINUCHIN: Eso no ayuda en nada. Puede ser una descripción
DR. MINUCHIN [é lé médre]: Habla con ellos sobre ese sentimiento fiel, pero no ayuda.
que tienes de sentirte completamente rechazada por ellos.
MAMÁ: En realidad, no sé qué decir. Aunque el esposo responde é lé pregunté de su esposé, héy élgo elocuen-
DR. MINUCHIN [indicéndo él pédre]: Habla con él. te pero insincero y fémiliér en su explicéción de oêservédor disténte, y
êusco lé formé de incomodérlo con su negétivé é ésumir responséêilidéd
El "no sé qué decir" de lé médre es pérte del comportémiento épren- por su pérticipéción en los proêlemés de los hijos. El segundo péso se
dido de esperér que el terépeuté cono]cé lé respuesté. Mi respuesté es relécioné con lé pregunté: "¿En qué sentido coléêoré péré méntener
pedir é lé médre que êusque el époyo de su esposo. lé conducté del portédor del síntomé?" Y mi empeño es infructuoso.

PAPÁ: Sé que no sabes... y yo tampoco sé... ya lo hemos hablado. PAPÁ: No sé cómo profundizar en esto. Es difícil, no me gustan las
DR. MINUCHIN: Si dices que tampoco sabes, no la ayudas, y ella te confrontaciones y trato de evitarlas.
está pidiendo ayuda. DR. miNucHiNf Y no ayudas.
MAMÁ: Pero es una respuesta que hemos buscado desde hace PAPÁ: Es un recurso para hacer frente a la adversidad y no lo tengo.
mucho. DR. MINUCHIN: No, eso es no querer ayudar. [A lé médre]: Él dice
DR. MINUCHIN: Pero todavía no ven. Tienen una historia comparti- que no puede disentir, que no puede cuestionar, y te deja tras-
da. ¿Cuánto tiempo han estado casados? tabillando en tu propio mundo.
PAPÁ: Veinte años. Hemos estado juntos 27 años. PAPÁ: En realidad, eso es cierto. Nunca he disentido de ella.
DR. MINUCHIN: Entonces se conocen bien. Y si ella dice que no sabe DR. MINUCHIN: ¿Por qué?
qué ocurrió, tú necesitas ayudarla. Mírala y trata de decirle PAPÁ: Porque creo que los padres deben presentar un frente unido
por qué Peter cree que no puede hablar con ella. Por qué no ante los hijos.
la ve como alguien con quien puede relacionarse y hablar, al- DR. MINUCHIN: Pero mira lo que sucedió.
guien con quien puede compartir bromas y gustos. DAVID: Lo que nos estás diciendo es que tú nos ayudas a construir
PAPÁ [é lé médre]: Creo que lo que pasó entre ustedes dos fue que nuestros muros, porque levantaste esta pared tan obvia que es
no supimos. cómo sobrellevar lo que él hacía. Era algo tan ale- impenetrable.
jado de nuestra vida y experiencia que no creo que ninguno de
los dos estuviéramos preparados para manejar lo que pasaba. =évid se convierte en mi coterépeuté, cuestioné é su pédre péré que
Tropecé en mi camino y tú tropezaste en el tuyo. Pero creo, en entiendé que sus éctos influyen en lé conducté de sus hijos. Esto inicié
:términos de lo que ocurrió, que ambos lo manejamos lo mejor un proceso en el que los dos chicos se centrén en lé conducté de los
que pudimos. pédres. Esto es lo contrério é lo que sucede en sus sesiones héêituéles,
que predominéntemente se centrén en Peter y en =évid.
318 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS TRATAMIENTO EN RESIDENCIA POR DROGADICCIÓN 319

PAPÁ: Fue una reacción a lo que nos estaba golpeando. PAPÁ: No sé si estaba equivocada.
DAVID: Ustedes ocultan sus sentimientos y salen con esa basura in- DR. MINUCHIN: Pues sí, estaba equivocada... cuando Peter tenía cin-
telectual mientras yo expongo los míos. Como si todos tuviéra- co años y ella y él entablaron esta lucha de poder. Actuó mal
mos que ser intelectuales, literales y hablar con propiedad, y... porque ella era una mujer adulta y él un niño. Sé equivocó y tú
yo soy lo contrario. te diste cuenta. ¿Cómo podías decir que estabas de acuerdo con
DR MINUCHIN: Describes a tu padre bastante bien, pero no sé... ella?
¿Qué dijiste de tu madre? PAPÁ: Creo que la forma en que lo manejé es mi manera de hacer
DAVID: Dije que mamá es muy controladora. Por ejemplo, siempre las cosas. Muchas veces ella me decía que la pasaba por alto,
tiene que conducir. Tiene este tic nervioso que no permite que porque era como un minimizador.
nadie más conduzca el auto más que ella y eso es solo un ejem- DAVID: Bueno, Peter estaba en la cárcel y, eh, yo tenía la nariz esco-
plo de lo que es el control para ella. riada, y ustedes discutían sobre los niveles de los precios en los
PEEEK: Tiene manía por el control. barrios y los bienes inmuebles.
DAVID: Es como si dijera: "Yo tengo el control y tienen que aceptar- PAPÁ: La vida tiene que seguir...
lo". ¿Sabe?, es como un control descarado. DR. MINUCHIN [al padre]: No creo que lo estés oyendo.
DR. MINUCHIN: Peter, cuando eras niño, empezaste a enojarte y a PAPÁ: Quiero saber qué es lo que no estamos diciendo que les hace
pelear con tu madre. ¿Peleabas contra ese aspecto de ella? pensar que no tenemos idea de nada. ¿Qué pasa? ¿Por qué creen
PE:1ER: Por supuesto que sí. Porque creo que, en muchos sentidos, que no estábamos ahí?
somos iguales. Por eso, si ella trata de controlar algo y yo trato DAVID: Estaban ahí físicamente, pero en realidad no estaban. Yo
de controlar algo, eso provoca un choque; según yo. siempre me quedaba relegado al fondo.
DR. MINUCHIN: Tu pádre observó eso y ¿no dijo nada? MAMÁ: Lo admitimos... es verdad.
DAVID: Creo que su respuesta fue, como dijo, estar de acuerdo con DR. MINUCHIN: Tienen dos hijos que no solo son brillantes, sino
mi madre porque cree que los padres deben presentar un frente también observadores, y son muy críticos; ustedes son su foco
unido. de atención y crítica. ¿Cómo funciona eso cuando les salen con
DR. MINUCHIN: Entonces no ayudó. observaciones sumamente perspicaces?, ¿qué pasa entonces?
PETER: Lo he oído decir eso varias veces... MAMÁ: Es agotador.
DR. MINUCHIN: Creo que tanto tú como tu madre necesitaban que PETER: No los desafié: Creo que, en cuanto se refiere a intensidad,
alguien los ayudara a darse cuenta de que lo que hacían era esta sesión de hoy, cuando el doctor Minuchin centró la aten-
destructivo. ción en mis padres y trató de lograr que se comunicaran entre
PAPÁ: En verdad no creo que hubiera podido. Cualquier tipo de sí y dijo que mi papá no ayudaba, la veo como si poco a poco
crítica constructiva que se les haga se pierde por ese aspecto estuviera derribando ciertos muros y generando más desafíos.
controlador. Si hubiera tenido una opinión distinta o hubiera PAPÁ: ¿Para nosotros, o para ustedes?
tratado de llevar a uno de ellos en otra dirección, no habría im- PETER: Para ustedes. No hemos llegado a mí todavía. No sé cómo
portado. vaya a resultar eso. Lo veo con ustedes, cuando él dijo que
DR. MINUCHIN: Cuando viste que Allison estaba equivocada, ¿por no ayudaban. Creo que pueden intelectualizar una situación,
qué estuviste de acuerdo con ella, si estaba equivocada? como si siguieran un guión, y hacer que parezca agradable,
3W EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS TRATAMIENTO EN RESIDENCIA POR DROGADICCIÓN 321

