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REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

UNIVERSIDAD BICENTENARIA DE ARAGUA


VICERRECTORADO ACADÉMICO
FACULTAD DE CIENCIAS ADMINISTRATIVAS Y SOCIALES
ESCUELA DE PSICOLOGÍA

Ensayo sobre la ecología y la educación ambiental

Facilitador: Participante:
Nestor Puerta Raulymar Hernández
CI: 23.567.532

Marzo, 2018
Introducción

La ecología es la rama de la biología que estudia la relación de los seres vivos con el
medio que habitan y cómo éste influye en su distribución, comportamiento, biodiversidad,
las interacciones entre diferentes especies y las modificaciones que pueden causar en
el medio. Dentro del medio donde habitan las especias hay factores abióticos tales como
temperatura o iluminación solar, al igual que los factores biológicos que son las
relaciones con otras especies que habitan el mismo medio.

Durante los últimos años se ha visto como el agotamiento de los recursos naturales por
parte del hombre ha hecho un gran daño al medio ambiente, causando alteraciones en
los factores abióticos del mismo y por lo consecuencia, afectado la forma cómo se
relacionan los seres vivos con su hábitat. En este contexto, la educación ambiental surge
como una herramienta fundamental para comunicar acerca de todo lo necesario para
preservar el medio ambiente y sugerir modelos de desarrollo y vida sustentables.

La importancia de este ensayo recae en que la ecología se está revelando como una
ciencia fundamental para predecir los cambios que se están dando en el medio ambiente
como resultados de las alteraciones humanas, y su estudio provee la información
necesaria que es recogida por la educación ambiental para tomar medidas en contra de
la lucha desesperada para salvar el planeta.
Desarrollo

1. Definición de ecología

El término ecología fue empleado por primera en el año 1869 por el biólogo Ernst
Haeckel. Este lo definió como “todas las relaciones de los animales con su ambiente,
tanto orgánico como inorgánico”, dicha definición abarca factores todos los factores
abióticos y bióticos que se encuentran en el medio ambiente, cuando se habla se habla
de seres vivos o el ambiente orgánico, no solo incluye a los animales, seres humanos y
plantas, sino que engloba otras formas de vida como hongos, protozoarios, algas, etc.
Los cuales también juegan un papel importante en las relaciones y dinámicas que se dan
en un ecosistema.

El origen etimológico de palabra proviene de dos vocablos griegos oikos que significa
“casa” y logos que se traduce como “estudio”. De esta forma, existen definiciones
basadas en el origen etimológico del término, describiendo a la ecología como “…estudio
del lugar donde se habita o del ambiente que rodea a los organismos” (Vázquez Conde,
2014, p.6). De esta forma tenemos que la ecología se encarga de estudiar el lugar, el
medio ambiente, y el hábitat que rodea a los organismos, al mencionar palabras como
“lugar” o “habita” hace referencia a los factores abióticos o físicos, además que al usar la
palabra “organismos” se infiere que está hablando de los seres vivos.

Esta definición puede tener un carácter estático, al no referirse a las relaciones que se
producen entre los organismos y su ambiente, y centra su atención en los aspectos
físicos del mismo, ignorando parte importante de la ecología como es el ecosistema.

Por otra parte, Carabias, Meave y Valverde (2009) afirman que la ecología “constituye el
estudio científico de la relación de los organismos vivos con su casa, es decir, con el
medio ambiente en el que habitan” (p.2). En este contexto, toma relevancia la mención
de la ecología como ciencia o estudio científico, brindándole mayor rigurosidad a todo su
contenido; también incluye las relaciones de los organismos vivos con su medio
ambiente, concepto clave de toda definición de ecología.

De esta forma, la ecología se puede definir como la ciencia que se encarga del estudio
de las interacciones que ocurren entre todas las formas de vida y el medio donde se
desarrollan, incluyendo las consecuencias que dichas acciones recíprocas tienen tanto
en los organismos como en el medio o hábitat.

