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FLUIDOS DE PERFORACIÓN

UNIDAD 1. INTRODUCCIÓN

ANÁLISIS HISTORICO DE LOS FLUIDOS DE PERFORACIÓN

En el año 1900, mientras se perforaba un pozo de petróleo en Spindletop, Texas,


los trabajadores condujeron una manada de ganado a través de un foso lleno de
agua. El lodo que se originó, una mezcla barrosa y viscosa de agua y arcilla, se
bombeó dentro del pozo. Los fluidos de perforación aún se denominan lodo, pero
en la actualidad, los ingenieros no confían sólo en el agua y la arcilla, sino que
diseñan cuidadosamente compuestos y mezclas para satisfacer las necesidades
específicas que existen según las distintas condiciones de perforación.

Los fluidos de perforación modernos son verdaderamente el elemento vital del


pozo. Los pozos profundos actuales no podrían existir sin ellos. Hace mucho
tiempo, la gente normalmente hacía perforaciones en busca de agua y no de
petróleo.

En realidad, ¡se molestaban cuando accidentalmente encontraban petróleo porque


contaminaba el agua! Los primeros pozos se perforaron para extraer agua y luego
usarla para beber, lavar, regar y para salmuera, que se utiliza como una fuente de
sal. Recién en el siglo XIX la perforación en busca de petróleo se convirtió en una
práctica generalizada, dado que la industrialización aumentó la necesidad de
productos derivados del petróleo. Los registros más antiguos de perforaciones de
pozos datan del siglo tercero a.C. y tuvieron lugar en China.

La técnica de perforación con herramienta operada por cable consistía en dejar


caer una pesada herramienta metálica y retirar la roca pulverizada con un
contenedor tubular. Los chinos estaban relativamente avanzados en este arte y se
les atribuye haber sido los pioneros en el uso intencional de fluidos en el proceso
de perforación.

En este caso el fluido era agua, que suavizaba la roca y, por lo tanto, facilitaba la
penetración y ayudaba a eliminar los fragmentos de roca pulverizada conocidos
como detritos. (Es importante extraer los detritos del pozo para que los trépanos
de perforación estén libres para seguir perforando).

En 1833, un ingeniero francés llamado Flauvile estaba observando la técnica de


perforación con herramienta operada por cable, cuando el aparato de perforación
se topó con agua. Entonces se dio cuenta de que el agua que brotaba era muy útil
para sacar los detritos del pozo. El principio de utilizar fluidos en movimiento para
sacar los detritos del pozo tuvo su origen en ese momento.
Flauville ideó una instalación para bombear el agua hacia el interior de un vástago
de perforación y arrastrar los detritos al regresar a la superficie a través del
espacio existente entre el vástago de perforación y la pared del pozo.
Actualmente, este procedimiento sigue vigente. La perforación rotatoria ha
reemplazado ampliamente a la perforación con herramienta operada por cable.
Con esta técnica, los trépanos de perforación se encuentran en el extremo de una
tubería rotatoria.

El proceso es similar al que se lleva a cabo con una perforadora manual eléctrica
o un taladro para perforar madera. Pero en vez de perforar unas pocas pulgadas o
centímetros en la madera, los pozos de petróleo modernos pueden tener miles de
pies o metros de profundidad.

Cuando se perfora madera, los restos se extraen del agujero a través de las
ranuras espiraladas deleje. Esto funciona para un agujero pequeño, pero no para
un pozo profundo. En ese caso, los detritos se transportan a la superficie junto con
el lodo en circulación.

A medida que los pozos se vuelven más profundos, los fluidos de perforación
cobran mayor importancia; satisfacen distintas necesidades y resuelven una
infinidad de problemas que varían según el lugar.

