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Terapia de aceptación y compromiso

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La terapia de aceptación y compromiso (ACT, pronunciado "act" no "a-c-t", del inglés Acceptance
and Commitment Therapy), es un tipo de intervención psicológica orientada a la aceptación
psicológica y a los valores personales (Hayes, Strosahl y Wilson, 2015; Wilson y Luciano, 2002) que
se ha desarrollado coherentemente con un marco teórico y filosófico que está a la base de esta
intervención, fundamentada en investigación básica y aplicada. Es la más conocida dentro de las
denominadas Terapias Contextuales o Terapias de Tercera Generación, siendo, de todas ellas, la
que goza de mayor evidencia empírica.

Índice

 1 Aspectos básicos
 2 Afinidades
 3 Referencias
 4 Bibliografía
 5 Véase también
 6 Enlaces externos

Aspectos básicos[editar]
La Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT) es la aplicación clínica más difundida e investigada
de la Teoría de los Marcos Relacionales.1

ACT emplea la aceptación, entendida como la capacidad humana de experimentar el estar


conscientes, en el aquí y el ahora, de las sensaciones, los pensamientos, sentimientos, emociones,
recuerdos, imágenes, etc. (eventos privados). Esta capacidad de estar conscientes vendría unida al
compromiso de llevar a cabo acciones acordes con los valores personales (Páez, Gutiérrez,
Valdivia y Luciano, 2006) y también estaría vinculada con las estrategias de cambio necesarias para
aumentar la flexibilidad psicológica. La flexibilidad psicológica hace referencia a la posibilidad de
contactar con los eventos privados que ocurren en el presente, tanto como nos sea posible como
seres humanos, al tiempo que elegimos bien abandonar o bien persistir en una acción que implica
malestar pero que está al servicio de los valores que uno identifica como propios.

ACT sostiene que a la base de los problemas psicológicos se encuentra el lenguaje, haciendo
inevitable que en ciertas condiciones surjan pensamientos y sensaciones que puedan vivirse como
molestos.1 El hecho de ser verbales, facilita, además, el que las personas se enreden en luchar
contra los propios eventos privados, y persistan en ello a pesar de que con frecuencia los resultados
de tales luchas resulten contraproducentes. Mediante metáforas, paradojas y ejercicios
experienciales los clientes aprenden a contactar con los pensamientos, sentimientos, recuerdos y
sensaciones, tanto los previamente temidos y evitados como cualesquiera otros que surjan. De esta
forma, las personas aprenden la habilidad de re-contextualizar estos eventos privados, clarifican lo
que les importa en su vida; lo que en el fondo y radicalmente valoran, y adquieren el compromiso
con los cambios necesarios en la acción.

Una asunción básica en ACT es que el sufrimiento psicológico está causado por la “evitación
experiencial” (Luciano y Hayes, 2001).1 Ésta se entiende como una amplia gama de
comportamientos dirigidos intencionadamente a evitar el contacto con pensamientos, emociones,
sentimientos, recuerdos... que son vividos como negativos.1El individuo se enzarza así en una lucha
que tiene como resultado la rigidez psicológica que aleja a la persona de aquello que en realidad
más le importa en la vida. Desde ACT se considera que en los problemas psicológicos juegan un
importante papel la “fusión cognitiva” (estar “fusionado” o enredado en los pensamientos,
sensaciones...), la tendencia a valorar la experiencia interna como buena o como mala, la evitación
experiencial y la tendencia a dar razones o justificaciones del propio comportamiento. La alternativa
saludable propuesta desde ACT estaría centrada en la aceptación de las propias reacciones
naturales, automáticas e inherentes a la condición humana y la toma de contacto con el momento
presente, lo que permitiría elegir más libremente una dirección valiosa, con sentido personal y
comprometerse con la acción y los cambios acordes con esa dirección.

