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ESPECIALIDAD EN ANTROPOLOGÍA Y ÉTICA

DISERTACIÓN ACADÉMICA

Reflexiones éticas y bioéticas


de la eugenesia como herramienta de doble filo para el
Desarrollo Humano

Presenta:
Alberto Rossa Sierra, Dr, Ing.

30 de enero de 2018. Zapopan, Jalisco.

1  
 
Resumen (Abstract)
La humanidad contemplada a través de los ojos metodológicos de la ciencia refuerza no
solamente las posibilidades de mejora continua, implementa satisfactores y aumenta la
calidad de vida, sino que en la misma medida se cuestiona los valores, objetivos y efectos
morales que desencadenan prácticas vigentes de las ciencias naturales y médicas, como la
eugenesia.
Así pues, en la práctica de la eugenesia intervienen temas polémicos, y, aún actuales, que
engloban temas como el racismo, los discursos de género y hasta el aborto, siendo, por
consiguiente, su aplicación sumamente cuestionada, éticamente, en diferentes ámbitos que
van desde los socio-culturales y hasta los científicos.
De esta manera, la presente disertación titulada Reflexiones éticas y bioéticas de la
eugenesia como herramienta de doble filo para el Desarrollo Humano, reflexiona pero
también analiza y critica el vínculo ético y filosófico de la eugenesia y la bioética; relaciona
las ventajas y las desventajas de la aplicación de sus leyes biológicas como parte de los
procesos históricos del ser humano; y, finalmente, propone un modelo de tratamiento
conceptual que realmente forme parte de un desarrollo humano óptimo que sea capaz de
incorporar valores, tales como: la tolerancia, la verdad, la libertad y el respeto a la vida.

Palabras clave:
Eugenesia, bioética, valores, moral, filosofía, desarrollo humano.

2  
 
Introducción
La eugenesia es un tema sumamente controversial para la ética, la filosofía y me atrevo a
decir que hasta para la antropología moderna. Precisamente, porque la eugenesia abre la
puerta a una cantidad inagotable de reflexiones encontradas, tanto a favor como en contra,
de la ejecución de sus leyes biológicas como lineamientos realmente capaces de ver por la
calidad de vida del ser humano.
Personalmente, me parece imposible acertar a totalidad y dar en el blanco de todas las
implicaciones morales que ha desatado la eugenesia. Por esta razón, he seleccionado como
parte del desarrollo conceptual del presente trabajo los temas:
Racismo
Genética y bioética
Aborto
Lo anterior se abordará a partir de todas sus implicaciones éticas, morales y filosóficas,
enfocándome primero en sus aspectos generales como marco referencial y, posteriormente,
conforme a los estudios realizados en México sobre la eugenesia, a partir del período del
porfiriato y hasta la época actual.
De ahí que, la estructura de la presente disertación filosófica se compone de la siguiente
manera:
• Hipótesis. Establece, de manera inductiva, la justificación de la eugenesia, como
práctica científica aún vigente, en tanto persiste como un detonante para el abuso,
discriminación y violación de los Derechos Humanos.
• Argumentación. Dialoga con los discursos y las posturas éticas, que han mantenido
las disciplinas biológicas, filosóficas y de derecho, en su relación con los conflictos
morales y humanos desatados por la eugenesia y la incursión de la bioética, a través
del devenir histórico.
• Marco teórico. Delimita el camino a seguir de la eugenesia y su problematización
en ámbitos como el racismo, la discapacidad y el aborto, en la medida en la que se
alinean a coordenadas teóricas, fundadas en la genética y la bioética.
• Conclusiones. Integra la autorreflexión final sobre los conceptos y la teoría
desarrollados en la disertación de una manera filosófica pero resaltando las
implicaciones éticas y morales del discurso.
• Apéndices. Presentan las estadísticas e información complementaria para la
finalidad de esta disertación filosófica.
Por último, cabe mencionar que el objetivo principal de la presente disertación filosófica es
desentrañar los argumentos pertinentes que evidencien los procesos de razón y cognición
social que surgen a través del conocimiento generado a favor del hombre y para el hombre
mismo, íntegramente.

3  
 
Hipótesis
La eugenesia, ha sido utilizada históricamente como justificación para llevar a cabo
diversas formas de discriminación y violación a los derechos humanos. De hecho, Sánchez
(2015) indica lo siguiente:

La constante búsqueda de la superioridad o la inferioridad entre las diversas clases


sociales, entre las razas, entre los géneros o las diferencias de inteligencia
individuales, ha jugado un papel político fundamental, que históricamente han
sostenido los seguidores de la concepción “determinista”. (p. 55)

Este “determinismo” se presenta como una especie de “designio” para el ser humano que
sostiene argumentos tales como: si naces pobre, creces y mueres pobre. Por otro lado,
también defiende afirmaciones tales como si tu tono de piel es de cierto “color” entonces
representas algo diferente, “inferior”, para la sociedad, al igual que si eres mujer o
vienes al mundo con cualquier tipo de discapacidad.

