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Para muchas personas, el plagio es el acto de copiar el trabajo de otro, ó tomar prestadas sus
ideas originales. Pero los términos tales como “copiar” y “prestar” pueden ocultar la seriedad del
delito:
Según el Diccionario Digital Merriam-Webster, “plagiar” significa:
1) Robar y hacer pasar (ideas ó palabras ajenas) por propias
2) Utilizar (la producción de otro) sin citar la fuente
3) Cometer un robo literario
4) Presentar como nueva y original una idea o producto que deriva de una fuente existente.
En una palabra, el plagio es un acto fraudulento. Consiste en robar el trabajo de otro y luego
mentir para ocultarlo.
Pero, ¿las palabras e ideas realmente se pueden robar?
Según las leyes norteamericanas, la respuesta es que sí. Tanto en los Estados Unidos como en
otros países, la expresión de una idea original se considera propiedad intelectual y se protege bajo
leyes de derecho de autor, tal como los nuevos inventos. Casi todas las formas de expresión se
sujetan a la protección del derecho de autor, siempre y cuando se registren en algún medio (como
un libro o un archivo digital).
Los siguientes actos se consideran plagio:
 Entregar el trabajo de otro como propio
 Copiar palabras o ideas de otro sin mencionar la fuente
 Presentar una cita sin la utilización de comillas
 Dar información incorrecta acerca de la fuente de una cita
 Cambiar las palabras pero copiar la estructura sintáctica de un texto sin mencionar la fuente
 Copiar tantas palabras e ideas de un texto ajeno de modo que constituya la mayor parte de
nuestro trabajo, con independencia de que mencionemos, o no, la fuente.
¡Atención! Cambiar las palabras de una fuente original no es suficiente para impedir el plagio. Si
se retiene la idea general de la fuente original, y no se la cita, más allá de lo drástico que sea el
cambio del contexto y la presentación, hemos cometido un acto de plagio.
Sin embargo, la mayoría de los casos de plagio se pueden evitar citando las fuentes. Por lo
general, solamente con admitir que determinado material es prestado, y brindarle al lector la
información necesaria para encontrar esa fuente, se puede evitar el plagio.
Tipos de plagio
Cualquiera que haya escrito o corregido un trabajo sabe que, con el tema del plagio, no
siempre todo es blanco o negro. La línea entre plagio e investigación no siempre es muy clara.
Aprender a reconocer las distintas formas del plagio, en especial las más ambiguas, es un avance
importante para mejorar la prevención del acto.
I. CUANDO NO SE CITAN LAS FUENTES
1) “El escritor fantasma”
El escritor entrega el trabajo de otro, palabra por palabra, como si fuera suyo.
2) “La fotocopiadora”
El escritor copia una gran parte del texto de una fuente, sin modificarla..
3) “El trabajo a la canasta”
El escritor intenta disimular el plagio copiando de varias fuentes distintas, cambiando
las oraciones mínimamente para que encajen, pero conserva la redacción original en
su mayor parte.
4) “El disfraz mal hecho”
Aunque el escritor haya conservado la esencia del contenido de la fuente, altera el
trabajo mínimamente cambiando palabras y frases clave.
5) “El trabajo de la vagancia”
El escritor se toma el tiempo de parafrasear la mayor parte de su trabajo partiendo de
otras fuentes y de hacer que todo encaje, en vez de poner el mismo esfuerzo en
redactar un trabajo original.
6) “El auto-plagio”
El escritor toma prestados numerosos segmentos de sus propios trabajos anteriores,
lo cual va en contra de las políticas de originalidad que rigen en la mayoría de las
instituciones académicas.
II. CUANDO SÍ SE CITAN LAS FUENTES (pero de todas formas se las plagia)
1) “La nota al pie olvidada”
El escritor menciona el nombre del autor de una fuente, pero no incluye la información
específica sobre dónde encontró el material al que hace referencia. Muchas veces es
una técnica para disimular otros tipos de plagio al ocultar la ubicación de la fuente.

