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JURISPRUDENCIA DE LA

COMPENSACIÓN ECONÓMICA
EN EL DIVORCIO

Coordinado y Editado por:


Departamento de Estudios Jurídicos PUNTOLEX

rnRTF SUPREMA

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18062
BIBLIOTECA
COMPENSACIÓN ECONÓMICA

I. N A T U R A L E Z A JURÍDICA DE LA COMPENSACIÓN
ECONÓMICA

Diversos han sido los criterios de las Cortes con relación a la naturaleza
jurídica de la compensación económica en el divorcio. A continuación
reproducimos sentencias seleccionadas en que se manifiestan dichos
crilcrios.

1. Compensación económica tiene carácter de orden público en


favor de la mujer

Sumario:

La compensación económica tiene un carácter de orden público en


favor de la mujer, tanto porque a falta de acuerdo entre las partes
"corresponderá al juez determinar la procedencia de la compensación
económica y su monto", cuanto al prescribir que, si no se solicitare
en la demanda, "el juez informará a los cónyuges la existencia de este
derecho durante la audiencia de conciliación", caso vivo y típico de
cómo la ley protege a la cónyuge, parte generalmente más débil en la
relación matrimonial.

Santiago, veintiocho de octubre de dos mil nueve.

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NATURALEZA JURÍDICA DF. I \ COMPENSACIÓN ECONÓMICA

Vistos:

Se reproduce la sentencia en alzada, con la siguiente modificación:

En el fundamento 11°, párrafo I o , se suprime su parte final, desde la


palabra "cuestión" hasta la expresión "existencia". Se suprimen igual-
mente sus párrafos 2 o y 3 o .

Y se tiene en su lugar y, además, presente:

I o ) Que, en conformidad a lo establecido en e! artículo 61 de la Ley


N° 19.947, que "Establece Nueva Ley de Matrimonio Civil", "si,
como consecuencia de haberse dedicado al cuidado de los hijos
o a las labores propias del hogar común, uno de los cónyuges no
pudo desarrollar una actividad remunerada o lucrativa durante el
matrimonio, o lo hizo en menor medida de lo que podía y quería,
tendrá derecho a que, cuando se produzca el divorcio o se declare la
nulidad del matrimonio, se le compense el menoscabo económico
sufrido por esta causa";

2") Que, como puede apreciarse, el título de la mujer, para invocar la


compensación económica, es el de haberse dedicado al cuidado de
los hijos o las labores propias del "hogar común", como consecuen-
cia de lo cual no haya podido "desarrollar una actividad remunera-
da o lucrativa durante el matrimonio", o lo hizo "en menor medida
de lo que podía y quería", lo que para dicho cónyuge implica "un
menoscabo económico sufrido por esta causa";

3 o ) Que en estos antecedentes se ha establecido suficientemente que


las partes contrajeron matrimonio en 1974, y cesaron la convivcn-

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JURISPRUDENCIA DE I A C'OMPKNSACIÓN ECONÓMICA EN EL DIVORCIO

cia en 1999, habiendo compartido 25 años de matrimonio; que desde


el año 1974 a 2002, la cónyuge se dedicó exclusivamente al cuidado
de sus hijos matrimoniales; que el demandado cónyuge don San-
tos Samuel Ormazábal Aguirre, al contestar la demanda, reconoció
y tuvo por verdadero el hecho que su cónyuge se dedicó en forma
exclusiva al cuidado de las hijas y del hogar común, durante el ya
indicado periodo de 1974 a 2002; que la cónyuge trabajó durante
los meses de junio a diciembre de 1968, siendo ésas sus únicas co-
tizaciones previsionales, esto es, durante sólo siete meses, al punto
que el demandado, también al contestar la demanda reconvencional,
señaló el antecedente de suyo relevante en cuanto a que tanto la hija
de 19 años de edad y su cónyuge son cargas de salud de él, de lo
que se infiere que durante la convivencia la cónyuge no trabajó sino
muy transitoria y temporalmente, por lo que fue entonces su cónyuge
quien debió mantenerla como carga de salud -atendido el natural
deber de socorro que le imponía el matrimonio-, además que, si la
cónyuge mujer no trabajaba, no recibía remuneración alguna ni tam-
poco disponía de los medios para costear su propio Plan de Salud.

Así, la cónyuge no sólo no cuenta con cotizaciones previsionales


que le procuren una jubilación, sino que además se halla imposibi-
litada de acceder a algún sistema de salud, ya público, ya privado,
cuanto más necesarios si en autos se ofreció c incorporaron exáme-
nes médicos que notician que tiene nodulos con microcalcinación
en CSE en la mama derecha;

4°) Que, durante la secuela del juicio, el demandado reconvencional


no ha impugnado lo afirmado en el escrito de apelación aludido
precedentemente. Al contrario, se advierte que, con posterioridad
al decreto "en relación", el demandado reconvencional ha acompa-

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NATURALEZA JURÍDICA DF. I \ COMPENSACIÓN ECONÓMICA

nado escritura de Separación de Bienes y Liquidación de Sociedad


Conyugal celebrado entre las partes el 17 de junio de 2006, un Cer-
tificado de Dominio vigente a nombre de Ruth Ester Obrcque Pe-
reira respecto al departamento N° 13 del Edificio Colectivo N° 54
de Avenida Grecia N° 9234 de Peñalolcn, y un Certificado de Ins-
cripción y Anotaciones vigentes en el R.V.M. respecto del vehículo
placa patente TT 9363, a nombre también de la cónyuge. Luego, el
demandado ha acompañado también una Declaración Jurada de su
propio patrimonio y otra relativa a sus ingresos.

En la primera, indica como Bienes Inmuebles suyos un departa-


mento en la Población "El Estanque" de Peñalolcn y la Parcela
N° 29 del Proyecto de Parcelación "El Parrón" en la comuna de Ma-
ría Pinto, además de dos automóviles. En el segundo, indica "Acti-
vidad laboral dependiente", con un ingreso líquido de $135.655 y
bruto de S 159.000, y una actividad como taxista con un promedio
mensual de S 200.000. Acompaña también otros documentos rela-
tivos a los bienes y una transacción en materia de alimentos a favor
de Ingrid Irene Ormazábal Obrcque, y

5 o ) Que, no obstante lo sostenido e informado por el cónyuge deman-


dado de reconvención, es un hecho de la causa que los anteceden-
tes referidos en el fundamento anterior no guardan relación -a lo
menos originaria y directamente- con los elementos de juicio que
el legislador ha tenido en cuenta para conceder la compensación
económica y para regular su monto, como son, principalmente en
este caso, la liquidación de la sociedad conyugal y un acuerdo de
alimentos, desde que en la especie se trata de instituciones diversas
tanto en sus fundamentos como en su naturaleza, como bien expre-
sa la recurrente en su apelación.

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JURISPRUDENCIA DE I A C'OMPKNSACIÓN ECONÓMICA EN EL DIVORCIO

En efecto, el artículo 62 de la Ley N° 19.947 establece que, "para


determinar la existencia del menoscabo económico y la cuantía de
la compensación, se considerará, especialmente, la duración del
matrimonio y de la vida en común de los cónyuges; la situación
patrimonial de ambos; la buena o mala fe; la edad y el estado de sa-
lud del cónyuge beneficiario; su situación en materia de beneficios
previsionales y de salud; su cualificación profesional y posibilida-
des de acceso al mercado laboral, y la colaboración que hubiere
prestado a las actividades lucrativas del otro cónyuge".

Por otra parte, la compensación económica tiene un carácter de or-


den público en favor de la mujer, tanto porque a falta de acuerdo
entre las partes "corresponderá al juez determinar la procedencia de
la compensación económica y su monto", cuanto al prescribir que,
si no se solicitare en la demanda, "el juez informará a los cónyuges
la existencia de este derecho durante la audiencia de conciliación",
caso vivo y típico de cómo la ley protege a la cónyuge, parte gene-
ralmente más débil en la relación matrimonial.

Por estas consideraciones y citas legales, se revoca la sentencia


apelada de cuatro de febrero de dos mil nueve, pronunciada por el
4° Juzgado de Familia de Santiago, en cuanto en su decisión signa-
da con el N° III rechaza la demanda reconvencional de compensa-
ción económica deducida por doña Ruth Ester Obreque Pereira en
contra de don Santos Samuel Ormazábal Aguirre, y, en su lugar, se
declara que dicha demanda queda acogida, sólo en cuanto se orde-
na al demandado a pagar a la demandante, a título de compensación
económica, la suma de S 7.000.000 pagadera en cuotas mensuales
iguales y sucesivas durante el término de cinco años, debiendo al

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NATURALEZA JURÍDICA DF. I \ COMPENSACIÓN ECONÓMICA

efecto depositarlo el obligado en una cuenta de ahorro a nombre de


la beneficiaría, que se abrirá al efecto.

Regístrese y comuniqúese.

Redacción del Ministro señor Comclio Villarroel Ramírez.

Pronunciada por la Séptima Sala de esta Corte de Apelaciones, presi-


dida por el Ministro señor Comelio Villarroel Ramírez e integrada por
el Ministro señor Mauricio Silva Cancino y por la Abogado Integrante
señora Andrea Muñoz Sánchez.

Rol N° 531-2009. (Familia)

2. Naturaleza jurídica de compensación económica se explica a


través del enriquecimiento a expensas de otro

Sumario:

La institución de la compensación económica equivale al menoscabo


patrimonial avaluado en dinero a favor de uno de los cónyuges que en
razón de haberse dedicado más que el otro al cuidado personal de los
hijos o a labores propias del hogar no desarrolló una actividad lucrativa
o sus ingresos fueron inferiores a los que habría podido obtener. La
compensación económica presenta un marcado carácter indemnizato-
rio por el enriquecimiento del cónyuge deudor y el empobrecimiento
del cónyuge beneficiado. De ahí que su naturaleza jurídica pueda ex-
plicarse a través del enriquecimiento a expensas de otro. Luego, debe

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JURISPRUDENCIA DE I A C'OMPKNSACIÓN ECONÓMICA EN EL DIVORCIO

determinarse en la especie si es procedente tal compensación y, en la


afirmativa, determinarse su quantum.

Santiago, seis de febrero de dos mil nueve.

Vistos:

Se reproduce la sentencia en alzada, con excepción de sus motivos sép-


timo y octavo, que se eliminan.

En el considerando quinto, se agrega entre las palabras "año" e "y", el


guarismo 1987.

Y SE TIENE EN SU LUGAR Y, ADEMÁS, PRESENTE:

I o ) Que con el certificado de matrimonio incorporado al pleito, se


hace completa prueba, como lo señala el fallo en alzada, que con
fecha 2 de junio de 1978, en la Circunscripción de La Cisterna,
don Luis Haroldo Gacte Arancibia y doña Patricia Eugenia Espi-
nosa Rojas contrajeron matrimonio, el que a esta data no aparece
disuclto.

2 o ) Que, asimismo, declaró como testigo en el juicio, la señora Lilian


Alicia Espinosa Rojas - h e r m a n a de la actora-, la que fue interro-
gada por ambas partes, y que, según da cuenta el registro de audio
al que esta Corte ha tenido acceso, refiere que hace como veinte
años que las partes no viven juntas y que éstas tuvieron dos hijos,
agregando que su hermana vive en Iquique hace como diez años,
pues se fue a trabajar a esa ciudad con otra hermana.

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NATURALEZA JURÍDICA DF. I \ COMPENSACIÓN ECONÓMICA

Añade que visita a su hermana en Iquique en vacaciones y que sabe


que no se ha reanudado la vida en común. Afirma que la separación
ocurrió en noviembre de 1987.

3 o ) Que la testimonial antes referida, valorada de acuerdo con las


reglas de la sana crítica como lo exige el artículo 32 de la Ley
N° 19.968, esto es, sin contradecir los principios de la lógica, las
máximas de la experiencia y los principios científicamente afianza-
dos, hace completa prueba para convencer a estos sentenciadores que
la vida en común de los cónyuges ya referidos cesó en el mes de
noviembre de 1987, esto es, hace más de tres años contados desde
la fecha de la demanda, a saber, el 23 de mayo de 2007. En efecto,
la referida testigo es hermana de la actora y por tal motivo tiene un
conocimiento de primera fuente de las circunstancias domésticas de
ésta, entregando datos precisos y verosímiles acerca de la fecha de
cese de la vida en común, debiendo consignarse que el demandado,
en la audiencia preparatoria de 2 de noviembre de 2007, se allanó a
la demanda principal - l a de divorcio por cese de la convivencia por
más de tres a ñ o s - de la señora Patricia Eugenia Espinosa Rojas.

4 o ) Que refuerza la conclusión anterior la documental incorporada al


proceso, a saber, un certificado de residencia de la actora, datado
el 21 de agosto de 2007, suscrito por el Capitán de Carabineros
de la Primera Comisaria de Carabineros de Iquique, que da cuenta
del hecho que la demandante mora en Avenida La Tirana N° 3441.
departamento 1-13, Iquique; y una boleta de pago de la tienda
Johnson's del año 2001, a nombre de la señora Patricia Espinosa
Rojas, en que figura domiciliada en esa misma ciudad. No está con-
trovertido, por lo demás, que el demandado tiene su domicilio en
Santiago, específicamente en la comuna de La Florida.

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JURISPRUDENCIA DE I A C'OMPKNSACIÓN ECONÓMICA EN EL DIVORCIO

5 o ) Que, en consecuencia, habiéndose demostrado plenamente la se-


paración de hecho por más de tres años, y teniendo presente lo que
dispone el inciso tercero del artículo 55 de la Ley de Matrimonio
Civil, procede acceder a la demanda principal.

6°) Que el artículo 208 del Código de Procedimiento Civil señala que
Podrá el tribunal de alzada fallar las cuestiones ventiladas en pri-
mera instancia y sobre las cuales no se haya pronunciado la senten-
cia apelada por ser incompatibles con lo resuelto en ella, sin que se
requiera nuevo pronunciamiento del tribunal inferior.

Y en la especie, el tribunal de primer grado, al rechazar la acción


de divorcio, no resolvió la acción de compensación económica de-
ducida por la señora Patricia Eugenia Espinosa Rojas en contra de
su cónyuge señor Luis Haroldo Gaete Arancibia, razón por la cual
esta Corte se pronunciará al respecto.

7 o ) Que, en efecto, la referida señora Espinosa Rojas, en el segundo


otrosí de su escrito de demanda, ha demandado al señor Gaete
Arancibia solicitando que éste le pague compensación económica,
sin señalar alguna cantidad de dinero u otra forma de cumplimiento
de la obligación que, entiende, pesa sobre su cónyuge.

Funda su acción únicamente en que vivieron juntos por más de nueve


años, que ella está próxima a cumplir 50 años de edad y que, debido a
que se hizo cargo de sus hijos, no pudo continuar sus estudios supe-
riores y que por ello es imposible que ingrese al mercado laboral.

8°) Que el demandado contestó esta acción, en la audiencia preparato-


ria, solicitando su rechazo ya que no tiene capacidad económica

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NATURALEZA JURÍDICA DF. I \ COMPENSACIÓN ECONÓMICA

para pagar pues está cesante, tiene dos hijos de filiación no matri-
monial y sólo tiene trabajos esporádicos, agregando que la actora
tiene un centro de llamados.

9") Que son hechos no controvertidos:

a) que las partes se casaron el 2 de junio de 1978;

b) que la convivencia duró hasta el mes de noviembre de 1987;

No se ha rendido prueba idónea acerca del hecho de haber


nacido hijos durante el matrimonio, pues sólo se ha referido a
tal circunstancia la mencionada testigo señora Lilian Espinosa
Rojas, lo que no es útil al efecto atendido el claro tenor del
artículo 305 del Código Civil.

10°) Que esta institución, la de la compensación económica, como lo


señala el profesor Carlos Pizarro Wilson en su artículo La Compen-
sación Económica en la Nueva Ley de Matrimonio Civil Chilena
(Cuadernos de Análisis Jurídico N° 43 de la Facultad de Derecho
de la Universidad Diego Portales, página 11), equivale al menosca-
bo patrimonial avaluado en dinero a favor de uno de los cónyuges
que, en razón de haberse dedicado más que el otro al cuidado per-
sonal de los hijos o a labores propias del hogar, no desarrolló una
actividad lucrativa o sus ingresos fueron inferiores a los que habría
podido obtener,

La compensación económica presenta un marcado carácter indem-


nizatorio por el enriquecimiento del cónyuge deudor y el empo-
brecimiento del cónyuge beneficiado. De ahí que su naturaleza ju-

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JURISPRUDENCIA DE I A C'OMPKNSACIÓN ECONÓMICA EN EL DIVORCIO

rídica pueda explicarse a través del enriquecimiento a expensas de


otro. Luego, debe determinarse en la especie si es procedente ta!
compensación y, en la afirmativa, determinarse su quantum.

1 I o ) Que la demandante ha debido probar en el proceso que, por dedi-


carse a las labores propias del hogar o al cuidado de los hijos comu-
nes, no pudo desarrollar una actividad remunerada o lucrativa, o lo
hizo en menor medida de lo que podía y quería, sufriendo por ello
un menoscabo económico.

Empero, al efecto nada se ha demostrado en el proceso, ni si-


quiera se ha acreditado legalmente la existencia de los hijos en
común, sin que la testigo tantas veces mencionada deponga sobre
este tópico, salvo referir que su hermana sufre de dolor de espalda
y que cuidó a los hijos (cuyo nacimiento no se ha probado, según
se ha dicho).

12°)Quc, en consecuencia, no habiéndose demostrado la concurren-


cia los presupuestos de la acción deducida, ésta debe ser recha-
zada.

Cabe reiterar, por lo demás, que no se ha pedido una determina-


da suma de dinero o alguna forma especial de cumplimiento de la
pretendida compensación económica: sólo se ha accionado preten-
diendo que el tribunal conceda compensación económica, lo que
refuerza la idea de rechazar la demanda en esta parte.

Y visto, además, lo dispuesto en el artículo 67 de la Ley N° 19.968,


se revoca la sentencia de nueve de mayo de dos mil ocho, dictada

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NATURALEZA JURÍDICA DI- LA COMPENSACIÓN ECONÓMICA

por doña Rommy Muller Ugarte, Juez Titular del Tercer Juzgado
de Familia de Santiago, en cuanto negó lugar a la demanda de di-
vorcio y en su lugar se decide que se acoge la demanda principal
presentada el 23 de mayo de 2007, se concede el divorcio por la
causal de cese de la convivencia por más de tres años y se decreta
la disolución del matrimonio celebrado el 2 de junio de 1978 entre
Luis Haroldo Gaete Arancibia y Patricia Eugenia Espinosa Rojas,
inscrito en la Circunscripción de! Servicio de Registro Civil e Iden-
tificación La Cisterna bajo el número 808 de 1978.

No se condena en costas al demandado por no haberse solicitado.

Se rechaza la demanda de compensación económica deducida en el


segundo otrosí de la aludida presentación de 23 de mayo de 2007,
sin costas por no haberse solicitado.

Redacción del Ministro señor Mera.

Regístrese y devuélvase.

Dictada por la Segunda Sala de Verano de la lltma. Corte de Apela-


ciones de Santiago, presidida por el Ministro don Cornclio Villarroel
Ramírez e integrada, además, por los Ministros señores Alejandro Solís
Muñoz y Juan Cristóbal Mera Muñoz.

(En el mismo sentido, Corte de Apelaciones de Santiago, 24 de octubre


de 2007, Rol N° 6.710-2006).

Rol N° 3.705-2008.

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JURISPRUDENCIA DE I A C'OMPKNSACIÓN ECONÓMICA EN EL DIVORCIO

3. Compensación económica no persigue restituir una ganancia


probable, sino mitigar situación desmedrada del cónyuge

Sumario:

La compensación económica no corresponde al valor exacto de lo que


habría podido obtener el cónyuge beneficiario de haber trabajado o de
haberlo hecho en mayor medida. En efecto, mediante esta institución
no se trata de indemnizar la pérdida de una ganancia probable, es decir,
su objetivo no es restituir lo perdido por su equivalente exacto y sólo
se busca mitigar la situación económica desmedrada que afecta a quien
tiene derecho a ella. Es el juez de la causa quien debe apreciar, en cada
caso en particular, los criterios subjetivos del pasado de los cónyuges y
las situaciones del futuro que el legislador sugiere para determinar su
existencia y monto.

Santiago, diecinueve de enero de dos mil nueve.

Vistos:

En estos autos, RIT N° C 1692-2008, RUC N° 08-2-0174592-7, se-


guidos ante el Primer Juzgado de Familia de San Miguel, caratulados
Matta Gatica Christian con Sandra Escobar Lacroix, por sentencia de
veintiuno de agosto de dos mil ocho, se acogió, sin costas, la demanda
de divorcio y, en consecuencia, se declaró terminado el matrimonio
celebrado entre las partes el 9 de octubre de 1995 por la causal de
ccse efectivo de la convivencia por más de tres años, ordenándose
practicar la subinscripciones pertinentes. Se hizo lugar a la demanda
reconvencional presentada por la cónyuge, sin costas, condenándose
al demandado a pagar por ese concepto la suma de 73 unidades de fo-

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NATURALEZA JURÍDICA DF. I \ COMPENSACIÓN ECONÓMICA

mentó, pudiendo pagarse ésta en una o diez cuotas de 7,3 de la misma


unidad.

Se alzó la demandante reconvencional y una de las salas de la Corte de


Apelaciones de San Miguel, por sentencia de diez de noviembre de dos
mil ocho, confirmó la de primer grado.

Respecto de esta última sentencia, la actora reconvcncional dedujo el


recurso de casación en e! fondo que pasa a analizarse.

Se ordenó traer los autos en relación.

Considerando:

Primero: Que la recurrente denuncia la infracción de los artículos 32


de la Ley N° 19.968 y 62 de la Ley N° 19.947, argumentando al efecto
que los sentenciadores han vulnerado las normas y principios de la sana
crítica y que no han tomado en consideración los factores que establece
la ley para determinar la cuantía de la compensación económica.

Señala que el cálculo estimativo realizado por los jueces del fondo en el
fallo impugnado y en el que se funda su decisión, respecto de la repa-
ración demandada, no se ajusta a la lógica, ni a la experiencia, ni a los
conocimientos científicamente afianzados, ya que se estima que la cón-
yuge que no ejerció actividad remunerada, de haberlo hecho, habría co-
tizado por el ingreso mínimo remuncracional, cuantiflcándose en dicha
cantidad imaginaria el total a pagar por este concepto, en circunstancias
que lo que debió considerarse es que al no haber podido desarrollar una
actividad remunerada por un período de doce años, se le ha debido re-
compensar esta pérdida de ingreso que, en definitiva, no pudo percibir,

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JURISPRUDENCIA DE LA COMPENSACIÓN ECONÓMICA F.\I I I. DIVORCIO

sin que sea procedente atender a criterios hipotéticos e imaginarios que


no se han verificado.

Finalmente, solicita la invalidación del fallo recurrido y la dictación


de uno de reemplazo que confirme con declaración que se eleva a
$10.000.000 la cantidad fijada por compensación económica.

Segundo: Que se han establecido como hechos en la causa los que si-
guen:

a) Las partes contrajeron matrimonio, bajo régimen de sociedad con-


yugal el 9 de octubre de 1995, la convivencia duró sólo un año, por
lo que se encuentran separadas de hecho desde hace más de tres, no
reanudándose la vida en común.

b) Los contrayentes tuvieron dos hijos, los que se quedaron bajo el


cuidado de la madre al producirse la separación, no manteniendo el
padre contacto con ellos, hace más de ocho años.

c) Los hijos tenían tres años y dos meses de vida, al separarse el ma-
trimonio, razón por la cual la demandante reconvencional no pudo
desempeñar una actividad remunerada, al tener que dedicarse al
cuidado de éstos, sin contar con el apoyo del padre, comenzando a
trabajar sólo en abril de 2006, como auxiliar de escuela básica.

Tercero: Que sobre la base de los hechos anotados, los sentenciadores


concluyeron que la causal de divorcio esgrimida por el actor, esto es,
el cese de convivencia por un plazo superior a tres años, se encuentra
probado en autos, así, declararon terminado el matrimonio habido entre
las partes, sin costas.

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NATURALEZA JURÍDICA DF. I \ COMPENSACIÓN ECONÓMICA

En cuanto a la demanda reconvencional los sentenciadores, ponderando


la prueba aportada en conformidad a las normas la sana crítica, asenta-
ron los antecedentes fácticos precedentemente anotados y concluyeron
que la actora reconvcncional sufrió menoscabo producto de haberse
dedicado al cuidado exclusivo de sus hijos desde que se produjo el ma-
trimonio, esto es, octubre del año 1985, hasta que comenzó a trabajar
en abril de 2006, considerando para estos efectos que son 125 meses
que no cotizó para su jubilación, al contrario de su cónyuge, el cual sí
tiene fondos previsionales y que si ella hubiere cotizado en este período
tendría fondos que alcanzarían un millón quinientos mil pesos aproxi-
madamente.

Además, se tiene en consideración por los jueces del fondo que la


compensación económica tiene un carácter netamente indemnizatorio,
siendo, por ende, necesario para su procedencia que el cónyuge benefi-
ciario, se haya visto impedido o limitado respecto del ejercicio de una
actividad remunerada, presupuesto que estiman configurado en el caso
de la cónyuge demandante, razón por la cual acogen la acción intentada,
determinando su cuantía en relación al costo que esto le ha significado a
la actora en su situación previsional, mediante el cálculo referido.

Cuarto: Que, al respecto, cabe tener presente que la actual Ley de Ma-
trimonio Civil no define ni determina la naturaleza jurídica de la com-
pensación económica, pero en su Capítulo VII, párrafo I o , artículos 61
a 66, regula el régimen legal aplicable, señalando los presupuestos que
la hacen procedente, los factores a tener en cuenta para su avaluación y
la forma como debe fijarse.

Quinto: Que del examen del fallo atacado se aprecia que los senten-
ciadores tuvieron en consideración al resolver sobre la procedencia y

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JURISPRUDENCIA DE I A C'OMPKNSACIÓN ECONÓMICA EN EL DIVORCIO

cuantía de la compensación demandada los factores propuestos en el


artículo 62 de la Ley de Matrimonio Civil, según se desprende de los
motivos duodécimo a decimoquinto dando por establecido el menos-
cabo económico que significó para la actora su postergación laboral en
beneficio del cuidado de los hijos y para su avaluación, entregada al
criterio del Tribunal, los jueces del grado explicaron la base de cálculo
que estimaron prudente aplicar en la especie.

Se.xio: Que, sobre el particular, es del caso hacer presente que la com-
pensación económica no corresponde al valor exacto de lo que habría
podido obtener el cónyuge beneficiario de haber trabajado o de haberlo
hecho en mayor medida.

En efecto, mediante esta institución no se trata de indemnizar la pérdida


de una ganancia probable, es decir, su objetivo no es restituir lo perdido
por su equivalente exacto y sólo se busca mitigar la situación económi-
ca desmedrada que afecta a quien tiene derecho a ella.

Es el juez de la causa quien debe apreciar, en cada caso en particular,


los criterios subjetivos del pasado de los cónyuges y las situaciones del
futuro que el legislador sugiere para determinar su existencia y monto.

En fin, verificado el cumplimiento de los presupuestos que la hacen


procedente, esto es, acreditado en autos que se ha producido una situa-
ción injusta desde el punto de vista patrimonial para el cónyuge más
débil de la relación matrimonial que termina, producida por la legitima
opción de haberse dedicado al cuidado de los hijos y a las labores del
hogar, corresponde a los jueces de la instancia fijar prudencialmente su
monto.

II
NATURALEZA JURÍDICA DF. I \ COMPENSACIÓN ECONÓMICA

Séptimo: Que, al respecto, cabe considerar que las alegaciones formula-


das por la recurrente constituyen, en definitiva, un reproche al monto de
la compensación económica regulada en su favor, el que estima exiguo
c insuficiente, en circunstancias que como se ha señalado esta materia
corresponde a una facultad entregada a la apreciación de los jueces de
la instancia, que en general no es revisablc por esta vía, pues como ya se
dijo, en su determinación los sentenciadores actuaron en conformidad
a los criterios fijados por el legislador y en su análisis no se advierte
infracción a las normas reguladoras de la prueba, es decir, a las reglas
de la lógica y a las máximas de la experiencia, como se denuncia.

Octavo: Que, por lo antes razonado, los sentenciadores no han podido


incurrir en los errores de derechos denunciados y, en consecuencia, el
recurso en estudio debe ser desestimado.

Por estas consideraciones y de acuerdo con lo previsto en los artículos


764, 765, 767 y 783 del Código de Procedimiento Civil, se rechaza, sin
costas, el recurso de casación en el fondo deducido por la demandante
rcconvencional a fojas 35, contra la sentencia de diez de noviembre de
dos mil ocho, escrita a fojas 34 de estos antecedentes.

Redacción a cargo del Ministro Suplente señor Julio Torres Allú.

Regístrese y devuélvase.

Pronunciada por la Cuarta Sala de la Corte Suprema, integrada por los


Ministros señor Patricio Valdés A., señor Guillermo Silva G., Ministro
Suplente señor Julio Torres A. y Abogados Integrantes señores Ricardo
Peralta V. y Juan Carlos Cárcamo O.

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JURISPRUDENCIA DE I A C'OMPKNSACIÓN ECONÓMICA EN EL DIVORCIO

Autoriza la Secretaria Subrogante de la Corte Suprema, señora Carola


Herrera Brümmer.

Rol N° 7.939-2008.

4. Derecho a compensación económica no posee carácter alimen-


ticio

Sumario:

El derecho (a compensación económica) que consigna el artículo 62 de


la Ley N° 19.947 tiene única y exclusivamente un carácter compensato-
rio, pero en ningún caso alimentario, siendo este aspecto, en lo que dice
relación con los hijos comunes, materia de un juicio diverso al presente
pleito.

Santiago, veintiocho de julio de dos mil ocho.

Vistos:

A fojas 951, la Excelentísima Corte Suprema resolvió anular de oficio


la sentencia de fecha 12 de junio de 2007, dictada por la Iltma. Corte
de Apelaciones, escrita a fojas 922, por cuanto según lo establecido en
el artículo 357 N° 4 del Código Orgánico de Tribunales, el Ministerio
Público debe ser oído en los juicios que versen sobre el estado civil de
las personas, que había confirmado con declaración la de primer grado
y rechazado un recurso de casación en la forma deducida en contra de
la misma.

II
NATURALEZA JURÍDICA DF. I \ COMPENSACIÓN ECONÓMICA

En virtud de ello, se ordenó retrotraer la presente causa al estado en que


un tribunal no inhabilitado proceda a una nueva vista, previo cumpli-
miento del trámite originalmente omitido.

