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INFORME DE PREVENCION DE RIESGOS

(SALIDA A CAMPO)

INTRODUCCION:

Por donde quiera que el hombre camine y observe siempre encontrará a su paso basura
en los causes del rio animales en los causes del rio, esto en futuro provoca daños al medio
ambiente y a ellos mismos como, por ejemplo: inundaciones a causa de la “basura”, etc.

Podemos decir que los desastres naturales generan una gran demanda de capital para
reemplazar lo que ha sido destruido y dañado. Las personas que trabajan en el campo de
desarrollo deberían interesarse en este asunto ya que representa, dentro de todos los
aspectos de medio ambiente, la situación más manejable: los riesgos pueden ser
identificados rápidamente, se dispone de medidas de mitigación y los beneficios al reducir
la vulnerabilidad son altos en comparación a los costos. Sin embargo, los efectos de los
desastres naturales pueden ser reducidos en gran parte si se toman precauciones para
reducir la vulnerabilidad.

Los riesgos de desastres surgen de la interacción entre fenómenos meteorológicos o


climáticos extremos, junto con fenómenos sociales tales como la vulnerabilidad social y
su distribución en el territorio. Por ello la gravedad de los impactos relativos a los
fenómenos climáticos extremos poseen una multicausalidad, que deriva en situaciones de
riesgo o en desastres cuando existe población afectada, y se producen alteraciones graves
en la organización de las comunidades involucradas.
DESARROLLO:

1° PARADA:

El desbordamiento de los ríos ocurre cuando se excede la capacidad de los canales para
conducir el agua y por lo tanto se desbordan las márgenes del río, causando severos
problemas sociales, ambientales y económicos.

La causa de los desbordamientos de los ríos hay que atribuirla en primera instancia a un
excedente de agua, igual que la sequía se atribuye al efecto contrario, la carencia de
recursos hídricos. El aumento brusco del volumen de agua que un lecho o cauce es capaz
de transportar sin desbordarse produce lo que se denomina como avenida o riada.

La aportación de agua al suelo se produce como consecuencia de la climatología, es decir,


las precipitaciones; sin embargo, esta causa general no debe conducirnos a un error. Los
cauces de los ríos y arroyos no permanecen siempre inalterados, no son rectos ni
uniformemente anchos, no tienen la misma permeabilidad, no son ajenos a las
construcciones antrópicas, sino que en general están afectados por los deslizamientos del
terreno, los arrastres de sólidos, la acumulación de sedimentos, los meandros, los
estrechamientos, los puentes que se construyen para vadearlos, las represas, las
obstrucciones del ramaje, la deforestación.

Pero la razón más importante del desbordamiento de los ríos es sin duda la provocada por
las avenidas, fenómeno que sólo o en combinación con las causas anteriormente citadas
provocan el rebosamiento de los cauces y la consiguiente inundación de sus márgenes.

La cubierta vegetal cumple entonces una función muy destacada al evitar el impacto
directo de las gotas de agua sobre el terreno, impidiendo su erosión, al mismo tiempo que
con sus raíces absorbe una parte de ella o dificulta su avance hacia los ríos, prolongando
en éstos su tiempo de concentración. Además, colabora en la disminución del transporte
de residuos sólidos que posteriormente afectan a los cauces.

2° PARADA:

El impacto del ganado, gallinas, cerdos, etc. En las zonas ribereñas incrementa la
compactación del suelo, reduciendo la infiltración, degradando los márgenes de los cursos
de agua y disminuyendo los niveles freáticos. Respecto a la vegetación, existe daño y
reducción de la regeneración existente, y en algunos casos puede afectar especies
endémicas asociadas a los cursos de agua. Sin embargo, no resulta fácil tratar estas
alteraciones debido a que la actividad ganadera y la crianza de otros animales
generalmente, es el único medio de vida para los pobladores de estas áreas.

Los ríos han constituido a lo largo de la historia focos preferenciales de concentración de


poblaciones como consecuencia, las comunidades humanas que se desarrollan en los
márgenes de los cauces, ríos, arroyos y canales, someten constantemente a una gran
presión a aquellos sistemas de los que dependen, disminuyendo significativamente la
diversidad tanto a nivel de abundancia como en la composición vertical en las zonas
ribereñas. Dada esta relación estrecha y recíproca, entre la vegetación ribereña y la
calidad de los cuerpos y cursos de agua, se vuelve relevante para el ser humano mantener
la salud de los ecosistemas ribereños para preservar los servicios que estos proveen y la
biodiversidad que sostienen.

La esencia de las cuencas está representada en su vegetación natural, encargada de mantener el


control de las aguas y sus riberas. Los bosques estabilizan el suelo, previniendo de esta forma el
deslizamiento de la tierra para preservar las márgenes costeras. Su rol como reguladores hídricos
es extremadamente importante. Si el sistema natural no es alterado previene la erosión de los ríos
y llanuras inundables, permitiendo la descarga adecuada de los mismos en su justa proporción.

