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Hernández Chávez, A. “México. Breve historia contemporánea”, México, FCE, 2000, pp. 177- 252.

CAPITULO VI: “LA PRIMERA REPÚBLICA”

La independencia abrió un proceso de diversificación regional, significo que cada provincia adquirió rasgos
autonómicos: en el comercio, La organización política y la producción.

La idea de dualismo entre hacienda rica y minifundio pobre es una imagen que no coincide con la
economía del periodo. Hasta 1850 encontramos gran desarrollo de la agricultura en la ciudad de México,
Puebla, Guadalajara, Veracruz Oaxaca, además de la producción de manufactura y la minería en el norte.

A partir de la independencia el proceso económico fue más complejo, sin embargo se vio facilitada por la
rápida adhesión a la libertad de comercio, lo que a su vez implico la quiebra de corporativa y monopólica
del comercio colonial.

Sin embargo los obstáculos tuvieron que ver con la debilidad de la Hacienda pública, el gobierno federal
fue incapaz de construir un sistema de crédito público y bancario.

Sin inversión la economía mexicana no pudo pasar a estar más relacionada con el mercado, las finanzas
internacionales y la producción intensiva, ésta fue la cara negativa del proceso de regionalización que se
acentuó entre 1820-1860, es decir en este periodo NO hubo MERCADO NACIONAL.

Fractura en las jerarquías sociales:

La esfera política que a partir de 1820 adquirió nuevas fiormas de hacer política, es la MUNICIPAL. El
ayuntamiento y el municipio fueron fundamentos de los Estados soberanos y base del sistema republicano
federal.

Los pueblos o comunidades se apropiaron de los derechos políticos relacionándolos con sus derechos
ancestrales, lo que terminó por difundir la idea de que además los municipios eran SOBERANOS, no solo
autónomos.

El resultado: ALTA DISPERSION DEL PODER, lo que impidió a los gobiernos federales y estatales
ejercer una autoridad legítima.

La afinidad entre pueblos (lazos de parentesco, compadrazgo, negocios, comercio) facilitó el


entendimiento entre notables de una región, por lo que la conformación de los Estados de la Federación
tuvo por fundamento político y social el municipio.

Un actor clave en este proceso: el VECINO, condición que se le otorgaba al jefe de familia y que llevaba
“un modo honesto de vivir”, se los reconoció como ciudadanos gracias a la fractura en el viejo orden
jerárquico.

La anarquía hubiera conducido a la ruptura de poderes constitucionales de los Estados y municipios con
los poderes nacionales, se evitó mediante los PLANES POLITICOS, que dieron presencia política a
militares, como mediadores (a falta de un Poder Ejecutivo estable y frente a la dispersión de poderes
locales y regionales, la única institución nacional fue el Ejército) en los conflictos políticos entre
Federación-Estados, Estados- municipios.

Hernández Chávez no comparte la interpretación tradicional de que el pronunciamiento es un golpe de


Estado, para él ha sido una FORMA DE EXPRESION y PARTICIPACION POLITICA, propia de las
circunstancias del país, mediante ésta práctica un caudillo lograba un nuevo acuerdo que permitía al
gobierno restaurar la funcionalidad centralista o federalista. Este papel lo tuvo varias veces López de
Santa Anna.

Los pronunciamientos podían provocar la caída de un presidente y dar origen a un nuevo pacto que
tendría el carácter de provisional.
Como funcionaba: si el plan político rebasaba la dimensión municipal o estatal un comandante en jefe o un
cabecilla se hacía un pronunciamiento. Este pronunciamiento se desataba a través de los Ayuntamientos y
circulaba a través de los ciudadanos electores y de este al Congreso del Estado. Al mismo tiempo y
siempre desde el Ayuntamiento se comunicaba a a Guardia Nacional que deliberaba si debía unirse o no y
en este sentido el éxito dependía de la adhesión de facciones políticas importantes.

De estas facciones poderosas surgía el militar que negociaba las peticiones con el presidente, si el
presidente las rechazaba, el caudillo podía encabezar las demandas y llegar al enfrentamiento.

Un pronunciamiento exitoso regresaba la nación “a su estado natural”, esto significaba que el poder
retornaba a la ciudadanía. La cual a través del proceso electoral, volvía a constituir la nación.

La crisis de la primera República:

Contribuyó a la crisis: la invasión estadounidense 1846-1848, el descontento social por una “república de
notables” (por ejemplo la vigencia del voto censitario), la secesión de Texas, como signo de debilidad del
gobierno federal (en Texas además había un vacío de poder y era el territorio menos mexicano de todos)
(ver pag 209).

CAPÍTULO VII: “Liberalismo y Reconstrucción nacional”

En la segunda mitad del s. XIX México vive una TRIPLE NEGACION: HERENCIA COLONIAL, RELIGION
CATÓLICA Y DIFERENCIAS ÉTNICAS.

La negación se hizo ineludible cuando entró en crisis el Antiguo Régimen corporativo que sobrevivió a la
independencia y la 1ra república.

Fue fundamental en este proceso el recambio generacional, jóvenes que habían vivido la invasión
estadounidense y de las tropas imperiales en 1862. Esta generación liberal republicana reconstruyó la
nación y restableció el orden entre 1867 y 1890.