Si ya estos ejemplos, son una muestra en mi opinión, tanto de una tergiversación del
conocimiento científico como de una pobreza de valores positivos, lo cierto es que ha
marcado brutalmente la historia de la humanidad.

Así pues, este determinismo ha llevado hasta los límites de vida y muerte a muchos
grupos humanos, debido a que han sido segregados, humillados y, muchas veces, hasta
cruelmente masacrados. Uno de estos casos es: el racismo.

El racismo surge en base directamente de la eugenesia, debido a que relata una especie de
disposición heredada no exactamente diseñada para hacer énfasis en las diferencias, como
parte de la diversidad, sino para enmarcar lo diferente como “superior” o “inferior”,
justificado, supuestamente, en métodos científicos.

Por otro lado, la eugenesia busca estudiar las condiciones para mejorar el sentido de especie
o raza humana, como si fuera una producción de alta escala. Es decir, crear seres humanos
más inteligentes o seres humanos saludables, entre otros. Sin embargo, la eugenesia parece
no tomar en cuenta las capacidades que genera un organismo en determinado entorno.

Pondré un caso1 hipotético: una niña nace con discapacidad motora. Parece algo
profundamente doloroso en primer término, pero supongamos que esa niña nace bajo el
seno de una familia amorosa, de fuertes convicciones y con valores humanos. El futuro de
esa niña ya es brillante debido que lo que la rodea podría llevarla a cualquier lugar del
mundo y ejercer sus derechos humanos libremente.

                                                                                                                       
1
Ver apéndice 1.

4  
 
Nos obstante la eugenesia parece no contemplar esas condiciones, ofreciendo fuertes
interrogantes desde sus inicios.

Francis Galton propuso el término “eugenesia” (eugenics) en 1883, en su libro


Inquiries into Human Faculty, para designar la ciencia que permitiría modificar
(mejorar) los rasgos hereditarios en la especie humana. Eugenesia proviene del griego
y significa “buen nacer” o “nacer bien” (o, en inglés, good in birth) (Wright, 2001, p.
1).” (Castro, 2014, p. 68)
La palabra eugenesia, desde su etimología, genera ya fuertes cuestionamientos como por
ejemplo, ¿a qué se refiere como un buen nacimiento?. Es decir, a la salud, a la economía, a
la belleza, entre otros.
Antes, hacer referencia a la expresión “es de buena cuna”…implicaba un entendimiento,
casi de sentido común, que hacia referencia a venir de una “buena familia”, expresión
asociada principalmente al sentido de estatus socioeconómico, y que aún se sigue utlizando
en la frase “gente bien”.
Ahora, si según Galton la eugenesia es la ciencia que mejora la descendencia, tomando en
cuenta las leyes de la herencia, es necesario aclarar a que se refiere. De ahí que, Castro
(2014) menciona que: “la palabra “genética” fue propuesta en 1905 por William Bateson
para designar la ciencia de la transmisión hereditaria. Este término también viene del griego
y significa “generación” o “dar origen a algo”.” (p. 70)
Lo que origino la combinación entre esas definiciones primordiales, tanto de la eugenesia
como de genética, han sido una serie de interpretaciones ideológicas abanderadas bajo el
título de verdad, que se mantienen en boga bajo fuertes discusiones, aún en nuestros días,
como son, por ejemplo: el nacionalismo de la alemania nazi, el apartheid, el Ku-klux-klan,
entre muchos más.
De ahí que, la apropiación y el sentido que “algunos” sectores de la sociedad le han
acuñado a las prácticas especialmente de la eugenesia se ha convertido en un problema
ético y moral, en todas sus dimensiones humanas.
“La utilización de la ciencia, específicamente de la biología evolutiva y de la antropología,
en torno a la explicación sobre el origen de las razas, ha provocado fuertes polémicas con
una importante carga ideológica en el fondo.” (Sánchez, 2005, p. 55)
El problema radica en que la ideología va más allá de lo que el filósofo Platón dedujo y
propuso bajo la categoría de ideas, mismas que se refieren al producto intangible de
referentes con el cual damos nombre a todo aquello que existe en el mundo.
Es decir, el mundo según la concepción platónica esta lleno de posibles “ideales” alineados
a una especie de visión cualitativa que me voy formando de lo que me rodea. De ahí que,
una carga ideológica generalmente esta contenida por aspiraciones, proyecciones, a veces
fantásticas o irreales que provienen de la intersubjetividad.