pero cuando vienen aquí y salen con una respuesta a algo sobre DR. MINUCHIN: Dices que eres dominante como si eso describiera
cómo piensan o pensaban sobre la situación, él les dice: "eso no algo... lo que describe es tu rigidez. Tu esposo debería ayudarte
ayuda" a crecer, pero no lo hace porque tú le enseñaste que no podía.
PAPÁ: Bueno... ese es su trabajo.
PETER: Creo que te estás poniendo cada vez más tenso. Por una vez, Me disgusté lé resistencia de lé pérejé, por lo que insisto en trétér de
veo que tienes que pensar en una respuesta. No te sale con la convencerlos de mi punto de visté.
facilidad acostumbrada y tal vez te hace sentir incluso un poco
débil no poder soltar algo así como así. MAMÁ: No estoy totalmente de acuerdo. Acepto que definitivamen-
DR. MINUCHIN [él pédre]: No has sido de ayuda. Si Allison tiene ma- te tengo manía por el control, eso no lo discuto. Pero nuestra
nía por el control y Peter también, los dos te necesitan [él pédre], relación no es así. El resultado podrá ser así, pero la relación no.
porque tú no eres un maniático del control, porque tienes esta Tenemos mucha comunicación e intercambiamos ideas. Mike
capacidad de diluir. lee mucho y háce mucha investigación sobre diferentes temas y
los analizamos. ¿No crees?
Cuéndo tréêéjo con fémiliés que tienen un hijo en trétémiento en resi- PAPÁ: Sí, por supuesto.
dencié, siento lé necesidéd de cuestionér lé élién]é entre lé institución MAMÁ: Yo no diría que no me ayuda. Yo debería hacerme más res-
y los pédres en su enfoque exclusivo en los residentes y, por lo generél, ponsable de cambiar. Pero la ayuda está ahí..., eso es lo que tra-
le doy.lé vuelté é lé situéción él prestér étención é cómo se relécionén to de decir.
los pédres con los hijos y entre ellos. Peter lo noté cuéndo comenté so- DR. MINUCHIN: Estoy casado desde hace muchos años. Sé lo que es
êré lé intensidéd de lé sesión. Péré logrérlo, señélé en repetidés océsio- una relación entre marido y mujer. Sé que ambos se cambian
nes, pero con suévidéd, que el esposo no hé éyudédo é lé esposé cuéndo mutuamente. Si hubieran firmado un contrato que dijera que no
ellé lo hé necesitédo. Al mismo tiempo, el comentério de Peter ("No se cambiarían uno al otro cuando se casaron, sería un contrato
sé cómo véyé é resultér eso") es uné novedéd péré él, écostumêrédo equivocado. Podría decir: "Soy dominante, pero Mike puede
como está é ser el centro de étención. influir en mí".
PAPÁ: Es verdad.
Sin emêérgo, en retrospectivé, no me di cuenté de que me héêíé DR. MINUCHIN: Y es patente que Mike posee habilidades que tú no
éliédo con los hijos en sus críticés é los pédres, y que-los pédres se tienes. En ese sentido digo que no te ayuda.
sentíén écusédos de ser lé céusé de los proêlemés de sus hijos. PAPÁ: Creo que, como equipo, nos complementamos en el sentido
de que ella es fuerte y yo tengo ese aspecto de minimizar, y eso
PAPÁ: No la vby a confrontar. No creo que sea mi papel ni lo co- me parece muy bueno.
rrecto.
DR. MINUCHIN: Viste cosas en las que ella se estaba ahogando y no Sintiéndose enjuiciédos, los pédres se reégrupén, unen fuer]és péré
la ayudaste. La pregunta es: ¿son un equipo? Ella necesita tener comêétir mi empuje. Es evidente que no héêíé logrédo estéêlécer uné
tu destreza para no responder emocionalmente. élién]é con ellos, y respondieron é mis cuestionémientos como si los
MAMÁ: Soy muy dominante. Tengo manía por el control... eso es estuvieré culpéndo de ser mélos pédres. En retrospectivé, creo que no
muy cierto. tomé esto en cuenté ni reconocí el enorme trauma de é]ios.de ser los
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padres impotentes de hijos drogadictos. Debí haberme sumédo é su birte. Sin embargo, también lo dices como si eso fuera lo que tú
sufrimiento. En lugar de poner en juicio la coalición entre ellos y las eres y eso no es verdad. Eres mucho más que eso.
instituciones que velaban por sus hijos, me unía los hijos en contré MAMÁ: Es verdad.
de ellos. DR. MINUCHIN: Es interesante que te centres en esa parte de ti. Bue-
no, lo que quiero saber es cómo adquiriste esos lentes en parti-
DAVID: ¿Cómo ha funcionado eso? Ay, Dios mío, siento como si es- cular, es decir, cómo eras de niña y cómo te inculcó tu familia
tuviera leyendo un libro. esta forma concreta de verte. ¿De acuerdo?
PAPÁ: Bueno, creo que ella tiene que dejarme entrar... ustedes sa- MAMÁ: Sí, entiendo lo que dice. Creo que no era así de niña. En
ben, tiene que dejarme entrar. realidad, mi niñez fue común y 'corriente. Fui la menor de dos
DR. MINUCHIN: Creo que es un buen momento para, tomar un des- hijos; tengo un hermano que es dos años y medio mayor. que
canso. Lo que quiero hacer por la tarde es seguir trabajando con yo. Mi padre salía a trabajar y mi madre se quedaba en casa,
sus padres y pedirles a ustedes dos que sean el público. eran un matrimonio típico de los años cincuenta, nada extraor-
dinario.
Cuéndo terminémos lé primeré sesión, sentí que me héêíé unido êien DR. MINUCHIN: Vamos despacio. Cuéntame un poco más de tu
é los édolescentes y que héêíé empe]édo é entéêlér un diálogo con niñez.
el pédre, pero que tendríé que éliérme con lé médre. Me irritéêé lé MAMÁ: Fue aburrida, ¿sabe? No hay nada sobresaliente. Éramos
resistencié de ellé é entéêlér tiné converséción profundé. Lo que no una familia típica de la clase media.
entendí en ese momento es que me héêíé integrédo él sistemé fémiliér DR. MINUCHIN: ¿Qué es tener manía por el control? ¿Qué significa
que definíé é lé médre como uné fortéle]é inexpugnéêle, y que, sin eso?
édvertirlo, me háêíé unido é los tres homêres en uné coélición péré MAMÁ: Me gusta decidir cómo deben ser las cosas.
sosléyér é lé médre. DR. MINUCHIN: ¿Cómo es eso en tu relación con él [el pédrel?
MAMÁ: No lo sé en específico... controlo el dinero. Me gusta con-
trolar el dinero.
Segunda sesión DR. MINUCHIN: Pero dices que te gusta controlar a Mike.

La familia regresó después de comer y se veía casi igual que cuan- Lé'respuesté de Allison no es inusitédé: "no héy nédé que decir". In-
do llegó por la mañana. Los chicos estaban relajados, y sus padres, sisto, y ellé se ve desconcertédé. Luego de élgunos intentos infructuo-
en todo caso, parecían más formales y corteses. sos, péso él presente y é lé reléción de los esposos.

MAMÁ: No sé si me gusta controlarlo.


