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La cloración es el procedimiento de desinfección de aguas mediante el empleo de cloro o

compuestos clorados. Se puede emplear gas cloro, pero normalmente se emplea hipoclorito
de sodio (lejía) por su mayor facilidad de almacenamiento y dosificación. En algunos casos se
emplean otros compuestos clorados, como dióxido de cloro (ClO2), hipoclorito de
calcio o ácido cloroisocianúrico.

Dioxido de cloro: Utilizado en el tratamiento del agua y como blanqueante.

El hipoclorito de calcio también llamado "cal clorada" es un compuesto químico Es


ampliamente utilizado en tratamiento de aguas por su alta eficacia
contra bacterias, algas, moho, hongos y microorganismos . Además es un agente
blanqueador. Su apariencia es granulosa, de color beige claro.
se le hace llamar comúnmente cloro para piscinas.
Características del cloro

El cloro es un gas amarillo verdoso, con un olor irritante característico que denuncia su presencia,
incluso en concentraciones muy débiles. Es dos veces y media más pesado que el aire; liberado
accidentalmente se esparce a ras del suelo. En estado líquido es de un color amarillo, tanto más
claro cuanto más baja es la temperatura. En frío, el cloro seco no ataca los metales o las aleaciones
corrientes (hierro, acero, ciertos aceros inoxidables, níquel, cobre, latón, bronce, plomo); por el
contrario, en presencia de humedad su agresividad es muy grande.

Solubilidad del cloro gas El cloro gas es poco soluble en agua. La figura 1 nos facilita los valores de
solubilidad del cloro en agua a distintas temperaturas y presiones. La solubilidad del cloro en agua
es de una naturaleza un poco especial, puesto que la disolución va acompañada de una hidrólisis
del cloro, con formación de ácido clorhídrico y de ácido hipocloroso disueltos. Estas «Soluciones»
tienen olor a cloroy lo desprenden por calentamiento moderado, pero se comportan
químicamente bien como una solución ácida, o bien como una solución oxidante.

La cloración es un medio sencillo y eficaz para desinfectar el agua y hacerla potable.


Consiste en introducir productos clorados (pastillas de cloro, lejía, etc.) en el agua para
matar los microorganismos en ella contenidos. Normalmente, tras un tiempo de actuación
de unos 30 minutos, el agua pasa a ser potable. Gracias al efecto remanente del cloro,
continúa siéndolo durante horas o días (en función de las condiciones de almacenamiento).

2) ¿Quién utiliza principalmente este medio y desde cuándo ?

Este procedimiento se utiliza desde hace varias décadas. En las grandes redes de
distribución de agua potable se añade cloro al agua para que no se contamine durante el
transporte desde la planta de tratamiento hasta el usuario. Por otro lado, la cloración se
utiliza a escala individual, familiar o colectiva en muchos países desarrollados donde el
agua disponible es susceptible de estar contaminada. También la utilizan los organismos de
solidaridad internacional en situaciones de emergencia.

3) ¿Por qué ?
El tratamiento del agua por cloración permite eliminar de forma sencilla y poco costosa
la mayor parte de los microbios, las bacterias, los virus y los gérmenes responsables de
enfermedades como la disentería, las fiebres tifoideas y el cólera. No obstante, es incapaz
de destruir ciertos microorganismos parásitos patógenos. La cloración, por tanto,
desinfecta el agua, pero no la purifica por completo.

4) ¿Quiénes son los principales interesados ? Lugares o contextos en los que


este medio parece el más adecuado

La cloración es adecuada siempre que las fuentes de agua carezcan de la calidad suficiente
y se disponga de productos clorados adaptados.

5) ¿En qué consiste este procedimiento ? ¿Cómo se pone en práctica ?

Al igual que sus derivados clorados, el cloro es un potente oxidante que al mezclarse con
el agua quema en media hora las partículas orgánicas en ella contenidas, especialmente los
virus patógenos y los microbios.
Aunque se necesita una cantidad importante de cloro para neutralizar esta materia orgánica,
solo hace falta una parte, el denominado cloro residual libre, para tratar posibles
contaminaciones posteriores del agua en la red o las viviendas. Según la OMS, la
concentración de cloro libre en el agua tratada debe estar entre 0,2 y 0,5 mg/l.
Hay que utilizar bastante cloro para que permanezca tras el tratamiento del agua, excepto si
su consumo es inmediato.
Existen diversos procesos de cloración, que se utilizan según la calidad del agua a
tratar.
La cloración solo es eficaz en agua clara. Si no es transparente y contiene impurezas
visibles a simple vista, la cloración será mucho menos eficaz. En tal caso habrá que realizar
un tratamiento preliminar.
Si el agua está clara, se puede proceder directamente a la cloración. La cantidad de
producto clorado necesario varía según la calidad del agua no tratada (tanto menor cuanto
más clara sea el agua y más inferior a 8, un valor bastante ácido, sea su pH), el grado de
concentración del producto utilizado, el volumen de agua y cuánto tiempo se desee
mantener la calidad del agua tras el tratamiento.
En la mayoría de casos, y siempre que el agua esté clara, se considera que hay que utilizar 5
mg de cloro activo por litro de agua y esperar unos 30 minutos. Pero si el agua está turbia,
conviene filtrarla y decantarla.
En la actualidad existen productos que llevan a cabo ambas funciones : la decantación y la
cloración.
De cualquier modo, el primer paso antes de cualquier etapa del tratamiento es lavarse
las manos con jabón o, a falta de él, con cenizas.
a) El tratamiento preliminar (a aplicar si el agua está turbia o contiene impurezas
visibles a simple vista)

