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Las esferas de Copérnico y sus consecuencias

Parámetros planetarios

Las esferas de Copérnico y sus consecuencias


Por
Jorge Daniel Marroquín de la Rosa

I. El Carrusel Celeste
Para los que vivimos en la ciudad más grande del
planeta, las noches invernales presentan un atractivo
adicional: el cielo se cubre con decenas de estrellas.
El realidad, el hombre siempre ha observado a las
estrellas. Es hasta el surgimiento de descomunales
concentraciones humanas, como la ciudad de México,
que tan natural y fascinante actividad y pasatiempo,
virtualmente ha desaparecido para sus habitantes al
perderse sus astros en un mar de luz.
Pasar alguna noche en una ciudad pequeña, o
definitivamente en el campo, a cielo abierto, nos
permite entender la enorme influencia que los astros
han ejercido en la conformación y evolución de la
sociedad humana. Es comprensible que, durante siglos,
el cielo nocturno haya sido argumento de permanencia
e inmutabilidad, así como de muchas otras cosas.
Siempre ha sido evidente la influencia de los astros,
sobre todo cuando hablamos de uno de ellos: el Sol. El
año solar determina las estaciones, propicia que
usemos un determinado tipo de ropa e impone un ritmo
en el trabajo agrícola y ganadero, entre muchas otras
cosas. Quizás el ciclo, ligado al Sol, más evidente es el
que determina el día y la noche. Fue hasta el
surgimiento de la tecnología que una de las especies, la Desde hace varias décadas visito mi tierra, en la costa
nuestra, pudo modificar -levemente por cierto- los chiapaneca, con la idea fija de observar, al menos
horarios respectivos a los intervalos de sueño y vigilia. durante una noche, el majestuoso rodar de las estrellas;
Estos intervalos han determinado el origen y evolución siempre las mismas; siempre los mismos grupos;
de buena parte de nuestras costumbres y formas de siempre sugiriendo las mismas imágenes. Mi abuelo
vida. decía que también sus ancestros habían visto las
Sin duda, hay mucho de razón cuando se dice que las mismas figuras en el cielo. Salvo esporádicas
estrellas influyen sobre nuestras vidas; sobre todo al variaciones, meteoritos, cometas o lluvias de estrellas,
referirnos al Sol. Sin embargo, no me atrevería a decir la cobija de los pobres permanece esencialmente igual.
que la desesperante racha de miseria salarial por la que Me fascina observar a miles de estrellas, moviéndose
estoy atravesando, o mi gusto por la música y las conjuntamente, sin romper jamás su formación, sin
películas de ciencia-ficción, se deban a que nací en una alterar sus míticos patrones. Siempre iguales al paso de
temporada en la que, al Sol, le tocó cruzar por entre las las horas, de las noches, de los siglos. Así es fácil
estrellas que conforman la constelación del escorpión. sentir que somos el centro de algo enorme; de todo un

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universo que gira alrededor de nosotros. cambiaban las estrellas que se veían; la dibujó como un
Comprendemos también el origen de la pregunta, cilindro con eje Este-Oeste.
motivo de estudio por miles de años:
Pitágoras de Samos (582-497 a.C.), fue el primero en
argumentar por una Tierra esférica; señaló que el Sol, la
Luna y los planetas no tomaban parte del movimiento
¿por qué giran las estrellas alrededor de nosotros?
de las estrellas y cada uno de ellos seguía su propio
camino. No lo explicitó pero, de hecho, a la esfera
terrestre de Anaximandro estaba agregando otras.

II. El Diseño Divino


Anaximandro de Mileto (611-547 a. C.), discípulo de
Tales, fue el primero de los científicos jonios que se
propuso dibujar un mapa de la Tierra, tal y como ellos
la conocían. De sus estudios, concluyó que el
firmamento giraba alrededor de la estrella polar, por lo Así, en el pensamiento de los pitagóricos, las estrellas
que dibujó el cielo como una esfera, superando la "tapa" no eran las que se movían, sino que estaban , de alguna
hemiesférica que, como sobre un pastel, siempre se forma, “pegadas” en las esferas de cristal que nos
dibujaba sobre la Tierra plana. Es el primer registro de envolvían, y eran estas las que giraban alrededor de
una esfera en astronomía. Consideraba que la superficie nosotros.
terrestre debía ser curva, debido a que al viajar

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Este curioso grupo, mezcla de instituto científico y


secta religiosa, disfrutaba la idea de las esferas.
Pensaban que el uso de cuerpos geométricos en el
diseño del Cosmos, era la prueba más contundente de la
existencia de un dios matemático.
Una cuerda tensa que se pulsa, como en un guitarra,
emite un sonido con cierta frecuencia. Si cortamos la
cuerda a la mitad la frecuencia crecerá al doble.
Pitágoras había descubierto este comportamiento
matemático en todos los instrumentos musicales,
considerándolo como una particular inclinación divina.

Profundamente influido por el misticismo pitagórico,


del que formaba parte, Filolao defendía el que las
esferas debían ser diez (debía ser un sistema
decimal). El planeta de la décima esfera no se ve –
afirmaba- porque siempre está del lado opuesto del
Sol2.
Platón (427-347 a.C.) creía que los cuerpos celestes
exhibían una forma geométrica perfecta. Eudoxio (408-
355 a.C.) aceptó la idea platónica de la perfección pero
sus observaciones le mostraron que algunas estrellas,
muy pocas; sólo cinco, seguían trayectorias extrañas.
Estrellas que no respetaban la formación. “Estrellas
errantes” las llamaron; en griego se dice planeta.
Todas las concordancias que [los pitagóricos] podían
descubrir en los números y en la música, junto con los
fenómenos del cielo y sus partes, y con el orden del
universo, las reunían y de esta manera formaban un
sistema.1

Esto llevó a los pitagóricos a considerar que, mientras


giraban, las esferas llenaban de música al Universo.
Supongo que hay que ser matemático para tener el
placer de escuchar la música divina, proveniente de las
esferas de cristal que transportan a las estrellas.
Filolao de Tarento (480- ? a.C.), consideraba que la
Tierra no era el centro del Universo, sino que se movía
a través del espacio. La Tierra -pensaba- acompañada
del Sol, la Luna, los planetas y las estrellas giraban en Para salvar la idea de su maestro, de la perfección
un total de 9 esferas separadas en torno a un fuego celeste, Eudoxio propuso que la esfera de un planeta
central del que era reflejo visible el Sol. tenía sus polos situados en otra esfera, que a su vez
tenía los suyos en una tercera y así sucesivamente. Cada