PASO TRES: exploración del pasado centrada en la estructura PAPÁ: No creo que quiera controlarme, más bien creo que le gusta
controlar el resultado de las cosas. Por ejemplo, si discutimos
DR. MINUCHIN: Allison, empezaré contigo. Te describes como una por algo, me parece que muchas veces ya tomó una decisión
persona que tiene una forma particular de ser. Eres dominante al respecto y no hay nada que le haga cambiar de opinión.' No
y maniática del control; son palabras muy fuertes para descri- necesariamente quiere controlar lo que pienso, pero sí quiere
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controlar el resultado. Eso es una persona controladora: alguien PAPÁ: Si, tiene la costumbre de restar importancia a las cosas. He-
que quiere controlar el resultado. Es muy difícil hacerla cam- mos pasado por lo clínico desde hace muchos años y ella deses-
biar de parecer. ti ma su impacto. Es como si dijera: "¿Qué importa en realidad?
MAMÁ: No, yo siempre escucho su punto de vista. Estamos tan alejados de esto en nuestra vida diaria; ¿qué im-
PAPÁ: Pero no cambia [de opinión]. porta?"
DR. MINUCHIN: Allison, como este conflicto fue muy importante en DR. MINUCHIN [é lé médre]: Estás en una cárcel. Una cárcel que tú
tu relación con Peter cuando era niño, necesitamos compren- misma creaste, pero no deja de ser una cárcel. Mike tiene la lla-
derlo. Es evidente que algo relacionado con el área de control y ve del calabozo en el que tú misma te encerraste, pero no la usa.
la forma como lo estableces lo hizo un rebelde. ¿Cómo fue que Por desgracia para Peter, aprendió de ti [lé médre] a pelear, a
Peter empezó a desafiarte como madre? luchar, a controlar, y esa es su cárcel particular.
MAMÁ: No lo sé en realidad, pero no creo que de niña... No, casi
con toda certeza podría decir que no. ¿Crees . [él pédre] que era Utili]o con frecuencié lé metáforé de lé cárcel péré descriêir lé rigide]
controladora de niña? de lé orgéni]éción fémiliér.
PAPÁ: La existencia diaria de tu madre es una lucha por el control. Y
me di cuenta, con solo entrar en tu casa a los 15 años, que había DR. MINUCHIN [él pédre]: ¿Cuándo empezaste a contemplar la idea
alguien, tu padre, que tenía que irse a otra habitación porque no de que ella necesita control y decidiste no hacer nada al respec-
le gustaba que tu madre fumara, y tampoco le gustaban otras to? ¿Cuándo' empezaste a verla como una persona a la que no
cosas. Tu madre tenía su propia existencia privada contigo. puedes cambiar?
DR. MINUCHIN: ¿Mantenían una lucha de poder entre ellos?
PAPÁ: Entre ellos, sí, no con los hijos, no lo creo. Pero entre ellos Sigo cuestionéndo é Allison, pero tréto de estéêlecer uné coélición con
siempre hubo una lucha de poder, quién tenía control de la Mike.
casa, quién iba a...
MAMÁ [interrumpiendo]: No estoy de acuerdo. Mis padres tenían pa- PAPÁ: En realidad no creo tener tanto poder como para cambiarla.
peles muy claros y bien definidos. Mi padre era el que mantenía DR. MINUCHIN: ¿Porque la consideras poderosa?
a la familia, aunque después, cuando yo estaba en secundaria, PAPÁ: No, más bien porque yo no me considero muy poderoso y
mi madré trabajó. Y mi madre se ocupaba de la casa. ella no me deja entrar. Cuando está tratando de controlar un
resultado, no importa si estoy ahí o no. Y lo que he aprendido
El pédre, que fine novio de Allison desde que erén édolescentes, descri con el transcurso de los años es que eso no es importante. Mejor
êe uné fémilié que no coincide con los recuerdos de Allison soêre su fé- me aparto.
milié. Ellé insiste en pintér uné imégen en lé que no héêíé conflictos,
pero esté "pé]" se deêíé é que sus pédres vivíén en espécios sepérédos. El tercer péso, explorér cómo el pésédo orgéni]é lé formé presente de
relécionérse, quedó de lédo por lé renuencié de Allison a mirérse con
DR. MINUCHIN: Tu esposo está describiendo cosas importantes de nuevos ojos; en cémêio, nos hélláêémos en el presente, en el que Mike
tu familia de las que prefieres hacerte de la vista gorda. No me descriêe cómo su esposé hé "dirigido" lé propensión de él é evitér con-
extraña que no sepas muchas cosas de ti misma. flictos, y me siento frustrédo por el reché]o de ellé él deséfío de exé-
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minar nuevas alternativas. Al mismo tiempo, creo que la sesión está tratamiento en residencia de Peter y mis lecturas, que mi padre
sesgada y que todos los hombres (Mike, los muchachos y yo) estamos es el ejemplo clásico del hijo de un alcohólico, porque mi abue-
en una coalición que la mantiene en una cárcel que ella no creó. Cam- lo era alcohólico y no tuvo una vida muy agradable. Mi padre
bio de táctica y empiezo a apoyarla. y su hermana tuvieron una vida hogareña muy disfuncional.
Creo que él se volvió muy controlador porque tenía una visión
DR. MINUCHIN: Allison, ¿hace cuánto tiempo que Mike se divorció muy clara de lo que está bien y de cómo deben ser las cosas. A
de ti? los siete nos golpeaba, en ocasiones con violencia. Nos imponía
MAMÁ: ¿Perdón? castigos severos. Me consideraba un rebelde. Era el mayor, por
DR_ MINUCHIN: En algún momento, él dijo: "Abandono toda posibi- lo que era más difícil para mí salirme con la mía y tenía que
lidad de entablar una relación emocional entre nosotros que te pelear por todo. Para mis hermanos y hermanas fue un, poco
ayude a crecer". más fácil.
PAPÁ: No creo que la haya abandonado. Selecciono y decido, y la DR. MINUCHIN:,¿Qué tiene Allison que no puedes pelear con ella?
mayoría de las veces no vale la pena. PAPÁ: Corta la comunicación si uno va demasiado lejos, si cruza
DR. MINUCHIN: ¿No te das cuenta de que no solo estás en una cárcel, la línea. Tiene ideas muy claramente definidas acerca de cómo
sino de que él no quiere usar la llave? ¿Entiendes lo que digo? deben comportarse los adultos y las cosas que deben pasar, lo
MAMÁ: Sí. que se parece mucho a la forma de ver la vida de mí padre. Y
PAPÁ: Creo que cuando digo que soy débil y evasivo, me deshago si uno se desvía de eso o insiste demasiado, la conversación
de la responsabilidad, o la culpa, y ella es la que tiene que car- termina y punto.
garla; es una responsabilidad formidable en sí misma. Porque DR. MINUCHIN: ¿Y cuándo decidiste que no podías cambiarla?
finalmente levanto las manos y digo: "No vale la pena pelear PAPÁ: Cuando descubrí que dolía mucho intentarlo.
por eso, mejor ocúpate tú de resolverlo". Y cuando hago eso, la MAMÁ: Creo que para él mi felicidad es muy importante y preciada.
pongo en esa cárcel que usted dice. PAPÁ: Recuerdo haberle dicho, hace unos 15 años, que noté que la
DR. MINUCHIN: Allison, ¿estás de acuerdo con él? forma de demostrarle amor era peleando con ella; que si tú
MAMÁ: Estoy de acuerdo en que hay ciertas cosas que tienen que la empujas, ella te empuja a su vez. Y luego, si uno de verdad la
.hacerse, y si una persona no las hace, la otra tiene que compen: ama, vuelve a empujar. Quizá porque soy evasivo, o lo que sea,
sar y hacerlas por su cuenta. ella trata de obtener una reacción mía.
DR. MINUCHIN [a la madre]: Cuando Mike desapareció, ¿Peter estaba
Allison rechaza la oferta de Mike: que su evasión era la causa de que a la mano?
ella quisiera controlar. En este momento me pareció que no podría MAMÁ: No creo que una pueda recurrir a los hijos para llenar esos
comunicarme con ella y pasé a explorar el papel de Mike. huecos.
DAVID: Creo que lo que dice el doctor es que cuando papá dejó
DR. MINUCHIN: De acuerdo, Mike, volvamos a ti. ¿Cómo te conver- de empujar, fuiste con Peter para que respondiera al empujón,
tiste en este hombre que le deja toda la responsabilidad a ella? ¿no? Porque sabías muy bien que él respondería así.
PAPÁ: Vengo de una familia grande; fui el mayor de siete hijos. Mi
padre era sumamente controlador. Después me enteré, por el Una vez más, David desempeña el papel de coterapa ta.
328 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS TRATAMIENTO EN RESIDENCIA POR DROGADICCIÓN 329

MAMÁ: No, creo que esta situación simplemente ha existido desde quizá controladora, pero también responsable. Verás, hablas
hace muchos años. de ser controladora, pero también eres la responsable de la
DR. MINUCHIN: ¿Qué ha existido? familia. ¿Estoy en lo correcto?
MAMÁ: La actitud desafiante de Peter. MAMÁ: Sí.
DR. MINUCHIN: Solo quiero que entiendas que Peter empezó a com- DR. MINUCHIN: Además, me gusta más la palabra responséêle que con-
batirte, y que, cuando peleaban, él no solo estaba peleando, sino trolédoré. Él dice que te ha dado la responsabilidad de la crianza
que estaba peleando contigo. de los hijos; que te ha dado la responsabilidad de la familia. ¿Es
aceptable para ti?
Aunque mi únicé intención eré señélér que el comportémiento es re-
lécionél, Allison tomó mi intervención como uné écuséción de que eré Superé mi irritéción y lé reencuádré diciendo que en lugér de contro-
uné mélé médre y, como es néturél, se defendió. ladora eré responsable en uné fémilié de irresponséêles.