Hay dos tratamientos preliminares que se recomiendan encarecidamente, considerándose


incluso indispensables : la filtración y la decantación. Si la filtración no es suficiente por sí
misma, habrá que llevar a cabo una decantación.
La filtración
El agua puede filtrarse con ayuda de un filtro de arena (consultar ficha n.º E21, « El
tratamiento del agua por filtración lenta en arena para uso familiar »), o, si se carece de él,
con un tejido adecuado.
La decantación
La decantación permite eliminar muchos materiales en suspensión. Consiste en dejar
reposar el agua durante varias horas, tiempo en el que las impurezas se acumulan en el
fondo del recipiente. A continuación se recupera el agua clara, vertiéndola con suavidad en
el recipiente destinado a la cloración o filtrándola.
El agua decantada no es salubre, ya que solo se eliminan las partículas de gran
tamaño, mientras que los gérmenes y microorganismos nocivos continúan estando
presentes.
La decantación puede favorecerse añadiendo ciertos productos químicos como cloruro
férrico o sulfato de aluminio, que provocan la formación de aglomerados de impurezas, los
cuales se depositan con mayor rapidez en el fondo. Es la denominada floculación. El
alumbre (sulfato doble de aluminio y potasio) y las semillas de Moringa oleifera (árbol que
crece en las regiones tropicales) cumplen esta función (consultar ficha n.º ..., « Floculación-
decantación mediante el uso de semillas de Moringa oleifera »).

b) La cloración (a aplicar sobre un agua clara)

Existen diferentes productos clorados que pueden utilizarse para tratar el agua. La
estrategia a seguir varía ligeramente de uno a otro. He aquí algunos de los productos
usados :
Pastillas o gránulos de hipoclorito de calcio
Este tipo de producto suele ser uno de los que mejor se adaptan al medio rural. Se
conserva muchos años. Hay varios tipos.
La cantidad a añadir por litro y el modo de empleo figuran en el envase. Por lo general, el
procedimiento es el siguiente : si el agua está clara, se colocan las pastillas en ella y se las
deja reposar 30 minutos con el recipiente cerrado, tras los cuales el líquido puede
consumirse. Si está turbia, se filtra y decanta, añadiéndosele a continuación una dosis doble
de cloro ; tras 30 minutos en el recipiente cerrado, el agua puede consumirse.
Una solución líquida, de tipo Waterguard (Sûr’eau)
Waterguard es una solución de cloro líquido vendida en diferentes formatos por una
empresa estadounidense. Si el agua está clara, se vierte el contenido de un tapón de
producto por bidón de 20 litros, dejándose reposar 30 minutos en el recipiente cerrado. Si
está turbia, el procedimiento es el mismo que en el caso de las pastillas : se filtra y decanta
el agua, se dobla la dosis de Waterguard y se deja reposar 30 minutos en el recipiente
cerrado.
A pesar de ser eficaz, muy práctico y utilizado por ciertas ONG, este producto es objeto de
críticas debido a su coste y a su relación calidad/precio (ver artículo del periódico
Libération indicado al final de la ficha).
Lejía (hipoclorito de sodio)
Originalmente, la lejía no fue concebida para tratar el agua, y por ello su utilización en este
sentido presenta pequeños riesgos. Sin embargo, es un producto sencillo y eficaz que los
aldeanos conocen bien por otros usos (colada, desinfección, etc.).
Si no se puede acceder a ningún otro medio (pastillas, soluciones líquidas prefabricadas u
otro método de purificación como la desinfección solar SODIS, la ebullición, etc.), puede
emplearse tomando ciertas precauciones.
El procedimiento es el mismo que el anterior : Si el agua está clara, se le añaden de 5 a 10
miligramos de cloro activo y se deja reposar 30 minutos en el recipiente cerrado, tras los
cuales podrá consumirse. Si está turbia, se filtra y se decanta, añadiéndosele a continuación
entre 10 y 20 miligramos de cloro activo por litro ; tras 30 minutos en el recipiente cerrado,
el agua puede consumirse.
El periodo de actuación del hipoclorito de sodio es de al menos media hora, pero si la
temperatura está comprendida entre los 10 y los 18 °C, debe incrementarse a al menos una
hora, y aún más si la temperatura es inferior a los 10 °C.
Para conocer el volumen de lejía que hay que añadir para alcanzar la concentración deseada
hay que conocer su grado clorométrico, que debe figurar en la botella (no obstante, en
ciertos países hay que prestar atención a la fiabilidad de la información y a las
falsificaciones).
Un grado clorométrico corresponde a 3,17 gramos de cloro activo por litro de lejía. Así, si
la lejía disponible está a x °C y se desea obtener una concentración c de cloro activo en el
agua a tratar (entre 5 y 20 mg/l, según el caso), el volumen de lejía que hay que añadir
puede calcularse con facilidad a través de la siguiente fórmula :
Vlejía = c * Vagua a tratar / (x * 3,17)
Si la concentración se ha expresado en mg/l, el resultado obtenido viene en ml.
A modo indicativo o de recordatorio, el volumen de una gota es de unos 0,2 ml, y 1 ml
equivale a 0,001 l.

c) Cómo producir hipoclorito de sodio localmente

Fuente : Antenna Technologies

Existe un procedimiento reciente (2009), sencillo y poco costoso que permite elaborar por
uno mismo una solución de hipoclorito localmente, sea para uso familiar, en un centro
comunitario o en un ambulatorio. La fundación suiza Antenna Technologies ha puesto a
punto el WATA, un pequeño aparato que funciona según el principio de la electrolisis y
que, a partir de agua clara, sal y electricidad (una batería de automóvil o solar son
suficientes), transforma la sal disuelta del cloruro sódico en hipoclorito.
El modelo pequeño de este dispositivo puede producir un litro de hipoclorito cada hora, es
decir, permite tratar 4.000 litros de agua al día, una cantidad que puede abastecer a entre
150 y 200 personas, a un precio de unos 45 euros por aparato.
En la actualidad, este procedimiento se utiliza en una cincuentena de países. Su ventaja es
que, al contrario que la mayoría de productos clorados, permite la producción local, lo que
abarata su coste, y funciona durante largos periodos de tiempo (unas 20.000 horas en
principio).