2) “El mal-informante”
El escritor da información incorrecta con respecto a las fuentes, lo cual las vuelve
imposibles de encontrar.
3) “El parafraseo demasiado perfecto”
El escritor cita bien la fuente, pero no pone entre comillas ciertas partes del texto que
fueron copiadas prácticamente palabra por palabra. Aunque le de crédito a la fuente
por las ideas básicas, el escritor da a entender que la presentación e interpretación de
la información son originales, cuando no lo son.
4) “El citador ingenioso”
El escritor cita correctamente todas sus fuentes, parafraseando y usando comillas
como corresponde. ¿Cuál es el truco, entonces? ¡Que el trabajo no tiene casi nada de
contenido original! A veces es difícil identificar esta forma de plagio porque se parece
a cualquier trabajo de investigación bien hecho.
5) “El crimen perfecto”
Bueno, todos sabemos que no existe. En este caso, el escritor cita sus fuentes como
debe y con un uso correcto de las comillas en algunas partes del trabajo, pero luego
parafrasea otros argumentos de esas mismas fuentes sin citarlas. Así, el escritor
intenta hacer pasar el material parafraseado como su propio análisis de la fuente.
Preguntas frecuentes sobre el plagio
¿Qué es el plagio?
Para decirlo de manera sencilla, el plagio es el uso de palabras o ideas originales de otra persona
como si fueran propias. Cada vez que se “toma prestado” de una fuente original sin identificarla
como corresponde, se comete un acto de plagio y se violan las leyes de propiedad intelectual.
¿Qué son las leyes de derecho de autor?
El derecho de autor existe para proteger la propiedad intelectual. Establece que es ilegal reproducir
la expresión de ideas o información de otra persona sin autorización. Esto incluye la música, las
imágenes, las palabras escritas, los videos y muchos medios más.
En una época, una obra estaba protegida por derecho de autor si tenía la marca registrada con el
símbolo ©. Sin embargo, actualmente toda obra tiene protección autoral, con o sin el símbolo.
Toda persona que reproduzca indebidamente material registrado puede ser demandada en un
tribunal de justicia. No importa si se ha modificado el formato o el contenido del original. Si se
puede demostrar que determinado material guarda una gran semejanza con el original, se puede
considerar que está violando las leyes de derecho de autor.
¿Toda obra publicada tiene derecho de autor?
En realidad, no. El derecho de autor solo protege aquellas obras que expresan ideas o información
original. Por ejemplo, se puede sacar información libremente de las siguientes fuentes sin miedo de
estar cometiendo un plagio:
 Compilaciones de datos que se pueden conseguir fácilmente, como la guía telefónica
 Obras publicadas por el gobierno
 Hechos que no son el resultado de investigaciones originales (como por ejemplo, que hay 23
provincias en la Argentina, o que las zanahorias contienen vitamina A)
 Obras de dominio público (siempre y cuando se citen correctamente)
¿Los datos pueden estar amparados por el derecho de autor?
Sí, en algunos casos. Cualquier “dato” que haya sido publicado como resultado de investigaciones
originales se considera propiedad intelectual del autor.
¿Tengo que citar la fuente de cada dato que incluyo?
No. No es necesario citar la fuente de datos que no son el resultado de investigaciones originales.
Los datos que se consiguen fácilmente en muchas fuentes y son conocidos por el público en general
se consideran de dominio público, y no están amparados por el derecho de autor. Estos datos se
pueden utilizar libremente en cualquier trabajo sin necesidad de citar a los autores. Si existe la duda
de que determinado dato sea, o no, del dominio público, es mejor citar la fuente por las dudas.
¿Importa cuánto material he copiado?
No para determinar si el plagio es o no un delito. Aun si se descubre que una parte pequeñísima de
un trabajo es plagiada, se lo considera una vulneración del derecho de autor. Sin embargo, la
cantidad de material copiado probablemente influya sobre la severidad del castigo. Una obra
plagiada casi en su totalidad muy probablemente acarreará una pena mayor que una que incluya
solo una pequeña cantidad de material plagiado.
Si cambio las palabras, ¿todavía tengo que citar la fuente?
Cambiar solamente las palabras de una fuente original NO es suficiente para evitar el plagio. Es
necesario citar la fuente siempre que se tomen prestadas ideas además de palabras.
Si cito la fuente, ¿me pueden acusar de plagio igual?
Se permite el préstamo de ideas o frases de otras fuentes a condición de que se citen debidamente,
y que el uso cumpla con las pautas establecidas por la ley. Sin embargo, en general se debe tener
cuidado con el uso excesivo de material ajeno…si se puede argumentar que un trabajo consiste
mayormente de palabras o ideas ajenas, también se lo puede acusar de plagio. Además, si las
palabras son muy parecidas a las de la fuente original y no se utilizan comillas, se puede considerar
plagio aun cuando se mencione la fuente.
Si escribo algo que alguien ya escribió, pero yo no sabía que se había escrito, ¿también es plagio?
Aunque exista la posibilidad de que otra persona escriba sobre el mismo tema que uno, lo más
probable es que no tengan las mismas ideas, ni las expresen de la misma manera. Es muy poco
probable que se acuse a alguien de plagiar un texto que nunca leyó. Hay que tener cuidado, de
todas formas, con el plagio “accidental” de fuentes que se hayan leído y olvidado: si nuestras ideas
resultan estar influidas por un texto que hemos leído pero no citado por cualquier razón, podemos
ser acusados de plagio.
¿Cuáles son las sanciones por cometer actos de plagio?
Como en el caso de cualquier acto ilícito, el grado de intencionalidad y el carácter del acto
determinan su naturaleza. Cuando el plagio ocurre en un ambiente académico, la mayoría de las
veces lo resuelven los profesores y la institución académica comprometida. Sin embargo, si el plagio
implica la obtención de lucro, de un premio o el acceso a un puesto de trabajo, se lo considera un
delito punible por un tribunal de justicia.
Sanciones académicas
La mayoría de las universidades tienen políticas de “tolerancia cero” frente al plagio. De hecho, los
estándares académicos de honestidad intelectual a menudo son más estrictos que las leyes de
derecho de autor del gobierno. Por ejemplo, si se utiliza material de una fuente cuya protección
autoral haya expirado, la probabilidad de que uno sea sancionado es la misma que sería con el
plagio de material protegido.
Un trabajo plagiado casi siempre es desaprobado, y con frecuencia lleva a que se desapruebe el
curso entero, y a veces a la expulsión del alumno.
Sanciones legales
La mayoría de los casos de plagio se consideran delitos menores, que se castigan con multas de
entre $100 y $50.000 dólares en los Estados Unidos, y hasta un año de prisión.
Algunas leyes nacionales y estaduales consideran al plagio como un delito mayor. Por ejemplo, si las
copias plagiadas de un material registrado producen un lucro de más de U$S 2.500, la persona
puede ser condenada a pagar una multa de hasta U$S 250.000, y hasta 10 años de prisión.
Sanciones institucionales
La mayoría de las empresas e instituciones no toleran ninguna forma de plagio. Un número notable
de personas de todo el mundo han perdido su trabajo o han sido rechazadas para un puesto por
actos de plagio.
¿Importa la intención?
El desconocimiento de la ley nunca es una excusa para no cumplirla. Por eso, incluso si uno no se da
cuenta de que está cometiendo plagio, se lo puede declarar culpable. Sin embargo, hay sanciones
distintas en los casos de dolo, o plagio deliberado, y la violación no deliberada de derechos de autor,
o plagio accidental. Para distinguir entre estas dos variantes, los tribunales deben admitir lo que se
denomina una defensa de buena fe. Si se puede demostrar, en base a la cantidad de material
plagiado y la forma en la que se lo incorpora al texto nuevo, que hay razones para suponer que lo
que uno hacía constituía un uso legítimo, lo más probable es que la sentencia sea
considerablemente reducida.
¿Qué es un “uso legítimo”?
El gobierno ha establecido una serie de pautas para determinar la naturaleza y cantidad de trabajo
que se puede “tomar prestado” sin un consentimiento explícito por escrito. Estas se denominan
“leyes de uso legítimo” porque intentan establecer si son razonables algunos usos de material
original. Las leyes en sí son imprecisas y complicadas. A continuación las resumimos en pautas que
se pueden aplicar para determinar la legitimidad de cualquier uso particular.
 La naturaleza del uso
o Si usted lisa y llanamente ha copiado algo, es poco probable que se considere un uso
legítimo. Sin embargo, si el material se ha transformado de forma original a través de
la interpretación, el análisis, etc., es más probable que se considere “uso legítimo”.
 La cantidad que se ha utilizado
o Cuanto más se ha “tomado prestado”, menos probable será que se considere “uso
legítimo”. ¿Qué porcentaje de su trabajo es material “prestado”? ¿Qué porcentaje del
original ha utilizado? Cuanto menos, mejor.
 El efecto del uso sobre el original
o Si usted está creando una obra que compite con el original en el mismo mercado, y
puede producir daños económicos al autor original, cualquier cantidad considerable de
material del que se apropie es muy posible que no sea un “uso legítimo”. Cuanto
mayor el contenido de su trabajo y cuanto más se dirija a un público diferente del
original, mejor.
Recomendamos las siguientes páginas web para encontrar más información sobre el “uso legítimo” y
las leyes de derecho de autor:
http://www.umuc.edu/library/copy
http://www.sp.edu.sg/departments/asd/hk_1261.htm
¿Qué es el “dominio público”?
Las obras que ya no están protegidas por derecho de autor, o que nunca lo estuvieron, se
consideran de “dominio público”. Esto significa que el material de estas obras se puede utilizar sin
miedo de cometer plagio, siempre y cuando se atribuya correctamente su autoría.
¿Cómo sé si algo es o no de dominio público?
Los términos y condiciones bajo los cuales las obras entran al dominio público son algo complejos.
En general, cualquier obra publicada hace más de 75 años es de dominio público. Las obras
publicadas con posterioridad a 1978 se protegen durante la vida del autor y 70 años más. Las leyes
que rigen las obras publicadas hace menos de 75 años pero antes de 1978 son más complicadas,
aunque por lo general los derechos de autor se extienden 28 años después de la publicación, más un
agregado de 47 años si se renueva el “copyright”, o sea un total de 75 años desde la fecha de su
publicación. Si uno no está seguro si una obra es de dominio público, es recomendable contactarse
con un abogado, o actuar como si todavía estuviera protegida por el derecho autoral.
¿Qué es citar?
Una “cita” es la forma de comunicar a los lectores que determinadas partes de un trabajo
provienen de otra fuente. También le brinda al lector la información necesaria para volver a
encontrar esa fuente; eso incluye:
 Datos sobre del autor
 El título de la obra
 El nombre y la ubicación de la editora que publicó el ejemplar que se utilizó de fuente
 La fecha en que se publicó el ejemplar que se utilizó de fuente
 Los números de las páginas donde se encuentra el material utilizado
¿Por qué debo citar las fuentes?
Darle crédito al autor original mencionando las fuentes es la única forma de utilizar obras ajenas sin
cometer plagio. Pero hay varias razones más para citar las fuentes:
 Las citas pueden ayudar mucho a cualquier persona que quiera saber sobre las ideas que
usted tiene y de dónde provienen.
 No todas las fuentes son buenas o correctas: sus propias ideas pueden ser, muchas veces,
más precisas o interesantes que las de las fuentes. Al citar correctamente usted evitará
hacerse responsable de malas ideas ajenas.
 Citar fuentes demuestra la cantidad de investigación que se ha hecho..
 Citar fuentes le brinda fuerza a un trabajo original porque lo respalda con ideas ajenas.
Al citar las fuentes, ¿no parece menos original mi trabajo?
Por el contrario, el hecho de citar las fuentes ayuda al lector a distinguir sus ideas de las de las
fuentes. Esto acentúa la originalidad de su trabajo.
¿Cuándo debo citar?
Siempre que se “tomen prestadas” palabras o ideas, es necesario mencionar la fuente. Las
siguientes situaciones casi siempre requieren que se incluya la cita:
 Siempre que se utilicen citas directas
 Siempre que se parafrasee
 Siempre que se utilice una idea que otra persona ya haya expresado
 Siempre que se haga referencia específicamente a la obra de otro
 Siempre que el trabajo de otro haya sido fundamental para el desarrollo de sus ideas
¿Cómo cito las fuentes?
Eso depende del tipo de trabajo que se esté escribiendo, de cómo se utiliza el material
prestado y las expectativas del profesor.
Primero, hay que considerar cómo queremos identificar las fuentes. Si las fuentes son muy
importantes para nuestras ideas, deberíamos mencionar el autor y la obra en una oración que
introduzca la cita. Sin embargo, si estamos citando la fuente como un dato meramente secundario,
podríamos pensar en usar referencias parentéticas, notas al pie de página o al final de una sección
o del libro.
También existen distintas formas de citar para distintas disciplinas. Por ejemplo, cuando se
cita en un trabajo de psicología probablemente se utilice un método distinto que en un trabajo para
la materia Lengua.
Finalmente, siempre se debe consultar al profesor para determinar la forma apropiada de la
cita. Podemos ahorrar mucho tiempo y energías con solo preguntar: “¿Cómo debo citar las
fuentes?”, o “¿Qué estilo de citas debo utilizar?” antes de empezar a escribir.
En las siguientes secciones, se detallan paso por paso las pautas generales para citar
fuentes.
Estilos de citas