MAMÁ: Lo entiendo, pero no creo que yo peleara con él para llenar MAMÁ: Es difícil tomar la vida entera de una, tratar de dividirla en
el hueco que Mike dejaba al no pelear conmigo. esto o lo otro y analizar los fragmentos de manera aislada. En
DR. MINUCHIN: ¿Cuándo se convirtió Peter en el centro de la vida? definitiva, cuando se trató de la educación de Peter, fui dema-
MAMÁ: Tal vez cuando tenía unos siete o nueve años. siado estricta, no cabe duda.
DR. MINUCHIN: ¿Y cómo sucedió? PAPÁ: Creo que'estricta no es la palabra más indicada. Creo que
MAMÁ: Peter tenía muchos problemas de rebeldía. es más acertado, como dijiste, que tenías que ganar, porque
DR. MINUCHIN: Rebeldía es un término que significa que el proble- yo siempre pensé que tenías una manera muy claramente de-
ma está en él, y no creo que sea así. Creo que estaba peleando finida de percibir cómo tenían que comportarse, cómo tenían
contigo. que ser, actuar y responder; que era muy importante para ti
MAMÁ: De acuerdo. someterlos desde un principio para no tener que lidiar con eso
DR. MINUCHIN: No es que haya sido rebelde y desafiante y por eso después.
te atacaba. Estaba peleando contigo. Es que él y tú estaban en DR. MINUCHIN: Estábamos hablando del pasado y ahora quiero mi-
lucha. rar hacia el futuro. Verán, creo que su madre necesita ayuda.
MAMÁ: ¿Y cuál sería la forma más correcta de verbalizarlo? PETER: Estoy de acuerdo.
DR. MINUCHIN: ¿Cómo puede evolucionar esta familia para que la
Estéêé cléro que nos enfrentáêémos en una luché de poder. Ellé des- vida sea mejor, no solo para ti [Peter], sino también para ella?
cértó mi oêservéción como si fueré puré péléêreríé, y yo respondíé su ¿Qué tiene que ocurrir [a Peter y =évid)? Ahora les toca a uste-
sércésmo de formé viscerél. Eso tendríé que héêer sido uné señél péré des, y sus padres escucharán. Son el público.
mí de que deêíé retroceder, pero estéêé demésiédo éêsorto en lo que
trétéêé de decir. Aunque los chicos héêíén pérticipédo en lé converséción de los pédres
durénte lé terceré etépé, inéuguro oficiélmente esté etépé péré que
DR. MINUCHIN: Mi intención de ser útil no está alcanzando su ob- los cuétro miemêros de lé fémilié sostengén uné converséción, con el
jetivo; pienso en tu posición dentro esta familia: eres fuerte, oêjetivo de explorér nuevés formés de relécionérse.
330 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS TRATAMIENTO EN RESIDENCIA POR DROGADICCIÓN 331

PASO CUATRO: exploración de nuevas formas de relacionarse DR. MINUCHIN: Lo que David dice es que sería muy útil una explo-
ración de las alternativas y que tu respuesta [lé médre] a la pro-
PETER [a la madre]: Nunca te habían confrontado. Nunca te habían puesta de conducir es que tú eres competente 7 Mike no.
preguntado por tu pasado, y no creo que entiendas, no por cul-
pa tuya o porque así lo hayas decidido, que tu educación y la Amplío lé vo] de =évid, y me siento égrédecido de que héyé intro-
forma de ser de tu familia afectaron directamente tu personali- ducido uné ideé que puede hécer que lé sesión concluyé de méneré
dad y la forma que tienes de hacer todo en la actualidad. • sétisféctorié.
DAVID: Sí, percibo mucho miedo en todos en nuestra familia.
PAPÁ: ¿De qué tenemos miedo? MAMÁ: No, él es un conductor competente, pero yo soy una pasa-
DAVID: De cambiar. Tú tienes miedo de cambiar. Jugamos muchos jera neurótica.
juegos mentales entre nosotros y así ha sido siempre. Y la ver- DR. MINUCHIN: Pero lo que David propone es que inicies el cambio
dad, eso me está empezando a molestar mucho: ahora. Mike, ¿podrías conducir de regreso a casa?
MAMÁ: Tiene razón. Jugamos mucho al ajedrez mental en nuestra MAMÁ: Gracias a Dios que vinimos en tren.
casa., Es el juego familiar y todos jugamos. DR. MINUCHIN: Lo que David está preguntando es si puedes aceptar
PAPÁ: Siempre nos hemos enorgullecido del hecho de que sabemos sentirte incómoda.
mucho unos de otros. Pero en cuanto al cambio que usted dice MAMÁ: No, entiendo.
[dirigiéndose él doctor Minuchin] que tiene que ocurrir, necesita DR. MINUCHIN: David pregunta si puedes [é Peter] aceptar no ser
ser más específico. el centro de atención. Acepta la incomodidad y en el proceso
DR. MINUCHIN: Si pudiera ser más específico; sería mago. David me empezarás a hacer otras cosas. Mike puede hacerse respon-
impresiona. Creó que elige palabras que son muy curativas. La sable de algunas cosas y le resultará incómodo. Allison puede
pregunta es: ¿pueden cambiar? escuchar algunas de las ideas de Mike sobre el cambio que la
DAVID [é lé médre]: Terminas levantando estos muros que nadie incomodarán. Los dejaré con una situación experiencial. [Estre-
puede-cambiar. Creo que lo que necesitamos hacer es idear mé- chéndo lé méno de =évid]: Cuando quieras prepararte para ser
todos para cambiar eso. Por ejemplo, deja que papá se encargue terapeuta, estoy a tus órdenes. ¿Tienen alguna pregunta?
del dinero. PETER: ¡Qué alivio! Creo que parte del problema de por qué la tera-
pia familiar nunca fue eficaz en el pasado es que cada vez que
=évid, sintiendo mi époyo, se convierte en mi portévo] énte lé fémilié. todos entramos en un consultorio, siempre soy yo el centro de
la atención.
DAVID: Deja que papá conduzca de regreso.
MAMÁ [mueve lé céêe]é]: ¡Qué ideas se te ocurren!
PEIER: Estás esperando un cambio espectacular. Colofón
DAVID: No, no espero un cambio espectacular. Espero algún pro-
greso... y no lo veo. El trabajador social que derivó a la familia me llamó la semana si-
guiente para contarme que David había salido de la institución y que
Cuestioné é su fémilié utili]éndo un estilo similér él mío. Mike insistía en conducir el auto para llevar a Allison a todas partes.
332 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS TRATAMIENTO EN RESIDENCIA POR DROGADICCIÓN 333

