Está en la página 1de 4

Universidad Jorge Tadeo Lozano

Asignatura:
Administración de proyectos II

Carlos Bejarano

Ensayo:
Funky Business Forever

21 de abril de 2018
Funky Busness Forever

Vivimos en la era de la información, de un mundo globalizado y voraz que se alimenta de


productos y servicios a un paso descomunal. Pasamos de producir artesanalmente
soluciones a nuestra manera de vivir, hemos sido la búsqueda constante de maneras de
manipular nuestro entorno para hacernos la vida más sencilla. Pero nuestros modelos de
necesidad han sufrido enormes cambios en parte por engendrar un modelo económico y
político que yace incrustado en las esferas sociales. Nuestra hambre por escalar en esta
pirámide social nos ha llevado a producir industrialmente y engendrar deseos,
necesidades y soluciones a estas mismas.
Partiendo de ese hecho y contextualizando de manera muy superficial, para ser más
objetivo el diseño industrial hace parte de esa maquinaria que puede tener diferentes
enfoques pero siempre con una línea de discurso y es que nuestra disciplina se encarga
de dar solución a problemas particulares, en un contexto determinado y con una población
determinada. Ya sea con fines comerciales, sociales o de otra índole. El diseño como lo
veo hoy en día es la amalgama de un sinfín de soluciones y búsqueda de una vida mejor
para nuestra especie.
Dadas las circunstancias y el mundo tan insaciable de soluciones banales o realmente
funcionales el diseño se puede encargar de estas, pero ahora es más complejo, el mundo
se mueve en tantas direcciones y a lo largo de los años, entidades, corporaciones y
personas han ocupado el mercado de una manera tan activa que competir se ha
convertido en la base de todo el sistema mercantil, hoy en día todos los productos pueden
ser perfectamente copiados en un par de horas, la competencia nos alcanza rápidamente
y la única alternativa que poseemos ante esto es la innovación estamos en una era
particular donde la mayoría de problemas entorno a muchos campos han encontrado
satisfacción. Pero el mundo de la globalización nos ha enseñado que se puede satisfacer
en un mayor grado y sobre poner en una escala un producto por ser más “eficiente” por
encima de la competencia.
Básicamente hablamos de la innovación, tal como retrata funky busness forever, la
innovación parte de los imaginarios, de las ideas, de la invención, etc. En este mundo
hipotético donde se le da rienda suelta a la imaginación. Para pensar en novedades para
colmar la expectativa y suplir esos huecos o ver de manera distinta el mundo de las
soluciones. Pero pensar en innovación no es tan sencillo como pensar y decir cosas al
aire partido de supuestos, la innovación es una disciplina que hay que desarrollar, no se
parte de un tema sin conocerlo, hay que ser un apasionado por las nuevas ideas, por ver
los problemas desde todos los puntos de vista, desde el consumidor, el mercado, la
empresa y todos los actores, creer en que siempre hay una manera distinta de entender el
mundo. Pero no solo eso, el conocimiento, el instruirse, conocer desde las raíces y
comprender el problema, la innovación no es una casualidad, es una actitud frente a las
situaciones y hay que creer que la innovación es el lenguaje de esta nueva era de
consumo e intercambio de valores
Debemos innovar en nuestras estrategias, seguimos usando mecanismos monótonos que
se quedan cortos comparando con las opciones que nos ofrece la tecnología, seguimos
pensando en un modelo de pensamiento lineal donde lo que sobresale es la ecuación,
¿Qué pasa con nuestra disciplina si la articulamos con la innovación como eje central?, si
buscamos la manera de desarrollar todo nuestro potencial partiendo del saber de la
imaginación y el conocimiento de amplio espectro o lo puntual para alimentar esta era de
las mentes, donde priman las ideas y sus potencialidades aplicables en todos los campos
donde el ser humano quiere crecer y desarrollarse, las mentes siguen estancadas por
ideas o tecnicismos que les impiden crecer si continuamos viendo las cosas tan
cuadradas. En Colombia falta mucho en materia de desarrollo intelectual, de ver todo
como una obligación, en funky es posible ver una manera en la cual enseñar y aprender,
desarrollando nuestra personalidad y enfocándola en procesos productivos que beneficien
al país y a las comunidades en las que estamos envueltos.
Así mismo debemos especializarnos. Nos gusta que se nos tome en cuenta cómo
individuos y no cómo masa, que entiendan nuestras necesidades , existen muchas
páginas en Internet donde podemos crear nuestros propios artículos y recibirlo días
después y no solo a nivel personal sino a nuestro clientes, es una realidad lo que dice el
capítulo acerca de que el cliente no siempre tiene la razón y que nosotros o debemos
tener en cuenta como parte del proceso de gestación de proyectos pero nosotros como
diseñadores le damos un alivio a sus requerimientos, pero no dejamos a un lado un
proceso investigativo donde la respuesta no sea la del cliente sino una construcción
consiente de los requerimiento productivos, creativos, en tener un concepto global del