Con fecha 22 de octubre de 2007 se evacuó informe por la Tercera Fis-


calía Judicial, y con fccha 26 de octubre del mismo año se ordenó que
rigiera el decreto autos en relación rolante a fojas 914.

Y TENIENDO PRESENTE:

I. En cuanto al recurso de casación en la forma.

Io. Que, en lo principal de fojas 881, la parte demandada y demandante


rcconvencional, dedujo recurso de casación en la forma en contra
de la sentencia definitiva escrita a fojas 800, fundada en la causal
establecida en el artículo 768 N° 5 del Código de Procedimiento
Civil, en relación a una supuesta infracción a lo dispuesto en el
artículo 170 N" 6 del mismo cuerpo legal, en cuanto a que faltaría
la decisión del asunto controvertido, omisión que se desprende de
lo establecido en el considerando 18o de la sentencia recurrida.

En efecto, señala la demandante reconvcncional que en el conside-


rando 17° de la misma sentencia, se condena al demandante y de-
mandado reconvencional al pago de una compensación económica
ascendente a la suma de $30.000.000 (treinta millones de pesos),
siendo ésta la única condena clara establecida en la sentencia.

Por el contrario, el considerando 18° denunciado, establece que


habiendo procedido el actor a ceder sus bienes muebles y los de-

20
JURISPRUDENCIA DE I.A COMPENSACIÓN ECONÓMICA EN I I DIVORCIO

rcchos en el tiempo compartido en la empresa R.C.I., así como lo


propio con sus derechos en una bodega en el edificio ubicado en
calle Los Abetos Sur, comuna de Vitacura, a la demandada, de ser
efectivos tales derechos, se dispondrá así efectuarlo, lo que cons-
tituye una manifiesta indeterminación, dado que no se puede saber
con precisión a qué se refiere la parte de la compensación aludida
en dicho considerando.

2°. Que, para efectos de analizar la causal invocada por la parte de-
mandante reconvencional, es pertinente tener presente que en la
demanda reconvencional escrita en el primer otrosí de la presen-
tación de fojas 22, en la parte referida a la demanda de compen-
sación económica, se solicita exclusivamente una suma de dinero
ascendente a S 400.000.000 (cuatrocientos millones de pesos),
pero nada se señala respecto a la cesión de bienes y derechos
consignada en el considerando 18° que motiva el recurso de casa-
ción.

En definitiva, en este aspecto, el asunto controvertido dicc relación


con la cuantía de la suma solicitada a título de compensación de-
bido que era ese asunto el que el Tribunal a quo estaba llamado a
resolver.

3U. Que, a base de lo anterior, el fallo recurrido no adolece de falta de


decisión del asunto controvertido, por cuanto se hace cargo en la
parte resolutiva, de todas las peticiones realizadas por la deman-
dante reconvencional en el petitorio de su demanda, resolviendo,
en particular, lo relativo al pago de la compensación económica
solicitada, otorgando a favor de aquélla la suma de S30.000.000
(treinta millones de pesos).

21
NATURALEZA JURÍDICA DF. I \ COMPENSACIÓN ECONÓMICA

En cuanto a una eventual imprecisión o inexactitud de lo dispuesto


en el ya señalado considerando 18o, ello puede ser reparado me-
diante los recursos de apelación que también han sido deducidos y
que se resolverán a continuación.

II. En cuanto a los recursos de apelación.

Se reproduce la sentencia en alzada, con excepción de sus conside-


randos 3o y 18o, los cuales se eliminan, y en el considerando 17° se
sustituye en el último párrafo, la frase en cuotas de S 1.000.000, por
la frase en cuotas de $ 600.000.

I o . Que, en cuanto al incidente de nulidad promovido por la parte


demandante principal, en contra de la recepción de prueba testi-
monial en una audiencia de prueba distinta de las señaladas para
ese efecto en la resolución que recibe la causa a prueba, deberá
rechazarse la declaración de nulidad, por cuanto si bien es cierto
que la resolución que fija las audiencias en que deberá rendirse la
prueba puede inducir a confusión, también es efectivo que decla-
rar en esta instancia la nulidad de dicha audiencia produciría un
perjuicio a la parte que presentó los testigos, por cuanto quedaría
privada de la oportunidad de rendir la prueba que oportunamente
solicitó.

Además de ello, cabc tener en consideración el hecho de que según


la valoración que se ha realizado de tales testigos, en relación a lo
que han declarado y lo que se ha resuelto y se confirmará, se des-
prende que no acarrea un real perjuicio para los intereses de la parte
que interpuso el incidente de nulidad, que pueda ser subsanado con
la declaración de nulidad de la actuación.

22
JURISPRUDENCIA DE LA COMPENSACIÓN ECONÓMICA IÍN I-L DIVORCIO

Por tal razón se debe considerar que se trata de una actuación válida
para todos los efectos legales.

2 o . Que, en cuanto a la determinación del tiempo en que se ha produ-


cido el cese de la convivencia común, en el sentido que constitu-
ye el presupuesto fundamental de la causal de divorcio intentada
por la parte demandante principal, esta Corte concuerda con la
apreciación que el Tribunal a quo ha hecho respecto a los medios
de prueba rendidos por los intervinientes y, principalmente, en
cuanto a la prueba presentada por la parte que alega la causal en
comento.

3 o . Que, en dicho sentido, el viaje de retorno que el demandante Sr.


Concha realizó a Chile desde Estados Unidos, efectuado en diciem-
bre del año 2002, no marca necesariamente el momento desde el
cual se rompió la convivencia conjunta entre las partes.

Por el contrario, sólo da cuenta de la fecha en que el Sr. Concha


debía regresar a Chile, en atención a la naturaleza del cargo que
desempeñaba, como asimismo del hecho de que la demandada de-
cidió permanecer en Estados Unidos.

Por ello, no debe confundirse el hecho de la constancia que se ha


dejado respecto al retomo a Chile del demandante con el cese de la
convivencia común, que es lo que realmente importa para efectos
de la disolución del vínculo matrimonial.

4o. Que, debe entenderse que la sana crítica, como medio de aprecia-
ción de la prueba, otorga una mayor libertad al juzgador, en com-
paración, por ejemplo, al sistema de la prueba legalmente tasada.

23
NATURALEZA JURÍDICA DF. I \ COMPENSACIÓN ECONÓMICA

En efecto, las reglas de la sana crítica, en palabras del profesor


don Eduardo Couture, son las reglas del correcto entendimiento
humano; contingentes y variables con relación a la experiencia del
tiempo y del lugar; pero estables y permanentes en cuanto a los
principios lógicos en que debe apoyarse la sentencia.

Es decir, no son otras que las reglas del correcto entendimiento


humano.

5 o . Que, en dicho contexto, y apreciando los antecedentes según las re-


glas señaladas, se puede comprender el razonamiento del sentencia-
dor de primera que impone el matrimonio, de los medios de prueba
acompañados por la parte que alega dicha causal, apreciados tam-
bién conforme a las reglas de la sana crítica, no permiten tener por
establecido que concurren los presupuestos señalados en la dispo-
sición, particularmente los señalados en los numerales 1" y 2°, que
son los que ha alegado la parte de la Sra. Bergcr.

7o. (sic) Que, en relación a lo mismo, los testimonios de los testigos


presentados por la demandante reconvencional que declaran sobre
este punto, si bien dan cuenta de algunas situaciones que podrían
considerarse anormales, en ningún caso permiten tener por estable-
cido la concurrencia de hechos de real gravedad, como a los que se
refiere el artículo 54 ya reseñado.

En relación a ello, sólo prestó declaración como testigo hábil don


Hcnry Mauricio Temple Sánchez, a fojas 74 y 76, señalando única-
mente episodios aislados y de menor gravedad, que en ningún caso
permiten formar la convicción de que se configurase una causal de
divorcio que pudiere sustentarse en esos hechos,

24
JURISPRUDENCIA DE LA COMPENSACIÓN ECONÓMICA I:N I.L DIVORCIO

8o. Que, la demandante reconvencional solicita a título de compensa-


ción económica, en virtud de lo dispuesto en el articulo 61 de la
Ley N° 19.947, la suma de $400.000.000 (cuatrocientos millones
de pesos).

En relación a ello, debe tenerse presente que el derecho a la com-


pensación procede, en términos sencillos, en los casos en que uno
de los cónyuges hubiere renunciado, o bien se hubiere visto difi-
cultado en el ejercicio de una actividad profesional o lucrativa, a
causa de haberse dedicado a labores de cuidado de los hijos o de la
familia en términos más generales.

Para efectos de la determinación cuantitativa del menoscabo eco-


nómico que hubiere sufrido alguno de los cónyuges, la ley no entre-
ga, ni puede hacerlo, un criterio objetivo para su determinación, no
obstante lo cual, en el artículo 62 de la precitada ley, se contienen
ciertos criterios que debieran orientar la decisión del sentenciador.

9°. Que, en el escenario previamente descrito, se debe tener especial


consideración en el hecho de que el demandante principal ejerció
una labor profesional por largo tiempo, que por su propia natura-
leza requería de continuos desplazamientos geográficos, que impi-
dieron, o al menos obstaculizaron considerablemente, el ejercicio
de cualquier labor profesional o lucrativa por parte de la deman-
dante reconvencional.

En tal sentido, es posible concluir que la cónyuge que solicita la


compensación económica asumió la labor de cuidado de la familia,
mientras el otro cónyuge se dedicó a la realización de una actividad
lucrativa, siendo precisamente ese el sentido de la norma en análisis.

25
NATURALEZA JURÍDICA DF. I \ COMPENSACIÓN ECONÓMICA

10°. Que, como se señaló precedentemente, no existe regla matemática


exacta que permita establecer el monto de la compensación, siendo
una materia que queda al criterio del sentenciador, quien, entre otras
cosas, deberá considerar la capacidad económica del demandado.

No obstante ello, es claro que el derecho que consigna el artículo


62 de la Ley N ü 19.947 tiene única y exclusivamente un carácter
compensatorio, pero en ningún caso alimentario, siendo este as-
pecto, en lo que dice relación con los hijos comunes, materia de un
juicio diverso al presente pleito.

Consccuencialmente, estos sentenciadores confirmarán la regulación


del monto de la compensación, en la suma de S 30.000.000 (treinta
millones de pesos), pagaderas, eso sí, en cincuenta cuotas mensuales,
iguales y sucesivas, de $ 600.000 (seiscientos mil pesos) cada una,
reajustablcs cada seis meses, según la variación que arroje el IPC.

Cada una de dichas cuotas se pagará dentro de los primeros cinco


días de cada mes, prorrogándose al día hábil siguiente, en caso de
que el plazo venza en día sábado o feriado.

11". Que, en cuanto al ofrecimiento de bienes y derechos realizado por


el demandado reconvencional en la audiencia de que da cuenta el
acta de fojas 29, se entenderá por no efectuada, debido a que no se
puede considerar como una oferta jurídicamente seria y, además,
por el hecho de que nunca fue aceptada por la demandante rccon-
vencional, tal como consta a fojas 30.

Por estas razones, y entendiendo que no es posible determinar con


precisión en qué consisten los bienes y derechos aparentemente

26
JURISPRUDENCIA DE I A C'OMPKNSACIÓN ECONÓMICA EN EL DIVORCIO

ofrecidos, no se obligará al Sr. Concha a la prestación a que se ha


hecho referencia, ni tampoco se la considerará para ningún efecto,
como parte integrante de la compensación.

Por estas consideraciones, y según lo dispuesto en los artículos 764,


766 y 768 del Código de Procedimiento Civil se declara:

En cuanto al recurso de casación en la forma:

I. Se rechaza el deducido a fojas 881 por la demandada principal en


contra de la sentencia de fojas 800 y siguientes.

En cuanto a los recursos de apelación:

II. Se confirma la sentencia de fecha 15 de marzo de 2006, escrita a


fojas 800 y siguientes, con la sola declaración de que la compensa-
ción económica que el demandante principal deberá pagar a la de-
mandada principal, ascendente a la suma de $ 30.000.000 (treinta
millones de pesos), lo será en cincuenta cuotas mensuales, iguales
y sucesivas, de S 600.000 (seiscientos mil pesos) cada una, reajus-
t a b a s cada seis meses, según la variación que arroje el 1PC.

Cada una de dichas cuotas se pagará dentro de los primeros cinco días
de cada mes, prorrogándose al día hábil siguiente, en caso de que el
plazo venza en día sábado o feriado.

Redacción del Abogado Integrante Sr. Patricio González Marín.

No firma el Ministro señor Cisternas, no obstante haber concurrido a la


vista y al acuerdo del fallo, por encontrarse con licencia medica.

II
NATURALEZA JURÍDICA DF. I \ COMPENSACIÓN ECONÓMICA

Regístrese y devuélvase.

Pronunciada por la Quinta Sala de esta Iltma. Corte de Apelaciones de


Santiago, integrada por los Ministros Sr. Lamberto Cisternas Rocha, Sr.
Mauricio Silva Cancino y el Abogado Integrante Sr. Patricio González
Marín.

Rol N° 2.683-2006.

5. Compensación económica no es alimento, pero se asimila para


los efectos del cumplimiento del pago

Sumario:

La compensación económica no son alimentos, sólo se le asimila a ellos


para los efectos del cumplimiento de su pago, al tenor de lo señalado en
el inciso final del artículo 66 de la Ley de Matrimonio Civil. Lo mismo
sucede con la consideración de la capacidad económica del cónyuge
deudor, a la hora de fijar el monto de la compensación. De lo que se
trata, en rigor, es de considerar la situación pasada de los cónyuges. Fn
ella hay que indagar si uno de los cónyuges no pudo desarrollar una
actividad remunerada o lucrativa en el matrimonio o lo hizo en menor
medida de lo que podía y quería, a raíz de haberse dedicado al cuidado
de los hijos o a las labores propias del hogar común, como para que naz-
ca el derecho a la compensación del menoscabo sufrido por esa causa
(artículo 61). Por eso se trata de una compensación, a diferencia de los
alimentos.

Santiago, doce de julio de dos mil siete.

28
JURISPRUDENCIA DE I A C'OMPKNSACIÓN ECONÓMICA EN EL DIVORCIO

Vistos:

Se reproduce el fallo en alzada, con excepción del motivo decimoctavo,


que queda eliminado.

Y se tiene en su lugar y, además, presente:

P') Que, en el caso de la especie, la sentencia en primer grado acoge


la demanda interpuesta por el actor, declarando disuelto el matri-
monio celebrado por don Nicolás Francisco Weinstein Manieu y
doña Claudia Paz Fernández Calvo, por la causal consagrada en el
artículo 55 inciso tercero de la Ley de Matrimonio Civil, esto es, el
cese efectivo de la convivencia conyugal durante el transcurso de,
a lo menos, tres años;

2 o ) Que, la demandada se ha alzado en contra del fallo, solicitando


el rechazo de la demanda de divorcio, por cuanto el actor ha in-
cumplido reiteradamente su obligación alimenticia para con su
cónyuge e hijos;

3°) Que, de las probanzas aportadas al proceso, no aparece acreditado


que el actor haya incurrido en forma reiterada al incumplimiento
de su obligación alimentaria para su cónyuge e hijos, como lo de-
muestran las transacciones celebradas por las partes de fojas 5 y fo-
jas 13, respectivamente, que regulan materias de alimentos, visitas
y tuición;

4") Que, el apelante no ha aportado nuevos antecedentes y sus alega-


ciones no logran desvirtuar los fundamentos tenidos en considera-
ción por el juez de primer grado al dictar la sentencia apelada, por

II
NATURALEZA JURÍDICA DF. I \ COMPENSACIÓN ECONÓMICA

lo que esta Corte confirmará el fallo en alzada, en cuanto da lugar a


la demanda de divorcio;

5") Que la demanda rcconvencional desarrollada en la audiencia de


conciliación, a que dio lugar la falta de acuerdo de los cónyuges, se
funda en que, previo al matrimonio, convivió con el demandado,
quien le exigió abandonar su trabajo para dedicarse a él en forma
exclusiva, luego de contraer matrimonio, igualmente le prohibió
trabajar para dedicarse a las labores del hogar en forma exclusiva y
a la crianza de los hijos también en forma exclusiva;

6 o ) Que, la compensación económica es el derecho que tiene un cón-


yuge, en caso que se declare la nulidad o divorcio, a que se le com-
pense el menoscabo económico que ha experimentado como con-
secuencia de haberse dedicado durante el matrimonio al cuidado de
los hijos o a las labores propias del hogar común, lo que le impidió
desarrollar una actividad remunerada o lucrativa, o lo hizo en me-
nor medida de lo que podía;

7°) Que, para determinar la existencia del menoscabo económico y el


monto de la compensación hay que estarse a los rubros que espe-
cialmente señala el artículo 62 de la Ley de Matrimonio Civil, a
saber:

1) la duración del matrimonio y de la vida común de los cónyu-


ges;

2) la situación patrimonial de ambos;

3) la buena o mala fe;

30
JURISPRUDENCIA DE I A C'OMPKNSACIÓN ECONÓMICA EN EL DIVORCIO

4) la edad y estado de salud del cónyuge beneficiario;

5) su situación en materia de beneficios previsionales y de salud;

6) su cualificación profesional y posibilidades de acceso al mer-


cado laboral, y

7) la colaboración que hubiere prestado a las actividades lucrati-


vas del otro cónyuge.

Desde ya, se estima dejar establecido que la compensación econó-


mica no son alimentos, sólo se le asimila a ellos para los efectos del
cumplimiento de su pago, al tenor de lo señalado en el inciso final
del artículo 66 de la Ley de Matrimonio Civil.

Lo mismo sucede con la consideración de la capacidad económica


del cónyuge deudor, a la hora de fijar el monto de la compensación.

De lo que se trata, en rigor, es de considerar la situación pasada de


los cónyuges.

En ella hay que indagar si uno de los cónyuges no pudo desarrollar una
actividad remunerada o lucrativa en el matrimonio o lo hizo en menor
medida de lo que podía y quería, a raíz de haberse dedicado ai cuidado
de los hijos o a las labores propias del hogar común, como para que
nazca el derecho a la compensación del menoscabo sufrido por esa
causa (artículo 61).

Por eso se trata de una compensación, a diferencia de los alimen-


tos.

II
NATURALEZA JURÍDICA DF. I \ COMPENSACIÓN ECONÓMICA

Eso no significa que no haya de tomarse en cuenta la situación pos-


terior, porque ha de tener efecto al momento de la ruptura o de la
separación patrimonial y hay elementos que deben considerarse en
el presente y en proyección, pero lo sustancial es que se trate de
una compensación por el sacrificio que ha importado para uno de
los cónyuges esa renuncia en aras del cuidado de los hijos o de la
realización de las labores propias del hogar común.

Dicho de otro modo, la compensación económica se funda en el


menoscabo.

Aquellos otros elementos deben servir para mediar la compensa-


ción;

8 o ) Que, en el proceso se estableció que las partes convivieron dos


años, luego se casaron el 26 de mayo de 1993 y que el 2 de septiem-
bre de 1999 concluyó el cese de la vida en común, y que durante el
matrimonio nacieron dos hijos.

Asimismo, quedó establecido que como consecuencia del cuidado


de los hijos y del hogar común, la cónyuge no estuvo en condicio-
nes de continuar una actividad remunerada o lucrativa, la cual de-
sarrollaba antes del matrimonio (auxiliar de vuelo de la linea aerea
Ladcco), permaneciendo en esta situación hasta ahora, de suerte
que ha sufrido un menoscabo económico que reconoce como causa
la antes mencionada;

9 o ) Que, a j u i c i o del demandado rcconvencional, su cónyuge no tiene


derecho a compensación económica, toda vez que por el hecho del
matrimonio le permitió obtener un beneficio y patrimonio cconó-

32
JURISPRUDENCIA DE I A C'OMPKNSACIÓN ECONÓMICA EN EL DIVORCIO

mico que habría sido imposible de alcanzar en caso de que hubiera


continuado ejerciendo la ocupación de auxiliar de vuelo, y que ade-
más dejó de desempeñar esa ocupación porque le surgió el interés
de estudiar orfebrería.

10°) Que, de la prueba testimonial producida, consta que efectivamente la


señora Fernández, durante el tiempo de convivencia con su cónyuge,
se dedicó al cuidado de los hijos y a las labores propias del hogar.

Asi, declara la testigo María Lorena Lavín Rodhis, a fojas 203, Nico-
lás (Weinstein) no permite que su pareja trabaje; es lo que dice Nico-
lás, en tanto que su mujer no puede trabajar, tiene que estar en la casa
cuidando niños, pero cuando ya no es su mujer tiene que trabajar.

A fojas 221, la testigo María Bernardita Móller Medina, expresa:


Sí, dejó de trabajar antes de casarse mientras convivía y a impo-
sición de Nicolás (Weinstein) y me consta porque Nicolás lo ma-
nifestaba verbalmcnte y públicamente, esto es, que no le gustaba
que su mujer trabajara ya que no había razones económicas para
hacerlo; ella tenía que estar temprano e n la casa para la dedicación
personal de sus hijos, de las labores de su casa y su marido.

Me consta porque no recuerdo durante el tiempo en que estuvo ca-


sada haberme visitado ni encontrado con ella en la tarde o después
de las 19 en lugares públicos o fuera de su casa; Claudia (Fernán-
dez) siempre se ha preocupado personalmente de llevar a los niños
a los distintos especialistas y estar ahí con ellos. Sí, personalmente
Claudia se tenía que preocupar del manejo de su casa y de sus hijos
y los ha tenido que llevar no tan sólo a especialistas en salud mental
o neurólogos y psicopedagogos.

II
NATURALEZA JURÍDICA DF. I \ COMPENSACIÓN ECONÓMICA

La testigo Verónica Cecilia Alfaro Rodrigo, a fojas 245. declara:


la Claudia trabajaba en Ladeco y renunció por imposición de su
marido y se dedicó a éste y a los dos hijos que tuvieron; ella (Clau-
dia) los lleva y trac del colegio, asiste a reuniones y actividades del
colegio, los lleva y trae desde donde la psicopedagoga y los lleva
al doctor.

Está con ellos el tiempo que ellos están en la casa; ella (Claudia)
era auxiliar de vuelo y cuando conoció a su marido no pudo tra-
bajar, ni estudiar, ni capacitarse por impedimento de su marido,
porque para él era obligación que su mujer se ocupara solamente
de él, niños y su casa; sufrió menoscabo económico porque fue im-
pedida de trabajar, de desarrollarse laboralmcntc durante los años
que vivió con su marido;

1 Io) Que, además de lo expuesto en el motivo anterior, el Tribunal ten-


drá en cuenta para los efectos de la compensación económica otros
antecedentes.

En primer lugar, la situación patrimonial de ambos, él es un profe-


sional, ingeniero civil industrial, además hombre de negocios de una
excelente situación económica, hechos que no están discutidos.

En cambio, la cónyuge no tiene profesión, y su patrimonio está cons-


tituido por el departamento de calle Evaristo Lillo de un valor aproxi-
mado de S 27.000.000 y de un automóvil marca Toyota, año 2002,
bienes que adquirió para ella su marido durante el matrimonio.

En lo que respecta a la adquisición de los dos bienes durante el ma-


trimonio por el marido para su cónyuge, esta circunstancia no pasa

34
JURISPRUDENCIA DE I A C'OMPKNSACIÓN ECONÓMICA EN EL DIVORCIO

de ser una liberalidad que no puede ser interpretada como compen-


sación por la dedicación exclusiva a las labores del hogar y cuidado
de los hijos- lo cual corresponde como lo indicó la ley- de acuerdo a
antecedentes objetivos que revelen que uno de los cónyuges por estar
circunscrita a tales menesteres, no puede tener una fuente laboral o
desempeñarse en la medida de sus posibilidades y de lo querido.

Y, en este sentido, obran en autos las declaraciones de la testigo María


Lorena Lavín Rodhis, quien a fojas 207 dice: Si ella hubiese trabaja-
do habría formado un patrimonio propio, sin que nadie se lo regale.

Ella dejó de volar que es lo que a ella le gustaba, Nicolás no se lo


permitió y dejó de percibir una renta que le habría permitido com-
prar un departamento; cuando ella trabajaba en Ladeco era una de
las mejores tripulantes.

En el mismo sentido depone María Bernardita Móller Medina, a


fojas 320: trabajamos juntas en Ladeco como tripulantes de cabina
y coincidimos el año 1988 y 1989. Estaba calificada altamente por
sus jefes.

La confesión de la señora Fernández a fojas 321: trabajaba como


auxiliar de vuelo en Ladeco, hace 15 años, percibía un sueldo base
de S 200.000.

En cuanto a la cualificación profesional y posibilidades de acceso


al mercado laboral de la cónyuge.

Como consta en el proceso, ella antes de casarse se desempeñaba


como auxiliar de vuelo, ahora tiene 40 años, edad limitante para

II
NATURALEZA JURÍDICA DF. I \ COMPENSACIÓN ECONÓMICA

volver a su antiguo trabajo, además su salud se encuentra resentida


(sé que la Claudia es bipolar y estuvo mucho tiempo en tratamiento
con litio y después resultó que no era así, no era bipolar.

También esto ha producido mucha depresión producto de su rela-


ción con Nicolás, declara a fojas 206 María Lorcna Lavín Rodhis.

A fojas 247, depone Verónica Cecilia Alfaro Rodrigo: sé que ella


va al psiquiatra, toma antidepresivos, depresión producto de su se-
paración: es absolutamente un impedimento, su estado psicológico,
porque hoy en día la exigencia laboral es de mínimo 8 horas diarias
y con dedicación absoluta por la competencia que existe; sólo basta
mirarla para darse cuenta de que ella no es una persona que vaya a
resistir la presión de 8 horas de trabajo por su desconccntración y
además por la preocupación de no tener con quien dejar a sus hijos.

Sostiene el marido que estaría capacitada para desempeñarse como


orfebre, ya que habría tomado un curso de instrucción durante el
matrimonio, lo cierto que no hay pruebas acerca que se hubiese
desempeñado en ese oficio en forma comercial obteniendo ingre-
sos, más parece tratarse de un hobby o pasatiempo que es muy
común en matrimonio de niveles de ingresos altos.

12°) Que, apreciando la prueba de acuerdo a l a s normas de la sana crí-


tica, esto es, de acuerdo a los principios de la lógica, las máximas
de la experiencia y los conocimientos científicamente afianzados,
y tomando en consideración los factores antes señalados se fija el
monto de la compensación económica en la cantidad de cuarenta
millones de pesos, que deberá ser pagada en veinte cuotas mensua-
les, iguales y sucesivas.

36
JURISPRUDENCIA DE I A C'OMPKNSACIÓN ECONÓMICA EN EL DIVORCIO

Por lo anteriormente razonado y lo previsto, también, en los artículos


55, 61 y siguientes de la Ley N° 19.947, se declara:

A.- Se confirma la sentencia de diecisiete de enero de dos mil seis, es-


crita a fojas 346.

B.- Se revoca el aludido fallo en cuanto a su decisión IV) que rechaza


la demanda reconvencional deducida a fojas 39, declarándose en su
lugar que ésta queda acogida, fijándose en cuarenta millones de pe-
sos el monto de la compensación económica que Nicolás Francisco
Weinstein Manieu deberá pagar a Claudia Paz Fernández Calvo,
mediante veinte cuotas mensuales, iguales y sucesivas.

C.- Se revoca asimismo el fallo en cuanto a su decisión V) que condena


en costas a la demandada, declarándose en su lugar que no se con-
dena en costas a la demandada, por estimar este Tribunal que ésta
ha tenido motivo plausible para litigar.

No firma la Ministro señora Sottovia, no obstante haber concurrido a la


vista y al acuerdo del fallo, por encontrarse ausente.

Regístrese y devuélvase.

Redacción Sr. Lagos.

Pronunciada por la Quinta Sala de la Iltma. Corte de Apelaciones de


Santiago, presidida por el Ministro señor Mauricio Silva Cancino, e
integrada por la Ministro señora Adriana Sottovia Giménez y por el
Abogado Integrante señor Jorge Lagos Gatica.

Rol N° 1.576-2006.
II
NATURALEZA JURÍDICA DF. I \ COMPENSACIÓN ECONÓMICA

6. Compensación económica y alimentos. Objeto y diferencias en-


tre ambas instituciones

Sumario:

Los alimentos tienen por objeto responder a las necesidades de manten-


ción hacia el futuro de los cónyuges y, en definitiva, corresponden al
deber de socorro que estos se deben entre sí, cuando no se ha cumplido
y es reclamado por el necesitado; por ende, son las necesidades del ali-
mentario y las facultades económicas del alimentante las que determi-
nan el monto de los alimentos. La compensación económica, en cambio,
pretende resarcir al cónyuge demandante de una perdida patrimonial ya
producida, lo que aleja de ella todo carácter alimenticio.

Concepción, veinticinco de mayo de dos mil siete.

Visto:

Se reproduce la sentencia en alzada con excepción de sus fundamentos


I l ° y 12°, que se eliminan, y se tiene en su lugar presente:

1°.- Que para acreditar los requisitos que hacen procedente la com-
pensación económica, referidos en el artículo 61 de la Ley de
Matrimonio Civil, la reconvinicntc aportó prueba sólo documen-
tal -consistente en certificados de dominio vigente respecto de
3 vehículos pertenecientes a don José Suazo Muñoz, agregados
a fojas 106, 107 y 108 de estos autos; oficio de la Cía. Puerto de
Coronel aparejado a fojas 115, que indica cargo y remuneracio-
nes que percibe el reconvenido como Inspector de esa institución;
oficio del INP referente a la jubilación que aquél percibe, respon-

38
JURISPRUDENCIA DE I A C'OMPKNSACIÓN ECONÓMICA EN EL DIVORCIO

dido a fojas 132; y oficio del Registro Conservatorio de Bienes


Raices relativo a los inmuebles que le pertenecen en propiedad,
agregado a fojas 113.

2 o .- Que los documentos relacionados precedentemente dan cuenta que


don José Suazo Muñoz, marido de la actora reconvencional, es pro-
pietario de una camioneta Chevrolet Luv, modelo 2003, adquirida
el 4 de abril de 2003; un automóvil Toyota, modelo 2003, adquirido
el 19 de diciembre de 2002; y un automóvil Chevrolet Monza, mo-
delo 1994, adquirido el 29 de abril de 1994.

Por su parte, el Oficio de fojas 115 refiere que con fecha 4 de abril
de 2003 el señor Suazo Muñoz celebró con la Compañía Puerto de
Coronel un contrato de extensión indefinida por arriendo de una
camioneta Chevrolet Luv año 2003.

