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REGRESO A LAS AULAS

El regreso a clases, tras las vacaciones, suele ser un suceso relevante para
los niños. Generalmente hay expectación y ansiedad por el reencuentro con
los compañeros, los útiles escolares nuevos y por el desafío que implica
comenzar un nuevo año escolar. Sin embargo, en algunos casos, estas
emociones se acompañan de angustia, miedo y/o estrés, debido a diversos
motivos. Esto puede llevar a los niños a desarrollar síntomas o quejas físicas,
entre los cuales se encuentran con mayor frecuencia, los malestares
estomacales, diarreas, dolores de cabeza, cuando el niño va por primera vez
al colegio, el miedo puede ser absoluto ya que todo es nuevo y extraño. Los
compañeros, los profesores y la escuela en sí son personajes y espacios
desconocidos. A pesar de haber estado en el jardín infantil, el niño puede no
saber exactamente lo que significa “ir a la escuela”, pudiendo incluso sentir
temor de ser abandonado en este nuevo lugar por sus padres. Por esta razón,
la actitud de los padres al respecto es crucial para su adaptación a este
escenario Sea cual sea la situación que los lleve a tener emociones de este
tipo, es importante saber cómo manejarlas para que la vuelta a clases tras
las vacaciones sea lo menos traumática y lo más agradable posible.

Recomendaciones:

 Durante los días previos, comiencen a retomarse poco a poco los horarios
que se deberán cumplir durante el año escolar. Tanto el de despertar y
dormir, como los horarios de alimentación.
 Revisar y marcar con ellos sus útiles escolares, enseñándoles a
responsabilizarse por sus cosas, dejar de ser generosos cuando así lo
deseen.
 Establecer las rutinas diarias con anticipación, estableciendo los horarios
de tareas y estudio.
 Determinar un espacio en su habitación para poner un calendario, que
puede ser elaborado en conjunto entre padres e hijos, para que vayan
anotando las tareas y pruebas que se les van dando.
 Se les debe otorgar la responsabilidad de dejar listo su uniforme y su
mochila para el día siguiente, para evitar desórdenes y atrasos en la
mañana, ya que éstos son la causa de muchos conflictos entre padres e
hijos. Cuando se trata de niños muy pequeños, es recomendable que los
padres ayuden a hacerlo, de modo que más adelante puedan seguir
haciéndolo solos. Es muy importante que, desde pequeños aprendan a
hacerse cargo de ciertas cosas y vayan desarrollando autonomía.

ESTRATEGIAS PARA LA ADAPTACIÓN ESCOLAR


El ser humano, al igual que el resto de seres vivos, tiene que adaptarse a su
ambiente si quiere sobrevivir. De hecho, el epistemólogo, psicólogo y biólogo
Jean Piaget decía que una de las características más importantes que
distingue a los seres vivos es que son sistemas autorregulados, es decir, son
capaces de mantener sus estructuras recuperándolas y restaurándolas
cuando se ven alteradas o dañadas. De esta forma, los seres vivos tienen
como objetivo alcanzar un estado de equilibrio, el cual se logra a través de
unos procesos de adaptación. El período de adaptación es el proceso por el
cual lo desconocido se transforma en conocido. Se trata de un espacio
concebido para ayudar a los niños a integrarse en forma paulatina al nuevo
espacio y a esta nueva etapa de sus vidas. De ser posible, conviene que los
primeros días los niños sean llevados y/o retirados del jardín por los papás o
por alguien con un vínculo similar, para que se sientan acompañados y
seguros ante el cambio. Sería muy ingenuo pensar que los niños son los
únicos que están atravesando el período de adaptación. Los docentes que los
reciben también están frente a lo nuevo. Nuevas familias, nuevos alumnos,
nuevas demandas. Ellos como profesionales y con la experiencia de haber
atravesado esta etapa anteriormente, son los que brindan apoyo y seguridad
a niños y familias. Y son las familias las que juegan el papel más importante
en este proceso.