2. La relación de la ecología con otras disciplinas

La ecología, debido al carácter de su objeto de estudio, está relacionado a muchas


disciplinas y esto no se limita al área de las ciencias biológicas, sino que involucra
disciplinas que estudian los componentes abióticos de los mismos e incluso disciplinas
del área social, económica y científica. Todo esto pone de relieve una vez más la
importancia que tiene la ecología en todos los aspectos de la vida en el planeta Tierra.

Es frecuente leer que la ecología se caracteriza por ser una disciplina síntesis; Margalef
(1981) explica que es una ciencia de síntesis porque durante su desarrollo se ha
combinado con los conocimientos provenientes de otras ciencias de forma inversa a
como lo han hechos otras disciplinas las cuales al recibir tanta información de distintas
áreas terminan por diversificarse y forman otras ramas.

Una de las relaciones más importantes que tiene la ecología es con las ciencias del área
biológica de la cual ella misma ha derivado; destaca la relación con la fisiología, ciencia
que estudia el funcionamiento de los sistemas y órganos de los seres vivos, mientras
que la ecología intenta comprender como el medio ambiente afecta dicho
funcionamiento. Pero la ecología también tiene relaciones con otras ciencias biológicas
como la genética evolutiva, la zoología, la botánica o la etología. Es decir, la ecología
está relacionada de una manera u otra con todas las ciencias y disciplinas que estén
relacionados al estudio y funcionamiento de los seres vivos.

Los factores abióticos también forman parte del objeto de estudio de la ecología y como
consecuencia esta trabaja de cerca con disciplinas como la geografía y la meteorología.
Por otra parte, también está vinculada a la física y química, las cuales le ayuden entender
procesos ecológicos fundamentales como ciclos de los nutrientes, el flujo de energía y
materia que ocurre constantemente entre los organismos y su medio.

Por lo tanto, la ecología es una ciencia interdisciplinaria que se relaciona con buenas
partes de las ciencias que se encargan del estudio de todos los componentes vivos y la
naturaleza, y parte de su evolución y desarrollo hasta llegar a la ecología moderna, se
debe a la información obtenida de estas.

3. Factores bióticos y abióticos

La mayoría de los conceptos de ecología mencionan la relación entre los organismos y


su medio, pero suele dársele mayor importancia a los organismos vivos que al medio
como tal, al cual simplemente se refieren como lo que rodea a los organismos. Por lo
tanto, es importar entender el medio como realmente es sin simplificarlo; en este
contexto, Vázquez Conde (2014) define medio como “toda la materia o sustancias que
rodean al ser vivo y con las cuales éste entabla sus muy diversas e importantes
relaciones” (p.12). El autor engloba de forma adecuada la expansión de los factores
abióticos y evita simplificar y suprimir información útil para comprender el medio y su
relación con los organismos vivos.

3.1 Factores abióticos

Son los componentes fisicoquímicos inanimados que tiene influencia sobre los seres
vivos. Estos factores pueden ser recursos o condiciones, como por ejemplo, las
condiciones físicas y químicas del ambiente. Los recursos son consumidos por los
organismos vivos y de esta forma agotados, mientras que las condiciones no implican
consumo, sino que los organismos las experimentan.

Dentro de algunos factores abióticos se puede mencionar el agua, suelo (salinidad y ph),
energía solar, humedad, sustancias químicas, altitud y latitud.

3.2 Factores bióticos

Son los que se obtienen a partir de las actividades de los organismos vivos en los
ecosistemas, es decir, las interacciones que mantienen los organismos vivos con sus
semejantes y forman parte del ambiente.

De esta forma, los factores bióticos son: productores, consumidores (pueden ser de
primer, segundo o tercer orden) y los desintegradores.

4. Niveles de organización
Una de las formas más conocidas para el estudio de la ecología es el basado en los
niveles de organización de la materia. De esta forma, las unidades que se encuentran
dentro de la ecología son las poblaciones, las comunidades, los ecosistemas y la
biosfera. A continuación la explicación de cada una de ellas.