A fojas 132 el Instituto de Normalización Previsional, atendien-


do la consulta que el tribunal de primer grado le hiciera, respon-
de que en nuestros registros no aparece don José Suazo Muñoz,
Rut 8.060.7 07-5 con beneficios de jubilación en esta institución.

Por último, el Conservador de Bienes Raíces de Concepción infor-


ma que revisado el índice del Registro de Propiedad desde el año
1975 a la fecha a nombre de don José Suazo Muñoz, no aparece
ningún bien raíz inscrito a su favor.

3°.- Que la prueba referida en los considerandos anteriores no demues-


tra que doña Mónica Cecilia Manríqucz Caamaño no pudo desarro-
llar una actividad remunerada o lucrativa durante el matrimonio, o
lo hizo en menor medida de lo que podía y quería.

II
NATURALEZA JURÍDICA DF. I \ COMPENSACIÓN ECONÓMICA

En efecto, los documentos allegados ponen de manifiesto que el


demandado reconvencional adquirió vehículos y entregó en arren-
damiento uno de ellos mucho después de 1988, fecha que las partes
fijaron como cese de su vida en común.

Por su parte, los oficios emitidos por el Instituto de Normalización


Previsional y Conservador de Bienes Raíces han resultado inútiles
para probar la materia señalada al comienzo de este fundamento.

4°.- Que los oficios requeridos por la apoderada de la demandante re-


convencional apuntan, más bien, a probar los fundamentos de una
pensión alimenticia que una compensación económica, cuestión
que no debe confundirse.

Así, los alimentos tienen por objeto responder a las necesidades


de mantención hacia el futuro de los cónyuges y, en definitiva, co-
rresponden al deber de socorro que éstos se deben entre sí, cuando
no se ha cumplido y es reclamado por el necesitado; por ende, son
las necesidades del alimentario y las facultades económicas del ali-
mentante las que determinan el monto de los alimentos.

La compensación económica, en cambio, pretende resarcir al cón-


yuge demandante de una pérdida patrimonial ya producida, lo que
aleja de ella todo carácter alimenticio. (La compensación económi-
ca en la nueva legislación de matrimonio civil. Ramón Domínguez
Águila. Revista Actualidad Jurídica N° 15. Enero 2007. Universi-
dad del Desarrollo, pág. 83).

5°.- Que los fundamentos de la compensación económica, cuya prueba


estaba a cargo de la actora reconvencional, no han sido acreditados

40
JURISPRUDENCIA DE I A C'OMPKNSACIÓN ECONÓMICA EN EL DIVORCIO

de ninguna manera en esta causa, razones que mueven a estos sen-


tenciadores a rechazar la compensación económica pretendida por
la actora reconvencional.

Por estos fundamentos, de conformida d con lo dispuesto en los artícu-


los 61 de la Ley N° 19.947 sobre Matrimonio Civil; 186, 223 y siguien-
tes del Código de Procedimiento Civil, se revoca la sentencia de doce
de septiembre de dos mil seis, escrita de fojas 138 a 149, en la parte que
acoge la demanda reconvencional planteada por doña Mónica Cecilia
Manríquez Caamaño en el primer otrosí del escrito de fojas 18 y en su
lugar se declara que se la rechaza, en todas sus partes, sin costas por
haber tenido motivo plausible para litigar.

Se aprueba, en lo demás, la referida sentencia.

Regístrese y devuélvase.

Redacción de la Ministro titular María Eugenia González Geldres.

Rol N° 148-2007.

7. La compensación económica no es una reparación de daño pa-


trimonial a título de lucro cesante

Sumario:

No se trata exactamente de la reparación de un daño patrimonial a título


de lucro cesante, cuya existencia y cuantía presenta grandes dificulta-
des probatorias dado su carácter esencialmente eventual.

II
NATURALEZA JURÍDICA DF. I \ COMPENSACIÓN ECONÓMICA

El menoscabo económico más bien pretende resarcir la oportunidad de


obtener, perdida o disminuida con ocasión del cuidado de la familia,
antes que a lo dejado efectivamente de obtener, que es cosa distinta.

El legislador, a diferencia de lo ocurre con el lucro cesante, lia esta-


blecido reglas o parámetros objetivos pero no taxativos, para fijar la
existencia y la cuantía del menoscabo económico.

Concepción, veintinueve de agosto de dos mil seis.

Visto:

Se reproduce la sentencia en alzada, con excepción del motivo 8° que se


elimina, y en su lugar se tiene presente:

1. Que, en primer lugar, la recurrente pretende que se revoque el fallo


de primer grado en la parte que, acogiendo la demanda de divorcio,
desecha la excepción perentoria fundada en el hecho que el actor
habría incurrido en el incumplimiento reiterado de la obligación
de pagar alimentos, durante el cese de la convivencia, pudiendo
hacerlo, según lo dispuesto en el inciso 3° del artículo 55 de la Ley
de Matrimonio Civil.

Esta pretcnsión del recurrente, empero, no puede prosperar, porque


tal como se deja establecido en el motivo 4° de la sentencia en alza-
da, el fundamento fáctico de la excepción no sólo no ha sido acre-
ditado en la causa, sino incluso el actor ha probado, por su parte, el
pago oportuno de los alimentos adeudados.

2. Que, en segundo término, la recurrente pretende la revocación de


la sentencia en alzada en la parte que desecha la demanda de com-
pensación económica deducida en el otrosí del escrito de fojas 1 ü.
42
JURISPRUDENCIA DE LA COMPENSACIÓN ECONÓMICA BN I-I DIVORCIO

La única razón esgrimida por el a quo para asentar esta decisión es


que no obstante haberse dedicado la señora Haydee Saavedra Cid
al cuidado de los hijos, no habría logrado acreditar un menoscabo
económico a consecuencia de ello, toda vez que ha desarrollado la
actividad lucrativa de peluquera y le ha sido adjudicado un bien
raíz, en la liquidación de la sociedad conyugal efectuada por los
cónyuges con anterioridad al presente juicio.

3. Que, para una mejor comprensión del asunto sometido a la decisión


de esta Corte, de la valoración legal de los antecedentes probatorios
allegados al proceso, es necesario dejar establecidos los siguientes
hechos:

a) que al momento de contraer matrimonio, el 6 de mayo de


1977, la señora Saavedra Cid aún no cumplía los 17 años de
edad, y que a esa época ya había nacido la hija Carolina An-
drea (certificados de fojas 1 y 2);

b) que con posterioridad nacieron los hijos Sandra Vivían, el 16


de enero de 1979, y Marcelo Antonio, el 2 de mayo de 1991
(certificados de fojas 3 y 4);

c) que los dos últimos hijos han presentado distintas y crónicas


dolencias físicas y psicológicas, Sandra Vivian: inteligencia
limítrofe en su nivel inferior (certificados e informes de fojas
84, 85, 86, 87, 88, 89, 90 y 91), al llegar a la pubertad presen-
tó un trastorno del desarrollo asociado a hiperactividad, ren-
dimiento lento y desinhibición sexual (informe de fojas 80),
hernias inguinales (certificados de fojas 92 y 93); por su parte,
Marcelo desde niño presentó problemas ncurológicos, entre

43
NATURALEZA JURÍDICA DI I \ O ' M H I N S A C I Ó N ECONÓMICA

otros, inmadurez en habilidades sociales, motoras y senso-


pereeptivas con retraso académico y problemas de relaciones
interpersonales, siendo en noviembre de 2003 derivado a psi-
quiatría por eventual bipolaridad y a endocrinología por baja
talla (informe neurológico de fojas 96 y 97);

d) que la señora Saavedra Cid presenta, enseguida, diversas do-


lencias como hombro doloroso y tendinitis en brazo izquierdo
(certificados de fojas 54, 55 y 56), discopatía lumbar (certifi-
cado de fojas 57), colitis pseudomembranosa en etapa inicial
(informe de fojas 50), episodio depresivo severo (certificado
de fojas 53);

c) que el señor Jorge Alcacibar Alvial es empleado por más de 28


años de la Compañía Siderúrgica Huachipato (comprobante de
pago de bono de antigüedad de fojas 64), siendo su remunera-
ción mensual ordinaria ascendente a la suma de $ 1.000.000,
más o menos (comprobantes de pago de remuneraciones de
fojas 62 a 71 y certificado de fojas 171), y actualmente tiene
50 años de edad.

4. Que. así las cosas, no siendo un hecho discutido por las partes que
doña Haydee Saavedra Cid, durante el matrimonio, se ha dedicado
al cuidado personal de los hijos y del hogar común, mientras duró
la convivencia (18 de julio de 1998, según el actor de divorcio),
queda todavía por precisar si a consecuencia de ello sufrió el me-
noscabo económico a que se refiere el artículo 61 de la Ley de
Matrimonio Civil, como alega la recurrente o, por el contrario, si
el hecho de haber desarrollado la actividad lucrativa de peluquera
y haberse adjudicado un bien raíz en la liquidación de la sociedad

44
JURISPRUDENCIA DE I A C'OMPKNSACIÓN ECONÓMICA EN EL DIVORCIO

conyugal, impide el acogimiento de la demanda, como lo sostiene


el fallo de primer grado.

Util resulta señalar, en este orden de ideas, que el instituto de la


compensación económica consagrado en los artículos 61 y 62 de la
Ley de Matrimonio Civil, constituye la más importante concreción
del principio protector del cónyuge más débil del artículo 3U, y para
estos efectos se considera como tal al cónyuge que por dedicarse
a la familia durante el matrimonio no pudo desarrollar una activi-
dad remunerada como podía y quería. (Alvaro Vidal Olivares, La
Compensación por Menoscabo Económico en la Ley de Matrimo-
nio Civil, en El Nuevo Derecho Chileno del Matrimonio, Editorial
Jurídica de Chile, pág. 286).

El legislador pretende reparar el menoscabo económico no sólo del


cónyuge que no desarrolló una actividad lucrativa, por la razón se-
ñalada, sino también al que lo hizo en menor medida de lo que po-
día y quería. No se trata, sin embargo, exactamente de la reparación
de un daño patrimonial a título de lucro cesante, cuya existencia y
cuantía, como es bien sabido, de otro lado, presenta grandes difi-
cultades probatorias dado su carácter esencialmente eventual.

El menoscabo económico en referencia, más bien pretende resarcir


la oportunidad de obtener, perdida o disminuida con ocasión del
cuidado de la familia, antes que a lo dejado efectivamente de obte-
ner, que es cosa distinta. (Cannen Domínguez Hidalgo, La Com-
pensación Económica en la Ley de Matrimonio Civil, Colegio de
Abogados, pág. 13). El legislador, a diferencia de lo ocurce con el
lucro cesante, como quiera que sea, ha establecido reglas o paráme-
tros objetivos pero no taxativos, para fijar la existencia y la cuantía

II
NATURALEZA JURÍDICA DF. I \ COMPENSACIÓN ECONÓMICA

del menoscabo económico, según se desprende de lo dispuesto en


el artículo 62.

5. Que, según lo dicho hasta aquí, estos juzgadores disienten del juez
de primer grado habida consideración que apreciados los antece-
dentes probatorios allegados al proceso, conforme a las reglas de la
sana crítica, sólo cabe concluir que la actora Haydee Saavcdra Cid
ha sufrido un menoscabo económico en los términos señalados en
el artículo 61 antes citado.

Sin perjuicio de los hechos indicados en el motivo 3" de este fallo,


refuerza el derecho a la compensación impetrada, en el caso de
autos, la circunstancia que la actora contrajo matrimonio a la edad
de 16 años, habiendo nacido la primera hija incluso antes, y que
los dos hijos nacidos después, presentaron serios y crónicos pro-
blemas de salud, como se indicó. La dedicación al cuidado de los
hijos Sandra (inteligencia limítrofe en su nivel inferior) y Marce-
lo (problemas endocrinos y neurológicos compatible con eventual
bipolaridad), de este modo, requiere un mayor grado de sacrificio,
lo que conforme a las reglas de la lógica y de la experiencia, sin
duda, significaron que la actora no pudo desarrollar una actividad
lucrativa plena, en la medida que quería y podía. El demandado,
por su parte, desarrolló su vida laboral sin mayores contratiempos,
como se desprende de la permanencia por 28 años en una empresa
conocida en la zona por la estabilidad y calidad de las condiciones
de empleo.

6. Que no es óbice a lo que se viene diciendo, por varias razones, el


hecho que la actora desarrolle la actividad de peluquera. No está
claramente acreditado que la haya desarrollado durante todo el ma-

46
JURISPRUDENCIA DE I A C'OMPKNSACIÓN ECONÓMICA EN EL DIVORCIO

trimonio, pues, los testigos del demandado que declaran a fojas


60 y 61 son más bien vagos sobre este extremo, sólo uno de ellos
(Eduardo Enrique Suazo Rodríguez) señala que la actora desarrolla
esta actividad "hace más de 5 años", y la boleta de fojas 38 es del
año 2005.

Esta actividad la ejerce de modo independiente, sin previsión ni co-


bertura frente a contingencias de salud, como las que ha acreditado
padecer según se dejó establecido el motivo 3 o , letra d). El legisla-
dor otorga la compensación, por último, no sólo cuando no se ha
desarrollado actividad remunerada alguna, sino también cuando la
que se desarrolló, lo fue en menor medida de lo que el cónyuge más
débil quería y podía.

7. Que, finalmente, tampoco es impedimento para que prospere la de-


manda de compensación económica el hecho que los cónyuges hu-
bieren contraído el matrimonio en régimen de sociedad conyugal,
habiéndosele adjudicado a la actora un bien raíz, al practicarse la
liquidación de la comunidad de bienes resultante a su disolución,
según se desprende del instrumento público de fojas 40.

No está demás precisar al respecto que al demandado también se le


adjudicó un bien raíz, en la misma liquidación.

Pero la mayor razón es que, según se desprende de la historia fi-


dedigna del establecimiento de la ley, no existe incompatibilidad
absoluta entre tal régimen de bienes y la compensación económica
consagrada en los artículos 61 y 62. (Juan Andrés Orrego Acuña,
Análisis de la Nueva Ley de Matrimonio Civil, pág. 150, nota 166).
Esta circunstancia, a j u i c i o de estos juzgadores, si bien no impide

II
NATURALEZA JURÍDICA DF. I \ COMPENSACIÓN ECONÓMICA

el nacimiento del derecho, sin embargo, debe ser considerada al


momento de fijar el monto de la compensación económica.

8. Que, así las cosas, conforme a lo prescrito en el artículo 62 de la Ley


de Matrimonio Civil, y los hechos y consideraciones señalados en los
motivos precedentes, la compensación económica será fijada en la
suma de S 12.000.000, la que se pagará en 120 cuotas mensuales, de
S 100.000 cada una, suma esta última que reajustará semestralmcntc,
de acuerdo a la variación del índice de Precios al Consumidor.

No se condenará en costas al demandado, porque ha tenido motivo


plausible para litigar.

Por estas consideraciones y lo dispuesto en los preceptos legales citados,


SE REVOCA la sentencia definitiva de primera instancia, de veintinue-
ve de marzo de dos mil seis, escrita de fojas 180 a 185, en la parte que
no hace lugar a la demanda de compensación económica deducida en el
otrosí del escrito de fojas 10 y, en su lugar, se declara que dicha deman-
da queda acogida y, en consecuencia, que don Jorge Antonio Alcacibar
Alvial deberá pagar a doña Haydee Saavedra Cid, a titulo de compensa-
ción económica, la cantidad de S 12.000.000, en la forma indicada en el
motivo 8 o de esta sentencia, sin costas. Se la confirma en lo demás.

Regístrese y devuélvase.

Redacción del Abogado Integrante Jorge Monteemos Araya.

Rol N° 2.090-2006.

48
JURISPRUDENCIA DE LA COMPENSACIÓN ECONÓMICA EN I I DIVORCIO

8. Finalidad de compensación económica no radica en lo que cón-


yuge dejó de percibir, sino en la oportunidad de obtener

Sumario:

No debe atribuirse a la compensación económica consagrada en la ley,


un carácter alimenticio o indemnizatorio, no obstante que presente al-
gunos rasgos comunes o semejantes y lo que se pretende reparar es, en
todo caso, una pérdida patrimonial y no moral. Se ha dicho y resuelto
que se pretende cubrir, por un lado, el desequilibrio económico entre
los cónyuges que impide a uno enfrentar la vida futura de modo inde-
pendiente y, por otro, el costo de oportunidad laboral, esto es, la impo-
sibilidad o disminución de inserción en la vida laboral que el cónyuge
ha experimentado por haberse dedicado a la familia. Este costo podría
semejarse a la idea de lucro cesante, pero solamente por aproximación,
porque no apunta a lo que se ha dejado de obtener, sino a una oportuni-
dad de obtener que es distinto.

Concepción, diez de diciembre de dos mil siete.

Visto:

Se reproduce del fallo anulado, de 6 de junio de 2007, escrito de fs. 91


a 96, su parte expositiva; motivos 1°, 2", 3 o , 4 o , 5 o , 6 o , T y 9Ü; y sus citas
legales.

Y se tiene, además, presente:

1.- Que en razón de lo expresado por el a quo en los razonamientos re-


producidos de su sentencia, la demanda de divorcio por cese de con-

49
NATURALEZA JURÍDICA DF. I \ COMPENSACIÓN ECONÓMICA

vivencia (artículo 55 de la Ley N° 19.947), interpuesta por Orlando


Molina Salas en contra de Olga Rosa Bravo Bravo, debe acogerse.

A su vez, la demanda de divorcio que ésta dedujo en contra del pri-


mero, pero basada en lo estatuido en el artículo 54 de la ley antes
anotada, también por lo expuesto por el juez en los considerandos
reproducidos de su fallo, no puede prosperar;

2.- Que Olga Rosa Bravo Bravo reconvino solicitando compensación


económica.

Dice que tuvo 17 años de vida en común con el actor, logrando con
grandes sacrificios la crianza y educación de sus hijos; que se casó
muy joven y su marido la dejó con hijos de 10 y 9 años, lo que le
impidió toda posibilidad de estudiar y trabajar, viviendo en la actua-
lidad de la pensión mensual que le otorga su cónyuge, que alcanza a
$ 53.374, teniendo, además, una precaria situación de salud;

3.- Que del documento de fs. 2 aparece que Orlando Molina Salas y Olga
Rosa Bravo Bravo, contrajeron matrimonio el 18 de febrero de 1955.

El marido nació el 26 de diciembre de 1927 y Olga Bravo el 23 de


febrero de 1936;

4.- Que las partes de este pleito tuvieron dos hijos: José Orlando Mo-
lina Bravo, nacido el l de marzo de 1957; y Jorge Antonio Molina
Bravo, nacido el 19 de octubre de 1958;

5 - Que la compensación económica consiste en el derecho que asiste


a uno de los cónyuges, normalmente la mujer, cuando por haberse
dedicado al cuidado de los hijos o a las labores propias del hogar.

50
JURISPRUDENCIA DE I A C'OMPKNSACIÓN ECONÓMICA EN EL DIVORCIO

no pudo durante el matrimonio desarrollar una actividad remunera-


da o lucrativa, o lo hizo en menor medida de lo que podía y quería,
para que se le compense por el menoscabo económico que, produ-
cido el divorcio o nulidad, sufrirá por esta causa;

6.- Que no debe atribuirse a la compensación económica consagrada


en la ley, un carácter alimenticio o indemnizatorio, no obstante que
presente algunos rasgos comunes o semejantes y, lo que se preten-
de reparar es, en todo caso, una pérdida patrimonial y no moral.

Se ha dicho y resuelto que se pretende cubrir, por un lado, el des-


equilibrio económico entre los cónyuges que impide a uno enfren-
tar la vida futura de modo independiente y por otro, el costo de
oportunidad laboral, esto es, la imposibilidad o disminución de
inserción en la vida laboral que el cónyuge ha experimentado por
haberse dedicado a la familia.

F.stc costo podría semejarse a la idea de lucro cesante, pero sola-


mente por aproximación, porque no apunta a lo que se ha dejado de
obtener, sino a una oportunidad de obtener que es distinto;

7.- Que la Ley de Matrimonio Civil, en su artículo 62, dispone que


para determinar la existencia del menoscabo económico y la cuan-
tía de la compensación se considerará, especialmente, la duración
del matrimonio y de la vida común de los cónyuges; la situación
patrimonial de ambos; la buena o mala fe; la edad y el estado de sa-
lud del cónyuge beneficiario; su situación en materia de beneficios
previsionales y salud; su cualificación profesional y posibilidades
de acceso al mercado laboral, y la colaboración que hubiere presta-
do a las actividades lucrativas del otro cónyuge;

II
NATURALEZA JURÍDICA DF. I \ COMPENSACIÓN ECONÓMICA

8.- Que está establecido que la mujer se casó antes de cumplir 19 años
de edad (en 1955); que sus hijos nacieron los años 1957 y 1958;
que durante la vida en común de las partes, ella estuvo al cuidado
de los hijos y el hogar, ya que el marido trabajaba; y que durante
ese tiempo no pudo trabajar u obtener entradas económicas.

También es un hecho, no controvertido en los autos, que la deman-


dante reconvcncional percibe una pensión alimenticia equivalente
al 15% de lo que el demandado recibe como pensionado de Capre-
dena (en agosto de 2005 alcanzaba a S 53.374);

9.- Que de lo que se viene reseñando y de lo expuesto por el juez en el


raciocinio T de su sentencia, que ahora se ha reproducido, queda en
claro que, en la especie, se dan las exigencias para regular una com-
pensación económica en beneficio de la actora reconvcncional.

Sin embargo, acorde con lo que también se viene manifestando, en


especial lo indicado en el ya referido artículo 62 de la Ley N° 19.947,
aparece que lo que había determinado el juez como compensación
económica, en el fallo invalidado, era abiertamente exagerado y no
se compadecía ello ni con la realidad del proceso ni la de las partes
del pleito.

En las condiciones anotadas y considerando, además, los documen-


tos acompañados en esta instancia por el demandado reconvcncio-
nal. a fs. 111, los sentenciadores regularán dicha compensación
económica, en S 2.00.000 (dos millones de pesos), que se pagarán
en cuarenta cuotas mensuales de S 50.000 cada una, reajustándosc
esta última cantidad semestralmente, de acuerdo a la variación del
Indice de Precios al Consumidor;

52
JURISPRUDENCIA DE I A C'OMPKNSACIÓN ECONÓMICA EN EL DIVORCIO

10.-Que los dichos de los testigos del demandado reconvencional, Héctor


Santos Ramírez, Agustín Azocar Lara y José Erices Figucroa, de fs.
87 y siguientes, vagos, imprecisos, carentes de basamentos serios, son
insuficientes para desvirtuar lo que anteriormente se ha concluido.

En efecto, el primero sabe lo que expresa por los dichos del mismo
demandado reconvencional; el segundo declara, contra lo que afir-
ma la parte que lo presenta, que la mujer se dedicó exclusivamente
al cuidado de los hijos y el hogar durante la convivencia con su ma-
rido; y el tercero, fue retirado por la parte del propio Molina mien-
tras declaraba, por no tener mayor conocimiento de los hechos;

11.- Que ante lo sostenido por Molina Salas al contestar la demanda re-
convencional, en orden a que al demandar Olga Bravo por el rubro
en mención S 20.000.000, sin pedir en subsidio una suma menor,
esto no daría competencia al tribunal para fijarla en una cantidad
inferior, es necesario expresar que basta la simple lectura del ar-
tículo 64 de la Ley N° 19.947, para darse cuenta que esa posición
carece de todo asidero.

Por estas reflexiones, disposiciones legales citadas, y lo informado por


la Fiscalía Judicial a fs. 105, se decide:

I.- Que se hace lugar a la demanda de divorcio unilateral fundada en


el artículo 55 de la Ley N° 19.947, deducida a fs. 04 y, en conse-
cuencia, se declara disuelto el matrimonio celebrado entre Orlando
Molina Salas y Olga Rosa Bravo Bravo, celebrado el 18 de febrero
de 1955 ante el Oficial de Registro Civil de Talcahuano, inscrito
con el número 79 del mismo año, debiendo subinscribirse esta sen-
tencia al margen de esa inscripción;

II
NATURALEZA JURÍDICA DI- LA COMPENSACIÓN ECONÓMICA

II.- Que se acoge la demanda rcconvencional formulada por Olga Rosa


Bravo Bravo en contra del nombrado Orlando Molina Salas, sólo
en lo que respecta a la compensación económica solicitada y, úni-
camente, en cuánto se ordena a éste pagarle, por el concepto aludi-
do, la suma de S 2.000.000, pagaderos de la forma dispuesta en el
razonamiento 9°.

Se rechaza, en todo lo demás, esa demanda reconvencional que se


contiene en el otrosí de fs. 45, y

III - Que cada parte pagará sus costas.

Regístrese y devuélvase.

Redactó el Ministro Guillermo Silva Gundelach.

Rol N" 1.530-2007.

9. Compensación económica es nítida expresión del principio de


protección del cónyuge más débil

Sumario:

Es necesario recordar que la compensación económica es, en nuestro


ordenamiento, nítida expresión del principio de protección del cónyuge
más débil consagrado en el artículo 3° de la Ley N w 19.947, el cual,
al final de su último inciso, ordena al juez resolver las cuestiones ati-
nentes a la nulidad, la separación o el divorcio, conciliándolas con los
derechos y deberes provenientes de las relaciones de filiación y con la
54
JURISPRUDENCIA DE I A C'OMPKNSACIÓN ECONÓMICA EN EL DIVORCIO

subsistencia de una vida familiar compatible con la ruptura a la vida


separada de los cónyuges.

Rancagua, veintinueve de octubre de dos mil siete.

Vistos:

Se reproduce la sentencia apelada de fecha doce de julio de dos mil sie-


te, escrita de fojas 46 a 54, con excepción de los considerandos decimo-
séptimo, decimoctavo y decimonoveno que se eliminan, y teniendo en
su lugar y, además, presente:

Primero: Que dicho fallo, acogiendo la demanda de divorcio inter-


puesta a fojas 1 por don Humberto Fernández Muñoz en contra de su
cónyuge doña María Vera Cabellos, bajo la causal de cese de la con-
vivencia matrimonial por más de tres años - h e c h o no controvertido y
plenamente acreditado en a u t o s - rechazó la contrademanda deducida
por aquella en contra de su marido, por la causal del artículo 54 N° 2
de la Ley de Matrimonio Civil, pues, según refiere a fojas 27, aquél
habría abandonado el hogar común para vivir con otra persona, con
quien mantenía relaciones extraconyugales mientras ambos convivie-
ron entre sí.

Segundo: Que la demandante reconvcncional, apelando de la sentencia


a fs. 56, reiteró lo anterior y estimó que con las declaraciones de los
testigos que señala, estaría acreditado el abandono del hogar común
hace más de 15 años por infidelidad conyugal de Hugo Fernández Mu-
ñoz, quien de este modo habría transgredido grave y reiteradamente sus
deberes matrimoniales.

II
NATURALEZA JURÍDICA DI- LA COMPENSACIÓN ECONÓMICA

Según se desprende del escrito de fs. 27 -independientemente de que


reconociera la efectividad del cese de la vida en común por ese tiempo-
la demandante no hizo más que replicar lo aseverado por su cónyuge,
en cuanto a que su separación se debió a las graves e irreconciliables
desavenencias de su relación de pareja, decidiendo ambos separarse en
el año 1990.

Según se consigna en el párrafo segundo del motivo undécimo, éste


manifestó que precisamente por las incompatibilidades de caracteres es
que decidió alejarse un tiempo del hogar común para recapacitar, pero
al advertir a su regreso que la situación matrimonial no cambió, velando
por la felicidad de sus hijos se fue de la casa (fojas 51).

Desde luego, cabe advertir que la separación culposa que se le imputa


a Humberto Fernández no se encuentra acreditada en modo alguno, tal
como lo señala acertadamente la sentenciadora en los párrafos tercero
y cuarto de dicho considerando, en los cuales, haciéndose cargo de la
testimonial rendida por las partes, expresa que los dichos de las testigos
de la actora reconvcncional, amén de no coincidir con los hechos con-
tenidos en la demanda, fueron vagos y poco precisos.

Tales testimonios, efectivamente resultan del todo insuficientes para


dar por establecido la causal del artículo 54 N° 2 de la Ley de Matrimo-
nio Civil, que al tenor del libelo de fojas 57, la actora la circunscribe
específicamente al abandono del hogar conyugal por infidelidad, ya que
una imputación como ésta requiere ciertamente de una especial carga
probatoria que dé cuenta en forma fehaciente de aquellas exigencias de
gravedad y reiteración que demanda la señalada disposición legal, lo
que no ocurrió en la especie.

Por ello, este tribunal concluye en similares términos a los contenidos


56
JURISPRUDENCIA DE I A C'OMPKNSACIÓN ECONÓMICA EN EL DIVORCIO

en el considerando decimotercero del fallo en análisis y consecuente-


mente rechazará la demanda por dicha causal, entendiéndose, en suma,
que el divorcio se concederá sólo por el largo tiempo de cesación de la
convivencia entre las partes.

Tercero: Que María Vera Cacellas, conforme a la causal de divorcio


que invocó en los temimos ya expresados, demandó a fojas 27 lo si-
guiente:

a) A título de daño moral solicitó el pago de $ 5.000.00, como conse-


cuencia de los sufrimientos que señala, causados por el cese de la
vida en común.

Cabe señalar que este rubro no lo contempla la Ley N° 19.947,


razón suficiente para que sea rechazado su pago, tanto más si en la
especie no se dio ni se dará lugar al divorcio por la causal culposa
invocada por aquélla.

La extrapolación que pretende la apelante del pago del daño mo-


ral en los términos que señala 2329 del Código Civil al ámbito de
familia, no resulta pertinente, puesto que, situado dicho pago sólo
en el ámbito extracontractual, recientemente se ha extendido a la
responsabilidad contractual, integración que aún no alcanza a aque-
llas situaciones que por el cese de la vida en común puedan afectar
seriamente a uno o a ambos cónyuges recíprocamente, y que impli-
quen aquellos sufrimientos a que se refiere el apelante.

b) En cuanto a su solicitud de pago del 50% de la indemnización por


antigüedad laboral del demandado al término de su trabajo con
Codelco, ella no resulta procedente, pues tal petición no se ajusta

II
NATURALEZA JURÍDICA DF. I \ COMPENSACIÓN ECONÓMICA

a ninguna de las formas ni modalidades de pago previstas en el ar-


tículo 65 de la ley ya señalada.

c) Respecto de la solicitud de mantención del usufructo vitalicio


constituido en causa Rol N° 264-71, cabe señalar que el artículo 62
N" 2, faculta al tribunal para constituir derecho de usufructo
como una modalidad de pago de la compensación y no para man-
tenerlo.