5  
 
No obstante, los ideales con los que se apuesta el uso de los saberes científicos se ha
oscurecido por personajes como Hitler que, bajo su ideología nacionalista, enfatizó la
“idea” de una raza superior, dejando en claro (según su postura enmarcada con tintes
eugenésicos) que existían grupos humanos inferiores, los cuales debían ser aniquilados.
(Imagen 1).
“La Alemania nazi de Hitler fue famosa por los programas eugenésicos que intentaban
mantener una raza alemana «pura», incluso otorgando a sus ciudadanos blancos y arios
certificados de sangre.” (Gómez, 2013, p. 443)

Imagen 1. Cartel publicado por el gobierno nazi en 1935, explicando los esquemas familiares que
determinaban la limpieza de sangre, conocidas como “Leyes de Núremberg”.

¿Realmente la ciencia busca tomar decisiones acerca de qué tipos de grupos humanos
merecen vivir o morir?. “Múltiples argumentos “científicos” han servido para resaltar los
privilegios socioeconómicos y políticos de los grupos en el poder, mismos que han
utilizado el marco de “la verdad científica” para lograr su permanencia en este estatus.”
(Sánchez, 2005, p. 60)
Hay que recordar que la ciencia como la filosofía han sido “utilizadas” engañosamente, a
conveniencia de sólo ciertos grupos sociales que buscan el poder a través de regular la
producción de conocimientos.

6  
 
Paradójicamente, no siempre son científicos, filósofos, maestros, médicos, entre muchos
expertos más, los que terminan por ejercer un dominio sobre sus propios hallazgos y
conocimientos. Por lo general, las fuerzas políticas terminan decidiendo la forma en la cuál
se va a utilizar dicho hallazgo, lo cual se ve claramente reflejado en las guerras y en la
producción de armamentos que ni siquiera la ONU ha podido controlar en su totalidad.
México no ha sido la excepción. A partir de la búsqueda de identidad, tras los efectos de la
conquista y el mestizaje, los médicos han mantenido una postura dual, de acuerdo a los
beneficios que una aplicación ética de la eugenesia podría resultar en la calidad de vida del
ser humano versus el creciente número de abortos en el país.
Así pues, “durante el porfiriato, el denominado grupo “los científicos” adoptó al
positivismo como instrumento ideológico al servicio de sus prerrogativas políticas y
sociales.” (Sánchez, 2005, p. 87)
El positivismo mexicano consiste en una vertiente filosófica que considera que el
conocimiento, único y verdadero, se da a través del método científico. No obstante, en la
actualidad se presentan una serie de datos alarmantes que afectan el nivel de expectativa de
vida del mexicano, específicamente desde su nacimiento.2
“A partir de 2009, una elevada proporción de las mujeres mexicanas casadas/unidas
practican la anticoncepción: 67% usa algún método moderno; y otro 5% depende de algún
método tradicional menos efectivo.” (Wulf, Maddow- Zimet, Singh, Juárez, 2009, p. 4)
Si bien el meollo del asunto del papel de la eugenesia en México no es precisamente el
manejo de los métodos de anticoncepción, sino que la cultura mexicana no ha sido
totalmente educada para comprender a profundidad las afectaciones biológicas, fisiológicas
y hasta psíquicas de los procesos de concepción de vida humana.
Así pues, el positivismo propuesto desde hace ya más de un siglo en México parece no
haber logrado sus fines óptimamente.
De hecho, “la tendencia a desear y tener familias más pequeñas comenzó a mediados de los
años sesenta entre las mujeres con mayor escolaridad que residían en zonas urbanas y
pronto se extendió hacia todos los niveles de la sociedad.” (Wulf et al., 2009, p. 7)
Nuevamente parece existir una relación entre los deseos y las motivaciones, la economía y
la educación, de los seres humanos con la eugenesia. Es decir, persiste detrás de las
acciones sociales una concepción indiferenciada del hombre mismo, como especie, donde
prevalece las falacias de una “especie o raza superior” relacionadas con el dinero, la
belleza, la política y hasta el poder.