4.1 Población

Es un conjunto de organismos de la misma especie que ocupan una misma área y que
interactúan entre ellos. Los seres vivos no viven individualmente sino que se organizan
en poblaciones. Un país, un rebaño de ovejas o un cultivo agrícola son ejemplos de
poblaciones. Para el ser humano es importante entender este concepto y fenómeno
porque gran parte de los recursos que necesita para su consumo se encuentran en forma
de poblaciones.

Las poblaciones tienen propiedades que no pueden ser aplicados al nivel inferior.
Algunas de estas propiedades son tamaño, densidad, patrón de distribución, parámetros
demográficos, tasa de crecimiento poblacional y estructura poblacional.

4.2 Comunidad

Es el nivel de mayor complejidad que le sigue a la población y puede definirse como el


conjunto de poblaciones que comporten un ambiente e intercambian energía y materia
para su conservación y desarrollo. En cualquier parte del planeta coexisten individuos
de muchísimas especies y numerosos grupos biológicos agrupados en poblaciones y
mantiene relaciones complejas en varios aspectos, incluyendo la competencia por
obtener los recursos necesarios para vivir.

Las propiedades emergentes exclusivas de este nivel son la riqueza de especies,


composición, estructura, fisionomía, diversidad, fenología y estado sucesional

4.3 Ecosistemas

Es considerado la unidad básica en la ecología y se puede definir como la suma de los


elementos vivos y no vivos de un lugar particular del planeta. En él, la comunidad de
organizamos interactúan con su medio físico. Es común que se le confunda con
comunidad pero la diferencia entre ambas es clara, la comunidad hace referencia a un
conjunto de seres vivos mientras que el ecosistema abarco los factores abióticos, por lo
cual es la unidad más estudiada en la ecología.

Dentro de sus propiedades emergentes se encuentran la productividad primaria y


secundaria, la velocidad y patrón de movimiento de la materia y la energía, estructura
trófica, tasa de descomposición, eficiencias ecológicas, biomasa en pie y especies
claves.

4.4 Biosfera

Es el nivel de organización mayor, se refieren a todos las comunidades de totalidad de


ecosistemas del planeta. Debido a ciertas características de la biosfera como poseer su
propia estructura trófica o el patrón de movimiento de la materia a través de los ciclos
biogeoquímicas atmosféricos, muchos le consideran como el ecosistema mayor.

Para adentrarse al conocimiento de la ecología y del medio ambiente es indispensable


entender cómo funcionan los niveles organizacionales, su conformación, cómo se
relacionan con los niveles inferiores y superiores a ellos. Es cierto que el ecosistema es
el nivel con mayor importante mediática y científica, ya que al englobar los elementos
vivos y no vivos lo hacen un objeto de estudio ideal para que la ecología pueda encontrar
todas las respuestas que busca como ciencia. Sin embargo, cada uno de estos niveles
tiene un área de la ecología que se encarga de su estudio, por lo cual es común escuchar
términos como “ecología de las comunidades” o “ecología de las poblaciones” ya que
cada nivel y sus propiedades son muy complejos y necesitan de especialistas que se
dediquen a su estudio a tiempo completo.

5. Desarrollo sostenible o sustentable

El medio ambiente se ha deteriorado notablemente durante las últimas décadas,


coincidiendo principalmente con la revolución industrial y el posterior desarrollo
tecnológico. Los seres humanos son los principales responsables de la problemática
actual que presenta el planeta Tierra y las distintas organizaciones a nivel mundial se
percataron de ello hace muchos años, de ahí que surgiera el desarrollo sostenible o
sustentable, el cual es un concepto que incluso ha llegado a causar controversia.
En el campo de las definiciones, la primera vez que el término apareció fue en el año
1987 en informe llamado Nuestro futuro común y en el cual fue definido como “el
desarrollo que satisface las necesidades del presente, sin comprometer la capacidad
para que las futuras generaciones puedan satisfacer sus propias necesidades” (ONU,
1987). Este concepto no solo abarca la dimensión ecológica, sino que hace referencia a
las dimensiones económicas, sociales y políticas.

