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MISTERIOS DE LA LUZ O LUMINOSOS

1º Misterio: El bautismo de Jesús en el río Jordán.

Ofrecemos este misterio por todos los sacerdotes, en este año sacerdotal en que el
Papa nos pide nuestra oración por esta intención. Pedimos de manera especial por el
Santo Padre, y para que todos los consagrados sean fieles a su vocación.

EVANGELIO DE SAN MATEO:


Entonces vino Jesús al Jordán desde Galilea, para ser bautizado por Juan. Pero éste se
le resistía diciendo: Soy yo quien necesita ser bautizado por ti, ¿cómo vienes tú a mí?
Respondiendo Jesús le dijo: Déjame ahora, así es como debemos nosotros cumplir
toda justicia. Entonces Juan se lo permitió. Inmediatamente después de ser bautizado,
Jesús salió del agua y he aquí que se le abrieron los Cielos y vio el Espíritu de Dios
que descendía en forma de paloma y venía sobre él. Y una voz desde los cielos dijo:
—Éste es mi Hijo, el amado, en quien me he complacido.

Comentario.

Jesús es la luz y el agua que da la vida nueva; quien sacia su sed en él, jamás tendrá
necesidad de otra satisfacción. Contemplar este misterio nos debe llenar de la luz que
necesitamos para superar los momentos de tinieblas que se nos pueden presentar en el
andar cotidiano y colmarnos de una esperanza cierta. Vivir según las enseñanzas de Jesús
no garantiza que no vamos a tener pesares y dolor. Siempre estarán presente los
contratiempos, las enfermedades, las crisis; sí nos garantiza que, en medio de esas tinieblas,
contamos con la luz de Jesús que jamás nos abandona y nos regala su gracia para superar
la oscuridad.
2. La autorrevelación de Jesús en el milagro de las bodas de Caná.

Ofrecemos este misterio por todos los matrimonios y todas las familias, para que sean fieles
a los compromisos que adquirieron el día de su boda, recordando la presencia de Jesús y
María en la vida del hogar.

Al tercer día se celebraron unas bodas en Caná de Galilea, y estaba allí la madre de Jesús y
sus discípulos. Y, como faltó el vino, la madre de Jesús le dijo:
-No tienen vino.
Jesús respondió:
-Mujer, ¿qué nos importa a ti y a mí? Todavía no ha llegado mi hora.
Dijo su madre a los sirvientes:
-Haced lo que él os diga.
Había allí seis tinajas preparadas para las purificaciones de los judíos, cada una con
capacidad de unas dos o tres metretas. Jesús les dijo:
-Llenad de agua las tinajas.
Y las llenaron hasta arriba. Entonces les dijo:
-Sacadlas ahora y llevadlas al maestrasala.
Así lo hicieron. Cuando el maestrasala probó el agua convertida en vino, sin saber de dónde
provenía -aunque los sirvientes que sacaron el agua lo sabían- llamó al esposo y le dijo:
-Todos sirven primero el mejor vino, y cuando ya han bebido bien, el peor; tú, al contrario,
has reservado el vino bueno hasta ahora

Comentario.

¿Qué nos dice Jesús? ¿Cuáles son las tinajas que debemos llenar de agua para que él haga
el milagro? Cada uno debe conocer y reconocer sus talentos -sus tinajas- y llenarlas de
agua generosamente; con ella, Jesús hará el milagro y convertirá nuestro "poco" en
"mucho".
Los hombres tenemos la misión de construir un mundo mejor, pero solos, con nuestras
fuerzas, no podemos; necesitamos que Jesús complete la tarea. Debemos poner todo de
nuestra parte y confiar que él hará el resto. Debemos hacer nuestro esfuerzo y confiar en
que "nuestra agua" va a "ser vino" en las manos de Jesús.
3. El anuncio del Reino de Dios invitando a la conversión.

Ofrecemos este misterio por toda la gente que en la Iglesia se dedica a propagar el
Reino de Dios con sus obras, especialmente por quienes atienden a los que más sufren:
los pobres, enfermos, ancianos,…Que sean testigos del amor a Dios y al prójimo.

Después de haber sido apresado Juan, vino Jesús a Galilea predicando el Evangelio de
Dios, y diciendo: -El tiempo se ha cumplido y el Reino de Dios está al llegar; convertíos y
creed en el Evangelio. Y, mientras pasaba junto al mar de Galilea, vio a Simón y a Andrés,
el hermano de Simón, que echaban las redes en el mar, pues eran pescadores. Y les dijo: -
Seguidme y haré que seáis pescadores de hombres. Y, al momento, dejaron las redes y le
siguieron

Comentario. La presencia de Jesús en la historia cambia todo. Nadie puede quedar cautivo;
nada debe cercenar nuestra libertad; ni la manipulación ideológica, ni los medios de
comunicación social, ni la ambición desmedida, ni la economía despiadada. Nadie debe
permanecer en la oscuridad de la ceguera que impide descubrir y ver el verdadero sentido
de la vida. Ninguna opresión debe impedir que la persona crezca gozando plenamente de
sus derechos y viviendo con dignidad.
4. La transfiguración de Jesús

Ofrecemos este misterio por quienes en la Iglesia de dedican a la oración y la vida


contemplativa, para que sean como el alma que anima y da fuerzas a todo el cuerpo de
Jesús, que es la misma Iglesia.