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esfera giraba regularmente pero la combinación de Por supuesto había disidentes. Aristarco de Samos (320-
velocidades e inclinaciones de los polos, de una esfera 250 a.C.) apuntó que los movimientos de los cuerpos
respecto a la siguiente, daba como resultado que el celestes podían reproducirse fácilmente si se establecía
movimiento total de cada planeta fuera irregular, como que todos los planetas, inclusive la Tierra, giraban
se observaba. alrededor del Sol.
Puesto que las estrellas parecían desprovistas de
movimiento, exceptuando el debido a la rotación de la
Tierra, debían de estar infinitamente lejos.
Los argumentos e ideas tenían muy diversos orígenes y
aún no se establecía un criterio de validez para cada uno
de los modelos; pero la riqueza y alcance logrado es
incuestionable. Es notable la existencia de elementos,
que, actualmente, consideramos básicos para el estudio
y comprensión del Sistema Solar y las estrellas. Sin
embargo, el pensamiento no avanzó más. Cerca de 15
siglos fueron necesarios para superar el período
oscurantista y poder reiniciar el camino del
conocimiento. Más de milenio y medio hubo de perder
la humanidad en la comprensión de las estrellas y los
preparativos de su conquista, a nombre de las verdades
De sus observaciones Calipo (siglo IV a.C.), astrónomo absolutas y divinas.
discípulo de Eudoxio, concluía que las esferas de su
maestro, aunque eran 26, no reflejaban la realidad
cualquiera que fuera el ajuste de sus movimientos;
agregó al sistema 8 más, haciendo un total de 34.
Heráclides de Ponto (388-315 a.C.) indicó que, el giro
de la bóveda celeste también, se observaría estando
quieta y la Tierra girando sobre su propio eje de Oeste a
Este una vez al día.

III. Desde las Sombras


Roger Bacon (1214-1294 d.C), sabio inglés nacido en
Somerset, sostenía que la Tierra era redonda y además
circunnavegable, lo que en su tiempo, para los europeos
era esencialmente fantasía. Defendía con gran
vehemencia que la experimentación y las matemáticas
eran el verdadero camino para el avance científico. Un
poco después Guillermo de Occam (1280-1349),
también inglés, establecía que, de dos teorías
igualmente ajustadas a los datos observados, aquella
que requiere un menor número de supuestos, o hipótesis
mas simples, es la que debe aceptarse como más

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aproximadamente válida; esta regla, conocida como la El filósofo y Cardenal alemán, Nicolás de Cusa (1401-
navaja de Occam, ha sido vital para el desarrollo de la 1464) tuvo, a pesar del medio en que se movía, la
ciencia contemporánea. En pleno oscurantismo, en habilidad para sostener que la Tierra gira alrededor de
donde hubiera posibilidades, se buscaba preservar las su propio eje y del Sol; que el espacio era infinito y que
herramientas de la filosofía natural. las estrellas eran otros soles que tenían, alrededor de sí,
otros mundos habitados. De la misma época, el
matemático y astrónomo austriaco Georg von Peurbach
insistía en la existencia real de las esferas de cristal.

Johann Müller (1436-1476), de origen alemán y


conocido por su seudónimo Regiomontano, fue un
intransigente defensor de una Tierra inmóvil; señalaba
que la rotación de la Tierra era una idea de locos pues, IV. La esfera solar y sus velocidades
de suceder, las nubes y pájaros, al estar despegados del
suelo, se quedarían atrás durante el giro; los edificios se Aceptemos por un momento que el Sol, está incrustado
tambalearían, incluso derrumbarían -argumentaba-. En en una esfera de cristal cuyo centro también es el de
1472, Regiomontano hizo la primera observación nuestro planeta. En el transcurso del día, la posición del
cuidadosa de un cometa, después del colapso de la astro irá cambiando como quien dibuja un abanico.
Europa Clásica.
Si usamos un poste vertical, para proyectar la sombra
debido a nuestra estrella (gnomon, dirían los griegos)
observaremos el mismo abanico, pero invertido, sin
tener que ver directamente hacia el Sol.

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Marcando la posición de la sombra de la punta del


P 2πr
poste, como función del tiempo, tal vez en minutos, = = πr
podemos obtener la razón del ángulo recorrido Δθ, en el 2 2
intervalo Δt. Esto es la velocidad angular ω (omega) del
Sol.

Δθ
ω=
Δt
Todo cuerpo que rota tiene velocidad angular. En
algunos casos recorren ángulos iguales en tiempos
iguales, es decir, ω es uniforme o constante. En otra P π
= r
situación decimos que la velocidad angular es variable o 4 2
acelerada. Un cuarto de perímetro es

En el caso particular del Sol, podemos asumir que es


uniforme y que da una vuelta en 24 horas. Dicho de otra
manera Δθ = 360º = 2π rad y Δt = 24 h = 1, 440 min.
De esta forma, la velocidad angular de la esfera solar, o
del astro mismo, será:

360 o o
ω= = 15
24h h
Pensemos un experimento muy sencillo: establecer la
relación entre el perímetro y el diámetro de un cuerpo Y así podemos seguir subdividiendo. En cada caso
de corte circular. Después de medir con un hilo varios podemos ver que, el tramo de perímetro ΔP, se obtiene
cuerpos de diferente tamaño, podremos afirmar que el del producto del radio r y el ángulo Δθ, medido en
perímetro P es proporcional al diámetro d. Es decir P α radianes.
d. La constante de proporcionalidad la conocemos como
π (pi). Así P = π d. Si usamos el radio de la ΔP = rΔθ
circunferencia, mitad del diámetro r = d/2, nos queda
que:

P = 2πr
Es la longitud de la vuelta completa.

Si un cuerpo se desplaza sobre una trayectoria circular,


recorriendo el arco ΔP en Δt, la rapidez o magnitud de
la velocidad v, del objeto, está dada como

Si quiero la longitud de medio perímetro


ΔP rΔθ
v= =
Δt Δt

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Δθ
v=r
Ó
Δt V. Un breve comentario
Teniendo aún muchos problemas sin resolver,
Finalmente
v = ω ⋅r Copérnico elaboró un resumen de lo que sería su trabajo
y, haciendo gala de talento divulgador, lo distribuyó
En donde ω debe estar en radianes. entre los sabios de su época, generando un gran
entusiasmo por la simplicidad de su razonamiento.1
Para ciertos movimientos, es común conocer el
intervalo de una vuelta (Δθ = 2π), lo llamamos periodo
y a veces representamos con T ó τ (tau). De aquí, la ... me preguntaba a menudo si sería posible hallar un
magnitud de la velocidad puede escribirse como sistema de círculos más racional, mediante el cual
pudiese dar cuenta de toda irregularidad aparente, sin
tener que postular movimiento alguno distinto del
2π 2πr uniforme alrededor de los centros correspondientes.
v=r =
T T
Hizo un libro en donde plasmó la totalidad de su trabajo
P pero durante muchos años se resistió a publicarlo; creía
v= que sus ideas serían calificadas como herejías y el
Ó
T posible desenlace lo preocupaba. Su libro fue publicado
con un prólogo de un pastor luterano, responsable de su
Para los tiempos del astrónomo polaco Nicolás
revisión, en el que señalaba que las afirmaciones de
Copérnico (1473-1543), las tablas celestes que usaban
Copérnico no pretendían innovar nada, eran un simple
los navegantes en su febril trabajo de exploración
recurso de cálculo de las tablas planetarias. Esto
planetaria, ya eran anticuadas y había que actualizarlas.
demeritaba el esfuerzo de Copérnico, pero la semilla
Retomando la navaja de Occam, Copérnico consideraba
había sido sembrada.2
que se podía reproducir las posiciones planetarias si se
consideraba al Sol y no a la Tierra, el centro de las
esferas. Esto implicaba, de un sólo golpe, aceptar que la 1. Nicolás Copérnico. Breve exposición de las hipótesis acerca
Tierra y los demás planetas, se movían por el espacio de los movimientos celestes. (conocido popularmente como
alrededor de otro centro. Trabajó en su sistema con commentariolus) en Opúsculos sobre el movimiento de la
Tierra. Alianza, Madrid, 1996.
mucho detalle matemático.
2. Nicolás Copérnico. Sobre las revoluciones de los orbes
celestes. Tecnos, Madrid, 2001.