Los estilos de las citas se diferencian principalmente por la ubicación, el orden y la sintaxis de
la información que se da sobre las referencias. La cantidad y la diversidad de estilos de citas reflejan
distintas prioridades con respecto a la concisión, legibilidad, fechas, autores, publicaciones y, por
supuesto, estilo.

Hay dos grandes divisiones dentro de la mayoría de los estilos de citas: estilo nota documental y
estilo parentético. El estilo nota documental es la forma habitual de documentar fuentes. Consiste
en utilizar notas al pie o notas al final, de manera que la información sobre las fuentes esté al
alcance de los lectores para que no interfiera con la lectura del trabajo.

El profesor Scott afirma que “la reforma ambiental que realizó Alaska en los años ‘70 se
aceleró rápidamente a causa de la prolongación de las tuberías”. (Scott 1999,23)

Ésta se considera, por lo general, una forma abreviada de cita, y no necesita notas al pie o notas al
final, aunque sí requiere un equivalente a la página de “Obras citadas” al final del trabajo. Es más
fácil de escribir, pero puede interferir con la rapidez de la lectura.

Con tantos estilos de citas diferentes, ¿cómo se puede saber cuál es el correcto para un trabajo?
Primero, se recomienda consultar con el profesor. Hay varios factores que ayudan a determinar el
estilo de cita apropiado, entre ellos la disciplina de que se trate (las prioridades en una clase de
Lengua probablemente difieran, por ejemplo, de las de una clase de Psicología), las expectativas
académicas (para los trabajos destinados a publicarse podrían llegar a aplicarse normas distintas a
las de los exámenes parciales), los objetivos de investigación de una tarea y la preferencia individual
del profesor.Si quiere saber más sobre el uso de un estilo de cita en particular, a continuación le
presentamos una lista de links de fuentes más específicas. Elija la disciplina apropiada del menú a la
izquierda, o baje hasta que encuentre el estilo que le interese.

Humanidades

Chicago
1. Manual del escritor: documentación estilo Chicago
http://www.wisc.edu/writing/Handbook/DocChicago.html

2. Manual del escritor: documentación estilo Chicago

http://www.wisc.edu/writing/Handbook/DocChicago.html

3. Excelentes preguntas frecuentes sobre el estilo Chicago

http://www.wisc.edu/writing/Handbook/DocChicago.html

4. Excelentes preguntas frecuentes sobre el estilo Chicago

http://www.press.uchicago.edu/Misc/Chicago/cmosfaq/

5. ¡En línea! Guía de estilo Chicago

http://www.bedfordstmartins.com/online/cite7.html

6. Manual del escritor: documentación estilo Chicago

http://www.wisc.edu/writing/Handbook/DocChicago.html

7. Manual del escritor: documentación estilo Chicago

http://www.wisc.edu/writing/Handbook/DocChicago.html

MLA (Asociación del Lenguaje Moderno)

1. Manual del escritor: documentación estilo MLA

http://www.wisc.edu/writing/Handbook/DocMLA.html

2. Estilo de cita MLA

http://campusgw.library.cornell.edu/newhelp/res_strategy/citing/mla.html

3. ¡En línea! Guia de estilo MLA

http://www.bedfordstmartins.com/online/cite5.html

Ciencias

ACS (Sociedad Americana de Química)


1. Estilo de cita AMA

http://www2.liu.edu/cwis/cwp/library/workshop/citama.htm

CBE (Consejo de Editores de Biología)

1. ¡En línea! Guía de estilo CBE

http://www.bedfordstmartins.com/online/cite8.html

IEEE (Instituto de Ingenieros Eléctricos y Electrónicos)

1. Estilo ingeniería eléctrica

http://www.lehigh.edu/library/footnote/footee.html

NLM (Biblioteca Nacional de Medicina)

1. Guía de estilo NLM

http://healthlinks.washington.edu/hsl/styleguides/nlm.html

2. Formatos recomendados por NLM para citas bibliográficas (formato PDF)

http://www.nlm.nih.gov/pubs/formats/internet.pdf

Vancouver (Ciencias Biológicas)

1. Introducción al estilo Vancouver

http://www.sussex.ac.uk/library/infosuss/referencing/v_intro.shtml

Ciencias Sociales

AAA (Asociación Americana de Antropología)

1. Citas y estilo bibliográfico para trabajos de antropología

Bajar PDF

[Nota: el estilo AAA está basado en el estilo Chicago. Para preguntas específicas no tratadas
en ninguna de las guías de estilo AAA, por favor utilice los links de arriba o consulte el
Manual de estilo Chicago (14va edición, 1993)].

APA (Asociación Americana de Psicología)

1. Manual del escritor: documentación estilo APA

http://www.wisc.edu/writing/Handbook/DocAPA.html

2. Formato electrónico de estilo APA

http://www.westwords.com/guffey/apa.html

3. ¡En línea! Guía de estilo APA


http://www.bedfordstmartins.com/online/cite6.html

4. APA Style.org

http://www.apastyle.org/elecref.html

APSA (Asociación Americana de Ciencias Políticas)

1. Manual del escritor: documentación estilo APSA


http://www.wisc.edu/writing/Handbook/DocAPSA.html

Estilo Legal

1. Citas legales: uso y entendimiento de abreviaturas legales

http://library.queensu.ca/law/lederman/legalcit.htm

2. Investigaciones legales y estilos de citas en los Estados Unidos

http://www.rbs0.com/lawcite.htm

Otros

1. Información general para citar documentos de la web

http://www.lib.berkeley.edu/TeachingLib/Guides/Internet/Style.html

2. Links recomendados multi-estilo

http://www.aresearchguide.com/styleguides.html

http://www.dianahacker.com/resdoc/
Cómo prevenir el plagio. Recursos al alcance de los alumnos

En un trabajo de investigación, se deben exponer ideas originales propias, haciendo


referencia al mismo tiempo a trabajos que han hecho otros. Pero, ¿cómo saber cuándo terminan las
ideas de ellos y empiezan las de uno? ¿Cuál es la manera correcta de integrar fuentes en un
trabajo? Si se cambia algo de lo que algún autor ha dicho, ¿hay que citarlo de todas formas?