El desarrollo sustentable pone sus preocupaciones y objetivos a largo plazo, haciendo


énfasis en lo que heredarán las próximas generaciones. Esto significó un cambio muy
importante en aquel entonces porque el desarrollo (principalmente el económico)
buscaba resultados a corto plazo sin preocuparse en lo que pasaría a futuro.

Otro aspecto importante del desarrollo sustentable es que busca mejorar la calidad de
vida no solo en el presente, sino asegurar la calidad de vida para las próximas
generaciones; esto incluye disminución de pobreza, calidad en los servicios básicos y de
salud, al igual que oportunidades para acceder a estudios y formación técnica y
profesional. Por otra parte, se ha comprobado que el deterioro del medio ambiente afecta
negativamente la calidad de vida de los seres humanes, después de todo, es su hábitat.

Otro punto a destacar, es que el desarrollo sustentable pone en la mira a los métodos de
grandes potencias y conglomerados para lograr un desarrollo económico y beneficios de
la forma más rápida posible, sin preocuparse si estos destruyen el medio ambiente, De
ahí que el desarrollo sustentable también tenga una dimensión política, ya que en la
actualidad aún existen gobiernos que no siguen los lineamientos para intentar rescatar a
nuestro planeta sino que continúan con la explotación de los recursos naturales y con la
emisión de gases naturales que alteran y dañan la atmósfera.

En la dimensión propiamente ecológica, se puede decir que el desarrollo sustentable


busca que actividades como la ganadería y la agricultura, las cuales son las principales
fuente de alimentación de los humanos, se practiquen y desarrollen sin caer en los
excesos que han dañado a tantos ecosistemas, a esto se le conoce como agricultura
sustentable, y aunque se han hecho esfuerzos notables para lograrlo, la realidad es que
aún falta mucha educación y formación al respecto.
En cuanto a alternativas sostenibles de conservación y uso de los recursos naturales,
Carabias et al (2006) menciona las siguientes:

 La protección y conservación de los ecosistemas naturales.


 El uso sostenible y equitativo de los recursos naturales, esto implica intervenir en
los ecosistemas sin transformarles.
 La aplicación de tecnologías amigables con el medio ambiente en los sistemas
productivos de áreas transformadas por el hombre.
 La restauración ecológica de las áreas deterioradas para mejorar o recuperar sus
servicios ambientales.
 La reducción de la tasa de emisión de contaminación de corta vida y la supresión
total de la producción de contaminantes de larga duración (p.185).

Las estrategias propuestas por el autor darían resultados si fueran aplicadas por el total
de la población del planeta, pero las diferencias culturales, la falta de información al
respecto que llegue a todos los estratos, pero sobre todo, la falta de compromiso de las
grandes compañías y gobiernos hacen poco probable que dichas alternativas se aplique
de la forma correcta durante todo el tiempo necesario para recuperar nuestro medio
ambiente.

6. Educación ambiental

Para cumplir con la meta del desarrollo sustentable y formar a las personas respecto al
daño ambiental que causan y cómo remediarlo, existe una herramienta que es muy útil
esta es la educación ambiental; esta aún tiene fallas y debe resolver como llegar a más
personas, pero en la actualidad se hacen esfuerzos incalculables para que se puedan
cumplir las metas planteadas.

Una de las definiciones de educación ambiental más completas dentro de la bibliografía


del tema es la siguiente:

La educación ambiental es el proceso que consiste en reconocer valores y aclarar


conceptos para crear habilidades y actitudes necesarias, tendientes a comprender
y apreciar la relación mutua entre el hombre, su cultura y el medio biofísico
circundante. La educación ambiental también incluye la práctica de tomar
decisiones y formular un código de comportamiento respecto a cuestiones que
conciernen a la calidad ambiental (Unión Internacional para la Conservación de la
Naturaleza, 1970; citado por Vazquez Conde, 2014, p.7).