d) Cómo realizar una decantación y un tratamiento químico de manera simultánea

Existen productos que permiten realizar simultáneamente una decantación por floculación
(como el alumbre y las semillas de Moringa oleifera) y tratar el agua. Hay dos principales,
cuyo uso está muy generalizado : PUR (Purifier of Water) y Watermaker. Su eficacia es
casi idéntica. Permiten potabilizar el agua lodosa, pero son caros. Estos dos métodos (PUR
y Watermaker) son algo más complicados de utilizar que los mencionados anteriormente.

Cómo utilizar PUR (de la compañía Purifier of Water)


Las bolsitas de PUR son fabricadas por la empresa Procter & Gamble, y su precio es de
unos 10 centavos de dólar por unidad. Contienen 4 g y permiten tratar 10 l de agua. Se
vierte el contenido de una bolsita en un cubo de 10 l. Se mezcla durante 5 minutos para
favorecer la acción de floculación del producto químico, y a continuación se deja reposar
durante otros 5 minutos. Si el agua no está lo suficientemente clara, se repite esta etapa.
Después se filtra el contenido del sobre con ayuda de un tejido adecuado sin agujeros
(preferiblemente algodón). Tras 20 minutos de espera, el agua puede beberse. Si está
amarilla, no hay que beberla.

Cómo utilizar Watermaker (de la


compañía Watermakers)
Las bolsitas de Watermaker están disponibles en varios formatos (5 g para 20 l o 2,5 g para
10 l).
Se vierte el contenido de la bolsita en un cubo de agua con el volumen adecuado. Se mezcla
durante 5 minutos para favorecer la acción de floculación del producto, y a continuación se
deja reposar durante 15 minutos. Se filtra el agua con un tejido adecuado. El agua puede
beberse inmediatamente. Si está amarilla, no debe consumirse.
Existe un nuevo producto cuya utilización es muy fácil y sencilla : el AQUAPURE.

Se comercializa en forma de pastillas bicapa de doble


cara que llevan a cabo de manera sucesiva una doble acción de clarificación y desinfección
del agua. La primera está formada por sulfato de hierro, un coagulante ; la segunda, por
dicloroisocianurato de sodio, destinado a la cloración y la desinfección del agua.
La pastilla Aquasure reúne estos dos productos en un mismo soporte, separándolos
mediante un producto que impide que la segunda capa comience a actuar cuando la primera
se disuelve para provocar la floculación (para que la cloración sea eficaz, es necesario que
el agua ya esté clara) y la lleva hasta la superficie mientras se disuelve para permitir que
entre en acción la cloración.
La tasa de cloro remanente final tras el tratamiento estaría entre 0,5 y 1 mg/l, cantidad que
se corresponde con las normas que rigen esta materia.
Una pastilla permite tratar 200 litros de agua, pero no puede eliminar la materia orgánica a
concentraciones muy bajas, como los pesticidas. En la actualidad, el producto se vende en
kits que contienen 6 kg de pastillas (unas
150), lo cual se considera que corresponde a las necesidades en caso de emergencia de una
población de 1.000 personas durante 5 días (tomando como base 5 l de agua por persona y
día), además del material : un depósito flexible de 1 m3, una bomba (4 a 5 m3/h), un
dispositivo agitador, un colector de 4 grifos, varios metros de tuberías, un turbidímetro y un
pequeño aparato para la medición del cloro.
El kit básico de 6 kg cuesta 3.500 Euros, impuestos incluidos (precio de salida de una
fábrica cercana a St. Etienne, en Francia). Un kit de 12 kg de pastillas cuesta 4.300 euros, y
el de 18 kg, 5.000 euros. La caducidad del producto es de 2 años, lo que facilita su
almacenamiento.
Este producto, muy adecuado para situaciones de emergencia, sobre todo durante los
primeros días, mientras se espera la reparación o la llegada de material de tratamiento
pesado, está siendo investigado y transformado para adaptarlo a las necesidades familiares.

6) Dificultades especiales, soluciones y medidas de precaución para ellas

Los productos clorados pueden ser dañinos en caso de contacto con los ojos. Deben
almacenarse fuera del alcance de los niños y los animales, en un entorno seco y protegido
del sol.
El cloro puede conferir al agua un sabor ligeramente desagradable. Esto se puede
solucionar parcialmente agitando con vigor el agua tratada en una botella, con el fin de
disolver un poco de aire en ella y darle un sabor más natural. También se puede poner en
una nevera durante unas horas.
Los recipientes utilizados en cada etapa del tratamiento deben estar limpios.
Sin embargo, lo ideal no es clorar o desinfectar el agua, sino tomar todas las medidas de
prevención necesarias para evitar la contaminación del agua. La gente no debe
considerar la cloración como una especie de medicamento ni que el agua clorada carece del
riesgo de volver a contaminarse.
Es importante sensibilizar previamente a la población sobre los problemas de
higiene y de salud, para que comprenda bien las razones y los métodos de intervención y
cambie su comportamiento si es necesario. Sea cual sea el método utilizado, la cloración no
debe preceder a estas campañas de educación sanitaria, sino ser una continuación de ellas.

7) Observación : ¿La cloración debe tener un carácter individual o


colectivo ?

La elección depende sobre todo de la situación y el contexto de la región o aldea.