Un siglo de desarrollo continuo

Desde sus humildes comienzos hace unos 100 años, los fluidos de perforación
han evolucionado como una ciencia, una disciplina técnica y un arte. Los
científicos y desarrolladores de productos crean nuevos diseños de fluidos que
abordan los diversos requerimientos impuestos sobre los fluidos de perforación
modernos, en tanto que los ingenieros y especialistas en fluidos que trabajan en el
campo continúan descubriendo nuevas formas de monitorear, medir, simular y
manejar el ciclo de vida de los fluidos de perforación.

DEFINICION FLUIDOS DE PERFORACION

El fluido de perforación-lodo- es una mezcla de agua, barro, material para darle


peso a la mezcla y unos cuantos agentes químicos. A veces se utiliza aceite en
vez de agua o se le añade un poco de aceite al agua para darle ciertas
propiedades deseables.

Bentonita: Se le añade al lodo para mantener los desperdicios en suspensión


mientras van saliendo del hoyo (viscosidad).
Barita: Se utiliza para darle peso al lodo, hasta que iguale las presiones del hoyo
(densidad).

El fluido, es el elemento circulante que ayuda a solucionar los problemas de


inestabilidad del hoyo durante la perforación del pozo. El fluido de perforación o
lodo como comúnmente se le llama, puede ser cualquier sustancia o mezcla
desustancias con características físicas y químicas apropiadas, como por ejemplo:
aire o gas, agua, petróleo o combinaciones de agua y aceite con determinado
porcentaje de sólidos.

Los fluidos deben cumplir con funciones específicas que faciliten el avance de la
perforación, minimizando problemas de estabilidad del hoyo y problemas
operacionales. Es responsabilidad del especialista realizar ensayos físicos–
químicos de acuerdo con las normas API para proceder a los ajustes necesarios
que faciliten la consecución de los objetivos propuestos.

Los fluidos de perforación cumplen muchas funciones: controlan las presiones de


formación, remueven los recortes del pozo, sellan las formaciones permeables
encontradas durante la perforación, enfrían y lubrican la barrena, transmiten la
energía hidráulica a las herramientas de fondo de pozo y a la barrena y, quizás lo
más importante, mantienen la estabilidad y el control del pozo. Aludido a menudo
como “lodo,” el fluido de perforación fue introducido por primera vez alrededor del
año 1913 para el control de la presión del subsuelo.

Las décadas de 1920 y 1930 fueron testigo del surgimiento de las primeras
compañías estadounidenses especializadas en la distribución, desarrollo e
ingeniería de los fluidos y componentes de perforación. En las décadas siguientes,
las compañías de fluidos de perforación introdujeron desarrollos en materia de
química, mediciones e ingeniería de procesos, que produjeron mejoras
significativas en la eficiencia de la perforación y la productividad de los pozos.

Las composiciones de los fluidos de perforación varían según las exigencias del
pozo, las capacidades de los equipos de perforación y los asuntos ambientales.
Los ingenieros diseñan los fluidos de perforación para controlar las presiones del
subsuelo, minimizar el daño de la formación, minimizar la posibilidad de pérdida de
circulación, controlar la erosión del pozo y optimizar los parámetros de perforación,
tales como la velocidad de penetración y la limpieza del pozo. Además, dado que
un gran porcentaje de los pozos modernos está representado por pozos altamente
desviados, los sistemas de fluidos de perforación deben ayudar a manejar los
problemas de limpieza y estabilidad específicos de estos pozos.

Sistemas de fluidos de perforación

Los sistemas de fluidos de perforación poseen una fase continua, que es líquida, y
una fase discontinua compuesta por sólidos. En ocasiones, también exhiben una
fase gaseosa; ya sea por diseño o como resultado del arrastre de gas de
formación. La fase continua puede ser utilizada para clasificar los tipos de fluidos
de perforación en gaseosos, fluidos acuosos o sistemas no acuosos.

Estos fluidos son una mezcla de componentes líquidos y sólidos, cada uno de los
cuales está diseñado para modificar una propiedad específica del fluido de
perforación, tal como su viscosidad y su densidad.