Queda claro que la educación ambiental no consiste solamente en informar y educar –


valga la redundancia- sobre los problemas ambientales, busca ir más allá y crear una
conciencia individua y colectiva al respecto. No se limita a la parte teórica-conceptual
sino que trabaja en habilidades y actitudes relacionadas. La educación ambiental
también es multi-dimensional ya que no solo trata del ambiente y su deterioro, sino que
busca que el hombre comprenda la relación que tiene con este y como la cultura también
influye en esta relación mutua.

La educación ambiental visualiza al hombre como un agente activo, y no un elemento


pasivo que simplemente recibe información, uno de sus objetivos es que este se
involucre de forma activa en la recuperación del medio ambiente y en la prevención de
futuros daños, desarrollando una generación nueva que conviva respetando el medio
que lo rodea y que al mismo tiempo prepare a las generaciones futuras para que
continúen la misión.

7. Objetivos de la educación ambiental

En 1975 se realizó el Seminario Internacional de Educación Ambiental de Belgrado


donde se debatieron y explicaron varios conceptos básicos y útiles sobre la educación
ambiental. Dicho seminario, concluyó con la aceptación de un documento conclusivo
conocido como “Carta de Belgrado” y en el cual se establecen por primera vez de forma
clara los objetivos de la educación ambiental. Estos quedaron estipulados de la siguiente
forma:

 Conciencia: Ayudar a las personas y grupos sociales a que adquieran mayor


sensibilidad y conciencia del medio ambiente en general y de los problemas
conexos.
 Conocimientos: Ayudar a las personas y grupos sociales a adquirir una
comprensión básica del medio ambiente en su totalidad, de los problemas
conexos y de la presencia y función de la humanidad en él, lo que entraña una
responsabilidad critica.
 Actitudes: Ayudar a las personas y a los grupos sociales a adquirir valores sociales
y un profundo interés por el medio ambiente, que les impulse a participar
activamente en su protección y mejoramiento.
 Aptitudes: Ayudar a las personas y a los grupos sociales a adquirir las aptitudes
necesarias para resolver los problemas ambientales.
 Capacidad de evaluación: Ayudar a las personas y los grupos sociales a evaluar
las medidas y los programas de educación ambiental en función de los factores
ecológicos, políticos, económicos, sociales, estéticos, y educacionales.
 Participación: Ayudar a las personas y a los grupos sociales a que desarrollen su
sentido de responsabilidad y a que tomen conciencia de la urgente necesidad de
prestar atención a los problemas del medio ambiente, para asegurar que se
adopten medidas adecuadas al respecto (UNESCO, 1975; citado por Novo, 2003,
p.43)

Mediante estos objetivos planteados en la Carta de Belgrado se puede entender de forma


clara los objetivos que busca la educación ambiental. Un característica importante de
este planteamiento, es que menciona que se debe “ayudar a las personas y grupos
sociales” a adquirir conocimientos, conciencia, actitudes y aptitudes, esto se entiende
como la participación activa de las personas en su formación y capacitación respecto a
los temas ambientales, no un adoctrinamiento o aprendizaje pasivo, sino que las
personas y grupos sociales deben entender, comprender y tomar como propia la
iniciativa ambiental y desarrollar y adquirir las herramientas necesarias para cuidar y
proteger el medio ambiente.

Se debe poner en contexto que dicha declaración de la Carta de Belgrado fue realizada
en 1975, y por lo tanto, la educación ambiental tiene otros objetivos con visión más
globalizada y que también incluyen la dimensión económica y política. Gutierrez (1995)
adhiere como objetivo de la educación ambiental “propiciar la comprensión de las
interdependencias económicas, políticas y ecológicas…” con esto se busca que las
personas comprendan como las actividades económicas y las acciones políticas están
estrechamente vinculadas con la ecología, y como estas pueden deteriorar los
ecosistemas.