                                                                                                                       
2
Véase apéndice 2.

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Argumentación
“La eugenesia es un arma de doble filo…”

(Castro, 2014, p. 73)

En primer lugar, “la eugenesia sigue siendo objeto de reflexiones bioéticas, pese a que la
introducción del término data de finales del siglo XIX” (Castro, 2014, p. 68) Ciertamente,
la vigencia de la eugenesia ha adquirido a través de la historia un papel determinante en las
consideraciones con respecto a la vida humana.
De ahí que, “a principios del siglo XX la eugenesia era bien vista por muchos genetistas, y
en países como Estados Unidos, Alemania e Inglaterra se crearon sociedades de eugenesia.”
(Castro, 2014, p. 71) Así pues, dichas sociedades se han encargado de “determinar” las
condiciones bajo las cuales un ser humano debe sufrir “mejoras” significativas, dejando
entrever que un ser humano en una situación adversa de salud, por ejemplo, es parte de un
problema que va en detrimento de la especie humana. (Figura 2)

Figura 2. «La eugenesia es la autodirección de la evolución humana»: Lema del Segundo Congreso
Internacional de Eugenesia (1921), representado como un árbol que unifica una diversidad de campos
diferentes.

“La revisión histórica de una concepción como la que sustenta la eugenesia, muestra que ha
brindado el soporte de cientificidad a múltiples ideologías clasistas, racistas y sexistas.”
(Sánchez, 2005, p. 13) Como ya se mencionó anteriormente, han existido una gran cantidad
de acontecimientos históricos en contra de los derechos humanos que se han desarrollado
con arbitrariedad, ya sea directa o indirectamente, en tanto la aplicación de las leyes de la
eugenesia.

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“Paul Broca (1824-1880), fundador de la Sociedad Antropológica de París en 1859,
sostenía que los datos craneométricos confirmaban el hecho de que la naturaleza hubiese
dispuesto la inferioridad de la raza negra y de la mujer” (Sánchez, 2005, p. 61) Si bien esto
parece un hecho aislado de la eugenesia, algunas posturas “científicas” parecen diseñadas
para hacer énfasis en una especie de dominio por parte de algunos sectores de la sociedad,
especialmente en el ámbito legislativo.
“El racismo representa el nuevo calvinismo, afirma que un grupo ostenta el signo de la
superioridad y otro el estigma de la inferioridad.” (Sánchez, 2005, p. 64) Es muy
conveniente para ciertos grupos sociales, que buscan el control, establecer una especie de
privatización del conocimiento ya que de esta manera informan aquello que a
“conveniencia” les permite mantener en un espectro de “ignorancia” o desconocimiento a
un sector mayoritario de la sociedad donde, finalmente, esta falta se saberes produce
prejuicios, temor, miedo, antivalores y, hasta violencia.
En México, como ya se ha dicho, el fenómeno del mestizaje reprodujo a su vez las
circunstancias sociales que acontecían en el mundo: la lucha de clases sociales, el racismo,
el feminismo, la discriminación, el aborto, entre muchos más. (Imagen 3).

Imagen 3. Pintura de castas con las 16 combinaciones principales. Autor desconocido, Museo Nacional del
Virreinato, Tepotzotlán, México.

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“La mayor parte de los eugenistas mexicanos compartían las ideas de Vasconcelos en torno
a las ventajas que para los indios trajo la mezcla con los europeos.” (Sánchez, 2005, p. 101)
Por un lado, parece natural el querer encontrar una especie de “beneficio” ante una
condición irreversible históricamente hablando, como lo fueron los efectos posteriores a la
conquista.
Sin embargo, enmarcar las “ventajas” del mestizaje está nuevamente fuertemente ligado a
mantener una postura juiciosa sobre una supuesta “inferioridad” de los indios mexicanos
sobre los europeos. Ahora bien, “la eugenesia entró a México en la década de 1920 de la
mano de dos instituciones encargadas de articular las preocupaciones nacionales y formular
proyectos científicos de intervención sociopolítica.” (Saade, 2004, p. 19)
Es evidente, que un buen uso del conocimiento científico tiene que ver con la conformación
a la vez de una conciencia cultural y social con valores, debido a que en la medida en la que
los avances de la ciencia sean accesibles a la mayor cantidad de sectores de la población
posibles, la sociedad tendra posibilidades, con creces, de ejercer una vida ética con el
respaldo de conocimientos efectivos, en beneficio del desarrollo tanto individual como
humano.
Por otro lado, hay que recordar que el origen de la eugenesia en sí misma se ha vinculado
con la genética y, por tanto, con las características de los nacimientos humanos. De esta
manera, “la relación entre el significado textual de la eugenesia y el aborto se puede
expresar como sigue: nacer bien o no nacer; ésa es la cuestión.” (Castro, 2014, p. 75)
La afirmación anterior incluye un paradigma de vida titánico, no sólo de índole
shakespereana o de conflictos del ser, meramente existenciales. Sino que se cuestiona las
condiciones bajo las cuales se debe dar o no el nacimiento.
Idealmente, un ser humano debe nacer, además de como sujeto auspiciado tras la
protección de derechos humanos, bajo ciertas condiciones como lo son: el amor, la salud, la
educación, la estabilidad, la familia, entre muchas más.
Ahora bien, si el ser humano no nace bajo esas condiciones es imposible prever, por mucho
que afirme la eugenesia lo contrario, las posibilidades que el individuo y el entorno pueden
generar a largo plazo. Debido a que las predicciones de un individuo a futuro son
incalculables, impredecibles y muchas veces hasta sorpresivamente gratificantes.
Tan sólo en los juegos paralímpicos de Rio de Janeiro en 2016 México3 obtuvo un total de
15 medallas, teniendo una participación con 69 seleccionados, los cuales contaba con 32
mujeres y 37 hombres, dispuestos en diversas disciplinas deportivas.
Lo anterior elimina la diferencia de género (ya que el porcentaje de hombres y mujeres se
encuentra balanceado), pero sobre todo abre la reflexión sobre la discriminación por
discapacidad (que viene también de la eugenesia), la cual queda en entredicho en su aspecto