Los fluidos de perforación acuosos, a los que se alude generalmente como lodos a
base de agua, son los más comunes y los más variados de los tres tipos de fluidos
de perforación (arriba, a la derecha).

Su composición varía entre mezclas simples de agua y arcilla, y sistemas


complejos de fluidos de perforación inhibidores, o estabilizadores de arcillas, que
incluyen muchos componentes.

En los últimos años, los ingenieros y científicos se han concentrado en el


mejoramiento del rendimiento inhibidor y térmico de los sistemas a base de agua
en sus esfuerzos para competir con los fluidos no acuosos utilizados
habitualmente en los ambientes de perforación desafiantes.

En los fluidos de perforación no acuosos, a los que se alude generalmente como


lodos a base de sintéticos, la fase continua puede consistir en aceites minerales,
ésteres biodegradables, olefinas u otras variantes.

Aunque por lo general más costosos que los fluidos de perforación acuosos, estos
sistemas tienden a proporcionar un excelente control del pozo, estabilidad térmica,
lubricidad y velocidades de penetración, lo que puede ayudar a reducir el costo
total para el operador.

En rocas fracturadas o en ambientes en los que el pozo no podría sustentar una


columna de agua sin una pérdida significativa de fluido en la formación, los
perforadores utilizan sistemas de aire, bruma o espuma para ayudar a remover los
recortes del pozo y mantener la integridad del mismo.
Funciones básicas

Los fluidos de perforación son formulados para llevar a cabo una amplia variedad
de funciones. Si bien la lista es extensa y variada, las características de
rendimiento clave son las siguientes:

Control de las presiones de formación: El fluido de perforación es vital para


mantener el control de un pozo. El lodo es bombeado a través de la sarta de
perforación, a través de la barrena y de regreso por el espacio anular.

En agujero descubierto, la presión hidrostática ejercida por la columna de lodo se


utiliza para compensar los incrementos de la presión de formación que, de lo
contrario, producirían el ingreso de los fluidos de formación en el pozo, causando
posiblemente la pérdida de control del pozo.

Sin embargo, la presión ejercida por el fluido de perforación no debe exceder la


presión de fractura de la roca propiamente dicha; de lo contrario, el lodo fluirá
hacia la formación; situación que se conoce como pérdida de circulación.

Remoción de los recortes del pozo: La circulación del fluido de perforación


permite llevar los recortes fragmentos de rocas generados por la barrena a la
superficie. La conservación de la capacidad del fluido para transportar estos trozos
sólidos por el pozo hacia la superficie su capacidad de transporte es clave para la
eficiencia de la perforación y la minimización del potencial para el atascamiento de
la tubería.

A fin de lograr este objetivo, los especialistas en fluidos de perforación trabajan


con el perforador para balancear cuidadosamente la reología del lodo y la tasa de
flujo a los efectos de ajustar la capacidad de transporte y a la vez evitar un valor
elevado de densidad de circulación equivalente (ECD); la densidad real del lodo
más la caída de presión producida en el espacio anular por encima de un punto
dado del pozo. Una ECD alta, no controlada, puede producir incidentes de
pérdidas de circulación.
Enfriamiento y lubricación de la barrena: A medida que el fluido de perforación
pasa a través y alrededor del arreglo de perforación rotativo, ayuda a enfriar y
lubricar la barrena. La energía térmica es transferida al fluido de perforación, que
lleva el calor a la superficie. En ambientes de perforación extremadamente
calientes, pueden utilizarse intercambiadores de calor en la superficie para enfriar
el lodo.

Transmisión de la energía hidráulica a la barrena y las herramientas de fondo


de pozo: El fluido de perforación es descargado a través de las boquillas de la
cara de la barrena. La energía hidráulica liberada contra la formación ablanda y
eleva los recortes lejos de la formación.