ACT se asienta en el Contextualismo Funcional que conecta con la posición del Conductismo
Radical y el Interconductismo, en tanto que sostiene que cualquier evento debe interpretarse como
un acto inseparable de su contexto actual e histórico. Desde estas perspectivas, es determinante el
análisis de las funciones del comportamiento humano, en general, y de los denominados trastornos
psicológicos, en particular, a fin de entender su génesis y su persistencia y extensión. El análisis
funcional tiene una amplia base experimental, pero el análisis funcional del lenguaje y la cognición
ha dejado huella a partir de las investigaciones en las últimas dos décadas sobre la emergencia de
nuevos comportamientos, el comportamiento relacional, y la derivación de funciones psicológicas.
La teoría que ha comenzado a integrar todos estos hallazgos ha sido denominada Teoría de marcos
relacionales (Hayes, Barnes-Holmes y Roche, 2001; Barnes-Holmes, Rodríguez y Whelan, 2005), y
los frutos que están emergiendo son esenciales para entender la génesis de sensaciones y
pensamientos y tanto la función que muestran como el cambio de tal función. En el ámbito de la
psicopatología, esta investigación ha permitido aislar el concepto de Trastorno de Evitación
Experiencial, o Evitación Experiencial Destructiva (Hayes, Wilson, Gifford, Follette y Stroshal, 1996;
Luciano y Hayes, 2001), como un patrón troncal en la mayoría de los Trastornos Mentales
típicamente diferenciados en los sistemas actuales de clasificación. Se trata por tanto de una
terapia psicológica que no ha sido diseñada específicamente para un trastorno, sino que puede ser
útil en problemas y trastornos muy diversos en el ambito de la psicología clínica y de la salud
(Luciano, 2001; Páez y Gutiérrez, 2012). La aplicación de ACT requiere un complejo proceso de
adquisición de habilidades en el que resulta de gran ayuda el entrenamiento y la supervisión para
discriminar posibles errores, abordar las barreras personales del terapeuta y mantener el necesario
sentido de dirección (Páez y Montesinos, 2016).

El programa de investigación en torno a la eficacia de ACT y sus fundamentos básicos está todavía
en desarrollo. No obstante, ACT ha mostrado su efectividad en numerosos estudios de caso y
ensayos clínicos aleatorizados en una amplia gama de aplicaciones (Ruiz, 2010), que van desde el
dolor crónico, las adicciones, el tabaquismo, la depresión, la ansiedad, el trastorno por estrés
postraumático, la psicosis, el estrés laboral, hasta el duelo complicado o el afrontamiento de
enfermedades como el cáncer. Además, ACT está mostrando tamaños del efecto superiores a la
terapia cognitivo-conductual a la finalización del tratamiento (Ruiz, 2012). ACT ya es considerada
una terapia basada en la evidencia en ansiedad mixta, depresión, TOC, dolor crónico y psicosis por
la División 12 de la American Psychological Association.

Afinidades[editar]
ACT, junto a otras intervenciones como la terapia dialéctica conductual, la psicoterapia analítico-
funcional y la terapia cognitiva basada en mindfulness, se ha englobado en la denominada Tercera
ola de la terapia de conducta o terapias contextuales (Hayes, 2004). Estas terapias tienen en común
que están empírica y teóricamente fundamentadas, son sensibles al contexto y funciones de los
fenómenos psicológicos, no a su forma, y en este sentido tienden a enfatizar estrategias de cambio
contextual que se añaden a otras estrategias orientadas al cambio directo. Estos tratamientos
tienden a buscar la construcción de repertorios amplios, efectivos y flexibles frente a un enfoque
más orientado a la supresión o el control de eventos privados que parte de una definición más
estrecha de los problemas psicológicos. La tercera ola reformula y sintetiza generaciones anteriores
de terapia cognitivo-conductual y las hace avanzar hacia preguntas, cuestiones y dominios
abordadas hasta entonces primordialmente por otras tradiciones. En este sentido, ACT tiene
afinidades con terapias existenciales y con la Gestalt, aunque a diferencia de éstas, su desarrollo
está vinculado a los resultados de la investigación y está conscientemente ligada a un programa de
investigación básica.
Referencias[editar]

1. ↑ Saltar a: a b c d Conceptos Principales de la Teoría de los Marcos Relacionales (RFT), online en


Psyciencia.com.