En una aldea, el tratamiento suele realizarse de manera colectiva, lo cual resulta también
más conveniente (por ejemplo, directamente en los pozos, utilizando diversos sistemas,
como el de los recipientes cloradores difusores de cloro situados en el fondo, aunque
prestando atención a que esto no se traduzca en un relajamiento de la población en materia
de higiene y salud, o la distribución/venta en lugares adecuados de productos clorados
comprados al por mayor por la comunidad).
Pero en zonas rurales con viviendas dispersas, los sistemas individuales o familiares
parecen mejor adaptados y capaces de modificar los comportamientos de forma duradera.
8) Ventajas e inconvenientes principales

a) Ventajas

- El tratamiento es rápido y poco costoso, y su puesta en práctica, relativamente sencilla.


Hay una interesante variedad de posibilidades.
- Puede utilizarse a escala individual, familiar o colectiva.
- Normalmente, el agua tratada por cloración está protegida frente a microorganismos y
gérmenes durante unos días.

b) Desventajas

- La fiabilidad de estos tratamientos es buena, pero puede fallar.


- Los productos no están disponibles en todas partes, y en ocasiones las indicaciones sobre
concentraciones no son seguras.
- Tratar cantidades grandes de agua resulta difícil.
- La dosis de cloro no es siempre fácil de determinar.
- La cloración del agua puede crear subproductos (compuestos organoclorados)
considerados nocivos desde el punto de vista sanitario.

9) Alternativas a la cloración

Algunos países, como Canadá, desean reducir las cantidades de estos subproductos. Es
posible hacerlo combinando la cloración con otros métodos, entre los que destacan :
- La ozonización, producida por una corriente eléctrica de alta intensidad que atraviesa el
agua y muy eficaz contra los microbios, pero sin un efecto protector remanente como el del
cloro utilizado en las canalizaciones. Por ello hay que añadir una pequeña cantidad de este.
- El tratamiento por rayos ultravioletas (ver ficha E20), aunque es más costoso, su
implantación resulta más difícil y carece de efecto protector remanente.
- El uso de cloraminas, que originan menos subproductos ; no son eficaces contra todos los
microbios, aunque pueden serlo para la desinfección secundaria de la red.

¿Cuál es la función del cloro en el agua?


El cloro, como tal o en forma de hipoclorito sódico, es el desinfectante del agua
más utilizado en el mundo por su efectividad, bajo coste y fácil uso. Según
laOrganización Mundial de la Salud: “La desinfección con cloro es la mejor
garantía del agua microbiológicamente potable

loración de piscinas
La cloración de piscinas es un proceso necesario para mantener el agua de los natatorios en
perfectas condiciones para el bañista, y aunque es cierto que el cloro es el desinfectante por
excelencia, debemos ser muy cuidadosos en su aplicación, de modo de no transformar un
proceso purificatorio en un arma nociva para quienes estén en contacto con agua
indebidamente clorada.

La cloración de piscinas puede realizarse a través de diferentes procedimientos: uso de cloro


en polvo o en tabletas, cloro líquido o mediante el clorador salino; este último es el más
efectivo de todos ya que mejora la calidad del agua simplemente utilizando sal, una única
vez. Para aquellos que no poseen un vasto conocimiento sobre la cloración salina, decimos
que la sal es un antiséptico natural que reduce los problemas típicos que suele provocar el
cloro puro, nos referimos a las irritaciones en los ojos, los oídos, la nariz y la piel. Con solo
1/7 de la salinidad del agua marina, ya conseguimos ventajas muy significativas para nuestro
organismo; la cloración de piscinas a través de cloradores salinos se ha convertido en una
alternativa muy popular ya que no sólo nos otorga ventajas en la desinfección del agua, sino
que el costos de estos equipos no es desmedido; los cloradores son diseñados con todas las
medidas de seguridad eléctricas existentes en la actualidad, por lo general los equipos
funcionan a una tensión de 7,5 voltios, a un nivel inferior de la mayoría de las baterías
tradicionales.
La cloración de piscinas utilizando cloruro de
sodio es un proceso que se compone de dos elementos: una célula de electrólisis que se
conecta a la salida del filtro de la piscina y un cuadro eléctrico que controla su correcto
funcionamiento; estos artefactos son fáciles de instalar y utilizar ya que se conectan de
forma tal que entren en funcionamiento con los filtros de la piscina; sólo debemos regular la
porción de cloro que deseamos usar y listo. No existe un solo clorador para desinfectar la
pileta, contamos con modelos sencillos y ultra complejos, pueden también comprarse solos o
con un controlador automático de Ph; el mercado a su vez ofrece modelos combinados con
control de luces y equipos de filtración. Su utilización en los meses de verano oscila entre las
3 y 6 horas al día y en invierno de entre 1 y 4 horas al día, esta es una referencia estándar ya
que debemos primero establecer los metros cúbicos de capacidad del natatorio y las
características del sistema de filtración. La cloración de piscinas lograda únicamente con
cloro convencional puede llevar el Ph del agua a niveles inferiores o superiores del
aconsejado, si utilizamos los cloradores salinos, el nivel sólo subirá pero puede ser regulado
más fácilmente; su acción desinfectante es la misma que la del tradicional cloro en tabletas
o gránulos, pero se obtienen beneficios más considerables ya que no corremos el riesgo de
sufrir irritaciones.