Además, esta energía acciona los motores de fondo y otros equipos que
direccionan la barrena y obtienen datos de perforación o de la formación en tiempo
real.
Con frecuencia, los datos recolectados en el fondo del pozo son transmitidos a la
superficie mediante el método de transmisión de pulsos a través del lodo, que se
basa en los pulsos de presión transmitidos a través de la columna de lodo para
enviar los datos a la superficie.

Mantenimiento de la estabilidad del pozo: Los componentes básicos de la


estabilidad del pozo implican la regulación de la densidad, la minimización de la
erosión hidráulica y el control de las arcillas. La densidad se mantiene mediante el
leve sobrebalance del peso ejercido por la columna de lodo contra la presión de
poro de la formación.

Los ingenieros minimizan la erosión hidráulica mediante el balance de la


geometría del pozo en función de los requerimientos de limpieza, la capacidad de
transporte de fluidos y la velocidad de flujo anular. El proceso de control de arcillas
es complejo.

Las arcillas presentes en algunas formaciones se expanden en presencia de agua,


mientras que otras se dispersan. En cierta medida, estos efectos pueden ser
controlados mediante la modificación de las propiedades del fluido de perforación.

Sin importar el enfoque utilizado, el control del efecto del fluido en la formación
ayuda a controlar el pozo y la integridad de los recortes y se traduce en un fluido
de perforación más fácil de mantener.

Ayuda a tomar registros de perforación: El lodo debe suministrar un medio


apropiado para evaluar las formaciones a través de los registros eléctricos, para
tomar estos registros se requiere que el fluido de perforación sea un medio
conductor eléctrico que permita obtener las propiedades eléctricas de los
diferentes fluidos de la formación.

Sustentación de la sarta de perforación y de revestimiento: Esto se realiza por


medio de un empuje ascendente que obra en la tubería al estar sumergida en el
fluido de perforación, este empuje dependerá de la profundidad a la que se
encuentre la tubería y a la densidad del fluido sustentable.

El ciclo de vida de los fluidos de perforación

El diseño y mantenimiento de los fluidos de perforación son procesos iterativos


afectados por las condiciones de superficie y de fondo de pozo. Estas condiciones
cambian a medida que el pozo se perfora a través de formaciones más profundas
y encuentra incrementos graduales de temperatura y presión, y el lodo
experimenta alteraciones en la química generadas por los diferentes tipos de
rocas y fluidos de formación.

Los especialistas en fluidos que trabajan en sitio y los ingenieros de planta utilizan
la ingeniería de procesos continuos para ajustar el fluido de perforación en
respuesta a las condiciones variables de pozo y luego evalúan el rendimiento de
los fluidos y modifican sus propiedades en un ciclo continuo.

Diseño inicial: En la fase de planeación, los especialistas en fluidos seleccionan


diferentes tipos y diseños de sistemas de lodo para cada sección del pozo. Los
sistemas están diseñados para cumplir con diversas especificaciones, incluidos los
requerimientos de densidad, la estabilidad del pozo, los gradientes térmicos, los
aspectos logísticos y los asuntos ambientales.

La perforación puede comenzar con un sistema de fluidos simples. A menudo, el


agua es el primer fluido utilizado para perforar hasta la profundidad de entubación
inicial. A medida que el pozo se profundiza, el incremento de la presión de
formación, el aumento de la temperatura y la presencia de formaciones más
complejas requieren niveles más altos de control mecánico y capacidad de
limpieza del pozo. Los sistemas de fluidos simples pueden ser desplazados o
convertidos en un lodo inhibidor espesado, a base de agua, seguido por fluidos de
perforación no acuosos a mayores profundidades.

Circulación: El carácter del fluido de perforación evoluciona constantemente. En


un ciclo de circulación, el fluido consume energía, levanta los recortes, enfría la
barrena y el pozo, y luego descarga los residuos en la superficie. Esto exige que
los ingenieros y especialistas en fluidos evalúen y recarguen continuamente el
sistema con fluidos nuevos y otros aditivos.

