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CONTENIDO (temas centrales)

La infancia es una construcción social que en cada tiempo histórico adoptó


características específicas. Como producción subjetiva la infancia no se da sin
el encuentro con “otros” significativos, por ello decimos que no hay un sujeto
constituido desde los orígenes sino que tiene que constituirse sujeto, éste niño
como sujeto en construcción se formando a través de la familia en primer
lugar y luego con la inserción escolar donde se da el proceso de socialización (
es el pasaje del universo privado-familiar-, a lo público-social), aquí los
individuos aprehenden, aprenden y transmiten aspectos sustantivos y
simbólicos del mundo social que los involucra en un espacio y tiempo
específico en el cual irán edificando su propia historia.
Todo ello en lo que se refiere a la construcción del sujeto; las relaciones entre
mundo interno e instituciones, la textura de ciertos vínculos, los procesos de
socialización, el sentido de los rituales, remite a pensar el sentido de la
experiencia escolar, así como nuestro lugar y papel de adultos responsables de
la educación.
Con estos aportes se pretende construir una trama de conocimientos
significativos para poder pensar, interrogar y observar la constitución de los
niños como sujetos, y desde allí desafiar a una nueva configuración de las
prácticas escolares y de las posiciones y decisiones de los educadores.

CONTENIDOS POR CAPÍTULOS

CAPÍTULO. 1: LA INFANCIA COMO CONSTRUCCIÓN SOCIAL.


SANDRA CARLI

Los niños por-venir: Los niños siempre son testigos y contemporáneos de un


presente histórico frente al cual percepción e interpretación de los adultos se
hallan más mediadas por la inscripción del pasado en su memoria
generacional.
El niño como sujeto en crecimiento: Educar en la sociedad contemporánea
requiere en buena medida volver a considerar al niño como sujeto en
crecimiento, como un sujeto que se está constituyendo, que vive, juega, sufre
y ama en condiciones más complejas diversas y desiguales.
Infancia y modernidad. ¿Se perdió algo?: Según Aries en la modernidad la
socialización familiar reemplaza a la sociedad comunitaria, produciéndose una
“revolución sentimental y escolar”.
La escolarización de la infancia: La obligatoriedad de asistencia a la escuela
incidió en la constitución de los niños como sujetos. Los niños se inscribieron,
a través de la escuela en orden público.
Los niños en el siglo xx entre la permisión y la represión: La pretensión de
sujetar al niño a un orden instituido ( en este caso el escolar) y de definir
desde allí su identidad, no llega a ser total, en la medida en que, como toda
identidad, la del niño es siempre precaria, relacional y abierta. En el siglo xx
las miradas a la infancia han oscilado entre la libertad del niño y la autoridad
del adulto.
La tesis sobre el niño: Acompañando la controversia acerca de la condición
infantil o adulta del niño, se reeditan otras tesis relacionadas con la maldad o
inocencia y con la autonomía o heteronomía del niño.
Aquí se introduce la idea de Gramsci de que la educación de la infancia debía
concebirse como una tarea política.
La cadena de las generaciones. …Ya no es la escuela la que produce “las”
definiciones acerca de la infancia o discute críticamente las definiciones
heredadas, sino que son los niños los que desafían a redefinir las escuelas,
presentando diferentes problemáticas como por ej. prob. culturales y sociales;
conflictividad escolar (violencia),et. La cuestión que se debe profundizar
radica en cómo configurar una nueva mirada pedagógica de la infancia.