producto o servicio que tiene su carga distintiva frente a lo que ya está, o a lo totalmente
nuevo y radical que podemos proponer.
Una de las partes más importantes de la innovación es la diversidad: ser heterogéneos,
cuando estamos con personas semejantes a nosotros en cuanto a características,
situaciones, educación la retroalimentación o el aprendizaje se ve totalmente
obstaculizado, ya que no hay que aprender por que todo es igual a nosotros. Cuando
estamos ante alguien nuevo hay una interacción e intercambio de costumbres, de ideas,
formas y paradigmas; eso permite un mayor desarrollo e interacción en la empresa y en
los mercados.
Ha quedado atrás la discriminación por tendencias sexuales, color de piel, creencias
religiosas o status social, las empresas que han continuado con este erróneo paradigma
simplemente han muerto, todos son excelentes elementos y lo que menos importa es su
color o preferencia, lo realmente importante es el talento, las ideas. Debemos crear una
empresa que sea capaz de unificar los intereses y valores de los miembros de esta:
clientes, empleados, directivos, proveedores, etc. Mientras haya un punto en común las
personas se sentirán más confiadas y si no hay simplemente es necesario unificar un
objetivo en común. Ser diferentes es importante y bueno, pero tener algo en común nos
hace sentir parte de un grupo, por más diferentes que seamos siempre habrá algo que
compartamos con otras personas
Para sobrevivir en la sociedad de la abundancia de ideas, productos y servicios
necesitamos innovar casi que es nuestra prioridad, nuestro eje a la hora de gestar
proyectos, crear lo que no existe pero nuestra sociedad no está pensada para ser creativa
y a la mayor parte de la gente no se le prepara para ser creativa. La naturaleza misma de
la creación implica un distanciamiento de los marcos y estructuras tradicionales. Para
innovar es preciso experimentar, los experimentos conllevan un riesgo, podemos tener
éxito o fracasar, así un entorno innovador ha de tolerar muy bien los fracasos.
Al experimentar podemos poder perdonar pero no olvidar lo que hacemos, los fallos
forman parte de la cultura de la innovación, aceptarlos nos vuelve más fuertes. Los
verdaderos innovadores están preparados para fallar en el proceso de conquista de un
territorio desconocido. Las empresas deben volverse terrenos abonados para quien gusta
de arriesgarse, para ello es preciso realizar grandes cambios. En esta era de la
globalización y el sin fin de ideas e imaginarios, ni las empresas ni las personas se
pueden dormir en los laureles, innovar implica competir con uno mismo.
Pero hay que ver haciendo donde vamos a dirigir todo este discurso en torno a la
innovación aplicada como el eje de nuestra disciplina, así como el mundo produce
soluciones a problemáticas serias, y el libro está emplazado en un mundo capitalista, hay
que tener cuidado de haciendo donde llevamos este complejo sistema, el mundo está ya
sobre cargado de un sinfín e innombrables sistemas objetuales que siguen la tendencia
del hedonismo, el placer de tener solo por placer ha hecho que abunden los desechos y la
máquina de esta realidad consumista también es alimentada por nuestra profesión, pero
debemos orientar nuestros esfuerzos y conectarlos con el cambio climático generando así
un dialogo integral entre los proyectos y una economía que se mueva construyendo un
ideal determinado por necesidades culturales y tradicionales, combinado con innovación
que también ronde en ideales que estén enfocados en la preservación del medio
ambiente y de los sistemas político económicos del país y de este mundo globalizado.
Funky S.A. es una fábrica de sueños e ideas que apuesta por la imaginación, la fantasía,
el ingenio y la iniciativa. La innovación, que no es un simple asunto de tecnología, debe
permear todos los aspectos de nuestra vida, puede convertirse en una filosofía. Una
actitud frente a las situaciones y verlas como una oportunidad de cambiar el panorama
con un toque de diversión y es necesario dejar las logias del pasado, saltar a la variedad y
la multiplicidad de variables de pensamiento, ver el mundo como una posibilidad infinita
de desarrollarnos como personas, ayudando a los demás, buscando el bien común y de
nuestra especie. La innovación no se consigue de la noche a la mañana hay que trabajar
para crear espacios creativos en nuestra imaginación que pueda gestar proyectos que
luego se puedan comprobar y experimentar con sus miles de posibilidades.
En conclusión, el texto nos induce en un mundo de posibilidades si la innovación hace
parte de nosotros, de nuestros proyectos y si lo articulamos como una coyuntura de
nuestra disciplina, podemos llegar a originar y desarrollar grandes ideas que beneficien o
solucionen un problema en determinado espacio. La innovación también es una manera
de ver el mundo sabiendo que siempre hay una manera de encontrar una salida a una
situación de compleja resolución. La innovación se puede hacer en pequeña o gran
escala, en la industria, en las empresas, en la vida cotidiana y puede articularse con lo los
imaginarios colectivos y personales.