                                                                                                                       
3
Fuente: www.animalpolítico.com/2016/09/balance-mexico-paralimpicos-rio-medallas/
 

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negativo o mejor dicho por los suelos ante tales estadísticas de triunfo y desempeño
humanos.
En México, como en muchos lugares del mundo es necesario romper con esta dicotomía de
pensamiento que nos lleva a evaluar el mundo y a las personas que habitan en el a través de
una escala a blanco y negro, sin colores, matices o brillos.
Así pues, “detrás de casi cada aborto inducido hay un embarazo no planeado. Para 2009, se
estima que más de la mitad—55%—del total de embarazos en México fueron no
planeados.” (Wulf et al., 2009, p. 4) ¿Realmente de donde viene un embarazo no deseado?
Y si bien mi cuestionamiento es más o menos retórico, podría suponer que un embarazo no
deseado surge debido a la juventud e inexperiencia de los futuros padres, a la falta de
recursos económicos para solventar la nueva vida o simplemente un mal uso de los métodos
anticonceptivos tradicionales.
No obstante, las anteriores causas posibles ¿son realmente una justificación para suspender
la formación de una vida nueva4? En un mundo lleno de contrastes los caminos a seguir,
especialmente los senderos de la ética y la moral, tienen una filosofía muy clara, la cual es
abogar por preservar la optimización de la calidad de vida, de ese misterio ignoto donde
yace la sabiduría.

Marco teórico
“La apelación por el ambiente, sin duda, es un recurso imprescindible cuando se abordan
cuestiones bioéticas sobre eugenesia y genética.” (Castro, 2014p. 71) Los estudios de la
naturaleza representan una serie de elementos cruciales para el desarrollo de los
organismos. De hecho, el ser humano ha adquirido la capacidad de adaptar el entorno a sí
mismo, de manera material y corpórea.
En un ecosistema la configuración de las sociedades parece surgir en la medida en la que se
da una toma de conciencia, tanto individual como social, de lo que soy y lo que hay
alrededor, y, viceversa.
Desde esta perspectiva adapto mis pies, mis manos, mis ojos, mi cuerpo, mi mente, y en sí
toda la extensión de mi ser a lo que me rodea. Nadie es perfecto, es decir, por lo general los
individuos padecemos hereditaria o adquiridamente algún padecimiento, crónico o
pasajero.
Ahí la ciencia y sus avances adquieren un papel importantísimo. Si no veo bien tengo
opciones: puedo utilizar lentes de contacto, con armazón o realizarme un procedimiento
láser. Y lo mismo ocurre si no puedo caminar, escuchar o hasta controlar mis emociones.
Es impresionante como la ciencia parece ejercer como un mediador inmediato entre la
carencia del ser humano, atendiendo a lo que le hace falta, proporcionándoselo.