CAPÍTULO 2: LAS MIRADAS SOCIOLÓGICAS SOBRE LOS


PROCESOS DE SOCIALIZACIÓN. ALICIA LEZCANO

El proceso de socialización adopta formatos sociales diferenciados que se


corresponden con situaciones, circunstancias y contextos específicos de
continentes, países, comunidades, barrios, etc.
Socialización es el proceso continuo en el que el o los individuos aprehenden,
aprenden y transmiten aspectos sustantivos, significativos y simbólicos del
mundo social que los involucra en un espacio y en un tiempo específicos, este
proceso es sucesivo y continuo.
Sociedades conflictivas: la necesidad de generar las condiciones para el
“orden y progreso”: En este contexto de estabilización del capitalismo nacen y
coexisten dos escuelas de pensamiento antitéticas, el positivismo y el
materialismo. La tarea a cumplir era observar y corregir…una de las maneras
de regular el conflicto de esa sociedad fragmentada en lo económico sociales
hacerla en un doble sentido: primero, reorientando los comportamientos
adultos, y segundo, en torno al eje de prevención en la transmisión y la
orientación de valores de la prole, o sea la socialización. El ámbito de
ejercicio de este tipo de controles –a la vez coercitivo- es la familia.
Sociedades sin conflictos, con niños adaptados y “normales”: Para Parson
(fundador de la teoría de la socialización funcionalista): “Sin cultura y sin
personalidad, no existirán los sistemas sociales”. La socialización tiene para
esta corriente tres funciones básicas: *Permite la formación de la
personalidad; *Es agente de integración entre individuo y sociedad; *Asegura
la transmisión de la cultura de generación en generación y, con ello, la
continuidad social. Para el funcionalismo, la socialización se asienta en la
relación entre estímulo y respuesta, es decir el niño es asimilado a un objeto.
Este niño –objeto- tiene tres características que le permiten responder a un
estímulo y que son: su plasticidad para aprender, su sensibilidad y su
dependencia.
Reflexiones finales: Un abordaje teórico-positivismo y funcionalismo- aquí
uno de los agentes o unidades fundamentales para controlar y mantener el
statu quo es la familia.
En un abordaje teórico –que deviene del materialismo histórico- reconocen
que pueden existir múltiples agentes socializadores, capaces de poner en duda
lo transmitido y lo aprendido incluso en la primera infancia.
[Pensar otro proceso de socialización implica pensar otra sociedad.]

CAPÍTULO 3: LA CONSTITUCIÓN SUBJETIVA DEL NIÑO. MARIANA


KAROL

El “salvaje de Aveyron”: ¿Qué nos hace sujetos?


La escuela en la vida de los niños para el despliegue de esa función, en la
medida en que oferta símbolos socialmente consensuados que permiten
relacionarlos con acciones, pensamientos o afectos que los niños tienen, de tal
modo que puedan representarlos para sí mismos y para los demás. Un docente
también debe hacer un ofrecimiento de sentidos, que está dado por la
capacidad de otogarles significación a las palabras y permitir que los niños
construyan sus propias significaciones.
Sobre el proceso de constitución
Los teóricos han utilizado diferentes conceptos para dar cuenta de que no hay
un sujeto desde los orígenes, sino que éste será producto de complejos
procesos de transformaciones subjetivas que le permitan devenir sujeto.
Por un lado, Silvia Bleichmar, quien se refiere al recién nacido como
“cachorro humano” o “cría humana”, en tanto posibilidad de lo humano y, por
otro, Piera Aulagnier, que utiliza el concepto de infans para dar cuenta de este
estado de indefensión originaria y de sus posibilidades de estructuración.
Función materna
Los orígenes de la constitución subjetiva se encuentran en el Otro, como
condición y como posibilidad
La madre no “decodifica” un mensaje, ella codifica. Esta violencia primaria,
es legítima sólo en un momento de la vida y después pasa a ser obturante en la
posibilidad de un sujeto de crear sus propias significaciones. Al exceso de
violencia interpretativa se la llama “violencia secundaria”; es aquella que no
cesa de imponer su propia significación, de violentar sentidos, y que atenta
contra el funcionamiento del Yo y de sus posibilidades de autonomía.
Función paterna
Esta función es simbólica y no biológica. Es la encargada de efectivizar la
separación entre la madre y el bebé. El padre es el representante de la ley y
cumplirá una función de corte en aquella relación originaria y poblada de
certezas..
El yo y la significación
Para Piera Aulagnier, el yo realiza un trabajo de interpretación de lo percibido.
El niño podrá comenzar a ser su propio intérprete, su propio enunciante, a
partir de la adquisición del lenguaje. Este pasaje de nominación del afecto es
lo que Piera Aulagnier llama sentimiento. El sentimiento es más que un acto
de enunciación, es su interpretación. En el mismo acto de enunciación de un
sentimiento, se autodenomina el yo.
Proyecto identificatorio e historización
El yo sólo puede pensarse a partir de las categorías de tiempo y de historia, de
un tiempo historizado, un pasado que posibilite la proyección del sujeto en un
futuro, que permita la enunciación de un “proyecto identificatorio” para ese
sujeto.
Contrato narcisista: constitución singular y constitución de ciudadanía
Hay un concepto nodal para pensar en la relación entre “cultura” y “psique”,
que es el de “contrato narcisista”, es el establecimiento de ese contrato lo que
posibilita la conformación de “ciudadanía”, en la medida en que cada
individuo reproduce la razón de ser del grupo social, interioriza sus
instituciones y recrea sus enunciados. Por otro lado, hace posible la
constitución de la singularidad en tanto cada sujeto encuentra en el campo
social referentes identificatorios, objetos sustitutivos que le permitan alejarse
de las figuras parentales y del mundo privado.
. Lo que se transmite es la necesidad misma de lo social, del discurso del
conjunto. No necesariamente se repite, fundamentalmente, se crea y se
construye.
Escuela, pasaje y contratos
La escuela sigue siendo el lugar de oferta de objetos sustitutivos por
excelencia.