Al principio, consideré que este caso había sidq exitoso, porque fiaban directamente. Por último, el subsistema conyugal estaba
ocurrieron algunos cambios inmediatamente después de las dos se- caracterizado por una complementariedad rígida en la que Mike
siones. Pero me molestaba no haber podido establecer contacto con aceptaba el control de su esposa y con ello evitaba el conflicto,
la _ madre. Para mi sentido de la estética, me habría gustado bailar pero dejaba a Allison con toda la responsabilidad y la soledad de
con ella de manera más graciosa. Pero me dejé atrapar en la limita- ser "la fuerte"
ción de mi estilo y opté por convencer cuando percibí resistencia a
mi meta terapéutica.
Una de las ventajas de la terapia continua es que es posible re- Perspectivas individuales
troceder y reparar los malos entendidos entre clientes y terapeutas.
No obstante, un consultor tiene que aceptar que quizá no haya una La terquedad de Allison era en parte un papel que su familia le
segunda oportunidad. enseñó a desempeñar. Su tendencia a convertir los desacuerdos en
confrontaciones orilló a su esposo a no cuestionarla, y esto la dejó
sola al mando de la familia. No se aclaró del todo por qué es con-
Marco terapéutico troladora o por qué siente la necesidad de ser así, ya que no ofre-
ció una visión muy reveladora de su niñez. En apariencia, el padre
Organización familiar tenía una personalidad dominante, y la madre y el padre estaban
desligados. Sin embargo, quedó oculto en la opacidad de su me-
Cuando el terapeuta trabaja con familias que tienen una larga moria cómo la trataban sus padres en realidad y cómo sé trataban
relación con los sistemas de salud, debe incluir a la institución entre ellos.
como parte de la organización familiar, como si fuera una rama Mike creía que su deber consistía en ser el ayudante de su es-
de la familia ampliada. Por tanto, la familia McLaren podría con- posa. Como había crecido con un padre dominante y autoritario,
sidérarse un subsistema ejecutivo formado por los padres y el proyectaba esas cualidades inexpugnables en su esposa. Evitaba
sistema de cuidados en coalición para controlar el subsistema de los conflictos y, por consiguiente, eludía sus responsabilidades. De
lps adolescentes. Por desgracia, esta coalición parental se debili- niño aprendió que discutir le valdría una paliza y por eso prefería
tó porque los padres dejaron de creer que podían ser eficaces en retirarse antes que desafiar a Allison. Señaló que era imposible dis-
la vida de strs hijos. Cuando la razón y el amor no funcionaron cutir con ella, lo que en parte era cierto, pero también reflejaba su
y la paciencia se agotó, , Mike y Allison cedieron su influencia al propio miedo anacrónico a la autoridad.
sistema de salud mental. Mientras tanto, la separación de Peter y Peter se convirtió en lo que su padre no era: un combatiente.
David de sus padres los privó de protección y control, así corno Desde muy temprana edad luchó contra su madre por el derecho a
de la oportunidad de aprender a tratar con sus padres de manera ser él mismo. Una vez que rechazó la autoridad de su madre, Peter
más adulta. procedió a rechazar la autoridad en general. Esa forma de pensar lo
Otro aspecto de la organización familiar fue que el padre y metió en problemas desde muy joven.
los chicos habían formado una coalición que mantenía a la madre David era el miembro introspectivo de la familia. Se veía a sí
en una posición insostenible de responsabilidad y control: era lá mismo como una víctima de la organización familiar, en la que sus
persona a la que debían evitar, o esquivar, pero a la que no desa- padres siempre estaban ocupados con los problemas de su herma-
334 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS TRATAMIENTO EN RESIDENCIA POR DROGADICCIÓN 335

no. Aprendió del drama moralista de las batallas de Peter con su Técnicas
madre a evitar los altercados abiertos y se enfrascó en sus propios
pensamientos. Como resultado, se volvió reflexivo, pero se sentía Siguiendo nuestro modelo de cuatro pasos, las primeras interven-
aislado. ciones tuvieron el propósito de quitar la atención de la drogadic-
Después de arañar la superficie y ofrecer algunas explicaciones ción de los hijos y centrarla en las interacciones familiares en las
psicológicas y de sistemas familiares sobre el comportamiento de que estaba amigada. Empecé por preguntar a los padres cómo ha-
los dos muchachos, no debemos olvidar que la drogadicción tiene bía sido para ellos que sus hijos cayeran en la drogadicción. Luego,
sus propias consecuencias. El objetivo de la consulta no fue el in- basé mi intervención en lo que dijeron los chicos respecto de que
tento imposible de distinguir cómo había contribuido relativamen- se sentían separados de sus padres y pasé a explorar cómo había
te cada uno de los miembros de la familia, sus compañeros y ellos surgido este patrón relacional. En este momento se presentó la re-
mismos a que Peter y David cayeran en la adicción; la finalidad fue sistencia.
ayudarles, a ellos y a sus padres, a reconectarse, de tal suerte que No obstante, sería un error concluir, a partir de este caso, que el
los padres pudieran ofrecerles el amor y la guía que aún necesi- terapeuta debe evadir la confrontación y limitarse a ser un escucha
taban; y darles la oportunidad de aprender a relacionarse con las solidario. El arte de ser un terapeuta eficaz reside en saber cuándo
figuras primordiales de autoridad en su vida de otra forma que no insistir y cuándo abandonar. Es posible que los padres de Peter y
fuera rebelándose o retrayéndose. David hayan abandonado más de lo que deberían, pero también es
factible que yo haya presionado mucho y demasiado pronto. Lo-
gré descubrir la complementariedad entre Mike y Allison, y creo
Estrategias de intervención que logré ayudar a Mike a darse cuenta de las consecuencias des-
afortunadas de hacerse a un lado en vez de ser un contrapeso en
Al señor y la señora McLaren les habían enseñado a aceptar que las luchas de poder entre su esposa y su primogénito. Encontré un
no podían lidiar con la drogadicción de sus hijos. Por tanto, mi es- coterapeuta en David y le ayudé a hallar su voz. Sin embargo, no
trategia tonsistió en cuestionar su falta de participación. No obs- logré conectarme con Allison.
tante, para hacerlo con eficacia, primero tenía que haber tratado
de entenderlos y sentir empatía por todo lo que habían pasado: las
largas noches sin dormir, las llamadas a medianoche de la policía,
los viajes a las salas de urgencias, la prolongada agonía de la desin-
toxicación, las horas interminables en las salas de espera.
Por desgracia, me enzarcé en una lucha de poder con los pa-
dres. Quise convencer e insistí en que participaran en la construc-
ción de la vida de sus hijos, pero ellos lo interpretaron como que
los estaba culpando y los consideraba unos padres irresponsables.
Mi postura de trabajar en proximidad y mi incapacidad para des-
ligarme cuando los padres opusieron resistencia, transformaron la
sesión en un combate sin ganador.
Epílogo

Hemos explorado juntos las complejidades de los encuentros


con diez familias. Empezarnos con un mapa, nuestro modelo de
cuatro pasos para evaluar a las familias, pero, conforme fuimos
describiendo el proceso terapéutico, el mapa perdió parte de su
atractiva simpliCidad. Aparecieron caminos que podríamos haber
tomado, mas no lo hicimos. En algunos casos, el encuentro llevó
a los miembros de la familia y al consultor por una senda conoci-
da; en otros, aparecieron caminos inesperados, y en ocasiones fue
necesario, aunque tedioso, recorrer varias, veces el mismo terreno.
En suma, hemos visto las complejidades del dolor, el miedo, la no-
vedad y la esperanza, en una travesía compartida por el consultor
y diez familias afligidas.
La terapia es una experiencia construida de encuentro humano,
un tipo especial de arte con una serie de objetivos y métodos para
cumplirlos. La diferencia entre los terapeutas con y sin experiencia
es que los primeros son más hábiles para descubrir la dinámica
de las relaciones en las familias y entretejerla en la estructura del
proceso terapéutico, mientras que los segundos se inclinan más a
moldear a las familias dentro sus marcos preconcebidos, corno si
usaran cortadores de galletas en la masa preparada. De un modo
u otro, cada caso es un producto único con sus propias fuerzas y
debilidades, que debe revisarse, admirarse y criticarse con base en
la experiencia y la sensibilidad del lector.
338 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS EPILOGO 339