También se pueden leer objetivos como “adquirir conocimientos que garanticen una
comprensión global del ambiente, de los factores y procesos (físico-naturales, socio-
económicos y culturales) que lo definen…” (Estrategia Gallega de Educación Ambiental,
2000; citado por Calderón, Campos, Chumpitaz y Sumarán, 2011, p.21). El cual repite la
importancia de la interacción entre los factores y procesos socio-económicos y el
ambiente, al igual que las responsabilidades que estos tienen en su deterioro, sin olvidar
los aspectos culturales que también inciden en la forma en la que el ser humano concibe
y trata al medio ambiente.

Lo objetivos de la educación ambiental son amplios, y aunque estos pueden resumirse


en aquellos planteados originalmente por la UNESCO en 1975, está muy claro que es
un tema sujeto a cambio y evolución conforme pasen los años y la interrelación de los
factores involucrados en la relación humano-ambiente también cambien.

8. Educación formal, no formal e informal

La educación ambiental puede clasificarse de acuerdo al medio usado para llegar a las
personas y cumplir sus objetivos. De esta forma puede clasificarse en educación formal,
no formal e informal.

8.1 Educación formal

Es aquella que se lleva a cabo en instituciones educativas oficiales, desde la educación


inicial o preescolar, pasando por la educación primaria y secundaria hasta llegar a la
universidad. Se caracteriza por su intencionalidad y por buscar de forma directa la
modificación de la conducta de los estudiantes.

Durante los últimos años se han hecho esfuerzos considerables para que este tipo de
educación mejore y se vea presenta en más planteles con la finalidad de que desde muy
temprana edad los niños participen activamente en la construcción de conocimientos,
habilidades, aptitudes y actitudes que favorezcan la conservación ambiental.

8.2 Educación no formal


Es aquella que a pesar de también ser intencionada, no se imparte en instituciones
educativas oficiales, sino que es impartida por otras organizaciones, colectivos, etc. Esto
hace referencia a talleres eventuales o ciertas campañas que se ven habitualmente.

Este tipo de educación puede tener más éxito que incluso la educación formal a la hora
de producir cambios en las personas porque no tienen el factor de exigencia que se ve
en esta última, por lo cual ha tenido un gran avance durante los últimos años.

8.3 Educación informal

Es aquella que se da a pesar de no haber una intención educativa explícita en la misma.


En este nivel de incluyen los medios de comunicación, cuando transfieren una
información o artículo en el cual evidentemente se quiere ayudar a la causa del medio
ambiente pero que ni el emisor ni el receptor reconocen que están en una acción
educativa sino que sienten que forman parte de un proceso comunicativo.

La educación informal carece de horarios, encuentros físicos o evaluaciones de


objetivos, pero tiene mucha importancia ya que los fenómenos de comunicación en masa
suelen tener una gran influencia en la población, sobre todo en los más jóvenes.

La clasificación de la educación ambiental es muy claro, los tres niveles son muy
importantes para que la educación ambiental cumpla sus objetivos y metas, y es
importante que se complementen entre sí para que una alcance a donde la otra no puede
y así asegurar que los contenidos ambientales puedan llegar a toda la población.

9. Metas de la educación ambiental

Al igual que los objetivos específicos de la educación ambiental, la meta fundamental de


la educación ambiental fue publicada en la Carta de Belgrado (UNESCO, 1975), la cual
reza lo siguiente:

Lograr que la población mundial tenga conciencia del medio ambiente y se


interese por él y por sus problemas conexos y que cuente con los conocimientos,
aptitudes, actitudes, motivaciones y deseos necesarios para trabajar individual y
colectivamente en la búsqueda de soluciones a los problemas actuales y para
prevenir los que pudieran aparecer en lo sucesivo (UNESCO, 1975; citado en
Novo, 2003, p.43).