Las dudas sobre las respuestas a estas preguntas a menudo conducen al plagio. Si tiene preguntas
similares o le interesa prevenir el plagio, le recomendamos que utilice la siguiente lista:

Planificación del trabajo

1. Consulte a su profesor

¿Tiene preguntas sobre el plagio? Si no encuentra las respuestas en nuestro sitio, o no está seguro
de algo, debería preguntarle a su profesor. Seguramente estará muy bien dispuesto a responder a
sus inquietudes. Puede también consultar las guías para citar fuentes correctamente. Si sigue las
guías y el resto de los consejos de esta página, no debería tener problemas con el plagio.

2. Planee su trabajo
Planear bien el trabajo es el primer paso y el más importante para prevenir el plagio. Si usted sabe
que va a usar otras fuentes de información, necesita planear cómo va a incluirlas en su trabajo. Esto
significa llegar a un término medio entre las ideas sacadas de las fuentes y las ideas originales
propias. Hacer un esquema, o presentar una tesis en la cual exponga de forma clara un argumento
sobre la información que encontró, ayudará a establecer los límites entre sus ideas y las de sus
fuentes.

3. Tome notas útiles

Una de las mejores maneras de preparar un trabajo de investigación es tomando notas detalladas
de todas las fuentes para tener organizada gran parte de la información antes de empezar a escribir.
Por otro lado, si las notas no se toman bien puede haber muchos problemas, incluso citas mal
hechas y citas erróneas (ambas formas de plagio). Para evitar confusiones sobre las fuentes, intente
usar distintos colores, lapiceras o lápices para cada una, y diferencie claramente sus propias ideas
de aquellas que sacó de otro lugar. Además, inicie el hábito de marcar los números de página, y de
registrar en el momento la información bibliográfica o direcciones web de cada fuente; volver a
encontrarlas después, mientras está intentando terminar su trabajo, puede ser una pesadilla.

Redacción del trabajo

1. Si tiene dudas, cite las fuentes

Por supuesto que uno quiere tener crédito por sus propias ideas, y no quiere que el profesor piense
que sacó toda la información de otro lugar. Pero si no está claro si alguna idea de su trabajo es
propia, o si la sacó de otra parte y sólo la cambió un poco, debería citar la fuente. En lugar de
debilitar nuestro trabajo y hacer parecer que tenemos menos ideas originales, esto en realidad será
beneficioso porque:

1. Mostrará que no estamos simplemente copiando otras ideas, sino procesándolas y


ampliándolas.

2. Prestará respaldo externo a ideas que son totalmente nuestras

3. Resaltará la originalidad de nuestras ideas al hacer distinciones claras entre ellas y las que
fueron sacadas de otro lugar

2. Deje en claro QUIÉN dijo QUÉ COSA

Aunque se citen las fuentes, la ambigüedad en la redacción a menudo puede disfrazar la fuente real
de cualquier idea, lo que genera un plagio involuntario. Fíjese que, al mezclarlas, siempre se puedan
distinguir claramente sus ideas de aquellas que provienen de las fuentes. Si está hablando de las
ideas de más de una persona, tenga cuidado con los pronombres confusos. Por ejemplo, imagínese
que está hablando sobre el debate de Harold Bloom acerca de la opinión de James Joyce sobre
Shakespeare, y escribe: “Él representó de una manera brillante la situación de un escritor en la
sociedad de esa época”. ¿Quién es “Él” en la oración? ¿Bloom, Joyce o Shakespeare? ¿Quién es el
“escritor”? ¿Joyce, Shakespeare o alguno de sus personajes? Ponga atención siempre en distinguir
quién dijo qué, y darle crédito a la persona que corresponda.
3.Aprenda a parafrasear

La paráfrasis es una reafirmación, hecha con nuestras propias palabras, de las ideas de otra
persona. Cambiar algunas palabras de las oraciones originales NO constituye una paráfrasis
legítima. Hay que cambiar tanto las palabras como la estructura de la oración del original, sin
modificar el contenido. Además, debemos tener en cuenta que las oraciones parafraseadas también
requieren citas ya que las ideas provienen de otra fuente, aunque las estemos poniendo con
nuestras propias palabras.

El propósito de parafrasear no es hacer parecer que estamos sacando menos ideas directamente de
las fuentes o reducir el número de citas en el trabajo. Es un error común entre los estudiantes
pensar que hay que ocultar el hecho de haberse basado en otras fuentes. En realidad es ventajoso
resaltar el hecho de que otras fuentes respaldan nuestras ideas. Usar fuentes de calidad para
respaldar nuestros conceptos los hace parecer más fuertes y más válidos. Una buena paráfrasis
hace que las ideas de la fuente original encajen en nuestro trabajo con facilidad, resaltando los
puntos más importantes y dejando afuera la información prescindible.

4. Evalúe sus fuentes

No a todas las fuentes de la web vale la pena citarlas; de hecho, muchas de ellas están
completamente erradas. ¿Cómo se puede saber cuáles son confiables? Para empezar, averigüe
quiénes son los autores de la página, de dónde obtuvieron la información y cuándo la escribieron
(tener esta información también es un paso importante para evitar el plagio). Luego hay que
determinar cuán creíble parece la fuente: con cuánta solvencia respaldan sus ideas, la calidad de la
escritura, la exactitud de la información dada, etcétera. Recomendamos que use el “Criterio de
Evaluación de Páginas Web” disponible en la página de la New Mexico State University.

Consejos a los profesores para prevenir el plagio

Los pasos más importantes para prevenir el plagio son aquellos que tratan las causas. Las
estrategias de esta sección lo ayudarán a:

1. Ser consciente de los motivos por los cuales se genera el plagio.

2. Identificar los diferentes tipos de plagio.

3. Incluir en sus cursos técnicas de prevención.

¿Por qué plagian los estudiantes?

Hay muchas razones por las cuales los estudiantes plagian. A veces, los plazos de entrega son muy
breves, a veces las tareas son abrumadoras, y a veces se desdibujan los límites entre investigación
y plagio. Pero, ¿qué situaciones son las que tienen más probabilidad de llevar al plagio? Y lo que es
más importante, ¿cómo se pueden evitar? Aprender a identificar los factores que hacen del plagio
una interesante alternativa es la mejor manera de frenarlo antes de que empiece.
Plagio intencional

Al igual que infiltrarse en páginas web, plagiar trabajos puede ser algo emocionante. Para muchos
estudiantes se vuelve una cuestión de ingenio: “¿Puedo entregar un trabajo plagiado sin que mi
profesor se dé cuenta?” Pero por lo general, detrás del plagio intencional hay algo más que la
emoción del engaño.

Buscar vs. investigar

Los estudiantes de hoy en día aprenden rápidamente que encontrar y manejar datos en Internet es
una habilidad valiosa. Con la abundancia de información disponible, la producción de análisis e
interpretaciones originales puede parecer un engorro, en comparación con lo que es encontrar las
mejores (y las más oscuras) fuentes.

Enséñeles a sus alumnos que las verdaderas habilidades que tienen que aprender son el análisis y la
interpretación (cómo procesar la información que encuentran). Cualquiera que tenga un
conocimiento básico puede encontrar información en Internet; lo que importa es qué hacen con esa
información.