Ahora bien, sin perjuicio de tales peticiones, es dable considerar si en el


caso sub lite procede o no el pago de compensación económica prevista
en el artículo 61, teniendo presente que el fallo recurrido no dio lugar a
ella por estimar que no se acreditó el menoscabo económico que aquel
exige.

Sobre el particular, es necesario recordar que la compensación econó-


mica es, en nuestro ordenamiento, nítida expresión del principio de pro-
tección del cónyuge más débil consagrado en el artículo 3° de la Ley
N° 19.947 (Corte de Apelaciones de Santiago-26 de enero de 2007), el
cual, al final de su último inciso, ordena al juez resolver las cuestiones
atinentes a la nulidad, la separación o el divorcio, concillándolas con
los derechos y deberes provenientes de las relaciones de filiación y con
la subsistencia de una vida familiar compatible con la ruptura a la vida
separada de los cónyuges.

a) Pues bien, estándose a los requisitos exigidos por el artículo 61 para


la procedencia de la compensación económica y a los elementos o
factores determinatorios de su cuantía que señala el artículo 62 in-
ciso primero de la Ley N° 19.947, todos reproducidos en el motivo
decimosexto del fallo en alzada, se tendrá presente lo siguiente:

58
JURISPRUDENCIA DE I A C'OMPKNSACIÓN ECONÓMICA EN EL DIVORCIO

b) Si, como quedó acreditado, el cese de la convivencia se produjo


hace quince años a partir de la fecha en que se demandó el divor-
cio, los hijos de filiación matrimonial Gabriela, Soledad, Úrsula y
Franco Fernández Vera tenían 10, 15, 16 y 18 años de edad, respec-
tivamente

Los testigos Lily Contreras Maturana y Antonia Romero Herrera


declararon que los hijos quedaron al cuidado de su madre, por lo
que estuvo privada de trabajar por la prioridad de ello, nunca traba-
jó afuera y siempre estuvo en su casa.

El testigo Richard Romero Carvajal sostuvo que ella ha perdido


oportunidades para trabajar porque cree que se ha dedicado a sus
hijos, incluso tiene el cuidado y la educación de su hija, que hace
quince años ayudaba a su padre en una carnicería de Talagante.

c) El propio demandado reconvencional reconoció que el cuidado fí-


sico lo tuvo la madre.

Con el solo mérito de su propia confesión y de la testimonial no con-


tradicha , se puede dar por establecido que la actora, al no poder tra-
bajar remuneradamente en forma total o parcial debido a que tuvo
que dedicarse al cuidado y atención de sus cuatro hijos, la mayoría
menores de edad y todos, obviamente, en etapa escolar, recibiendo
por ello pensión alimenticia, lo que refuerza que ella no realizó activi-
dad remunerada más la dedicación a las labores domésticas del hogar
común, sufrió un evidente menoscabo económico con el cese de la
vida conyugal, tras 19 años, que sólo puede y debe resarcirse con el
pago de una compensación económica en la forma que se indicará en
lo decisorio del presente fallo.

II
NATURALEZA JURÍDICA DF. I \ COMPENSACIÓN ECONÓMICA

Cuarto: Que, asentado lo anterior, para establecer y determinar su


monto, se estará a los factores o circunstancias que para tal efecto
señala el inciso primero del artículo 62 de la Ley de Matrimonio Ci-
vil, y en consecuencia se tendrá especialmente en cuenta la duración
de la vida en común, la capacidad económica de las partes, la edad e
imposibilidad de la demandante de reinsertarse actualmente en el ám-
bito laboral, la cual, al decir del demandado, nunca tuvo cualificación
profesional (fs. 30).

Pero también se considerará que aquél se encuentra pagando regular-


mente los dividendos del bien raíz de la sociedad conyugal que usu-
fructo ella y su hija Gabriela, y, además, una pensión alimenticia para
ambas equivalente al 20% de sus emolumentos, que recibe como traba-
jador de Codelco Chile División El Teniente, según se acredita con los
documentos de fojas 4 0 , 4 1 y 43.

En consecuencia, atendido lo anterior, este tribunal, estimando de jus-


ticia su procedencia, fijará el monto de la compensación económica a
favor de la demandante reconvencional, en la cantidad de $ 15.000.000,
que equivale a 774.0625 Unidades de Fomento, la cual, de no poder
pagarse al contado y de una sola vez, se enterará en unidades valoradas
en la forma y condiciones que a continuación se señala.

Por estas consideraciones y visto, además, lo dispuesto en los artículos


18 y siguientes del Código de Procedimiento Civil, se revoca la senten-
cia apelada de fecha 12 de julio de 2007, escrita de fojas 46 a 54, sólo
en cuanto resolvió en su decisión I N° 1 condenar en costas a la deman-
dada principal por haber sido vencida, y en su decisión III rechazar la
demanda reconvencional de compensación económica y en su lugar se
declara:

60
JURISPRUDENCIA DE I A C'OMPKNSACIÓN ECONÓMICA EN EL DIVORCIO

I.- Que se absuelve de aquéllas por haber tenido un motivo plausible


para litigar.

II.- Que se acoge la demanda reconvencional de compensación eco-


nómica interpuesta a fojas 27, fijándose su monto en la cantidad
de S 15.000.000, equivalente a 774,0625 Unidades de Fomento, a
pagarse de contado, o a elección del deudor en 75 cuotas iguales,
mensuales y sucesivas de 10,320833 Unidades de Fomento cada
una, de acuerdo al valor que tenga dicha unidad a la fecha del res-
pectivo pago.

El no pago de una cuota, hará exigible el total insoluto.

III.-Que se confirma en lo demás el referido fallo, con declaración de


que el tercer nombre propio del demandante principal es del Car-
men, todo ello sin cosías de la instancia, por no haber resultado
ninguna de las partes completamente vencida en ella.

Regístrese y devuélvase.

Redactado por el Abogado Integrante Sr. Juan Guillermo Briceño Urra.

Rol N ü 672-2007.

II
NATURALEZA JURÍDICA DF. i \ COMPENSACIÓN ECONÓMICA

10. Carácter asistencial de compensación económica

Sumario:

La compensación económica es funcional a las formas de relación de


la pareja o modelo de familia y a las diversas realidades que siguen a
la ruptura, que en la especie se produjo hace varios años. Conforme
a ello, en este caso, la compensación económica jugará una función
asistencial, cercana a una pensión alimenticia reducida en el tiempo y
en entidad, teniendo en cuenta la edad similar de ambos, su salud y la
situación patrimonial y previsional de cada uno, considerando que la
cónyuge que entregó su dedicación al hogar y a los hijos, no se rcinser-
tó laboralmente al momento de la ruptura y ahora, le será muy difícil
hacerlo.

Antofagasta, veintinueve de mayo de dos mil seis.

Vistos:

Se reproduce la sentencia en alzada, con excepción de sus considerandos


decimosexto, vigésimo primero y vigésimo segundo que se eliminan.

Y SE TIENE EN SU LUGAR, ADEMÁS, PRESENTE:

Primero: Que de los antecedentes de autos, aparece que las partes com-
partieron hogar común durante veinticuatro años entre 1966 y 1990 y
que, efectivamente, hace ya más de quince años que dejaron de hacerlo,
sin que la demandada durante todo este último período se haya procura-
do alguna actividad remunerada o lucrativa, para lograr su reinscrción
laboral.

62
J U R I S P R U D E N C I A DE I A C ' O M P K N S A C I Ó N E C O N Ó M I C A EN EL D I V O R C I O

Segundo: Que, por otra parte, la demandada ha vivido ininterrumpida-


mente - d e s d e que se produjo la separación con su cónyuge, en la pro-
piedad ubicada en calle Collahuasi N° 1537, Villa Ayquina de ta ciudad
de Calama, la que se encuentra inscrita a nombre del actor, atendido que
según consta a fojas 69 de este expediente, en la causa Rol N° 1.085-90
del Juzgado de Menores de Calama, se condenó a don G.G.G. a pagar
como aumento de alimentos para sus hijas P. y M.G.G, el usufructo
habitacional de dicho inmueble, el que se encuentra inscrito a fs. 1,
bajo el N° 1 del Registro de Hipotecas y Gravámenes del Conservador
de Bienes Raíces de la Provincia El Loa, correspondiente al año 1991.
Cabe señalar además que, según consta de la diligencia de absolución
de posiciones, de fojas 92, la demandada reconoció que el actor durante
los últimos quince años le ha proporcionado alimentos y atención médi-
ca a través de la institución de salud previsional a la que pertenece.

Tercero: Que de lo expuesto precedentemente, es dable desprender que


el actor debió procurarse un lugar donde vivir, sin que conste que haya
adquirido otra propiedad para tal efecto, pese a haber constituido una
nueva familia, de la que han nacido tres hijos que a la fecha cuentan con
14, 12 y 5 años.

Cuarto: Que de acuerdo a lo que dispone el artículo 61 de la Ley de Ma-


trimonio Civil, corresponde en este caso que se le compense el menos-
cabo económico que sufriera L.G.R., al haberse dedicado en su oportu-
nidad, al cuidado de los hijos y a las labores propias del hogar común.

Quinto: Que el profesor de Derecho Civil de la Universidad de Chile,


don Mauricio Tapia Rodríguez, sostiene que la compensación económi-
ca es funcional a las formas de relación de la pareja o modelo de familia

II
NATURALEZA JURÍDICA DF. i \ COMPENSACIÓN ECONÓMICA

y a las diversas realidades que siguen a la ruptura, que en la especie se


produjo hace varios años.

Conforme a ello, en este caso, la compensación económica jugará una


fiinción asistencial, cercana a una pensión alimenticia reducida en el
tiempo y en entidad, teniendo en cuenta la edad similar de ambos, su
salud y la situación patrimonial y previsional de cada uno, consideran-
do que la cónyuge que entregó su dedicación al hogar y a los hijos, no
se rcinsertó laboralmentc al momento de la ruptura y ahora le será muy
difícil hacerlo.

Sexto: Que desde tal perspectiva se fijará como compensación econó-


mica para la demandada la suma de $ 9.000.000 (nueve millones de
pesos), que pagará el demandado en sesenta (60) cuotas mensuales de
$ 150.000 cada una.

Séptimo: Que en cuanto a la rebaja de la pensión de alimentos, solici-


tada por el actor en el primer otrosí de su demanda, teniendo en cuenta
los antecedentes allegados a la causa, en particular la existencia de sus
tres hijos menores C. F. I. y M.N.G., se reducirá la pensión de alimentos
regulada el año 1990 para la demandada y la hija común M.J.G.G. que
actualmente cursa estudios superiores, a la suma equivalente al 15% de
sus emolumentos totales, deducidos los descuentos estrictamente lega-
les, en favor de su mencionada hija.

Octavo: Que, por último, en cuanto a la petición hecha por el demandado,


relativa al cese del usufructo que favorecería a la demandada, preciso es
aclarar que, de acuerdo a la copia de la inscripción de tal usufructo, apare-
jada a fojas 69, el demandante fue condenado a tal limitación al dominio
como una forma de prestar alimentos a sus hijas P.G.G. y M.G.G.

64
JURISPRUDENCIA DI:. I.A COMPENSACIÓN ECONÓMICA EN EI. D I V O R C I O

Noveno: Que la usufructuaria P.S.G.G. cuenta con 37 años de edad,


según lo reconociera su madre al absolver la tercera posición del pliego
agregado a fojas 90, en tanto que a la otra usufructuaria M.J.G.G., se
le está regulando la pensión de alimentos en este fallo, de acuerdo a
lo razonado en el motivo que antecede, razón por la cual se acogerá la
petición de alzamiento de dicho gravamen.

Por estas consideraciones y vistos, además, lo prevenido en el artícu-


lo 186 del Código de Procedimiento Civil, SE REVOCA la sentencia
apelada de fecha veinte de enero del año en curso, escrita a fs. 115 y
siguientes, en cuanto por sus decisiones II.- y III.- constituyó un usu-
fructo a favor de la demandada a título de compensación económica y
rechazó la petición de rebaja de alimentos y de cese del usufructo y se
decide en su lugar que:

a) Se acoge la demanda reconvencional de compensación económica


deducida por la demandada doña L.H.G.R. en la audiencia de fojas
16, debiendo el demandante pagarle por ese concepto la suma de
nueve millones de pesos ($ 9.000.000), que deberán pagarse en
sesenta cuotas de $ 150.000 cada una, reajustables anualmente de
acuerdo al índice de Precios al Consumidor, las que le serán des-
contadas directamente por su empleador.

b) Se acoge la demanda de rebaja de alimentos deducida por el de-


mandante G.A.G.G., en el primer otrosí de su libelo de fojas 6,
en cuanto se establece que se le condena a pagar una pensión de
alimentos solamente en favor de su hija M.J.G.G., ascendente a la
suma equivalente al 15% de sus emolumentos totales, deducidos
los descuentos estrictamente legales.

65
DETERMINACIÓN DEL M O N T O

mil ocho, escrita a fojas 287, de estos antecedentes, la que, en conse-


cuencia, no es nula.

Regístrese y devuélvanse con sus documentos.

Pronunciada por la Cuarta Sala de la Corte Suprema integrada por los


Ministros señores Patricio Valdés A., Carlos Künscmüller L., Ministro
Suplente señor Julio Torres A., y los Abogados Integrantes señores Ri-
cardo Peralta V. y Rafael Gómez B.

Autoriza la Secretaria Subrogante de la Corte Suprema, señora Carola


Herrera Brümmcr.

Rol N° 3.159-2008.

III. DETERMINACIÓN DEL MONTO

A. Criterios para determinar el monto

I. Quantum de compensación económica debe considerar culpa


del cónyuge demandado y situación patrimonial de la deman-
dante

Sumario:

Para determinar el quantum de la compensación a que se hará lugar


deben considerarse todos los parámetros a que se refiere el inciso pri-
mero del artículo 62 de la mencionada ley (19.947); en especial, habrá
de tenerse en cuenta que la a quo no sólo acogió la demanda principal

208
J U R I S P R U D E N C I A DE LA C O M P E N S A C I Ó N E C O N Ó M I C A EN EI. D I V N I » I<>

de divorcio remedio, sino que también la reconvencional por divorcio


sanción, recayendo la culpa precisamente en el cónyuge demandado
reconvencional de compensación económica. En cuanto a la situación
patrimonial de la actora reconvencional, con la declaración de su hija
más arriba indicada, queda claro que la misma es deficiente y en lo que
concierne al demandado reconvencional, se declaró que éste es propie-
tario de un terreno, tiene una casa y recibe una pensión.

Concepción, lunes uno de junio de de dos mil nueve.

Visto:

En la sentencia en alzada se eliminan la letra c) del fundamento sép-


timo; el último párrafo de la letra c) del considerando noveno y el
primer párrafo del motivo "decimoprimero". Se la reproduce en lo
demás.

Y se tiene en su lugar y, además, presente:

Primero: Que como una primera cuestión y de frente al texto de la


sentencia que se ha reproducido con modificaciones, se hace impres-
cindible fijar la competencia que tiene esta Corte y que le ha sido fijada
mediante el recurso de apelación que en este caso ha incoado solamente
la parte demandada reconvencional. Cabe señalar, al efecto, que la alu-
dida apelación dice relación única y exclusivamente con la decisión de
la a quo referente a la demanda reconvencional de compensación eco-
nómica, toda vez que la apelante circunscribió a dicho aspecto su acto
procesal recursivo, razón por la cual todo lo relativo al divorcio escapa
de la competencia específica de este tribunal ad quem, y esto se hace
notar especialmente de frente a la peculiar forma en que la juez de pn-

209
DETERMINACIÓN DI-I. M O N T O

mer grado resolvió la litis en lo tocante al divorcio, acogiéndolo curio-


samente por dos causales completamente diferentes, sin que esta Corte
esté facultada para actuar oficiosamente al respecto, dado que todo lo
que guarda relación con el divorcio, como ya se ha cxplicitado, queda
fuera del ámbito de la competencia que se ha otorgado a este tribunal.

Segundo: Que, precisado lo anterior, cabe ahora hacer notar que es un


hecho establecido y no controvertido por los litigantes que la conviven-
cia matrimonial tuvo una duración aproximada de treinta y cuatro años,
y gran parte de este período doña Elena Daza Muñoz - l a cónyuge actora
reconvencional- se dedicó al cuidado de sus dos hijas, manteniéndose
siempre en el hogar y postergándose, tal como lo dejó en claro, dando
suficiente razón de sus dichos, la testigo Elizabeth Mella Daza, quien,
vale decirlo, es hija común de los litigantes.

Esta cuestión, asimismo, fue reconocida por el demandado reconvcn-


cional, al prestar declaración en la audiencia de juicio, indicando expre-
samente al punto que "era ella quien se quedaba con las hijas mientras
él trabajaba; nunca trabajó y estuvo siempre en la casa".

De otro lado queda claro que la demandante reconvcncional era una


persona joven a la fecha de contraer nupcias con el demandado recon-
vencional y contaba a la sazón (1966) con veintiún años de edad, como
queda probado a partir de la fecha de nacimiento que registra la partida
de matrimonio que fue incorporada en la misma audiencia. De esto se
colige, entonces, aplicando un criterio de razonabilidad y las máximas
de experiencia, que la cónyuge se hallaba potencialmente habilitada
para ejercer una actividad lucrativa, a lo menos, durante los primeros
años que mantuvo la convivencia con su marido.

210
J U R I S P R U P H N C I A DE 1 A C O M P E N S A C I Ó N E C O N Ó M I C A EN EL D I V O R C I O

Tercero: Que, así las cosas, aparece demostrado que aquélla, estando
en condiciones de ejercer una actividad económica al menos en parte
del largo período que duró la convivencia matrimonial, no lo hizo por
haberse dedicado al cuidado de las dos hijas comunes, hoy ya mayores
de edad. Consecuencialmente, la actora reconvencional tiene derecho a
la compensación económica que impetró.

No está demás recordar aquí que, para efectos de demostrar su vera-


cidad, la prueba de una determinada proposición fáctica no necesaria-
mente requiere ser directa, desde que la ley no ha proscrito las pruebas
de naturaleza indirecta, y, como acaece en la situación sub lite, el juzga-
dor está legalmente habilitado para arribar a una convicción utilizando
indicios y criterios de razonabilidad y normalidad, a partir de los cuales
puede realizar un procedimiento lógico de inferencia y, de esta forma,
establecer, como aquí se ha hecho, una conclusión que en este caso cede
a favor de la referida actora reconvencional, máxime si se considera el
principio de protección del cónyuge más débil que establece el inciso
primero del artículo 3 o de la Ley de Matrimonio Civil.

Cuarto: Que para determinar el quantum de la compensación a que se


hará lugar deben considerarse todos los parámetros a que se refiere el
inciso primero del artículo 62 de la mencionada ley, en especial habrá
de tenerse en cuenta que la a quo no sólo acogió la demanda principal
de divorcio remedio, sino que también la reconvencional por divorcio
sanción, recayendo la culpa precisamente en el cónyuge demandado
reconvcncional de compensación económica.

En cuanto a la situación patrimonial de la actora reconvencional, con la


declaración de su hija más arriba indicada, queda claro que la misma es

211
DETERMINACIÓN DI-I. M O N T O

deficiente y en lo que concierne al demandado reconvencional, su hija


Elizabeth Mella Daza declaró que éste es propietario de un terreno, tie-
ne una casa y recibe una pensión de $ 340.000. A su turno, los testigos
de Mella Mella -Brunilda Aravena Oviedo y Julia Paredes Rivas- estu-
vieron contestes en manifestar que éste recibe una pensión, añadiendo,
la primera, que también tiene ingresos como soldador, aunque se en-
cuentra enfermo y percibe ahora sólo la pensión. El mismo demandado
reconvencional, a su turno, expuso en la audiencia de juicio que tiene
un terreno de una hectárea y que vive de su jubilación.

Quinto: Que la apreciación conjunta de los elementos de convicción


precedentemente referidos, permiten a estos sentenciadores concluir
que el demandado reconvencional cuenta con una situación económica
que le permite solventar una compensación a favor de su cónyuge, la
que en todo caso no podrá ascender a la cuantía primigeniamente impe-
trada por esta última, pero que se fijará prudencial mente y habrá de ser
pagada de la forma que se dirá, ajustándose la decisión a lo que prevé el
artículo 66 de la referida ley.

Por estas consideraciones, normas legales citadas y de conformidad,


además, con lo previsto en el artículo 67 de la Ley N° 19.968, se revo-
ca, en su parte apelada y sin costas del recurso, la sentencia definitiva
de fecha 9 de marzo de 2009, en la parte en que rechazó la demanda
reconvencional y en su lugar se decide que se acoge esta demanda sólo
en cuanto don Enrique Emilio Mella Mella deberá pagar a doña Elena
del Carmen Daza Muñoz una suma equivalente a ciento treinta y cinco
unidades tributarias mensuales (135 UTM) a título de compensación
económica, cantidad que se pagará en sesenta cuotas iguales, mensua-
les y sucesivas ascendentes a dos coma veinticinco unidades tributarias

212
JURISPRUDENCIA DI:. I.A COMPENSACIÓN E C ON ÓMI C A EN EI. D I V O R C I O

mensuales (2,25 UTM) en su equivalente en moneda de curso legal, la


primera de la cuales se pagará dentro de los diez días hábiles siguientes
a la data del cúmplase del fallo, y la cuota respectiva se considerará ali-
mentos para el efecto de su cumplimiento; sin costas por estimarse que
el demandado reconvencional tuvo motivos plausibles para litigar. Para
los efectos de la recepción del pago, la actora reconvencional abrirá una
libreta de ahorro.

Redacción del Ministro Suplente don César Gerardo Panés Ramírez.

Regístrese y devuélvase.

No firma la presente sentencia, pese a haber concurrido a la vista de la


causa y al acuerdo, la Ministro doña Rosa Patricia Mackay Foigelman,
por encontrarse con permiso y ausente de la ciudad.

Rol N ü 161-2009.

2. Criterio para determinar compensación económica a cónyuge


más débil

Sumario:

Para determinar el monto de la compensación económica, ha de conside-


rarse la vida en común que tuvieron, la situación patrimonial del cónyuge
demandante y la buena fe de éste al concurrir al avenimiento que permitió
acordar una pensión de alimentos para ella y sus hijos. Si bien la ley re-
quiere proteger al cónyuge más débil, también debe dejarse sentado que
las personas divorciadas tienen el derecho de rehacer su vida y mirar hacia
el futuro con la idea de que se ha resuelto definitivamente una unión que

213
DETERMINACIÓN DI-I. M O N T O

no prosperó, dejando a la sensibilidad y afectividad de cada uno de ellos. la


calidad o intensidad de los lazos familiares, sin que al Derecho le sea lícito
entrometerse, de tal manera que, desde este punto de vista, las pensiones
vitalicias o de alimentos pugnan con el divorcio y sólo deberá establecerse
en casos extremos de cónyuges desvalidos que no tengan posibilidad de
ejercer el derecho de alimentos en otras personas; especialmente, los hijos
que fueron objeto de su esfuerzo personal en la crianza y cuidado.

Antofagasta, veinte de diciembre de dos mil cinco.

EN C U A N T O A LA C A S A C I Ó N :

Primero: Que la demandada, representada por la Corporación de Asis-


tencia Judicial, ha interpuesto recurso de casación en la forma en contra
de la sentencia definitiva de fecha 10 de agosto del presente año, escrita
a fojas 55 y siguientes, para que se invalide y se retrotraiga la causa al
estado de contestar la demanda y reconvenir en su caso, con expresa
condena en costas.

Funda su recurso en la causal novena del artículo 768 del Código de


Procedimiento Civil al haber faltado un trámite o diligencia declara-
dos esenciales por la ley o cualquier otro requisito por cuyo defecto
las leyes prevengan expresamente que hay nulidad, pues la falta de
abogado en la asesoría de la demandada ha constituido no sólo la
infracción a un trámite esencial, sino que, además, conduce a actos
verificados sin este requisito y, consecuentemente, nulos en forma ab-
soluta. porque los artículos 19 N° 3 y 6 o de la Constitución Política de
la República en relación con los artículos 527 del Código Orgánico de
Tribunales; 4 o del Código de Procedimiento Civil, y artículos I o y 2 o
de la Ley N° 18.120 concluyen que la defensa letrada en un proccdi-

214
JURISPRUDENCIA DI:. I.A COMPENSACIÓN ECONÓMICA EN EI. D I V O R C I O

miento contencioso civil constituye un requisito de validez, más aún


si se trata de un procedimiento oral, en que la contestación de la de-
manda y la reconvención en su caso, deben deducirse en forma verbal
en una audiencia especialmente convocada para tal efecto, incurrién-
dose en un vicio que provoca un perjuicio, únicamente subsanado con
la declaración de nulidad.

Sobre la preparación del recurso, indica que se entabló el correspon-


diente incidente de nulidad de todo lo obrado, no obstante la inciden-
cia fue rechazada, pero sirvió para dejarlo preparado, desde el mo-
mento que se reclamó el vicio que hoy constituye el fundamento del
recurso.

Segundo: Que de conformidad con el artículo 768 N° 9 en relación con


el artículo 795, ambos del Código de Procedimiento Civil, no es posible
establecer la falta de algún trámite o diligencia esencial o la concu-
rrencia de un defecto que las leyes prevengan expresamente nulidad,
porque el artículo 18 de la Ley N° 19.968 permite a las partes actuar
y comparecer personalmente y es el juez quien debe ordenar expresa-
mente la concurrencia de un abogado patrocinante cuando así lo estime,
especialmente, en aquellos casos en que alguna de las partes cuente con
asesoría de letrado.

Tercero: Que en el caso sub lite, la reconvención planteada por la de-


mandada se efectuó en la oportunidad legal y con las formalidades exi-
gidas en la ley, sin que sea imputable a la ausencia de un letrado, la
circunstancia de no haberse acompañado prueba durante la secuela del
juicio. En este sentido, la demandada compareció con abogado el 15
de abril, o sea, cuando habían transcurrido sólo cuatro días del término
probatorio, de manera que ninguna indefensión le causó.

215
DETERMINACIÓN DI-I. M O N T O

Cuarto: Que no habiéndose causado perjuicio reparable sólo con la de-


claración de nulidad, como tampoco prescindido de algún requisito al
cual la ley le señale expresamente una nulidad, necesariamente deberá
rechazarse el recurso de casación.

EN CUANTO A LA APELACIÓN:

Vistos:

Se reproduce la sentencia en alzada, con excepción de los consideran-


dos décimo, undécimo, duodécimo y decimotercero que se eliminan y
se tiene, además, presente:

Quinto: Que las partes están contestes que la crianza de los hijos co-
munes le ha correspondido a la madre demandada, quien para lograr la
ayuda de su cónyuge en un principio debió acudir a los tribunales para
lograr una pensión alimenticia, obteniéndose un avenimiento mediante
el cual se reguló la misma.

Sexto: Que para establecer la compensación económica, como presu-


puesto básico se exige que el cónyuge se haya dedicado al cuidado de los
hijos o a las labores propias del hogar común y que ello haya impedido
desarrollar una actividad remunerada o lucrativa durante el matrimonio.
En este último aspecto el legislador también la hace procedente cuando, a
lo menos, se haya deteriorado la capacidad de realizar esta actividad. Se
trata, pues, de una norma que tiende a compensar económicamente una
situación injusta que se produce como consecuencia de que uno de los
cónyuges no se haya desarrollado individualmente como persona, en la
medida que le permita obtener una especialización que le haya brindado
permanentemente una actividad remunerada que constituye la base de los

216
JURISPRUDENCIA DI:. I.A COMPENSACIÓN ECONÓMICA EN EI. DIVORCIO

beneficios previsionales y de salud para toda la vida, ya que el divorcio


implica la desvinculación de los cónyuges y, por lo tanto, finaliza la cola-
boración mutua, quedando el cónyuge que ha entregado enteramente su
actividad a la familia, en los términos señalados, en la más completa in-
defensión para realizar actividades lucrativas, más aún en un país subde-
sarrollado que no posee una política integral de pleno empleo o seguridad
social y en el que los salarios de los trabajos menores, en su mayoría, no
alcanzan para satisfacer las necesidades mínimas de alimentación, ves-
tuario y movilización. Por ello, analizando los antecedentes de acuerdo
a la sana crítica, ha quedado acreditado el supuesto fáctico, porque las
partes están contestes que la cónyuge solicitante de la compensación eco-
nómica, se dedicó a lo menos quince años al cuidado de los hijos y a las
labores propias del hogar común, por lo tanto, cumple las dos exigencias
del artículo 61 de la ley, y el menoscabo económico surge indefectible y
lógicamente, pues ninguna mujer que carezca de profesión o de habili-
dades especiales puede obtener una actividad remunerada respecto de un
cónyuge de salarios menores, criando cuatro hijos y dedicándose a las la-
bores del hogar. Incluso, ello implica un impedimento real para los profe-
sionales calificados de remuneraciones menores, porque a los cincuenta
y un años de edad resulta casi imposible obtener un empleo remunerado
sin haber tenido experiencia laboral.

Séptimo: Que para determinar el monto de la compensación económica,


ha de considerarse la vida en común que tuvieron, la situación patrimonial
del cónyuge demandante y la buena fe de éste al concurrir al avenimiento
que permitió acordar una pensión de alimentos para ella y sus hijos.

Octavo: Que si bien la ley requiere proteger al cónyuge más débil,


también debe dejarse sentado que las personas divorciadas tienen el
derecho de rehacer su vida y mirar hacia el futuro con la idea de que

217
D E T E R M I N A C I Ó N DI-I. M O N T O

se ha resuelto definitivamente una unión que no prosperó, dejando a la


sensibilidad y afectividad de cada uno de ellos la calidad o intensidad
de los lazos familiares, sin que al Derecho le sea lícito entrometerse, de
tal manera que, desde este punto de vista, las pensiones vitalicias o de
alimentos pugnan con el divorcio y sólo deberá establecerse en casos
extremos de cónyuges desvalidos que no tengan posibilidad de ejercer
el derechos de alimentos en otras personas, especialmente los hijos que
fueron objeto de su esfuerzo personal en la crianza y cuidado.

Noveno: Que por lo razonado, se accederá a lo demandado rcconvencio-


nalmcntc, sólo en cuanto deberá fijarse una compensación económica
y, teniendo presente las consideraciones efectuadas, la situación patri-
monial de ambos, la edad y el estado de salud del cónyuge beneficiario,
especialmente su situación en materia de beneficios previsionales y de
salud y su mínima posibilidad de acceso al mercado laboral por carecer
de un calificación profesional o técnica, se estima de justicia una suma
equivalente a setenta y cinco por ciento de un ingreso mínimo rcmunc-
racional, durante ciento cincuenta y seis meses o trece años, a contar
de la fecha de esta sentencia, lo que significa que la indemnización
por compensación económica, asciende a la suma de ciento diecisiete
ingresos mínimos mensuales remuneracionalcs.