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Las esferas de Copérnico y sus consecuencias

Segundo postulado. El centro de la Tierra no es el


centro del mundo, sino tan sólo el centro de gravedad y
el centro de la esfera lunar.

La revolución copernicana estaba en marcha. No


obstante, seguían siendo esferas.

Tercer postulado. Todas las esferas giran en torno al


Sol, que se encuentra en medio de todas ellas, razón
Sexto postulado. Los movimientos de que,
por la cual el centro del mundo está situado en las
aparentemente, está dotado el Sol, no se deben en
proximidades del Sol.3
realidad a él, sino al movimiento de la Tierra y de
nuestra propia esfera, con la cual giramos en torno al
Sol, exactamente igual que los demás planetas. La
Quinto postulado. Cualquier movimiento que parezca
Tierra tiene, pues, más de un movimiento.
acontecer en la esfera de las estrellas fijas, no se debe
en realidad a ningún movimiento de ésta, sino más bien
al movimiento de la Tierra. Así, pues, la Tierra –junto a
La revolución estaba en haber retomado las
los elementos circundantes- lleva a cabo diariamente
consideraciones de Aristarco, quitar del centro a la
una revolución completa alrededor de sus polos fijos,
Tierra, poner al Sol y convertir a nuestro planeta en uno
mientras que la esfera de las estrellas y último cielo
más. Pero seguían siendo esferas. Es decir, Copérnico
permanece inmóvil.
había modificado la pregunta original, ¿por qué giran
las estrellas alrededor de nosotros? a la de:

3. Copérnico, Commentariolus. Pp. 26-27. ¿Por qué giran los planetas alrededor del Sol?

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Las esferas de Copérnico y sus consecuencias

detenimiento, observar el cielo nocturno, de preferencia


fuera del océano de luz que significan las grandes
Y, para él, la respuesta es indiscutible: porque planetas
ciudades; contemplarlo desde un lugar suficientemente
y estrellas, están montados en esferas de cristal cuyo
oscuro puede ser estimulante, alimento de la
centro es el Sol.
imaginación y la reflexión. Si observamos de forma
más sistemática, de ser posible apoyados con un mapa
celeste semanal o mensual, que nos indique las
posiciones planetarias de esos días, notaremos y
podremos seguir a ese singular grupo de estrellas que
deambulan entre la ordenada marcha de las demás.
La paciente y placentera observación de meses, incluso
años, empezará a mostrarnos, lo mismo regularidades,
que características muy propias de esos vagabundos
celestes.4 Tal vez lo más obvio sea su periodicidad.
Todas las estrellas fijas son visibles en el mismo lugar
del cielo, a la misma hora, cada año; es decir, tienen un
ciclo estrictamente anual. Los planetas tienen
periodicidad distinta. Está el que es visible en la misma
región del cielo cada tres meses, y aquellos que tardan
más de un año.
Otra peculiaridad es la región del cielo que pueden
ocupar. A simple vista, tenemos tres planetas, Marte,
Júpiter y Saturno, que pueden recorrer, como toda
estrella fija, cualquier altura del cielo nocturno, que a lo
largo de alguna noche recorre toda la semiesfera de
VI. Interiores y exteriores oriente a poniente y pueden pasar sobre nuestra cabeza
a la medianoche.
Siempre es recomendable, al menos por unos minutos,
suspender el vértigo de nuestra rutina y, con cierto 4. Ver tabla de Alineaciones planetarias, al final del texto.

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En cambio, tenemos dos, Mercurio y Venus, que jamás Si seguimos el modelo copernicano, estamos diciendo
estarán sobre nuestra cabeza durante la noche; en que, estos planetas, están en esferas concéntricas
alguna época, días tras día, los veremos subir desde el mayores a la de la Tierra; es decir, sus órbitas son
horizonte. En algún lugar a medio camino, antes de exteriores.
llegar al punto más alto, permanecerá ahí unos días y
Si dibujamos, sobre el horizonte del atardecer, las
empezará a bajar hasta desaparecer. Luego aparecerá en
trayectorias de Venus y Mercurio, podríamos obtener
el horizonte opuesto y hará lo mismo, subirá y antes de
algo que no dista mucho de un cuerpo que, bajo la
llegar hasta arriba se regresará.
acción de la gravedad, lanzamos al cielo y luego cae.

El dibujo del atardecer es muy parecido.


Uno de los protagonistas de este comportamiento es,
además, el astro más brillante del cielo después del Sol
y la Luna. Venus es el lucero de la mañana, y el lucero
de la tarde. Sus combinaciones con la Luna son
espectaculares. Para los antiguos mexicanos del
altiplano era Quetzalcóatl, para los mayas era
Kukulkán.

¿Por qué Marte, Júpiter y Saturno, son visibles a la


medianoche?
¿Por qué, Mercurio y Venus, jamás estarán sobre
nuestras cabezas por la noche?

Para poder observar un planeta en lo alto del cielo a la Como dos carteles, jalemos hacia abajo ambos
medianoche, debe estar en un lugar opuesto al Sol, con horizontes hasta hacerlos coincidir bajo nuestros pies.
la Tierra en medio; es decir, está más lejos del Sol que Indiquemos que a esa hora el Sol está en la línea del
la Tierra.

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Las esferas de Copérnico y sus consecuencias

horizonte correspondiente. La figura resultante es muy Un libro mexicano con caracteres desconocidos y
sugerente. figuras jeroglíficas, escrito en ambos lados y pintado en
diversos colores...
Nuestra Biblioteca Real tiene una ventaja sobre otras
bibliotecas: la de poseer tal tesoro…
Éste fue encontrado hace algunos años en una
biblioteca particular de Viena, y se obtuvo fácil y
gratuitamente por ser cosa desconocida...