Seis días después, Jesús se llevó con él a Pedro, a Santiago y a Juan su hermano, y los
condujo a un monte alto, a ellos solos. Y se transfiguró ante ellos, de modo que su rostro se
puso resplandeciente como el sol, y sus vestidos blancos como la luz. En esto, se les
aparecieron Moisés y Elías hablando con él. Pedro, tomando la palabra, le dijo a Jesús:
-Señor, qué bien estamos aquí; si quieres haré aquí tres tiendas: una para ti, otra para
Moisés y otra para Elías. Todavía estaba hablando, cuando una nube de luz los cubrió y una
voz desde la nube dijo:
-Este es mi Hijo, el Amado, en quien me he complacido: escuchadle.
Los discípulos al oírlo cayeron de bruces llenos de temor. Entonces se acercó Jesús y los
tocó y les dijo:
-Levantaos y no tengáis miedo.
Al alzar sus ojos no vieron a nadie. Sólo a Jesús. Mientras bajaban del monte, Jesús les
ordenó:
-No contéis a nadie la visión hasta que el Hijo del Hombre haya resucitado de entre los
muertos.

Comentario. ¡Qué bien se está junto a Dios! Dichosos aquellos que son capaces de
percibirlo y sentirse plenos. Dichosos porque, lamentablemente, no todos están preparados
para gozar de las cosas de Dios, para disfrutar con las cosas de Dios. Quienes pueden
colmarse con la plenitud de la presencia del Señor es porque han ido afinando su espíritu
para aprovecharlo; contemplemos, entonces, la divinidad de Jesús para aprender a gozar
con ella cada día más.
5. La institución de la Eucaristía.

Ofrecemos este misterio en reparación a Jesús presente en la Eucaristía, que tantos


desprecios o indiferencias recibe de los hombres. Que la vida de Jesús en la Eucaristía sea
alimento para nuestro espíritu y nos impulse a hacer el bien.

Cuando llegó la hora, se puso a la mesa y los apóstoles con él. Y les dijo:
-Ardientemente he deseado comer esta Pascua con vosotros, antes de padecer, porque os
digo que no volveré a comer hasta que tenga su cumplimiento en el Reino de Dios.
Y tomando el cáliz, dio gracias y dijo:
-Tomadlo y distribuidlo entre vosotros; pues os digo que a partir de ahora no beberé del
fruto de la vid hasta que venga el Reino de Dios.
Y tomando pan, dio gracias, lo partió y se lo dio diciendo:
-Esto es mi cuerpo, que es entregado por vosotros. Haced esto en memoria mía.
Y del mismo modo el cáliz, después de haber cenado, diciendo:
-Este cáliz es la nueva alianza en mi sangre, que es derramada por vosotros.

Comentario. Jesús quiso ser nuestro pan para quedarse entre nosotros. El pan que es fruto
de la tierra y del trabajo de los hombres; un alimento sencillo, que no cansa aunque se coma
todos los días, sacia el hambre y nutre.
Un producto que es el resultado de muchas manos que contribuyen a que llegue a la mesa:
los que preparan la tierra, los que siembran, los que cosechan, los que trabajan en los
molinos harineros, los que amasan y cocinan: pan nacido del esfuerzo de muchos y con
destino de comunidad porque el pan que se comparte y reparte es el que se multiplica.
Jesús eligió hacerse pan para ser alimento de los hombres; quiso quedarse entre nosotros.
Es un Dios cercano que, con su cuerpo y su sangre bajo las especies del pan y del vino,
permanece acompañándonos en la forma sacramental. Un Dios cercano que es Verbo y, con
su palabra en la Biblia, también está a nuestro lado.
Un Dios cercano que prometió que cuando dos o tres nos reuniéramos en su nombre, él iba
a hacerse presente dejando así su luz entre los hombres para siempre.
LETANÍAS DE LA VIRGEN Consoladora de los afligidos,
Auxilio de los cristianos,
Reina de los Ángeles,
Reina de los Patriarcas,
Señor, ten piedad Reina de los Profetas,
Cristo, ten piedad Reina de los Apóstoles,
Señor, ten piedad. Reina de los Mártires,
Cristo, óyenos. Reina de los Confesores,
Cristo, escúchanos. Reina de las Vírgenes,
Reina de todos los Santos,
Dios, Padre celestial, Reina concebida sin pecado original,
ten piedad de nosotros. Reina asunta a los Cielos,
Reina del Santísimo Rosario,
Dios, Hijo, Redentor del mundo, Reina de la familia,
Dios, Espíritu Santo, Reina de la paz.
Santísima Trinidad, un solo Dios,
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
Santa María, perdónanos, Señor.
ruega por nosotros.
Santa Madre de Dios, Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
Santa Virgen de las Vírgenes, escúchanos, Señor.
Madre de Cristo,
Madre de la Iglesia, Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
Madre de la divina gracia, ten misericordia de nosotros.
Madre purísima,
Madre castísima, Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
Madre siempre virgen, Para que seamos dignos de las promesas de Cristo.
Madre inmaculada,
Madre amable, ORACIÓN.
Madre admirable, Te rogamos nos concedas,
Madre del buen consejo, Señor Dios nuestro,
Madre del Creador, gozar de continua salud de alma y cuerpo,
Madre del Salvador, y por la gloriosa intercesión
Madre de misericordia, de la bienaventurada siempre Virgen María,
Virgen prudentísima, vernos libres de las tristezas de la vida presente
Virgen digna de veneración, y disfrutar de las alegrías eternas.
Virgen digna de alabanza, Por Cristo nuestro Señor.
Virgen poderosa, Amén.
Virgen clemente,
Virgen fiel,
Espejo de justicia,
Trono de la sabiduría,
Causa de nuestra alegría,
Vaso espiritual,
Vaso digno de honor,
Vaso de insigne devoción,
Rosa mística,
Torre de David,
Torre de marfil,
Casa de oro,
Arca de la Alianza,
Puerta del cielo,
Estrella de la mañana,
Salud de los enfermos,
Refugio de los pecadores,