Medición y rediseño: El especialista en fluidos de perforación mide ciertas


propiedades del lodo de retorno. Por lo general, las propiedades específicas
medidas son una función del tipo de fluido que se utiliza, pero habitualmente
incluyen la densidad, la reología, la tasa de filtración, las relaciones y el contenido
de la fase continua, y el contenido y la clasificación de sólidos. El fluido es
analizado posteriormente para la estimación del pH, la dureza, la alcalinidad, los
cloruros, el contenido de gas ácido y otros parámetros específicos de ciertos tipos
de fluidos. Luego, el especialista diseña un programa de tratamiento para las 12-
24 horas siguientes. El perforador, el enganchador y el especialista en fluidos
monitorean constantemente las condiciones del pozo y las características del
fluido de retorno y luego efectúan en el lodo los ajustes que imponen las
condiciones de pozo y de perforación.

Composición de los fluidos

La composición de los fluidos dependerá de las exigencias de cada operación de


perforación en particular, esto quiere decir, que es necesario realizar mejoras a los
fluidos requeridos, para enfrentar las condiciones que se encuentran a medida que
avance la perforación.

Por consiguiente, es lógico que varias mejoras sean necesarias efectuarle al fluido
para enfrentar las distintas condiciones que se encuentran a medida que avance la
perforación. Básicamente los fluidos de perforación se preparan a base de agua,
de aceite (derivados del petróleo) o emulsiones.

Básicamente los fluidos de perforación se preparan a base de agua, de aceite


(derivados del petróleo) o emulsiones. En su composición interactúan tres partes
principales: la parte líquida; la parte sólida, compuesta por material soluble que le
imprime las características tixotrópicas y por material insoluble de alta densidad
que le imparte peso; y materias químicas adicionales, que se añaden directamente
o en soluciones, para controlar las características deseadas.

El tipo de fluido utilizado en la perforación rotatoria en sí, en el


reacondicionamiento y terminación de pozos es elemento decisivo en cada una de
estas operaciones.

Pues las características del fluido tienen relación con la interpretación de las
observaciones hechas de los estratos penetrados, ya sean por muestras de ripio
tomadas del cernidor, núcleo de pared o núcleos convencionales o a presión;
registros de litología, de presión o de temperatura; pruebas preliminares de
producción en hoyo desnudo; tareas de pesca, etc.
FASE CONTINUA DE LOS FLUIDOS DE PERFORACIÓN

Un fluido de perforación es fundamentalmente líquido. El líquido en el cual todos


los aditivos químicos están suspendidos se conoce como fase “Continua”.

La fase continúa de un lodo base agua, es el agua. Algunos aditivos químicos son
sólidos que se disuelven o dispersan en la fase continua y forman una mezcla
homogénea que forman el fluido de perforación.

Fluido de perforación a base de agua:

El agua es uno de los mejores líquidos básicos para perforar, por su abundancia y
bajo costo. Sin embargo, el agua debe ser de buena calidad ya que las sales
disueltas que pueda tener, como calcio, magnesio, cloruros, tienden a disminuir
las buenas propiedades requeridas. Por esto es aconsejable disponer de análisis
químicos de las aguas que se escojan para preparar el fluido de perforación.

El fluido de perforación más común está compuesto de agua y sustancia coloidal.


Durante la perforación puede darse la oportunidad de que el contenido coloidal de
ciertos estratos sirva para hacer el fluido pero hay estratos tan carentes de
material coloidal que su contribución es nula.

Por tanto es preferible utilizar bentonita preparada con fines comerciales como la
mejor fuente del componente coloidal del fluido. La bentonita es un material de
origen volcánico, compuesto de sílice y alúmina pulverizada y debidamente
acondicionada, se hincha al mojarse y su volumen se multiplica.

El fluido bentonítico resultante es muy favorable para la formación del revoque


sobre la pared del hoyo. Sin embargo, a este tipo de fluido hay que agregarle un
material pesado, como la baritina (preparada del sulfato de bario), para que la
presión que ejerza contra los estratos domine las presiones subterráneas que se
estiman encontrar durante la perforación.