Lo que observamos son las órbitas de esos planetas


alrededor del Sol; órbitas que parecen ser más pequeñas
que la terrestre. Es decir, Mercurio y Venus son
planetas interiores.
Así, tenemos dos planetas más cercanos al Sol
(Mercurio y Venus) y tres más lejanos (Marte Júpiter y
Saturno. Si entendemos a la Tierra como un cuerpo más
de la familia, estaríamos en la tercera órbita a partir del
Sol.
No está claro el significado de su mensaje porque no
entendemos con precisión la escritura. Las lecturas que
VII. Dresde y Venus hasta ahora se han hecho tienen mucho de adivinación.
Vale la pena, no obstante, proclamar que hoy
Johann Christian Goetze, ex capellán del rey de Polonia entendemos más que hace 50 años.6
y elector de Sajonia Augusto II, tenía un gran sentido
del orden. En el Archivo de Dresde5, bajo el número El Códice de Dresde es una tabla de datos, números y
300, se encuentra una de sus anotaciones: texto. Parece estar organizado en forma temática. Hasta
ahora, es leyendo sus números como hemos inferido el
tema en turno.
Un libro mexicano valiosísimo con figuras jeroglíficas. En las páginas 46 a 50, los números parecen referirse a
intervalos, medidos en días. Para lapsos largos usan tres
niveles, de abajo para arriba, días, meses de 20 días,
También, fue él quien publicó en 1774 Las años de 360. Sabiendo que el punto es uno y la raya es
peculiaridades de la biblioteca de Dresde, primera 5, podemos leer parte de su mensaje.
colección. En la primera página menciona:
6. Podemos encontrar una traducción de los números del
Códice de Dresde pp. 46-50 en Hasselkus, Hans. Wooh,
introducción al conocimiento de los códices mayas.
5. Dresden en Alemán. Ciudad a 150 km al sur de Berlín. Hans Hasselkus, México, 1993. pp. 49, 51

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Las esferas de Copérnico y sus consecuencias

Las páginas 46 a 50, del célebre códice, tienen dos Empezando en cero, sumando la cifra de la primera
bloques numéricos. Uno a media altura que de 4 en 4, columna, abajo, obtenemos la primera de arriba. Esta,
en las 5 páginas, hacen un total de 20 cifras crecientes. sumada con la que sigue abajo, nos da la que sigue
La otra, hasta abajo, es un conjunto de 4 cifras por arriba, hasta llegar a 584. Sumando las mismas cifras
página que se repite exactamente igual en cada página. en 5 páginas se llega a
El bloque de arriba parece estar construido sumando el
5 x 584 = 2,920 d
de abajo, columna por columna.
En si misma, las últimas cifras de estas dos páginas son
muy significativas:

584 días es el periodo sinódico de Venus.

Decir que el Sol y la Luna son los principales


protagonistas de nuestro cielo ha sido lo normal en
todas las culturas, de todos los tiempos, en todos los
lugares. No obstante, si buscamos al tercero, éste es
En la página 46, el bloque de en medio tiene las cifras: Venus. Sabemos que en algunas ocasiones, tal vez
menos de 250 días, será lucero de la mañana; en otros
236 326 576 584 tantos lo será de la tarde. Entre una y otra situación,
menos de 100 días, será invisible porque está muy
cerca del Sol.

Abajo tiene:
236 90 250 8

Deberán transcurrir 584 días para que podamos


disfrutar la presencia de Venus en la misma dirección
del cielo.
Es una interesante observación realizada por los
científicos mayas y que mencionan en varios lugares,
la coincidencia de los números solares con los
venusinos cada ocho años.5 Esto es:

8 x 365 d = 5 x 584 d

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Las esferas de Copérnico y sus consecuencias

Ocho años solares son cinco ciclos venusinos. Estos Podemos imaginar que toma un pincel, lo moja en la
son los 2 mil 920 días con que concluye la última pintura, levanta nuevamente la mirada y se asoma, para
página. verificar que efectivamente está ahí, se agacha sobre el
lienzo que tiene y cuidadosamente pinta la observación
del día. Está haciendo una anotación, para él, rutinaria,
tal vez tediosa; para nosotros son elementos que nos
permiten imaginarlos en un ambiente mágico. Aquellas
inscripciones son las que alimentan el concepto místico
y hasta poético que tenemos de la nación maya.

VIII. Periodos planetarios


Para observar a Venus en su posición más lejana del
horizonte, debemos esperar 584 días más o menos,
desde la última vez. En el caso de Mercurio son sólo
88 días. Parece natural pensar que el de la órbita más
pequeña tiene una velocidad angular mayor, alrededor
del Sol.
Consideremos que vemos un planeta exterior, a la
medianoche. Un tiempo Δts después volvemos a verlo
en la misma posición a la misma hora. A este intervalo
lo llamamos ciclo o período sinódico, como si las
alineaciones fueran reuniones. Para Júpiter el periodo
Así, el Códice de Dresde parece resumir el profundo sinódico es de alrededor de 13 meses, más de un año,
conocimiento que los antiguos tenían sobre el más más de una vuelta alrededor del Sol.
brillante planeta, producto de la paciente observación Si, con Copérnico, asumimos que las órbitas son
de muchos años. Posiblemente, este códice sea de los perfectamente circulares y de movimiento uniforme,
más importantes argumentos para concebir a los mayas
para Δt = Δts el planeta interior deja al exterior y, más
como grandes astrónomos. Para imaginarlos en un
de una vuelta después, lo vuelve a alcanzar. El ángulo
atardecer de cielo limpio, tal vez metidos en edificios
recorrido por el interior es igual al exterior más la
como el “caracol” de Chichén Itzá, observando las
vuelta, i.e.
diversas regiones celestes, según la ventanilla por la
que se asome, buscando en cuál de ellas apareció esta
vez la estrella de Kukulkan.

Δθ i = Δθ e + 360 o

Llamemos τi & τe al tiempo que tarda el planeta


correspondiente, en dar una vuelta completa al Sol;

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Las esferas de Copérnico y sus consecuencias

esto es el periodo sideral. Escribamos ωi & ωe, a la 1 1 1


velocidad angular de cada planeta. Es decir: = +
τi τe Δt s
Δθ i 360 o
ωi = =
Δti τi
La relación de periodos.
& Para los planetas exteriores, nosotros somos el interior,
entonces τi es un año = 365.25 días. Con los planetas
Δθ e 360o
ωe = = interiores, somos el exterior. En todo caso, la relación
Δte τe de periodos nos permite calcular el periodo sideral del
vecino, a partir de conocer el nuestro y el ciclo
Entonces el ángulo recorrido por cada planeta es sinódico.