                                                                                                                       
4
Véase apéndice 3.

11  
 
Así pues, “el término bioética apareció por primera vez en el artículo “Bioethics. The
Science of survival”, publicado en 1970 por el bioquímico y oncólogo norteamericano Van
Rensselaer Potter.” (Castro, 2014p. 72) La bioética sugiere la aspiración o esperanza de
vida desde una perspectiva ética, con objetivos y metas alcanzables.
Existen una serie de personajes en la cultura, el arte y la ciencia que demuestran como la
bioética bien aplicada, sumada a la voluntad humana y a los valores pueden no sólo llevarte
a mantener una vida con dolor y posible marginación, sino con éxito y felicidad.
Tales casos de vidas excepcionales, de acuerdo a las condiciones adversas de vida, son:
Nick Vujicic5, que padece de agenesia consistente en una tri-melia, y que actualmente se
dedica a escribir libros de motivación personal, participando en largometrajes y también
como orador magistral en diversos foros del mundo; Stephen Hawking, que pese a su
esclerosis lateral amiotrófica, es miembro honorario de la Sociedad de Artes, miembro
vitalicio de la Pontificia Academia de las Ciencias y galardonado por la medalla de la
libertad presidencial en EEUU en 2009; Frida Kahlo, quien tras sufrir polio de niña padeció
dismetría en su pierna derecha y con problemas en su columna vertebral, se convirtió en
una de las pintoras surrealistas más famosas y talentosas del siglo XX. (Imagen 4).

Imagen 4. De izquierda a derecha; Nick Vujicic, Stephen Hawking y Frida Khalo, ejemplos de vidas y obras
excepcionales a pesar de sus limitaciones físicas.

Muchos otros casos de discapacidad ya sea motora o psíquica y que han logrado brillar en
la historia de la humanidad son: Ludwig van Beethoven, con sordera; Hellen Keller, con
ceguera y sordera; Vincent Van Gogh, con un posible desorden maníaco-depresivo,
melancolía; John Nash, con esquizofrenia; Henri Toulouse-Lautrec, tuvo osteoporosis
acroosteolítica; Michael J. Fox, parkinson, entre muchos más.

                                                                                                                       
5
“El circo de las mariposas”es un cortometraje de cine independiente de 2009 dirigido por Joshua Weigel y
protagonizado por Nick Vuijicic.

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Gracias a las aportaciones de los personajes anteriores, tanto al arte como a la cultura
universal, ciertos mitos de la eugenesia que relacionaban al enfermo con una disposición a
la maldad se fueron disolviendo gradualmente.
Por ejemplo, “La epilepsia, de acuerdo con Lombroso, afecta la personalidad de los
enfermos de manera discontinua e irregular, de manera grave y progresiva; por ello, la
ayuda que los médicos podían brindar a los juristas para la identificación de los
criminales.” (Sánchez, 2005, p. 67) En la actualidad se sabe que un epiléptico por su
padecimiento no esta relacionado con un criminal.
No obstante, en México la eugenesia aún esta en mesa de discusión debido a que esta
vinculada con una de las mas fuertes declaraciones de los derechos humanos y esta es: La
libertad.
La conclusión [de los resultados de una encuesta publicada en 1999] es que no hay
datos que sugieran que los genetistas mexicanos persigan metas eugenésicas en el
ejercicio de su profesión básicamente porque a) no se emplea coerción alguna; y b)
no hay intención de mejorar la poza genética de la población. Sólo buscan
proporcionar opciones a las familias para que no tengan descendencia con
enfermedades genéticas graves, si así lo desean. (Castro, 2014, p. 74)
Es muy importante subrayar el carácter dual de estas declaraciones. Si bien mantener
abiertas las opciones para la optimización de la salud dentro de un núcleo parece una
promesa fascinante en tanto busca la calidad de vida. Por otro lado, su contraparte parece
de alta peligrosidad ya que va en contra la realización de la vida.
Los eugenistas mexicanos adoptaron las tesis del mejoramiento racial para impulsar,
a través de su influencia en los programas estatales de salud y educación, la selección
de los individuos portadores de los caracteres considerados socialmente deseables y la
perpetuación de los mismos por medio de la reproducción y la eliminación de las
cualidades indeseables, limitando la multiplicación de éstas.” (Sánchez, 2005, p. 15)
La contradicción de posturas de los eugenistas mexicanos va más allá del campo de las
ciencias naturales y la medicina ya que la difusión de sus ideas va directamente
proporcional a las acciones, la información y el conocimiento que se esparce por la
sociedad, formando de esta manera una cultura mexicana que aún paga caro el legado de la
eugenesia.
Una postura diferente fue la de Manuel Gamio (1883-1960), presidente de la
delegación mexicana en el II Congreso Científico Panamericano y en el XIX
Congreso Internacional de Americanistas, efectuado en Washington en 1916, y
presidente de la delegación mexicana y vicepresidente del Segundo Congreso
Internacional de Eugenesia, celebrado en Nueva York, en septiembre de 1921. Fue
uno de los primeros antropólogos mexicanos que, desde muy joven, rechazaba el
típico racismo europeo, para sostener la concepción de la igualdad de todas las razas;

