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REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

MINISTERIO DEL PODER POPULAR PARA LA DEFENSA


UNIVERSIDAD NACIONAL EXPERIMENTAL POLITÉCNICA DE LA FUERZA
ARMADA
VICERRECTORADO ACADÉMICO

ASIGNATURA : EDUCACIÓN AMBIENTAL

UNIDAD I

CONTENIDO 1.4

LA ECOLOGÍA

BIODIVERSIDAD

La vida en la tierra muestra una diversidad que parece no encontrar límites. Los seres vivos
han conquistado medios tan diferentes como los océanos y el aire; se han asentado en las
cálidas y húmedas franjas tropicales, y también en las frías y áridas zonas polares. Para
resolver los retos de la locomoción, la alimentación, la comunicación o la reproducción han
desplegado una apabullante variedad de soluciones. La diversidad de la vida, gestada a lo
largo de 4,000 millones de años, es el gran tesoro del planeta Tierra.

Un análisis atento de la biodiversidad nos revela que ésta se manifiesta en distintos niveles,
que se corresponden con distintas escalas a las que se manifiesta el fenómeno de la vida.
Nivel específico. La gran variedad de especies que pueblan la tierra constituye la
manifestación más espectacular de la diversidad biológica. Las enciclopedias de animales y
plantas contienen un muestrario sorprendente. Y tan sólo se trata de una pequeña parte de la
abultada relación de especies descrita por los científicos, que ronda el millón. Éstas, a su
vez, parecen ser sólo una porción del total existente, ya que se calcula que quedan millones
de formas de vida sin describir.
Nivel genético. La mayoría de las especies que conocemos cuentan con individuos que son,
en alguna medida, diferentes. Estas diferencias son, en parte, el reflejo de una diversidad en
el código genético que posee cada individuo.
Nivel ecológico. Los seres vivos han desarrollado relaciones características con otros seres
vivos y con el medio físico en el que se desenvuelven. Una vez más, la vida ha desarrollado
una gran variedad de soluciones en este nuevo nivel de análisis. Baste pensar en la tundra,
la taiga, los bosques templados, las praderas, los arrecifes de coral, las sabanas o las selvas,
que a su vez cuentan con un montón de variantes locales características.
A lo largo de la historia de la vida se ha sucedido la aparición de nuevas especies mientras
que otras se han extinguido ante la llegada de cambios que les resultaban desfavorables. En
este continuo trasiego de formas de vida por el escenario terrestre, la diversidad biológica
ha ido ampliándose, aunque sufriendo estancamientos, e incluso retrocesos temporales en
épocas especialmente desfavorables.
En los últimos 10,000 años la diversidad animal y vegetal que hoy nos maravilla, fruto de
una historia de miles de millones de años de evolución, está sufriendo un retroceso
devastador debido a la actividad humana. El ritmo de extinción de las especies se ha
acelerado drásticamente, calculándose que en la actualidad es por los menos 400 veces
mayor que el que existía antes de la aparición del ser humano.

BIOTOPO
Biotopo, término que en sentido literal significa ambiente de vida y se aplica al espacio
físico, natural y limitado, en el cual vive una biocenosis. La biocenosis y el biotopo forman
un ecosistema. La noción de biotopo puede aplicarse a todos los niveles del ecosistema: en
un extremo se puede considerar el biotopo general, como el mar, formado por las
comunidades vegetales, animales y de microorganismos que le corresponden, y en el otro
extremo se puede considerar el biotopo local, como puede ser un arrecife coralino, con su
fauna y vegetación característica asociada. Por lo tanto, el biotopo puede ser homogéneo
desde el punto de vista ecológico, o puede comprender un conjunto de residencias
ecológicas distintas, como es el caso de un río y su tramo alto, medio y bajo, donde viven,
en cada uno de ellos, comunidades animales y vegetales diferentes.