CAPÍTULO 4: ESCOLARIDAD Y RITUALES. MARTHA


AMUCHÁSTEGUI

Aunque la escuela permanezca como institución, nunca será la misma en la


experiencia de las distintas generaciones, ni los sentidos que en ella se
transmitan podrán escapar a esta sujeción temporal del sentido.
El ritual y la normativa social
… ese niño se incorpora a la escuela, y en ese espacio y tiempo de su vida
aprenderá diversas prácticas en las cuales se transmiten, mediante rituales,
normas de comportamiento social.
Acerca de los rituales
Peter McLaren; analizó la práctica escolar desde la vinculación entre rituales,
cultura y escuela, en particular de lo que él mismo denominó las “dimensiones
rituales de la escolaridad”: De acuerdo con este autor, la cultura se manifiesta
en un conjunto de símbolos transmitidos históricamente de generación en
generación a través de los cuales se comunican percepciones y se desarrollan
conocimientos.
Compartir las significaciones
El espacio y el tiempo de la escuela deberán dar respuesta, poblar de
significaciones el hecho de asistir a ella para que este período de vida ayude a
los niños a incorporarse, real e imaginariamente, como miembros de la
sociedad de la que forman parte. Por ejemplo: Empezar el día, entrar al aula y
salir al recreo, las despedidas y las promociones.

A modo de síntesis

La escuela nos lleva a reflexionar continuamente sobre la importancia de esta


institución y de los rituales que forman parte de su identidad. La pérdida o
debilitamiento de los rituales tradicionales con los sentidos que tuvieron para
otras generaciones otorga mayor peso simbólico a su ausencia. Actualmente,
en muchas escuelas se continúa realizando estas ceremonias, en algunos casos
incorporando cambios significativos respecto de los contenidos del discurso
histórico. También se advierte una mayor flexibilización en cuanto a las
normas protocolares con las que se organiza el acto.
La mayor flexibilidad en el uso del protocolo tradicional, o la mayor
horizontalidad en el trato, pueden interpretarse como rotura del autoritarismo,
de hecho lo son, pero no logran dar nuevos sentidos al lugar de los sujetos
(adultos-niños; maestros alumnos) ni permiten simbolizar el vínculo entre
ellos.
Así, la pérdida de sentido de los rituales tradicionales representa la pérdida de
normas representativas del orden social, y por lo tanto, del lugar de los sujetos,
y pone al descubierto un vacío que es necesario afrontar y problematizar.
Reconocer los cambios y los nuevos valores culturales que aportan las
generaciones jóvenes en su encuentro con los mayores, aceptar sus búsquedas
y el tratamiento de los conflictos como parte de sus derechos, es afirmar el
lugar del adulto como responsable para garantizar un respeto recíproco.

VALORACIÓN PERSONAL: GRUPO 5: “ENDRINA”(Gladis A.Franco)

[Este libro realiza buenos aportes parta tratarlo en los días previos a iniciación
de clases y desde esta perspectiva discutir la visión de la escuela que se quiere
construir, o sea establecer el proyecto identificatorio “su contrato narcisista”,
teniendo en cuenta la problemática social y cultural del contexto local;
realizando esta tarea a nivel institucional y luego con cada grupo de alumnos,
planificando en forma motivadora, que lleve al niño a investigar, aplicando las
TIC, sin olvidar las problemáticas sociales y familiares para que ese contenido
sea enriquecedor y aplicable en la vida cotidiana.
Es más tener en cuenta todo lo desarrollado anteriormente para la construcción
de los diseños curriculares y los mismos sean elaborados por docentes que
están frente al aula para que sea aplicable hoy y ahora a nuestro país y sea
flexible adecuándolo a cada región y no se vuelva a cometerlos errores de
aplicar leyes educativas o diseños que han fracasado en otros países.
Llamo a los docentes a animarse y revalorizar la tarea educativa con nuevos
enfoques, nuevas estrategias que sean atrayentes para los niños y adolescentes,
para lograr formar personas críticas, capaces de plantear y resolver
problemáticas actuales, cotidianas, del medio ambiente…LA ESCUELA NO
ES SÓLO TRANSMITIR CONOCIMIENTO,SINO ENSEÑAR A PENSAR.]