13  
 
negaba la superioridad de los mestizos e indios, a diferencia de la óptica
vasconceliana de la “raza cósmica.” (Sánchez, 2005, pp. 89 - 90)
No se trata de rechazar un hecho histórico, ni el legado que para bien o para mal, nos viene
como herencia indiscutible del conocimiento europeo sino de integrar el de donde somos
con el quienes somos y quienes deseamos ser.
“Desde su fundación, la SEM6 realizó una sistemática labor de divulgación de sus
principios, denominada por Saavedra “conciencia de responsabilidad hacia la
descendencia.” (Sánchez, 2005, p. 137) Si yo soy consciente de mi moralidad, mi lugar en
el mundo en la sociedad, mis afectos y mi propia productividad, soy a la vez consciente de
la de los demás, es decir, responsable.
Sin embargo, no todas las decisiones están fundamentadas ni en la conciencia y la razón, ni
mucho menos en la responsabilidad. Tal es el caso de la descendencia. En la actualidad
muchas personas no quieren tener hijos y son libres de no hacerlo en la medida en la que su
vida es congruente con sus actos. Entonces, ¿Por qué las estadísticas de embarazos no
deseados y de aborto parecen estar a la orden del día?
“La penalización del aborto no evita su práctica.” (Wulf et al., 2009, p. 4) Aún así, el
problema es más grave que romper una norma o una ley, es decir, el conflicto real radica en
el daño particular y a terceros que conlleva una decisión que por estadística parece ser
producto de la desesperación y las condiciones en detrimento del entorno inmediato.
Un aborto clandestino generalmente es inseguro. Las cifras de atención hospitalaria
revelan la carga que representan los abortos para la salud de las mujeres y para las
instituciones: en 2009, solamente en los hospitales públicos, unas 159,000 mujeres
mexicanas fueron atendidas por complicaciones derivadas de abortos inducidos.
(Wulf et al., 2009, p. 5)
El aborto es un problema social en crecimiento ya que los debates entre su penalización y
su legalización incluyen agencias esporádicas que abogan por derechos a la libertad del
cuerpo (femenino en este caso) pero olvidan el derecho a la vida, la libertad y el respeto del
otro.

Conclusiones
La eugenesia es una ciencia y práctica vigente debido al alcance contradictorio que
mantiene las llamas encendidas de la polémica en diversos ámbitos de las configuraciones
sociales como lo son: la medicina, la cultura, la política, la filosofía, la biología, la
sociología, la ciencia, entre otras.

                                                                                                                       
6
El plan de trabajo inaugural de la SEM trazó dos grandes líneas de diagnóstico e investigación eugénica
acompañadas por un plan de acción institucional, que expresan el tono de sus discusiones: 1) disgenesias
biológicas y 2) disgenesias sociales. (Saade, 2004, p. 18)

14  
 
Más allá de las controversias suscitadas los hechos evidencian que la eugenesia ha influido
en el surgimiento de paradigmas como el racismo, los discursos de género, el aborto y hasta
las discapacidades, debido a las interpretaciones dadas por grupos de poder, mismos que
impiden una visión amplia de las dimensiones reales del ser humano, las cuales tienen un
pasado, pero también un presente y un futuro, impredecibles en tanto su visión de vida
plena.
Hay enfermedades que no dan al neonato mayores probabilidades de sobrevivir, pero
hay muchas que, dependiendo de las condiciones ambientales (familiares,
económicas, etc.), podrían ser manejables. He ahí un rol para la sabiduría aludida por
Potter (la conexión entre el saber biológico y los valores humanos), en lo que atañe a
abortar o no a partir de dictámenes genéticos. (Castro, 2014, p. 73)
Antes se decía que un niño con síndrome de Down era juzgado como una persona
incapaz de poder integrarse en sociedad. Las familias sufrían la “creencia” de tener un
hijo o una hija con límites cognitivos, productos de un sólo cromosoma en su cadena de
ADN.
En la actualidad y más precisamente en el estado de Jalisco, lugares como Cordica 217
derriban los muros de la ignorancia y los prejuicios, al posicionarse como un
establecimiento, que además funge como una escuela de artes y una liga de fútbol,
protagonizado por jóvenes con síndrome de down.
Es un hecho que el mundo va a seguir cambiando, la ciencia teniendo descubrimientos y
hallazgos, por lo tanto, es ahí donde la ética, la moral, la filosofía y los valores tienen un
papel primordial como elementos regularizadores, entre lo que contribuye para beneficio
de la humanidad y aquello que parece condenarla a la desinformación y al
aniquilamiento, casi espiritual.
En junio de 1938, Criminalia publica el artículo “Los problemas de la infancia moral
y materialmente abandonada”, que Santamarina somete a consideración del Congreso
de la Unión y en el que destaca la apremiante necesidad de la protección a la infancia
y el respeto a los derechos del niño. Para él, la responsabilidad del Estado a los
albores de la edad viril, los principales aspectos que debe contemplar son: I.
Embarazo y parto. (Sánchez. 2005, p. 124) II. Higiene social de la infancia. III.
Protección de los niños abandonados. (Sánchez. 2005, p. 125)
Para concluir, debo hacer hincapié en la importancia que tiene contemplar a profundidad y
en todas las dimensiones el uso ético y adecuado de la idea a la que alude un “buen
nacimiento” ya que como he dicho a través de esta disertación filosófica es básicamente
imposible conocer a “ciencia cierta” lo que puede acontecer a un individuo en un futuro,
especialmente si logra posicionarse bajo condiciones que puedan enriquecer su entorno de
vida.
                                                                                                                       