Estrategias para la adaptación escolar

 Acompañarle: El niño no tiene que quedarse con la sensación de que le


“abandonamos” en un sitio nuevo y con personas nuevas, sino que le
acompañamos a conocerlos.
 La seguridad: Brinda la compañía de los padres le ayudará a una mejor
adaptación. La cercanía y el cariño de los padres siempre ayuda a una
mejor comprensión del mundo que les rodea. A medida que van creciendo
van explorando el mundo, poco a poco, de una forma más autónoma.
 Despedirse del niño, no desaparecer: Algunos padres creen que es
mejor dejar al niño en clase y desaparecer mientras algo o alguien le
distrae para evitar el llanto de la despedida. Al contrario de lo que se
pueda pensar, esta conducta es totalmente contraproducente y genera
mucha angustia en el niño.
 Actitud positiva: Tanto los primeros días de cole como los días previos,
hay que hablarles de la escuela infantil, de los profesores y de los nuevos
compañeritos con actitud positiva. Frases optimistas como “te lo pasarás
muy bien”, “conocerás muchos amigos”, “vas a jugar, cantar, pintar y
divertirte ”
 Paciencia y comprensión: Cada niño tiene su propio ritmo, esto lo
decimos siempre, tanto para empezar a ir al baño solito como para
adaptarse a las nuevas situaciones.
MI PRIMER DÍA DE COLEGIO
Pedro estaba muy contento, dentro de poco iría al colegio,
estaba ansioso ante la llegada de su primer día de escuela.
Sus primos y familiares le habían contado maravillas del
colegio y esperaba con ansia que llegara el momento.
Pasaban los días de verano entre la playa y la piscina, pero
Pedro no podía disfrutarlo como otras veces, sólo podía
pensar en ir a la escuela. Días antes del comienzo de la
escuela, fue con sus padres a comprar pinturas, libros y
cuadernos. Se sentía un niño grande. Por fin el gran día
llegó, Pedro estaba muy emocionado. Se levantó temprano
sin que su mamá le avisara, se vistió con su ropa nueva, se
puso su mochila llena de cuadernos por estrenar y de la
mano de su mamá fue a la escuela. Era su primer día, y se
lo iba contando a todos aquellos que se encontraba por el
camino. Cuando llegó, su maestra se acercó y su mamá le
soltó de la mano para que fuera hacia ella. Entonces, toda
la emoción y la expectación se disiparon, y, de repente, las
lágrimas comenzaron a brotarle de los ojos. Se dio cuenta
de que tenía que estar en un sitio lleno de desconocidos.
Nunca había estado sin sus papás. Intentó volver a agarrar
la mano de su mamá, pero ella le besó y salió con una
sonrisa deseándole un buen día. Vio con tristeza como se
alejaba, las lágrimas no paraban de brotarle de los ojos y
se sentó en una esquina de la clase. Allí había otros
muchos niños como él, algunos lloraban y otros jugaban.
Al cabo de un rato, un niño se le acercó y le ofreció un
juguete. Le dio las gracias y entonces vio que había
muchos otros juguetes, muchas cosas de colores. Los
niños querían jugar con él, saltaban y corrían y, casi sin
darse cuenta, Pedro comenzó a disfrutar de su primer día
de colegio. Cuando mamá volvió a buscarle, le contó todo
lo que había hecho, cómo era su profesora, qué juegos
habían hecho, los cuentos que iban a leer, los amigos
nuevos con los que había jugado... Estaba tan emocionado,
que casi no podía esperar a que llegar su segundo día de
escuela.
Adaptación de un cuento de Florencia Moragas
AFRONTAR NUEVOS RUMBOS Y
OPORTUNIDADES EDUCATIVOS
Si no sabes dónde vas, puedes terminar en cualquier otra parte” solía decir
Yogi Berra, y es algo sobre lo que las nuevas corrientes de psicoterapia y
coaching profundizan y ponen cada vez más énfasis. Sin rumbo, uno va a la
deriva. Si uno no tiene claro, desde su ser, su esencia, qué es lo que quiere,
cómo quiere ser, hacia dónde se dirige… Lo fácil es que los acontecimientos
del día a día confundan sus pasos, avanzando a salto de mata en distintas
direcciones y dificultando llegar a puerto, y especialmente, al puerto que le
interesa. En el plano psicológico, desde la Terapia de Aceptación y
Compromiso hablamos de valores; qué es importante para ti en la relación de
amistad, como alumno, en tu rol de aprender, como hijo ¿Cómo quieres ser?
Se obtiene así una dirección, un horizonte estable hacia el que avanzar. Ten