En esta última sección nos gustaría dejar constancia de que el Aunque siempre estarnos conscientes de que los miembros de la
trabajo con las familias nunca es tan simple como dejan entrever los familia están conectados por una red invisible, no siempre nos da-
modelos. El modelo puede prometer claridad, pero la realidad del mos cuenta de que existen filamentos invisibles en los que los tera-
proceso terapéutico siempre nos lleva a la ambigüedad. Aunque peutas también quedan atrapados en el sistema familiar. De todas
muchos tipos de instrucción se relacionan con la transmisión de un las técnicas que enseñamos en los programas de entrenamiento, la
conjunto particular de habilidades que no permiten mucho espacio más útil sigue siendo nuestra capacidad para hacer preguntas. Por
para la innovación, la capacitación en psicoterapia debe tenér lugar lo tanto, incluso si nuestro modelo de cuatro pasos es un mapa útil
,.en varios niveles, porque depende en gran medida de la comunica- para nuestro viaje terapéutico, únicamente nos ofrece un esquema
ción metafórica, y a menudo juega con la confusión, contradicción, general que indica la dirección a seguir. Si en ocasiones nuestra
ideas contrapuestas, malos entendidos e incluso discusiones. La descripción del proceso terapéutico dio la idea de que es demasia-
terapia es una empresa extraña en la que las personas angustia- do sencillo y directo, nos gustaría reconsiderar esa descripción y
das buscan la orientación de un experto, cuyo trabajo es cuestionar, ampliar su complejidad.
analizar e incluso redefinir el significado mismo del problema que Por ejemplo, tomemos el caso de La adolescente mentirosa. Sería
se pretende resolver. Esto significa, en esencia, que el terapeuta y la demasiado fácil para nosotros centrarnos en la construcción en la
familia construyen de manera conjunta una realidad alternativa a que las mentiras de la adolescente se transformaron en metáfora o
la que se presentó originalmente. poesía, sin considerar la interacción de los tres miembros de la fa-
En la terapia no se trata de hallar la verdad, sino de abrir milia. Si uno pone atención al desarrollo del esfuerzo del consultor
opciones. Cada terapeuta tiene que elegir la dirección que va a para explorar la relación de la pareja, se dará cuenta de que el con-
seguir, el lenguaje que adoptará, las metáforas que utilizará, los sultor empezó por preguntar cuál de ellos era el mejor detective,
significados asignados y los cambios buscados. Además, ningu- al tiempo que se relacionaba con la adolescente de manera que le
na formación terapéutica estará completa hasta que el terapeu- permitiera reencuadrar su tendencia a mentir corno producto de la
ta aprenda la verdad de la incertidumbre. Cuando el lector siga relación con sus padres. Como se trataba de una pareja reconstitui-
nuestro mapa de indicaciones, también queremos que tenga en da, cuya hija era del matrimonio anterior de la madre, la estructura
cuenta nuestra lucha constante en el viaje ambiguo con cada fa- de la relación cercana entre madre e hija se exploró en relación con
milia. Aunque seleccionamos casos con base en su éxito, pensa- el subdesarrollado subsistema conyugal. Lo segundo se consideró
mos que fue necesario compartir con ustedes el último caso como una fortaleza sin explotar por la familia, que sería necesario activar
ejemplo de fracaso. Podríamos decir que somos como artesanos para facilitar el cambio. Cabe destacar que el cambio sugerido en
persas que hacen un esfuerzo especial por entretejer una imper- este caso no se refirió al significado del problema presentado; máS
fección en una alfombra por lo demás perfecta. La verdad es que bien, al reencuadrar el problema presentado, se creó un contexto
originalmente consideramos que el caso de la familia que lucha- en el que era necesario introducir el cambio en las relaciones y la
ba contra la drogadicción había sido exitoso; no fue hasta que lo estructura de la familia. Cuando el esposo empezó a ofrecer más
analizamos en retrospectiva cuando nuestro sentido clínico nos apoyo a la esposa en sus tratos con la hija, la exploración de lo que
indicó lo contrario. (A veces, el terapeuta se concentra en la uti- el pasado de cada uno de ellos aportaba a la relación contribuyó
lidad de lo que dice y pasa por alto el hecho de que la familia no a consolidar su comprensión de cómo la experiencia previa había
lo acepta.) deteminado su relación actual.
340 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS EPÍLOGO 341

"Primera trama
Como es evidente, hay dos tipos de procesos,terapeuticos en
marcha simultáneamente, y cada uno de ellos se complementa y
Mapa de
se superpone al otro. Uno es el proceso que se centra en ampliar la cuatro pasos
definición del problema para liberar a los miembros de la familia
de las perspectivas limitantes que los llevaron a terapia; el otro es ...... •••'. ••• .......
el proceso que presiona a los miembros de la familia para que rene- Segunda trama
gocien sus patrones relacionales con el fin de lograr interacciones
más sanas entre los subsistemas familiares. Estos dos procesos son
como instrumentos musicales que se tocan a dúo en un juego de El desarrollo de una nueva perspectiva (interpersonal) de la
interacciones continuas y cambiantes. A veces uno persigue al otro, queja presentada (lineal) es un primer paso importante en la tera-
y a veces se turnan en la delantera, sin embargo, en otras ocasiones pia, pero no puede ser el fin. Es solo el principio de un proceso que
están entrelazados en un solo tema. va de reexaminar las creencias rígidas a introducir nuevos patrones
Desde este punto de vista, en realidad existen dos tramas en de interacción para cambiar las estructuras familiares rígidas. En
todos estos casos. La primera se refiere a cómo el terapeuta trata consecuencia, es importante recordar que, si bien nuestros cuatro
el contenido del síntoma presentado; la segunda, a cómo utiliza la pasos son una herramienta de evaluación, no se trata simplemente
primera trama para generar otro tipo de interacciones. Estas dos de evaluar el problema presentado; más bien, se trata de una eva-
tramas se entretejen y separan según la dirección del mapa de cua- 1 uación de la necesidad de otros patrones relacionales y de cambio.
tro pasos, como se indica en la figura de la página siguiente. Si logramos recorrer los cuatro pasos, llegamos a un punto donde
Así, el misterioso dolor estomacal del joven austriaco se con- aparecen nuevas posibilidades viables.
vierte en el dolor de toda la familia (primera trama). El terapeuta lo Comenzamos con un tema y luego añadimos otro. En el pri-
felicitó por su sensibilidad hacia su familia, pero lo que en realidad mero, el terapeuta transmuta el síntoma presentado en algo to-
hacía era crear distancia entre el hijo y la madre (segunda trama). talmente diferente, algo significativo e interactivo, por ejemplo:
O tomemos el caso de Sara, la hija en el papel parental: la etiqueta las mentiras son poesía, la depresión es los brazos de Shiva, las
depresión con ideación suicida de esta joven española se reinterpretó intenciones suicidas son búsquedas edípicas de identidad, etc. En
como responsable y servicial en las numerosas posiciones que asumía este caso, uno puede ampliar el uso de las metáforas, como en la
en su familia (primera trama), pero el objetivo de la exploración historia de 11 Postino, donde la vida trivial de la existencia cotidia-
era permitirle renunciar' a algunas de estas funciones agotadoras na cobra significado a través de la transformación metafórica. El
(segunda trama). Respecto del niño hiperactivo, o la madre cuyas otro tema es una exploración de los patrones transaccionales de la
manos siempre-estaban sucias, siempre hay dos niveles de inter- estructura familiar, lo cual requiere observación. En este ámbito,
vención en curso en el encuentro terapéutico. Aunque el terapeuta el carácter de la transformación no se basa en la creatividad del te-
demuestra curiosidad por el síntoma presentado y en todo momen- rapeuta, sino en la validez de la observación repetida. La paradoja
to se las ingenia para crear un drama al respecto que llega al absur- radica en que incluso el absurdo y la ambigüedad en las relacio-;
do, su verdadera intención es muy distinta. Está más interesado en nes humanas pueden basarse en lo empírico, ya que representan
introducir el-cambio en la estructura familiar y en los patrones de lecciones aprendidas de la experiencia y la observación del caos
relación que mantienen el problema. en la vida.
342 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS EPÍLOGO 343