3° PARADA:

El mal manejo de las basuras es uno de los factores que aumenta la probabilidad de
desbordamiento de las quebradas durante la temporada de lluvias, debido al taponamiento
de las canalizaciones. El aumento de la población que se asienta en las riberas de los ríos,
aunado con la actividad industrial, han tenido como consecuencia un incremento en los
volúmenes descargados a los cuerpos de agua, con la consecuente entrada de
contaminantes. Los tapones de basura dan lugar a efectos negativos, como el
empozamiento de agua, que genera nidos de mosquitos y focos infecciosos.

La gran cantidad de desperdicios en la capital y en diferentes distritos no solo es un


problema de insalubridad; en época lluviosa, la basura que se acumula en los ríos puede
ser la causante de inundaciones en las calles y hasta de residenciales completos.

El aire es afectado por los gases producidos en la descomposición de los desechos; los
suelos, por la filtración de sustancias tóxicas contenidas en la basura; el agua, cuando las
sustancias filtradas alcanzan los mantos o cuando los desechos tóxicos son vertidos
directamente en ríos y drenajes.

4° PARADA:

Los derrumbes se producen de modo natural. La acumulación de agua en el terreno


convierte la capa superficial del suelo en un río de lodo o barro provocando el
deslizamiento desde un punto de origen, aumentando de tamaño a medida que arrastra
plantas, árboles y escombros en su camino. Los derrumbes generalmente se repiten en
lugares donde ya han ocurrido previamente. Los geólogos estudian las características de
un terreno, y pueden determinar el potencial de derrumbes de una zona, de acuerdo al tipo
de suelo y rocas, y recomendar acciones que prevea el daño que pudiera ocasionar un
derrumbe.

Los derrumbes ocurren por gravedad, en lugares montañosos con pendientes fuertes o
barrancos, cuando a la pendiente le es imposible retener el material de tierra. Incluso hay
lugares con pendientes que han tenido derrumbes. El material de tierra puede caer,
volcarse, deslizarse, regarse o fluir, y por eso depende del tipo de derrumbe, rocas, suelos
y vegetación. Los detonantes principales y naturales de los derrumbes son las lluvias
prolongadas e intensas, los temblores de la tierra y los volcanes. Las actividades de los
seres humanos complican la situación de derrumbes, como ejemplos: cuando ha ocurrido
tala de árboles, cuando hay construcciones de casas en terrenos con problemas
geográficos y no autorizados, cuando hay ríos que no han sido canalizados, o donde haya
filtraciones de agua por pozos sépticos.

La erosión hídrica produce la desagregación de las partículas del suelo afectando


directamente la estructura del mismo. El problema principal radica en que el horizonte
más vulnerado por este proceso es el superficial, el cual presenta los mayores niveles de
nutrientes y materia orgánica. En otras palabras, la erosión degrada el horizonte más
importante que presenta el suelo.

Un factor que se ve influenciado por este proceso es el de dinámica hídrica del suelo. Al
deteriorar la estructura del mismo se dificulta el ingreso de agua al perfil, lo cual
disminuye la cantidad de agua útil disponible para los cultivos. La formación de costras
y sellos superficiales aumentan la cantidad de agua que escurre superficialmente
pendiente abajo y, por ende, potencian el proceso de erosión
CONCLUSIONES:

Se requiere un cambio de conducta que debe comenzar en los más pequeños e ir


motivando y enseñando a los actores principales en el autocuidado y en el control
de su espacio. No es la autoridad, no es la policía, “somos Nosotros los llamados
a vivir más seguros y a cuidar el Medio Ambiente”. No más incendios, no más
enfermedades, no más evadir responsabilidades, “Yo digo, Yo hago”.

Si hay menos cobertura vegetal, cualquier situación natural como ésta se agrava.
La absorción del suelo no es la misma cuando está compactado y sin vegetación
y no tiene la misma dinámica que un suelo con vegetación.

Los desbordamientos de los ríos, los cuales se producen por un exceso de caudal,
es decir una mayor cantidad de agua, y estos no cuentan algunas veces con muros
de contención para evitar su desborde y si lo tienen está mal construidos.

A pesar de que existan soluciones técnicas a muchos de los problemas


mencionados, sus costos son por lo general son costosos. Por ello, más que en el
tratamiento de los peligros, debe ponerse énfasis en la educación, la prevención y
la planificación. Un plan o un proyecto nacional concertado puede ser más útil
que una serie de trabajos dispersos o de efecto local. Así, por ejemplo, muchas
zonas de alto peligro pueden ser evacuadas y compensadas mediante un programa
de colonización y ocupación racional del territorio en áreas de menor densidad o
poco explotadas, siempre que se respeten los criterios de equilibrio ecológico y de
áreas de conservación.
ANEXOS