Guerra, intervenciones extranjeras y conflictos internos:

El periodo 1846-1867 fue de guerra: ejércitos de ocupación, disputas políticas internas. Sin embargo al
ocurrir la invasión en 1846 también se fortaleció la cohesión ideológica entre amplios sectores de la
sociedad en torno al concepto de nación, aunque quedaron sin resolver las disputas entre la forma de
gobierno central o federal.

La dinámica entre demandas populares (Derechos del Hombre y del Ciudadano en la CN, eliminación del
sufragio a doble turno) y su expresión en garantías constitucionales encontró respuesta con el
LIBERALISMO FEDERAL, alcanzando su clímax con la invasión de EE.UU y la dictadura de Santa Anna
(1853-1855), a estas dos fuerzas se le unieron los propietarios liberales.

Al converger estas 3 fuerzas (populares, de empresarios y propietarios y la nueva clase política liberal
federalista) quedaron desplazados los CONSERVADORES, quienes habían identificado en la Monarquía
Constitucional la solución al caos.

Tanto la Monarquía Constitucional como la República Liberal Federal fueron constituyeron nuevas formas
de hacer política, de encontrar opciones económicas y culturales que restablecieran la paz social y el
orden.

Triunfaron los federalistas liberales en 1854 con el Plan de Ayutla (que dio paso a la CN de 1857). Con la
Ley de Juárez de 1855 la Iglesia dio todo su apoyo a la reacción, pues le preocupa la difusión del
liberalismo, ideología que resaltaba los valores individuales y ponderaba la actitud laica.
Durante la presidencia de Juárez: leyes de Reforma (1859) declaraba al Estado Laico, la libertad religiosa,
la nacionalización de los bienes eclesiásticos, secularización de hospitales y casa de beneficencia,
creación del Registro Civil.

Los conservadores contaron con el apoyo de la Iglesia, Gran Bretaña, Francia Y España, potencias
preocupadas por la difusión del liberalismo y la reacción revolucionaria de 1848.

Esta alianza acordó la intervención militar en México, de este modo la intención de Napoleón III fue
levantar una barrera al poderío angloamericano, al fundar en México un imperio basado en la tradición
católica y latina, lo que más tarde provocó la salida de Gran Bretaña de la alianza.

Ante la invasión de México, Juárez inició su presidencia itinerante hacia el norte en 1862. La acción
conjunta del republicanismo juarista, la resistencia, la guerrilla y el abierto apoyo de EE.UU lograron el
retiro de las tropas francesas. Fue decisiva la GUERRA POPULAR, a partir de una ciudadanía en armas y
la acción de las Guardias Nacionales.

Mientras duró, el Imperio fue perdiendo apoyo en México y Europa, a la vez que crecía el prestigio de los
republicanos liberales. Por ejemplo perdió apoyo del Vaticano cuando Maximiliano optó por una Monarquía
Constitucional con un gobierno liberal moderado y tolerante en materia religiosa.

La República Restaurada: su organización, sus instituciones:

Después de más de 2 décadas de guerra, maduró la idea en la sociedad mexicana de que todos formaban
parte de una misma nación y que debían llegar a un consenso para darle unidad al país, en lo que todos
concordaban era en la República Federal.

La Constitución Nacional de 1857: la diferencia entre ésta y las anteriores es que contiene un principio
fundamental del Liberalismo: ser un texto programático que señala el rumbo que debe tomar el Estado-
nación. Asignó al Congreso un papel de 1er orden, garantizó la libertad del individuo, los Derechos del
Hombre y el Ciudadano.

Por su parte la IGUALDAD JURÍDICA se logró haciendo extensiva a todos la ciudadanía (lo que trajo
consigo el derecho al sufragio).

La riqueza dejó de ser un requisito para ocupar un cargo político por lo tanto surgieron nuevos actores, se
abrió el Estado al mérito, el talento y la capacidad. Sin embargo los cambios se entretejieron con la antigua
estructura de la sociedad.

Por otra parte la CN de 1857 le asignó mayor peso al Congreso y limitadas facultades al Ejecutivo, lo que
generó la preocupación de Benito Juárez y Lerdo de Tejada. Ante esto el Ejecutivo intervenía en el
proceso electoral mediante la selección de candidatos a diputados y senadores, hecho facilitado porque a
partir de 1874 se restableció el Senado y con ello la participación proporcional de los Estados y corregir el
desequilibrio.

Organización y administración:

Los gobiernos republicanos fijaron los cimientos del Estado Mexicano. Durante 1860-1870 Juárez y
después Lerdo de Tejada, resolvieron el continuo choque entre Ejecutivo y Legislativo, entre gobierno
federal y Estados de la federación y el éxito en la política financiera.

Tener en cuenta: Ley Lerdo de 1856 que nacionalizó las propiedades eclesiásticas y civiles, la Ley de
Ocupación y Enajenación de Terrenos Baldíos de 1863, ley que fijó las normas para la venta de tierras de
la nación a particulares.

En el decenio siguiente 1870-1880 los presidentes del periodo se abocaron a la labor normativa: Código
Civil, Derechos de Propiedad, Código de Comercio.

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