Una vez leído esto, se puede decir que la educación ambiental tiene como énfasis central
que la persona tenga conciencia de lo que es el medio ambiente, sus ecosistemas,
funcionamiento y el deterioro que sufre, y que tome interés por el mismo, y el proceso de
educación no queda solo en el nivel teórico. También busca que las personas posean la
formación necesaria que puedan aportar soluciones a los problemas que el medio
ambiente presenta. Se puede percibir claramente que la educación ambiental debe dotar
a los individuos de todas las herramientas necesarias para que trabajen conjuntamente
al rescate y mantenimiento del ambiente.
Conclusiones y opinión personal

La ecología es la disciplina científica que se encarga de estudiar las relaciones que se


producen entre los organismos y toda la materia y sustancias que los rodean. Comprende
el estudio de las poblaciones, comunidades, ecosistemas y la biosfera, siendo estos
niveles de organización complejos y con propiedades emergentes que no comparten
entre sí. En su afán por el estudio de las relaciones entre los organismos y su medio, la
ecología se complementa con los conocimientos de otras disciplinas como la biología,
física, química, geografía, e incluso economía y sociología.

Un concepto que suele estar ligado a las conversaciones de ecología y la protección de


los ecosistemas es el de desarrollo sustentable. Este se define como el modelo de
desarrollo que busca una mejora en la calidad de vida a una escala global potenciando
las capacidades internas de una región o comunidad, pero respetando la disponibilidad
de los recursos naturales y evitando su uso indiscriminado y que además tenga una base
inter-generacional.

Para lograr la meta del desarrollo sustentable se recurre a la educación ambiental como
una herramienta que le brinda a las personas y grupos sociales la oportunidad de adquirir
conciencia, conocimientos, actitudes y aptitudes para que participen de forma activa en
la conservación del medio ambiente y la búsqueda de soluciones para los problemas que
lo afectan. Esta educación puede ser formal, no formal e informal pero lo importante es
que todas las clasificaciones hacen aportes válidos a la consecución de los objetos de la
educación ambiental.

Al leer este ensayo, se entiende la importancia de que los seres humanos estudien,
conozcan, y se interesen por conceptos ecológicos y ambientales, que comprendan
cómo funciona el medio en el cual se desenvuelven y el cual les brinda todos los
elementos necesarios para la supervivencia.

El hombre en su afán de querer conquistar todo a corto plazo, ha sacrificado el bienestar


ambiental, ha alterado su propio “hogar”, incluyendo la destrucción de cientos de
ecosistemas como si fuera nada. Pero, ¿a dónde piensa llegar eso? ¿Cuándo los
gobiernos, organizaciones y empresas que tienen poder van a colaborar realmente con
un desarrollo sustentable? Para esto no solo basta la reducción de la emisión de los
gases durante cada año como lo reflejan muchos informes, sino que necesitan colaborar
en crear conciencia entre sus ciudadanos, en colocar leyes que protejan al medio
ambiente de sus propios habitantes, en tomarse en serio la educación ambiental para
que todos puedan detener la masacre del medio ambiente.

Han existido grandes avances en la materia, pero hasta que cada uno de los habitantes
del planeta Tierra no tome el medio ambiente y preservación como prioridad, el destino
parece muy oscuro.
Referencias bibliográficas

Calderón, R., Campos, J., Chumpitaz, J., y Sumarán, R. (2011). Educación ambiental:
aplicando el enfoque ambiental hacia un desarrollo sostenible. Lima: Gobierno
Regional de Huanuco.

Carabias, J., Meave, J., y Valverde, T. (2009). Ecología y medio ambiente en el siglo
XXI. Ciudad de México: Pearson Educación.

Gutierrez, J. (1995). La educación ambiental: fundamentos teóricos, propuestas de


transversalidad y orientaciones extracurriculares. Madrid: La Muralla.

Margalef, R. (1981). Ecología. Barcelona: Planeta.

Novo, M. (2003). La Educación Ambiental. Madrid: Universitas.

Vazquez Conde, R. (2014). Ecología y medio ambiente. Ciudad de México: Patria.