Décimo: Que para arribar a la conclusión precedente, también se ha te-


nido presente la historia fidedigna de la ley, en la medida que el informe
de la comisión mixta, a propósito de las indicaciones 175 y 183, consa-
gró claramente que para acordar la indemnización debe establecerse un
aporte equivalente a la colaboración que ha efectuado el cónyuge que se
ha dedicado al hogar e incluso estimó que no procedía la misma cuando
cada uno de ellos durante el matrimonio desarrolló actividades simila-
res o se encontraron en igualdad de condiciones, cuyo no es el caso.

218
JURISPRUDENCIA DI:. I.A COMPENSACIÓN E C ON ÓMI C A EN EI. D I V O R C I O

En el fondo, la compensación económica surge por el hecho de que uno de


los cónyuges se ha dedicado exclusivamente a obligaciones comunes, rela-
cionados con el cuidado del hogar y la crianza de los hijos y a consecuencia
de ello, lógicamente, se han perdido las destrezas o habilidades requeridas
en el mercado laboral para obtener un empleo o un oficio remunerado.

Por estas consideraciones y visto lo dispuesto en los artículos 186 y


siguientes del Código de Procedimiento Civil, se rechaza, sin costas, el
recurso de casación en la forma interpuesto en contra de la sentencia de
fecha diez de agosto del año dos mil cinco, escrita a fojas 55 y siguien-
tes, se revoca, con costas, la referida sentencia en la parte que rechaza
la demanda reconvcncional de compensación económica y, en su lugar,
se declara que se accede a ella, debiendo Willy Segundo Molina Narca
pagar a este título a María Luperfina Varela Estay, la suma equivalente
a ciento diecisiete ingresos mínimos mensuales remuneracionales, en
ciento cincuenta y seis cuotas mensuales, ascendentes al setenta y cinco
por ciento de un ingreso mínimo mensual remuneracional, a contar de
la fecha de esta sentencia, sin intereses y reajustes.

Se previene que el Ministro Óscar Clavería Guzmán, previo al acuerdo


sobre la apelación de la sentencia precedente, estuvo por acoger el re-
curso de casación sobre la base de los siguientes antecedentes:

Io Que el artículo 18 de la Ley N° 19.968, que crea los Tribunales de


Familia, permite a las partes actuar y comparecer personalmente, sin
necesidad de mandatarios judiciales y de abogado patrocinante, a me-
nos que el juez así lo ordene, especialmente en aquellos casos en que
una de las partes cuente con asesoría de letrado, por lo tanto, se trata
de mantener en el proceso el principio de igualdad de armas y funda-
mentalmente impedir que alguna de ellas quede en la indefensión.

219
DETERMINACIÓN DI-I. M O N T O

2o Que en el caso sub lite la cónyuge demandada ha comparecido sin la


asesoría legal y planteado una pretensión, por vía reconvcncional,
que constituye una institución nueva -compensación económica-,
cuyos fundamentos, tanto de hecho como de derecho, no pueden
provenir de una persona lego, sino únicamente de un profesional
abogado, quien tiene los conocimientos y la experticia necesaria
para fundar esta pretensión en aspectos de hecho y de derecho,
construyendo una defensa sobre la base de los antecedentes o ele-
mentos probatorios que cuente la parte, lo que en el proceso no ha
sucedido, porque no se allegaron más elementos probatorios que
los agregados por el actor y, por lo tanto, en la práctica de diligen-
cias probatorias omitidas se ha producido la indefensión, porque se
impidió tener una visión cabal del sacrificio efectuado por la cón-
yuge al dedicarse enteramente a la crianza de los hijos y al cuidado
del hogar, y cómo ello afectó en la adquisición de las destrezas
necesarias para desarrollar una actividad remunerada e insertarse
en un mercado laboral.

3° Que el artículo 795 del Código de Procedimiento Civil no ha podido


contemplar con precisión los trámites o diligencias esenciales de este
tipo de juicio, porque se trata de una ley nueva que establece proce-
dimientos informales que no ha concebido el legislador al dictar la
norma señalada, no obstante el N° 4 de esta disposición reconoce que
la práctica de diligencias probatorias, cuya omisión produzca indefen-
sión, constituye un trámite o diligencia esencial en primera instancia,
por lo que desde este punto de vista procede la nulidad de la sentencia,
debiendo retrotraerse el procedimiento a la realización de la audiencia
de contestación de la demanda, pero asesorada por un letrado.

Regístrese y devuélvanse.

220
JURISPRUDENCIA DI:. I.A COMPENSACIÓN ECONÓMICA EN EI. D I V O R C I O

Redactó el Ministro Titular Sr. Óscar Claveria Guzmán. Pronunciada


por la PRIMERA SALA, constituida por los Ministros Titulares, don
Enrique Alvarez Giralt y don Óscar Claveria Guzmán y Fiscal Judicial
Titular, doña Sylvia Rey Marín.

Autoriza el Secretario Subrogante, don Sergio Montt Martínez.

Notificación de fs. 98:

En Antofagasta, a veinte de diciembre del año dos mil cinco, notifique


por el Estado Diario la sentencia de fs. 94.

Firmado: Secretario Subrogante, Sr. Sergio Montt Martínez.

Rol N° 855-2005.

3. Factores que inciden en la determinación de la cuantía de la


compensación

Sumario:

Debe rccurrirse a los factores que menciona el artículo 62 de la Ley


de Matrimonio Civil. De estos, resultan especialmente relevantes,
en el caso de la especie, los siguientes: I o la duración del matrimo-
nio y de la vida en común de los cónyuges; 2 o el estado de salud del
cónyuge beneficiario, y 3 o sus posibilidades de acceso al mercado
laboral.

221
DETERMINACIÓN DI-I. M O N T O

Del mérito del certificado de matrimonio y de las declaraciones prestadas


por las propias partes litigantes, se desprende que el matrimonio y la vida
en común de los cónyuges duró 10 años. Los certificados médicos acom-
pañados dan fe de los trastornos que sufre la demandante. Lo anterior
determina las escasas posibilidades de insertarse en el mercado laboral.

La Serena, veinticuatro de octubre de dos mil seis.

Vistos:

Se reproduce la parte expositiva de la sentencia definitiva apelada de


fecha 11 de mayo de 2006, escrita de fojas 140 a 158 de estos autos. Se
reproducen, asimismo, sus considerandos 1 al 5, intercalándose en este
último, después de la palabra "acuerdo", la oración "pueda prosperar";
6 al 14, 17 y 18 y se eliminan los considerandos 15, 16, 19 y 20 y se
tiene en su lugar y, además, presente.

Primero: Que uno de los pilares en que se funda el nuevo derecho del
matrimonio en Chile es el de la protección del cónyuge más débil, prin-
cipio superior y, por tanto, indisponible, que tiene consagración norma-
tiva en el artículo 3 o inciso I o de la Ley N° 19.947/2004.

Segundo: Que la más clara manifestación del principio enunciado pre-


cedentemente, se encuentra en el instituto de la compensación por me-
noscabo económico a que se refieren los artículos 61 y siguientes de la
normativa señalada.

Teivem: Que el objeto o finalidad de la compensación económica, según


nos enseña la doctrina, consiste en que "las prestaciones económicas en-
tre los divorciados no garantizan una posición económica hacia el futuro.

222
J U R I S P R U D E N C I A DE I A C ' O M P K N S A C I Ó N E C O N Ó M I C A EN EL D I V O R C I O

sino que ofrecen al cónyuge más débil - q u e sufre el menoscabo económi-


c o - una base cierta para afrontar de manera autónoma y digna la vida de-
finitivamente separada". Alvaro Vidal Olivares, 2006. "La compensación
por menoscabo económico en la Ley de Matrimonio Civil", en El Nuevo
Derecho Chileno del Matrimonio. Editorial Jurídica de Chile, pág. 219.

Cuarto: Que conforme se desprende de la ley, el cónyuge más débil


es aquel que por dedicarse al cuidado o a las labores propias del hogar
común no pudo desarrollar una actividad remunerada durante el matri-
monio o lo hizo en menor medida de lo que podía y quería.

Quinto: Que los elementos constitutivos de la compensación son: a) que


uno de los cónyuges se haya dedicado durante el matrimonio, exclusiva
o preferentemente, al cuidado de los hijos o a las labores propias del
hogar común; b) que por esa dedicación, ese cónyuge no haya desarro-
llado una actividad remunerada o lo haya hecho en una menor medida
que la que podía y quería, y c) que el divorcio cause a ese cónyuge un
menoscabo económico.

Sexto: Que, a j u i c i o de esta Corte, en el caso sub lite la prueba rendida


permite tener por concurrentes los tres elementos mencionados.

En efecto, lo expuesto por las partes en la demanda de divorcio, como


en la audiencia especial de conciliación, unida a la prueba testimonial
aportada por ambas, de fojas 84 a 92, permiten tener por efectivos los
dos primeros elementos mencionados en el considerando precedente,
debiendo considerarse, especialmente, que el hecho objetivo de haberse
dedicado al cuidado de los hijos o trabajar en menor medida, cuyo es el
caso de la demandante reconvencional, conlleva un menoscabo econó-
mico que debe compensarse.
DETERMINACIÓN DI-I. M O N T O

Así lo sostiene el profesor Carlos Pizarro Wilson en artículo publicado en


la RCHDP 3 (2004), p. 92, citado en la obra premencionada, pág. 257.

Séptimo: Que así las cosas, teniendo por acreditados los supuestos que
hacen procedente el instituto en comento, resta por determinar la cuan-
tía de la compensación.

Para tal efecto, debe rccurrirse a los factores que menciona el artículo 62
de la Le y de Matrimonio Civil. De éstos, resultan especialmente relevan-
tes, en el caso de la especie, los siguientes: I o la duración del matrimonio
y de la vida en común de los cónyuges; 2o el estado de salud del cónyuge
beneficiario, y 3o sus posibilidades de acceso al mercado laboral. Del
mérito del certificado de matrimonio (fojas 2) y de las declaraciones pres-
tadas por las propias partes litigantes (fojas 21 y 52), se desprende que el
matrimonio y la vida en común de los cónyuges duró 10 años.

Los certificados médicos acompañados a fojas 97 y 100, dan fe de los


trastornos (ansioso depresivo y de pánico) que sufre la demandante re-
convencional y del tratamiento farmacológico y control con psicólogo
a que debe sujetarse. Lo anterior determina, como su efecto inmediato,
las escasas posibilidades de insertarse en el mercado laboral.

Octavo: Que este Tribunal, conforme a lo que se lleva dicho, regula-


rá prudencialmente la cuantía de la compensación, conforme se dirá a
continuación.

Por lo expuesto, citas legales hechas y artículos 186 y 227 del Código de
Procedimiento Civil y compartiendo parcialmente lo informado por el
señor Fiscal en su vista de fojas 172, se revoca la sentencia definitiva de
fecha once de mayo de dos mil seis, escrita de fojas 140 a 158, en cuanto

224
J U R I S P R U D E N C I A DE I A C ' O M P K N S A C I Ó N E C O N Ó M I C A EN EL D I V O R C I O

no hizo lugar a la demanda reconvencional de compensación económica


y en su lugar se declara que se hace lugar a tal demanda reconvencional,
debiendo el demandado reconvencional don Luis Hernán Chandía Rojas
pagar a la demandada y actor rcconvencional doña Nancy del Rosario
Rojas Seda la cantidad de un millón de pesos, equivalentes a 30.95
Unidades Tributarias Mensuales, cantidad que se pagará en 24 cuotas
mensuales de 1,28 unidades tributarias mensuales, a partir del mes sub-
siguiente a aquél en que quede ejecutoriado el presente fallo.

Se confirma, en lo demás, la sentencia apelada, ya individualizada.

Regístrese, notifiquese y devuélvase.

Redacción del Abogado Integrante señor Leonel Rodríguez Villalobos.

Rol N° 1.288-2006.

4. Solicitud de compensación económica sin expresar monto de-


mandado no obstaculiza su procedencia

Sumario:

El artículo 64 de la Ley de Matrimonio Civil entrega al juez, a falta de


acuerdo entre las partes, la determinación de la procedencia de la com-
pensación económica y la fijación de su monto, habiéndose elevado in-
cluso a la condición de trámite esencial la advertencia que debe realizar
este último a las partes de la posibilidad de solicitarla, relevando así a
este trámite procesal de las formalidades ordinarias exigidas.
DETERMINACIÓN DI-I. M O N T O

Es por ello que, el hecho de que la demandante haya solicitado compensa-


ción económica sin expresar el monto que demanda, no puede constituir-
se en un obstáculo, como lo seria en otras materias, para que el juez la fije
en atención a los parámetros que expresamente estableció el legislador;
contribuye al razonamiento anterior las indicaciones formuladas al pro-
yecto de ley, específicamente al artículo 65, por el cual se refuerza la idea
de que la determinación de la procedencia y monto de la compensación
económica corresponde al juez, teniendo para ello en cuenta la naturaleza
de dicho instituto y la función social que éste cumple.

Rancagua, veintiséis de noviembre de dos mil siete.

Vistos:

Se reproduce la sentencia en alzada con excepción de sus consideran-


dos decimotercero y decimocuarto, que se eliminan.

En su parte expositiva, se elimina la frase con costas, con que concluye


su antepenúltimo párrafo.

Y se tiene en su lugar y, además, presente:

a) En cuanto a la objeción documental de fojas 297:

Primero: Que, la demandante de divorcio objetó a fojas 297 el docu-


mento acompañado por la demandada a fojas 269, correspondiente a
una declaración jurada, fundado en que dicha declaración no se encuen-
tra regulada dentro de los medios de prueba que establece la ley, toda
vez que se pretende acompañar como documento lo que en verdad es
una declaración de testigo.

226
JURISPRUDENCIA DI:. I.A COMPENSACIÓN E C ON ÓMI C A EN EI. D I V O R C I O

Del fundamento señalado fluye, sin lugar a dudas, que se objeta el do-
cumento acompañado por carecer de mérito probatorio en opinión de la
incidentista, sin mencionar alguna de las causas legales previstas por la
ley para objetar los documentos acompañados enjuicio.

De esta forma, deberá rechazarse la objeción documental planteada, sin


perjuicio del valor probatorio que se le otorgue al documento materia
del presente incidente.

b) En cuanto al recurso de apelación:

Segundo: Que, la demandante de compensación económica ha rendido


en esta instancia abundante prueba, tendiente a acreditar la procedencia
de su pretensión.

Es así como se agregó abundante prueba documental, a más de la con-


fesional.

Absolviendo posiciones, el demandado de compensación económica, a


fojas 241, confesó al tribunal que la demandante efectivamente cuidó
a las menores hijas del matrimonio durante su convivencia, porque, se-
gún señala, él trabajaba.

Del mismo modo, la actora de compensación rindió prueba documental


que da cuenta de numerosos exámenes y consultas médicas a las que
debía concurrir con su hija Katherine Ortiz Contreras, por afecciones
de carácter neurológico de esta última, lo que deja de manifiesto que
debía dedicar tiempo importante en su cuidado y tratamiento, cuestión
que por experiencia resulta incompatible con un trabajo de carácter per-
manente y estable.

227
D I - T E R M I N A C I Ó N DEL M O N T O

De esta forma, y apreciando estos antecedentes probatorios a la luz de


las reglas de la sana crítica, es posible establecer que efectivamente la
demandante se dedicó durante el matrimonio al cuidado de sus hijas
menores; el hecho de que la convivencia con el demandado haya teni-
do una corta duración, no puede restar trascendencia al hecho de que,
luego de roto el matrimonio, la madre debió permanecer al cuidado del
hogar y de sus hijas menores.

Absolviendo posiciones, la actora de compensación económica señaló a


fojas 142 que trabajó como secretaria a honorarios en una clínica privada
desde el año 1990 a 1998 y luego, desde el año 2001 a 2002 aproximada-
mente, como secretaria de reemplazo, fechas que coinciden justamente con
una mayor edad de sus hijas, y que le permitieron, al menos por un breve
periodo, incorporarse al campo laboral, sin perjuicio de que como consta en
autos a fojas 305, 321 y 324, nunca tuvo acceso al sistema previsional.

Tercero: Que, de esta forma, la actora ha resultado ser la cónyuge dé-


bil en el presente matrimonio, procediendo en su favor el pago de una
compensación económica.

Establecida su procedencia, deberá determinarse la existencia del me-


noscabo económico y la cuantía de la compensación, disponiendo para
tal efecto el artículo 62 de la Ley de Matrimonio Civil ciertos paráme-
tros que han de tenerse en consideración.

Aparecen para el caso en concreto de relevancia y a considerar la situa-


ción en materia de beneficios previsionales y de salud, la cualificación
profesional y posibilidades de acceso al mercado laboral, como tam-
bién, la situación patrimonial de ambos y la edad y estado de salud del
cónyuge beneficiario.

228
JURISPRUDENCIA DI:. I.A COMPENSACIÓN E C O N Ó M I C A EN EI. DIVORCIO

Sobre el particular, con la documental agregada, especialmente informe


social de fojas 217, ha quedado acreditado que la demandante tiene
una precaria situación económica, siendo gran parte de sus ingresos
el apolle que a modo de pensión alimenticia le paga el demandado, la
que obviamente cesará con la declaración de divorcio; similar es su
condición de salud, la que se ha visto afectada en razón de un accidente
de tránsito; por el contrario, el demandado ha sido trabajador desde la
época de convivencia con la demandante de Codelco Chile, lo que le
ha permitido contar con una buena remuneración y, por ende, asegurar
un sistema previsional que le otorgue seguridad en la vejez, no obstante
contar actualmente con una nueva pareja y un hijo nacido de esta con-
vivencia.

En cuanto a su edad, la cónyuge tiene en la actualidad 50 años de edad,


edad en la cual encontrar trabajo se torna dificultoso, más aún si no se
ha acreditado en autos que la demandante posea alguna calificación
profesional.

Cuarto. Que, el artículo 61 de la Ley de Matrimonio Civil consagra el


instituto de la compensación económica, que consiste en la compen-
sación del menoscabo económico que se haya producido como con-
secuencia de haberse dedicado uno de los cónyuges al cuidado de los
hijos o a las labores propias del hogar común, no pudiendo en razón de
ello desarrollar una actividad remunerada o lucrativa durante el matri-
monio, o en menor medida de lo que podía o quería.

Se ha buscado con ésta reparar el desequilibrio económico que se puede


originar luego del quiebre matrimonial, al cesar la obligación de socorro
que tenían los cónyuges entre sí, protegiendo así al cónyuge más débil.

229
DETERMINACIÓN DI-I. M O N T O

En efecto, es común que uno de los cónyuges logre una situación eco-
nómica más expcctable que el otro, debido justamente al apoyo que
recibió del cónyuge más débil, por lo que este último deberá ser com-
pensado.

Quinto: Que, el artículo 64 de la Ley de Matrimonio Civil entrega al


juez, a falta de acuerdo entre las partes, la determinación de la pro-
cedencia de la compensación económica y la Fijación de su monto,
habiéndose elevado incluso a la condición de trámite esencial la ad-
vertencia que debe realizar este último a las partes de la posibilidad
de solicitarla, relevando así a este trámite procesal de las formalidades
ordinarias exigidas.

Es por ello que, el hecho de que la demandante haya solicitado com-


pensación económica sin expresar el monto que demanda, no puede
constituirse en un obstáculo, como lo sería en otras materias, para que
el juez la fije en atención a los parámetros que expresamente estableció
el legislador: contribuye al razonamiento anterior las indicaciones for-
muladas al proyecto de ley, específicamente al artículo 65, por el cual
se refuerza la idea de que la determinación de la procedencia y monto
de la compensación económica corresponde al juez, teniendo para ello
en cuenta la naturaleza de dicho instituto y la función social que este
cumple.

Sexto: Que, por lo señalado y los fundamentos expresados, este Tri-


bunal fijará el monto de la compensación económica en la suma de
S 10.000.000 (diez millones de pesos), la que ordenará pagar en 100
cuotas mensuales y sucesivas, en su equivalente en Unidades Tributa-
rias Mensuales.

230
JURISPRUDENCIA DI:. I.A COMPENSACIÓN ECONÓMICA EN EI. DIVORCIO

Y visto lo dispuesto en los artículos 186 y pertinentes del Código de


procedimiento Civil, se resuelve:

a) Que, se rechaza la objeción documental planteada a fojas 297.

b) Que, se revoca la sentencia de fecha 26 de enero de 2007, escrita


de fojas 194 a 202, en su parte que no hizo lugar a la demanda de
compensación económica, y en su lugar se declara que se acoge la
señalada demanda y, en consecuencia, se condena al demandado a
pagar la suma de S 10.000.000, en 100 cuotas mensuales y sucesi-
vas de S 100.000, equivalentes a esta fecha a 2,94 Unidades Tribu-
tarias Mensuales, sin costas, por haber tenido el perdidoso motivo
plausible para litigar.

c) Que, se aprueba en lo consultado la referida sentencia y se confirma


en lo demás apelado.

Acordado en cuanto a la revocación con el voto en contra del Ministro


Sr. Bañados, quien fue de opinión de rechazar la demanda de compen-
sación económica, por estimar que la demanda respectiva no contiene
peticiones concretas al tribunal, ni señala el monto para determinar la
compensación económica.

Regístrese y devuélvase.

Redacción de la Abogado Integrante Sra. Latife.

Rol N" 247-2007.

231
DETERMINACIÓN DI-I. M O N T O

5. Para determinar compensación económica no cabe analizar re-


sultados de actividades comerciales de demandante al tiempo
del matrimonio

Sumario:

No cabe, para los efectos de determinar la compensación económica,


analizar los resultados de las actividades comerciales que emprendió la
demandante en el último tiempo de su matrimonio; la ocasión del divor-
cio no es la de juzgar desempeños ni de premiar sus aciertos o castigarla
por sus desaciertos, la buena o mala fortuna que la acompañó, sino que
la de resolver sobre la vida consiguiente.

Valdivia, veintidós de agosto de dos mil seis.

Vistos:

Se tienen por reproducidos lo expositivo y las consideraciones del fallo


en alzada, salvo que respecto de los motivos 22° y 23° es necesario ha-
cer los siguientes alcances:

A) El ingreso de los S 850.000 mensuales que se menciona, no es,


como se estima, ingreso de María Angélica Freixcnct, sino que sólo
es lo mínimo de eso, porque es la pensión alimenticia fijada para
ella y sus tres hijos.

B) No es verosímil que el doctor Fierro tenga como únicos ingresos


los de sus sueldos y los que resultan de sus declaraciones tributa-
rias; en efecto, en cuanto a cirugía se refiere, basta observar:

232
JURISPRUDENCIA DI:. I.A COMPENSACIÓN ECONÓMICA EN EI. DIVORCIO

a) el informe de fs. 27 del Hospital de Valdivia, del cual se des-


prende que, además del desempeño profesional dependiente
del Hospital y las remuneraciones institucionales, debe tener
otros ingresos por la atención de pacientes particulares del
pensionado;

b) complementario de ese informe está el de fs. 28, según el cual


los años 2003 y 2004, estas atenciones fueron 76, y

c) informe de la Clínica Alemana de Valdivia, que en el mismo


período realizó 188 intervenciones. Cabe, entonces, concluir
que su ingreso es muy superior al considerado por el Tribunal
de primera instancia.

Además, debe tenerse presente:

Primero: El término del matrimonio ha significado para la cónyuge la pri-


vación del efecto previsional que tenía para ella la afiliación de su marido al
sistema que no sólo tiene efectos para el imponente mismo, sino que tam-
bién para su cónyuge: pensión de viudez, retiro de fondos, sobrevivencia.

El matrimonio duró 18 años, cuyo significado en esta materia importa a


lo menos la mitad de la vida previsional.

Segundo: No se ha acreditado que la cónyuge haya descuidado o in-


cumplido sus deberes respecto de los hijos.

Tanta fue su asiduidad que bastó una leve ausencia de la ciudad, del 30
de abril al 10 de mayo de 2004, para que el padre presentara su queja
ante el Tribunal como lo demuestra la presentación de fs. 118.

233
DETERMINACIÓN DI-I. M O N T O

Tercero: La consideración de estas circunstancias y sus antecedentes,


llevan al Tribunal a elevar la compensación económica dispuesta en pri-
mera instancia, con la modificación consiguiente del motivo vigésimo
cuarto de la sentencia.

Cuarto: No cabe, para los efectos de determinar la compensación eco-


nómica, analizar los resultados de las actividades comerciales que em-
prendió la demandante en el último tiempo de su matrimonio; la ocasión
del divorcio no es la de juzgar desempeños ni de premiar sus aciertos o
castigarla por sus desaciertos, la buena o mala fortuna que la acompañó,
sino que la de resolver sobre la vida consiguiente.

Fuera de ello, aparece de autos que hubo gestiones compartidas en aque-


llas actividades. SE RESUELVE: SE CONFIRMA, sin costas del recur-
so, la sentencia apelada del dieciocho de abril de dos mil seis, escrita
de fs. 106 a 112 con declaración de que se eleva al valor en pesos de
mil noventa y tres Unidades de Fomento (1.093 UF), la compensación
económica que deberá pagar el demandado don Carlos Fierro Arias a
la demandante doña María Angélica Frcixcnct Flores por el menoscabo
económico que le causa el termino del matrimonio.

Dicha prestación se pagará dividida en veinticuatro cuotas mensuales e


iguales a partir del último día del mes en que se pueda iniciar el cumpli-
miento de esta sentencia.

Regístrese y devuélvanse.

Redacción del Abogado Integrante don Hernán Rodríguez Iturriaga.

Rol N° 621-2006.

234
J U R I S P R U D E N C I A DI:. I.A C O M P E N S A C I Ó N E C O N Ó M I C A EN EI. D I V O R C I O

6. Compensación no puede sustentarse en una suma de dinero ob-


jeto de una controversia legal no resuelta

Sumario:

No puede ser objeto de compensación una suma objeto de una controver-


sia legal aún no resuelta, por lo que no se cumplen, por ahora, los requi-
sitos exigidos por el artículo 1659 del Código Civil, para que proceda la
compensación por el solo ministerio de la ley, esto es, que ambas obliga-
ciones sean líquidas - s i es cierta y determinada, lo que no ocurre en la es-
pecie al ser objeto de litigio- y que sean actualmente exigibles, lo que no
se da hasta que esta Corte falle el recurso interpuesto por la recurrente.

Santiago, diecisiete de octubre de dos mil tres.

Vistos y teniendo presente:

1°.- Que, a fs. 4, Jorge Balmaceda Morales, abogado, en representa-


ción de Ingeniería, Arquitectura y Construcción Ltda., interpone
recurso de protección en contra del Tesorero General de la Re-
pública, Gianni Lambertini Maldonado, domiciliado en Teatinos
N° 28, Santiago, quien, con fecha 30 de mayo de 2003, le compen-
só ¡legalmente la suma de S 43.941.322, en circunstancias que tenia
derecho a su devolución, contrariando así su declaración anual, que
fue aceptada por el Servicio de Impuestos Internos, y autorizada su
devolución por este servicio.

Ello vulnera las garantías constitucionales contenidas en los artícu-


los 19 Nü 3 inciso 4 o , 21, 22 y 24 de la Constitución Política de la
República.

235
DETERMINACIÓN DI-I. M O N T O

Expone que, presumiblemente, Tesorería de la República hizo di-


cha compensación, basándose en el hecho de que su representada
dedujo recurso de reclamación tributaria en contra de los giros de
impuestos, cuya enumeración individualiza, que fueron reclama-
dos oportunamente y que se encuentran sin resolver en el Tribunal
Tributario Santiago Oriente, pese a que nada adeuda por este con-
cepto.

Considera esta compensación arbitraria e ilegal.

Señala que la compensación legal que opera ipso iure requiere de


los requisitos copulativos que exigen los artículos 1656 N° 2 y 1656
N° 3 del Código Civil y 438 inciso 2 o del Código de Procedimiento
Civil: que se trate de obligaciones de dinero o de género y fungi-
blcs; que ambas obligaciones sean líquidas; que sean actualmente
exigibles y que no esté prohibida la compensación.

Explica que haberse reclamado los giros mencionados en los que se


basa la compensación legal se desvirtúan los requisitos de liquidez
- a l no haber determinación de una obligación que resulta absolu-
tamente eventual-, y de exigibilidad, pues los giros reclamados no
constituyen obligaciones vencidas, por lo que no puede requerirse
su cumplimiento.

Además, existe un impedimento procesal para que se pueda invo-


car la compensación legal: hay un recurso pendiente, esto es, la
reclamación tributaria que ha solicitado ante el Tribunal Tributario
Santiago Oriente. Índica que las garantías vulneradas son: el de-
recho de propiedad, el derecho a no ser juzgado por comisiones
especiales , el derecho a desarrollar una actividad económica lícita

236
JURISPRUDENCIA DI:. I.A COMPENSACIÓN E C ON ÓMI C A EN EI. D I V O R C I O

y el derecho a no ser discriminado arbitrariamente por el Estado y


sus organismos en materia económica.

Cita al respecto doctrina y jurisprudencia que avalan su argumen-


tación.

Solicita que se deje sin efecto la compensación efectuada por la Te-


sorería General de la República y se ordene el reintegro inmediato
de la suma de S 43.941.322 a que tiene derecho;

2°.- Que, a fs. 31, Gianni Lambertini Maldonado, Tesorero General de


la República, domiciliado en Teatinos N° 28, Santiago, evacúa el
informe solicitado. Señala que, de acuerdo al artículo 84 de la Ley
de la Renta, los contribuyentes obligados a presentar declaraciones
anuales de primera y/o segunda categoría, deben efectuar mensual-
mente pagos provisionales a cuenta de sus impuestos anuales que
les corresponda pagar, cuyo monto se determina acorde con las dis-
posiciones que en esa norma se indican.

Indica que los pagos provisionales se efectúan por los contribuyen-


tes a cuenta de los impuestos anuales que deban pagar, de modo
que a medida que se van generando las rentas mes a mes, van reali-
zando una provisión obligatoria de dichos tributos, cargándose esos
abonos en su cuenta corriente existente en Tesorerías.

En consecuencia, el objetivo de los pagos provisionales mensuales


que la ley obliga a realizar a los contribuyentes, es efectuar una
provisión anticipada de los impuestos correspondientes al respecti-
vo año tributario que deban pagar.

