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SEGUNDA PRESCRIPCIÓN

Documento elaborado por: IVAN G. TORRES RUIZ MD Homeópata

 Se entiende por segunda prescripción, lo que se formula después que ha actuado la


primera prescripción. Por lo tanto si no ha actuado la primera, no se puede hablar de
segunda prescripción. Las causas de no actuación son, el remedio está equivocado,
la potencia fue muy baja o simplemente no se ha dado ningún remedio (Error en la
preparación)

 Agravación Homeopática: Es la exacerbación de los síntomas clínicos del paciente,


después de la administración del medicamento homeopático. Puede ocurrir en un
lapso comprendido entre unas horas y 10 días, después de la toma del
medicamento. Los síntomas agravados, pueden ser los mentales, generales o
locales. Existen varias eventualidades donde se presenta la agravación

Síntomas del enfermo en la primera consulta:


 Por suspensión brusca de drogas alopáticas
 Por acción del medicamento homeopático
 Síntomas nuevos:
 Exonerativos: Secreciones mucosas, supuraciones mucosas o cutáneas, erupciones,
localizaciones reumáticas en MM, transpiración, fiebre
 Reaparición de síntomas antiguos suprimidos
 Patogenesia medicamentosa

Interpretación de las posibles agravaciones y pronóstico(Observaciones pronosticas de


Kent):
 Prolongada agravación seguida de muerte: Es el caso que el medicamento dado sí
era el Simillimum, pero el estado orgánico del paciente era grave, incurable, y la
potencia dada fue muy alta. En estos casos se debe dar un medicamento similar,
paliativo y en una potencia baja (6CH)

 Agravación larga e intensa, seguida de lenta mejoría: Puede durar varias semanas,
inclusive meses. Indica que el remedio está bien indicado, pero la potencia fue muy
alta, en una enfermedad lesional, casi incurable. Se debe dar potencias mas bajas y
progresivamente ascendentes

 Agravación rápida, breve e intensa, seguida de pronta mejoría: El medicamento fue


el correcto, pero la potencia más alta de lo necesario. El paciente presenta molestias
superficiales, con buena vitalidad, y por lo tanto completamente curable

 Mejoría directa, sin agravación: Es la situación ideal, donde el medicamento dado fue
el Simillimum y la potencia la adecuada, o también Simillimum. El enfermo es curable
y no presenta lesiones profundas
 Mejoría previa seguida de agravación a los pocos días: Según Kent se debe a que el
medicamento dado es parcialmente similar, pero no explica la agravación posterior.
Es posible que la mejoría inicial fue debido a un efecto placebo y la agravación
posterior si corresponde al medicamento

 Mejoría demasiado breve de los síntomas, con regreso al estado previo al tto. :
Significa que el medicamento fue bien elegido, pero la potencia fue baja y su acción
fue breve, o que la potencia fue la correcta pero el estado del paciente es precario,
con graves lesiones orgánicas. Se requiere en estos casos realizar un examen clínico
minucioso y utilizar todas las ayudas diagnósticas necesarias

 Mejoría parcial de los síntomas: Medicamento adecuado con potencia adecuada,


pero actúa solo parcialmente porque probablemente el enfermo presenta lesiones
orgánicas incurables y el medicamento está actuando de forma paliativa
 Patogenesia: El paciente presenta síntomas nuevos, propios del medicamento, se
debe a su hipersensibilidad y especialmente si se le administró una potencia alta

 Reaparición de síntomas antiguos que habían sido suprimidos: Que se presentan en


el orden inverso de su aparición (Ley de Hering). Significa que el medicamento y la
potencia fueron adecuados y que el enfermo está en el camino de la curación

Observaciones pronosticas de Kent, según dosis únicas o repetidas (Concepto de


Eizayaga):
 Los síntomas clínicos han desaparecido totalmente cuando el paciente consulta
después de un mes: Existen dos posibilidades. Que los síntomas característicos
también hayan desaparecido, lo que según Kent, no se debe prescribir una nueva
dosis. La otra posibilidad es que los síntomas característicos no hayan desaparecido,
lo que indica que la potencia fue baja

 Los síntomas clínicos habían desaparecido, pero retornan parcialmente, al volver a la


consulta: En este caso el medicamento fue adecuado. Si la dosis fue única, se debe
repetir la misma potencia. Si fueron dosis repetidas, se debe aumentar la potencia
 Los síntomas clínicos han disminuido de intensidad y la mejoría continua. En este
caso con la dosis única, se debe esperar a que continúe la mejoría, dar placebo. En
dosis repetidas, se debe mantener la misma potencia

 Los síntomas han disminuido en intensidad y al llegar a la segunda consulta, se


hallan estacionados hace varios días: En este caso tanto en la dosis única, como
repetidas, hay que aumentar la potencia
 Los síntomas clínicos han mejorado con reaparición de síntomas antiguos
suprimidos: Con la dosis única hay que esperar que estos pasen en pocos días. Si
persisten en dos a tres semanas, aumentar la potencia. En dosis repetidas, mantener
la potencia

 Los síntomas clínicos han cambiado, pero la mejoría continúa: Son los casos que se
presentan síntomas nuevos síntomas, pero estos son triviales, y el paciente se siente
mejor. Se debe insistir con el mismo medicamento en diferentes potencias
 Los síntomas clínicos han cambiado y el paciente no ha mejorado: Significa que el
medicamento no es curativo y que se debe cambiarlo por otro mas semejante
 Los síntomas clínicos han desaparecido en parte, persistiendo otros que no se
mueven, a pesar del cambio de potencias: Esto significa que el medicamento dado
era parcialmente semejante y que los síntomas no curados deberán ser tratados por
un medicamento complementario y semejante del anterior, que cubra los síntomas no
curados.

 Los síntomas clínicos han desaparecido y aparecen síntomas nuevos, o síntomas


antiguos que no se modifican, así como tampoco hay un cambio notable de los
síntomas característicos: En este caso el medicamento no fue el adecuado, se
requiere una retoma del caso.

En la conducción del caso el Dr. Eizayaga plantea las siguientes reglas, según su
práctica clínica:
 Su regla fundamental, es que las prescripciones siguientes a la segunda
prescripción, deben seguir los mismos principios que rigen a ésta.
 Casi todos los pacientes requerirán, tarde o temprano un cambio de remedio, según
la evolución de sus síntomas

 En determinado momento de la evolución del caso, se requerirá intercalar un nosode,


el que corresponda a sus antecedentes patológicos o al miasma en actividad.
 Cuando el médico compruebe que el caso se ha estancado, que no avanza por un
obstáculo miasmático evidente, deberá administrarse un remedio antimiasmático
adecuado

 Cuando se presenta una enfermedad intercurrente o un cuadro sintomático


desencadenado por un agente causal evidente, se deberá administrar el
medicamento agudo que cubra la sintomatología actual, como por ejemplo una
enfermedad infecto-contagiosa, o un traumatismo, un enfriamiento, una pena reciente

 Los casos crónicos no mejoran progresivamente en una línea recta. El paciente


puede presentar altibajos, teniendo épocas de aparente curación, y otras donde
puede recaer. El médico no se debe apresurar a aumentar la potencia del
medicamento, hasta que esté seguro que en el balance general, la mejoría se ha
estancado
 En los casos incurables, donde los pacientes tienen poca vitalidad, no se debe
administrar el Simillimum, en su lugar dar un similar a los síntomas mas molestos.