360 o
Δθ i = Δti IX. Proporciones y radios
τi
Para un planeta interior con una órbita de radio ri, visto
& desde un planeta exterior cuyo radio orbital es re:
Vemos que la línea de máximo elongación α, es
360 o
Δθ e = Δt e perpendicular al radio de la órbita del planeta interior.
τe

Estas dos líneas y el radio exterior forman un


triángulo rectángulo en el que
Para un ciclo sinódico, la relación de ángulos
recorridos nos queda: ri
senα =
re
360 o 360 o
Δt s = Δt s + 360 o Desde la Tierra, α es el ángulo que hace la línea de
τi τe visión del planeta con la del Sol, escondido en el
horizonte; dicho de otra manera, el ángulo de máxima
altura en que veremos al planeta, sobre el horizonte,
justo al amanecer o atardecer. Con esta observación,
Dividiendo toda la ecuación entre la vuelta y el periodo
podemos calcular el radio orbital del planeta interior.
sinódico, tenemos
Para el planeta exterior, llamaremos Δtc, periodo de
cuadratura, al intervalo que transcurre en que a una

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Las esferas de Copérnico y sus consecuencias

misma hora, vemos al planeta sobre nuestra cabeza y


luego al raz del horizonte, o más en general, entre
cualesquiera dos posiciones que hagan 90 grados.

Los ángulos recorridos, nuevamente, durante ese


intervalo

360 o 360 o
Para el intervalo de la cuadratura Δtc, se cumple Δθ i = Δti Δθ e = Δt e
τi τe
&
β = Δθ i − Δθ e
& Sustituyendo en la diferencia de ángulos tenemos:

ri
cos β =
re 360o 360o
β= Δti − Δt e
τi τe

Dado que la relación se vale para un intervalo igual al


periodo de cuadratura, los intervalos son iguales

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Las esferas de Copérnico y sus consecuencias

cosas y les da un lugar.


Inmediatamente después se encuentra la esfera de
Δti = Δte = Δtc Saturno, seguida por la de Júpiter y, a continuación,
por la de Marte. Debajo de ésta se halla la esfera en la
que nosotros giramos, a la cual siguen la esfera de
Así, podemos factorizarlo, lo mismo que la vuelta de Venus y finalmente, la de Mercurio.
360º, de donde La esfera lunar, por su parte, gira en torno al centro
de la Tierra y es arrastrada con ella a la manera de un
⎛1 1⎞
β = ⎜⎜ − ⎟⎟360o Δtc epiciclo.
⎝τi τe ⎠ Idéntico orden guardan asimismo las velocidades de
revolución de las esferas, según sean mayores o
menores los círculos que trazan. Así, el período de
revolución de Saturno es de treinta años, de doce el de
O, reescribiendo el quebrado
Júpiter, dos el de Marte, un año el de la Tierra, nueve
meses el de Venus y tres el de Mercurio.6

(τ e − τ i ) Δ t c
β = 360 o
τ eτ i En su primer trabajo, Copérnico indicó el orden de las
esferas, pero no mencionó como lo determinó. Sin
embargo, siguiendo su modelo hemos podido calcular
los radios y periodos orbitales que nos permiten
Así, de los periodos siderales y la cuadratura, estamos verificar su afirmación. El astrónomo revolucionario
obteniendo el ángulo que nos permite calcular el radio publicó todos estos cálculos y otros más en su segundo
orbital del planeta exterior. libro. Por supuesto, en la actualidad contamos con
observaciones más finas que las que pudo tener
Copérnico, esto nos permite detectar irregularidades
IX. El orden de las esferas que serían importantes para trabajos posteriores,
particularmente para Johannes Kepler.
Las esferas celestes se inscriben, unas dentro de otras,
en el orden siguiente. La superior es la esfera inmóvil
de las estrellas fijas, que contiene a todas las demás 6. Copérnico. Commentariolus. Pp. 28-29

16
Las esferas de Copérnico y sus consecuencias

Ciclos sideral y sinódico de Venus

Es un bello espectáculo ver al lucero de la tarde


Que nos da un intervalo de 574 días. De ambos,
que, a lo largo de los días, va subiendo hasta fi-
tenemos un periodo sinódico promedio
nalmente alcanzar su altura máxima, ahí, a medio
camino entre el horizonte y el cenit. A ese ángu- Δts = 583 ± 9 d.
lo que forma nuestra visión horizontal y la altura
b) La relación de periodos nos dice
del objeto, la llamamos elongación
Usando las fechas de altura máxima de Venus 1 1 1
= +
sobre el horizonte, tanto al amanecer como al τi τe Δt s
atardecer, determina los periodos sinódico y
sideral del lucero de la mañana. Por ser, Venus, un planeta interior con un perio-
do sideral τi. La Tierra es el exterior, es decir τ
Solución:
e=365.25 días. Así, al reescribir el quebrado
a) En la gráfica vemos que las alturas máxi-
mas, en el intervalo 2004-2006, ocurrie- τ e Δt
τi =
ron, al atardecer: τ e + Δt
2004 abril 4 94
2005 noviembre 17 686
365 .25 d (583 d )
Que nos da un intervalo de 592 días.
τi =
365 .25 d + 583 d
Al amanecer:
Finalmente
2004 agosto 13 225
τi = 224.5±1.4d
2006 marzo 10 434
es el periodo sideral de Venus.

17
Las esferas de Copérnico y sus consecuencias

Caso Júpiter
Predicciones planetarias
Usando los datos de los bloques 4, 5 ó 6 de la tabla Ali-
fechas consecutivas en que se vio al objeto en la misma
neaciones Planetarias (revisar página 24), podemos ver
posición a la misma hora. En este caso t0 es la última
que, para Júpiter, su periodo sinódico Δts = 398±5 días fecha en que se vio y t la siguiente. De donde
y que la última vez que se vio en lo más alto del cielo a
las 21 h, fue el 13 de
t = t0 + Δts
junio de 2006. Quere-
mos saber cuándo será
El 13 de junio es el día 164 del año, en la Tabla de los
la siguiente fecha en que
días (ver páginas 19-20) Entonces
veremos sobre nuestra
cabeza al planeta gigan- t = 164 d + 398 ± 5 d
te, a las 21 h.
Solución:
Sabemos que t = 562 ± 5 d

Δts = t − t0 Esto es, volveremos a ver a Júpiter sobre nuestra cabe-


za, a las 21 h, en 2007, julio 16±5.
siendo ambos momentos

Mercurio Nos queda, para el ángulo ma-


Cálculo de un radio orbital yor

ri = (1.5 x10 8 km) sen 25.75 o


Usando la elongación máxima r
senα = i
de Mercurio, queremos deter- re = 6.5x107 km
minar el radio de su órbita.
En donde α es la elongación Y para el menor
Solución:
máxima sobre el horizonte del
ri = (1.5 x10 8 km) sen16.50 o
Sabemos que si ri es el radio planeta exterior, en este caso
de un planeta interior, la rela- de la Tierra, cuyo radio orbital
= 4.3x107 km
ción con el radio de una órbita es 150 millones de kilómetros.
exterior re, está dada como Entonces Que nos dan
ri = 5.4±1.1x107 km
ri = re senα
como radio promedio para la
órbita de Mercurio. No obstan-
Elongación máxima de Mercurio en 2004.
(en grados sobre el horizonte) te, las variaciones del radio son
algo más que errores de obser-
Atardecer Amanecer vación; También presentes,
Enero 15 25.75o aunque menos notorias en las
Marzo 28 o
16.5o trayectorias de los demás va-
Mayo 17 24.25 gabundos impulsarían la idea de
Julio 24 26.5o
Septiembre 09 16.75 o que las órbitas planetarias no
Noviembre 23 23.25o son estrictamente circulares.