237
DETERMINACIÓN DI-I. M O N T O

Expone que, según señalan los artículos 96 y siguientes de la Ley


de Impuesto a la Renta, al hacerse exigible la declaración y pago
de los impuestos a la renta del año tributario respectivo, los pagos
provisionales que realizaron los contribuyentes se imputan en or-
den sucesivo a pagar los impuestos de categoría, impuesto global
complementario o adicional, entre otros impuestos de declaración
anual.

Conforme establece el artículo 96 de la Ley de la Renta, cuando la


suma de los impuestos anuales resulta superior al monto de los pa-
gos provisionales debidamente reajustados, la diferencia también
reajustada, se paga en una sola cuota al instante de presentarse la
declaración anual.

Por su parte, el artículo 97 de esc texto legal dispone "que el saldo


que resultare a favor del contribuyente de la comparación referida en
el artículo 96 será devuelto por el Servicio de Tesorerías dentro del
plazo de los 30 días siguientes a la fecha en que venza el plazo nor-
mal para presentar la declaración anual de impuesto a la renta".

Es así que la declaración de impuesto a la renta, año tributario 2003,


presentada por el recurrente arrojó un excedente de provisionales
a su favor ascendente a la suma de S 44.600.442, incluidos los re-
ajustes, cantidad que debía serle devuelta por Tesorerías dentro del
mes de mayo del presente año.

Sin embargo, tal devolución no se verificó, por cuanto a esa fecha


operó por el solo ministerio de la ley una compensación entre deu-
das recíprocas del Fisco y de la recurrente.

238
JURISPRUDENCIA DI:. I.A COMPENSACIÓN ECONÓMICA EN EI. D I V O R C I O

En efecto, la facultad que asiste al recurrido para compensar deu-


das de contribuyentes con créditos de éstos contra el Fisco está
contemplada en el artículo 6° del Decreto con Fuerza de Ley N° 1
de 1994, Ministerio de Hacienda, que contiene el Estatuto Orgáni-
co del Servicio de Tesorerías, norma que debe concordarse con los
demás elementos que, según el Código Civil, son de la esencia de
la compensación como modo de extinguir las obligaciones.

Explica el recurrido que, de acuerdo al artículo 1656 del Código


Civil, la compensación opera por el solo ministerio de la ley y aun
sin conocimiento de los deudores, siempre que se cumplan los si-
guientes requisitos:

1) Que dos personas sean deudoras una de otra;

2) Que ambas deudas sean de dinero;

3) Que ambas deudas sean líquidas, y

4) Que ambas sean actualmente exigibles.

Se ha señalado que al mes de mayo del año en curso, el Fisco de


Chile era deudor de la sociedad Ingeniería, Arquitectura y Cons-
trucción Ltda. de la suma de $ 44.600.442, por concepto de exce-
dentes de pagos provisionales mensuales que arrojó su declaración
de impuesto a la renta, año tributario 2003.

Por su parte, la recurrente era deudora del Fisco de igual suma por
concepto de impuesto al valor agregado de que dan cuenta los for-

239
DETERMINACIÓN DI-I. M O N T O

muí arios 21, folios 39369885, 39370315, 39370735 y formulario


42, folio 1312013374.

Sobre el particular, agrega el recurrido, es necesario tener presente


que el artículo 147 inciso 1 del Código Tributario dispone que la
interposición de una reclamación no obsta al ejercicio por parte del
Fisco de las acciones de cobro que procedan, precepto que interpre-
tado a la luz de su inciso 2 o y en relación con el artículo 24 inciso 2 o
del mismo cuerpo legal, permite concluir que el reclamo no altera
la condición de deudor de quien lo intenta.

En consecuencia, en la especie, concurrió el primero de los requisi-


tos para que operara la compensación.

En relación a los requisitos 2 y 3 no existe controversia, toda vez


que se trata de deudas en dinero cuya liquidez emana de su propia
naturaleza.

En cuanto al 4 requisito referido a la exigibilidad de ambas deudas,


cabe consignar que durante el mes de mayo de 2003, período en que
se hizo exigible el crédito de la recurrente en contra el Fisco, su deuda
tributaria era plenamente exigible, los giros estaban en Tesorería en
condiciones de ser pagados, modalidad de la exigibilidad requerida
por el artículo 6 o del D.F.L N° 1 de 1994, del Ministerio de Hacienda
y, por ende, en relación a estas deudas operó por el solo ministerio de
la ley una compensación, aun sin el conocimiento de los deudores.

Conforme a lo anterior, continúa el informe, se concluye que la afir-


mación del ocurrente referida a que su deuda fiscal no era líquida y
exigible al momento de efectuarse la compensación no es efectiva,

240
JURISPRUDENCIA DI:. I.A COMPENSACIÓN ECONÓMICA EN EI. D I V O R C I O

por cuanto este modo de extinguir operó por el solo ministerio de


la lev, no existiendo a esa fecha (mayo de 2003), ninguna orden de
suspensión vigente emanada de esta Corte que suspendiera el cobro
de los impuestos reclamados o del Sr. Juez Tributario.

Señala al efecto jurisprudencia que confirma su alegación.

Concluye el recurrido afirmando que no ha existido una privación,


perturbación o amenaza de los derechos constitucionales de la so-
ciedad Ingeniería, Arquitectura y Construcción Ltda., toda vez que
el Servicio de Tesorerías sólo se ha limitado a cumplir con sus fun-
ciones y ha ajustado su conducta de manera estricta a lo que dis-
pone la ley. Solicita no dar lugar al recurso por no ser arbitraria o
ilegal la actuación de la recurrida;

3°. Que se encuentra acreditado en autos que el actor, al efectuar su


declaración de impuesto a la renta el presente año, tuvo un exce-
dente de pago a su favor de S 43.600.442, cantidad que debía serle
devuelta por Tesorería en el pasado mes de mayo;

4o.- Que no obstante lo anterior, dicha devolución, que fue autorizada


por el Servicio de Impuestos Internos, no se hizo al efectuarse, por
Tesorería, una compensación por giros derivados de unas liquida-
ciones de impuestos que fueron reclamados, oportunamente, ante
el Tribunal Tributario de la Dirección Regional Metropolitana San-
tiago Oriente de Impuestos Internos;

5".- Que, por otra parte, no ha sido controvertida en estos autos la alega-
ción de la recurrente de que las referidas liquidaciones reclamadas
fueron objeto de apelación de la sentencia de primera instancia dic-

241
DETERMINACIÓN DI-I. M O N T O

tada por el Juez Tributario, recurso que se encuentra aún pendiente


de lo que resuelva esta Corte de Apelaciones;

6°.- Que, en consecuencia, mal podría ser objeto de compensación una


suma objeto de una controversia legal aún no resuelta, por lo que no
se cumplen, por ahora, los requisitos exigidos por el artículo 1659
del Código Civil, para que proceda la compensación por el solo mi-
nisterio de la ley, esto es, que ambas obligaciones sean líquidas -si es
cierta y determinada, lo que no ocurre en la especie al ser objeto de
litigio- y que sean actualmente exigibles, lo que no se da hasta que
esta Corte falle el recurso interpuesto por la recurrente;

7°.- Que en el supuesto caso de que la recurrente obtenga un pronuncia-


miento favorable por parte de esta Corte, se vería abocada a solici-
tar la devolución de la suma compensada por la Tesorería General
de la República, con la consiguiente demora y gastos que ello im-
plica;

8°.- Que, de acuerdo a lo expuesto, la compensación efectuada por la Te-


sorería General de la República ha sido arbitraria e ilegal, vulnerando
la garantía constitucional de la actora, consagrada en el artículo 19
N° 24 de la Constitución Política de la República. Por todas estas
consideraciones y de conformidad, además, a lo dispuesto en los ar-
tículos 19 N° 24 y 20 de la Constitución Política de la República, y
el Auto Acordado de la Excma Corte Suprema sobre la materia, se
acoge el recurso de protección interpuesto a fs. 4, por Jorge Balma-
ceda Morales, en representación de Ingeniería, Arquitectura y Cons-
trucción Ltda., y se declara que la Tesorería General de la República
debe girar, a favor del recurrente, la totalidad de la suma que le fue
compensada y que asciende a la cantidad de $ 43.941.322.

242
J U R I S P R U D E N C I A DI:. I.A C O M P E N S A C I Ó N E C O N Ó M I C A EN EI. D I V O R C I O

Acordada con el volo en contra del Ministro señor Juan Eduardo Fuen-
tes, quien estuvo por rechazar el presente recurso, en virtud de los si-
guientes razonamientos:

Io.- Que de acuerdo a lo preceptuado en el artículo 6 o del D.F.L. N° 1,


de 1994, del Ministerio de Hacienda, al señor Tesorero General de
la República le asiste la facultad de compensar deudas de los con-
tribuyentes con crédito de éstos contra el Fisco.

2°.- Que en la especie, entre las partes operó la compensación legal por
el solo ministerio de la ley, habida consideración que concurren a su
respecto todos los requisitos copulativos comprendidos en el artículo
1656 del Código Civil. En efecto, al mes de mayo del año en curso, el
Fisco era deudor de la recurrente por el excedente de pagos provisio-
nales mensuales de impuesto a la renta - a ñ o tributario 2003- y, por
su parte, la recurrente también era deudora del Fisco de igual suma
por conceptos de impuestos al valor agregado, según dan cuenta los
formularios 21, folio 39369885, 39370315, 39370735 y formulario
42, folio 313013374, deuda tributaria que era actualmente cxigible
por el Fisco, al encontrarse los giros en Tesorería en condiciones de
ser pagados, conforme a la modalidad de exigibilidad requerida en el
artículo 6o del D.F.L N° 1, de 1994 del Ministerio de Hacienda.

3o.- Que de acuerdo a lo previsto en el artículo 147 inciso I o en relación


con el artículo 24 inciso 2o, ambos del Código Tributario, la interpo-
sición de una reclamación no obsta al ejercicio por parte del Fisco
de las acciones de cobro que procedan, a menos que medie la sus-
pensión dispuesta por el Director del Servicio de Impuestos Internos
o por los Tribunales Superiores de Justicia, suspensión que por lo
demás no se tiene conocimiento que se haya decretado en la recla-

243
Di TI RMINAOÓN DF.L MONTO

mación tributaria Rol N° 10.082-03, de lo que se sigue que tal cobro


es procedente ello deriva de la exigibilidad de dichos impuestos.

4°.- Que en virtud de lo razonado precedentemente, a j u i c i o de este sen-


tenciador, el señor Tesorero General de la República, al proceder
a efectuar la compensación reclamada, lo hizo actuando dentro de
sus facultades legales y existiendo mérito para ello, de lo que se
colige que no ha actuado en forma ilegal o arbitraria, como se exige
para que prospere un recurso de protección.

Regístrese y archívese.

Redacción del Abogado Integrante señor Hugo Llanos Mansilla y del


voto disidente su autor.

Dictada por la Tercera Sala de esta Iltma. Corte de Apelaciones, integra-


da por los Ministros señor Juan Eduardo Fuentes Belmar, señora Dobra
Lusic Nadal y el Abogado Integrante señor Hugo Llanos Mansilla.

Rol N° 3.757-2003.

7. Edad de cónyuge para efectos de determinar monto

Sumario:

La Corte tendrá particularmente en cuenta, entonces, la edad de la de-


mandante de la reconvención, que ciertamente le dificulta, si es que
no le impide, el acceso al mercado laboral, sobre todo si no consta que
tenga profesión o calificación alguna al respecto; se atenderá además a

244
JURISPRUDENCIA DI:. I.A COMPENSACIÓN ECONÓMICA EN EI. D I V O R C I O

su situación patrimonial, desde que no consta que ejerza actividad eco-


nómica alguna, pareciendo completamente dependiente de la asistencia
de su marido; y, finalmente, su situación previsional, que determina
que una vez producidos los efectos del divorcio, quedará al respecto
completamente desprotegida.

Rancagua, veinticinco de mayo de dos mil seis.

Vistos:

Se reproduce la sentencia en alzada, con excepción de su fundamento


decimotercero, que se elimina.

Y teniendo en su lugar y, además, presente:

1.- Que no habiéndose deducido apelación por el demandado recon-


vencional, es claro que no está en duda el derecho de la mujer a re-
cibir compensación económica, limitándose la competencia de esta
Corte a determinar su monto, el cual, por el mismo efecto limitante
de los recursos, no podrá bajar de lo fijado en primera instancia, ni
subir de los treinta millones de pesos que en dinero reclama la ac-
tora reconvencional; desde que el resto que solicita, consistente en
su mantención como carga dentro del sistema de previsión de salud
del actual marido, resulta improcedente, pues el artículo 65 de la
Ley de Matrimonio Civil no contempla tal posibilidad.

2.- Que dentro de los límites indicados, la Corte tendrá particularmen-


te en cuenta, entonces, la edad de la demandante de la reconven-
ción, que ciertamente le dificulta, si es que no le impide, el acceso
al mercado laboral, sobre todo si no consta que tenga profesión o

245
DETERMINACIÓN DI-I. M O N T O

calificación alguna al respecto; se atenderá además a su situación


patrimonial, desde que no consta que ejerza actividad económica
alguna, pareciendo completamente dependiente de la asistencia de
su marido; y, finalmente, su situación previsional, que determina
que una vez producidos los efectos del divorcio, quedará al respec-
to completamente desprotegida.

Por todo ello, este Tribunal estima que corresponde fijar una compensación
de mil cuatrocientos noventa y tres coma ochenta y ocho (1.493,88) unida-
des de fomento, equivalentes al día de hoy a veintiséis millones novecientos
noventa y nueve mil ochocientos cuarenta y nueve pesos ($ 26.999.849).
pagadera en ciento ochenta cuotas mensuales e iguales de 8.29 unidades de
fomento o en las equivalentes unidades valoradas que lleguen a sustituirla.

Y visto, además, lo dispuesto por los artículos 186 y siguientes del Códi-
go de Procedimiento Civil, se confirma en lo apelado y se aprueba en lo
consultado la sentencia en alzada de nueve de enero de dos mil seis, con
declaración de que se eleva la compensación económica fijada a favor de
doña R.V.V.M., a la suma correspondiente a mil cuatrocientos noventa
y tres coma ochenta y ocho (1.493,88) unidades de fomento, equivalen-
tes al día de hoy a veintiséis millones novecientos noventa y nueve mil
ochocientos cuarenta y nueve pesos ($ 26.999.849), pagadera en ciento
ochenta cuotas mensuales e iguales de 8.29 unidades de fomento o en las
equivalentes unidades valoradas que lleguen a sustituirla.

Regístrese y devuélvase.

Rol N° 266-2006.

246
JÜRLSPRUDI •NC IA OÍ-, LA C O M P E N S A C I Ó N E C O N Ó M I C A EN EL D I V O R C I O

8. Para determinar monto de compensación económica debe con-


siderarse situación patrimonial de demandado reconvencional

Sumario:

Si bien la juez a quo, al determinar el monto de la compensación, con-


sideró los aspectos que refiere el artículo 62 de la Ley de Matrimonio
Civil, lo cieno es que en relación a la situación patrimonial de las partes
y, en especial, la del demandado reconvencional, resulta evidente que
soporta una carga mayor que su cónyuge, toda vez que bajo su depen-
dencia económica vive una de las hijas comunes y también dos de sus
nietos, de lo cual se sigue, sin lugar a dudas, que su nivel de gastos es
superior al de la contraria, la que como bien señala el fallo, no tiene
hijos a su cargo, hace usufructo de un inmueble de la sociedad conyugal
y al igual que su pareja ejerce una actividad remunerada. Si bien ese
mayor gasto no exime al demandado de la compensación que debe a la
cónyuge, lo cierto es que debe tenerse en consideración al momento de
establecer el monto, desde que la actora reconvencional, como alega en
el recurso, solicita su aumento a una cifra bastante superior.

Rancagua, cuatro de enero de dos mil ocho.

Vistos:

EN CUANTO A LA CASACIÓN

1.- Que el señor Fiscal Judicial, como consta del informe de fojas 137,
es de opinión de anular el fallo por haber incurrido la sentencia en
la causal de casación de forma del artículo 768 numeral 4 del Có-

247
DETERMINACIÓN DI-I. M O N T O

digo de Procedimiento Civil, toda vez que se extendió a puntos no


sometidos a la decisión del Tribunal;

2.- Que, según expresa, la causal se verifica al haberse pronunciado


sobre una supuesta acción de divorcio del artículo 54 número 2 de
la Ley de Matrimonio Civil, en circunstancias que, pareciera, que
lo único solicitado por el actor principal, conforme al petitorio del
libelo, fue un divorcio por cese de convivencia de 3 años, de acuer-
do al artículo 55, inciso 3 o de dicha ley;

3.- Que el actor principal, en el petitorio de su libelo de foja 1 única-


mente solicitó, en lo que interesa, que se diera lugar a su demanda
de divorcio, sin mencionar, en esta sección del escrito, ninguna de
las dos causales en que fundó su demanda, de manera que la sen-
tencia, al pronunciarse respecto de ambas, lo ha hecho conforme a
la solicitud sometida a la decisión del Tribunal, y

4.- Que, en tal escenario, la nulidad formal que se solicita, no puede


prosperar;

EN CUANTO A LA APELACIÓN

Se reproduce la sentencia en alzada, con las siguientes modificaciones:

En el considerando tercero, letra a), número I, se cambia la referencia a


"Alicia Rosa Videla Brito" por "Verónica del Rosario Castro Rojas."; y.

En el motivo noveno se sustituyen las expresiones "en la suma de


S 1.500.000 pagaderos en 10 cuotas iguales y sucesivas" por "en la suma
de $ 2.500.000, pagadera en la forma que se dirá en lo resolutivo'".

248
JURISPRUDENCIA DI:. I.A COMPENSACIÓN E C ON ÓM I C A EN EI. DIVORCIO

Y, TENIENDO, ADEMÁS, PRESENTE:

5.- Que, tal como consta de fojas 130, el recurso sólo objeta lo relativo
al monto y forma de pago de la compensación económica;

6.- Que la sentenciadora, conforme lo expresa en los motivos octavo y


noveno del fallo que se revisa, reconoce a la actora reconvencional
el derecho a ser compensada por su cónyuge, aspecto que al no ser
apelado por este último, no forma parte de la discusión y tampoco
de la alzada;

7.- Que, en cambio, sí forma parte de la disputa el monto de la com-


pensación, desde que la actora pretende por tal concepto la suma de
$ 20.000.000 u otra que sea superior a la establecida por la juez a
quo;

8.- Que, tal como señala el artículo 62 de la Ley de Matrimonio Civil,


en la determinación de la cuantía de la compensación económica,
se considerará, especialmente, la duración del matrimonio y de la
vida en común de los cónyuges; la situación patrimonial de am-
bos; la buena o mala fe; la edad y el estado de salud del cónyuge
beneficiario; su situación en materia de beneficios previsionales y
de salud; su cualificación profesional y posibilidades de acceso al
mercado laboral, y la colaboración que hubiere prestado a las acti-
vidades lucrativas del otro cónyuge;

9.- Que, desde luego, tales factores deben fluir del mérito del proceso
y. conforme a la prueba aportada, resulta indubitado que a la época
del matrimonio la cónyuge tenía 16 años de edad, que la vida en
común se extendió por alrededor de 20 años y que en tal período se

249
D E T E R M I N A C I Ó N DI-I. M O N T O

dedicó al cuidado de los hijos y a las labores propias del hogar, lo


cual recoge la sentencia y no ha sido apelado;

10.-Que, durante ese período, como también ha quedado establecido,


la cónyuge no ejerció ningún tipo de actividad lucrativa, de manera
que sólo pudo acceder al mercado laboral con posterioridad al cese
de la convivencia, lo que asi consta de la documentación de fojas
143 a 149, no objetada;

11.- Que, si bien la juez a quo, al determinar el monto de la compensa-


ción, consideró los aspectos que refiere el artículo 62 citado, lo cierto
es que en relación a la situación patrimonial de las partes y, en espe-
cial, la del demandado reconvencional, resulta evidente que soporta
una carga mayor que su cónyuge, toda vez que bajo su dependencia
económica vive una de las hijas comunes y también dos de sus nie-
tos, de lo cual se sigue, sin lugar a dudas, que su nivel de gastos es
superior al de la contraria, la que como bien señala el fallo, no tiene
hijos a su cargo, hace usufructo de un inmueble de la sociedad con-
yugal y al igual que su pareja ejerce una actividad remunerada;

12.-Que, si bien ese mayor gasto no exime al demandado de la com-


pensación que debe a la cónyuge, lo cierto es que debe tenerse en
consideración al momento de establecer el monto, desde que la ac-
tora reconvencional, como alega en el recurso, solicita su aumento
a una cifra bastante superior, y

13.-Que, tal como señala la juez a quo, conforme al análisis compara-


tivo de los distintos medios aportados y en relación a los referentes
que menciona el citado artículo 62, valorado todo ello conforme a
las reglas de la sana crítica, resulta indubitado, como se dijo en la

250
JURISPRUDENCIA DI:. I.A COMPENSACIÓN E C ON ÓMI C A EN EI. D I V O R C I O

sección 10 de este dictamen, que durante el largo período de vida


en común, la cónyuge se dedicó exclusivamente al cuidado de los
hijos y a las labores propias del hogar, de manera que razón tiene al
impugnar el monto establecido en su favor y pretender a ese título
una cifra superior, en lo que será oída, sin perjuicio de tener pre-
sente, al momento de fijar la cuantía y forma de pago, la situación
patrimonial del obligado.

Por estas consideraciones y lo dispuesto en el artículo 92 de la Ley de


Matrimonio Civil y 186 y siguientes del Código de Procedimiento Ci-
vil, SE D E C L A R A :

I.- Que SE R E C H A Z A la casación de forma solicitada por el señor


Fiscal Judicial;

II.- Que SE A P R U E B A en lo consultado y SE C O N F I R M A en lo ape-


lado la sentencia de veintiocho de junio de dos mil siete, escrita de
foja 118 a 128, con declaración que se eleva a $ 2.500.000 el monto
de la compensación económica, la que se pagará con cargo a los
gananciales generados a la disolución de la sociedad conyugal, sin
costas del recurso.

Regístrese y devuélvase.

Redacción del Ministro señor Pairicán.

Rol N ü N89-2007.

251

CHILE J
DETERMINACIÓN DI-I. M O N T O

9. Determinar quantum de compensación económica es facultad


privativa de juez de la instancia. Casación rechazada

Sumario:

El legislador, en el artículo 62 de la Ley N° 19.947, señala ciertos ele-


mentos para determinar la cuantía de la compensación (económica), los
que no han sido desconocidos por el fallo que se revisa; sin embargo, la
determinación de su quántum constituye una facultad privativa de los
jueces de la instancia. Siendo facultad de los jueces del mérito cuantifi-
car la compensación económica que se regula en favor del cónyuge más
débil de la relación matrimonial, la modificación que hizo el Tribunal
de alzada al reducir la cantidad que el de primer grado mandó pagar por
ese concepto, no necesita de consideraciones especiales por tratarse de
una regulación prudencial de los sentenciadores.

Santiago, veintidós de junio de dos mil nueve.

Vistos:

En autos Rit N° C-393-2007 Ruc N° 07-2-0090207-0 del Tercer Juz-


gado de Familia de Santiago, caratulados "Ruz Frías, Ana con Metcal-
fc Corona, Christián", por sentencia de dieciséis de agosto de dos mil
ocho, escrita a fojas 17, se acogió la demanda de divorcio y, en conse-
cuencia, se declaró terminado el matrimonio celebrado entre las partes
el 13 de septiembre de 1988, ordenándose practicar las subinscripcio-
nes pertinentes. Se acogió la solicitud de compensación económica y se
condenó al demandado a pagar la suma de $ 100.000.000 de contado y
se niega lugar a la demanda de declaración de bien familiar, disponién-
dose que cada parte pagará sus costas.

252
JURISPRUDENCIA DI:. I.A COMPENSACIÓN ECONÓMICA EN EI. DIVORCIO

Se alzó el demandado y una de las salas de la Corte de Apelaciones de


Santiago, por sentencia de diecinueve de marzo del año en curso, que
se lee a fojas 56, confirmó la de primer grado, con declaración que don
Christián Félix Metcalfc Corona deberá pagar a la actora, doña Ana Ma-
ría Ruz Frías, por concepto de compensación económica, la suma de
S 41.990.000, equivalentes a UF 2.000, en veinte cuotas mensuales de 100
UF, a contar del mes siguiente al de la cjccutoriedad de dicha sentencia.

Respecto de este último fallo, la demandante reconvcncional dedujo


recurso de casación en el fondo, el que pasa a analizarse.

Se ordenó traer los autos en relación.

Considerando:

Primero: Que por el presente recurso se denuncia la infracción de los


artículos 62 , 66 y 1698 del Código Civil y 32 de la Ley N° 19.968,
argumentando la recurrente que los sentenciadores del grado, al rebajar
la cuantía de la compensación económica y disponer su pago en cuotas,
han incurrido en error de derecho.

Señala que si bien los jueces del fondo tienen facultad para fijar la cuan-
tía de la compensación en comento, la ley ha establecido ciertos pará-
metros objetivos que deben observarse, pues no pueden obrar a su solo
arbitrio, los que en el caso de autos no fueron considerados, efectuando
una equivocada aplicación de las razones simplemente lógicas, científi-
cas, técnicas o de la experiencia en cuya virtud ha correspondido asig-
nar valor o desestimar las pruebas rendidas, lo que determinó que su
actuación no fuera prudente al rebajar el monto de la reparación fijada
por el tribunal de primera instancia.

253
DETERMINACIÓN DI-I. M O N T O

Expone que se vulneraron las normas reguladoras de la prueba, por


cuanto se ha alterado el onus probandi y porque no existe análisis de la
prueba pertinente en orden a establecer que hay un menor menoscabo
de su parte en virtud del cual se deba rebajar la cuantía de la referida
compensación.

Sostiene, también, que se ha conculcado el artículo 66 inciso primero


del Código Civil, ya que conforme a la norma citada sólo en el caso de
carecer de bienes el demandado se puede disponer el pago en cuotas de
la compensación y conforme al mérito de los antecedentes se concluye
que el demandado no carece de bienes, sino que, por el contrario, tiene
la capacidad económica suficiente para pagar de contado un monto su-
perior, como el inicialmente fijado.

Segundo: Que, en primer lugar, es necesario destacar que las alegaciones


de la recurrente implican, en definitiva, un cucstionamiento del fallo recu-
rrido, dado por la supuesta falta de fundamentos y consideraciones en rela-
ción a la rebaja del monto de la compensación económica que en el mismo
se resuelve; sin embargo, tal falta constituiría en todo caso un vicio propio
de una nulidad formal, que no autoriza su planteamiento por esta vía.

Tercero: Que, sin perjuicio de lo anterior, cabe señalar que la actual Ley
de Matrimonio Civil no define ni determina la naturaleza jurídica de la
compensación económica, pero en su Capítulo VII, párrafo 1°, artículos
61 a 66. regula el régimen legal aplicable, señalando los presupuestos
que la hacen procedente, los factores a tener en cuenta para su avalua-
ción y la forma como debe fijarse.

Cuarto: Que a falta de acuerdo entre las partes, corresponde al juez


de la causa establecer si se dan los requisitos que la institución exige

254
JURISPRUDENCIA D E L A COMPENSACIÓN ECONÓMICA E N E I . D I V N I » I < >

y fijar su monto. De relacionar los artículos 63, 64, 65 y 66 de la Ley


N u 19.947, se infiere que el legislador ordena pagar un monto determi-
nado invariable en el tiempo, cualquiera sean las circunstancias per-
sonales y patrimoniales de los interesados -deudor o acreedor- poste-
riores a la sentencia que la regula. Si bien en esta materia el juez tiene
discrecionalidad para fijar la cuantía de la compensación económica, se
debe también considerar que el legislador estableció ciertos parámetros
para ello, exponiendo criterios que dicen relación con el matrimonio,
con el cónyuge deudor y con la situación personal del beneficiario.

Quinto: Que, por otro lado, el legislador en el articulo 62 de la Ley


N u 19.947 señala ciertos elementos para determinar la cuantía de la
compensación, los que no han sido desconocidos por el fallo que se
revisa; sin embargo, la determinación de su quantum constituye una
facultad privativa de los jueces de la instancia.

Sexto: Que siendo facultad de los jueces del mérito cuantificar la com-
pensación económica que se regula en favor del cónyuge más débil de la
relación matrimonial, la modificación que hizo el Tribunal de alzada al
reducir la cantidad que el de primer grado mandó pagar por ese concepto,
no necesita de consideraciones especiales por tratarse de una regulación
prudencial de los sentenciadores. Por lo demás, los jueces del grado, al
confirmar la sentencia en alzada, han hecho suyos todos los motivos de la
misma donde se pondera la prueba acompañada al proceso, se establecen
los hechos de la causa y se revisan los requisitos de la acción.

Séptimo: Que, respecto de la fijación de cuotas para el pago de la com-


pensación económica fijada, cabe señalar que esta materia corresponde
también al ámbito de las atribuciones privativas de los sentenciadores
y conforme a lo dispuesto por los artículos 65 N° 1 y 66 de la Ley

255
DETERMINACIÓN DI-I. M O N T O

N° 19.947, los jueces del fondo pueden actuar como lo han hecho, dis-
poniendo la división de la suma total en parcialidades.

Octavo: Que, por otro lado, al resolver como lo han hecho los jucccs del
grado, no han alterado el peso de la prueba ni los principios y máximas de
la sana crítica, como lo sostiene la recurrente, quien, en definitiva, se ha
limitado a reprochar el exiguo monto de la compensación económica regu-
lada en su favor, facultad que como se ha señalado se encuentra entregada a
la apreciación de los jueces de la instancia, la que, en general, no es revisa-
ble por esta vía, pues como ya se dijo, en su determinación los sentenciado-
res actuaron en conformidad a los criterios fijados por el legislador y en su
análisis no se advierte infracción a las normas reguladoras de la prueba.

Noveno: Que, por consiguiente, las normas sustantivas que se denun-


cian vulneradas no han sido infringidas por los sentenciadores, por el
contrario, se aplicaron a una situación de hecho regida por ellas, pues al
tener por acreditados los presupuestos que hacen procedente el derecho
demandado, es evidente que la fuerza jurídica de las normas que regu-
lan la institución no han sido desconocidas ni su interpretación contra-
ria a la que procede. En efecto, de acuerdo a las conclusiones de hecho
asentadas por los jueces del mérito, las disposiciones decisorio litis,
produjeron sus efectos y sustentan el contenido de la sentencia.

Décimo: Que, por lo antes razonado, el recurso en estudio debe ser


desestimado.