“Pero la redacción de ellos es mejor”

Algunos estudiantes pueden llegar a pensar: “¿Para qué sacrificarse en la producción de un análisis
que ya lo ha hecho mejor alguien que sabe más?” También puede que se sientan intimidados por la
calidad de los trabajos que encuentren en la web, y piensen que su propio trabajo no tiene punto de
comparación.

Dígales a sus alumnos que lo que a usted más le interesa es ver cómo entendieron el tema
asignado, y cómo desarrollan su propio estilo y voz. Esto puede venirles muy bien para que les
resulte más fácil escribir. Explíqueles que saber escribir es un proceso de aprendizaje, y usted no
espera que sean tan brillantes como los expertos que han dedicado años a la materia. Además,
hágales saber que sus experiencias y el contexto de la clase les da una perspectiva única que
quizás les otorgue una visión mucho más interesante del tema que la de los “expertos”.

Obtener buenas notas

Los estudiantes están bajo una gran presión por parte de su familia, compañeros y profesores para
competir por becas, por el ingreso a una universidad y, por supuesto, por conseguir puestos en el
mercado laboral. Con frecuencia ven a la educación como un escalón en la escalera al éxito, y no
como un proceso activo, valioso de por sí. Por eso, tienden a focalizarse en los resultados finales de
su investigación, más que en las habilidades que aprenden en el proceso.

Explíqueles que, aunque puedan ocultar su ignorancia sobre hechos o teorías en particular, la
capacidad de investigar y de escribir son muy evidentes para cualquier persona que los evalúe. En
una palabra, las notas que se saquen no importarán si no poseen las habilidades que se ganan con
la práctica. Además, cuando los evalúe, tome en cuenta cuánto han mejorado, ya que así puede
alentarlos a intentar desarrollar sus propias aptitudes. Desde luego, esto depende totalmente de su
propio estilo pedagógico.
“Todos los demás lo hacen”

Los estudiantes con frecuencia justifican el plagio señalando que, como sus compañeros plagian,
ellos deben hacer lo mismo para mantenerse a su nivel. Se enfrentan a una decisión: dedicar varias
horas de trabajo y arriesgarse a sacarse una nota mediocre con menos tiempo para las otras
materias, o hacer lo que hacen sus compañeros y copiar algo bueno de Internet para obtener una
buena nota fácil, dedicándole menos tiempo.

Una de las únicas maneras de lidiar con esto es sancionar a los estudiantes que plagian. Esa medida
les saca gran parte de la presión a los que quieren ser honestos pero tienen miedo de quedarse
atrás de sus compañeros.

Mala planificación

Los estudiantes no siempre son los mejores jueces para determinar cuánto tiempo les va a llevar su
tarea. A veces no se dan cuenta de lo complejo que es hacer un trabajo de investigación, o
simplemente están abrumados por la tarea y la postergan hasta último momento, con lo cual no les
queda tiempo para elaborar un trabajo original propio.

Un modo muy efectivo de afrontar esta situación es programar las etapas de avance del trabajo.
Hacerles presentar bibliografías, resúmenes, hipótesis de trabajo o borradores parciales en fechas
específicas antes de terminar el borrador final les dará una buena idea de la cantidad de trabajo
requerido. También los ayudará a organizar su tiempo, y que la labor les parezca menos
abrumadora.

Plagio no intencional

Ningún estudiante honesto saldría de la casa de un vecino llevándose accidentalmente el televisor.


Pero hasta los escritores más rectos a veces se “apropian” del trabajo de otros sin la debida
autorización. ¿Cómo sucede esto?

Confusión en las citas

Tal vez la razón más común del plagio involuntario es el solo hecho de ignorar las formas correctas
de citar. Vea cómo citar fuentes correctamente.

Plagio vs. paráfrasis

Muchos estudiantes tienen problemas para saber cuándo están parafraseando y cuándo están
plagiando. En un esfuerzo por hacer que su trabajo parezca “más original”, por “poner las cosas con
sus propias palabras”, a menudo pueden terminar plagiando involuntariamente un texto por
cambiarlo mucho, o bien, por no cambiarlo lo suficiente.

Puede ser muy útil hacer ejercicios en clase con textos parafraseados y plagiados para discutir las
diferencias. Explíqueles que deben retener las ideas principales del original, pero cambiar
significativamente el estilo y la estructura gramatical para que encaje en el contexto de su
razonamiento.

“Sólo estaba copiando mis notas”


Los estudiantes a menudo mezclan sus propias ideas con las de las fuentes cuando toman notas
desprolijas, y así generan confusión al empezar a escribir sus trabajos.

Puede valer la pena repasar con ellos algunos métodos para tomar notas. Si aprenden a documentar
las fuentes utilizando lapiceras de distintos colores y rótulos adhesivos de colores para marcar las
páginas, por ejemplo, ahorrarán tiempo y mantendrán las referencias claras.

“No pude encontrar la fuente”

Los estudiantes son con frecuencia desprolijos al escribir la información bibliográfica de sus fuentes,
lo que les dificulta atribuir la información correctamente llegado el momento de redactar el trabajo.

Explíqueles la importancia de anotar cuidadosamente las referencias durante la etapa de tomar


apuntes. Puede que se sientan deseosos de enfocarse de lleno en el contenido de la investigación, y
necesiten saber que la forma de ocuparse del material de referencia es una parte importante de la
tarea. Hacer que presenten bibliografías antes de entregar el trabajo mismo los incitará a prestar
más atención a las fuentes.

“Pensé que no teníamos que citar datos”

Debido a que, gracias a Internet, la información es muy fácil de conseguir, los estudiantes pueden
no darse cuenta de la diferencia entre el “conocimiento común” que tienen libertad de usar, y las
ideas originales que son propiedad intelectual de otros.Lo más práctico es enseñarles la máxima: “Si
tiene dudas, cite las fuentes”.

Confusión acerca de las expectativas

Los estudiantes pueden no ser conscientes de lo que requiere una investigación adecuada. Pueden
pensar que simplemente se les está pidiendo que consignen comentarios críticos, o que “tomen
datos prestados” de un número de fuentes para mostrar que “han hecho su tarea”. En cualquier
caso, se vuelve un problema si lo que entregan es, predominantemente, trabajo de otros.

Una de las fuentes de confusión más comunes es la ambigüedad de términos tales como “analizar” o
“comentar”. Deber explicárseles que estas palabras tienen significados específicos en el discurso
académico, y que implican un grado de pensamiento original que va más allá de un mero informe.
Hacerles ver que a usted le interesan las ideas de sus alumnos también los ayudará a entender qué
se espera de ellos.

Perspectivas culturales sobre el plagio

No todas las culturas tienen la misma visión sobre el plagio. La noción occidental de que las “ideas”
pueden ser propiedad de los individuos quizás les parezca absurda a quienes tengan opiniones
diferentes sobre qué constituye la información compartida o el discurso público. Por ejemplo, los
estudiantes de culturas que tienen un sentido de identidad mucho más colectivo tal vez tengan
dificultad para entender las distinciones que algunas culturas trazaron entre propiedad individual y
propiedad pública. No estaría de más dedicarle tiempo de clase a esta cuestión, para que los
alumnos tengan la oportunidad de exponer y comentar sus ideas sobre el tema.
Guía para prevenir el plagio

1. Explique qué se entiende por “plagio”

Naturalmente, la mayoría de los estudiantes le dirán que ya saben lo que significa “plagio”. ¿Perode
verdad entienden la diferencia entre una paráfrasis legítima y otra plagiada? ¿Y entre una cita
correcta y una incorrecta? Dedicarle algo de tiempo al principio del curso para explicar el plagio
puede ayudar enormemente a prevenir futuros problemas.

El profesor también puede distribuir ejemplos de plagio y citas legítimas, y luego analizar las
diferencias. Esto aclarará algunas de ideas falsas sobre el plagio y reducirá la probabilidad de
“errores honestos”, al mismo tiempo que mostrará la gravedad del asunto.