18
Las esferas de Copérnico y sus consecuencias

Fases de la Luna7
Año 2000

Nueva Creciente Llena Menguante


2000/01/06 18:14 2000/01/14 13:35 2000/01/21 04:41 2000/01/28 07:57
2000/02/05 13:04 2000/02/12 23:22 2000/02/19 16:27 2000/02/27 03:54
2000/03/06 05:17 2000/03/13 06:59 2000/03/20 04:45 2000/03/28 00:21
2000/04/04 18:13 2000/04/11 13:31 2000/04/18 17:42 2000/04/26 19:31
2000/05/04 04:13 2000/05/10 20:01 2000/05/18 07:35 2000/05/26 11:56
2000/06/02 12:15 2000/06/09 03:30 2000/06/16 22:28 2000/06/25 01:01
2000/07/01 19:20 2000/07/08 12:53 2000/07/16 13:56 2000/07/24 11:03
2000/07/31 02:26 2000/08/07 01:02 2000/08/15 05:13 2000/08/22 18:51
2000/08/29 10:20 2000/09/05 16:28 2000/09/13 19:37 2000/09/21 01:29
2000/09/27 19:54 2000/10/05 11:00 2000/10/13 08:54 2000/10/20 08:00
2000/10/27 07:59 2000/11/04 07:28 2000/11/11 21:15 2000/11/18 15:25
2000/11/25 23:12 2000/12/04 03:56 2000/12/11 09:03 2000/12/18 00:42
2000/12/25 17:22
Año 2001

Nueva Creciente Llena Menguante


2001/01/02 22:32 2001/01/09 20:25 2001/01/16 12:35
2001/01/24 13:07 2001/02/01 14:03 2001/02/08 07:12 2001/02/15 03:24
2001/02/23 08:22 2001/03/03 02:04 2001/03/09 17:24 2001/03/16 20:46
2001/03/25 01:22 2001/04/01 10:50 2001/04/08 03:22 2001/04/15 15:32
2001/04/23 15:26 2001/04/30 17:08 2001/05/07 13:53 2001/05/15 10:11
2001/05/23 02:47 2001/05/29 22:10 2001/06/06 01:40 2001/06/14 03:29
2001/06/21 11:58 2001/06/28 03:20 2001/07/05 15:04 2001/07/13 18:46
2001/07/20 19:45 2001/07/27 10:09 2001/08/04 05:56 2001/08/12 07:54
2001/08/19 02:56 2001/08/25 19:55 2001/09/02 21:44 2001/09/10 19:00
2001/09/17 10:28 2001/09/24 09:31 2001/10/02 13:49 2001/10/10 04:20
2001/10/16 19:24 2001/10/24 02:59 2001/11/01 05:42 2001/11/08 12:22
2001/11/15 06:41 2001/11/22 23:21 2001/11/30 20:50 2001/12/07 19:52
2001/12/14 20:48 2001/12/22 20:57 2001/12/30 10:41
Año 2002

Nueva Creciente Llena Menguante


2002/01/06 03:55
2002/01/13 13:29 2002/01/21 17:47 2002/01/28 22:51 2002/02/04 13:34
2002/02/12 07:42 2002/02/20 12:02 2002/02/27 09:17 2002/03/06 01:25
2002/03/14 02:03 2002/03/22 02:29 2002/03/28 18:25 2002/04/04 15:30
2002/04/12 19:22 2002/04/20 12:49 2002/04/27 03:00 2002/05/04 07:17
2002/05/12 10:46 2002/05/19 19:43 2002/05/26 11:52 2002/06/03 00:06
2002/06/10 23:47 2002/06/18 00:30 2002/06/24 21:43 2002/07/02 17:20
2002/07/10 10:27 2002/07/17 04:48 2002/07/24 09:08 2002/08/01 10:23
2002/08/08 19:16 2002/08/15 10:13 2002/08/22 22:30 2002/08/31 02:32
2002/09/07 03:11 2002/09/13 18:09 2002/09/21 14:00 2002/09/29 17:03
2002/10/06 11:18 2002/10/13 05:34 2002/10/21 07:21 2002/10/29 05:28
2002/11/04 20:35 2002/11/11 20:53 2002/11/20 01:34 2002/11/27 15:47
2002/12/04 07:35 2002/12/11 15:49 2002/12/19 19:11 2002/12/27 00:32

7. Datos de http://www.lunaroutreach.org/phases/phases.dat

19
Las esferas de Copérnico y sus consecuencias

Año 2003

Nueva Creciente Llena Menguante


2003/01/02 20:23 2003/01/10 13:15 2003/01/18 10:48 2003/01/25 08:34
2003/02/01 10:49 2003/02/09 11:12 2003/02/16 23:52 2003/02/23 16:46
2003/03/03 02:35 2003/03/11 07:16 2003/03/18 10:35 2003/03/25 01:52
2003/04/01 19:19 2003/04/09 23:41 2003/04/16 19:36 2003/04/23 12:19
2003/05/01 12:15 2003/05/09 11:54 2003/05/16 03:36 2003/05/23 00:31
2003/05/31 04:20 2003/06/07 20:28 2003/06/14 11:16 2003/06/21 14:46
2003/06/29 18:39 2003/07/07 02:33 2003/07/13 19:22 2003/07/21 07:02
2003/07/29 06:53 2003/08/05 07:28 2003/08/12 04:49 2003/08/20 00:49
2003/08/27 17:27 2003/09/03 12:35 2003/09/10 16:37 2003/09/18 19:03
2003/09/26 03:10 2003/10/02 19:10 2003/10/10 07:28 2003/10/18 12:32
2003/10/25 12:51 2003/11/01 04:25 2003/11/09 01:14 2003/11/17 04:15
2003/11/23 23:00 2003/11/30 17:17 2003/12/08 20:37 2003/12/16 17:43
2003/12/23 09:44 2003/12/30 10:04

Año 2004

Nueva Creciente Llena Menguante


2004/01/07 15:41 2004/01/15 04:46
2004/01/21 21:06 2004/01/29 06:04 2004/02/06 08:48 2004/02/13 13:40
2004/02/20 09:18 2004/02/28 03:25 2004/03/06 23:15 2004/03/13 21:01
2004/03/20 22:42 2004/03/28 23:48 2004/04/05 11:03 2004/04/12 03:47
2004/04/19 13:22 2004/04/27 17:33 2004/05/04 20:34 2004/05/11 11:05
2004/05/19 04:53 2004/05/27 07:58 2004/06/03 04:20 2004/06/09 20:03
2004/06/17 20:27 2004/06/25 19:09 2004/07/02 11:09 2004/07/09 07:34
2004/07/17 11:24 2004/07/25 03:38 2004/07/31 18:06 2004/08/07 22:02
2004/08/16 01:24 2004/08/23 10:12 2004/08/30 02:23 2004/09/06 15:11
2004/09/14 14:30 2004/09/21 15:54 2004/09/28 13:10 2004/10/06 10:12
2004/10/14 02:49 2004/10/20 21:59 2004/10/28 03:08 2004/11/05 05:54
2004/11/12 14:28 2004/11/19 05:51 2004/11/26 20:08 2004/12/05 00:53
2004/12/12 01:30 2004/12/18 16:40 2004/12/26 15:07