Bibliografía[editar]

 Barnes-Holmes, D., Rodríguez Valverde, M. y Whelan, R. (2005). La teoría de los marcos


relacionales y el análisis experimental del lenguaje y la cognición. Revista Latinoamericana de
Psicología, 37, 255-275
 Hayes, S.C. (2004). Acceptance and Commitment Therapy, Relational Frame Theory, and the
Third Wave of Behavioral and Cognitive Therapies. Behavior Therapy 35, 639–665.
 Hayes, S. C., Barnes-Holmes, D., & Roche, B. (Eds.). (2001). Relational Frame Theory: A Post-
Skinnerian account of human language and cognition. New York: Plenum Press.
 Hayes, S.C., Strosahl, K.D., Wilson, K.G. (2015). Acceptance and Commitment Therapy: The
Process and Practice of Mindful Change (Second revised edition). New York: The Guilford Press.
 Hayes, S.C., Wilson, K.G., Gifford, E.V., Follette, V.M. y Stroshal K. (1996). Experiential
avoidance and behavior disorder: A functional dimensional approach to diagnosis and treatment.
Journal of Consulting and Clinical Psychology, 64, 1152-1168.
 Luciano, C. (2001) (Ed.), Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT). Libro de casos. Valencia:
Promolibro.
 Luciano, C., y Hayes, S. C. (2001). Trastorno de Evitación Experiencial. Revista Internacional de
Psicología Clínica y de la Salud, 1, 109-157.
 Luciano, C., Valdivia, S., Gutiérrez, O., y Páez, M. (2006). Avances desde la Terapia de
Aceptación y Compromiso (ACT). EduPsykhé. Revista de Psicología y Psicopedagogía, 5(2),
173-201.
 Luciano, C. y Valdivia, S. (2006). La Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT). Fundamentos,
características y evidencia. Papeles del Psicólogo, 27(2), 79-91
 Páez, M. y Gutiérrez, O. (2012). Múltiples aplicaciones de la Terapia de Aceptación y
Compromiso (ACT). Madrid: Pirámide.
 Páez, M., Gutiérrez, O., Valdivia, S. y Luciano, C. (2006). Terapia de Aceptación y Compromiso
(ACT) y la importancia de los valores personales en el contexto de la terapia psicológica. Revista
Internacional de Psicología y Terapia Psicológica, 6(1), 1-20.
 Páez M. y Montesinos F. (2016). Tratando Con... Terapia de Aceptación y Compromiso.
Habilidades Terapéuticas Centrales Para La Aplicación Eficaz. Madrid: Pirámide.
 Ruiz, F. J. (2010). A review of Acceptance and Commitment Therapy (ACT) empirical evidence:
Correlational, experimental psychopathology, component and outcome studies. International
Journal of Psychology and Psychological Therapy, 10, 125-162.
 Wilson, K. y Luciano, C. (2002). Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT). Un tratamiento
conductual orientado a los valores. Madrid: Pirámide.
Véase también[editar]

 Conductismo
 Psicología conductista
 Análisis experimental del comportamiento
 Ingeniería del comportamiento
 Modificación de conducta
 Terapia de la conducta
 Terapia cognitiva
 Psicoterapia analítico-funcional (FAP)
 Terapia dialéctica conductual
Enlaces externos[editar]

 Association for Contextual Behavioral Science.


 Instituto ACT (Formación en Terapias de 3ª Generación: ACT, FAP y Mindfulness).
 MADRID INSTITUTE OF CONTEXTUAL PSYCHOLOGY (Formación especializada en ACT y
psicología contextual, I+D y aplicaciones).
 Grupo ACT Argentina.
 Asociación Científica de Psicología Conductual Contextual (ACPCC)
 Grupo de investigación Análisis experimental y aplicado del comportamiento Universidad de
Almería

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