Por estas consideraciones y de acuerdo con lo previsto en los artículos 764,


765, 767 y 783 del Código de Procedimiento Civil, se rechaza sin costas
el recurso de casación en el fondo deducido por la demandante a fojas 57,
contra la sentencia de diecinueve de marzo del año en curso, escrita a 56.

256
J U R I S P R U D E N C I A DI:. I.A C O M P E N S A C I Ó N E C O N Ó M I C A EN EI. D I V O R C I O

Acordada contra el voto del Abogado Integrante señor Bates, quien


estuvo por hacer uso de la facultad contemplada en el artículo 775
del Código de Procedimiento Civil, en orden a casar de oficio el fa-
llo en estudio, por no haber sido extendido legalmente. En efecto,
de la lectura de la sentencia impugnada se concluye que la misma
no contiene las consideraciones de hecho y de derecho necesarias,
a fin de justificar la decisión de rebajar la compensación económica
inicialmente fijada por el tribunal de primera instancia, en una cuantía
superior, exigencia que se impone no sólo por disposición de la ley, al
establecerse asi en el artículo 170 N° 5 del Código de Enjuiciamien-
to Civil, reiterado en la disposición del artículo 66 N° 5 de la Ley
N° 19.968, sino que, también, porque sustantivamente ésta se presenta
como única garantía tendiente a asegurar la justicia y legalidad de los
fallos y a proporcionar a los litigantes los antecedentes que les per-
mitan conocer los motivos de la decisión del litigio, aun cuando ello
diga relación con un aspecto de regulación prudencial, como ocurre
en el caso sub lite.

Redacción a cargo del Ministro señor Patricio Valdés Aldunate.

Regístrese y devuélvase con sus agregados.

Pronunciada por la Cuarta Sala de la Corte Suprema, integrada por los


Ministros señor Patricio Valdés A., señora Rosa María Maggi D„ Mi-
nistro Suplente señor Julio Torres A., y los Abogados Integrantes seño-
res Luis Bates H. y Patricio Figueroa S.

No firma el Abogado Integrante señor Bates, no obstante haber concu-


rrido a la vista y al acuerdo de la causa, por estar ausente.

257
DETERMINACIÓN DI-I. M O N T O

Autoriza la Secretaria de la Corte Suprema, señora Rosa María Pinto


Egusquiza.

En Santiago, a veintidós de junio de dos mil nueve, notifiqué en Secre-


taria por el Estado Diario la resolución precedente.

(En el mismo sentido, Cuarta Sala, Corte Suprema, 17 de agosto de


2009, Rol N° 4.680-2009)

Rol N° 3.303-09.

B. Formas de pago

1. Si monto de compensación económica es alto, procede acceder


a su pago en cuotas

Sumario:

Es un hecho no discutido en la causa que los cónyuges se separaron de bie-


nes, quedando la mujer como propietaria exclusiva de un departamento,
un automóvil, y los bienes muebles y se le fijó una pensión de alimentos
con cargo a la jubilación del demandante, que ha percibido oportunamen-
te en los casi 28 años de separación y, también, le ha financiado durante
todos esos años los gastos de salud mediante las prestaciones que entrega
el Hospital. Ponderados los antecedentes, este Tribunal concuerda con el
juez de primer grado en cuanto a que fijar una compensación económica
por la cantidad fijada resulta adecuada y suficiente, considerando la reali-
dad económica de ambas partes. Resulta difícil hacer la exigencia que se

258
J U R I S P R U D E N C I A DI: I A C O M P E N S A C I Ó N E C O N Ó M I C A EN EL D I V O R C L O

pague de contado y es razonable acceder a la petición del demandante de


autos en orden a que se le fije cuotas.

Valparaíso, diez de julio de dos mil seis.

Visto:

Que del certificado de fojas 333 consta que esta causa quedó en acuerdo
el 15 de mayo último.

Que de fojas 334 a fojas 382 rola un legajo de documentos, correspon-


diente a la tramitación en el Vigésimo Juzgado Civil de Santiago de un
exhorto, solicitado por la parte demandada para los efectos de absolu-
ción de posiciones del demandante.

A fojas 378 la parte demandada solicitó se tuviera por confeso al de-


mandante de las articulaciones del pliego de posiciones.

A fojas 372 se pidió al Tribunal exhortado, por el demandante, que ha-


biendo quedado la causa en acuerdo el 15 de mayo en la Corte de Valpa-
raíso, procede declarar la nulidad conforme a lo dispuesto en el articulo
227 del Código de Procedimiento Civil, de lo actuado con posterioridad
a tal fecha.

El Vigésimo Juzgado Civil de Santiago dispuso que ambas resoluciones


fueran resueltas por la Corte de Apelaciones de Valparaíso, por corres-
ponderle a este Tribunal.

Atendido el mérito de los antecedentes y lo dispuesto en el artículo 227


del Código de Procedimiento Civil, se resuelve no se hace lugar a tener

259
DETERMINACIÓN DI-I. M O N T O

al demandado por confeso y de acuerdo a lo preceptuado en el artículo


227 del Código de Procedimiento Civil, no procede ponderar la prueba
confesional.

En cuanto al recurso de casación en la forma:

Visto y teniendo presente:

Primero: Que a fojas 292, la parte demandada ha deducido recurso de


casación en la forma en contra de la sentencia de primera instancia de
23 de noviembre del año pasado, escrita a fojas 283 y siguientes, el que
funda en las causales novena del articulo 768 del Código de Procedi-
miento Civil, en relación al N° 4 del artículo 795 del mismo texto y la
causal 5 o del artículo 768 en relación al artículo 170 números 5 y 6, del
citado cuerpo legal.

Segundo: Que al fundar los antecedentes, dice que se omitió un infor-


me social del demandante, que se omitió la prueba de absolución de
posiciones y que se omitió un informe de peritos; que es insuficiente la
prueba rendida por la demandante para acreditar la fecha de la separa-
ción y que falta pronunciamiento respecto de las peticiones formuladas
por su parte.

Tercero: Que al precisar, lo fáctico de lo anterior, sostiene que el de-


mandante señor Castro Jiménez nunca estuvo llano a la realización de
un informe social; que, además, no concurrió personalmente a la au-
diencia de conciliación y su negativa a dar cuenta de los cuantiosos
bienes que constituyen su patrimonio, lo que ha producido indefensión
de su parte.

260
JURISPRUDENCIA DI:. I.A COMPENSACIÓN E C ON ÓM I C A EN EI. D I V O R C I O

Añade que para la omisión de la absolución de posiciones, se ha valido


de toda clase de fórmulas para impedir que se llevara a efecto y habien-
do sido llamado en primera citación no concurrió.

Del mismo modo reclama que pidió se practicara un peritaje a la de-


mandada, toda vez que sufre de una enfermedad inoperable y que de
haberse hecho habría logrado acreditar que sufre diversas patologías, lo
que tiene directa relación con el monto de la compensación económica
reclamada.

De igual manera reclama que no se ha probado adecuadamente el hecho


de la separación y que sólo lo ha sido con prueba testimonial.

Finalmente sostiene que ella solicitó en su demanda reconvencional que


se condenara al demandante al pago de la suma de $80.000.000, por
concepto de compensación económica, más un seguro de salud y res-
pecto de esta última el Tribunal no se ha pronunciado.

Dice que la omisión y carencia de pruebas indicadas constituye falta


de decisión del asunto controvertido, que ha influido sustancialmente
en lo dispositivo de la sentencia, ya que de otro modo al acogerse la
sentencia de divorcio, debió haber fijado una suma mucho mayor como
compensación económica.

Cuarto: Que, en cuanto a la prueba confesional, ésta es una carga de la


recurrente de casación, la cual debió haberse rendido antes de la vista
de la causa, conforme a lo preceptuado en el artículo 227 del Código
de Procedimiento Civil, por lo que tal motivo de casación debe ser re-
chazado.

261
DETERMINACIÓN DI-I. M O N T O

Quinto: Que en relación a la falta de decisión del asunto controvertido,


ello aparece en los fundamentos sexto, vigésimo segundo y vigésimo
tercero de la sentencia, en el sentido que se establece como única com-
pensación económica la cantidad que se fija en la sentencia, de tal ma-
nera que sí se ha pronunciado respecto al punto en cuestión, por lo que
este motivo de casación no puede prosperar.

Sc.xio: Que en relación al informe de peritos relativo a la salud de la


demandada, ello fue pedido una vez vencido el probatorio, conforme a
lo resuelto a fojas 144 de autos, razón por la cual no procede casación
al efecto.

Séptimo: Que en relación al reclamo de que las partes no concurrieron per-


sonalmente, consta a fojas 16 que los abogados de ellos pidieron que éstos
no concurrieran al Tribunal por problemas de salud, a lo que se dio lugar.

Octavo: En cuanto a la insuficiencia de la prueba rendida en autos sobre


la fecha de separación, ello no es efectivo, pues la separación de los
cónyuges se encuentra acreditada no sólo con la declaración de testi-
gos, sino que, además, por la propia declaración de la demandada que
reconoce que ésta sucedió en agosto de 1977, de lo cual también se dejó
constancia en la escritura pública de liquidación de la sociedad conyu-
gal agregada a fojas 75 y siguientes.

También se reclama de no haberse hecho informe social respecto del


demandante, pero ello nunca fue pedido por la recurrente de casación.

Noveno: Que, en consecuencia, no se ha acreditado la existencia de las cau-


sales de casación que se reclaman, por lo que se rechaza el recurso de casa-

262
JURISPRUDENCIA DI:. I.A COMPENSACIÓN ECONÓMICA EN EI. D I V O R C I O

ción en la forma deducido en lo principal de fojas 292 por la parte de doña


Rosa Benvenuto Herrera en contra de la sentencia de primera instancia de
23 de noviembre de dos mil cinco, escrita de fojas 283 a 290 vuelta.

En cuanto al recurso de apelación:

VISTO:

Se reproduce la sentencia apelada y se tiene, además, presente:

Primero: Que como ha quedado acreditado en autos, el período de se-


paración de los cónyuges se encuentra suficientemente acreditado, sin
que merezca duda de ninguna especie, ya que es la propia apelante de
autos quien reconoce que el demandante abandonó el hogar común el
año 1977, para disfrutar de sus infidelidades y que a consecuencia de
ello se produjo su retiro de la Armada y la dejación de su cargo de Mi-
nistro de Educación que detentaba en la época.

Segundo: Que es un hecho no discutido en la causa que los cónyuges se


separaron de bienes, quedando la señora Benvenuto como propietaria
exclusiva de un departamento, un automóvil, y los bienes muebles y
que, con posterioridad a la separación, por intermedio de una hija co-
mún, la hizo propietaria de un segundo departamento, de forma tal que
ella dispuso de dos inmuebles y de un automóvil, más todos los bienes
muebles de la casa y se le fijó una pensión de alimentos con cargo a
la jubilación del demandante, que ha percibido oportunamente en los
casi 28 años de separación y, también, le ha financiado durante todos
esos años los gastos de salud mediante las prestaciones que entrega el
Hospital Naval.

263
D I T E R M I N A C I Ó N DEL M O N T O

Tercero: Que tanto el demandante y la demandada son personas de edad


avanzada, 83 y 76 años, respectivamente, y que los deterioros de salud
son parejos en ambos.

Ponderados los antecedentes, este Tribunal concuerda con el juez de


primer grado, en cuanto a que fijar una compensación económica por la
cantidad de S35.000.000 resulta adecuada y suficiente, considerando la
realidad económica de ambas partes.

Por otra parte, y en relación al seguro de salud, la apelante tiene dcrccho


a acceder gratuitamente a Fonasa y al Plan Auge, atendida su edad.

Cuarto: Que si bien se considera razonable la cantidad de $ 35.000.000,


con que debe compensar el demandante a la demandada, resulta difícil
hacer la exigencia que se pague de contado y es razonable acceder a la
petición del demandante de autos en orden a que se le fije cuotas iguales
de $ 5.000.000 cada una, debiendo pagarse la primera una vez ejecuto-
riada esta sentencia y las restantes en un lapso de seis meses, mediando
entre una y otra treinta días.

Y visto, además, lo dispuesto en el artículo 196 del Código de Procedi-


miento Civil, se confirma la sentencia apelada de veintitrés de noviembre
de dos mil cinco, escrita de fojas 283 a 290 vuelta y se declara el divorcio
del matrimonio celebrado entre don Hugo Alejandro Juan Castro Jiménez
y doña Rosa Raquel Benvenuto Herrera el día 19 de diciembre de 1947,
inscripción N° 705 bajo el Registro de 1947 de la Circunscripción Valpa-
raíso, debiendo subinscribirse esta sentencia al margen del acta respecti-
va; con declaración que la cantidad que se manda a pagar en el resuelvo
segundo, se hará en siete cuotas de S 5.000.000 cada una, empezando la
primera una vez ejecutoriada esta sentencia y el saldo mensualmcnte en

264
JURISPRUDENCIA DI:. I.A COMPENSACIÓN ECONÓMICA EN EI. DIVORCIO

seis cuotas iguales de S 5.000.000 cada una y en caso de mora en el cum-


plimiento de su obligación, dichas cuotas serán reajustables de acuerdo a
la variación del I.P.C más intereses desde la mora.

Regístrese y devuélvase, en su oportunidad, con sus agregados.

Redactó el Ministro señor Gonzalo Morales Herrera.

No obstante haber entrado a la vista y acuerdo, no firma el Ministro


suplente don Alejandro García, por encontrarse ausente.

Rol N° 3.452-2005.

2. Forma de pago de compensación económica. No es posible que


se constituya en una pensión vitalicia

Sumario:

Por regla general, la compensación será pagada de una sola vez y, por
excepción, según lo dispuesto en el artículo 66 de la Ley de Matrimo-
nio Civil, el legislador autoriza su pago en cuotas. Por consiguiente, no
puede sino concluirse que aun cuando la legislación entrega amplia li-
bertad al juez para fijar la forma de pago de la compensación, sea como
capital en suma única, bajo las modalidades que establece el artículo 65
de la misma ley o en cuotas periódicas con una duración determinada,
su monto siempre debe ser fijado en la sentencia y la forma de ente-
rarlo variarán de acuerdo al mérito del proceso. Por lo antes razonado,
al decidir los sentenciadores otorgar a la demandante reconvcncional

265
D R T Í - R M I N A C I Ó N DHL M O N T O

una pensión vitalicia por concepto de compensación económica, han


vulnerados las normas de los artículos 62, 63, 64, 65 y 66 de la Ley
N° 19.947, lo que influyó sustancialmente en lo resolutivo del fallo re-
currido, desde que condujo a los jueces a condenar erradamente al de-
mandado a pagar una suma indeterminada.

Santiago, veinte de diciembre de dos mil seis.

Vistos:

En estos autos, Rol N° 213-05, caratulados "Krag Dubois, Jorge con


Milet Jorquera, Ana Rosa", del Segundo Juzgado de Letras de Los An-
des, por sentencia de primer grado de cinco de enero de dos mil cinco,
escrita a fojas 105, se acogió la demanda principal de divorcio, decla-
rándose, en consecuencia, terminado el matrimonio civil celebrado en-
tre las partes el 22 de junio de 1971, al haberse verificado la causal de
cese efectivo de la convivencia conyugal por más de tres años.

Asimismo, se hizo lugar a la demanda reconvcncional por compensa-


ción económica, fijándose en favor de la demandada la suma única y
total de S 500.000 (quinientos mil pesos).

Apelada por la demandada y demandante reconvencional, la Corte de


Apelaciones de Valparaíso, mediante fallo de veinticinco de abril de
dos mil seis, que se lee a fojas 129, confirmó el de pri mcr grado, decla-
rando que la demanda reconvencional se acoge sólo en cuanto se fija
una compensación económica en la suma de $ 50.000 mensuales, por
concepto de pensión vitalicia que deberá pagar el demandante Jorge
Krag Dubois.

266
JURISPRUDENCIA DI:. I.A COMPENSACIÓN ECONÓMICA EN EI. D I V O R C I O

En contra de esta última decisión el demandante principal dedujo el


recurso de casación en el fondo que pasa a analizarse.

Se ordenó traer los autos en relación.

Considerando:

Primero: Que por el presente recurso se denuncia la infracción de los


artículos 61, 62 y 65 de la Ley N° 19.947, argumentando que en materia
de compensación económica su monto debe estar determinado en con-
formidad a la ley, y debe fijarse, a falta de acuerdo entre las partes, por
el juez de la causa, lo que excluye la modalidad de pensión vitalicia,
como se resolvió en el fallo impugnado.

Expone que la sentencia asimiló la compensación con el derecho de


alimentos, lo que no tiene sentido, puesto que el carácter alimenticio,
que algunos autores consideran que constituye su naturaleza jurídica,
se basa sólo en la consideración de la capacidad económica del cónyu-
ge deudor que debe tener el juez en cuenta al determinar su monto, al
margen que en el caso del artículo 62 de la Ley de Matrimonio Civil,
la cuota del cónyuge deudor que no tiene bienes se considera alimentos
para el solo efecto de su cumplimiento, salvo que se hubieran entregado
otras garantías.

La compensación, una vez fijada, genera efecto de cosa juzgada sustan-


cial, lo que implica que no puede volver a discutirse, aun cambiando las
circunstancias que la fundaron.

Expone que el monto de las cuotas y el número de ellas queda entrega-


do al arbitrio del juez y esto confirma el hecho de que la compensación

267
DETERMINACIÓN DI-I. M O N T O

debe estar determinada, esto es, ser una suma cierta que puede dividirse
en cuotas en caso que el cónyuge deudor no tenga bienes.

El considerar una compensación como vitalicia va contra cualquier pos-


tura doctrinaria sobre su naturaleza jurídica, sea que se estime alimenti-
cia, indemnizatoria o reparación de un enriquecimiento sin causa, pues
en cualquiera de ellas se hace necesario precisar su monto.

Finalmente, indica que los sentenciadores recurridos interpretaron con


error de derecho el artículo 65 de la Ley N° 19.947, al restar a la com-
pensación económica su carácter de suma concreta, la que cvcntualmcn-
te se puede pagar en cuotas, pues su objetivo no es otro que restaurar un
daño o menoscabo que pudo tener el cónyuge a causa del matrimonio y
evitar una situación de indefensión por el término de este.

Segundo: Que se han establecido como hechos en el fallo impugnado,


los siguientes:

a) se encuentra acreditado en autos el cese de la convivencia entre


las partes por un plazo superior a tres años;

b) los litigantes contrajeron matrimonio el 22 de junio de 1971, tu-


vieron un hijo nacido el 30 de marzo de 1973 y mantuvieron vida
en común durante dos años.

Tercero: Que, sobre la base de los hechos descritos precedentemente,


los jueces del grado declararon el término del matrimonio habido en-
tre las partes por la causal de divorcio prevista en el inciso tercero del
artículo 55 de la Ley N° 19.947.

268
JURISPRUDENCIA DE LA COMPENSACIÓN ECONÓMICA EN EI. DIVNI» I<>

Asimismo, acogieron la demanda reconvencional, estimando que la


institución de que trata no tiene una naturaleza definida, por lo que,
atendida la edad de la actora, su estado de salud y las escasas po-
sibilidades de acceder al mercado laboral, fijaron la compensación
económica en favor de doña Ana Rosa Mollet Jorquera, la suma de
S 50.000, como pensión vitalicia que deberá pagar el demandado don
Jorge Krag Dubois.

Cuarto: Que la actual Ley de Matrimonio Civil no define ni determina


la naturaleza jurídica de la compensación económica, pero en su Ca-
pítulo Vil, párrafo I o , artículos 61 a 66, fija el régimen legal aplicable
a su respecto, señalando los presupuestos que la hacen procedente, los
factores a tener en cuenta para su avaluación y la forma como debe
fijarse.

Quinto: Que, a falta de acuerdo entre las partes, corresponde al juez


de la causa establecer si se dan los requisitos que la institución exige
y fijar su monto.

Al relacionar los artículos 63, 64, 65 y 66 de la Ley N° 19.947, resulta


que el legislador no ordena pagar una pensión mensual, sino un monto
determinado que es invariable en el tiempo, cualesquiera sean las cir-
cunstancias personales y patrimoniales de los interesados -deudor o
acreedor- posteriores a la sentencia que la regula.

Sexto: Que si bien en esta materia cabe reconocer que el juez tiene
discrecionalidad para fijar la cuantía de la compensación económica, se
debe también considerar que el legislador estableció ciertos parámetros
para ello, exponiendo criterios que dicen relación con el matrimonio,
con el cónyuge deudor y con la situación personal del beneficiario.

269
DETERMINACIÓN DI-I. M O N T O

Séptimo: Que, según previene el artículo 65 de la Ley de Matrimonio


Civil, en la sentencia definitiva, además de fijar el monto a compensar
por el menoscabo padecido, se debe también determinar su forma de
pago. Para ello, la misma disposición señala las modalidades que se
pueden utilizar al efecto, las que sin ser taxativas se refieren a diversas
formas para su entero y pago.

En primer lugar, se alude a la entrega de una suma de dinero, acciones


u otros bienes y, en segundo término, a la constitución de derecho de
usufructo, uso o habitación, respecto de bienes que sean de propiedad
del cónyuge deudor.

De acuerdo a los preceptos analizados, es evidente que la compen-


sación no es una pensión que deba ser pagada periódicamente y en
forma vitalicia, pues sin calificar jurídicamente su naturaleza y te-
niendo presente que se busca compensar un detrimento económico,
éste debe traducirse en un monto fijo, racional y proporcional a las
circunstancias de las partes, sin perjuicio de la forma de pago que se
establezca.

Octavo: Que, como regla general, la compensación será pagada de


una sola vez y, por excepción, según lo dispuesto en el artículo 66 de
la Ley de Matrimonio Civil, el legislador autoriza su pago en cuotas.
Por consiguiente, no puede sino concluirse que aun cuando la legisla-
ción entrega amplia libertad al juez para fijar la forma de pago de la
compensación, sea como capital en suma única, bajo las modalidades
que establece el artículo 65 de la misma ley o en cuotas periódicas
con una duración determinada, su monto siempre debe ser fijado en
la sentencia y la forma de enterarlo variará de acuerdo al mérito del
proceso.

270
JURISPRUDENCIA DI:. I.A COMPENSACIÓN ECONÓMICA EN EI. DIVORCIO

Noveno: Que, por lo untes razonado, al decidir los sentenciadores


otorgar a la demandante reconvcncional una pensión vitalicia por con-
cepto de compensación económica, han vulnerado las normas de los
artículos 62, 63, 64, 65 y 66 de la Ley N° 19.947, lo que influyó sus-
tancialmcnte en lo resolutivo del fallo recurrido, desde que condujo
a los jueces a condenar erradamente al demandado a pagar una suma
indeterminada.

Por estos fundamentos y de acuerdo con lo previsto en los artículos 764,


765, 767 y 785 del Código de Procedimiento Civil, se acoge, sin costas,
el recurso de casación en el fondo deducido en a fojas 133, contra de la
sentencia de veinticinco de abril de dos mil seis, que se lee a fojas 129,
la que, en consecuencia, se invalida y reemplaza por la que se dicta a
continuación, sin nueva vista pero separadamente.

Regístrese.

Pronunciada por la Cuarta Sala de la Corte Suprema, integrada por los


Ministros señores Orlando Álvarez H., Jorge Medina C. y Hugo Dol-
mestch U. y los Abogados Integrantes señores Roberto Jacob Ch. y Os-
car Herrera V.

Autoriza la Secretaria Subrogante de la Corte Suprema, señora Carola


A. Herrera Brummer.

Rol N° 3.495-2006.

271
DETERMINACIÓN DI-I. M O N T O

3. Sentencia debe ser casada si no dispone sistema de reajusta-


bilidad para el pago de la compensación económica ordenado
mediante cuotas

Sumario:

Como regla general, la compensación será pagada de una sola vez y,


por excepción, según lo dispuesto en el artículo 66 de la Ley de Ma-
trimonio Civil, el legislador autoriza su pago en cuotas periódicas, sin
embargo, la propia ley señala que debe establecerse alguna forma de
reajustabilidad.

En el caso sub lite la decisión de los sentenciadores, de acuerdo a las


modificaciones introducidas al fallo de primera instancia, no cumple
con la exigencia antes anotada en orden a disponer un sistema de re-
ajustabilidad para el pago de la compensación económica ordenado me-
diante cuotas, lo que implica una vulneración de los artículos 65 y 66 de
la Ley N° 19.947, con influencia sustancial en lo resolutivo del fallo.

Santiago, seis de julio de dos mil nueve.

Vistos:

En estos autos, Rit C-2669-2007, Ruc 0720386278-9, caratulados


"Beatriz del Carmen Roa Medina con Jorge Hcnríqucz Burgos", del
Juzgado de Familia de Temuco, por sentencia de primer grado de veinte
de febrero del año en curso, que rola a fojas 10 de estos antecedentes,
se acogió la demanda principal de divorcio, declarándose, en conse-
cuencia, terminado el matrimonio civil celebrado entre las partes el 26
de junio de 1987, al haberse verificado la causal de cese efectivo de la

272
J U R I S P R U D E N C I A DI: I A C O M P E N S A C I Ó N E C O N Ó M I C A EN EL D I V O R C L O

convivencia conyugal por más de tres años. Asimismo, se hizo lugar a


la demanda reconvencional por compensación económica, fijándose en
favor de la demandada la suma de S7.632.000, pagadera en 40 cuotas de
S190.800 pesos mensuales, reajustablcs conforme la variación del In-
dice de Precios al Consumidor, semestralmente. También se acogió, sin
costas, la demanda de aumento de pensión alimenticia, sólo en cuanto
se eleva la porción que el demandado paga en dinero efectivo a la suma
de S300.000, quedando en lo restante vigente la anterior, esto es, en
cuanto el demandado seguirá a cargo de los gastos de educación de los
hijos Jorge y Daniela.

Apelada por la demandante la Corte de Apelaciones de esa ciudad, me-


diante fallo de veintisiete de abril del año en curso, que se lee a fojas
38, se confirmó la sentencia apelada, con declaración que el monto que
deberá pagar por concepto de compensación económica el demanda-
do asciende a S8.000.000, el que deberá ser solucionado en 80 cuotas
mensuales de S 100.000, iguales y sucesivas, pagaderas dentro de los
diez primeros días de cada mes, desde que el presente fallo quede eje-
cutoriado.

En contra de esta última decisión el demandante principal dedujo recur-


so de casación en el fondo, el que pasa a analizarse.

Se ordenó traer los autos en relación.

Considerando:

Primero: Que por el presente recurso se denuncia la infracción de los


artículos 62 y 66 de la Ley de Matrimonio Civil, en relación con el ar-
tículo 19 N° 1, 2 y 9 de la Constitución Política de la República. Señala

273
DETERMINACIÓN DI-I. M O N T O

la recurrente que los jueces de alzada incurrieron en error de derecho al


resolver como lo han hecho, esto es, aumentando la cuantía de la com-
pensación económica sólo en $ 360.000, conforme al monto fijado en
primera instancia, lo que resulta irrisorio e injusto.

Alega que no se han considerado todos los parámetros que establece la


ley para los efectos de determinar la compensación económica y que se
han desatendido los principios de la sana crítica por los sentenciadores
del grado, ampliándose el número de cuotas a la cantidad de 80, por el in-
suficiente monto de SI00.000 cada una, sin establecerse rcajustabilidad.

Indica que los jueces han olvidado que lo que se busca con la institución
en estudio es compensar un detrimento económico, el que debe traducirse
en un monto fijo, racional y proporcional a las circunstancias de las par-
tes, fijándose como forma de pago una cantidad excesiva de cuotas.

Expresa que al fijarse un exiguo monto por concepto de compensa-


ción económica y bajo una modalidad que resulta irracional y con-
traria a derecho, se afectan las garantías constitucionales del derecho
a la vida, a la integridad física y psíquica de la persona, el derecho a
la protección a la salud y la igualdad ante la ley, puesto que la suma
fijada por concepto de compensación económica y el monto de las
cuotas establecidas para su pago, no le permiten vivir y enfrentar los
gastos de salud.

Segundo: Que se han establecido como hechos en la sentencia impug-


nada, los siguientes:

a) se encuentra acreditado en autos el cese de la convivencia entre las


partes por un plazo superior a tres años;

274
J U R I S P R U D E N C I A DI: I A C O M P E N S A C I Ó N E C O N Ó M I C A EN EL DIVORCLO

b) los litigantes contrajeron matrimonio el 26 de junio de 1987 y cesa-


ron su vida en común el año 2001, sin que ésta se haya reanudado;

c) la actora dejó de trabajar durante 10 años ocho meses, desde que


contrajo matrimonio hasta el cese de la convivencia, careciendo
de título profesional, lo que reduce sus posibilidades de acceso al
mercado;

d) la pensión de alimento vigente hasta el momento en que se solicita


su aumento, consistía en S160.000 en dinero, más los gastos de ma-
trícula y mensualidades de los hijos que se encuentran estudiando y
el usufructo de una propiedad.

Teñ era: Que sobre la base de los hechos descritos precedentemente, los
jueces del grado declararon el término del matrimonio habido entre las
partes por la causal de divorcio prevista en el inciso tercero del artículo
55 de la Ley N" 19.947. Asimismo, acogieron la demanda reconvencio-
nal estimando para ello que se configuraban los presupuestos legales
para su procedencia, fijaron la compensación económica en favor de
doña Beatriz del Carmen Roa Medina, en la suma de $ 7.632.000, pa-
gadera en 40 cuotas de S 190.800 mensuales, reajustables conforme
a la variación del índice de Precios al Consumidor, semestralmente.
Respecto de la acción de aumento de alimentos, ésta es rechazada, pues
se concluye que no se acreditó que la capacidad económica del deman-
dado hubiese aumentado, sino que contrariamente a ello, ésta ha dismi-
nuido.

Cuarto: Que la actual Ley de Matrimonio Civil no define ni deter-


mina la naturaleza jurídica de la compensación económica, pero en

275
DETERMINACIÓN DI-I. M O N T O

su Capítulo VII, párrafo I o , artículos 61 a 66, regula el régimen legal


aplicable, señalando los presupuestos que la hacen procedente, los
factores a tener en cuenta para su avaluación y la forma como debe
fijarse.

Quinto: Que a falta de acuerdo entre las partes corresponde al juez de la


causa establecer si se dan los requisitos que la institución exige y fijar
su monto, teniendo en esta materia el juez discrecionalidad para fijar
prudencialmente la cuantía de la compensación económica, debiendo,
en todo caso considerar que el legislador estableció ciertos parámetros
para ello, exponiendo criterios que dicen relación con el matrimonio,
con el cónyuge deudor y con la situación personal del beneficiario.