2. Explique por qué está mal plagiar

Si el tema no se enseña, puede ser difícil para sus alumnos entender la gravedad del plagio. Con
frecuencia su respuesta es: ¿Cómo puedo hacerle daño a alguien sólo por copiar unas palabras?
Pero la realidad es que el plagio es un acto de fraude. Implica tanto robar la propiedad intelectual de
otro, como mentir sobre eso después al presentar el trabajo como propio. Esto socava los principios
de confianza y de respeto que hacen posible la educación. Pero cuando plagian, los estudiantes no
sólo dañan a sus profesores y a la persona a la que le roban, sino también a sí mismos, ya que se
pierden de adquirir las habilidades de investigación, análisis y redacción que hubieran aprendido si
hacían el trabajo honestamente.

Por último, el plagio también victimiza a aquellos compañeros de curso que se han ganado sus notas
de manera legítima, y que competirán con el plagiador por el ingreso a las universidades y por
empleos.

3. Deje las consecuencias en claro

Con frecuencia los estudiantes no saben a qué se exponen al plagiar. Comience su curso
estableciendo una política clara sobre el plagio. Dé información concreta sobre las sanciones que
pueden aplicárseles. Puede crear una política específica para su curso además de la política general
de la institución. Intente decirles, por ejemplo, que cualquier caso de plagio los hará reprobar
inmediatamente el trabajo, y si se repite, se arriesgan a que se les repruebe el curso entero y a una
posible expulsión. Sin duda lo pensarán dos veces. No se olvide de volver a mencionar su política
en cada trabajo de investigación que les encargue.

4. Comience con expectativas claras

Primero, hágales saber a sus alumnos que espera que produzcan un trabajo bien pensado y original.
Ellos suelen creer que el objetivo de la tarea es reunir la mejor información posible. Explíqueles que,
aunque la buena investigación es importante, usted está más interesado en su capacidad de
transformar la información que encuentren en un argumento persuasivo y original que en su
capacidad de hallar muchas o mejores fuentes. Las habilidades que aprendan al profundizar las
ideas y argumentos de otros son una parte valiosa de lo que les quedará como beneficio luego de
haber hecho el trabajo. Saber esto los ayudará a entender el valor de un trabajo original.
Además puede establecer algunas pautas por adelantado: ¿Deberían colaborar los alumnos? ¿Les
exigirá una página separada de “obras citadas” y bibliografía? ¿Cuántas fuentes deberán consultar?
¿Cuántas fuentes deberán incluir en el trabajo? ¿Bastará con fuentes de Internet o les pedirá
también material impreso? Al empezar con guías claras podrá prevenir muchas de las confusiones
que llevan al plagio no intencional, y no les dejará excusas para el del tipo intencional.

5. Asignar preguntas o temas específicos

Provea una lista de temas o preguntas que le gustaría que sus alumnos tratasen en sus trabajos.
Cuanto más específica la pregunta, menor la probabilidad de que encuentren trabajos ya escritos
sobre el tema. Si le preocupa que este tipo de listas restrinjan la libertad creativa de los estudiantes,
agregue una opción que les permita desarrollar sus propios temas consultándolos con usted o con
un asistente.

6. Solicitar a los alumnos que entreguen presentaciones de tesis, introducciones, resúmenes o


borradores

Una de las mejores maneras de asegurarse que el trabajo de los alumnos sea original es
controlándolo durante el proceso de composición. Como no es tan fácil conseguir borradores de
proyectos para copiar sino más bien los trabajos terminados, el simple hecho de tener que entregar
un borrador alentará a la mayoría de los estudiantes a producir un trabajo original. A menudo
cuesta más falsificar este material que producirlo originalmente. Además, si tiene tiempo de
comentar lo que le van entregando, puede apreciar cómo responden a sus comentarios y ver si sus
trabajos muestran la flexibilidad de un trabajo que va avanzando.

7. Enseñe a los estudiantes a que hagan anotaciones sobre la bibliografía

Pídales a sus alumnos que resuman el contenido y la utilidad de las fuentes en unas pocas
oraciones. Dígales que no está permitido copiar resúmenes de librerías o notas de la contratapa de
los libros Enfatice que las anotaciones deben ser hechas con sus propias palabras, y deben tratar
específicamente de la pertinencia de la fuente en su investigación. Este ejercicio les llevará muy
poco tiempo a los estudiantes que han hecho su trabajo honestamente. Sin embargo, a los
deshonestos les costará considerablemente más.

8. Asignar presentaciones orales

Hágales preguntas a sus alumnos sobre el proceso de investigación y el desarrollo de sus propias
ideas. Ésta es también una excelente oportunidad para hacerles preguntas concretas sobre la
marcha del trabajo, y comentar pasajes que le parezcan sospechosos. Preguntas como: “Ésta cita
es poco clara. ¿Me podría contar algo más del artículo de donde la extrajo?” pueden ser muy
efectivas para determinar cuánto trabajo realizó el alumno, sin ofenderlo o parecer desconfiado.

9. Exigir fuentes recientes e impresas

La mayoría de los trabajos que se ofrecen por Internet y otras bases de datos tramposas ya tienen
varios años, en el mejor de los casos. Exija a los alumnos que incluyan al menos una fuente
contemporánea para que se mantengan actualizados en el tema; eso ayudará a que produzcan una
investigación y trabajo legítimos.

10. Asignar un párrafo sobre el proceso de redacción

Si no encarga a sus alumnos que den presentaciones orales o entreguen borradores durante el
proceso de redacción, convendría que les hiciera presentar un párrafo donde expliquen cómo
llegaron al tema, cómo empezaron a investigar, qué criterio usaron para evaluar las fuentes y qué
aprendieron del proyecto de investigación. Esto le dará una idea de hasta qué punto han
comprendido el material y el grado de fluidez que tienen al discurrir sobre el tema.

11. Alentar la concisión

Con frecuencia los estudiantes intentan “llenar espacio” con material “prestado” una vez que han
terminado sus propias ideas. Dígales que es muy obvio cuando “rellenan” sus trabajos para
completar la cantidad de páginas requeridas. Aliéntelos a que sean lo más concisos posible,
enfocándose en lo esencial de sus afirmaciones en lugar de en el largo del escrito. Explíqueles que el
truco para escribir un trabajo de investigación largo está en plantear una tesis o argumento que
requiera el número asignado de páginas para poder desarrollarlo, y no en alargar cada punto o citar
fuentes múltiples para probar una sola idea.

Términos importantes

Atribución

El reconocimiento de que algo vino de otra fuente. La siguiente oración atribuye correctamente una
idea a su autor original:

Jack Bauer, en su artículo “Veinticuatro razones para no plagiar”, sostiene que los casos de
plagiarios expulsados de instituciones académicas han aumentado drásticamente en los
últimos años debido a una conciencia cada vez mayor por parte de los educadores.

Bibliografía

Una lista de fuentes usadas en la preparación de un trabajo.

Cita

1.Una indicación corta y formal de la fuente de la información o material citado.

2.El acto de citar material o el material citado.

Citar

1.Indicar una fuente de información o material citado en una nota corta y formal.

2. Transcribir un texto ajeno.

3.Atribuirle algo a una fuente.

Información sabida
Información que se puede obtener fácilmente en un número de fuentes, o que es tan conocida que
no es necesario citar las fuentes.

El hecho de que las zanahorias son una fuente de Vitamina A es conocimiento común, y esta
información se podría incluir en un trabajo sin atribuirla a una fuente en particular. Sin embargo,
cualquier información que tenga que ver con los efectos de la Vitamina A en el cuerpo humano
probablemente sea producto de una investigación original, y debería ser citada.