Debido a que la vida está llena de ambigüedad y de contradic- Por tanto, los dos temas que hemos descrito en el proceso tera-
ción, es natural que la terapia familiar posea esas mismas cualida- péutico también entrañan contradicciones. Una se refiere a la rique-
des. Sin embargo, el terapeuta no es un dramaturgo que orq u ésta el za de i maginar nuevas posibilidades; la otra, a reconocer la realidad
drama familiar en sus propios términos, ni un fabulista que inventa que las familias han presentado en nuestro escenario de consulta
historias sobre la familia. El terapeuta debe participar en la búsque- durante el momento fugaz de la terapia. Como el ajedrez, la terapia
da familiar de significado para activar desde dentro la energía que familiar es un proceso humano interactivo, con formas de pensar
se requiere para el cambio. Aunque todos coincidimos en que cada y técnicas específicas que tienen el propósito de producir cambios
familia es única, la exploración de idiosincrasias en toda entrevista y ofrecer salidas al sufrimiento humano. Aunque cada juego es di-
familiar se medirá según el sentido que el propio terapeuta tenga ferente, con todas sus posibilidades imprevisibles, ambos se basan
de las normas culturales. Estos prejuicios son inherentes al proceso en un conjunto de normas simples que tendemos a olvidar porque
terapéutico, y se puede decir que el entrenamiento en cualquier nos dejamos llevar por la fascinación de hacer nuestras jugadas y
método es un proceso de redefinición de dichos prejuicios. participar en el juego.
En una conferencia de capacitación en el Centro Minuchin de En consecúencia, al igual que al final de un buen juego de aje-
Nueva York, una trabajadora social sueca se molestó después de ob- drez, luego de la conclusión de todo caso de tratamiento, hay más
servar una entrevista en la que el terapeuta alentó a unos padres a preguntas que hacer: ¿Podríamos haber hecho una mejor jugada
sujetar a su hijo descontrolado de cuatro arios. La trabajadora social en algún momento particular del juego? ¿Podríamos haber abor-
habríá aceptado sin reservas un diagnóstico psiquiátrico del niño dado este juego con una estrategia totalmente distinta a sabiendas
que dejaba a los padres impotentes y al niño sin esperanza, pero de que cualquier jugada diferente podría haber cambiado toda la
consideraba que el hecho de que el terapeuta les dijera a los padres situación?
que sujetaran al niño cuando sus rabietas se salieran de control, era Del modernismo al posmodernismo, y de nuevo al modelo
maltrato infantil. ¿Qué determina nuestras diferentes respuestas? biológico, hemos entablado un diálogo continuo con las nume-
Además de nuestra sensibilidad, no hay duda de que las influen- rosas voces de los campos del desarrollo humano. Aunque cada
cias dé la .cultura general y nuestra formación anterior contribu- encuentro ha dejado su huella, seguimos siendo leales y estamos
yen a determinar nuestras perspectivas. Por tanto, suponemos que, comprometidos con la ciencia de las relaciones, que postula que la
como terapeutas, estamos prejuiciados, y cualquiera que se crea_ experiencia humana siempre implica a más de una persona, y que
inmune a estos sesgos simplemente desconoce la esencia misma de la clave de la felicidad reside en nuestra capacidad para liberar-
la psicoterapia. Esta postura es especialmente crucial porque nues- nos de las restricciones que nos imponen los patrones relacionales
tros ejemplos de casos abarcan una amplia gama de diversidad ét- problemáticos. A final de cuentas, lo que importa en realidad es la
nica y cultural. Nuestra misión no es buscar una cura mágica para relación de las personas que comparten el viaje.
todos los problemas que aquejan a las familias, sino simplemente
poner en entredicho la certeza de que las familias que acuden a
nosotros en busca de curación son impotentes. Si una familia sufre
porque sus miembros están atrapados en una estrúctura rígida, el
uso del yo por parte del terapeuta inevitablemente conllevará su
perspectiva única del proceso de cambio.
Índîce analítîco

A B
Ackerman, N., 19, 26, =6 Baîrd, M., 209
Ackerman Instîtute, 209 Baker, L., 211
adaptacîón, 99 Bateson, G., 19, 20, 22, 2Ç, 38, 83
Adler, A., == Becker, G., 100
adolescentes, 2=, 12=-12< Booth, A., 100
en famîlîas reconstîtuîdas, Boscolo, L., 2Ç
107 Bowen, M., 19, 22, 2Ç, 23Ç
partîcîpacîón en la terapîa Bowlby, J., 4Ç
famîlîar, 21P Bramlett, M. D., 99
y consumo de drogas, 276- Bray, J. H.,102
27P Brook, D. é., 2<Ç
y mentîras, 10P, 12<, 127, 339 Brook, J. S., 2<Ç
alcoholîsmo, P<-P6, 9<, 119, 1=1,
1=7, 229, 2P7, 290-291, 327
amalgamîento, 219, 223, 262- Carter, B., 101
26= Cecchin, G., 2Ç
agresor como víctîma, 7P Centro Minuchin, 342
Allen, M., 27= centro nacional de recursos, 2<4
Anderson, 1-1., 22, 26 cetoacidosis, 211
anorexîa nervîosa, 2<, 239, 2=3, Clingempeel, INT, G., 103
2=P, 2<0 colaboración, 209, 2<5, 282
asîmetría, 63 y cambio, 40
automutîlacîóni 129 Colapinto, J., 2<2, 2<Ç
346 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS I NDICE ANALITICO 347

Coleman, M., 102 uso del desafío de la norma epiléptico, 129 Families of the Slums, 24
complejo de Edipo, 235 cultural en la terapia, 268 esposos como subsistema en la Family Systems and Health, 209
complementariedad, 55, 63, 73, y familias de zonas rurales familia, 188 Family Systems Medicine, 209
115, 193 de España, 72-73 establecimiento de límites, 29, Family Therapy and Family Medi-
como estrategia primaria en y valores de los hombres es- 37, 48, 99-102, 107-108, 126, cine, 209
la terapia con parejas, 205 pañoles, 66 151, 161, 228, 233, 251, 268 Family Therapy Techniques, 193
cuestionamiento del patrón etiquetar [tachar de], 38, 54, 62, Fine, M. A., 102
de, 190 CH 178, 187, 288, 294, 340 Freud, S., 43, 260
descripción al cliente duran- Chang, S. Y., 277 exploración diádica, 205 Frornm-Reichmann, F., 45
te la terapia, 187 Child Guidance Clinic de Fila- expresiones no verbales, 28, 82,
descripción del uso en la te- delfia, 210 138,168 G
rapia con parejas, 157-162 Canon};, 1.., 102
papel del pasado de los D f género, 66, 71
clientes en el patrón de, 203 Dakof, G. A., 277 familia nuclear, 304 Glick, P. C., 99
y teoría de sistemas, 83 De León, G., 276 familias Goolishian, H., 22, 26
componente erótico en la rela- Demo, D. H., 100 alianzas entre los miembros Greenson, R. R., 212
ción madre-hijo, 231 depresión, 87, 159, 165, 188 de las, 168, 204-205, 243, Grolnick, L., 210
conflicto, 87, 155 con ideación suicida, 51, 54- 304, 320 Gurman, A. S., 160
constructivismo social, 20 55, 129, 340 chinas, 241
contagio emocional, 228, 233, 235 desequilibrar, 37, 127, 180 estrés en, 122, 185, 210 H
contexto familiar, 25, 55, 70, Doherty, W., 209 evaluación de, 31-39, 71 Haggerty, R. J., 210
268-269, 277 Donovan, J. M., 160 historias de, 96 Haley, J., 181, 236
Cox, M.. J.,100 drogadicción, 334 monoparentales, 304, 306 Hartman, A., 274
crianza de les hijos, 44-45, 47- como problema familiar, pobres, 272 Healy, W., 44
48, 95-96, 152, 241-242 273, 312 335 triangulación en. Véase trian- Henggeler, S. W., 277
cuidados a cargo de parientes, y adolescentes, 276-278 gulación Hepworth, J., 209
275 y servicios sociales, 274 familias ensambladas. Véase fa- Hetherington, E. M., 103
culpar, 23, 43, 45, 47, 95 y tratamiento en residencia, milias reconstituidas hijos
cultura 309 familias psicosomáticas, 213, descritos como una unidad, 65
china, 247-248, 263 241, 226 Holmes, T. H., 210
de la pobreza, 303 E modelo de, 211
e hijos parentales, 71-72 Edwards, N. J., 100 familias reconstituidas, 99-104, J
efecto en la terapia, n emoción expresada, 212-213 107-108 Jackson, D., 159
semejanzas entre familias enfermedades psicosomáticas. conflictos de lealtad en, 152 Jacobs, F., 275
de diferente, 59 Véase psicosomático Families and Family Therapy, 23 Jacobson, N. S., 160
3=P EVALUACIÓN 11<E FAMILIAS Y PAREJAS ÍNDICE ANALÍTICO 3=9