BIOMA
Bioma, término que se aplica a las comunidades animales, vegetales y de microorganismos
que son características de cada región climática. La interacción del clima regional con el
sustrato y con dichas comunidades produce unidades amplias, los biomas, que se definen en
función de la vegetación predominante. Entre un bioma y otro no hay un límite definido,
sino una gradación progresiva, y aunque en la actualidad todavía no se ha llegado a un
acuerdo exacto sobre el número de biomas que hay en el mundo, podemos mencionar los
siguientes: tundra, con una vegetación en la que dominan plantas herbáceas, musgos y
líquenes; taiga o bosque de coníferas boreal; bosques de la zona templada, con mezcla de
árboles de hoja caduca y coníferas; bosques de la zona mediterránea y subtropical;
pluvisilva tropical, con una vegetación exuberante debido a la abundancia de
precipitaciones, y el desierto, caracterizado por la escasez de lluvias y con una vegetación
casi inexistente.

BIOTA
Biota, conjunto de animales y plantas que ocupan un lugar determinado. Por ejemplo, se
puede distinguir entre biota marina y biota terrestre, aunque el espacio puede
circunscribirse a cualquier extensión que se defina y delimite.
La biota de un lugar conforma una comunidad, aunque el concepto no implica más relación
entre los organismos que la relativa a la presencia común en dicho lugar. La coexistencia de
organismos de diferentes especies origina interrelaciones entre muchas de ellas, ya sean
directas o indirectas, entre las cuales están la depredación, el comensalismo, la simbiosis y
el parasitismo.
ECOSISTEMA

Los ecosistemas son sistemas complejos como el bosque, el río o el


lago, formados por una trama de elementos físicos (el biotopo) y
biológicos (la biocenosis o comunidad de organismos)

El ecosistema es el nivel de organización de la naturaleza que interesa a la ecología. En la


naturaleza los átomos están organizados en moléculas y estas en células. Las células forman
tejidos y estos órganos que se reúnen en sistemas, como el digestivo o el circulatorio. Un
organismo vivo está formado por varios sistemas anatómico-fisiológicos íntimamente
unidos entre sí.

La organización de la naturaleza en niveles superiores al de los organismos es la que


interesa a la ecología. Los organismos viven en poblaciones que se estructuran en
comunidades. El concepto de ecosistema aún es más amplio que el de comunidad porque
un ecosistema incluye, además de la comunidad, el ambiente no vivo, con todas las
características de clima, temperatura, sustancias químicas presentes, condiciones
geológicas, etc. El ecosistema estudia las relaciones que mantienen estre sí los seres vivos
que componen la comunidad, pero también las relaciones con los factores no vivos.
La comunidad biológica interactúa con el ambiente abiótico (agua, luz, temperatura, aire,
entre otros) para formar un sistema equilibrado denominado ecosistema. Esto quiere decir,
que un ecosistema es el conjunto de factores abióticos y bióticos de una determinada zona,
y la interacción que se establece entre ellos. Las diferentes poblaciones que viven en un
ecosistema dependen unas de otras y también del ambiente físico que las rodea.
La interacción entre el medio abiótico y biótico se produce cada vez que un animal se
alimenta y después elimina sus desechos, cada vez que ocurre fotosíntesis, al respirar y así
sucesivamente. Esta interacción de los componentes bióticos y abióticos del ecosistema
significa un intercambio continuo de energía entre los seres vivos y su ambiente. Un
ejemplo de ecosistema en el que puede verse claramente los elementos comprendidos en la
definición, es la selva tropical. Allí coinciden millares de especies vegetales, animales y
microbianas que habitan el aire y el suelo, además, se producen millones de interacciones
entre los organismos, y entre éstos y el medio físico.
La extensión de un ecosistema es siempre relativa, no constituye una unidad funcional
indivisible y única, sino que es posible subdividirlo en infinidad de unidades de menor
tamaño. Por ejemplo, el ecosistema selva abarca, a su vez, otros ecosistemas más
específicos como el que constituyen las copas de los árboles o un tronco caído.