Limpieza y desinfección de la
cisterna
Información sobre el lavado de cisternas

Autor
Secretaría de Salud

Fecha de publicación
20 de octubre de 2015
Asegura que el agua que utilizas esté limpia:

 Lava y talla la cisterna con agua, jabón y cloro cada 6 meses


 Desinfecta el agua de la cisterna, aplicando este sencillo método:

1. A una botella de plástico grande, hazle múltiples perforaciones pequeñas


con un desarmador.
2. Agrega a la botella una pastilla de hipoclorito de calcio en trocitos (no en
polvo) por cada 1000 litros que tenga tu cisterna.
3. Cierra la botella con su tapa.
4. Amarra una cuerda tan larga como la profundidad de la cisterna a la boca
de la botella, y una extensión adicional para amarrarla a un lado de la
cisterna sin que sea un estorbo.
5. Introduce la botella a la cisterna y deja que se llene de agua, hasta que
se sumerja a la parte más profunda y quede la botella parada.
6. Renueva la botella cada dos días si la cisterna es de 1000 litros, cada
seis días, si es de 3000 litros y cada 10 días, si es de 5000 litros.
La cloración es el método más utilizado para la desinfección de agua potablepor ser un
tratamiento sencillo y efectivo para la reducción de bacterias que aún se encuentren
presentes en el recurso. Este método de desinfección tiene como objetivo:
 Reducir o eliminar concentraciones de agentes patógenos por medio de la acción
germicida del cloro.
 Oxidar sustancias inorgánicas reducidas presentes en el agua tales como hierro,
manganeso, sulfuros, entre otros.
 Destruir compuestos presentes en el agua que generan olores y sabores extraños en el
recurso.
 Eliminar algas y microorganismos generados por medio de la escorrentía de
aguas lluvia y que posteriormente se presentan como material en suspensión en el
recurso.
 Emplear el cloro como ayudante de los coagulantes químicos empleados en procesos
de coagulación – floculación.

El uso de cloro como ayudante de los coagulantes químicos usados en la coagulación es común en el
tratamiento de aguas.
Reacciones Que ocurren durante los
procesos de Cloración
La efectividad del cloro y los compuestos derivados del mismo, radica en la capacidad de
reacción con otras sustancias para generar la oxidación de las mismas. En general, se
puede decir que las reacciones de oxidación del clorocon sustancias inorgánicas reductoras
son muy rápidas mientras que los procesos de oxidación con materia orgánica son procesos
más lentos, requiriendo intervalos de tiempo prolongados para que se produzca la oxidación
total de algunos compuestos orgánicos.

Reacciones Químicas Que Permiten La


Reacción Del Cloro Con Sustancias
Orgánicas E Inorgánicas:
 El proceso de hidrólisis del cloro molecular o la acidificación de un hipoclorito, genera
la formación de ácido hipocloroso, compuesto el cual sería el agente desinfectante en
los procesos de cloración.
 La acción germicida que realiza el cloro, se produce a partir de la generación
de cloro como producto de la reacción del ácido hipocloroso con el agua.
 En los procesos donde se descompone el ácido hipocloroso, se genera oxígeno, el cual
es el responsable de las reacciones de oxidación que ocurren durante el tratamiento de
aguas mediante cloración.
 La acción de radicales OH de corta vida los cuales se originan durante los procesos de
formación y descomposición del ácido hipocloroso, permite que el cloro reaccione con
las sustancias orgánicas e inorgánicas presentes en el recurso a tratar.

Factores Que Permiten Condicionar


El Proceso De Cloración
A continuación, se definen los factores que condicionan la cloración:

 Potencial De Hidrógeno (pH) Del


Agua:
el pH que presente el agua en el momento del tratamiento, afecta la acción desinfectante
del cloro durante el proceso de cloración, ya que, por ejemplo, en casos donde el recurso
presenta un pH de 6.5 unidades, la adición de clororesidual para la eliminación de bacterias
es efectiva mientras que en casos donde el pH del agua aumenta, la concentración
de cloro residual debe aumentar para que pueda tener el mismo efecto letal sobre las
bacterias que se encuentran presentes en el recurso.
Los cambios que se pueden llegar a producir de los niveles de pH en el recurso durante
la cloración, generalmente quedan amortiguados por las concentraciones de carbonatos y
bicarbonatos de calcio y magnesio que el agua contiene y los cuales son los responsables de
la dureza de la misma, por lo tanto, las variaciones de pH suelen ser mínimas y
despreciables en la cloración.

 Temperatura:
La temperatura que presente el recurso a tratar, es un factor que afecta considerablemente el
proceso de cloración, ya que a mayor temperatura del recurso, mayor es el efecto
desinfectante del cloro, pero a su vez este es más inestable en el agua y se evapora con
mayor facilidad; por ejemplo, si se desea tener la misma acción desinfectante del proceso
de cloración en aguas que no superen los 5°C en comparación con aguas que presenten
temperaturas promedio de 21°C, considerando que los demás factores que condicionan el
proceso sean iguales, la concentración de cloro debe ser más del doble para que este pueda
obtener el mismo efecto reductor de agentes patógenos.

 Tiempo y concentración:
Estos dos factores se encuentran relacionados entre sí, ya que, por medio de ambos, se
considera la duración total del periodo de reacción disponible para la desinfección, así
como la clase y cantidad de cloro que se emplea durante la cloración.

 Características de los organismos:


Los diversos microorganismos que se encuentran presentes en el agua, presentan una
resistencia a ser eliminados mediante la adición de cloro muy variable. Generalmente, los
microorganismos que sobreviven y se desarrollan en el agua, son muy resistentes a la
desinfección del recurso mediante cloración; para que este procedimiento sea efectivo, es
necesario que exista contacto íntimo entre el desinfectante y el microorganismo.

 Presencia de sustancias reducidas en el


agua:
Al igual que otros desinfectantes químicos, la cloración y su efectividad, dependen de la
concentración de materia orgánica u otro tipo de sustancias reducidas presentes en el
recurso, así como de la concentración de cloroempleado.

El pH del recurso a tratar es un factor importante que condiciona la cloración.

Métodos de Cloración
 Cloración Simple:
El método de cloración simple, se define como la aplicación de cloro al recurso sin que
este reciba algún tratamiento adicional.