Derecho de autor

Una ley que protege la propiedad intelectual de los individuos otorgándoles derechos exclusivos
sobre la reproducción y distribución de su material.

Datos

Conocimiento o información basada en eventos reales y observables.

Sólo porque algo sea un dato no significa que no sea resultado de un análisis, investigación o
pensamiento original. Los datos también pueden ser considerados propiedad intelectual. Si se
descubre un dato que no es muy conocido ni se puede encontrar fácilmente en otros lugares, se
debe citar la fuente.

Notas al pie

Notas al final de una página de un trabajo donde se consignan las fuentes y cualquier otra referencia
o información adicional.

Uso legítimo

Pautas para decidir si el uso de determinada fuente es permisible o constituye una violación a la ley
de propiedad intelectual.

Anotación

Tiene la forma de una cita; es el sistema por el cual uno se refiere a las fuentes citadas.

Propiedad intelectual

Un producto del intelecto, tal como un concepto o idea expresada, que tiene valor comercial.

Original

1.No derivado de otra cosa, nuevo y único.

2.Que difiere notablemente de una práctica anterior.

3.El primero; el que precede a todos los demás en el tiempo.

4.La fuente de donde se hacen copias.

Paráfrasis

Es volver a expresar un texto o pasaje con otras palabras.


Es sumamente importante saber que cambiar algunas palabras de una fuente original NO significa
que se esté parafraseando. La paráfrasis implica hacer cambios significativos en el estilo y la voz
del original manteniendo las ideas fundamentales. Si se cambian las ideas, no se está parafraseando
sino expresando erróneamente las ideas del original, lo que podría acarrear serios problemas.

Evaluación de los pares

Es una herramienta que Turnitin.com ofrece a los alumnos para examinar anónimamente el trabajo
de sus pares. Esto les da la posibilidad de desarrollar habilidades críticas, al tiempo que los ayuda a
reconocer las fortalezas y debilidades de su propio trabajo.

Plagio

La reproducción o apropiación del trabajo de otra persona sin mencionar debidamente a su autor;
hacer pasar por propio el trabajo de otros.

Dominio público

La ausencia de protección autoral; la obra pertenece al público, de manera que cualquiera puede
copiarla o tomarla prestada. Para más información, vea nuestra sección sobre “¿Qué es el dominio
público?”

Auto-plagio

Copiar material propio que ha sido producido anteriormente y hacerlo pasar como producción nueva.

Esto puede violar potencialmente la protección de autoral si el trabajo ha sido publicado, y la


mayoría de las políticas académicas lo prohíben.
Identificar fuentes en el cuerpo del trabajo
La primera vez que se cita una fuente, es casi siempre recomendable mencionar el autor,
título y género (libro, artículo, página web, etc.). Si la fuente es esencial para su trabajo, puede ser
conveniente presentarla en una oración separada, o dos, que resumen su importancia y las ideas
principales. Sin embargo, muchas veces esa información se puede añadir al comienzo o al final de
una oración. Por ejemplo, la siguiente oración introduce la información sobre el autor y la obra antes
de la cita directa:
Milan Kundera, en su libro El arte de la novela, sugiere que “si la novela
debe desaparecer no es porque esté completamente agotada, sino porque
se encuentra en un mundo que ya no es el suyo".
También se puede describir al autor (o autores) si no son famosos, o si existen razones para
creer que el lector no los conoce. Hay que especificar si son analistas económicos, artistas, físicos,
etc. Si no sabemos nada sobre el autor, y no logramos encontrar información, es mejor decir dónde
se encontró la fuente y por qué es creíble y vale la pena citar. Por ejemplo,
En un ensayo presentado en una conferencia de Estudios Orientales en la
Universidad de Duke, Sheldon Geron analiza la relación entre el estado, los
sindicatos y las pequeñas empresas en Japón entre los años 50 y los años
80.
Si ya hemos presentado el autor y la obra de la que estamos citando, y es claro que nos
estamos refiriendo a la misma obra, probablemente no haga falta citarla de nuevo. Sin embargo, si
hemos citado otras fuentes y luego volvemos a una citada anteriormente, conviene mencionar otra
vez por lo menos el nombre del autor (y la obra si hemos mencionado más de una obra del mismo
autor) para evitar la confusión.
Citas directas
¿Qué son las citas directas?
Cuando se utilizan las palabras exactas de una fuente original, se llama una cita directa. Se debe
utilizar cuando se piensa que el autor original ha comunicado la idea de la forma más eficaz para
explicar el punto que quiere transmitir. Si se quiere tomar prestada una idea de un autor, pero uno
no necesita utilizar sus palabras exactas, es preferible parafrasear en vez de citar directamente.
¿Cuán frecuentes deben ser las citas directas?
La mayoría de las veces, parafrasear y resumir las fuentes es suficiente (¡sin olvidar que hay que
citarlas también!). Si le parece importante incluir una cita directa, una buena regla general es que
para cada línea que se cita, debe haber dos que la analicen.
¿Cómo incorporo las citas directas a mi trabajo?
La mayoría de las veces, se puede identificar la fuente y luego citar directamente de ella,
como en el primer ejemplo. Sin embargo, a veces es necesario modificar las palabras o el formato
de la cita para que encaje bien en nuestro trabajo. Siempre que se modifica la redacción de la
fuente, es necesario indicarlo. De lo contrario, estaríamos declarando que el autor original utilizó
palabras que de hecho no utilizó. ¡Pero hay que tener cuidado con cambiar demasiadas palabras!
Podemos alterar sin querer el significado de la cita, y declarar erróneamente que el autor dijo algo
que en realidad no dijo.
Por ejemplo, supongamos que queremos citar directamente este pasaje de un ensayo
llamado “Accionistas unidos de Norteamérica”, de Jacob Weisberg:
“El inversor-ciudadano, con su inclinación a retraerse de la comunidad, en
poco beneficia a sus compatriotas. Pero también suele perjudicarse a sí
mismo. Esto lo hace buscando la felicidad en algo que rara vez trae
felicidad a alguien de la forma que se espera.”
Cuando se cita, por lo general uno quiere ser lo más preciso posible. Hay que mantener
solamente el material estrictamente pertinente a las ideas de uno. Acá, entonces, no es necesario
citar la oración del medio, ya que esa se repite en la última oración (que tiene más contenido). Sin
embargo, simplemente omitirla no funcionaría: la última oración no tiene sentido sin la del medio.
Así, hace falta cambiar la estructura un poco. Para hacerlo, se deben utilizar símbolos de edición. La
cita puede terminar así:
“Tampoco se beneficia a sí mismo…enfocando su búsqueda de la felicidad en [el dinero]”.
Los corchetes alrededor de la frase nominal [el dinero] indican que está reemplazando otras
palabras que utilizó el autor. Para hacer un reemplazo tan importante, sin embargo, es necesario
estar seguro de que [el dinero] significa lo mismo que la frase que utilizó el autor: si el autor lo
mantuvo ambiguo deliberadamente, sería una modificación seria de significado. Eso nos haría
culpable de atribución fraudulenta. En este caso, sin embargo, el párrafo que sigue al citado explica
que el autor se refería, de hecho, al dinero; entonces está bien.
Como regla general, es aceptable hacer pequeños cambios gramaticales o de estilo para que el
material citado encaje en un trabajo, pero no es aceptable alterar significantemente la estructura del
material o su contenido.
Citas dentro de citas
Cuando hay “citas integradas”, o citas adentro de citas, se debe cambiar de las comillas
normales (“”) a las comillas individuales (‘’) para señalar la diferencia. Por ejemplo, si un pasaje
original de John Archer dice:
La zoóloga Ima Warner describe al coyote de montaña como un depredador “astuto” y
“tenaz”.
Tu cita puede terminar así:
Como explica John Archer, la zoóloga Ima Warner ha descrito el coyote de montaña como
´astuto´ y ‘tenaz’”.
¿Cómo incluyo citas largas en mi trabajo?
Las pautas exactas de formato para las citas largas son distintas según el estilo de citas que se
adopte. Pero en general, si estamos citando más de 3 renglones de material, se debe hacer lo
siguiente:
 Cambiar el tipo de letra a uno notablemente más pequeño (en un documento escrito en
letra tamaño 12, se debe utilizar letra tamaño 10, por ejemplo)
 Utilizar doble sangría para la cita: esto significa modificar los márgenes de izquierda y
derecha para que estén más o menos 2.5 cm más pequeños que los del cuerpo principal
del texto.
 Si tenemos la opción “justificar a la izquierda” en el procesador de textos, hay que
aplicarla. Esto significa que cada línea empezará en el mismo lugar, lo cual crea un
margen recto a la izquierda de la cita, y un margen desigual a la derecha.
 NO usar comillas para la cita entera: los cambios de grafía que hemos hecho (cambiar la
letra, la doble sangría, etc.) son suficientes para indicar que el material es una cita. Para
las citas adentro de citas, utilizar las comillas normales, no las individuales.
 Puede ser una buena idea dejar un interlineado de un espacio y medio antes de empezar
la cita y después de ella. Esto es optativo y depende del estilo preferido por el profesor.
Por ejemplo, una cita larga bien formateada en un documento puede terminar así:
Akutagawa complica la foto de sí mismo como un mero “lector al borde de escribir su propio texto”,
cuando hace que su personaje narrado sea el que termina de escribir la obra en la que él aparece.
En el segmento cuarenta y nueve del texto, titulado “Cisne embalsamado” escribe:
Gastando la poca fuerza que le quedaba, intentó una autobiografía. Era más difícil
de lo que había creído. El engreimiento y el escepticismo, el cálculo de ventajas y
desventajas no lo abandonaban…Después de terminar “Vida de un loco” vio por
casualidad en un negocio de segunda mano un cisne embalsamado. Estaba allí con
su cuello erguido, sus alas amarillentas, apolillado. Recordando toda su vida, lo
embargó un súbito acceso de lágrimas y heladas carcajadas. Frente a él se cernía
la locura o el suicidio.
Con ese gesto Akutagawa ironiza la posibilidad de realmente plasmar el yo por escrito, por medio
del énfasis puesto en la división inevitable que tiene que ocurrir entre los “yo”, escrito y que escribe;
el Akutagawa que todavía escribe “Vida de un loco” no puede ser idéntico al personaje narrado que
ya completó la obra.
Listado de obras de referencia
¿Qué es una bibliografía?
Una bibliografía es un listado de todas las fuentes que se han utilizado en el proceso de
investigación de un trabajo. En general, una bibliografía debe incluir:
 Los nombres de los autores
 Los títulos de las obras
 El nombre y ubicación de las editoriales que publicaron los ejemplares utilizados como
fuentes
 La fecha de publicación de los ejemplares utilizados
 Los números de página referenciadas pertinentes
¿Y qué es una bibliografía comentada o anotada?
Una bibliografía comentada es igual a una bibliografía, con una diferencia importante porque la
información bibliográfica está seguida de una breve descripción del contenido, la calidad y utilidad
de la fuente.
¿Qué son las notas al pie de página?
Las notas al pie de página citan referencias o comentan sobre una parte señalada del texto de esa
misma página. Por ejemplo, si queremos añadir un comentario interesante sobre la oración que
acabamos de escribir, pero el comentario no se relaciona directamente con el argumento del
párrafo. En ese caso, se podría agregar el símbolo de nota al pie, y después, al final de la página se
repite el símbolo y se escribe el comentario. Veamos un ejemplo:
Esto es la ilustración de una nota al pie de
página.¹ El número “1” al final de la última
oración corresponde a la nota siguiente. ¿Se ve
cómo encaja con el cuerpo del texto?