7
Es el primer establecimiento en México que difunde la inclusión laboral de personas con síndrome de
Down. Fuente: httpp://eluniversal.com.mx/estados/abren-primera-cafeteria-atendida-por-jovenes-con-
sindrome-de-down-en-jalisco

15  
 
Aaron Fotheringham es uno de los skaters más famosos del mundo, además de por su
talento natural porque ejecuta sus acrobacias y trucos de alta peligrosidad en su silla de
ruedas. De hecho, ha realizado saltos mortales y giros de 180 ° que no sólo ponen de
manifiesto su audacia y su valentía, sino su profundo arrojo a la vida, a vivirla plenamente
y poder ser en sí mismo un ejemplo para aquellos que pongan en tela de duda quien o
quienes están “más capacitados” para decidir sobre la vida o la muerte de alguien. (Imagen
5).

Imagen 5. Aaron Fotheringham realizando un salto mortal en su silla de ruedas en una exhibición.

16  
 
Bibliografía

Castro, J. (2014) Eugenesia, Genética y Bioética. Conexiones históricas y vínculos actuales.


Revista de Bioética y Derecho. Núm. 30, pp. 66-76.
Gómez, C. (2013) Eugenesia: moralidad o pragmatismo. Salud y Derecho. México: Gaceta
de México. pp. 476 – 450.
Juárez, F. (2013) Embarazo no planeado y aborto inducido en México: causas y
consecuencias. Nueva York: Guttmacher Institute.
Saade, M. (2004) ¿Quiénes deben procrear? Los médicos eugenetistas bajo el signo social
(México, 1931 – 1940). Revista Cuicuilco. Nueva época. Volumen 11. Número 31. México:
Escuela Nacional de Antropología e Historia.
Stern, A. (2000) Mestizofilia, biotipología, y eugenesia en el México posrevolucionario:
Hacia una historia de la ciencia y el estado, 1920 – 1960. Relaciones. Estudios de historia
y sociedad. Vol. XXI. Núm. 81. México: El Colegio de Michoacán, A.C.
Suárez, L. (2005) Eugenesia y racismo en México. Volumen 29. Colección Posgrado.
Ciudad de México: UNAM.
Wulf, Maddow- Zimet, Singh, Juaréz. (2009) Embarazo no planeado y aborto inducido en
México: Causas y consecuencias. Guttmacher Institute. México: Colegio de México.
Villela, F. (2011) Eugenesia. Un análisis histórico y una posible propuesta. Acta Bioethica.
pp. 189-197.

17  
 
Apéndices
Apéndice 1.
Juegos paralímpicos Antofagasta 20178
 

 
 

                                                                                                                       
8
Fuente de la imagen: http://antofagasta.tv/2017/09/28/el-4-de-octubre-comienza-la-tercera-edicion-de-los-
juegos-paralimpicos-antofagasta-2017/

18  
 
Apéndice 2.
Entidades según el nivel de desarrollo económico -social en México9

 
 

                                                                                                                       
9
Fuente: Wulf et al., 2009, p. 12.

 
 

19  
 
Apéndice 3.
Gráfica sobre las complicaciones del aborto inseguro en México10
   

 
 

                                                                                                                       
10
Fuente: Wulf et al., 2009, p. 16.

20  
 
Apéndice 4.
Porcentaje de crecimiento en embarazos
no deseados en México11
 

 
 

                                                                                                                       
11
Fuente: Wulf et al., 2009, p. 19.

21