 Cloración Respecto al momento del


tratamiento:
 Cloración previa o precloración:
La precloración consiste en la adición de cloro al recurso antes que este inicie el proceso
de filtración en la planta depuradora; La cloración previa del agua, favorece la eficiencia
de tratamientos como la coagulación – floculación, además tiene ventajas tales como:
 Ayudar a retardar o evitar la descomposición de lodos en los
tanques sedimentadores ya que controla y reduce las concentraciones de algas,
microrganismos y materia orgánica presentes en el agua.
 Eliminación de olores y sabores del agua por medio de la oxidación de la materia
orgánica.
 Reducción del crecimiento biológico y de los formadores de limos en los filtros de
arena.
 Cloración Posterior:
Este método de cloración, consiste en añadir cloro al recurso después del proceso de
filtración o en los depósitos de almacenamiento donde se resguarde el agua después de ser
tratada. La cloración posterior requiere menores concentraciones de cloro que la
precloración por lo cual, este método sólo es empleado para aguas que se encuentran poco
contaminadas y no requieren tratamientos intensivos.
 Recloración:
La recloración, se puede aplicar en cualquier punto del sistema de distribución en el
proceso de tratamiento de agua y tiene como objetivo principal, garantizar que las
concentraciones de cloro requeridas para la cloración sean las necesarias para reducir y
eliminar posibles contaminaciones futuras del recurso.
 Cloración Respecto a la demanda de
cloro:
 Cloración Limitada:
Este método consiste en adicionar la dosis necesaria de cloro que permita conseguir
concentraciones de cloro residual entre 0,1 a 0,2 ppm después de 10 minutos de contacto
con el recurso. La cloración limitada puede ser un método insuficiente para generar la
oxidación total de las sustancias reducidas, por lo cual, es un método no recomendado
como único tratamiento de desinfección del agua.
 Tratamiento con cloro y amoníaco:
El objetivo de este método es añadir amoniaco a la sustancia para generar la formación de
cloraminas en el recurso, componente el cual tiene mayor estabilidad y potencial de
oxidación, pero una baja capacidad de desinfección; las cloraminas generan menos sabor al
agua que otros tipos de compuestos de cloro que se emplean en el tratamiento
mediante cloración.
 Supercloración sistemática:
Este método se emplea en el tratamiento de aguas, cuando la dosis de cloro que se adiciona
es muy superior a la demanda de cloro que el recurso requiere, por lo cual, después de la
oxidación de la materia reducida se procede a neutralizar el cloro excedente. La
supercloración sistemática es el método más rápido y eficaz de desinfección del agua, pero
es poco usado dado que tiene un alto costo operativo debido al exceso de cloro que requiere
el método, además del uso de neutralizantes para reducir el compuesto excedente; como
agentes neutralizantes se pueden emplear compuestos químicos tales como Anhídridos
sulfurosos, Bisulfitos sódicos y Metabisulfitos.
Compuestos a base de cloro que se
emplean habitualmente para el
proceso de cloración
En la actualidad, existen diferentes productos clorados que se utilizan para la desinfección y
tratamiento de agua; los productos de la familia del cloro más habituales para realizar para
realizar dicho tratamiento son:

 Cloro en estado gaseoso:


El cloro en estado gaseoso (Cl2) es altamente tóxico, presenta una densidad mayor que la
del aire y un color verde amarillento. Es un producto altamente oxidante, el cual puede
reaccionar con diversos compuestos; si el ambiente presenta humedad, las características
corrosivas de este compuesto son muy altas, por esta razón, los materiales que contengan
dicho gas deben ser fabricados en aleaciones especiales que soporten la
corrosión. Generalmente para tratamientos de desinfección de aguas, el cloro gaseoso se
maneja como un gas seco para evitar que se presente corrosión por lo cual puede ser
transportado en botellas y conductos metálicos.

 Dióxido de Cloro:
El dióxido de cloro, se presenta como un gas de color amarillento y olor penetrante, el cual
es explosivo cuando se tiene en concentraciones superiores al 10 % en volumen presentes
en el aire; es un agente muy oxidante, ideal para eliminar color y olor del agua y permite
desinfectar el recurso sin generar sabores desagradables cuando este presenta
concentraciones considerables de fenoles ya que no se originan clorofenoles. Este
compuesto es ampliamente aceptado para la cloración debido a que produce
concentraciones muy inferiores de compuestos potencialmente tóxicos y cancerígenos al
combinarse con la materia orgánica presente en el agua.

 Hipocloritos:
Los hipocloritos más empleados en el tratamiento de aguas mediante el método
de cloración son los siguientes:
Hipoclorito Sódico:
Las soluciones de hipoclorito sódico, también conocidas como lejía, se producen por medio
de la reacción del cloro gaseoso con una solución de hidróxido de sodio y debido a la
alcalinidad que presentan, la capacidad de oxidación y la ausencia de sólidos en suspensión
son muy estables, facilitando su aplicación al agua como método de desinfección.
Hipoclorito Cálcico: t4

El hipoclorito de calcio es un compuesto altamente corrosivo el cual puede ser inflamable


al entrar en contacto con determinados materiales ácidos; sin embargo, tiene dos ventajas
significativas con respecto al hipoclorito sódico que hacen que este compuesto sea
empleado en el tratamiento de desinfección del agua: mayor concentración de cloro y
mayor estabilidad que este presenta. En Fibras Y Normas de Colombia contamos con
plantas purificadoras de agua potable que manejan dosificadores de hipoclorito de calcio
que permiten desinfectar y eliminar compuestos contaminantes residuales presentes en el
agua, generando un recurso óptimo para su consumo.
Limitaciones de la Cloración
Cuando en el recurso que se está tratando, se encuentran concentraciones de precursores
orgánicos tales como ácidos húmicos y fúlvicos, la cloración genera una serie de
compuestos orgánicos y organoclorados tóxicos que son perjudiciales para la salud de la
población. Este tipo de compuestos, sólo se producen en casos donde los precursores
orgánicos y el cloro residual libre se encuentran presentes de manera conjunta durante
tiempos prolongados.
Para evitar que ocurren este tipo de incidencias en el tratamiento de aguas, se adoptan las
siguientes medidas:

 Antes de realizar el proceso de cloración se realiza filtración del agua sobre carbón
activo, con el objetivo de reducir y eliminar las concentraciones de precursores
orgánicos nocivos.
 Realizar la cloración por etapas para evitar la presencia de cloro libre antes de la
filtración.
 Evitar el uso de compuestos a base de cloro como cloro gaseoso o hipocloritos y
sustituirlos por ozono, dióxido de cloro o cloraminas, los cuales no reaccionan con los
precursores orgánicos.
La importancia del cloro en el
mantenimiento de piscinas
Por admin | Piscinas | 0 comentarios | 29 enero, 2018 | 0

¿Qué es el cloro para piscinas?


El cloro es un producto químico que se encarga de transformar elementos como la suciedad de la
piscina, bacterias y las algas, a estado gaseoso. El cloro permite desinfectar, para así poder tener un agua
limpia. Por lo que es un elemento muy importante que no nos puede faltar a la hora de realizar el
mantenimiento de piscinas.
Este producto, lo podemos encontrar en diferentes formatos como: Cloro en polvo, cloro en pastillas o
tabletas, cloro líquido para piscinas…

¿Cómo mantener una piscina limpia usando cloro?


Para la cloración debemos tener en cuenta la capacidad de agua de la piscina y las instrucciones sobre el
cuidado de piscinas que vienen en el producto.
A diario, se deben recoger medición de la cantidad de cloro que hay en la piscina, sobre todo si han
acudido muchos bañistas. El intervalo del nivel de cloro debe situarse entre 1 ppm y 1,5 ppm (Partes por
millón).
Para utilizar cloro en una piscina debemos tener en cuenta en qué fase del mantenimiento de piscinas nos
encontramos y el tipo de cloro que necesitamos.

Fases de la cloración o tratamientos para piscinas (Cloro en piscinas)


Cloración habitual
Es uno de los pasos más comunes que podemos ver habitualmente. Para ello debemos tener en cuenta:

El tipo de piscina (si es pintada o está revestida)

Las instrucciones del fabricante sobre la dosis que debemos utilizar.

La manera más sencilla y habitual de clorar es mediante un dosificador dentro de la piscina. Estos son
las típicas “boyas” que vemos flotando en algunas piscinas.

Tratamiento de choque de piscinas


Este tratamiento de piscinas se realiza cuando se llena con agua nueva. La finalidad principal es hacer
una limpieza total. También puede realizarse para la eliminación de cloramina.

Este es un proceso agresivo, pues la cantidad de cloro es bastante mayor a la común. Por lo que durante
esta etapa, están prohibidos los bañistas, hasta que el nivel de cloro se estabilice y esté dentro del
intervalo habitual y recomendado. Así, estaremos haciendo bien nuestro mantenimiento de piscinas.

Tipos de cloro para piscinas


Cloro libre
Es el cloro que está en el agua disuelto. Este cloro no está asociado con la materia orgánica que
encontramos en la piscina.
Cloro combinado
A diferencia del cloro libre, el cloro combinado es el que se asocia con la materia orgánica. Este tipo de
cloro no debe superar los 0,6 ppm.
Una vez sabemos cómo mantener una piscina, pasamos a ver los beneficios del cloro.

Importancia del cloro en nuestras piscinas


Cómo se comenta en el primero punto, el cloro es un elemento desinfectante que nos ayuda con la
limpieza de la piscina. Por lo que es fundamental que llevemos los pasos adecuados y las medidas
exactas de cloración en nuestra piscina. Así no tendremos problemas con bacterias o por intoxicaciones.

Productos que nos van a ayudar con el mantenimiento de


piscinas
Además del cloro, hay otros muchos productos y elementos que nos van a ayudar con el mantenimiento
de la piscinas como:
 Analizador de piscinas. Es un producto fundamental que nos aporta los niveles de los elementos del
agua de la piscina.
 Productos antical. Con este producto evitamos la acumulación, obstrucción, corrosión o manchas.
 Estabilizador de cloro. Ayudan a que las propiedades del cloro se prolonguen.
 Limpiafondos. Es un elemento que nos permiten realizar la limpieza del fondo de la piscina. Para ello
existen de tipo manuales y automáticos.

Introducción
En todo el mundo, el mecanismo de desinfección más aplicado en los sistemas
deabastecimiento de agua es el que emplea el cloro y sus compuestos derivados como
agentesdesinfectantes. Fue introducido masivamente a principios del siglo XX y constituyó
una revolucióntecnológica, que complementó el proceso de filtración que ya era conocido y
utilizado para eltratamiento del agua. La cloración, tal como se ha expresado en el capítulo
anterior, incrementó en50% la esperanza de vida de los países desarrollados.La clave de su
éxito es su accesibilidad en casi todos los países del mundo, su razonablecosto, su alta
capacidad oxidante, que es el mecanismo de destrucción de la materia orgánica, y suefecto
residual. Todo ello permite en forma bastante simple, asegurar la inocuidad del agua
desdeque se produce hasta el momento que se usa, lo que resulta muy beneficioso, tanto en
sistemas pequeños como en grandes ciudades con redes de distribución extendidas.Aunque
el cloro y sus derivados no son los desinfectantes perfectos, muestran las
siguientescaracterísticas que los hacen sumamente valiosos:
l
Tienen una acción germicida de espectro amplio.
l
Muestran una buena persistencia en los sistemas de distribución de agua, pues