Año 2005

Nueva Creciente Llena Menguante


2005/01/03 17:46
2005/01/10 12:03 2005/01/17 06:58 2005/01/25 10:33 2005/02/02 07:27
2005/02/08 22:29 2005/02/16 00:17 2005/02/24 04:54 2005/03/03 17:37
2005/03/10 09:11 2005/03/17 19:20 2005/03/25 20:59 2005/04/02 00:51
2005/04/08 20:33 2005/04/16 14:38 2005/04/24 10:07 2005/05/01 06:25
2005/05/08 08:46 2005/05/16 08:57 2005/05/23 20:19 2005/05/30 11:48
2005/06/06 21:56 2005/06/15 01:23 2005/06/22 04:14 2005/06/28 18:24
2005/07/06 12:03 2005/07/14 15:20 2005/07/21 11:01 2005/07/28 03:20
2005/08/05 03:05 2005/08/13 02:39 2005/08/19 17:53 2005/08/26 15:19
2005/09/03 18:46 2005/09/11 11:37 2005/09/18 02:01 2005/09/25 06:41
2005/10/03 10:28 2005/10/10 19:01 2005/10/17 12:14 2005/10/25 01:17
2005/11/02 01:25 2005/11/09 01:58 2005/11/16 00:58 2005/11/23 22:12
2005/12/01 15:01 2005/12/08 09:37 2005/12/15 16:16 2005/12/23 19:37
2005/12/31 03:12

20
Las esferas de Copérnico y sus consecuencias

Los ciclos lunares

El Cielo en Tramos
de Luna; veríamos la sombra terrestre sobre la
Asumiéndolo como un movimiento circular uni-
Luna.
forme, queremos conocer los periodos sinódico y
sideral de la Luna.
Solución:
Si ayudados por un calendario, de esos que nos
regalaban a finales de año las tiendas de abarro-
tes, carnicerías y demás comercios, o con la ta-
bla de Fases de la Luna, revisamos las fechas de
las lunaciones, podremos constatar que entre
dos lunas llenas (o nuevas) consecutivas, hay 30
días, a veces 29, haciendo evidente que el mes
es un periodo de origen lunar. Si estudiamos los
últimos dos años veremos que el promedio es un
poco mayor a 29.5 días.

Δ t s = 29 . 5 ± . 5 d

A esto le llamamos el mes sinódico o periodo Durante los 29.5 días del ciclo sinódico lunar, la
sinódico lunar. Tierra se ha desplazado algún ángulo Δθ; el mis-
mo que debe adicionarse a la vuelta lunar para
quedar alineada sobre el radio solar del momen-
to.
Para Δt=Δts, se cumple que

Δθ L = 360 o + Δθ T

Las velocidades angulares respectivas son:

Δθ L 360 o Δθ T 360 o
ωL = = ωT = =
Δt L τL Δt T τT
&
De donde, los ángulos recorridos por cada cuer-
Para que veamos la Luna llena, debemos estar po serían
muy cerca de la perpendicular de la cara ilumi-
360 o 360 o
nada; es decir, debemos estar casi en la línea Δθ L = Δt L Δθ T = ΔtT
imaginaria Sol-Luna. Los 3 deben estar sobre un τL τT
&
radio centrado en el Sol. Si estuviéramos exac-
tamente sobre esa línea se produciría un eclipse Es decir

21
Las esferas de Copérnico y sus consecuencias

360 o 360 o 365 .25 d (29 .5d )


Δt L = ΔtT + 360 o τL =
τL τT 365 .25 d + 29 .5d

Δt L = ΔtT = Δt s τ L = 27.3 ± .4d


Pero , Finalmente

entonces
Este segundo ciclo lunar lo estamos midiendo, ya
360 o 360 o
Δt s = Δt s + 360 o
no sobre las lunas llenas o nuevas, sino observan-
τL τT do cuando la Luna coincide con las mismas estre-
llas en el fondo celeste. De aquí, a éste periodo
lo llamamos mes sideral (de las estrellas).
Al dividir la igualdad con el producto 360º Δts, nos
De esta forma, estamos midiendo dos ciclos a la
queda
Luna:
1 1 1 1. Mes sinódico. Cuando se alinea radialmente
= +
τL τT Δt s con el Sol y la Tierra, mostrándose como llena
(o nueva), cada 29.5 días, haciendo vueltas de
389º.
2. Mes sideral. Cuando completa una vuelta de
360º y la vemos alineada con las mismas es-
trellas. Lo completa en 27.3 días.
Podemos ver doce lunaciones sinódicas durante
un año. En el año se cumplen trece meses sidera-
les.
El ciclo lunar sinódico es evidente para todo
mundo. El ciclo sideral es más sutil; requiere
criterios de observación y conteo un poco más
finos. Ambos casos dieron origen a sus propias
unidades; la docena en Europa, la trecena en
América. El sinódico, probablemente definió los
O, despejando τL periodos zodiacales, al dividir la trayectoria so-
lar en doce tramos. Se hablaba de trece cielos
en América. Se cuenta sobre 12 meses a partir
τ T Δt s de la cultura europea; se contaba en trecenas en
τL =
τ T + Δt s la América precolombina.

22
Alineaciones planetarias. Saturno 18:00 Hrs.
2002 febrero 27
Fechas en que vimos al planeta sobre nuestra cabeza, a la misma hora
2003 marzo 14
Datos del Anuario del Observatorio Astronómico Nacional (1999-2008). 2004 marzo 29
2005 abril 14
Júpiter 18:00 Hrs. 2006 abril 28
Venus 12: 00 Hrs. 2002 marzo 30 2007 mayo 14
1999 agosto 19 2003 mayo 04 2008 mayo 29
2000 - - - 2004 junio 03
2001 marzo 28 2005 julio 01 Saturno 22:00 Hrs.
2002 octubre 27 2006 julio 29 1999 diciembre 01
2003 - - - 2007 agosto 31 2000 diciembre 14
2004 junio 08 2008 octubre 08 2001 diciembre 28
2005 - - - 2002 - - -
2006 enero 13 Júpiter 21:00 Hrs. 2003 enero 13
2007 agosto 17 1999 noviembre 30 2004 enero 29
2008 - - - 2000 - - - 2005 febrero 13
2001 enero 04 2006 febrero 27
Marte 18:00 Hrs. 2002 febrero 12 2007 marzo 15
2002 --- 2003 marzo 18 2008 marzo 29