Ejemplos de ecosistemas.- La ecosfera en su conjunto es el ecosistema mayor. Abarca todo


el planeta y reúne a todos los seres vivos en sus relaciones con el ambiente no vivo de toda
la Tierra. Pero dentro de este gran sistema hay subsistemas que son ecosistemas más
delimitados. Así, por ejemplo, el océano, un lago, un bosque, o incluso, un árbol, o una
manzana que se esté pudriendo son ecosistemas que poseen patrones de funcionamiento en
los que podemos encontrar paralelismos fundamentales que nos permiten agruparlos en el
concepto de ecosistema.

Funcionamiento del ecosistema

El funcionamiento de todos los ecosistemas es parecido. Todos necesitan una fuente de


energía que, fluyendo a través de los distintos componentes del ecosistema, mantiene la
vida y moviliza el agua, los minerales y otros componentes físicos del ecosistema. La
fuente primera y principal de energía es el sol.
En todos los ecosistemas existe, además, un movimiento continuo de los materiales. Los
diferentes elementos químicos pasan del suelo, el agua o el aire a los organismos y de unos
seres vivos a otros, hasta que vuelven, cerrándose el ciclo, al suelo o al agua o al aire.

En el ecosistema la materia se recicla -en un ciclo cerrado- y la energía pasa - fluye-


generando organización en el sistema.

ELEMENTOS DEL ECOSISTEMA

La ecología es la disciplina de la biología que se encarga de estudiar las interacciones que


se dan entre los organismos y su ambiente, e igualmente ha descrito los componentes que se
encuentran en los ecosistemas:
Elementos abióticos: agua, temperatura, humedad, sales minerales y otros factores,
incluyendo la energía que fluye a través del sistema.
Elementos bióticos : Organismos productores o autótrofos, formados por los
vegetales que son los organismos especializados en captar la energía luminosa del sol y
transformarla mediante el proceso de fotosíntesis en energía química y en alimentos.
Organismos consumidores o heterótrofos: son aquellos incapaces de elaborar su
propio alimento y se ven en la necesidad de conseguirlo en su medio ambiente. Entre ellos
se encuentran los animales herbívoros y carnívoros.
Descomponedores: son organismos que descomponen la materia orgánica muerta
como troncos, hojas secas y restos de animales, entre otros. Entre ellos se encuentran los
hongos y las bacterias.
TIPOS DE ECOSISTEMAS

-ECOSISTEMA TERRESTRE

Son aquellas zonas o regiones donde los organismos (animales, plantas, etc.) viven y se
desarrollan en el suelo y en el aire que circunda un determinado espacio terrestre. En estos
lugares se supone que los seres vivos que habitan el ecosistema encuentran todo lo que
necesitan para poder subsistir.
Dependiendo de los factores abióticos de cada ecosistema, existen distintos tipos de hábitat
terrestres: desiertos, praderas y bosques.
Los ecosistemas terrestres forman parte de otros ecosistemas más grandes, llamados biomas
o regiones ecológicas. Estas zonas están delimitadas por latitud, clima, temperatura y el
nivel de precipitaciones. En los próximos números se tratarán en profundidad las regiones
ecológicas.

ECOSISTEMA ACUATICO

Son aquellas zonas o regiones donde los organismos (animales, plantas, etc.) viven y se
desarrollan en el suelo y en el aire que circunda un determinado espacio terrestre. En estos
lugares se supone que los seres vivos que habitan el ecosistema encuentran todo lo que
necesitan para poder subsistir.
Dependiendo de los factores abióticos de cada ecosistema, existen distintos tipos de hábitat
terrestres: desiertos, praderas y bosques.
Los ecosistemas terrestres forman parte de otros ecosistemas más grandes, llamados biomas
o regiones ecológicas. Estas zonas están delimitadas por latitud, clima, temperatura y el
nivel de precipitaciones. En los próximos números se tratarán en profundidad las regiones
ecológicas.