presentan propiedades residuales que pueden medirse fácilmente y vigilarse en las redes
después que elagua ha sido tratada o entregada a los usuarios.
l
El equipo para la dosificación es sencillo, confiable y de bajo costo. Además, para
las pequeñas comunidades hay dosificadores de “tecnología apropiada” que son fáciles de
usar por los operadores locales.
l
El cloro y sus derivados se consiguen fácilmente, aun en lugares remotos de los países
endesarrollo.
l
Es económico y eficaz en relación con sus costos.Los productos de la familia del cloro
disponibles en el mercado para realizar la desinfeccióndel agua son:
l
cloro gaseoso
l
cal clorada
l
hipoclorito de sodio
l
hipoclorito de calcio.Para elegir cuál de estos productos se ha de emplear, así como el
mecanismo para suministrarlo,el(los) responsable(s) de esta selección deberá(n) basar su
decisión en la respuesta a las siguientesinterrogantes:
l
¿Qué
cantidad
de desinfectante se necesita?
l
¿Cuáles son las posibilidades de
abastecimiento
del producto?
l
¿Con qué
capacidad técnica
se cuenta para el uso, la operación y mantenimiento de losequipos?
l
¿Existen los recursos necesarios para evitar que los trabajadores estén expuestos a
riesgos
ala salud durante el almacenamiento y manipuleo?
l
¿Se dispone de la capacidad económica y financiera para asumir los
costos
de inversión,operación y mantenimiento?

Para responder
estas preguntas
será necesario
realizar un
diagnóstico de las
condicionestécnica
s, económicas y
sociales de
la localidad.La
cantidad
necesaria de
desinfectante está
en función del
caudal de agua a
tratar, la
dosisrequerida
según la calidad
del agua y las
normas de calidad
de agua de bebida
del país. Existe,
sinembargo, una
regla no escrita
que establece un
límite entre el uso
de cloro gas y
otras formas.
Talfrontera la
marca el caudal de
500 m
3
/día. El uso de
cloro gas no es
recomendable para
caudalesmenores
de 500 m
3
/día, lo que a una
dotación de 100
litros por habitante
por día, típica del
mediorural,
significa que el
cloro gas solo es
recomendable para
poblaciones
mayores de 5.000
habitantes.El
abastecimiento
del producto es un
factor
que condiciona la
selección del
mismo, ya
que enmuchos
casos las zonas
rurales se
encuentran
alejadas de las
ciudades y son de
difícil acceso,
locual podría
sugerir la
necesidad de
emplear otro
desinfectante o
bien preparar
hipoclorito de
sodioen la
localidad.La
capacidad

técnica
disponible debe ser
considerada para la
selección, ya que
operar instalacione
s de cloro gaseoso
requiere personal
capacitado y
competente, lo que
es difícil
deencontrar y
remunerar en
zonas rurales. Así
mismo, el acceso a
energía eléctrica
de maneracontinua
y estable es
requisito
indispensable para
el empleo
de bombas.Dado
que el cloro
gaseoso es
extremadamente
peligroso, es
importante
disponer de
mediostécnicos y
personal
capacitado para
minimizar y
controlar los
riesgos
inherentes a las
instalacionesde
este tipo, ya que
una fuga no
detectada y
controlada a
tiempo podría
ocasionar serios
accidentesque
podían poner en
peligro vidas
humanas.Por
último, en lo que
se refiere a los
costos
de la desinfección,
se habrá de tener
en cuentalas
circunstancias, por
ejemplo, podría
convenir una
solución más
costosa si la
fiabilidad,durabilid
ad, sencillez de la
operación
y disponibilidad de
los repuestos y
suministros fueran
mejoresque los del
sistema menos
costoso.
Generalmente,
conviene pagar un
poco más si la
inversiónadicional
asegura el éxito; a
la larga puede que
inclusive resulte
más económico.
Dado que
lasconcentraciones
de cloro activo en
los diferentes
productos varían,
el volumen
requerido del
mismotambién
variará, por lo que
se deberán
considerar los
costos de
transporte que
serán distintos al
ser distintos esos
volúmenes. En
todo caso, la salud
debe ser la
consideración
principal al
momento
deseleccionar la
alternativa más
adecuada.
Propiedades
de los
productos de
cloro y
descripción del
método
Las variedades
comerciales del
cloro se obtienen
por métodos
diferentes y de
ellos dependen
laconcentración de
cloro activo, su
presentación y
estabilidad. En el
cuadro de la
siguiente página
selistan las
principales
propiedades de
cada una de estas
variedades en un
cuadro comparativ
o.Vale en este
punto aclarar el
concepto de “cloro
activo” que se
utiliza a lo largo
del capítulo.“Cloro
activo” significa el
porcentaje en peso
de cloro molecular
que aporta un
determinadocompu
esto en cualquier
estado; lo que
quiere decir que si
una solución tiene
10% de cloro
activo,ello se debe
a que se han
burbujeado 10
gramos de cloro
gas en 100 ml de
agua y que el gas
se haabsorbido
totalmente y sin
pérdida en ella. La
solución tiene
entonces 10 g de
cloro en 100 g
deagua (ya que
100 ml son
prácticamente 100
gramos) y de allí el
“10%”. La palabra
“activo”significa
que ese cloro está
listo para entrar en
acción; está pronto
y “esperando” para
atacar lamateria
orgánica o
cualquier otra
sustancia que sea
oxidable por el

https://es.scribd.com/doc/74027237/Capitulo-3-Sistemas-de-Cloracion

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