23
2003 diciembre 27 2004 abril 18
2004 --- 2005 mayo 16 Saturno 24:00 Hrs.
2005 --- 2006 junio 13 2002 diciembre 17
2006 febrero 16 2007 julio 16 2003 ---
2007 --- 2008 agosto 23 2004 enero 01
2008 abril 10 2005 enero 15
Júpiter Media noche 2006 enero 29
Marte Media noche 1999 octubre 20 2007 febrero 14
1999 abril 24 2000 noviembre 25 2008 marzo 01
Las esferas de Copérnico y sus consecuencias

2000 - - - 2001 - - -
2001 junio 13 2002 enero 02
2002 - - - 2003 febrero 05
2003 agosto 31 2004 marzo 07
2004 - - - 2005 abril 04
2005 noviembre 04 2006 mayo 06
2006 - - - 2007 junio 06
2007 diciembre 24 2008 julio 12
2008 - - -
Las esferas de Copérnico y sus consecuencias

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Las esferas de Copérnico y sus consecuencias

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Las esferas de Copérnico y sus consecuencias

Saturno
Cálculo de radios orbitales exteriores

Sabemos que Saturno tiene un periodo sideral β=


(τ e − τ i )Δt c 360 o
de alrededor de 29 años, unos 10 mil 600 días y, τ eτ i
según los datos de los bloques 7 y 8 de la tabla
de Alineaciones Planetarias, un intervalo de cua-
dratura Δtc = 88±1 d. Queremos calcular el radio Sustituyendo nuestros datos
orbital del planeta anillado.

β=
(10,600 d − 365 .25 d )(88 ± 1) d 360 o
(10,600 d )365 .25 d

De donde β = 83.7±1º

ri
re =
cos (83.7 ± 1)
De aquí,

Solución: 150 x10 6 km


re =
Sabemos que con una órbita exterior de radio
cos(83.7 ± 1)
re, estamos relacionados con:

ri Finalmente re = (1, 401±22) x 106 km


cos β =
re

Siendo ri el radio de la órbita interior, la de la Es el radio orbital de Saturno.


Tierra, y β es la diferencia de ángulos recorri-
dos por ambos planetas durante el intervalo de
cuadratura. Este ángulo lo podemos calcular con
la relación

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Las esferas de Copérnico y sus consecuencias

Problemas

Sol: re = 6.1x108 km.


1. Considerando que el radio de la órbita terrestre es
de 1.5x108 km, calcula el radio orbital que tiene un 8. El 10 de marzo de 2006, vimos a Venus en su pun-
planeta interior si, en su máxima elongación, se to más alto como lucero del atardecer. Asumiendo
pondrá 3h después del Sol. que el ciclo sinódico de este planeta es de 584 días,
determina la fecha siguiente en que ocupará esta
Sol: ri=1.05x108 km.
posición.
2. Calcula el ángulo que recorrerá la sombra de una
9. Usando los radios orbitales y periodos de trasla-
vara en 20 min, si la velocidad angular diurna del
ción de Júpiter y la Tierra, calcular el intervalo que
Sol, le permite recorrer una vuelta en 24 h.
transcurrirá entre la oposición y la cuadratura del
3. Determina el periodo sideral de un planeta exterior planeta gigante.
que se alinea sinódicamente cada 2 años terrestres.
Sol: Δtc = 87 d.
Sol: τe = 2 año
10. Saturno se vio sobre nuestra cabeza a la media
4. Venus estuvo en su posición más alta como lucero noche el 29 de enero de 2006. Asumiendo que su
de la mañana el 4 de abril de 2004 y el 17 de no- ciclo sinódico es de 379 d. calcula la fecha en que
viembre de 2005. Calcula periodo sinódico de volveremos a ver en esa posición, a esa hora, al
Quetzalcóatl. planeta anillado.
5. Determina el periodo sideral de un planeta interior 11. Determina el ángulo sobre el horizonte, de la altura
que se alinea sinódicamente cada 2 años terrestres. máxima en que observaremos a un planeta interior
si su radio orbital es la mitad del terrestre.
Sol: τi = 243 d.
Sol: α = 30o
6. La Tierra tiene una velocidad angular promedio de
0.98º/d. Calcula el ángulo que recorrerá en un mes 12. La órbita de la Luna tiene un radio de 3.8x105 km.
de 30 días. Determina la rapidez del satélite si su velocidad
angular es 0.55º/h.
7. En el año 2006, vimos al planeta Júpiter a la media
noche, el 6 de mayo. El 29 de julio lo vimos en el 13. Calcula el periodo sinódico de un planeta interior
mismo punto a las 18 hrs. Asumiendo que los pe- cuyo periodo sideral es la mitad del terrestre.
riodos siderales, terrestre y joviano, son de un año
Sol: Δt = 1 año.
y 11.8 años respectivamente, y el radio de la órbita
terrestre es 1.5x108 km, calcular el radio de la órbi-
ta del planeta gigante.

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Las esferas de Copérnico y sus consecuencias

14. Un planeta exterior tiene un periodo sideral que es 19. Suponga que vive en Venus y logra observar una
el triple del nuestro. Determina el periodo sinódi- estrella errante (planeta) azul, sin fases, cuya posi-
co. ción sinódica sigue un ciclo con periodo de 584 d.
Si el periodo sideral de Venus es 224.7 d, determi-
15. Un automóvil, con llantas de 40 cm de radio, se
nar el periodo sideral del planeta azul.
desplaza a 90 km/h. Asumiendo que la velocidad
tangencial de los neumáticos es igual a la del vehí- Sol: τA = 365 d.
culo, determinar la velocidad angular de las llantas.
20. El período sinódico de Venus es de 584 d. Calcular
Sol: ω = 62.5 rad/s su período sideral.
16. Marte tiene un periodo sinódico de 780 d. Calcular 21. Los periodos siderales de la Tierra y Marte son
su ciclo sideral 365.25 d. y 687 d, respectivamente. El intervalo
entre la oposición y la siguiente cuadratura del
17. Las llantas de 35 cm de radio, de una bicicleta,
planeta rojo, fue de 104 d. Asumiendo que el radio
llevan una velocidad angular de 7 rps. Calcular la
de la órbita de nuestro planeta es 149.6x106 km,
velocidad de desplazamiento de la bicicleta.
calcular el radio de la órbita marciana.
Sol: v = 55.4 Km/h.
Sol: re = 211.56x106 km.
18. Se dice que el planeta Mercurio tiene un radio or-
22. Calcula la velocidad angular de la Luna, si su pe-
bital promedio de 58 millones de kilómetros. Con-
riodo sideral es de 27.3 d.
siderando que la órbita terrestre tiene un radio de
150 millones de kilómetros, calcular el ángulo de 23. Usando los radios orbitales y periodos de trasla-
la altura máxima sobre el horizonte en que podre- ción de Marte y la Tierra, calcular el intervalo que
mos observarlo. transcurrirá entre la oposición y la cuadratura del
planeta rojo.

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