¹Al pie de la página se pueden incluir comentarios


sobre la oración que precede a la nota al pie.

Cuando el lector llega al símbolo en el cuerpo del texto, puede bajar la mirada y leer el comentario
en ese momento, o también puede elegir seguir leyendo el párrafo y leer los comentarios al final.
Por la conveniencia que le brinda al lector, la mayoría de los estilos para citar requieren el uso de
notas al pie de página, o al final del libro o de una sección del libro. Véase la sección Estilos para
citar para más información.
Las notas al pie de página no sirven solo para comentarios interesantes. A veces
simplemente hacen referencia a una fuente pertinente: informan el lector sobre el origen del
material, o dónde buscar más datos sobre el mismo tema.
Para decidir si debemos citar una fuente en una nota al pie o en el cuerpo del texto, hay que
consultar con el profesor y ver la sección de estilos para citar.
¿Dónde va el signo de nota al pie de página?
Siempre que sea posible, el símbolo debe ir al final de la oración, luego del punto final (o el signo de
puntuación que la termine). Se dejan dos espacios luego del símbolo y antes de empezar una nueva
oración. Si es necesario incluir el símbolo en el medio de una oración (¡Evitémoslo cuando sea
posible!), se intenta ponerlo al final de la frase más pertinente, luego de una coma u otro signo de
puntuación. Si no, se pone justo al lado de la palabra más relevante. Si el símbolo de nota al pie de
página no está al final de una oración, luego se deja un solo espacio.
¿Cuál es la diferencia entre las notas al pie y las notas al final del libro o sección?
La única diferencia es la ubicación. Si uno quiere que el lector lea las notas en seguida, al pie de
página puede ser la mejor opción para llamarle la atención. Las notas al final del libro, en cambio,
son menos invasivas y no interrumpen el flujo del trabajo.
Si cito fuentes en las notas, ¿en qué difiere eso de una bibliografía?
En las notas, se citan las fuentes directamente pertinentes para partes específicas del trabajo. En la
bibliografía, se citan todas las fuentes que se investigaron, así se relacionen o no, con una parte
concreta del trabajo. Por eso, la bibliografía puede incluir fuentes adicionales que se leen, pero no
necesariamente se citan en el cuerpo del trabajo. Además, las referencias de las notas al pie de
página o al final tendrán siempre el número de página de los pasajes específicos que se utilizaron en
esa parte del trabajo, mientras que las referencias en las bibliografías pueden no tenerlas (si se lee
el libro entero, por ejemplo, no es necesario un listado de páginas concretas en la bibliografía. Si se
cita directamente del libro, en cambio, es necesario mencionar las páginas en las notas).
¿Qué son las páginas de “obras citadas” y de “obras consultadas”?
A veces se nos pide que incluyamos estas páginas…especialmente si se usa el estilo parentético
para citar. Una página de “obras citadas” es un listado de todas las obras de las que se ha tomado
prestado material. Al lector le puede parecer más conveniente que las notas (al pie de página o al
final) porque no tendrá que buscar entre los comentarios u otra información para encontrar las
fuentes de las que se utilizó material. Una página de “obras consultadas” es un complemento a la
página de “obras citadas” en la que se nombran todas las obras utilizadas, hayan sido útiles o no.
Entonces, ¿la página de “obras consultadas” no es lo mismo que una “bibliografía”?
En realidad, sí. El título es distinto porque las “obras consultadas” son el complemento de la página
de “obras citadas”, mientras que las bibliografías pueden nombrar otras fuentes relevantes además
de las mencionadas en las notas. Elegir ponerle el nombre de “Obras consultadas” o “Bibliografía
elegida” puede ayudar a especificar la pertinencia de las fuentes nombradas.

Para obtener más información acerca de la documentación de fuentes,


véase el Laboratorio digital de escritura de la Universidad de Purdue:

http://owl.english.purdue.edu/handouts/research/index.html