VARIEDAD DE ECOSISTEMA

Son aquellas zonas o regiones donde los organismos (animales, plantas, etc.) viven y se
desarrollan en el suelo y en el aire que circunda un determinado espacio terrestre. En estos
lugares se supone que los seres vivos que habitan el ecosistema encuentran todo lo que
necesitan para poder subsistir.
Dependiendo de los factores abióticos de cada ecosistema, existen distintos tipos de hábitat
terrestres: desiertos, praderas y bosques.
Los ecosistemas terrestres forman parte de otros ecosistemas más grandes, llamados biomas
o regiones ecológicas. Estas zonas están delimitadas por latitud, clima, temperatura y el
nivel de precipitaciones. En los próximos números se tratarán en profundidad las regiones
ecológicas.
INTERRELACIONES ENTRE LOS ECOSISTEMAS

Al estudiar los ecosistemas interesa más el conocimiento de las relaciones entre los
elementos, que el cómo son estos elementos. Los seres vivos concretos le interesan al
ecólogo por la función que cumplen en el ecosistema, no en sí mismos como le pueden
interesar al zoólogo o al botánico. Para el estudio del ecosistema es indiferente, en cierta
forma, que el depredador sea un león o un tiburón. La función que cumplen en el flujo de
energía y en el ciclo de los materiales son similares y es lo que interesa en ecología.
Como sistema complejo que es, cualquier variación en un componente del sistema
repercutirá en todos los demás componentes. Por eso son tan importantes la s relaciones
que se establecen.
Los ecosistemas se estudian analizando las relaciones alimentarías, los ciclos de la
materia y los flujos de energía.

a) Relaciones alimentarías.-

La vida necesita un aporte continuo de energía que llega a la Tierra desde el Sol y pasa de
unos organismos a otros a través de la cadena trófica
Las redes de alimentación (reunión de todas las cadenas tróficas) comienzan en las plantas
(productores) que captan la energía luminosa con su actividad fotosintética y la convierten
en energía química almacenada en moléculas orgánicas. Las plantas son devoradas por
otros seres vivos que forman el nivel trófico de los consumidores primarios (herbívoros).
La cadena alimentaría más corta estaría formada por los dos eslabones citados (ej.:
elefantes alimentándose de la vegetación). Pero los herbívoros suelen ser presa,
generalmente, de los carnívoros (depredadores) que son consumidores secundarios en el
ecosistema. Ejemplos de cadenas alimentarías de tres eslabones serían:
hierba  vaca  hombre
algas  krill  ballena.
Las cadenas alimentarias suelen tener, como mucho, cuatro o cinco eslabones - seis
constituyen ya un caso excepcional-. Ej. de cadena larga sería:
algas  rotíferos  tardígrados  nemátodos  musaraña  autillo
Pero las cadenas alimentarias no acaban en el depredador cumbre (Ej.: autillo), sino que
como todo ser vivo muere, existen necrófagos, como algunos hongos o bacterias que se
alimentan de los residuos muertos y detritos en general (organismos descomponedores o
detritívoros). De esta forma se soluciona en la naturaleza el problema de los residuos.
Los detritos (restos orgánicos de seres vivos) constituyen en muchas ocasiones el inicio de
nuevas cadenas tróficas. Por Ej., los animales de los fondos abisales se nutren de los
detritos que van descendiendo de la superficie.
Las diferentes cadenas alimentarias no están aisladas en el ecosistema sino que forman un
entramado entre sí y se suele hablar de red trófica.
Una representación muy útil para estudiar todo este entramado trófico son las pirámides de
biomasa, energía o nº de individuos. En ellas se ponen varios pisos con su anchura o su
superficie proporcional a la magnitud representada. En el piso bajo se sitúan los
productores; por encima los consumidores de primer orden (herbívoros), después los de
segundo orden (carnívoros) y así sucesivamente.
CADENA TROFICA

En una biocenosis o comunidad biológica existen:

Productores primarios, autótrofos, que utilizando la energía solar (fotosíntesis) o


reacciones químicas minerales (quimiosíntesis) obtienen la energía necesaria para fabricar
materia orgánica a partir de nutrientes inorgánicos.
Consumidores, heterótrofos, que producen sus componentes a partir de la materia orgánica
procedente de otros seres vivos.
Las especies consumidoras pueden ser, si las clasificamos por la modalidad de explotación
del recurso :
Predadores y pecoreadores. Organismos que ingieren el cuerpo de sus presas, entero o en
parte. Esta actividad puede llamarse y se llama a veces predación, pero es más común ver
usado este término sólo para la actividad de los carnívoros, es decir, los consumidores de
segundo orden o superior (ver más abajo).
Descomponedores y detritívoros. Los primeros son aquellos organismos saprotrofos,
como bacterias y hongos, que aprovechan los residuos por medio de digestión externa
seguida de absorción (osmotrofia). Los detritívoros son algunos protistas y pequeños
animales, que devoran (fagotrofia) los residuos sólidos que encuentran en el suelo o en los
sedimentos del fondo, así como animales grandes que se alimentan de cadáveres, que es a
los que se puede llamar propiamente carroñeros.
Parásitos y comensales. Los parásitos pueden ser depredados, como lo son los pulgones de
las plantas por mariquitas, o los parásitos de los grandes herbívoros africanos, depredados
por picabueyes y otras aves. Los parásitos suelen a su vez tener sus propios parásitos, de
manera que cada parásito primario puede ser la base de una cadena trófica especial de
parásitos de distintos órdenes.
Si examinamos el nivel trófico más alto de entre los organismos explotados por una
especie, atribuiremos a ésta un orden en la cadena de transferencias, según el número de
términos que tengamos que contar desde el principio de la cadena:
Consumidores primarios, los fitófagos o herbívoros. Devoran a los organismos autótrofos,
principalmente plantas o algas, se alimentan de ellos de forma parásita, como hacen por
ejemplo los pulgones, son comensales o simbiontes de plantas, como las abejas, o se
especializan en devorar sus restos muertos, como los ácaros oribátidos o los milpiés.

Consumidores secundarios, los zoófagos o carnívoros, que se alimentan directamente de


consumidores primarios, pero también los parásitos de los herbívoros, como por ejemplo el
ácaro Varroa, que parásita a las abejas.

Consumidores terciarios, los organismos que incluyen de forma habitual consumidores


secundarios en su fuente de alimento. En este capítulo están los animales dominantes en los
ecosistemas, sobre los que influyen en una medida muy superior a su contribución, siempre
escasa, a la biomasa total. En el caso de los grandes animales cazadores les corresponde ser
llamados superpredadores (o superdepredadores). En ambientes terrestres son, por ejemplo,
las aves de presa y los grandes felinos y cánidos. Éstos siempre han sido considerados
como una amenaza para los seres humanos, por padecer directamente su predación o por la
competencia por los recursos de caza, y han sido exterminados de manera a menudo
sistemática y llevados a la extinción en muchos casos. En este capítulo entrarían también,
además de los predadores, los parásitos y comensales de los carnívoros.
En realidad puede haber hasta seis o siete niveles tróficos de consumidores, rara vez más,
formando como hemos visto no sólo cadenas basadas en la predación o captura directa, sino
en el parasitismo, el mutualismo, el comensalismo o la descomposición.
Es de notar que en muchas especies distintas, categorías de individuos pueden tener
diferentes maneras de nutrirse, que en algunos casos las situarían en distintos niveles
tróficos. Por ejemplo las moscas de la familia Sarcophagidae, son recolectoras de néctar y
otros líquidos azucarados durante su vida adulta, pero mientras son queresas (larvas) su
alimentación típica es a partir de cadáveres (están entre los “gusanos” que se desarrollan
durante la putrefacción). Los anuros (ranas y sapos) adultos son carnívoros, pero sus larvas,
los renacuajos, raen las piedras para obtener algas. En los mosquitos (fam. Culicidae) las
hembras son parásitas hematófagas de animales, pero los machos emplean su aparato bucal
picador para alimentarse de savia vegetal.

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Sección 17D Cordero Unefa Táchira 2007-2008