er esto claro nos permitirá ser capaces de seguir en la ruta deseada cuando
aparezcan emociones, pensamientos y dudas pasajeras que puedan
pretender coger las riendas de nuestras acciones y hacernos ir a la deriva o
alejarnos de nuestro rumbo. Empezar un nuevo curso puede ser por lo tanto
una gran oportunidad para dedicar un tiempo a ver cuál será este rumbo,
qué cosas se quieren hacer y de qué manera se quiere ser durante esta
próxima temporada. Para hablar sobre los objetivos y expectativas de los
hijos para el próximo curso, y cómo abordarlas. Algunas observaciones, o
preguntas guía que pueden ser útiles serían: ¿Qué está sucediendo, qué
cosas hay a día de hoy, en tu vida, que están funcionando bien, que estás
contento o contenta con ello? ¿En qué aspectos te gustaría que este año
escolar fuera distinto del anterior? Durante las semanas escolares, ¿cómo
quieres invertir tu tiempo y energía durante la escuela, en el patio, al salir del
colegio, actividades extra-escolares, deberes…? Estas o cuestiones similares
pueden servir para fijar en qué dedicar el tiempo y a qué prestar atención
durante el próximo curso. El hecho de atender a esta declaración de
intenciones permite a las personas actuar con significado, siendo conscientes
de que lo que se hace es por algo, con un sentido, evitando así actuar con el
piloto automático. Al mismo tiempo, permitirá actuar de manera consciente,
en vez de reaccionar de forma automática a pensamientos, emociones… que
puedan aparecer. Tener presentes los valores que ha establecido, el cómo
quiere afrontar situaciones, incluso conviviendo con la preocupación de que
pueda salir mal, y comprometerse con esa dirección, con ese “cómo quiero
ser”, es algo que dotará de significado a lo que hace, le hará sentirse
orgulloso de sí mismo, y muy probablemente mejorará su rendimiento en los
distintos ámbitos de su vida. Sin saberlo, estará habituándose además a
actuar con flexibilidad psicológica, aprendiendo a avanzar hacia lo
importante para él, tomando el rumbo que él o ella quiere aun cuando el
oleaje sea movido, con pensamientos, preocupaciones o emociones difíciles,
lo cual es importante pues la flexibilidad psicológica es un eje central para el
bienestar personal tanto en la infancia como posteriormente de adultos.

VOLVER AL COLEGIO
Regreso al colegio
con mucho placer
hay miles de cosas
que quiero aprender.

Números, letras,
deportes, pinturas,
historias y ciencias
¡Por Dios! ¡Que aventuras!

Aprendo con gusto


La diaria lección
que cada enseñanza
tiene un valor.
Mañana seré
un gran conductor,
juez, ingeniero,
tal vez un doctor
siempre correcto
como mi profesor.

LOS AMIGOS QUE HAY QUE TENER Y AQUELLOS QUE HAY QUE DEJAR

Expertos insisten en importancia de apostar por los que sumen y no que


generen sensación de pérdida. Cada ser humano tiene su propia idea acerca
de qué es un buen amigo para él. Shelley Emling, editora senior de la sección
Post 50 del sitio Huffington Post, describió los cinco tipos de amigos que
todos deberían tener y mantener para siempre: los que hacen el esfuerzo por
estar cerca de uno, los que se alegran cuando nos pasa algo bueno, los que
son optimistas, los que salen de su estado de comodidad para estar con
nosotros y aquellos que son auténticos.

De más a menos

La cantidad y calidad de la amistad va cambiando según se avanza en edad.


“Una relación de amistad tiene que ver con aspectos emocionales y también
con la claridad que uno va teniendo respecto de lo que necesita”

El experto Alex Lickerman dice que un amigo está comprometido con nuestra
felicidad, no somete esa amistad al juicio de sus propios valores y es una
‘buena influencia.