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ARTISTAS DE LAS DANZAS CLÁSICAS

*BALLET ESPAÑOL
Danza española puede referirse a varias expresiones de la danza que se suelen
considerar particularmente españolas:

 El concepto de baile español o ballet español, que se diferencia del ballet clásico
y suele identificarse habitualmente con el baile flamenco, aunque propiamente
no se identifica de forma estricta con él:

 bailarines como Vicente Escudero -que fue también tratadista,


estableciendo el Decálogo del buen bailarín-, Antonio El Bailarín, etc. o
bailarinas como Mariemma;
 composiciones musicales como El sombrero de tres picos o El amor
brujo de Manuel de Falla -responsable junto con Federico García Lorca
del Concurso de Cante Jondo de Granada de 1922-;[1]
 obras cinematográficas como El amor brujo o Los Tarantos (1962), de
Francisco Rovira Beleta, El amor brujo o Bodas de sangre, ambas de
Carlos Saura, etc.

 Otros bailes populares españoles con la consideración de danza folclórica más o


menos extendidos por distintas zonas del territorio (bailes regionales): jota,
danzas vascas, sardana, muñeira, paloteo, isa canaria,[2] etc.

 Particularmente, algunos de estos bailes tradicionales son habitualmente


considerados como ramas de la danza clásica española, sobre todo:

 el bolero, en su forma denominada la escuela bolera;[3]


 el fandango (baile);
 las seguidillas (la seguidilla es un tipo de estrofa y la seguiriya uno de
los palos del flamenco);
 la crotacología o arte de tocar las castañuelas o palillos, habitualmente
mientras se baila;[4]
 el zapateado.

 Alguna clasificación distingue:

 las danzas regionales que incluyen bailes antiguos como el fandango o


modernos como las sevillanas;
 la danza flamenca;
 la danza española clásica o escuela bolera;
 la danza española neoclasica o renacimiento de la danza española a
finales del siglo XIX.

 Distintas compañías de danza:

 El BALLET ESPAÑOL DE CUBA, fundado por Alicia Alonso.


 El BALLET NACIONAL DE ESPAÑA, fundado porAntonio Gades
especializado en danza española y baile flamenco.
 La COMPAÑIA NACIONAL DE DANZA de España o Ballet Nacional de
España Clásico, fundada por Victor Ullate.
COMPOSICIONES PARA LA DANZAS
Cuando hablamos de composición coreográfica, nos referimos a la acción de escoger
un material coreográfico, disponerlo de acuerdo con algún proyecto estético y fijarlo.
Para hacer esto, primero necesitamos tener algunos fragmentos coreográficos con los
cuales trabajar.

En la danza contemporánea, uno de los métodos más comunes para generar ese
primer contenido coreográfico es la práctica de la improvisación. La utilizamos con la
intención de desarrollar ideas de movimiento y generalmente como el primer paso en
el proceso de la composición.

(La danza improvisada en vivo, sobre el escenario, tiene otros objetivos y es otro gran
tema aparte. Ahora me estoy refiriendo solamente a la improvisación como parte del
proceso de composición, ya que ésta última es el tema de esta página. Si quieres leer
un artículo sobre la improvisación en danza como una forma de arte independiente,
haz click en este enlace).

La improvisación que precede a la composición se apoya generalmente en ideas,


música o cualquier tipo de asociaciones que se refieran a la obra que esté siendo
creada. Ahora bien, sabemos que existen tantas maneras de componer como
coreógrafos (o incluso proyectos). En realidad no hay un mejor método o estrategia de
composición. Cada coreógrafo tiene sus propios objetivos e intereses y usualmente
cada obra demanda su propia metodología.

El siguiente texto es la descripción de una manera de poner en práctica la composición


coreográfica. Si conoces otro método, a todos nos gustará saber sobre él.
Puedes escribirme para compartirlo o abrir un chat en el foro.
DANZA Y LITERATURA: UN BINOMIO
INSEPARABLE
La danza es una de las artes con mayor relación con otros géneros como la música,
las artes plásticas y la literatura.
Tanto el ballet como otras expresiones danzarias más contemporáneas han acudido a
las obras de conocidos autores desde el siglo XIX para
influir a bailarines y coreógrafos en lo que a guiones,
estilos y períodos literarios se refiere.
Compañías como el Ballet Nacional de Cuba bajo la
dirección de la prima ballerina assolutaAlicia Alonso
tienen en su repertorio piezas basadas en cuentos
infantiles como La Bella Durmiente,
Cascanueces o Coppelia.
También han recurrido a grandes clásicos como El
Quijote o Shakespeare y a obras de la literatura cubana como Cecilia Valdés pasando
por poemas de autores como Lezama Lima o Fina García Marruz.
Lo mismo sucede con otras compañías, de manera que el Conjunto Folclórico Nacional
acude a los patakines de origen africano o Danza Combinatoria se regodea en
traducciones del ya mencionado Lezama o Virgilio Piñera.
Por su parte la literatura cubana está llena de referencias danzarias. Desde los bailes
de cuna de Cirilo Villaverde hasta La Consagración de la Primavera de Alejo
Carpentier, cuya protagonista es una bailarina rusa, podemos ver la suma
importancia que tiene esta manifestación en un país donde el baile resulta un
elemento de identidad tan importante como la música.
En el capítulo X de la novela Paradiso, José Lezama Lima desarrolla un importante
pasaje que se relaciona con el ballet y con el nombre de Diáguilev, una de las más
prestigiosas figuras del arte danzario en el siglo pasado.
Experimentos como los de Martha Graham con su apelación a los mitos literarios
griegos o Pina Baush, la gran coreógrafa alemana que realizó un importante trabajo
con el cuento Barbazul, nos demuestran la importancia que ha tenido y sigue
teniendo en la actualidad la literatura como punto de partida de la danza.
Esta imbricación o interrelación influye desde todo punto de vista tanto en el
movimiento como en la interpretación de los bailarines que deben reflejar el espíritu
de cada obra, así como su trama y argumento en el resultado final.
La danza en la literatura, por su parte, integra el arsenal de la cultura de los autores
como Carpentier y Lezama nunca ajenos al resto de las manifestaciones culturales de
su tiempo y de épocas pasadas.
La hibridación de las diferentes artes en cualquiera de sus manifestaciones es un
fenómeno de la postmodernidad, pero data de épocas muy antiguas empezando por
los referentes tribales donde la oralidad se integra al movimiento de manera natural.
Grandes obras como El Lago de los cisnes parten de un referente literario y grandes
novelas como la ya citada Consagración de la Primavera, recurren a los elementos de
la danza para conformar una trama en la que el escritor debe ser un conocedor de las
intríngulis del mundo escénico.
En fin: danza y literatura constituyen un binomio que no es siempre suficientemente
remarcado por los especialistas, quienes tienden a ver las manifestaciones artísticas
en compartimentos estancos.
En Cuba esta relación se mantiene perennemente viva y no son pocos los bailarines y
coreógrafos que ven en la literatura una fuente inagotable de argumentos y
precisiones en las obras creadas y en las que están por crearse.