Para mantener las características deseadas de este tipo de fluido como son:
viscosidad, gelatinización inicial y final, pérdida por filtración, pH y contenido de
sólidos, se recurre a la utilización de sustancias químicas como quebracho, soda
cáustica, silicatos y arseniatos.

 Lodos iniciales:

Se usan en la perforación del agujero del tubo conductor. Usualmente


consisten en una mezcla viscosa de bentonita o atapulgita, que proveen al lodo
de una buena capacidad de acarreo para limpiar los agujeros de gran diámetro.
Los lodos iniciales se desechan después de haber perforado el agujero del
tubo conductor, debido a que no se tiene instalado el equipo de recuperación
del fluido.
 Lodos Bentoníticos:

Son lodos tratados con bentonita, fluidos de perforación simples que se pueden
utilizar en la perforación de pozos someros y en áreas no problemáticas. La
bentonita mejora la capacidad de acarreo y previene los problemas que se
presentarían perforando con agua solamente.

 Lodos tratados con fosfato:

Los fosfatos son productos inorgánicos usados para reducir la viscosidad de


los lodos bentoníticos que han sido contaminados con sólidos de la formación
o cemento. Los fosfatos no controlan el filtrado y son inestables a temperaturas
mayores de 150 °F, de cualquier manera los fosfatos son los dispersantes
químicos más eficientes y sólo se necesita una pequeña cantidad para
controlar las propiedades del flujo.

 Lodos Gel-Químico:

Consiste de bentonita y pequeñas concentraciones de un adelgazante como


lignosulfonato. Un lodo de este tipo es similar en su aplicación al tratado con
fosfatos, pero puede ser utilizado a mayores profundidades.

 Lodos tratados con Lignitos y Lignosulfonatos:

Se pueden usar para preparar lodos de densidad elevada y son estables a


temperatura hasta 400 °F. El porqué de la combinación de estos dos
ingredientes químicos, se debe a que los lignitos son efectivos para controlar el
filtrado, mientras que los lignosulfonatos son adelgazantes más efectivos.

 Lodos Cálcicos:

Son aplicables en la perforación de capas de poco espesor de anhidrita y


también en aquellas zonas donde las lutitas deleznables y los flujos de agua
salada son comunes. Estos lodos difieren de los otros lodos base agua, en que
las arcillas sódicas se convierten en arcillas cálcicas a través de la adición de
cal y yeso.

 Lodos de Polímetros de bajo contenido de solidos no dispersos:

El objetivo de este tipo de lodos es que en lugar de dispersar los sólidos en el


lodo, los recubre y los flocula para facilitar su desplazamiento y así mejorar la
estabilidad y las características del fluido de perforación. Este tipo de lodos se
ha elaborado usando varios polímeros con o sin bentonita y evitando el uso de
dispersante.
Un buen lodo de este tipo permitirá obtener altas velocidades de perforación
gracias a sus propiedades tixotrópicas y filtrantes.

 Los salados:

Para su estudio se pueden dividir en: Lodos de baja salinidad (1 % de NaCl o <
100,000 ppm), exhiben altas velocidades de filtración y enjarres gruesos, para
su control se utilizan reactivos inorgánicos.

 Lodos salados saturados:

Se utilizan para perforar domos salinos, donde existen problemas de


agrandamiento del agujero con otros lodos.

 Lodos salados con aplicación especial:

Algunos se elaboran a partir de polímeros, los cuales aumentará la viscosidad


del agua salada. Su aplicación principal es en operaciones de reparación de
pozos o en la perforación costa fuera y en áreas de lutitas donde no se
necesitan lodos de alta densidad.