Sexto: Que conforme a lo anterior, las alegaciones formuladas por la


recurrente y que dicen relación con el monto y forma de pago fijados
por los jueces del fondo, resultan improcedentes, pues la determinación
que en este sentido han efectuado los mismos, corresponde a una cues-
tión privativa de sus facultades, habiéndose tenido, en todo caso, en
consideración los factores o elementos que para estos efectos señala la
ley, de modo que lo decidido no es posible de ser revisado o modificado
por esta vía.

Séptimo: Que, por otro lado, cabe señalar que según previene el artículo
65 de la Ley de Matrimonio Civil, en la sentencia definitiva, además de
fijar el monto a compensar por el menoscabo padecido, se debe también
determinar su forma de pago. Para ello, la misma disposición señala las
modalidades que se pueden utilizar, la que sin ser taxativa, se refiere a
diversas formas para su entero y pago. En primer lugar, se alude a la
entrega de una suma de dinero, acciones u otros bienes y, en segundo

276
JURISPRUDENCIA DI:. I.A COMPENSACIÓN ECONÓMICA EN EI. DIVORCIO

termino, a la constitución de derecho de usufructo, uso o habitación,


respecto de bienes que sean de propiedad del cónyuge deudor. Por otro
lado, como regla general, la compensación será pagada de una sola vez
y, por excepción, según lo dispuesto en el articulo 66 de la Ley de Ma-
trimonio Civil, el legislador autoriza su pago en cuotas periódicas, sin
embargo, la propia ley señala que debe establecerse alguna forma de
reajustabilidad.

Octavo: Que en el caso sub lite la decisión de los sentenciadores, de


acuerdo a las modificaciones introducidas al fallo de primera instancia,
no cumple con la exigencia antes anotada, en orden a disponer un sis-
tema de reajustabilidad para el pago de la compensación económica or-
denado mediante cuotas, lo que implica una vulneración de los artículos
65 y 66 de la Ley N°19.947, con influencia sustancial en lo resolutivo
del fallo.

Noveno: Que conforme a lo razonado el recurso deducido deberá ser


acogido.

Por estos fundamentos y de acuerdo con lo previsto en los artículos


764. 765, 767 y 785 del Código de Procedimiento Civil, se acoge, sin
costas, el recurso de casación en el fondo deducido a fojas 42, contra de
la sentencia de veintisiete de abril de dos mil nueve que se lee a fojas
38, la que, en consecuencia, se invalida y reemplaza por la que se dicta
a continuación, sin nueva vista, pero separadamente.

Redacción a cargo del Ministro señor Patricio Valdés Aldunate.

Regístrese.

277
DETERMINACIÓN DI-I. M O N T O

Pronunciada por la Cuarta Sala de la Corte Suprema, integrada por


los Ministros señor Patricio Valdés A., señora Rosa María Maggi
D., Ministro Suplente señor Julio Torres A., y los Abogados Inte-
grantes señores Ricardo Peralta V. y Patricio Figueroa S. No firman
los Abogados Integrantes señores Peralta y Figueroa, no obstante
haber concurrido a la vista y al acuerdo de la causa, por estar ambos
ausentes.

Autoriza la Secretaria de la Corte Suprema, señora Rosa María Pinto


Egusquiza.

En Santiago, a seis de julio de dos mil nueve, notifiqué en Secretaría


por el Estado Diario la resolución precedente.

Rol N° 3.298-09.

4. Pago de compensación económica puede ser dividido en aten-


ción a estado de salud de cónyuge deudor

Sumario:

Teniendo muy en cuenta la situación de salud del demandado recon-


vencional, según se consigna en el considerando décimo del fallo re-
currido, donde aparece que padece de diabetes mcllitus, esta Corte, en
uso de las facultades que le confiere el artículo 66 de la Ley N° 19.947,
estima prudente dividir el monto de la compensación económica del
cónyuge deudor en 28 cuotas mensuales, iguales y sucesivas.

278
JURISPRUDENCIA DI:. I.A COMPENSACIÓN ECONÓMICA EN EI. DIVORCIO

La Serena, catorce de octubre de dos mil nueve.

Vistos:

Se reproduce la sentencia en alzada con excepción del considerando


decimocuarto, que se elimina, y se modifica su considerando decimo-
tercero reemplazando la frase "de un millón quinientos mil pesos" por
"que se indicará en lo resolutivo del fallo".

Y en su lugar se tiene, además, presente:

Primero: Que en esta instancia la controversia ha quedado reducida


al monto de la compensación económica, por haberse conformado la
parte demandada reconvencional con lo resuelto en primera instancia
y por haber apelado la demandante reconvencional sólo respecto del
aumento de dicho concepto.

Segundo: Que, para determinar la existencia del menoscabo económi-


co y la cuantía de la compensación, se debe considerar, entre otros, la
duración del matrimonio y de la vida en común de los cónyuges; la
situación patrimonial de ambos; la edad y el estado de salud del cón-
yuge beneficiario; su situación en materia de beneficios previsionales
y de salud; su cualificación profesional y posibilidades de acceso al
mercado laboral.

Tercero: Que en el caso de marras conforme se desprende de los certi-


ficados de matrimonio y de nacimiento incorporados a través de lectura
en la audiencia de juicio y lo declarado por los testigos de ambas partes,
el matrimonio entre doña MARÍA HUMBERTA SEQUEIRA CORTÉS
y don SEGUNDO CAMILO PÁEZ PÁEZ duró 37 años, naciendo el

279
DETERMINACIÓN DI-I. M O N T O

hijo de ambos el mismo año en que contrajeron nupcias, extendiéndose


la vida en común por el espacio de 26 años y teniendo la cónyuge bene-
ficiaría actualmente la edad de 60 años, elementos que considerados en
conjunto dejan en evidencia el gran impacto que para el cónyuge más
débil constituye la disolución del matrimonio, especialmente si por largos
años se dedicó al cuidado del hijo común, Miguel Ángel Páez Sequeira.

Cuarto: Que por todo lo dicho en el motivo tercero precedente, com-


partiendo lo razonado por la sentenciadora de primera instancia y
lo informado por el señor Fiscal Judicial don Humberto Mondaca
Díaz, sólo en cuanto a la procedencia de la compensación económi-
ca, ya que teniendo en especial consideración la situación de salud
de la demandante reconvencional, suficientemente acreditada con la
prueba señalada en el considerando undécimo de la sentencia apela-
da, sumado a que por su edad y su nula instrucción profesional tiene
escasas posibilidades de acceso al mercado laboral, estos sentencia-
dores estiman, contrariamente a lo establecido por la j u e z de primer
grado y por el señor Fiscal Judicial, necesario elevar el quantum de
la compensación como se consignará en lo resolutivo de este fallo.

Quinto: Que, por otra parte, teniendo muy en cuenta la situación de salud
del demandado reconvencional, según se consigna en el considerando dé-
cimo del fallo recurrido, donde aparece que padece de diabetes mellitus,
esta Corte, en uso de las facultades que le confiere el artículo 66 de la Ley
N° 19.947, estima prudente dividir el monto de la compensación econó-
mica del cónyuge deudor en 28 cuotas mensuales, iguales y sucesivas.

Por estas consideraciones y visto, además, lo dispuesto en la Ley


N° 19.947 y en los artículos 186 y siguientes del Código de Proce-
dimiento Civil, se declara que se confirma, sin costas del recurso.

280
JURISPRUDENCIA DI:. I.A COMPENSACIÓN ECONÓMICA EN EI. DIVORCIO

la sentencia definitiva de fecha catorce de abril de dos mil nueve,


dictada por la Juez Titular del Juzgado de Familia de La Serena doña
VANESSA VACCARO CRESPO, con declaración que la suma que
debe pagar don Segundo Camilo Páez Páez a doña María Humber-
ta Sequeira Cortés, a título de compensación económica, asciende a
S 5.000.000 (cinco millones de pesos), pagaderos dentro de los cinco
primeros días de cada mes, en veintiocho cuotas iguales, mensuales y
sucesivas desde que el presente fallo quede ejecutoriado, cuotas que
se expresarán en Unidades de Fomento, y así se pagarán hasta la ex-
tinción de la deuda, sumas que deberán consignarse en una cuenta de
ahorro a la vista que el tribunal a quo deberá ordenar abrir para tales
efectos. Las cuotas respectivas se considerarán alimentos para el efec-
to de su cumplimiento, de acuerdo a lo prevenido en el artículo 66 de
la Ley de Matrimonio Civil.

Regístrese y devuélvase en su oportunidad.

Redacción del Abogado Integrante Sr. Jorge Fonseca Dittus.

Rol N° 180-2009.

5. No procede otorgar a título de compensación económica el usu-


fructo de inmueble de sociedad conyugal

Sumario:

La naturaleza jurídica de la compensación a que alude el artículo 61 de la


Ley N° 19.947 es de carácter compensatorio y no alimentario. Acorde a lo

281
D I T I R M I N A C I Ó N DEL M O N T O

expresado precedentemente, apreciando la prueba rendida en estos autos de


acuerdo a las nonnas de la sana crítica, esto es, conforme a los principios de
la lógica, las máximas de la experiencia y los conocimientos científicamen-
te afianzados, estos sentenciadores consideran que no corresponde otorgar
a título de compensación económica el usufructo recaído sobre el inmueble
de la sociedad conyugal, toda vez que ello significa que se estaría privando
del dominio total del mismo al cónyuge demandante y menos dicho grava-
men puede ser otorgado con carácter de vitalicio.

Santiago, dieciocho de octubre de dos mil siete.

A fojas 310; téngase presente.

Vistos:

Se reproduce la sentencia en alzada, sustituyendo en su fundamento de-


cimotercero, acápite primero en su parte final la expresión "las presta-
ciones que a continuación se indican" por "la siguiente suma de dinero"
y se eliminan las letras b) y c) del mismo considerando.

Y se tiene en su lugar y, además, presente:

I o ) Que la compensación económica es el derecho que tiene un cónyu-


ge, en caso que se declare la nulidad o divorcio, a que se le com-
pense el menoscabo económico que ha experimentado como con-
secuencia de haberse dedicado durante el matrimonio al cuidado de
los hijos o a las labores propias del hogar común, lo que le impidió
desarrollar una actividad remunerada o lucrativa, o lo hizo en me-
nor medida de lo que podía;

282
JURISPRUDENCIA DI:. I.A COMPENSACIÓN ECONÓMICA EN EI. DIVORCIO

2°) Que, para determinar la existencia del menoscabo económico y el


monto de la compensación, hay que estarse a los rubros que especial-
mente señala el artículo 62 de la Ley de Matrimonio Civil, a saber:

1) la duración del matrimonio y de la vida común de los cónyuges;

2) la situación patrimonial de ambos;

3) la buena o mala fe;

4) la edad y estado de salud del cónyuge beneficiario;

5) su situación en materia de beneficios previsionales y de salud;

6) su cualificación profesional y posibilidades de acceso al mer-


cado laboral, y

7) la colaboración que hubiere prestado a las actividades lucrati-


vas del otro cónyuge.

3°) Que ha de tenerse en consideración que la naturaleza jurídica de la


compensación a que alude el artículo 61 de la Ley N" 19.947 es de
carácter compensatorio y no alimentario.

4°) Que, acorde a lo expresado precedentemente, apreciando la prueba


rendida en estos autos de acuerdo a las normas de la sana crítica,
esto es, conforme a los principios de la lógica, las máximas de la
experiencia y los conocimientos científicamente afianzados, estos
sentenciadores consideran que no corresponde otorgar a título de

283
DETERMINACIÓN DI-I. M O N T O

compensación económica el usufructo recaído sobre el inmueble


de la sociedad conyugal ubicado en calle Los Maitcncs N° 11936,
inscrito a fojas 8492, N° 1989 del Registro de Propiedad del Conser-
vador de Bienes Raíces de Santiago, correspondiente al año 1991,
toda vez que ello significa que se estaría privando del dominio total
del mismo al cónyuge demandante y menos dicho gravamen puede
ser otorgado con carácter de vitalicio.

En cuanto a la mantención de la demandada y demandante reconvencio-


nal como carga de salud en la Isaprc respectiva, ello no resulta procedente
atendido a que declarándose el divorcio respectivo, se ha perdido la cali-
dad de cónyuge y, por tanto, de carga del afiliado en el sistema de salud.

Por estas consideraciones, se revoca la sentencia apelada de veintinue-


ve de agosto de dos mil seis, escrita a fojas 259 y siguientes, en aque-
lla parte que hace lugar a la compensación económica el usufructo del
inmueble perteneciente a la sociedad conyugal y a la obligación para
Patricio Fuentes Guglielmetti de mantener como carga de salud a doña
Silvia Villlegas Contreras y en su lugar se declara que no se hace lugar
a aquellas prestaciones.

Se confirma en lo demás apelado el referido fallo, con declaración que


la suma de dinero establecida a título de compensación económica de-
berá serlo reajustada en los términos que establece el artículo 65 de la
Ley N° 19.947.

Regístrese y devuélvase.

Pronunciada por la Novena Sala de la Corte de Apelaciones de Santia-


go, presidida por el Ministro señor Juan Escobar Zcpcda y conformada

284
JURISPRUDENCIA DI:. I.A COMPENSACIÓN ECONÓMICA EN EI. DIVORCIO

por el Ministro seftor Joaquín Billard Acuña y Abogado Integrante se-


ñor Paul Warnier Darrigrandi.

Rol N° 8.082-2006.

C. Compensación económica y regímenes patrimoniales

I. No cabe sustitución entre compensación económica y ganancia-


les obtenidos al liquidar sociedad conyugal

Sumario:

Mientras la compensación económica está destinada a reparar el me-


noscabo que se produjo en el patrimonio de uno de los cónyuges como
consecuencia de haberse dedicado durante el matrimonio al cuidado de
los hijos o del hogar común, en la medida que ello le impidió desarrollar
una actividad remunerada, la liquidación de la sociedad conyugal es la
forma ordinaria de poner término a la comunidad que se forma entre los
cónyuges, al disolverse dicho régimen matrimonial, por cualquiera de
las causas que contempla la ley.

Lo anterior significa que los gananciales obtenidos al liquidar la socie-


dad conyugal, tienen una causa jurídica distinta e independiente de los
hechos que motivan la compensación económica y, en consecuencia, no
cabe sustitución alguna entre ellos.

Cosa distinta es que al determinarse la procedencia y cuantía de la com-


pensación, se atienda, entre otros criterios, a la situación patrimonial de
ambos cónyuges.

285
DETERMINACIÓN DI-I. M O N T O

Santiago, veintiséis de enero de dos mil siete.

Vistos:

Se reproduce la sentencia en alzada, con las siguientes modificaciones:

a) en el motivo 7 o , se corrige la fecha de la escritura de liquidación de


la sociedad conyugal, sustituyendo el año 1992, por 1982.

b) se eliminan los motivos 16 a 21, inclusive.

Y teniendo en su lugar y, además, presente:

I o . Que la compensación económica es una institución nueva dentro


del derecho matrimonial chileno, incorporada por la Ley N° 19.947,
que tiene por objeto, al declarar el divorcio o la nulidad de un ma-
trimonio, resarcir el menoscabo económico que ha sufrido uno de
los cónyuges, como consecuencia de haberse dedicado, durante el
matrimonio, al cuidado de los hijos o del hogar común, sin poder
por ello haber desarrollado una actividad remunerada, o haberlo
hecho en menor medida de lo que se quería o podía.

2 o . Que dicha institución es, en nuestro ordenamiento, nítida expre-


sión del principio de protección del cónyuge más débil consagra-
do en el artículo 3 o de la Ley N° 19.947 y del cual encontramos
diferentes manifestaciones en dicho cuerpo legal, como es el que
la suficiencia del acuerdo regulatorio presentado por los cónyuges
que solicitan conjuntamente el divorcio o separación, se evalúe en
función no sólo de si éste resguarda el interés superior del menor,
sino también, "si procura aminorar el menoscabo económico que

286
JURISPRUDENCIA DI:. I.A COMPENSACIÓN ECONÓMICA EN EI. D I V O R C I O

pudo causar la ruptura y establece relaciones equitativas hacia el


futuro entre los cónyuges cuya separación se solicita".

3o. Que de acuerdo a lo dispuesto en el artículo 61 de la Ley N ü 19.947,


son requisitos de procedencia de la compensación económica: el
que el solicitante se haya dedicado durante el matrimonio al cui-
dado de los hijos o del hogar común; el no haber desarrollado una
actividad remunerada o lucrativa en ese período o haberlo hecho en
menor medida a lo que hubiere podido o querido, y el menoscabo
económico que tal situación ocasiona en el solicitante.

4°. Que de acuerdo a la prueba rendida en estos autos, apreciada con-


forme a los principios de la sana crítica, ha quedado establecido
que la demandante reconvencional se dedicó al cuidado de sus tres
hijos y del hogar común, sin desarrollar ninguna actividad remune-
rada, desde que se casó con el demandante principal, el año 1966,
hasta que cesó su convivencia, en el año 1990, esto es, durante 24
años, habiendo comenzado a prestar servicios a honorarios como
secretaria del Hospital Clínico de la Universidad Católica, en el
año 1995, lugar donde trabaja hasta la fecha del presente juicio.

Así se acredita con la testimonial, que rola de fojas 238 a 242, con
los documentos de fojas 174 a 176, certificado de la P. Universidad
Católica de fojas 201 y boletas de honorarios de fojas 209 a 215.

Se tiene presente, además, que este punto no fue controvertido por


el demandado reconvcncional, en el escrito de contestación que
rola a fojas 140, quien centró su defensa en la situación económica
actual de ía demandante.

287
DETERMINACIÓN DI-I. M O N T O

5 o . Que la sola comprobación del hecho anterior, es decir, que la de-


mandante reconvencional, durante todo el tiempo señalado, no tra-
bajó remuneradamente, como consecuencia de haberse dedicado
completamente al cuidado de los hijos y a las labores del hogar,
permite presumir que se ha generado un menoscabo en su patri-
monio, toda vez que las máximas de la experiencia indican que el
trabajo doméstico no se traduce, por regla general, en la percepción
de ingresos correlativos, en circunstancias que la demandante po-
dría haber desarrollado, a lo menos, labores lucrativas similares a
las que hoy día, con más edad y sin una capacitación especial, se
encuentra desempeñando.

6°. Que, en todo caso, para determinar la real dimensión del menos-
cabo económico sufrido y la cuantía de la compensación, no bas-
ta con mirar hacia el pasado "buscando establecer la medida del
empobrecimiento", sino que es menester examinar también otros
aspectos que permiten evaluar la proyección o consecuencia de esc
menoscabo en la vida futura del cónyuge solicitante.

Es así como el legislador contempló, en el artículo 62 de la nueva


Ley de Matrimonio Civil, una serie de criterios que el sentencia-
dor habrá de aplicar, especialmente - n o en forma exclusiva- para
determinar la existencia del menoscabo y el monto de la compen-
sación, consistentes en: la duración del matrimonio y la vida en
común de los cónyuges, la situación patrimonial de ambos cónyu-
ges, la buena o mala fe, la edad y el estado de salud del cónyuge
beneficiario, su situación previsional y de salud, su cualificación
profesional y sus posibilidades de acceso al mercado laboral, y la
colaboración que hubiere prestado a las actividades lucrativas del
otro cónyuge.

288
J U R I S P R U D E N C I A DI:. I . A C O M P E N S A C I Ó N E C O N Ó M I C A E N E I . D I V O R C I O

7°. Que, con el mérito de la prueba rendida en autos, es posible dar por
acreditado que el tiempo de duración del matrimonio es de 40 años,
habiéndose prolongado la convivencia por espacio de 24 años; que
la solicitante es hoy una mujer de 61 años de edad, actualmente
sana, pero con un antecedente de cáncer mamario tratado, que le
significa controles médicos semestrales para prevenir nuevas ma-
nifestaciones de la enfermedad; que la solicitante presta servicios
a honorarios en el Hospital Clínico de la Universidad Católica, de-
sempeñando labores de secretaria; que es propietaria de un depar-
tamento en el cual vive en la actualidad, no constando si mantiene
deuda con el sistema financiero por este concepto; que no está afi-
liada a ningún sistema previsional que la habilite para obtener una
jubilación y que en materia de salud, hasta la fecha, ha sido carga
del demandante principal en su plan de salud, situación que hacia
el futuro dependerá de la voluntad del solicitante y que a partir de
la separación de hecho, el demandado reconvencional le ha entre-
gado a la actora una pensión de alimentos de aproximadamente
S 400.000 mensuales.

8°. Que consta en autos que los cónyuges se separaron de bienes y


liquidaron la sociedad conyugal de común acuerdo, conforme lo
autoriza el artículo 1723 del Código Civil, por escritura pública de
20 de diciembre de 1982, otorgada ante el notario de Talca, Ignacio
Vidal Domínguez, subinscrita al margen de la inscripción matri-
monial con fecha 4 de enero de 1983, adjudicándose cada cual,
bienes por un valor cercano a los dos millones y medio de pesos
de la época, cuestión que, en ningún caso, priva a la solicitante del
derecho a compensación económica, en la medida que concurran
los requisitos legales para hacerlo.

289
DETERMINACIÓN DI-I. M O N T O

En efecto, mientras la compensación económica está destinada a


reparar el menoscabo que se produjo en el patrimonio de uno de
los cónyuges, como consecuencia de haberse dedicado durante el
matrimonio al cuidado de los hijos o del hogar común, en la me-
dida que ello le impidió desarrollar una actividad remunerada, la
liquidación de la sociedad conyugal es la forma ordinaria de poner
termino a la comunidad que se forma entre los cónyuges, al disol-
verse dicho régimen matrimonial, por cualquiera de las causas que
contempla la ley.

Lo anterior significa que los gananciales obtenidos al liquidar la


sociedad conyugal, tienen una causa jurídica distinta e indepen-
diente de los hechos que motivan la compensación económica y, en
consecuencia, no cabe sustitución alguna entre ellos.

Cosa distinta es que al determinarse la procedencia y cuantía de la


compensación, se atienda, entre otros criterios, a la situación patri-
monial de ambos cónyuges.

9o. Que, en cuanto a la situación económica del demandado reconvencio-


nal, las probanzas recogidas en autos permiten establecer que se trata
de un médico cirujano de vasta trayectoria y reconocido prestigio,
que se ha desempeñado ininterrumpidamente como ginecólogo en el
Hospital Regional de Talca por espacio de 40 años, como consta del
certificado que rola a fojas 35 "salvo esporádicos viajes de perfeccio-
namiento al extranjero, como se acredita con la testimonial de fojas
239", habiendo reconocido el propio demandado reconvencional, a
fojas 144, ganar por este trabajo, en la actualidad, una suma mensual
aproximada de $ 1.800.000; que paralelamente ha tenido oportunidad
de ejercer con éxito su profesión en forma privada, como refiere la

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JURISPRUDENCIA DI:. I.A COMPENSACIÓN ECONÓMICA EN EI. D I V O R C I O

testimonial de fojas 238 y lo demuestra su participación en la Socie-


dad Profesional de Obstetricia y Compañía Limitada constituida ya
en el año 1980, según consta de la escritura de separación de bienes
que rola a fojas 132, sin perjuicio de otros negocios o inversiones,
como se desprende de los derechos que a la fecha de la liquidación de
sociedad conyugal tenia en una segunda sociedad de responsabilidad
limitada, la cual se adjudicó; que ello le permitió a su familia llevar
siempre una vida holgada, como manifiestan los testigos a fojas 238,
no obstante ser el demandado rcconvencional el único proveedor, ya
que su cónyuge no trabajaba.

Consta asimismo, a fojas 196, que éste era propietario de un departa-


mento ubicado en avenida Providencia, de esta ciudad, hasta marzo
de 2004, por el cual percibía una renta de arrendamiento que entrega-
ba a su cónyuge, hasta poco después de iniciado el presente juicio.

10°. Que los antecedentes anteriores, apreciados conforme a los princi-


pios de la sana critica, permiten concluir a estos sentenciadores que
concurren todos los elementos que hacen procedente la compensa-
ción económica, siendo especialmente relevante para determinar
el menoscabo económico, el largo tiempo de convivencia de este
matrimonio, de 24 años, durante el cual la solicitante "a diferencia
de su cónyuge" no pudo desarrollar actividad productiva, por dedi-
carse al cuidado de sus hijos y del hogar; la edad de la solicitante
y su precaria calificación profesional, lo que permite presumir que
su renta actual no mejorara sustancialmente y que el tiempo en que
seguirá percibiéndola es limitado; su estado de salud, con un cáncer
tratado, pero que, por lo mismo, plantea interrogantes respecto de
una posible repetición y su situación previsional.

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DETERMINACIÓN DI-I. M O N T O

Esto último es, probablemente, lo más delicado, por cuanto, como


ya se ha dicho, la solicitante no cuenta con cotizaciones provisio-
nales, lo que le impedirá disponer de una jubilación en sus años de
vejez y requerirá de atenciones de salud que, de acuerdo a la lógica
natural, tenderán a acentuarse con el correr del tiempo.

Por otra parte, la situación económica mantenida hasta la fecha por


la solicitante se verá disminuida, toda vez que dejará de contar con
la pensión de alimentos que le proporcionaba su cónyuge y tampo-
co percibirá la renta de arrendamiento por el inmueble de propie-
dad del demandado, ascendente a S 160.000.

Se debe ponderar, asimismo, que, como se desprende de las de-


claraciones de los propios hijos del matrimonio, el hecho que la
solicitante se hubiera dedicado a la crianza de los hijos y al hogar,
es un factor que contribuyó a que el demandado pudiera dedicarse
por completo a desarrollar su profesión, lo que redundó en su éxito
profesional y económico.

1 r. Que para determinar la cuantía de la compensación se tomará como


referente una suma similar a lo que en la actualidad percibe la so-
licitante mensualmcnte, esto es, de $ 400.000, menos cotizaciones
previsionales, que para estos efectos estimaremos sólo en un 13%,
lo que arroja un monto de $348.000.

Lo anterior, por entender que si la actora puede generar ingresos


por esc valor, en la actualidad, a los 61 años y sin ninguna capa-
citación especial, es perfectamente razonable suponer que habría
estado en condiciones de producir, a lo menos, ese mismo ingreso,
durante los 24 años de convivencia.

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JURISPRUDENCIA DI:. I.A COMPENSACIÓN E C ON ÓM I C A EN EI. D I V O R C I O

Por otra parte, si ello hubiera sido así, la solicitante habría tenido opor-
tunidad de cotizar en el sistema previsional, acumulando a esta fecha
un capital sobre la base del cual se calcularía su pensión de vejez.

En consecuencia, a lo anterior se agregará la cantidad que resulte


de calcular el 13% de $ 400.000 (tasa de cotización estimada) du-
rante el período de 24 años.

Se tiene presente, en todo caso, que el matrimonio estaba casado


b a j o el régimen de sociedad conyugal, por lo que el trabajo de la
m u j e r habría dado lugar a un patrimonio reservado (artículo 150
del C ó d i g o Civil), que p o d e m o s estimar debió colacionarse al ha-
ber social al m o m e n t o de la liquidación de la sociedad conyugal,
verificada en 1982, toda vez que la situación económica del ma-
trimonio a esa fecha no habría ameritado, razonablemente, que la
cónyuge hubiera renunciado a sus gananciales.

Así las cosas, los cálculos anteriores dan el siguiente resultado:

a) ganancias que podría haber generado la solicitante entre


los años 1966 y 1982 (fecha en que se liquidó la sociedad
conyugal) resultan de multiplicar $ 348.000 por 192 meses:
S 66.816.000;

b) liquidación de la sociedad conyugal en el año 1982, supone


que dichas ganancias se dividen en mitades, correspondiéndo-
le a cada cónyuge una suma de $33.408.000;

c) ingresos posteriores a 1982 y hasta 1990, debieron quedar ín-


tegramente en el patrimonio de la solicitante, al comenzar a

293
DETERMINACIÓN DI-I. M O N T O

regir la separación de bienes como régimen matrimonial, lo


que significa $348.000 por 96 meses: $ 33.408.000;

d) cotización estimada de 13% sobre una remuneración de


$ 400.000, por espacio de 288 meses: $ 14.976.000.

En consecuencia, los cálculos anteriores permiten estimar, pruden-


cialmente, el monto de la compensación económica solicitada, en
una suma de S81.792.000.

12°. Que considerando que la solicitante es dueña del inmueble donde


vive y no habiéndose hecho constar que tenga alguna deuda con el
sistema financiero que la obligue a pagar un dividendo mensual por
esa propiedad, se deducirá prudencialmentc del monto anterior, un
10%, lo que arroja un monto final de S 73.612.800, que el deman-
dado reconvencional deberá pagar a la demandante por concepto
de compensación económica, más el interés corriente desde que
la presente sentencia quede ejecutoriada, hasta la fecha de su pago
efectivo.

Por estos fundamentos, disposiciones legales citadas y lo dispuesto en


los artículos 186 y siguientes del Código de Procedimiento Civil, se
revoca la sentencia de doce de diciembre de dos mil cinco, escrita a
fojas 279, sólo en cuanto no da lugar a la demanda reconvencional y
se declara que se acoge la demanda reconvencional de compensación
económica deducida en el primer otrosí de fojas 19 y se condena a don
Raúl Patricio Bustos Ramírez a pagar a doña Isabel Margarita Donoso
Fernández, la suma única y total de $ 73.612.800, por concepto de com-
pensación económica, más intereses corrientes desde que esta sentencia
quede ejecutoriada, hasta la fecha de su pago efectivo.

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JURISPRUDENCIA DI:. I.A C O M P E N S A C I Ó N ECONÓMICA EN EI. D I V O R C I O

Redactó la Abogado Integrante señora Muñoz.

Regístrese y archívese.

Pronunciada por la Séptima Sala de esta I. Corte de Apelaciones,


integrada por el Ministro Raúl Héctor Rocha Pérez, el Ministro Car-
los Gajardo Galdames y la Abogado Integrante Andrea Muñoz Sán-
chez.

Rol N° 676-2006.

2. Compensación económica no tiene vinculación alguna con régi-


men patrimonial de cónyuges

Sumario:

No existe incompatibilidad para acceder a la compensación económica,


la circunstancia que en forma previa a esta demanda de divorcio los
cónyuges se hubieren separado totalmente de bienes y hubieren liquida-
do la sociedad conyugal existente, repartiéndose los haberes entre ellos,
puesto que, la compensación económica establecida por la ley, no tiene
vinculación alguna con el régimen patrimonial de los cónyuges, se trata
de que no se produzca un desequilibrio económico entre ellos, el que se
entiende no sólo por la falta de equiparidad patrimonial al momento de
la disolución del matrimonio, sino también a las perspectivas económi-
cas de uno y de otro.

San Miguel, veinticuatro de septiembre de dos mil siete.

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