jerarquía de la înfluencîa, 101 de egos îndîferencîados, 23< O R


Joannîng, H., 277 matrîmonîo en segundas nup- oposîcîón de la famîlîa al crecî- Rahe, R. H., 210
Judge Baker Guîdance Center, == cîas, 99-100, 12= mîento, 21 rastrear, 30, 1<<, 16P
juegos sucîos, 22 McDanîel, S., 209 organîzacîón famîlîar, 19, 23- reencuadramîento, 33, 37,127, 339
Juvenîle Psychopathîc lnstîtute, == McGoldrîck, M., 101 2= Reîlly, D. M., 276
metáfora Rîtalîna, 76, 93
K explîcacîón del uso en tera- Rosman, B. L., 211
Kelly, J., 102 pîa, 2P-30, 339-3=1 padrastros y madrastras, 99-
no verbal, 13P 103 S
L. uso con adolescentes, 127, padres, 22 Schwartz, R. C., 160
Laîng, R. D., 21 339 alîanza înstîtucîonal con los, M., 26
Lederer, W., 1<9 uso con alcohólîcos, 1=7 320 Selye, H., 210
Lee, W.-Y., =0 uso con famîlîas, 11=-11<, como equîpo, 93 servîcîos humanîtarîos. Véése
lenguaje psîquîátrîco, descodîfî- 2<.<-2<6, 290 domo subsîstema, 1PP servîcîos socîales
cacîón, P7 uso con nîños pequeños, 7P conflîcto entre, 96-97 servîcîos socîales, 271
Levy, D., =< uso de lentes como, 290 polarîzados, 9= crítîca a, 271-272, 27<, 2P1
Lewîs, R. A., 277 uso del espacîo como, 171 Papernow, P., 102 resultadós contra objetîvos
Ley de Preservacîón Famîlîar y Meyer, R. J., 210 Pasley, K., 100, 102 explícîtos, 2PP
Servîcîos de Apoyo de 1993, Mînuchîn, P., 272, 276 pobreza, cultura de la, 303 vîstos como mîembros en
27= Mînuchîn, S., =0, 1<P, 160, 210, Polsky, A., 271 el círculo de la terapîa
Ley de Proteccîón de Menores y 272, 276 portador de los síntomas, 76-77 famîlîar, 290
Asîstencîa para Adopcîones Modelo de cuatro pasos, 32-37 preservacîón de la famîlîa, 27= Shadîsh, W. R., 277
de 19P0, 27= Mosak, H. H., == prîmacía del apego, 101 Sobel, R., =6
Lîîddle, H. A., 277 Mosher, W. D., 99 proteccîón de menores, 273-27= somatîzacîón, 2=, 212-213, 267
mujeres psîcología îndîvîdual, == Stanton, M. D., 277
M como centro de la vîda psîcosomátîco Stress of Life, The, 210
madre esquîzofrenîzan te; =< famîlîar, 71 enfermedades, 210, 212-213, subsîstema de hermanos, 6P
madres, relacîones entre generacîo- 21<, 2=3, 266-26P subsîstema madre-hîja.12=-12<
complacîentes, =< nes, 30< famîlîas, 213, 2=1, 266-267 subsîstemas, 1PP
domînantes, =< y pobreza, 303 hîjo, 2=1 Sudîa, C., 27=
sobreprotectoras, =<, 100 síntomas, 212, 21<
Martîn, C., 102 N Psychosométic Mémilies, 2=, 23< T
masa Nîchols, M. P., 1<P, 160 puesta en escena (escenîfîca- Tavîstock Clînîc, =6
îndîferencîada del yo famî- nîñez, concepto de, =3 cîón), 30-31, 37, 161, 2<1, teoría famîlîar sîsternîca, 19-20,
lîar, 22 Norwooá, P. K., 103 2<3, 2<9, 26P 273, 27<, 277
350 EVALUACIÓN DE FAMILIAS Y PAREJAS

teoría de sistemas, 83, 209 terapia familiar, 342-343


terapeuta historia de, 19-23
como miembro del subsiste- método narrativo, 19-20, 23,
ma familiar, 174 38, 83
como participante en el dra- modelos de, 338
ma familiar, 193, 342 trasfondo antifamiliar en, 21
definición de; 39-40 trastorno de déficit de atención
estilo de, 25-27 con hiperactividad, 76, 79-
ideas de, 25 80, 90, 92-94
inducción en patrones fami- triangulación, 25, 48, 211, 250,
liares, 181 252, 126
respeto por el cliente, 98 en familias reconstituidas,
terapeutas médicos familiares, 101
210
terapia U
afectada por la cultura, 32 U. S. Children's Bureau, 274
ventajas de la terapia conti- unión, 37, 60, 155, 190-191, 193-
nua, 332 194, 309
cliente como coterapeuta en,
113, 122, 179, 317, 327, V
335 Vaughn, C. E, 212
como empresa en colabora- víctima como sanador, 149
ción, 48, 191 Visher, E. B., 100, 102
descripción de, 337 Visher, J. 5.,100,102
terapia familiar estructural, 23-
24, 30-31, 48, 83, 94, 100,
102, 153, 160-162, 168, Waldron, H. B., 277
269 Watzlawick, E, 26, 34
estudiantes de, 37 Weakland, J., 210
narraciones ensayadas pre- Williams, R. J., 277
sentadas por los clientes Wingender, T., 103
en, 311 Wood, B., 211
sesgos en, 342
transformación de pasiva en ac-
tiva, 66 Zalenski, J., 274
Una guía paso a paso para la evaluación me las parejas y las familias, esÆe ÆexÆo ofrece una mescripción
clara mel proceso me la Æerapia me familia a Æravés me maÆerial me la caja ricamenÆe ilusÆramo, con
clienÆes me una miversimam me anÆecemenÆes-

Apelanmo a los nuevos y experimenÆamos ÆerapeuÆas, Evaluación me fiamilias y Parejas reÆraÆa


una imagen clara me lo que ocurre en un momelo me mos sesiones al realizar una evaluación me
la Æerapia familiar- El ÆexÆo comienza con una breve reseña hisÆórica me la Æerapia familiar y
conÆinúa con una explicación meÆallama mel momelo me evaluación me cuaÆro pasos me los
auÆores- El momelo me evaluación se ilusÆra con una serie me esÆumios a fonmo me casos
meÆallamos, que incluyen, familias afroamericanas laÆinoamericanos, españoles, irlanmeses, y
chino-

Los esÆumianÆes y profesores por igual enconÆrarán en esÆe libro una valiosa herramienÆa para el
aprenmizaje y enseñanza me la evaluación me la Æerapia familiar-

¿}UÉ DICEN LOS REVISORESM

"Tenienmo en cuenÆa la repuÆación y el presÆigio me esÆos auÆores en la hisÆoria me la Æerapia


familiar, sin muma me eche un visÆazo a esÆe nuevo libro- En primer lugar, Æener la oporÆunimam me
ser, en esencia, en la sala con el mocÆor Minuchin y esÆar al ÆanÆo me Æomas y cama inÆeracción
Æiene un valor incalculableŒ La memosÆración me miversos e imporÆanÆes concepÆos me Æerapia
familiar como las sesiones se mesarrollan son una pomerosa oporÆunimam me aprenmizaje Æales-
EsÆo es cierÆo para Æomos los casos-

"El momelo me cuaÆro pasos para familias y parejas que evalúan es una conÆribución especialmenÆe
imporÆanÆe para una herramienÆa me enseñanza y aprenmizaje en el Ærabajo con los esÆumianÆes que
puemen ser nuevas para la familia la prácÆica mel Ærabajo social- Me sienÆo especialmenÆe aÆraímo por
la riqueza me los casos proporcionan para hacer la Æeoría y pracÆicar habilimames reales cobran
vima"-
—Chrystal Barranti, California State University, Sacramento

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IlusÆración me porÆama= Karen éarbour
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