Fluido de perforación a base de petróleo:

Para ciertos casos de perforación, terminación o reacondicionamiento de pozos se


emplean fluidos a base de petróleo o de derivados del petróleo. En ocasiones se
ha usado crudo liviano, pero la gran mayoría de las veces se emplea diesel u otro
tipo de destilado pesado al cual hay que agregarle negro humo o asfalto para
impartirle consistencia y poder mantener en suspensión el material pesante y
controlar otras características. Generalmente, este tipo de fluido contiene un
pequeño porcentaje de agua que forma parte de la emulsión, que se mantiene con
la adición de soda cáustica, cal cáustica u otro ácido orgánico.

La composición del fluido puede controlarse para mantener sus características, así
sea básicamente petróleo o emulsión, petróleo/ agua o agua/petróleo. Estos tipos
de fluidos requieren un manejo cuidadoso, tanto por el costo, el aseo del taladro,
el mantenimiento de sus propiedades físicas y el peligro de incendio.

(Menos de 5 % de agua), son usados principalmente para evitar las


contaminaciones de agua de las formaciones productoras y para muestreo de la
formación en estado nativo, se elaboran comúnmente con crudo previamente
desgasificado.

 Emulsión inversa:

Las emulsiones de agua en aceite, contienen al agua como “fase dispersa” y el


aceite como fase continúa. Las emulsiones inversas tienen las características
de los lodos base aceite, ya que el aceite es la fase continua y el filtrado es
únicamente aceite. Estos fluidos son estables a altas temperaturas, son inertes
a la contaminación química y pueden ser densificados después de ser ajustada
la relación aceite-agua. Su uso requiere medidas de seguridad para protección
del medio ambiente.

Fluidos de perforación neumáticos

Existen fluidos que se emplean para perforar zonas o contactos litológicos que por
su naturaleza requieren de condiciones operativas especiales como son los fluidos
basados en aire, gas o espuma conocidos como fluidos neumáticos.

Aire seco:

Es el medio ideal para obtener altos valores de velocidad de penetración. Su


aplicación queda restringida por agujeros inestables, formaciones productoras de
agua y factores económicos. Aunque la perforación con aire puede continuar en la
presencia de flujo de gas, la posibilidad de explosiones en el agujero, debidas a
una mezcla de gas-metano, es siempre una amenaza.

Niebla:

La perforación con niebla es la perforación de aire seco con pequeñas cantidades


de agua y surfactantes espumosos inyectados a altas velocidades en una
corriente de aire. La niebla se puede usar para perforar áreas donde se
encuentren pequeñas cantidades de agua de formación, la capacidad de acarreo
de la niebla depende únicamente de la velocidad anular. El peligro de una
explosión subterránea es también un obstáculo para la perforación con niebla.

Espuma:

Se elaboran inyectando agua y surfactantes espumosos, en una corriente de aire,


creando una espuma viscosa. La capacidad de acarreo de estos fluidos depende
en mayor grado de la viscosidad del fluido que de la velocidad anular, las espumas
se usan cuando se tienen flujos débiles de las formaciones atravesadas, en
comparación con el aire, la espuma ejerce una presión mayor, que actúa sobre los
fluidos de las formaciones.

Lodos Aireados:

Se elaboran inyectando aire y una mezcla gelatinosa. Estos fluidos son usados
para perforar formaciones de baja presión, donde el equipo superficial y de
profundidad impide el uso de aire o espuma, y en ocasiones en zonas de pérdida
de circulación.
FASE DISCONTINUA DE LOS FLUIDOS DE PERFORACIÓN

Está constituida por las partículas separadas entre sí (sólidos líquidos o gaseosos
en una suspensión). Tales partículas se encuentran linealmente divididas y están
rodeadas por la fase continua.

https://es.scribd.com/doc/59695729/CLASIFICACION-DE-LOS-FLUIDOS-DE-
PERFORACION
https://es.slideshare.net/Juanchoperezr/lodos-deperforacion
https://es.scribd.com/doc/96306188/Historia-de-Los-Fluidos-de-Perforacion
https://www.taringa.net/posts/ciencia-educacion/18917538/Fluidos-de-
Perforacion.html